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Sesión 3

“La segunda transformación democrática. De la ciudad-Estado al Estado-nación” de


Robert Dahl

La segunda gran transformación, de la cual somos herederos, se inició con el desplazamiento


gradual de la idea de la democracia desde su sede histórica en la ciudad-estado al ámbito más
vasto del estado nacional. Como movimiento político durante el siglo 19 esta segunda
transformación adquirió gran impulso en Europa. En el siglo 20 la idea de democracia dejo de
ser una doctrina lugareña. En el último medio siglo la democracia ha cobrado fuerza casi
universal como idea política, como aspiración y como ideología.

La transformación

Este segundo movimiento histórico de las ideas y prácticas democráticas ha modificado la


forma en que se concibe la materialización de un proceso democrático. La causa de ese cambio
es el desplazamiento de la ciudad- Estado al Estado nacional. Se suponía que el gobierno
democrático o republicano solo se adecuaba a estados de escasa extensión. El estado nacional
sustituyo a las ciudades-estados. De ese cambio transcendental en la sede de la democracia se
derivaron 8 consecuencias importantes.

Ocho consecuencias

Representación.
Paso a ser elemento esencial de la democracia moderna. La representación puede entenderse
como un fenómeno histórico y a la vez como una ampliación de la lógica de la igualdad a un
sistema político de gran tamaño. Quienes abogaban por reformar procuraron hacer que las
legislaturas se volviesen más “representativas” ampliando el sufragio, modificando el sistema
electoral de modo que los votantes estuviesen mejor representados y asegurando que las
elecciones fuesen libres e imparciales. Además, trataron de garantizar que los jefes más altos del
poder ejecutivo (presidente, gobernador) fueran elegidos por una mayoría de la legislatura o
bien por el electorado en su conjunto. En Europa y América los movimientos de
democratización del gobierno de los estados nacionales no partieron de cero. En los países que
fueron los principales centros de una democratización, las legislaturas, los sistemas
representativos y a una elección eran instituciones bien conocidas. Por lo tanto, algunas de las
instituciones más características de la democracia moderna no fueron el mero producto de un
razonamiento abstracto sobre los requisitos que debía cumplir un proceso democrático, sino que
derivaron de modificaciones especificas sucesivas de instituciones políticas ya existentes. Sería
erróneo interpretar la democratización de los cuerpos legislativos existentes como adaptaciones
ad hoc de las instituciones tradicionales. Una vez que el locus de la democracia se trasladó al
estado nacional; tenía claro que la mayor parte de las leyes tuvieran que ser sancionadas no por
los propios ciudadanos congregados sino por sus representantes electos. El gobierno no
representativo no se insertó en la idea democrática simplemente a raíz de la inercia y de la
familiaridad con las instituciones existentes. Para ampliar la lógica de la igualdad política a la
gran escala del estado nacional, la democracia directa de las asambleas ciudadanas debía ser
reemplazada por un gobierno representativo.

Extensión ilimitada.
Una vez aceptada la representación como solución, fueron superadas las barreras que imponía al
tamaño de la unidad democrática. Ningún país sería demasiado extenso, ninguna población
demasiado cuantiosa para que exista un gobierno representativo.
Límites a la democracia participativa.
Pero como consecuencia del mayor tamaño, algunas formas de participación política quedan
más limitadas a las poliarquías que en las antiguas ciudades-estados. La consecuencia es que un
ciudadano no puede participar en la vida política tan plenamente como la cantidad media de los
ciudadanos de un demos mucho menos en un estado más pequeño.
Diversidad.
Cuanto mayor y más abarcadora es una unidad política, más tienden los habitantes a mostrar
diversidades en aspectos que tienen que ver con la política: sus lealtades locales y regionales, su
identidad étnica t radical, su religión, creencias políticas e ideológicas, ocupación, estilo de
vida.

