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"LA INTELIGENCIA FRENTE A LA BARBARIE" Publicación electrónica falangista. Segunda época. Nº 56 Julio-Agosto

"LA INTELIGENCIA FRENTE A LA BARBARIE"

Publicación electrónica falangista.

Segunda época.

56

Julio-Agosto del 2007

falangista. Segunda época. Nº 56 Julio-Agosto del 2007 PRESENTACIÓN "LA ESPAÑA POR VENIR" LA ESPAÑA POR

PRESENTACIÓN "LA ESPAÑA POR VENIR"

LA ESPAÑA POR VENIR, un libro imprescindible de Miguel Argaya Roca

POR VENIR, un libro imprescindible de Miguel Argaya Roca - M E N Ú - Qué

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"LA ESPAÑA POR VENIR" (una interpretación histórica de España) El último libro, imprescindible, de MIGUEL ARGAYA ROCA editado por Milenio Azul. Lo puedes adquirir solicitándolo en

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EL ESTADO DE LA NACIÓN

(ver noticia)

Ahora que la presente legislatura está llegando a su fin, y después de un debate sobre el estado de la nación en el que tanto el presidente del gobierno como el líder de la oposición escenificaron una vez más el consabido ritual, se hace imprescindible el análisis realista de lo que han sido estos casi cuatro años de socialismo en el poder. Nos fijaremos principalmente en cuatro grandes temas, para no hacer demasiado extensa la exposición, ya que dan de manera suficiente una nítida radiografía de la situación del país.

En primer lugar, la economía, que si bien en sus grandes cifras macroeconómicas va creciendo a un ritmo razonable, presenta en su

horizonte unos muy claros nubarrones que amenazan con fuertes huracanes. La corrupción que crece a velocidad galopante, instalada en

el corazón de los partidos políticos y las administraciones públicas, con su favoritismo, tráfico de influencias e informaciones privilegiadas,

creación de grupos empresariales a la sombra del poder político, el resurgir de una nueva "beautiful people", cuando no es el meter directamente la mano en la caja de los dinero públicos, y el auge de la economía especulativa frente a la productiva, son las consecuencias directas de la política económica socialista -con su raíces profundamente asentadas en pasadas legislaturas- que hace otra vez del pelotazo el eje de sus realizaciones prácticas. Si sumamos a esto la pérdida real y continua de poder adquisitivo de los salarios -desde los años noventa-, la continua subida de precios e impuestos, y la precarización cada vez mayor en el empleo, tenemos los ingredientes necesarios para la crisis que se nos viene encima; es el precio que pagaremos los ciudadanos por la corrupción política.

Internacionalmente España es un país aislado. La política de un idiota elevado a su máximo nivel de incompetencia nos ha situado como sujeto paciente de las decisiones de los demás. La ignorancia, la estulticia y la falta de proyecto nacional hace que nuestra nación sea objeto de todo tipo de ataques que se traducen en una pérdida de posiciones e influencia. Mandar tropas a lugares a librar guerras que no son nuestras -con la consecuente secuela de muertos-, colocarnos al lado de dictadores bananeros de tercera o reírle las gracias al islam, hacen de España -de la España de Zapatero I el Bobo- un aliado nada fiable, y al que nadie quiere cerca. Y para colmo, nos permitimos atacar a países como Polonia que, a nuestro pesar, nos está sacando las castañas del fuego en Europa. Lo dicho, los bobos sólo saben hacer bobadas.

En el aspecto social España se ha convertido, por culpa de la política zapateril, y por el dejar hacer de una ciudadanía idiotizada, en un estercolero. Somos el país de la OCDE con el peor sistema educativo, donde no es que no se enseñe nada valioso, sino que se deforma y deseduca lo poco que los alumnos puedan haber aprendido de sus familias; el fracaso escolar se dispara, la disciplina se derrumba y las aulas se convierten en guarderías de niños mal criados; y nada mucho mejor se puede decir de la enseñanza universitaria. La juventud española encabeza la lista mundial de adictos a las drogas, al alcohol y al sexo; han sido convertidos en semovientes que sólo responden

a las pulsiones del instinto; no tienen ideales, no piensan en nada que no sea su propio placer: como los cerdos, sólo saben vivir entre la porquería. Y el resto de la sociedad -salvo contadas y heroicas excepciones- se mueve bajo los mismos parámetros de hedonismo, estupidez y abotargamiento moral. Tenemos el dudoso honor de ser el país donde se producen porcentualmente el mayor número de asesinatos infantiles -abortos-, donde prolifera la prostitución, y los pederastas campan a su anchas en número creciente. Todo un logro de la modernidad socialista.

Y respecto al terrorismo, se ha visto ya como el gobierno socialista se ha quitado la careta y se ha puesto a negociar con ETA, es decir,

con los suyos, los plazos para la destrucción definitiva de España. El PSOE, desde los lejanos tiempos del régimen anterior, defendió siempre a los etarras: sus abogados los representaban en los juicios y avalaba sus tesis con la disculpa de que luchaban contra la dictadura. Ahora con la milonga de que hay que buscar la paz -¡curiosa palabra en boca de un partido de estalinistas genocidas!- han mantenido siempre con ellos el diálogo, a la par que se aliaban con todos los nazionalistas, para conseguir definitivamente su objetivo final: hacer que España desaparezca como nación. Esta es la única razón que les mueve y lo que ha hecho que durante años negociaran en la sombra mientras cara a la galería parecían mantener una postura más o menos firme. Es por eso por lo que afirmamos con toda rotundidad que el peligro para España no son los nacionalistas -pueden ser derrotados con toda facilidad, no tienen juntos ni media bofetada-, el problema es el Partido Socialista, siempre a las órdenes de intereses extranjeros y dispuestos a aliarse y apoyar a quien quiera secundarles en esta labor destructiva; por eso, para poder acabar con España primero la han corrompido económica y moralmente, para anestesiarla, así podrán ahora meter el bisturí y cortar un cuerpo ya medio muerto, para regocijo de los poderes mundialistas, sus amos.

Esta es una radiografía apresurada, y realizada a grandes trazos, de una penosa realidad llamada España. Una de las más grandes naciones que han visto la luz de los tiempos, se ve avocada ahora a una situación humillante y agónica por culpa de unos ciudadanos indignos que no se la merecen en absoluto, y de otros más indignos todavía que trabajan al servicio de intereses extranjeros para destruirla. A pesar de la masa de borregos que sobre ella viven, nosotros tenemos, todavía, la confianza de Spengler; la esperanza es la último que se pierde.

"Un pueblo nuevo puede improvisarlo todo menos la cultura intelectual. Un pueblo viejo no puede renunciar a la suya sin extinguir la parte más noble de su vida y caer en una segunda infancia muy próxima a la imbecilidad senil"

más noble de su vida y caer en una segunda infancia muy próxima a la imbecilidad

ACTUALIDAD MILENIO AZUL

M. Menéndez Pelayo

M . M e n é n d e z P e l a y o
M . M e n é n d e z P e l a y o
M . M e n é n d e z P e l a y o

- I Encuentro de Historia Militar. Cáceres 1937-2007 Bombas sobre la retaguardia

- Presentación de un nuevo libro de Fernando Anaya

- El Chantaje de la izquierda, oferta a los lectores de Milenio Azul

- Nuevo libro de poemas de nuestro colaborador Miguel Argaya

- A nuestros lectores

de nuestro colaborador Miguel Argaya - A nuestros lectores OPINIÓN - La raíz del Mal Watchman
de nuestro colaborador Miguel Argaya - A nuestros lectores OPINIÓN - La raíz del Mal Watchman

OPINIÓN

-

La raíz del Mal Watchman

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Vínculo y Sentido. Capítulo 3: Un monstruo engañosamente polimorfo Miguel Argaya Roca

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Tres grandes timos: la moneda bancaria, los impuestos estatales y los precios industriales Héctor Osvaldo Pérez Vázquez

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Un asesinato democrático Acracio el Vil

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Decir NO Ignacio Gómez-Landero Escandón

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Fuegos, hoces y martillos Ángel David Martín Rubio

-

Nacionalismos y Nacionalsocialismo Francisco J. Pena

-

El reloj de Belgrano, el sable de San Martín, las manos de Perón y la masonería inglesa Héctor Osvaldo Pérez Vázquez

-

"Una señora guapísima" anunció en 1933 la guerra civil española Ángel Manuel González Fernández

-

Las leyendas populares sobre José Antonio. Aportaciones (I) Francisco Artero Montalván

-

Un himno me manda hacer Violante

Santiago J. Martín Barrio

-

En el centenario de Monseñor Tarancón Raúl Rodríguez Álvarez

-

Martirologio falangista (III) Miguel Argaya Roca

- La puñetera era liberal Acracio el Vil

- Utilidad de las células madre de tejidos adultos Justo Aznar

- Una conferencia Hispanoamericana de Naciones Juan Pablo Vitali

PÁGINA LITERARIA

- Algunos poemas de Marcelo Arroita-Jáuregui

Por Miguel Argaya

- Luz de Buenos Aires

Juan Pablo Vitali

MEMORIA HISTÓRICA

- Los enredos de la memoria histórica (2) Ángel David Martín Rubio

- Los asesinatos del castrocomunismo Asesinados en los meses de julio-agosto de 1959 al 2007

ACTUALIDAD

IR A ACTUALIDAD

- Estuvimos de homenaje

- Simón Bolívar dixit

- El pillaje del patrimonio durante la guerra civil

- La cigarra y la hormiga: ¿un cuento?

- Progresismo venezolano

- ¿Es esto una Policía?

- La Pantoja como síntoma

- 11-M: de mal en peor

- Guernica: 70 años de un falso mito

- La economía y la ultraderecha

- Zapatero se baja los pantalones ante Marruecos

NUESTROS LECTORES OPINAN

- Sobre "La España por venir", de Miguel Argaya.

IR A OPINIÓN DEL LECTOR

ante Marruecos NUESTROS LECTORES OPINAN - Sobre "La España por venir", de Miguel Argaya. IR A
ante Marruecos NUESTROS LECTORES OPINAN - Sobre "La España por venir", de Miguel Argaya. IR A

MILENIO AZUL

MILENIO AZUL "Vivir es luchar. El que no quiere luchar no merece vivir, y sólo la

"Vivir es luchar. El que no quiere luchar no merece vivir, y sólo la lucha justifica al Hombre."

ACTUALIDAD

ESTUVIMOS DE HOMENAJE

Sería interesante conocer la opinión de los más de dos millones de españoles que se manifestaron en el Paseo de la Castellana en Madrid contra el terrorismo de ETA, acerca del homenaje que casi simultáneamente se rendía en Buenos Aires a criminales etarras a los que se calificó de "presos políticos" del estado español. Por cierto, el progresismo argentino y fundamentalmente la prensa adicta, tienen una especial consideración con estos asesinos y la organización a la que pertenecen, la que denominan eufemísticamente "Movimiento independentista del País Vasco", en la misma forma que lo hacen cuando llaman "Jóvenes Idealistas" a quienes sembraron el terror en Argentina en la década del 70. Y no se les puede negar coherencia, ya que los objetivos de esta siniestra agrupación es instaurar una dictadura marxista en Euskal Herría. Este acto no ha sido un hecho aislado y ajeno a las políticas del Gobierno argentino, como tampoco lo fue que los medios de prensa ignoraran directamente la multitudinaria manifestación de Madrid y la repulsa generalizada de sus participantes al Señor Rodríguez Zapatero, alguien tan afín ideológicamente con Néstor Kirchner, por su particular relación con ETA. La reciente excarcelación por "razones humanitarias" de De Juana Chaos, responsable del asesinato de 25 personas, fue especialmente festejado por quienes estaban reunidos en la Universidad de las Madres de Plaza de Mayo realizando el mencionado homenaje, el que era presidido por Hebe de Bonafini, presidenta de la entidad y a quien el Señor Kirchner considera su madre adoptiva. Esta "madre" de Plaza de Mayo, la misma que le deseó a Juan Pablo II que se quemara en el infierno el día de su muerte y que festejó alborozada la destrucción de las Torres Gemelas el 11-9 por que "total las víctimas eran norteamericanos ricos", no oculta sus simpatías por ETA, Hizbollah, las FARC y cuanta lacra terrorista exista en el mundo. Es así que Jesús María Lariz Iriondo, un etarra reclamado por la justicia española, acusado del asesinato de varios policías y del que el gobierno argentino negó su extradición, cumple actividades docentes en la Universidad presidida por Hebe de Bonafini. Seguramente este no será el último homenaje de este tipo, podría ser que en poco tiempo veamos se le rinda uno similar a Abimael Guzmán, líder de Sendero Luminoso hoy preso en Perú o por que no al mismísimo Bin Laden. Fuente: Mercedes Colombie

Guzmán, líder de Sendero Luminoso hoy preso en Perú o por que no al mismísimo Bin

SIMÓN BOLÍVAR DIXIT

Todos aprendimos en el colegio que San Martín y Bolívar fueron los Libertadoresde la América española. También sabemos que San Martín prefirió emigrar a Francia a quedarse en un país que se hundía en el caos y la guerra civil. Por lo visto estaba siguiendo el consejo de su par del norte, Bolívar, como se puede leer en la cita que sigue:

“… yo he mandado 20 años y de ellos no he sacado más que pocos resultados ciertos: 1ª La América es ingobernable para nosotros; 2ª El que sigue una revolución ara en el mar; 3ª La única cosa que se puede hacer en América es emigrar; 4ª Este país caerá infaliblemente en manos de la multitud desenfrenada, para después pasar a tiranuelos casi imperceptibles, de todos colores y razas; 5ª Devorados por todos los crímenes y extinguidos por la ferocidad, los europeos no se dignarán conquistarnos; 6ª Si fuera posible que una parte del mundo volviera al caos primitivo, este sería el último período de la América. (S. Bolívar J.J. Flores, Barranquilla 9.XI.1830, en Boletín Histórico N. 1, Fundación John Boulton (Caracas 1962) 17 21.) Me pregunto que opinaría Don Simón del energúmeno que no cesa de hablar de una revolución bolivarianaen Caracas. Creo que ya lo dijo:

tiranuelo imperceptible. Nada mal. Fuente: Argepundit

tiranuelo imperceptible ” . Nada mal. Fuente: Argepundit EL PILLAJE DEL PATRIMONIO DURANTE LA GUERRA CIVIL

EL PILLAJE DEL PATRIMONIO DURANTE LA GUERRA CIVIL

El pasado 3 de junio, el diario Extremadura publicaba una información acerca de una cantidad destinada por el Ministerio de Cultura para la localidad pacense de Orellana la Vieja en el que se contienen al menos dos graves inexactitudes:

1.- Se alude con frecuencia a restauracióno reconstrucciónde un retablo cuando en realidad se trata de la construcción de uno nuevo sirviéndose como referencia de unas fotografías. Ahora bien, ¿por qué se afirma que dicho retablo así como las otras riquezas artísticas que había en este templo desaparecieron? Lo correcto sería decir que todo ello fue profanado y destruido en la pasada Guerra Civil por miembros del ahora llamado bando republicano durante su etapa de control en esta zona, que ellos mismos denominaban la Extremadura Roja. 2.- Se afirma que la iglesia de Orellana fue objeto del pillaje que sufrió el patrimonio de esta zona por parte de ambos bandos contendientes. El patrimonio de esta zona no sufrió ningún pillaje por parte de ambos bandos. El único patrimonio que fue destruido es el de carácter religioso y el económico-social perteneciente a individuos particulares e instituciones. Ahora bien en el caso del patrimonio religioso las destrucciones fueron llevadas a cabo únicamente por los republicanosque convirtieron las iglesias en cárceles, almacenes, garajes, cuadras

mientras los objetos de culto fueron saqueados y quemados entre escenas sacrílegas, profanaciones y escarniosEso por no hablar de los numerosos sacerdotes asesinados; por ejemplo en el caso de Orellana fueron tres. Sorprende la continua aparición de noticias acerca de la pasada Guerra Civil que debería ser ya únicamente objeto del estudio histórico pero esa reiteración resulta todavía más sospechosa cuando comprobamos que va acompañada de una sistemática deformación.

Ángel David Martín Rubio Universidad San Pablo-Ceu (Madrid) DNI: 08817736-L http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.

LA CIGARRA Y LA HORMIGA, ¡UN CUENTO?

VERSIÓN CLÁSICA La hormiga trabaja duramente durante todo el verano; construye su casa y almacena sus provisiones para el invierno. La cigarra dice que la hormiga es una estúpida, mientras ríe, baila y canta durante todo el verano. La hormiga pasa el invierno calentita y bien alimentada. La cigarra, temblando de frío no tiene alimento ni abrigo y muere de frío. FIN VERSIÓN SOCIALISTA La hormiga burguesa trabaja duramente durante todo el verano; construye su casa y acapara provisiones para especular con ellas en el invierno. La cigarra dice que la hormiga es una estúpida, mientras ríe, baila y canta durante todo el verano, dando buen ejemplo de las bondades de la cultura popular. Llega el invierno, y la hormiga lo pasa calentita y bien alimentada. La cigarra, temblando de frío, organiza una conferencia de prensa y pregunta por qué la hormiga tiene derecho a estar calentita y bien alimentada mientras que otros, menos afortunados, sufren de hambre y frío. La TVE 1, La Sexta, la Cuatro y Digital + organizan programas en directo que muestran a la cigarra temblando de frío, y pasan escenas de video mostrando a la hormiga confortablemente instalada en su casa delante de una mesa bien provista. Los ciudadanos se asombran de que, en un país tan moderno y democrático, se deje sufrir de esta forma a la cigarra mientras que otros viven en la abundancia. Algunas ONG's se manifiestan ante la casa de la hormiga. Los periodistas realizan debates sobre por qué la Hormiga se

ha hecho rica a costa de la cigarra y le piden al gobierno que aumente

los impuestos de la hormiga para que pague "lo que en justicia le

corresponde".

En respuesta a los sondeos de opinión, el gobierno prepara una ley

sobre la paridad económica y otra - con efecto retroactivo desde el

verano - contra la discriminación. Se aumentan los impuestos de la

hormiga, y además es multada por no haber contratado a la cigarra

como ayudante. La casa de la hormiga es embargada por el impago

de los impuestos y la multa. La hormiga se marcha de España y se

instala en Suiza. La TV realiza un reportaje sobre la cigarra, ahora bien

gorda y lustrosa. Está a punto de terminar las últimas provisiones de la

hormiga aunque la primavera queda lejana todavía.

La antigua casa de la hormiga, convertida en vivienda social para la

cigarra, se deteriora por la falta de cuidados de ésta. Se critica

duramente al gobierno por la escasez de medios asignados a la

cigarra. Se abre una comisión de investigación, lo que costará 10

millones de euros. La cigarra muere; El País y la SER comentan que

es debido a la falta de medios del gobierno a la hora de luchar contra

las desigualdades sociales.

La casa es ocupada por un grupo de arañas inmigrantes. El gobierno

se felicita por la diversidad multicultural del Estado Español.

Las arañas organizan una red de tráfico de drogas y tienen

aterrorizado a todo el barrio.

FIN

PROGRESISMO VENEZOLANO El payaso iluminado que gobierna en Venezuela (lo de gobernar es un decir), acaba de cerrar una emisora de televisión con la disculpa de que había apoyado un golpe de estado dirigido contra él, y de que excitaba a las masas contra el gobierno "legítimo"; pero no contento con esto, ahora amenaza a todas las demás también con el cierre, por motivos más o menos similares. ¡Qué memoria más flaca la de este caudillito, que ya no recuerda su propio golpe de estado contra un poder corrupto (como ahora el suyo) pero legítimamente constituido! ¡Qué fino aplicador de la ley del embudo! No obstante, la población no se ha quedado de brazos cruzados, las protestas se suceden en las calles, estudiantes y trabajadores han tomado las riendas de las mismas y los duros enfrentamientos con la policía y las bandas de paramilitares chavistas son constantes, es la dignidad de los ciudadanos contra el poder que

la policía y las bandas de paramilitares chavistas son constantes, es la dignidad de los ciudadanos

quiere convertirlos en borregos.

Y a todo esto, ¿qué ha dicho la progresía patria, la prensa "libre e

independiente" de nuestro país, ante un atentado de este calibre contra la libertad de expresión?: ¡bingo!, no han dicho nada. El que un descerebrado rojo cierre televisiones es, según parece, un acto plenamente democrático, y la gran mayoría de ciudadanos -estudiantes y trabajadores, jóvenes, mujeres y gentes de todas las edades- que se enfrentan al poder de un estado represor, seguramente lo hacen porque son fachas.

Y es que nuestros progres, con Zapatero al frente, miran con

indisimulada envidia hacia Venezuela, pensando lo que darían por

poder hacer aquí lo mismo: palizas, encarcelamientos ilegales, de vez en cuando algún tiro en la nuca, expropiación de bienes de los

, progres que aquí se ven limitados simplemente a ir de la mano de los etarras. ¡Pobrecitos!

enemigos políticos

eso es lo que pone como motos a nuestros

¿ES ESTO UNA POLICÍA? Empieza ya a ser altamente preocupante el que los Mossos de Esquadra (la policía autonómica catalana) se vean envueltos en multitud de escándalos y en situaciones, cuanto menos, muy comprometidas. Hace pocas fechas fue con motivo de una manifestación de "okupas" en la que utilizaron punzones (armas blancas e ilegales) para disolverla; pero es que a esto se unen las múltiples denuncias por racismo de corte catalanista, palizas a presos que han llevado a la colocación de cámaras para vigilar a los mismos policías, utilización de fuerza abusiva en sus detenciones, diversas muertes en su "haber" (la penúltima, a tiros, de un esquizofrénico que hizo frente con un pico a un numeroso grupo que quería reducirle), acusaciones de violaciones Este lamentable estado de cosas no es mas que el fiel reflejo de la situación represiva, antidemocrática y neonazi que se vive en Cataluña de manos del "gobierno" tripartito. El Estado de la Autonomías ha degenerado en feudos estalinistas, donde se violan sistemáticamente los derechos civiles elementales de los ciudadanos en nombre de la raza y de la lengua, y todo el que protesta (sobre todo si tiene razón) es sistemáticamente tratado como un peligroso delincuente y sufre, a veces con extrema violencia, en sus carnes la represión más brutal. Una policía no puede estar al servicio de un gobierno y, por desgracia, por el tinte de sus actuaciones y por el abuso en las mismas, esto es lo que sucede en Cataluña, en una parte de España. Algo indecente y criminal, típico producto de este Sistema corrupto y degenerado.

en Cataluña, en una parte de España. Algo indecente y criminal, típico producto de este Sistema

LA PANTOJA COMO SÍNTOMA Otra vez vuelve un gobierno socialista a encarcelar a una folclórica. Otra vez un gobierno socialista agobiado por la corrupción galopante de todos sus miembros lanza una cortina de humo que, en manos de sus terminales mediáticas (esos programas de que tratan mayormente de asuntos vaginales), le da tanto juego y le sirve para ocultar sus vergüenzas. Porque está claro que aquí lo que menos importa es la inocencia o culpabilidad de la cantante, de lo que se trata es de echar carne a los tiburones para que el espectáculo distraiga al personal. En una población mayormente idiotizada por las drogas, el sexo, el alcohol y la telebasura, siempre se obtienen réditos políticos de echarle carnaza al personal. Es un sistema típico de la dictaduras modernas, una vez convertida la ciudadanía en zombies, todo vale para evitar que las mafias organizadas en bandas políticas rindan cuentas de sus latrocinios. Mantenerse ahí cuesta caro, y cuando ya no hay ideales, ni sendito de la decencia y la honradez, cualquier cosa vale con tal de seguir en el machito, metiendo mano en la caja con absoluta impunidad. Pero no nos engañemos, como decía Winston Churchill con toda propiedad: "los pueblos tienen los gobiernos que se merecen"

"los pueblos tienen los gobiernos que se merecen" 11-M: DE MAL EN PEOR Si hay algo

11-M: DE MAL EN PEOR Si hay algo que cada día queda más claro en el juicio del 11-M es

que de allí no se va a saber la verdad. Pruebas que desaparecen o que son manipuladas, diligencias que no se han realizado, amnesia colectiva de los mandos de la Policía y la Guardia Civil, pistas importantísimas que no son investigadas, implicados que eran en su mayoría

que no son investigadas, implicados que eran en su mayoría confidentes de la policía en una

confidentes de la policía

en una pésima instrucción del sumario.

y todo enmarcado

Mentiras, ocultación, cortinas de humo

¿y al servicio de?. Salga lo

, que salga de ese juicio, dos cosas son perfectamente claras: 1. la versión gubernamental es un cuento inverosímil, no se sostiene de ninguna manera, 2. todos tenemos las más graves sospechas sobre lo que se buscaba con el atentado, y a quién beneficiaba. ¿Hace falta decir más?

GUERNICA: 70 AÑOS DE UN FALSO MITO Después de los estudios que Jesús María Salas Larrázabal ha

publicado sobre el bombardeo de Guernica, a nadie que sepa leer se le puede ocultar que detrás de todo el bombo que se le ha dado al tema del bombardeo no hay mas que una mentira. Una mentira reproducida hasta la saciedad y coreada por asesinos, estúpidos y un inmenso rebaño que le sigue, babeando. Este pequeño pueblo fue elegido por los asesinos rojos y sus compañeros nazionalistas para montar una operación de desinformación, con cifras falsas de muertos, con fotos falsas de

destrucciones, con testimonios falsos

, demostrado que detrás del gran engaño no había nada fuera de lo "normal" en una guerra: unos cuantos muertos. Y todo ello se organizó en un momento en que se empezaban a conocer por todo el mundo los miles de asesinatos, el genocidio, cometidos por los frentepopulistas, y por eso se montó, para taparlos Después, los tontos de siempre, y los que están al servicio de los que matan y roban, hicieron el resto. ¿No es curioso que el PNV, un partido

que una vez depurados han

de asesinos, cobardes y traidores, racista, xenófobo y brazo político de la ETA, haga de este tema causa de reivindicación? ¿O que Picasso, comunista él, que se llevaba tan bien con los nazis que ocupaban Francia, pintara una de sus mamarrachadas habituales alusiva al tema? ¿No da esto mucho que pensar sobre la catadura moral de los que sostienen el mito y sobre su veracidad? Ya lo decía Lenin, otro gran genocida y padre intelectual de los actuales gobernantes: "una mentira mil veces repetida acaba convirtiéndose en una verdad". Pero claro, sólo cuando los tontos se lo creen.

LA ECONOMÍA Y LA ULTRADERECHA Otra vez los indicadores económicos nos ponen de relieve que la economía de las familias españolas va a peor. En ésta, el dato viene del ahorro familiar, que no para de bajar, lo que indica -como cualquiera puede comprobar fácilmente- que con los actuales salarios

es cada vez más difícil llegar a fin de mes y, por descontado, ahorrar algo. Por otro lado, la macroeconomía va como un cañón, y no es de extrañar. Los especuladores, las grandes empresas, los amigos del

, explotación, pelotazos inmobiliarios o financieros. La corrupción -ya legalizada vía decreto- se enseñorea del país y nuevamente bajo un gobierno socialista, los ricos roban sin recato y a la luz pública, repartiendo sus ganancias con la clase política que, con el BOE en la mano, les facilita todas sus operaciones. Después, vendrán asustándonos con el fantasma inexistente de una ultraderecha comeniños y tragaviejas, dispuesta a acabar con el país de jauja en el que, según ellos, vivimos. Claro, los fantasmas -es decir, sombras inexistentes- se agitan convenientemente en los momentos más oportunos, para desviar la atención de las golfadas que la dictadura político-económica gobernante hace cada vez con más descaro -léase OPA sobre Endesa, por ejemplo-. Los ladrones tienen miedo a perder sus privilegios y serán capaces hasta de crear, financiar y, por supuesto, dirigir, algún grupo de "extrema derecha" para corroborar sus tesis y meter el miedo en el cuerpo a los tontos útiles. Mientras, ellos seguirán robando y expoliando la riqueza de la nación, y los trabajadores con sueldos de miseria y contratos precarios, hipotecas que heredarán sus hijos y embrutecimiento televisivo a tope. ¡A esto le llaman ellos democracia, Estado de Derecho!, a lo que no es mas que una cuadrilla de atracadores robando desde el Boletín Oficial.

poder político

todos ellos llenan cada día sus bolsillos a base de

ZAPATERO SE BAJA LOS PANTALONES ANTE MARRUECOS Como ya viene siendo habitual en nuestra política exterior, Zapatero, al rebufo de su amo francés, se ha manifestado a favor del plan de autonomía para el Sahara que presenta Marruecos ante la ONU. A la traición, a la que tan aficionado es este señorito de la burguesía izquierdista, suma ahora la desvergüenza y la humillación a la que somete a toda la nación española. Todavía tiene España un mandato

de este organismo internacional para tutelar un proceso que lleve hacia la independencia total del territorio, y ZP, saltándose esa obligación se coloca, como siempre, al lado del asesino y del genocida. Una vez más se muestra de manera inequívoca quién manda en nuestra política, y a quién se rinde pleitesía. Continuamos en la línea de sometimiento a los intereses franceses y de renuncia hasta a las formas para mantener una apariencia de independencia. España, por obra y gracia de este inútil y traidor, está en una pinza entre dos tradicionales enemigos de nuestro país, que nos torpedean constantemente, y a los que se cede en todo -en política, en economía,

en dignidad

necesario que ZP sea investigado por el Parlamento y juzgada su conducta por los tribunales ordinarios; un vendido no puede estar al frente de la nación.

