Nuevos súbditos, de Juan Carlos Ubilluz Giovanni Giuseppe Simon Meneses Flores. Médico internista.

Maestro en Salud Pública. Profesor de la Sección de Humanidades del Departamento Académico de Medicina Preventiva y Salud Pública, Facultad de Medicina, Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Correo electrónico: giovannimeneses@gmail.com. Perú. Título del libro: Nuevos súbditos. Cinismo y perversión en la sociedad contemporánea. Autor: Juan Carlos Ubilluz. Editorial: Instituto de Estudios Peruanos (IEP). Ciudad: Lima. País: Perú. Año: 2006. Páginas: 169. En este libro, valiéndose del psicoanálisis lacaniano, Ubilluz examina cuatro temas de referencia obligada en la actualidad peruana contemporánea: el fujimontecinismo, la teoría de la pendejada encarnada en Vladimiro Montesinos, el perreo como sustituto sexual y la prosa erótica vargalloseana como justificación literaria del consumismo conformista en la globalización capitalista. Debido a que son materias que quien escribe ha tratado con tenor similar en varias oportunidades desde hace más de una década en forma oral y por escrito (1) declaro previamente que dicha circunstancia pudiera alterar la objetividad de mi juicio crítico. A continuación reseñaremos los principales planteamientos del texto. En la introducción “El Otro que no existe”, el autor explica los conceptos psicoanalíticos que le serán de mayor utilidad para cumplir los objetivos del libro: “demostrar (…) que el cinismo y la perversión son la base del individualismo contemporáneo (…) que lejos de garantizar la singularidad subjetiva, (…) la somete a los imperativos del capitalismo tardío” (p.13). Así, se generan nuevos súbditos de dicho sistema, que denomina “totalitarismo individualista” (p. 16). Recalca enfáticamente que el siglo XX ha demostrado la inexistencia del Otro (2) lo que genera la muerte de las Utopías (3). Por ello, remontándose al conocido mito del Padre primigenio de Tótem y tabú, reconoce un declive del Nombre-del- Padre, instancia normativa superyoica expresión de la Otredad, lo que conmina al individuo a caer en el cinismo y la perversión (père version, “versión hacia el Padre”, según la clásica reelaboración lacaniana).Con ello, se pasa del culto del Ideal del Yo (moralidad guiada por intereses colectivos) al culto del Yo Ideal (seguimiento individualista de las leyes de mercado)(4). No debe confundirse al cínico con el perverso. El cínico es un sujeto que, negando la existencia del Otro, se distancia de las leyes de mercado, las critica pero en el fondo las obedece. El perverso está convencido del imperativo al goce que implican y las sigue como un súbdito.

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Llegados a este punto comienza el primer capítulo “El sujeto criollo y el fujimontecinismo”. Ubilluz describe el fenómeno de la transgresión, donde el sujeto criollo (5) goza violando la ley, en ocasiones fingiendo impotencia ante la corrupción. Diferencia además al canalla, quien oculta su verdadero ser bajo una identificación con el Ideal para sus propios fines, y la fantasía, “construcción imaginaria que asegura la inserción del sujeto al orden sociosimbólico” (p.43) mediante una asunción de lo que la sociedad espera de uno. En este caso, la creencia de que la pendejada, en la que el pendejo abusa del lorna, es lo que rige al mundo. Debido a ello, el sujeto criollo que públicamente condenaba al fujimontecinismo, en el fondo lo admiraba y aprobaba. Más que un acto, el fujimorato fue un simulacro de subversión en el que, como dijera Tancredi, sobrino del príncipe de Salina en El Gatopardo, todo tenía que cambiar para que todo siguiera igual (6). En la práctica, esta disociación entre lo socialmente pronunciado (lo simbólico) y la aceptación tácita (imaginaria) del autoritarismo fujimorista por el perverso guardaría semejanzas con el mecanismo psicológico del doblepensar orwelliano, hecho célebre en la novela 1984(7). De este modo, en la fantasía del ascenso social el sujeto criollo asume el rol de súbdito del sistema de acumulación capitalista global. Para neutralizar la situación descrita, el autor propone identificarse con el síntoma, lo que equivale a apostar por el lorna, en este caso, por el informal excluido por el sistema oligárquico, para diseñar estrategias creativas que permitan su inserción a la globalización(8) En el capítulo 2 “El delicioso sadismo de Vladimiro Montesinos” se intenta explorar las ilógicas motivaciones que arrastraron al conocido y hoy convicto asesor de Fujimori “a grabar las imágenes que posteriormente ocasionarían su debacle” (p.64). Luego de revisar la conocida hipótesis utilitaria de que lo hizo con fines de chantaje, la descarta por inconsistente, ya que Montesinos aparecía en evidencia en todas las grabaciones, y poco o nada hubiese ganado con su divulgación pública (como ocurrió con el ya histórico video Kouri- Montesinos). Ensaya una versión de Montesinos como un perverso exhibicionista y sádico pendejo (9), que en su afán de corromper lo sacrifica todo, inclusive su propia seguridad, como demuestra en una revisión biográfica del personaje, donde en diferentes momentos de su trayectoria él mismo se delata. En el capítulo 3: “El perreo: la perversión hecha mercancía” Ubilluz analiza (en un uso muy apropiado del verbo) el reggaetón como baile que permite a los danzantes arribar a la ilusión del encuentro sexual sin sus riesgos. Describe la infundada pacatería de los Padres de la Patria que censuran esta danza en una época en que el imperativo al goce está prácticamente institucionalizado y la autoridad paterna se ha relajado considerablemente. Describe la dinámica del baile, que consta de un ritmo clónico imaginario, electrónico, vertiginoso, y un quiebre melódico romántico, simbólico, generalmente de desengaño amoroso, que balancea el tono abiertamente copulativo. En una discoteca que simula la noche en pleno día, un locutor a manera de un Amo perverso incita al goce del preseo (10), adjudicándole a los jóvenes roles de cangri (pandillero, ícono sexual reducido a semental) y a las muchachas el rol de perras (mujeres fáciles, consideradas como meros objetos copulatorios). Revisa el aporte de Foucault del uso de “los cuerpos y placeres” COMO ESTRATEGIA de liberación sexual, pero recalca que en el perreo su uso sólo podría conllevar, por la vía de la negación, a una reafirmación del statu quo. Se detiene en la ética de la salud, comentada por Zupancic, donde el perreo sería una más de las versiones de la corrección política imperante, que escabulle las complicaciones indeseadas del coito [Escribir texto]

