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Ejemplo de texto argumentativo.

La formación musical no es una asignatura imprescindible en la enseñanza obligatoria.

• Opinión o tesis

La música es fundamental para el ser humano, alegra y acompaña a lo largo de la vida,

su estudio debería ser obligatorio en la escuela secundaria porque, además de ser

parte de la cultura, complementa muchas otras asignaturas.

• Regla general

En cuanto a su importancia cultural, no olvidemos que no existe una cultura sin música.

• Argumento 1

Para empezar, la música ayuda a definir la cultura igual que otras artes, e incluso los

estudiantes con pocos conocimientos musicales pueden diferenciar los distintos estilos.

Con una introducción sencilla a los elementos básicos de la música un estudiante puede

lograr analizarla de la misma manera que aprende a analizar una obra de literatura o

pintura. Cuando se estudia el Romanticismo en Europa, por ejemplo, un estudiante

podría entender mejor las características de este movimiento no solamente leyendo la

literatura y mirando la pintura, sino también escuchando a Beethoven o a Wagner para

oír la diferente forma de interpretar las ideas románticas a través de sus obras.

• Fuente

Un estudio del Departamento Federal de Educación de Estados Unidos muestra que los

estudiantes que tocan música tienen notas «más altas en pruebas de matemáticas que

aquellos que solamente escuchan música o que no la conocen de ninguna manera»

(FDI, 2000, p. 234).

• Contraargumentación

Es evidente que no se puede afirmar ante los jóvenes que la carrera musical —

interpretación o composición— lleve al éxito rápido y seguro. Recordemos, por

ejemplo, la historia de Mozart —el genio musical del s. XVIII—; a pesar de ser

considerado buen músico, la aristocracia de su tiempo lo despreció, no tuvo nunca una

buena posición económica, las personas que tenía alrededor no lo comprendían y

murió muy joven. Sin embargo, ¿quién podría negar actualmente que su música es una

de las que produce mayor placer? Independientemente de que los jóvenes dediquen su
trabajo a la música o no, estudiar música ayuda indirectamente a mejorar los estudios

de las asignaturas de ciencias y matemáticas porque, precisamente, la comprensión de

los ritmos y de las estructuras de la música es similar a la de las matemáticas.

• Argumento 2

Por otra parte, se puede observar que el poco valor que muchos sistemas escolares dan

a la educación musical se transmite a la sociedad y no solamente significa que los

estudiantes pierden una oportunidad de aprender sobre un arte, sino que, además, los

alumnos que están interesados por la música muchas veces son despreciados por sus

compañeros, lo que puede hacer que se pierdan futuros genios de la música.

• Reserva

La música como asignatura es fundamental, aunque habría que convencer a la

sociedad de que es útil en muchos sentidos.

• Conclusión

En resumen, los estudios musicales complementan muchas otras asignaturas y,

además, permiten que los alumnos entiendan mejor esas otras materias. Si se da más

valor a la música dentro del sistema escolar, los resultados tendrán implicaciones para

este arte y para la vida fuera de la escuela.


PARA ESCRIBIR UN TEXTO ARGUMENTATIVO

ANTES DE ESCRIBIR

1.- PIENSA en la idea central que se propone. Si es posible, documéntate sobre ella desde

lo más general a lo más concreto. Si usas internet, procura que tus fuentes sean fiables;

Si no hay tiempo (caso de un examen), DESECHA las aproximaciones más evidentes y

BUSCA LA ORIGINALIDAD, en todo caso.

2.- ESBOZA el orden de tu argumentación, y piensa en los argumentos que sostendrán tu

tesis. ESCOGE la forma más adecuada para ellos (confrontación de ideas,

argumentos de autoridad, ejemplos, símiles claros y directos...). RESERVA tu argumento

favorito para el final, justo antes de exponer tu tesis.

3.- RECUERDA que no debes emplear opiniones para sostener una opinión. SÓLO los

ARGUMENTOS sostienen la TESIS.

- Tampoco debes emplear argumentos débiles o poco convincentes.

- No te inventes datos.

- No pienses que sólo con exponer buenas intenciones convencerás a nadie.

4.- OBSERVA que tu misión es PERSUADIR O DEMOSTRAR, no sólo escribir un texto

correcto.

5.- ORGANIZA tu escrito con este orden:

- EXPOSICIÓN DE LA IDEA (no de la tesis), y CONCRECIÓN DE LO QUE SE VA A TRATAR.

Procura que además tenga “gancho”.

