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2. La intimación del Art. 11

2.1 Requisitos de la Intimación

Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

El hecho de que el trabajador haya roto el contrato con anterioridad al plazo otorgado al demandado para inscribirlo legalmente, no empece a la aspiración indemnizatoria sustentada en los arts. 8º y 11 de la ley de empleo, si el principal no evidenció su voluntad de cumplir la obligación en cuestión dentro del plazo referido (CNTrab. S. I, mayo 9-1994; “Flores, Daniel c. García, Sergio”).

Deviene esencial que la intimación cursada en los términos del art. 11 de la ley de empleo contenga de modo expreso o implícito el plazo por el cual se formula a fin de distinguir las intimaciones que se cursan conf fundamento de la norma citada de aquellas que se formulan de acuerdo con la ley de contrato de trabajo. Repárese en que conforme el art. 11 LNE el empleador cuenta con 30 días corridos para cumplir con la intimación del dependiente, apartándose de éste modo del patrón básico de los dos días hábiles del art. 57 de la LCT. (CNTrab. S. I, junio 30-1993;; “Velázquez, Gustavo Omar c. Alvarez, Valentín”).

El hecho de que el trabajador tuviese remuneraciones variables no configura un eximente de la obligación de indicar con precisión sus pretensiones en la intimación a que se alude en el art. 11 de la ley 24.013, porque el trabajador podría individualizar las circunstancias que generaban derecho a las comisiones de igual modo que el que empleara para precisar sus reclamos en la demanda. (CNTrab. S. II, abril 29-1994;Del Carlo,Gladys c. Baugier S. A.”; DT, 1994-B, 2128).

No es posible reputar cumplido el recaudo que impone el art. 11 de la ley 24.013, para la procedencia de las indemnizaciones previstas en los arts. 8º, 9º y 10 de la misma, cuando la interpelación cursada por el trabajador sólo incluye una referencia a pagos en negro, sin precisar los importes o al menos las condiciones que determinarían el derecho en el supuesto de remuneraciones variables conforme el art. 104 de la ley de contrato de trabajo (CNTrab. S. II, abril 29-1994;DelCarlo, Gladys c. Baugier S. A.”; DT, 1994-B,

2128).

El contenido de la intimación del art. 11 de la ley 24.013, es un requisito formal para la procedencia de las indemnizaciones previstas en esa norma y no puede ser suplido por conjeturas o presunciones judiciales que se realicen con posterioridad a la constitución del diferendo.(Del voto en disidencia del doctor Guibourg). (CNTrab. S. III; octubre 20-1992; “Benítez, Emilio R. c. Decorinter S. A”; DT, 1992-B, 2289).

Es insuficiente para considerar cumplida la intimación del art. 11 de la ley 24.013, que el trabajador haya remitido una comunicación en la que indicó como real un monto determinado sin especificar a que más correspondería ni detallar las remuneraciones anteriores.(Del voto en disidencia del doctor Guibourg). (CNTrab. S. III; octubre 20-1992; “Benítez, Emilio R. c. Decorinter S. A”; DT, 1992-B, 2289).

La indicación de la real fecha de ingreso en la comunicación del art. 11 de la ley 24.013 (Adla, LI-D, 3873), únicamente es exigible cuando se reclama la indemnización del art. 9 de esa norma.(Del voto en mayoría del doctor Eiras). (CNTrab. S. III; octubre 20-1992; “Benítez, Emilio R. c. Decorinter S. A”; DT, 1992- B, 2289).

En el caso en que el trabajador sostiene que se ha consignado un salario inferior al real, debe indicar en la intimación el monto de las verdaderas remuneraciones por todo el período trabajado o los dos años anteriores a la entrada en vigencia de la ley.(Del voto en disidencia del doctor Guibourg).(CNTrab. S. III; octubre 20-1992; “Benítez, Emilio R. c. Decorinter S. A”; DT, 1992-B, 2289).

A fin de considerar cumplida la intimación del art. 11 de la ley 24.013, el trabajador deberá explicitar los

extremos necesarios para remediar el incumplimiento que denuncia.(Del voto en mayoría del doctor Eiras). (CNTrab. S. III; octubre 20-1992; “Benítez, Emilio R. c. Decorinter S. A”; DT, 1992-B, 2289).

Los recaudos previstos respecto de la comunicación intimatoria a que alude el art. 11 de la ley 24.013, integran la garantía de defensa del empleador; es preciso fijar la controversia y sus términos precisos para que exista la posibilidad de revisar la conducta y, en su caso, el ajuste a lo que resulte obligatorio a la luz de la ley vigente. (Del voto en disidencia del doctor Guibourg).(CNTrab. S. III; octubre 20-1992;Benítez,Emilio R. c. Decorinter S. A”; DT, 1992-B, 2289).

Los arts. 10 y 15 de la ley 24.013, imponen, como requisito formal para la procedencia de los resarcimientos previstos, que se hubiere cursado de modo justificado la intimación a que se refiere el art. 11 de la misma norma. (Del voto en disidencia del doctor Guibourg).(CNTrab. S. III; octubre 20-1992;Benítez,Emilio R. c. Decorinter S. A”; DT, 1992-B, 2289).

Para que pueda considerarse cumplida la intimación del art. 11 de la ley 24.013, ésta debe ser fehaciente, haber sido remitida por el trabajador o la asociación sindical que lo represente e incluir la indicación de la fecha real de ingreso y las circunstancias verídicas que permitan calificar la inscripción como defectuosa. (Del voto en disidencia del doctor Guibourg).(CNTrab. S. III; octubre 20-1992;Benítez,Emilio R. c. Decorinter S. A”; DT, 1992-B, 2289).

A fin de considerar cumplida la intimación del art. 11 de la ley 24.013, no puede pretenderse que e

trabajador enumere en forma completa todas y cada una de las remuneraciones impagas o no registradas con

la especificación en cada caso de la semana, quincena o mes a que correspondan las diferencias.(Del voto

en mayoría del doctor Eiras). (CNTrab. S. III; octubre 20-1992; “Benítez, Emilio R. c. Decorinter S. A”; DT, 1992-B, 2289).

