ACCION DE TUTELA - No procede contra providencias judiciales / PROVIDENCIA JUDICIAL - Tutela no procede en su contra / PRINCIPIO DE LA SEGURIDAD JURIDICA - Protección

. Improcedencia de la tutela frente a providencia judicial Los artículos 11 y 40 del Decreto 2591 de 1991 establecían la procedibilidad de la acción de tutela contra providencia judiciales. La primera de tales disposiciones fue demandada en acción de inconstitucionalidad, sobre la base de que el artículo 11 del Decreto 2591 de 1991 quebranta los preceptos constitucionales no tanto por introducir un término de caducidad sino por permitir que se ejerzan acciones de tutela contra sentencias amparadas por el principio de la cosa juzgada. Esa norma y el artículo 40, por unidad de materia, fueron declaradas inexequibles en sentencia C-543 de 1992 luego de un extenso y detenido examen normativo, jurisprudencial y doctrinario de los aspectos concernientes a esa cuestión, en especial el de la cosa juzgada, la autonomía de los jueces, e incluso los criterios del Constituyente Primario y el derecho comparado sobre el punto. Habiendo desaparecido del ordenamiento jurídico la normativa con la que el legislador trató de incluir las providencias judiciales en los actos susceptibles de la acción de tutela, y existiendo claras y precisas razones axiológicas y jurídicas de rango constitucional que las sustraen imperativamente de dicha acción, expuestas por la Corte Constitucional de manera contundente, enfática y coherente en la sentencia reseñada, es claro e indudable que con fuerza de cosa juzgada constitucional la acción de tutela no procede contra providencias judiciales. En manera alguna se pretende, con esta posición, conferirle el carácter de valor absoluto al principio de la seguridad jurídica, en el entendido de que para defenderlo deban sacrificarse otros valores, igualmente importantes, como la paz, la convivencia pacífica, la existencia de un orden social justo o la justicia misma, sino que, por el contrario, lo que se quiere poner de presente en este pronunciamiento es el hecho de que la realización de esos valores depende de ese principio, pues sin seguridad jurídica no puede haber estado de derecho, y sin éste menos aún puede garantizarse la efectividad de los fines esenciales del Estado señalados en el artículo 2 de la Constitución Política, entre los que se encuentra, precisamente, la protección de los derechos fundamentales de todas las personas. La seguridad jurídica que está implícita en la cosa juzgada no es un valor en sí y para sí sino un medio para alcanzar la justicia, la armonía y la convivencia social. VÌA DE HECHO - Concepto. Inaplicación frente a providencia judicial. Desarrollo jurisprudencial y doctrinario / TEORIA DE LA VIA DE HECHO Desarrollo jurisprudencial en la jurisdicción contencioso administrativa / RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL - Vía de hecho como fuente. Desarrollo jurisprudencial / JURISDICCION CONTENCIOSO ADMINISTRATIVA - Desarrollo jurisprudencial de la vía de hecho como fuente de responsabilidad extracontractual La vía de hecho es un concepto originario de la jurisprudencia y la doctrina francesas, en las cuales está referida a la actividad administrativa, de allí que se tenga como uno de los medios, formas o manifestaciones de dicha actividad, junto con los actos jurídicos (acto administrativo y contrato estatal, entre otros), las operaciones administrativas, las omisiones e incluso los hechos administrativos, estando definida por el carácter práctico o material de la actividad administrativa respectiva, carente de todo procedimiento y fundamento jurídico que le dé legitimidad y lesiva de derechos económicos o de libertades individuales, razón por la cual no está amparada de la presunción de legalidad que cobija a otras formas sustancialmente similares, como la operación administrativa, que al igual que aquélla es una actividad material o práctica, pero que contrario a la misma sí

tiene soporte jurídico, ya que está legitimada por una decisión previa contenida en un acto administrativo en firme o por una norma legal o reglamentaria que la autoriza. La jurisprudencia de esta Corporación tiene dicho que ³Para que pueda hablarse de vía de hecho, debe estar claro ante los ojos del juzgador que la actuación administrativa se ejercite sin facultad legal, o sin el respeto del procedimiento que para dicho obrar ha establecido la ley´; y que ³Las vías de hecho son operaciones materiales, totalmente extrañas a las que por la ley le están permitidas a la administración, y a través de ellas se amenaza ora la propiedad privada, ora las libertades públicas´. Justamente a ello se debe la denominación de vía de hecho, pues ésta es eso, un puro hecho que realiza la Administración, y es por esa circunstancia que se le tiene como fuente de responsabilidad extracontractual del Estado en cuanto puede darse como un hecho administrativo o una ocupación temporal o permanente de inmueble por causa de trabajos públicos o por cualquier otra causa. Por consiguiente, trasladar a la actividad jurisdiccional el concepto de vía de hecho delineado en la jurisprudencia y en la doctrina del derecho administrativo referida a la actividad del Estado en sede administrativa, como lo ha pretendido la Corte Constitucional en su sentencia de tutela aquí reseñada, pese a ser forzada e inadecuada, significaría que para que una actuación o pronunciamiento de un juez constituya vía de hecho debe darse con prescindencia total de competencia, o de todo procedimiento o formalidades o fundamentos de hecho y/o derecho respectivos, o sin motivación alguna cuando deba ser motivada, por cuanto de una parte se trata de una actividad formal o enteramente jurídica, de donde en el caso de que se den pronunciamientos con prescindencia de tales aspectos sencillamente no habría providencia judicial alguna, se estaría ante inexistencia del correspondiente acto jurisdiccional o ante causales de nulidad procesal claramente reguladas en la Ley, y que en cuanto sean de las insaneables pueden ser declaradas en cualquier tiempo por el juez de la instancia. No puede, entonces, hacerse radicar o consistir la vía de hecho en discrepancias interpretativas o en juicios de legalidad y constitucionalidad, pues de lo contrario sería desnaturalizar el concepto y por esa vía instaurar una instancia más o un recurso extraordinario de facto sobre el debate del respectivo proceso y el examen del fondo del asunto. NOTA DE RELATORIA: Sentencias 4964-199 de 16 de noviembre de 1989. Sección Tercera. Ponente: Antonio J. De Irisarri Restrepo. Actor: Municipio de Medellín y 875 de 27 de agosto de 1994. Sección Tercera. Ponente: Julio César Uribe Acosta. SENTENCIA DE LA CORTE CONSTITUCIONAL - Es vinculante sólo la parte resolutiva en estricto sentido / CORTE CONSTITUCIONAL - Funciones. Límites a la obligatoriedad de sus fallos / INTERPRETACION DE LA LEY Titular. Usurpación de la Corte Constitucional / SENTENCIA DE TUTELA - La fundada en supuesto jurídicamente inexistente e imposible no obliga / TEORIA DE LOS MOTIVOS Y FINALIDADES - Límites a la obligatoriedad de la sentencia de constitucionalidad C-426 de 2002 En este caso, con el pretexto de interpretar una norma constitucional, lo que se ha hecho es interpretar una norma de rango legal y de la órbita de la jurisdicción contencioso administrativa, de modo que pretender, como en efecto lo hace dicha corporación, darle carácter obligatorio erga omnes a esa interpretación suya, además de que ello devendría en usurpación de una atribución privativa del Congreso de la República, resulta incompatible con la autonomía de los jueces atrás anotada, quienes por mandato del artículo 230 de la Constitución Política sólo le deben obedecimiento a la ley, luego sólo a ellos les corresponde interpretarla y en cada caso, sin perjuicio de tener como criterio orientador la jurisprudencia que sobre la misma se profiera por las distintas jurisdicciones, entre

ellas la de la misma Corte Constitucional. Además, quien se acoja a esa condición como criterio orientador deberá a su vez interpretarla para el caso concreto, pues de suyo la aplicación de las normas y los correspondientes rubros jurisprudenciales es sustancialmente un acto de interpretación de las mismas frente a las circunstancias del respectivo proceso. Por lo tanto, esta Sala encuentra que es vinculante con fuerza de cosa juzgada y de manera erga omnes sólo la parte resolutiva en estricto sentido, es decir, la decisión que se adopte en las sentencias de control de constitucionalidad, sean de la Corte Constitucional o de la misma Sala como juez supremo de constitucionalidad que también lo es por competencia residual, esto es en igualdad de condiciones y jerarquía de dicha Corte respecto de los actos que le ha asignado el Constituyente, específicamente en el artículo 237.2 de la Constitución Política; y las razones inescindibles, claras y unívocas, de esa decisión que correspondan a interpretación de normas constitucionales, esto es, que constituyan jurisprudencia constitucional de una u otra Corporación judicial. En consecuencia, la sentencia C-426 de 2003 únicamente es de obligatorio cumplimiento y acatamiento en cuanto declaró exequible el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo y no respecto de su interpretación que a título de condición adicionó a esa decisión, pues la misma no pasa de ser parte de las consideraciones de dicha sentencia y como tal contiene una interpretación de una norma legal y no de una norma constitucional, que es la que adquiere carácter de cosa juzgada y obligatoriedad erga omnes, de lo cual emerge que la sentencia de tutela comentada está fundada en un supuesto jurídicamente inexistente e imposible, pues las sentencias condicionadas no están previstas o autorizadas en la Constitución Política y son incompatibles con los precisos términos en que ésta y la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia le han encomendado a la Corte Constitucional la guarda de la integridad y supremacía de aquélla. CONTROL DE LEGALIDAD EN ABSTRACTO - Características. No es predicable frente a actos particulares / SENTENCIA DE NULIDAD - Efectos. Difieren según se trate de actos generales o actos subjetivos / JURISDICCION CONTENCIOSO ADMINISTRATIVA - Características del control de legalidad frente al acto general y al acto particular. Efectos de la sentencia En cuanto al control de legalidad en abstracto de que habla la condición anotada, se tiene que el control de legalidad que ejerce la jurisdicción contencioso administrativa sobre los actos administrativos se da de una sola forma, esto es, examinando la conformidad del acto administrativo sometido a su juicio con las normas superiores que le sirven de fundamento sustancial y formalmente considerado, y como tal se ejerce tanto sobre actos administrativos generales o regla y particulares, de modo que desde el punto de vista de su objeto, lo que puede ser abstracto es la situación jurídica que se examine en tanto los primeros son actos reglas por contener situaciones abstractas e impersonales, mientras que los segundos, como es sabido, contienen situaciones jurídicas individualizadas o subjetivas, concretas. Luego desde ese punto de vista no siempre puede ser abstracto el objeto del control de legalidad. Si se mira desde el contenido de la finalidad del control de legalidad y del contenido de su resultado, se tiene que, éste busca establecer la conformidad o compatibilidad del acto administrativo encausado, esto es, de la situación jurídica general o particular enjuiciada, con el ordenamiento jurídico, y por tanto si debe o no permanecer en él. Por ello, la sentencia que resulte de ese control declarará o negará su nulidad, según lo establece el artículo 175 del Código Contencioso Administrativo; con lo segundo desaparecerá la situación jurídica contenida en el acto. Es decir, que los efectos de su nulidad, si el acto es general, serán generales o impersonales, por lo que

también se les denomina efectos abstractos; pero si es particular, serán igualmente particulares o subjetivos, y de todos modos tendrá efectos jurídicos, incluso con fuerza de cosa juzgada. De modo que si por control de legalidad en abstracto pudiera entenderse que la sentencia haga abstracción de, esto es, que no afecte la situación jurídica - general o individual- creada o contenida en el acto administrativo sub júdice en acción de nulidad, también es un control imposible por cuanto no puede haber sentencia de acción de nulidad que no declare si anula o no dicha situación jurídica, pues ésta, y no otra cosa, es sustancialmente el acto administrativo en tanto acto jurídico. Recuérdese que al tenor del artículo 66 del Código Contencioso Administrativo ³los actos administrativos serán obligatorios mientras no hayan sido anulados o suspendidos por la jurisdicción en lo contencioso administrativo´, lo cual justamente sólo se puede dar en virtud del control de legalidad a cargo de esa jurisdicción. TEORIA DE LOS MOTIVOS Y FINALIDADES - Alcance. Desarrollo conceptual jurisprudencial / ACCION DE NULIDAD - Fines y motivos. Requisitos de procedencia. Excepciones / ACCION DE NULIDAD Y RESTABLECIMIENTO DEL DERECHO - Fines y motivos. Requisitos de procedencia. Excepciones En ese contexto, la teoría de los fines y motivos, construida por esta jurisdicción mediante un proceso razonado y decantado de años, como toda la jurisprudencia que ha creado esta jurisdicción, no es un planteamiento subjetivista, ni su aplicación en este caso es arbitraria, como se ha querido hacer ver en las sentencias de tutela y de constitucionalidad comentadas, sino que obedece y recoge las características y elementos sustanciales de las diferentes acciones contencioso administrativas, en cuanto se advierte que la ley las ha delimitado asignándole fines y motivos específicos, de suerte que sólo proceden para el fin y por los motivos que les corresponde. De esa forma, la teoría de los fines y motivos comporta y por ende puede expresarse en términos de una interpretación sistemática de las disposiciones procesales pertinentes, en el sentido de que tratándose de actos administrativos, el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo contiene la regla general según la cual la acción de nulidad procede contra todos los actos administrativos, y como toda regla general admite excepciones, las cuales por ser tales necesitan de norma expresa que establezca una acción distinta para determinados actos administrativos, ora por sus fines o motivos, ora por sus reglas procesales como las relativas a la caducidad. De lo contrario no tendría eficacia ni relevancia jurídica alguna establecer acciones especiales, es decir, distintas a la de acción de nulidad, para determinados actos administrativos si en todo caso o siempre van a ser susceptibles de esta última. Tales serían los casos, por ejemplo, de los actos electorales; de los actos precontractuales o separables del contrato a que se refiere el artículo 87 del Código Contencioso Administrativo, así como los actos de extinción del dominio agrario y demás señalados en el artículo 136, numeral 5, para los que se prevé la acción de revisión, entre otros. Por lo tanto vale decir que entre esas excepciones se encuentran los señalados en el artículo 85 del Código Contencioso Administrativo, esto es, los actos administrativos que lesionen un derecho amparado en una norma jurídica o le impongan una obligación fiscal a una persona determinada, es decir, los actos administrativos que tienen efectos subjetivos y concretos, los cuales, de ordinario son los actos administrativos de carácter particular, pues rara vez uno de carácter general puede lesionar de manera directa, es decir, sin que medie un acto administrativo o una operación administrativa de aplicación suya, un derecho en cabeza de una persona determinada. Ahora bien, visto el artículo 85 en concordancia con otras disposiciones tanto del Código Contencioso Administrativo como de otros estatutos normativos, se llega a otra regla general con excepciones, consistente

inimpugnable y definitivo de dicho auto. C. de 1 de septiembre de 2004. Firmeza de la providencia del Consejo de Estado / CONTROL CONSTITUCIONAL . que la Sala ratifica nuevamente en esta providencia y que no responde. Ruth Stella Correa Palacio. Alier Eduardo Hernández E. la lectura adecuada de los artículos 84 y 85 del Código Contencioso Administrativo.Alcance de las sentencias de la Corte Constitucional / VIA DE HECHO . es la que se hace en la teoría de los fines y motivos. Como tampoco es admisible que se le tilde de arbitraria a título de vía de hecho.Improcedencia frente a providencia judicial / TUTELA CONTRA PROVIDENCIA JUDICIAL . ya que no hay siquiera asomo de que así hubiera sido. Gabriel E.. excepto aquellos que están sometidos por norma expresa a una acción distinta o que son de especial relevancia para el interés general nacional. por demás de forma equívoca e incompatible con la norma objeto de dicha parte resolutiva que hace parte del desarrollo legal del control jurisdiccional contencioso administrativo de los actos administrativos. y Ramiro Saavedra Becerra y con aclaración de voto de los Dres. OSTAU DE LAFONT PIANETA Bogotá. de donde mantiene su vigencia frente a la aludida sentencia de acción de tutela. como desapacible y descomedidamente afirma la Corte Constitucional en la sentencia de tutela atrás reseñada.827.Improcedencia. no es admisible ni tiene cabida en virtud de la cosa juzgada constitucional que sea anulada en acción de tutela y por una autoridad que no es juez natural del asunto. NOTA DE RELATORIA: Con salvamento de voto de los Dres. ACCION DE TUTELA . Maria Inés Ortiz Barbosa y Juan Angel Palacio Hincapié CONSEJO DE ESTADO SALA PLENA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO SECCIÓN PRIMERA Consejero ponente: RAFAEL E. dos (2) de noviembretreinta (30) de enero de dos mil cuatro (2004) Radicación número: 11001-03-15-000-2004-0270-01(IJ) Actor : PRO NIÑOS POBRES . Por lo tanto la Sala reafirma y se acoge al carácter inmodificable. el control de legalidad en abstracto. dentro del expediente T-927. amén de que está construida sobre un concepto jurídicamente inexistente. a una ³fútil consideración´. Maria Elena Giraldo Gómez. Mendoza Martelo. pues como ha quedado precisado tiene carácter de acto jurisdiccional. D.Inaplicación a providencia del Consejo de Estado / PROVIDENCIA JUDICIAL Improcedencia de su anulación mediante sentencia de tutela Sin que sea del caso volver a revisar la providencia objeto de la sentencia de tutela. proferida por la Corte Constitucional en Sala Sexta de Revisión. y menos por una supuesta desatención de una sentencia de constitucionalidad cuya parte resolutiva se quiere hacer consistir en una formulación que no está prevista en los precisos términos en que la Constitución le ha asignado a la Corte Constitucional la guarda de la integridad y supremacía de la constitución.en que los actos administrativos particulares sólo son susceptibles de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. Por ende.

la citada institución interpuso demanda ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca contra el acto administrativo particular conformado por los siguientes actos: Las Resoluciones Núms. en el sentido de corregirla. por la Sección Primera de esta Sala. dentro del expediente T-927. inimpugnable y definitivo de la providencia de cinco (5) de febrero de dos mil cuatro (2004). en el sentido de modificarla en cuanto a las condiciones de su cumplimiento y confirmarla en lo demás. ante lo decidido por la sentencia de acción de tutela de 1 de septiembre de 2004..C. como es el caso de PRO-NIÑOS POBRES. por la cual se determina la existencia de una infracción urbanística dentro del expediente de obra Núm. proferida en el expediente identificado con radicación Núm.Demandado: ALCALDIA LOCAL DE LA CANDELARIA Por haber asumido la competencia correspondiente debido a la importancia jurídica del tema. . y AO 20 de 12 de julio de 2002 de la misma alcaldía local. 636 de 22 de noviembre de 2002. y que por ello no existe término de caducidad alguno. AO 10 de 24 de abril de 2002. actor fundación PRO NIÑOS POBRES. mediante la cual confirmó el auto de primera instancia que rechazó una demanda. en la medida en que en ella se indicó que la acción de simple nulidad procede contra actos de contenido particular.: 25000 2324 000 2003 00557 01. por la cual decide el recurso de apelación interpuesto contra la primera.827. y El acto Núm. para tutelar el orden constitucional y jurídico. por la cual resuelve una queja remitida por la Personería Distrital y el recurso de reposición interpuesto contra la anteriormente citada. de la Sala de Obras y Urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá. procede la Sala Plena de lo contencioso administrativo a pronunciarse respecto de lo dispuesto en esa sentencia y particularmente sobre el carácter inmodificable. 003 de 2002 respecto de la construcción ubicada en la carrera 2 No. 12-48. Antecedentes inmediatos del fallo de tutela citado 1. I. A título de acción de nulidad. Al efecto invocó la sentencia C-426 de 29 de mayo de 2002 de la Corte Constitucional. D. adoptada por la Corte Constitucional en Sala Sexta de Revisión. de la Alcaldía Local de la Candelaria.

. proferido por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. en cuanto rechazó la demanda presentada en ejercicio de la acción consagrada en el artículo 84 del C. La Sala decide el recurso de apelación interpuesto por la parte actora.C.2. se ordene la reliquidación del impuesto predial desde 1991. 003 de 2002 respecto de la construcción ubicada en la carrera 2 No. contra el auto de 11 de septiembre de 2003. 12-48. AO 20 de 12 de julio de 2002 de la misma alcaldía local. por la cual decide el recurso de apelación interpuesto contra la primera. invoca la sentencia C-426 de 29 de mayo de 2002 de la Corte Constitucional. por ende. Como consecuencia de lo anterior. piden las demandantes que se declare que el predio de su propiedad. A. AO 10 de 24 de abril de 2002. como es el caso de PRO-NIÑOS POBRES. es rural y. y que por ello no existe término de caducidad alguno. en el sentido de corregirla. Resolución Núm. de la Sala de Obras y Urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá. en la medida en que en ella se indicó que la acción de simple nulidad procede contra actos de contenido particular. El acto No.. destinado económicamente a la producción y explotación de la industria agrícola y ganadera. 636 de 22 de noviembre de 2002. en el sentido de modificarla en cuanto a las condiciones de su cumplimiento y confirmarla en lo demás. que el impuesto predial que le corresponde debe ser liquidado de acuerdo con el avalúo catastral como predio rural y que. I. para tutelar el orden constitucional y jurídico. El auto recurrido . además. Acuerdo Núm. Al efecto el Concejo Municipal de La Virginia delimitó el perímetro urbano. de la Alcaldía Local de la Candelaria. ubicado en la vereda Mina Rica. D. por la cual resuelve la queja remitida por la Personería Distrital y el recurso de reposición interpuesto contra la anteriormente citada. 009 de 29 de mayo de 1986. C. por la medio del cual se determina la existencia de infracción urbanística dentro del expediente de obra Núm. para que se declare la nulidad de los siguientes actos administrativos: Resolución Núm.

En consecuencia. en el sentido de esto es. lo que no ocurrió porque ya había caducado la acción. época en la cual el I. según la demanda.C. individual y concreto. que lo único que busca es preservar la legalidad en abstracto. la misma se cae de su peso debido a que de llegar a decretarse la nulidad pretendida. era lo propio demandar el acto administrativo controvertido en ejercicio de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho porque. Siguiendo la doctrina de los motivos y finalidades. acaecería un restablecimiento automático del derecho para la entidad accionante. sino el subjetivo y particular.C. La misma está encaminada a la satisfacción de intereses subjetivos. Por lo tanto.A. entonces. dedujco. de propiedad de las demandantes. no continúe figurando con la calificación de urbano. de donde se desprende que el interés perseguido no es el altruista propio del contencioso general de nulidad.El tribunal a quo consideróa que no obstante la tajante aseveración del actor. la fecha deen que fue presentación dea la demanda: 2 de julio de 2003. del acto principal se irrogó a las demandadas un perjuicio. lo cual se había surtidoó el 16 de diciembre de 2002. . concretamente que el predio Balsillas. hHaciendo uso de su facultad de interpretar la demanda.A. El marco anterior indica que la aspiración de las actoras consiste en regresar a rural la calificación de su predio Balsillas.G. para que opere la caducidad de dicha acción. del último de los actos demandados. en relación con la cual encontróando que habían transcurridoeron máas de los 4 meses que prevé el artículo 136 del C. Pero la acción se tenía que haber promovido dentro del término de caducidad establecido por la ley. contados desde la notificación personal al representante legal de la actora. pues ello lleva a la fijación de un avalúo superior y al pago de sumas mayores por concepto de impuestos. situación que desvirtúa el propósito que enuncia el memorialista. rechazó la demanda por caducidad de la acción. Los móviles de la demanda son de orden particular. e que la acción incoada eras la de nulidad y restablecimiento del derecho. y el 2 de julio de 2003. situación que era conocida por las demandantes desde 1991. liquidó el avalúo del predio como urbano.

y que ésta.3. Aunque si bien es cierto que el Municipio de la Virginia. al tiempo que aduce nuevamente la sentencia C-426 de 29 de mayo de 2002 de la Corte Constitucional. es . El recurso de apelación El apoderado de la actora impetró el recurso de apelación en cuya sustentación insiste en que la acción incoada es de simple nulidad. Ha de entenderse que no puede clasificarse el predio Balsillas como urbano. ni redes primarias de energía que permitan edificaciones. No es un acto de contenido particular. mediante el oficio núm. no cubre el predio. de cuya parte trae algunas citas. imposibilitándose su urbanización y edificación. no es menos cierto que esa delimitación debe ceñirse al marco de equidad ordenado por la Constitución y la ley. II. en defensa de la legalidad. ha sido desconocida por el a quo mediante el auto apelado. sin ser imparcial el tribunal a quo. a su vez. según la determinación de la Empresa de Servicios Públicos de La Virginia. a sabiendas de que no existen redes de acueducto. pues la pretensión se refiere al quebrantamiento de las disposiciones que implica la vigencia del acuerdo demandado. sin menoscabo de los intereses patrimoniales de los contribuyentes . más aún teniendo en cuenta la situación económica que atraviesa el país. tiene como función establecer el perímetro urbano. Con el rechazo de la demanda se están analizando las consecuencias que de manera particular favorecerían a las demandantes. de allí que no es del caso entrar a demostrar requisitos relativos a la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. la destinación económica que tienen lo predios y la carencia de los servicios de infraestructura vial y de redes primarias de energía. El Acuerdo demandado es un acto de contenido general que se refiere a la determinación del perímetro urbano de La Virginia y recoge un amplio sector al que no llegan los servicios públicos. 075 de 24 de febrero de 1999 expedido por la Jefe de la División Administrativa y Financiera. ³Hecho que recoge a todas las personas que se encuentran ubicadas en todo el perímetro demarcado. acueducto y alcantarillado. y que esta situación implica la aplicación de un impuesto predial mas alto. alcantarillado o servicio sanitario. más cuando la infraestructura de acueducto y alcantarillado. de la que dice que goza de cosa juzgada implícita. ni tampoco infraestructura vial. a través del Concejo Municipal.