-.

No se puede seguir tolerando esta situación, es

ACTUALIDAD MILENIO AZUL

I ENCUENTRO DE HISTORIA MILITAR Cáceres 1937-2007 Bombas sobre la retaguardia

MILITAR Cáceres 1937-2007 Bombas sobre la retaguardia Cáceres 1937-2007 Bombas sobre la retaguardia I Encuentro

Cáceres 1937-2007 Bombas sobre la retaguardia

I Encuentro de Historia Militar Hotel Alfonso IX - Cáceres 14 de julio de 2.007

En vísperas del 70 aniversario del bombardeo de Cáceres, que causó 35 muertes y destrucciones en la Ciudad Monumental de Cáceres, Patrimonio de la Humanidad, el Foro por la Reconciliación ha organizado en la capital cacereña el I Encuentro de Historia Militar 'Bombas sobre la retaguardia'.

Ángel David Martín Rubio, párroco cacereño, historiador y profesor universitario es el coordinador de este encuentro de carácter académico que reunirá a profesores universitarios y expertos en historia militar.

Mas información en los documentos adjuntos o en el tel. 654 88 10 10

PRESENTACIÓN DE UN NUEVO LIBRO DE FERNANDO ANAYA El día 30 de mayo, a las
PRESENTACIÓN DE UN NUEVO LIBRO DE FERNANDO ANAYA El día 30 de mayo, a las

PRESENTACIÓN DE UN NUEVO LIBRO DE FERNANDO ANAYA

El día 30 de mayo, a las 20 horas, se presentó el libro de poemas de nuestro colaborador Fernando Anaya "Mecánica del Desvelo". La presentación se realizó en el Casino de Madrid y acompañaron al autor el magistrado Adolfo Prego y el poeta Luís García Montero. Con anterioridad, el autor había firmado ejemplares de su libro en la Feria del Libro de Madrid. Desde aquí deseamos a Fernando el mayor de los éxitos con esta nueva publicación de su ya muy importante obra poética.

EL CHANTAJE DE LA IZQUIERDA, oferta a los lectores de Milenio Azul

La Librería Histórica, situada en la calle Lagasca 120 de Madrid, hará un descuento de 5 euros --con lo que su precio final sería de 10 -- en el libro "El Chantaje de la izquierda, las falsedades de la Guerra Civil española", de Ángel Manuel González Fernández, asiduo colaborador de nuestra publicación, a todos aquellos que se identifiquen como lectores de la misma. Recomendamos a todos nuestros amigos muy vivamente la lectura del mismo. Es una obra ciertamente importante que hará caer la venda que muchos tienen sobre sus ojos a la hora de entender y juzgar el papel fundamental que la izquierda jugó en nuestra contienda civil, los mitos y falsedades construidas en torno a ella y la reedición de aquel enfrentamiento que se está llevando a cabo nuevamente, con el consiguiente peligro que esto entraña para nuestra nación.

NUEVO LIBRO DE POEMAS DE MIGUEL ARGAYA

Recientísimamente ha aparecido en las librerías el último poemario de Miguel Argaya, profesor de Bachillerato, poeta, historiador y colaborador de Milenio Azul. El título de la obra: "La Ciudad El Deshielo La Palabra". Según palabras que ilustran la solapa del volumen, nos hallamos ante "un nuevo escalón en el reconocimiento del poeta. Aquí, Argaya traza mapas, descubre ciudades y levanta yacimientos. Como el propio autor ha dicho alguna vez, no hay otra vía para la poesía que la del hombre y sus abismos. Es el hombre, el hombre mismo, el que trasciende". Nosotros señalaríamos además que se trata de un libro de hechuras nítidas que aporta a la poesía campos semánticos hasta ahora no utilizados. El largo poema central sobre el río de la vida resulta un hallazgo ya insustituible. Libro, en fin, que hay que leer, aconsejar y divulgar.

Libro, en fin, que hay que leer, aconsejar y divulgar. MilenioAzul Título: "La Ciudad El Deshielo

MilenioAzul

Título:

"La Ciudad El Deshielo La Palabra"

Autor:

Miguel Argaya

Editorial: Devenir

Colección:

Lugar y año de edición:

ISBN: 978-84-96313-48-4

Poesía Devenir, nº 208

Madrid 2007

A NUESTROS LECTORES

Estimados amigos que nos seguís cada mes con una fidelidad por la que os estamos enormemente agradecidos: vuestra revista "Milenio Azul" ha alcanzado en mayo la media de 11.500 lectores; ha sido un logro que os debemos fundamentalmente a vosotros y que recompensa ampliamente todo el esfuerzo de los que hacemos esta publicación. Os damos las gracias muy sinceramente y seguiremos trabajando para, no sólo mantener, sino aumentar la calidad de nuestra (los que la hacemos y los que la leéis, de todos juntos) publicación. MilenioAzul

LA RAÍZ DEL MAL Watchman

Diez años después de que ETA asesinase a Miguel Ángel Blanco, se suceden, uno tras otro, los recordatorios y los homenajes: el Autobús de la Memoria -¿a qué me recuerda eso?-, concentraciones, reportajes especiales en los medios de comunicación, y un largo etcétera. No cabe duda de que lo que sucedió aquellos días, supuso un punto de inflexión en la lucha antiterrorista en todas sus vertientes-; pero también supuso el inicio del progresivo desmarque de los nacionalistas y de la mayoría de la izquierda, con respecto a eso que se dio en llamar espíritu de Ermua.

Los nacionalistas-separatistas (las cosas por su nombre) sabían que aquello no iba con ellos, y la réplica (en forma de pacto de Lizarra/Estella en 1998, con tregua-trampa incluida, y del pacto del Tinell en 2003) no tardó en llegar.

En cuanto a la izquierda, fiel a su costumbre de enfrentarse a cualquier cosa que les huela a España, comenzó a virar hacia las posiciones nacionalistas, para demostrar que la cabra tira al monte. La sustitución de Anguita por Llamazares en Izquierda Unida, y la elección de Zapatero como secretario general del PSOE, terminaron de decantar la cuestión. El discurso del centro-derecha, basado en la incredulidad ante lo que ha venido sucediendo en España, no revela otra cosa que la proverbial miopía conservadora, que hace que esta gente tenga una especial facultad para no ver la realidad que tienen ante sus mismísimas narices.

Porque no conviene engañarse: ni el PNV es Ardanza o Atucha, ni Izquierda Unida (vertebrada en torno al Partido Comunista) es Anguita, ni el PSOE es Gotzone Mora, Rosa Díez, Redodo Terreros, Mikel Buesa, Enrique Múgica o Francisco Vázquez. La identidad sociológica de tales organizaciones es la que es, y al que suscribe, pocas dudas le caben de que el PNV real es Arzallus e Ibarreche; la verdadera Izquierda Unida (es decir, el PCE y sus tontos útiles) es Llamazares; y el PSOE es Zapatero, Blanco, Rubalcaba, Patxi López, Montilla, López Garrido, etcY es que no cabe esperar que llueva al revés, o que el olmo dé peras.

Uno de los latiguillos más repetidos por los medios de la derecha, es que los socialistas son unos irresponsables, que con tal de conseguir rédito electoral, son capaces de prestarse (según el PP y afines) a cualquier tropelía. No me explico cómo puede ser posible afirmar tal cosa y no vislumbrar la trágica consecuencia de semejante razonamiento; porque si se cometen bajezas e indignidades para conseguir votos, eso quiere decir que: a) que actuando correctamente, no se obtendrían esos votos; b) que los electores otorgan en gran medida sus votos a quien se comporta de manera indebida. Y eso, la actitud de la mayoría sociológica de nuestro país, es lo que resulta extremadamente grave.

Y, por favor, que no nos vengan con monsergas acerca de presiones mediáticas, el Grupo PRISA, el ogro Polanco, y no se sabe qué más, porque eso no son más que excusas de mal pagador, que recuerdan a la justificaciones de los ultras ante el desmantelamiento del régimen franquista: que si la propaganda, que si los perjuros, que si la traición, que si patatín, que si patatáncuando las preferencias colectivas son las que han venido siendo desde hace décadas, es que algo muy grave y muy turbio se ha instalado en nuestros fundamentos, con capacidad suficiente para corromper nuestros valores y condicionar de forma negativa nuestra conducta individual y colectiva.

Resulta, cuando menos, ingenuo el tratar de explicar semejante situación culpando en

exclusiva a la conspiración y a determinados medios de comunicación; porque las conspiraciones sólo alcanzan el éxito cuando se dan determinadas condiciones previas, y no es tanto el Grupo PRISA el que ha fabricado el desastre (sin negar su evidente influencia) como la predisposición sociológica la que ha permitido esa situación mediática.

A lo mejor, no tocar el sistema educativo (entregado a fuerzas destructivas), ni eliminar la ley del aborto en ocho años, empleando las mayores energías en recortar conquistas sociales e impulsar la guerra de Irak (al margen de la legalidad internacional, así como de cualquier principio moral) tienen algo que ver con la cuestión, ¿no creen?.

Por cierto: cuando el Grupo PRISA tuvo serios problemas con los tribunales de Justicia, le aparecieron llovidos, no del cielo, sino de la mismísima Mocloa, dos ángeles de la guarda llamadosRodrigo Rato y José María Aznar.

Dice el refrán, de resonancias bíblicas, que no hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peor sordo que quien no quiere oír. Las cosas no dejan de existir porque no queramos verlas, ni las soluciones crecen en los árboles. Ante semejante evidencia, la única respuesta sensata consiste en analizar serenamente la realidad (no sacrificando, como muy lúcidamente dijo alguien, lo verdaderamente importante en aras de lo urgente) para descubrir la raíz del mal, y operar cabalmente sobre la misma, utilizando todos los medios legítimos a nuestro alcance, para extirpar ese mal. Esto es lo que hay, y todo lo demás es miopía, frivolidad y charlatanería catastrofista.

VÍNCULO Y SENTIDO Cuaderno tercero: los falangistas, contra el capitalismo como modelo económico de la modernidad Miguel Argaya Roca

CUADERNO TERCERO: LOS FALANGISTAS, CONTRA EL CAPITALISMO COMO MODELO ECONÓMICO DE LA MODERNIDAD

CAPÍTULO 3.- UN MONSTRUO ENGAÑOSAMENTE POLIMORFO (4).

El primer cuarto del siglo XX. Las bases fundacionales de la globalización capitalista contemporánea.

En el primer cuarto del siglo XX, comienza a materializarse en los Estados Unidos un modelo nuevo de capitalismo oligopolista que podemos llamar reformistapor su empeño en regular los mercados internacionales mediante una especie de liberalismo corporativo supraestatal y en consolidar de forma globalizada un desarrollado Estado de Bienestar. La idea que lo mueve es la necesidad de desmontar el armatoste de los viejos Estados para romper la dinámica política de defensa de intereses nacionales y convertir el mundo en una gran organización internacional basada menos en la lógica política que en la de los negocios, un gigantesco trust planificado y regido por los plutócratas atendiendo a razones puramente contables. Lo defienden en aquellos años importantes fortunas familiares como los Rockefeller y los Morgan, publicaciones como The New Republic, Fortune, Forbes, The Wall Street Journal, New York Times y The Economist, determinadas universidades, como las de Oxford, Cambridge y Harvard, y algunos pensadores políticos como Herbert Croly (The Promise of American Life, 1906) y Edward Mandell House (Philip Dru:

Administrador, 1912).

Enfrente, y de forma un tanto patética, se sitúa el viejo capitalismo nacionalista norteamericano, creyente todavía en la función del Estado nacional como firme retaguardia de los oligopolios. Viene representado en esos días por el presidente Theodore Roosevelt y el magnate de la prensa William Randolph Hearst, no muy bien avenidos, además, entre ellos. Su respaldo ideológico es, por otra parte, escaso: siguen casi al pie de la letra las duras denuncias de la periodista Ida Minerva Tarbell, embarcada largos años en una cruzada personal contra los propósitos concentracionistas de la Standard Oil y del propio Rockefeller.

Es preciso recordar hasta qué punto los primeros encontronazos entre ambas posturas, los habidos en las últimas décadas del siglo XIX, habían venido siendo favorables al clan internacionalista de Morgan y Rockefeller. Ahí está el caso de la Sherman Act (1890), la primera reacción antimonopolio en los Estados Unidos, arrumbada una vez tras otra en el cajón de los trastos durante veinte años. De hecho, como señala Galbraith, el grado de concentración empresarial en los Estados Unidos al comienzo del siglo XX no difiere mucho del que se da en esas mismas fechas en otros países industriales [1].

No se trata, en cualquier caso, de una polémica en clave ideológica, sino una pugna soterrada de intereses plutocráticos que se dirime originariamente en el campo de las altas finanzas norteamericanas. El problema sólo pasa a ser político cuando la plutocracia del sector más conservador y nacionalista comprende hasta qué punto son internacionales los

intereses que respaldan al tándem Morgan-Rockefeller. Y esto ocurre precisamente tras la crisis de 1907: son muchos los rumores que sitúan en su origen turbios manejos especulativos internacionales de la banca Morgan. Es ahí cuando empiezan a moverse en serio los hilos del capitalismo nacionalista y conservador norteamericano. Las denuncias judiciales contra Morgan y Rockefeller se multiplican, alentadas por el gigante de la prensa William Randolph Hearst, maestro en el arte de picar las aguas de la opinión pública.

Obviamente, el contraataque no se hace esperar. En 1910, se produce una importante reunión en la isla de Jeckil convocada por Winthrop Aldrich, pariente político de los Rockefeller, a la que asisten, entre otros, algunos de los más importantes magnates estadounidenses: Paul Warburg (presidente de la banca Warburg), Frank Vanderlip (presidente del Nacional City Bank de Rockefeller), y Benjamín Strong (presidente de la Bankers Trust de Morgan), y donde se manifiesta ya la necesidad de crear -bajo su control- un Banco Central estadounidense, lo que luego acabará siendo la Reserva Federal.

Por supuesto que lo primero es hacerse con el control del Estado. Y a ello se ponen con ahínco los conjurados. El momento elegido, desde luego, es crítico: en mayo de 1911, la justicia obliga por fin a Rockefeller a disgregar, siquiera nominalmente, su Standard Oil Trust, y en 1912 el Comité de la Casa de Representantes de los Estados Unidos hace comparecer e interroga duramente a Morgan ante los rumores insistentes que le acusan - parece ser que con razón- de haber actuado como incendiario, principal beneficiario y posterior bombero benéfico de la gran crisis de 1907. Pero para entonces los Rockefeller- Morgan tienen más que avanzado su plan de conquista de la Presidencia. Por lo pronto, han fichado ya a su peón: un joven profesor universitario, Thomas Woodrow Wilson, ajeno del todo hasta entonces a la alta política, y a quien, en meteórica carrera, elevan primero a gobernador de Nueva Jersey (1911), luego a candidato a la Presidencia por el Partido Demócrata (1912), y finalmente a Presidente de los Estados Unidos (marzo de 1913).

Podemos decir que la campaña presidencial de 1913 y la victoria electoral consiguiente de Wilson son la primera gran apuesta política del clan oligopolista de Rockefeller-Morgan. Una vez conseguido este primer objetivo, urge promover otros no menos importantes de cara a su estrategia futura. En abril de ese mismo año de 1913 se crea, por ejemplo, la Fundación Rockefeller. Desde ella, y buscando acabar con lo que él llama «la anarquía de la competencia» [2], comienza a extenderse la especie de que los modelos nacionales han dejado de ser eficaces, para darse a postular la constitución de un nuevo sistema mundial de poder que supere y haga innecesarias las naciones, sustituidas al efecto por grandes consorcios económicos multinacionales y por una estructura política supraestatal capaz de emitir moneda y fijar directrices económicas. Es evidente que en la trastienda están los intereses económicos del propio consorcio de Rockefeller, pero el magnate sabe cubrir su propuesta con atractivos programas filantrópicos que le restituyen en pocos años el prestigio arrebatado por Hearst. En diciembre de 1913, a través del recién elegido Presidente Wilson, logra además la aprobación por el Congreso norteamericano de una Ley de Reserva Federal (Federal Reserve Act), que instituye el primer sistema bancario central de los Estados Unidos. En principio, nada diferente de lo que con notable antelación habían venido haciendo otros países occidentales. Lo diferente, y también lo peligroso, está en la sumisión de la nueva institución al tándem Rockefeller-Morgan. Y no sólo por el extraño carácter semi-privado de aquélla, sino porque dicho tándem de magnates se hace desde el primer momento con más de dos tercios de sus acciones. El tercer paso es encontrarse con las condiciones mundiales oportunas que permitan modelar ese nuevo sistema internacional de intercambios adaptado a la presencia y a los intereses de los dos grandes oligopolios supraestatales.

La Guerra de 1914-1918 es una estupenda ocasión para ello. Dejando a las potencias europeas agotarse en dura lucha de desgaste, y manteniendo entre tanto a los Estados

Unidos en un cómodo limbo de superproducción con cliente seguro, el peón de Rockefeller

y Morgan en la Presidencia estadounidense logra en pocos años algo que hasta entonces

había aparecido como impensable: la sumisión de la economía occidental a la norteamericana. Una vez asegurada ésta, procede a romper de cuajo con la anterior política de no intervención. En septiembre de 1916, durante la campaña para su reelección, reclama ya acabar con el tradicional aislamiento continental norteamericano y señala la obligación de Estados Unidos de pasar a desempeñar un papel directivo en el drama mundial. En enero de 1917, ya como presidente reelecto, insiste ante el Senado en su nueva postura con una dura critica al orden de preguerra y lanzando la propuesta de una futura paz organizada en torno a una comunidad internacional de poder[3].

Sólo falta el motivo concreto que justifique la intervención en el conflicto europeo. Y éste no tarda en aparecer. Lo hace -como por ensalmo- en marzo de ese año, cuando salea la luz pública un telegrama secreto del Ministerio de Exteriores alemán en el que se propone al gobierno mejicano una alianza para el caso de que los Estados Unidos se involucren activamente en la guerra. Poco después, en abril, Wilson obtiene del Congreso una explícita declaración de guerra. Los aliados, escribe Wilson a House en julio de 1917, deben condescender por fuerza a la presión americana (el poder económico) y aceptar el programa americano de paz: Inglaterra y Francia no tienen de ningún modo la misma perspectiva en relación con la paz de la que nosotros tenemos. De este modo, cuando concluya la guerra, afirma Wilson, podremos forzarlas (a aceptar) nuestra manera de pensar[4]. En septiembre de ese mismo año, existe ya un equipo planificador al respecto conocido como The Inquiry, y cuya misión principal es arrastrar a la causa internacionalista

a la mayor parte posible de la plutocracia norteamericana, al menos la que pliega a los designios del club de Jeckil.

Lo siguiente es consolidar una base social de apoyo que impida nuevas campañas en contrario. Y en ese camino encuentra Rockefeller un aliado perfecto: el llamado socialismo revisionista, que ve en el plan una ocasión impagable de acelerar el proceso de concentración capitalista a la espera de cumplirse la profecía marxista. Es la fórmula de Alexandre Millerand en Francia, de la Sociedad Fabiana en Gran Bretaña, de Turati en Italia, de Ebert en AlemaniaSe trata de un socialismo reformista que no renuncia de entrada a la famosa previsión de Marx que asegura inevitable el momento en que «el monopolio del capital se transforma en una traba para el modo de producción que ha crecido con él y bajo sus auspicios. La socialización del trabajo y la centralización de sus medios materiales llegan a un punto en que es imposible seguir manteniéndolos bajo la envoltura capitalista [y se produce naturalmente] el cambio de la propiedad capitalista en propiedad social, porque aquélla descansa ya de hecho sobre un modo de producción colectivo. Antes se trataba de la expropiación de la masa por algunos usurpadores; ahora se trata de la expropiación de algunos usurpadores por la masa» [5]. Pero es a la vez una suerte de socialismo posibilista que, basándose precisamente en esa inevitabilidad del acto final, considera del todo innecesaria la acción revolucionaria. De hecho, la única función que los dirigentes de estos partidos socialistas se atribuyen es sentarse a esperar el monopolio; o en todo caso, favorecerlo, integrarse en el Sistema y tratar de forzar de algún modo el avance inexorable de la Historia para anticiparloSin desdeñar, obviamente, cuantas migajas o prebendas puedan hacer suyas en el camino.

Detrás de todo ello está el llamado socialismo gradualistao evolucionistaforjado a finales del siglo XIX en los talleres intelectuales de la Sociedad Fabiana británica y difundido por Bernstein tras su exilio londinense, pero está sobre todo la conocida tesis revisionista de Hilferding sobre el capitalismo organizado, que quiere ver en el modelo de oligopolio entonces vigente una fase capitalista tendente a la desaparición de la vieja anarquía de la producción y, con el tiempo, al advenimiento pacífico del socialismo por la democratización de la economía a través de las sociedades por acciones [6]. Martín Lozano

define todo esto como «la síntesis fabiana entre el capitalismo y uno de sus hijos bastardos, el marxismo, que de esta forma, una vez ultimada la labor de disolución cultural y espiritual para la que fue diseñado, se reintegra a la matriz burguesa de la que surgió» [7].

Como puede imaginarse, la propuesta de Hilferding provoca en su momento las iras del socialismo más radical. El ruso Osinski afirma al respecto en esos días que «no somos partidarios de que se organice el socialismo bajo el mando de los organizadores de los trusts. Queremos un socialismo proletario edificado por la fuerza inagotable de las clases obreras, y no por las órdenes de los capitanes de industria» [8]. Pero, para entonces, la socialdemocracia ya ha dado el paso al frente. Por lo menos desde 1918, sus contactos con aquella plutocracia reformistamás abiertamente proclive a internacionalizar libremente sus intereses económicos son un hecho. La confluencia de proyectos de una y otra es lo que lo permite: ambas aspiran a un mundo globalizado, y ambas también a controlar y desarbolar la estructura de los viejos Estados nacionales. Las diferencias -que las hay- se dejan para una etapa posterior. El 19 de mayo de 1919 se celebra una discreta reunión en el Hotel Majestic de París durante la firma de los Tratados de Versalles. Los asistentes son señaladas figuras del socialismo fabiano británico y otras no menos señaladas de la oligarquía norteamericana, al menos aquélla más cercana al club de Jeckil. Coordina el evento el propio House.

El plan, en principio, parece impecable. Todo pasa, según las previsiones trazadas en Jeckil, por establecer una instancia de orden supraestatal que pueda encorsetar los intereses de las sociedades nacionales, cosa que tiene visos de materializarse en el proyecto de Wilson de constituir una Sociedad de Naciones para la posguerra. Pero encuentra enfrente no pocos obstáculos que dificultan su puesta en práctica. El primero, la propia oposición de la plutocracia nacionalista norteamericana, que no desea verse sometida a los intereses internacionales de Rockefeller y Morgan. En junio de 1919, el grupo parlamentario conservador, que ha alcanzado la mayoría en unas elecciones parciales a finales de 1918, se niega a ratificar el Tratado de Versalles. Se suma a ello la salud del propio Wilson, que en septiembre de ese año sufre una embolia y queda políticamente incapacitado hasta el final del mandato, que tiene lugar en marzo de 1921.

No obstante, lo que de verdad retrasa el plan de la plutocracia de Jeckil es el espectacular vuelco derechista en la mayoría de las potencias europeas vencedoras y muy especialmente en los propios Estados Unidos. La holgada victoria de la derecha en Francia tras las elecciones de noviembre de 1919, el giro antisocialista de Giolitti en Italia desde junio de 1920 y la Presidencia del republicano Harding en Estados Unidos a partir de marzo de 1921, terminan de menoscabar irremediablemente las expectativas que el socialismo democrático guardaba para la posguerra, y consiguientemente también las de la plutocracia que lo apoya.

Es verdad que en Alemania se ha podido instaurar un régimen socialdemócrata desde noviembre de 1918, pero su vida política es demasiado endeble. Sobre todo porque ha de vérselas con la agresividad de una extrema izquierda prosoviética que no se resigna a aceptar una república burguesa [9]. Se diría, por utilizar un recurso retórico un tanto burdo, que al circo internacionalista de Rockefeller-Morgan, aliado ahora con el socialismo democrático, le crecen los enanos. Están en su contra, además, las condiciones económicas de posguerra, nada halagüeñas en esos días. En 1921 ha comenzado una crisis que hunde todas las expectativas favorables de 1918. Rehecho el menaje doméstico, sobreviene una importante acumulación de stocks, lo que produce a su vez un aumento del paro y una dura caída de los precios, y Estados Unidos se da a restringir todos los créditos, las importaciones y la propia circulación de moneda. Esto hace a su vez que la inflación en los deudores crezca de forma alarmante. Alemania, donde acaban de perder el poder los

socialistas en beneficio de la derecha conservadora, ve cómo se hunde totalmente su sistema monetario.

A partir de aquí, la política interior y exterior de las potencias occidentales se convierte en

campo de batalla de los dos grupos de intereses plutocráticos: el nacionalista

norteamericano y el internacionalista del club de Jeckil. Momento crítico es, desde luego,

la ya citada victoria republicana en las elecciones presidenciales norteamericanas de finales

de 1920. No es, empero, una derrota del nternacionalismo plutocrático; tan sólo un alto para tomar aliento. No parece casualidad que sólo un año más tarde se constituya el Consejo de Relaciones Internacionales (Council of Foreign Relations, CFR), ligado estrechamente a la Banca Morgan y al clan Rockefeller. Queda solamente el asalto político, que tiene lugar muy poco después: en enero 1924 los laboristas británicos alcanzan el gobierno; en mayo hace lo propio el Cartel des Gauchesen Francia. Victoria efímera, sin embargo. En ninguno de los dos casos la legislatura llega a durar un año. A mediados de 1925, la plutocracia nacionalista conservadora ha recuperado ya las plazas británica y francesa.

Ahora sí que Rockefeller y sus colegas parecen claramente derrotados. En los años que siguen, el viejo capitalismo nacionalista pasa a reorganizarse y hasta a construir formas nuevas. En diciembre de 1925, el fascismo, que hasta entonces se había mantenido como una especie de herejíadel socialismo [10], da el salto definitivo, proclama sus leyes fascistísimasy se derechiza por completo. Lo mismo hace Primo de Rivera en España, transformando en esas mismas fechas su dictadura social-militar en un régimen autoritario puramente conservador. Se multiplican además por toda Europa golpes de Estado que dan lugar a regímenes nuevos donde se mezclan eficazmente capitalismo proteccionista y beneficios laborales según la usanza bismarckiana. Me refiero a los que protagonizan el mariscal Pilsudski en Polonia, el general Gomes da Costa en Portugal y Smetona- Valdemaras en Lituania, todos ellos de 1926. La propia Rusia Soviética plantea desde la muerte de Lenin en enero de 1924 un retraimiento hacia sí misma de la mano de Stalin y su tesis del socialismo en un solo país.