Para que proceda la indemnización establecida en el art. 8 de la ley 24013, se requiere la intimación fehaciente al empleador, para que, dentro de determinado plazo, 30 días, cumpla con la obligación de registrar el empleo no regularizado, para lo cual se debe indicar la fecha de ingreso y las circunstancias verídicas que permitan calificar a la inscripción como defectuosa. De tal manera, además de los datos necesarios para el registro, es indispensable un requerimiento para que se inscriba la relación, circunstancia fundamental que no puede soslayarse. (CNTrab. S. III; setiembre 16-1993; “Caamaño Casais, Joaquin c. Banco Buenos Aires Building Society En Liq.”).

En relación al alcance que deben tener las circunstancias verídicas que el trabajador deberá hacer constar en su intimación al empleador, la medida de los extremos a explicitar por el dependiente ha de ser la del incumplimiento que pretende remediar. Por ello, la real fecha de ingreso sólo ha de ser exigible cuando a posteriori y ante el incumplimiento del dador de trabajo, se reclame la indemnización del art. 9 de la Ley de Empleo. (CNTrab. S. III; agosto 30-1994; “Gallardo, Francisco c. Disy Sport S.A”).

La intimación fehaciente que exige el art. 11 de la ley 24013 apunta a la certidumbre del conocimiento del principal sobre el reclamo de su dependiente, y es en ese contexto donde se inserta la previsión legal de que deberá requerir la forma escrita u otra hipotética del mismo valor probatorio. En tal intimación el trabajador deberá indicar la real fecha de ingreso y las circunstancias verídicas que permitan calificar a la inscripción como defectuosa. Tales circunstancias verídicas deber ser comprobables, sustentantes de la intimación y servirán de base para el debate posterior, si no son aceptadas por el empleador, por ante la autoridad administrativa o judicial. (CNTrab. S. III; febrero 27-1995;Avalos, Horacio C/ Compañia De Transportes Apalusa S.A.”).

La intimación de la que habla el art. 11 de la ley 24013 a los fines de procurar el cobro de la indemnizaciones de los arts 8, 9 y 10 puede ser realizada por la asociación sindical que representa al actor sin que para ello, la norma exija mandato expreso del trabajador. (CNTrab. S. III; marzo 31-1998;"Fink, Carlos c. Instituto Nacional De Servicios Sociales Para Jubilados y Pensionados").

El solo enunciado de que se "proceda a la inscripción", contenido en la intimación cursada, resulta suficiente a fin del cumplimiento de la exigencia legal prevista en el art. 11 ley 24.013, cupiendo en todo caso la posibilidad de que el empleador no conoce la categoría y salario del dependiente (hecho que resultaría

extraño), lo intime previo a la registración para que denuncie dichos datos. (CNTrab. S. 1998; “Cini, Ansaldo R. c. BAPI S.A”; JA 1999 IV, 230).

III; agosto 19-

Si el trabajador intimó a su empleador en los términos del art 11 de la ley 24013 y consignó su fecha de ingreso, su salario e incluso su categoría laboral, aunque no hubiese dicho expresamente que requería que se registrase la relación laboral con dichos datos, resulta obvio que la referencia al art ya citado implica que efectuaba dicha intimación. (CNTrab. S. IV; octubre 15-1997; "Chamorro, Juan c. Viejo Nacional SA S/ despido").

Las normas contenidas en los arts. 11 y 15 de la ley de empleo intentan mantener la relación laboral libre de los velos que la ocultaban y para ello el trabajador ha de intimar, vigente la relación laboral, como lo establece expresamente el decreto reglamentario 2725/91, art. 1º.(Del voto del doctor Capón Filas, integrante de la mayoría). (CNTrab. S. VI; abril 28-1994;Gresko,Miguel N. c. Vertientes S. ”;A.DT, 1994-B,

2146).

La intimación de regularización no produce los efectos previstos en el art. 11 de la ley 24.013, si, por un lado, no está dirigida a la inscripción de la relación sino a la entrega de duplicados de recibos, y, por el otro, no se especifica la fecha real de ingreso -compuesta de día, mes y año- y sólo se señala un salario promedio, que no equivale al verdadero monto de las remuneraciones, compuesto de sumas precisas.(CNTrab. S. VI, abril 18-1997; “Rodríguez, Marcela F. c. Amanecer S.R.L. y otros”; LA LEY, 1997-D, 501).

No corresponde al órgano jurisdiccional investigar si la intimación efectuada por el empleado a su empleador a fin de obtener la indemnización establecida en el art. 8° de la ley de empleo 24.013, respetó o no los lineamientos del art. 11 de esa misma norma, es decir si fue bien o mal realizada. En efecto, si el empleador no se defendió de dicha intimación, carece de sentido que el juzgado lo beneficie investigando aquello que el actor debió solicitar en su oportunidad. (CNTrab. S. VI; marzo 10-1999;Ferreirola,Julio C. c/ Godoy, Luis A. y otro”; LL 2000 B, 241-100049).

La intimación prevista en el art. 11 de la ley 24.013 debe ser formulada durante la vigencia de la relación conclusión que, con prescindencia del dec. 2725, se impone como derivación de la propia finalidad de la ley, que es la de propender a la continuación de las relaciones de trabajo en condiciones de regularidad registral (art. 2º, inc. j), ley 24.013). (CNTrab. S. VIII; setiembre 18-1998;Millán,Martha J. c. Espinal, Elena G.”; DT, 1999A260).

Conforme lo normado por el artículo 3º del dec.-reglamentario 2725/91, la intimación prevista por el art. 11 de la ley 24.013 debe efectuarse estando vigente la relación laboral para que produzca los efectos previstos

en dicho cuerpo legal. (CNTrab. S. X; abril 8-1999; Vizcarra,Tempora S. R. L. y otro”; DT, 1999-B-1840 - DJ, 1999-3-718).

Dante B. c. Institución Psicoterapéutica

Otros Tribunales Nacionales

Corresponde desestimar el planteo de inconstitucionalidad del dec. 2725/91 si el dependiente practicó la intimación prevista en el art. 11 de la ley 24.013 con posterioridad a la extinción del contrato de trabajo, toda

vez que esta norma reglamentaria es coherente con la finalidad perseguida por el título II de la ley nacional de empleo cual es la regularización del empleo no registrado, es decir que se hace referencia a los contratos vigentes, mientras la situación de aquellos trabajadores que fueron partícipes de vinculaciones extinguidas, no justifica hacia el futuro la exigencia de registración y este encuadre legal conduce a concluir que -en tales casos- no se advierte configurada una violación de garantías constitucionales. (CNPenal Economico, Sala II; agosto 30-1999; “Díaz, Silvia S. c. Centro de Estudios Brasileños y otros”; DT, 1999-B-2551).