El a quem consideró al respecto que ³III. es decir.un acuerdo del Concejo Municipal de La Virginia que se encuentra quebrantando disposiciones legales. No. por el contrario. decisión que fue confirmada por la Resolución Núm. de donde de anularse los actos aquí demandados se llegaría automáticamente a la extinción o desaparición de la infracción urbanística que fue establecida mediante los mismos. de la Sala de Obras y Urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá. Los actos cuya nulidad se persigue son de claro contenido particular y concreto. y la providencia Núm. como rural.A. y que se está buscando así el restablecimiento del orden jurídico violado.C. Que ³El Tribunal Administrativo de Risaralda rechazó la demanda presentada por ela apoderadoa judicial de la actoraMaría Isabel Mejía Marulanda y Dora Marulanda de Mejía. pretensión que debe perseguirse a través del ejercicio de la acción consagrada en el artículo 85 del C. pues no puede ejecutarse una .C. D. como si el acto anulado no hubiera existido. consistente en un tercer piso construido en el aislamiento posterior de la carrera 2.´ Que ³En efecto. 12-48. la orden respectiva quedaría sin fundamento alguno. la anulación de los actos administrativos vuelven las cosas a su estado anterior. 636 de 22 de noviembre de 2002. AO 20 de 12 de julio de 2002 de la misma alcaldía local. Se considera 1. A ello se agrega que en el evento de que la demolición no se hubiere realizado. se determinó la existencia de infracción urbanística dentro del expediente de obra Núm. a una situación en que habría dede tenerse dicha infracción como si no hubiera existido. de la Alcaldía Local de la Candelaria. cual es el restablecimiento del derecho de éstala reclasificiación del predio Balsillas. lo cual es una forma de restablecimiento automático del derecho del infractor. AO 10 de 24 de abril de 2002. 12-48. de su propiedad..´ 4. pues mediante la Resolución Núm. y en consecuencia se ordenó la demolición de la obra constitutiva de dicha infracción. el logro de un interés particular. en virtud de los recursos de reposición y apelación respectivamente´. bajo el argumento de que no se busca la guarda del orden jurídico abstracto sino. 003 de 2002 respecto de la construcción ubicada en la carrera 2 No.

situación que a todas luces no es la del sub lite. Por consiguiente. como es lo propio de todas las acciones judiciales. la acción que en este caso procede contra los actos objeto de la demanda es la de nulidad y restablecimiento del derecho. ppal.. El restablecimiento a que se ha hecho alusión se pretende a través del ejercicio de la acción de simple nulidad. vía impugnativa que está dirigida contra los actos administrativo de carácter general. mediante Acuerdo Núm. Tal resolución conlleva. las cuales ha condensado esta jurisdicción en la teoría de los fines y motivos de las acciones. de esa forma. en sentencia de 4 de marzo de 2003. en cuanto de la misma se desprenden los fines y motivos que corresponden a cada una de ellas. IJ-5683. extendió el perímetro urbano del municipio quedando comprendido en esa nueva delimitación el mencionado predio.). su finca regrese nuevamente a ser tenida como rural. Eexpediente Num. no depende de los fines que pretenda el actor. consagrada en el artículo 84 del C.operación de esa índole sin que exista un acto administrativo en firme que así lo disponga. sin lugar a equívocos. sino de las reglas que fijan su procedibilidad. 009 de 29 de mayo de 1986 (v. el restablecimiento del orden jurídico violado. ratificada por la Sala Plena de la Jurisdicción Contencioso Administrativao de esta Corporación. un restablecimiento económico y no. pues el uso de tales acciones en cada caso. pues en el evento contrario la acción que corresponde es la subjetiva. impersonal y . determinación que para ellas. y no la de simple de nulidad. con base en la cual cabe decir que la naturaleza y características de las acciones se deduce de la ley. por lo que debe declararse nulo y. a menos de que se trate de medidas policivas de inmediato cumplimiento para garantizar la seguridad pública o ciudadana. folio 3 c. así el actor sostenga que no es esa su finalidad. Cconsejero Pponente doctor Manuel Santiago Urueta Ayola. viola la normatividad constitucional y legal. esto es. de nulidad y restablecimiento del derecho. A. como sería el caso de un siniestro o un incendio que haga necesaria la demolición para evitar que el siniestro se extienda. y que en relación con la acción de simple nulidad contra los actos administrativos. como se afirma en la sustentación de la alzada. C. además de representarles un mayor valor en la liquidación de los impuestos correspondientes. particulares sólo procede cuando la anulación del acto no implica el restablecimiento automático de un derecho particular y concreto. El expediente muestra que el Concejo Municipal de la Virginia.

la precitada acción contenciosa popular de anulación puede proceder contra actos de carácter particular. debe el juzgador interpretarla y analizar si se dan o no los presupuestos para la viabilidad de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho prevista en el artículo 85 ibídem. C. o cuando la situación de carácter individual a que se refiere el acto. porque la demanda de nulidad fue presentada el 142 de juliomayo de 20031999 (v. Daniel Suárez Hernández). cuando esa clase de ordenamientos entrañan una violación continua y permanente de la legalidad objetiva que afecta a la comunidad entera. ppal. concesión o licencia ambiental de una actividad que afecte o pueda afectar el medio ambiente. Pero el hecho de que se haya invocado el ejercicio de la acción pública de nulidad consagrada en el artículo 84 del C. 009 de 1986. de modo que entre este evento y . S-404. comporte un especial interés. por ello mismo. la acción incoada.C. los relativos a las cartas de naturaleza.A. que vaya aparejado con el afán de legalidad. los certificados de dibujos o modelos industriales.abstracto. núm. autorización. los actos mediante los cuales se expide. los de patentes. en especial cuando se encuentre de por medio un interés colectivo o comunitario. no se ejerció dentro del término de caducidad que consagra el numeral segundo del artículo 136 del C. con incidencia trascendental en la economía nacional y de innegable e incuestionable proyección sobre el desarrollo y bienestar social y económico de gran número de colombianos «´ (Sent. modifica o cancela un permiso. expedido por el Concejo Municipal de La Virginia y. las resoluciones de adjudicación de baldíos expedidas por el INCORA. se insiste. la demanda en su contra sólo es procedente a través de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. un interés para la comunidad de tal naturaleza e importancia. no convierte per se la demanda en inepta. los actos administrativos que ordenan la expropiación de predios urbanos a que se refieren los incisos 2 y 3 del artículo 22 de la Ley 9 de 1989. como ³Los actos electorales concretos.) y el acto que puso fin a la vía gubernativa demandado fue notificado a la actora proferidoel 16 de diciembre de 2002. dentro de los que no se encuentra incluido el Acuerdo Municipal Núm. folio 126 c. En el caso objeto de estudio. de alcance y contenido nacional. de 29 de octubre de 1996. en aras de garantizar la prevalencia del derecho sustancial. No obstante lo anterior. los de certificados de marca. exp. pues. Consejero Ponente: Dr. interpretada como de nulidad y restablecimiento del derecho. A.

interpuso acción de tutela contra de la Sección Primera del Consejo de Estado con fundamento en que el 2 de julio de 2003 presentó demanda de acción de nulidad simple contra las resoluciones AO 10 del 24 de abril y AO 20 del 12 de julio de 2002 de la Alcaldía Local de la Candelaria y N° 636 del 22 de noviembre de 2002 de la Sala de Obras . Sus antecedentes Se reseña en dicha sentencia que el señor Luc Claude Simon Schneekloth. mediante la cual se denegó el amparo de tutela solicitado por Luc Claude Simon Schneekloth en nombre de la persona jurídica Pro Niños Pobres. La decisión En la misma la Corte Constitucional revisó el fallo de tutela adoptado por el Consejo de Estado. por las razones anotadas en la parte considerativa de esta providencia.. inclusive.´ 2. Sección Segunda Subsección ³A´.En su lugar. a partir del Auto del 2 de septiembre de 2003 dictado por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. Sala de lo Contencioso Administrativo.. II.la presentación de la demanda transcurrieron más de los cuatro (4) meses en mayo de 1986. Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado. SEGUNDO.C. según las previsiones de la Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional. La sentencia de tutela 1. para que se le dé trámite a la demanda de nulidad incoada por aquél. decretar la nulidad de todo lo actuado en el proceso contencioso administrativo adelantado por la persona jurídica extranjera Pro Niños Pobres.A. señalados en el artículo 136 del C. para que caduque la acción de nulidad y restablecimiento del derecho´. en representación de la persona jurídica Pro Niños Pobres. en el proceso de acción de tutela adelantado por el representante legal de la persona jurídica Pro Niños Pobres. se confirmóará el auto apelado. en contra de la Sección Primera de la misma Sala del Consejo de Estado. CONCEDER el amparo solicitado por el tutelante y. y en ella resolvió ³PRIMERO: REVOCAR la sentencia del 29 de abril de 2004 dictada por la subsección A. Conforme con esalass consideraciones expuestas. por tanto.

cuando la pretensión es exclusivamente el control de la legalidad en abstracto del acto. Consideraciones de la sentencia Los siguientes son los apartes centrales de las consideraciones que precedieron al pronunciamiento anotado. y. mediante la orden que se imparta para que se admita y se dé trámite a la acción de nulidad interpuesta. 3. Por ello dichas autoridades interpretaron abusivamente las pretensiones de la demanda. 3. en donde la Corte Constitucional señaló que la acción de nulidad también procede contra actos de contenido particular y concreto. Al efecto adujo que al confirmar el auto de 2 de septiembre de 2003 del Tribunal de Cundinamarca. en el caso del Auto del Consejo de Estado objeto de impugnación. desconocieron la jurisprudencia constitucional en la materia.artículo 44 de la Constitución Política -. que declaró exequible el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo. por las cuales se impone una sanción por infracción urbanística. el Consejo de Estado incurrió en vía de hecho.y Urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá D. afectada por las decisiones judiciales que se impugnan. Procedencia de la acción de tutela contra providencias judiciales . Por ello solicitó que se protegieran los derechos al debido proceso. que tiene efecto erga omnes en su calidad de cosa juzgada constitucional. que rechazó la demanda. Lo que se debate El conflicto jurídico de la referencia plantea dos interrogantes teóricos y uno práctico. desconocieron la única pretensión de la acción de nulidad. a saber: ³2.. atentaron contra los derechos de los niños . pues la persona jurídica que representa. el tribunal incurrió en desconocimiento de la cosa juzgada constitucional. al acceso a la administración de justicia y los derechos de los niños.C. por cuanto desconoce la Sentencia C-426 de 2002. se ve obligada a demoler un hogar destinado a la protección de niños de bajos recursos económicos. lo cual era lo que él perseguía. El problema práctico es determinar si. ¿Es procedente la acción de tutela para impugnar una decisión judicial calificada como vía de hecho? ¿Incurre en vía de hecho la decisión judicial que ignora el contenido de la parte resolutiva de una sentencia de constitucionalidad? Los anteriores son los problemas teóricos a que se enfrenta la Sala. por último.

hasta el punto de que. dicho condicionamiento participa del carácter obligatorio de la decisión.) . el juez de tutela se escude en la prevalencia de la cosa juzgada y. puesto que participa. si no como un puro hecho material. apoyada en parte por los fallos del mismo Consejo de Estado -tribunal en donde se acuñó el término ³vía de hecho´reconoció que sólo de manera excepcional es posible acudir a la acción de tutela para impugnar decisiones judiciales que lo sean únicamente en apariencia1. si la parte resolutiva de la providencia contiene un condicionamiento que especifica el entendimiento que debe dársele a la norma.. pierde legitimidad y sus actos. lo que ocurre cuando el funcionario decide.. las providencias judiciales no pueden ser impugnadas por vía de acción de tutela.. Así pues. Vía de hecho por desconocimiento del contenido de la parte resolutiva de una sentencia de constitucionalidad (.984.) .. (. 2º C.) El condicionamiento. se han µdesnaturalizado¶. esta Sala reitera la posición tantas veces defendida por la Corte según la cual. por su misma esencia. la Corte Constitucional morigeró en su jurisprudencia el carácter absoluto que todavía muchos pretenden darle al principio de la intangibilidad de la cosa juzgada.. anexo o accidental al fallo de exequibilidad que la Corte profiere. con lo cual. aplicando parcialmente el texto de la Carta. en principio... Universidad Central de Venezuela. que comúnmente se denominan ratio decidendi. la acción de tutela procede . 4. Consejo de Estado.... la Corporación ha establecido que los apartes de las providencias que tienen la virtud de producir efectos erga omnes son la parte resolutiva de la sentencia y los segmentos de la parte considerativa que constituyen el fundamento de la decisión. desprovisto de toda justificación jurídica" (JEAN RIVERO.La jurisprudencia de la Corte Constitucional ha sido enfática en afirmar que. resulta contrario al ordenamiento jurídico colombiano que. según el mismo Rivero. p. se abstenga obcecadamente de verificar siquiera la gravedad de la acusación.´ (Sentencia T-442 de 1993 M. ante el reconocimiento de que tras la apariencia de una providencia judicial puede esconderse una arbitrariedad. del contenido ³La conducta del juez debe ser de tal gravedad e ilicitud que estructuralmente pueda calificarse como una µvía de hecho¶. "su actuación no aparece más como el ejercicio irregular de una de sus atribuciones.. Caracas 1. y goza. se encuentran lógica y jurídicamente fundidos con ella de modo que comparten una unidad de raciocinio inescindible. de la obligatoriedad integral de aquél....(.)2. como lo anota Jean Rivero.. en consecuencia. son los argumentos que sin estar expresamente consignados en la parte resolutiva.. 1 . (..) No obstante. 192). pues. no es algo aledaño. Estos.. la actividad del juez o funcionario respectivo. Derecho Administrativo.para proteger derechos fundamentales vulnerados por providencias judiciales que arbitrariamente desconocen el ordenamiento jurídico..P. una agresión grosera y brutal al ordenamiento jurídico. (. Ciertamente. o actúa con absoluta falta de competencia o de un modo completamente arbitrario e irregular que comporta. ante la denuncia por violación de un derecho fundamental como consecuencia de haberse incurrido en una vía de hecho. . Antonio Barerra Carbonell) 2 Art.P.de manera excepcional. la jurisprudencia posterior a 1992.. según la jurisprudencia del H.

los jueces la desecharon con el argumento de que tal sería el efecto de declarar la nulidad del acto.P. pese a que las pretensiones de la demanda no incluían la de restablecimiento del derecho. Esta conducta.. (.. a partir de la interpretación de la demanda. Rodrigo Escobar Gil . Sin embargo. M. la acción de simple nulidad puede ser interpuesta contra actos administrativos de contenido particular cuando la pretensión de la misma sea la simple nulidad del acto. José Gregorio Hernández Galindo) (.) De lo dicho por el Consejo de Estado se tiene que el tribunal confirmó el rechazo porque.) Tal como lo advierte la parte resolutiva del fallo. pese a que la pretensión era de simple nulidad.P. con las consiguientes responsabilidades para el funcionario o corporación que obre en tal sentido´3. y éstos términos prescriben que ³si la pretensión procesal del administrado al acudir a la jurisdicción se limita tan sólo a impugnar la legalidad del acto administrativo. se deducía que la misma pretendía el restablecimiento del derecho. (Sentencia T-832 de 2000 M. es preciso recordar que la Sentencia C-426 de 2002 se pronunció sobre los efectos de la decisión de nulidad en el contenido de la realidad fáctica al advertir que la acción de nulidad interpuesta contra actos administrativos de carácter particular no habilita al juez contencioso para 3 4 Sentencia T-1181 de 2000... la acción de nulidad del acto particular procede cuando la pretensión es el control de legalidad abstracto del mismo.) . (.)...incurre en arbitrariedad por desconocimiento de una disposición vinculante el funcionario judicial que toma una decisión por fuera de esa preceptiva. dado que sus pretensiones iban dirigidas exclusivamente a obtener la anulación de los actos administrativos emitidos por la autoridad distrital.. Existencia de vía de hecho (. 243) y desatiende el clarísimo e imperativo mandato del legislador estatutario. como se dijo. ³[d]esconocer tal mandato vulnera abiertamente la propia Constitución (art.judicial que le es propio..... Esta Sala encuentra que tal decisión (confirmar el rechazo de la demanda) contraría el contenido de la parte resolutiva de la Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional. José Gregorio Hernández Galindo Sentencia C-426 de 2002 M.. Por lo anterior. en los términos establecidos en dicha providencia..(. por la fútil consideración de que la violación alegada provenga de un acto de contenido particular y concreto que también afecta derechos subjetivos´4 (subrayas de la Sala ). si el actor no incluyó en el texto de su libelo pretensión alguna vinculada con la manera en que habría de restituirse el derecho afectado y de cómo podrían recomponerse los intereses afectados.) 5.. En el caso particular. no existe razón para desconocerle el interés por el orden jurídico y privarlo del acceso a la administración de justicia. (.)..) Sobre el mismo particular. pues al tenor de lo dispuesto en ésta... Análisis del caso particular.P. el demandante estructuró su demanda según los cánones de la acción de simple nulidad. contraría la decisión de la Sentencia C-426 de 2002(. mal pudieron los jueces inferir una pretensión oculta con el fin de rechazar la demanda. Ello por cuanto que.

la demanda presentada por la apelante en ejercicio de la acción consagrada en el artículo 84 del C.) Por todo lo anterior. A. el Consejo de Estado en Sala de lo Contencioso Administrativo. RESUELVE CONFÍRMASE el auto de 11 de septiembre de 2003. a partir del cuarto mes de haber quedado en firme el acto administrativo que se impugna. en el presente asunto. de 10 de septiembre de 1999. Posición de la Sala Por lo expuesto. dictado en el proceso contencioso administrativo adelantado por el peticionario de la referencia.pronunciarse sobre el derecho por virtud de aquél consolidado. que se refiere a la procedencia de la acción de nulidad contra actos administrativos de contenido particular.. ya que. C. proferido por el Tribunal Administrativo de Risaralda. devuélvase al Tribunal de origen. la Sección Primera del Consejo de Estado incurrió en una vía de hecho al desconocer el contenido de la decisión de la Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional.. los efectos jurídicos se hacen definitivos. Notifíquese La anterior providencia fue leída. Sección Primera. interpretada como de nulidad y restablecimiento del derecho. esta Sala considera que en el Auto del 5 de febrero de 2004. Ejecutoriada esta providencia. discutida y aprobada por la Sala en su sesión de 30 de enero 17 de agosto de 20040. JUAN ALBERTO POLO FIGUEROA MARTELO Presidente GABRIEL EDUARDO MENDOZA . proferido por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. III. por el cual rechazó por caducidad de la acción. (.

OLGA INÉS NAVARRETE BARRERO AYOLA CAMILO ARCINIEGAS ANDRADE Presidente MANUEL SANTIAGO URUETA OLGA INES NAVARRETE BARRERO GABRIEL E. La acción de tutela contra providencias judiciales Los artículos 11 y 40 del Decreto 2591 de 1991 establecían la procedibilidad de la acción de tutela contra providencia judiciales. MENDOZA MARTELO PIANETA RAFAEL E. así: ³Artículo 11. inviabilidad de la sentencia de tutela en referencia. la providencia objeto de la sentencia. 1. a sus fundamentos. en cuanto a su objeto. las conclusiones de la Sala y lo que aquí se resuelve. OSTAU DE LAFONT Estará referida a los siguientes tópicos: La acción de tutela contra providencias judiciales. Caducidad. a lo que en ella se decide y con relación al fin que persigue. la vía de hecho en la jurisprudencia contencioso administrativa. La acción de tutela podrá ejercerse en todo tiempo salvo la dirigida contra sentencias o providencias judiciales que pongan fin a un .

en especial el de la cosa juzgada. ³Cuando las sentencias y las demás providencias judiciales que pongan término a un proceso.proceso. habiendo concluido que: Sentencia C-543 de 1º de octubre de 1992. 6 De lo dicho por la Asamblea Constituyente de 1991 sobre el punto. que declaró inexequibles los artículos 11. la autonomía de los jueces. reglamentario de la acción de tutela. será competente para conocer de la acción de tutela el superior jerárquico correspondiente.). jurisprudencial y doctrinario de los aspectos concernientes a esa cuestión.. la cual caducará a los dos meses de ejecutoriada la providencia correspondiente. cuya actuación podrá ser impugnada ante la sala plena correspondiente de la misma corporación. Parágrafo 1º. la tutela deberá interponerse conjuntamente con el recurso procedente (. se hubieren agotado todos los recursos de la vía judicial y no exista otro mecanismo idóneo para reclamar la protección del derecho vulnerado o amenazado.La actuación de tutela contra tales providencias judiciales sólo procederá cuando la lesión del derecho sea consecuencia directa de ésta por deducirse de manera manifiesta y directa de su parte resolutiva.. Artículo 40. (. en el seno de la Asamblea Constituyente la plena convicción sobre el verdadero entendimiento del artículo aprobado: se consagraba la acción de tutela como forma nueva de protección judicial de los 5 . Cuando dichas providencias emanen de magistrados. los tribunales.. conocerá la sala o sección que le sigue en orden.´ La primera de tales disposiciones fue demandada en acción de inconstitucionalidad.) La tutela no procederá por errónea interpretación judicial de la ley ni para controvertir pruebas.. conocerá el magistrado que le siga en turno. Cuando el derecho invocado sea el debido proceso. la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado. amenacen o vulneren un derecho fundamental. sobre la base de que el artículo 11 del Decreto 2591 de 1991 quebranta los preceptos constitucionales no tanto por introducir un término de caducidad sino por permitir que se ejerzan acciones de tutela contra sentencias amparadas por el principio de la cosa juzgada. en la sentencia se reseña lo siguiente: ³³« Existió. proferidas por los jueces superiores. fueron declaradas inexequibles en sentencia C-543 de 19925 luego de un extenso y detenido examen normativo. Esa norma y el artículo 40. por unidad de materia. 12 y 40 del decreto 2591 de 1991. e incluso los criterios del Constituyente Primario6 y el derecho comparado sobre el punto. cuya actuación podrá ser impugnada ante la correspondiente sala o sección Tratándose de sentencias emanadas de una sala o sección. pues.

pero tal cosa no acontece y el deber de la Corporación consiste en guardar la integridad y supremacía de la Constitución tal como ella es. Esta norma contraviene la Carta Política. además de lo ya expuesto en materia de caducidad.´ Del artículo 40. . obstruye el acceso a la administración de justicia (artículo 229). como su intérprete auténtica. pero de ninguna manera sería lícito inferir de dicha negativa la actual vigencia de un ´mandato implícito´en el que pueda apoyarse la tutela contra los proveídos judiciales´.. probablemente acogiendo la tesis del informe-ponencia citado en el sentido de que su inclusión no era necesaria. además de lesionar en forma grave el principio de la cosa juzgada. por cuanto excede el alcance fijado por el Constituyente a la acción de tutela (artículo 86). hallado contrario a la Constitución. derechos. pero no contra las decisiones dictadas por los jueces para resolver sobre los litigios a su cargo. quebranta la autonomía funcional de los jueces (artículos 228 y 230)..³De las razones anteriores concluye la Corte que no procede la acción de tutela contra ninguna providencia judicial. la procedencia de la acción contra sentencias se encuentra allí impropiamente condicionada. No desconoce la Corte la existencia del artículo 40. (. perteneciente al mismo decreto del cual hacen parte las normas demandadas. la procedencia de la acción de tutela contra sentencias judiciales. se hubiesen agotado todos los recursos en la vía judicial y no exista mecanismo idóneo para reclamar la protección del derecho vulnerado o amenazado¶.si la Corte Constitucional encontrara que el artículo 86 de la Carta prevé ese remedio extraordinario contra los fallos de los jueces.) Conclusión forzosa de las consideraciones que anteceden es la inconstitucionalidad del artículo 11 del Decreto 2591 de 1991. µcuando la lesión del derecho sea consecuencia directa de éstas por deducirse de manera manifiesta y directa de su parte resolutiva. así lo declararía sin titubeos. los tribunales. es decir.) ³. El rechazo de ellas apenas significa la improbación de textos determinados. rompe la estructura descentralizada y autónoma de las distintas jurisdicciones (Título VIII). puesto que la materia que constituye núcleo esencial de los preceptos no es otra que la examinada en este fallo. goza de autoridad para retirar del ordenamiento jurídico las disposiciones que se oponen a su preceptiva.. Que hayan sido negadas proposiciones tendientes a consagrar de modo expreso tal limitación no supone que el Constituyente hubiese elevado a norma constitucional la tesis contraria a la que tales propuestas hubiesen deseado plasmar literalmente. impide la preservación de un orden justo (Preámbulo de la Carta) y afecta el interés general de la sociedad (artículo 1º). disposición que establece la competencia especial para conocer sobre acciones de tutela cuando esta sea ejercida contra sentencias proferidas por los jueces superiores...´ (. razón por la cual. inherente a los fundamentos constitucionales del ordenamiento jurídico. la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado. Esto genera una obvia e inescindible unidad normativa entre ella y el artículo 11. desde luego aplicada en este evento como mecanismo transitorio supeditado a la decisión definitiva que adopte el juez competente´. específicamente dijo: ³En su texto se consagra que la tutela cabe contra las sentencias y demás providencias judiciales que pongan término a un proceso. Como puede percibirse de la transcripción que antecede. con la única salvedad del perjuicio irremediable..

La parte resolutiva de las sentencias. La tercera condición que trae el parágrafo se refiere a que "no exista otro mecanismo idóneo para reclamar la protección del derecho vulnerado o amenazado". enunciado que contraría flagrantemente el principio fundamental de orden jurídico-político acogido en el artículo 113 de la Carta sobre separación de funciones entre las ramas del poder público y.el carácter subsidiario de la acción de tutela. no tiene operancia en la hipótesis la subsidiariedad prevista en la Constitución Política. es clara su improcedencia cuando ya se han producido no sólo un proceso. La segunda condición que trae el parágrafo indica que sólo procederá cuando "se hubieren agotado todos los recursos en la vía judicial". según se ha señalado. como pretende la condición examinada. que pudiera existir para evitar la demandada violación o amenaza del derecho fundamental. vista la condición anterior. como se colige de precedentes contenidos de este fallo.) sólo puede prevenir o remediar directamente la vulneración o amenaza del derecho fundamental mas no declarar la existencia o inexistencia del derecho. si lo uno hizo el juez que profirió la decisión que se revisa. sino también una providencia definitiva que puso fin al mismo. Así. de nuevo. en el cual se encuentran comprendidos todos los recursos y medios judiciales que autoriza la ley. luego. pues. por su naturaleza y finalidades (artículo 86 de la C.lo que consiguió fue adicionar una nueva instancia a las actuaciones procesales ya cumplidas. En esta parte resolutiva se "declara" la existencia o inexistencia del derecho y no le es dable al juez de tutela. en este aspecto la norma parte de un supuesto inconstitucional: el de la existencia de medios no judiciales para evitar el cumplimiento de las sentencias. que se trata de un mecanismo no judicial. pero no pudo lograrlo desde el punto de vista material. mediante un fallo que.La primera condición para que proceda es la de que tendrá lugar únicamente "cuando la lesión del derecho sea consecuencia directa de éstas (las providencias judiciales) por deducirse de manera manifiesta y directa de su parte resolutiva". según queda demostrado. lo cual hace manifiesta su oposición al artículo 86 de la Constitución. y existiendo claras y precisas razones axiológicas y jurídicas de . es decir. estas tres condiciones para que proceda la acción de tutela contra las sentencias o las providencias judiciales que pongan fin a un proceso infringen abiertamente el orden constitucional. desvirtuar la decisión declarativa que por competencia constitucional y legal le corresponde a la autoridad judicial. El legislador al expedir el precepto pretendió conservar -por lo menos formalmente. contiene la decisión sobre la litis a que llegue el juez luego de considerar los hechos y el derecho y no puede ser objeto de racional valoración sin tener en cuenta las consideraciones en que se funda. el postulado de autonomía judicial.´ Habiendo desaparecido del ordenamiento jurídico la normativa con la que el legislador trató de incluir las providencias judiciales en los actos susceptibles de la acción de tutela. Lo dicho resulta confirmado si se repara en una contradicción esencial resultante de admitir que proceda la tutela contra sentencias o providencias judiciales que pongan fin a un proceso: si la tutela es un mecanismo subsidiario o supletorio. estatuído en los artículos 228 y 230 de la Constitución. La expresión "otro mecanismo idóneo" permite concluir. por sustracción de materia. toda vez que -como ya se ha visto. no puede declarar lo contrario el juez de tutela.N.

en condiciones procesales que no están pensadas ni diseñadas para examinar controversias jurídicas y administrar justicia en condiciones normales. pág. enfática y coherente en la sentencia reseñada.. hará que se les vea como potenciales vulneradores de los derechos fundamentales y como dispensadores precarios o provisionales de justicia.´ Además de resultar temeraria por lo claramente infundada y contraria a la cosa juzgada constitucional.43. la parte vencida no parará en mientes para hacer uso de la acción de tutela. Habiéndose llegado a él.rango constitucional que las sustraen imperativamente de dicha acción. 16ª reimpresión de la 3ª edición.la misma idea de justicia sugiere la de un punto definitivo a partir del cual la sentencia no pueda ser modificada. es introducir inconstitucionalmente una circunstancia que no sólo derogaría la característica fundamental de la función jurisdiccional: la cosa juzgada7 y la consecuente seguridad jurídica. Buenos Aires. insistir en cobijar las providencias judiciales con la acción de tutela utilizando el atajo irregular e inadecuado de la vía de hecho. sino que también amenazaría la estabilidad y confianza judicial. expuestas por la Corte Constitucional de manera contundente. ediciones DEPALMA. erosionando de esa forma la autoridad de los órganos judiciales. Donde hay cosa juzgada hay jurisdicción y donde no hay cosa juzgada no existe función jurisdiccional´. los recursos extraordinarios previstos en la ley. 7 . pretendiendo tornarla incluso en una instancia más del proceso respectivo. y ³La cosa juzgada es. en este orden de elementos. póstuma.. la piedra de toque del acto jurisdiccional. y quienes ponen fin o deciden con carácter de verdad y de forma definitiva los litigios jurídicos entre ellas. amén de que con la ilusión de revertir la situación jurídica adversa que le ha sido definida y el afán de acudir a todos los medios a su alcance. pues en lugar de vérseles como los dispensadores de justicia y protectores de los derechos de las personas. 1990. más aun si no le genera costo alguno. ³ELEMENTOS DEL DERECHO PROCESAL CIVIL´. no puede haber nuevas opciones de revisión del proceso. una vez agotados todos los momentos procesales. si eran procedentes. concluidas las instancias de verificación jurídica sobre lo actuado y surtidos.).N. dice la obra de Eduardo J. en cuanto la posibilidad de que así suceda compromete en alto grado la prevalencia del interés general (artículo 1º C. es claro e indudable que con fuerza de cosa juzgada constitucional la acción de tutela no procede contra providencias judiciales. representado en la necesaria certidumbre de las decisiones judiciales. en la medida en que puede originar una desconfianza ciudadana generalizada en las decisiones judiciales de los procesos ordinarios y en la actuación de los respectivos jueces. como la práctica lo ha demostrado. pues en palabras de esa sentencia ³. Couture.

que en manera alguna garantizan que la decisión del juez de tutela pueda ser mejor o más acertada que la del juez natural del asunto. para que en efecto tenga utilidad. que pueden conducir a que la administración de justicia colapse y se reduzca a una actividad precaria. las resoluciones que se profieran sean aptas para la concreción de los derechos. a la luz de la Constitución. de un sistema jurídico que contemple un momento procesal definitivo en el que. Repárese en que. implica que los jueces vayan resolviendo los asuntos puestos a su consideración de tal modo que. para que deba concluirse que con fuerza de cosa juzgada constitucional las providencias judiciales no son. necesariamente encargada de administrar justicia en un ramo diferente. agravadas por el perentorio término de diez (10) días dentro de los cuales tiene que resolverse sobre la demanda de tutela. lo cual permite que en gran parte de los casos se acuda en ejercicio de esta acción ante un juez de especialidad diferente al de conocimiento. evacuados los que se definen. Tales implicaciones y cuestionamientos justamente aparecen advertidos por la misma Corte Constitucional en la sentencia C-543 de 1992 que se ha venido comentando. de perfecta protección de los derechos cuando se defiende la tutela contra sentencias como única fórmula para implantar la justicia supuestamente ignorada en el proceso. son los mismos jueces encargados de fallar los procesos ordinarios los que. no es menos falible la del juez que actúa en sede de tutela que la del juez encargado de fallar en los procesos ordinarios. En estas circunstancias. se suman razones prácticas de enorme inconveniencia y claramente previsibles a la luz de la experiencia. El acceso a la administración de justicia (artículo 229 de la Constitución) requiere. en tanto manifestó: ³Agréguese a lo dicho que. menos cuando el ordenamiento jurídico colombiano no lo . Pero. tal como lo estatuye el Decreto 2591 de 1991. y con ello pierda credibilidad ante los administrados. Téngase presente que. pero que no corren tales riesgos las sentencias que ese mismo juez profiera cuando lo haga a propósito de las acciones previstas en el artículo 86 de la Constitución.´ De modo que a las razones jurídicas y axiológicas expuestas. si de naturaleza humana hablamos. causando simultáneamente daño al interés general. puedan prestar atención a nuevos procesos. por lo cual es cuando menos inverosímil suponer que si un determinado juez actúa dentro del proceso ordinario está en capacidad de lesionar los derechos fundamentales por su equivocación o por su dolo. cuando se trate de sentencias emanadas de salas especializadas de los tribunales. la disposición del artículo 40 de dicho estatuto. además. Los pleitos interminables acaparan y obstruyen el aparato judicial y por lo tanto impiden a otras personas acceder a la administración de justicia. con certeza. menos aún. por mandato expreso del Constituyente tienen bajo su responsabilidad la decisión de las demandas de tutela. no deben y no pueden ser objeto de acción de tutela. más aún. sus competencias para efectos de tutela no están distribuidas por especialidades. no existe ninguna garantía de menor error judicial y. dispone que conozca de la acción contra sus providencias otra sala.

prevé y tiene para todas las jurisdicciones un haz de mecanismos ordinarios y extraordinarios a fin de subsanar cualquier yerro en que por su condición humana puedan cometer los jueces e incluso reparar el perjuicio que con ellos llegaren a causar a las partes interesadas, aún en relación con los derechos fundamentales, mecanismos que en la citada sentencia incluso se precisan. En manera alguna se pretende, con esta posición, conferirle el carácter de valor absoluto al principio de la seguridad jurídica, en el entendido de que para defenderlo deban sacrificarse otros valores, igualmente importantes, como la paz, la convivencia pacífica, la existencia de un orden social justo o la justicia misma, sino que, por el contrario, lo que se quiere poner de presente en este pronunciamiento es el hecho de que la realización de esos valores depende de ese principio, pues sin seguridad jurídica no puede haber estado de derecho, y sin éste menos aún puede garantizarse la efectividad de los fines esenciales del Estado señalados en el artículo 2 de la Constitución Política, entre los que se encuentra, precisamente, la protección de los derechos fundamentales de todas las personas. La seguridad jurídica que está implícita en la cosa juzgada no es un valor en sí y para sí sino un medio para alcanzar la justicia, la armonía y la convivencia social. 2. La vía de hecho en la jurisprudencia contencioso administrativa. La vía de hecho es un concepto originario de la jurisprudencia y la doctrina francesas, en las cuales está referida a la actividad administrativa, de allí que se tenga como uno de los medios, formas o manifestaciones de dicha actividad, junto con los actos jurídicos (acto administrativo y contrato estatal, entre otros), las operaciones administrativas, las omisiones e incluso los hechos administrativos, estando definida por el carácter práctico o material de la actividad administrativa respectiva, carente de todo procedimiento y fundamento jurídico que le dé legitimidad y lesiva de derechos económicos o de libertades individuales, razón por la cual no está amparada de la presunción de legalidad que cobija a otras formas sustancialmente similares, como la operación administrativa, que al igual que aquélla es una actividad material o práctica, pero que contrario a la misma sí tiene soporte jurídico, ya que está legitimada por una decisión previa contenida en un acto administrativo en firme o por una norma legal o reglamentaria que la autoriza.