Por detrás de todo ello, como una sombra, tiene lugar el surgimiento imparable de una nueva potencia hegemónica mundial, los Estados Unidos, que a base de créditos y

convirtiéndose en proveedor casi único de los aliados no sólo consigue liquidar sus viejas deudas sino que alcanza a ser el principal acreedor de Europa. Porque es un hecho que, en

la segunda mitad de los años veinte, los Estados Unidos acrecientan sus exportaciones y

utilizan ese remanente de divisas para inundar el Viejo Continente de créditos muy baratos.

A partir de 1924, la crisis de posguerra parece ir superándose, pero sólo mediando un

profundo sometimiento de la economía mundial a la norteamericana. Se calcula que, entre 1924 y 1929, los créditos norteamericanos a los países europeos alcanzan casi los tres mil millones de dólares. Gracias a ello, en también en Europa se aprecia una cierta prosperidad económica. La productividad, evidentemente, se dispara, pero sobre todo lo hace la especulación bursátil, que llega a cuadruplicar el valor de las acciones en el plazo de una

sola década; y no sólo ya como fruto del ahorro, sino a través de créditos bancarios. Cunde

el optimismo económico, acompañado de cierta euforia política que tiene como hitos

significativos el Plan Dawes (1924), el Tratado de Locarno (1925), el posterior Pacto de Briand-Kellogg (1927)Empieza a hablarse de un plan del francés Briand para la constitución de unos Estados Unidos de Europa. La contraofensiva conservadora parece querer cuajar en proyectos políticos concretos.

Pero las bases de la crisis están echadas. De hecho, el tinglado no tarda en desmoronarse. Las causas: la superproducción, la proliferación en toda Europa del dólar norteamericano,

la incapacidad para articular otra vez el viejo sistema monetario internacional, el

desequilibrio en el crecimiento de los precios industriales y agrícolasHay, no obstante, teorías no demostrables que apuntan a ciertos manejos maliciosos del clan de Jeckil, que con la Reserva Federal y el Dow Jones como bases de operaciones, habrían puesto en marcha un nuevo colapso financiero similar al de 1907. El neoliberal Milton Friedman, algo más prudente, se limita a vincular el crack del 29 con el error (¿) de la Reserva Federal de restringir la oferta monetaria en momentos en que se lo que se precisaba era mayor liquidez.

Lo único cierto es que la crisis da comienzo ya desde 1927. Ese mismo año se hunde sorpresivamente el mercado alemán de valores, y poco después el británico. Y en ese preciso instante, en el verano de 1928 la Reserva Federal promueve el desvío hacia la Bolsa de Nueva York de las compras de deuda pública que la banca norteamericana venía realizando en Europa. Poco más tarde, en diciembre de 1928, la industria siderúrgica de Renania-Westfalia declara suspensión de pagos. En febrero de 1929, la crisis llega a Francia. En los meses siguientes, se extiende como un reguero por toda Europa. Y en octubre -sólo un mes después de que Briand presente ante la Sociedad de Naciones su flamante plan de constitución de los Estados Unidos europeos- se hunde sin remedio la propia bolsa neoyorquina, en realidad no otra cosa que una burbuja especulativa y financiera en medio de la abundancia macroeconómica; un estallido que supone el derrumbe de todo el andamiaje económico del mundo industrializado. Las consecuencias son de sobra conocidas: deflación, caída de la producción industrial, acumulación de stocks, contracción del comercio mundial y ruptura del sistema de pagos internacionales. Pero el efecto más trágico lo sufren las clases trabajadoras, encenagadas desde entonces en un paro masivo que cuenta más de doce millones de desempleados en Estados Unidos, cerca de siete en Alemania, y cifras no muy diferentes en el resto de Europa. El caso es que el colapso de 1929 es asumido por casi todos como un contundente aviso contra el fenómeno especulativo a que iba abocado el capitalismo nacionalista. Y surgen los primeros titubeosHay todavía en los primeros años treinta un intento tímido de hacer resurgir los postulados liberales mas optimistas con la Escuela austríaca de Hayek y Von Mises, pero la durísima recesión anula contundentemente sus presupuestos.

Lo que vuelve a cobrar fuerza, en cambio, es la opción fabiano-plutocrática internacionalista, que encuentra en el camino dos puntales teóricos impagables: por una parte, John Maynard Keynes, que en octubre de 1930 publica su Tratado del dinero; y por otra, Wilhelm Lautenbach, funcionario del Ministerio alemán de Economía, que no con mucho tiempo de diferencia pronuncia una conferencia en la Sociedad Friedrich List, donde defiende que de una crisis financiera mundial, si viene unida a una depresión, no se puede salir por la austeridad y la mera deflación, sino haciendo al Estado financiar proyectos en infraestructura básica que fomenten el empleo y permitan aumentar la productividad y, consiguientemente, los ingresos públicos vía impuestos. Además, en noviembre de 1932 el demócrata Franklin Delano Roosevelt gana las elecciones presidenciales norteamericanas. En marzo toma posesión del cargo y adopta las propuestas de Keynes-Lautenbach mediante un novedoso programa, el New Deal o Nuevo Reparto, según terminología tomada de un popular juego de naipes, que presenta como novedades más llamativas una política agraria e industrial de subvenciones y la definitiva sumisión de los bancos nacionales a la Reserva Federal. Toda la economía norteamericana pasa así a ser controlada por el viejo clan de Jeckil.

El problema para los allí conjurados está precisamente en su incapacidad para convencer al mundo de las bondades de su proyecto. Muy al contrario: ante la crisis, el mundo se revuelca con más ahínco si cabe en el viejo modelo conservador y nacionalista. Lo único que cambia es la actitud. Si en los años anteriores la tendencia general había sido confiar acríticamente en la fortaleza de la economía estadounidense, ahora el impulso natural será volver la vista de nuevo a los mercados interiores, exacerbar el viejo capitalismo

autocentrado y nacionalistade preguerra poniendo en marcha políticas de control económico que se daban ya por desaparecidas o, al menos, limitadas a áreas marginales. En 1931, Francia impone aranceles muy restrictivos; y en 1932, hace lo propio Gran Bretaña, donde una coalición liberal-conservadora acaba de descabalgar a los laboristas del poder. Alemania da paso en enero a Hitler y a su Partido Nacional-Socialista.

Es obvio que las espadas están en alto, y se miden en junio de ese año (1933) durante la Conferencia económica de Londres para la solución de la crisis. En ella, los gobiernos conservadores plantean la necesidad de poner en marcha una política monetaria común, pero la actitud negativa de Roosevelt da al traste con la propuesta y con la propia Conferencia. Las posturas se enconan más y más. En abril de 1935, el Tratado de Stressa sella la amistad entre los tres principales gobiernos conservadores europeos: Francia, Gran Bretaña e Italia. Y no es todo: en julio, el Tribunal Supremo norteamericano declara ilegal la política industrial de Roosevelt y deja el New Deal en situación precaria.

El clan de Jeckil empieza a palparse la cartera. Ve además con desolación el giro prosoviético que está empezando a tener lugar entre sus aliados socialdemócratas, cansados de amagar y no dar en la batalla planteada por los Rockefeller-Morgan. En esa línea se mueve, por ejemplo, el matrimonio Webb, núcleo hasta entonces del movimiento fabiano británico.

El momento crítico en que se ponen de manifiesto todas las deficiencias del proyecto forjado en Jeckil tiene lugar en julio de 1935, cuando el VII Congreso de la Komintern proclama una nueva política de Frentes Populares, a la que se suma de inmediato la versión más radical de la socialdemocracia, y que presenta éxitos inmediatos: en febrero de 1936, el Frente Popular social-comunista obtiene su primera victoria electoral en España; sólo tres meses después, en mayo, otro Frente Popular alcanza el poder en Francia. Esta claro que la plutocracia internacionalista necesita con urgencia un salvavidas ideológico consistente, capaz de abducir de nuevo al socialismo reformista y apartarle del poderoso agujero negro soviético. Por eso es tan importante la aparición, en diciembre de ese año, de la Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero de Keynes.

Es importante destacar que, en su libro, Keynes no plantea casi nada nuevo. De hecho, lo importante de su Teoría general no es tanto la originalidad como la repercusión mediática que alcanza. La idea básica que recorre el libro de Keynes es prácticamente la misma de 1930, y desde luego enormemente similar a la de Lautenbach: una desconfianza profunda en la capacidad autorreguladora de los mercados capitalistas. Para Keynes, cualquier situación económica depresiva puede reconducirse mediante la puesta en marcha de políticas expansivas de inversión pública, únicas capaces por su volumen de arrastrar también a la inversión privada. El Estado se constituye así en verdadera locomotora -y no sólo árbitro- del proceso económico [11]. Keynes dedica gran esfuerzo a demostrar que la tesis central de la Ley de Say -la que asegura que la oferta crea su propia demanda-, suele quedar desvirtuada por la realidad y sólo tiende a cumplirse bajo condiciones económicas ideales. En su lugar, defiende el concepto de demanda efectiva deficiente, planteado originalmente por Malthus.

Obviamente, la aplicación práctica del modelo de Keynes exige un Estado en intervención permanente, capaz de controlar la capacidad de compra de los potenciales consumidores a través de tres instrumentos: la presión fiscal, el gasto público y el control sobre el precio del dinero, suponiendo que la inflación previsible habría de quedar compensada con un aumento simultáneo de la capacidad adquisitiva general y con el consiguiente incremento de la producción. En definitiva, hay que facilitar el consumo para que se ponga en marcha la producción, y no al revés. Y lo único que el Estado necesita para ello, como ya he dicho,

es el control absoluto de la política fiscal y monetaria. Eso, y la generalización del dinero meramente fiduciario, desligado de cualquier patrón universal de cambio; algo que le viene dado a Keynes providencialmente. En septiembre de 1931, Gran Bretaña ha abandonado el patrón-oro; en abril de 1933 lo ha hecho también Estados Unidos; Francia adoptará la medida poco después, en julio de 1937.

Se trata en realidad, como asegura Fernández Steinko en un brillante análisis aparecido en la revista comunista El Viejo Topo [12], no tanto de un socialismo como de un fordismo. Porque lo que viene a hacer Keynes es dar cuerpo teórico a la experiencia llevada a cabo dos décadas antes por el industrial norteamericano Henry Ford al subir el salario de sus

trabajadores para convertirlos, según propias palabras, en sus mejores clientes

claro está, de desnaturalizarlos mecánicamente en las mismas cadenas de montaje con las que había logrado abaratar sus automóviles. Trasladado a términos políticos, el proceso pasa inicialmente por convertir a la masa trabajadora de los países desarrollados en potencial masa consumidora mediante la elevación de su nivel adquisitivo y de la protección social. Lo que Keynes aporta al pensamiento económico es simplemente el descubrimientodel papel que, en un mundo acelerado en grandes economías de escala y de alcance, juega -o puede jugar- el individuo como consumidor. Pero concede una misión económica al Estado liberal y se ofrece, por tanto, al socialismo evolutivo como una alternativa posible al totalitarismo soviético. De ahí el alivio con que la plutocracia norteamericana afín a Rockefeller-Morgan acoge la aparición del fenómeno Keynesde 1936. Como señala Robert Skidelsky, «Keynes no plantea objeción (u objeción enérgica) alguna al orden social vigente sobre la base de su falta de equidad o injusticia en la distribución de los destinos vitales, sino más bien porque el laissez-faire no protegía las normassociales y económicas existentes» [13]. «Nuestra crítica de la teoría clásica aceptada -confirma significativamente el propio Keynes en su obra capital- no ha consistido tanto en buscar los defectos lógicos de su análisis, como en señalar que los supuestos tácticos en que se basa se satisfacen rara vez o nunca, con la consecuencia de que no pueden resolver los problemas económicos del mundo real. Pero si nuestros controles centrales logran establecer un volumen global de producción correspondiente a la ocupación plena tan aproximadamente como sea posible, la teoría clásica vuelve a cobrar fuerza de aquí en adelante» [14].

después,

No. La propuesta keynesiana no es un revulsivo contra las perversiones económicas del Sistema; tan sólo un intento de dotar al modelo económico vigente de mecanismos preventivos que le aseguren de forma duradera y continua la supervivencia frente a las pretensiones correctoras, puramente coyunturales, del liberalismo. De ninguna manera podemos decir de Keynes que ni siquiera venga a echar arena en los cojinetesdel Sistema [15]. Más bien que actúa como fontanero de sus deficiencias prácticas. Pero su libro es todo un balón de oxígeno que ayuda al clan plutocrático de Jeckil a recuperar el favor de la socialdemocracia más acomodaticia. Desde febrero de 1937, el programa soviético de Frentes Populares empieza ya a resquebrajarse en España y en Francia. Al mismo tiempo, se ponen en marcha en los Estados Unidos oscuros movimientos para recuperar el maltrecho programa de Roosevelt aprovechando el tirón mediático conseguido por Keynes. Galbraith narra con algo de ironía la experiencia: «En los años posteriores a la Teoría general, los keynesianos de Washington se reunían periódicamente para darse mutuo apoyo y para examinar posibles medios, oportunidades y vías de persuasión. Si se hubiera sabido lo frecuentes que eran esos encuentros, quizá se habría hablado de una conspiración» [16].

Pero no creamos que la conjura proviene de un solo lado. También la vieja plutocracia nacionalista norteamericana mueve en esos días sus fichas. Encabezados por un antiguo profesor universitario de Derecho en Yale, Thurman Arnold, un grupo de parlamentarios de esa tendencia se embarcan a lo largo de los años 1937 y 1938 en la creación de una

comisión legislativa para frenar las pretensiones hegemónicas de la otra plutocracia, la internacionalista. Lo que ocurre es que la entrada de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial disuelve sus posibilidades de triunfo y se las restituye definitivamente al presidente Rosevelt. El Programa Victoria, plan de rearme masivo llevado a cabo por Washington desde 1941, permite al creador del New Deal recuperar parte sustancial del terreno perdido y retomar sus postergados proyectos de pleno empleo.

Hablamos, en todo caso, de un modelo intervencionista que multiplica la inversión pública y del que pende en todo momento la peligrosa espada inflacionaria. Pero también, más que de ninguna otra cosa, de un modelo que necesita y pretende un control exhaustivo de los mercados como ámbito natural de desarrollo del consumo, y que se ve obligado, por ello, a

neutralizar todo factor de distorsión no económico, como son las soberanías y los mercados nacionales, sometidos naturalmente a aquéllas. De ahí su angustiosa carrera hacia una globalizacióncontrolada, encorsetada, al abrigo de grandes instituciones supranacionales. Y ahí es donde el clan de Jeckil difiere de Keynes. La propuesta del británico pasa por la constitución de una Unión Internacional de Pagoso Banco Central Internacional capaz de emitir una moneda universal de reserva (el Bancor) y de controlar

el 50% de las importaciones mundiales, y la creación de un Fondo de Inversión de

posguerra que encauce los excedentes de capital hacia los países necesitados. Pero no es un hallazgo del todo original. Pocos saben, por ejemplo, que refleja de manera bastante fidedigna el programa económico-hegemónico de posguerra de la Alemania nacionalsocialista. Previendo el posible triunfo del Reich en la contienda, Walter Funk, ministro de Economía de Hitler, había apostado en 1940 por un bloque económico europeo con tipos de cambio fijos y una unión internacional de compensación. Una idea que Keynes saluda con alborozo. El 20 de noviembre de ese mismo año, escribe a Harold Nicolson: «Tomado al pie de la letra, el plan de Funk es excelente y es justamente lo que deberíamos hacer nosotros» [17]. La oportunidad de materializarlo surge en los cuatro años siguientes, durante las negociaciones que entablan Estados Unidos y Gran Bretaña para el supuesto de una victoria aliada. En esos momentos, Keynes es un prestigioso asesor del Tesoro británico, y desde esa privilegiada posición no duda en proponer a las partes su proyecto fabiano de economía globalizadora.

El problema está en que no es él, sino la propia plutocracia internacionalista

norteamericana la que impone las condiciones últimas, y lo hace a la baja. Al fin y al cabo,

se trata de su negocio: internacionalización de la economía, sí, pero procurando que los

organismos encargados de ello nunca puedan ser más poderosos que los propios poderes fácticos. En 1942, el Council of Foreign Affaires (CFR) publica un informe del asesor del Tesoro norteamericano Dexter White, paralelo al de Keynes, donde se especifican dichas

condiciones, que se verán materializadas oficialmente poco después, en julio de 1944, en la Conferencia Internacional sobre Asuntos Monetarios y Financieros celebrada en Bretton Woods (Massachusetts): el nuevo sistema económico pasa a fundamentarse en el dólar y no en el Bancorde Keynes; y el Banco Internacional de Reconstrucción y Desarrollo se convierte en instrumento para asegurar las exportaciones norteamericanas (Estados Unidos

se reserva el 35% de su capacidad ejecutiva). Lo que se hace, en suma, es depositar la

economía mundial de posguerra en las cajas de la Reserva Federal norteamericana, lo que

es decir en las manos del clan de Jeckil.

A partir de aquí, la socialdemocracia no pasará de ser un simple guiñol en manos de sus

mentores. Es cierto que se le permite construir el llamado Estado del Bienestar, trazado teóricamente por el fabiano Beveridge en su célebre informe de 1942 [18]: multiplicación de las infraestructuras viarias, sanitarias, educativas y sociales; pero a cambio de la devaluación de la vieja idea de ciudadano para transmutarlo en mero contribuyente/ consumidor. Un trueque sesgado y perverso por la fácil reversibilidad de los recursos sociales puestos en juego frente a la irreversibilidad de sus consecuencias, sobre todo la

grave disolución de todas las redes tradicionales que constituyen la integridad social (familia, vecindario), la totalitarización del mercado y la ruptura de todos los esquemas productivos previos para sumarlos, de forma subsidiaria pero desintegrada, en el sistema global. Por no hablar de la dramática desmovilización política que el modelo comporta, amén de otras muchas consecuencias de carácter moral. La primera, que el ciudadano pierde su protagonismo participativo y queda reducido a mera pieza del engranaje de las nuevas políticas económicas, centradas en el consumo. Un engranaje perverso que, por inercia natural, por atender en exclusiva a las grandes pulsiones colectivas, olvida las necesidades particulares, deja de lado al que debiera ser principal actor de dicho Mercado - el ser humano singular y concreto- y, consiguientemente, acaba por abandonar el juego económico en manos de los medios de comunicación de masas, verdaderos grupos mediáticosal servicio de los grandes clanes plutocráticos. Es un hecho que nunca como ahora han aparecido tan intrincadamente indisociables los mundos de la política, las finanzas y la comunicación. El primero, legislando a favor de los otros, y éstos subvencionando a aquél. Y todo, para asegurarse el control de la conciencia social, obviamente necesario si se quiere poder manipular en cada momento las necesidades colectivas para adaptarlas a las propias necesidades generales del Sistema.

De la perversión del modelo da cuenta el que haya sido asumido, en buena parte de las facetas amorales que he citado, por la otra facción, el capitalismo plutocrático nacionalista. Baste recordar aquel «Hoy todos somos keynesianos», proclamado por el neoliberal Milton Friedman en 1966 y repetido por Nixon en 1972 [19]. Poco importa aquí que la facción nacionalista se deje caer tras la Segunda Guerra Mundial en un proceloso túnel neoliberal:

regreso en lo nacional a las posiciones más extremas respecto de la teoría de la libre concurrencia (privatización de la empresa pública, contención de la inflación mediante la reducción del gasto público y de protección social, bajada de impuestos, flexibilizacióndel mercado laboral); y a nivel internacional, obsesión por salvaguardar los equilibrios

macroeconómicos(inflación, déficit

la especulación de los flujos financieros internacionales y la privatización encubierta de la

función emisora de los bancos centrales [20]. Lo que debe quedar claro es que la pugna que desde 1945 mantienen ambos bandos -nacionalismo capitalista norteamericano e internacionalismo capitalista- dista mucho de ser un conflicto ideológico o político. Hablamos, más bien, de una dura lucha por la hegemonía mercantil entre dos grandes bloques plutocráticos de poder financiero en competencia. Lo que hace esa lucha especialmente penosa es el papel puramente mecánico que en ella se está haciendo jugar al común de la ciudadanía, a los viejos Estados nacionales y a la Verdad.

),

una tendencia al ajuste perpetuo monetarista, a

La dicotomía que se nos ofrece, en cualquier caso, es tan simple como inaceptable: o se unce uno a la globalización inmisericorde del mercado capitalista según el modelo internacionalista (multilateralista, lo llaman sus defensores), con apoyo en esa izquierda reformistaque constituye hoy día los partidos socialdemócratas occidentales, o se ata a esa otra globalización igualmente inmisericorde que promueve el capitalismo nacionalista norteamericano apoyado en los grupos conservadores y neoliberales. Al cabo, nada más que dos nuevos disfraces para engañar bobos en este Gran Teatro del Mundo que el Sistema permanentemente airea. Como señala José M. Tortosa, meras «estrategias (liberalismo, marxismo, socialdemocracia) dentro del sistema mundial capitalista» [21].

NOTAS

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1. C. fr. J. K. GALBRAITH: Historia de la Economía. Barcelona, Ariel, 2003; pág. 180. John Kenneth Galbraith (+2006) fue un economista estadounidense, profesor en la

Universidad de Harvard y embajador de su país.

2. Apud D. STOLZE: Capitalismo. Barcelona, Plaza y Janés, 1975; pág. 162.

3. W. WILSON, Discurso ante el Senado del 22 de enero de 1917, en Selected Addresses

and Public Papers. Nueva York, Boni and Liveright Publishers, 1918; pág. 172 y siguientes.

4. Publicada en L. E. GELFAND: The Inquiry. American Preparations for Peace, 1917-

1919, Yale University Press, Nueva Haven y Londres, 1963; pág. 12. Apud J. L. OROZCO: La ciencia, la democracia y la guerra para terminar todas las guerras, en Circunstancia. Revista de Ciencias Sociales del Instituto Universitario de Investigación Ortega y Gasset, Año II, nº 4, Madrid, mayo de 2004, http://www.ortegaygasset.edu/

5. K. MARX: El Capital I. Barcelona, Folio, 2002; págs. 349-350.

6. Rudolf Hilferding (+1941) fue un teórico austríaco del llamado socialismo evolutivo.

7. M. LOZANO: El Nuevo Orden Mundial. Valladolid, Alba Longa, 1996; págs. 139-140.

Martín Lozano González (+1998) fue uno de los más lúcidos y a la par más olvidados ensayistas españoles del final del siglo XX.

8. Apud I. FLETSCHER: Comunismo soviético I. Comunismo. Barcelona, Plaza y Janés,

1975; pág. 52-53. V. V. Osinski (+1938) fue comisario de agricultura y miembro del Comité Central de PCUS.

9. En noviembre de 1917, una revolución bolchevique había ocupado el poder en Rusia. En

octubre de 1918, una nueva revuelta revolucionaria en Alemania hace caer al Kaiser. A pesar de que el peso del movimiento lo soporta el espartaquismo comunista, lo que finalmente se instituye en noviembre de ese año es un Consejo de notables socialistas liderado por Friedrich Ebert que procede a someter a la extrema izquierda y reorganiza el Estado burgués en el sentido del socialismo gradualista. En abril de 1919 se produce un levantamiento comunista en Baviera que da lugar durante algunas semanas al llamado Soviet de Baviera. Poco antes, a mediados de marzo, Bela Kun instaura un régimen comunista en Hungría. Las culpas van precisamente a Ebert y la inestabilidad política de su régimen. No puede extrañar el pánico que se extiende por toda Europa.

10. Debemos definir el fascismo, al menos en su nacimiento, como una especie de

socialismo anti-ilustrado, vitalista e irracionalista. Recordemos los orígenes inequívocamente socialistas de Mussolini como director de Avanti, periódico oficial del Partido Socialista Italiano, y cómo en diciembre de 1914, a cuenta de la necesidad o no de involucrar a Italia en la contienda mundial, provoca la ruptura en el seno de la organización. Mussolini pasa entonces a militar en el Fascio Rivoluzionario, de tendencias mixtas nacionalistas y sindical-revolucionarias. El que pocos años después, en 1919, este Fascio revolucionariose haya transformado ya en Fascio de combatey actúe en una línea furibundamente opuesta al propio PSI del que procede su líder no es ilógico. Como señala Stanley Payne, en aquellas fechas a veces se percibía el fascismo, y no sin acierto,

más bien como una herejía del marxismo revolucionario que como un desafío mortal al mismo[S. G. PAYNE: Historia del fascismo. Barcelona, Planeta, 1995; pág. 161. Stanley G. Payne es profesor de Historia en la Universidad de Wisconsin-Madison], de manera que las luchas entre ambas tendencias no han de ser consideradas en sus primeros momentos más que como la dura competencia de dos marcas por hacerse con el mismo nicho del mercado político. Desde luego, el desprecio al individuo, despersonalizado frente al omnipotente Estado hegeliano, es característica común a las dos. Lo relevante es que ni el socialismo fascista ni el soviético reducen un ápice la perversión capitalista de la Modernidad, pues mantienen en la práctica el desarraigo individual, la desvinculación entre moral y vida pública y la aplicación del egoísmo como motor social, por más que colectivizado el uno -el fascista- como sacro egoísmo nacional, y el otro -el bolchevique- como presunto egoísmo de clase.

11. Como señala Keynes, el problema del modelo capitalista no es otro que el celebrado

optimismo de la teoría económica tradicional, [para la que] todo pasa del mejor modo en el más perfecto posible de los mundos, a condición de que dejemos las cosas en libertad[J. M. KEYNES: Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero. Santa Fé

de Bogotá, Fondo de Cultura Económica, 2000; pág. 40]. Un problema cuya solución, como para el viejo capitalismo tuteladode corte alemán, está en afirmar la presencia de los poderes públicos en la vida económica. El deber de ordenar el volumen actual de inversión -señala Keynes- no puede dejarse con garantías de seguridad en manos de los particulares[J. M. KEYNES: Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero. Op. cit; pág. 285].

12. A. FERNÁNDEZ STEINKO: Otras formas de hacer, en El Viejo Topo, nº 114, enero

de 1998; pág. 21.

13.

R. SKIDELSKY: Keynes. Madrid, Alianza Editorial, 1998; pág. 79.

14.

J. M. KEYNES: Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero. Op. cit; pág.

333.

15.

La socialdemocracia -dice José Antonio Primo de Rivera- conserva esencialmente el

capitalismo; pero se dedica a echarle arena en los cojinetes[JA: España y la barbarie, Conferencia en el Teatro Calderón de Valladolid, 3 de marzo de 1935].

16. J. K. GALBRAITH: Historia de la economía. Barcelona Ariel, 2003; págs. 263-264.

17. Apud R. SKIDELSKY: Keynes. Op. cit.; pág. 162.

18. W. H. Beveridge (1879-1963) fue un fabiano destacado, y miembro del Partido Liberal

británico. Director de la London School of Economics entre 1919 y 1937 y autor del Social Insurance and Allied Services (Informe Beveridge"), que sienta las bases del posterior Estado del Bienestar.

19. Apud R. SKIDELSKY: Keynes. Op. cit.; pág. 177.

20. Igual que la plutocracia internacionalista supo concitar en su momento el favor del

socialismo evolutivo, esta otra plutocracia nacionalista no duda en emparentar desde los años cuarenta con el liberalismo económico de nuevo cuño. En 1943, Hayek publica su emblemática obra Camino a la servidumbre, en respuesta al Informe Beveridge sobre Pleno Empleodel año anterior, y que no tarda en convertirse en verdadera bibliadel nuevo liberalismo económico: aparece publicado de nuevo, esta vez por Readers Digest en 1945, el mismo año en que su autor es invitado por la Universidad de Chicago a realizar una serie de conferencias por los Estados Unidos. En abril de 1947, tiene lugar en Mont Pelerin (Suiza) una conferencia patrocinada por un grupo de financieros y empresarios neoliberales que reúne a treinta y nueve personalidades, entre ellas los economistas Hayek, Robbins y Popper de la Universidad de Londres, Friedman y Knight de la de Chicago, tres periodistas representantes de los periódicos Readers Digest, Fortune y Time&Tide y algunos políticos de primera fila, como Jacques Rueff, ex ministro francés del Tesoro. La cita se repetirá desde ese momento de dos en dos años, pasando casi inadvertida para la prensa hasta mediados de los años ochenta. En 1950, la Universidad de Chicago crea ya una cátedra especial para Hayek. En 1955, varios empresarios británicos encabezados por Anthony Fisher -descrito posteriormente por Friedman como la persona más influyente en el desarrollo del thatcherismo- pone en marcha el IAE (Instituto de Asuntos Económicos), cuyo primer director es Ralph Harris y que dedica gran parte de su actividad a publicar obras y opúsculos de ilustres economistas partidarios del liberalismo monetarista como Hayek, Friedman, Robbins, Paish, Johnson o Clark. Al abrigo del IAE, se fundan en el Reino Unido, ya en los años setenta, el Centro de Estudios Políticos (1974) y el Instituto Adam Smith (1976), y en Estados Unidos, poco después, la Fundación del Patrimonio y el Instituto del Pacífico para la Política Pública. Consecuencia fundamental de esta actividad organizativa es la publicación, en 1980, de la obra Mandato para el Liderazgo, pronto considerada como verdadero manual económico del gobierno Reagan.

