TRABAJO DE FORMACIÓN CIUDADANA Y CÍVICA PERSONAJES DE LA HISTORIA

TUPAC AMARU II
RESEÑA HISTORICA:

Su verdadero nombre fue José Gabriel Condorcanqui Noguera, siendo sus padres don Miguel Condorcanqui y doña Rosa Noguera. Nació en Surimana (al sur del Cusco) en 1738. Heredó los cacicazgos de Surimana, Pampamarca y Tungasuca y se casó con doña Micaela Bastidas con quien tuvo tres hijos: Felipe, Mariano y Fernando. Fue un hombre de considerable fortuna, especialmente por dedicarse al comerci o y al arrieraje (transporte de mercancías en mulas). A la par, tuvo una gran solidaridad con los pobladores indígenas que sufrían la excesiva explotación de los españoles en las minas, obrajes y repartos mercantiles. Asímismo protestó contra las reformas fiscales que implantó el visitador Antonio de Areche (aumento de tributos, alcabalas y aduanas) desde 1778. En 1780 lideró una gran rebelión anticolonial donde ganó la batalla de Sangarará y estuvo a punto de tomar el Cusco. Sin embargo las fuerzas enviada s por el virrey Jáuregui lo derrotaron en la batalla de Checacupe y lo capturaron en Langui. Murió descuartizado el 18 de mayo de 1781 en la plaza de armas del Cusco.
TRANSCENDENCIA HISTÓRICA:

En 1776, presenta una petición oficial para que los indios sean liberados del trabajo obligatorio en las minas. Frente a la negación de las autoridades de Lima, toma medidas más radicales. En 1780, se pone a la cabeza de la rebelión popular más importante de la historia del virreinato.

Los tributos excesivos, la "Mita" y los abusos de los Corregidores han sido las causas principales de la revuelta india que, en noviembre de 1780, estalló en el valle de Tinta. Durante esta rebelión, el Corregidor Arriaga fu e hecho prisionero y ejecutado, por órdenes del jefe José Gabriel Condorcanqui, hijo de Miguel Condorcanqui y descendiente por parte de su madre de TupacAmarú, el último soberano Inca, de quien adopta el nombre. Aún si al comienzo el movimiento reconocía l a autoridad de la corona de España, se transforma rápidamente en un movimiento independentista, luchando contra los abusos de los españoles. Después de haber vencido una tropa de 1200 españoles en Sangarará, TupacAmarú no se decide a marchar sobre Cuzco sino que regresa a su ciudad natal en Tungasuca. Desea negociar la paz, reconociendo que su objetivo no es la guerra contra los españoles sino terminar con los abusos de los Corregidores. Eso le da tiempo a los españoles de organizar la resistencia y los reb eldes son vencidos una primera vez, el 8 de enero de 1781, por el ejército enviado por el virrey, y después entre el 5 y el 6 de abril en Tinta, por las tropas del Mariscal del Valle. Perseguido por el general Ventura Landa en Tatanico, es tomado prisioner o, juzgado, y el 18 de mayo de 1781, asiste al asesinato de toda su familia en la Plaza de Armas de Cuzco, así como de su esposa y consejera, Micaela Bastidas. El juez Areche lo condena a morir descuartizado por cuatro caballos atados a sus cuatro miembros. Pero TupacAmarú es un hombre robusto y sus verdugos no logran matarlo de esta manera. Se ordena entonces su decapitación. Su cuerpo es cortado en pedazos, su cabeza puesta sobre una lanza que se exhibe en Cuzco y Tinta, sus brazos son enviados a Tungasuca y Carabaya, y sus piernas, a Livitaca y Santa Rosa. A pesar de la ejecución de TupacAmarú y su familia, los españoles no logaron apagar la rebelión que prosiguió bajo las órdenes de su medio hermano Diego Cristóbal TupacAmarú, y que se extendió hacia el altiplano boliviano, la región de Jujuy y el noroeste de la Argentina.

El renombre de TupacAmarú se hizo tal que los indios que se habían sublevado en la planicie de Casanare, en Nueva Granada, lo proclaman rey de América. Siguiendo los pasos de sus predecesores que habían intentado encontrar una solución pacífica al conflicto, después de difíciles negociaciones, el nuevo jefe inca acepta bajar las armas en enero de 1782, con la promesa española de ser indulgente hacia los rebeldes y de hacer algo en cuanto a los problemas de los indios. Las rebeliones criollas que siguieron tomaron la costumbre de invocar el nombre de TupacAmarú a fin de obtener el apoyo de los indios.
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MICAELA BASTIDAS:
RESEÑA HISTORICA:

La Institución Educativa de Señorita MICAELA BASTIDAS, nació como anexo del Colegio Nacional Juana Cervantes de Bolognesi, bajo la dirección de la señorita profesora Gladis Fuster De Pozo con Resolución Suprema Nº 660 del 31 de diciembre del año 1963.

Comienza a funcionar como una Institución Educativa Independiente, gracias a la gestión del Diputado señor Juan José Núñez Sarda, siendo nuestra primera Directora Olga Paredes de Núñez, que rigió los destinos de la Institución en los años de 1961 al 1969. Posteriormente continuaron una serie de D irectores que aportaron en mejorar la calidad de la Institución, tenemos: Beatriz Rodríguez Rosado 1969-1974 Esther Privat de Vargas 1974-1976 Rosa Montesinos de Heredia 1976 -1994 César Llerena Salazar 1994-1995 Enrique Carbajal Torres 1995 -1998 Teresa Vargas Casani 1998-2000 Maria Inquilla Bravo 2000 -2002 Elsa Cervantes Oviedo 2002-2006 Maritza Velásquez Apaza 2007 a la fecha Por Resolución Ministerial Nº 2606 con la fecha 15 de octubre del año 1971 el nombre del Colegio Miraflores se cambia por el de la H eroína Micaela Bastidas. La Institución Educativa de señoritas MICAELA BASTIDAS desde su gestión hasta el presente año lectivo ha obtenido logros, gracias al esfuerzo mancomunado de sus destacados Directores, Personal Docente, Personal Administrativo y el apoyo de los Padres de Familia, que han situado entre los mejores de la localidad, la Región y del Perú. La Institución Educativa Micaela Bastidas presta servicios en tres turnos: mañana, tarde y noche, rigen su destino: Sra. Maritza Velásquez Apaza Directora Sr. Nicéforo Cayllahua Vilca Sub-Director de Formación Académica T/Mañana Sra. Lina Díaz Arestegui Sub-Directora de Formación Académica T/Tarde Sr. José Choque Mamani Sub-Director de Formación Académica T/Noche
TRANSCENDENCIA HISTÓRICA:

Micaela Bastidas Puyucawa nació en Abancay (Sur del Perú) en 1745. A los 15 años se casó con el cacique José Gabriel Condorcanqui (Túpac Amaru II) con quien tuvo tres hijos: Hipólito, Mariano y Fernando.

En 1780 lideró, junto a su esposo, la gran rebelión anticolonial bu scando terminar con el mal gobierno, las injustas reformas fiscales y los abusos contra los indios. Al fracasar la sublevación fue capturada y llevada al Cusco, donde fue sentenciada al estrangulamiento. La pena se cumplió en la Plaza de Armas el 18 de ma yo de 1781. El mismo día fueron ejecutados su hijo Hipólito y su esposo Túpac Amaru II.

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MARIANO MELGAR
RESEÑA HISTÓRICA:

NOMBRE DE LA GRAN UNIDAD BRIGADA DE SERVICIOS N° 113 FECHA DE CREACION Y DISPOSITIVOS LEGALES DE CREACION En el año de 1,974, el Comando del Ejército dispuso la creación del Sistema Logístico del Ejército (SILE). Con la Directiva N° 05 JESLE/18.00 del 30 de Octubre 74, se dictó las Normas y Disposiciones para la creación de las Divisiones de Servicios en el Ejército. Esta Gran Unidad, fue creada el 01 enero de 1,975, por Decreto Supremo 0125

GU/DIRIN con el nombre de 3ra. División de Servicios, como elemento de Apoyo Administrativo de la TRM en la Guarnición de Arequipa. La 3ra. División de Servicios N° 113, inicia su creac ión en las instalaciones del Cuartel Mariano Bustamante del Distrito de Mariano Melgar de la Guarnición de Arequipa. El 18 de mayo de 1,975, una parte de la División de Servicios paso ocupar el Cuartel Mariano Melgar ubicado en el Distrito de Tiabaya, loca l adquirido por el Ejército, a la congregación religiosa en la orden Franciscanos; la otra parte de los elementos quedaron en Cuartel Mariano Bustamante y en el local de AUTODEMA en Zamacola. En el año de 1,987, el Comando del Ejército ejecutó la racionali zación de la FO y OMA del Ejército, desactivando la 3ra. División de Servicios y creando en su reemplazo el Destacamento de Servicios N° 113, acción que se le comunicó con O/M N° 09/R1/ del 12 NOV 87. El 01 de Enero de 1,988, el C.G.E. (DIPLANO) emite el COEq N° 54-80 S/A que norma la organización, misión, posibilidades y limitaciones del Destacamentos de Servicios N° 113. El 22 Mayo de 1,991 se realizó la centralización de todas las unidades que conforman el Destacamento de Servicios N° 113 del Cuartel Mariano Melgar a las instalaciones de creación en el Cuartel Mariano Bustamante del Distrito de Mariano Melgar, instalación donde están ubicados hasta la fecha el EM y las UU orgánicas a excepción de la Compañía de Transporte N° 113, que se encuentra en el Cuartel Salaverry. El año 2,003, la Cía Ingeniería y Servicios N° 113, se trasladó al Cuartel Salaverry. El 24 de Enero del 2,005, según el Decreto Supremo N° 004 -2005 Artículo N°1, se crea la Brigada de Servicios N° 113 y con el Artículo N° 2 se desactiva la División.
TRANCENDENCIA HISTÓRICA:

Nació en Tingo, Arequipa, Perú, el 5 de agosto de 1831, siendo hijo de José Mateo Bustamante Dávila y de Rafaela Mantilla. Desde niño la fascinaba todo lo que tuviera

que ver con la carrera militar, lo cual no le a gradaba a su padre, quien, para quitarle esa idea, lo inscribió en un colegio seminario Por 1843, aún siendo estudiante del seminario, ingresa a las filas de Ramón Castilla y Domingo Nieto, quienes estaban iniciando una revuelta contra la dictadura del General Manuel Ignacio de Vivanco. En 1846 asciende a cadete, y poco después ingresa al colegio militar. Peleó en la Batalla de La Palma, el 5 de enero de 1855, al lado de José Rufino Echenique. También peleó en el Combate del 2 de mayo, en el Callao.

HIPOLITO UNANUE
RESEÑA HISTORICA :

El Colegio Hipólito Unanue fue fundado por el Lic. Edilberto Angeles Justo y su esposa, la Lic. Norma Morales Manrique, ambos fundadores del distrito Villa El Salvador y docentes con muchos años de experiencia en la educa ción escolar. Se constituyeron en la primera propuesta educativa privada de Villa El salvador. Los inicios de la idea de crear una institución educativa nace en las primeras clases particulares que Norma Morales e Edilberto Angeles impartían a los hijos de sus vecinos, en la sala de su casa, que la usaban como una pequeña aula, bordeaban los años de 1978 y ya se comenzaba a forjar la pequeña escuela que más tarde se convertiría en el Colegio Hipólito Unanue. Tiempo después, entre los años 1979 y 1981, en vi rtud de sus relaciones profesionales con colegas de otros distritos, acuerdan implementar en Villa El Salvador un anexo del Colegio Fermín Málaga Prado del distrito de Villa María del

Triunfo, decisión que conllevaría a fortalecer más aún la vocación por l a formación de niños y adolescentes. Con la experiencia previa y la acogida de cada vez más alumnado, ambos deciden, finalmente, dar el gran primer paso; en el año 1982 formalizan la creación institucional del Colegio Hipólito Unanue y así se empieza a escribir una historia llena de innumerables satisfacciones, éxito y gran vocación por la enseñanza de cientos de alumnos y alumnas del distrito de Villa el Salvador. La historia del Colegio Hipólito Unanue se hace mucho más especial y meritoria porque nace en medio de la adversidad. Se desarrolla en los arenales de Villa el Salvador y se va forjando, al igual que el distrito, en una institución líder, solidaria, organizada, autogestionaria y con una alta vocación por la apuesta en la educación de los niños y adolescentes del distrito. Vio en la carencia de los servicios básicos y la poca ayuda estatal el mejor impulso para hacer del Hipólito Unanue el mejor espacio de formación escolar para los menos favorecidos.
TRANCENDENCIA HISTÓRICA:

