EL PRESENTE DEL PASADO: LITERATURA, MEMORIA Y TESTIMONIO EN LA ARGENTINA DE LOS 90 (REVISTA AFUERA).

EDGARDO H. BERG (CELEHIS, UNMDP)

1. LAS FUERZAS FICTICIAS

“Una sociedad se eleva desde la brutalidad hasta el orden. Ya que la barbarie es la era del hecho, es pues, necesario que la era del orden sea el imperio de las ficciones, pues no hay poder capaz de fundar el orden en la sola coacción de los cuerpos por los cuerpos. Se hacen necesarias fuerzas ficticias” (Paul Valery)

Nuestra historia contemporánea puede verse, en muchos casos, como una historia de cuerpos y cadáveres insepultos.Cuando no se sepulta a los propios muertos estos reaparecen y los cadáveres, fantasmáticamente, deambulan y asoman como espectros que agitan el recuerdo tenebroso de los campos de exterminio. Hacen falta fuerzas ficticias, decía Paul Valery (1995:91). El poder fabrica ilusiones y máquinas narrativas capaces de fundamentar la represión ejercida sobre los cuerpos y de excluir en el espacio social los sujetos marcados por el estigma de la diferencia. Sin embargo, mientras quede un hombre vivo para contar la historia, el borrado de las huellas de la memoria y las marcas de las historia inscriptas en los cuerpos de las víctimas estará destinado a fracasar. “El superviviente, afirma Giorgio Agamben (2000:26), tiene la vocación de la memoria, no puede no recordar”. El testimonio de lo ocurrido no sólo representa un “impulso” y una “liberación” para los que sobrevivieron a la catástrofe del mal sino también una obligación, una deuda con los que murieron. En este sentido, la memoria, como la Antígona de Sófocles, lucha y se rebela contra las disposiciones del olvido. A las razones del Estado, las “locas” de Plaza de Mayo y luego la agrupación H.I.J.O.S. impusieron el derecho de la familia;. las leyes eternas de la piedad con los muertos contra la usurpación represiva y delictiva de la última dictadura militar en la Argentina.i Habría que pensar si la cultura y la política argentinas desde sus comienzos, no llevan en su seno la consciencia del episodio más regresivo y barbárico que registra la historia nacional contemporánea. La literatura argentina, en este sentido, nunca rozó tangencialmente la historia, sino que siempre aconteció en medio de ella. Muchos de los mejores textos nacionales no sólo testimoniaron escenas inhumanas y violentas de nuestro acontecer político, sino que, en los mejores casos, se adelantaron a su tiempo. Las ficciones de Echeverría, Sarmiento, pasando por los mejores ejemplos de la serie gauchesca; y más

Voy a referirme a tres textos de los . En su libro Tres propuestas para el próximo milenio (y cinco dificultades). en donde el cuerpo social dejó de ser una metáfora jurídica y política para comenzar a pensarse desde el horizonte epistemológico de las ciencias médicas. sino también. hablaban de la Argentina como una suerte de cuerpo enfermo. Así es que Piglia analiza el relato que el Estado construyó durante la última dictadura militar en la Argentina. mutilados. como ficciones especulativas y apriorísticas. Dentro de la economía global de los discursos sociales. sin anestesia en una sala de operaciones. Contra el peligro de la hipercodificación virtual en la red de redes y la asfixia que provoca el exceso de memoria. (Piglia: 23-24). donde se amputan y sacrifican cuerpos. Viñas. con cuerpos desnudos. Reflejaron. ensangrentados. o se refractan los mecanismos de humillación y animalización del adversario. Saer o Piglia. Walsh. Ricardo Piglia se interroga sobre el futuro de la literatura y sobre la tensión entre literatura y política que podría persistir cuando la función del escritor siga siendo la búsqueda de una verdad que el Estado esconde y trata de enterrar (Piglia 2001: 21). sino que en el retorno a ese episodio lo que cuenta es un “recuerdo del pasado”.contemporáneamente. es decir la manera en que el recuerdo actúa en el sujeto. se decía la verdad y a la vez. se ocultaba y se encubría. para Piglia. una estrategia de legitimación discursiva sobre la represión clandestina. la literatura muchas veces. lo que en verdad estaba sucediendo. un otro amenazante. Interrogarse por la literatura de una época es también interrogarse sobre cómo una sociedad se conoce a sí misma. A ese relato el autor lo denomina “relato quirúrgico”. y en algunos casos. donde siempre se ve al otro como un peligro inminente. siendo paradójicamente la memoria una forma del olvido y el olvido una forma latente y oculta de la memoria. La primera propuesta para una literatura futura está relacionada. Ese relato médico que circulaba en la época. afirma Piglia. juega un papel de desplazamiento y de interferencia. a su vez. La historia y los enfrentamientos políticos muchas veces. relatos que. para citar un puñado de nombres propios. no sólo conformaba un modo de narrar. Martínez Estrada. “un relato que trabaja sobre los cuerpos”. que tenía un tumor o un cáncer que prolifera y se identificaba con la subversión y la función de los militares era operar. la literatura como saber historiográfico siempre ha perfilado la conciencia paranoica de la política. como nos advierte Andreas Huyssen (2001: 23) sobre nuestra época. se movieron en la anticipación. En este sentido. cabe recordar lo que Sigmund Freud ([1914] 1981: 1683-1688) nos ha enseñado a propósito de la dialéctica indisoluble entre memoria y olvido. la lógica binaria y paranoica del poder. a veces en medio del maniatado control lingüístico. Y en ese relato ficcional que usaba una metáfora médica. con la posibilidad de enhebrar “relatos alternativos en tensión con ese relato que construye el Estado”. Arlt. Los militares. Slavoj Zizek (1993: 13) afirma que en la rememoración de antiguos traumas. en un relato alegórico. son ficciones de piernas largas. nos permiten entender “la forma en que se construyen y actúan las narraciones que vienen del poder” (Piglia: 22). se condensan en escenas de violencia extrema. En este sentido. lo importante no es llegar a la verdad factual de algún conocimiento olvidado desde hace tiempo.