21. J. M. TORTOSA: La pobreza capitalista. Madrid, Tecnos, 1998; pág. 69. José María

Tortosa Blasco es catedrático de sociología en la Universidad de Alicante y secretario de la Asociación Española de Investigación para la Paz. Autor de una veintena de libros, ha realizado también informes por encargo de la ONU.

TRES GRANDES TIMOS:

La moneda bancaria, los impuestos estatales y los precios industriales Héctor Osvaldo Pérez Vázquez

TRES GRANDES TIMOS: La moneda bancaria, los impuestos estatales y los precios industriales Héctor Osvaldo Pérez

La moneda fiduciaria y la economía real La superstición del oro y su fútil respaldoa la moneda El gran timo áureo: transferir al fetiche oro el valor de los bienes económicosy quedarse con el oro Algo sobre la teoría del Crédito Social” —La moneda que se oxida, según Silvio Gesell El gran timo del impuesto estatal El gran timo de los formadores de precios

La moneda fiduciaria y la economía real

Desde que la moneda apareció como un instrumento creado espontáneamente entre las gentes de todos los pueblos y culturas del mundo y de todas las edades de la historia, estudiando su estructura y su evolución hasta nuestros días en cada una de esas culturas es posible ver que en todas partes resultan esencialmente iguales.

El sistema primitivo y elemental de comercio, el trueque, se impuso en todas las comunidades humanas porque es la forma aparentemente más natural de la división del trabajo. Como nadie podía, en una comunidad primitiva aunque ya organizada, hacerlo todo, era (y sigue siendo) preciso que se dividieran las tareas. El reparto o asignación de las tareas trae como consecuencia la especialización y el intercambio. El que se dedica a fabricar una cosa, necesita para vivir de muchas otras más y entonces ofrece sus productos a cambio de los diferentes productos de los otros y viceversa, y en la oferta trata de hacer valer su capacidad personal como fabricante o productor.

El trueque trae a su vez aparejado el problema del valor. Entre gentes que se conocían y veían cuánto trabajo, esfuerzo y materiales se necesitaban para sus respectivas producciones, era imposible engañarse porque estaba a la vista de todos. La cantidad de trabajo puesta en la fabricación de un producto, tiene sus consecuencias en el

valor del mismo. Pero, contrariando a la teoría de Marx, un producto no vale solamente por la cantidad de horas de trabajo puesto en su fabricación: hay muchos otros factores de apreciación que le agregan valor, hasta el punto en que, modernamente, la trabajosidad de una producción no es índice del valor de los productos. Por ejemplo, en una sociedad primitiva podría suceder que se valuase más el pescado que un individuo había colectado con simplemente una línea y un anzuelo que el anzuelo mismo, porque la comida en una sociedad primitiva es lo único verdaderamente necesario de necesidad absoluta, la primera de todas las necesidades. Enganchar peces y sacarlos fuera del agua (con una línea o con una chuza) es mucho menos trabajoso y más rápido que fabricar la línea con una liana tejida y una garra de ave rapaz atada en un extremo haciendo de anzuelo para lo cual primero hay que capturar el aveo que encontrar una vara o rama de árbol recta, lisa y liviana a la que atar en un extremo una pica o punta hecha de pedernal afilado, lo que lleva días de trabajo. Primero hay que comer.

A

medida en que aumentaba la variedad de productos disponibles para

el

canje, se complicaba la operación de su adquisición. El señor A tenía

un objeto que le gustaba al señor B, pero A quería en realidad el que ofrecía C, que a su vez quería lo que tenía en oferta B. ¿Cómo hacer para que todos quedasen conformes con el cambio? Parecería sencillo:

mientras que A le daba su cosa a B, éste le cedía la suya a C y C le daba la suya a A. Operación terminada.

Pero eso puede ser así, aun en nuestros días, cuando los tres objetos

puestos al trueque tienen igual valor y los tres operadores económicos reparten sus preferencias en modo exacto. En cambio, bastaba con que

A pidiese por su producto dos unidades del producto de C para que el

trueque entre los tres resultase imposible. Si los operadores económicos en vez de ser tres fuesen muchos más, cientos de ellos, la variedad de los productos y los precios complicarían mucho más el manejo.

De algún modo, todos los pueblos de la historia encontraron la moneda. El dinero ya existía, desde el día en que se efectuó el primer trueque, dado que el dinero es la medida del valor económico de las cosas que

están en el comercio(porque las hay que están fuera de él); es como el metro, la milla, el litro: son medidas convencionales, pero no son reales, por lo que si queremos captarlas a través de los sentidos necesitamos de símbolos que las representen: la vara de medir, el frasco graduado. Pero todos sabemos que un metro no es la vara con que lo medimos, sino la medida misma, o distancia entre dos puntos. De igual manera, el dinero no es la moneda con que lo representamos, sino el valor que se

le da a la cosa (o al servicio prestado) en un mercado determinado, y

que se traduce en un precio establecido en una moneda aceptada por

las partes de la transacción.

Y de la misma manera en que es posible falsificar una vara de medir

(haciendo que represente un metro pero que mida solamente 90 centímetros) es posible falsificar la moneda. De todo esto, archisabido, extraemos varias conclusiones y seleccionamos ésta: cuando se falsifica moneda, se está creando valor ficticio, valor que no existe en la realidad. La realidad es la economía física, es decir, los productos que se fabrican y que sirven a las gentes para mantener la vida y la salud propia y de sus familiares y les permite reproducir esos objetos necesarios para que no falten a nadie. En cambio, el manejo monetario es materia de la finanza, actividad accesoria a la actividad económica, que estudia, crea y utiliza los instrumentos legales y simbólicos que permiten el intercambio en un mercado complejo.

La economía no engaña: muestra lo que hay y no puede mostrar lo que no hay. Si se fabricaron 100.000 automóviles, están allí donde se fabricaron y desde allí parten para pasar al dominio de sus compradores. Aunque no sea muy fácil, es posible contarlos uno a uno y verificar su existencia. Pero los certificados de dominio de esos automóviles, los papeles que legalmente acreditan su propiedad y su autorización para circular, se pueden falsificar fácilmente; y es así como aparecen los automotores robados cuyos poseedores exhiben documentos de apariencia absolutamente legal pero que han sido confeccionados por falsificadores en colaboración con los ladrones.

Desde ya que el valor ficticio no es verdadero valor (valga la perogrullada), por lo que cuando se fabrica moneda en cantidades que sobrepasan el valor de las cosas puestas en el mercado, éste puede seguir funcionando normalmente pero sólo hasta el día en que los tenedores de moneda pretendan todos adquirir todos los productos del mercado. Entonces es cuando surge la dicotomía entre los precios y valor de la moneda. Sin llegar a este extremo (el extremo que se daría en el caso, posible, de que explotase la burbuja financieramundial actual), se ve que la abundancia de moneda circulante frente a la escasez de los productos puestos en el mercado, no devalúa precisamente los productos, sino la moneda. No es que aumente el valor de los productos, sino que disminuye el valor de la moneda (demostrando que es un valor convencional, ficticio o simbólico), por lo que hay que entregar más unidades monetarias a cambio del mismo producto.

Por eso, cuando se habla de los problemas del dinero, de la creación del dinero, del manejo del dinero, de lo que se está hablando no es del valor real de las cosas reales (y de los servicios efectivos útiles), sino de los objetos monetarios. Siendo la moneda un símbolo, puede no obstante tener un valor real. Es la llamada moneda real, u objeto cuyo valor iguala al de las cosas que con él se venden o compran. Un ejemplo de moneda reallo constituyen el oro, la plata y otros minerales (metales o piedras preciosas) que se han utilizado a lo largo de la historia de la humanidad (prehistoria incluida). Pero estas llamadas monedas reales (en el sentido de físicamente valuables, no simbólicamente) no son sino otras tantas mercaderías que se pueden

adquirir en el mercado con otras monedas, éstas sí simbólicas.

La superstición del oro y su fútil respaldoa la moneda

Sin embargo, los metales preciosos, en particular el oro, que es mucho menos abundante y más fácilmente desgastable que la plata, siguen constituyendo, al parecer, el último refugio de los acaparadores de valor monetario. Como dato de algún interés, es sorprendente constatar estos dos hechos: 1) Que el oro extraído desde mediados del siglo pasado hasta este año, representa una cantidad mayor que la que representa todo el oro extraído desde la prehistoria hasta mediados del siglo pasado. En menos de sesenta años los hombres hemos sacado de la tierra y del agua más oro que el que habíamos sacado en un millón de años o más. 2) Que la mayor parte de ese oro, extraído principalmente de yacimientos en Rusia y Sudáfrica, no se sabe dónde está. Ha sido acaparado no por los gobiernos o bancos centrales, sino por particulares (¿empresas, individuos, bandas?).

En la famosa novela de Ian Fleming Dedos de Oro, cuyo personaje principal es el agente secreto menos secreto del mundo, 007- James Bond, el relato se centra en el plan que el maléfico doctor Goldfinger, industrial ruso residente en Inglaterra y criptocomunista al servicio del Kremlin ha pergeñado: robar todo el oro almacenado en Fort Knox, Estados Unidos, donde estaba guardado no solamente el de ese país sino también puesto en depósito el de otras potencias. En la ingenua trama de la novelita, se supone que si el mundo occidentalse quedase sin oro, las monedas de los países que lo integran caerían causando una hecatombe económica mundial con el triunfo final del marxismo- leninismo como colofón. Desde ya que, de haber sido aquello conceptualmente posible (que no lo era, como que el patrón oro hace ya casi cuarenta años que fue puesto fuera del juego) hoy sería físicamente imposible, porque el fuerte militar norteamericano citado (una verdadera ciudad súper protegida) está en nuestros días casi vacío del dorado metal.

No hay casi oro en los tesoros de los países. Los valores del oro extraído desde 1952 a la fecha se valúan, a U$S 35 la onza Troy, en 104.000 millones de dólares, y el que desaparecióvale unos 92.000 millones. Recordamos aquí la teoría expresada por, entre otros, el fallecido Giacinto Auriti, abogado y economista italiano que luchó hasta el fin de sus días contra la mafia bancaria, acerca de que la caída del imperio romano se debió a diversos factores, pero que el principal y determinante de todos lo constituyó la escasez tremenda de oro y plata, que implicaba en esa época el cese de los negocios. (Para ampliar este tema, se puede leer en inglésel artículo Gold Vanishing into Private Hoards[Oro desaparecido en atesoramientos privados, en

http://www.financialsense.com/editorial/fekete/2007/0530.html, de mayo de 2007. Yo tomé el dato de Patria Argentinamensuario editado en Buenos Aires]. (1)

Ahora, compárese la existencia posible de oro extraído, estuviera donde estuviera, que no podría ascender mucho más allá de los 150 mil millones de dólares, con las cifras de las deudas de los países (solamente la de los Estados Unidos se mide ya en trillones). Como se ve, no habría oro suficiente, ni oro más plata suficientes en el mundo entero, para cubriro respaldarlas cantidades de moneda fiduciaria (moneda sin valor intrínseco) que andan circulando. Dado que los cálculos más conservadores expresan que hay dando vueltasactualmente en el mundo instrumentos financieros (billetes de banco, obligaciones, acciones, etcétera, etcétera) por cifras hasta quince veces superiores al valor real de todos los bienes del mundo sumados, es fácil imaginar la posibilidad de una explosión financiera que arrastre la economía física mundial a una verdadera hecatombe que termine destruyendo la organización social (al paralizarse el trabajo y los servicios) y en un caos ingobernable que destruya la vida de miles de millones de seres humanos. Esta apocalipsis es verdaderamente posible: considérese hasta qué punto es débil la trama social física, que un corte en el suministro de la energía eléctrica en un territorio poblado por millones de personas, si se prolongase más allá de unos días, provocaría la devastación total del mismo y la muerte de gran parte de sus habitantes.

En cuanto al respaldoque el oro, la plata u otros objetos físicos muy codiciados brindan a la moneda, es hora de que las gentes razonables se pregunten si es que no se trata de una mera superstición (del latín superstitio= supervivencia, especialmente de alguna creencia antigua y ya superada). Yo creo que sí lo es, pero que no se trata de una supervivencia inocente, sino de un timo de grandes proporciones que involucra la credulidad de la gente, la ignorancia generalizada que impera en todos los pueblos de la tierra respecto de las cuestiones económicas y financieras.

Esta ignorancia, saturada de falsas afirmaciones que en conjunto promueven a la actividad económica como una ciencia(lo que es falso) y como una ciencia difícil e intrincada que sólo puede ser alcanzada por mentes privilegiadas (ídem), es promovida desde los centros financieros del poder mundial, que impera desde hace unos tres siglos sin que los señores políticos vividores del presupuesto se den por enterados. Por intermedio de esta ralea de traidores que son los políticos partidocráticos profesionales, cuyos encumbrados exponentes son todos feudatarios de la masonería y ésta es instrumento del poder financiero mundial, los planes de estudio de los tres ciclos educacionales (primario, secundario y universitario) ignoran olímpicamente el problema económico-financiero y el manejo espurio de la moneda como instrumento o arma de la dominación universal.

Incluso, como la cereza que corona el postre, en nuestros países latinosfuncionan facultades y centros universitarios donde se cursan carreras como contador público, licenciado en organización de empresas, experto en comercio internacional, o títulos semejantes, por medio de las cuales se forman a futuros profesionales cuya tarea será administrar los negocios de los ricos y de las grandes empresas transnacionales, aportando su saber a la continuación y mejoramiento de sus niveles de ganancias; no así, a la capacitación de emprendedores autónomos, capaces de crear empresas, hacerlas crecer y ofrecer fuentes de trabajo a sus connacionales. En pocas palabras: esos centros de estudios se orientan a la formación de capataces del poder financiero y no a la de genuinos emprendedores nacionales. ¿Cómo, en consecuencia, en esos lugares se iba a enseñar la verdadera economía y la verdadera finanza?

El gran timo áureo: transferir al fetiche oro el valor de los bienes económicosy quedarse con el oro

Esto forma parte del timo, también. Pero regresando al tema del oro como espejismo o juguete vistoso que se agita ante la vista de los pueblos-niños, veamos por qué se nos dice que constituye un respaldo monetario.

Cuando los españoles tomaron contacto con los aztecas y los incas (Norte y Sudamérica, respectivamente), encontraron que ambos pueblos, que no tenían empero contacto alguno entre sí, atesoraban y respetaban el oro como algo sagrado. Pero no lo utilizaban, ni se les había ocurrido hacerlo nunca, como moneda, sino que veían en el dorado metal, una vez pulido, un brillo muy semejante al del sol, que era para ambos la suprema divinidad. Les parecía, quizá, a estas gentes, que el metal constituía como un desprendimiento o una porción del dios supremo que, a su juicio, gobernaba el mundo: el dios sol (Tonathiu para los aztecas, Inti, para los incas). Lo mismo puede decirse de otras culturas menores en todo el resto del continente americano.

Habrá, sin duda, expertos que puedan descifrar el misterio de por qué el oro se convirtió, desde la infancia de nuestra civilización, en un fetiche al que algunos pueblos primitivos de Europa y del Asia llegaron a adorar. Para ello, habría que ubicarse mentalmente en esos tiempos y en sus circunstancias, tarea que nos excede a los ignaros ciudadanos del común. Pero no cabe duda de que el metal obtuvo un prestigio mayor que el de cualquier otra cosa sobre la tierra.

Sin embargo, no deja de ser un fetiche, un ídolo propio de pueblos primitivos. Que en estos tiempos de avanzada tecnología; que en estos días en que es posible hablar en tiempo real con personas del otro

extremo del mundo (e incluso es muy fácil verlos en imagen animada mientras dialogan con nosotros); que en esta época en que buena parte de los hombres y mujeres creen haber superado la supersticiónde las religiones (para entregarse al tabú del psicoanalista, a la buenaventura de los videntesy a los pronósticosdel horóscopo del periódico); que en esta era, en fin, de la conquista del espacio exterior y de la búsqueda de alienígenas, se afirme con aparente seriedad que unos cuantos cajones de oro en barras o en monedas constituyen un bien económico verdadero, parece más bien el delirio de un drogueta que una afirmación seria. Sin embargo, los embaucadores de siempre, los gurúesde la economía y de las finanzas que pululan por nuestros medios de comunicación, nuestras universidadesy los directorios de las sociedades anónimas extranjeras, están empezando ya su nueva campaña de captación de incautos (valga la redundancia) favorable a la reimplantación del patrón orocomo respaldode toda moneda seria. [Todas estas comillas son merecidas, créame el amable lector]. Se piensa, por lo visto, volver al juego de las canicas: el que no tiene, no juegay si no quiere quedar afuera del juego, se las tendrá que comprar al que las tiene, al precio que éste imponga. Así, un Estado sin oro disponible, pagará más por un respaldoen ese metal de lo que le pagarán los listillos que lo tienen por las mercancías que le sobran, si es que quiere exportar. El dueño del parchís reglamenta el juego, claro que en su beneficio.

Éste es, en verdad, un jueguito, y bastante tonto, que sólo se puede imponer como un juego serio y mortal a gentes que están sumergidas en la más negra ignorancia. ¿Qué cuernos tiene de poder una montañita de lingotes y monedas de oro y de plata, como no sea el poder de engaño del juego de abalorios agitado a la vista de un aborigen que nunca vio el vidrio? No es riqueza real, al menos de la riqueza básica que sirve para solventar necesidades humanas elementales. No es comida, ni bebida, ni vestidos, ni techo, ni medicinas, ni nada más que un conjunto de trozos de mineral cuya aplicación en la industria es bastante restringida. No sirve, por lo tanto, para respaldar nada como no sea las espaldas de quien se recueste en él.

El meollo de este engaño moderno, consiste en hacer la transferencia mental del poder auténtico que es el valor de las cosas reales, al fetiche elegido. Le dicen a las gentes: Esta moneda de oro vale tanto como esa montaña de pan, y como se lo dicen en la escuela, en los periódicos, en la televisión, y se lo dicen por boca de encumbrados personajes de la picaresca política y empresaria, la gente se lo cree. Sobre todo, porque del otro lado, del lado de quienes no son cómplices de la dictadura bancaria universal, no se abre una sola boca ni para decir: pío. Bueno, hay quienes decimos algo más que pío, pero sucede que no gozamos de la confianza de la gente, porque no podemos llegar a ella masivamente ni desde puestos públicos o sociales expectables. Sólo la Iglesia Católica como institución, ha dado varias veces el alerta sobre esta situación, y lo ha hecho por la boca y la

pluma de varios de sus mejores Pontífices, a través de las llamadas Encíclicas Económicas y Sociales; pero para mí, inexplicablementelos papas no pusieron cabalmente el cascabel al gato, no mencionaron por su nombre a los banqueros internacionales y a sus cómplices como los autores y fautores del engaño. Quizá, porque pensaron darles el pie a los intelectualescatólicos, la mayoría de los cuales sin embargo no lo tomaron y se quedaron cómodamente apoltronados en sus sillones favoritos viendo pasar la historia. Más aún cuando varios que sí tomaron la palabra, como nuestro padre fundador José Antonio Primo de Rivera, murieron asesinados por los rojos, que vienen a ser los guardaespaldas matones al servicio de la runfla financiera internacional. A José Antonio lo quitaron de este mundo unos lo mataron y otros lo dejaron matarporque avizoraron el peligro que representaba para los explotadores mundiales un Estado español nacionalsindicalista, hispanoamericanista y sobre todo, antiliberal y anticapitalista. (¡Y hoy aparecen unos sujetos supuestos falangistas que quisieran actualizarsu doctrina!).

Algo sobre la teoría del Crédito Social

No hay respaldo que valga para una moneda, como no sea la fe que depositan en ella quienes la manejan, mejor dicho, quienes la deberían manejar, que son los genuinos operadores económicos: los que compran y venden. A lo sumo, dentro de un sistema bien organizado para favorecer la producción económica genuina y el trato honesto entre los operadores económicos, la creación y el uso de la moneda se pueden afianzar (no respaldar, que es la maniobra de los estafadores) en base a hechos económicos y productos económicos genuinos, palpables, realmente existentes.

Uno de los sistemas que proponen tal tipo organizativo es el llamado Crédito Social, inspirado en las ideas de un escocés que fue aviador militar actuante en la real Fuerza Aérea británica durante la Segunda Guerra Mundial del siglo pasado, el Comandante Douglas (no confundir con un homónimo venezolano, que es un subversivo marxista que aún vive). Clifford Hugh Douglas (1879-1952) fue un ingeniero británico de origen escocés que dirigió muchas obras (complejos industriales, caminos, etc.) en varias partes del mundo. En base a la experiencia recogida, particularmente las largas y penosas negociaciones que hacen a los prolegómenos de toda obra importante de ingeniería, pudo ver con claridad cómo es el manejo financiero y viendo lo engañoso de los sistemas en uso, propuso un cambio radical en la utilización de la moneda. En base a las ideas de Douglas, un canadiense francés, el señor Louis Even (1885-1974), fundó un movimiento católico laico llamado precisamente Crédito Social, aunque formalmente son la orden de los Peregrinos de San Miguel Arcángel, cuyos integrantes pueden ser miembros plenos o

adherentes. Los miembros plenos hacen votos religiosos idénticos a los de una comunidad de monjes o monjas (de castidad y de pobreza), pero no el de obediencia a la autoridad eclesiástica porque con ello, quedarían sujetos a ciertas especificaciones del Código de Derecho Canónico que prohibiría o dificultaría a los religiosos profesos militar en grupos políticos (aunque no fueren partidarios) sin la autorización del obispo local. En otras palabras, perderían su independencia de acción y de decisión.

Esta orden religiosa laica, reconocida por la Iglesia, es la única institución católica que existe (no hay siquiera una oficina equivalente en el Vaticano) que tiene por fin alertar a la gente común acerca del uso criminal de la moneda en el sistema financiero actual, y proponer una reforma radical del sistema monetario.

En su actuación, han llegado al Asia y a la Melanesia inclusive, donde hay gobiernos que han adoptado varias de sus propuestas. También fueron llamados desde varias partes del mundo, para crear en ellas casas de estudio y de trabajo en base a las doctrinas que sustentan, como por ejemplo, desde Polonia y, en Sudamérica, desde el Paraguay, invitaciones éstas que les fueron cursadas oficialmente por obispos locales. Aunque su obra es muy grande, los medios seriosde comunicación los desconocen fuera del Canadá donde son realmente populares.

Galbraith los tilda, en su importante libro El dinero, de chiflados; pero aunque es evidente la incomprensión de este autor protestante, no puede empero dejar de reconocer su presencia y acción.

Quien desee comunicarse en castellano con la gente del Crédito Social, lo puede hacer a www.periodicosanmiguel.org

No es éste el tema del presente artículo, pero sin duda resulta conveniente mencionar algunas de las propuestas de los sedicentes creditistas, que coinciden o convergen con las más modernas y actuales teorías alternativas sobre las finanzas y el manejo decente de la moneda. Visto que el manejo bancario de la moneda es, cada vez en mayor medida, un asunto de simples anotaciones contables en cuentas electrónicamente creadas y manejadas, dijo el señor Even, fundador de esta orden laica pero religiosa que así pueden proceder los gobiernos no los banqueros, a los que consideran parásitos: otorgando créditos a los productores mediante anotaciones contables, pero convertibles en bienes reales; eso se logra convocando a las partes de la negociación y haciendo que en lo posible la misma consista en una compensación. Si un arquitecto quiere construir casas para la gente trabajadora y no tiene los medios económicos que hay que disponer (capital), se dirigirá a una oficina gubernamental de Crédito Social (que hace el papel de un banco en el actual sistema usurario) pidiendo ayuda para su emprendimiento.

Esta oficina se pone en contacto con los proveedores registrados de esos medios de producción (madereros, cementeras, hornos de ladrillos, electricistas, pintores, etcétera), proponiéndoles que se unan al negocio. Así, cada uno aportará de lo que dispone (materiales de construcción, máquinas, trabajo personal) y entre todos construirán las casas, las venderán, se embolsarán sus beneficios y se reembolsarán de sus gastos. Una perfecta cooperación. Pero habrá oportunidades en que será necesario efectuar reembolsos monetarios antes o durante la construcción. Entonces, la oficina crediticia gubernamental solicitará a la autoridad monetaria la fabricación de las sumas de dinero requeridas; éstas, no serán papel pintado, como en la actualidad, sino medios financieros legítimos representantes del valor que se está creando; en efecto, una casa nueva o varias casas nuevas, son riqueza recién creada, para la cual vale emitir moneda que la represente.

Básicamente, y sin poder extendernos sobre este tópico, se trata de no crear moneda de papel o instrumentos financieros afines sino sobre la base de bienes existentes o en proceso de fabricación, o por servicios en similar situación. Se trata de evitar la fabricación de moneda excedentaria, papel pintado que no representa valor económico real; no autorizándose el préstamo de dinero entre particulares ni el crédito individual, no hay posibilidad de especular con la moneda haciéndole tener críapor vía de la usura. Y en lo referente a la administración pública, también se emitirá moneda ajustada a los gastos de salarios y servicios, equivalente a los servicios reales que ella presta a la sociedad; debiendo la administración estatal en lo tocante a obras públicas debidamente autorizadas por los funcionarios u oficinas competentes, sujetarse al mismo sistema que rige para los particulares que quieren emprender obras sin tener capital propio: utilizar los servicios de las Oficina del Crédito Social.

A los ciudadanos se les va otorgando periódicamente un aguinaldo o

bono, que ellos denominan un rédito social, que viene a ser una especie de participación en los beneficios del crecimiento nacional, cuando lo hubiere; ésta sería una forma de repartir el patrimonio

nacional verdaderamente y no ficticiamente entre los ciudadanos que

han creado las riquezas y en proporción a su contribución, sistema por

el cual la base de la fortuna de alguien ya no será el robo o la

defraudación de los salarios de otros, sino el genuino producto del

trabajo propio.

La moneda que se oxida, según Silvio Gesell

En cuanto a impedir que la fortuna personal, aunque fuere por esta vía, se pudiere disparar a cifras notoriamente por encima de la fortuna media de los demás ciudadanos, aquí intervendría la idea del la doctrina fundada por Silvio Gesell, de la moneda oxidable: contrariamente a la

falsa moneda bancaria de la actualidad, cuyo depósito en forma de ahorro inactivo desde el punto de vista del propietarioaún le rinde intereses a éste (lo pone a empollary le produce cría), la moneda de Gesell y otros pensadores afines sería una que se fuese devaluando por el mero transcurso del tiempo. Esto no es insólito, sino muy lógico. Cualquier mercancía corriente, aún la que en apariencia es muy sólida y estable, se deprecia (disminuye su precio) con el transcurso del tiempo. Ejemplo evidente: si un productor de manzanas las atesora, se irán secando y envejeciendo hasta llegar a valer muy poco como comida fresca, y sólo serán utilizables, quizá, para fabricar conservas, con disminución de su precio en el mercado. Si se trata de pescado o carnes, se pueden atesorar en cámaras frigoríficas, pero el costo de su mantención en estado de ser utilizadas llegará en algún momento a igualar su valor, por lo que el productor que las tiene atesoradas, de venderlas en ese momento, sólo habrá cambiado el dinero, y si persiste en atesorarlas, perderá. Si un industrial fabrica máquinas y no las quiere o puede vender, sino que las guarda o atesora, además de tener que pagar el precio de esa guarda (lo que no es tal cuando uno guarda dinero en el banco, porque el banquero encima le paga por mantenerlo depositado), sucederá que otro industrial pondrá en el mercado otras máquinas quizá más modernas o actualizadas de modo que las que aquél tiene guardadas perderán valor; eso, sin mencionar que muchos productos industriales se arruinan si no se ponen en uso. ¿Por qué, pues, un símbolo monetario, contrariando el orden natural, se encarece con el transcurso del tiempo en vez de perder paulatinamente su valor, como sucede con los productos de uso común cuyo valor supuestamente representa?