Conflictos.
Como consecuencia de la diversidad se multiplicaron las divisiones políticas y apareció el
conflicto como aspecto inevitable de la vida política. Madison sostuvo que, dado que los
conflictos de intereses formaban parte de la naturaleza misma del hombre y de la sociedad, el
mejor remedio contra los recelos mutuos de las facciones era el aumento del tamaño. Una de las
ventajas del gobierno en la gran escala del estado nacional fue la probabilidad mucho menos de
que los conflictos políticos suscitasen graves disputas civiles, en comparación con el ámbito
más reducido de la ciudad-estado.
Poliarquía.
Puede concebirse la poliarquía como resultado histórico de los empeños por democratizar y
liberalizar las instituciones políticas; como un tipo peculiar de orden o régimen político; como
un sistema de control político; como un sistema de derechos políticos; o como un conjunto de
instituciones necesarias para el funcionamiento del proceso democrático en gran escala. Estas
concepciones de la poliarquía se complementan. Ponen de relieve diferentes aspectos o
consecuencias de las instituciones que distinguen los regímenes políticos poliárquicos de los
que no lo son. El desarrollo de una poliarquía depende de ciertas condiciones que, en ausencia
de una, la poliarquía puede derrumbarse y es restaurada luego de una lucha civil contra un
régimen autoritario.
Pluralismo social y organizativo.
Otro corolario del mayor tamaño de un régimen político es la existencia de los regímenes
poliárquicos de un número significativo de grupos autónomos entre sí y con respecto al
gobierno, es lo que se llama pluralismo social y organizativo.
Expansión de los derechos individuales.
Una de las diferencias entre la poliarquía y los sistemas democráticos y republicanos es la
ampliación de los derechos individuales en los países con gobiernos poliárquicos. En los
gobiernos poliárquicos la cantidad y variedad de derechos individuales se ha incrementado con
el correr del tiempo. Los derechos propios de la ciudadanía aseguran una esfera de libertad
personal que no ofrece la participación en las decisiones colectivas. A medida que aumentan la
diversidad y las divisiones políticas, los derechos individuales pueden concebirse como un
sucedáneo del consenso político.
Poliarquía: sus características definitorias.
La poliarquía es un régimen político que se distingue por dos características: la ciudadanía es
extendida a una porción alta de adultos (diferencia a la poliarquía de otros regímenes más
excluyentes, donde si bien se permite la oposición, los miembros del gobierno y sus opositores
legales pertenecen a un pequeño grupo de la sociedad), y entre los derechos de la ciudadanía se
incluye el de oponerse a los altos funcionarios del gobierno y hacerlos abandonar sus cargos
mediante el voto (diferencia a la poliarquía de aquellos sistemas en que, si bien la mayoría de
los adultos son ciudadanos, entre sus derechos no se cuenta el de oponerse al gobierno y
destituirlo mediante el voto).

Las 7 instituciones de la poliarquía


1.Funcionarios electos: el control de las decisiones en materia política corresponde funcionarios
electos.
2. Elecciones libres e imparciales: los funcionarios son elegidos mediante el voto elecciones
limpias que se llevan a cabo con regularidad en las cuales rara vez se emplea la coacción.
3. Sufragio inclusivo: todos los adultos tienen derecho a votar en la elección de los funcionarios
públicos.
4. Derecho a ocupar cargos públicos: todos los adultos tienen derecho ocupar cargos públicos en
el gobierno, aunque la edad mínima para eso puede ser más alta que para votar.
5. Libertad de expresión: los ciudadanos tienen derecho expresarse, en cuestiones políticas
definidas con amplitud.
6. Variedad de fuentes de información: los ciudadanos tienen derecho procurarse diversas
fuentes información.
7. Autonomía asociativa: los ciudadanos gozan también del derecho de constituir asociaciones u
organizaciones relativamente independientes.

Poliarquía y democracia
La poliarquía y su relación con la democracia. Las instituciones de la poliarquía son
indispensables para la democracia en gran escala. Decir que son necesarias no es lo mismo que
decir que son suficientes.
Evaluación de la poliarquía
Es típico que los demócratas que viven en países gobernados desde hace mucho por una
poliarquía piensen que esta no es lo bastante democrática, y que tendría que serlo en mayor
medida, hasta ahora ningún país ha trascendido la poliarquía y pasado a una etapa superior de
democracia.

¿Qué significa demos?


Etimológicamente demos significa pueblo. Pero Dahl utiliza este término como comunidad
política y más precisamente como el sector de la comunidad política que goza de derechos
políticos. La mayor o menor extensión del demos es un indicador del grado de democratización
del régimen. Por ello entiende que al analizar las democracias, en primer lugar, hay que definir
quién es el demos: el pueblo, los ciudadanos, una parte del pueblo, etc.
¿Cuál es la diferencia esencial entre una democracia directa y una democracia
representativa?
La democracia directa implica participación directa de los ciudadanos en el proceso de toma de
decisiones colectivas; mientras que la democracia representativa supone la existencia e
institucionalización de mecanismos de representación política. Ello implica que un grupo
reducido de ciudadanos adoptan decisiones colectivas (en su calidad de representantes) en
nombre del resto de los ciudadanos. Las democracias contemporáneas son democracias
representativas.
¿Democracia y república son sinónimos?
No, la república se vincula con la dimensión institucional del Estado en términos de forma de
gobierno. Indicadores de una forma de gobierno republicana son: el grado de división o fusión
de poderes; la ausencia da autoridades vitalicias, la institucionalización de principios modernos
de sucesión de la autoridad; entre otros. En cambio, la democracia se vincula con la
institucionalización y vigencia del ejercicio de los derechos políticos de participación y
deliberación; siendo el más importante la participación a través del voto. Como señala Dahl, las
repúblicas pueden ser democráticas (gran extensión del demos en la participación de los asuntos
públicos) o aristocráticas (restricción de la participación de los asuntos públicos).
¿Qué significa pluralismo político?
Una de las características de las sociedades contemporáneas es la creciente complejidad social,
dada por el aumento de las poblaciones, sus intereses y demandas. Ello provoca la extensión del
pluralismo social. La sociedad lejos de ser un todo homogéneo presenta heterogeneidad
creciente, en ella conviven distintos intereses y los grupos sociales se organizan para luchar por
los mismos. Este pluralismo social tiene su correlato político. En este sentido, el pluralismo
político supone, por ejemplo, la existencia de distintas ideologías y doctrinas políticas y la
formación de un sistema de partidos. La democracia es el régimen político que mejor se adapta
al pluralismo político, mientras que los autoritarismos imponen restricciones al grado de
pluralismo político.