(Arica, 1755 - Lima, 1833) Científico y político peruano. Hipólito Unanue, la figura más importante de la Ilustración peruana, se graduó en medicina, bajo la dirección de Gabriel Moreno, alrededor de 1784, y fue profesor de anatomía en la Universidad de San Marcos durante el año 1789. Escéptico con la reforma de las universidades, escolásticas y controladas desde la península, Hipólito Unanue se esforzó, una y otra vez, en crear instituciones científicas independientes donde la ciencia moderna pudiera ser enseñada a los criollos. En 1794 inauguró unos cursos de lecciones clínicas pensados para ayudar a los estudiantes, algunos de los cuales eran mulatos apartados de la Universidad. En 1792 fundó un anfiteatro anatómico, en el Hospital de San Andrés, para da r enseñanza práctica en anatomía. Durante los mismos años (1791 -1794) fue editor del Mercurio Peruano, el vehículo más importante par la difusión de las ideas científicas en Perú.
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JOSÉ FAUSTINO SÁNCHEZ CARRIÓN

RESEÑA HISTÓRICA:

Fundada en 1952 Desde que abriera sus puertas a jóvenes trujillanos y libértenos en el año 1952, sucesivamente tres nombres le fueron colocados a este Centro de Estudios. Llamándose al momento de su creación Gran Unidad Escolar "Manuel Isidoro Suárez", en homenaje al Coronel argentino que perteneció al Ejercito Libertador de la Corriente Libertadora al mando de José de San Martín y Comandante Jefe de la caballería "Húsares de Junín" que triunf ó en la Batalla de Junín el 06 de agosto de 1824, siendo observado por la comunidad trujillana por su nacionalidad Argentina, dando origen a que se pusiera el nombre de Gran Unidad Escolar "San Juan" en homenaje al primer centenario que celebraba dicho Colegio en 1954, y que a su vez formaba parte de la Gran Unidad Escolar. Poste riormente en 1959 el Colegio Nacional "San Juan" retorna a su antiguo local de la calle Independencia, la Asociación de Profesores del Plantel, gestiona ante las autoridades educativas el nombre de tan ilustre personaje huamachuquino "José Faustino Sánchez Carrión",

que a la fecha se lleva con honor y regocijo en nuestros corazones, de donde fluye la sangre granate.
TRANCENDENCIA HISTÓRICA:

Nació el 13 de Febrero de 1787, en Huamachuco, andino, remoto y olvidado pueblo perteneciente a la Intendencia de Tru jillo, hoy capital de la Proviancia de Sánchéz Carrión, en el Departamento de la Libertad.Sus padres fueron don Agustín Sánchez Carrión y doña Tereza Rodríguez y Ledesma.Fue bautizado el 16 de Febrero de 1787 en la Iglesia del pueblo por el cura José Carrión Bape. Cuando todavía no cumplía 7 años de edad, pierde a su madre el 11 de Enero de 1794; por eso su infancia fue dura y triste y transcurrio en el mismo parajeserrano que lo vio nacer; como consecuencia de este hecho, Sánchez Carrión, presenta un carácter bastante reservado y melancólico. El 02 de Abril de 1802, ingreso al Real Seminario de San Carlos y San Marcelo de Trujillo. En él inicia los estudios de la carrera eclesiástica, demostando disciplina, ejemplar conducta y dedicación al estudio. Desde los 15 años muestra sus cualidades para la oratoria; en lasimple conversación y discusión amistosa. En 1804 al concluir sus estudios religiosos decide abandonarlo y se traslada a Lima para seguir la carrera de leyes, en e l Convictorio de San Carlos de esa ciudad. En 1813 se le encarga dictar el curso de Filosofía en el Real Convictorio, hecho que suspende sus estudios por un año. El 06 de Noviembre de 1813, siendo colegial y maestro del Real Convictorio, obtuvo el grado de bachiller en Y posteriormente esjuramentado para ejercer la profesión de Abogado. El 08 de Noviembre de 1819, contrae matrimonio con doña María Josefa Antonia Dueñas. Los primeros dias de 1821 tomó parte principal de la independencia de Huamachuco, su tierra natal. Al retornar a Lima en 1822, junto con Mariátegui editó el Bisemanario "La Abeja Republicana" y "El Tribuno de la República Peruana". Tomó parte activa en la

gestión por el establecimientodel sistema de gobierno republicano. Frente a la idea de implantación de un gobierno monárquico. Débil y enfermo se retira a Lurín. Fallece en este lugar el 02de junio de 1825, cuando tan sólo contaba con 38 años de edad. Sus restos fueron sepultados en la iglesia de dicho pueblo.
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JUAN PABLO VIZCARDO Y GUSMAN
RESEÑA HISTÓRICA:

Juan Pablo Viscardo y Guzmán (1748 -1798), jesuita peruano, que, como otros pensadores y precursores de la emancipación americana, es una figura que pertenece a la historia de las ideas y del proceso de formación del espí ritu americanista. Residió en su ciudad natal, Arequipa, hasta que su orden religiosa fue expulsada del país. Viajó entonces a Italia y se estableció en un pequeño pueblo cerca de Génova. Después de pedir su secularización, esperó largos años la autorizac ión para regresar a su patria y recuperar los bienes confiscados durante su exilio, lo que finalmente le fue denegado. En 1780, la noticia de la sublevación del líder indígena Túpac Amaru en Cuzco provocó su inmediata reacción y decidió apoyarla. Sin saber que había sido sangrientamente reprimida, le escribió a John Udny, cónsul inglés en

Livorno y se ofreció a participar personalmente en una vasta acción revolucionaria. Con este fin se trasladó a Londres en 1782, y allí permaneció un par de años antes de regresar a Italia, donde prosiguió su campaña. En Francia, entre 1782 y 1791, terminó de redactar su famosa Carta a los Españoles Americanos, un documento fundamental del pensamiento libertario americano. Esta carta, escrita en francés, aparece primeramente, gracias al prócer venezolano Francisco de Miranda, en 1791, y circuló clandestinamente. En 1801 se publicó en español. Ambas ediciones son londinenses, aunque la primera tiene pie de imprenta en Filadelfia. Viscardo murió en Londres, donde se encontraba becado desde 1796. La Carta... aprovecha la inminencia del tercer centenario del descubrimiento para hacer una encendida defensa del principio de la autodeterminación y resume los tres siglos de coloniaje con cuatro palabras: ³ingratitud, injusticia, servi dumbre y desolación´. Es el primer documento político que plantea sin ambages la independencia total y la justifica con argumentos convincentes. Su influencia sobre los hombres de la época fue decisiva; Miranda lo adoptó como suyo y la utilizó en su campaña liberadora de 1806

TRANCENDENCIA HISTÓRICA:

Juan Pablo Vizcardo y Guzmán nació en Pampacolca (Arequipa) el 27 de junio de 1748. Sus padres fueron el hacendado Gaspar Viscardo y doña Manuela de Zea. Vivió en su pueblo natal, hasta que a los 13 años viaj ó al Cusco para estudiar en el seminario jesuita San Bernardo del Cusco. En 1767, el rey Carlos III ordenó la expulsión de los jesuitas, por lo que Vizcardo y sus compañeros fueron llevados a Italia. Se instaló en Massa Carrara (Toscana) donde en 1781 se enteró de la rebelión de Túpac Amaru II y, entusiasmado, envió cartas a los ingleses solicitando ayuda para el cacique cusqueño. El mismo año viajó a Londres para insistir en el apoyo inglés para la independencia americana. En 1792, se trasladó a Francia que estaba en plena revolución contra el Antiguo

Régimen. Aquí redactó su famosa "Carta a los Españoles Americanos", donde arengaba a los criollos de Hispanoamérica a luchar contra la opresión española y construir una patria soberana. En 1791 volvió a Londr es, donde continuó escribiendo y haciendo gestiones para que Inglaterra ayude a los independentistas americanos, hasta que enfermó y falleció el 10 de febrero de 1798. Antes de morir, Vizcardo dejó sus papeles al inglés Rufus King, quien las entregó al venezolano Francisco de Miranda. Este líder patriota tradujo la "Carta a los Españoles Americanos" al español y la imprimió en Estados Unidos. Luego el documento se propagó por todo el continente contribuyendo a la conciencia patriótica e independentista de los americanos.
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FRAY CALIXTO DE SAN JOSE TÙPAC INCA
RESEÑA HISTÓRICA:

Fray Calixto de San José Túpac Inca nació en Tarma hacia 1710. Tuvo un origen mestizo, ya que por línea materna descendía del Sapa Inca Túpac Yupa nqui. En su juventud ingresó a un convento franciscano y se ordenó sacerdote. Su trabajo pastoral se caracterizó por la defensa de los indios, quienes sufrían abusos de las autoridades españolas, sobre todo de los corregidores. En 1749 viajó clandestinamente a España y le entregó a Fernando VI la Exclamación de los indios americanos, más conocida como Exclamación

Reivindicacionista. En ella denunció las injusticias que sufrían los indígenas y clamó al Rey que los "atienda y remedie, sacándolos del afrentoso vituperio y oprobio en que están doscientos años". El virrey Conde de Superunda lo acusó de estar vinculado a las rebeliones de Juan Santos Atahualpa (Gran Pajonal) y Francisco Inca (Huarochirí) y lo mandó encarcelar. Sin recuperar su libertad, murió en 1770, en el convento San Francisco del Monte, en Córdoba, España.
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JOSE BAQUÌJANO Y CARRILLO
TRANSCENDENCIA HISTÓRICA:

Nació el 13 de marzo de 1751.Hijo del acaudalado matrimonio entre Juan Bautista de Baquíjano, I Conde de Vistaflorida, y María Ignacia Carrillo de Córdoba y Garcés de Mansilla. Terminados sus estudios de latinidad, ingresó al Seminario Conciliar de Santo Toribio. Posteriormente optó grados de Bachiller en Cánones, y de Doctor en Leyes y Cánones en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Recibido de

abogado ante la Real Audiencia en 1769, colaboró con el obispo electo del Cuzco, Agustín de Gorrichátegui, participando en el IV Concilio Limense y viajando en su compañía al Cuzco, aunque pronto regresó a Lima. Nombrado asesor del Tribunal del Consulado y del Cabildo de Lima, a poco viajó a España, a solicitar alguna posición que estuviera de acuerdo con sus merecimientos personales y antecedentes familiares. Sin embargo, su dispendiosa conducta y afición a los juegos de azar, le ocasionaron recibir la orden de abandonar la corte e n 1776. De vuelta en Lima obtuvo las cátedras sanmarquinas de Instituta en 1778 y de Vísperas de Leyes en 1780. Como profesor de la Universidad de San Marcos, lideró un movimiento modernizador de la enseñanza que difundía el enciclopedism o y el concepto de la libertad de prensa. Miembro de la Sociedad de Amantes del País, fue además uno de los ilustres colaboradores del Mercurio Peruano, en cuyas páginas publicó sus ideas. Más tarde, nombrado oidor de la Audiencia de Lima en 1806, fue designado vocal del Consejo de Estado que debía gobernar España mientras durara el cautiverio del rey Fernando VII. En este país murió en 1817. Baquíjano escribió El Elogio a Jáuregui en 1781, discurso con el que le dio la bienvenida al virrey Agustín de Jáuregui y donde destaca su oposición a que la situación se mantuviese igual, pues sabía que el cambio era necesario e ineludible. Sin embargo, no apoyó la ruptura con Españoles.

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TORIBIO RODRÍGUEZ DE MENDOZA
RESEÑA HISTÓRICA :

La I.E. Nº 115 ³Toribio Rodríguez de Mendoza´ viene funcionando en conformidad a la R.M. Nº 01345 de fecha 08 -05-78, desde su creación son 28 años de vida institucional que se inicio con el servicio en Educación Primaria, para luego ampliarse a Educación Inicial y Secundaria en la modalidad de menores y adultos. La fundación de la Institución Educativa, se encuentra ligada al historial de la población de la Asociación Pro Vivienda actualmente Urb. La Primavera, jurisdicción del Distrito de El Agustino. Empezó a dar servicio educativo en el domicilio de un miembro de la comunidad en situación precaria es decir, con techos de esteras, asientos de ladrillos y tablones que hacían de carpetas. Posteriormente los padres de familia y docentes quien se encontraba en ese entonces la Profesora Elsa Contreras Valdivia realizaron actividades para construir aulas y mejorar las condiciones de la infraestructura en el terren o de 2641.44 m2, donado por la asociación al Ministerio de Educación. Los socios de esa comunidad solicitaron a la zona 01 de Lima, para que sean reconocidos oficialmente, dando paso a la creación de la I.E. ³TORIBIO RODRÍGUEZ DE MENDOZA´, con una plaza presupuestada para docente, en mérito de la R.D.Z. Nº 01345 del 08 -05-78 Zona 01, siendo trascendental esta fecha. Por el incremento de la población escolar y por necesidad de servicio el Director Víctor Hugo, SEGOVIA VILLAFUERTE solicito la ampliación para el funcionamiento de la Educación Secundaria, creándose en mérito a la R.D. Nº 0124 -USE 04 del 30-04-92

y posteriormente se amplio el nivel inicial con R.D. Nº 055 -USE 04 del 09-03-94, con una plana docente que se fue incrementando según la demanda de la p oblación escolar. Así mismo, al no existir en el sector el funcionamiento de un Centro de Educación de Adultos se amplio el servicio, dando inicio con educación Primaria y posteriormente con educación Secundaria en el turno noche.
TRANSCENDENCIA HISTÓRICA:

Nació en Chachapoyas el 15 de abril de 1750. Sus padres fueron Santiago Rodríguez de Mendoza y María Josefa Collantes. Estudió en el Seminario Santo Toribio de Lima y en 1770 se doctoró en Teología en la Universidad San Marcos. En 1778 se ordenó sacerdote. Desde muy joven se interesó por las Ciencias Naturales y las nuevas ideas políticas del Siglo de las Luces. En la d écada de 1790 integró la Sociedad Amantes del País y participó en la publicación de la revista ilustrada "Mercurio Peruano".