(embarazos no deseados, infecciones, vínculos emocionales o afectivos, pérdida de la individualidad, etcétera) mediante un sucedáneo “descafeinado” que rompe una relación de dos y la simplifica a una variedad de masturbación, con lo que fomenta el individualismo. En resumen, convierte algo tan complejo y sui generis como el sexo en una mercancía para el consumo masificado. En el capítulo 4: “Mario Vargas Llosa: el erotismo como piedra angular del capitalismo tardío”, fustiga al afamado novelista, hoy Premio Nobel, cuyas novelas eróticas “Elogio a la madrastra” y su secuela “Cuadernos de Don Rigoberto” (que desvirtúan las Leyes de la Hospitalidad de Pierre Klossowski) serían un sostén filosófico de su ideología neoliberal. De seguir sus planteamientos, se destruiría la noción de Otredad, degradando la relación sexual a un estado preedípico de glorificación individualista, que es lo que supuestamente prescribe el Pensamiento único hegemónico (11) a través de sus agencias multinacionales. Finalmente, en un epílogo a guisa de conclusión “Fantasías y síntomas de un nuevo totalitarismo” resume las ideas previamente mostradas y da algunas sugerencias para salir del atolladero actual, superando nuestras limitaciones, identificándonos con el Síntoma (12) para reencontrarnos con el Otro en forma creativa (13) y llegar a ser lo que realmente somos, pero no somos. El libro de Ubilluz aporta nuevas categorías conceptuales para explicar la realidad peruana reciente. Más que psicoanálisis lacaniano stricto sensu, Ubilluz emplea el desarrollo conceptual de Slavoj Zizek (14) que conjuga psicoanálisis lacaniano, marxismo y cultura popular, aplicándolo a nuestro medio. Es una propuesta interesante pocas veces o nunca antes ensayada en nuestro país, y en ese sentido es una mirada valiosa, necesaria pero no suficiente para interpretar nuestra historia y el contexto político- cultural actual.