Si la moneda emitida tuviese expresada su porcentaje de devaluación, pongamos trimestral, y una fecha de vencimiento definitiva, su poseedor se apresuraría a canjearla por bienes y serviciosya que tal es la finalidad de cualquier moneda: ser utilizada para la compra y la venta de mercancías y servicios.

Pero, ¿qué sería del ahorro y su función útil, con un sistema monetario así? Pues hay ahorro para dos finalidades fundamentales: para obtener capitales para la producción, y para prevenir necesidades futuras. Para la formación de capitales, es sin duda muy buena la idea del Crédito Social. En cuanto a las eventuales necesidades extraordinarias que se pudieren presentar, para salvarlas podrían instrumentarse distintas vías:

desde una cobertura social completa para cada ciudadano (trabaje o no, tal como se da hoy día en el Canadá) por las posibles enfermedades, una vivienda asegurada, una cobertura de seguros para la destrucción de los bienes (terremotos, incendios, granizo), etc. y una pensión vitalicia o retiro o jubilación, para la ancianidad. No creo que sólo se pudiesen instrumentar estos medios, sino que debe de haber muchas otras alternativas.

Todo eso, sin embargo, se parece mucho a un sistema socialista, regimentado, donde las personas reciben muchas facilidades para

desarrollar sus vidas pero al mismo tiempo quedan como prisioneras del sistema sin poder optar. Si bien algunas propuestas son buenas en principio, ellas no podrían funcionar plenamente en un sistema nacionalsindicalista, caracterizado por la máxima libertad personal con la sola restricción de que las empresas deberán ser propiedad privada de los que las integran y las tierras, de quienes las trabajan. Pero la idea del Crédito Social relativa a la creación de cantidades monetarias a medidaes a mi parecer, muy buena.

El gran timo del impuesto estatal

Otra idea de los creditistas sociales que me parece muy buena es la que se refiere a que, coherentemente con el resto de su sistema, no hay régimen de recaudación impositiva: no se cobran impuestos.

¿Qué es el impuesto? La palabra deriva del verbo latino impono (imponere), que significa poner encima. En el sentido del actual impuesto, es un término adoptado tardíamente por nuestra lengua. Los antiguos romanos a las obligaciones para con el Estado las llamaban munus (=carga, plural: múnera). De él deriva nuestro término remuneración. De todos modos, en ambos casos se trata de considerar a los pagos o entregas compulsivos de bienes o de servicios a favor del Estado, como algo que nos pesa, que nos molesta, una incomodidad. Y sí que lo es: a nadie le gusta tener que largar su dinero para que otros lo manejen con la promesa de utilizarlo en beneficio de todos. Todos queremos ser los únicos autorizados a manejar nuestro dinero.

En la antigüedad remota, los impuestos funcionaban de una manera peculiar, poco parecida a la de nuestra vida actual. En efecto, no existía la obligación legal para los miembros de una comunidad, de pagar cantidades porcentuales ni en plazos fijos, de sumas de dinero o cantidad de bienes para sufragar los gastos del Estado y las obras comunes. Lo que sucedía en la joven nación romana, por ejemplo, era que cuando se proponían en el Senado, que era el foro donde se juntaban los jefes de los clanes familiares que integraban el Estado (los senadores o patres) emprendimientos en común, cada clan familiar ponía una parte proporcional a su extensión y poderío, de los bienes y hombres necesarios para efectuarlo.

Lo más común era con ocasión de las guerras de primavera. Cuando las ciudades-Estado se iniciaban en la antigüedad, es decir, en un mundo donde no se conocía un derecho inter-naciones, una de las cosas de que tenían que cuidar era de no permitir que sus vecinos, por definición sus rivales, crecieran o progresaran, porque su creciente poder constituía una amenaza. Como se suele decir, un buen ataque

es la mejor defensa; o, como lo decían los latinos; si vis pácem, para béllum(=si quieres paz, préparate para la guerra). En consecuencia, apenas terminaba el invierno, se formaba el ejército necesario para la campaña de primavera, que podía durar de tres a seis meses. Los clanes familiares allegaban cada uno la parte proporcional establecida por el censo, de bienes (carretas, animales de labor o para comer, armas, etc.) y de hombres jóvenes (todos ellos fortalecidos físicamente por las labores del campo realizadas durante el invierno). Por lo general, iban armados con las herramientas de labor, preferentemente por unas armas de confección casera que podemos llamar chuzas o lanzas, consistentes en una varilla de madera resistente y liviana, en uno de cuyos extremos se ataba el cúlter o cuchillo de labor que servía inicialmente para arar la tierra (de donde viene el verbo cultivar).

Ésta era una imposición, pero acordada previamente por todos los jefes, por la cual se prestaban al Estado hombres y cosas. Cuando el ejército regresaba victorioso, traían consigo además de los cadáveres de sus caídos, todas las cosas y personas que habían podido capturar al enemigo así como a cuantos hubieran tenido la desgracia de cruzárselos en su camino. Las personas pasaban a ser utilizadas como esclavos (que eran la maquinariade la antigüedad) y los bienes, igual que los esclavos, repartidos proporcionalmente a cada clan o grupo familiar (tratábase de la familia agnaticia o gran familia, compuesta por un núcleo familiar inicial cognati, sus descendientes y una multitud de personas y familias agregadas y colaboradoras (clientes).

Es decir que lo que se podría llamar unos impuestos, eran casi siempre devueltos con sus creces o ganancias a quienes los habían pagado. No se gastaban, sino que se empleaban tal como cuando entre los particulares se conciertan en la actualidad empresas con fines determinados.

Más adelante, en la medida en que el Estado asambleario propio de los conquistadores indoeuropeos se fue consolidando en torno a una casta gobernante hasta llegar a las dimensiones y poderío de un imperio (el imperio romano en su momento de mayor esplendor llegó a reunir una población de 50 millones, la mayoría ciudadanos), sí se establecieron firmemente las prácticas impositivas. Primero fue el fiscus republicano (= la canasta) y luego el thesaurus imperial, cuando el emperador era ya una persona de derecho divino y se reputaba el dueño único del imperio, población incluida).

El impuesto a la manera actual se originó pues, en la concupiscencia de la avaricia propia de los tiranos y de sus sicarios y socios. En ese sentido, la práctica de los Estados actuales se enmarca en aquella voluntad predatoria de los tiranos del pasado, pero se enmascara en una institución en apariencia noble y justa: la teoría oficial es que el Estado le quita un poco de su dinero a todos los ciudadanos (y digo a

todos, no sólo a aquéllos que aparecen oficialmente como los obligados tributarios) para devolvérselo en obras y servicios. En primer lugar,

parte de esas obras y servicios irían oficialmente a favorecer a los que no han pagado nada. Eso estaría bien, si es que esas personas no hubieran pagado por no poder hacerlo: por ejemplo, los menores de edad, los enfermos, los dedicados en cuerpo y alma a una causa social

o científica y no rentadapero también se suelen utilizar por vía de

subsidios para darles una manitoa los empresarios capitalistas que no ganan suficiente y amenazan con cerrar sus empresas (lo que ya denunciaba José Antonio en su momento). Para que no dejen parados

en la calle, se les paga el soborno correspondiente con el dinero quitado

a los ciudadanos por la vía de los impuestos.

Una parte de la recaudación se emplea ostensiblemente en la sustentación del aparato gubernativo, también reputado como necesario (aunque por la vía del clientelismo partidocrático, los Estados contengan cada año más personal improductivo que el anterior, ampliándose continuamente la casta de los mantenidos o clientesde los políticos. Decía el inocentón de Max Weber, artífice de la malhadada República de Weimar y político que sólo entendió la realidad del mundo en sus últimos minutos de vida, que la función primordial de los jefes de partidos era acomodaro enchufara sus prosélitos en cargos públicos

y prebendas subsidiarias, para mantenerlos contentos y fieles, y a pesar de eso se lo considera como el paradigma del hombre democrático).

Pero la gran causa del mantenimiento del sistema impositivo es que el impuesto es la vía por la cual los banqueros se incautan del trabajo de los pueblos. En efecto, está a la vista de todos (aunque, como pasa con el sol, al mirarlo se deslumbran tanto que no lo pueden ver) que el Estado desvía la mayor parte de cuanto recauda por impuestos al pago del serviciode la deuda contraída con su propio Banco Central. Cuando el Estado requiere dinero (billetes de banco o créditos contables) lo pide al organismo que lo fabrica. Éste puede llamarse la Casa de la Moneda u otro nombre afín. Pero este instituto fabril no está autorizado, por sus propios estatutos, a imprimir los billetes sin la autorización del Banco Central. El Banco Central (esto pasa en cualquier país) está organizado de tal manera que por sus estatutos no puede dar dinero gratis al gobierno de turno. En consecuencia, los funcionarios gubernamentales se ven obligados a entregar al directorio del Banco, en compensación por los billetes de moneda o los cheques que éste libra a favor del gobierno, igual suma en bonos de deuda con intereses. Esto quiere decir que el gobierno de un país de España, por ejemplo¡tiene que comprar los billetes de banco o los créditos que libra a su favor su propio Banco Central! Esto es, verdaderamente, insólito e incomprensible. Mejor aún: es una estafa calculada, una estafa a la población en la que son parte autora tanto las autoridades del Banco (que son formalmente funcionarios del Estado del cual cobran sus salarios) y los gobiernos de turno, esto es, sus altos funcionarios. El Banco lo que hace es fabricar papeles de colores de

bajísimo costo (un costo que disminuye en forma directa en relación con el supuesto valorimpreso en esos billetes o documentos y en proporción asimismo a la cantidad de unidades que se fabrican), un valor económico de costo cercano a cero. El Banco luego se los vende al gobierno (actuando como si fuera el dueño de esa moneda y,

en consecuencia, de los bienes y servicios que con ella es posible adquirir). El Estado luego debe devolver ese antinatural crédito, por la vía del rescate(o recompra) de los bonos de deuda entregados y del pago de sus servicios(sus intereses). Para pagar esos bonos, puede proceder básicamente de dos maneras: una, renovando el empréstitomediante la emisión de otra tanda de bonos, con mayores intereses o con beneficios marginales como la entrega bajo la par, esto es, dárselos al banco a menor valor del que tienen impreso, por lo que deberán entregar más de esos documentos por igual valor. Con eso, lo que renuevan es la deuda, que sigue implacable su camino agregando los intereses al capital (capitalizaciónde la deuda o anatocismo, práctica reputada inmoral cuando la emplean los particulares pero no cuando la utiliza el Estado) y engordando el crédito del Banco. La otra forma, es entregando en rescate de los títulos de la deuda, billetes de los emitidos por el propio Banco Central. Sólo que estos billetes que van en retorno, ya no son aquellos papeles de colores sin valor intrínseco que salieron de las prensas autorizadas por el Banco Central, sino que son, realmente, una parte del salario o ganancias del trabajo de los ciudadanos. En efecto, si un trabajador cobró 1.000 euros deducidos los impuestos si los hay, y luego por la vía de los impuestos directos (a su casa, a su automóvil, etcétera, digamos que por 50 euros) y de los impuestos indirectos (que están agregados como componentes, al precio de los productos de primera necesidad que necesitan consumir él

y su familia) le quitan un 50% (según el país, puede ser aún mucho

más), esos otros quinientos euros, en total quinientos cincuenta euros

que le quitan van en buena parte a pagar ya fuere los intereses ya fuere la recompra o rescate de los títulos de la deuda públicao estatal. Pero entonces, son 550 euros que se le restan del poder adquisitivo de su salario y que van a engrosar la caja del Banco Central, que no sabemos

a quiénes repartirán esas gananciaso cómo las emplearán. Éste es el sistema oficial chupóptero de los Bancos Centrales.

El gran timo de los formadores de precios

Pero no es la única forma en que el trabajador asalariado o cuentapropista es despojado del fruto de su trabajo, ni mucho menos. Hay otras formas.

La principal la constituye el mecanismo de formación de los precios, en manos de los industriales capitalistas con anuencia del Estado.

Dicen los industriales y altos comerciantes, con gran acompañamiento

coral de los bancos y del Estado, que ellos también pagan impuestos. Dicen que pagan, asimismo, los costos socialesde sus asalariados (ayuda familiar, medicina prepaga, vacaciones, aguinaldos, etc.). Todo eso es una gran mentira. Quienes pagan por todo ello y también por la buena vida, las propiedades y los placeres de los potentados son los trabajadores. Eso es así porque el mecanismo autorizado para la formación de los precios, permite que esos señores carguen a los mismos todos sus gastos personales, incluso los del mantenimiento de sus propiedades suntuarias como aviones privados, varios automóviles, el yate, el helicóptero, las casas de veraneo, etc.; hasta el costo de la manutención de sus prostitutas privadas y sus pérdidas en el juego. Cuanto más importantes son los establecimientos que dirigen, y mayor es el flujo de su producción, más fácilmente pueden estos señores (ladrones de guante blanco) derivar sus gastos y acrecentarlos para volcarlos en los precios que luego pagarán los consumidores, que son, en el 95% de los casos, las gentes de mucho menor y hasta de nulo poder adquisitivos. Digo nulo, porque aun quienes no ganan dinero, tienen que consumir, por lo que sus gastos alguien los tiene que pagar:

otros consumidores, llámense padres, tutores, garantes o benefactores.

Éste es, develado, el misterio de por qué los más ricos, cuanto más ricos son más se esfuerzan por ganar dinero. Esa actitud parecería antinatural a quienes sólo tenemos, frecuentemente, lo necesario para vivir al día. Pensamos que si llegásemos a lograr nada más que una modesta fortuna, nos retiraríamos a pasar descansados nuestros últimos años, a gozar de la vida y de sus prohibidos placeres. Pero pongámonos en el lugar de aquellos tiburones comedores de carne humana. El tener muchas y muy lujosas propiedades para su uso pero más aún para su solaz (riquísimas colecciones de pinturas u otras obras de arte, fundaciones que enaltecen sus nombres, etcétera, además de muchos bienes de uso innecesarios, cohortes enteras de servidores domésticos, figuración social y muchas otras riquezas, casi inconmensurables), demanda un gasto igualmente fabuloso. Para pagar ese gasto y no ver reducida su figuración social (única causa que los induciría al suicidio), tienen que mantener y acrecentar sus negocios. Porque éstos deben producir productos y/o servicios a precios competitivos, y no es posible, en consecuencia, cargar a los precios más gastos cada vez. El mantenimiento o aun la reducción de los precios demandan, por lo tanto, de mecanismos que permitan aminorar los costos al tiempo que maximizar los beneficios. Si un industrial puede fabricar igual cantidad y calidad de sus productos por un procedimiento que demanda un 10% menos de personal, no dudará en despedir al 10% de sus asalariados. Si el mismo industrial puede aumentar su producción con los mismos gastos o gastos proporcionalmente menores, lo que le permitirá a su vez ampliar los potenciales mercados que absorberán su producción, entonces sus expensas personales y familiares se prorratearán mejor en los precios, permitiéndole reducirlos proporcionalmente. Éste y otros mecanismos malignos semejantes le permiten al hombre ya enormemente rico, acrecentar su fortuna y por consiguiente, su poder político y social y, sobre todo, asegurar el

mantenimiento incólume de su imperioindividual. Es por eso que no puede permitirse el dormirse sobre sus laureles, no puede permitirse el no intentar aumentar su fortuna día tras día, y es esa lucha vesánica e interminable lo que lo mantiene al pie del cañónhasta su último suspiro.

Bien se ha dicho que son más peligrosos los tontos que los malvados, porque éstos sólo hacen el mal selectivamente (a quienes odian o a aquéllos cuyos bienes codician), pero los primerosésos son de tal condición que hacen el mal y ni se enteran.

Son tan disolventes estos sujetos, que al parecer serían capaces de desestabilizar al mismísimo paraíso. Si no, ¿por qué iba Nuestro Señor Jesucristo a advertirles a los ricos tres veces seguidas (cuando Jesucristo repetía algo por tres veces consecutivas en una misma conversación o discurso, era señal de la gran importancia que le atribuía al asunto) que es casi imposible que entren en el reino de los cielos?

(1)

la probable próxima caída del dólar como moneda internacional para reemplazarlo, una vez más, por los lingotes amarillos, el Banco de España acaba de liquidar, entre enero y mayo de 2007, hasta ochenta toneladas de oro y algunas más de plata, o sea el 26% de su reserva aurífera, y encima a precios inferiores a los del mercado, se dice que con el afán de ayudar a estabilizar el presupuesto nacional, cuyo déficit del 8,8% en el año anterior es uno de los cuatro mayores del mundo; y al parecer seguirá vendiendo. ¿No es esto favorecer a los especuladores auríferos desconocidos perjudicando de paso a su propio pueblo? La intención es vender oro, activo no rentable, y reinvertir en bonos de renta fija, que sí tienen rentabilidad, argumentó el ministro de economía del gobierno socialista, Pedro Solbes, para explicar que la idea del Banco de España es fortalecer su patrimonio y mejorar la rentabilidad de su activo. Aquí está la pata de la sota: El Banco de España(entidad que, como todos los bancos centrales del mundo opera como agente de la alta banca internacional culpable del manejo criminal de la moneda), lo que quiere es, de hecho, convertir unos pedazos inútiles de metal (oro y plata), que por su propia naturaleza, no pueden dar cría, en muy rentablesbonos de renta fijaque no serán otra cosa que instrumentos prefabricados de una deuda innecesaria. El pueblo español, al que la custodia de unas toneladas de oro guardado en cajones le cuesta quizá algún dinero, ahora pasará a pagar ingentes intereses usurarios al Banco de España(o a quienes lo manejan como capataces), un negocio muy ruinoso. El oro se vende, pues, para dar más pérdidas al ciudadano español, no para beneficiarlo. Porque la renta fijade esos bonos, que irá a parar a bolsillos ajenos al ciudadano trabajador, la pagará este

A contramano de esta evidente especulación que se decanta por

mismo trabajador por la vía de la recaudación impositiva. En efecto, por vía de los impuestos se le saca a todo el mundo, pero más que a nadie al ciudadano de a pie, una parte sustancial de su salario, honorarios o ganancias; se supone que este dinero le es retirado al ciudadano para invertirlo en obras públicas, en el mantenimiento de la administración pública, en la salud y la educación de la población y en otras obras de este jaez; pero la verdad (y ésta sí que se encuentra disponible, porque el propio ministro de economía lo confiesa públicamente) es que una buena parte de esa recaudación irá a parar a rentas para los especuladores, muchos de ellos extranjeros. ¿Más claro? ¡Échale agua, chaval!

UN ASESINATO DEMOCRÁTICO Acracio el Vil

En

la taberna hemos disfrutado de una pelotera descomunal, parecida a la que mantienen

los

jerifaltes del PSOE entre ellos, guerristas sí, guerristas no. Hablábamos de la República

y, como buenos iberos, unos decían que todo lo había hecho bien; otros que todo lo había hecho mal y, algunos, que aquel semiGobierno no pudo hacer nada porque el gobierno lo ejercían los matarifes del rojerío. No faltaban quienes dijeron que los ministeriados de aquel semi Gobierno fueron decididos colaboradores en los masivos asesinatos de curas, frailes, monjas y cantidad de pequeño burgueses.

En lo único que como buenos españoles coincidíamos de lleno en la taberna, era en la

terquedad política convenga o no, y en los vapores alcohólicos que nos nublaban la sesera, aunque no todos habían bebido, es decir, como si fuéramos democracios parlameadores de hoy día tal cual. Uno de nosotros, el menos borracho, que es algo tartaja, dijo que parecía que habíamos estado en un mitin político de estos discurseantes del neo liberalismo pesoista o pepeista, pero no era así; no habíamos estado en semejante cosa porque es más provechoso y cultural emborracharse en cualquier taberna admirando las telarañas y las moscas pegadas en almanaques con señoras de buen ver.

El follon se armó porque uno de los buenos bebedores, que durante la República había sido no se qué en un Ministerio, portero o algo así, se cagó en aquella peregrina democracia soltando además una retahila de palabras malsonantes que no me atrevo a reproducir aunque no me faltan ganas, porque algunas no las había oído nunca de puro soeces, que ya es bastante decir de mis orejas que, en su juventud, escucharon el hablaje de los neomilitares del huidizo Ejército Rojo.

El fulano que armó el escándalo había conocido a un ministro republicano, Don Rafael

Salazar Alonso, que asesinaron los rojos en Madrid a finales de 1936. Mi amigo decía que Don Rafael era un buen republicano y una buena persona, y que nunca había comprendido

por

qué los tipos del Consejo de Ministros, nada menos, habían ordenado que le mataran.

Mi

amigo estaba indignado y armó la pelotera en la taberna insultando a los bebedores que

pintan colorado; poco más o menos el cincuenta por ciento de los borrachos habituales, como pasa en toda España. El hombre nos leyó en voz alta un artículo que le había enviado un pariente, que publicó en un periódico mejicano el famoso ministro socialista Don Indalecio Prieto Tuero. Por si ustedes no lo recuerdan, es aquel ministro de la República que se largó de España en un barco cargado de tesoros que no eran suyos, sino del pueblo. Los que arrampló verbo exacto que copio de Don Enrique Lister- y embarcó en el yate Vita, y de los que nunca más se supo por estas tierras españolas.

Extrañado, le pregunté a mi amigo a qué se debía el misterio misterioso de que Don Indalecio Prieto escribiese artículos en Méjico y no en Rusia como corresponde a un buen marxista. Que también me parecía raro que hubiera huido a Méjico y no a la Urss forrado de mercancíaque ya no era de los ricos, sino de los pobres, es decir, del pueblo representado por don Indalecio a bordo del yate. Uno que me escuchó, dijo que yo era un ignorante, como es verdad, y que yo no sabía nada de eso de Democracia; que el pueblo está siempre donde debe estar, aguantando mecha como es su deber, y sus representantes, en cambio, pueden cumplir con el suyo en una residencia de la Quinta Avenida de Niuyork, bebiendo champaña en algún cáliz por ejemplo- de los que el pueblo pudo ver durante cinco siglos en la catedral de Toledo, que ya no por el aquel de sus representantes

socialisto-republicanos, como es de razón y fue.

El Pueblo añadió el fulano- es una cosa muy legal, y sus representantes otra cosa más legal todavía; que lo mismo daba que el oro español estuviese en Moscú o en Méjico, porque pueblo somos todos, incluidos en su día Don José Stalin en Rusia y Don Indalecio Prieto allí.

Yo la verdad- me quedé pasmado del rollo y del talento dialéctico del que me contestó, que no es raro entre españoles, sobre todo entre esos que votan al socialismo porque mucho les van a dar aunque nunca dicen por donde, como es el caso del tesoro del yate Vita y otros tesoros sin importancia, como fue la colección de monedas de los godos que ya no están en circulación y las guardan en Moscú, en vitrinas, a disposición del pueblo español que quiera ir a verlas. Hablando castellano, desde luego, no sea que les confundan con un checheno si se les ocurre hablar en vasco, en castúo o en cualquiera de los cientos de nuestras comerciales lenguas periféricas.

Lo que no sabía yo es que durante la República democrática el Gobierno también cometiera asesinatos gubernativo-democráticos, acordados en reuniones del más elevado nivel administrativo, es decir, en las más altas instancias y en colaboración con el cachondeo de los infinitos asesinatos urbanos del carrillismo y las numerosas banda de patrulleros chekistas. Ya saben ustedes, las de a este quiero y a este también porque tiene cara de cura o no tiene callos en las manos. De señoras y de monjas es mejor no hablar por decoro político socialista y estadística memoria histórico penal.

Yo sé muy bien que por ahí andan diciendo que Don Indalecio era el buenoen aquella república bondadosa que tanto admira nuestro Furer el Señor Presidente Zapatero que, según sospecho, también admira a Don Indalecio. Es más, creía yo y creíamos muchos que Don Indalecio, a pesar de ser marxista, esto es, socialista de pura raza, era un bendito inocente que se refugió en Méjico para que no le cazaran sus enemigos, en lo que como siempre- hay opiniones tabernarias. Unos dicen que huía de Don Francisco y, otros, que huía de los rusos, y más bien debe ser así porque embarcó el botín en el yate antes de que terminara la guerra, lo que despertó muchos comentarios y curiosidad entre el rojerío aunque no tantos como los que se hicieron sobre el camarada García Atadell, pero eso es otra bendita historia, porque a ese sí le cazaron los jueces, los antepasados de los actuales que la Señora Veiga ha calificado de nuestros jueces tenebrosos.

No se imaginan ustedes el escándalo que se armó en la taberna cuando mi amigo nos leyó el artículo de Don Indalecio sobre el asesinato del desdichado ministro republicano, que es posible sea abuelo de algún ciudadano de nuestros días que, como el señor Presidente Zapatero, tampoco esté bien informado de lo ocurrido. Por eso por si acaso me leyese algún nieto de la víctima- copié al pie de la letra unos cuantos párrafos del artículo que Don Indalecio publico en Veracruz (Méjico) el día 19 de abril de 1951, en el periódico El Socialista.

Don Indalecio dice así:

Cuando en septiembre de 1936 entré a formar parte del Gobierno llevaba varias semanas Mariano Gómez presidiendo el Tribunal Popular, cuyas sentencias de muerte pasaban al Consejo de Ministros, siendo éste, en consecuencia, el verdadero responsable de su ejecución.

Un día lo tengo relatado anteriormente- nos tocó examinar el fallo que condenaba

a pena capital al ex Ministro Rafael Salazar Alonso. Las opiniones manifestáronse divididas. Yo expuse la mía en los siguientes términos: Es probable que entre ustedes no haya nadie que sienta tan invencible aversión como la mía hacia Salazar Alonso, quien luego de extremar predicaciones demagógicas sintióse atraído por halagos de las derechas y se pasó a ellas descaradamente, ofreciéndoles como mérito la sañuda persecución realizada contra nosotros desde el Ministerio de la Gobernación; pero en los autos no aparece prueba plena de que haya participado en la insurrección objeto del sumario, y por eso me pronuncio a favor del indulto.

Mi actitud resultó decisiva. El Gobierno, por siete votos contra seis, resolvió indultar

a Salazar Alonso, y el acuerdo fue participado en seguida al Presidente del Tribunal Popular.

Poco después llegó al Ministerio de la Guerra, donde el Gobierno seguía deliberando sobre otras cuestiones, Mariano Gómez. Sin duda por conocerme más que a los restantes Ministros, me llamó a mí para exponerme la situación:

Acabo de recibir devuelto el expediente de Salazar Alonso conmutando la pena de muerte por la de cadena perpetua. No he dado cuenta a nadie de esta resolución, seguro de que apenas sea conocida se producirá un motín terrible, que se iniciará con el fusilamiento del reo. El Gobierno, falto de medios suficientes para hacerse respetar, .no podrá salvarle la vida, y al ser derrotado, su autoridad rodará por los suelos; pero no será eso lo peor. El Tribunal Popular, estoy segurísimo, se negará a seguir actuando y tras Salazar Alonso caerán acribillados a tiros quizá esta misma noche todos los presos políticos.

Mariano Gómez desconocía lo ocurrido en el seno del Consejo de Ministros. Se lo relaté diciéndole cómo y por qué había sido yo quien había decidido el indulto. Pienso como usted me dijo-, pero repare que esa decisión puede costar más de cien vidas.Rogué a Mariano Gómez que esperase. Volví a la sala de Consejos y pidiendo la venia del Presidente, Largo Caballero, para interrumpir la discusión de otro asunto, expuse cuanto acababa de oír, y añadí que en vista de ello rectificaba mi voto. Y anulándose la conmutación de pena, el Jefe del Gobierno estampó al pié de la sentencia el trágico conforme.