Desde 1771 fue profesor del Real Convictorio de San Carlos y su Rector de 1785 a 1816. En estos años Rodríguez de Mendoza inculcó en los jóvenes los ideales de la Ilustración y la lectura de los filósofos racionalistas del siglo XVIII. Fomentó el espíritu crítico y el debate político entre sus discípulos, por lo que en varias ocasiones fue acusado de fomentar conspiraciones contra el Rey.En 1821 firmó el Acta de la Independencia del Perú y al año siguiente fue elegido Diputado .Primer Congreso Constituyente. Falleció en Lima el 12 de junio de 1825 .

FRANCISCO ANTONIO DE ZELA
RESEÑA HISTÓRICA
Francisco Antonio de Zela y Arizaga (Lima, 24

de julio de 1786 - ‚ Ciudad de Panamá, 1821) fue un militar y precursor de la independencia del Perú. Recibe el título de comandante militar de
la Unión Americana .

Francisco Antonio (Solano) de Zela era hijo Mercedes de Arizaga y Hurtado de Mendoza, natural del Callao y del español Alberto de Zela y Neyra. Se casó con María de la Natividad Siles y Antequera y fundidor de las Cajas Reales de Tacna. Zela es conocido por dar el primer grito libertario del Perú en la ciudad de Tacna el 20 de junio de 1811 es un intento para lograr la independencia del Perú. Zela fue apoyado por un numeroso grupo de criollos, mestizos e indígenas, entre ellos el cacique de Tacna, Toribio Ara, junto a su hijo José Rosa Ara y el cacique de Tarata y Putina, Ramón Copaja. La rebelión de Tacna estaba en estrecho contacto con la revolución argentina, que se inició en Buenos Aires el 25 de mayo de 1810. Los argentinos enviaron un ejército a la región de Charcas (actual Bolivia), bajo el mando del general Antonio González Balcarce y del abogado Juan José Castelli. Ellos enviaron proclamaciones a varias ciudades en el sur del Perú, invitándolos a seguir en la revolución. La ciudad de Tacna fue la primera bajo la dirección de Zela, asaltando primeramente el cuartel de caballería del Regimiento Dragones del Rey y luego el cuartel de infantería que estaban situados a dos cuadras de distancia a la voz de "...cargar y adelante", la noche del 20 de junio de 1811. Zela enarboló una bandera con colores azul y blanco a cuatro campos triangulares, estableciendo por escasos tres días un estado libre. 1 (tacneña). Al morir su padre, Francisco Antonio, era un aprendiz de ensayador

El mismo día (20 de junio) el ejército argentino fue derrotado por fuerzas españolas encabezadas por el brigadier José Manuel de Goyeneche en la Batalla de Guaqui, en las cercanías del lago Titicaca, y por lo tanto, Zela nunca recibió el apoyo necesario. Esta noticia creó un problema moral para Zela y su reducida tropa, como resultado de ello, fueron diezmados y algunos capturados por los españoles sin presentar batalla. Los principales dirigentes de la rebelión fueron so metidos a juicio, entre ellos Zela, llevándolo a Lima para ser condenado a 10 años en la prisión militar de Chagres en Panamá, donde murió el 28 de julio de 1821, el mismo día de la Proclamación de la Independencia del Perú. Murió sólo y abandonado en una de las mazmorras de esa prisión a la edad de 50 años, sin cono cer la noticia de la Independencia del Perú . Algunos aseguran que esto podría no ser cierto, porque no se tienen documentos de la época.

MARÍA PARADO DE BELLIDO
RESEÑA HISTÓRICA María Andrea Parado de Bellido (* ¿Huamanga?, ¿5 de julio de 1761? - ‚ ídem, 1

de mayo de 1822). Heroína peruana, mártir de la independencia del Perú . Aunque a veces se le califica de ³precursora´ de la independencia, en realidad su gesta sucedió durante la fase sanmartiniana de aquella guerra, es decir ya iniciado el proceso final de la Emancipación. Fue una mujer de raza indígena y quechua -hablante, que exponiendo su bienestar y el de su familia, sacrificó su vida antes de delatar a otros patriotas que como ella, servían a la causa de la libertad. Pocas son las informaciones que se tienen sobre la mayoría de héroes populares, tantas veces anónimos. Ejemplos de ellos, son entre muchos otros, la trayectoria

biográfica de José Olaya y María Parado de Bellido. De ella se dirá que es casi una desconocida. De la heroína patriota se afirma que nació en Huamanga,1 probablemente a principios de los años 1760, y que se casó, a la edad de 15 años, con Mariano Bellido, de oficio negociante, y quien hacia 1820 trabajaba en la sección de correos del distrito de Paras en la provincia de Cangallo, donde la familia tenía su residencia, aunque radicaban temporalmente en Huamanga. De esa unión tuvo siete hijos: Gregoria, Andrea, Mariano, Tomás, María, Leandra y Bartola. Tomás se enroló en las filas patriotas del general Juan Antonio Álvarez de Arenales cuando éste pasó por Huamanga (1820), y luego se sumó a los montoneros patriotas acaudillados por Quiroz Lazón,2 que se hallaban en actividad en Cangallo ( 1820). Su esposo y su otro hijo varón, Mariano, empezaron también a colaborar con aquellos montoneros, que actuaban en coordinación con las fuerzas regulares del general don José de San Martín.3 Mientras que en Huamanga estaba acantonada una división del ejército español a órdenes del general José Carratalá, con órdenes de reprimir a los rebeldes. Descubierta entonces, María fue apresada el 30 de marzo en Huamanga y conminada a delatar a sus colaboradores. Pero ella se mantuvo en heroico silencio. Finalmente, Carratalá ordenó su fusilamiento. Custodiada por fuerzas de la guarnición realista, María fue llevada en procesión en torno a la plaza huamanguina y en cada esquina un oficial leyó el bando de la sentencia dictada por Carratalá, justificando su acción ³para escarmiento y ejemplo de los posteriores por haberse rebelado contra el rey y señor del Perú´. Luego fue conducida a la pampa o plazuela del Arco donde le esperaba el pelotón de fusilamiento. Después de ser amonestada por última vez, para que revelara el secreto, prometiéndosele la vida, rechazó la proposición sin vacilar. Y resignada a sufrir el último suplicio, se arrodilló y esperó la muerte con la mirada dirigida al cielo. Se cuenta que su cadáver fue sepultado de limosna por los frailes mercedarios en su templo, a pocas cuadras del lugar de fusilamiento, mientras sus hijas quedaron abandonadas a su suerte y hallaron refugio en una iglesia. Luego surgieron varias versiones confusas sobre su familia. Lo único verificable es que Simón Bolívar

estableció una pensión de gracia para las hijas sobrevivientes de la heroína, pero no sabemos la suerte que corrieron su esposo y sus hijos que participaban en las montoneras.

JOSÉ DE SAN MARTIN
RESEÑA HISTÓRICA

(José Francisco de San Martín, llamado el Libertador; Yapeyú, hoy San Martín, Corrientes, 1778 - Boulogne, Francia, 1850) Héroe de la independencia americana. Hijo de Juan de San Martín, teniente gobernador de Corrientes, y de Gregoria Matorras, fue con Simón Bolívar una de las personalidades más destacadas de la guerra de emancipación americana. En 1784 José de San Martín pasó con su familia a España, donde inició su carrera militar en el regimiento de Murcia (1789), con el cual, a los trece años, tuvo su bautismo de fuego en el sitio de Orán (1791). Más tarde intervino en las guerras del Rosellón (1793), de las Naranjas (1804) y de Independencia, que le supusieron distintos ascensos hasta alcanzar el grado de teniente coronel. Tras esta fulgurante carrera y poco después de estallar la revolución emancipadora en América, San Martín, que había mantenido contactos con las logias masónicas que simpatizaban con el movimiento independentista, marchó a Londres (1811) y de allí a Buenos Aires (1812), cuyo Gobierno le encomendó primero la formación del regimiento de granaderos y más tarde la jefatura del ejército del Norte (1813), en sustitución de Belgrano.

El duro revés que éste había sufrido en Vilcapugio y Ayohuma a manos de los realistas cerraba prácticamente las posibilidades de avanzar sobre Lima, al tiempo que hacía vulnerable esa frontera, cuya custodia encargó a M. de Güemes, caudillo de Salta. Tras la derrota del ejército chileno en Rancagua (1814), San Martín dio amparo a O'Higgins y a sus tropas en Cuyo (Mendoza), de donde acababa de ser nombrado gobernador por J.M. de Pueyrredón. En Mendoza José de San Martín se dedicó a organizar el ejército libertador, con el que se propuso invadir Chile cruzando la cordillera de los Andes, la mayor hazaña militar americana de todos los tiempos. Superadas las cumbres andinas, el 12 de febrero de 1817 derrotó al ejército realista al mando del general Marcó del Pont en la cuesta de Chacabuco, y el 14 entró en Santiago de Chile. La Asamblea constituida proclamó la independencia del país y le nombró director supremo, cargo que declinó en favor de O'Higgins. San Martín viajó a Buenos Aires a fin de solicitar lo necesario para la campaña del Perú. Sin embargo, lo que recibió fue la oferta de intervenir directamente en las disputas internas del país, cosa que rechazó. Mientras tanto, las fuerzas patriotas habían sido completamente derrotadas en Cancha Rayada por el ejército realista de Osorio. De nuevo en Chile, San Martín reorganizó las desmoralizadas tropas criollas y venció a Osorio en los llanos de Maipú, el 5 de abril de 1818, asegurando de este modo la libertad chilena. En seguida inició la campaña de Perú (1820), que culminó con la proclamación de la independencia peruana (1821) y su designación como protector, cargo que aceptó hasta la total pacificación del país. Celebrada la entrevista con Bolívar en Guayaquil (1822), donde ambos patriotas trataron el futuro del continente, San Martín renunció al Protectorado peruano y se retiró de la vida pública, embarcándose hacia Europa (1824). En 1829 regresó a Buenos Aires, pero no llegó a desembarcar. Afectado por las luchas fratricidas que enfrentaban a sus compatriotas, marchó de nuevo a Europa, radicándose en Francia.

SIMÓN BOLÍVAR

RESEÑA HISTÓRICA

Caudillo

de

la

independencia

hispanoamericana

(Caracas, Venezuela, 1783 - Santa Marta, Colombia, 1830). Nacido en una familia de origen vasco de la hidalguía criolla venezolana, Simón Bolívar se formó leyendo a los pensadores de la Ilustración (Locke, Rousseau, Voltaire, Montesquieu«) y viajando por Europa. En París tomó contacto con las ideas de la Revolución y conoció personalmente a Napoleón y Humboldt. Afiliado a la masonería e imbuido de las ideas liberales, ya en 1805 se juró en Roma que no descansaría hasta liberar a su país de la dominación española. Y, aunque carecía de formación militar, Simón Bolívar llegó a convertirse en el principal dirigente de la guerra por la independencia de las colonias hispanoamericanas; además, suministró al movimiento una base ideológica mediante sus propios escritos y discursos.

