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"CASUALDE JUAN JOSE S-AMENAZAS - DAÑO Y VIOLACION DE

DOMICILIO -DESOBEDIENCIA JUDICIAL - todos en concurso real en


calidad de autor (Arts. 149 bis,150, 183, 239, 45 y 55 del CP) S/
RECURSO DE CASACION". Nº 1820/21
RESOLUCION Nº90
__________________________________________________

PARANÁ, 6 de junio de 2022.


VISTO:
Esta causa caratulada:"CASUALDE JUAN JOSE S-AMENAZAS -
DAÑO Y VIOLACION DE DOMICILIO -DESOBEDIENCIA JUDICIAL - todos
en concurso real en calidad de autor (Arts. 149 bis,150, 183, 239, 45 y
55 del CP) S/ RECURSO DE CASACION". Nº 1820/21, del registro de esta
Cámara de Casación Penal, y
CONSIDERANDO:
I- Que mediante el escrito presentado en 11/04/2022, la Dra. María
Amelia Angerosa de Céspedes interpuso Recurso de impugnación
extraordinaria, contra la Sentencia dictada por esta Cámara de Casación en
fecha 28/03/2022, a través de la cual se resolvió: "RECHAZAR el Recurso de
Casación interpuesto por la Sra. Defensora Técnica de Juan J. CASUALDE, Dra.
María Amelia ANGEROSA en fecha 05/09/2021 y en consecuencia CONFIRMAR
la Sentencia de fecha 11/08/2021 dictada por el Tribunal de Juicios y
Apelaciones de GUALEGUAY".
Adujo que la resolución atacada está viciada de motivación arbitraria
e ilogicidad, al confirmar la condena impuesta por el Tribunal de Gualeguay, sin
la más mínima consideración de las circunstancias del caso, la naturaleza de
los hechos atribuidos y, además, inculpándole un elementos en contra de
Casualde como el de haber actuado con violencia de género, lo que en ningún
momento integró la sentencia dictada por el mencionado Tribunal de
Gualeguay.
Aclaró que injusta y arbitrariamente se dictaron dos autos de
elevación a juicio durante el transcurso de la IPP con idénticas atribuciones de
ilícitos penales, pero con petición de penas en forma diferente en cuanto a la
cantidad de tiempo de condena solicitado, y la diferente modalidad del
cumplimiento de la misma (en un caso de cumplimiento condicional y en el
otro de cumplimiento efectivo), pero en ninguno de los actos procesales –léase,
declaración del imputado- a Casualde se le atribuyó haber actuado en el
contexto de violencia de género, razón por lo cual, constituyó y constituye una
arbitraria imputación de la cual no pudo defenderse.
Reiteró que la sentencia condenatoria constituye un fallo arbitrario,
pues se basa en premisas y argumentaciones equivocadas y erróneas que no
tienen consonancia con las constancias obrantes en la causa, y en la que no
existe ningún elemento probatorio fehaciente y convincente que acredite los
elementos típicos de la o las figuras de violación de domicilio, daño, amenazas
y desobediencia a una orden judicial que le fueron atribuidos a su defendido.
Adujo que se ha configurado un gravamen constitucional federal
irreparable, por cuanto a través de la decisión adoptada por la Cámara de
Casación Penal se concretó un serio quebranto al régimen republicano de
gobierno (art. 1º, C.N.), tornándose arbitraria por el evidente marginamiento
que se ha consumado respecto de las nulidades articuladas en oportunidad del
Memorial y de la Audiencia de Casación y además por la inexistencia de
elementos probatorios fehacientes que acrediten plenamente la conducta
endilgada, transgrediéndose los límites que la Constitución Nacional impone al
Deber de Investigación inexcusable en toda causa penal y que todo ciudadano
tiene derecho a obtener del Estado de Derecho (art. 18º, C.N.).
Atacó el fallo dictado por esta Cámara, planteando la nulidad de la
sentencia por violación de la garantía del debido proceso y de igualdad y
defensa en juicio (infracción a los arts. 16, 18, 75, inc. 22, y conc. de la
Constitución Nacional; y Convención Internacional de los Derechos Humanos de
todo imputado en juicio.