De acuerdo al artículo 3º del decreto 2725/91 no corresponde acoger el reclamo concerniente a las multas previstas por la ley 24.013 si al momento de practicarse la intimación prevista en el art. 11 de dicha ley, la relación laboral no se encontraba vigente, toda vez que éste es un requisito ineludible para su pertinencia. (CNPenal Economico, Sala II; agosto 30-1999; “Díaz, Silvia S. c. Centro de Estudios Brasileños y otros”; DT, 1999-B-2551).

Tribunales Provinciales

No prosperará la acción en relación a las indemnizaciones derivadas de la aplicación de la ley 24013 en tanto la intimación cursada resultó extemporánea para producir los efectos legales que habiliten su procedencia, toda vez que se efectuó con posterioridad a la negativa de trabajo, acto que evidenció la intención del empleador de rescindir el vinculo laboral. (C. Lab. Bariloche [Río Negro]; agosto 24-1995; "Rodríguez, Eduardo c/Baroni María Victoria”).

La procedencia de las indemnizaciones previstas por la Ley 24013, requiere que el trabajador o la Asociación Sindical que lo represente, intime al empleador en forma fehaciente para que éste proceda a inscribir la relación laboral, a registrar la fecha real de ingreso y/o el verdadero monto de las indemnizaciones, tal lo que prevé el art.11 de la norma legal (Ley 2383), citada en concordancia con el art.3 del Decreto Reglamentario. Para que la intimación efectuada produzca efectos legales, la misma deberá emitirse estando vigente la relación laboral.(Sala Laboral nº 2 Resistencia [Chaco]; setiembre Gómez29-1995;deMontenegro, María Luisa c/ Obra Social para el Personal de la Industria Textil - Delegación Resistencia y/u otro y/o quien resulte responsable”).

Las normas del art.11 de la Ley de Empleo 24013, mediante la conjunción disyuntiva "o", posibilita que la intimación sea realizada por el trabajador o el Sindicato. Si por cualquier razón, incluso mañosamente elegida

por el Sindicato Empleador, no se realizará por la asociación profesional el requerimiento, quedaría siempre la

facultad del trabajador de efectivizar la intimación en los términos y condiciones del art.

nº 2 Resistencia [Chaco]; setiembre 29-1995; “Gómez de Montenegro, María Luisa c/ Obra Social para el Personal de la Industria Textil - Delegación Resistencia y/u otro y/o quien resulte responsable”).

citado.

.(Sala Laboral

El otorgamiento al trabajador de la indemnización contemplada en el art. 8º de la ley 24.013 y la duplicación prevista en el art. 15 de la misma normativa requiere que aquél haya intimado al empleador de conformidad

con lo preceptuado en el art. 11 de la misma ley, intimación que debe realizarse mientras se encuentra vigente la relación laboral (conforme art. 3º, inc. 1º, decreto 2725/91) (C3a. Laboral Paraná Sala I; febrero 20-

1996; “Duarte, Margarita N. c. Centro Comercial Santa Elena u otro”;

LL. Litoral, 1998-1004).

El mero inicio por el empleador del trámite administrativo tendiente a regularizar la situación del dependiente que lo intimó a hacerlo, no es suficiente para tener por cumplido el recaudo del art. 11 de la ley 24.013. (SC Buenos Aires; abril 9-1996; “González, Evelio c/ Moris, Elba”).

Debe rechazarse el reclamo indemnizatorio del trabajador despedido por falta de registración de la relación laboral -art. 8º, ley nacional de empleo 24013, si omitió intimar al empleador en legal forma. (TTrab Trenque Lauquen [Buenos Aires]; junio 10-1996; “Eleno, José V. c. Gutiérrez, Jorge A.”; LLBA, 2000-950).

Constituye un presupuesto esencial para que la intimación del art. 11 de la ley 24.013 produzca los efectos previstos, que se efectúe estando vigente la relación laboral (art. 3 inc. 1, dec. 2725/91). (SC Buenos Aires; julio 2-1996; “Berangel, Humberto J. y otros c. Girardi y Cía. S.C.A.”).

Corresponde el rechazo al reclamo indemnizatorio proveniente de la Ley de Empleo en su art. 15, si el pedido de registración se produce cuando ya se ha declarado la extinción del vínculo; y es recaudo previsto por el decreto 2725 art. 3, reglamentario de la ley citada, que para que la intimación produzca efectos debe efectuarse por el trabajador estando vigente la relación laboral. (C. Trab. 4º Mendoza; octubre 25-1996; “Piris Fernando c. Partido Justicialista de Mendoza”).

Si bien el esquema operativo de la ley de empleo requiere la vigencia de la relación laboral a la fecha de las intimaciones, cuya existencia se ha definido en base a una presunción legal, éstas carecen de aptitud para generar la sanción en la medida en que se han consignado datos falsos que resultan esenciales para ello, tal como son la fecha de ingreso y la categoría. Ello surge del armónico de los Arts. 8 a 11 de la citada ley con el art.15 que requiere para la procedencia de la indemnización, que el trabajador hubiere cursado la intimación "de modo justificado".- (C.Lab. Bariloche [Río Negro]; abril 3-1997; "Ovejero, Victor c. Cingolani, Amrina").

La procedencia de la indemnización por falta de registración del contrato de trabajo conforme lo dispuesto en los incs. a) y b) del art. 7º de la ley 24.013, requiere que el trabajador o la asociación sindical intimen al empleador en forma fehaciente y que, vencido el plazo de treinta días legalmente establecido, la regularización no se haya producido. (CCiv. Com. Lab. y Paz Curuzú Cuatiá [Corrientes]; noviembre 26-1997; “Vergara, Osvaldo A. c. Criseric S. A. y otro”; LA LEY, 1998-F, 868 (41.040-S) - LL Litoral, 1998-2-64).