“La Democracia” de Robert Dahl

Instituciones democráticas
La democracia directa dio paso a la democracia representativa. A su vez, este cambio implico
que la democracia representativa exigía un conjunto de instituciones políticas que diferían
radicalmente de aquellas propias de las democracias más tempranas. Otro cambio importante
fue que hace poco, la mayor parte de las asociaciones democráticas limitaban el derecho de
participar del gobierno a una minoría de la población adulta. A principios del siglo 20, este
derecho se extendió a casi todos los adultos.
Formas prehistóricas de democracia
Es posible suponer que la democracia surge de manera natural en cualquier grupo bien
delimitado, siempre que el grupo sea lo suficientemente independiente del control de otros
grupos como para permitir que sus miembros dirijan sus propios asuntos, y que un grupo
sustancial de sus miembros se considere igualmente idóneo para participar de las decisiones en
asuntos que conciernen al grupo en su conjunto. Alrededor del 500a.C, reaparecieron las
condiciones favorables a la democracia y unos pocos grupos pequeños emprendieron la creación
de gobiernos populares: Grecia y Roma.
La Grecia clásica

Grecia era una suma de muchos cientos de ciudades-estados independientes. A la pregunta 1


(¿Cuál era la asociación adecuada en la que debería establecerse un gobierno democrático?) lo
griegos respondieron que la asociación política más adecuada para el gobierno democrático era
la polis o ciudad-estado. Con respecto a la pregunta 2 (¿Quiénes deberían constituir el demos?),
dijeron que la membresía en el demos se limitaba a los ciudadanos varones de 18 años de edad o
mayores. En cuanto a la pregunta 3 (¿Qué instituciones políticas se necesitan para gobernar?)
dijeron que el corazón y centro de su gobierno era la asamblea, las decisiones se tomaban
mediante el voto y se votaba a mano alzada. Los poderes de la asamblea eran amplios, pero de
ningún modo eran ilimitados. Los asuntos que trataba la asamblea eran fijados por el consejo de
los Quinientos, el cual estaba compuesto por representantes elegidos por sorteo. Otra institución
política importante en Atenas eran los tribunales populares, “el órgano del estado más
importante junto con la asamblea”, como “poder ilimitado para controlar a la asamblea, al
consejo, a los magistrados y a los líderes políticos”.
La república romana
Los romanos denominaron a su sistema república, una república era una cosa que pertenecía al
pueblo romano. Como Atenas, roma en su origen fue una ciudad-estado. ¿Quiénes constituirían
el demos romano? La mayor parte de los ciudadanos que no habitan dentro o cerca de la ciudad
no podrían participar, y por ende, quedaban excluidos del demos. Los romanos no solo
instituyeron un senado poderoso, sino además cuatro asambleas. En todas las asambleas, los
votos se computaban por unidad (tribus), no por personas. Las asambleas no son soberanas. Los
senadores eran elegidos de manera indirecta por la Comita Centuriata.
Oligarquías constitucionales
Los italianos dieron a sus ciudades-estados el nombre de repúblicas, en lugar de democracias.
En la primera mitad del siglo 13, grupos de clases sociales y económicas muy bajas empezaron
a exigir el derecho a participar en alguna medida en el gobierno. Puesto que eran más
numerosos que las clases más altas y que amenazaban con levantamientos violentos algunos de
estos grupos tuvieron éxito. Sin embargo, el demos de las repúblicas seguían siendo solo una
minúscula fracción de la población total. Las repúblicas italianas no fueron democráticas, eran
oligarquías constitucionales. La decadencia económica, la corrupción, las disputas entre
facciones, las guerras civiles y las guerras contra otros estados condujeron al debilitamiento de
algunos gobiernos republicanos y a su eventual reemplazo por gobernantes autoritarios.
Un dilema democrático
La enorme diferencia de tamaño entre una ciudad-estado y un estado-nación señala un dilema.
Al limitar el tamaño de una ciudad-estado, en principio los ciudadanos pueden ejercer una
influencia directa sobre la conducta de sus gobernantes (participando en una asamblea). Pero
limitar el tamaño tiene su consto: problemas importantes (defensa contra estados más grandes y
poderosos) excederá la capacidad del gobierno para afrontarlos de una manera efectiva. Por otro
lado, aumentar el tamaño de la ciudad-estado (aumentar su área geográfica y población) permite
a los ciudadanos expandir la capacidad del gobierno para afrontar problemas importantes, pero
solo a expensas de reducir sus oportunidades de influenciar directamente sobre el gobierno a