Villa. Y estos relatos (los textos). bien podrían pensarse como actos de redención política: el futuro de un pasado que aún no ha terminado. Germán Garcia. 2. configurando discursivamente una trama de remisiones superpuestas. en tanto prognosis. actualizan la experiencia del pasado. donde el pensamiento lacaniano moldeaba la singularidad de los proyectos escriturarios. usted tiene que estudiar medicina” (Luis Gusmán) La cita podría pensarse como un delgado tejido que articula la historia con una práctica y un aprendizaje de un sujeto sobre el cuerpo ajeno. ¿Cómo volver a narrar una experiencia límite?¿Qué queda de ese pasado en el presente? ¿Cuál es el futuro de ese pasado? Las historias y los relatos sociales están preñadas de un pasado inconcluso que nunca termina de decir lo que tiene que decir. Cuerpo velado. imponiendo una temporalidad que se aparta de la linealidad del relato historiográfico clásico. Podríamos afirmar que la novela Villa (1995) de Luis Gusmán representa un punto de viraje en la producción narrativa del escritor argentino. Pero cuando el registro de los acontecimientos (la notación paciente y temerosa de sucesos ilegales como cómplice silencioso) se anuda con la intervención política y quirúrgica sobre cuerpos inocentes. pasando por el testimonio periodístico y la entrevista. Hacia finales de los noventa y comienzos de nuestro siglo. Lorenzo Quinteros y el propio autor. entre otros). hacia los noventa Gusmán se aparta visiblemente de la etapa inaugural (El frasquito. Son textos que vuelven a narrar la experiencia de la última dictadura militar en la Argentina (1976-1983) desde un presente que interroga el pasado. donde matar se convierte en un asunto médico. la historia. Si en los comienzos sus textos estaban cercanos a la experimentación y a los protocolos propios de la vanguardia psicoanálitica.últimos noventa que. una serie de textos narrativos en la Argentina volvieron a interrogarse sobre la posibilidad de narrar nuestra . se transforma en un teatro siniestro de crueldades. al ensayo sociológico y político). publicadas en la deçada del 70) y trabaja con un verosímil novelesco más cercano a la gran tradición realista. EL RELATO MÉDICO “Con su memoria. enunciada en los setenta por el grupo Literal (Osvaldo Lamborghini. desde distintas modulaciones discursivas (que van de la novela. Brillos.

Villa pasa de “mosca” a médico del Ministerio de Bienestar Social y como médico. e insistiendo con el martillo robado de Lüdwig Wittgenstein enuncia la presencia represiva de lo que no se dice y en ese no dicho. Villa fue quizá la novela que cambió el eje de interrogación y mudó la pregunta sobre el pasado inmediato hacia el porvenir. Los planetas (1999) de Sergio Chejfec o Dos veces junio (2002) de Martín Kohan inician nuevas modulaciones narrativas que. a posteriori. la novela de Gusmán cuenta centralmente la história de un subalterno. explora los límites de lo enunciable y de lo narrable. el personaje émulo de Witold Gombrowicz en Respiración artificial (1980) de Ricardo Piglia. iii El narrador de la novela de Gusmán es un médico que pasa de ser un empleado del Ministerio de Bienestar Social a integrante de los comandos de exterminio del lopezreguismo primero y luego de la última dictadura militar en la Argentina. la nueva narrativa argentina. en los límites del lenguaje narrativo.ii “Sobre aquello de lo que no se puede hablar. no será otra cosa que un engranaje de una compleja máquina burocrática de . los Indultos (1989-1990) promulgados por el presidente Carlos Menem. se distancian de los modelos previos (los ejemplos de Gusmán y Kohan quizá sean los más evidentes) y postulan una nueva alianza entre política y poética. y lo hace desde el registro íntimo de la primera persona y de las jergas privadas del aparato estatal genocida. el peculiar punto de vista del victimario. mejor”. tal cómo son denominados los servidores de los jugadores de póquer (“Un mosca es el que revolotea alrededor de un grande. La novela construye el habla de un partícipe civil directo del terror del Estado.que sucede cuando el General Perón muere y los primeros años del gobierno militar. con respecto a los crímenes de la última dictadura militar. así como también se hacen cargo del impacto jurídico y social que produjeron. Luis Gusmán pudo resignificar. se articula un vaciado que mina el interior y establece las condiciones de posibilidad de muchos de los textos de los últimos ochenta. afirma el texto). registrando la herida intempestiva de la historia. la publicación del Nunca más y del Diario del Juicio. repite una y otra vez Andrei Tardewski. Escritas y publicadas durante la implantación y desarrollo del llamado neoliberalismo o capitalismo salvaje durante la presidencia de Carlos Saúl Menem. Ni muerto has perdido tu nombre (2002) de Luis Gusmán. experimentando (repitiendo) un pasado inacabado e inconcluso. hay que callar”. finalmente. las leyes de Punto Final (1986) y de Obediencia Debida (1987) durante el gobierno de Raúl Alfonsín y. en el caótico período político de la Argentina. Si es un ídolo. en algunos casos. Las preguntas propias de los últimos ochenta de ¿cómo narrar los hechos reales? o ¿cómo narrar después del horror? se trastocó en otra: ¿cómo narrar los efectos del horror en el presente? O mejor. de un “mosca”. En este sentido. Ambientada en la década del 1970. Personaje que hará de su ofício un destino y que se constituirá en relación de sumisión y subordinación con el poder de turno. son novelas que emergen luego del hito político que significó el Juicio a las Juntas Militares. al contar otra historia (la misma historia) desde la conciencia perturbada y el punto de vista de un médico colaborador de la máquina represiva del Estado. ¿qué dice la literatura cuando habla de la memoria del presente? Novelas como Villa. intraducible e inescribible.historia reciente. Por el contrario.