Cierto que era un asesínesedemocrático ¿Qué más se puede pedir?

DECIR NO Ignacio Gómez-Landero Escandón

Tomo de la página web www.iglesiadeasturias.org : En octubre será beatificado el Padre agustino fray Melchor Martínez Antuña, nacido en Asturias en 1889, que ingresó en la Orden de San Agustín en 1906, en el monasterio de San Lorenzo de El Escorial ( Madrid ) . Tras simultanear los estudios eclesiásticos con los de Filosofía y Letras, se licencia en la Universidad de Madrid en 1921, especializándose más tarde en lengua árabe.

Sus superiores lo envían a Siria, Palestina y Egipto, donde perfecciona sus conocimientos de árabe. De un saber excepcional y con grandes conocimientos culturales, fray Melchor pasa a regentar la biblioteca del monasterio del Escorial, al tiempo que realiza diversas visitas culturales a Marruecos e ingresa en 1930 en la Academia de la Historia. Fue profesor de la Universidad de Madrid y de la Escuela de Estudios Árabes. Su alta especialización en literatura hispano musulmana y sus vastos conocimientos le llevaron a colaborar en la redacción de Historia de Españacon Ramón Menéndez Pidal. Sus publicaciones son numerosísimas sobre el mundo árabe y su relación con la cultura española.

El 30 de noviembre de 1936, en Paracuellos, es víctima de la violencia junto a un grupo de padres Agustinos de Madrid. Fray Melchor muere testimoniando su fe en Paracuellos del Jarama junto a otros 53 frailes.

Hasta aquí la noticia. Ahora mi comentario: no he oído todavía a Zapatero pedir perdón a los españoles por la persecución sangrienta que contra los católicos los socialistas hicieron durante la segunda República.

Me pregunto qué peligro militar o político podían suponer unos frailes Agustinos: ninguno. Este Zapatero que de boquilla habla de alianza de civilizaciones, debería reconocer en público que el Partido Socialista se equivocó en 1934 y 1936, que fue una equivocación terrible la persecución que hicieron de los católicos. El agustino Melchor Martínez, próximamente beato, sí era un ejemplo humano de verdadera alianza de civilizaciones, la cristiana y la musulmana. Pero el odio predicado por el marxismo, asumido por el PSOE, acabó con su vida. Todavía estoy esperando que el PSOE reconozca sus tremendos fallos y pida perdón al pueblo español. Mientras no lo haga, la paz de que habla Zapatero es mentira. Las heridas de una persecución y guerra sólo se curan de verdad reconociendo sinceramente y en público los propios errores, los cometidos por el PSOE , y pidiendo perdón por ellos.

Tampoco estaría de más que Izquierda Unida, como heredera del PCE, hiciera lo propio. No en vano fueron los comunistas comandados por Santiago Carrillo los que, en unión de socialistas y anarquistas, llevaron a cabo las matanzas de Paracuellos.

Por cierto: este caso podría ser uno de los muchos que bien podrían incluirse como casos prácticos dentro de la nueva asignatura Educación para la ciudadanía, como ejemplo de lo que ningún ciudadano debe tolerar: no es tolerable la mentira, por ejemplo. La maquinaria propagandística de la segunda República no hizo más que repetir machaconamente que ellos estaban defendiendo la legalidad frente a unos rebeldes fascistas. El Gobierno rojo no se cansaba de repetir que respetaban a los presos y sus derechos. La realidad les desmentía todos los días: asesinatos en masa Paracuellos-, sin ninguna causa previa judicial seguida conforme a las leyes penales y procesales, contra

personas indefensas y cuyo único delito era ser católicos. Es la misma mentira del PSOE actual, con sus fabulaciones sobre la memoria histórica.

Sabemos por la Historia a lo que conducen los sistemas políticos que entronizan como valor absoluto la obediencia ciega a la legalidad . Eso lleva directamente a los campos de concentración nazis, a la condena de inocentes como Cristo, al asesinato de personas por el solo hecho de ser católicos ( persecución religiosa en España desde 1934 a 1939 etc ).

En la asignatura Educación para la ciudadanía debería enseñarse que por encima de las leyes positivas existe el sagrado derecho de resistencia en defensa de los derechos humanos reiteradamente violados, que puede hacer perfectamente legítimos los levantamientos incluso armados contra poderes tiránicos que los violen repetidamente: ese fue el caso de España en 1936.

Véanse el nº 2242 del Catecismo de la Iglesia Católica, y los números 399 a 401 del Compendio de Doctrina Social de la Iglesia católica.

Por encima de la ley positiva están los derechos humanos, la ley natural, y la ley moral inscrita en la conciencia de todo hombre por Dios. Es un deber y derecho legítimo de toda persona la objeción de conciencia frente a imposiciones legales de gobernantes dictatoriales que violen flagrantemente los derechos humanos, la ley natural y o la ley moral inscrita en la conciencia individual. Esto es lo que debería enseñarse en la Educación para la ciudad ciudadanía, y no la bazofia que nos ha preparado el PSOE. Así que la desobediencia a las leyes injustas, la desobediencia civil, es lo más legítimo que existe. Y casualmente eso no se va a enseñar en la Educación para la ciudadanía, porque el actual Gobierno es un gobierno antidemocrático y dictatorial, al que interesa aborregar a los jóvenes para que ignoren los derechos que tienen como personas, y así poder amordazar impunemente a los españoles, igual que hacen los amigos de Zapatero, los Fidel Castro y Hugo Chávez.

La escritora alemana Grete Weil ya lo dijo: decir NO es la única libertad que nadie me puede arrebatar. Habría que poner este lema en la primera página de los manuales de la desdichada Educación para la ciudadanía.

FUEGO, HOCES Y MARTILLOS La otra historia del campo de concentración de Castuera que no quieren contarnos Ángel David Martín Rubio Universidad San Pablo-CEU (Madrid)

1. EL MITO DEL CAMPO DE CONCENTRACIÓN DE CASTUERA

Algunos años antes de su último descalabro electoral, Izquierda Unida de Extremadura anunciaba el comienzo de un proceso constituyente que habría de llevar a la III República Federal, así como la celebración de una serie de actos que fueran caldeando el ambiente mediante la conmemoración de la II República. Desde entonces se viene celebrando en el mes de abril una marcha al lugar en que estuvo ubicado un campo de

concentración en las inmediaciones de Castuera (Badajoz)[1].

No es la primera vez que los comunistas convierten a la comarca de La Serena, lo que antaño ellos mismos denominaron la Extremadura Roja, en escenario de una serie de actividades reivindicativas en las que cuentan con el respaldo de otros partidos políticos, una red de asociaciones que se mueven en torno a la llamada recuperación de la memoria histórica, la Universidad de Extremadura y una fabulosa provisión de fondos públicos. La declaración de intenciones no puede ser más explícita: estamos ante el inicio de una campaña de objetivos puramente políticos al servicio de los cuales se utiliza del pasado al margen de cualquier consideración de naturaleza científica.

Difundida ampliamente la leyenda de las matanzas de la Plaza de Toros de Badajoz, a pesar de haber sido refutada por la historiografía más seria, estamos en vísperas del lanzamiento a gran escala de un nuevo mito: el de la existencia de un campo de exterminio en Castuera. Y empleamos el concepto de mito en el sentido de una formulación con cierto fundamento en una realidad que resulta intencionadamente deformada y que sirve para sostener un determinado sentimiento o conducta, en este caso un proyecto político radical de extrema izquierda. Si hay que hablar de genocidio para definir lo ocurrido en la zona nacional y en la posguerra, resulta necesario hacer creer que en la España de Franco existieron campos de exterminio y se ha encontrado en el caso de Castuera un formidable baluarte propagandístico.

Fue Justo Vila Izquierdo el primer en poner por escrito la leyenda de este campo en dos libritos (verdadero vademécum de la historiografía de extrema izquierda sobre la guerra civil en Extremadura) en los que sostenía que el campo de Castuera fue «posiblemente la mayor aberración de la posguerra, donde se ensayaron métodos de exterminio masivo, utilizados después por los nazis en sus campos de muerte durante la segunda guerra mundial» y en esto consistían dichos métodos:

«Al principio, los muertos eran enterrados en zanjas abiertas al efecto, sin embargo, dada la gran cantidad de presos condenados diariamente, deciden poco después enterrar a los mismos en bocas de minas abandonadas. Más tarde, el refinamiento, la crueldad y la barbarie de los ejecutores llegó hasta extremos difícilmente imaginables: los condenados eran atados con sogas por la cintura, unos a otros en interminables filas y empujados a culatazos a las bocas de la mina, en medio de terribles sufrimientos, los presos recibían desde lo alto, bombas de mano y ráfagas de metralla que acaban con

sus vidas»[2]

Para sostener esta peregrina escenografía, Vila cita siempre de manera fragmentaria testimonios como los de Esteban López Ramos, Valentín Jiménez Gallardo y José Hernández Mulero. Afortunadamente, pocos años después, en una publicación de dos profesores de la Universidad de Extremadura se recogían en su integridad los datos proporcionados por éste último y se podía comprobar el fraude: Hernández Mulero llegó al campo de concentración de Castuera el 24 de octubre y lo abandonó el 6 de diciembre, fechas en las que no se registra ninguna muerte, y él mismo reconoce que la historia de la cuerda india era un simple rumor del que oyó hablar después:

«Cerca del campo había unas bocaminas y algunas noches sentíamos vibrar el terreno, como si hubiera explosiones cerca. Nosotros creíamos que era el maquis que venía. Pero luego nos dijeron que allí hacían la cuerda india, con prisioneros amarrados unos con otros, que tiraban a la mina, vivos, y unos arrastraban a otros, y dentro de la

bocamina les tiraban bombas de mano para matarlos»[3].

Naturalmente, Vila Izquierdo a quien han seguido otros, no había tenido la decencia profesional de hacernos conocer esta importante precisión cronológica. Por su parte, Javier Rodrigo al hablar del campo de Castuera se limita a airear algunos tópicos y

alude a una «importante investigación local»[4] cuyos resultados suponemos deben

encontrarse en los artículos de Antonio D.López[5] y José Ramón González[6] con una curiosa reiteración de documentación y argumentos a pesar de tratarse de autores distintos y que no publican en colaboración. Ahora se anuncia la presentación de un libro de Antonio López Rodríguez con un título no menos propagandístico y pretencioso: Cruz, Bandera y Caudillo: el Campo de concentración de Castuera.

En el artículo citado, López Rodríguez sostenía que el campo de concentración de Castuera era un ente«donde se encerraba a los vecinos sospechososde la comarca,

y donde se hacía desaparecer a cualquier individuo que hubiera tenido cualquier tipo de

relación directa y activa con la recién derrotada República»[7]. Si consideramos que fueron varios miles de personas los que tuvieron relación con la República en la comarca y si a cualquiera de ellos se les hizo desaparecer, nos encontramos en la línea argumental de Vila: el campo de Castuera como un lugar de exterminio masivo, pero los resultados que él mismo ofrece después de su propia investigación no avalan tal afirmación y reducen a unos mínimos las expectativas que aspiraban a convertir a Castuera en el Auschwitz extremeño del franquismo. Su lista provisional de desaparecidos consta de apenas algunos nombres, la mayoría documentados a través de otras fuentes que en ocasiones difieren en cuanto a la fecha y lugar de muerte. En la mayoría de los casos, todas estas víctimas pueden ser identificadas documentalmente por su participación en las detenciones, fusilamientos y demás excesos cometidos en la retaguardia, tanto en Castuera como en otros pueblos de la comarca.

Como ya se había publicado en otros lugares aunque López no haga alusión a ellos en sus breves apuntes historiográficosCastuera fue escenario, al igual que otros lugares de la provincia de Badajoz, de varias decenas de ejecuciones irregulares durante los meses de abril y mayo de 1939; aunque algunas de ellas se hubieran llevado a cabo entre presos sacados directamente del campo (cosa que hasta ahora no

ha podido demostrarse documentalmente) se trataría de hechos aislados que no vuelven

a repetirse y menos aún en las fechas en que, siempre basándose en dudosos

testimonios orales, se pretenden situar las muertes llevadas a cabo en el campo[8].

2. LA NECESARIA Y ELUDIDA EXPLICACIÓN HISTORIOGRÁFICA

Por otro lado, y sin querer restar dramatismo a ninguno de estos sucesos, menos legítimo aun resulta silenciar el contexto de las violencias llevadas a cabo con anterioridad por los revolucionarios para convertir unas cuantas represalias en un exterminio sistemático de enemigos sociales o políticos que no existió porque la inmensa mayoría de los que habían apoyado al Frente Popular rehicieron sus vidas en los años.

Las cifras posteriores al cierre de la Bolsa de la Serena en el verano de 1938 no pueden ser más elocuentes y lo ocurrido ahora se repetirá al terminar la guerra: de un total de unos seis mil prisioneros, un 42,13% son considerados por la comisión clasificatoria afectos al Movimiento Nacional con toda seguridad y un 33,66% con dudas, mientras que únicamente al 24,08% (1.512 presos) se le atribuyen responsabilidades penales por sus comportamientos durante el período revolucionario y serían objeto de posterior investigación para formar causa o diligencias previas si los elementos de juicio eran muy poco precisos. Como ocurrirá en 1939, el hecho de haber sido llamado a filas no determinó en modo alguno el procesamiento de nadie ni fue motivo de acusación y ante los tribunales no comparecieron más que los que fueron procesados, que fueron muchos porque muchos eran los delitos, pero no todos, ni siquiera la mayoría de los prisioneros del Ejército Popular.

Cualquier análisis que ignore lo que ocurrió en los años anteriores, carece de rigor para explicar lo sucedido a partir de 1939. Resulta, por eso, muy significativo recordar que en un mitin celebrado en la plaza de toros de Badajoz el 18 de mayo de 1936, el diputado comunista por Sevilla Antonio Mije pronunció unas palabras en las que aparecen reflejados con toda claridad cuáles eran los objetivos revolucionarios del Frente Popular y cuáles eran los medios de que los partidos y sindicatos integrados en dicha coalición iban a servirse para alcanzar ese fin:

«Yo supongo que el corazón de la burguesía de Badajoz no palpitará normalmente

desde esta mañana al ver cómo desfilan por las calles con el puño en alto las Milicias uniformadas; al ver cómo desfilaban esta mañana millares y millares de jóvenes obreros y campesinos, que son los hombres del futuro ejército rojo obrero y campesino

de España [

energía, es una demostración de disciplina de las masas obreras y campesinas encuadradas en los partidos marxistas, que se preparan para muy pronto terminar con esa gente que todavía sigue en España dominando de forma cruel y explotadora a lo

mejor y más honrado y más laborioso del pueblo español»[9].

]

Este acto es una demostración de fuerza, es una demostración de

Desde que en julio de 1936 aquellas masas obreras y campesinas” —que habían recibido armas del Gobierno de la República al margen de cualquier consideración legal aprovecharon para desencadenar la anunciada revolución en aquellos lugares en que los militares y paisanos sublevados no lograron imponerse, se había cumplido literalmente esta advertencia del diputado comunista: aquel Ejército Rojo se formó para acabar con lo que él llamaba la burguesía, es decir, todos aquellos que, con independencia de su situación social, no querían someterse al Frente Popular. El terror sembrado en toda la retaguardia sometida a su control iba a mantenerse durante los casi tres años de guerra y las parcas victorias que obtuvieron las armas al servicio del Partido Comunista siempre fueron acompañadas como ocurrió en Belchite y Teruel a finales de 1937 y comienzos de 1938de asesinatos indiscriminados y selectivos, saqueos, destrucciones y persecución religiosa, igual que había ocurrido en el verano

de 1936.

La provincia de Badajoz no fue ninguna excepción al panorama que venimos describiendo y, desde el primer momento, sufrió el terror que era la lógica consecuencia de cómo concebía el proceso revolucionario su auténtico protagonista en la retaguardia pacense: el Partido Socialista, responsable de una política que acabó al servicio de los designios pro-sovieticos del Partido Comunista marginando así con el empleo incluso de la sangrea los anarquistas como antes lo habían sido los republicanos motejados de burgueses. Varios centenares de personas perdieron la vida en las matanzas con las que socialistas y comunistas regaron de abundante sangre las comarcas de La Serena y Los Montes; miles de vecinos de estos pueblos pasaron por las cárceles o dejaron en ellas la vida y la salud; durante meses milicianos y dirigentes políticos se convirtieron en dueños de la vida y hacienda de muchas de personas cuya vida podía depender del capricho de uno de aquellos flamantes revolucionarios, algunos de los cuales se habían de convertir años después en locuaces testigos orales hábilmente interrogados por ciertos historiógrafos para conmovernos con sus lamentos por las incomodidades que tuvieron que sufrir en la posguerra.

Solo por citar uno de los casos ocurrido precisamente con vecinos de Castuera, en la mañana del 22 de agosto, veinticuatro detenidos fueron montados en el tren y, al llegar a las inmediaciones del apeadero de El Quintillo, les obligaron a bajar, les hicieron varios disparos en las piernas, al caer al suelo les echaron encima leña y los rociaron con gasolina, prendiéndole seguidamente fuego y quemándolos cuando aún estaban con vida. La lista de los asesinados había sido seleccionada la noche antes en una reunión del Comité que tuvo lugar en el Ayuntamiento. Entre ellos figuraban el Párroco, Andrés Helguera Muñoz, y el primer alcalde que tuvo la República en esta población: Camilo Salamanca Jiménez.

Si a las sacas colectivasañadimos otras muertes que se produjeron en forma aislada (las últimas en 1938) en total fueron asesinadas en Castuera ochenta y seis personas; si nos referimos a todos los vecinos de este pueblo, incluyendo a los fusilados en otros lugares, el número total de víctimas de la represión frentepopulista se sitúa en ciento nueve, una de las cifras más altas de la provincia. Por lo que a su origen socio- profesional se refiere, predomina un grupo de modestos empleados y obreros de distintos oficios, en su mayoría vinculados a Falange Española, organización que ya había sufrido en esta localidad un atentado contra el jefe provincial Arcadio Carrasco (marzo-1936) y el asesinato de uno de sus militantes, Leopoldo Sánchez Hidalgo, pocos días antes de comenzar la guerra. En su inmensa mayoría (82,5%) son el resultado de extracciones de grupos numerosos de detenidos procedentes de los lugares habilitados como prisión mientras que solo algunos casos fueron muertes aisladas. Teniendo en cuenta que las sacasse llevaban a cabo con un gran despliegue de medios, en la inmensa mayoría de estos crímenes puede hablarse de la participación de las autoridades locales así como de un contingente de milicias y guardias de asalto a las órdenes de sus respectivos mandos. El mito de la espontaneidad en la violencia revolucionaria resulta así insostenible y únicamente se puede hablar de asesinatos irregulares por carecer de toda norma jurídica no por haberse llevado a cabo sin la anuencia de los dirigentes.

Aún no habían pasado tres años desde que el diputado Mije anunciara en Badajoz la formación del «futuro ejército rojo obrero y campesino» cuando el Generalísimo Franco anunciaba en el último parte de guerra la derrota de aquel Ejército Rojo que, aunque cautivo y desarmado, venía a plantear un serio problema de orden público al Nuevo Estado constituido durante los años de la guerra ya que debido a su composición no podía ser reintegrado automáticamente a la vida civil.

3. CONCLUSIÓN

A lo largo de estas páginas, hemos tenido ocasión de comprobar que al margen de mitos y leyendashay varios centenares de muertos y presos de los que nadie habla y también eran de Castuera o murieron allí: los asesinados por las milicias frentepopulistas en El Arenal; los quemados vivos en El Quintillo; los fusilados en el Cementerio; los detenidos en el Depósito municipal y la Ermita de los Mártires; los presos en los Campos de Trabajo establecidos por el Gobierno de la República mucho antes de la creación del Campo de Castuera; los soldados y voluntarios caídos en el frente de La Serena para liberar a esta comarca del horror y sufrimiento de dos años de revolución

¿Qué Republica era aquella en la que ocurrían sucesos como los aludidos? Francisco Largo Caballero dirigente socialista condenado a cadena perpetua por un tribunal del Estado Constitucional en 1917, colaborador con el Dictador Primo de Rivera, más tarde ministro y golpista en 1934, lo había advertido con toda claridad en 1931: si, como debía hacerse en lógica democrática, las Cortes Constituyentes eran disueltas una

vez terminada su función: «ese intento sólo sería la señal para que el Partido Socialista

y la Unión General de Trabajadores lo considerase como una nueva provocación y se lanzasen incluso a un nuevo movimiento revolucionario. No puedo aceptar tal

posibilidad que sería un reto al partido y nos obligaría a ir a una guerra civil»[10]. No

hacía falta ser un profeta para vaticinar el futuro de España, como lo hacía un periódico republicano, en los siguientes términos: «¿qué clase de república y qué clase de

democracia es ésta?

menos que nadie los mismos republicanos a quienes el sr.Largo Caballero reserva en su

República un porvenir tan poco halagüeño»[11].

Nadie podrá llamarse ya a engaño ante lo que se avecina y

Cualquiera que se asome a los medios de comunicación podrá comprobar los efectos

de la siembra de odio que se está llevando cabo mientras se forjan y difunden mitos como el del campo de concentración de Castuera. Sería preferible que se dejara reposar

a todos los muertos de la Guerra Civil bajo una cruz que fuera símbolo de

reconciliación, unidad y verdad pero si otros prefieren seguir manipulando la historia y

emplearla como arma al servicio de su demoledor proyecto político, habrá que recordarles que fueron los ahora llamados republicanosquiénes comenzaron a derramar la sangre de sus enemigos sobre las tierras extremeñas y a todos nos convendría no olvidar lo que ocurrió en 1936 cuando las izquierdas, con el Partido Socialista a la cabeza, dinamitaron el Estado de Derecho.

merida_06042005.htm (10-junio-2007)

[2]

Vila Izquierdo, Justo, La guerrilla antifranquista en Extremadura, Universitas, Badajoz, 1986, pp.69-70. En términos semejantes cfr. Extremadura: la Guerra Civil, Universitas, Badajoz, 1984, pp.163-164.

[3] GARCÍA PÉREZ, Juan - SÁNCHEZ MARROYO, Fernando, La guerra civil en Extremadura, Hoy, Badajoz, 1986, p.98.

[4]

Cfr. RODRIGO, Javier: Cautivos. Campos de concentración en la España franquista, 1936-1947, Crítica, Barcelona, 2005., pp.199-200.

[5] LÓPEZ RODRÍGUEZ, Antonio D., «El campo de concentración de prisioneros de Castuera» en CHAVES PALACIOS, Julián (coord.), Memoria Histórica y Guerra Civil:

Represión en Extremadura, Diputación de Badajoz, Badajoz, 2004, pp.193-215.

[6] GONZÁLEZ CORTÉS, José Ramón, Origen y desarrollo de los campos de concentración franquistas en Extremadura, Revista de Estudios Extremeños 1(2006). Consultado en http://www.dip-badajoz.es/publicaciones/reex/index.php (12-septiembre- 2006) y Prisioneros del miedo y control social: El campo de concentración de Castueraconsultado en http://hispanianova.rediris.es/6/dossier/6d004.pdf (12-septiembre-2006).

[7] LÓPEZ RODRÍGUEZ, Antonio D.: ob.cit., p.206.

[8]

Dichos testimonios son, por otra parte, contradictorios. Así, José Luis Gutiérrez Casalá recoge los de Máximo Morales González, que formó parte del cuerpo de vigilancia, y Fernando Carvajal Dorado, prisionero, ambos durante la época de mando del Capitán Navarrete quienes coinciden en decir «que no vieron ni tuvieron conocimiento de que dentro del campo se fusilara a algún prisionero» (GUTIÉRREZ CASALÁ, José Luis: La Guerra Civil en la provincia de Badajoz. Represión republicano-franquista, Universitas Editorial, Badajoz, 2003, pp.719-720).

[9]

Claridad, Madrid, 19-mayo-1936.

[10]

Informaciones, Madrid, 23-noviembre-1931.

[11]

Ibid.

NACIONALISMOS Y NACIONALSOCIALISMO (Un único y unívoco discurso) Francisco J. Pena

En no pocas ocasiones los, aparentemente, distantes o, incluso, opuestos, adolecen del mismo error, cual es confluir, no sólo en un punto, sino, ciertamente, en varios.

Si observamos los discursos y comportamientos, aparentemente, divergentes de ambos

planteamientos, nacionalista y nacionalsocialista, nos daremos cuenta, si tenemos la mente abierta y no cejamos ante los prejuicios, que, tanto en el fondo como en la superficie, ambos se alimentan del mismo germen, de la misma fuente, del mismo mal. Lo primero que llama la atención de ambos pensamientoses que tienen una serie de puntos en común que, además, buscan su justificación mediante un programa propagandístico que tiene similitudes, ciertamente, sorprendentes.

1.- Una tendencia natural al victimismo:

Ambos, nacionalismo y nacionalsocialismo, para llamar la atención y luego, más adelante, justificar su causa y cualquier daño colateral, por muy brutal que sea, exhiben la pancarta de la injusticia.

Pero, no nos engañemos, no de la injusticia ajena, del sufrimiento de los demás, sino, por el contrario, en un tono muy altruista, de la injusticia que, supuestamente, sufren los que defienden una causa justa; es decir: la suya, claro.

O dicho de otra manera: el motivo y justificación última de ambos movimientos es el

egoísmo puro y duro. Es obvio, pues, que con tal principio poco se puede esperar del resultado final. Así, lo primero que han de buscar los pensadores, los padres del evento, es una víctima, un grupo o entidad, física o jurídica, que, supuestamente, es objeto de ataques y vejaciones por parte de alguien, de todo o, tal vez, de todos. Para ello, con independencia de la existencia real del sujeto pasivo de cualquier ataque injusto, lo cierto es que si no existe se le inventa o, al menos, se le desfigura, pues, al final, el resultado, que es lo que importa, es el mismo. Para ello, si es necesario, se crea o inventa una idea de grupo, etnia, raza o condición que, en mayor o menor grado, pulula por estas tierras de Dios, pero que, en todo caso, debe converger con la condición de los promotores de la tesis. Así, nacen conceptos como raza aria, patria de Breogán, nación vasca, estado (con minúsculas) catalán, identidad nacional, etcLa cuestión, en definitiva, es buscar una identidad, real o ficticia, sobre la que sustentar toda una tesis filosóficay, sobre todo, una idea de grupo minoritario que es objeto de ataques sistemáticos por no se sabe quién (éste será el segundo paso) y no se sabe cuándo, pero que, a base de repetirlo, algunos o muchos, acabarán por creérselo, que es, al fin y al cabo, de lo que se trata. Ya sea, pues, sobre la fuente de un mito, ya sobre una supuesta base genética, ya sobre una ambigua justificación histórica, lo cierto es que se va edificando, poco a poco, la idea de que lo inventado puede convertirse, por arte de magia, en verdad, que no, por supuesto, Verdad. Para ello, es menester crear una camarilla de filósofos, historiadores, científicos, literatosy demás intelectualesvarios, que asienten una justificación dogmáticaque sirva de soporte a toda una ralea de políticos, más o menos formados, que se encargarán de divulgar por los cuatro vientos, y a ser posible con cara de corderitos degollados (en la primera fase, claro), la plena convicción moral o inmoral de que lo que defienden es dogma de fe y que, en consecuencia, lo defenderán con uñas y dientes hasta las últimas consecuencias.

2.- La consecuente y necesaria búsqueda de un enemigo:

Pero, claro, toda víctima necesita un verdugo, porque necesita una justificación de su existencia, por lo que, en caso de no existir, se le inventa o, en cualquier caso, se magnifica su supuesta malignidad. En este aspecto, la casuística puede ser muy variada: desde una infame raza, aderezada de un aspecto ruin, pasando por un Estado opresor, hasta llegar a culpar a toda una civilización, que puede estar ubicada, ya en la mente risueña y calenturienta del promotor, como en el hemisferio norte, sur, este u oeste. El caso, en definitiva, es señalar al contrario. Su iniquidad, en la mayoría de los casos, alcanza cierto grado de bisoñez, hasta el punto de inventarse hechos históricos o graves tergiversaciones sobre una base cierta de un hecho histórico concreto, bien, sencillamente, inventándose un héroe que, con categoría de mito, justifica, por si mismo, un trono enfrentado a todo un imperio opresor. La cuestión, en definitiva, es crear una diana sobre la que tirar los dardos, primero, oratorios, que luego ya vendrá el tiempo de la acción directa.