través de asambleas u otros medios.
Hacia una democracia representativa
Una ruptura importante ocurrió durante las guerras civiles inglesas cuando partidos de la
igualdad y otros seguidores radicales del puritanismo exigieron mayor representación en el
parlamento, facultades amplias para la cámara baja del parlamento y el sufragio universal
masculino. El gobierno representativo provino de la búsqueda de soluciones prácticas a un
problema abiertamente manifiesto.
Desarrollos regionales
Europa continental.
Cerca del año 800, los hombres libres y los nobles comenzaron a participar de manera directa en
asambleas locales, a las que más tarde se agregaron asambleas regionales y nacionales
compuestas de representantes. Los vikingos se dieron cuenta de que para afrontar determinados
problemas mayores necesitaban asociaciones más incluyentes, y en Noruega, Suecia, Dinamarca
se crearon asambleas regionales.
Inglaterra.
Con el paso del tiempo, el parlamento comenzó a abordar asuntos del estado importantes, entre
los que se destaca la recaudación de los ingresos necesarios para respaldar las políticas y las
decisiones del monarca. Para fines del siglo 15, el sistema ingles relevaba algunos de los rasgos
básicos del gobierno parlamentario moderno: la sanción de las leyes requería ahora la
aprobación de los proyectos por ambas cámaras del parlamento y la aprobación formal del
monarca. Durante las guerras civiles, se abolió la monarquía y se estableció una república. Cada
vez era más evidente que las leyes no podían ser aprobadas ni los impuestos gravados sin el
apoyo de un líder que pudiera reunir una mayoría de votos en la cámara de los comunes. Para
obtener ese apoyo, se forzó al rey a elegir como primer ministro al líder del partido mayoritario
en la cámara de los comunes y a aceptar las sugerencias de dicho líder para la composición del
gabinete. El gobierno parlamentario británico todavía no era un sistema democrático.
Principalmente por el derecho de voto era gozado solamente por un 5% de la población mayor
de 20 años.
Estados Unidos.
La posibilidad de unir representación con democracias se puso en evidencia por primera vez en
los gobiernos de las colonias británicas de Norteamérica y, más tarde, en la fundación de
estados unidos de Norteamérica. Las condiciones en Norteamérica favorecieron el desarrollo de
un sistema de representación con una base más amplia que aquella vigente. Después de que gran
Bretaña impuso la fijación de impuestos directos a las colonias, sobrevivieron muestras públicas
de oposición a la nueva ley. El nuevo gobierno representativo apenas estaba establecido cuando
se hizo evidente que la tarea de organizar a los miembros del congreso y al electorado requería
la existencia de partidos políticos. Los partidos políticos proveerían candidatos para
funcionarios locales, estaduales y nacionales y competirían abierta y energéticamente en las
elecciones.
¿Democracia o república?
Ninguno de esos sistemas atribuiría poderes legislativos a representantes elegidos por miembro
del demos. No solo democracia y republica se empleaban de un modo intercambiable en las
colonias, sino que no existía un término establecido para el gobierno representativo “por el
pueblo”. Madison definió la “democracia pura” como “una sociedad que se compone de un
reducido número de ciudadanos, que se reúnen y administran personalmente el gobierno” y a la
república como “un gobierno en que tiene efecto el sistema de la representación”.
Según Madison, “las dos grandes diferencias entre una democracia y una república son: primera
diferencia, en la república se delega la facultad del gobierno en un pequeño número de
ciudadanos, elegidos por el resto; en la segunda diferencia, la republica puede comprender un
número mayor de ciudadanos y una mayor extensión del territorio”. Para Madison, democracia
significa la democracia directa, y republica significaba el gobierno representativo.
James Wilson propuso 3 tipos de gobiernos: “En una monarquía el poder supremo pertenece a
una única persona. En una aristocracia el poder supremo pertenece a un órgano que no está
formado según el principio de la representación, sino que goza de su situación por descendencia
o elección entre sí. En una democracia es inherente a un pueblo y es ejercido por el o por sus
representantes”.
John Marshall declaro que: “la Constitución proveyó una democracia bien regulada donde
ningún rey ni presidente podría socavar el gobierno representativo”.
Resolviendo dilemas
La representación constituía la solución al antiguo dilema entre acrecentar la capacidad de las
asociaciones políticas para lidiar con problemas a gran escala y preservar la oportunidad de los