la ausencia de la figura del padre en la vida de Villa es sustituída y desplazada permanentemente por la palabra y el mando de los otros. Si la figura del padre.iv Los pactos y el sistema de lealtades que tejen su mundo se han resquebrajado para siempre. . no intenta meramente un camino retrospectivo. el motivo del doble y el tópico de la muerte aparecen como motivos recurrentes en la literatura de Gusmán. el punto de anclaje es una comunidad basada en los valores de una doble moral. volver sobre las razones de su engendramiento. los doctores Villa. como decía Hannah Arendt (1982: 592. enhebrando una red de complicidades tendientes a encubrir e impedir el acceso a la verdad y distorsionar la memoria pública. el traslado a Resistencia prefijado por Villalba. la última dictadura militar articuló un relato médico para extirpar. amparadas o solicitadas por el terror del Estado. Si el Estado se sostiene con prácticas ilegales para sostener un poder totalitario y violento. es pretender obstruir el recuerdo de la inmoralidad absoluta del genocidio. aunque estas estén signados por la traición y el oprobio. convenciones ruines y miserables que fisuran. Esa experiencia basta para entrever la compleja interacción entre subordinación y complicidad.gobierno. sin anestesia. la convivencia entre médicos y militares. tortura e ilegalidad que circunda la Argentina en esos tiempos Las acciones del protagonista prefijadas por las órdenes y los pactos de las jerarquías se conjugan con un perverso juego de ocultamiento y evidencia de prácticas ilegales. entre el orgullo conformista del subordinado (un médico-soldado que cumple órdenes claramente criminales) y el remordimiento que va ahogándolo a medida que transcurren los hechos. más bien. como Funes el personaje del cuento de Borges. sino. vol 3). Gusmán. pero su último destino. aceitado para producir sujetos cómplices de la persecución política y de los crímenes abyectos. Cuando Villa se interna en los meandros de su memoria y registra en un informe (burocrático) las atrocidades de las cuáles fue partícipe. El autor sumerge al lector a partir de la mirada de Villa en un mundo de violencia. personajes que siempre ofician como “ley”(Firpo su jefe. el mundo inmotivado de las casualidades se desmorona y disuelve. Lo público y lo privado esconden y condensan la complicidad de la sociedad. al transitar sobre nuestro pasado reciente. Villa no muere por no poder olvidar. aunque sin quebrantar del todo. nitidamente perfilados en el protagonista (aunque es difícil hablar de protagonismo en un personaje que es atravesado por los actos de los otros) son inscriptos sobre una atmósfera de amenaza y paranoia que permiten pensar en la posibilidad de una trampa inminente. la trama secreta de aquellos que habitan sobre una ciudad sitiada y llena de cadáveres. La apatía moral y la ceguera deliberada de su narrador (Villa) desnudan y escenifican los engranajes del Estado. confirman la naturaleza de su elección: ser un “mosca” es también saber acatar las órdenes de los superiores. Querer olvidar la radicalidad del mal. Los conceptos de lealtad y acatamiento. más tarde Villalba). “el cáncer del cuerpo social”. Si se quiere. Firpo y Villalba no se separan de la solapada complejidad de una trama de intrigas personales. Villa nunca es protagonista de su propia historia y siempre es la sombra de alguien. En este sentido.

la música rock. LA CONFESIÓN “Como siempre en la historia humana. el uso de ciertas técnicas provenientes de la novela realista (el punto de vista. el reportaje o la entrevista a personas implicadas como testigos o protagonistas a ciertos eventos históricos).Por primera vez pudo ver al enemigo como un ser humano” (Horacio Verbitsky) El llamado periodismo de investigación en Latinoamerica se ha desarrollado de manera paralela al nuevo periodismo estadounidense surgido en los años sesenta del pasado siglo. asociada a la versión oficial y burocrática del mundo empresarial. Como afirma Ana María Amar Sánchez (1992: 13). Truman Capote. cuando se habla de nuevo periodismo y de novela de no ficción suele pensarse en Truman Capote -el autor que acuñó el término publicitario de "non fiction novel" -. A partir de ahí. de escenas y situaciones narrativas. inscripción del suspenso. Texto que va a definir el inicio de una nueva poética y un punto de viraje en la producción narrativa del autor. La acción sobre material documental. La radical transformación del periodismo norteamericano en los años sesenta se asocia contextualmente con el surgimiento de la beat generation. el diálogo). el monólogo interior. la cultura hipppie. Pero entre el 27 de Mayo y el 29 de Julio de 1957. Tom Wolfe o Norman Mailer como los iniciadores del género. Vietnam. etc) que intentaron romper con la práctica periodística tradicional. en este caso la de alguien que lentamente se desprendió de las servidumbres institucionales. Rodolfo Walsh publica una serie de notas periodísticas en la revista Mayoría que se transformarán en el mismo año en Operación Masacre. Norman Mailer. el movimiento de la Nueva Izquierda norteamericana y las Black Panther. los grandes secretos son descubiertos por una conciencia solitaria. configura de algún modo la nueva práctica periodística. de técnicas y estrategias propias de las formas de reproducción mecánica (como la fotografía. la rebeldía estudiantil. la investigación sobre datos y hechos comprobables o verificables combinados con el uso de ciertas estrategias que provienen de la ficción "pura": construcción de diálogos. El nuevo periodismo (“The new journalism”) habitualmente se refiere a la producción escrita de una nueva clase de periodistas norteamericanos (Tom Wolfe. Walsh comienza a producir relatos testimoniales destinados a la denuncia política. Una nueva forma escrituraria donde se encuentran el discurso literario y el periodístico. para ejercitar un nuevo estilo de narración que tiene su antecedente histórico en el movimiento del “Muckraking” v de comienzos de siglo XX. conversión de las víctimas y torturados en protagonistas de la historia. Teniendo en cuenta a la producción del escritor argentino se podría afirmar que el periodismo de investigación latinoamericano arraiga más bien en la tradición europea de indignación y . Cuando Scilingo perdió pie y estuvo a punto de caer al mar junto con una de sus víctimas se resquebrajó dentro de sí el mecanismo militar de despersonalización y deshumanización .2.