Reiteró el cuestionamiento respecto de lo inaceptable y perjudicial
que resulta tan solo la lectura de la Sentencia del Tribunal de Juicios de
Gualeguay, donde en forma por demás complicada y confusa se ha utilizado
con exageración inentendible el copia y pegue tan criticado en tiempos
actuales; tornando una tortuosa tarea la transmisión al imputado del contenido
y consideraciones de dicha sentencia. Las transcripciones sucesivamente
"copiadas" en el fallo en el curso de los considerandos, conforman una
innecesaria extensión en una sentencia que, a tenor de las imputaciones
investigadas, todos delitos de talla de menor entidad, la extensa sentencia de
muchísimas páginas, por su extensión impiden efectuar la debida y acorde
comprensión de los conceptos y motivos por los cuales en definitiva Casualde
ha sido condenado.
Concluyó al respecto, que habiendo la sentencia de Casación
aceptado la extensión innecesaria de la sentencia, aunque afirmando que no
existe sanción alguna para tal supuesto, ello sin embargo atenta contra las
Garantías Constitucionales del Debido Proceso y de la Defensa en Juicio: arts.
16 y 18 de la Constitución Nacional, especialmente por la total imposibilidad de
una lectura sensata y coordinada de la Sentencia del Tribunal de Gualeguay, lo
que atenta contra el principio de claridad y entendimiento de los fallos
judiciales.
Como segundo agravio, adujo violación del plazo razonable y de la
doctrina de la Sala Penal del STJER, por irregular sustanciación de la IPP, atento
a la innecesaria y hasta arbitraria elongación de dicha investigación llevada a
cabo con la intervención de dos fiscales que sucesivamente tuvieron
intervención en dicho legajo, con sendos pedidos de elevación de la causa a
juicio por los mismos hechos imputados a su defendido Casualde, con petición
de diferentes solicitudes de condenas. Frente a tales discordantes peticiones de
solicitud de elevación a Juicio, sin haberse formalizado efectivamente la
Elevación peticionada por el Fiscal Dr. Santo, sin que se hubiera peticionado la
prórroga de la I.P.P. en los términos del art. 223 del C.P.P. y sin que se hubiera
explicado fundadamente el por qué del cambio de Fiscal; se puede concluir
afirmando que tales sucesivas peticiones de Elevación a Juicio no fueron más
que una estratagema articulada con la finalidad de obstaculizar la prescripción
penal de los delitos imputados; esto es, cubrir un espacio de tiempo en que el
órgano de la acusación mantuvo inactivo el Legajo Penal.
Entendió que la actuación sucesiva de los dos Fiscales en un mismo
Legajo de Investigación iniciado en el año 2017 y recién resuelto en el año
2021, resulta una clara violación a la garantía del plazo razonable, como así
también a lo normado en el artículo 223 y conc. del Código Procesal Penal, una
clara afrenta a los derechos del imputado, y una concreta vulneración a la
Doctrina Judicial de esta Excma. Sala Penal en el precedente: "COZZI, Carlos
Gabriel s - SU DENUNCIA S/IMPUGNACIÓN EXTRAORDINARIA", Expte. N° 5125-
de fecha 6 de diciembre de 2021-; en el que puntualmente se fijaron los plazos
improrrogables en que debe transcurrir toda investigación penal preparatoria.-
Tal grave omisión, no obstante haber constituído un agravio puesto
de relieve por esta Defensa, no mereció tratamiento alguno por el Tribunal de
Casación, omitiendo toda consideración al respecto, y sólo merituando que
todo lo actuado y lo expresado por el Dr. Crespo se enmarcaba dentro de las
normas legales.-
A contrario de la doctrina judicial sentada por la Sala del S.T.J.E.R., en
la sentencia de la Cámara de Casación y tal como se explicita por el Vocal
Preopinante, allí se rechaza toda consideración de la violación del principio del
plazo razonable.
Concluyó a ese respecto, que la desestimación del agravio, con el
argumento de que en realidad lo normado en el art. 223 del C.P.P. deben ser
considerados como plazos "ordenatorios" por no existir una expresa sanción a
la vulneración de dicho plazo, constituye un inatendible e improcedente
argumento frente a lo preceptuado claramente en lo dispuesto en el art. 192
del Código Procesal Penal que consagra la perentoriedad e improrrogabilidad
de los términos procesales allí determinados y la obligación de observarlos en
el proceso acusatorio.