Simón Bolívar En 1810 se unió a la revolución independentista que estalló en Venezuela dirigida por Miranda (aprovechando que la metrópoli se hallaba ocupada por el ejército francés). El fracaso de aquella intentona obligó a Bolívar a huir del país en 1812; tomó entonces las riendas del movimiento, lanzando desde Cartagena de Indias un manifiesto que incitaba de nuevo a la rebelión, corrigiendo los errores cometidos en el pasado (1812). En 1813 lanzó una segunda revolución, que entró triunfante en Caracas (de ese momento data la concesión por el Ayuntamiento del título de Libertador). Aún hubo una nueva reacción realista, bajo la dirección de Morillo y Bobes, que reconquistaron el país para la Corona española, expulsando a Bolívar a Jamaica (1814 -15); pero éste realizó una tercera revolución entre 1816 y 1819, que le daría el control del país. Bolívar soñaba con formar una gran confederación que uniera a todas las antiguas colonias españolas de América, inspirada en el modelo de Estados Unidos. Por ello,

no satisfecho con la liberación de Venezuela, cruzó los Andes y venció a las tropas realistas españolas en la b atalla de Boyacá (1819), que dio la independencia al Virreinato de Nueva Granada (la actual Colombia). Reunió entonces un Congreso en Angostura (1819), que elaboró una Constitución para la nueva República de Colombia, que englobaba lo que hoy son Colombia, Venezuela, Ecuador y Panamá; el mismo Simón Bolívar fue elegido presidente de esta batalla de Pichincha (1822). En aquel mismo año Simón Bolívar se reunió en Guayaquil con el otro gran caudillo del movimiento independentista, San Martín, que había liberado Argenti na y Chile, para ver la forma de cooperar en la liberación del Perú; ambos dirigentes chocaron en sus ambiciones y en sus apreciaciones políticas (pues San Martín se inclinaba por crear regímenes monárquicos encabezados por príncipes europeos), desistiendo San Martín de entablar una lucha por el poder y dejando el campo libre a Bolívar (poco después se marcharía a Europa). Bolívar pudo entonces ponerse al frente de la insurrección del Perú, último bastión del continente en el que resistían los españoles, ap rovechando las disensiones internas de los rebeldes del país (1823). En 1824 obtuvo la más decisiva de sus victorias en la batalla de Ayacucho, que determinó el fin de la presencia española en Perú y en toda Sudamérica. Los últimos focos realistas del Alto Perú fueron liquidados en 1825, creándose allí la República de Bolívar (actual Bolivia). Bolívar, presidente ya de Colombia (1819 -30), lo fue también de Perú (1824 -26) y de Bolivia (1825-26), implantando en estas dos últimas Repúblicas un modelo constitucional llamado monocrático», con un presidente vitalicio y hereditario. Sin embargo, los éxitos militares de Bolívar no fueron acompañados por logros políticos comparables. Su tendencia a ejercer el poder de forma dictatorial despertó muchas reticencias; y el proyecto de una gran Hispanoamérica unida chocó con los sentimientos particularistas de los antiguos virreinatos, audiencias y capitanías generales del imperio español, cuyas oligarquías locales acabaron buscando la independencia política por separado. Gran Colombia». Luego liberó la Audiencia Quito (actual Ecuador) en unión de Sucre, tras imponerse en la

FRANCISCO JAVIER DE LUNA PIZARRO (1780-1855)

RESEÑA HISTÓRICA

Clérigo y político liberal arequipeño. Viajó a España en 1809, donde presenció la resistencia a la invasión napoleónica, así como las sesiones de las Cortes de Cádiz. Volvió al Perú en 1812. Elegido diputado por Arequipa, fue presidente del Congreso Constituyente y miembro de la comisión que redactó el proyecto de la Constitución de 1823. Desengañado por la imposición de Riva Agüero a partir del motín de Balconcillo, partió a Chile, donde pe rmaneció hasta la consolidación de la Independencia en la batalla de Ayacucho (1824). Fue arzobispo de Lima desde 1846.

FRANCISCO JAVIER MARIÁTEGUI
RESEÑA HISTÓRICA

(Lima, 1792 o 1793- id., 1884) Político y escritor peruano. Colaborador de San Martín y miembro del primer Congreso constituyente de Perú (1823). Ocupó diversos cargos políticos. Autor de Anotaciones a la Historia del Perú independiente (1869).
Manuel Pérez de Tudela y Vílchez (n. Arica,1 10 de

abril de 1774 - m. Chorrillos, 15 de marzo de 1863) fue un abogado, magistrado y político peruano. Prócer de la independencia del Perú , empezó defendiendo a los patriotas encausados por sus actividades en pro de la emancipación. Fue gran colaborador del Libertador don José de San Martín y redactó el acta de la Declaración de Independencia del Perú (1821). Miembro del Primer Congreso Constituyente de 1822 y de la Corte Suprema de Justicia, presidió esta última de 1843 a 1845, y en 1849. Sirvió también en los sucesivos gobiernos republicanos como ministro de hacienda, gobierno y relaciones exteriores, entre otros cargos administrativos. Fue un político de tendencia co nservadora. De él, Manuel Lorenzo

de Vidaurre, en carta dirigida a Bolívar, opinó así: «honrado en extremo, de ingenio perspicaz y vivo, e inmensa erudición». 2

JOSÉ JOAQUÍN OLMEDO
(José Joaquín Olmedo y Maruri; Guayaquil, Ecuador, 1780 - 1847) Político y poeta ecuatoriano. Hijo de padre español y madre guayaquileña, realizó sus estudios en el colegio se San Fernando de Quito y en la universidad de San Marcos de Lima, donde coronó su carrera de abogado; entre su s compañeros siempre sobresalió como versificador. Tras regresar a su ciudad natal, fue enviado a las Cortes de Cádiz, donde pronunció su famoso discurso "Sobre la supresión de las Mitas", por medio del cual logró que se aboliera esa institución. En dicha s Cortes ejerció de secretario hasta que fueron disueltas por Fernando VII. Ante la persecución desatada contra los diputados, Olmedo se vio obligado a esconderse en Madrid.

José Joaquín Olmedo Toda su vida se debatió entre los cargos públicos y el deseo de dedicarse a las letras. Así, en el momento en que Guayaquil declara su independencia, Olmedo fue

nombrado miembro de la Junta de Gobierno, redactó una constitución para Guayaquil, reorganizó el ejército y colaboró con Sucre en el triunfo de Pichincha. Sin embargo, después de esta batalla, cuando Bolívar llegó a Guayaquil y anexionó esta ciudad a Colombia, Olmedo protestó y se fue con otros guayaquileños a Perú, donde fue electo diputado por el Departamento del Puno y ayudó a redactar la primera constitución de aquel país. En 1823, viendo en peligro la libertad del Perú, pidió ayuda a Simón Bolívar ; tras el triunfo de éste en la batalla de Junín, Olmedo escribió en su honor el famoso Canto a Bolívar. Más tarde (1825), se desempeñó por mandato de Bolívar como diplomático en Londres y en París. De nuevo en su país, participó como representante por Guayaquil en la Constituyente de Ambato. En 1830 ocupó la vicepresidencia de la república y la prefectura de Guayaquil. Aunque apoyó a Flores en el proceso de separación del Ecuador de la Gran Colombia, cuando aquel gobernante quiso abusar del poder se opuso a él y participó en la revolución antifloreana del 6 de marzo de 1845, tras lo cual fue nombrado presidente del triunvirato al lado de Vicente Ramón Roca y Diego Noboa. Cuando murió, en todas las ciudades del país se celebraron funerales en su honor. En su obra poética predomina un neoclasicismo al estilo de Meléndez Valdés, perceptible en obras como su delicado soneto A la muerte de mi hermana, su oda Al árbol, su Elegía en la muerte de la Princesa de Asturias , su Alfabeto para un niño y su Canción indiana, composiciones descollantes entre un conjunto que se acerca al centenar. Pero la patria y la política le empujan a escribir dos grandes cantos en los que se advierte más la influencia de Quintana y hay indudables anticipos de romanticismo: La victoria de Junín o Canto a Bolívar (1825) y Oda al general Flores, vencedor de Miñarica (1843). Considerado el gran clásico de la epopeya hispanoamericana, Menéndez Pelayo sitúa a veces a Olmedo por encima de Bello y de Heredia. También se dedicó al periodismo, y se mostró en todos sus escrito s como un hombre de amplia formación clásica con cierto sabor romántico. Trabajó junto a los grandes hombres de la independencia: Simón Bolívar, José de San Martín, Vicente Rocafuerte y el general Flores, pero lo hizo con libertad, y con criterios de propi a

responsabilidad, primero hacia

su

ciudad, Guayaquil,

cuya independencia

propugnaba tanto frente a Ecuador como frente a Perú; luego frente a la autonomía del Ecuador y, finalmente, por la dignidad de los indígenas.

MANUEL SALAZAR Y BAQUÍJANO
Manuel Salazar y Baquíjano , Conde de Vista

Florida (*Lima, 24 de diciembre de 1777 ± ‚Lima, 7 de noviembre de 1850), fue un político y militar peruano. Integró la primera Junta Gubernativa de la República, junto con José de La Mar y Felipe Antonio Alvarado (1823). Ejerció también la vicepresidencia de la primera Mesa Legislativa del primer Congreso Constituyente de 1822, cuya presidencia ejerció en 1823. Fue también miembro del Congreso Constituyente de 1827. Luego se encargó del poder ejecutivo en forma interina en cuatro oportunidades: dos veces bajo la presidencia de José de La Mar, como vicepresidente de la República (1827 y 1828), y otras dos bajo la presidencia de Luis José de Orbegoso y Moncada: como Supremo Delegado (1834) y como Presidente del Consejo de Estado (1834-35). En 1845 fue elegido Senador por Lima y presidió su cámara en cuatro períodos.
Biografía

Fue hijo de don José Antonio de Salazar y Breña, alcalde ordinario de Lima en 1767, perteneciente a la orden de Carlos III, y de Francisca Baquíjano y Carrillo de Córdoba, limeña. Reconocido como teniente coronel de milicias, fue subdelegado de los partidos de Saña entre 1806 y 1807, y Lambayeque, entre 1808 y 1811. A la muerte de su tío don José Baquíjano y Carrillo , heredó el título de Conde de
Vistaflorida (1818) al que renunció posteriormente al convertirse Perú en república,

y, por ser bizco, el pueblo lo llamó Conde de Vistatorcida.1 Fue uno de los firmantes del Acta de Independencia que el pueblo de Lima aprobó en sesión de cabildo abierto el día 15 de julio de 1821.

Fue elegido diputado por el distrito de Huaylas (actual departamento de Ancash) pasando a integrar el primer Congreso Constituyente de 1822 . Junto con Francisco Xavier de Luna Pizarro, José Faustino Sánchez Carrión y Francisco Javier Mariátegui, integró ±en calidad de vicepresidente ± la mesa directiva de dicho congreso, aludido por don José de San Martín en sus emotivas y premonitorias palabras de despedida, al retirarse del país: si no la anarquía os va a devorar». 2 Integró con el general José de La Mar y el comerciante salteño Felipe Antonio Alvarado la llamada Junta Gubernativa que asumió el poder ejecutivo tras la partida del Libertador, y cuyo mandato se extendió del 20 de septiembre de 1822 al 27 de febrero de 1823. Presidió asimismo el Congreso del 20 de octubre al 20 de noviembre de 1823, justamente en el período en el cual se promulgó la primera constitución republicana del Perú. Fue nombrado Prefecto de Lima, cargo que ejerció del 12 de enero al 20 de septiembre de 1825, y en tal virtud dictó un importante reglamento de policía.3 Mereció que se le otorgara la medalla cívica con el busto del Libertador Bolívar, el 10 de octubre de 1825. Fue nuevamente elegido diputado por Lima, integrando el Congreso Constituyente de 1827. Designado vicepresidente de la República por acuerdo legislativo del día 9 de junio, se encargó del poder ejecutivo en dos oportunidades:
y

Peruanos, os dejo establecida la

representación nacional; si depositáis en ella una entera confianza, cantad el triunfo,

La primera, hasta el 22 de agosto de 1827, en tanto que el electo presidente José de La Mar se trasladaba desde Guayaquil a Lima para asumir el mando; y

y

La segunda, a partir del 13 de septiembre de 1828, en el que La Mar asumió el mando de las fuerzas armadas del Perú al estallar la guerra contra la Gran Colombia, hasta que fue depuesto el 5 de junio de 1829 por el general Antonio Gutiérrez de La Fuente .