3.- La justificación de una resistencia:

Una vez, pues, sentadas las primeras bases, los primeros eslabones que habrán de sustentar la gran mentira, y teniendo ya una víctima y un verdugo, la consecuencia lógica, hasta tal punto que para muchos carece de justificación moral, es la resistencia, primero, pasiva, en un primigenio y corto estadio, para luego fomentar, subvencionar y posibilitar la activa, generalmente configurada como cuerpo armado de resistencia que, entre otros heroicos logros, está diezmar poblaciones infantiles, seniles y civiles. Y, así, unos justifican la lucha armadade organizaciones o grupos terroristas (eufemísticamente denominados patrióticos), otros (generalmente los mismos) las alientan, y otros, no menos importantes, las financian. Por aquello de no caer en la tentación de la perversa propaganda del enemigo, optan por acusar a los pobres extremistasde los desaguisadoso, más eufemísticamente, erroresde sangre cometidos, aunque excusan la persecución sistemática de aquéllos, para garantizar la permanencia de una fuerza beligerante estable. Ciertamente, el tiempo de la utilización de las bases juveniles del partido para configurar una primera líneabeligerante ha pasado, razón por la cual interesa, desde el punto de vista estratégico, salvaguardar el buen nombrede la causa, utilizando como cabezas de turcoa sectores, no se si más extremistas, pero, al menos, menos avocados a la liturgia política. Y, así, se utiliza la política del doble rasero: por un lado, se condena abiertamente las acciones sangrientas de los grupos extremistas, y por otro, se subvenciona las organizaciones, más o menos, ilegales que las sustentan, condenando, sin paliativos, la actitud obstinadade un Estado o enemigoempeñado extrañamente en perseguir al patriota.

4.- La tendencia naturalal expansionismo y la constitución ulterior de un Estado absoluto y/o despótico:

Con el fin de salvaguardar el límite fronterizo natural, una estrategia simple, que ya funcionó allá por los años cuarenta, es forzar la situación, primero de manera reivindicativa, luego a la guisa del dios de la guerra, en el sentido de afirmar que todos los territorios limítrofes concurren en una única circunscripción, siendo, pues, legítima, la extensión de la lucha y, sobre todo, su justificación, al ámbito territorial circundante, garantizando así, por un lado, la distracción del enemigo, por otro, la justificación moral de la lucha, dada la injustareacción de aquél, y, por último, la garantía de la permanencia del germen territorial. Tal actitud, de dar resultado, garantizará el sustento del futuro estado independiente, pues le permitirá tener más y mejor acceso a los recursos necesarios, amén de garantizar una mano de obra esclavizada o semi esclavizada que, en un futuro, puede ser necesaria. Así, la reivindicación de territorios limítrofes que, curiosamente, tienen mayor peso

histórico y específico, en base a unos supuestos derechos históricos o territoriales, sería el primer paso a la normalidadreivindicativa y ulterior logro definitivo. Y no nos engañemos, todos los pasos precedentes llevan a la constitución última de un Estado independiente, absoluto y despótico, cuyo primer paso sería la borregizacióno sumisión de la sociedad, mediante la intervención sistemática de los medios políticos, económicos, sociales, culturales e informativos del territorio afectado por parte de la clase oligárquica dirigente. Se trataría, en un primer estadio, de culturizara la sociedad mediante una acción sistemática y generalizada de política cultural, para, a la postre, aislar a los díscolos, preparándolos, de este modo, para la última fase, cual es la práctica sistemática del genocidio.

Para algunos, lo expuesto, puede hacerles sonreír. Para otros, la mayoría, les traerá sin cuidado. Pero lo cierto, señores, es que los pasos expuestos, con mayor o menor precisión, son puntos consecutivos de un mismo programa, de un mismo guión, sustentados en un mismo ideal: el del odio a todo lo diferente, justificado, en último término, en una aberración filosófica y moral cual es la creencia, la convicción, de que, aunque, sobre el papel, todos somos iguales, en el fondo, algunos siguen creyendo que son más iguales que otros.

¡Nessum dorma!

EL RELOJ DE BELGRANO, EL SABLE DE SAN MARTÍN, LAS MANOS DE PERÓN Y LA MASONERÍA INGLESA Héctor Osvaldo Pérez Vázquez

EL RELOJ DE BELGRANO, EL SABLE DE SAN MARTÍN, LAS MANOS DE PERÓN Y LA MASONERÍA

Hay en la Historia episodios misteriosos que jamás se dilucidan. Por ejemplo, ¿quién robó la cabeza de Goya, y para qué? Y sobre todo, ¿por qué?

Las profanaciones de las tumbas de los famosos son muchas, y se explican ordinariamente por un morbo bien determinado. Por otra parte, el robo de reliquiasu objetos que pertenecieron a las llamadas personas públicas, también tienen variadas explicaciones que van desde el simple móvil económico hasta el mucho más refinado de la pasión de los coleccionistas. Pasión que en nuestra época de insanos excesos ha llegado al colmo ridículo de llegar a venderse en pública subastala basura de las estrellas de cine (sí, la basura, como ser envases vacíos de refrescos, condones usados y otras porquerías innumerables e indescriptibles por las que se pagan sumas de dinero que serían suficientes para alimentar a varias familias en el Tercer Mundo).

Pero existe una vena especial de toda esa verdadera industria de los vestigios de tiempos pasados, que es diferente a la que pasa por los museos, establecimientos especialmente concebidos para atesorar esos testimonios del ayer: son los repositorios secretos que mantienen los coleccionistas, los gobiernos y los centros de poder mundial. Se dice, valga el horroroso ejemplo, que el tirano sangriento José Stalin tenía sobre su escritorio, usándolo como pisapapeles, el cráneo de Adolfo Hitler recuperado por oficiales del Ejército Rojo del búnker donde el jefe alemán se habría suicidado en compañía de su esposa Eva Braun. También se rumorea que en ocasiones lo utilizaba como copa para beber. Es suficiente con que sólo consideremos que eso podría haber sido verdad, dada la personalidad sangrienta del asesino judeogeorgiano cuyo régimen causó más víctimas a los pueblos ruso y vecinos que la misma guerra mundial, para que nos provoque estremecimientos de repulsión.

Igualmente repulsiva sería la actividad de las logias masónicas, que tendrían entre sus múltiples objetivos ir retirando testimonios, llamémosle históricos, con el fin de ir encubriendo las actividades delictivas de los hermanosen los diversos países o con otros fines ignorados.

Yo no sé, mucho ni poco, acerca de estos hechos acaecidos en otros países, pero tengo algunas noticias de algunos verificados en la Argentina, donde nací y resido.

He reunido los tres más notorios no digo importantesen un solo artículo, simplemente para que si es que hay aún alguien que nunca oyó hablar de estas cosas, se vaya enterando.

El reloj de Belgrano

Se multiplican por estos días las informaciones periodísticas en Buenos Aires, con señeras notas editoriales por parte de los más leídos periódicos del país, en las que se da cuenta y se censura acérrimamente la circunstancia de haber sido robado, del Museo Histórico Nacional argentino, un reloj que perteneció a Manuel Belgrano, prócer de la historiografía liberal que diseñó y prácticamente impuso por la fuerza la bandera

nacional celeste y blanca (colores de la Casa de Borbón). Claro está que eso no fue lo único que hizo Belgrano, pese a lo cual la inmensa mayoría de la población ignora olímpicamente el resto de su trayectoria pública.

La pieza fue fabricada, según la tienda londinense especializada The Watch Gallery, entre 1780 y 1790 por un maestro relojero y orfebre desconocido, y su valor actual sería de entre 20.000 y 30.000 dólares. Consta de un reloj de cuerda, de cuadrante con números arábigos, caja y agujas de oro e incrustaciones de piedrecillas preciosas y esmalte, más un par de llaves de oro y una cadena del mismo metal que sostiene un dije con la imagen del general francés Lafayette. Se trata necesariamente de una pieza única, dado que en esa época estos instrumentos eran fabricados exclusivamente en forma artesanal; el artesano lo daba a alguna de las grandes tiendas, que les grababan su sello antes de venderlo, o a particulares según pedido.

El escándalo provocado por el delito, bastante recurrente en este país, nos sirve a quienes queremos limpiar la historia hispanoamericana de la hojarasca podrida de la historiografía masónica, para que el pueblo pueda ver claro de dónde venimos y adónde nos quieren conducir y nos da la oportunidad de plantear algunos severos interrogantes.

El reloj de marras no era una herencia familiar ni una adquisición del prócer, sino un regalo que le hizo en persona del rey de Inglaterra Jorge III en 1815, en oportunidad en que Belgrano y el mulato Bernardino González alias Bernardino Rivadavia, falsamente sindicado como el primer presidente argentino (sólo porque se atribuyó ese título en virtud de una constitución prefabricada que no llegó a tener vigencia en todo el país), viajaron a Inglaterra como enviados de Buenos Aires para coordinar la ayuda inglesa a la oligarquía contrabandista del Río de la Plata para luchar contra España. Porque, como hoy se sabe y lo sabe quien quiera estudiar la historia sin preconceptos, desde el punto de vista de los ricos delincuentes rioplatenses la independencia de España y de toda otra dominación extranjera(sic) no significaba otra cosa que la oportunidad de hacer muy buenos negocios con los ingleses, fiados de las promesas de tales hipócritas que a su vez sólo buscaban apoderarse de las inmensas riquezas creadas por los españoles como primer paso, y luego adueñarse del imperio español para imponer su propia dominación y expoliar alegremente a los pueblos. Que es lo que pasó y lo que está pasando hoy mismo, desde que los gobiernos presuntamente del pueblo, para el pueblo y por el pueblono son sino los capataces de los banqueros internacionales (dueños también y en primer término de la propia Inglaterra) puestos en sus sillas curules por las logias masónicas.

Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano y González, fue hijo de un inmigrante genovés, comerciante y financista (dato importantísimo, desde que los banqueros genoveses junto con los venecianos y los judíos se apoderaron del Estado inglés en el siglo XVII y colonizaronese país para convertirlo en la central mundial de las guerras, el vicio, el manejo criminal de la moneda y demás instrumentos financieros, y el terrorismo internacional). Nació en Buenos Aires el 4 de junio de 1770. Después de las primeras letras se matriculó en el Real Colegio de San Carlos (hoy Colegio Nacional de Buenos Aires) donde se licenció en latín y filosofía. Luego se mudó a España, donde cursó la carrera de abogacía en Salamanca, graduándose en 1793 (tenía por entonces 23 años). Fueron condiscípulos y amigos dilectos del joven estudiante, nada menos que Campomanes, Jovellanos y el más inglés del trío, Alcalá Galiano (en conjunto, algo así como la pesadadel fisiocratismo en boga en la época dato éste que, ciertamente, no es menor).

¿Qué méritos extraordinarios pudo reunir, de qué hechos espectaculares fue protagonista el joven abogado, para que, a mucho menos de un año de su graduación, le fuera conferido el alto cargo de Secretario Perpetuo del Consulado a

crearse en la capital del Virreinato del Río de la Plata?

A ese tipo de preguntas los corifeos masónicos fabricantes y custodios permanentes de la

historia oficialen Hispanoamérica, jamás dan una respuesta. En conversaciones

privadas, se atreven a insultar la inteligencia de sus interlocutores hablando del talento,

la versación, el carácterde esos personajes tan tempranamente favorecidos por unos

poderes que, por lo demás, eran tan celosos de sus prerrogativas que no autorizaban nada

más que lo imprescindible. Por ejemplo, el prócer máximo de la argentinidad según la ultimísima encuesta realizada en el país por la entidad privada Universidad de Belgrano (de entre una lista de próceres en la cual muchos consultados incluyeron motu proprio a

Maradona), y que sería José de San Martín (o Pepe, conforme firmaba sus cartas familiares), de teniente del ejército español pasó directamente a coronel, y en tal función

y con tal grado, se lo sindica como el autor de un muy finamente y técnicamente

detallado plan de invasión a la Capitanía General de Chile cruzando con todo un cuerpo de ejército la Cordillera de los Andes. San Martín se había distinguido en el ejército español, en enfrentamientos formales contra los franceses invasores, como un experto en armas de puño y un buen táctico en formación de líneas de tiradores en combate. No tenía la más mínima preparación en cuestiones de Estado Mayor y por todo eso, cualquier militar con grado de oficial sabe que no pudo de ninguna manera ser el estratega de su famosa campaña libertadora. Y en efecto, se encontró en Londres todo el material de la gesta, perfectamente pergeñado y firmadopor el general escocés Thomas Maitland, quien en 1810 publicó su denominado Plan para capturar Buenos Aires y Chile y luego emancipar Perú y Quito". (Se lo puede estudiar en detalle en http://es.wikipedia.org/wiki/Plan_de_Maitland). Fin de la farsa sanmartiniana en ese aspecto, restando aún aclarar mejor su actuación como Protector(dictador) del Perú, su renunciamientoante el siniestro aprendiz de emperador Simón Bolívar, y la cuestión de sus inversiones en la Bolsa de Londres, que le permitieron llevar una vida regalada en Francia. Maitland a su vez estuvo mezclado en la lucha de los negros contra la dominación francesa en Haití, dirigidos por Toussaint LOuverture, y estaba relacionado con una camarilla comandada por el primer ministro inglés William Pitt (junto con William Wilberforce y Thomas Clarkson) conocida como La Sociedad de la Vieja Judería de Londres, con sucursal en Francia donde era más popularmente

conocida como Les Amís des Noirs(Los Amigos de los Negros). ¡Vaya amigos!

Desde luego, hubo ejemplos de similares próceres en toda Hispanoamérica; gentes bastante comunes que de pronto y sin mayores antecedentes saltaban a los puestos de mando políticos, sociales, económicos y militares de mayor importancia mostrando una precocidad que sus propios maestros no habían siquiera presagiado, pese a haber

mantenido con ellos trato diario de haber advertido su supuesto talento, no los hubieran dejado ir así nomás. En todos los casos, se desconocen los fundamentos oficiales en base

a los cuales se les extendieron tan encumbrados nombramientos, más apropiados sin

duda para ser otorgados a personas de mucha mayor experiencia. El propio Belgrano, que era abogado y nada más, que nunca había pasado por una academia militar ni de visita, llegó a recibir el nombramiento (y a percibir el salario) de un general del ejército y a ejercer efectivamente el mando en la guerra (donde le fue tan mal que hasta se le insubordinó la tropa).

De modo que Belgrano se vio favorecido a sus 23 años con un cargo rentado de muchísima importancia en el esquema administrativo español de la época. Algún tipo de contubernio habría debido de existir entre los liberales peninsulares y los comerciantes ingleses, cómplices de los contrabandistas rioplatenses. Buceando en sus antecedentes familiares única explicación lógicaencontramos que su padre era uno de los varios comerciantes dedicados con ahínco al contrabando de cueros y otros artículos básicos que eran material estratégico para la época. El mayor productor de cuero (producto de primera necesidad para toda la industria de paz y guerra de la época) era España, y lo obtenía principalmente de la pampa hoy argentina. Como era un material crítico, la ley

sólo permitía comerciarlo con la Península, y quienes lo pudieran necesitar (los ingleses, los franceses, los holandeses) tenían que adquirirlo en España pagando el correspondiente sobreprecio. En consecuencia, los delincuentes locales en el Río de la Plata (en ambas orillas) cerraban trato, a espaldas de las autoridades peninsulares europeas (mas no de las locales, corruptas hasta el tuétano), con los comerciantes piratas europeos, que se llevaban las bodegas repletas de productos agrícolas y ganaderos y dejaban su óbolode oro en mano de los delincuentes. Claro que también dejaban algunos productos propios manufacturados en concepto de intercambio. Cuando los ingleses invadieron Buenos Aires, y fueron repugnantemente agasajados en las casas de las familias patricias, se mandaron una broma muy típica de esa gentuza: dado que toda la cubertería, platos, fuentes y copas de oro y de plata que sus huéspedes ponían en unas suntuosas mesas vestidas con manteles fabricados en Mánchester, eran de procedencia inglesa, les decían a los dueños de casa: Bueno, pues, dado que éstos son productos ingleses, nos los llevamos de vuelta a Inglaterra. Y se los llevaron, nomás.

De esa forma se había venido construyendo una oligarquía delictiva cuyos apellidos familiares empezaron a figurar en las listas de los más ricos comerciantes y luego, en las nóminas de los principales revolucionariosy autoridades patrióticas.

Cuando los ingleses, mandados por el primer ministro Pitt, emprendieron la primera gran conquista de Buenos Aires, en 1806 (hoy se sabe perfectamente que fue en cumplimiento de un antiguo plan dado a conocer en Londres un siglo antes, titulado Plan para humillar a España y arrebatarle sus dominiosy firmado por una anónima Persona de distinción), casi lo primero que hicieron fue mandar reunir a las cabezas de las familias mafiosas enriquecidas con el comercio de contrabando con ellos, y plantearles un dilema: o ayudaban a Inglaterra con todos sus recursos para desalojar a España de América, o se les terminaría el negocio con Inglaterra dado que, como ellos se consideraban ya firmemente implantados en esa parte de América y en camino a dominarla toda hasta Méjico, no tendrían nadie más con quien negociar.

Como se trataba de familias corruptas ya desde varias generaciones, y su único norte era el dinero, lógicamente aceptaron servir con toda lealtad a Su Majestad Británica. Los generales invasores, obviamente comisionados y autorizados a ello, les ofrecieron a cambio de esa lealtad perpetua, la eterna protección de Inglaterra contra todos sus enemigos hasta el fin de los tiempos. Los leales nuevos súbditos de los ingleses tuvieron que firmar el acta, en un cuaderno donde se explicita toda la tratativa y resoluciones, y este cuaderno está en Londres y ha podido ser consultado por diversos historiadores, incluso un argentino. Firmaron esas actas del cuaderno por los comerciantes locales, cincuenta y dos jefes de familias, entre cuyos apellidos se encuentran: Saavedra (Cornelio de Saavedra fue el militarote que en la sesión del Cabildo de Buenos Aires del 22 de mayo de 1810 mandó su regimiento de Patricios a impedir el paso de los cabildantes españoles leales a la Madre Patria impidiéndoles hablar y votar; Belgrano (¡oh causalidad); Castelli (primo hermano del anterior y un sujeto vil que cometió tantas tropelías acompañando los ejércitos de Buenos Aires que tuvo que ser devuelto a casa); Padilla (que fue nombrado Gobernador de la Aduana de Buenos Aires por el rey de Inglaterra durante la ocupación británica) y, entre otros más cuyos nombres no se sabe si están en el libro (pero que sin duda estarán, a la luz de su conducta histórica posterior y sus conocidas vinculaciones), el señor Martínez de Hoz, hijo adoptivo cuyo verdaderos ancestros llevaban el apellido judío sefardita Armiño, y cuyo descendiente de nombre José Alfredo ha dejado pésima memoria en la Argentina como uno de los principales fautores de la pavorosa y mal fabricada deuda externa de ese país.

¿Es necesario mucho más para empezar a comprender por qué el rey de Inglaterra Jorge III le obsequió su reloj personal al señor Manuel Belgrano, o habrá que acudir a algún médiumpara ver si nos permite preguntarle a su sin duda

atormentado espíritu el porqué de tanta distinción? Añadamos que Belgrano no fue solo a Londres en su viaje de sumisión a los planes de los ingleses. Lo acompañó Bernardino González Rivadavia, que ¡oh casualidad! cuando consiguió mandar en Buenos Aires convino el primer préstamo de dinero (innecesario, desde ya) con la banca escocesa Baring Brothers, que constituye el primer endeudamiento de los argentinos que costó más de un siglo cancelarlo, y que en la práctica fue el primer gran globo de ensayo de la mafia bancaria europea para los posteriores endeudamientos forzados que, por intermedio de los gobiernos cómplices, sometieron al dominio de la usura internacional a toda Hispanoamérica. A Rivadavia no le dio el rey inglés un reloj u otra joya personal, sino que le prometió, sin duda, la jugosa comisión que ameritaría su acto de traición a su patria y a su pueblo que debió de valer mucho más que un reloj de oro con brillantes. Lo que muestra que el verdadero valedor de los ingleses era Rivadavia y que Belgrano era en realidad su segundón.

Como dato complementario, resulta que el médico personal de Belgrano era (¡cuándo no!) el escocés Joseph Redhead (literalmente, José Cabeza Roja), y a este señor fue a quien le dio Belgrano el famoso reloj. Se dice que lo hizo en pago de sus servicios profesionales, porque se enseña en los libros para párvulosel prócer se encontraba a la hora de su muerte en la pobreza más negra dado que el Estado le debía algo así como un año y medio de sueldos (¡y sin embargo, tiempo atrás había recibido una prima jugosísima de cuarenta mil pesos oro que, según parece, no dudó en donar en seguida para la construcción de escuelas!). Y digo yo: ¿será que nos toman en joda a todos y menosprecian nuestro entendimiento? Si el señor Belgrano, en ocasión de tener que dejar el mando del Ejército del Norte a causa de una sublevación y también por una enfermedad que lo llevó a la tumba poco después, tuvo que pedir prestado el dinero necesario para volver a su ciudad natal (no tenía ni para viajar); si el señor José Balbín, amigo suyo médico y masón, le dio (en concepto de préstamo a mejor fortuna) la mayor parte del dinero necesario y lo acompañó hasta el lecho de muerte, recibiendo el famoso reloj para serle entregado a Redhead, que era el médico de cabecera en Buenos Aires; si el Gobierno le debía 18 meses de sueldo y apenas le largó unos 300 pesos, y sin embargo, antes había donado la fabulosa suma de cuarenta mil pesos oro, ¿lo iba a hacer, sin quedarse siquiera con algo de ese tesoro, si es que no tenía más medios de subsistencia que el salario del Estado, un Estado quebrado y en guerra? ¡Vamos, che!

En torno a la muerte de Belgrano y a la inhumación de sus restos se tejió toda una oda a la humildad, afirmándose con aparente seriedad y auténtico caradurismo que para ponerle una lápida sepulcral tuvieron que utilizar el mármol de una vieja cómoda propiedad de uno de sus hermanos. También al sátrapa comunista Nikita Kruschev, dueño en la realidad de minas de oro y ferrocarriles, o sea, de una incalculable fortuna labrada seguramente en ardua labor a favor de los pueblos proletarios del mundo, lo enterraron en una humilde tumba de un cementerio moscovita, sin inscripciones ni nada que denunciara su contenido

También se oculta la fortuna de San Martín pintándolo como un tranquilo abuelito que vivía frugalmente y pasaba sus días jugando con sus nietecitosen un gran petit-hôtel señorial en Francia con abundante servidumbre. O se dice que Juan Manuel de Rosas compró una granja en Inglaterra y que, sin embargo, vivía de prestado (como si no hubiera sido un leal servidor de los ingleses, que lo adoraban porque les permitía hacer todos sus negocios mientras mantenía a raya, con su policía, a los asimismo poco recomendables oligarcas criollos para que no les hicieran la competencia, y como si no hubiera tenido, en consecuencia, a quiénes recurrir en aquel país durante su relevo que no otra cosa fue su fingido exilio).

En fin, no se trata de ser iconoclasta ni de andar buscando los trapitos sucios en la biografía de todos los hombres públicos como si esos trapitos pudieran dar cuenta de sus equivocaciones; se trata de terminar con el panteón falsamente erigido en

Hispanoamérica a personas que fueron figuras más que menguadas en el orden del talento y en el de la honestidad, porque con ese aluvión de héroesnos tapan la verdad de los hechos descarnadamente acaecidos y que apuntan, todos, a la maldad destructiva y predadora de la pérfida Albión. Se trata de ocultar, en Hispanoamérica y en todas las demás naciones, que Gran Bretaña es autora o propiciadora de trescientos años de guerras ininterrumpidos en el mundo entero, como trasfondo de una enorme operación secular de dominio del planeta a favor de una oligarquía financiera cuyos orígenes casi se pierden en el fondo de la historia.

Para eso, para empezar a clarificar un poco es que resulta muy necesario limpiar el panteón hispanoamericano de sus falsos héroes que lo son casi todos ellos, por no decir que todos.

Los hispanoamericanos estamos prisioneros de un sistema que nos sujeta a sus designios mediante un espeso entramado de mentiras históricas, y es por eso que valoramos más que otras gentes la importancia de aquel aserto de Nuestro Señor Jesucristo:

Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres(Evangelio de San Juan, 8:22).

Si queremos ser libres, tenemos que encontrar la verdad.

EL SABLE CORVO DE SAN MARTÍN

Queda para otra vez buscar una explicación completa a tantos hechos de robo de reliquias históricas personales en la Argentina (y en el resto del mundo). Se dice que hay una operación recuperopor parte de la Gran Logia de Londres, que buscaría apoderarse de cuantos testimonios personales hay en el mundo que apuntan a su intervención en las sombras, así como también a cobrarse ciertas piezas en concepto de reivindicaciones contra determinados personajes históricos que en su momento se les retobaron.

Por ejemplo, el sable del general San Martín. Él lo había adquirido en Londres, en ocasión en que venía ostensiblemente al Río de la Plata para apoyar la insurrección de los patriotas, pasando previamente por la Gran Logia Madre a recibir sus instruccionesMás tarde, ya finalizada su carrera y creyéndose a salvo de todo y de todos, se atrevió a apoyar la determinación de Juan Manuel de Rosas (otro súbdito en las sombras) cuando éste tuvo un extraño entredicho con sus mandantes y le cortó el paso del río Paraná a una flotilla combinada anglofrancesa, que venía custodiando una enorme flota de barcos mercantes atiborrados de mercadería fabricada en Europa y a ser intercambiada con cueros, sebos, tasajo y otros productos autóctonos. Murieron 500 argentinos en esos combates agua-tierra, hasta que los anglofranceses se tuvieron que retirar. En su testamento, San Martín le legó ese sable a Rosas, y el arma, que perteneció luego a sus descencientes, terminó no sé yo cómo en propiedad del Estado. Dos veces fue robado el sable, y al parecer permanece en poder del Estado Argentino. Digo yo: al parecer, porque no me consta que no se trate de la réplica que se mandó fabricar luego del primer robo oficial. Podría ser que el original estuviese realmente en manos de los masones ingleses.

LOS RESTOS DE ROSAS

En cuanto a Juan Manuel Ortiz de Roxas, o Juan Manuel de Rosas como prefirió firmar, su cadáver estaba sepultado en Southampton y de allí parece que no era posible sacarlo. Sus descendientes se oponían con ahínco a la repatriación, lo que llama poderosamente la curiosidad. Finalmente, durante el gobierno pro globalización, pro neoliberalismo y pro anglosajón de Carlos Saúl Ménem, un féretro que se dice contenía los restos de Rosas fue traído a la Argentina y depositado en el cementerio de la Recoleta (en compañía de los restos de muchos otros personajes públicos). Sin embargo, no consta que se hubieran efectuado estudios de ADN apropiados para determinar si esas cenizas son realmente las de Rosas. Bien puede ser que los farsantes de los ingleses las hayan cambiado por las de algún gato vagabundo.

LAS MANOS DE JUAN DOMINGO PERÓN

Un acontecimiento que conmovió un poco no mucho, en realidada la sociedad argentina fue el del robo de las manos de Perón. Es decir, le cortaron ambas manos al cadáver depositado en el panteón familiar y se las llevaron. Esto sucedió hace nada menos que veinte años. Su viuda, María Estela Martínez alias Isabelita Perón (antigua alternadora de cabaré en Colombia), que reside en España desde que los militares golpistas que la habían depuesto de la presidencia la dejaron en libertad, es querellante en una causa penal incoada contra el autor o autores, cada vez menos desconocidos. En la querella, los abogados de la viuda denuncian a varias personas, todas ellas vinculadas con la función pública, y el principal acusado es un antiguo espía del SIE (Servicio de Informaciones del Ejército), de nombre Carlos Alberto Di Caro.