En relación a la Prescripción de la Acción Penal, adujo que la misma
constituye "el derecho de las partes a impugnar el desarrollo del proceso,
exponiendo el obstáculo, basado directamente en una Norma del Derecho
Penal, que hace inviable la condena impuesta a los escribanos Gastaldi.
Rechazado, sin fundamentos por el Tribunal de Juicio" (sic).
Transcribió nuevamente los hechos imputados a Casualde, para
concluir que se trata de hechos ilícitos que habrían ocurrido, según las
respectivas denuncias, en los años 2017 y 2018; por lo que si bien la
imputación lo es en concurso real, no fueron tratados cada uno de los delitos
atribuidos y la incidencia del tiempo transcurrido a los fines de la admisión de
la prescripción penal en cada uno de ellos. Los hechos denunciados son de
diferentes fechas de supuesta consumación, a lo que debe agregarse que no
surgen corroborados en la causa a través de prueba fehaciente con la certeza
que es necesaria a los fines de una condena penal como la impuesta a
Casualde.
La defensa de prescripción interpuesta, contrariamente a los
irrelevantes argumentaciones que ha expresado el Tribunal de Casación en la
sentencia impugnada, resulta admisible y ello con fundamento en que en el
presente ha transcurrido el plazo de prescripción de la acción en el largo
tiempo que insumiera la prorrogada Investigación Penal Preparatoria.
Destacó que aparece en estos actuados como último acto procesal
interruptivo de la prescripción, el auto de remisión a juicio dictado por la Sra.
Juez de Garantías en fecha 16 de septiembre de 2020, conforme se aprecia del
oficio que encabeza el presente legajo, habiendo transcurrido a esa fecha y
hasta el presente un término superior al máximo de pena previsto para el
delito endilgado -dos años-, sin que haya operado algún otro acto con entidad
para interrumpir la prescripción a tenor de lo normado en el art. 67 del
catálogo sustantivo.
Como otro agravio, insistió en la atipicidad del delito atribuido como
"Desobediencia a una orden Judicial", comprendida como Tercer hecho, donde
se le atribuyó como actividad delictiva en un proceso penal el de haber
violentado una orden judicial impartida por el Juez de Menores y Familia y en el
ámbito de un proceso familiar de otro Juzgado; orden Judicial que en el Juzgado
de Familia de Gualeguay no fue objeto de denuncia alguna por incumplimiento,
que no impedía que Casualde tuviera contacto con sus tres hijos menores, a
todo lo cual debe agregarse que no se constató en la causa penal que dicha
orden estuviera vigente a la fecha de las supuestas amenazas denunciadas por
R.. Así, sostuvo, la inculpación por el mencionado delito de Desobediencia se
encuentra condenado al fracaso, es decir, permitir la acusación y
consecuentemente una condena contra Casualde por el delito de
Desobediencia a una orden impartida por el Juzgado de Familia de Gualeguay,
resulta totalmente extraña a su juzgamiento en la sede penal.
En el presente proceso, agregó, no se acreditó si dicha orden de
prohibición o de acercamiento se encontraba o no vigente al tiempo en que se
le atribuyera a Casualde o si fue o no denunciada así en el Juzgado de Familia.
Como último agravio, sostuvo que el Tribunal de Casación omitió la
ponderación y tratamiento de otros elementos probatorios que prueban la
ajenidad de la conducta de Casualde en los hechos que le fueran endilgados y
así fuera condenado. Tal como resulta de las constancias del Debate celebrado
en la ciudad de Gualeguay, se tiene que los testimonios aportados por el
órgano de la acusación no resultan de cargo en contra de Casualde; de las
constancias probatorias existentes en la causa, que no fueron merituadas por
el Tribunal de Casación, que conforman un cuadro probatorio total y
absolutamente inconsistente e insuficiente a los fines de la acreditación de
alguna circunstancia vinculada a los hechos de la causa, por demás
irrelevantes e imprecisas, de ninguna manera pueden constituir prueba en
contra de Casualde, máxime en el caso de las declaraciones de algunos de los
testigos denominados de cargo y de las oscuras fotografías, constancias a las
que se les ha asignado una valoración sobresaliente para castigar a Casualde
por los delitos inculpados.