Durante la presidencia provisoria del general Luis José de Orbegoso, fue designado presidente del Consejo de Estado en 1834 y nuevamente le tocó ejercer el poder ejecutivo en dos oportunidades:
y

La primera, desde el 30 de marzo hasta el 6 de mayo de 1834 por haber salido aquél a combatir contra las fuerzas revolucionarias acaudilladas por el general Pedro Pablo Bermúdez; y La segunda, desde que Orbegoso salió hacia los departamentos del sur el 9 de noviembre de 1834, hasta que fue depuesto por el general Felipe Santiago Salaverry el 23 de febrero de 1835.

y

Salazar se retiró a Jauja con unas pocas fuerzas a las que se sumaron otras, pero finalmente todas se plegaron a Salaverry. 4 Éste designó a Salazar como miembro de su Consejo de Estado, reconociendo así sus méritos. Durante la Confederación Perú-Boliviana, Salazar permaneció retirado de la actividad pública. Inclusive declinó aceptar las responsabilidades del gobierno después del combate de Portada de Guías, victoria de los restauradores peruanochilenos en las puertas de Lima, el 21 de agosto de 1838. Pero al quedar superada la crisis política conocida como la "anarquía militar", fue elegido senador por Lima en 1845, en cuya condición le tocó presidir su cámara hasta en cuatro ocasiones: en las legislaturas ordinarias de 1845 y 1847, así como en las extraordinarias de 1848 y 1849.5

MARIANO JOSÉ DE ARCE
Mariano José de Arce Bedrigal (n. Arequipa, julio de 1782 - m. Lima, 11 de marzo

de 1852) fue un clérigo y bibliotecario peruano. Precursor separatista y prócer de la independencia del Perú. En sus predicas vibrantes señalaba a la tiranía y arbitrariedad de la corona española como la causa principal de la ignorancia y esclavitud en la que América se hallaba inmersa, situación agravada, a su juicio, con la expulsión de los jesuitas en 1767. Fue uno de los que más contribuyeron a decidir

a la población por la separación de la metrópoli. Se le recuerda también por ser el primer director de la Biblioteca Nacional del Perú .
Biografía

Hijo de don Francisco de Arce Burnego y de doña María Rafaela Bedrigal. Estudió filosofía y teología en los conventos de Santo Domingo y San Francisco ( 17961800). En 1810 pasó la prueba correspondiente al subdiaconado, y al año siguiente al diaconado, siendo admitido al presbiterado. Cuando llegaron las noticias de la incursión de los patriotas rioplatenses en el Alto Perú, demostró abiertamente sus simpatías por la causa revolucionaria y separatista. En 1814 se sumó a las fuerzas revolucionarias que ocuparon Arequipa bajo el mando del brigadier Mateo Pumacahua y Vicente Angulo. Sin embargo, al enterarse que se realizaría la jura bajo una aparente fidelidad al rey Fernando VII, alzó su voz de protesta, declarando que dicho monarca era solo un usurpador y pidió a la asamblea que no desperdiciara tan bello momento para «declarar de una vez la Independencia del Perú y su separación de la monarquía española» . Tras la derrota de los rebeldes tuvo que huir, evadiendo la represión ( 1815). Al llegar al Perú la Expedición Libertadora, nuevamente se exaltó su patriotismo y promovió en Arequipa la proclamación de la Independencia (1820). Desterrado a Chile por las autoridades españolas, sin más bagaje que su breviario, conoció allí al que sería después papa con el nombre de Pío IX, y gracias al auxilio que le brindaron elementos liberales, pudo trasladarse a Lima, donde fue uno de los firmantes del acta de la Declaración de Independencia del Perú , aprobada en sesión de cabildo abierto, el día 15 de julio de 1821. El 8 de septiembre de 1821 pronunció un celebre discurso al promulgarse el Estatuto Provisorio dado por el Protectorado de don José de San Martín. Como miembro de la Sociedad Patriótica , refutó las ideas monarquistas del clérigo José Ignacio Moreno (marzo de 1822) y asumió la dirección del semanario El Sol del Perú, órgano de dicha sociedad. En su calidad de canónigo fue incorporado al Cabildo Arquidiocesano de Lima. Fue también nombrado Director de la Biblioteca Nacional del Perú (25 de marzo de 1822).

Fue elegido diputado por Arequipa ante el primer Congreso Constituyente de 1822; se contó luego entre los congresistas que emigraron a Trujillo con el presidente José de la Riva Agüero, pero allí se opuso al golpe de estado que éste intentó efectuar contra el propio Congreso y contra la presencia de Bolívar, y fue embarcado hacia Lima. Nuevamente desterrado a Chile, retornó al Perú cuando ya la independencia estaba consolidada. Se consagró entonces a su ministerio religioso pero también contribuyó al cumplimiento de algunas tareas civiles en la Junta de Arbitrios ( 1834) y en la Junta de Beneficencia (1837 - 1841). Durante sus últimos años frecuentó las tertulias sostenidas en la casa de Riva Agüero y compartió sus censur as al liberalismo predominante.

JOSÉ OLAYA
José Olaya Balandra nació en Chorrillos, al sur de Lima,

en 1782. Sus padres fueron don Apolinario Olaya y doña Melchora Balandra. Desde pequeño José Olaya estuvo vinculado a la pesca artesanal y la vida en el mar. Cuando llegó el periodo de la guerra de independencia contra España, José Olaya simpatizó por la causa de la libertad. El momento de mostrar su apoyó llegó en 1823, cuando los realistas recuperaron Lima y el gobierno patriota se refugió en la fortaleza del Callao. El pescador se

convirtió en el enlace de los criollos patriotas de Lima y Callao, llevando secretos mensajes y cartas de uno y otro lado. Lamentablemente, fue descubierto por el general español Ramón Rodil, quien ordenó capturarlo y toturarlo, en junio de 1823. El patriota José Olaya no delató a nadie. El día 29 fue fusilado en la calle Petateros (hoy pasaje Olaya) del centro de Lima. Sus últimas palabras fueron: "Si mil vidas tuviera, gustoso las daría por mi patria".

MIGUEL GRAU
(Miguel Grau Seminario; Paita, 1834 - Punta Angamos, 1879) Marino y militar peruano, héroe de la batalla naval de Angamos. Hijo del teniente coronel Juan Manuel Grau Berrío, de ascendencia catalana, y de Luisa Seminario del Castillo, descendiente de antiguas familias de la región, su infancia transcurrió en Piura y más tarde en el puerto de Paita, cuando su progenitor fue nombrado vista de aduana. En 1843, siendo todavía un niño, el pequeño Miguel se embarcó en una goleta comandada por Ramón Herrera, gran amigo de su padre, que hacía un viaje de Paita a Panamá. Lamentablemente la goleta naufragó y, a su regreso al hogar, su madre no estaba dispuesta a consentir ya nuevos emba rques. Ingresó al colegio de Nieto, en el cual, según uno de sus biógrafos, Fernando Romero Pintado, "Miguel se torna taciturno. En el colegio está siempre distraído, callado, casi hosco. Apenas terminan las clases y en los días de vacaciones merodea por l a playa...". Contaba once años cuando doña Luisa, su madre, aceptó que volviera a cruzar los océanos. Recorrió entonces todos los mares y durante nueve años, según el historiador Alberto Tauro del Pino, el joven Grau "surca mares de Asia, Europa y América en diversos transportes y aún en buques balleneros". Al regresar al Perú, en 1853, se radicó en Lima, donde fue alumno del poeta español Velarde y estudió para ingresar a la Marina. El 14 de marzo de 1854 se convirtió en guardiamarina y vistió el uniforme que cubriría de gloria. Navegó en los vapores

Rímac, Vigilante y Ucayali antes de ser trasladado a la fragata Apurímac, donde sirvió con Lizardo Montero, otro ilustre marino piurano. Cuando prestaba servicio en la Apurímac, el comandante de esta nave apoyó la revolución del general Vivanco. Tras el fracaso del movimiento, el joven oficial que formaba parte de la tripulación fue separado del servicio en 1858 y volvió a la Marina Mercante. Llamado nuevamente, regresó a la Ma rina el 11 de septiembre de 1863, casado ya con Dolores Cavero, quien le dio nueve hijos. Ascendió a teniente segundo y el 4 de diciembre del mismo año, a teniente primero, para pasar pocos meses después a capitán de corbeta. Enviado a Europa para traer la corbeta Unión, llegó a Valparaíso en 1865, año en que fue ascendido a capitán de fragata, y desde el puerto chileno apoyó la revolución del coronel Mariano Ignacio Prado. Siempre al mando de la corbeta Unión participó en el combate naval de Abtao , el 7 de febrero de 1866, y siguió hacia el sur hasta los canales de Chile, para esperar las nuevas naves adquiridas en Inglaterra. Cuando Prado, posponiendo a brillantes marinos peruanos, contrató al contralmirante norteamericano John Tucker para comandar la Armada, Grau protestó y presentó su renuncia, actitud que fue considerada como rebeldía. Fue preso en la isla de San Lorenzo y permaneció allí hasta que, después de un largo juicio, salió absuelto. Pasó nuevamente a ejercer su profesión de marino en la actividad privada y tuvo el mando del vapor mercante Puno, propiedad de la Compañía Inglesa. A finales de 1867, regresó a la Marina en calidad de comandante del monitor Huáscar. El 25 de julio del año siguiente fue ascendido a capitán de navío y el 19 d e abril de 1873 a capitán de navío efectivo, siendo después comandante general de la escuadra de evoluciones, durante siete meses. Pasó luego a ocupar el alto cargo de comandante general de la Marina. En 1872, al estallar la revolución de los hermanos Gut iérrez, Grau encabezó el pronunciamiento de la Marina en contra de la dictadura. Al no ser escuchado para reorganizar y modernizar la Armada, ingresó a la política y fue elegido diputado por Paita en el período comprendido entre 1876 y 1878. Cuando Chile d eclaró la guerra al Perú en 1879, Grau aceptó dirigir la primera división naval a sabiendas de la

superioridad que tenía la escuadra de ese país en tonelaje, número de barcos, cañones y espesor de blindaje, y conociendo el mal estado de las unidades peruanas. Inició su campaña en mayo del mismo año y en su primer combate hundió la corbeta chilena Esmeralda, salvando luego a los náufragos, lo que hizo que uno de ellos al llegar a la cubierta del Huáscar gritara agradecido "Viva el Perú generoso". El Huáscar realizó en los meses siguientes una serie de acciones sorprendentes frente a una escuadra tan poderosa como la chilena. Apresó transportes enemigos, requisó carbón de puertos chilenos y despistó constantemente a los buques chilenos que recorrían la costa en su busca. El congreso ascendió a Grau al grado de Contralmirante el 26 de agosto de 1879. El primero de octubre de 1879 el Huáscar salió del puerto de Iquique, donde el transporte Rímac había desembarcado tropas bajo su protección, en lo que fue su último zarpe. Apresó una goleta al sur de Huasco y estaba en la costa de Coquimbo, territorio chileno, el día cinco. La marina chilena había cambiado mandos y ordenado su flota en dos divisiones para cazar al ya célebre monitor. Su plan tuvo éxito 8 de octubre de 1879 cuando descubrieron al Huáscar en alta mar, frente a Punta Angamos, acompañado de la Unión, en viaje hacia el norte. La flota chilena, compuesta por seis barcos todos ellos superiores al Huáscar en blindaje y potencia de fuego, formaron un círculo para batirse con el buque insignia de la marina peruana. Grau ordenó a la Unión retirarse para distraer la flota enemiga, lo que se logró en parte porque dos corbetas chilenas salieron en su persecución. La Unión fue más rápida y consiguió escapar; el Huáscar en cambio fue encarado por el Cochrane, que con sus poderosos cañones logró perforar el blindaje del casco y la torre de mando. El comandante Grau murió despedazado. El mando pasó a Elías Aguirre, que también murió. Correspondió el turno al teniente primero Melitón Rodríguez. Caído también él, tocó el mando al teniente Pedro Garezón, quien conversó brevemente con tres oficiales que quedaban vivos y ordenó hundir la nave porque ya se encontraba inmovilizada. Los maquinistas abrieron las válvulas, pero desperfectos de la maquinaria paralizaron la inmersión, dando tiempo a que llegaran los buques

enemigos, abordaran el monitor y detuvieran su hundimiento. Miguel Grau pasó a la inmortalidad como un marino estratega y valiente pero generoso, que cumplió con sus proféticas palabras: "si el Huáscar no regresa triunfante al Callao tampoco yo regresaré".
Francisco Bolognesi

(Francisco Bolognesi Cervantes; Reyes, 1816 - Arica, 1880) Coronel peruano. Francisco Bolognesi es particularmente recordado por su heroica participación en la batalla de Arica, en la que murió el 7 de junio de 1880 luchando junto a sus soldados y después de pronunciar las célebres palabras: "Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el último cartucho". Su valentía y coraje han pasado a la historia como ejemplo de soldado de honor y de espíritu guerrero. Hijo de Andrés Bolognesi, natural de Génova, y de Juana Cervantes, oriunda de Arequipa, fue su padrino el marqués de Montamira, caballero de la Gran Cruz Colorada. Realizó sus estudios primarios en Arequipa. En 1830, ingresó al Seminario Conciliar de San Jerónimo, donde estudió secundaria, sobresaliendo en el curso de matemáticas. Desde muy joven, a la muerte de su padre (ocurrida el 27 de agosto de 1834), trabajó en El Comercio de Arequipa. Estudió contabilidad y llegó a dominar el francés. A los 24 años se dedicó a los negocios de manera independiente, pero su principal interés se centraba en la vida política del país, que por aquel entonces atravesaba una etapa de anarquía. En 1853, con el grado de teniente coronel, fue designado ayudante del Estado Mayor General de la división de Arequipa, y posteriormente, el 28 de junio de 1854, fue nombrado comisario de guerra. Participó en varias batallas libradas en Ayacucho, Arequipa, Cusco y otros lugares. El 18 de abril de 1856, pasó a servir en la Inspección General del Ejército en Lima.