titulado El vuelo (1995): “Entre mil quinientas y tres mil personas han sido masacradas en secreto después que ustedes prohibieron informar sobre hallazgos de cadáveres que en algunos casos han trascendido. los “vuelos” de la muerte que narrara más tarde Horacio Verbitsky en su libro. expone una serie de acusaciones sostenidas sobre la estructura argumental de la invectiva latina. Último acto de escritura que. la desaparición de personas. los secuestros clandestinos. a partir de la práctica sistemática de la tortura. distribuye su última carta firmada. escribe su alegato a favor del capitán Alfred Dreyfuss. por su magnitud genocida o por el espanto provocado entre sus propias fuerzas. recuperando el sentido del “Yo acuso” (J´accuse) de Émile Zola. por afectar a otros países. Podría pensarse a Horacio Verbitsky como uno de los continuadores de los surcos trazados por los textos walshianos. Veinticinco cuerpos mutilados afloraron entre marzo y octubre de 1976 en las costas uruguayas. No-velar la historia en el momento en que no era preciso decir. Su cuerpo.. en la que se entremezclan recursos propios del periodismo moderno con procedimientos literarios. hacia 1898.. sin embargo. los croquis de reconstrucción de los hechos trágicos del 20 de . la acumulación de documentos. su compromiso político y ético. Cumplido el primer aniversario del golpe de Estado en manos de la Junta Militar.. quizá haya sido su mayor apuesta. hasta los propios límites de lo comunicable. fondeados en el Río de la Plata por buques de esa fuerza. en una carta abierta dirigida al presidente de la República de Francia y publicada en el diario L´Aurore. cuando Rodolfo Walsh tenía cincuenta años. intentan no-velar la historia y poner un límite a la maquinaria desvastadora y represiva del estado genocida. pequeña parte quizás del cargamento de torturados hasta la muerte en la Escuela Mecánica de la Armada. Walsh hace lo suyo.denuncia. Basta pensar en los traslados y similitudes estructurales entre su tercer libro de investigación Ezeiza (1985) -luego de Prensa y poder en el Perú (1974) y La última batalla de la Tercera Guerra Mundial (1984). Si se quiere esos cuerpos mutilados y arrojados al mar anticipaba. la corrupción y el saqueo en la gestión pública. La contundencia y la eficacia de las palabras de Walsh abrre una grieta entre el antes y el después de la historia del periodismo argentino. justamente. los fusilamientos sin juicio y la aparición de los campos clandestinos de concentración. Así como Zola. los testimonios históricos. “ (Walsh 1998: 208). el cuerpo de la escritura arderá siempre como faro en la detección de la historia argentina.y Caso Satanowsky (1958) o ¿Quién mato a Rosendo? (1968) de Rodolfo Walsh. Hacia 1976. Las zonas de referencia y el campo de acción del periodismo de investigación contemporáneo ha estado focalizado en algunos tópicos centrales: las violaciones a los derechos humanos. los textos anónimos producidos por la Agencia Clandestina de Noticias (ANCLA) y Cadena Informativa representan los momentos más altos en la investigación periodística y la denuncia política de Walsh. denunciando la violación de los derechos humanos de la última dictadura militar. para advertir cómo los tics retóricos. “Carta abierta de un escritor a la Junta Militar” (1977). Walsh como nadie (quizá como Arlt) fue capaz de expresar los avatares de la búsqueda de la verdad en la persistencia de una pasión. Esos textos mecanografiados y distribuídos por correo o de mano en mano.

