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PECADOS MORTALES Y VENIALES

El pecado es “una palabra, un acto o un deseo contrarios a la ley eterna”. Es una ofensa Dios. Se alza contra Dios en una desobediencia contraria a la obediencia de Cristo. Elegir deliberadamente, es decir, sabiéndolo y queriéndolo, una cosa gravemente contraria a la ley divina y al fin último del hombre, es cometer un pecado mortal. Este destruye en nosotros la caridad sin la cual la bienaventuranza eterna es imposible. Sin arrepentimiento, tal pecado conduce a la muerte eterna. “El pecado mortal destruye la caridad en el hombre por una infracción grave de la ley de Dios; aparta al hombre de Dios, que es su último fin y bienaventuranza, prefiriendo un bien interior”. Para que un pecado sea mortal se requieren tres condiciones: • • “Materia grave que es precisada por la ley divina (los diez mandamientos) y el fin último del hombre”. “Pleno consentimiento es el conocimiento del carácter pecaminoso del acto, de su oposición a la ley de Dios…La ignorancia involuntaria puede disminuir, si no excusar, la imputabilidad de una falta grave, pero no supone que nadie ignore los principios de la ley moral que están inscritos en la conciencia de cada hombre”. “Consentimiento deliberado implica un consentimiento suficientemente deliberado para ser una elección personal…Los impulsos de la sensibilidad y las pasiones pueden igualmente reducir el carácter voluntario y libre de la falta, lo mismo que las presiones exteriores y los trastornos psicológicos. El pecado más grave es el que se comete por malicia, por elección deliberada del mal”.

Se comete un pecado venial cuando no se observa en una materia leve la medida prescrita por la ley moral, o cuando se desobedece a la ley moral en materia grave, pero sin pleno consentimiento o sin entero consentimiento.

PECADOS CAPITALES Y VIRTUDES OPUESTAS
La reiteración de pecados, incluso veniales, engendran vicios entre los cuales se distinguen los pecados capitales. Son así llamados porque generan otros pecados, otros vicios. Los siete pecados capitales y las virtudes opuestas son: Soberbia Avaricia Envidia Ira Lujuria Gula Pereza Humildad Largueza Caridad Paciencia Castidad Templanza Diligencia

PECADOS CONTRA EL ESPÍRITU SANTO
No hay límites a la misericordia de Dios, pero quien se niega deliberadamente a coger la misericordia de Dios mediante el arrepentimiento rechaza el perdón de sus pecados y la salvación ofrecida por el Espíritu Santo. Semejante endurecimiento puede conducir ala condenación final y a la perdición eterna.

antes bien será reo de pecado eterno”. Deuteronomio 24. 13). Génesis 18. 14-15. 7-10). . Envidia de las gracias dadas a otros por Dios. (Marcos 3. 19. Tradicionalmente se consideran: • • • • • • Desesperar la misericordia de Dios.“El que blasfeme contra el Espíritu santo no tendrá perdón nunca. Éxodo 22.32. 20. Mateo 12. El lamento del forastero. 29. Éxodo 3. Lucas 12. Oprimir al pobre: El clamor del pueblo oprimido en Egipto (cf. Obstinación en los propios pecados. Impenitencia final. Jueces 5. 4). Presunción de salvarse sin ningún mérito. 20 – 22). cf. Pecado carnal contra la naturaleza: El pecado de los sodomitas (cf. 10). PECADOS QUE CLAMAN AL CIELO La tradición catequética nos recuerda que existen “pecados que claman al cielo”: • • • • • Homicidio voluntario: La sangre de Abel (cf. La injusticia con el asalariado: (cf. Impugnar las verdades de la religión. 10). de la viuda y del huérfano: (cf. Génesis 4.