La jurisprudencia de esta Corporación tiene dicho que ³Para que pueda hablarse de vía de hecho, debe estar claro ante los ojos del juzgador que la actuación administrativa se ejercite sin facultad legal, o sin el respeto del procedimiento que para dicho obrar ha establecido la ley´8; y que ³Las VIAS DE HECHO son operaciones materiales, totalmente extrañas a las que por la ley le están permitidas a la administración, y a través de ellas se amenaza ora la propiedad privada, ora las libertades públicas´9. Justamente a ello se debe la denominación de vía de hecho, pues ésta es eso, un puro hecho que realiza la Administración, y es por esa circunstancia que se le tiene como fuente de responsabilidad extracontractual del Estado en cuanto puede darse como un hecho administrativo o una ocupación temporal o permanente de inmueble por causa de trabajos públicos o por cualquier otra causa. Se trata de un proceder del Estado en desarrollo de la actividad administrativa en el cual éste prescinde de las formalidades legales y las razones o circunstancias previstas en la ley para su ejecución, es decir, despojada de todo fundamento jurídico que la legitima, mediante la cual afecta derechos patrimoniales o libertades constitucionales, como cuando ocupa un predio de propiedad privada para construir una obra prescindiendo del respectivo proceso de expropiación y pago previo de la indemnización; o ejecuta un acto administrativo que debiendo ser previamente notificado al afectado, no lo fue, o se priva de la libertad a una persona sin orden previa de autoridad competente o sin que se den las circunstancias para que proceda sin dicha orden. Por ello la doctrina francesa, por ejemplo en voces del tratadista André De Laubadére, señala que hay vía de hecho cuando en el cumplimiento de un acto material, la Administración comete una irregulridad burda que atenta contra una libertad o contra una propiedad privada. Es así una irregularidad administrativa de un tipo particular: i) se refiere a los actos materiales de ejecución; ii) supone una irregularidad grave, burda, que puede referirse a la misma medida de ejecución, bien porque está viciada, o la decisión jurídica es gravemente ilegal;y iii) supone un atentado contra el derecho de propiedad o contra una libertad pública10. Jean Riveró, vocero también de esa doctrina, sostiene que la Administración en el
Sentencia de 16 de noviembre de 1989, expediente núm. 4964-199, Sección Tercera, consejero ponente doctor ANTONIO J. DE IRISARRI R. 9 Sentencia de 27 de agosto de 1994, expediente núm. 8765, Sección Tercera, consejero ponente doctor Julio Cesar Uribe Acosta. 10 De Laubadére André, ³MANUAL DE DERECHO ADMINISTRATIVO´, págs. 59 y 60.
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ejercicio de sus prerrogativas puede provocar un grave atentado a las libertades y a las propiedades, de modo que su actuación aparece, más que como el ejercicio irregular de una de sus atribuciones, como un puro hecho material desprovisto de toda justificación11. En lo que concierne a la doctrina hispanoamericana se tiene que el español Garrido Falla la señala como una terminología importada de Francia, y que los supuestos para que se de son: i) incompetencia manifiesta, y ii) prescindencia total o absoluta de procedimiento legalmente establecido o de las normas que contienen las reglas esenciales para la formación de la voluntad de las autoridades. La equipara al acto nulo de pleno derecho12. En tanto que el argentino Agustín Gordillo la considera equivalente a la hipótesis de inexistencia de acto administrativo o de ³acto administrativo inexistente´, de modo que el juez puede así declararlo13. De allí, entonces, que cuando se está ante actuaciones o decisiones formales, esto es, puramente jurídicas, como el acto administrativo o el contrato estatal, la ley, la jurisprudencia y la doctrina acuden a figuras distintas para tratar situaciones notoria u ostensiblemente carentes de las formalidades y fundamentos normativos aplicables al caso, tales como la inexistencia del acto jurídico de que se trate o causales de nulidad con una graduación especial: grave o muy grave, o absoluta o de pleno derecho, etc. Sería el caso de la actuación de un funcionario que carece en absoluto de competencia sobre el asunto, o la decisión que se profiere con prescindencia total del correspondiente procedimiento o las formalidades de ley ( v. gr. la imposición de una sanción sin trámite alguno del procedimiento disciplinario o policivo administrativo ), o con ausencia total de los motivos de hecho o de derecho que lo pueden justificar; o de objeto o cosa en el caso del contrato estatal. En tales casos, es claro que hay ausencia de alguno de sus elementos de existencia o de la esencia del respectivo acto jurídico y por ende se considerará como inexistente, o nulo absolutamente, como en efecto lo ha hecho la jurisprudencia colombiana cuando se han dado tales circunstancias.

Riveró Jean, ³DERECHO ADMINISTRATIVO´, pág. 192 Garrido Falla, Manuel. ³TRATADO DE DERECHO ADMINISTRATIVO´, PAG. 504 13 Gordillo, Agustín. ³TRATADO DE DERECHO ADMINISTRATIVO´ , 1ª edición colombiana, Biblioteca Jurídica Dike, pág. XI-21.
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Por consiguiente, trasladar a la actividad jurisdiccional el concepto de vía de hecho delineado en la jurisprudencia y en la doctrina del derecho administrativo referida a la actividad del Estado en sede administrativa, como lo ha pretendido la Corte Constitucional en su sentencia de tutela aquí reseñada, pese a ser forzada e inadecuada, significaría que para que una actuación o pronunciamiento de un juez constituya vía de hecho debe darse con prescindencia total de competencia, o de todo procedimiento o formalidades o fundamentos de hecho y/o derecho respectivos, o sin motivación alguna cuando deba ser motivada, por cuanto de una parte se trata de una actividad formal o enteramente jurídica, de donde en el caso de que se den pronunciamientos con prescindencia de tales aspectos sencillamente no habría providencia judicial alguna, se estaría ante inexistencia del correspondiente acto jurisdiccional o ante causales de nulidad procesal claramente reguladas en la Ley, y que en cuanto sean de las insaneables pueden ser declaradas en cualquier tiempo por el juez de la instancia. No puede, entonces, hacerse radicar o consistir la vía de hecho en discrepancias interpretativas o en juicios de legalidad y constitucionalidad, pues de lo contrario sería desnaturalizar el concepto y por esa vía instaurar una instancia más o un recurso extraordinario de facto sobre el debate del respectivo proceso y el examen del fondo del asunto. 3. La providencia objeto de la sentencia En el presente caso, la Corte Constitucional ha pretendido juzgar, sin tener competencia alguna para ello, el auto de 5 de febrero de 2004 de la Sección Primera de esta Sala, atrás citado, bajo los parámetros de la noción administrativista de la vía de hecho, apartándose incluso de la connotación que ella ha acuñado de esa expresión14 y con la cual ha intentado revertir su
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La Corte Constitucional en Sentencia T-567 de 19998, señaló como las clases de defectos en la actuación que configuran una vía de hecho, los siguientes: ³...una providencia judicial constituye una vía de hecho cuando (1) presente un grave defecto sustantivo, es decir, cuando se encuentre basada en una norma claramente inaplicable al caso concreto; (2) presente un flagrante defecto fáctico, esto es, cuando resulta evidente que el apoyo probatorio en que se basó el juez para aplicar una determinada norma es absolutamente inadecuado; (3) presente un defecto orgánico protuberante, el cual se produce cuando el fallador carece por completo de competencia para resolver el asunto de que se trate; y, (4) presente un evidente defecto procedimental, es decir, cuando el juez se desvía por completo del procedimiento fijado por la ley para dar trámite a determinadas cuestiones. En suma, una vía de hecho se produce cuando el juzgador, en forma arbitraria y con fundamento en su sola voluntad, actúa en franca y absoluta desconexión con la voluntad del ordenamiento jurídico.´´ Además, en sentencia T-055 de1994, indicó: ´´Tradicionalmente se ha señalado la existencia de los siguientes elementos para la configuración de una vía de hecho en la actuación estatal: 1) una operación material, o un acto, que superan el simple ámbito de la decisión, 2) un juicio sobre la actuación que desnaturaliza su carácter jurídico, lo cual implica una mayor gravedad que la que se deriva del simple juicio de ilegalidad y 3) una grave lesión o amenaza contra un derecho fundamental.´´

comentada sentencia C-543 de 1992. lo que de haberse hecho hubiera tenido que ser demostrado. y ni siquiera se insinúa. caprichosas. pues al tenor de lo dispuesto en ésta. la acción de simple nulidad puede ser interpuesta contra actos administrativos de contenido particular cuando la pretensión de la misma sea la simple nulidad del acto´. y ni siquiera en los acuñados por la misma Corte Constitucional. lesiva de un derecho patrimonial o una libertad del demandante. inaplicó el artículo 40 del Decreto 2591 de 1991 por considerarlo manifiestamente opuesto a la Constitución Política al desconocer la cosa juzgada y la autonomía de los jueces consagrada en el artículo 230 de la Constitución Política. y nada de eso se evidencia en la actuación de la Sección Primera de esta Sala en comento. razonamientos o argumentaciones jurisprudenciales. aunque inaplicable 15 por lo manifiestamente opuesta a la Constitución Política como era . o sin fundamentación normativa alguna. por un concepto que siendo preciso en el derecho administrativo tornó en indeterminado en los términos en que lo trasladó a la administración de justicia. es decir. generando el peor de los mundos sobre el punto al sustituir una situación regulada. entre otras razones jurídicas. surtida por fuera y con prescindencia de las formalidades de ley. en numerosos pronunciamientos anteriores a la sentencia C. 15 . pues éste deja abierta la puerta para que de manera improcedente el juez de tutela se adentre en el examen del fondo del asunto y nada le impide para que esgrima como vía de hecho lo que no esté conforme con su juicio . pues éstas lo son por ser irreflexivas. lo opuesto de las actuaciones ³arbitrarias´. Así las cosas. pero sucede que nada de ello se le endilga a dicha providencia. apartadas de todo razonamiento argumentativo. pues la situación aducida por ella corresponde a un problema de interpretación jurídica y por ende de confrontación de dos posiciones. El Consejo de Estado. ni encuadra en forma alguna en los moldes administrativistas de la vía de hecho. lo cual no le está permitido a esa corporación.543 de 1994. lo cual es. por un juicio sobre la legalidad que hace la Corte Constitucional con respecto a dicha providencia. situación que se mide en términos de corrección o acierto en la valoración del asunto a la luz de los criterios en juego. o carente de toda motivación debiendo ser motivada o con incompetencia absoluta. justamente. sino que esa condición ³arbitraria´ se le atribuye por que ³tal decisión contraría el contenido de la parte resolutiva de la Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional. la providencia referida. vendría a ser una actuación arbitraria. grosera. en tanto es señalada por la Corte Constitucional como vía de hecho en los términos administrativistas no sería una providencia judicial.

De modo que ni resulta apropiado trasladar una figura o concepto administrativista. En cuanto al objeto de la misma Como ha quedado precisado y según se observa en la reseña que de ella se hizo. la providencia de la Sección Primera objeto de dicha sentencia es una providencia judicial. Por lo demás. en la cual hay conceptos y mecanismos apropiados para tratar y corregir o sancionar los procederes o pronunciamientos que se aparten ostensiblemente de los cánones de la recta justicia. No se puede proveer sobre algo que .se encuentra fuera del alcance de la acción de tutela. no hay vía de hecho en el proceder de dicha Sección. Inviabilidad de la referida sentencia de tutela 4. ni apartarse razonadamente de las directrices jurisprudenciales de esa Corporación. 4. Por contraste. Por consiguiente. y no es de recibo que así se le califique por el hecho de que la Corte Constitucional considere que se opone a una sentencia suya. con las que determinan esa figura en la doctrina y la jurisprudencia del derecho administrativo. es per se una decisión arbitraria. en caso de que ello se dé. que por lo demás hizo tránsito a cosa juzgada. y como tal -por definición y los claros fundamentos jurídicos expuestos. luego no puede tener efecto jurídico alguno. por demás susceptible de interpretación jurídica. tanto es así que ni siquiera se aduce por el accionante como tampoco por esa Corporación la ocurrencia de alguno de los supuestos o elementos ya mencionados que la pueden constituir. pues ni ésta tiene competencia para hacer tales enjuiciamientos. la sentencia de tutela en comento carece en absoluto de objeto. ni tampoco hay correspondencia en grado alguno de las razones en las que la Corte Constitucional finca la mal traída vía hecho que le atribuye a la providencia objeto de su exorbitante fallo de tutela. aun admitiendo en gracia de discusión que esa figura -vista en la perspectiva administrativista que ahora aduce la Corte Constitucionalquepa darse en la actividad de los jueces.1. no sobra reiterar que no hay asomo o viso alguno que dicha providencia sea arbitraria o carente de toda fundamentación normativa en sus diferentes elementos. y por ende referido a la actividad administrativa del Estado. a la administración de justicia.

tanto por su contenido material como por vicios de procedimiento en su formación. Ninguna autoridad podrá reproducir el contenido material del acto jurídico declarado inexequible por razones de fondo. Con tal fin.. 5. titulado ³CONTROL INTEGRAL Y COSA JUZGADA CONSTITUCIONAL´. 8.´ Según tales disposiciones.´ ³ARTICULO 243. Los fallos que la Corte dicte en ejercicio del control jurisdiccional hacen tránsito a cosa juzgada constitucional. Decidir sobre las demandas de inconstitucionalidad que presenten los ciudadanos contra los decretos con fuerza de ley dictados por el Gobierno con fundamento en los artículos 150 numeral 10 y 341 de la Constitución.) 7. establece que ³En desarrollo .2. los artículo 241 y 243 de la Constitución Política señalan: ³Artículo 241. Decidir sobre las demandas de inconstitucionalidad que presenten los ciudadanos contra las leyes. A la Corte Constitucional se le confía la guarda de la integridad y supremacía de la Constitución. Decidir definitivamente sobre la constitucionalidad de los proyectos de ley que hayan sido objetados por el Gobierno como inconstitucionales. cumplirá las siguientes funciones: (. 4. y por ende es el contenido que por definición tienen la parte resolutiva de las correspondientes sentencias. (.no existe. 213 y 215 de la Constitución. tanto por su contenido material como por vicios de procedimiento en su formación. en los estrictos y precisos términos de este artículo. esto es. si los mantiene como parte del ordenamiento jurídico o los retira de tal ordenamiento. mientras subsistan en la Carta las disposiciones que sirvieron para hacer la confrontación entre la norma ordinaria y la Constitución. y de los proyectos de leyes estatutarias. decretos con fuerza de ley allí especificados y decretos legislativos± cuando sean llevados a su examen mediante los mecanismos que se indican.. Esa es la decisión que le compete tomar a la Corte Constitucional en los procesos respectivos.. Decidir definitivamente sobre la constitucionalidad de los decretos legislativos que dicte el Gobierno con fundamento en los artículos 212.) 4. como en este caso la pretendida vía de hecho.. a la Corte Constitucional le corresponde decir o declarar si son constitucionales (exequibles) o inconstitucionales (inexequibles) los actos jurídicos referidos en ellas . por su contenido material o por vicios de procedimiento en su formación.leyes. En cuanto a sus fundamentos En lo que aquí interesa. bajo ninguna de las dos perspectivas: la administrativista y la acuñada por la Corte Constitucional. Para el efecto el artículo 46 de la Ley 270 de 1996.

de revisión previa o con motivo del ejercicio del control automático de constitucionalidad. numeral 1º. ALCANCE DE LAS SENTENCIAS EN EL EJERCICIO DEL CONTROL CONSTITUCIONAL. numeral 1. la interpretación de las normas constitucionales. ya sea por vía de acción. esto es. y así lo dejó en claro la misma Corte Constitucional al igual que el carácter obligatorio de la interpretación constitucional. Las de la Corte Constitucional dictadas como resultado del examen de las normas legales. al prescribir.del artículo 241 de la Constitución Política.´ (subrayas de la Sala) La interpretación por vía de autoridad a que alude la norma transcrita es justamente la de las normas constitucionales. tal como resultó de la sentencia C-037 de 1996: ³ARTICULO 48. tiene carácter obligatorio general. en la cual examinó mediante control previo de constitucionalidad la citada ley 270. Es claro que dicha confrontación comporta forzosamente la facultad de interpretar tanto las normas constitucionales como las normas de orden o jerarquía legal objeto del respectivo enjuiciamiento. Así quedó precisado en el artículo 48 de la Ley 270 de 1996. en tanto que la de las segundas se proyecta como jurisprudencia legal y criterio auxiliar para los operadores de las jueces. Las sentencias proferidas en cumplimiento del control constitucional tienen el siguiente efecto: 1. así como el carácter de criterio orientador de las normas legales enjuiciadas por ella. y según la normativa citada la única interpretación de una ley que obliga de manera general es la que hace el Congreso de la República. sólo serán de obligatorio cumplimiento y con efecto erga omnes en su parte resolutiva. en la sentencia C-037 de 1996. cuyo único interprete por vía de autoridad es el Congreso de la República en virtud del artículo 150. lo que a su vez la erige en interprete por autoridad de sus respectivas disposiciones. La parte motiva constituirá criterio auxiliar para la actividad judicial y para la aplicación de las normas de derecho en general. como quiera que sólo la de las primeras constituyen jurisprudencia constitucional y tiene carácter vinculante dada justamente su atribución de ser guardiana de la integridad del Estatuto Supremo. . de la Constitución Política. La interpretación que por vía de autoridad hace. la Corte Constitucional deberá confrontar las disposiciones sometidas a su control con la totalidad de los preceptos de la Constitución´. pero la interpretación de unas y otras se ubican en planos o niveles distintos.

De lo anterior se desprende de manera lógica que.P.ha sido clara en definir que la labor de la Corte Constitucional. como lo hace la norma que se estudia. además de la equidad. en sus providencias. no es constitucionalmente factible que la interpretación de la ley examinada que se haga en la sentencia de constitucionalidad tengan carácter obligatorio. resulta abiertamente inconstitucional el pretender. esto es. En ese orden de ideas. para ejercer el control normativo que le corresponde. Ello es válido. Por lo tanto.´ De otra parte. el artículo 230 de la Constitución Política señala que ³Los jueces. con lo cual se consagra el principio de independencia o autonomía de los jueces. los principios generales del derecho y la doctrina son criterios auxiliares de la actividad judicial´. (sentencia C-122 de 1999) . y así lo define el artículo 150-1 de la Carta.En la referida sentencia la Corte Constitucional sostuvo que ³La jurisprudencia como se verá más adelante . que sólo el Congreso de la República interpreta por vía de autoridad. hace que ella sea la responsable de interpretar con autoridad y de definir los alcances de los preceptos contenidos en la Ley Fundamental. sea en la parte motiva o en la parte resolutiva. sin que interese la parte de la sentencia en la cual se incluya esa interpretación de la ley. sólo están sometidos al imperio de la ley´. y tienen origen en la jurisprudencia constitucional europea y de ellas dice la Corte Constitucional que ³al igual que otros tribunales constitucionales. y menos para los jueces. 241 C.). pues de otra forma no está garantizada la imparcialidad de la administración de justicia. encaminada a guardar la supremacía y la integridad de la Carta (Art. pero no en lo que atañe al texto constitucional. únicamente en lo que se relaciona con la ley. la jurisprudencia. salvo la constitucional como atrás se precisó. pues a la incompetencia de la Corte Constitucional para imponer con fuerza normativa su interpretación de la ley se suma la inequívoca autonomía de los jueces frente a la jurisprudencia en general. pues el Constituyente sólo los sometió al imperio de la ley y les dio la jurisprudencia como criterio auxiliar de su actividad. y que ³La equidad. amplía el ámbito de las llamadas sentencias condicionadas o portadoras de restricciones específicas que ya son objeto de estudio y clasificación en el derecho constitucional de los países europeos y de algunos de América Latina´. los principios generales del derecho y la doctrina. las llamadas sentencias de exequibilidad condicionadas16 no son sino aquellas que cuya parte resolutiva se acompaña de un elemento de la parte 16 Las sentencias condicionadas es una especie de las que la doctrina constitucional denomina sentencias moduladas. del cual no está demás advertir que es uno de los pilares de la democracia y del Estado de Derecho que surge con ésta.

A lo anterior se agrega que la socorrida condición de la sentencia anotada es equívoca. que se identifica como la condición de la exequibilidad. y las razones inescindibles. quienes por mandato del artículo 230 de la Constitución Política sólo le deben obedecimiento a la ley. específicamente en el artículo 237. pues de suyo la aplicación de las normas y los correspondientes rubros jurisprudenciales es sustancialmente un acto de interpretación de las mismas frente a las circunstancias del respectivo proceso. En este caso. de esa decisión que correspondan a interpretación de normas constitucionales. es decir.motiva. numeral 2. resulta incompatible con la autonomía de los jueces atrás anotada. lo que se ha hecho es interpretar una norma de rango legal y de la órbita de la jurisdicción contencioso administrativa. según se precisará más adelante. la decisión que se adopte en las sentencias de control de constitucionalidad. de modo que pretender. sin perjuicio de tener como criterio orientador la jurisprudencia que sobre la misma se profiera por las distintas jurisdicciones. Además. de acuerdo a una específica interpretación de las varias que le da la Corte Constitucional. esto es en igualdad de condiciones y jerarquía de dicha Corte respecto de los actos que le ha asignado el Constituyente. que constituyan jurisprudencia constitucional de una u otra Corporación judicial. darle carácter obligatorio erga omnes a esa interpretación suya. claras y unívocas. sean de la Corte Constitucional o de la misma Sala como juez supremo de constitucionalidad que también lo es por competencia residual. además de que ello devendría en usurpación de una atribución privativa del Congreso de la República. de la Constitución Política. como en efecto lo hace dicha corporación. es decir. esto es. . quien se acoja a esa condición como criterio orientador deberá a su vez interpretarla para el caso concreto. tanto que incluso deviene en un concepto indeterminado. luego sólo a ellos les corresponde interpretarla y en cada caso. entre ellas la de la misma Corte Constitucional. esta Sala encuentra que es vinculante con fuerza de cosa juzgada y de manera erga omnes sólo la parte resolutiva en estricto sentido. Por lo tanto. con el pretexto de interpretar una norma constitucional. al declarar que una determinada disposición de orden legal resulta exequible en tanto se asuma en determinado sentido o con un específico alcance.

y menos constituir por ello vía de hecho. le debe obedecimiento únicamente a la decisión de declarar exequible el artículo 84 del C. contenida en la sentencia C-426 de 2003. pues las sentencias condicionadas no están previstas o autorizadas en la Constitución Política y son incompatibles con los precisos términos en que ésta y la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia le han encomendado a la Corte Constitucional la guarda de la integridad y supremacía de aquélla. mientras que el juez de acción de tutela ni es juez natural del asunto ni tiene competencia para asumir el conocimiento del mismo. que no es otra que la decisión o la disposición adoptada por el juez. sea en virtud de la instancia por el grado funcional o por la prosperidad de los recursos extraordinarios. que no obliga. la sentencia C-426 de 2003 únicamente es de obligatorio cumplimiento y acatamiento en cuanto declaró exequible el artículo 84 del C. pues sólo el juez natural. en cualquiera de los alcances comentados. y no respecto de su interpretación que a título de condición adicionó a esa decisión.A. que es la que adquiere carácter de cosa juzgada y obligatoriedad erga omnes.En consecuencia.3. pues la misma no pasa de ser parte de las consideraciones de dicha sentencia y como tal contiene una interpretación de una norma legal y no de una norma constitucional. por constituir interpretación de una norma legal.C. es obligatoria de manera general. con sus respectivas secciones. 4. en tanto que la condición agregada a la misma apenas le podría servir como criterio orientador. es decir. puede tomar tal decisión sobre los procesos bajo su conocimiento. según lo señala el Código Contencioso Administrativo en armonía con el Código de Procedimiento Civil en sus disposiciones pertinentes. respecto de su decisión Infundadamente y con absoluta incompetencia la sentencia de tutela dice decretar la nulidad de todo lo actuado en el proceso contencioso administrativo donde se profirió la providencia tutelada. el juez del conocimiento del asunto. de lo cual emerge que la sentencia de tutela comentada está fundada en un supuesto jurídicamente inexistente e imposible.A. De ser . Como quiera que esta Sala. sólo está sometida al imperio de la ley y ésta manda que sólo la parte resolutiva de las sentencias de control de constitucionalidad.C. luego no es viable lógica y jurídicamente que la providencia objeto de la sentencia de tutela se oponga a la atrás citada por no estar acorde con tal condición.