¿Quién habla en el texto de Verbitsky? ¿Quién en el intercambio de las voces locutoras de una entrevista? ¿Quién entre los diversos egos. como en sus anteriores textos. propias del registro de no ficción. que reconocía sus antecedentes en ciertos postulados propios de la vanguardia histórica europea (en particular con los modelos de experimentación con el documento puro reflejado en algunos ejemplos de la literatura rusa y alemana). las pericias policiales. amplifica las repercusiones judiciales y políticas (puntualizando la declaración de nulidad por el Congreso de las leyes del perdón durante el gobierno del presidente Kirchner en el 2003). Asimismo. el juicio oral y público contra Scilingo.junio de 1973. la autocrítica del general Martín Balza y la actuación judicial desde España por el juez Baltazar Garzón. Variaciones en rojo [1953] debería pensarse en relación a ¿Quién mató a Rosendo? o Caso Satanowsky). sujetos de la nominación? ¿El sujeto de la confesión? ¿o el sujeto que oficia como partera de la historia silenciada? ¿El qué transcribe y da voz al testigo o el que habla mediado por un grabador? El texto exhibe de manera deliberada los avatares de la investigación y las marcas de la . en Verbitsky la escritura testimonial adscripta todavía a cierta ilusión referencial. la configuración de los marcos de lectura. Sobre el plano de la enunciación surgen una serie de dilemas en la constitución del sujeto del testimonio. los informes y las actas judiciales. en su reedición del año 2006. establece una zona de control lingüístico y de estrategias de legitimación. enunciada por Ernesto Sábato en el prólogo del Nunca más (1984). la exhibición de los datos históricos y de los marcos de referencia previos. el texto marcó un punto de inflexión en la investigación de los crímenes de la dictadura y en su persecución penal. El volúmen se cierra con una cronología histórica que va desde 1930 al 2004. cede a los imperativos de la (de) mostración y proliferación de las pruebas documentales. exhibe los dilemas de configuración formal del registro y. El libro describe detalladamente los acontecimientos y. Adscripto al llamado periodismo de investigación. Si bien es cierto que no hay otro itinerario posible para el periodista que investiga que el que recorrer los testimonios de los sujetos implicados en la historia. Si se quiere El vuelo. por otro lado. acontecimientos que rompieron el cerco de impunidad estatal a partir del promulgamiento de las llamadas leyes del perdón. la intriga política y la inscripción del suspenso. lo que en Walsh era una construcción sofisticada a partir de su aprendizaje hecho sobre el género policial (en este sentido. los textos de Verbitsky plantean una serie de interrogantes en su configuración discursiva. son motivos suficientes para reconocer los gestos de escritura deliberados que reenvían al legado de su maestro. una historia que se inicia con el primer golpe militar en la Argentina y culmina en el mismo año donde se abre en Madrid.vi El vuelo (1995) de Horacio Verbitsky fue el primer reconocimiento de un oficial de la Escuela Mecánica de la Armada de los crímenes allí cometidos y de los “vuelos de la muerte” que el capitán de corbeta Adolfo Scilingo había participado. La confesión rompía el mandato del secreto militar y proponía una continuidad entre los subordinados y las órdenes ilegales de sus superiores y refutaba la teoría de los dos demonios. abriendo paso a los Juicios por la Verdad en distintos tribunales del país.

no deja olvidar las marcas de la historia grabadas en los los cuerpos de las víctimas (“No puedo sacarme de encima la imagen de los cuerpos desnudos apilados en el pasillo del avión. el intento de ascenso de los capitanes de fragata Juan Carlos Rolón y Antonio Pernías. Según el testimonio de Scilingo se afirma que cerca de 2. La culpa. en su envés. perdido en la tierra de sombras de su memoria. las palabras. imagina a Scilingo. La Agencia Clandestina de Noticias creada por Rodolfo Walsh y el relato de algunos sobrevivientes dieron cuenta del asesinato de personas que eran arrojadas al mar desde aviones del Ejército. también quedaron impregnadas por la pátina mortuoria del horror. en la desaparición de dos monjas francesas. cobra existencia y se transforma en acto a través de la posibilidad de hablar. en pleno gobierno menemista. El presente flota disperso e incierto. La clausura de los juicios a los ex represores. Y si Verbitsky se detiene en el punto ciego y oculto de la experiencia del testigo. de los "vuelos de la muerte”. es . en un ir y venir. reescribe las notas de investigación anticipadas en el diario Página 12 (aquí como en otros pasajes textuales. 54). su propia biografía profesional) y contextualiza el lugar de enunciación. como afirma Giorgio Agamben (2000: 153). como en una película del nazismo”. en uno de los mejores pasajes del texto. La imposibilidad del testimonio en tanto saber de los hechos. fragmentariamente. en su habitación casi sonámbulo. La serie de entrevistas que Scilingo concedió a Horacio Verbitsky fue el el inicio del libro. El efecto de tensión e intriga que inscribe El vuelo. trae aparejado la posibilidad de que las confesiones públicas no tengan consecuencias penales. en particular. Verbitsky reconstruye la génesis y los motivos de la confesión del ex represor y victimario.000 detenidos políticos fueron eliminados mediante ese método y que la eliminación estuvo avalada por la Iglesia Católica y las autoridades eclesiásticas del momento. la impresión de los datos factuales y de los documentos probatorios). Su mirada se ha perdido en un país cubierto de cadáveres.experiencia "verdadera" (la transcripción de la voz de Scilingo. el sujeto del testimonio Scilingo se desplaza y cede paso a la entidad locutora del libro que escribe. el instinto animal de supervivencia. Verbitsky. argumentando que dicha forma de eliminación del adversario era “una muerte cristiana y humanitaria”. Lo que cuenta Scilingo es una historia conocida. y es absorbido por el pasado. al interés por la investigación y la constitución del testimonio. entre otros casos. los cortes de las cintas grabadas y las negociaciones entre Verbitsky y el ex marino escenificadas en el texto. Si el relato de Scilingo muestra cómo la última dictadura militar apuntó a diluir la responsabilidad personal ("era una orden y se cumplía") y de borrar los rastros asesinos (donde las futuras desapariciones eran "trasladados". Verbitsky. El pasado siempre cercano de la última dictadura volvió a emerger con dos militares que habían integrado grupos de tareas en la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma) e intervenido. las hipótesis previas del periodista investigador reactualizadas y confirmadas por nuevos descubrimientos. En 1994. si se quiere. refiere. y "asesinar" era "mandar para arriba"). y fueron el horizonte de posibilidad de la decisión del ex oficial Adolfo Scilingo de hablar sobre su participación en la represión ilegal y. desata una crisis política.