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NOTAS
1. Ver a este respecto Meneses 1999; Meneses 2000a; Meneses 2001a; Meneses 2001b; Meneses 2001c; Meneses 2002; Meneses 2004. 2. Entendido como un ordenamiento simbólico con pretensión de validez universal; utiliamos el término “simbólico” en el sentido propuesto por Lacan, como la estructura sociocultural, principalmente lingüística, que le otorga consistencia al individuo. 3. Ver a este respecto Meneses 2000b; Wallerstein 1995; Fukuyama 1989. 4. La diferencia entre Yo Ideal e Ideal del Yo se corresponde con la diferencia entre el orden imaginario (predominantemente corporal, egoísta, irracional) y el orden simbólico ya mencionado (social, altruista, racional). 5. Ubilluz entiende por “sujeto criollo”, siguiendo a Portocarrero, no al peruano arquetípico ni aquel perteneciente a alguna etnia, ubicación geográfica ni formación económico- social peculiar, sino a aquel individuo variopinto que consiente y ampara la transgresión de las leyes y normas sociales (p.38 y ss.) 6. En Italia, a fines del siglo XIX, llegada la decadencia de la aristocracia monárquica y la emergencia de la burguesía, Fabrizio, príncipe de Salina, consiente el matrimonio de su sobrino Tancredi con la bella hija de un comerciante nuevo rico, para poder subsistir y acomodarse a los nuevos tiempos. Es célebre la frase empleada por Tancredi para convencer a su tío remiso: “Si queremos que todo siga como está, todo tiene que cambiar”. 7. El doblepensar era un recurso mental cotidiano con el que los pobladores de Ingsoc ignoraban y olvidaban automáticamente –de un modo casi histérico- las grotescas contradicciones del régimen totalitario bajo el cual estaban sometidos. Orwell, George. 1984. Madrid: Editorial Salvat; 1970. 8. Ver más desarrollado el tema de la informalidad en De Soto 1986, así como una referencia indirecta a los males de la así llamada globalización en Meneses 2000b y Meneses 2001a. 9. Es interesante hacer notar que, al margen de lo que plantea Ubilluz, la palabra pendejo es polisémica, y tiene acepciones regionales que son antinómicas. En México, por ejemplo, significa “tonto, estúpido”. De modo que, si nos atenemos al seminario XXI de Lacan, Les non-dupes errent (los no-engañados se engañan) si bien no negamos que, en efecto, Montesinos fue un gran pendejo, lo fue en ambos sentidos. 10. Neologismo que probablemente provenga del verbo inglés to press –presionar- y que alude al acto de restregar el falo contra las nalgas de la pareja de baile. En el Perú se estila más el verbo perrear con el mismo fin. 11. Revisar Meneses 2001a; Burga 2000. 12. El síntoma es aquello que no marcha bien en el sujeto. Se asocia a lo real (el excedente no simbolizado al incidir el orden simbólico en el plano imaginario, es inefable, sorpresivo y muchas veces traumático, violento). La base de la cura psicoanalítica es atravesar el fantasma e identificarse con su propio síntoma como primer paso para la solución del conflicto. 13. En ocasiones, algunos lacanianos suelen invertir el Nombre-del-Padre a Padre-del-Nombre para subrayar su función autopoiética, creativa. 14. Ver, por ejemplo, Zizek 2000.

BIBLIOGRAFÍA 1. Burga M (2000). San Marcos: Universidad abierta. Universidad y Sociedad Noviembre 2000; 5-6. 2. Di Lampedusa GT (1957). El gatopardo. Bogotá: Editorial Oveja Negra; 1985. P.24. 3. De Soto H (1986). El Otro sendero. Lima: Orbis Ventures S.A.C. Serie Peruanos imprescindibles; 2005. 4. Fukuyama F. El fin de la historia. The National Interest No. 16, verano de 1989.p.318. 5. Meneses G (1999). Discurso de clausura del Curso de Medicina Interna. Sede Dos de Mayo, U.N.M.S.M. Leído en el Auditorio “Sergio Bernales”, Hospital Nacional Dos de Mayo. Lima, 29 de diciembre de 1999. [Escribir texto]

6. Meneses G. (2000) Discurso de clausura del Curso de Cirugía General. Sede Docente Sergio E. Bernales, U.N.M.S.M. Leído en el Auditorio “Dr. Solón Serpa Olano”, Hospital Nacional Sergio E.Bernales. Lima, 26 de diciembre de 2000. 7. Meneses G (2000). El Fin de la Historia …¿De la Medicina?. Revista de los Estudiantes de Medicina 2000; 1(3):17-18. 8. Meneses G. (2001). La Influencia de los Discursos de Excelencia en San Fernando. Boletín CEM Informa, No. 9, Febrero de 2001.p. 4-5. 9. Meneses G. (2001). ¿Laissez faire, laissez passer? Lima: publicado en el Centro de Estudiantes de Medicina; 2001. 10. Meneses G. (2001) Balance de los medios de masas en el Perú. Lima: publicado en el Centro de Estudiantes de Medicina; 2001. 11. Meneses G (ed.). (2002). Manual de Inyectables y primeros auxilios. Lima: Camelot Editores; 2002. 12. Meneses G. (2004).Informe Final de SERUMS. Conclusiones. Huancavelica: MINSA; 2004. p. 65-73. 13. Orwell G (1970). 1984. Madrid: Editorial Salvat; 1970. 14. Wallerstein I (1995). La reestructuración capitalista y el sistema- mundo. Conferencia dictada en el XX Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología. México; 1995. 15. Zizek S. (2000). Mirando al sesgo. Una introducción a Jacques Lacan a través de la cultura popular. Madrid: Paidós; 2000

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