por ende. como se dijo antes. Y es que. conducta merecedora de reproche a la luz de normas especializadas del ordenamiento jurídico. sometidos como están al imperio de la ley (artículo 230 del la C. según las previsiones de la La citada providencia de 29 de julio de 2004.) dirimirán las contiendas luego de realizar una labor interpretativa de las normas jurídicas. el cual prescribe que el funcionamiento de la administración de justicia es autónomo ya que en virtud de tal autonomía los jueces. caso en el cual. dictar sentencia de reemplazo porque con ello suplantaría al juez competente y. si bien es cierto que toda persona está facultada para incoar la acción que consagra el artículo 86 de la C.P.. cuando sus derechos fundamentales constitucionales han sido vulnerados o se encuentran amenazados por la acción u omisión de cualquier autoridad pública.juez de constitucionalidad específica o excepcional no puede pasar a ser juez común u ordinario y despojar a éste de su autonomía y de su jurisdicción.P. por resultar imposible jurídicamente impartirle ordenes a fin de que dirima un conflicto de intereses o litigio judicial en determinado sentido. el fallo de tutela no puede salirse del límite fijado en el artículo 86 de la C. la aquí glosada sentencia de tutela tampoco es viable en nuestro ordenamiento jurídico para dejar sin efecto el interlocutorio de la Sección Primera objeto de la misma. y mucho menos cuando éste obra en ejercicio de mandatos constitucionales y con el propósito de salvaguardar la ley de leyes dentro de un especial marco de competencia constitucional. Y al juez de tutela.. le usurparía su función pública. 4. asimismo. En efecto. Y esto es apenas consecuencia de precisos ordenamientos superiores. la correspondiente sentencia se proferirá en el sentido de que la autoridad actúe o se abstenga de hacerlo. le está vedado.P. por tanto ninguna aptitud tiene para cambiar la situación jurídica definida mediante dicho proveído. no es menos evidente que este tipo de pronunciamiento no puede dirigirse a un Juez de la República en relación con su función de administrador de justicia. que consiste en mandar que el funcionario acusado ³actúe o se abstenga de hacerlo´.4 En relación con el fin que persigue Con la pluricitada sentencia de tutela la Corte Constitucional ordena que se le dé trámite a la demanda de nulidad incoada por Luc Claude Simon Schneekloth en nombre de la persona jurídica Pro Niños Pobres. 17 . tomando como criterios auxiliares de su actividad judicial la equidad. Así las cosas. Al punto vale reiterar lo dicho por la Sala en providencia de 29 de julio de 200417.. orden de la que no son pasibles los jueces porque con ello se quebrantaría el artículo 228 de la C. fue proferida dentro del expediente AC-10203. consejero ponente doctor Nicolás Pájaro Peñaranda. la jurisprudencia.P. los principios generales de derecho y la doctrina´. en ningún caso puede ejercer una función suplantadora de otro juez. si la solicitud elevada debe prosperar. a menos que resuelva incurrir en violación manifiesta de la Constitución. en el sentido de que ³El juez de tutela.

o extinguiendo situaciones jurídicas.´18 18 COUTURE J. por premisa menor los hechos controvertidos y por conclusión la parte resolutiva del fallo. 43 y 44. en ese sentido. que corresponde a la operación mental efectuada por el fallador. Eduardo. Op. Cit. a más de ser inaceptable e improcedente en el contexto normativo comentado y constituir una abierta intromisión en las competencias de los órganos de la jurisdicción contencioso administrativa. citando a WACH. como la de proceso. un medio de producción jurídica. sino también su eficacia necesaria. integrado por las varias etapas que la ley contempla. En la atrás citada C-543 de 1992 la Corte Constitucional dijo que ³La sentencia no es simplemente un documento suscrito por el juez sino el resultado de una génesis que tiene lugar en dos planos diversos: el objetivo. Esto asegura no sólo la continuidad del derecho. y el subjetivo. definiendo. que es propiamente el proceso considerado en sentido jurídico. obligatorio para quienes fueron partes dentro del proceso´ (subrayas de la Sala). y agrega que ³La jurisdicción por la jurisdicción no existe. modificando. Que ³El fin de la jurisdicción es asegurar la efectividad del derecho. . se hace efectivo en las sentencias judiciales. sin que persiga restablecimiento o reparación alguna. que se constituye en mandato concreto. lo cual está por fuera del contenido y la razón de ser de la función jurisdiccional y de los actos jurisdiccionales. es esencialmente teleológica´. dado que lo pretendido por él es el control de legalidad en abstracto. lo que sólo le corresponde examinar en todos sus aspectos a dichos órganos. Sólo existe como medio de lograr un fin´. por cuanto de suyo da por admisible dicha demanda. en tanto justamente se determinan por la aptitud que una y otros tienen de producir efectos jurídicos. El derecho instituido en la Constitución se desenvuelve jerárquicamente en las leyes. en cuyo fondo lógico hay un silogismo que tiene como premisa mayor la norma general y abstracta de la ley. que ³La idea de jurisdicción. propio de la normatividad. el derecho reconocido en las leyes. la jurisdicción asegura la continuidad del orden jurídico. según lo propio de esa función. pags. En el despliegue jerárquico de preceptos. Es. en este caso concreto persigue una quimera por cuanto de dársele trámite a dicha demanda se llegaría a un pronunciamiento jurídicamente irrelevante a la luz de las consideraciones de la misma sentencia C-426 de 2002. El tratadista Couture dejó dicho en su obra. lo cual.Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional. pues de otra forma no podrían declarar o dar el derecho con efecto de cosa juzgada.

que ³Las sentencias ejecutoriadas serán obligatorias para los particulares y la administración´. tiene como fin permitir a los ciudadanos y a las mismas autoridades solicitar la anulación de las actos administrativos. 36.. respectivamente. . cuando ello sea procedente..C.´. que para poder darlo como restaurado o recuperado esa desaparición se produce desde el momento del nacimiento del acto anulado (ex . los Tribunales Administrativos y los Juzgados Administrativos de conformidad con la Constitución y la ley. En lo que hace a la acción de nulidad. como su nombre lo indica. aunque no haya ley exactamente aplicable al caso controvertido. su objeto es ³juzgar las controversias y litigios administrativos originados en la actividad de las Entidades Públicas. (. según los artículos 82 del C. a fin de restaurar el ordenamiento jurídico que se considere alterado por los efectos jurídicos de alguno de tales actos. y es sabido que la anulación es la desaparición o supresión del mundo jurídico del respectivo acto. que el derecho sustancial debe tener prevalencia y el juez. pues 19 Ibídem. y que ³La sentencia que declare la nulidad de un acto administrativo tendrá fuerza de cosa juzgada erga omnes.´19 En virtud de ello es que los artículos 174 y 175 del Código Contencioso Administrativo señalan. de P. prevista en el artículo 84 ibídem. De otra forma no se recobraría la armonía o la legalidad perseguida.En el caso de la jurisdicción contencioso administrativa. que tiene la vocación de trascender en las situaciones o relaciones jurídicas. inclusive.). en la cual justamente enseña que ³Por contenido de la jurisdicción se entiende la existencia de un conflicto con relevancia jurídica que es necesario decidir mediante resoluciones susceptibles de adquirir autoridad de cosa juzgada.A.C. y de las personas privadas que desempeñen funciones propias de los distintos órganos del Estado. Cuando se habla de litigio se habla de una controversia o conflicto que tiene relevancia jurídica. deber dictar sentencia de fondo en todos los casos puestos a su conocimiento. pág. según los artículos 228 de la Constitución Política y 37 del C. es decir..tunc ). en su orden. La que niegue la nulidad pedida producirá cosa juzgada erga omnes pero sólo en relación con la causa petendi juzgada. las controversias que se originen en actos políticos o de Gobierno´. lo cual está en concordancia con lo atrás citado de la obra de COUTURE.. se le pasa a considerar como si nunca hubiera existido. Se ejerce por el Consejo de Estado.

mientras existió seguiría proyectándose aún después de su anulación. una entelequia. adicionar o extinguir una situación jurídica. quedarán sin efecto en los pertinente los decretos reglamentarios. Por tanto. sea general o particular. volver a la situación jurídica anterior a él. anular un acto administrativo es suprimir la situación jurídica que contiene. a una opinión. los actos administrativos serán obligatorios mientras no hayan sido anulados o suspendidos por la jurisdicción en lo contencioso administrativo´ (destaca la Sala) . distrital o municipal. modificar. Si se trata de actos administrativos generales.´ En tanto que el artículo 66 ibídem.C. Dejan de ser obligatorios. en términos de crear. señala que ³Salvo norma expresa en contrario. Pensar el acto administrativo sin efectos jurídicos es reducirlo a un acto moral. no existente antes de su expedición. desaparecerá para los administrados y para la Administración la posibilidad de ser afectados positiva o negativamente por su eventual aplicación. sino una realidad jurídica. y su presunción de legalidad por ese tiempo se mantendría. en todo o en parte. y de suyo es la razón de ser o el fin de la acción de nulidad en cuanto forma de restablecer la legalidad interrumpida por el acto anulado. a su vez. comisarial. con lo que de todas formas genera o define una situación jurídica nueva. declarar.la situación jurídica creada por el acto. El acto administrativo no es un mero nombre. y sólo puede ser acto administrativo en cuanto sea acto jurídico.A. No puede darse la nulidad de acto administrativo sin que los efectos jurídicos que produce o la situación jurídica (general o particular) que le es consustancial desaparezca. a un mero deseo. Recuérdese que la anulación de un acto administrativo es la consecuencia de que se llegue a desvirtuar judicialmente la presunción de legalidad que le es propia. etc. De allí que el artículo 175 del C. establezca que ³Cuando por sentencia ejecutoriada se declare la nulidad de una ordenanza o de un acuerdo intendencial. Lo que sustancialmente se anula es la situación jurídica (general o particular) que contiene todo acto administrativo. que tiene relevancia jurídica. esto es.

sería el resultado de las discrepancias que surjan en las interpretaciones conceptuales que se haga de la expresión ³en abstracto´. cuando la pretensión es exclusivamente el control de la legalidad en abstracto del Sentencia´. el restablecimiento del derecho presuntamente afectado´. tal y como fue subrogado por el artículo 14 del Decreto 2304 de 1989. En realidad. en aras de la certeza y seguridad jurídica. y se demanda un acto de contenido particular y concreto a través de la acción de simple nulidad. de suerte que lo concerniente a su aplicación derivaría en un problema de interpretación epistemológica de dicha expresión.Si es particular. por lo cual. De otra parte. hipotéticamente. que: ³Asimismo.C. de donde es antitética a la luz de las características y efectos de la acción de nulidad y acto. entendido bajo la aludida condición. Dentro de esa parte motiva se lee en el punto 7. esto es. el hecho de que no se haya reclamado en tiempo el reconocimiento de una situación jurídica individual afectada por un acto administrativo. se restablecerá la situación subjetiva y concreta anterior a él.A. estaría sujeta a la connotación que cada juez le dé en su leal saber y entender.24. la segunda consideración transcrita es un contrasentido. se le reconociera un fundamento normativo. (subrayas de la Sala) La primera condición anotada está montada sobre una expresión que conceptualmente resulta equívoca en el contexto respectivo. por vía judicial. bajo la condición de que ³siempre y cuando se entienda que la acción de nulidad también procede contra los actos de contenido particular y concreto. control de legalidad en abstracto. de allí que si. de allí que sea posible el restablecimiento del derecho particular o subjetivo vulnerado. toda violación que se llegare a invocar del artículo 84 del C. en últimas. En la sentencia C-426 de 2002 la Corte Constitucional declaró exequible el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo. la sentencia que acoge la pretensión de nulidad del acto no abre la posibilidad para que el sujeto afectado pueda entrar a solicitar la reparación del daño antijurídico derivado de dicho acto. impide de plano que pueda utilizarse el contencioso de simple anulación como medio para revivir nuevamente la posibilidad de reclamar. en los términos de la parte motiva de esta . habrá de aclararse que cuando no se promueva la acción de nulidad y restablecimiento del derecho dentro del término de caducidad fijado en la ley.

1. sea que se trate de unos u otros. la veracidad de la motivación. Luego desde ese punto de vista no siempre puede ser abstracto el objeto del control de legalidad. Ahora bien. visto desde el punto de vista de sus fundamentos.C. 4. y como tal se ejerce tanto sobre actos administrativos generales o regla y particulares. de los derechos de audiencia y de defensa. Nada de ello se puede verificar sin valorar las circunstancias pertinentes en relación con el acto administrativo específico que se enjuicia. es decir las que le sirven de fundamento y lo determinan. y el momento en que nació a la vida jurídica. concretas. como es sabido. contienen situaciones jurídicas individualizadas o subjetivas. mientras que los segundos. de modo que desde el punto de vista de su objeto. examinando la conformidad del acto administrativo sometido a su juicio con las normas superiores que le sirven de fundamento sustancial y formalmente considerado.. Síguese de ello que en sede jurisdiccional no puede examinarse la legalidad sin atender o juzgar en concreto las circunstancias que enmarcaron y determinaron su expedición. pues las causales de nulidad previstas en el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo están referidas justamente a la génesis o nacimiento del mismo. Por lo tanto. según el artículo 138 del C. En cuanto al control de legalidad en abstracto de que habla la condición anotada. las cuales en todo caso implica considerar las circunstancias o razones de derecho pertinentes. ya sean puramente de derecho o fácticas.A. lo que puede ser abstracto es la situación jurídica que se examine en tanto los primeros son actos reglas por contener situaciones abstractas e impersonales. Así ha de hacerse sea que se cuestione la conformidad del acto con las normas en que debería fundarse.4. el cual debe estar adecuadamente individualizado. esto es. se tiene que el control de legalidad que ejerce la jurisdicción contencioso administrativa sobre los actos administrativos se da de una sola forma. en lo que hace al fundamento del control . el respeto de la forma regular de expedición.desconoce las implicaciones del acto administrativo sobre el orden jurídico. el control de legalidad jurisdiccional de todos ellos se debe hacer examinando las circunstancias o condiciones fácticas y/o jurídicas que se dieron en el momento de expedición o formación del respectivo acto administrativo. la competencia de quien lo profirió. Al respecto de tales observaciones se hacen las siguientes precisiones. o el uso no desviado de las atribuciones propias. y así lo tiene reiterado la jurisprudencia de esta Sala.

lugar. Es decir.A. dejando de lado la unidad que se conforma entre un acto administrativo específico y sus condiciones de expedición. modo. y que de manera improcedente se ha pretendido. a una situación jurídica determinada. de persona. En el caso del acto administrativo objeto de la providencia tutelada. y . y por tanto si debe o no permanecer en él. que los efectos de su nulidad. que para este caso sería la desaparición de la infracción urbanística declarada en cabeza del actor y sus consecuencias. pues implica exoneración de la correspondiente responsabilidad administrativa. de haber sido demandado en tiempo. que hicieron parte de las condiciones de su formación. por lo que también se les denomina efectos abstractos. No es posible ejercer el control de legalidad por esta jurisdicción haciendo abstracción de sus efectos. del cual precisamente hacen parte los actos administrativos regla o generales. como se dijo. Si se mira desde el contenido de la finalidad del control de legalidad y del contenido de su resultado. la conducta del actor y las circunstancias que la rodearon. se tiene que. de fin. pues indefectiblemente debe arribar a una y otra declaración. es decir. esto es. pues necesariamente debe estar referido a un acto administrativo determinado. atrás comentado. si el acto es general. serán igualmente particulares o subjetivos. Por ello. y a unas circunstancias de tiempo. el control de legalidad que se le hubiera podido hacer. según lo establece el artículo 175 del C. serán generales o impersonales. con el ordenamiento jurídico. esto es. esto es. No es posible el control de legalidad haciendo abstracción. esto es. pero si es particular. personal y concreta. a menos que se entienda como tal el control tendiente a preservar o restablecer el orden jurídico en abstracto. De allí que desde esa perspectiva el control de legalidad tampoco puede ser en abstracto.C. la sentencia que resulte de ese control declarará o negará su nulidad. de la situación jurídica general o particular enjuiciada. hubiera implicado analizar los hechos constitutivos de la infracción urbanística. etc. el contentivo de situaciones jurídicas impersonales. con lo segundo desaparecerá la situación jurídica contenida en el acto. por lo tanto la valoración jurídica de esa conducta. incluso con fuerza de cosa juzgada.de legalidad éste tampoco puede ser en abstracto. a la luz de las normas pertinentes. y de todos modos tendrá efectos jurídicos. El sólo hecho de que se anule esa infracción es ya de por sí un restablecimiento del derecho. éste busca establecer la conformidad o compatibilidad del acto administrativo encausado.

No puede existir un acto administrativo sin que implique una situación jurídica. por cualquier forma. De modo que si por control de legalidad en abstracto pudiera entenderse que la sentencia haga abstracción de. ³los actos administrativos serán obligatorios mientras no hayan sido anulados o suspendidos por la jurisdicción en lo contencioso administrativo´. De lo contrario sería como decir que se anula el acto en cuanto declara responsable administrativamente al sancionado. Recuérdese que al tenor del artículo 66 del C. pues igual que aquél es también un acto jurídico. no puede existir situación jurídica sin el acto jurídico. ni como atrás se precisó. Piénsese por ejemplo cómo podrá darse o subsistir la condición de alcalde de quien fue elegido como tal. pues es de su esencia que así sea.indeterminados o individualizados . después de que se llegare a declarar su nulidad.creada o contenida en el acto administrativo sub júdice en acción de nulidad. no es otra cosa que la extinción de aquélla. . con la diferencia sustancial de que los efectos de éste son de cosa juzgada. no cabe un acto jurisdiccional sin efecto jurídico. esto es. pues ésta. lo cual justamente sólo se puede dar en virtud del control de legalidad a cargo de esa jurisdicción. que la contenga. también es un control imposible por cuanto no puede haber sentencia de acción de nulidad que no declare si anula o no dicha situación jurídica.del acto. pero se mantiene la declaración de esa responsabilidad administrativa.A. ¿ Podría seguirse considerando al actor responsable de la infracción urbanística determinada en el acto administrativo que tardíamente ha pretendido impugnar. sin que exista el acto administrativo mediante el cual se le reconoció la respectiva prestación social. lo cual sería ya un beneficio personal obtenido por la nulidad del acto administrativo. más sí esa nulidad se diera por llegarse hipotéticamente a concluir que no hubo tal infracción ?.C. La extinción de éste. o la de pensionado. Obviamente que no. en este caso un acto administrativo. que no afecte la situación jurídica general o individual . sin que exista el acto administrativo mediante el cual se le declaró electo. Dicha de otra forma. con fuerza de cosa juzgada en tanto van a estar contenidas en una sentencia. es sustancialmente el acto administrativo en tanto acto jurídico. y no otra cosa.cualquiera de ella tiene efectos sobre los destinatarios .

la de nulidad en el artículo 84. gr.Es pues ilusorio y quimérico perseguir un control de legalidad sin relevancia jurídica sobre los destinatarios o el destinatario del acto sometido al mismo. ya que por ello no sería control de legalidad y menos en sede jurisdiccional. la acción electoral tiene como fines y motivos los señalados en los artículos 227 y ss. ora por sus fines o . ni su aplicación en este caso es arbitraria.A. en el artículo 86. En ese contexto. como sería el caso de un acto que declara una elección. de suerte que sólo proceden para el fin y por los motivos que les corresponde. construida por esta jurisdicción mediante un proceso razonado y decantado de años. como toda la jurisprudencia que ha creado esta jurisdicción.. lo cual no puede significar que el acto administrativo que es susceptible de cada una de ellas pueda serlo siempre de la acción de nulidad. como se ha querido hacer ver en las sentencias de tutela y de constitucionalidad comentadas. en el sentido de que tratándose de actos administrativos. la teoría de los fines y motivos comporta y por ende puede expresarse en términos de una interpretación sistemática de las disposiciones procesales pertinentes. la de controversias contractuales.C. y en concordancia con ello el artículo 37 del C. del mismo estatuto. y la de nulidad y restablecimiento del derecho en el 85. ibídem.C. en concordancia con el anterior. la de reparación directa. la teoría de los fines y motivos.. el artículo 84 del C.C.A contiene la regla general según la cual la acción de nulidad procede contra todos los actos administrativos. No por otra razón. v. no es un planteamiento subjetivista. De esa forma. en cuanto se advierte que la ley las ha delimitado asignándole fines y motivos específicos. vale recabarlo. que siendo objeto de la acción electoral pretenda ser demandado en acción de simple nulidad después de vencido el término de caducidad de aquélla. el artículo 228 de la Constitución Política señala que en la administración de justicia prevalecerá el derecho sustancial. y como toda regla general admite excepciones. pudiéndose observar que varias de ellas tienen en común perseguir la nulidad de un acto administrativo. las cuales por ser tales necesitan de norma expresa que establezca una acción distinta para determinados actos administrativos. sino que obedece y recoge las características y elementos sustanciales de las diferentes acciones contencioso administrativas. del C. manda que el juez debe decidir aunque no exista norma exactamente aplicable al caso controvertido y evitar nulidades y providencias inhibitorias. los señalados en el artículo 87 ibídem. de P.

C. entre otros. Lo anterior se explica porque hacer valer el imperio de la ley frente a tales actos no implica restaurar el orden jurídico en abstracto sino en concreto. A lo anterior se agregan las reglas relativas a los presupuestos de la acción y del proceso (agotamiento de vía gubernativa. acción de restablecimiento particular del derecho. los actos administrativos que lesionen un derecho amparado en una norma jurídica o le impongan una obligación fiscal a una persona determinada. al darle ese nombre a la acción consagrada en el citado artículo 85. lo cual el legislador ha dispuesto denominar restablecimiento del derecho. esto es. para los que se prevé la acción de revisión. etc.. los actos administrativos que tienen efectos subjetivos y concretos. de los actos precontractuales o separables del contrato a que se refiere el artículo 87 del C. es decir. de ordinario son los actos administrativos de carácter particular.A. un derecho en cabeza de una persona determinada. para determinados actos administrativos si en todo caso o siempre van a ser susceptibles de esta última. bien pudo denominar a la consagrada en el artículo 84 acción de restablecimiento general del derecho y a la del artículo 85. antes denominada ³de plena jurisdicción´. De lo contrario no tendría eficacia ni relevancia jurídica alguna establecer acciones especiales. Por lo tanto vale decir que entre esas excepciones se encuentran los señalados en el artículo 85 del C. es decir. por ejemplo. Tales serían los casos. pues subsanar la ilegalidad del acto administrativo particular es precisamente el restablecimiento del derecho subjetivo afectado. ora por sus reglas procesales como las relativas a la caducidad. numeral 5. de los mencionados actos electorales. al que cabe adicionarle la indemnización de eventuales perjuicios resultantes de su violación. oportunidad para incoarla.). . sin que medie un acto administrativo o una operación administrativa de aplicación suya. es decir. sólo respecto de la persona titular del derecho lesionado.motivos. los cuales. es decir.A..C. legitimación en la causa. distintas a la de acción de nulidad. pues rara vez uno de carácter general puede lesionar de manera directa. así como los actos de extinción del dominio agrario y demás señalados en el artículo 136. En ese orden.

el legislador y la jurisprudencia de esta Sala ha sustraído de esos términos. que impone que las situaciones jurídicas subjetivas tengan definición en el tiempo. como ocurre con ciertos actos administrativos particulares que son pasibles de la acción de simple nulidad. visto el artículo 85 en concordancia con otras disposiciones tanto del C.C. y en otra con efectos individuales. de suerte que es a ella a quien puede interesar que el acto se mantenga o no. y el imperio de la legalidad o del ordenamiento jurídico sólo se proyecta sobre su ámbito personal. se llega a otra regla general con excepciones.A. De modo que ambas acciones implican restablecer el orden jurídico violado. como de otros estatutos normativos.. en una con efectos generales. consistente en que los actos administrativos particulares sólo son susceptibles de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. y aquí vale volver a los actos de elección.A. previsto en los artículos 221 y 222 del C. la lectura adecuada de los artículos 84 y 85 del C. salvo aquellos que por su interés común por diversas razones. lo cual ha dado lugar a la fijación de reglas clausurativas o de oportunidad como las de prescripción y caducidad. Dicho de otra forma. de allí que respecto de los mismos se establezcan también dichas reglas. no puede haber nulidad del acto particular sin que desaparezca el efecto jurídico que causa determinada persona.Ahora bien. dicha nulidad es una condición necesaria para que en su caso personal se restablezca el orden jurídico violado.C. Por ende. y como es inherente a la nulidad del acto volver las cosas al estado anterior. Como quiera que en virtud del principio de la certeza jurídica. dadas en términos de caducidad. por lo demás está sujeta a una caducidad de 5 años. que siendo subjetivos están reservados a la acción electoral. La excepción del artículo 85 frente a la del artículo 84 en lo que hace a los actos administrativos particulares se explica justamente por cuanto la situación jurídica de éstos sólo tiene relevancia para la persona afectada.A. personales directos y concretos. es (lesivo o favorable) a una . las situaciones jurídicas particulares creadas mediante actos administrativos no pueden ser ajenas a ese principio. cuya acción. para los que se prevé el proceso de nulidad de cartas de naturaleza. excepto aquellos que están sometidos por norma expresa a una acción distinta o que son de especial relevancia para el interés general nacional. o hacer mención de los actos administrativos de cartas de naturaleza.C.

pues tratándose de la acción de nulidad puede ser incoada por toda persona. se está ante un pronunciamiento sin relevancia jurídica. v. Por lo anterior.la que se hace en la teoría de los fines y motivos. a una ³fútil consideración´. Tales razones también hacen que la sentencia de tutela objeto de este pronunciamiento no tenga viabilidad alguna. o para cuando no es posible dicho restablecimiento. no da lugar a la indemnización del perjuicio. volver en su caso.4. el aparte resaltado de las consideraciones de la sentencia C426 de 2002. amén de que el fallador de tutela olvida que el fin primario de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho no es la reparación del daño.2. luego ese pronunciamiento no tiene carácter de sentencia o de acto jurisdiccional.) que no se haya reclamado en tiempo. Si la nulidad del acto no restablece el derecho o. y esta jurisdicción no está prevista para proferir conceptos u opiniones en forma de sentencia. que puede ser el mismo actor o cualquier persona. para cuando el restablecimiento del derecho lesionado no es suficiente para subsanarlo.. pues con esa anulación justamente lo que en dicha acción se reclama es la anulación de la situación jurídica que afecta a la persona de que se trate. en subsidio. pues la situación jurídica subjetiva que lo constituye se mantiene. como desapacible y descomedidamente afirma la Corte Constitucional en la sentencia de tutela atrás reseñada. lo cual es justamente restituirle. cuando en ejecución del acto administrativo anulado se había demolido un inmueble. es antitético en virtud de que es contradictorio o imposible que la sentencia que en acción de simple nulidad acoja la pretensión de que se anule un acto administrativo particular impida que ³abre la posibilidad para que el sujeto afectado pueda entrar a solicitar la reparación del daño antijurídico derivado de dicho acto (. Sería menos que una sentencia inhibitoria. a la situación jurídica anterior al acto demandado. y que la reparación del daño antijurídico derivado de dicho acto es adicional o subsidiaria a dicho restablecimiento.. y la sentencia que acoja esa pretensión no hace más que extinguir esa situación particular. pues se dirige a un fin jurídicamente . es decir. como se expresa en ese aparte. que la Sala ratifica nuevamente en esta providencia y que no responde. no se restablece el orden jurídico particularmente violado. sino el restablecimiento de su derecho lesionado. 4. A lo sumo sería una opinión o concepto sobre la legalidad del acto. gr.