ha conocido el mal desde su interior pero le ha sobrevivido. porque a quien lo ha perdido todo fácilmente le sucede perderse a sí mismo” (2005:48). En el filme Noche y niebla (1955) de Alan Resnais el recuerdo del pasado es situado fuera de campo. Su respuesta es definitiva e irreparable: “. absorbido por el pasado. si se quiere. falto de dignidad y de juicio. sus afectos. por esta razón su vínculo con el presente se ve atravesado permanentemente por el fantasma de lo vivido y por la culpa de haber sobrevivido. Para quien retornó del infierno.vii Lo que se esconde suele decirse en la confesión.. En este sentido. ¿Cómo narrar el horror? ¿Cómo transmitir la experiencia del horror? Todo relato sobre el cautiverio político oscila. sus costumbres. se quiebra y formula una respuesta. sabe. en Si este es un hombre (1947). en Lo que queda de Auschwitz (2000: 34). Al color de la película de Resnais se interpone las escenas documentales en blanco y negro. contraponiendo las imágenes de la muerte con la desolación actual de la ciudad de Dachau. será un hombre vacío. En el caso del sobreviviente.porque allí se encuentra la clave de la reconstrucción. una deuda con los que murieron. alguien debía construir la memoria de los campos de concentración” (Pilar Calveiro: 114). la voz en off desdobla la escena. su tierra. sus ropas. reflexiona sobre el testimonio de las víctimas del holocausto haciendo hincapié en el hecho de que el testimonio: . reducido al sufrimiento y a la necesidad. se trata de un habitar el presente desde el pasado.. testimonio de su experiencia en los campos de exterminio nazis. Un narrador impersonal describe la vida en los campos de exterminio y enumera las estadísticas. un estar atrapado en el tejido de los recuerdos: no ha muerto pero ha estado cerca de morir. Primo Levi. se pregunta cómo puede vivir un hombre al que le han quitado su casa. como si el presente flotara disperso e incierto. Giorgio Agamben. 3. el testimonio de lo ocurrido representa no sólo un “impulso y una liberación” para los que sobrevivieron a la catástrafe del mal sino también una obligación. La repetición de la voz en las sesiones de grabación da razones al dolor y nombra aquello imposible: el secreto inconfesable. otro. Alguien busca confirmar una verdad e interroga. para los sobrevivientes el relato en primera persona se presenta como un testimonio que parece pertenecer a otro mundo. en un ir y venir. entre la pesadilla del recuerdo y el acto de fidelidad con las víctimas. EL MATADERO “Alguien debía sobrevivir para testimoniar y contar. un personaje tan mediocre y atroz como el Adolf Eichmann de Hannah Arendt.

una relación constitutiva del individuo con la verdad.. donde lo diferente constituye un peligro inminente. con avances y retrocesos. naturaleza y modalidad del poder totalitario.. despolitizando la sociedad en su totalidad y engrendrando una lógica de la desaparición como nueva forma de intervención política. Calveiro va a señalar y ligar una serie de episodios políticos que. Esa es la eficacia que logra el ensayo de Pilar Calveiro. testimonian de un testimonio que falta. fundado en el principio de la desaparición y la persecución paranoica del opositor y disidente político. Intentando desentrañar el origen del genocidio. el subversivo). de alguien que estuvo allí y sufrió los tormentos y los vejámenes en su propio cuerpo. Si el testimonio. El desplazamiento enunciativo que adopta Calveiro en su libro. sólo sirve para registrar una entre tantas cifras del horror :”Pilar Calveiro: 362. traidor y héroe).vale por lo que falta en él. Cuando su nombre aparece en el libro. como afirma Gianni Vattimo (1990: 43-59). Son los ‘que han tocado fondo’. contiene en su centro mismo. Pilar Calveiro elige alejarse de la espontaneidad y la “sinceridad” de un relato personal para interrogar sobre la génesis. al contraponer el relato del martirio con el distanciamiento crítico de su escritura.. de campos ideológicos enfrentados.“ . por el poder militar (victima/victimario. de tal modo que la verdad es la verdad de alguien que la testimonia. como seudotestigos..” el número que los represores le adjudicaron en la ESMA. . ¿Cómo y por qué fueron posibles los campos de concentración en la Argentina? ¿A qué proyecto político respondía? ¿Cuáles fueron los lazos que unían los campos de reclusión y la sociedad? ¿Qué lógica podía tener la presencia de sacerdotes y médicos en los campos de exterminio? A través de la experiencia de los campos. el rigor crítico de su análisis político. no necesita ser enfatizada ni subrayada. Basado en testimonios de las víctimas y en su propia experiencia personal como cautiva y sobreviviente. sin ni siquiera decir “yo”. por delegación. Ese despojamiento de un sobreviviente de los campos de exterminio de la Escuela de Mecánica de la Armada tiene mucho que ver con una actitud moral..Los que lograron salvarse. presupone un compromiso de la persona.. Los ‘verdaderos testigos son los que no han testimoniado ni hubieran podido hacerlo. obliga a buscar su sentido en una zona imprevista”. Un plan coherente y consciente para estigmatizar al otro social (el adversario. Pilar Calveiro decide relegar el yo testifical y adoptar la distancia de una tercera persona para anteponer a las marcas temporales. algo que es intestimoniable que destruye la autoridad de los supervivientes. la autora analiza el establecimiento de una lógica binaria.Y eso altera de manera definitiva el valor del testimonio. es una operación discursiva que desplaza la primera persona de un eventual testimonio hasta tal punto que la autora llega a poner su nombre entre otros nombres. hablan en su lugar. el opositor.viii Hablar como si uno fuera otro. La experiencia del horror. el libro Poder y desaparición. Los campos de concetración en Argentina (1998) de Pilar Calveiro (ex militante montonera y ex detenida desaparecida en la Escuela de Mecánica de la Armada) reconstruye los centros clandestinos de detención y exterminio de la última dictadura militar en la Argentina.