Para que proceda la indemnización establecida en el art. 8º de la ley 24.013 se requiere intimación fehaciente al empleador para que cumpla la obligación de registrar dentro del plazo legal el empleo no regularizado y para ello se debe indicar las circunstancias verídicas, que permitan calificar la inscripción como defectuosa, entre las cuales debe incluirse la precisión y exactitud de la retribución denunciada como rea consecuentemente el error cometido por el actor en tal sentido, quien indicó una retribución como quincenal y al demandar la denunció como mensual, le haga perder el derecho sobre el particular. (TTrab. Lanus [Buenos Aires] Nro2; diciembre 22-1997; “Aguayo Gamarra, Gilda c. Golden Cuer S.R.L. y otros”; LLBA, 1998-

876).

No se puede reclamar las indemnizaciones previstas en la ley 24.013, sin haber dado cumplimiento al requisito de la intimación fehaciente, que puede ser hecha durante el transcurso de la relación laboral o bien en la comunicación por la que se pretende aclarar la situación laboral o la regularización de situaciones anómalas (ej. falta de pago de remuneraciones), derivadas del contrato de trabajo. (TTrab. Lanus [Buenos Aires] Nro2; diciembre 22-1997; “Aguayo Gamarra, Gilda c. Golden Cuer S.R.L. y otros”; LLBA, 1998-

876).

Exigirle al obrero que al realizar el emplazamiento requerido por8 el art.11 de la ley 24.013 efectúe la consignación exacta de la cifra de las remuneraciones adeudadas y trasladarle a la intimación misma la operación matemática a realizar, constituye un exceso de ritual manifiesto. Lo que la norma pretende es que el empleador sea intimado de un modo clara y preciso, para que cumpla sus obligaciones registrales y deje al trabajador en condiciones legales, blanquedado, dentro de la economía formal y no de la economía informal y protegido frente al despido incausado por el plazo previsto en el art.15 y con la indemnización sancionatoria establecida. (SCJ Mendoza; febrero 16-1998; “Crisa SRL En J Mississtrano Salomon Daniel c. Crisa SRL”).

Las indemnizaciones derivadas de la ley 24.013

sabía que la iban a despedir y que la comunicación rescisoria iba a ser dirigida a su lugar de trabajo

no prosperarán ya que, probado quedó que la actora

ya que

resultaría inoficiosa la regularización de una relación laboral que se encontrara extinguida

intimación de autos efectuada un día viernes respecto de un despido que operaba dos días después acrecía a todas luces de eficacia y virtualidad en el marco de la 013ley 24.(del voto del Dr. Asuad, adhiere Salaberry).

por

ello

la

La exigencia de practicarse la intimación encontrándose vigente la relación laboral es incorporada por el decr

reglamentario 2725/91, art.3ero

se mantiene intacto (art.238 LCT): de ahí que durante su curso sea admisible efectuar la intimación de la ley

nacional de empleo. La subsistencia durante ese lapso de las obligaciones emergentes del contrato de trabajo, según lo establece el art. 238 de la LCT da apoyo a esta tesis ("El despido en la Ley de Empleo" Errepar

DLE VII 183)

Por otra parte nada impide que el empleador regularice la relación después del distracto

(voto en disidencia Dr. Lagomarsino) (C.Lab. Bariloche [Río Negro]; abril 7-1998; "Bustos Maria c. De Alvear Jorge”).

El preaviso es la noticia anticipada del cese y durante su curso el contrato

La intimación librada al empleador en los términos del art. 11 de la ley 24.013 debe contener además del requerimiento de que se lo registre, los datos necesarios para que dicho registro, de concretarse por el empleador, sea correcto, indicando la fecha de ingreso, categoría laboral y remuneración convenida (CCiv. Com. Trab. y Familia Cruz del Eje [Córdoba]; mayo 12-1998; “Nievas, Rodolfo J. c. Cajul, Elías C. y/u otros”; LLC, 19991357 (154R).

Si el trabajador no estuviese registrado, la intimación debe contener además del requerimiento a que se lo registre, los datos necesarios para que ese registro sea correcto, indicando a tal efecto la fecha de ingreso, la categoría laboral y la remuneración convenida. (CCiv. Com. Trab. y Familia Cruz del Eje [Córdoba]; mayo 28-1998; “Rodríguez, Adolfo N. c. Rosas, Carlos”; LLC, 1999-123).

La ley 24.013 quiere apoyar con sus directivas la correcta registración de las relaciones laborales y penalizar la violación de tales principios. La comunicación entre empleador y emmpleado debe transmitir una claridad de propósitos, objetivos y pretensiones, pero desde luego no está sometida a modos sacramentales. La inscripción defectuosa puede verificarse por inexistencia de la inscripción, inscripción tardía o posterior a la fecha de ingreso e inscripción con remuneración insuficiente. En consencuencia, basta con que e emplazamiento defina con claridad y precisión la existencia de alguna de estas causales y la mejor definición de la fecha de ingreso, pero no es necesaria expresarla con términos sacramentales. (SCJ Mendoza; noviembre 23-1998; “La Anunciada S A C I I Y A En J Silva Raul T c. La Anunciada S A C I I Y A”).

Habiendo probado la falta de registración de la relación laboral que uniera a las partes resultan procedentes las indemnizaciones regladas por los arts. 8º y 15 de la ley 24.013, constituyendo intimación eficaz la cursada por el actor aún cuando no haya enumerado todas y cada una de las sumas impagas con la especificación del período a que corresponden las diferencias, lo contraria crearía en cabeza del trabajador una obligación mayor a la contenida en la ley, e implicaría el apartamiento de las previsiones del art. 9º "in fine" de la ley de contrato de trabajo), que impone la interpretación más favorable al trabajador. (TTrab. La Matanza [Buenos Aires] Nro3; diciembre 14-1999; “Aguiar, Angel L. c. Fluidmec S. A. y otro”; LLBA, 2000-306, DT, 2000- A, 1272).

2.2 Procedencia de Aguardar el Cumplimiento del Plazo

Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo

Deviene esencial que la intimación cursada en los términos del art. 11 de la ley de empleo contenga de modo expreso o implícito el plazo por el cual se formula a fin de distinguir las intimaciones que se cursan conf fundamento de la norma citada de aquellas que se formulan de acuerdo con la ley de contrato de trabajo. Repárese en que conforme el art. 11 LNE el empleador cuenta con 30 días corridos para cumplir con la intimación del dependiente, apartándose de éste modo del patrón básico de los dos días hábiles del art. 57 de la LCT. (CNTrab. S. I, junio 30-1993;; “Velázquez, Gustavo Omar c. Alvarez, Valentín”.).