5. Sin que sea del caso volver a revisar la providencia objeto de la sentencia de tutela. inimpugnable y definitivo de dicho auto. 5. de allí que la ley le mande al juez evitar en lo posible las sentencias inhibitorias. como pilar del Estado de . ni control jurisdiccional de legalidad en abstracto. dentro del expediente T-927. CONCLUSIONES 5. el control de legalidad en abstracto. Como tampoco es admisible que se le tilde de arbitraria a título de vía de hecho. amén de que está construida sobre un concepto jurídicamente inexistente. y menos por una supuesta desatención de una sentencia de constitucionalidad cuya parte resolutiva se quiere hacer consistir en una formulación que no está prevista en los precisos términos en que la Constitución le ha asignado a la Corte Constitucional la guarda de la integridad y supremacía de la constitución. Es posición mayoritaria de la Sala: Que en virtud de la cosa juzgada constitucional originada en la sentencia C-543 de 1992. la función jurisdiccional y el control de legalidad. pues están protegidas por el principio de la cosa juzgada y por la independencia y autonomía de los jueces que la Constitución Política. pues como ha quedado precisado tiene carácter de acto jurisdiccional.imposible. de 1 de septiembre de 2004. no es admisible ni tiene cabida en virtud de la cosa juzgada constitucional que sea anulada en acción de tutela y por una autoridad que no es juez natural del asunto. las providencias judiciales no son susceptibles de acción de tutela. de donde mantiene su vigencia frente a la aludida sentencia de acción de tutela. ya que no hay siquiera asomo de que así hubiera sido. proferida por la Corte Constitucional en Sala Sexta de Revisión. Por lo tanto la Sala reafirma y se acoge al carácter inmodificable.827.1. pues no existe función jurisdiccional sin decisión con relevancia jurídica.2. pues para el efecto está fundada en una errada apreciación del derecho de acción y de las acciones contencioso administrativa que dejan sin contenido el acto administrativo. por demás de forma equívoca e incompatible con la norma objeto de dicha parte resolutiva que hace parte del desarrollo legal del control jurisdiccional contencioso administrativo de los actos administrativos. incompatible con la naturaleza del acto administrativo y de la función jurisdiccional así como del control de legalidad que en ella se ejerce sobre aquél.

suplantando al Consejo de Estado y a los demás órganos de la jurisdicción contencioso administrativa en el ejercicio de su función como jueces naturales en materia de acciones contencioso administrativas y con desconocimiento de la cosa juzgada constitucional. RESUELVE: PRIMERO.: 25000 2324 000 2003 00557 01.827. por cuanto contiene una interpretación razonada y sistemática de las normas que regulan las acciones contencioso administrativas y que se aviene con el contenido de la función jurisdiccional. sin competencia constitucional alguna. Que la jurisprudencia contencioso administrativa unificada únicamente la profiere la Sala Contencioso Administrativa del Consejo de Estado. y ordena que se le dé trámite a la demanda de dicha acción. carece de validez por haberse producido en contravía de los mandatos de la Carta Política. Que reitera la posición jurisprudencial que mayoritariamente ha venido sosteniendo sobre el control judicial de los actos administrativos particulares. proferida en por la Sección Primera de esta . Con base en lo expuesto. en especial los relativos a los actos administrativos. Por consiguiente no produce ningún efecto sobre el auto de cinco (5) de febrero de dos mil cuatro (2004). y que en virtud de su independencia tiene autonomía plena para interpretar la ley en el marco de la Constitución y de las normas que le sean superiores. como autoridad suprema de dicha jurisdicción. dentro del expediente T-927. les otorga al someterlos sólo al imperio de la Constitución y la Ley. DECLARASE que la sentencia de tutela de 1 de septiembre de 2004. la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado. la eficacia de dichas normas y los asuntos a cargo de la jurisdicción contencioso administrativa. en aras de preservar la estabilidad de los mismos. que invalida lo actuado dentro del expediente de acción de nulidad identificado con radicación Núm. proferida por la Corte Constitucional en Sala Sexta de Revisión. actor fundación PRO NIÑOS POBRES. y por ende la seguridad jurídica y los derechos reconocidos mediante ellos cuando crean situaciones jurídicas particulares o subjetivas.Derecho y de la democracia.

y sus efectos no pueden suprimirse mediante fallo de tutela. ALEJANDRO ORDOÑEZ MALDONADO Presidente ALBERTO ARANGO MANTILLA Aclaración de voto CAMILO ARCINIEGAS ANDRADE TARSICIO CACERES TORO RUTH STELLA CORREA PALACIO Salvamento de voto REINALDO CHAVARRO BURITICA MARIA ELENA GIRALDO GOMEZ ALIER EDUARDO HERNANDEZ E. mediante el cual confirmó el auto de primera instancia que rechazó dicha demanda. LEMOS BUSTAMANTE LIGIA LOPEZ DIAZ GABRIEL E. FILEMON JIMENEZ OCHOA JESUS MA. Salvamento de voto MARIA NOHEMI HERNANDEZ P. inimpugnable y definitivo en cuanto confirmó el auto de primera instancia que rechazó dicha demanda. en consecuencia. Cópiese. MENDOZA MARTELO Aclaración de voto OLGA INES NAVARRETE B. notifíquese. ANA MARGARITA OLAYA FORERO .Sala. DECLARASE. publíquese en los Anales y cúmplase. proferido por la Sección Primera de esta Sala sigue incólume e hizo tránsito a cosa juzgada material. que el referido auto de cinco (5) de febrero de dos mil cuatro (2004). comuníquese. razón por la cual es inmodificable. SEGUNDO. archívese definitivamente el expediente. Ejecutoriada esta providencia.

11001-03-15-000-2004-00270-01(IJ) Actor: PRO NIÑOS POBRES C. RAFAEL E.827. ROMERO DIAZ RAMIRO SAAVEDRA BECERRA Salvamento de voto MERCEDES TOVAR DE HERRAN Secretaria General ACLARACION DE VOTO Consejero: JUAN ANGEL PALACIO HINCAPIE Radicación número. Dr. aplicables por remisión expresa del artículo 165 del Código Contencioso Administrativo) De otra parte y sin necesidad de hacer complicadas elucubraciones sobre la estructura del Estado. sin embargo quiero manifestar las razones que llevan a aclarar mi voto. OSTAU DE LAFONT PIANETA Comparto las razones expuestas en la decisión adoptada por la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado en el presente asunto. P. pues las nulidades procesales siempre se declaran mediante auto (artículos 143 y ss. JUAN ANGEL PALACIO HINCAPIE Aclaración de voto NICOLAS PAJARO PEÑARANDA DARIO QUIÑONES PINILLA GERMAN RODRIGUEZ VILLAMIZAR HECTOR J. OSTAU DE LAFONT P. En primer lugar es importante precisar que al declararse sin valor y efecto la decisión contenida en la sentencia de la Corte Constitucional de fecha primero de septiembre de 2004 dentro del expediente de Tutela 927. tal vía es la procedente. he sostenido que la Corte Constitucional en Colombia tiene . del Código de Procedimiento Civil.MARIA INES ORTIZ BARBOSA Aclaración de voto RAFAEL E.

con las conclusiones a las que llega la Sala en cuanto a que la decisión de la Corte Constitucional usurpa función jurisdiccional de esta Corporación como juez natural en materia de acciones contencioso administrativas y con desconocimiento de la Por esas razones creo que la tutela si procede contra decisión judicial. sobre los límites de las funciones de los Organos y Ramas del Poder Público. que la Corte Constitucional debe actuar dentro de sus expresas facultades y no invadir las competencias que constitucionalmente se han asignado a otros jueces. los argumentos expuestos en la presente providencia. además del control constitucional. que en algunos aspectos se reservan por la Carta Política al Consejo de Estado. el ámbito de la norma que se solicita se aplique y el respeto del debido proceso para llegar a ella.dentro de sus funciones. obviamente. decidiendo asuntos cuyo pronunciamiento corresponde en últimas a una jurisdicción. comparto en su gran mayoría. Ahora. Igualmente he sostenido y aceptado la procedencia de la tutela contra providencias judiciales. nos encontramos frente a una expresión de voluntad que no tiene de providencia judicial sino la apariencia externa. Sin embargo. cuando no exista otro medio judicial idóneo para hacer prevalecer el . pero cuyo contenido es una manifestación que contradice las elementales reglas de la administración de justicia y desembocan en una vía de hecho. en su función de revisión de las tutelas. no contiene una verdadera decisión que guarde armonía entre los hechos probados. sobre la vía de hecho en la jurisprudencia contencioso administrativa y la improcedencia en que el juez de tutela suplante al juez competente. Es la Corte Constitucional quien finalmente. Por eso cuando la decisión judicial. se manifiesta sobre la existencia o no de un derecho fundamental invocado y sobre su protección. el ser la máxima autoridad en materia de pronunciamientos sobre la violación o no de los derechos fundamentales. he considerado y lo he sostenido en las oportunidades en que se ha discutido. cuando éstas constituyen más un pálpito de inferencia jurídica de un juez que una expresión razonada de los fundamentos que llevan al mismo a adoptar una decisión que corresponda a los hechos que constituyen el fundamento para que una norma jurídica pueda ser activada en protección de los derechos de quien acude a la justicia. derecho. producida bajo la autonomía del juez.

el Consejo de Estado. El Tribunal de Cundinamarca. con las consecuencias que en la providencia se enuncian de manera bastante amplia. . Apelada esta decisión. manifiesto mi desacuerdo en relación con la decisión contenida en la providencia del 9 de noviembre del presente año. en el caso concreto. diez (10) de diciembre de dos mil cuatro (2004) Radicación número: 11001-03-15-000-2004-00400270-01 Actor: Fundación Pro Niños Pobres Consejero ponente: Dr. HERNANDEZ ENRIQUEZ Bogotá D. la nulidad de los actos demandados produciría automáticamente el restablecimiento del derecho del actor. por considerar que. JUAN ANGEL PALACIO HINCAPIE Fecha ut supra SALVAMENTO DE VOTO Consejero: ALIER E. rechazó la demanda. contra varios actos administrativos expedidos por la Alcaldía Local de La Candelaria y la Sala de Obras y Urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá. RAFAEL E. adoptada por la Sala Plena de esta Corporación dentro del proceso dela referencia. Como se explica en el acápite de antecedentes de dicha providencia. por auto del 2 de septiembre de 2003. en ejercicio de la acción de nulidad simple. C. la confirmó mediante auto del 5 de febrero de 2004. en Sección Primera. la fundación Pro Niños Pobres formuló demanda ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. que estaría caducada. OSTAU DE LAFONT PIANETA Con el respeto acostumbrado.cosa juzgada constitucional. por lo cual entendió que la acción procedente contra ellos era la de restablecimiento del derecho.. por los cuales se impuso una sanción por una infracción urbanística y se resolvieron los recursos de reposición y apelación interpuestos contra dicha decisión. Con todo respeto.

debe precisarse que. decretar la nulidad de todo lo actuado en el proceso contencioso administrativo adelantado por la persona jurídica extranjera Pro Niños Pobres. (Se subraya). Negada la tutela por la Sección Segunda. y sus efectos no pueden suprimirse mediante fallo de tutela´. la competencia del Consejo de Estado como tribunal de instancia y decidió anular el proceso contencioso administrativo adelantado por la fundación Pro Niños Pobres.Formuló. la dejara sin efectos y. una vez en firme. dictado por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. por considerar que su decisión es constitutiva de vía de hecho. LIBRESE la comunicación prevista por el artículo 36 del Decreto 2591 de 1991´.C. es claro que ella.A. en el cual actuaron como partes . contencioso administrativo. mediante sentencia del 1º de septiembre de 2004. resolvió lo siguiente: ³PRIMERO: REVOCAR la sentencia del 29 de abril de 2004 dictada por la Subsección A. inimpugnable y definitivo en cuanto confirmó el auto de primera instancia que rechazó dicha demanda. debía ser acatada por el Consejo de Estado. En efecto. y esta Corporación. de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado. por la cual se declaró la exequibilidad condicionada del artículo 84 del C. a partir del auto que rechazó la demanda. inclusive. a su turno. en su lugar. según las previsiones de la Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional. por tanto. el proceso fue seleccionado por la Corte Constitucional. la sociedad demandante. para que se le diera trámite a la misma. estamos ante dos procesos diferentes: el primero. razón por la cual es inmodificable. AEGUNDO: En su lugar. en cuanto desconoce la sentencia C-426 de 2002. para que se le dé trámite a la demanda de nulidad incoada por aquél. De lo anterior resulta claro que la Corte asumió. Sección Segunda. para revisión. a partir del auto del 2 de septiembre de 2003. entonces. que carecía de competencia para hacer un pronunciamiento que. declarara que el auto por él pronunciado y anulado por la Corte ³sigue incólume y hace tránsito a cosa juzgada material. TERCERO: Por Secretaría General. al margen de las críticas que pueda merecer esta decisión de la Corte. mediante la cual se denegó el amparo de tutela solicitado por Luc Claude Simon Schneekloth en nombre de la persona jurídica Pro Niños Pobres. como juez de tutela. por sentencia del 29 de abril de 2004. CONCEDER el amparo solicitado por el tutelante y. en el caso concreto. Así las cosas. por las razones anotadas en la parte considerativa de esta providencia. ante la Sección Segunda del Consejo de Estado. acción de tutela contra la Sección Primera del mismo.

. el llamado a resolverlos en el futuro. en cuanto. sino el constituyente. de ninguna manera. entonces. que sustituye el imperio de la arbitrariedad por el de la justicia´20. consecuentemente. ubicándose prudentemente entre el respeto por la norma general. pues.la fundación demandante y la Alcaldía demandada.. como se expresa en la decisión de la mayoría. Considero fundados los argumentos de la Corte Constitucional para darle sustento al derecho de amparo contra las decisiones de los jueces en los eventos en que se advierte la necesidad de proteger los derechos fundamentales. como juez de instancia... Tenía. como se expresa en la resolución segunda de la misma. Subsección A. No creo. como se afirma en dicho auto. como se anuncia la parte inicial de la providencia. Entiendo. y no estaba autorizada.836 del 1º de septiembre de 2004. ni a resolver. frente a los conflictos que se presentan en casos como éste. por lo mismo. Sección Primera. en el entendimiento que de ella hace la Corte Constitucional. para reemplazarla por la suya propia. que dé pie a la instauración de una nueva instancia o de un nuevo recurso. 20 Sentencia T. juicios de legalidad y constitucionalidad´. que la existencia de la vía de hecho. pretende imponerle al Tribunal de Cundinamarca que incurra en desacato frente a la decisión de tutela que directamente lo obliga. como lo expresa la misma Corte. en el cual actuó como demandante la misma fundación y como demandado el Consejo de Estado. no es la autoridad judicial. que ³el referido auto. la decisión del Consejo de Estado podría generar una confrontación de mayores alcances. de tutela. Como lo he expresado en otras ocasiones. esta Corporación que por importancia jurídica llevó este último proceso a la Sala Plena±.. ni. respecto de la improcedencia de la acción de tutela contra providencias judiciales. en efecto. que su posición ³acoge tanto el principio de la cosa juzgada como el de la ejecución de la justicia material.. para desconocer la decisión del juez de tutela. que materializa el principio de la seguridad jurídica. inimpugnable y definitivo de la providencia de cinco (5) de febrero de dos mil cuatro (2004) «´ . la condición de parte. considero que. De otra parte. debo manifestar que no comparto los planteamientos contenidos en el auto del 9 de noviembre de 2004. para decidir ³«sobre el carácter inmodificable. sigue incólume e hizo tránsito a cosa juzgada material.´. No había lugar. El segundo. cuya violación hace injustificada la protección del principio de cosa juzgada. Por lo demás.. pueda establecerse cuando existen ³discrepancias interpretativas o. y la disposición excepcional.

en la decisión aprobada por la mayoría se expresa lo siguiente: ³. cuando prescribe que ³Los jueces. Se expresa. sino que extiende su control. precisamente. a la interpretación que de las normas controlables hacen los jueces. exequibilidad condicionada proferidos por la Corte . lo siguiente (ver numeral VI. que es la que adquiere carácter de cosa juzgada y obligatoriedad erga omnes.A. 2. que. Esa acción no tiene fundamento alguno en el derecho constitucional colombiano..C. en relación con otro aspecto. pues la misma no pasa de ser parte de las consideraciones de dicha sentencia y como tal contiene una interpretación de una norma legal y no de una norma constitucional. en sus providencias.. no decide sobre la petición de inconstitucionalidad de las leyes o de los decretos con fuerza de ley. mediante el procedimiento de confrontación de las disposiciones acusadas con los preceptos de la Constitución. de todos es sabido. no están previstas o autorizadas en la Constitución Política y son incompatibles con los precisos términos en que ésta y la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia le han encomendado a la Corte Constitucional la guarda de la integridad y supremacía de aquélla´. considero necesario reiterar los siguientes planteamientos expuestos en el salvamento de voto suscrito en conjunto con el doctor Gabriel Mendoza Martelo. traslada el objeto de su competencia a una materia no prevista constitucionalmente e incurre en manifiesta no aplicación de la norma constitucional que le da la competencia y crea así una nueva acción de inconstitucionalidad referida a la jurisprudencia producida por los jueces de la República.) Cuando la Corte Constitucional. Al respecto. en relación con los límites de la jurisprudencia de la Corte Constitucional. es un derecho legislado. De otra parte.): ³(. como la que aquí se comenta.la sentencia C-426 de 2002 únicamente es de obligatorio cumplimiento en cuanto declaró exequible el artículo 84 del C. respecto del fallo proferido dentro del proceso radicado con el No. desconocer la sentencia C-426 de 2002±. cuyo texto obliga a todos los jueces. 110010324000199905683 02 . sin fundamento en el derecho positivo.. con la pretensión de imponer sus criterios de interpretación a los operadores jurídicos.. sólo están sometidos al imperio de la ley. en relación con la validez de los pronunciamientos de Constitucional: ³1. La validez de los pronunciamientos de exequibilidad condicionada proferidos por la Corte Constitucional... incluida la Corte Constitucional.3. en la decisión de la que nos apartamos..en el cual la Sala Plena decidió. y no respecto de su interpretación que a título de condición adicionó a esa decisión. no pretoriano. de lo cual emerge que la sentencia de tutela comentada está fundada en un supuesto jurídicamente improcedente.Ahora bien. pues las sentencias condicionadas. la decisión de la Corte que se examina desconoce el tenor claro del artículo 230 constitucional.

deberá declararse. Adelantar el juicio de inconstitucionalidad de aquellas normas que generan conflictos en torno a su verdadero significado y alcance. por una reforma constitucional. de una ³nueva acción de inconstitucionalidad referida a la jurisprudencia producida por los jueces de la República´. Resultan ilustrativas. no implica. entre las varias interpretaciones posibles. estudiando. siempre que la Corte Constitucional estudia una demanda de inexequibilidad frente a una norma determinada y la compara. y en la presentación de las mismas puede encontrarse la explicación del yerro. tendría que dicha competencia estar consagrada expresamente (sic) . De no ser así. los principios generales del derecho y la doctrina son criterios auxiliares de la actividad judicial´. la norma resulta ajustada al estatuto superior. en realidad. el proceso de control abstracto . En efecto. la exequibilidad y la inexequibilidad.12. en el segundo. la jurisprudencia. debe estudiar las posibles interpretaciones que aquélla admite. en asuntos sobre los que existen normas expresas. . entre otras. al hacer estas afirmaciones. y cuáles no lo son. a fin de establecer si conforme a todas ellas. en términos estrictos y precisos. se estaría en presencia de un derecho de creación jurisprudencial. las siguientes conclusiones contenidas en la Sentencia C-426 de 2002. con todos los preceptos de la Carta Política. comparando la norma acusada con la Carta Política. (Se subraya).en estos casos± se lleva a cabo sobre uno de los contenidos de la norma sometido a examen: el que surge de la interpretación que en sentido general hace la autoridad judicial competente. aquélla que ya ha resultado efectivamente adoptada por un juez. entonces. como lo entiende la Sala Plena. la Sala Plena del Consejo de Estado.³La equidad. lo cual es incompatible con nuestro ordenamiento jurídico´. por lo tanto. del texto legal. sobre este planteamiento. 21 Ver. Se equivoca. para ser aceptable. entonces. o a ninguna. sentencias C-496 de 1994. como en cualquier otro caso. deberá determinarse cuál o cuáles son las interpretaciones admisibles. la Corte asume el conocimiento de la demanda. respectivamente. sino de la típica acción pública de inconstitucionalidad referida a las leyes.21 No se trata. lo que es lo mismo. una intromisión o desplazamiento de la competencia asignada a los jueces para aplicar la ley en cada caso en concreto. en torno a la cual se desarrolla el debate central del pronunciamiento de la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del cual nos apartamos: ³3. que no puede decidirse sino a partir de la interpretación de la norma acusada y de su evaluación a la luz de la Carta Fundamental. para establecer si el alcance que se da a la disposición de acuerdo con dicha interpretación resulta o no ajustado a la Constitución. que existan valores constitucionales en juego. pues. al cual se le han reconocido todos los efectos jurídicos como consecuencia de constituir la orientación jurisprudencial dominante o el criterio judicial obligatorio para quienes son destinatarios de la ley´. sólo a algunas. En los eventos en los que el demandante plantea su juicio de inconstitucionalidad contra una o más interpretaciones que de las normas legales hacen los operadores jurídicos. sin reparos. De allí que se exija siempre que ésta suponga el planteamiento de un problema de constitucionalidad o. De manera que el fallo de exequibilidad sobre determinada interpretación de una norma legal. prevista en los artículos 241 y 242 de la Carta de 1991. C-109 de 1995 y C-1436 de 2000. En el primer y el último casos. en nuestra opinión. en donde además se tendría que reformar también el artículo 230 constitucional.

que la Corte Constitucional tiene competencia para proferir los denominados fallos de constitucionalidad condicionada. cuál es el sentido de una disposición legal. además. uno de ellos del 28 de noviembre de 2002 . En sentencia C-109 del 15 de marzo de 1995. en cuanto se refiere a la interpretación de la ley a la luz de la Constitución Política . deberán acatarla estrictamente. los límites de su competencia en la situación indicada: ³. puesto que ésa es labor de los jueces ordinarios. Así. resulta contraria al estatuto superior y. en el que se consideró que la interpretación adoptada por el Consejo de Estado en relación con la naturaleza judicial del procedimiento adelantado por los centros de arbitraje. a cosa juzgada constitucional. Ya se había referido la Corte a este tema en sentencia C-496 del 3 de noviembre de 1994. es la Corte Constitucional quien tiene la última palabra... el sentido de una norma legal. Y así lo ha entendido la misma Corte. Este planteamiento ha sido reiterado en varios fallos. en la que. los demás jueces. en cuanto interpretada de un modo determinado. y si en ella se ha llegado a la conclusión de que la norma examinada. esto es.. consideramos.el interrogante reside en determinar hasta qué punto puede la Corte Constitucional determinar.. excluir la posibilidad de que la norma que se declara exequible sea interpretada en determinado o determinados sentidos contradictorios con una o varias disposiciones de la Carta. sin duda alguna.) Debe anotarse que. debía ser respetada por la Corte. no puede imponer. y aun las demás Cortes. (. de manera que la Corte Constitucional ³sólo puede establecer en sus sentencias cuáles son las interpretaciones admitidas de determinadas normas legales cuando existen valores constitucionales en juego. Estos fallos. en virtud de la separación existente entre la jurisdicción ordinaria y la jurisdicción constitucional. expresó. una vez adoptada una decisión de constitucionalidad por dicha Corporación. el condicionamiento en ellos contenido. de acuerdo con el artículo 243 de la Constitución y. en cuanto fundamento inescindible de la misma. el debate sobre la interpretación de normas legales sólo puede ser asumido válidamente por la Corte Constitucional cuando aquélla plantee una posible disconformidad con la Carta Fundamental.esta Corporación. como se ha observado. en cuanto razón de la decisión . junto con la decisión adoptada. hacen tránsito... al respecto. conforme al Decreto 2651 de 1991. lo siguiente: ³.ratio decidendi±.´. la misma tiene efectos de cosa juzgada erga omnes. por lo demás.....Sentencia C-1038±.. se condiciona su exequibilidad a su entendimiento en unos específicos términos.Contrario a lo expresado por la Sala Plena del Consejo de Estado.que bien puede y debe ser realizada por todos los jueces de la República±. que buscan. con base en discusiones puramente legales.. fijó expresamente.´.. . como se ha advertido. por lo tanto. con fuerza de cosa juzgada constitucional. por lo anterior. Ahora bien. en los siguientes términos. precisamente. en la medida en que es un juez de constitucionalidad y no de legalidad. y la consiguiente imposibilidad de ejercer control contencioso administrativo sobre las decisiones adoptadas en el curso del mismo.

es obvio que un proceso de control de constitucionalidad implica siempre un juicio relacional que busca determinar si una norma legal es o no conforme con las normas constitucionales.. si la disposición legal admite varias interpretaciones. De otro lado. con fuerza de cosa juzgada constitucional. de las cuales algunas violan la Carta pero otras se adecuan a ella. ya que tal tarea corresponde a los jueces ordinarios. Finalmente. individualmente. la Constitución es norma de normas y constituye la base de todo el ordenamiento positivo (CP art.. no viole la Constitución. En tercer término. 4º). No puede entonces la Corte Constitucional. como regla general. el anterior principio se ve matizado por los siguientes dos elementos que provocan una constante interpenetración de los asuntos legales y constitucionales. más complejo pero con sólidas bases constitucionales. al tenor de la Constitución. En este caso. . es posible que una norma legal pueda ser interpretada de diversas maneras y que cada una de tales interpretaciones. 230). existe un cuarto caso.Para ello conviene tener en cuenta que la Constitución establece una separación entre la jurisdicción constitucional y las otras jurisdicciones (jurisdicción ordinaria. no corresponde a la Corte entrar a definir los debates sobre los alcances de las normas legales. De un lado. en ejercicio de su función de guarda de la integridad y supremacía de la Carta. Sin embargo. por lo cual ellas son retiradas del ordenamiento. debe la Corte limitarse a establecer la exequibilidad de la disposición controlada. si todas las interpretaciones de la disposición legal acusada desconocen la Constitución. Así.. entonces corresponde a la Corte proferir una constitucionalidad condicionada o sentencia interpretativa que establezca cuáles sentidos de la disposición acusada se mantienen dentro del ordenamiento jurídico y cuáles no son legítimos constitucionalmente.) Las anteriores consideraciones permiten entonces establecer algunos criterios sobre la manera como la Corte Constitucional debe. establecer cuál es el sentido autorizado de las normas legales. De un lado. individualmente considerada. De otro lado.. están sometidos únicamente al imperio de la ley (CP art. por lo cual los jueces ordinarios están también sometidos al imperio de la Constitución. Este juicio no es entonces posible si no se establece previamente el significado de la norma legal. (. si una disposición legal está sujeta a diversas interpretaciones por los operadores jurídicos pero todas ellas se adecuan a la Carta.. ya que tal tarea corresponde a los jueces ordinarios que. de las cuales algunas.. entonces debe la Corte simplemente retirar la norma del ordenamiento jurídico. Ningún tribunal constitucional puede entonces eludir la interpretación de las normas legales. en principio. Se trata de la interpretación conforme a la Constitución de las normas legales impugnadas como técnica de guarda de la integridad y supremacía de la Constitución. avocar los debates hermenéuticos sobre normas legales. el sentido de la norma legal. no son admisibles. la Corte analiza la disposición acusada como una proposición normativa compleja que está integrada por otras proposiciones normativas simples. contencioso-administrativa y jurisdicciones especiales) por lo cual. sin que pueda establecer.

al efectuar la comparación de los textos acusados con la Carta Fundamental. M. aun cuando sea posterior. en lo que se refiere al alcance de la teoría de los móviles y finalidades y. Igualmente. entonces. por cuando la atribución de un sentido irrazonable a un texto legal o la opción hermenéutica por el sentido desfavorable al capturado o al trabajador violan claros mandatos constitucionales. declarar la exequibilidad condicionada de las normas citadas.P. Alejandro Martínez Caballero]. Por todo lo anterior. M.P. Así sucede. por ejemplo. permiten a los particulares . el desarrollo. no tienen competencia para pronunciarse sobre los actos administrativos dictados por la administración en desarrollo de sus poderes excepcionales´. la Corte la tuvo en cuenta. según el actor. Así.. porque ³las decisiones de los jueces deben ser razonadas y razonables´ [Corte Constitucional. la terminación y la liquidación de contratos celebrados entre el Estado y los particulares. Dado que el demandante se sirvió de una interpretación adoptada por la Sección Tercera del Consejo de Estado. Eduardo Cifuentes Muñoz]. para sustentar la acusación. (Se subraya) Finalmente. 236 a 238 de la Constitución Política. en materia penal. puesto que el artículo 53 de la Constitución señala que. por el cual se resolvió una demanda de inconstitucionalidad presentada contra los artículos 70 y 71 de la Ley 80 de 1993.y concretamente a los árbitros± pronunciarse sobre la legalidad de actos administrativos contractuales proferidos por la administración en uso de sus poderes exorbitantes. (Se subraya). la escogencia entre las diversas hermenéuticas posibles deja de ser un asunto meramente legal y adquiere relevancia constitucional. Se trataba de examinar normas legales a la luz de una interpretación de las mismas con implicaciones constitucionales evidentes´. se deberá acoger aquella interpretación que sea más favorable al trabajador. art. Sentencia C-011 del 21 de enero de 1994.. razón por la cual contravienen lo dispuesto en los artículos 29. cuando esas interpretaciones jurídicas no son disposiciones autónomas sino interpretaciones alternativas sobre el sentido de una disposición legal. esto es.)´. por lo tanto. (.Pero en ciertas oportunidades. En otros eventos. estimo . la Carta señala que la ley permisiva o favorable. porque afecta principios y valores contenidos en la Carta. ³bajo el entendido que los árbitros nombrados para resolver los conflictos suscitados como consecuencia de la celebración. en caso de duda sobre el sentido de las fuentes formales del derecho.P. a la obligatoriedad de la sentencia C-426 de 2002. Sentencia C-301 del 2 de agosto de 1993. la propia Carta ha establecido reglas de preferencia para escoger entre interpretaciones alternativas de una norma legal. y decidió acogerla. se aplicará de preferencia a la restrictiva o desfavorable (C. en materia laboral. no es admisible constitucionalmente una interpretación de un texto legal que sea manifiestamente irrazonable. debe entonces la Corte excluir las interpretaciones de disposiciones legales que sean manifiestamente irrazonables o que no respeten el principio de favorabilidad. 29). en cuanto dichas normas. El último fallo citado fue reiterado en sentencia C-1436 del 25 de octubre de 2000. Por ello esta Corporación ya había señalado que ³la autonomía que la Corte reconoce a la interpretación legal o judicial tiene como límite la arbitrariedad y la irrazonabilidad de sus respectivos resultados´ [Corte Constitucional. resolviendo.