a la burocracia sindical. civiles y militares han tejido la trama del poder. ya sea como ejecutores de un plan político o como cómplices silenciosos del poder económico.van a ir desarrollando el mecanismo represivo del totalitarismo de Estado y que desembocan de manera abierta en lo que ella denomina el “poder desaparecedor”. basada en la disciplina. no sólo las Fuerzas Armadas y la insurgencia militarizaban lo político. Sin embargo. En este contexto. en pleno gobierno constitucional. por otro a la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina). hacia los setenta. en la Plaza de Mayo. la desobediencia armada. y a las demandas de los trabajadores va a responder con medidas represivas. es porque sobre esa época. Pilar Calveiro parece retomar la genealogía de la violencia y del poder militar en la Argentina desarrollado en las novelas y ensayos de David Viñas. el proceso represivo se acelera. la teoría foucaultiana del poder y sus hipótesis sobre la génesis del racismo. se asocia literalmente con la disputa del monopolio de la violencia estatal: “Poder y contapoder. Lo que había empezado como un cuestionamiento al poder militar establecido. El enfrentamiento político de los sectores radicalizados con la derecha del peronismo y el propio líder encontrará su destino el 1° de mayo de 1974. sino que también Perón desde el exilio agudizaba el enfrentamiento en clave de guerra.ix Es así que a lo largo de la historia Argentina. la teoría del Estado y el análisis del sistema de pensamiento binario por Gilles Deleuze y Félix Guattari. aparecerán las primeras organizaciones guerrilleras urbanas como una forma radical del enfrentamiento político. la sociedad civil a lo largo de los golpes de Estado contemporáneos y de la irrupción del poder militar. las Fuerzas Armadas van a comenzar a funcionar como partido de la clase dominante. El Operativo Independencia contra la guerrilla del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) en Tucumán. las Fuerzas Armadas respondieron con todo su potencial de violencia”(Pilar Calveiro. . En este caso. regenteada por López Rega. más allá del uso de ciertas categoría teóricas provenientes de ciertas corrientes de pensamiento contemporáneo (entre otras. Se colocaba así en el lugar más vulnerable. sino que desde el Estado se dará luz verde a la intervención abierta de las Fuerzas Armadas. la instalación de los primeros campos de concentración. conjuntamente con las reflexiones sobre los totalitarismos contemporáneos en Hannah Arendt emblematizado en el caso Eichmann) . comienza a desnatularizarse y tiende por diseminación a constituirse como una sociedad de control. La guerrilla había nacido como forma de resistencia y hostigamiento contra la estructura monolítica militar pero ahora aspiraba aparecerse a ella y disputarle su lugar. No sólo por el accionar de las bandas para-policiales (como la ya citada Triple A) que incrementará la represión. va a permitir al Ejército. Si la autora se detiene en particular en los años sesenta. Y si la institución militar siempre estuvo basada en orden vertical y en los principios internos de orden y obediencia. Perón intenta disciplinar a la sociedad con el pacto social. A su muerte y con la asunción como Presidente de su esposa Isabel Martínez de Perón. dándole cada vez más poder al ala derecha de su movimiento: por un lado. con el Cordobazo y la irrupción del amplio movimiento estudiantil y obrero de impugnación con el orden establecido. una vez Presidente en 1973. A partir del golpe de Estado del general Uriburu en 1930. 2004: 17).

naturalizando los "bailes "–torturas sin tiempo ni fin.” (2001: 40) El establecimiento de los campos de concentración-exterminio en la Argentina no fue solamente un hecho histórico. los lazos y engranajes que unen uno y otro lado. uno de los mejores capítulos del libro es el que se concentra en las relaciones entre los campos de concentración y la sociedad. En nuestra contemporaneidad. pero ningún autor como Giorgio Agamben pudo dar en el blanco y acertar en la interrogación sobre el horizonte de posibilidad. A partir de ahí. Más que reproducir la lógica binaria entre víctimas y victimarios. La necesidad de una cirugía mayor –así llamada por los militaresque extirpara “el cáncer subversivo” conllevó la instalación sistemática de los campos de exterminio. sino también constituyó el espacio negado y silenciado que todavía hoy produce efectos de verdad sobre el tejido social y político en que vivimos. aquella que inquiere hipócritamente cómo fue posible cometer delitos tan atroces en relación a seres humanos. se eliminan los rastros y “no hay cuerpo de la víctima ni del delito”. se reflejan y se reproducen. El despliegue del poder desaparecedor solo fue posible en el seno de una sociedad que ya había sido formada en la disciplina militar. lo novedoso fue el empleo de las técnicas de fusilamiento y desaparición de personas como política de Estado. por consiguiente. y mirar a uno. El decir mudo de los que ya no pueden testimoniar. El sistema de servicio militar obligatorio será un paso más al diseminar sobre la sociedad el castigo. Calveiro disuelve en su análisis las dicotomías simplistas para observar los puntos de unión. es mirar al otro. la estructura jurídico y política de un campo: “La pregunta correcta con respecto a los horrores cometidos en los campos no es. (Calveiro: 26). hasta el extremo de que llevar a cabo cualquier acción contra ellos no se considerara ya como un delito. el secuestro y el asesinato político están a la orden del día. el Estado se transforma en un “poder desaparecedor”. afirma Calveiro.como un recuerdo festivo de los años de la conscripción. cuando la tortura a prisioneros. indagar atentamente acerca de los procedimientos jurídicos y los dispositivos políticos que hicieron posible llegar a privar tan completamente de sus derechos y de sus prerrogativas a unos seres humanos. Quizá. ambos están estrechamente unidos. muchos son los testimonios y las reflexiones escritas que perduran sobre los campos de concentración. sería más honesto.El reclamo de orden por parte de amplios sectores de la sociedad permitió la vuelta de los militares al poder. entre inocentes y culpables. Y si bien es cierto que nunca hay poder sin represión (y aquí la autora reproduce las hipótesis centrales de la teoría política de Michel Foucault). la respuesta estatal comenzó a concentrarse en el ámbito represivo y. . y sobre todo más útil. las voces ausentes establecen las condiciones de posibilidad de su representación. si ningún gobierno se privó del uso de la picana a los detenidos políticos.

