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La curiosa relación entre la

microbiota intestinal, la soledad y


la sabiduría
7 septiembre 2021 21:41 CEST

Autor Joaquín Mateu Mollá Profesor Adjunto en Universidad Internacional de Valencia, Doctor en Psicología Clínica,
Universidad Internacional de Valencia

Las personas sabias albergan un conocimiento que trasciende lo


puramente académico. Por su parte, las personas que viven en soledad
experimentan un sentimiento de dolorosa desconexión respecto al
resto de seres humanos que les rodean. ¿Pero qué relación guardan
ambos fenómenos con lo que sucede en nuestras tripas? Mucho más de
lo que parece, según los últimos estudios científicos. Concretamente, la
elevada riqueza de nuestra flora intestinal se asocia a niveles bajos de
soledad, a mayor sabiduría y a una tendencia acentuada a aprovechar
el apoyo social disponible.

El eje intestino-cerebro
Decir que el cerebro humano alberga misterios insondables no es nada
nuevo. Después de todo, se trata del órgano sobre el cual se cimienta
todo cuanto somos, nuestra personalidad y nuestros anhelos . Pese a que el
conocimiento acumulado sobre el mismo crece exponencialmente,
todavía estamos muy lejos de desentrañar por completo sus
complejidades.

Uno de los aspectos que más interés está suscitando durante los
últimos años es el modo particular en que la microbiota intestinal,
entendida como el conjunto de microorganismos que habita en ese
rincón tan recóndito del cuerpo, puede asociarse a dimensiones
psicológicas tan aparentemente alejadas de las entrañas como
los pensamientos y los sentimientos.

El eje intestino-cerebro (gut-brain axis) escenifica nítidamente este tipo


de relaciones. Lo hace planteando una comunicación bidireccional
entre ambos órganos e introduciendo incógnitas fascinantes sobre
cómo ciertos hábitos interfieren en la salud emocional o neurológica.
Pese a que en sus inicios la mayor parte de los estudios se centraban en
las interacciones entre la dieta y los trastornos de ansiedad o del estado de
ánimo, recientemente se ha introducido la posibilidad de que la citada
microbiota pueda explicar (al menos parcialmente) fenómenos tan
filosóficamente profundos como la sabiduría o la soledad. En este
artículo se delineará, precisamente, esta interesante cuestión.

Sabiduría, soledad y salud emocional


La sabiduría y la soledad son fenómenos difícilmente definibles,
aunque en ambos casos existen acepciones coloquiales que nos ayudan
a apresar su significado. Entenderlos es importante porque ambos
impactan directamente en nuestro bienestar psicológico: mientras el
primero nos protege del sufrimiento inherente a la vida , el segundo promueve
trastornos como la depresión mayor.

Las personas sabias albergan un conocimiento que trasciende lo


puramente académico, y que generalmente parte de la experiencia
reflexiva sobre la propia existencia. Se trata de una dimensión que no
solo facilita una mejor resolución de los problemas cotidianos, sino que
también supone una aproximación más serena a las tensiones
naturales que se desprenden del hecho de vivir. La sabiduría permite una
visión privilegiada de las cosas que aúna la sensibilidad y la inteligencia de
un modo armónico y proactivo.

La soledad, por su parte, es un sentimiento de dolorosa desconexión


respecto al resto de seres humanos que nos rodean. Como valoración
subjetiva que es, cuesta cuantificarla. Quien vive sumido en esta
sensación cree estar desprovisto de todo tipo de apoyos (emocional,
instrumental, etc.), lo que entorpece extremadamente su capacidad
percibida para adaptarse al estrés.

Una de las funciones de la psicología es comprender ambas realidades


y determinar qué mecanismos psicoterapéuticos permiten
optimizarlas. No obstante, el enfoque integral desde el cual hoy en día se
contempla la salud ha abierto la puerta a que puedan analizarse también
bajo el prisma de la Biología. Veamos, pues, qué nos dice la Ciencia
actual sobre la forma en que el intestino puede contribuir a esta
empresa.

Sentir que estamos solos en el mundo depende


de la flora intestinal
En el cuerpo humano habitan aproximadamente 38 billones de
microorganismos. Cada uno de nosotros actúa, por tanto, como anfitrión
de una cantidad impresionante de virus, bacterias y arqueas.
Aproximadamente tres kilogramos de nuestro peso corporal
corresponden a estas… ¡el doble de lo que pesa un cerebro promedio!
El intestino es uno de sus repositorios fundamentales , al dar cobijo a la
mayoría de estos diminutos polizones. Su número o composición es
variable, además de único para cada individuo, como una huella
digital.

Concretamente depende de aspectos tan específicos como la dieta, el


modo en que se cocinan los alimentos, la masa corporal o el consumo de
fármacos. A todo ello se suman el estilo de vida, el ejercicio físico o el
entorno en que residimos habitualmente.

En este contexto, un estudio reciente concluyó que la elevada riqueza de


nuestra flora intestinal se asocia a niveles bajos de soledad, a mayor
sabiduría y a una tendencia acentuada a aprovechar el apoyo social
disponible. Así pues, la variedad de microorganismos en esta región del
cuerpo influye en variables clave para la vida emocional y puede
explicar indirectamente los efectos positivos de ciertos hábitos sobre la
salud psicológica.

Más en concreto, se encuentra una relación lineal entre la diversidad


alfa (que considera la flora a nivel local) y la sensación subjetiva de no
estar solos en el mundo. Por su parte, existe una asociación positiva
entre la diversidad beta (que contempla el número de microorganismos
locales en contraste con el de los regionales) y los índices de sabiduría.

Estos resultados son muy interesantes, pues sustentan el conocimiento


previo sobre la relación entre la pobreza microbiótica y la fragilidad de
la salud mental, pero aportando un punto de vista útil para el futuro de
la psicoterapia.

Quizá, en el futuro, podamos hacer uso de estos avances para


contribuir a mejorar la calidad de vida de muchas personas.

Respon a les següents preguntes:


1-Quines condicions s’associen per a què un ésser humà tingui un elevada
riquesa en la seva flora intestinal?
2-Segons els últims anys la microbiota intestinal , a quines condicions
psicològiques s’associa?
3-Segons l’article la saviesa a què es relaciona? I la solitud?
4-Més o menys quants microorganismes habiten en un cos humà?
5-Segons l’article més o menys que pesa un cervell humà?
6-On es localitzen la majoria de microorganismes? El seu nombre i composició
és igual per a tots els éssers humans? Per què?

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