En ese evento. contenido en el salvamento de voto antes aludido: ³2. Cuando se utiliza el contencioso de anulación contra actos particulares. adoptada en sentencia de la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del 10 de agosto de 1961 . Por el contrario. Son los motivos determinantes de la acción y las finalidades que a ella ha señalado la ley.) Esta teoría. además. El alcance de la teoría de los móviles y finalidades: (. Es presumible esta similitud de causas y objetivos cuando se acciona por la vía del contencioso de anulación contra actos impersonales y abstractos. la doctrina de los motivos y finalidades opera en dos formas: si la declaratoria de nulidad . los elementos que sirven para identificarla jurídicamente y para calificar su procedencia. se puede inferir que el recurso de anulación sólo procede contra los actos generales y no contra las decisiones particulares. Los motivos y finalidades del actor deben estar en consonancia con los motivos y finalidades que las normas asignan a la acción. ni del espíritu que las anima. la ley descarta semejante apreciación. Pero como la causa y objetivo de la acción son incompatibles con la protección de derechos particulares. sino que es ocasional y episódico. Distinta es la situación cuando el recurso se dirige contra actos particulares.en vigencia de la Ley 167 de 1941. El posible interés que anime al demandante se diluye en el interés general de la sociedad. y sólo afecta directa e inmediatamente a determinada persona. No es la generalidad del ordenamiento impugnado el elemento que determina la viabilidad del contencioso popular de anulación.. que regulaba el enjuiciamiento de los actos administrativos ante la jurisdicción contencioso administrativa en sus artículos 62 a 65±... al utilizarla con ese último propósito se desnaturaliza la esencia del sistema. no aparece la razón para que la doctrina haya consagrado distingos que los textos repelen expresamente. porque esta clase de ordenamientos entrañan una violación continua y permanente de la legalidad objetiva que afecta directamente a toda la comunidad y lesionan los derechos de todos en el presente y en el futuro. de intereses y de fines que los textos rechazan implícitamente. y si a renglón seguido se dispone que la acción de nulidad es viable contra cualesquiera de tales ordenamientos. fue presentada en los siguientes términos: ³Si en la ley se enumeran las decisiones acusables sin señalar distinciones entre providencias impersonales e individuales. Ni el tenor literal de estas reglas. el siguiente análisis. La aceptación de ese sistema traería como consecuencia el desconocimiento de los mandatos legales sobre caducidad de la acción privada. De los preceptos en cita se colige que los únicos motivos determinantes del contencioso popular de anulación son los de tutelar el orden jurídico y la legalidad abstracta contenida esos estatutos superiores. el quebrantamiento de la legalidad no tiene el carácter de continuidad y permanencia.. Habría una simulación de motivos.pertinente reiterar. El criterio a seguir para apreciar su procedencia es el que imponen esos mismos preceptos. y que sus finalidades son las de someter a la administración pública al imperio del derecho objetivo.

el recurso objetivo no será admisible. En la regulación del artículo 67. consideró que la teoría de los móviles y finalidades podía ³ampliarse´. y la simple nulidad en nulidad con restablecimiento. adicionalmente. y el acto violador de aquélla y éste. pero si la sentencia favorable a las pretensiones del actor determina el restablecimiento automático de la situación jurídica individual afectada por la decisión enjuiciada. Ese tercer elemento torna la simple violación en violación compleja. y ello aun cuando la posibilidad de . pretendiendo hacerlo. Las afirmaciones contenidas en este fallo resultaron perfectamente aplicables después de la expedición del Decreto 01 de 1984.como el expuesto en el auto de la misma Sala Plena del 8 de agosto de 1972.´. la tergiversaron de modo tal que propiciaron el desconocimiento de su propio fundamento. el contencioso popular puede ejercitarse inclusive por el titular de ese derecho. (Se subraya)..) El contencioso privado de plena jurisdicción es el contencioso del restablecimiento y de la responsabilidad estatal. planteamientos que precisaron la teoría . El contencioso popular de anulación es el contencioso exclusivo de la legalidad. porque entre esos extremos se interpone el derecho subjetivo lesionado cuya reparación constituye el objetivo esencial del recurso.C.. por afectar de manera grave y evidente el orden público social y económico´. y 585 y siguientes del Código de Comercio. referido. salvo en aquellos eventos expresamente determinados por la ley. entendiendo que la acción de simple nulidad procedería. en sentencia del 26 de octubre de 1995. en principio. se concluyó que los actos de contenido particular no son. que reguló el tema en los artículos 83 y siguientes. en nuestra opinión.. que encontró el elemento distintivo entre las dos acciones en la existencia o inexistencia de una ³pretensión litigiosa´±. el derecho subjetivo protegido por ella. entre los cuales se mencionaron los regulados en los artículos 221 y 223 del C. como su nombre lo indica. en auto del 2 de agosto de 1990 de la Sección Primera. cuando tales situaciones implican ³un interés para la comunidad en general de tal naturaleza e importancia que desborde el simple interés de legalidad en abstracto. sólo excepcionalmente podría ser utilizada para acusar actos diferentes de los de contenido general. Vinieron. cuya finalidad es la de defender el orden jurídico en sí mismo. reiterado en sentencia de la misma Sala del 28 de agosto de 1992. Dicha acción. La decisión irregular de la administración infringe la regla legal y afecta de contragolpe la situación jurídica particular amparada por ella. a la valoración de los motivos del demandante y de la finalidad real de su pretensión. También la Sección Primera. susceptibles de ser atacados en ejercicio de la acción de nulidad simple. entonces. luego. y otros que. Las posibles situaciones subjetivas que se interpongan no juegan ningún papel en la litis. (..A.solicitada no conlleva el restablecimiento del derecho subjetivo lesionado. Se desarrolla entorno de dos extremos únicamente: la norma violada y el acto violador. frente a actos creadores de situaciones jurídicas individuales y concretas. la acción se desenvuelve en torno de estos tres elementos: la norma violada. Es un sencillo proceso de comparación entre el derecho objetivo y la decisión administrativa que lo infringe. Ya no hay un sencillo cotejo entre el precepto transgredido y el acto transgresor. salvo que la acción se intente dentro de los cuatro meses de que habla la ley. Así.

En cambio. no obstante afectar intereses particulares. sino la protección del derecho vulnerado. dicha acción sólo puede ejercitarse contra tales actos cuando la ley lo prevé expresamente .salvo que con la declaración de ésta se restableciera automáticamente el derecho vulnerado por aquéllos±. y ello porque debe entenderse que. según la primera tesis. Esta posición fue adoptada por la Sala Plena del Consejo de Estado. de alcance y contenido nacional. de acuerdo con la tesis adoptada por la Sección Primera en 1990 y con la expuesta por la misma Sala en 1995 y acogida por la Sala Plena en 1996. la acción de nulidad.tanto los generales como los creadores de situaciones particulares y concretas± son susceptibles de ser atacados por medio de la acción de simple nulidad. sostuvo la Corporación para distinguir la acción de nulidad de la de plena jurisdicción. conforme a las tesis posteriormente planteadas por el Consejo de Estado. cuando la ley expresamente lo prevé. y porque es necesario evitar que. ³el resquebrajamiento del orden jurídico y el desmejoramiento del patrimonio económico. todos los actos administrativos . en tales eventos. En efecto. por otra parte. sino la naturaleza del acto acusado. en especial cuando se encontrara ³de por medio un interés colectivo o comunitario. y ello resulta evidente si se tiene en cuenta que los mismos no tienen en cuenta el objetivo perseguido por el demandante al ejercer la acción. hoy denominada de restablecimiento del derecho. conforme a la teoría de los móviles y finalidades. en realidad. la teoría de los móviles y finalidades. que este criterio habría de servir para justificar el control jurisdiccional frente a aquellos actos que. como lo hemos advertido. dicha protección pueda obtenerse aún después de caducada aquélla. en aplicación de teoría de los móviles y finalidades. social y cultural de la Nación´. objeto de la acción de restablecimiento. por la vía de la nulidad simple. obviamente. además de los casos previstos en la ley. de alcance y contenido nacional.atacar dichos actos mediante la acción mencionada no hubiera sido expresamente prevista por el legislador. de la formulación de un . procede contra los actos creadores de situaciones particulares y concretas. además. desconocen.lo cual no necesitaba. todos los actos particulares resultan pasibles de la acción de nulidad . y según la presentada en las dos últimas oportunidades citadas. en principio. en principio. por excepción. expuesta por la Sala Plena en 1961 y complementada en 1972. con incidencia trascendental en la economía nacional y de innegable e incuestionable proyección sobre el desarrollo y bienestar social y económico de gran número de colombianos´. el móvil del demandante no lo constituye la sola defensa de la legalidad. Así. antes de 1959. sólo procede contra los actos de contenido general. con incidencia trascendental en la economía nacional y con proyección sobre el desarrollo y bienestar social y económico de gran número de colombianos. en sentencia del 29 de octubre de 1996. volviendo al criterio que. Los planteamientos antes citados. por su contenido y trascendencia. mientras que. Se agregó. en la que se precisó que. implicaran. habría lugar al ejercicio de la acción de nulidad simple en aquéllos eventos en que se tratara de actos creadores de situaciones particulares y concretas que comportaran ³un interés de la comunidad de tal naturaleza e importancia que fuera aparejado con el afán de legalidad´. salvo en aquellos eventos en los que la declaración de la nulidad solicitada conlleva el restablecimiento automático del derecho subjetivo lesionado por el acto. cuando la situación creada por el acto comporta un interés de la comunidad de especial relevancia.

. en cuanto determinó indebidamente la fecha de vencimiento del período. Carlos Gustavo Arrieta.la acción de simple nulidad procederá contra los actos administrativos de contenido general y con miras al mantenimiento de la legalidad abstracta. se expresó: ³Es de observar. aun cuando de la declaración de nulidad no resultara automáticamente el restablecimiento del derecho vulnerado . la tesis planteada en el fallo citado desconoció el fundamento de aquélla. de manera que la competencia era de la Sección Quinta en única instancia. la acción de nulidad simple no podría formularse para atacar actos creadores de situaciones particulares y concretas. es la de simple nulidad. lejos de constituir una ³ampliación´ de la teoría de los móviles y finalidades. sino al señalamiento de un período distinto al previsto en la ley. atendiendo su importancia jurídica.. finalmente. en primer lugar. como bien lo precisó el actor. formulada inicialmente en sentencia del 10 de agosto de 1961 con ponencia del Dr. De modo que de acuerdo con la teoría expuesta en la sentencia de la Sala Plena del 29 de octubre de 1996. No cabe duda.lo que. precisamente. Por ello la acción ejercitada. que.cuyo criterio se sigue en el primero± no ha sido uniformemente reiterado por todas las secciones del Consejo de Estado a partir de ese momento. . por lo cual debía entenderse que el acto acusado era de contenido electoral. Debemos. del 9 de julio de 1997 (radicación S712). que de prosperar las pretensiones. agrega. social o cultural de la Nación. Simplemente busca que al elegido se limite el período de su condición de alcalde al que le señaló la Comisión Escrutadora municipal. además. y por la Corte Constitucional en la Sentencia C-426 de 2002. Prueba de ello encontramos en muchos pronunciamientos.. la sentencia expedida por aquélla el 29 de octubre de 1996 .. entonces. entre los cuales vale la pena mencionar uno de la misma Sala Plena. no obtendría el actor restablecimiento de derecho alguno . que. con idéntico propósito. lo que permitía a la Sala Plena asumir el conocimiento del asunto. contrario a lo expresado por la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo en el fallo del que nos apartamos. anotar. y no un acto declaratorio de elección.´. por el cual se admitió una demanda formulada contra una resolución que revocó parcialmente el acto declaratorio de la elección de un ciudadano como Alcalde de un municipio del Tolima. que nunca pretendió ser desconocido por la teoría de los móviles y finalidades± y cuando el acto implicara el resquebrajamiento grave del orden jurídico y el desmejoramiento del patrimonio económico. ha venido evolucionando hasta el planteamiento que al presente acoge esta Corporación. Posteriormente. salvo. en defensa del interés de todos los ciudadanos a que se respete su voluntad expresada en las urnas. en cuanto supone el simple acatamiento del mandato claro del legislador. Por ese aspecto es bueno recordar que la doctrina de los motivos y las finalidades.criterio jurisprudencial. igualmente procederá. contra los actos de contenido particular cuando su nulidad no restablezca el derecho de la persona afectada con el mismo. Se precisó. resultaba posible conforme a la teoría de los móviles y finalidades±. a menos que lo estableciera la ley expresamente o se presentaran las especialísimas circunstancias mencionadas en la última parte del párrafo anterior. según el cual ³. que no se trababa de una demanda referida a la elección misma.esa no es la finalidad de la acción ejercitada±.

4.. sólo podía ser demandado por el titular del derecho. y nunca por un tercero. Expresó. estima la Sala que dichos actos pueden ser susceptibles de enjuiciamiento a través de la acción de nulidad.) 2. según el a quo. una mezcla de la tesis planteada en él y la teoría de los móviles y finalidades. del 17 de mayo de 2002 (expediente 0215). la Sección Primera revocó el auto inadmisorio de la demanda proferido por un Tribunal. se evidencia que lo que diferencia una y otra acción es el interés para promoverla. 3. la legalidad o la lesión en un derecho amparado en una norma jurídica y el restablecimiento del derecho. ya que debieron provenir de la autoridad municipal o distrital y no metropolitana. Carlos Betancur Jaramillo . El objeto al que se contraen dichos actos reviste interés para la comunidad´. frente a la acción incoada.. los argumentos expuestos en la sentencia de la Sala Plena del 29 de octubre de 1996.. en cuanto el Area Metropolitana del Centro Occidente la habilitó para la prestación del servicio público de transporte en la ciudad de Pereira. si.. como ya se dijo. Sin embargo. el cual.C. a juicio del demandante. y como en el evento de prosperar su pretensión no se derivaría restablecimiento del derecho alguno para el actor ni para persona distinta. los actos acusados fueron expedidos por una autoridad incompetente. Porque en la demanda no se evidencia un interés diferente del de proteger la legalidad. Del texto de los artículos 84 y 85 del C. individual y concreto.que ya estaba caducada± . En caso de prosperar la pretensión de nulidad.. mediante la acción de nulidad y restablecimiento del derecho . en principio. el asunto a que se contraen los actos acusados bien puede considerarse de interés general para la comunidad en la medida en que procura la observancia estricta del principio capital que gobierna la función pública.A. (.. hizo. no se derivaría restablecimiento de derecho ni para el actor. esto es.. (Se subraya).. indicando que constituían el respaldo de lo expresado. por la Constitución. Consejero Ponente Dr..cuando la ley expresamente lo prohíba (Sentencia abril 18 de 1996. el demandante pretende actuar exclusivamente en interés de la legalidad. en efecto. (Se subraya).Sección Tercera)´. lo siguiente: ³Ciertamente los actos administrativos acusados son de contenido particular. según el cual los servidores públicos sólo pueden ejercer aquellas atribuciones o competencias previamente asignadas. .. ni para persona distinta. la Sección Primera. luego. pues. y concluyó: ³Acorde con lo anterior. Citó. cuyo fundamento fue el carácter particular del acto acusado. de manera expresa. la ley o el reglamento. no se requiere acreditar la legitimación que reclama el a quo ni ella se gobierna por la caducidad´. Si bien dijo fundarse la citada sección en el pronunciamiento de la Sala Plena del 29 de octubre de 1996. (Se subraya). por las siguientes razones: 1. Y en pronunciamiento reciente. como quiera que crean una situación de tal carácter a favor de la empresa. en realidad.

la Corte Constitucional presentó los argumentos expuestos en la demanda formulada y razonó. en nuestra opinión. pueden controvertirse los actos administrativos de contenido general y. por vía del contencioso público de anulación. sin duda.Resulta evidente. Se reflexiona. en torno a la interpretación del artículo 84 del C. entonces. Conforme a éste criterio de interpretación. ser impugnados a través del ejercicio de la acción de simple nulidad. y.A. sólo los actos de contenido particular y concreto que expresamente señale la ley o que tengan trascendencia social y representen un interés para la comunidad. habría sido diferente.A.: ³3.). el máximo organismo de la jurisdicción contenciosa sostiene que. 3.1. que en este pronunciamiento se efectuó una verdadera adaptación de la tesis acogida por la Sala Plena en el fallo del 29 de octubre de 1996.1.2. lo que basta. no cabe duda que la actual controversia constitucional se plantea en torno a la forma como el Consejo de Estado viene interpretando el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo (C.C. sin entrar a distinguir entre actos de . que no todas las interpretaciones actualmente defendidas por las diferentes secciones de esta Corporación y por su Sala Plena de lo Contencioso Administrativo corresponden a desarrollos de la teoría de los móviles y finalidades. el desconocimiento del razonamiento esencial que le sirve de fundamento. en el evento de prosperar la pretensión. respecto de los casos en que resulta procedente la formulación de la acción de nulidad simple para atacar actos creadores de situaciones particulares y concretas.A.1. por fuera de éstos. por el contrario. Siguiendo los fundamentos de la demanda. que no existe . Se impone.C. Aplicando la doctrina de ³los motivos y finalidades´. entonces. en los siguientes términos. por una parte. Pero este planteamiento se complementa con otro. la mayoría de los actos administrativos de contenido particular no pueden. por medio del cual se regula la acción de simple nulidad. entonces. por lo tanto. para ajustarla a la teoría de los móviles y finalidades. cuando el interés del demandante está referido. debiendo necesariamente acudirse para tales efectos a la acción de nulidad y restablecimiento del derecho cuyo término de caducidad es de cuatro meses. la lectura que el Consejo de Estado hace de la norma impugnada desborda su verdadero marco de aplicación. en efecto. en el sentido de que.aun hoy± en el Consejo de Estado una posición unánime respecto de la interpretación que debe hacerse de los artículos 84 y 85 del C. 3. ya que lo único que ésta exige para que proceda la acción de simple nulidad es que el acto acusado esté incurso en alguna de las causales de anulación allí previstas. se hizo derivar la autorización para ejercer la acción de nulidad simple frente a actos de contenido particular. de la alusión hecha por aquel fallo a la utilidad del criterio adoptado para controlar los actos que. a la guarda de la legalidad. En efecto. implican ³el resquebrajamiento del orden jurídico´. podía asumir dicho estudio o debía proferir una decisión inhibitoria. en todo coherente con la teoría de los móviles y finalidades. no se restablecería derecho alguno del actor o de un tercero. La posición adoptada frente a la sentencia C-426 del 29 de mayo de 2002: Antes de abordar el estudio del problema de fondo. Para el actor y algunos de los intervinientes. y con el fin de establecer si. exclusivamente. concluir. por su trascendencia. sin el cual la decisión. para entender que el asunto comporta un interés general para la comunidad. Por otra. para concluir que en ella se planteaba una verdadera cuestión de constitucionalidad. en el caso concreto.C. dado que algunas de las tesis planteadas implican.

no hay duda de que esa Corporación tenía competencia para conocer la demanda de inconstitucionalidad en el caso concreto. Si bien. (Se subraya). por el Consejo de Estado. dicha interpretación no es la única propuesta.C.A.contenido general o particular. En este sentido. la interpretación que el Consejo de Estado ha hecho de la norma y su ulterior cuestionamiento por parte de los distintos sujetos procesales -entre los cuales se cuenta al actor-. consideran que el criterio de interpretación que adopta el Consejo de Estado resulta restrictivo y violatorio de los derechos fundamentales al debido proceso y al acceso a la administración de justicia. se procederá a resolver si. constituye una restricción ilegitima al ejercicio de los derechos de acceso a la administración de justicia y al debido proceso.1. Pues bien. 3. armoniza con las garantías constitucionales que se aducen como violadas.. en cuanto dicha norma admite una interpretación adoptada por el máximo órgano de lo contencioso administrativo y citada en la misma demanda. la orientación jurisprudencial reconocida al artículo 84 del C.. 84 del C. según el actor. encuentra la Corte que si bien el demandante no estructuró un cargo directo de inexequibilidad contra el contenido material del texto impugnado.1. para tal precepto.A. como al valor y alcance que la jurisprudencia del Consejo de Estado le ha reconocido a los preceptos que la regulan. en nuestra opinión y conforme a lo explicado anteriormente. Así las cosas.C. En este contexto. 3. ni exigir respecto de estos últimos la existencia ³de un móvil patriótico como condición para que la demanda sea apta formalmente´. en las condiciones previstas por el legislador dentro del citado artículo 84 del C.. De entrada. resulta necesario que la Corte se refiera.). Así. buscando establecer si el supuesto de hecho atribuido a la norma acusada por el interprete autorizado (art.5. lo que en principio daría lugar a un fallo inhibitorio. debe formularse un primer reparo frente al planteamiento de la Corte. por el máximo tribunal de lo contencioso administrativo se ajusta a la Constitución Política´.3.C.A. que a su vez determina la forma como en la práctica éste viene siendo aplicado y que constituye la orientación dominante del texto en cuestión. .C. dirigida a controvertir la exequibilidad del artículo 84 del C.A. en cuanto transgrede la integridad del ordenamiento jurídico e impide a los administrados recurrir a la acción de simple nulidad para impugnar los actos de contenido particular. la competencia de la Corte se encuentra plenamente justificada. a la a luz de los derechos de acceso a la administración de justicia y al debido proceso. 3.cuestión de constitucionalidad indudable±.1. con el propósito de definir si el sentido reconocido al precepto acusado por el máximo organismo de la jurisdicción contenciosa. puede implicar una restricción indebida de los derechos de acceso a la administración de justicia y al debido proceso . por lo cual la Corte estaba obligada a estudiar la exequibilidad de la norma a la luz de las otras tesis formuladas por esa Corporación. tanto al tratamiento que el derecho colombiano le ha dado a la acción de nulidad.4.. que. para los efectos de abordar el estudio del problema jurídico planteado en esta causa. involucra sin lugar a equívocos un problema de interpretación constitucional que obliga a este organismo de control a asumir la competencia en el presente caso. toda vez que el examen de constitucionalidad ha de concentrarse en la regla de derecho que por vía de interpretación define el ámbito de procedibilidad de la acción de simple nulidad frente a los actos administrativos de contenido particular y concreto.

.6.A. y 5.Por la misma razón. cuyo marco jurídico de aplicación compromete. el cual se concreta en la posibilidad que tiene todo sujeto de ser parte en un proceso y de utilizar los instrumentos que allí se proporcionan para plantear sus pretensiones al Estado..5. sea en defensa del orden jurídico o de sus intereses particulares. la relación de este derecho con el debido proceso.9..No existe duda que cuando el artículo 229 Superior ordena ³garantiza[r] el derecho de toda persona para acceder a la administración de justicia´. T-538/94.. está adoptando como imperativo constitucional del citado derecho su efectividad. la igualdad y la libertad.. Abordando el estudio de fondo. C-037/96.. como quedó expresado. C-215/99 y C-1195/2001]. de manera que. la jurisprudencia constitucional le ha venido reconociendo al acceso a la administración de justicia el carácter de derecho fundamental de aplicación inmediata [Cfr. Teniendo en cuenta su importancia política. Esto último.10. para propugnar por la integridad del orden jurídico y por la debida protección o el restablecimiento de sus derechos e intereses legítimos. el acceso a la administración de justicia se define también como un derecho medular. Y agregó: ³. no es cierto lo expresado por la Corte. en la siguiente forma: ³6. en forma real y no meramente nominal. en un orden lógico: (i) el derecho de acción o de promoción de la actividad jurisdiccional. de contenido múltiple o complejo. por cuanto la proclamación del derecho a la tutela judicial efectiva es. y tampoco lo es. en consecuencia. C-059/93. las sentencias T006/92. Explicó la Corte. que a través de las actuaciones judiciales se restablezca el orden jurídico y se protejan las garantías personales que se estiman violadas..) 6. con estricta sujeción a los procedimientos previamente establecidos y con plena observancia de las garantías sustanciales y procedimentales previstas en las leyes. (Se subraya). ha sido reiterada de manera uniforme por el Consejo de Estado´. entre otras. sin su previo reconocimiento. que tal posición constituya ³la orientación dominante de la forma como el máximo tribunal de lo contencioso administrativo viene aplicando el artículo 84 del C. el medio a través del cual se asegura el acceso al servicio público de la administración de justicia -cuando se dan las circunstancias requeridas-. de otra parte.. el cual comporta el compromiso estatal de lograr. que: ³. indicando. del fallo).se traduce en la posibilidad reconocida a todas las personas residentes en Colombia de poder (sic) acudir en condiciones de igualdad ante los jueces y tribunales de justicia...´ (ver numerales 5. como ya se ha advertido.´. (. precisó la Corte el contenido del derecho de acceso a la administración de justicia. Por razón de su vinculación directa con el debido proceso y con otros valores constitucionales como la dignidad.. (ii) el derecho a que la promoción de la actividad . inicialmente. no podrían hacerse plenamente efectivas el conjunto de garantías sustanciales e instrumentales que han sido estatuidas para gobernar y desarrollar la actuación judicial. en el sentido de que ³[l]a posición asumida por la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo en la sentencia del 10 de agosto (sic) de 1996. integrándolo a su vez con el núcleo esencial del derecho al debido proceso.C.

(iv) el derecho a que los procesos se desarrollen en un término razonable.. goza para tales efectos de un amplio margen de configuración tan sólo limitado ³por la razonabilidad y proporcionalidad de las medidas adoptadas. Ciertamente. sin dilaciones injustificadas y con observancia de las garantías propias del debido proceso y. ya que el diseño de las condiciones de acceso y la fijación de los requisitos para su pleno ejercicio corresponde establecerlos al legislador.8. M.9. entre otros. como ya se anotó. en el sentido que resulten (sic) más favorable al logro y realización del derecho sustancial y consultando en todo caso el verdadero espíritu y finalidad de la ley. atendiendo a las circunstancias socio-políticas del país y a los requerimientos de justicia. Esto conduce a que su desarrollo legislativo deba estar siempre orientado a garantizar el marco jurídico de aplicación que. la previa definición de las condiciones y requisitos de operatividad. es de observarse que el derecho fundamental de acceso a la justicia no se entiende agotado con el mero diseño normativo de las condiciones de operatividad.7. (iii) el derecho a que existan procedimientos adecuados. resulta necesario citar in extenso. Cabe precisar. En consonancia con el principio de efectividad que lo identifica. en cuanto éstas se encuentren acordes con las garantías constitucionales de forma que permitan la realización material de los derechos sustanciales´ [Sentencia C-1043/2000. 6. (Se subraya). plazos y términos es atribución exclusiva del legislador. a obtener la sentencia que resuelva las pretensiones planteadas de conformidad con las normas vigentes... sin que resulten admisibles aquellas medidas excesivas que no encuentren una justificación razonable y que. Expresó aquella Corporación: 6. el cual. hizo la Corte otras importantes observaciones. formas. los cauces que fije el legislador en torno a la regulación y ejecución material del mismo. por el contrario. etapas. comprende en su parte más íntima los derechos de acceso a un juez o tribunal imparcial -derecho de acción-.P. que incluyen la posibilidad de establecer limitaciones y condicionamientos para el uso adecuado del servicio. que. su acceso. Alvaro Tafur Galvis]. esta última característica es predicable básicamente de su contenido o núcleo esencial. Siendo el acceso a la administración de justicia también un derecho de configuración legal. que si bien la tutela judicial efectiva se define como un derecho fundamental de aplicación inmediata. deben respetar siempre su núcleo esencial y ajustarse a las reglas que sobre el tema ha definido la Constitución. (v) el derecho a que subsistan en el orden jurídico una gama amplia y suficiente de mecanismos judiciales -acciones y recursos. entonces. la regulación de los procedimientos judiciales. por su relevancia frente a los argumentos que se expondrán posteriormente en este salvamento de voto. tiendan a obstaculizar la efectividad y operancia del derecho fundamental en cuestión y la prevalencia de los demás derechos fundamentales. En relación con esto último. 6. idóneos y efectivos para la definición de las pretensiones y excepciones debatidas. derechos cuya ejecución supone. características.jurisdiccional concluya con una decisión de fondo en torno a las pretensiones que han sido planteadas.. Respecto del contenido y alcance del derecho de acceso a la administración de justicia. su ámbito de protección constitucional obliga igualmente a que tales reglas sean interpretadas a la luz del ordenamiento superior.para la efectiva resolución de los conflictos´. y a que el fallo adoptado se cumpla efectivamente -si hay lugar a ello-. en virtud de la cláusula general de competencia consagrada en el numeral 2° del artículo 150 Superior. .