ciudadanos de participar en el gobierno.
Mill llego a la conclusión de que: el tipo ideal de gobierno perfecto seria a la vez democrático y
representativo. El demos de la democracia representativa de Mill incluía a las mujeres.
Nuevas respuestas a viejas preguntas
La representación no fue la única innovación en las ideas e instituciones democráticas. Una
evolución importante se refirió a la pregunta 2 (¿Qué personas deberían constituir el demos?) se
redujeron los requisitos de propiedad para votar, para luego ser eliminados. La exclusión de las
mujeres del demos fue cada vez más objetada. Las mujeres eran miembros plenos e iguales del
demos en casi todos los países que se consideraban democráticos. El demos se fue expandiendo
en forma gradual hasta incluir a todos los ciudadanos adultos. Para mediados del siglo 20,
ningún sistema cuyo demos no incluyera a todos los ciudadanos adultos podía llamarse
“democrático”.
Facciones y partidos
La pregunta 3 (¿Qué organizaciones o instituciones políticas se necesitan para gobernar?)
estuvo dada por las fracciones, que incluían tanto a grupos informales como a partidos políticos
organizados.
En EE. UU argumentaron que el nuevo gobierno estaría controlado por las facciones, y
abusarían de el a menos que existiera un fuerte sistema de frenos. Las facciones son peligrosas,
al menos por dos motivos: (1) Una facción es por definición un grupo cuyos intereses están en
conflicto con el bien general. (2) la existencia de facciones en una democracia o republica
tendría a socavar la estabilidad de su gobierno.
Madison se dio cuenta que: en una democracia representativa los partidos políticos no solo son
legalmente posibles, necesarios e inevitables, sino que también son deseables.
Para fines del siglo 19, se aceptaba casi universalmente que la existencia de partidos políticos
independientes y competitivos constituye una pausa básica que toda democracia debe cumplir.
Gobierno de la mayoría, derechos de la minoría y tiranía de la mayoría
“Tiranía de la mayoría”. Se decía que una mayoría seguramente pisotearía los derechos
fundamentales de las minorías. Los derechos de propiedad se percibían especialmente
vulnerados, puesto que era de esperar que cualquier mayoría o grupo de ciudadanos con poca o
ninguna propiedad estaría tentado a infringir los derechos de las minorías propietarias. El temor
a la tiranía de la mayoría fue abandonado una vez que los líderes de varios países democráticos
tomaron conciencia de que podrían crear numerosas barreras contra el gobierno irrestricto de la
mayoría. Los gabinetes están compuestos por representantes extraídos de uno o más partidos, lo
cual asegura que los intereses de la minoría conservan una voz significativa en el gobierno.
Tampoco las minorías deberían tener derecho a impedir que se hagan cumplir las leyes y
políticas diseñadas para proteger estos derechos fundamentales.
La difusión de la democracia en el siglo 20
¿Qué es lo que explica esta rápida expansión de las instituciones democráticas?
Fallas de los sistemas no democráticos. Todas las principales alternativas de la democracia
sufrieron fallas políticas, económicas, diplomáticas, y militares que en gran medida
disminuyeron su atractivo.
Economías de mercado. Estos cambios ideológicos e institucionales fueron acompañados por
cambios en las instituciones económicas. Las condiciones esenciales para el funcionamiento
exitoso de las economías del mercado también contribuyeron al desarrollo de la democracia: el
pronto acceso a información confiable, niveles de educación relativamente altos, la facilidad
para el movimiento de personas y el estado de derecho.
Bienestar económico. A medida que fue mejorando el bienestar económico, también mejoro la
posibilidad de que sobrevivan las instituciones democráticas recientemente establecidas. Los
ciudadanos de países democráticos que padecen pobreza son más susceptibles de sucumbir a los
encantos de antidemocráticos que prometen soluciones a los problemas económicos de su país.
Por eso, la prosperidad económica aumenta mucho las oportunidades de que un gobierno
democrático alcance el éxito.
Cultura política. (Periodos de aguda crisis) la supervivencia de las instituciones democráticas en
estos países es atribuible al hecho de que en sus sociedades existía una cultura de creencias y
valores democráticos ampliamente compartida. En los países donde la cultura democrática es
débil o está ausente, la democracia es mucho más vulnerable, y es más probable que los
periodos de crisis conduzcan a una reversión hacia un régimen o democrático.
Sistemas democráticos contemporáneos