Por último, se agravió por cuanto, tal como surge de la expresa
petición formulada en oportunidad de la interposición del Recurso de Casación,
la Defensa interesó en su memorial que, a todo evento para el supuesto de
confirmarse el fallo del Tribunal de Juicios de Gualeguay, se dispusiera la
morigeración del cumplimiento efectivo decidido en dicha sentencia, por un
cumplimiento de la misma en forma condicional. Las esenciales y atendibles
razones que ya fueron explicitadas en la audiencia de Casación, no merecieron
la debida consideración y tratamiento por el Tribunal de Casación, razón por la
cual y para el supuesto de confirmarse la condena impuesta por el Tribunal de
Juicios y Apelaciones confirmada por el Tribunal de Casación, se solicita se
modifique el cumplimiento de la misma decretándolo en forma condicional, y
bajo las reglas de conducta que resultaren necesarias.
Por lo demás, solicitó también que se tenga en cuenta que la velada
imputación sobre el denominado "contexto de violencia de género" que
pretende atribuírsele a Casualde no debe ser considerado ni como delito ni
como ingrediente cargoso a los fines de la condena; y ello así por no haber
habido requerimiento del Ministerio Público Fiscal en su oportunidad, esto es,
no haber integrado el objeto de la imputación delictiva atribuida a Casualde.-
II- a) Ingresando al estudio de la cuestión traída a resolver,
corresponde analizar la admisibilidad del recurso intentado, es decir, verificar
si se recurrió por el medio y en los casos expresamente establecidos en el
Código, si lo interpuso un sujeto legitimado, en las condiciones de tiempo y
forma determinadas, con específica y separada indicación de los motivos en
que se sustenta.
En esa tarea, advertimos que el recurso articulado es el medio
establecido contra las sentencias dictadas por la Cámara de Casación; que ha
sido interpuesto en legal término, y que la recurrente se encuentra legitimada.
II- b) En segundo término, corresponde constatar si se ha invocado
alguno de los motivos taxativamente previstos por la normativa procesal.
En relación a este extremo, el art. 521 de nuestro ordenamiento
establece dos causales que habilitan la instancia extraordinaria provincial, a
saber: En los supuestos que correspondiere la interposición del recurso
extraordinario federal, y cuando la sentencia de la Cámara de Casación Penal
resulte contradictoria con la doctrina sentada en fallo anterior del mismo
tribunal o del Tribunal Superior de Justicia sobre la misma cuestión.
III- a) Adentrándonos en los fundamentos que esgrime la Dra. Angerosa
en la formulación de su impugnación extraordinaria, cabe destacar
liminarmente, que todos ellos, aún los que -según la Defensa- no merecieron
de esta Cámara de Casación ningún tratamiento, fueron efectivamente
analizados y contestados en la sentencia ahora atacada.
Al respecto, la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia en “ADAM” -
sent. del 15/04/2015-, fue contundente al señalar que la queja que no tuviera
idoneidad para demostrar que la resolución cuestionada adolecía de vicios
constitucionales, o de arbitrariedad, no podía acceder a la revisión
extraordinaria, que no se trata de una tercera instancia de revisión donde se
discuten cuestiones de “hecho y prueba”, y que en consecuencia, la
impugnación extraordinaria que no tenga una fundamentación adecuada,
debe ser declarada inadmisible.
También se ha destacado que, de acuerdo a lo sostenido por la CSJN
respecto a la correcta deducción del recurso extraordinario, es menester "que
se lo funde, dado su carácter autónomo, mediante un preciso relato de los
hechos de la causa, de la materia federal en debate y de la vinculación
existente entre ésta y aquellos. El escrito respectivo ha de contener, además
una crítica concreta y circunstanciada de la sentencia que se impugna,
debiendo el apelante rebatir todos y cada uno de los fundamentos en que se
apoya el a quo para arribar a las conclusiones que lo agravian" (Fallos:
305:706).
Es importante destacarlo, toda vez que, como hemos referido en
numerosos antecedentes, si bien se ha habilitado el remedio extraordinario
para supuestos de arbitrariedad, tal causal constituye una creación pretoriana
de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, para aquellos supuestos en que
se presentan "omisiones y desaciertos de gravedad extrema en que, a causa
de ellos, las sentencias quedan descalificadas como actos judiciales" (Fallos
302-1191). Así, la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha descalificado
mediante dicha doctrina, pronunciamientos o decisiones que no llegan a ser
sentencia en términos que satisfagan los reclamos de la Constitución Nacional.