C.. no por el contenido o la naturaleza del acto. no . en los demás casos la acción de simple nulidad no será admisible respecto de los actos particulares. ninguna observación merecería el planteamiento de la Corte.14. preservar la legalidad de los actos administrativos´ (se subraya). Según dicho criterio jurisprudencial. excesivamente formalistas. mientras que la segunda no versa únicamente sobre una pretensión de legalidad. en manera alguna busca desconocer o debilitar el papel protagónico que cumplen las reglas de procedimiento en la ordenación y preservación del derecho de acceso a la justicia. Integrar los conceptos de antiformalismo e interpretación conforme a la garantía consagrada en el artículo 229 de la Carta. Así. ni contrariar el amplio margen de interpretación que el propio orden jurídico le reconoce a las autoridades judiciales para el logro de sus funciones públicas. social o económico del país. de acuerdo con las reglas que identifican las acciones de nulidad y de nulidad y restablecimiento del derecho. luego. dado que el mismo no establece ³distinciones en relación con la clase de actos administrativos que pueden ser demandados por esa vía´. la distinción entre las dos acciones se determina.13 argumentos en el sentido de que esta interpretación limita injustificadamente el alcance del artículo 84 del C.10.6. la Corte. es claro que la diferencia fundamental entre ellas está referida al hecho de que la primera ³tiene por objeto principal. (. el desconocimiento de valores superiores como la igualdad de trato.A. por su intermedio. en cierta medida injustificados o contrarios al espíritu o finalidad de las normas aplicables. debiendo acudirse a la acción de nulidad y restablecimiento dentro del término de caducidad fijado en la ley´.) En esos términos. sino que ³propende por la garantía de los derechos subjetivos particulares mediante la restitución de la situación jurídica a la persona afectada´. Acepta la Corte que. (Se subraya y resalta). reiterada de manera uniforme en múltiples pronunciamientos´. lo que se pretende es armonizar y racionalizar el ejercicio de tales prerrogativas. si la pretensión procesal del administrado al acudir a la jurisdicción se limita tan sólo a impugnar la legalidad del acto administrativo. inmediatamente después. esto es. concluye dicha Corporación lo siguiente: ³7. mediante el ejercicio de la acción de simple nulidad. Sin hacer consideraciones adicionales. sino por ³la naturaleza de la pretensión que se formule´.se dirige a considerar que la simple nulidad sólo procede frente a los actos de contenido particular y concreto en dos casos específicos: (i) cuando expresamente lo consagre la ley y (ii) cuando el acto individual revista un especial interés para la comunidad que trascienda el mero interés de la legalidad en abstracto. comprometiendo el orden público.. en efecto. y la explica indicando que: ³.. presenta en los numerales 7. la libertad y el debido proceso´. Inmediatamente después.14 y siguientes de la sentencia. directo y exclusivo. en que ella constituye la ³posición que en forma institucional asumió el máximo tribunal de lo contencioso administrativo en sentencia del 10 de agosto (sic) de 1996.12 y 7. en los numerales 7. Por su intermedio. Insiste. evitando que los criterios de aplicación de la ley. Hasta aquí.. puedan convertirse en un obstáculo insuperable que terminen por hacer nugatorio el precitado derecho a la protección judicial y. refiriéndose concretamente a la interpretación de la norma citada por el demandante.. Nuestros reparos se refieren a las conclusiones que se presentan.

de contera (sic).15. adoptada en la sentencia del 29 de octubre de 1996 . la sentencia C-011/94. cuyo texto permite demandar por vía de la simple nulidad todos los actos de la Administración.17. continuaba aplicándose recientemente por el Consejo de Estado. una inversión de la regla allí establecida. Así las cosas.no estuvieran sometidos al principio de legalidad. pese a que con el retiro del acto impugnado eventualmente se restablezcan derechos o se ocasionen daños al actor o a terceros. como ha quedado demostrado. cuando la pretensión es únicamente la de tutelar el orden jurídico. Establecer como orientación jurisprudencial dominante. para que el juez proceda no sólo a decretar la nulidad del acto sino también al reconocimiento de la situación jurídica individual que ha resultado afectada. una carga ilegítima para los administrados que afecta y restringe de manera grave el ejercicio de sus derechos fundamentales de acceso a la justicia y al debido proceso. sino también.. se tiene que la acción de simple nulidad procede contra todos los actos administrativos. como si unos -los de contenido general. Bajo este entendido. si lo que persigue el demandante es un pronunciamiento anulatorio y la consecuente reparación de los daños antijurídicos causados. sino también a la verdadera teoría de los móviles y finalidades. del control judicial de sus propios actos.C. 7.existe razón para desconocerle el interés por el orden jurídico y privarlo del acceso a la administración de justicia. M.a la que se refiere erróneamente como del 10 de agosto del mismo año±. se deduce claramente que los argumentos de la Corte no sólo cierran el paso a la interpretación de los artículos 84 y 85 del C. sin lugar a dudas. en cuanto que la citada orientación lleva a la conclusión de que sólo por excepción los actos administrativos de contenido particular son demandables a través de la acción de simple nulidad. caso en el cual la competencia del juez se limita a decretar la simple anulación sin adicionar ninguna otra declaración. que. la formulación y exigencia de requisitos adicionales no contenidos en el texto de la norma acusada ni derivados de su verdadero espíritu y alcance. representan.C. (Se subraya y resalta). por la fútil consideración de que la violación alegada provenga de un acto de contenido particular y concreto que también afecta derechos subjetivos. generales y particulares. lo que cabe es la acción de nulidad y restablecimiento del derecho.C. Resultaría insólito y contrario al Estado de Derecho que la Administración. 7. 7.. consultando el espíritu de la Constitución y de la ley. acogiéndose a criterios netamente formalistas que no interpretan fielmente los textos reguladores sobre la materia. independientemente de las tesis que hayan sido expuestas en el seno del máximo órgano de la jurisdicción administrativa para delimitar la procedencia de la acción de nulidad contra actos de contenido particular. lo ha dicho la Corte [Cfr. a ejercitarse dentro del término de caducidad a que hace expresa referencia el numeral 2° del artículo 136 del C. Alejandro Martínez Caballero]. que la acción de nulidad sólo procede contra los actos de contenido particular cuando lo indique la ley o cuando éstos representen un interés para la comunidad. el interprete no puede hacer decir a las normas lo que éstas no dicen.A. se pueda sustraer del régimen legal que gobierna la actividad pública y. Siguiendo este mismo razonamiento.16. adoptada en el citado fallo del 10 de agosto de 1961 y complementada en 1972.y otros -los de contenido particular. tanto en decisiones de la . no sólo comporta una interpretación inexacta del contenido del artículo 84 del C.A.P. pues. De lo anterior.A. sentido que jamás podría extraerse del texto de la preceptiva impugnada ni del alcance que la propia Constitución y la ley le han fijado a la acción Pública de nulidad´. mucho menos si el sentido que les atribuye excede su verdadero contenido y no se ajusta al texto de la Constitución Política.

en su verdadero alcance precisado en el capítulo anterior de este salvamento de voto±. ninguna argumentación presenta la Corte para cuestionar la citada teoría.A. verdaderamente restrictiva del derecho de acceso a la administración de justicia . de una regla que. desconocer la relevancia de las consecuencias derivadas de la sola declaración de nulidad que. que. esa Corporación extiende sus conclusiones de modo tal que resulta desechada una interpretación diferente. salvo que con ellos se vulnere o restrinja un derecho que. con lo cual se atiende estrictamente a la distinción de objetivos de las dos acciones consagradas en los artículos 84 y 85 del C.y por lo tanto del debido proceso±. No puede olvidarse que. en nuestra opinión. y se .por lo demás± lo reconoce. por parte del juez. supone la obtención del restablecimiento. conforme a dicha teoría. Pero. en efecto. ninguna consideración hace la Corte para desechar este razonamiento. el obligado en virtud del mismo. en nuestra opinión.Sala Plena de lo Contencioso Administrativo como en pronunciamientos de sus secciones. atendiendo al objetivo mismo de dichas acciones. En efecto. en cambio. la acción de nulidad y restablecimiento del derecho tiene por objeto obtener no sólo la nulidad del acto administrativo acusado. conforme a tal teoría. según el cual. debemos insistir. por regla general. que no la ha pagado. No resulta lógico. caso en el cual la competencia del juez se limita a decretar la simple anulación sin adicionar ninguna otra declaración. puede surgir de la interpretación de las normas aludidas y. ésta sí. como lo expresa la Corte. (Se resalta). Y es que no se explican las razones por las cuales la teoría de los móviles y finalidades restringe indebidamente los derechos de acceso a la administración de justicia y al debido proceso. desecha la valoración de la naturaleza de los actos administrativos como criterio para determinar la procedencia de las acciones de nulidad y de nulidad y restablecimiento del derecho. irrazonable y contraria a los derechos constitucionales mencionados. insistimos. pese a que con el retiro del acto impugnado eventualmente se restablezcan derechos o se ocasionen daños al actor o a terceros´. Sin embargo.C. no coincide en absoluto con la expuesta en el fallo del 29 de octubre de 1996. refiriéndose inicialmente sólo a la interpretación contenida en el fallo del 29 de octubre de 1996. es claro. lo que implica tener en cuenta no sólo el contenido literal de la pretensión formulada en el caso concreto. en algunos eventos. sino el restablecimiento del derecho lesionado. Y ello es evidente si se tiene en cuenta que la Corte expresa que la acción de nulidad procede contra ³todos los actos administrativos. Un ejemplo claro de esta situación se presenta cuando. cuyos fundamentos no estudia.C. La teoría de los móviles y finalidades. en virtud de la sola declaración de nulidad. en el contenido del artículo 85 del C. directa y necesariamente. cuando la pretensión es únicamente la de tutelar el orden jurídico.A. de ninguna manera. sino el efecto de la declaración de nulidad. generales y particulares. los actos administrativos creadores de situaciones particulares y concretas pueden ser siempre demandados en ejercicio de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho y. resulte restablecido. Lejos de ser ésta una ³fútil consideración´ o un ³criterio netamente formalista que no interpreta fielmente los textos reguladores sobre la materia´. declarada la nulidad de un acto que impone la sanción disciplinaria de multa. en cuanto supone la creación. queda eximido de hacerlo. entonces. como la Corte . entonces. de manera automática. Ella se determina. que la misma se funda. también son susceptibles de ser acusados por la vía de la acción de simple nulidad. Resulta. invierte la regla contenida en el artículo 84. por fundarse en la distinción entre actos generales y actos creadores de situaciones particulares y concretas.

en nuestra opinión. los textos legales reguladores de la materia. Sin embargo. por lo demás. que. al contenido de los artículos citados. evidentemente. que la restricción prevista en el artículo 136. y no solo cuando en el contenido literal de la pretensión formulada pueda encontrarse la búsqueda de tal finalidad. el restablecimiento del derecho.A. sino que desconocen. tampoco presenta la Corte argumentación alguna para negar su proporcionalidad y su justicia. pues.salvo cuando se trata de actos que reconocen prestaciones periódicas. la Corte Constitucional ha expresado. y que. precisamente.asegura el cumplimiento de la voluntad del legislador de limitar . opta por la vía de la inacción. según el caso . estrictamente. el restablecimiento se obtiene automáticamente.. . abierta a los ciudadanos sin condicionamientos de ninguna especie´. Es imposible que pueda desconocerse o vulnerarse el derecho de quien ha hecho voluntaria dejación del mismo. (. entre los casos en que se solicita expresamente el restablecimiento del derecho y aquéllos en que. a fin de garantizar la seguridad jurídica. numeral 2º. relativa a la procedencia de la acción de restablecimiento dentro de los cuatro meses contados a partir del día siguiente al de la publicación. respecto de los resultados obtenidos. que no sólo no interpretan fielmente. renunciando a su ejercicio o no empleando la vigilancia que la preservación de su integridad demanda. en sentencia C-351 del 4 de agosto de 1994.mediante el establecimiento de un término de caducidad± a posibilidad de obtener el aludido restablecimiento. al fenómeno de la caducidad. mal podría violarse este derecho respecto de quien gozando de la posibilidad de ejercerlo. Aun más. en el mismo pronunciamiento. en punto a la consideración de este cargo.C. en lograr por la vía de la nulidad del acto administrativo. No nos cabe la menor duda de que esta interpretación corresponde. refiriéndose. Abordando el análisis que esa Corporación omite. se explica y justifica claramente por la necesidad de definir prontamente las situaciones de carácter concreto que restringen o vulneran derechos particulares. la Corte fue clara al expresar lo siguiente: ³De ahí que tampoco sea sostenible el argumento según el cual la caducidad frustra el derecho de acceso a la justicia. del mismo C. siempre que de la decisión judicial pueda derivarse la modificación de aquéllas. y no la consideración de lo primero. No puede olvidarse. notificación. Pese a lo obvio (sic) que para algunos pudieren ser sus diferencias... lo que implicaría atender criterios ³netamente formalistas´.) Finalmente y a propósito de la supuesta vulneración del principio de igualdad esta Corte advierte que la hipótesis fáctica de las acciones de restablecimiento del derecho no se corresponde con la de las acciones de nulidad. que ³[e]l derecho de acceso a la administración de justicia sufriría grave distorsión en su verdadero significado si. que pueden demandarse en cualquier tiempo±. sin que se formule una pretensión en ese sentido. en relación con la caducidad.. obviamente. dado que ello conduciría a la parálisis absoluta del aparato encargado de administrar justicia y supondría implícitamente la exoneración del individuo de toda ética de compromiso con la buena marcha de la justicia y con su prestación recta y eficaz. es pertinente recordar que en aquellas el titular del derecho tiene un interés subjetivo de carácter particular. en esa medida.. Es la sola valoración de esto último. y ello. tendría que concluirse. Y es que ninguna diferencia existe. resulta razonable y perfectamente ajustada al querer del legislador. comunicación o ejecución del acto. necesariamente ligados al objeto de las acciones. pudiera concebirse como una posibilidad ilimitada.

25 Cfr. el legislador ejerció las competencias que le ha entregado la Constitución Política.. que ni siquiera fue tenida en cuenta. . ni ningún otro de la Carta. hecho. y eventualmente de cinco (5)±. así como a los actos administrativos no impugnados dentro de las oportunidades legales´. En sentencia C-115 de 1998. Así las cosas. al respecto . lo expresado por la citada Corporación en el mismo fallo. No puede entenderse.y aun cuando constituya una simple reiteración sobre lo ya expresado±. lo que justifica la legitimación que. Esta consideración. en consecuencia.la fijación de los términos de caducidad responde.. (Se subraya). que la caducidad supone la expiración del término perentorio previsto en la ley para el ejercicio de ciertas acciones. ³cuando por un acto. y no sólo para limitar el derecho de ejercer la acción al particular afectado. no fue cuestionada por la Corte en la sentencia C-426 de 2002. Sentencia C-115 de 1998. así como para brindarle estabilidad a las situaciones debidamente consolidadas en el tiempo. en todo ajustada a la lógica y a la justicia. que constituye claramente el substrato de la teoría de los móviles y finalidades. la posibilidad de obtener el restablecimiento el elemento central de su distinción.´.. expresó.que en la primera es exclusivo y en la segunda no± el cuestionamiento de la validez del acto.. la justificación del término de caducidad no puede encontrarse sólo en los eventos en que se solicita expresamente tal restablecimiento. 24 Cfr. Consideramos pertinente anotar. en la que la protección de la legalidad constituye el objeto fundamental. entonces. puede decirse.. Sentencia C-351 de 1994. No se entiende. a la necesidad de otorgar certeza jurídica al accionante y a la comunidad en general. así como la facultad oficiosa del juez para declararla25. en el sentido de que ³.. tienen no sólo las partes contratantes. en efecto. sino el Ministerio Público y cualquier persona interesada. sin temor. debemos agregar que la Corte desconoce su propia jurisprudencia. de modo que dicho término constituye ³una garantía para la seguridad jurídica y el interés general´. sino a cualquier ciudadano. (Se subraya). Cfr. la acción de repetición23. tiene relevancia indudable para definir la aplicación del fenómeno mencionado. encuentra la Corte que al establecer términos de caducidad para las acciones contencioso administrativas de restablecimiento del derecho. sobre todo. de otra manera. la propia acción de nulidad y restablecimiento del derecho24 y aun para la acción contractual dirigida a solicitar la declaración de nulidad absoluta del contrato estatal . sino en aquéllos en los que éste efectivamente se obtiene.que según la ley es de dos (2) años. para formularla. la Corte ha considerado ajustados a criterios de razonabilidad los términos de caducidad establecidos para la acción de reparación directa22.Por lo expuesto. sin desconocer el derecho de acceso a la administración de justicia. Para abundar en razones sobre lo expuesto. cómo puede la Corte afirmar lo siguiente: 22 23 Cfr. que no puede perderse de vista una observación indudable: tanto la acción de simple nulidad como la de restablecimiento del derecho tienen por objeto . omisión u operación administrativa por parte de una autoridad pública. se lesiona un derecho particular´ (se subraya). Sentencia C-709 de 2001. Atendiendo estos planteamientos. por lo cual es la búsqueda y. Sentencia C-832 de 2001. El restablecimiento de ese derecho.

desconoce este derecho medular. En estos casos. art. pese a que el mismo haya sido declarado nulo en la respectiva sentencia. En efecto. dejando a un lado la situación jurídica particular que en éste se regula. aquél no podrá adoptar ninguna medida orientada a la restitución de la situación jurídica particular vulnerada por el acto.³7. si se acusa un acto de contenido particular y concreto por vía de la acción de simple nulidad. pues. se ocupa aquella Corporación. el juez de la causa está obligado a .C. varios de ellos recientes. además de impedirle al afectado solicitar el restablecimiento de la situación jurídica individual por encontrarse vencido el término legal estatuido para esos efectos. lo siguiente: ³7. con este planteamiento. con el fin de que éste intervenga y pueda hacer efectivas las garantías propias del derecho al debido proceso. 85). sin que ese haya sido el verdadero interés del constituyente ni del legislador extraordinario al regular la acción pública de simple nulidad. para entender que actúan por razones de interés general: la de contribuir a la integridad del orden jurídico y de garantizar el principio de legalidad frente a los excesos en que pueda incurrir la Administración en el ejercicio del poder público. entonces. 7. cuando una persona con interés directo pretenda demandar un acto de contenido particular y concreto.22. también se le está limitando al ciudadano -interesado o tercero.A. Invocando la acción de nulidad y restablecimiento del derecho (C. Así. puede asegurarse que la interpretación que viene haciendo el Consejo de Estado del precitado artículo 84 del C. entendida ésta como el compromiso estatal de garantizar en forma real el acceso a la jurisdicción para lograr el restablecimiento del orden jurídico y la garantía de los derechos ciudadanos. 84 y 136-1). Siguiendo este razonamiento.C. podrá alternativamente acudir al contencioso de anulación por dos vías distintas.A.23. Ahora bien. pero única y exclusivamente para solicitar de la autoridad judicial la nulidad del acto violador. es imprescindible que el juez contencioso vincule al proceso al directamente interesado. de manera que. Es claro que la Corte. En la medida en que esta acción no se intente o no se ejerza dentro de los cuatro meses de que habla la ley (C. desautoriza tanto la interpretación acogida en la sentencia de la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del 29 de octubre de 1996. caso en el cual lo hace motivada por el interés particular de obtener el restablecimiento del derecho o la reparación del daño antijurídico como consecuencia de la declaratoria de la nulidad del acto. en aplicación del principio dispositivo. de buscar una solución al gravísimo inconveniente advertido y superado por el Consejo al elaborar la última tesis citada. en el entendido que la procedencia de una u otra acción está determinada por la pretensión que se formule ante la jurisdicción de lo contencioso administrativo.C. inmediatamente después de exponer el razonamiento que acaba de transcribirse.A.el acceso al proceso para controvertir la simple legalidad de ciertos actos administrativos de contenido particular. la competencia del juez contencioso administrativo se encuentra limitada por la pretensión de nulidad del actor.C. 21. como la que corresponde a la verdadera teoría de los móviles y finalidades. podrán promover la acción de simple nulidad en cualquier tiempo (C. quien se considere directamente afectado o un tercero. si el imperativo constitucional del derecho a la tutela judicial es su efectividad. y dispone. es menester precisar que cuando se demanda por vía de la acción de simple nulidad un acto de contenido particular y concreto que crea o reconoce un derecho subjetivo.A. 136-2). art. arts. expuesta en el fallo del 10 de agosto de 1961 y reiterada aún después de aquél en múltiples pronunciamientos. En estos términos. y la demanda no se interpone por el titular del derecho afectado sino por un tercero. (Se subraya).

desconoce indebidamente las reglas trazadas por el legislador. por los mismos. adicional a la simple declaración de invalidez del acto. en cuanto propicia la generación de graves contradicciones internas del sistema jurídico.mantener intangible el derecho en cuestión ya que. si .y aceptado por la misma Corte-. sino que desestima un hecho incuestionable. (Se subraya). Se tiene. deben hacerse prevalecer los principios de seguridad jurídica. habrá de aclararse que cuando no se promueva la acción de nulidad y restablecimiento del derecho dentro del término de caducidad fijado en la ley. la sentencia que acoge la pretensión de nulidad del acto no abre la posibilidad para que el sujeto afectado pueda entrar a solicitar la reparación del daño antijurídico derivado de dicho acto. en los términos de la parte motiva de esta Sentencia´. tanto los generales como los creadores de situaciones de contenido particular y concreto.24. 7. el pronunciamiento judicial en estos casos es única y exclusivamente de legalidad en abstracto. como se ha venido explicando. la cual puede promoverse en cualquier tiempo.25. que la Corte impone su criterio en el sentido de que la acción de simple nulidad procede contra todo tipo de actos administrativos. frente a la posible declaratoria de simple nulidad del acto. el hecho de que no se haya reclamado en tiempo el reconocimiento de una situación jurídica individual afectada por un acto administrativo. que tiene una de ellas. Acogiendo los criterios que han sido expuestos. de modo que la declaración de su invalidez puede ser solicitada por cualquier persona y en todo tiempo. esto es. tal solución pone en entredicho principios constitucionales básicos como el debido proceso y la seguridad jurídica. Téngase en cuenta que. Asimismo. buena fe y confianza legítima en favor del titular del derecho previamente reconocido. En otros términos. el restablecimiento del derecho presuntamente afectado. Con el respeto que nos merece esa Corporación Constitucional. Así las cosas. el juez debe tomar medidas para evitar que se vulneren los derechos creados por ellos o se restablezcan los que. en ejercicio de su autonomía. y en cuanto aumenta el espectro del derecho de acceso a la justicia. cuando la pretensión es exclusivamente el control de la legalidad en abstracto del acto. debemos observar que la solución propuesta no sólo desatiende el contenido de los artículos 84 y 85 del Código Contencioso Administrativo y resulta claramente irrazonable. en el sentido de que la distinción entre las dos acciones previstas en las normas citadas está referida al objeto. como lo es la imposibilidad de obtener el objetivo buscado en múltiples situaciones concretas. Debe recordarse lo antes expuesto . entonces. 7. la Corte procederá a declarar la exequibilidad del artículo 84 del Código Contencioso Administrativo. el derecho subjetivo reconocido en el respectivo acto administrativo adquiere firmeza jurídica y se torna inmodificable. y se demande un acto de contenido particular y concreto a través de la acción de simple nulidad. En realidad. impide de plano que pueda utilizarse el contencioso de simple anulación como medio para revivir nuevamente la posibilidad de reclamar. pero tratándose de éstos últimos. hubieren sido afectados. esto es. por vía judicial. tal y como fue subrogado por el artículo 14 del Decreto 2304 de 1989. siempre y cuando se entienda que la acción de nulidad también procede contra los actos de contenido particular y concreto. en aras de la certeza y seguridad jurídica. una vez vencido el término de caducidad previsto en la ley para el ejercicio de la acción de nulidad y restablecimiento sin que ésta se haya impetrado -que es de cuatro meses si se trata de un particular o de dos años si quien demanda es una persona de derecho público-. el restablecimiento del derecho lesionado. de manera que.

Resultan. en este evento. en una forma no querida por el legislador. la administración no tendrá vía legal alguna para exigir el cumplimiento de la obligación. y éste . la acción de nulidad simple puede ejercerse en cualquier tiempo y por cualquier persona. La desproporción y. en estos casos. por lo tanto. puede presentar la aplicación de la teoría de la Corte. sin que se plantee limitación alguna en relación con sus consecuencias. conforme a la teoría de los móviles y finalidades. como vicio que se presenta en el momento de la formación del acto. justificadas las observaciones formuladas en la sentencia de la Sala Plena de la que nos apartamos. por ejemplo. por lo demás. fundada en el prurito de garantizar la protección de la legalidad. cuando el acto declarado inválido crea o reconoce un derecho subjetivo. en relación con los actos de contenido particular y concreto que crean o reconocen derechos. salvo en el evento previsto .muy recurridos en los diferentes fallos fundados en la teoría de los móviles y finalidades±. entonces. en cuanto considera ajustada a la Constitución la interpretación acogida por la misma Corporación en . De acuerdo con lo expresado. en los que el restablecimiento del derecho se produce con la sola declaración de nulidad del acto. en ejercicio de la acción de nulidad simple y luego de caducada la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. sino concluir que. No puede entenderse cómo semejante contradicción . numeral 2. Si la decisión administrativa es demandada por dicho particular o por un tercero. esa Corporación propone que el juez cierre la posibilidad de que éste opere. se desatienden las advertencias hechas por el Consejo de Estado respecto de ciertos casos . como valor abstracto. el juez está obligado a mantener intangible ese derecho. y debe anotarse que. esa Corporación. Pero aún más. la irrazonabilidad del planteamiento saltan a la vista. en todo tiempo. dado que la prosperidad de la pretensión jamás podría dar lugar al restablecimiento del derecho de un particular. nos apartamos del fallo proferido por la Sala Plena del Consejo de Estado el pasado 4 de marzo de 2003. en el caso citado en otro aparte de este salvamento. tiene efectos ex tunc. la misma contradicción.A. la Corte dispone que. puesto que ninguno se había vulnerado con el acto. la Corte impone una interpretación de la ley que justifica la protección de situaciones abiertamente contrarias al ordenamiento. entonces. Así. se declare la nulidad del acto que impone la sanción disciplinaria de multa y ésta no haya sido cancelada.a manera de excepción± en el artículo 136. de manera que justifica mantener la vulneración de un derecho que se ha producido con fundamento en un acto declarado inválido por la jurisdicción. los efectos de la acción de nulidad simple.C. en situaciones concretas.por cualquier razón± aún no haya sido pagado por el particular. Una situación similar se presentará cuando. Se advierte. entonces.claramente opuesta a los principios constitucionales antes mencionados± puede encontrar su aval en los artículos 84 y 85 del C. no se entiende cómo se impedirá que tal restablecimiento ocurra cuando. en el sentido de que la decisión de la Corte ³institucionaliza la vía de hecho´ y ³acaba con la figura del decaimiento del acto administrativo´. sin lugar a dudas. Mucho menos si se tiene en cuenta que la declaración de la nulidad. No podemos. Restringe. y el acto es declarado nulo.con la declaración de la nulidad se obtiene tal restablecimiento. se declare inválido el acto que crea un impuesto. del mismo código. conforme al cual la nulidad de los actos que reconocen prestaciones periódicas no da lugar a recuperar las prestaciones pagadas a particulares de buena fe. En cuanto a los problemas que.

ni demostró. en los términos precisados. por qué dicha teoría podría ser considerada restrictiva del derecho de acceso a la administración de justicia y del debido proceso atendiendo al contenido que a tales derechos se reconoce±. como se explicó. Debo observar. en su verdadero alcance. Por estas razones y en los términos explicados. en su real alcance´. en la medida en que la Corte no estudió el contenido de la teoría de los móviles y finalidades. no obstante lo cual adoptó una decisión que impide su aplicación. sin embargo. la primera no procede para obtener la reparación del derecho afectado. por qué debería considerarse insuficiente o inadecuada la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. que existían razones suficientes para apartarse del citado fallo de constitucionalidad. en cuanto impide la aplicación de la teoría de los móviles y finalidades. cuando la restricción o el desconocimiento desaparecen con la sola declaración de nulidad y sin necesidad de adoptar medidas adicionales. fundado en argumentos que aquí han sido cuestionados. por lo cual debe ser considerada irrazonable y desproporcionada. la sentencia C-426 de 2002. entonces. se impone concluir que la Corte no cuestionó . de que la citada Corporación invadió la competencia del Consejo de Estado. y aquélla que se verifica cuando tal restablecimiento se logra automáticamente con la declaración de invalidez del acto. es claro que no se hizo un verdadero juicio de constitucionalidad respecto de dicha teoría. en los términos de la sentencia C-496 de 1994. Consideramos. imponiendo una interpretación de la ley que. (Se subraya). y nada se dijo.y mucho menos demostró± la inconstitucionalidad de la teoría de los móviles y finalidades. o por qué serían sus planteamientos irrazonables. sí resulta. No cabe duda. como lo son el debido proceso y la seguridad jurídica. para garantizar el cumplimiento de los procedimientos establecidos por el legislador. en cambio. para desconocer parcialmente. cuando ésta se produce con la sola declaración de invalidez del acto y el término de caducidad de la segunda se encuentra vencido. consideramos que existe fundamento suficiente para desconocer la decisión de la Corte Constitucional. por ejemplo. En efecto. con apoyo en los argumentos que se han expuesto en este acápite. para indicar por qué resultaría dicha interpretación ³contraria al verdadero espíritu y finalidad de la ley´. como único procedimiento viable para buscar la nulidad de los actos que restringen o desconocen derechos de los administrados. contraria a principios básicos del ordenamiento. en mi opinión. tales como la incompetencia de la Corte para proferir fallos de exequibilidad condicionada y el carácter de juez constitucional del propio Consejo de Estado.sentencia del 29 de octubre de 1996 y. Nada dice sobre las razones que justificarían establecer una distinción entre la situación que se presenta cuando se pide claramente el restablecimiento del derecho. finalmente. En estas condiciones. en procesos contencioso . citada en la primera parte de este escrito. por lo demás. que estos planteamientos podrían servir de fundamento al Consejo de Estado. No explica la Corte. desconoce la decisión contenida en la sentencia C-426 del 29 de mayo de 2002. atendiendo a los objetivos de las acciones de nulidad y de nulidad y restablecimiento del derecho. Pero tampoco expone argumento alguno para explicar por qué es irrazonable o desproporcionada la interpretación según la cual.