Sistemas presidenciales y parlamentarios. El sistema presidencial norteamericano fue


generalmente adoptado en América Latina, África y otros lugares en desarrollo. Los países
europeos se fueron democratizando, adoptando versiones del sistema parlamentario inglés. Una
excepción notable es Francia, que combina su sistema parlamentario con uno presidencia
(semipresidencialista).
Sistemas unitario y federal. La autoridad política es inherente al gobierno central, que está
autorizado por la constitución para determinar los poderes limitados y las fronteras geográficas
de las asociaciones subnacionales. Los sistemas federales, la autoridad se divide
constitucionalmente entre el gobierno central y los gobiernos de entidades subnacionales
relativamente autónomos.
Sistemas proporcionales y de ganador único. Ganador único: algunos países democráticos
dividen sus territorios en distritos electorales donde cada uno de ellos tiene derecho una sola
banca en la legislatura, banca que gana el candidato que obtiene la mayor cantidad de votos. Los
sistemas de representación proporcional están diseñados para asegurar una mayor
correspondencia entre la proporción de votos obtenidos por un partido y la proporción de bancas
que recibe.

Sistemas mayoritarios y consensuales. Las leyes y las políticas pueden ser aprobadas por u solo
partido, relativamente cohesionado, con mayoría legislativa (sistemas mayoritarios), o se
requiere el consenso entre muchos partidos con opiniones diversas (sistemas consensuales). Los
críticos de los sistemas consensuales sostienen que estos permiten a una minoría de ciudadanos
vetar las políticas que no son de su agrado y que dificulten excesivamente las tareas de formar
gobiernos y aprobar legislación. Sus partidarios arguyen que los arreglos consensuales generan
un apoyo político comparativamente más amplio a las políticas de gobierno e incluso
contribuyen a aumentar la legitimidad y el valor que se percibe de la democracia en sí.
Las teorías de la democracia
Pericles: describió que la democracia “favorece a los muchos en lugar de a los pocos; es por eso
que se la denomina democracia. Si observamos las leyes prevén iguales garantías para todos en
sus asuntos privados. Tampoco la pobreza veda el camino. La libertad que gozamos en nuestro
gobierno también se extiende a nuestra vida habitual”.
Aristóteles: analizó la democracia, en el centro de esta visión se halla el concepto de
“constitución”, que él define como “una organización de funciones, que todos los ciudadanos
distribuyen entre si según el poder que poseen las diferentes clases”. “El mejor gobierno suele
ser inalcanzable”. Al observar que la base de un estado democrático es la libertad, Aristóteles
propuso una conexión entre las ideas de democracia y de libertad.
Locke: A diferencia de Aristóteles, Locke era partidario inequívoco de la igualdad política, la
libertad individual, la democracia y las reglas de la mayoría.
La legitimidad del gobierno: Locke llega a la conclusión de que la sociedad política, o sea, el
gobierno, en tanto sea legitima, representa u contrato social entre quienes han “consentido
formar una comunidad o gobierno donde la mayoría tiene derecho para actual e imponerse a los
demás”. Por ende, ningún gobierno es legítimo a menos que goce del consentimiento de los
gobernantes, y ese consentimiento no puede darse salvo mediante la regla de la mayoría. Loche
es fiel al principio en el cual se dice que la única forma legítima de gobierno es aquella que se
basa en el consentimiento de los gobernados.
La legitimidad del gobierno: Si el pueblo retiene para si el poder legislativo, junto con el poder
de designar a quien habrá de ejecutar las leyes, entonces “la forma de gobierno es una
democracia perfecta”. Si ubican el poder “en manos de unos pocos hombres selectos, sus
herederos o sucesores, entonces es una oligarquía, o bien en manos de un hombre, en ese caso
es una monarquía”. ¿Quién ha de juzgar si el gobierno ha abusado de su confianza? El pueblo
mismo.
Respuestas de Locke a preguntas
¿Cuál es la asociación adecuada en la que debería establecer un gobierno democrático?
Locke sostuvo que la democracia no requería una unidad política pequeña, como una ciudad-
estado, en la que todos los miembros del demos pudieran participar directamente en el gobierno.

¿Qué personas deberían constituir el demos?