El plazo que marca la LCT en su art. 57 es independiente del que prevee el art. 11 de la ley 24013. En tal tesis, si ante la trabajadora se manifiesta una justa causal de despido, sería totalmente arbitrario que la ley requiriese una espera de 30 días para que las partes pudieran resolver el núcleo contractual, máxime si el empleador guardó silencio ante la intimación cursada por su dependiente. (CNTrab. S. II; febrero 23-1994; “Lucero, Marcelo c. Huang Chinz Tsu”.).

Si el contrato de trabajo fuera denunciado por el dependiente en razón de la negativa de tareas derivadas del pedido de regularización (art. 11, ley 24.013), y existe una explícita manifestación del empleador de rechazar las pretensiones del actor, no puede requerirse al dependiente esperar un término mayor al otorgado en la intimación (48 hs.), porque vencido el mismo, le asistiría el derecho a denunciar el contrato de trabajo en razón de la negativa de tareas y entender dicha conducta como un rechazo total de los reclamos d inscripción contenidos en su intimación. (CNTrab. S. III; octubre 29-1993;Loto,Raúl E. c. Servitax S. A.”; ED, 157-71.).

La norma contenida en el art. 11 de la ley 24.013, otorga al empleador un plazo de 30 días para contestar la

intimación formulada por el trabajador para que cumpla con la regularización de la relación de trabajo, plazo dispuesto a fin de evitar decisiones apresuradas respecto de la ruptura o continuidad del vínculo. (CNTrab.

S. III; marzo 7-1994;“Panero, Silvia M. c. Lettera, Néstor A.”; DT, 1994-B, 1747 - DJ, 1994-2-

1226.).

Si ante la intimación formulada en los términos del art. 11 de la ley 24.013 el demandado respondió negando la relación de trabajo, no puede exigirse al empleado que deje en suspenso la extinción del vínculo hasta que se cumpla el plazo de 30 días pero, probada la existencia del vínculo laboral, corresponde hacer lugar al pago de las indemnizaciones del art. 8º de la ley 24.013 y también a la duplicación de indemnizaciones del art. 15 de esa norma, en atención a la causa de extinción de la relación (art. 8º), (CNTrab. S. III; marzo 7-1994; “Panero, Silvia M. c. Lettera, Néstor A.”; DT, 1994-B, 1747 - DJ, 1994-2-1226.).

El art. 11 de la ley 24013 establece que el trabajador debe intimar en forma fehaciente al empleador para que proceda a la inscripción, establezca la real fecha de ingreso o el verdadero monto de las remuneraciones, y el empleador tiene un plazo de 30 días para cumplir con la intimación y evitar el pago de las indemnizaciones. No caben dudas de que el dependiente, para invocar como justa causa de despido el incumplimiento de esta obligación por parte del empresario, debe dejar transcurrir el plazo allí otorgado. Por ello, no habiendo transcurrido dicho lapso, no puede entenderse que el distracto fue causado por el incumplimiento de la demandada y por lo tanto no corresponde condenar al pago de las indemnizaciones reclamadas. (CNTrab. S. III; abril 8-1994; “Cesare, Rosana c. Fornaro y Franco S.A.”).

El deber de buena fe impone al empleador la obligación de dar respuesta al reclamo del trabajador ante la intimación que curse para la regularización de los aspectos de la vinculación contemplados en los arts 8 a 10 de la LNE. Mediando silencio, su actitud importa, al transcurrir el mínimo plazo legal, una injuria justificante de la decisión del dependiente de denunciar el contrato, y en modo alguno puede exigirse al trabajador que mantenga la ruptura en suspenso por treinta días para hacerse acreedor a las indemnizaciones de la ley 24.013, pues el silencio guardado ante el reclamo importa la clara decisión de no regularizar la relación laboral (arts 57 y 63 de la LCT).(Esta es la opinión de la mayoría, el Dr. Guibourg adhiere por razones de economía procesal, dejando a salvo su parecer vertido en autos:"Velazquez,Pedro C/ Sociedad Entrerriana de Electricidad SEDELEC SA S/ despido" sent. 68.339 del 28/10/94).(CNTrab. S. III; agosto 30-1996; "Dutil, Marcelo c. C.H.R.A.Design SRL”).

Mediando una negativa de la relación laboral, ante la intimación efectuada por el trabajador a fin de que su empleador regularizara ciertos aspectos de la vinculación laboral (arts 8 a 10 de la LNE), no puede exigirse al trabajador que mantenga la ruptura en suspenso por treinta días para hacerse acreedor de l

indemnizaciones de la citada norma. La respuesta dada por el demandado desconociendo la relación laboral importó, en el caso, la clara decisión de no regularizarla. (CNTrab. S. III; octubre 31-1997;Samaniego,Florencio c. Luppi Hnos Cia Ltda SA.).

El art. 11 de la ley 24.013 dispone que el empleador queda eximido de indemnizar si regulariza la situación dentro del plazo de 30 días y, en consecuencia, si el trabajador disuelve el contrato antes de cumplirse el

plazo, por lo menos en cuanto al reclamo de la indemnización del art. 8º de la ley citada, la decisión resulta intempestiva, por no respetar el plazo legal con que la contraparte contaba. (CNTrab. S. IV; agosto 3-1994;

“Marco, Nilda J. c. Bairos S. A.”;

JA, 1995-II-146.).

No son procedentes las indemnizaciones derivadas de la ley de empleo cuando entre la intimación del art. 11 de la misma y el despido indirecto no haya transcurrido el plazo de 30 días que la norma acuerda para la regularización de la situación. (CNTrab. S. IV; junio 30-1996; “Danani, Gustavo c./ Echeverria, Roberto”).

La ley 24.013 establece un plazo razonable para la registración de los contratos, incurriéndose en mora automática al vencimiento de dichoplazo (Voto del doctor Vaccari).(CNTrab. S. V; febrero 28-1994; “Ramírez, Rafael c. Decor Fantasías S. A.”; JA, 1995-II-150.).

La ley nacional de empleo ha instituido un plazo específico para el empleador, que plasma su definido propósito de estimular ambos sujetos del contrato a que tiendan a regularizar el registro del mismo para restituir la claridad al tráfico jurídico en la materia y disuadir la clandestinidad. (CNTrab. S. V; febrero 28- 1994; “Ramírez, Rafael c. Decor Fantasías S. A.”; JA, 1995-II-150.).