- EXPOSICIÓN DE LA TESIS (opcional; puedes enunciar la tesis en la conclusión)

- APARATO ARGUMENTATIVO (usa al menos tres argumentos variados en su forma; no

repitas el mismo una y otra vez). Recuerda: RESERVA tu argumento favorito para el final,

justo antes de la conclusión y el enunciado de la tesis.

- CONCLUSIÓN Y TESIS. Ojo: la conclusión debe derivarse de lo que se ha dicho

anteriormente: no debes extraer una conclusión sin conectarla con el resto del escrito.

TAMPOCO INCLUYAS EN LA CONCLUSIÓN UN ARGUMENTO NUEVO: eso despista y quita

fuerza al escrito.

AL ESCRIBIR

- No uses los comienzos más típicos: En el mundo actual, Hoy en día (además es
incorrecto, basta decir Hoy), En nuestra sociedad y otros. Trabaja con algún “gancho”: una

experiencia personal, una anécdota, una noticia reciente, una cita llamativa... algo que

INTERESE al lector. Por lo general, descarta las ideas tópicas y generalmente aceptadas, si

no es para rebatirlas. Ejemplo: “Todo el mundo sabe que el deterioro ecológico es un gran

problema” es un comienzo débil. Mejoraría así: “Mi vecino saca todos los días tres bolsas

de basura”. (Es sólo una idea).

- NUNCA emplees la SEGUNDA PERSONA (el tú) como impersonal: es un RASGO

COLOQUIAL desaconsejable en un escrito objetivo y formal (cuando vas a tal sitio y

encuentras que... debería redactarse cuando se va a tal sitio y se encuentra que... o cuando

alguien va a tal sitio... etc.). Ojo, no se trata de emplear “usted”, sino la impersonalidad.

- No uses “etc.” para dejar de escribir partes del escrito. Sólo se emplea para no

extenderse en lo más consabido o evidente.

- No escribas oraciones demasiado largas o enrevesadas. Procura que sea claro y directo.

- No caigas en coloquialismos, ni en incorrecciones: la incorrección sintáctica, léxica u

ortográfica “saca” al lector del escrito, y estorba la persuasión.

- PROCURA hilar las partes del escrito valiéndote de MARCADORES TEXTUALES: Por lo

tanto, De este modo, Por el contrario, y otros. No abuses de “pero”, “aunque” o “sin

embargo”, que suelen abundar en exceso. Practica la variedad siempre que puedas.

- No repitas palabras, expresiones o estructuras sintácticas sin necesidad. Resulta

machacón y también “saca” al lector del escrito.

- No abuses del término “sociedad”, y menos para referirte a algo tan concreto como

nuestro entorno, o los habitantes de un país o de alguna localidad. “Sociedad” acaba

siendo una “palabra baúl” que quita mucho “color” o concreción al escrito. Y se multiplica

hasta el aburrimiento en los textos argumentativos.

- No concluyas el texto con una llamada a los buenos sentimientos, o apelando a un

supuesto auditorio (“hagamos esto o lo otro”). Se trata de convencer, no de predicar.

- Intenta que la última oración del texto sea especialmente contundente o llamativa. Una

sentencia, un verso, una interrogación retórica... Deja el texto bien rematado, nunca

inacabado.

- REVISA SIEMPRE el escrito. Si es posible, deja pasar algún tiempo desde la redacción. Si

estás en un examen, procura revisarlo cuidadosamente al final. No te dejes los acentos


para colocarlos al final: no te dará tiempo, y se te colarán muchos errores. Acostúmbrate

a la pulcritud hasta cuando escribas con el móvil. En serio.

SOBRE LOS “GANCHOS”:

- La experiencia personal, la observación del entorno y, en general, lo CONCRETO llaman

más la atención que la generalidad y la abstracción.

- Una breve anécdota, o un detalle de humor —relacionado con el tema que se trata—

son siempre muy eficaces. PROCURA VALERTE DE LO QUE CONOCES, y nunca uses ideas

que no te convenzan a ti.

- Lo inesperado o lo imprevisible es más eficaz que lo demasiado consabido. Si vas a incluir,

por ejemplo, una referencia a alguna personalidad pública, no eches mano de famosillos

o futbolistas (demasiada gente lo hace); es mejor referirse a personalidades de la cultura,

de la política internacional, o de ámbitos de cierta exigencia intelectual. Procura estar al

día leyendo periódicos o, al menos, hojeándolos.

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