El 14 de noviembre de ese año fue nombrado edecán de campo del presidente de la República, el mariscal Ramón Castilla . En abril de 1857 empezó a ejercer el mando como artillero y el 7 de marzo del año siguiente fue ascendido al grado de coronel efectivo, por acción distinguida. En la campaña contra el Ecuador de 1860 partici pó como jefe de artillería. Enviado a Europa para comprar piezas de artillería, regresó de Londres el 18 de enero de 1862 con el armamento adquirido. En 1872 pasó al retiro, dejando una brillante estela por su recia personalidad de militar a carta cabal e n su calidad de excelente comandante de un regimiento de artillería. Cuando estalló la guerra con Chile, Francisco Bolognesi fue llamado para tomar las armas y defender la patria. En dicha contienda estuvo al mando de la tercera división y participó en las batallas de San Francisco y Tarapacá. Después de la derrota de los ejércitos de Perú y Bolivia en la batalla de Tacna, el 26 de mayo de 1880, el sur del país quedó casi del todo perdido en manos chilenas. Únicamente en Arica quedaba una guarnición de 160 0 hombres al mando de Bolognesi, que, aislada por tierra y por mar, estaba condenada a caer. Su emplazamiento era el morro de la ciudad, una cresta natural de unos trescientos metros que se elevaba al pie del océano. El 5 de junio un parlamentario del ejé rcito chileno, el mayor Juan de la Cruz Salvo, se acercó a pedir la rendición de la plaza a fin de evitar un derramamiento de sangre. El honor militar, aseguró, no debe llevar a un sacrificio carente de antemano de fruto. El ejército chileno tenía seis mil hombres y armamento superior; la proporción era de cuatro a uno. Ofreció una capitulación en términos dignos para los vencidos. La noticia del desastre de Tacna había tardado en saberse en Arica. El dos de junio habían llegado cinco soldados sobreviviente s con la mala nueva, pero Bolognesi no pudo cobrar conciencia de la magnitud de la derrota y mantuvo la ilusión de que no todo se habría perdido; algunos batallones se habrían salvado y avanzarían a socorrerle.

Bolognesi escribió varios telegramas a Lizardo Montero a Moquegua y Arequipa, prometiendo que la plaza no se rendiría, pero pidiendo instrucciones y en especial la llegada de las fuerzas de Leyva, quien con tres mil hombres había sido comisionado por Montero para socorrerle. No recibió respuesta. Le yva, entonces en Tarata, viendo cortado el camino hacia Arica por la ocupación chilena de Tacna, había partido hacia el norte; o sea, la dirección contraria. Le quedaba todavía una carta: la retirada hacia el interior, el valle de Azapa, pero no tenía auto rización para ello. Desde meses atrás había comenzado a minarse el morro que preside el puerto, pero los chilenos capturaron al ingeniero Elmore, encargado de la labor, y descubrieron estos planes. De cualquier manera, la noticia de que el morro estaba sem brado de explosivos retrasó la decisión chilena de atacar y los empujó a negociar la rendición. Se ha dicho, pruebas que lo fundamenten, que Montero y Bolognesi habían concebido el plan de hacer volar todo el morro, con defensores y atacantes, e incluso la ciudad, si la batalla se veía perdida. Francisco Bolognesi sabía que las minas podían fallar, ya que eran imperfectas, y que la clave de la defensa era la artillería. Lamentablemente, estaba compuesta de cañones que en su mayor parte no giraban en círculo , complicando la defensa. Ante el requerimiento del parlamentario enemigo, Bolognesi replicó: "Tengo deberes sagrados que cumplir, y los cumpliré hasta quemar el último cartucho". "Entonces, está cumplida mi misión", sentenció el mayor Juan de la Cruz Salvo. El coronel, le pidió sin embargo, unas horas para dar una respuesta final, porque quería consultar con sus comandantes, pero Salvo señaló que no había tiempo para ello y que debía volver de inmediato. Bolognesi le pidió aguardar unos instantes. Llamó a su estado mayor, les transmitió la comisión del parlamentario chileno y lo que había sido su respuesta. Todos se adhirieron a ella.

Bolognesi y sus oficiales en Arica El día seis se produjo la defección del coronel Agustín Belaúnde. Bolognesi lo mandó apresar, pero escapó y huyó hacia Moquegua. En el camino se cruzó con el prefecto de Tacna, Alejandro del Solar, quien se dirigía a Arequipa. Sorprendido del encuentro, Alejandro del Solar le preguntó por la suerte de Arica. Como Belaúnde no supiese responder, se imaginó el resto y lo hizo apresar. Estuvo a punto de ser fusilado, pero se le perdonó. Años después fue elegido diputado por la provincia de Tayacaja. Los chilenos decidieron atacar por el lado este, el más escarpado, y no por el del mar, donde los peruanos habían concentrado la defensa. El día seis hubo intercambio de disparos entre la flota chilena y la artillería del morro y la del único navío peruano, el Manco Capac. El ejército chileno hizo varias maniobras de distracción para confundir a la def ensa, dejando hogueras encendidas en un lado, movilizando las tropas hacia otro y utilizando a Elmore como parlamentario de una última propuesta de rendición, sabiendo que Elmore contaría a Bolognesi el emplazamiento de las tropas chilenas, que luego cambiarían. En realidad, Elmore malició, correctamente, que el ataque iba a tener lugar por el lado opuesto al que le empujaban a creer, pero Bolognesi, fiel a los reglamentos, no quiso recibirlo por tratarse de un prisionero del enemigo. El día siete se produjo el ataque por el lado este, a las cinco y media de la madrugada. Tras tres horas y media de lucha la bandera peruana fue arriada del morro. Los tripulantes del Manco Capac hundieron el barco para evitar su caída. El plan de las minas no funcionó. Según u na versión chilena, Bolognesi corrió hacia la

Santabárbara poco antes del final para hacer explotar las minas; al ver que no pasaba nada, gritó "Traición". Los peruanos vieron morir casi la mitad de sus efectivos; entre ellos el coronel Bolognesi, ultimado de un culatazo. Cuando estalló la guerra con Chile, Francisco Bolognesi fue llamado para tomar las armas y defender la patria. En dicha contienda estuvo al mando de la tercera división y participó en las batallas de San Francisco y Tarapacá. Después de la derrota de los ejércitos de Perú y Bolivia en la batalla de Tacna, el 26 de mayo de 1880, el sur del país quedó casi del todo perdido en manos chilenas. Únicamente en Arica quedaba una guarnición de 1600 hombres al mando de Bolognesi, que, aislada por tierra y por mar, estaba condenada a caer. Su emplazamiento era el morro de la ciudad, una cresta natural de unos trescientos metros que se elevaba al pie del océano. El 5 de junio un parlamentario del ejército chileno, el mayor Juan de la Cruz Salvo, se acercó a pedir la rendición de la plaza a fin de evitar un derramamiento de sangre. El honor militar, aseguró, no debe llevar a un sacrificio carente de antemano de fruto. El ejército chileno tenía seis mil hombres y armamento superior; la proporción era de cuatro a uno. Ofreció una capitulación en términos dignos para los vencidos. La noticia del desastre de Tacna había tardado en saberse en Arica. El dos de junio habían llegado cinco soldados sobrevivientes con la mala nueva, pero Bolognesi no pudo cobrar conciencia de la magnitud de la derrota y mantuvo la ilusión de que no todo se habría perdido; algunos batallones se habrían salvado y avanzarían a socorrerle. Bolognesi escribió varios telegramas a Lizardo Montero a Moquegua y Arequipa, prometiendo que la plaza no se rendiría, pero pidiendo instrucciones y en especial la llegada de las fuerzas de Leyva, quien con tres mil hombres había sido comisionado por Montero para socorrerle. No recibió respuesta. Leyva, entonces en Tarata, viendo cortado el camino hacia Arica por la ocupación chilena de Tacna, había partido hacia el norte; o sea, la dirección contraria. Le quedaba todavía una carta: la retirada hacia el interior, el valle de Azapa, pero no tenía autorización para ello.

Desde meses atrás había comenzado a minarse el morro que preside el puerto, pero los chilenos capturaron al ingeniero Elmore, encargado de la labor, y descubrieron estos planes. De cualquier manera, la noticia de que el morro estaba sembrado de explosivos retrasó la decisión chilena de atacar y los empujó a negociar la rendición. Se ha dicho, pruebas que lo fundamenten, que Montero y Bolognesi habían concebido el plan de hacer volar todo el morro, con defensores y atacantes, e incluso la ciudad, si la batalla se veía perdida. Francisco Bolognesi sabía que las minas podían fallar, ya que eran imperfectas, y que la clave de la defensa era la artillería. Lamentablemente, estaba compuesta de cañones que en su mayor parte no giraban en círculo, complicando la defensa. Ante el requerimiento del parlamentario enemigo, Bolognesi replicó: "Tengo deberes sagrados que cumplir, y los cumpliré hasta quemar el último cartucho". "Entonces, está cumplida mi misión", sentenció el mayor Juan de la Cruz Salvo. El coronel, le pidió sin embargo, unas horas para dar una respuesta final, porque quería consultar con sus comandantes, pero Salvo señaló que no había tiempo para ello y que debía volver de inmediato. Bolognesi le pidió aguardar unos instantes. Llamó a su estado mayor, les transmitió la comisión del parlamentario chileno y lo que había sido su respuesta. Todos se adhirieron a ella.

Bolognesi y sus oficiales en Arica El día seis se produjo la defección del coronel Agustín Belaúnde. Bolognesi lo mandó apresar, pero escapó y huyó hacia Moquegua. En el camino se cruzó con el prefecto de Tacna, Alejandro del Solar, quien se dirigía a Arequipa. Sorprendido del encuentro, Alejandro del Solar le preguntó por la suerte de Arica. Como Belaúnde no

supiese responder, se imaginó el resto y lo hizo apresar. Estuvo a punto de ser fusilado, pero se le perdonó. Años después fue elegido diputado por la provincia de Tayacaja. Los chilenos decidieron atacar por el lado este, el más escarpado, y no por el del mar, donde los peruanos habían concentrado la defensa. El día seis hubo intercambio de disparos entre la flota chilena y la artillería del morro y la del único navío peruano, el Manco Capac. El ejército chileno hizo varias maniobras de distracción para confundir a la defensa, dejando hogueras encendidas en un lado, movilizando las tropas hacia otro y utilizando a Elmore como parlamentario de una última propuesta de rendición, sabiendo q ue Elmore contaría a Bolognesi el emplazamiento de las tropas chilenas, que luego cambiarían. En realidad, Elmore malició, correctamente, que el ataque iba a tener lugar por el lado opuesto al que le empujaban a creer, pero Bolognesi, fiel a los reglamento s, no quiso recibirlo por tratarse de un prisionero del enemigo. El día siete se produjo el ataque por el lado este, a las cinco y media de la madrugada. Tras tres horas y media de lucha la bandera peruana fue arriada del morro. Los tripulantes del Manco Capac hundieron el barco para evitar su caída. El plan de las minas no funcionó. Según una versión chilena, Bolognesi corrió hacia la Santabárbara poco antes del final para hacer explotar las minas; al ver que no pasaba nada, gritó "Traición". Los peruanos vieron morir casi la mitad de sus efectivos; entre ellos el coronel Bolognesi, ultimado de un culatazo.

JOSÉ PEZET AROSEMENA
Nació en 1888 en Natá y falleció en 1963. Realizó los estudios primarios y

secundarios en nuestro país, después de lo cual se trasladó a Roma, donde obtuvo el título de Doctor en Filosofía y Letras en el Colegio Pío Latinoamericano. Fue diputado. Perteneció al grupo de los fundadores del movimiento Acción Comunal. Durante el gobierno de Harmodio Arias ocupó la cartera de Educación y fue uno de los más fervientes defensores, junto con el Presidente, de la fundación de la Universidad Nacional. Elegido primer Designado de Arnulfo Arias en 1940, fue

encarcelado en ocasión del golpe que derrocó al Presidente en octubre del año siguiente, para prohibirle sus ascenso a la presidencia. Ocupó las Embajadas de Panamá en Costa Rica e Italia y la dirección de la Escuela Artes y Oficios. Entre su producción bibliográfica se destaca: El 2 de enero ante la Historia.

Militar valeroso y patriota, precursor de la aviación mundial, inventor, músico y pintor, Pedro Ruiz-Gallo fue un peruano que dedicó su vida entera a la patria y que murió trágica pero gloriosamente en momentos en que ponía su actividad y su pericia técnica en servicio de la defensa d el territorio nacional.