La ley 24.013 no impone una opción al trabajador en el supuesto que las circunstancias lo conduzcan a considerarse despedido antes de los 30 días previstos en el art. 11. Así, pretender que la rescisión justificada antes de ese plazo significa que voluntariamente renuncie a las indemnizaciones especiales facilitaría al empleador la evasión de sus obligaciones específicas(Voto del doctor Vaccari). (CNTrab. S. V; febrero 28-1994; “Ramírez, Rafael c. Decor Fantasías S. A.”; JA, 1995-II-150.).

Cuando el trabajador hace efectivo el apercibimiento en base al silencio del intimado y se da por despedido por motivo vinculado a los previstos en los arts. 8, 9 y 10 de la ley nacional de empleo antes de expirados los 30 días, está privando al empleador de su facultad de cumplir con lo exigido y borrar la consecuencia indemnizatoria por su infracción registral. De allí que el patrono sigue contando con el resto de plazo legal para borrar dicha consecuencia y puede invocar y probar la registración o el saneamiento parcial -y aun la registración regular que existiere- en el juicio que le incoare el trabajador por cobro de indemnización. Así, el plazo de 30 días no es acortable por decisión unilateral del trabajador y si pone fin al contrato de trabajo por injuria durante el curso de dicho plazo, es válida la alegación y eventual prueba en juicio de lo injustificado de la intimación por parte del empleador, para exonerarse de consecuencias indemnizatorias fundadas en la ley de empleo, aunque resultare responsable en los términos del art. 242 y 246 del régimen de contrato de trabajo, si hubiere habido otra causal de injuria justificante del despido indirecto. (CNTrab. S. V; febrero 28- 1994; “Ramírez, Rafael c. Decor Fantasías S. A.”; JA, 1995-II-150.).

No rige norma alguna que obligue al trabajador a mantener la relación hasta que se hayan cumplido los 30 días corridos de la intimación efectuada conforme el art. 11 de la ley 24013. En casos agudos que así lo justifiquen, impidiendo mantener la relación ni tan siquiera a título provisorio, art. 242 LCT, el intimante puede considerarse despedido sin necesidad metodológica de esperar el plazo expresado, porque se trata de dos elementos distintos. Por un lado la injuria laboral, que causa la indemnización por despido, y por el otro, la contumacia del empleador a no subsanar la clandestinidad en dicho plazo que se concreta luego de extinguida la relación, que origina la indemnización del art. 11 de la ley de empleo. (CNTrab. S. V; abril 12-1994; “Moyental, Jose c. Bagley S.A.”).

La ley 24.013 no impone una opción al trabajador en el supuesto en que las circunstancias lo conduzcan a considerarse despedido antes del plazo de treinta días previsto en el art. 11.- Pretender la rescisión justificada antes de ese plazo significaría que voluntariamente se renuncia a las indemnizaciones especiales, facilitando así al empleador la evasión de sus obligaciones.- El plazo previsto por el art. 11 ley 24.013 para la regularización de la situación laboral es un lapso razonable para que el empleador registre los contratos; pero al vencimiento del mismo se incurre en mora automática y la intimación específica, que es independiente de la qu corresponde a otras causales del despido indirecto, produce plenas consecuencias jurídicas. (CNTrab. S. V; abril 15-1997; “Graneros, Clara A. c. Garmaz, Antonio S. y otro”; JA 1998 II, 128).

El hecho de que el trabajador se considere despedido antes de vencido el plazo de 30 días previsto en el art. 11 ley de empleo, por una causal diversa de la falta de registración, no obsta a la procedencia de las indemnizaciones especiales contempladas en los arts. 8 y 15 de dicho cuerpo legal, en caso de que el empleador, debidamente intimado, no cumpla en término con la regularización requerida. (CNTrab. S. V; “Chiavetto, Julio A. c/ Fazzalari, Salvador”; JA 1996 III, 111).

Para la efectivización de la indemnización del art. 15 de la ley 24.013, no es necesario esperar el plazo de 30 días al que hace referencia el art. 11, pues lo que interesa a la ley es la relación causal entre la cesantía y alguna de las irregularidades que prevén los arts. 8º a 10 de dicha (Delley. voto del doctor Fernández Madrid, integrante de la mayoría). (CNTrab. S. VI; abril 28-1994;Gresko,Miguel N. c. Vertientes S. A.”; DT, 1994-B, 2146 - DJ, 1995-1-428).

La procedencia de las sanciones en los supuestos de los arts. 8º, 9º y 10 es independiente de la extinción de la relación, lo que significa dos cosas: 1. el trabajador no está obligado a considerarse despedido para adquirir el derecho a percibir la multa-indemnización y 2. el despido dispuesto por el empleador con posterioridad a la intimación y dentro de los 30 días no lo exime de sanción, sin perjuicio de la consecuencias previstas por el art. 15.(Del voto del doctor Morando, en minoría). (CNTrab. S. VI; abril 28-1994; “Gresko, Miguel N. c. Vertientes S. A.”; DT, 1994-B, 2146).

El sentido de la norma contenida en el art. 11 de la ley 24.013, es subsanar la clandestinidad mediante la amenaza de una sanción importante, estableciendo un plazo razonable.(Del voto del doctor Capón Filas, integrante de la mayoría). (CNTrab. S. VI; abril 28-1994; “Gresko, Miguel N. c. Vertientes S. A.”; DT, 1994-B, 2146).

No rige ninguna norma que obligue al trabajador a mantener la relación hasta que se hayan cumplido los 30 días corridos de la intimación prevista en el art. 11 de la ley 24.013, por lo que en casos que así lo justifiquen, el intimante puede considerarse despedido (art. 242, régimen de contrato de trabajo), sin necesidad metodológica de esperar el cumplimiento del referido plazo.(Del voto del doctor Capón Filas, integrante de la mayoría). (CNTrab. S. VI; abril 28-1994; Gresko,Miguel N. c. Vertientes S. A.”; DT, 1994-B,

2146).