III- b) En efecto, la Defensa principia su recurso de impugnación
extraordinaria reiterando el agravio que ya formulara al motivar la casación,
respecto de la (innecesaria) extensión de la sentencia y de lo que considera un
exceso de copie y pegue; aunque, ahora, revestido el agravio de una supuesta
vulneración de garantías constitucionales, referidas a la comunicación de lo
resuelto al imputado.
El agravio fue específicamente tratado en la sentencia casatoria, lo que
incluso admite la recurrente, aunque disconformándose con la respuesta allí
dada (lo que, claro está, no puede constituir agravio conducente a los fines de
habilitar el extraordinario remedio provincial intentado).
Igualmente, no puede dejar de advertirse que la recurrente no sólo reitera
una vez más un planteo ya respondido, habiéndose resuelto que si bien la
sentencia era extensa cumplía con lo que legalmente corresponde (esto es,
brindar una suficiente motivación) y no existía "sanción" alguna frente a una
sentencia voluminosa, sino que la misma Defensa incurre en el vicio que
denuncia. Ello así, por cuanto en su (también extenso) memorial, dedica
muchas páginas a este agravio sin sustento, reiterando literalmente lo que ya
había planteado en su escrito de Casación; ello al punto de advertirse los
mismos errores de tipeo y hasta de imputados que se advirtieran en el primer
recurso.
Así, se lee ahora, como ocurría en el recurso de casación, expresiones
como "se trata de hechos iliícitos que le fueron atribuídos" o "ya había
transcurrido el plazo de prescción de la acción penal", errores que, aunque
insignificantes e intrascendentes, llaman la atención por su literal repetición.
Más llamativa aún resulta, al respecto, la referencia a "la condena
impuesta a los escribanos Gastaldi", lo que, de más está aclararlo, resulta una
expresión absolutamente ajena a esta causa, y cuya repetición tanto en el
escrito casatorio como en el de impugnación extraordinaria (más aún, frente a
una parte que denuncia exceso de copie y pegue en el Tribunal), llama
poderosamente la atención.
III- c) Similar situación se advierte respecto de los cuestionamientos
sobre la supuesta prescripción de los delitos imputados, y la alegada violación
del plazo razonable.
Respecto de la prescripción, la sentencia de Casación le dedica un
apartado completo (4-1) en la que, luego de precisar las causales de
prescripción de la acción penal y de reseñar las circunstancias de la causa que
también analizó el Tribunal de juicio, concluyó que no correspondía hacer lugar
al pedido, por cuanto la defensa no había tenido en cuenta la existencia de la
citación de fecha 26/11/2018 como acto interruptivo; sobre lo cual, al presentar
la presente impugnación extraordinaria, poco dice la Defensa, reiterando los
argumentos que esgrimiera con anterioridad a la sentencia de casación.
Esta Cámara entendió, al respecto, que la Defensa omitió un
razonamiento acorde a las pautas legalmente establecidas en el Código Penal,
lo que importa una fundamentada respuesta al planteo, y que no fue
considerado por la parte al formular la presente impugnación.
Más llamativo resulta que la Defensa refiera que el planteo de afectación
a la garantía de plazo razonable "no mereció tratamiento alguno por el Tribunal
de Casación, omitiendo toda consideración al respecto, y sólo merituando que
todo lo actuado y lo expresado por el Dr. Crespo se enmarcaba dentro de las
normas legales", lo que aparece como una inentendible minimización de la
respuesta dada por esta Cámara.
Ello así, por cuanto de la simple lectura de la sentencia en cuestión, se
advierte que lo referido al plazo razonable mereció un apartado (4-4 a) en
relación a la sustanciación de la IPP; y específicamente se le dedicó un extenso
acápite (poco más de cinco páginas del primer voto) a la supuesta contrariedad
de lo resuelto con la doctrina del STJER, en el que se expresó claramente que
nos encontrábamos frente a casos distintos, por lo que la "doctrina" (basada en
un solo precedente del STJER) no resultaba aplicable a este caso.