PEDRO RUIZ GALLO (1831-1880)
El Teniente Coronel Pedro Ruiz nació en la villa de Eten el 24 de junio de 1831. Fueron sus padres: el coronel español don Pedro Manuel Ruiz y doña Juliana Gallo, siendo niño perdió a su padre. Estud ió y trabajó en su pueblito natal, hasta los once años, edad en que pierde a su madre, lo que lo obliga a viajar a Chiclayo y a trabajar en el oficio de relojero.
Su primer invento: una caja musical

Desde muy niño reveló su genio precoz, todos sus juegos infantiles revelaban al futuro inventor. Se pasaba horas enteras en la playa, observando el vuelo de las aves y desde ya manifestaba ansias de volar. Le fascinaba la mecánica. Llamó la atención un aparato de cuerda que hizo, cuando tenía 10 años, aparato q ue producía hermosos sonidos. En Chiclayo se sostuvo componiendo relojes y dedicado siempre a sus tenaces investigaciones. Todo indicaba en él que estaba predestinado a grandes empresas.
Carrera militar

A los 15 años se trasladó a la capital. Movido por su vocación militar ingresó como cadete en 1848. Muy pronto por su corrección, valor y pericia, logró ascender a alférez y se inició así su brillante carrera militar, bajo la égida de Castilla, del General Mariano Ignacio Prado, San Román, Balta y Diez Canse co que le dispensaron gran consideración y afecto; sobre todo Castilla, Balta y el General Prado, a lado del cual se batió en el glorioso combate del 2 de mayo de 1866.

Explorando la Amazonía

Sus más destacados servicios a la Patria comienzan por el año 1855 cuando tenía don Pedro Ruiz el grado de Capitán. Era ayudante de la Prefectura de Amazonas, siendo Prefecto de ese departamento el Coronel Cabada, cuando nuestro héroe inicia sus empresas de Explorador de la Amazonía. Siguiendo el curso del gran afluente del Marañón descubre la ruta fluvial que une Bongará con la capital amazonense y llega hasta el Pongo de Manseriche y, escapando de ser victimado por los salvajes, debido a sus conocimientos de los dialectos nativos y a su don de fascinarlos con la música de su violín, descubre la tribu de los Agua Ruma, las minas de pizarra y mármol de chiliquín y salva de los efectos mortíferos de la picadura de las vívoras de la selva, merced a sus conocimientos médicos.
Descubre una vacuna

En 1856 incursiona en la me dicina, a causa de la epidemia de viruela, descubriendo una vacuna con la cual salva la vida de miles de personas. Fue catalogado como el médico militar salvador.
El reloj de Chachapoyas

Después de estas hazañas fue ascendido a Mayor graduado en enero de 1 865 y a Mayor efectivo en febrero del mismo año, siendo Allende el Ministro de la Guerra. La gratitud de los amazonenses fue grande para don Pedro Ruiz y de sus días en Chachapoyas quedó cual monumento de su pericia el reloj público de aquella localidad.
Vencedor del Combate del 2 de mayo

Al iniciar el general Prado el movimiento de la Restauración, el entonces mayor Pedro Ruiz se alió a tan noble y patriótica causa y peleó valientemente en el glorioso Combate del 2 de Mayo de 1866, en la Segunda Compañía d el Regimiento de Jefes y Oficiales que comandaba el Teniente Coronel Montalbán y cuyo jefe fue el Coronel Robles. La junta Calificadora presidida por el General don Miguel Medina, lo declaró Vencedor del Combate del 2 de mayo; por cuyo motivo el Gobierno del General Prado le concedió diploma de honor, la medalla de oro de la gratitud nacional y su ascenso a Teniente Coronel.
Su monumental reloj de Lima

Terminado el conflicto con los españoles, Pedro Ruiz Gallo se dedica por entero a su obra maestra: el reloj monumental, que embelleció nuestra capital y que fue llevado como botín por el ejército chileno cuando entró a Lima. El año 1868 un decreto del Presidente Balta consideró al Teniente Coronel don Pedro Ruiz agregado al Estado Mayor General para que pudies e terminar su obra. Esta es la época de mayores luchas de nuestro héroe. Se esgrimen contra él envidias e incomprensiones . Le quitan hasta su ordenanza; le apresan su ayudante: le niegan sus sueldos; lo mal informan ante Balta; él sigue sereno, impasible, rectilíneo, tenaz, perseverante en su obra monumental. Al fin un día ve realizado su sueño. El Congreso de 1868 a iniciativa del diario "El Comercio" de Lima que aboga en su favor, da la ley necesaria y el gobierno de Balta, acatando al Congreso, otorga la protección debida. Y el 6 de Diciembre de 1870 se inaugura la obra insigne. En los jardines de la Exposición (el actual "Parque de Lima") se levantó el Reloj, comparable al reloj de Strasburgo. Tenía once metros de altura, 16 de ancho y 5 de espesor; n ueve esferas y señalaba los días, los años, los meses, las estaciones, las fases de la luna, izaba el pabellón nacional y entonaba nuestro mágico Himno. Cada hora renovaba un cuadro de la Historia y dos centinelas presentaban armas, al son de la Marcha de Banderas, cuando izaba nuestro bicolor. Este reloj fue el orgullo de nuestra capital, hasta que se lo llevó el ejército chileno en la desastrosa Guerra del Pacífico.
Precursor de la aviación

Terminada su obra maestra, se dedicó a sus estudios y descubrimientos de aviación. Desde niño tenía la obsesión de poder descubrir un aparato para volar. Hizo estudios serios sobre el vuelo aerostático. Escribió una obra sobre navegación aérea: Estudios Generales sobre la Navegación Aérea y Resolución de este importante problema", donde estudia los globos aerostáticos y proyecta un aparato llamado "El Ornitoptero", que tendría la forma de un ave, pero funcionaría con un motor, como los actuales ultra-leves. Es presumible que esta obra genial haya circulado en todo el mundo científico por su interés y novedad. A excepción en un vuelo en San Cristóbal, todos sus ensayos los hizo en el Callao, en una casa que hace esquina en las calles México y Sucre; donde hoy (desde 1938) hay una placa de bronce que perpetúa su recuerdo y donde, todos los años desfilan el pueblo y los escolares, recordándolo con el corazón henchido de emoción patriótica; porque ese también fue el escenario de su heroico sacrificio definitivo.
Su sacrificio en la Guerra del Pacífico

Este sacrificio tuvo lugar el 24 de abril de 1880. La escuadra chilena había bloqueado nuestro primer puerto. En tan difíciles circunstancias el Gobierno comisionó al Teniente Coronel Pedro Ruiz para que preparara torpedos contra la escuadra enemiga. Se encontraba pues en tan patriótica labor, a las doce de aquel aciago día, cuando por descuido de su ayudante, una explosión, puso fin a una vida tan cara para la patria, tan preciosa y útil para esos momentos que vivía el Perú. Así trágicamente pasó a la inmortalidad este epónimo peruano, honra de la Nación. La Asamblea Constituyente de 1884, resolvió trasladar sus preciosos restos a la Cripta de los Héroes (en el Cementerio Museo Presbítero Matías Maestro, que es el más antiguo de Lima); acto de gratitud nacional y justicia histórica que se corroboró por resolución suprema de abril de 1938; desde 1940 los restos de nuestro héroe Pedro Ruiz reposan al lado de Grau y Bolognesi. Su recuerdo está nimbado por la Gloria. Su nombre lo pregona la Fama, el Perú le debe un monumento. El bronce, con sus voces eternas, hablará a las futuras generaciones.

ALFONSO UGARTE VERNAL
Alfonso Ugarte Vernal (13 de julio de 1847 - 7 de junio de 1880) fue un militar

peruano que participo y fue heroé de la Guerra del Pacífico o Guerra del guano y salitre (Chile contra Perú y Bolivia) en los años 1879. Alfonso Ugarte nació en Iquique, Tarapacá, Perú, fue hijo de los adinerados comerciantes tarapaqueños Don Narciso Ugarte y Doña Rosa Vernal. A temprana edad, fue enviado por sus padres para el puerto chileno de Valparaíso, donde fue educado, terminar sus estudios en 1868. A su regreso al Perú, se estableció en Iquique, donde administró el negocio de la familia. Fue elegido a alcalde de la ciudad en 1876. Al comienzo de la guerra del Pacífico, Ugarte estaba a punto de salir del país para un viaje de negocios a Europa, pero en cambio decidió quedarse con el fin de organizar un batallón usando su propio dinero. Esta unidad fue reclutada de los obreros y artesanos de Iquique. Fue nombrado "Batallón Iquique N ° 1", y estuvo conformado por unos 429 hombres y 36 oficiales.
Alfonso Ugarte luchó en la Batalla de Tarapacá , donde fue herido. Las fuerzas

peruanas se retiraron tras esta batalla y se fusionaron con el ejército del sur, comandado por el mayor general Juan Bue ndía; la fuerza combinada se marchó de Tarapacá a Arica.
Conferencia o junta de Guerra en Arica

Luego de la derrota del Alto de la Alianza, el 26 de mayo de 1880, y ocupada Tacna, Arica quedó como único bastión peruano en el sur es así como Alfonso Ugarte , jefe de la octava división en la defensa de la ciudad de Arica bajo el mando del Coronel Francisco Bolognesi, decidio defenser suelo patrio. En Arica, participó en las dos conferencias militares dirigidas por el Coronel Francisco Bolognesi, donde se hizo el acuerdo de defender el bastión "hasta quemar el último cartucho".
Foto de la conferencia militar de Arica

(de izquierda a derecha): No identificado; Tnte.Coronel Ramón Zavala; Coronel Marcelino Verela Berrios No identificado; Coronel Francisco Bolognesi Cervantes; Tnte.Coronel José de la Torre No identificado; Coronel Alfonso Ugarte Vernal; Tnte.Coronel Medardo Cornejo; Coronel Justo Ariaz Araguez; Tnte.Cr nel. Ricardo O'Donovan Cordova; Tnte.Coronel Roque Saenz Peña
Hipotesis sobre la muerte de Alfonso Ugarte

Alfonso Ugarte murió luchando en la Batalla de Arica. De acuerdo a la tradición, Ugarte cabalgó su caballo sobre el acantilado con el fin de impedir que la bandera peruana, que llevaba, sea capturado por las tropas chilenas. Sin embargo, el parte oficial sobre la batalla que escribiera el también combatiente coronel Roque Sáenz
Peña , menciona a Alfonso Ugarte como uno de los caídos al lado del coronel

Bolognesi en el morro. "Escribe el diplomático peruano Juan del Campo Rodríguez en su Batallas legendarias del Perú y del mundo: ³ La leyenda romántica y patriotera presenta
falsamente al coronel Alfonso Ugarte Vernal arrojándose bandera en mano, sobre un blanco caballo, desde la cima del morro hacia el mar . Todo indica sin

embargo, que el coronel Ugarte murió cerca a Bolognesi, casi al final de la batalla, en la cima del morro, cuando las fuerzas peruanas sobrevivientes fueron superadas tras una violenta lucha sin cuartel que fue testigo de la valentía y la determinación de éste extraordinario hombre...´ En efecto, a la luz de algunas fuentes poco difundidas

sobre l

erte el oronel

rte no odemos sino est r de

erdo on lo di

o

or el l dido di lomáti o ". misma ersi n se lee en la orro; istoria del Perú de arkham: arte muri

reci itándose desde el

aunque su desconsolada madre ofreci una fuerte

suma orque le trajeran, aunque fuesen sus arreos militares, nada udo encontrar´.

Por su arte, Jorge En

re recogi l

iguientes inform ciones e l uilca el de junio de apor ingl s

oca . que

rinci io, un telegrama oficial fechado en or el

enlazaba los datos suministrados llegar del Sur: El coronel Alfonso

olumbia, que acababa de

garte, como los demás, no quiso rendirse ,

habi ndosele acabado la munici n, echó mano de su revólver, empleando bien sus tiros; pero como fue acosado por gran número de chilenos, pereció al fin en un caballo blanco´. tra información que resalta el historiador tacneño es un artículo de a Patria de ima, del Alfonso de junio de : El último acto de la corta pero interesante carrera de a en la cumbre del orro histórico, garte revela cuanto era capaz esa alma verdaderamente grande. Acosado

por innumerables enemigos, vencido

presenciando la mutilación de los caídos, la profanación de esas reliquias sagradas del heroísmo, quiso sustraerse a las manos enemigas despedazado sobre las rocas de la orilla del mar´. clavando las espuelas en los ijares de su caballo, se lanzó al espacio desde aquella inmensa altura para caer

Es sencillo reparar en lo que adolecen las versiones citadas: no se apoyan en fuentes oficiales (partes de guerra) o al menos en alguna "no oficial" identificada con claridad. Todas provienen en mayor o menor medida de rumores, trascendidos, o de una especie de "tradición popular". Este noble y glorioso gesto de heroismo que sirva p ara renovar nuestro compromiso con la patria. Alfonso Ugarte hoy es considerado un héroe peruano nacional debido al coraje y valor durante la guerra del Pacifico " Guerra del Perú contra Chile".