La ley de empleo, acuerda al trabajador la posibilidad de optar entre: 1. intimar la regularización registral, esperar 30 días, y si el empleador no regularizó los registros, considerarse despedido acumulando las indemnizacionespor despido y las sanciones-indemnizaciones de los arts. 8º, 9º y 10, y 2. considerarse despedido por las injurias no relacionadas con la ley de empleo sin esperar el cumplimiento del plazo y limitar su derecho a las indemnizaciones previstas por la ley de contrato de trabajo renunciando al objetivo principal de aquélla (conservar el empleo en condiciones regulares), y a las consecuencias económicas favorables derivadas de la renuncia del empleador.(Del voto del doctor Morando, en minoría). (CNTrab. S. VI; abril 28-1994; “Gresko, Miguel N. c. Vertientes S. A.”; DT, 1994-B, 2146).

El art. 11 de la ley 24.013, establece un límite temporal de 30 días corridos, transcurrido el cual si el empleador intimado por el trabajador para que regularice su situación no procede en consecuencia, debe satisfacer a aquél una importante indemnización. (Del voto del doctor Capón Filas, integrante de la mayoría). (CNTrab. S. VI; abril 28-1994; “Gresko, Miguel N. c. Vertientes S. A.”; DT, 1994-B, 2146).

Si el actor se dio por despedido antes del vencimiento del plazo contenido en el art. 11 de la ley 24.013 y la demandada no hizo los reconocimientos oportunos y dejó vencer el término indicado (30 días), no hay razón alguna para liberarlo de las indemnizaciones del art. 10 de la ley de empleo. (Del voto del doctor Fernández Madrid, integrante de la mayoría). (CNTrab. S. VI; abril 28-1994; “Gresko, Miguel N. c. Vertientes S. A.”; DT, 1994-B, 2146).

El plazo de gracia de 30 días contenido en el art. 11 de la ley 24.013, es para que el empleador reconozca las irregularidades, lo que tiene por efecto borrar las indemnizaciones contempladas en los arts. 8º, 9º y 10 de dicha ley. (Del voto del doctor Fernández Madrid, integrante de la mayoría). (CNTrab. S. VI; abril 28- 1994; “Gresko, Miguel N. c. Vertientes S. A.”; DT, 1994-B, 2146).

En el supuesto de registro inexistente, la ley 24013 en su art. 11 no exige ninguna indicación en la intimación que hiciere el trabajador, indicación exigida cuando se intima la corrección de un registro defectuoso. Por otra parte, no es necesario que el intimante permanezca trabajando durante todo el plazo de la intimación, ya que si existe injuria suficiente por parte del empleador como para legitimar el despido indirecto, carece de sentido exigir al injuriado que espere más allá de lo necesario. (CNTrab. S. VI; octubre 25-1994; “Altamirano Copello, Eduardo c. Autoservicio Conning”).

El plazo del art. 11 ley 24.013 es deliberadamente prolongado para posibilitar al empleador una reflexión racional sobre su accionar futuro, que finalmente lo decida a regularizar la relación y no provocar su ruptura. La ley no veda al trabajador intimar por dos días hábiles y denunciar el contrato. Si lo hace, se está colocando al margen del régimen de regularización y no puede pretender que se genere los efectos jurídicos de la intimación prevista en ella.- DI Dr. capón Filas: Procede la percepción de la multa prevista en el art. 8 ley. 24.013 si el empleador intimó que se regularizara la situación, no habiéndose cumplido tal conducta hasta el momento de la sentencia, no obstando a ello que la intimación haya sido hecha "por 48 hs"., o que se haya considerado despedido antes del vencimiento del plazo de 30 días, ya que la ley 24.013 nada norma sobre esos particulares. (CNTrab. S. VI; agosto 11-1995; “Velazco, Miriam G. c/ Lavadero Parque Patricios S.A.”; JA 1996 III, 123).

Corresponde otorgar las indemnizaciones de los arts. 8° y 15 de la ley 24.013 cuando el trabajador no haya aguardado el plazo de 30 días para extinguir la relación ante la intimación al empleador para que regularice la relación laboral y pague salarios adeudados, pues dicha espera constituye un excesivo rigorismo formal si el requerimiento se efectúa por la ley de empleo y por falta de pago de salarios, siendo ésta última causa autónoma para darse por despedido. (CNTrab. S. VI; setiembre 11-2000; “Bastianini, Analía F. c/ Club 52 Marketing y Sale S.A.”; LL 11-7-01, 14-102307).

El objetivo de la ley de empleo trasciende al contrato individual de trabajo, teniendo en mira la protección de otros valores e intereses generales. De tal suerte, efectuada la intimación contemplada en el art. 11 de la ley 24013, no es necesario que el intimante aguarde el transcurso del plazo de treinta días para que se consolide su derecho a reclamar la indemnización pertinente. Dicho plazo puede ser considerado como una oportunidad que la ley acuerda al empleador para regularizar su situación, y de no hacerlo la sanción se concreta en beneficio del trabajador. Ello así, en tanto y en cuanto el trabajador no se considerase despedido por el incumplimiento de su principal a la regularización reclamada, antes de transcurrido el plazo que contempla el art. 11 de la citada normativa. (CNTrab. S. VIII, agosto 31-1994; “Oijman, Alberto Ricardo c. Rodríguez, Jorge”).

El objetivo de la Ley de Empleo trasciende el contrato individual de trabajo, teniendo en mira la protección de otros valores o intereses generales. De tal suerte, efectuada la intimación contemplada en el art. 11 de la ley 24013, no es necesario que el intimante aguarde el transcurso del plazo de 30 días para que se consolide su derecho a reclamar la indemnización pertinente. Dicho plazo puede ser considerado como una oportunidad que la ley acuerda al empleador para regularizar su situación, y de no hacerlo, la sanción se concreta en beneficio del trabajador. Pero carecería de sentido que el dependiente, ante un hecho injurioso que justificara el distracto indirecto, debiera postergar su decisión rescisoria al aguardo del transcurso del plazo en cuestión. (CNTrab. S. VIII; octubre 18-1994; “Federico, Vanesa C/ Shaieb R. y Otro”).

La intimación establecida por el art. 11 de la LNE, que persigue la registración de la relación laboral, contiene un plazo de 30 días a favor del empleador. El emplazamiento que contenga un plazo menor no satisface ese recaudo. Aún existiendo silencio por parte del demandado, el mismo no puede ser considerado en los términos establecidos por el art. 57 LCT. Ante tal situación, si la trabajadora no esperó el transcurso de los treinta días y se dio por despedida, no resulta acreedora de las indemnizaciones allí establecidas. (CNTrab. S. IX; agosto 29-1997; "Wehbi, Norma c. D·Amico, Adriana”).