. C. por la Sala Plena de Contencioso Administrativo. ALIER E. mas no para desatender decisiones de tutela fundadas en dicha sentencia. en este caso en revisión de tutela. RUTH STELLA CORREA PALACIO SALVAMENTO DE VOTO Consejera: MARIA ELENA GIRALDO GOMEZ Bogotá. invocando su calidad de Juez límite de la jurisdicción de lo contencioso administrativo. en su condición de demandada. que directamente obliguen a esta Corporación. En estos términos. debido a que Consejo de Estado asistió como demandado a petición de la Fundación pro Niños Pobres en el juicio de tutela y por lo mismo en tal condición no tenía competencia para ir contra el fallador. quince (15) de diciembre de dos mil cuatro (2004) Salve el voto a la decisión adoptada. porque como . Alier E. a pesar de aceptar muchos de los reproches que se le hacen en el caso a la conducta de la Corte. porque considero. Hernández Enríquez a la providencia de la referencia. C.. HERNANDEZ ENRIQUEZ SALVAMENTO DE VOTO Consejera: RUTH STELLA CORREA PALACIO Bogotá.administrativos en los que se debata sobre la procedencia de la acción de nulidad simple. dejo consignado mi criterio. que el sistema jurídico colombiano de manera alguna le otorga al Consejo de Estado poder jurídico para dejar sin efecto decisiones judiciales adoptadas con principio aparente de competencia por la Corte Constitucional. el 9 de noviembre de 2004. manifestada en providencia de 1 de septiembre de 2004 de la Sala Sexta de Revisión dentro del expediente T927. D.827. diez (10) de diciembre de dos mil cuatro (2004) Por la presente manifiesto que adhiero al Salvamento de Voto hecho por el Dr. respetuosamente. dejando sin efectos sus decisiones. D.

En los anteriores términos consigo la causa jurídica de discrepancia a la providencia que precede. invalidándola con base en la competencia constitucional suya sobre las acciones contencioso administrativa y en la falta de competencia de la Corte. pero en forma condicionada. que a su vez confirmó el auto de 2 de septiembre de 2003. Comparto el sentimiento de rechazo expresado mayoritariamente por la Sala Plena de esta Corporación en cuanto a que resulta inadmisible que se catalogue como ³vía de hecho´ el auto aludido. que declaró exequible.demandado en ese juicio y frente a las sentencias de tutela y de definición de la revisión no podía invocar su calidad objetiva de juez natural. según la cual. al proferir el auto de fecha 5 de febrero de 2004. pero solo en el entendido de que se trata de una expresión de rechazo institucional al fallo de tutela de la Corte Constitucional de fecha 1o. no hace parte de ninguna instancia procesal que lo amerite. D. de septiembre de 2004. MARIA ELENA GIRALDO GOMEZ ACLARACION DE VOTO Consejero: GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO Bogotá. Me he sumado al pronunciamiento de la Sala Plena de la Corporación de fecha 9 de noviembre de 2004. proferido por la Sección Primera. en cuanto allí subyace la consideración de que el Consejo de Estado incurrió en una ³vía de hecho´ al no darle alcance a la sentencia C-426 de 29 de mayo de 2002. arguyendo que esa sentencia se produjo en contravía de los mandatos de la Carta Política. suplantando al Consejo de Estado y a los demás órganos de la jurisdicción contencioso administrativa. Dicho pronunciamiento es tal en razón de que. sin competencia constitucional alguna.. pues la tesis que allí se acoge. como puede advertirse sin mayor dificultad. el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo.C. las acciones de nulidad y restablecimiento del derecho están . nueve (9) de noviembre de dos mil cuatro (2004). emanado de la Sección Primera del Tribunal Administrativo de Cundinamarca.

En efecto. el acatamiento de los fallos de constitucionalidad producidos por la Corte Constitucional cuando ejerce como guardiana de la Carta (Artículo 243 Constitucional y 48 de la Ley 270 de 1996). como en cualquier otro caso.12. una intromisión o desplazamiento de la competencia asignada a los jueces para aplicar la ley en cada caso en concreto. se conforma con la normativa en vigor. respectivamente.26 No se trata. estudiando. por contera. prevista en los artículos 241 y 242 de la Carta de 1991. entonces.. en materia de control constitucional. sin excepción. de abril de 2003 (Expediente núm. pues. en torno a la cual se desarrolla el debate central del pronunciamiento de la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del cual nos apartamos: ³3. Respecto del tema dijimos en salvamento de voto de fecha 1o.sujetas al fenómeno de la caducidad. Contrario a lo expresado por la Sala Plena del Consejo de Estado. que no puede decidirse sino a partir de la interpretación de la norma acusada y de su evaluación a la luz de la Carta Fundamental. del texto legal. En los eventos en los que el demandante plantea su juicio de inconstitucionalidad contra una o más interpretaciones que de las normas legales hacen los operadores jurídicos. casi centenaria. consideramos. incluidos. no implica. en realidad. de una ³nueva acción de inconstitucionalidad referida a la jurisprudencia producida por los jueces de la República´. verificable al momento de admitirse la demanda. los que integran las denominadas ³Altas Cortes´ debemos actuar con sujeción a la Constitución y a la ley. De allí que se exija siempre que ésta suponga el planteamiento de un problema de constitucionalidad o. comparando la norma acusada con la Carta Política. 199905683. para establecer si el alcance que se da a la disposición de acuerdo con dicha interpretación resulta o no ajustado a la Constitución. la exequibilidad y la inexequibilidad. actora: Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca ±CAR-). la Corte asume el conocimiento de la demanda. 26 . el proceso de control abstracto ±en estos casos± se lleva a cabo sobre uno de los contenidos de la norma sometido a examen: el que surge de la interpretación que en sentido general hace la autoridad judicial competente. entonces. siempre que la Corte Constitucional estudia una demanda de inexequibilidad frente a una norma determinada y la compara. deberá determinarse cuál o cuáles son las interpretaciones admisibles. comparto plenamente los denominados fallos de constitucionalidad condicionada o modulada en la medida en que hacen parte de nuestra tradición. sino de la típica acción pública de inconstitucionalidad referida a las leyes. lo siguiente: ³. o a ninguna. aquélla que ya ha resultado efectivamente adoptada por un juez. desde luego. lo que es lo mismo. la norma resulta ajustada al estatuto superior. Hernández Enríquez. conjuntamente con el doctor Alier E. por lo tanto. Adelantar el juicio de inconstitucionalidad de aquellas normas que generan conflictos en torno a su verdadero significado y alcance. que la Corte Constitucional tiene competencia para proferir los denominados fallos de constitucionalidad condicionada. En el primer y el último casos. y cuáles no lo son. deberá declararse. sin reparos. cuya finalidad encuentro plausible por la eficacia de sus implicaciones prácticas26. como lo entiende la Sala Plena. por lo anterior. a fin de establecer si conforme a todas ellas. sólo a algunas. sobre este planteamiento. debe estudiar las posibles interpretaciones que aquélla admite. con todos los preceptos de la Carta Política. en el segundo. al cual se le han reconocido todos los efectos jurídicos como consecuencia de constituir la orientación jurisprudencial dominante o el criterio judicial obligatorio para quienes son destinatarios de la ley´. si su configuración es evidente. a no dudarlo. las siguientes conclusiones contenidas en la Sentencia C-426 de 2002. circunstancia a partir de la cual resulta imperativo.. entre las varias interpretaciones posibles. que existan valores constitucionales en juego. De igual manera. Resultan ilustrativas. Soy consciente de que los jueces de la República.

en lo concerniente a la Sentencia C-426 de 29 de mayo de 2002. en cuanto razón de la decisión ±ratio decidendi±.) Finalmente y a propósito de la supuesta vulneración del principio de igualdad esta Corte advierte que la hipótesis fáctica de las acciones de restablecimiento del derecho no se corresponde con la de las acciones de nulidad.. en punto a la consideración de este cargo. pues. la Corte Constitucional ha expresado.. ni ningún otro de la Carta... (Se subraya). encuentra la Corte que al establecer términos de caducidad para las acciones contencioso administrativas de restablecimiento del derecho.. refiriéndose. al fenómeno de la caducidad. renunciando a su ejercicio o no empleando la vigilancia que la preservación de su integridad demanda. sin parar mientes en la existencia de los artículos 136 y 143. Estos fallos. sin duda alguna.. que. el condicionamiento en ellos contenido. dado que ello conduciría a la parálisis absoluta del aparato encargado de administrar justicia y supondría implícitamente la exoneración del individuo de toda ética de compromiso con la buena marcha de la justicia y con su prestación recta y eficaz. el restablecimiento del derecho. Aun más. en sentencia C-351 del 4 de agosto de 1994. pudiera concebirse como una posibilidad ilimitada. que buscan. En efecto. precisamente. esto es. es pertinente recordar que en aquellas el titular del derecho tiene un interés subjetivo de carácter particular.´.Empero. hacen tránsito. por lo demás. en lograr por la vía de la nulidad del acto administrativo.. precisamente. de acuerdo con el artículo 243 de la Constitución y. mal podría violarse este derecho respecto de quien gozando de la posibilidad de ejercerlo. en el mismo pronunciamiento. abierta a los ciudadanos sin condicionamientos de ninguna especie´. ibídem. Es imposible que pueda desconocerse o vulnerarse el derecho de quien ha hecho voluntaria dejación del mismo. junto con la decisión adoptada. No puede olvidarse. Por lo expuesto.A. lo siguiente: ³... (.´. . creo que se da una situación muy particular que impide darle alcance a lo que allí quiso definirse. 27 En lo concerniente al tema de la caducidad expresamos en el salvamento de voto aludido. la primera de las citadas disposiciones consagra el fenómeno de la caducidad respecto de las acciones que conllevan restablecimiento del derecho.. a cosa juzgada constitucional. por lo demás. en razón de que en dicha decisión la Corte Constitucional solo se pronunció respecto del artículo 84 del C. excluir la posibilidad de que la norma que se declara exequible sea interpretada en determinado o determinados sentidos contradictorios con una o varias disposiciones de la Carta.. que ³[e]l derecho de acceso a la administración de justicia sufriría grave distorsión en su verdadero significado si.C. opta por la vía de la inacción. en cuanto fundamento inescindible de la misma. sin desconocer el derecho de acceso a la administración de justicia. en tanto que la segunda impone el rechazo de la demanda cuando dicha acción se encuentra caducada27.´. Pese a lo obvio (sic) que para algunos pudieren ser sus diferencias.. la Corte fue clara al expresar lo siguiente: ³De ahí que tampoco sea sostenible el argumento según el cual la caducidad frustra el derecho de acceso a la justicia. cuyo contenido normativo resulta demasiado claro y cuya vigencia no se discute. el legislador ejerció las competencias que le ha entregado la Constitución Política.

en la práctica. si el proveído objeto de tutela se profirió con sujeción a normas legales vigentes. los efectos vinculantes que de él se predican. concernientes al asunto. atropello o desafuero predicables de dicho concepto. desafortunadamente. en mayor medida. abuso. Dichas normas deben aplicarse en la medida en que hasta el momento no existe reparo sobre sus constitucionalidad. pues dista mucho de exhibir las características de arbitrariedad. restringe notoriamente sus alcances y. La respuesta es obvia. De otra parte. . que no han sido objeto de tacha constitucional. entiendo que el pronunciamiento de la Sala Plena en torno a que el auto de fecha 5 de febrero de 2004 queda en firme es meramente formal en razón de que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca seguramente acatará el fallo de tutela y admitirá la demanda respectiva y solo en el evento de que tal decisión sea apelada habrá oportunidad de un pronunciamiento procesal sobre el tema. es indudable que en relación con el mismo debe descartarse absolutamente cualquier consideración tendiente a catalogarlo como una ³vía de hecho´. GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO Consejero ACLARACION DE VOTO Consejrra: MARIA INES ORTIZ BARBOSA Con mi acostumbrado respeto consigno a continuación la aclaración de voto anunciada en el proceso de la referencia.Cabe entonces preguntarse: ¿Cuál es el alcance de tales disposiciones si el fallo de Constitucionalidad C-426 de 26 de mayo de 2002 para nada se refirió a las mismas?. A mi juicio ello supone que. el fallo de constitucionalidad aludido se quedó corto en la medida en que no involucró entre sus prescripciones obligatorias a todas las disposiciones atañaderas al punto allí dilucidado. lo cual. Ahora bien. Dejo así brevemente explicada mi posición respecto del presente asunto.

9 y 10. amén del grado de consulta (art. 2. Los artículos 11. fueron declarados inexequibles en cuanto interesa a esta aclaración. Constituyentes Jaime Arias López y Juan Carlos Esguerra Portocarrero. regula el procedimiento que ha de seguirse para el efecto. por lo cual es éste uno de los fundamentos de la inexequibilidad declarada.Comparto en términos generales las consideraciones contenidas en la providencia que aclaro pero estimo necesario hacer algunas precisiones sobre mi criterio en relación con el asunto en debate.P.). es claro que la acción de tutela solo procede cuando el afectado no disponga de otro medio de defensa judicial. 3. doctor José Gregorio Hernández Galindo. como es sabido fueron objeto de estudio por la Corte Constitucional con ocasión de la demanda de inconstitucionalidad que se promovió contra ellos y mediante sentencia C-543 de octubre 1 de 1992. artículo 33. Es así como en la Jurisdicción Contenciosa existen los recursos ordinarios regulados en los artículos 180 a 183 del Código Contencioso Administrativo. en el caso de las providencias judiciales. 184 ib. 29 28 Sentencia REVPI-004 de 5 de junio de 2001 de la Sala Plena del Consejo de Estado . presupuesto reiterado en el artículo 6º numeral 1º del Decreto 2591 de 1991. todos los estatutos procesales consagran específicamente recursos o medios de defensa judicial. Gaceta Constitucional Nº 77. respecto de la tutela contra sentencias o providencias judiciales y dentro de los argumentos esgrimidos entonces se anotó que en el seno de la Asamblea Nacional Constituyente se discutió ampliamente el tema de la procedencia de la acción de tutela contra decisiones judiciales el cual no se acogió y así quedó plasmado en sus actas28. M. aplicables según se trate de única o de doble instancia. el primero de los cuales cuenta con causales adicionales específicas para la pérdida de la investidura según lo dispuesto en el artículo 17 de la Ley 144 de 199429. Además los recursos extraordinarios se establecen en los artículos 185 a 193 (revisión) y en el 194 (súplica). Sin Asamblea Nacional Constituyente. tanto para autos como para sentencias. Informe-Ponencia "Mecanismos de protección de los derechos fundamentales y del orden jurídico". 12 y 40 del citado Decreto 2591 de 1991. Mayo 20 de 1991. como órgano supremo con facultad de revisar las decisiones judiciales proferidas en ejercicio de esa acción. 1. Pues bien. De otro lado el Decreto 2591 de 1991. De los artículos 86 y 241. Del texto del artículo 86 de la Constitución. Págs. de la Constitución Nacional se evidencia la competencia de la Corte Constitucional respecto de la acción de tutela. numeral 9º.

T-331/93. Con posterioridad a la sentencia C-543 de 1992. Eduardo Cifuentes Muñoz. las siguientes sentencias de la Corte Constitucional T-43/93. la Corte Constitucional revivió en diferentes pronunciamientos la acción de tutela contra providencias judiciales30. pero jurisprudencialmente extendió su plenamente competente en cuanto a su función específica de revisión de sentencias competencia a la revisión de sentencias judiciales de otras jurisdicciones al convalidar el ejercicio de tal acción contra ellas. 4. para proceder así a la revisión especial y justificar la posibilidad de modificarlas o dejarlas sin efecto. en tales circunstancias. En efecto. para lo cual se apoyó en la figura de la ³vía de hecho´ ampliamente analizada por esa Corporación y así se estableció una plataforma jurídica por vía jurisprudencial tendiente a proteger especialmente los derechos fundamentales al debido proceso. Ha dicho la Corte Constitucional en relación con la vía de hecho: ³Esta Corporación ha delimitado el alcance de la vía de hecho judicial y ha señalado que ésta existe "cuando la conducta del agente carece de fundamento objetivo. 6. no son providencias judiciales sino en apariencia. T-79/93. T-245/94. 5. frente a las cuales procede la tutela. Magistrado Ponente: Dr.duda alguna constituyen los recursos el medio de impugnación por excelencia y también deben considerarse como medio judicial de defensa tanto el grado de consulta como la institución de las nulidades procesales aplicables aún en el caso de que exista sentencia conforme a lo previsto en el último inciso del artículo 142 del Código de Procedimiento Civil. Ver igualmente Sentencia T-336/93. T-173/93. Alejandro Martínez Caballero. T-368/93. manifiestamente contrarias a la Constitución y a la Ley. T-198/93. entre otras. el de defensa y el de acceso a la Administración de Justicia que son los que se admiten en principio como amparados al ejercer la facultad de revisión en tales casos. por lo cual sus actuaciones. En el punto inicial advertí que la Corte Constitucional es en mi opinión en acción de tutela. Cf Corte Constitucional. Magistrado Ponente Dr. siempre y cuando se cumplan los otros Ver. el funcionario judicial antepone de manera arbitraria su propia voluntad a aquella que deriva de manera razonable del ordenamiento jurídico. obedece a su sola voluntad o capricho y tiene como consecuencia la vulneración de los derechos constitucionales de la persona"4 . 4 30 . En realidad son vías de hecho. Debo dejar en claro que a lo largo de mi ejercicio judicial he aceptado tal competencia ampliada pero realizando el pertinente análisis de la existencia o no de la vía de hecho en la providencia puesta a mi consideración mediante el ejercicio de la acción de tutela. Sentencia T-079 de febrero 26 de 1993.

Dr. sino su contenido. que es causal de casación en la Jurisdicción Ordinaria. Corte Constitucional. en la forma y en el fondo. Hay que distinguir entre providencias judiciales y las vías de hecho. 29 C. no puede estimarse como vía de hecho. 228 C. que ello ha sido la decisión del legislador dentro de la facultad configurativa que ostenta sobre el particular y por estar consagrado de tal manera en la ley. Sentencia T-231/94 del 13 de mayo de 1994. lo cual implica la prevalencia del derecho sustancial (art.P. mas no en la Contencioso Administrativa lo cual demuestra fehacientemente. una ampliación inequitativa de la aplicación de la vía de hecho no solo desnaturaliza esta figura que es verdaderamente excepcional y que no podría desconocerse como fundamento de un amparo si en efecto se hiciera Sentencia T-368 de 1993. Vladimiro Naranjo Mesa. lo que amerita la intangibilidad constitucionalmente conferida a la autonomía funcional del juez. la Corte ha dicho que "la vía de hecho judicial. y la persona no cuente con otro medio de defensa judicial adecuado. equivale a la más patente violación del derecho a la jurisdicción"31.5 " Estas vías de hecho judiciales son impugnables por la vía de la tutela por cuanto.P. los medios de defensa judiciales establecidos por el ordenamiento jurídico.requisitos procesales señalados por la Constitución. Pero también la vía de hecho puede acarrear la violación de otros derechos fundamentales. MP Eduardo Cifuentes Muñoz. Las primeras son invulnerables a la acción de tutela en cuanto corresponden al ejercicio autónomo de la decisión judicial y respecto de las cuales existen.). en general. En efecto. M.´ (Subraya fuera del texto). vulneran el debido proceso (CP art 29) y el acceso a la justicia CP art. 7. De suerte que la violación de la Constitución Política por parte de la autoridad judicial puede ser atacada mediante la acción de tutela.) y es desarrollo del derecho de toda persona natural o jurídica para acceder a la administración de justicia (art.) y la oportunidad de defenderse. esta forma de acceso incluye la oportunidad de recibir tratamiento justo por parte de los jueces y magistrados. Así. siempre y cuando se cumplan los presupuestos contemplados en el artículo 86 de la Carta y no exista otro medio de defensa judicial para la adecuada protección del derecho fundamental lesionado.P. dentro del respectivo proceso. al respecto ha dicho esta Corporación: "No es la apariencia de una decisión. que la justicia valore las pruebas y los razonamientos pertinentes. P. 31 5 . ni siquiera con el llamado error de hecho. a saber que se esté vulnerando o amenazando un derecho fundamental. el derecho al debido proceso se aplica a todas las actuaciones judiciales (art. 229). Así. es decir. Así las cosas. Las segundas son apariencias de providencias judiciales que vulneran los derechos básicos de las personas. Ello no ocurre. Así las cosas la vía de hecho implica necesariamente una aberración jurídica tal que mal podría denominarse providencia judicial (sentencia o auto) una decisión que desnaturalice y constituya el rompimiento total del ordenamiento jurídico. 229 C. en mi concepto.

la cosa juzgada es una institución fundada no solamente en los principios de competencia sino especialmente en el de la seguridad jurídica. se impone una jerarquía funcional. como se dijo. 1º) de la Carta que asigna privativamente al Consejo de Estado la atribución de desempeñar funciones en su condición de Tribunal Supremo de lo Contencioso Administrativo.836 cuando realizó un análisis sobre el ³derecho viviente´. De otro lado. Por lo mismo tampoco puede la Corte Constitucional hacer caso omiso del artículo 237 (num. en el caso de esta Corporación en relación con la teoría de los móviles y finalidades. vale decir cuando no es clara la justificación constitucional dada para dejarlas sin efecto y mucho más. si ésta responde a una constante. sin desnaturalizar la esencia de las acciones que ha definido el legislador. nuestra legislación consagra la autonomía del juez quien solamente está sometido al imperio de la ley y el ejercicio de interpretación para concretarla. además. para garantizar así la especialización entre las distintas jurisdicciones y por tanto la estabilidad del Estado de Derecho. 8. Por otra parte. la cual se pone en peligro cuando las interpretaciones de la ley que hacen los jueces no encuentran razones constitucionalmente válidas para considerarlas opuestas a los principios y derechos contenidos en la Carta Política. salvo que se acrediten los presupuestos que ha decantado la Corte Constitucional para su procedencia. per se no puede constituir una vía de hecho. 10. el principio pro actione y el derecho de .presente en una aparente providencia judicial pero no puede constituirse en la regla generalizada para declarar incursos en vía de hecho pronunciamientos de otras jurisdicciones cuya competencia está constitucionalmente asignada y regulada en la ley. Con el fin de no hacer más extensa esta aclaración debo manifestar que comparto lo manifestado por el doctor Rodrigo Uprimy Yepes en su aclaración de voto a la sentencia T. sin tener en cuenta que se trata de órganos constitucionalmente diferenciados en sus competencias y funciones. el de acceso a la administración de justicia. 9. que no existe. la doctrina de los motivos y finalidades. los cuales. Es por ello que preocupa que en la sentencia T-927-827 se adopte una decisión que desconoce tales principios con lo cual. constituyen una figura excepcional y por tanto su aplicación es restrictiva. prolongada y estudiada hermeneútica cuyo propósito ha sido dinamizar y actualizar los textos legales a las cambiantes circunstancias de manera que se garanticen entre otros derechos.

proferido por la Corte Constitucional. inicialmente interpuesta por la fundación PRO NIÑOS POBRES. SALVAMENTO DE VOTO Consejero: RAMIRO SAAVEDRA BECERRA Me aparto respetuosamente de la decisión adoptada por la mayoría de la Sala Plena de esta Corporación.827 de septiembre 10 de 2004. 25000 2324 000 2003 00557 01. no quiere decir que se comparta el fallo emitido por la Corte Constitucional al conocer de la acción de tutela incoada por la fundación PRO NIÑOS POBRES contra el Consejo de Estado.acceder a la justicia y concluyó que no existen argumentos constitucionales para cuestionar la jurisprudencia del Consejo de Estado pues se trata de una interpretación que armoniza los criterios literal. . De ninguna manera. ello en consonancia con el principio de la preclusión de los actos procesales que inspira el derecho procesal colombiano. ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. Con todo respeto. ello en desarrollo del artículo 236 de la Constitución Política de 1991.927. por considerar que el Consejo de Estado carecía de competencia para pronunciarse mediante un auto respecto del fallo T . MARIA INES ORTIZ BARBOSA Fecha ut supra. por cuanto la Corte Constitucional no tenía en sí misma radicada la competencia para emitir un fallo en un proceso de simple nulidad. esta Corporación perdió su competencia funcional respecto de dicho proceso. Con este parecer. providencia en la cual confirmó el auto de primera instancia que rechazó la demanda de simple nulidad. ya que éste es un asunto del conocimiento de la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo. Lo anterior en virtud de que una vez proferida y ejecutoriada la providencia de 5 de febrero de 2004. sistemático y finalístico. dentro del proceso con radicación No. al tenor del artículo 83 del Código Contencioso Administrativo. de manera exclusiva y excluyente.

el decreto 2591 de 1991. así mismo. el juez de tutela no está llamado a suplantar la competencia del juez natural. de conformidad con el concepto constitucional de autoridades públicas. pero como mecanismo transitorio cuyo efecto. ni riñe con los preceptos constitucionales la utilización de esta figura ante actuaciones de hecho imputadas al funcionario por medio de las cuales se desconozcan o amenacen los derechos fundamentales.El actuar de la Corte Constitucional fue abiertamente contrario a la Constitución. no cabe duda de que los jueces tienen esa calidad en cuanto les corresponde la función de administrar justicia y sus resoluciones son obligatorias para los particulares y también para e/ Estado. En esa condición no están excluidos de /a acción de tutela respecto de actos u omisiones que vulneren o amenacen derechos fundamenta/es. al juez de tutela en ningún momento le compete dictar una providencia de reemplazo: "Ahora bien. el juez ha producido una vía de hecho. reglamentario de la acción de tutela. establece la autonomía y la independencia funcional de los jueces de la República.543 de 1992. Pero. Es decir. nada obsta para que por la vía de la tutela se ordene al juez que ha incurrido en dilación injustificada en la adopción de decisiones a su cargo que proceda a resolver o que observe con diligencia los términos judiciales. por cuanto el juez de tutela no suplantar al competente. en segundo lugar. reiniciar-el trámite para poder llegar a una sentencia material. mediante la sentencia C . para lo cual si está constitucionalmente autorizada la tutela. Así. puesto que en primer lugar. si es del caso. pues los artículos que así lo consagraban fueron declarados inexequibles por la Corte Constitucional. que en el caso de presentarse una vía de hecho en un proceso judicial. estableció la Corte Constitucional. ni tampoco cuando la decisión pueda causar un perjuicio irremediable. Es así como la misma Corte Constitucional jurisprudencialmente estableció que ésta acción solo es viable cuando a partir del resultado de un proceso en el cual el debido proceso se ha visto conculcado. por expreso mandato de la Carla es puramente temporal y queda . en sus artículos 228 y 230. lo cual no significa que proceda dicha acción contra sus providencias. tanto particulares como estatales. no prevé la procedencia de la acción de tutela contra fallos judiciales. su deber es el de tutelar el derecho fundamental al debido proceso y en general los derechos fundamentales que pudieren haberse visto conculcados al interior de un proceso judicial. a la Ley y a su propia jurisprudencia. la Constitución Política de 1991. ordenando. y que sus decisiones serán de obligatorio acatamiento por parte de los operadores jurídicos. advirtiendo el error jurídico y. no un fallo propiamente dicho. por ejemplo. pues tal acto no alcanzaría el rango de fallo judicial al ser la consecuencia de la vulneración de derechos fundamentales.

entonces. No obstante lo anterior. frente ese "fallo" de la Corte Constitucional. dentro de las cuales se encuentra la de: conocer de las apelaciones de autos susceptibles de este medio de impugnación. tampoco el Consejo de Estado tenía la facultad jurídica de pronunciarse mediante un auto. ya que tal posibilidad está excluida de plano en los conceptos de autonomía e independencia funcionales (artículos 228 y 230 de la Calta). la Corte Constitucional fue contraria al principio por ella tantas veces esgrimido del respeto al propio precedente jurisprudencial. en ejercicio de su función quien lo conduce. como con el fallo de tutela T . De ningún modo es admisible. que quien resuelve sobre la tutela extienda su poder de decisión hasta el extremo de resolver sobre la cuestión litigiosa que se debate en un proceso.supeditado a fa que se resuelva de fondo por el juez ordinario competente (artículos 86 de la Constitución Política y 8° del Decreto 2591 de 1991). y una vez ejecutoriada la providencia que resuelve dicha apelación.927. no está dentro de las atribuciones del juez de tutela la de inmiscuirse en el trámite de un proceso judicial en curso. no le está permitido al Consejo de Estado adelantar actuación alguna al respecto.. ya que el Decreto 01 de 1984. o en relación con el derecho que allí se controvierte´32 Es así evidente. a los cuales ya se ha hecho referencia. incurrió ella misma en una acción antijurídica. Código Contencioso Administrativo. RAMIRO SAAVEDRA BECERRA 32 Sentencia C-543 de 1992.. Pero en cambio. estableció claramente sus competencias. adoptando decisiones paralelas a las que cumple.827 de 10 de septiembre de 2004. ello al tenor del artículo 129 y concordantes de dicha normatividad. Los anteriores argumentos son los que me llevan a apartarme de la decisión adoptada por la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado y que he considerado de relevancia exponer. Respetuosamente. pues a! dictar un fallo de reemplazo a una providencia en la que estimó se configuraba una vía de hecho. . Más allá de tal función.

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