AGUSTÍN GAMARRA
(Apurimac, actual Perú, 1785-Ingavi, Bolivia, 1841) Militar y político peruano. Combatió primeramente al lado de los realistas españoles, pero luego pasó a luchar al lado de los patriotas peruanos. Nombrado jefe del Estado Mayor del ejército libertador en la batalla de Ayacucho, en 1824, ascendió a mariscal en 1828, tras la invasión de Bolivia. A raíz de la derrota peruana en la guerra contra Colombia, derrocó al presidente La Mar y firmó la paz con este país. En 1829 fue nombrado presidente constitucional, cargo que desempeñó hasta 1833. Durante su mandato trató de construir el Gran Perú, un ideal cuya realización requería la anexión de Bolivia y que provocó un enfrentamiento continuo con los bolivianos. Exiliado en Chile, regresó en 1838 con la expedición de Bulnes, durante la guerra contra la Confederación Peruano-Boliviana. En 1839 fue designado otra vez presidente del Perú, y redactó una nueva Constitución de signo conservador y nacionalista. En 1841 declaró la guerra a Bolivia, y falleció en la batalla de Ingavi

RAMÓN CASTILLA
(Tarapacá, Perú, 1797 - Tivilichi, id., 1867) Militar y político peruano. Ramón Castilla empezó su carrera militar en las filas del ejército español, en lucha contra las fuerzas independentistas mandadas por el general argentino José de San Martín. En 1817 fue hecho prisionero, pero consiguió escapar y regresó a Perú. En 1822, ante el cariz que tomaban los acontecimientos, Ramón Castilla decidió abandonar el ejército español y ofrecer sus servicios al general San Martín. Poco después, en

1824, ingresó en el ejército de Simón Bolívar, a cuyas órdenes participó en la batalla de Ayacucho, por la que Perú consiguió la independencia.

Ramón Castilla En 1825, Castilla fue nombrado gobernador de la provincia de Tarapacá, cargo desde el que impulsó una política de talante conservador, opuesta a los criterios más progresistas de Bolívar y en consonancia con los reclamos de la élite criolla. Durante la segunda presidencia del general Agustín Gamarra (1839 -1841) se le encomendó la cartera de Tesoro, ministerio desde el que Ramón Castilla organizó las primeras exportaciones de guano. Éstas se incrementaron notablemente a partir de 1845, fecha en que fue elegido presidente de la República. Durante su primer mandato, que se extendió hasta 1851, las exportaciones de guano se multiplicaron, gracias a sus convenios con la firma británica Anthony Gibbs, que se encargó de su comercialización en el Reino Unido, y la francesa Montané, que hizo lo propio en Francia. Asímismo, para facilitar su transporte desde los centros de prod ucción, Castilla realizó destacadas obras públicas (primera línea de ferrocarril entre Lima y Callao en 1851), al tiempo que introducía importantes reformas económicas y financieras.

JOSÉ DE GÁLVEZ
(José de Gálvez, marqués de la Sonora; Vélez Málaga, 172 9-Madrid, 1787) Político español. Miembro del Consejo de Indias, en 1765 -1771 realizó una misión como visitador general con plenos poderes en Nueva España. Destituyó al virrey Cruilles (1776), expulsó a los jesuitas (1767) y llevó a término una importante reorganización administrativa y fiscal. Creó el ejército regular y fomentó el poblamiento de Sonora, California y Nueva Vizcaya. En 1776 fue nombrado secretario de Indias. Abolió los repartimientos y creó las intendencias y el nuevo virreinato del Río de l a Plata (1777). Fue el inspirador del decreto de libre comercio (1778).

ANDRÉS AVELINO CÁCERES
(Ayacucho, Perú, 1833-Lima, 1923) Militar y político peruano, héroe de la Campaña de La Breña durante la Guerra con Chile de 1879 y dos veces Presidente de la República peruana durante el Segundo Militarismo. Andrés Avelino Cáceres estudiaba en un colegio de su tierra natal, cuando en mayo de 1854 lo visitó Ramón Castilla, caudillo que se había sublevado contra el gobierno de José Rufino Echenique, liderando a la facción liberal. El joven Cáceres se vio atraído por la figura del caudillo tarapaqueño y por los principios liberales, por lo que dejó de estudiar para convertirse en cadete del batallón Ayacucho, que estaba formando el general Fermín del Castillo. Bajo sus órdenes, Cáceres libró en Lima la batalla de La Palma, en la fue derrotado. Por su participación fue ascendido a subteniente y muy pronto a teniente graduado y efectivo. Intervino nuevamente apoyando la causa de Castilla contra la revolución de Manuel Ignacio de Vivanco en Arequipa. Combatió en Yumina y Bellavista, y participó en el asalto de Arequipa, por lo cual lo ascendieron a capitán. En la toma de la ciudad recibió una herida bajo el ojo izquierdo que, felizmente, no le comprometió la vista.

Cuando se dio el conflicto con el Ecuador entre 1859 y 1860, Cáceres, que estaba aún convaleciente por las heridas recibidas en su última campaña, acudió a la defensa de la frontera. Luego fue enviado por el presidente Castilla a Francia, como adjunto militar a la Legación peruana en París, para curarse viejas y nuevas heridas, volviendo al país en 1862 . Se integró al batallón Pichincha en Huancayo. Al producirse los acontecimientos que llevaron a la Guerra con España, Cáceres se opuso firmemente a la actitud, que consideraba pasiva, del gobierno de Juan Antonio Pezet frente a la ocupación de las Islas Chincha por la Expedición Científica Española. Por su dura crítica al gobierno fue apresado y desterrado con otros oficiales, que lograron huir a Mollendo. Los prófugos se unieron a la revolución restauradora del honor nacional liderada por Mariano Ignacio Prado contra Pezet y el claudicante Tratado Vivanco -Pareja, que aceptaba las condiciones de la Armada española. Entonces, Cáceres fue ascendido y apoyó el golpe de estado de Prado, participando en la ocupación de Lima. Intervino en el Combate del Callao o del 2 de mayo de 1866, donde fue vencida la Armada española, que se retiró a la Isla San Lorenzo, para luego abandonar el Perú. Después de estos hechos, Andrés Avelino Cáceres solicitó su retiro y se dedicó a la agricultura en la tierra que lo vio nacer, entre 1868 y 1872, hasta que se opuso al intento de golpe de estado de los hermanos Gutiérrez, contra el que se convertiría en el primer presidente civil, Manuel Pardo Lavalle. El líder del Partido Civil le otorgó la jefatura del batallón Zepita, que Cáce res aceptó gustoso. Tuvo que apagar un conato de rebelión que surgió en sus filas y marchó a Tarma y Chanchamayo para completar la formación de sus hombres. Participó contra la rebelión de Nicolás de Piérola en Moquegua, batiéndolo en el Alto de los Ángele s, luego de lo cual fue promovido a coronel graduado. Fue elegido Prefecto del Cuzco en 1877, sin abandonar sus obligaciones militares al frente del Zepita. Desempeñando ese cargo se inició la Guerra con Chile y tuvo que dirigirse al sur en la II División, peleando en la Campaña de Tarapacá, las batallas de San Francisco (19/11/1879) y Tarapacá (27/11/1789). En esta última fue donde Andrés Avelino Cáceres tuvo una destacada actuación cuando logró tomar los cerros, haciendo retroceder a las tropas chilenas, que se vieron obligadas a abandonar sus cañones Krup. Si bien Tarapacá fue defendida gracias a la destreza de Cáceres, fue una

victoria provisional porque el ejército peruano debió retroceder dejando el territorio salitrero al enemigo. Cáceres colaboró en la reorganización del Ejército del Sur para su concentración en Tacna junto con las tropas bolivianas al mando del nuevo presidente, Narciso Campero, quien había dado golpe de estado a Hilarión Daza. En el país también se había dado una crisis política debido a la partida del presidente Prado, quien fue derrocado por Nicolás de Piérola. En ese contexto se dio la Campaña de Tacna, en la que intervino Cáceres, demostrando gran valor en el Alto de la Alianza (26/5/1880). Luego, el caudillo se dirigió a la ca pital, a la que arribó en agosto de 1880. Fue nombrado Comandante General de la V División del Ejército del Centro y fue a Huaral para concluir el entrenamiento del ejército de reserva. Como coronel efectivo participó en la Campaña de Lima, que fue organi zada personalmente por el dictador Piérola, quien formó dos líneas defensivas demasiado extensas: la de San Juan, compuesta por trincheras y que iba desde el Morro Solar hasta Monterrico chico, y la de Miraflores, que era la línea de reductos, que iba desde Armendáriz hasta camino a Chosica. Las tropas chilenas al mando de Baquedano desembarcaron en Pisco y Curayacu, tres millas al norte de Chilca, llegando a Lima por el Morro Solar, que estaba siendo defendido por Miguel Iglesias, quien había sido obligad o a retroceder por las fuerzas chilenas. Cáceres participó en la fracasada batalla teniendo que retirarse a Chorrillos con lo que le restaba de sus hombres en orden, luego de haber sufrido fuertes pérdidas. Después de la derrota de San Juan, el 13 de enero de 1881, las tropas chilenas incendiaron Chorrillos y Barranco. Aprovechando la borrachera, Cáceres quería algunos soldados para atacar por sorpresa a los chilenos, pero Piérola se negó. Dos días después, el ejército chileno vencía la línea de Miraflores, donde Cáceres luchó denodadamente sufriendo la perforación de su fémur derecho. Acudió a un puesto ambulatorio en San Carlos, y fue escondido por los jesuitas en la celda del padre superior del Convento de San Pedro. Estaba todavía en convalecencia, cuando huyó de Lima, el 15 de abril de 1881, temiendo ser hallado en las pesquisas que hacían

las tropas chilenas. Fue a Jauja y lo nombraron Jefe político y militar de los departamentos del Centro. Durante la Ocupación chilena (1881-1883), Cáceres organizó sus montoneras en el Valle del Mantaro, en la Sierra Central, y estableció su cuartel general en Matucana. Fue ascendido a general en agosto de 1881. Luego, reubicó su cuartel en Chosica, pero no por mucho tiempo. Le ofrecieron la presidencia en 1881, que no aceptó para no crear más divisiones. Las principales batallas de la Campaña de la Breña se dieron en Pucará el 2 de febrero de 1882; nuevamente Pucará, Marcavalle y Concepción el 9 de julio de 1882; y en Hu amachuco el 10 de julio de 1882. Esta última fue la única derrota considerable que sufrió el líder, pues los demás encuentros fueron victorias de Cáceres, que hasta hoy se recuerdan y rememoran a través del folklore popular de la región. Por sus destrezas en la lucha, ganó el apelativo del Brujo de los Andes. La exitosa Campaña de la Breña duró hasta que el caudillo del Norte, Miguel Iglesias, dio el Grito de Montán desde su hacienda en Cajamarca para poner fin a la guerra. Una Asamblea lo nombró President e Regenerador del Perú y lo facultó para firmar un tratado con Chile. Es así que se firmó el Tratado de Ancón de 1883, al que Cáceres se opuso. Como consecuencia de la guerra, se inició la época del Segundo Militarismo (1884 1895), donde tenían el dominio político los más importantes jefes militares de la Guerra con Chile. En ese momento, Cáceres se sublevó contra Iglesias, que tuvo que dejar el poder y convocar elecciones, saliendo elegido el héroe de la Breña. En su primer gobierno (1886 -1890), el líder f ormó el Partido Constitucional. En ese contexto de crisis a todo nivel, Manuel González Prada dio un famoso Discurso en el Teatro Politeama en 1888, en el que expresó una crítica feroz al pasado republicano y sus líderes, entre ellos Cáceres, y reveló su profundo espíritu antichileno. Este discurso se dio en el marco de un evento realizado para recaudar fondos para la recuperación de Tacna y Arica, provincias que se hallaban en poder de Chile desde 1883. En este período se desarrollaba el indigenismo, que b uscaba revalorar al indio y superar la discriminación de la que había sido objeto. Entre sus exponentes destacó Clorinda Matto de Turner. Fue una etapa importante a nivel cultural, que se vio enriquecida con una reflexión meditada.

Con el objetivo de cancelar la deuda externa debido a la crisis fiscal y a la ruina del crédito exterior provocada por la guerra, firmó el discutido Contrato Grace en 1889. A través del contrato acordado entre el Estado peruano y Miguel Grace, representante de los tenedores de bo nos de la deuda externa peruana, los bonistas ingleses cancelarían totalmente la deuda que ascendía a 51.000.000 de libras esterlinas. A cambio, el estado peruano entregaría los ferrocarriles por 66 años, 3 millones de toneladas de guano y se comprometía a pagar 33 anualidades de 80.000 libras cada una. Los tenedores de bonos constituyeron en Londres una compañía para la administración de los ferrocarriles: la Peruvian Corporation. Además, los bonistas debían concluir los tramos ferroviarios de Chicla -La Oroya (ferrocarril central) y Juliaca-Santa Rosa (ferrocarril del sur); y se comprometían a construir 70 kilómetros más de cualquier otro ferrocarril. Asimismo, se les concedió la libre navegación por el Lago Titicaca y el libre uso de algunos muelles del pa ís. En esta época se inició la explotación del caucho y la agroexportación. Surgió el Banco Italiano, que al inicio atendía a residentes italianos y en poco tiempo fue creciendo y empezando a atender al público nacional también. Después de su período presidencial fue nombrado Ministro Plenipotenciario del Perú en Inglaterra y Francia.

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