No podemos por eso pensar en una omisión al respecto, por parte de esta
Cámara; mucho menos, a que el agravio no mereció tratamiento, habida
cuenta de la motivada respuesta referida; el hecho de que desde la Defensa se
sostenga una interpretación o postura diversa a la sostenida por el Tribunal, no
implica per se arbitrariedad en la respuesta. Ello adquiere mayor relevancia
aquí, al momento de analizar la procedencia de la impugnación extraordinaria
ahora formulada, respecto de la cual se precisó por parte del STJER que "no
constituye materia federal la interpretación y alcances de las normas penales y
su aplicación conforme a las constancias acreditadas en la causa (C.S.J.N.,
Fallos: 293:677, 294:295, 300:575 y 1170)  no siendo un supuesto que
válidamente autorice el acceso a la vía extraordinaria la discrepancia con la
solución que los jueces dieron al conflicto traído a decisión (C.S.J.N, Fallos:
293:677,  294:295,  300:575  y 1170) ... porque la tacha de arbitrariedad se
reserva para aquellos pronunciamientos desprovistos de todo apoyo legal,
fundados tan sólo en la voluntad de los jueces (CSJN, Fallos: 112: 384; 131:
387; 150: 84). Ni siquiera el error en la interpretación de la ley o en la
estimación de la prueba, sea cual fuera su gravedad, hace arbitraria una
sentencia porque la existencia de él demuestra que en el pronunciamiento no
se ha desatendido la ley o la prueba (CSJN, Fallos: 207:72)" (ver STJER
"ZUBILLAGA", resol. del 19/08/2020).
III- d) Lo mismo vale respecto de los restantes planteos que esgrime
ahora la Defensa, que no sólo importan una reiteración de lo ya expresado en
el escrito de Casación, sino que recibieron una fundamentada respuesta por
parte de esta Cámara.
Así, las críticas a la valoración de la prueba, fueron analizadas por esta
Sala en el apartado 4-2 de la sentencia atacada; la supuesta "atipicidad" del
delito de desobediencia, en el apartado 4-3 (donde se concluyó que no sólo la
conclusión había sido profusamente explicada por el a quo, sino que la posición
de la recurrente no es la sostenida por esta Sala); la modalidad de
cumplimiento de la pena -prisión efectiva- en el apartado 4-4 b (donde se
destacó el carácter provisorio del monto referido en la remisión a juicio); y la
referencia a la violencia de género, en el 4-4 c (destacándose allí que la misma
no constituye una agravante típica de ninguno de los hechos atribuidos, no fue
sorpresivo y estaba solo relacionado con la mensura final de la pena o
sanción).
IV) Como puede advertirse, los motivos en que pretende fundar la
Defensa la habilitación de la impugnación extraordinaria provincial, carecen de
sustento suficiente para tal fin; ello así, por cuanto -más allá de las referencias
en abstracto a supuestas afectaciones de garantías constitucionales, que
enuncia aunque no desarrolla-, el remedio ahora intentado no trasunta más
que una reedición de anteriores planteos, oportunamente tratados y
respondidos por esta Cámara de Casación.
En ese sentido, el Máximo Tribunal nacional ha sido claro al sostener que
no es un supuesto que válidamente autorice el acceso a la vía extraordinaria,
la sola circunstancia de que la decisión contenida en el fallo cuestionado no
responda cabalmente a los intereses defensivos (C.S.J.N, Fallos: 293:677,
294:295,  300:575  y 1170); criterio, a su vez, sostenido por el STJER en
"GRIEVE, Isolina" (sent. del 19/12/2019).
Por ello;
SE RESUELVE:
I- RECHAZAR la Impugnación Extraordinaria presentada en fecha
11/04/2022 por la Dra. María Amelia Angerosa de Céspedes, contra la
Sentencia dictada por esta Cámara de Casación en fecha 28/03/2022. Costas a
la recurrente.
II- Protocolícese, notifíquese y oportunamente devuélvase a origen.

Marcela BADANO Marcela DAVITE Hugo PEROTTI

CONSTE: Que la SENTENCIA recaída en las presentes actuaciones, incorporada


al lex y pasada a estado procesal, fue dictada por los integrantes del tribunal -
Dres. Marcela BADANO, Marcela DAVITE y Hugo Perotti-, ANTE MI QUE DOY FE. -
LEY 10500 y Resolución STJER N° 28/20 del 12/04/2020, Anexo IV-.

SECRETARIA, 6 de junio de 2022.-.


Ariel N. Avellaneda
-Secretario Interino-

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