El profesor universitario y historiador revisionista doctor Julio González, que mantiene una página web llamada Argentina Oculta(www.argentinaoculta.com), dice al respecto del corte de las manos de Perón: En la antigua Roma, al que le provocaba un daño físico a la madre le cortaban ambas manos. Perón, como militar, ocupó cargos muy sensibles en la organización del Ejército Argentino, cargos que desde siempre se sabe que son cubiertos por miembros de la masonería inglesa. Es decir que para obtener esos nombramientos, había que estar conectado con las logias masónicas. Sin duda que Perón lo estuvo. Pero sucede que una vez en el poder en la Argentina, produjo hechos que contrariaron profundamente a los ingleses (uno de ellos podría haber sido la ayuda que le prestó al gobierno de Francisco Franco para paliar el virtual bloqueo que los aliados habrían establecido contra España tras la guerra mundial). Todo eso fue considerado por los hermanosmasones como una traición. Habría traicionado a la Logia Madre, como esos rufianes acostumbran a mencionar, con reverencia, a la Gran Logia de Inglaterra, y entonces, le cortaron las manos. Es muy transparente la simbología. Y es por eso que las manos de Perón no van a aparecer nunca más, y con seguridad que ninguno de los autores de la fechoría, de los reales autores, va a ser castigado jamás.

¿Más claro? Bébete un clarete.

"UNA SEÑORA GUAPÍSIMA" ANUNCIÓ EN 1933 LA GUERRA CIVIL Ángel Manuel González Fernández

Para intentar conocer la verdad de lo que pasó antes y durante la Guerra Civil española uno tiene la obligación de conocer todo lo referente al tema, es decir, leer todos los documentos, libros y periódicos editados entre los años 1933 a 1939.

Desde el año 1976 tenía ficha exacta de un libro editado en 1934 y del que no existían ejemplares en la Biblioteca Nacional. El libro trataba de unas apariciones acaecidas entre los años 1931 y 1933.

El verano pasado oí de nuevo hablar del libro, fui a la Biblioteca Nacional y allí estaba,

había sido reeditado en Sueca, Valencia, en el año 2003.

Después de 52 años, en 1985 se edita un libro con las pruebas de cómo Francisco Largo Caballero preparó y lanzó la Guerra Civil en 1934; ahora, 72 años después, en el verano del 2006 leyendo un libro de 1934 y reeditado en el 2003, me entero que una Señora guapísimaen el año 1933 había anunciado a unos niños que precisamente ese era el año del comienzo de los castigos.

Reconozco que voy con bastantes años de retraso en el conocimiento del tema de la Guerra Civil española, y ciertamente no me consuela que otros no se hayan enterado todavía , y lo que es más grave, que no se quieran enterar.

No voy a entrar en el tema de las apariciones, visiones y profecías, pero a quien interese el tema le recomendaría encarecidamente una de las mejores obras: Carlos María Staehlin. Apariciones: ensayo crítico. Madrid, 1954.

A finales de los 70 hablé con el jesuita y autor del libro y recuerdo que le animé a que

reeditase la obra, me dijo que el tema lo había dejado hacía tiempo y que le resultaría complicado retomarlo, ya que su actual labor se centraba en el arte y la fotografía en el cine.

Por mí parte lo único que me interesa es que la Guerra Civil española fue anunciada en el año 1933, como el año del comienzo de los castigos. No me interesa si todo ello fue debido a una prodigiosa imaginación de unos niños; o si fue una alucinación colectiva; o

si se aparecía la Virgen o san Cucufate: me interesa un dato del mensaje y no todo el

mensaje ni su mensajero.

Sólo seis puntos:

1. El libro en cuestión es: Amado de Cristo Burguera y Serrano. O. F. M. Los Hechos de

Ezquioga ante la razón y la fe. Valladolid (junio) 1934.

2. En el pueblo vizcaíno de Ezquioga, la aparición fue vista por los hermanos Antonia

Bereciartua de 11 años y Andrés de 7, al crepúsculo vespertino, del 30 de junio de

1931(p. 31); pero parece ser que nueve días antes vió en Aguerrezabal, Ignacio Galdos, terrateniente y concejal de Ezquioga, quien habiendo contado su visión al ecónomo y a otras personas, le burlaron. Por esto él enmudeció(p. 31 llamada 1).

3. Los videntes fueron en total alrededor de 152 los llamados a estas santas

comunicaciones(p. 483).

4. Entre esos videntes estaba Benita Aguirre de 9 años, que el 11 de julio de 1931 vio a

una Señora, era guapísima y llevaba en una mano un pañuelo y en otra una espada, (

que daba vuelta un poco al pañuelo, en una de cuyas puntas se leía con letras bordadas, color lila: Paz en la tierra(p. 486).

) vi

Algunos conocidos en tono de burla, decían: A Benita no se la puede llevar a ninguna parte, porque se marearía y en todas partes verá a la Virgen(p. 486).

Cuenta Benita que días después, el 29 de julio, me pidieron interrogase a la Visión cómo quería que se la llamara, y la Visión dijo a Benita un nombre. Benita se va a casa acompañada de su madre y allí la dice: me he llevado una gran desilusión, pues creí que en Ezquioga se me aparecía la Virgen, y resulta que es Mater dolorosa(p. 487).

21 de enero de 1933: La Santísima Virgen me ha dicho que ha llegado ya el año del comienzo de los castigos(p. 491).

/Todavía faltaban unos meses hasta el 9 de noviembre, cuando el líder socialista Francisco Largo Caballero afirmó públicamente: Estamos en plena guerra civil. No nos ceguemos. Lo que pasa es que esta guerra no ha tomado aún los caracteres cruentos que, por fortuna o desgracia, tendrá inexorablemente que tomar.

Más tiempo aún faltaba para el 20 de diciembre, cuando el portavoz socialista Indalencio Prieto Tuero, declara ante el Congreso de los Diputados; Decimos, Sr. Lerroux y Sres. Diputados, desde aquí, al país entero, que públicamente contrae el partido socialista el compromiso de desencadenar, en ese caso, la revolución/.

Benita afirma que la Virgen la dice el 7 de septiembre de 1933: Esta República impía, que reposa en España, cuya aparición ha sido señal de los castigos venideros, pronto será totalmente arruinada; más aún vendrán peores tiempos. Los comunistas se apoderarán de España y sacarán fuera de ella a los buenos; y, mientras los buenos estéis fuera, castigaré cruelmente a toda España, sin temor a nada. Los buenos tendréis que huir a los desiertos; mas os declaro que no sufriréis hambre, pues Yo os alimentaré: Allí, en el desierto, conoceréis al que después tiene que reinar (o sea, el Gran Monarca). Después que paséis tres años y medio en el desierto podréis venir otra vez a España, pues habrán pasado, para entonces, los castigos. Y es en este tiempo que vendrá el reinado del Sagrado Corazón de Jesús, pero este reinado será interior(p. 513).

A este respecto sólo dos precisiones. En primer lugar no quiero hacer de exegeta, pero en el lenguaje simbólico cristiano, el desierto, es el no tener nada y ponerlo todo única y exclusivamente en manos de Dios, y es también el vacío espiritual que se entrega confiadamente para que Dios lo llene. Y segunda, que es de agradecer al autor del libro y director en el más amplio sentido- espiritual de muchos de los videntes, la sinceridad que ha tenido en esta ocasión al poner entre paréntesis lo del Gran Monarca.

/Es importante el recordar que ese anuncio tiene fecha de 7 de septiembre de 1933, y que es al final del año cuando los líderes socialista lanzan claras y firmes amenazas con la revolución, o lo que es los mismo con la Guerra Civil, y que sería en febrero del siguiente año cuando los socialistas forman el Comité Nacional Revolucionario y Largo Caballero tiene ya elaboradas las Instrucciones para la Guerra Civil: En esta acción nos lo jugamos todo y debemos hallarnos dispuestos a vencer o morir. Nadie espere triunfar en un día en un movimiento que tiene todos los caracteres de una guerra civil.

Todo esto no es conocido hasta el año 1985, porque las pruebas de la preparación y lanzamiento de la Guerra Civil estaban en las secretas Instrucciones del Comité Nacional Revolucionario elaboradas en febrero de 1934, Instrucciones que iban incluidas en los 1.541 folios mecanografiados y firmados por Francisco Largo Caballero, folios que fueron donados a la Fundación Pablo Iglesias por los hijos del segundo matrimonio de Largo Caballero en el año 1976, y esto es lo importante, que hasta octubre del año 1985 no se hacen públicas: Francisco Largo Caballero. Escritos de la República. Notas históricas de la guerra en España (1917-1940). Madrid, 1985/.

5. Otro de los videntes era Cruz Lete, un joven de 18 años natural del guipuzcoano

Isasondo y estudiante de cuarto curso de magisterio: El 29 de Octubre de 1931 era la cuarta vez que venía yo a Ezquioga. Se rezaba el cuarto misterio del cuarto Rosario. Yo estaba hablando con uno y mirando al suelo, cuando vi dos pies y caí, miré y vi a la Virgen(p. 614). A continuación hace una detalladísima descripción de la visión (p. 616), y más adelante dice que la Virgen: Primero, me mandó rezar en vascuence, y, después, en castellano. Y habiéndole preguntado yo por qué tenía que rezar en castellano, me dijo que había muchos que no entendían el vascuence, y que, entendiendo las palabras, se rezaba con más devoción(p. 617).

A este joven, según él, la Virgen le pidió que ingresara en la Orden de San Juan de Dios (p.

617), cosa que hizo, y también le reveló que moriría de penosa enfermedad(p. 615).

Cuenta el autor del libro: El 2 de Noviembre de 1933 murió, como un santo, cantando el Alma de Cristo, santifícame, según refieren los que le asistieron en los últimos momentos(p. 615).

6. Enlazando con lo dicho anteriormente sobre el hablar en vascuence o en español, el autor

del libro hace el siguiente descriptivo e interesante relato: Desde el principio de las Apariciones, numerosos grupos de nacionalistas vascos, entre los que menudeaban sacerdotes porque sabido es que este partido está alentado por gran parte del Clero-, concurrían con sus banderitas y pañuelos propios al lugar de las Apariciones, con la pretensión así lo decían éllos- de que la Santísima Virgen aparecía para salvar a Euzkadi; y en este sentido rezaban y cantaban. Claro está que, sin pretenderlo, daban lugar, y lo dieron, a que se hablase en Cortes contra Ezquioga, y que el Gobierno tomase, en parte, las medidas que tomó, porque los que no ignoramos las pretensiones del nacionalismo vasco, como todo nacionalismo separatista, creemos que dió, en lo de Ezquioga, un paso en falso y se comprometía, comprometiendo, de paso, la Obra de salvación mariana que él ocultaba. Si se hubiera limitado al rezo y al canto, sin acompañamiento de insignias ni demostraciones de ninguna clase ¿quién sabe hasta dónde hubiesen podido llegar las manifestaciones y efectos de ardiente fe que hubiesen seguido presenciándose en Ezquioga?.

El hecho es que, cierto día, en que determinado vidente fué avisado por Nuestra Señora

para que publicase que la Santísima Virgen aparece no solamente para salvar a Euzkadi, sino también a España y al mundo entero; y el vidente publicó tal misiva, entonces cambió

la decoración: Los nacionalistas concurrentes a Ezquioga enmudecieron, plegaron sus banderitas y desfilaron, no volviendo más por allí como tales nacionalistas.

¿Qué era esto? ¿Qué se pretendía con esto? Hasta aquí los nacionalistas vascos apoyaron a Ezquioga. Después de este Hecho, no solamente no apoyan, sino que muchos, sobre todo, de sus encauzadores, han hablado y hablan bastante mal de las Apariciones y de sus videntes y simpatizantes(p. 262).

Como conclusión he de decir que siempre he querido contar y escribir la verdad y también que otros me la cuenten y me la escriban, incluso arriesgando que me cuenten y me escriban cuentos que son verdades y verdades que son cuentos; pero al fin y al cabo, estas verdades de las que estamos tratando no son más que verdades de andar por casa, que no es poco, teniendo en cuenta que vivimos en un mundo donde dominan e imperan las mentiras y las medias verdades.

LAS LEYENDAS POPULARES SOBRE JOSÉ ANTONIO. APORTACIONES (I) Francisco Artero Montalván

Miguel Asín Zurita, prestigioso médico ginecólogo, nació en Herrera de Pisuerga, provincia de Palencia, en la década de 1930. Siendo muy joven se estableció en Lorca, provincia de Murcia, adonde llegó su padre, José Asín Carreras, destinado como Notario, y en donde él conoció a quien sería su esposa, Nani Gimeno, fallecida hace pocos años.

Nos cuenta Miguel Asín que en su pueblo existía un núcleo falangista animado por el joven herrerense José Antonio Girón de Velasco, íntimo amigo y colaborador de José Antonio Primo de Rivera.

Entre los recuerdos familiares más preciados de la familia de Miguel Asín, se encuentran los de las frecuentes visitas de José Antonio a Herrera, en las épocas de vacaciones, a la casa de Girón, donde se alojaba.

Un hermano algo mayor de Miguel Asín, todavía niño, como el propio Miguel, hacía las veces de corneta entre aquellos jóvenes falangistas. Y de Miguel se cuenta que, con tan sólo un año de edad, lo tuvo entre sus brazos el propio José Antonio.

Miguel Asín nos relata la siguiente historia: vivía en Herrera de Pisuerga, en los años anteriores a la guerra civil, una hermosa joven, de vida alegre, que llevaba de cabeza a todos los mozos del pueblo, y a los no tan mozos. Le llamaban la Lobatona. Con ser alegre de cascos, la muchacha era selectiva y tenía preferencia por los señoritos. En un pueblo donde las derechas tomaban café en una acera de la plaza, y las izquierdas en la de enfrente, la bella muchacha, icono sexual de la villa, se convirtió también en objetivo político y señuelo de muchos odios. Los rojos la deseaban y la aborrecían.

La muchacha quedó embarazada y se corrió la especie de que el padre de la criatura era José Antonio Primo de Rivera.

Estalló la guerra y la Lobatona fue detenida. Le dieron el paseo. Una vez muerta, se ensañaron con el cadáver y con el feto. Rajaron su vientre y del cuerpo de la joven madre, los asesinos arrancaron al bebé, que era un varón. Le cortaron los testículos y se los metieron a la madre en la boca.

El pueblo de Herrera de Pisuerga acuñó esta leyenda, que reune, a nuestro juicio, todos los elementos del mito, y que merecería ser analizada por especialistas.

Por nuestra parte, nos atrevemos a señalar dos elementos del mito, que resultan significativos.

El primero es que la tragedia se resuelve, como en algunas grandes historias de amor, que han alcanzado la categoría de mito (Romeo y Julieta) con la muerte ritual de todos los personajes: la del padre, José Antonio, fusilado en prisión; la de la madre, víctima de los hombres a quienes había negado sus favores; y la del hijo no nacido, sobre el que vengaron sus celos y odios políticos aquellos machos despechados. A la historia real del héroe joven que muere inmerecida y trágicamente (José Antonio) el pueblo anuda una leyenda que

abunda en la fatalidad y resalta aún más la desgracia del protagonista. Funestos hados para un príncipe. Fatalidad terrible que se cierne, de repente, sobre el joven rico y valiente a quien el destino parecía tener reservado un imperio; y que arrastra hacia el abismo, junto con él, a la joven hermosa (¿amada?) y al hijo de ambos (¿el heredero del trono?).

El segundo, que frente al mito oficial construido por la propaganda franquista (José

Antonio joven, sabio, valiente

propio héroe, prefiere la semblanza de un José Antonio viril y amante, que salta por encima de las barreras sociales y que hace hijos en las hembras de la clase proletaria.

y casto) la memoria colectiva del pueblo, que crea su

UN HIMNO ME MANDA HACER VIOLANTE Santiago J. Martín Barrio

Rima I

Yo sé un himno gigante y extraño

que anuncia en la noche del alma una aurora,

y estas páginas son de este himno

cadencias que el aire dilata en la sombras.

Yo quisiera escribirlo, del hombre domando el rebelde, mezquino idioma, con palabras que fuesen a un tiempo suspiros y risas, colores y notas.

Pero en vano es luchar; que no hay cifra

capaz de encerrarle, y apenas ¡oh hermosa!

si teniendo en mis manos las tuyas

pudiera, al oído, cantártelo a solas.

Gustavo Adolfo Bécquer

Un Himno me manda hacer Violante

Bueno, para ser rigurosos no es propiamente un himno porque de esto ya tenemos. Lo que nos falta, y parece que hasta ahora nadie había reparado (o a nadie le había importado), es letra para el mismo.

Que los himnos suelen tener letra es algo que a nadie se les escapa, que el himno español carece de ella tampoco pasa inadvertido. De hecho resultó curiosa la constatación, el pasado Mundial de fútbol en Alemania, año 2006, de que, la única selección concurrente

sin letra nacional era explicar lo inexplicable.

pues la obvia, España. España is different se suele decir para

Así vamos por el mundo, siendo diferentes no por méritos sino por deméritos (por lo menos ahora sucede así). Me gustaría saber si de los doscientos y pico países que hay en el mundo, alguno más tiene el honroso marchamo de no tener letra en su himno.

Como nuestros políticos son incapaces de hacer algo con consenso (salvo subirse los sueldos), ha sido el mundo del deporte que ha levantado la liebre y, desde diversos medios, se han aprestado a promocionar la necesidad de algo que llevarnos a la boca cuando suena la Marcha Real.

El primario chunda chundao el chusco la la la la(con música resultan más expresivos), parece que ya no dan más de sí y, en el fondo, todos sentimos cierta nostalgia viendo al seleccionador nacional de fútbol, Luis Aragonés, mascullando las estrofas de aquella proscrita letra que Pemán puso hace muchas décadas, y que el franquismo, como rey Midas invertido, estigmatizó para las generaciones venideras.

Pues lo dicho, que Rafa Nadal, la selección de baloncesto y Fernando Alonso quieren himno y, al ser ellos los que lo proponen, puede que la iniciativa prospere. Cuando el anterior presidente del Gobierno se lo encomendó a un grupo de poetas con Luis Alberto de Cuenca a la cabeza, quedó en agua de borrajas porque resultaría partidista. Así que los españoles estamos privados de texto para cantar porque, lo proponga quien lo proponga, siempre resultará partidista (aunque es de suponer que el PSOE preferirá, antes que Himnos Nacionales, tararearle al oído a Otegui el Santa Lucía (1) de Miguel Ríos)

Tener un himno que pueda cantarse es algo deseable. Comunidades autónomas, clubes deportivos, partidos políticos lo tienen; hasta una miserable comunidad de vecinos puede, si quiere, tenerlo pero, al hablar de España, la cosa cambia. Lo cierto es que, en principio, un himno es un elemento cohesionador pero, del mismo modo, tenerlo para nada es tontería. Para que tenga letra, se necesitan muchos factores de base: conciencia nacional, carácter identitario, afán de construir algo entre todosEn definitiva, nada de lo que se da, actualmente en España.

Por poder, podremos tener letras a mansalva (hasta Forges y Sabina se han lanzado a la composición con desiguales resultados: uno lo ha hecho mal y el otro peor; el orden es irrelevante) pero la realidad es que, si no se cambian los resortes políticos y sociales, el primer contacto de los niños con su himno, en la escuela, jamás se va a producir en Cataluña, en Galicia, en las ikastolas vascas o en el resto de comunidades paletas que ahora son realidades nacionales y esas cosas que se sacan de la chistera.

En España, en la que tenemos una bandera que no ondea en decenas de municipios, que se quema por los independentistas con impunidad, en la que individuos como Pepe Rubianes insultan y amenazan a todos los españoles y son absueltos, un himno parece un asunto baladí. Emanando del deporte, tendremos que, los jugadores nacionalistas no cantarán y se justificarán diciendo que lo interiorizan y así sus mecenas pagadores tan contentos y, en definitiva, ni servirá de nada ni habremos avanzado un ápice pero podremos decir, henchidos de orgullo patrio habemus hymnum.

NOTAS

1

http://www.angelfire.com/nt2/serenata_romantica/santalucia.html

EN EL CENTENARIO DE MONSEÑOR TARANCÓN El prelado "beatificado" por la izquierda y la progresía Raúl Rodríguez Álvarez

Vaya por delante mi fe de católico practicante y convencido. La cadena COPE, tan entregada al PP al tiempo que s especializa en poner de relieve las flaquezas y disparates del gobierno socialista, ha hablado largo y tendido en uno de sus programas, acerca del centenario del nacimiento de Monseñor Tarancón, el jerarca de la Iglesia española tan celebrado por la progresía y los beneficiarios de la democracia. Lo que ahora escribe este humilde servidor se basa en sus recuerdos acerca del personaje, especialmente de una homilía suya, larga, tediosa, insoportable, pronunciada en una misa solemne en Madrid, con asistencia de los Reyes. Fue una perorata en la que le decía al Rey qué es lo que había que hacer en España para que resplandeciese la justicia social y la felicidad de los españoles.

Siempre he pensado que los clérigos cuando se meten a políticos pecan de ingenuos,

especialmente aquellos curillas que, en la transición, ocuparon algunas alcaldías. Puede que

el monseñor que citamos pecase de eso también, pero en la homilía en cuestión, adoptó la

postura de los grandes prelados que en otros tiempos les cantaban las verdades a los reyes.

Y ello estaba bien, cuando los reyes detentaban el poder absoluto. Pero el nuevo rey de

España no iba por ese camino y aun en el supuesto de que no lo supiera el monseñor, todo

lo que de dijo que había que hace lo venían llevando a la práctica todos los gobiernos

anteriores, con más o menos fortuna, pero con esa voluntad. En el momento de la transición el mundo sufría una fuerte crisis económica que a España afectaba muy profundamente, pero monseñor pensaba que con el cambio y la santa democracialos males de nuestra nación se evaporarían como por ensalmo. Tarancón se olvidada o no tenía en cuenta varias cosas:

- la Revolución Francesa, en nombre y base de los principios más nobles y aun evangélicos, cometió las mayores atrocidades.

- la democracia que nos impusieron descansa en un sistema de partidos que necesitan para

su funcionamiento muchísimo dinero que no sale precisamente de las cuotas de sus

afiliados, sino de los grandes empresarios y grupos financieros; incluso de las cajas de ahorros que a veces les prestan a fondo perdido. Es notorio que esas riadas de dinero no se dan porque sí, ni a cambio de nada.

Esto nos lleva a una pregunta: ¿puede un sistema así construido ser más social que el denostado régimen anterior? Busquemos respuestas:

- el número de pobres de que habla Cáritas antes, ahora no ha disminuido. El nivel de vida

global, por acumulación, es mayor, pero el número de españoles, de millones, en el umbral de la pobreza está ahí sin duda esperando la redención que Monseñor Tarancón suponía con la llegad de la santa democracia.

- la cantidad de ricos de entonces era menor que ahora y los actuales pueden mirar a

aquellos, en muchos casos, como auténticos pobretes. Todo el mundo sabe, o debiera saber que el conjunto de familias españolas con patrimonios superiores a los diez millones de euros crece mucho más que en cualquier otra nación del mundo. Sobre todo en los últimos tres años.

- Uno de los mejores legados que nos dejó el pasado régimen fueron las clases medias. Se suponía, y así lo escribió un enviado de Nixon, que tendríamos democracia, tanta como deseaban yanqees, ingleses y franceses, pornografía, droga, divorcio, aborto y mil disparates más pero que ninguno sería fatal para la nación, por que el régimendejaba algo que no había encontrado 40 años antes: las clases medias, que son símbolo de equilibrio y paz social. Y de bienestar, por supuesto. Pero los bolcheviques que nos gobiernan han vuelto a sus orígenes: aliarse con los todopoderosos de las finanzas y machacar a los medianos y a los de abajo, para acabar con el sistema de propiedad privada. Todos debiéramos saber que los asalariados, jubilados y clases medias estamos perdiendo capacidad adquisitiva a marchas forzadas.

Tarancón no tuvo en cuenta que en 40 años, España, de casi cero, por la destrucción ocasionada por la guerra, se convirtió en la décima potencia mundial. Y que en 40 años es muy difícil, sino imposible, recuperar siglos de miseria, abandono y apenas desarrollo.

De cara a la galería su homilía resultó formidable. Más de uno diría: ¡Hay que ver cómo se las cantó al Rey!Y en eso no había ingenuidad, a mi entender. Pasado un tiempo de rodadura de la democracia, el monseñor que nos ocupa se escandaliza y dice que hay más corrupción que nunca. ¿Y que esperaba entonces? ¿qué no se atacase a la Iglesia, que se manipulase y tratase de pervertir a la gente, especialmente por la radio y la televisión públicas, que nos invadiese un laicismo feroz, etc., etc

Sin embargo a Monseñor Tarancón en su centenario lo harán digno de los mayores elogios, como prelado progre y salvador de España. Él y otros muchos fueron unas auténticos ingratos para un Régimen que les dio mil prerrogativas. Pero quizás muchos, al hacer examen de conciencia, no debieron hallarla muy tranquila y han preferido hacer borrón y cuenta nueva.

MARTIROLOGIO FALANGISTA (III) Precursores en el sacrificiolmacio Miguel Argaya Roca

Mateos Corchero, Amador

De la Falange de Villanueva de la Sierra (Cáceres). Nace h. 1916. Es asesinado en Cedillo (Cáceres) tras el Alzamiento.

Mayor, Amadeo Fundador de la Falange de Ciudad Real. Comerciante del corcho. En su domicilio se concentran con Miguel Aguinaco los falangistas de la ciudad el 18 de julio de 1936, a la espera de sumarse al golpe de Estado en cuanto salga a la calle la Guardia Civil, cosa que no sucede. En cambio, descubiertos en sus intenciones, se ven obligados los falangistas allí reunidos a defenderse durante algunas horas del asalto al local de activistas frentepopulistas. Tras el enfrentamiento, Amadeo es detenido y trasladado a la cárcel, de donde será sacadodías después por una patrulla de milicianos izquierdistas, y asesinado.

Melchor Cano, Manuel Falangista de Talavera la Real (Badajoz). Nace h. 1888. Guarda. Es asesinado el 14 de agosto de 1936.

Menéndez, Antonio Seuísta. El 28 de abril de 1936 resulta gravísimamente herido en atentado en Oviedo (Asturias). Muere el 21 de junio de 1936, a consecuencia de las heridas sufridas.

Mensaque Arana, Luis Falangista sevillano. Propietario de un taller de cerámica. Fundador de la FE de Sevilla, se constituye pronto como un incansable activista de la nueva formación. A finales de febrero de 1934, consumada la fusión de FE y JONS, es designado miembro de la recién creada Junta de Mandos de la FE de las JONS de Sevilla, como encargado de la cotización secreta. Es abordado y tiroteado en su casa de Triana (Sevilla) por milicianos frentepopulistas el 18 de julio de 1936. Muere horas después.

Monje Díez, Santiago Jornalero agrícola. Nace hacía 1896 en Regueras de Arriba. A finales de mayo de 1936 es agredido en Toreno del Sil (León) por un grupo de izquierdistas al volver del trabajo. Muere en León el 5 de junio de 1936 a consecuencia de las heridas sufridas.

Montero y Rodríguez de Trujillo, Matías Nace en Madrid el 28 de junio de 1913. Huérfano de padres, vive con sus dos tías. Estudiante de Medicina. Sus primeras querencias políticas son cercanas al comunismo. Militante de la FUE, el 9 de febrero de 1931, contando sólo 17 años, se adhiere por carta al manifiesto de La conquista del Estado de Ledesma, dándose de baja en el acto como fueísta. No se afilia, sin embargo, a las JONS, sino a la FE de José Antonio Primo de Rivera, donde es, según Ledesma, uno de los estudiantes más activos y fervorososy el de inquietud histórica más sensible. A poco del acto de La Comedia, se le encarga por la Jefatura redactar, junto con Valdés y Allánegui, los Estatutos de un Sindicato Universitario y, una vez organizado éste, es designado miembro de su triunvirato ejecutivo. Es asesinado el 9 de febrero de 1934, en la calle Mendizábal de Madrid. Dos individuos l