y en el clima “festivo” del Mundial de Fútbol de 1978.El narrador relata la experiencia trágica como si fuera la experiencia de un "otro" -Rubén en vez de Marimón en la novela-. el primero que integraban los descendientes de las víctimas de la llamada guerra sucia. Giorgio. BIBLIOGRAFÍA Agamben. etc) que comenzaron a denunciar la corrupción política. la explotación laboral y la injustica social. deudora de la novela Villa de Gusmán (marcación consciente hecha por el autor en el título y en el epígrafe que abre el texto). al que nunca se nombra: dotarlo de sentido a partir del hallasgo del pasado. del uso y experimentación del mismo. vi Resulta. [1963] 2001.i NOTAS Ha mediados de los noventa. trastocada e invertida en su traducción. el sujeto "biográfico" para poder narrar el círculo del infierno. Provocar la alteración y la inversión del orden es la lectura que propone la novela del presente histórico (dictadura militar). en los orígenes de la constitución del Estado moderno. las raíces de la violencia y el genocidio contemporáneos. Editorial Pre-Textos. Johnson (1971). Hendrick. en el intercambio epistolar de Emilio Renzi y Marcelo Maggi. La ruptura de la fábula de identidad. el médico de la memoria” (2004). se asocia a un grupo de periodistas y escritores (Upton Sinclair. la topología del terror público en la vida privada. en el ámbito del periodísmo norteamericano. Eichmann en Jerusalén. sujeto empírico-y relator. ejército y frontera (1982). La alienación ante lo excesivamente familiar y propio. Villa es la memoria (2004: 147) v La expresión “muckrakers” refiere literalmente a los rastrilladores de estiércol o recolectores de basura y. Lo que queda de Auschwitz. al proceso de intelección de la historia y la cultura argentinas. es para decirnos que Villa no es un personaje o que es más que un personaje. una olvidada novela de Andrés Rivera. dos de los personajes de la novela Respiración artificial de Ricardo Piglia (“La historia es el único lugar donde consigo aliviarme de esta pesadilla de la que trato de despertar). . los desplazamientos constantes a nivel de la enunciación -las marcas pronominales que van de la tercera a la segunda persona.provoca la distancia crítica entre víctima -autor. hasta conseguir las leyes de perdón y olvido. sostiene que el personaje de la novela está atravesado por el recuerdo mortuorio de los cadáveres y afirma: “si Gusmán otorga a su personaje el don de la memoria. el escritor argentino Antonio Marimón publicó una novela testimonial. 2000. un centenar de hijos de desaparecidos forman un nuevo organismo de derechos humanos. si le dona la memoria. Roy Stannard Baker. El desplazamiento y el encubrimiento de la cita en la palabra de Maggi daba comienzo. ii Dos veces junio (2002) de Martín Kohan. vii Hannah Arendt. Singular título de la novela de Rivera que preanunciaba ciertos slogans de los cabecillas “carapintadas” (“la duda es la jactancia de los intelectuales”) que asediaron a mediados de los ochenta al gobierno constitucional de Raúl Alfonsín. iii Salvando. se desdobla y exilia. O mejor. como Los dueños de la tierra (1958). La cita joyceana (“La historia es una pesadilla de la que trato de despertar”) ya había aparecido en 1980. viii En 1988. aborda en la figura de un subalterno. Ver Michael L. de un conscripto. del tú al él. Cuerpo a cuerpo (1980) o en su obra ensayística. por demás sugerente. El archivo y el testigo. cede al peso (auto)biográfico y cruza la frontera: del otro lado del testimonio "puro" se puede contar. narrar lo inenarrable: las marcas de la violencia inscriptas en el propio cuerpo. Los hombres de a caballo (1967). la literatura argentina hasta ese momento. Homo Sacer II. que el libro El vuelo de Verbitsky se abra con un epígrafe del Ulises de Joyce (“History is a nightmare from which I am trying to awake”). Valencia. la compleja interacción de subordinación y complicidad con la última dictadura militar de los sectores medios de nuestra sociedad civil. incluído en un volumen colectivo dedicado a la producción de Luis Gusmán (ver referencias bibliográficas). Los vencedores no dudan (1989). El antiguo alimento de los héroes) y quizá constituya un punto extremo de tensión en el arco del registro y un buen ejemplo. iv Jorge Panesi en su artículo “Villa. escenifica la ambigüedad última de la autobiografía: ninguna marca pronominal puede asir al sujeto. Barcelona: Lumen. para observar como el autor a lo largo de su producción se plantea el problema de la configuración política en la Argentina y encuentra. ix Basta pensar en las novelas de David Viñas. sólo había contado la historia reciente desde el punto de vista de las víctimas y derrotados. en particular Indios. en el rastreo de los ancestros.. Burton J.

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