Locke creía que los niños no deberían gozar de los derechos plenos de la ciudadanía. Locke
adopto la visión tradicional de que las mujeres deberían quedar excluidas del demos.
¿Qué organizaciones o instituciones políticas se necesitan para gobernar?
Debía incluir el recurso a representantes elegidos por el pueblo. Locke exige la representación.
Montesquieu: cuando el rechaza la clasificación de Aristóteles, el distingue tres tipos de
gobierno: la monarquía “en la que una única persona gobierna mediante leyes fijas y
establecidas”; el despotismo “en el que una única persona dirige todo a su voluntad y capricho”
y el gobierno republicano (o popular) que puede ser de dos tipos (dependiendo si “el pueblo en
su conjunto o solo una parte de él está investida del poder supremo”), el primero es una
democracia y el segundo una aristocracia. Según Montesquieu, una condición necesaria para la
existencia de un gobierno es que las personas en quienes reside el poder supremo posean la
cualidad de la “virtud publica” que significa estar motivado por un deseo de alcanzar el bien
común. Montesquieu afirma que sin una virtud publica firma, es probable que la república
democrática sea destruida por el conflicto entre diversas “facciones”, cada una de las cuales
persigue su propio interés a expensas del bien común.
Hume: Con el fin de disminuir el potencial destructivo del faccionalismo, sostenía Hume, más
grande es en realidad mejor, porque en las asociaciones más grandes cada representante debe
encargarse de una mayor diversidad de intereses.
Rousseau: afirma que la democracia es incompatible con las instituciones representativas, “la
soberanía del pueblo no puede ser representada”.” En las repúblicas antiguas el pueblo jamás
tuvo representantes…En el instante en que un pueblo consiente en ser representado, ya no es
libre, ya no existe”. Rousseau afirma que los gobiernos democráticos solo pueden ser viables si
se unen en confederaciones.
Mill: sostuvo que la libertad individual no puede ser legítimamente transgredida, por el
gobierno, por la sociedad o personas, excepto en los casos en que la acción individual causaría
daño a otros. En el área de lo que él llamaba libertad de pensamiento y discusión, Mill sostenía
que no hay nada que justifique las restricciones legales a la expresión de la opinión. La “colisión
de opiniones adversas” es parte necesaria de la búsqueda de la verdad en cualquier sociedad.
Anticipo, además, un argumento poderoso a favor del voto femenino.
Dewey: la democracia es la forma de gobierno más deseable porque solamente ella provee las
clases de libertad necesarias para el autodesarrollo y el crecimiento individual. La democracia
es más que una mera forma de gobierno, es también un “modo de vida asociada”, en la que los
ciudadanos opinan entre sí para solucionar sus problemas comunes a través de vías racionales,
en un espíritu de respeto mutuo y de buena voluntad. Dewey pone especial énfasis en la
educación. Dewey sostuvo que nadie puede desarrollar su potencial pleno salvo en una
democracia social o en un estado de bienestar democrático. También insistió en que entre los
rasgos más importantes de una democracia social debería incluirse el derecho de los
trabajadores de participar directamente en el control de las empresas que los emplean.
Habermas: argumentaba que la idea de lograr un “consenso racional” dentro de un grupo
presupone la existencia de lo que él llama una “situación de discurso ideal”.
Rawls: procuro desarrollar una justificación de orden político democrático caracterizado por la
justicia, la igualdad, y los derechos individuales. Imagino una situación hipotética en la que se
logra que un grupo de personas raciones desconozcan todos los hechos sociales y económicos
acerca de ellas mismas y se les pide a esas personas que decidan que principios federales
deberían regir las instituciones políticas bajo las que viven. Tras ese velo de ignorancia, sostiene
Rawls, ese grupo unánimemente rechazaría los principios utilitaristas, porque ningún miembro
del grupo sabría si pertenece a una minoría cuyos derechos e intereses podrían verse relegados
bajo instituciones justificadas con motivos utilitaristas. En lugar de ello: la razón y el interés
propio llevaría al grupo a adoptar principios tales como: (1) todos deberían gozar de un mismo
grado de libertad, (2) todos deberían tener la misma oportunidad de buscar cargos y puestos que
ofrezcan mayores recompensas en términos de riqueza, poder, estatus otros bienes sociales, y
(3) la distinción de la riqueza en la sociedad debería ser tal que quienes tienen menos estén
mejor que lo que estarían bajo cualquier otra distribución.
Democracia ideal
Se considera ideal un sistema si se lo considerara parte de, o en ausencia de, determinadas
condiciones empíricas, condiciones que en realidad siempre están presentes en alguna medida.
Un sistema es ideal si es el “mejor” desde el punto de vista moral. Un sistema ideal es un
objetivo que la persona o la sociedad deben esforzarse por alcanzar.
Características de la democracia ideal
La democracia ideal debería tener los siguientes rasgos:
-Participación efectiva (antes de adoptar o rechazar políticas, los miembros del demos tienen la
oportunidad de dar a conocer a los demás miembros sus opiniones al respecto).
–Igualdad de votos (los miembros del demos tienen la oportunidad de votar a favor o en contra
de una política).
–Electorado informado (los miembros del demos tienen la oportunidad de votar a favor o en
contra de una política).
–Control ciudadano del programa de acción (el demos decide que asuntos se incluyen en la
agenda de la toma de decisiones y como han de incluirse allí).
–Inclusión (cada uno de los miembros del demos tienen derecho a participar en las
asociaciones).
–Derechos fundamentales.
Democracia ideal y representativa
En las democracias representativas modernas, los rasgos de la democracia ideal están en la
variedad de instituciones políticas. Entre las más importantes se encuentra la institución misma
de la representación. Otras instituciones importantes incluyen:
-Elecciones libres, limpias y periódicas. Los ciudadanos pueden participar en dichas elecciones
tanto en calidad de votantes como de candidatos.
-Libertad de expresión. Los ciudadanos pueden expresarse en público sobre temas políticamente
relevantes sin temor al castigo.
-Fuentes de información independientes. Existen fuentes de información política que no se
hallan bajo control del gobierno ni de grupo único alguno.
-Libertad de asociación. Los ciudadanos tienen derecho a formar organizaciones políticas
independientes y participar en ellas.
Democracias reales
Ningún sistema político real tiene posibilidad de alcanzar todos los rasgos de su ideal
correspondiente. Así, las instituciones de muchos sistemas resultan suficientes para lograr un
nivel relativamente alto de democracia, casi no alcanzan para lograr nada parecido a la
democracia perfecta o ideal. No obstante, estas instituciones pueden aproximarse al ideal de
forma satisfactoria. Para las asociaciones menores en población y en área, la democracia directa
parece ser la que mejor se aproxima al ideal del “gobierno por el pueblo”.
La segunda trasformación democrática: de la ciudad-estado al estado nacional se inició con el
desplazamiento gradual de la idea de la democracia.
El valor de la democracia

