Está en la página 1de 2

La autoecología se define como una rama de la ecología que se encarga del estudio de las

interacciones entre un individuo, población o especie con el ambiente total en el que habita. Esto
engloba a las relaciones tanto con los elementos vivos como con los no vivos del ecosistema
donde la especie desarrolla sus funciones vitales.

podemos afirmar que la autoecología es una rama mayoritariamente experimental que se basa en
explorar variables como la humedad, luz, temperatura y nutrientes con la intención de
comprender las necesidades, historia vital y comportamiento de los distintos seres vivos en su
medio natural.

La demoecología es por lo tanto la ciencia encargada de estudiar la estructura, dinámica y


características de las poblaciones que ocupan una determinada región. Dependiendo del enfoque
a considerar puede tratarse como una especialidad de la demografía (en caso de estudiar
poblaciones humanas) o de la ecología (capaz de abordar poblaciones de cualquier especie).

La demoecología es una disciplina que se encuentra estructurada por dos interesantes ciencias
que guardan un estrecho margen entre sí, la demografía y la ecología.

Se puede definir a la demografía como la ciencia social encargada de estudiar la estructura,


dinámica y características de las poblaciones humanas.

Mientras que por otro lado la ecología es la rama de la biología encargada de estudiar las
relaciones entre los organismos vivientes y su respectiva interacción con el medio en el que
habitan.

La sinecología se encarga de estudiar las relaciones que tienen las comunidades biológicas con sus
ecosistemas o hábitats. Por este motivo, esta rama ecológica es también conocida bajo el nombre
de “ecología de las comunidades”.

Sinecología Descriptiva: Tal como su nombre lo indica, la sinecología descriptiva ayuda a detallar
las características de las estructuras que forman parte de las comunidades, así, este estudio
permite identificar factores como los tipos de especies que conforman un grupo, sus
características reproductivas, las especies que están en peligro de extinción, entre otros.

Sinecología Funcional: Por su parte, la sinecología funcional hace uso de la información obtenida
en la sinecología descriptiva para poder estudiar verdaderamente cómo interaccionan las
comunidades biológicas con su entorno. Un ejemplo de sinecología funcional es la cadena
alimentaria, donde se estudia todo el proceso que realizan ciertas especies para poder aprovechar
los recursos que su hábitat le ofrece para su alimentación.

La fotosíntesis es el proceso metabólico por el que las plantas verdes convierten sustancias
inorgánicas (dióxido de carbono y agua) en sustancias orgánicas (hidratos de carbono)
desprendiendo oxígeno, y lo hacen aprovechando la energía de la luz solar. Además, es el principal
proceso de nutrición de las plantas y de otros organismos dotados de clorofila.
Tipos de fotosíntesis

Fotosíntesis oxigénica, aquella que produce azúcares útiles para la planta y, a su vez, consume
dióxido de carbono (CO2) y subproduce oxígeno (O2). Este tipo es fundamental para la respiración,
dado que funciona con el intercambio de gases a la inversa.

Fotosíntesis anoxigénica, aquella que no produce oxígeno (O2), pero aprovecha la luz solar para
romper moléculas de sulfuro de hidrógeno (H2S). De esta manera, libera azufre a su entorno o lo
acumula en el interior de las bacterias que son capaces de llevarla a cabo.

1.-Absorción: en la etapa de absorción la planta absorbe agua y minerales del entorno,


generalmente mediante sus raíces.

2.-Circulación: en esta etapa de la fotosíntesis de las plantas los nutrientes absorbidos circulan a
través del vegetal hasta las hojas, que es donde se realizar casi siempre la fotosíntesis.

3.-Fotosíntesis: en la etapa propia de la fotosíntesis es donde se lleva a cabo el proceso de


transformar agua, dióxido de carbono y luz en energía para la planta. Es un proceso muy complejo
en el que pueden diferenciarse dos grandes fases de la fotosíntesis: la fase luminosa y la fase
oscura. En la fase luminosa, la planta utiliza la energía lumínica para convertir las moléculas de
CO2 y H2O en ATP, una unidad básica de energía bioquímica que todos los seres vivos usamos. Los
responsables de esto son los cloroplastos, unos orgánulos que cuentan con su propio ADN y están
presentes en todos los seres vivos capaces de llevar a cabo el proceso de fotosíntesis gracias a la
clorofila que contienen, que les da a las plantas su color verde característico. Aquí puedes
aprender más sobre Qué es la clorofila y sus tipos. En la fase oscura, el ATP producido en la fase
luminosa se transforma en materia orgánica, en un proceso químico complejo que ya no necesita
de luz.

4.-Alimentación y crecimiento: por último, la planta usa los compuestos producidos para
alimentarse y para producir nuevas estructuras y crecer.

También podría gustarte