El silencio del empleador y su negación del vínculo laboral ante la expresa intimación del trabajador a regularizar su situación laboral del empleo no registrado, justifica la actitud del trabajador de no aguardar el plazo de treinta días previsto en el art. 11 ley 24.013, ya que el empleador confiesa que no cumplirá ningún requerimiento de ese carácter. (CNTrab. S. X, diciembre 31-1996; “Piñero, Osvaldo D. c. Radio Emisora Cultural S.A.”; JA 1998 II, 136).

Resulta insustancial esperar los 30 días previstos por la ley nacional de empleo (art. 11) para hacer efectivo el apercibimiento allí dispuesto, en los supuestos en los que quien replica la intimación que le fuera cursada desconoce los extremos invocados por el dependiente, lo que permite concluir que no va a dar cumplimiento, con relación al intimante, a las disposiciones de la ley 24.013, con o sin intimación válida y antes, durante o después del referido plazo. (CNTrab. S. X; setiembre 30-1998; “Veres, Ramón I. c. Aguas Argentinas S. A. y otros”; DT, 1999A700).

Tribunales Provinciales

El plazo determinado por el art. 11 de la ley 24.013 está previsto para que el empleador cumpla con la registración reclamada: de no hacerlo la ley lo sanciona. Pero la norma en cuestión no dice que el trabajador deba esperar, si existe una causal justificada en los términos del art. 242 de la Ley de Contrato de Trabajo que imposibilite la continuación del vínculo laboral, el transcurso de los 30 días para hacerse acreedor a la indemnización que aquel precepto legal contempla. (SC Buenos Aires; abril 9-1996;González,Evelio c/ Moris, Elba”).

Si el trabajador procede a solicitar su registración por medio y modo fehacientes y recibe como respuesta la negativa de la relación laboral, esa circunstancia justifica el despido indirecto, y sin necesidad de aguardar la expiración del plazo del art. 11 de la L.E. se hace acreedor a las indemnizaciones previstas en los arts. 8 y 15 de la ley citada. (C.Trab. 4º Mendoza; setiembre 18-1996; “Ruiz Alberto c. San Mateo S R L”).

Si el trabajador intimó en forma fehaciente a que el empleador proceda a su inscripción se establezca la fecha de ingreso y el verdadero monto de las remuneraciones según lo dispuesto por el art. 11 de la ley 24.013, estando vigente la relación laboral, la circunstancia de que se extinguiera el vínculo antes de vencer el plazo acordado al empleador para que cumplimentara con dicha intimación, no es obstáculo a la procedencia de la indemnización prevista por el art. 8º de la ley de empleo. (TTrab Trenque Lauquen [Buenos Aires]; octubre 7-1996; “Rossino, José L. c. Distribuidora Oro S.R.L”; LLBA, 1997-770).

Cuando la empleada intima a la patronal por el término de la ley de empleo para que la registre en legal forma

(24013) bajo apercibimiento de considerarse despedida y no espera el plazo de treinta días otorgado por la ley al empleador para cumplir, no se configura injuria que habilite la denuncia del contrato de trabajo, de lo que resulta que el despido indirecto deviene inmotivado. (C.Trab. 1º Mendoza; julio 3-1997;BritosSonia Del Valle c. Castillo Mario”).

No es indispensable esperar para darse por despedido, que se cumplan los 30 días del plazo que establece el art. 11 de la ley 24013, pero ello, sin perjuicio de la necesidad de su transcurso para reclamar la indemnizaciones previstas por los arts. 8, 9 y 10 de la misma ley. (C. Lab. Sala 2 Santa Rosa [La Pampa]; febrero 22-1999; “Langhoff, Gustavo Daniel c/Haddad, Héctor Eduardo”).

Excepcionalmente, cuando las actitudes del empleador marquen claramente la voluntad de negarle el derecho registración y de regularización del empleo previsto en el art. 11 de la Ley 24.013, no es necesario que el trabajador tenga que esperar los treinta días para producir la ruptura de la relación y en ambos casos se justifica el pago de las indemnizaciones agravadas. No obstante ello, los criterios restrictivos de valoración de la norma deben mantenerse para situaciones como el silencio ante la intimación o la incomparecencia al proceso posterior, pero no cuando aparecen claros elementos de mala intención o propósitos evidentes y objetivos de no pretender cumplir con la obligación que la misma ley impone. (SCJ Mendoza; setiembre 6- 1999; “Izaquirre De Schiavone Silvia En J Tripoli S C c. S Izaquirre De Schiavone”).

No habiendo transcurrido los treinta días que el art. 11 de la ley 24.0913 le otorga al empleador par a cumplir con lo intimado por el trabajador, no puede entenderse que el distracto fue causado por el incumplimiento de la demandada y por lo tanto no corresponde condenar al pago de las indemnizaciones reclamadas (C.Civil, Com., Fam. y Trabajo, Marcos Juárez [Córdoba], setiembre 30-1999;“Badino, Silvia S. C. Esterlizzi, Mario y otras”. LLCórdoba 2000-111).

Carece de sentido exigirle al trabajador que espere los 30 días a los que alude el régimen de la ley 24.013, cuando se ha negado la existencia de la relación de trabajo, en cuyo caso puede considerarse despedido sin necesidad de esperar el plazo expresado. (TTrab. La Matanza [Buenos Aires] Nro3; diciembre 14-1999; “Aguiar, Angel L. c. Fluidmec S. A. y otro”; LLBA, 2000-306, DT, 2000-A, 1272).

2.3 Conducta Reticente o Negativa de la Relación por el Empleador

El silencio de la empleadora ante el emplazamiento relativo a las registraciones bajo apercibimiento de despido y responsabilidades de la ley de empleo debe interpretarse como un consentimiento de la ruptura por las causas allí denunciadas y sus consecuencias (art. 57, ley de contrato de trabajo y 919 Cód. Civil). (CNTrab. S. VII; mayo 19-1998; “Sosa, Mirta B. c. Shim Dong Jum”; DT, 1998-B, 1674).

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