¿Por qué debería gobernar “el pueblo”? ¿Realmente la democracia es superior a cualquier otra
forma de gobierno?
La historia demuestra que la democracia posee de manera única ciertos rasgos que la mayoría de
las personas considerarían deseables: (1) la democracia ayuda a prevenir que el gobierno sea
ejecutado por autócratas crueles y viciosos; (2) las democracias representativas modernas no
libran guerras entre sí; (3) los países con gobiernos democráticos tienen a ser más prósperos que
aquellos con gobiernos no democráticos; y (4) la democracia tiende a promover el desarrollo
humano; (5) la democracia ayuda al pueblo a proteger sus intereses fundamentales; (6) la
democracia garantiza a sus ciudadanos derechos fundamentales que los sistemas no
democráticos no otorgan ni pueden otorgar; (7) la democracia asegura a sus ciudadanos una
gama más amplia de libertades personales que las demás formas de gobierno; (8) únicamente la
democracia brinda al pueblo la máxima oportunidad de vivir bajo leyes de si propia elección;
(9) Solamente la democracia ofrece a la gente la oportunidad máxima de asumir la
responsabilidad moral respecto de sus elecciones y decisiones en torno a las políticas de
gobierno; (10) solo en una democracia puede existir un nivel relativamente alto de igualdad
política.
Problemas y desafíos

A principios del siglo 21, la democracia enfrento una serie de desafíos.


La desigualdad de recursos
Aunque las economías de mercado descentralizadas alteraron la difusión de la democracia, en
los países donde no estuvieron suficientemente reglamentadas, estas economías terminaron por
producir desigualdades en términos de recursos económicos y sociales.
La inmigración
Después de la Segunda Guerra Mundial hubo un aumento drástico en la inmigración legal e
ilegal. Escapando de la pobreza y la opresión en sus patrias y usualmente careciendo de
educación, los inmigrantes consiguieron trabajos en industrias de servicios o en la agricultura.
El terrorismo
Los actos de terrorismo cometidos dentro de países democráticos se fueron haciendo cada vez
más frecuentes. En respuesta a esos hechos, los gobiernos democráticos adaptaron varias
medidas diseñadas para aumentar la capacidad de la política y demás agencias encargadas de
hacer cumplir las leyes. Algunas de esas iniciativas implicaron nuevas restricciones a las
libertades civiles y políticas de los ciudadanos y, por consiguiente, fueron tildadas de
inconstitucionales o de incoherentes con los principios democráticos.
Sistemas internacionales
Quedaron algunos problemas que ni siquiera la democracia, más grande puso resolver por sí
misma. Para abordar esos problemas, se crearon numerosas organizaciones internacionales
(Naciones Unidas). Estas organizaciones plantearon a la democracia dos desafíos vinculados.
En primer lugar, al trasladar el control ultimo de las políticas en un país en un área determinada
hacia un nivel internacional, reducía en la medida correspondiente la influencia que los
ciudadanos podían ejercer sobre dichas políticas por vías democráticas. En segundo lugar, todas
las organizaciones internacionales carecían de las instituciones políticas propias de la
democracia representativa.
Transición, consolidación, colapso
En muchos de los países que consumaron la transición a la democracia, los problemas y
desafíos que enfrento la democracia fueron particularmente serios. Los obstáculos en la senda
hacia una consolidación exitosa de las instituciones democráticas incluyeron problemas
económicos, como la pobreza generalizada, el desempleo, desigualdad, una inflación e índices
bajos o negativos. En ciertos países que han hecho la transición a la democracia, puede ocurrir
que las nuevas instituciones democráticas permanezcan débiles y frágiles.

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