ACCION DE TUTELA - No procede contra providencias judiciales / PROVIDENCIA JUDICIAL - Tutela no procede en su contra / PRINCIPIO DE LA SEGURIDAD JURIDICA - Protección

. Improcedencia de la tutela frente a providencia judicial Los artículos 11 y 40 del Decreto 2591 de 1991 establecían la procedibilidad de la acción de tutela contra providencia judiciales. La primera de tales disposiciones fue demandada en acción de inconstitucionalidad, sobre la base de que el artículo 11 del Decreto 2591 de 1991 quebranta los preceptos constitucionales no tanto por introducir un término de caducidad sino por permitir que se ejerzan acciones de tutela contra sentencias amparadas por el principio de la cosa juzgada. Esa norma y el artículo 40, por unidad de materia, fueron declaradas inexequibles en sentencia C-543 de 1992 luego de un extenso y detenido examen normativo, jurisprudencial y doctrinario de los aspectos concernientes a esa cuestión, en especial el de la cosa juzgada, la autonomía de los jueces, e incluso los criterios del Constituyente Primario y el derecho comparado sobre el punto. Habiendo desaparecido del ordenamiento jurídico la normativa con la que el legislador trató de incluir las providencias judiciales en los actos susceptibles de la acción de tutela, y existiendo claras y precisas razones axiológicas y jurídicas de rango constitucional que las sustraen imperativamente de dicha acción, expuestas por la Corte Constitucional de manera contundente, enfática y coherente en la sentencia reseñada, es claro e indudable que con fuerza de cosa juzgada constitucional la acción de tutela no procede contra providencias judiciales. En manera alguna se pretende, con esta posición, conferirle el carácter de valor absoluto al principio de la seguridad jurídica, en el entendido de que para defenderlo deban sacrificarse otros valores, igualmente importantes, como la paz, la convivencia pacífica, la existencia de un orden social justo o la justicia misma, sino que, por el contrario, lo que se quiere poner de presente en este pronunciamiento es el hecho de que la realización de esos valores depende de ese principio, pues sin seguridad jurídica no puede haber estado de derecho, y sin éste menos aún puede garantizarse la efectividad de los fines esenciales del Estado señalados en el artículo 2 de la Constitución Política, entre los que se encuentra, precisamente, la protección de los derechos fundamentales de todas las personas. La seguridad jurídica que está implícita en la cosa juzgada no es un valor en sí y para sí sino un medio para alcanzar la justicia, la armonía y la convivencia social. VÌA DE HECHO - Concepto. Inaplicación frente a providencia judicial. Desarrollo jurisprudencial y doctrinario / TEORIA DE LA VIA DE HECHO Desarrollo jurisprudencial en la jurisdicción contencioso administrativa / RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL - Vía de hecho como fuente. Desarrollo jurisprudencial / JURISDICCION CONTENCIOSO ADMINISTRATIVA - Desarrollo jurisprudencial de la vía de hecho como fuente de responsabilidad extracontractual La vía de hecho es un concepto originario de la jurisprudencia y la doctrina francesas, en las cuales está referida a la actividad administrativa, de allí que se tenga como uno de los medios, formas o manifestaciones de dicha actividad, junto con los actos jurídicos (acto administrativo y contrato estatal, entre otros), las operaciones administrativas, las omisiones e incluso los hechos administrativos, estando definida por el carácter práctico o material de la actividad administrativa respectiva, carente de todo procedimiento y fundamento jurídico que le dé legitimidad y lesiva de derechos económicos o de libertades individuales, razón por la cual no está amparada de la presunción de legalidad que cobija a otras formas sustancialmente similares, como la operación administrativa, que al igual que aquélla es una actividad material o práctica, pero que contrario a la misma sí

tiene soporte jurídico, ya que está legitimada por una decisión previa contenida en un acto administrativo en firme o por una norma legal o reglamentaria que la autoriza. La jurisprudencia de esta Corporación tiene dicho que ³Para que pueda hablarse de vía de hecho, debe estar claro ante los ojos del juzgador que la actuación administrativa se ejercite sin facultad legal, o sin el respeto del procedimiento que para dicho obrar ha establecido la ley´; y que ³Las vías de hecho son operaciones materiales, totalmente extrañas a las que por la ley le están permitidas a la administración, y a través de ellas se amenaza ora la propiedad privada, ora las libertades públicas´. Justamente a ello se debe la denominación de vía de hecho, pues ésta es eso, un puro hecho que realiza la Administración, y es por esa circunstancia que se le tiene como fuente de responsabilidad extracontractual del Estado en cuanto puede darse como un hecho administrativo o una ocupación temporal o permanente de inmueble por causa de trabajos públicos o por cualquier otra causa. Por consiguiente, trasladar a la actividad jurisdiccional el concepto de vía de hecho delineado en la jurisprudencia y en la doctrina del derecho administrativo referida a la actividad del Estado en sede administrativa, como lo ha pretendido la Corte Constitucional en su sentencia de tutela aquí reseñada, pese a ser forzada e inadecuada, significaría que para que una actuación o pronunciamiento de un juez constituya vía de hecho debe darse con prescindencia total de competencia, o de todo procedimiento o formalidades o fundamentos de hecho y/o derecho respectivos, o sin motivación alguna cuando deba ser motivada, por cuanto de una parte se trata de una actividad formal o enteramente jurídica, de donde en el caso de que se den pronunciamientos con prescindencia de tales aspectos sencillamente no habría providencia judicial alguna, se estaría ante inexistencia del correspondiente acto jurisdiccional o ante causales de nulidad procesal claramente reguladas en la Ley, y que en cuanto sean de las insaneables pueden ser declaradas en cualquier tiempo por el juez de la instancia. No puede, entonces, hacerse radicar o consistir la vía de hecho en discrepancias interpretativas o en juicios de legalidad y constitucionalidad, pues de lo contrario sería desnaturalizar el concepto y por esa vía instaurar una instancia más o un recurso extraordinario de facto sobre el debate del respectivo proceso y el examen del fondo del asunto. NOTA DE RELATORIA: Sentencias 4964-199 de 16 de noviembre de 1989. Sección Tercera. Ponente: Antonio J. De Irisarri Restrepo. Actor: Municipio de Medellín y 875 de 27 de agosto de 1994. Sección Tercera. Ponente: Julio César Uribe Acosta. SENTENCIA DE LA CORTE CONSTITUCIONAL - Es vinculante sólo la parte resolutiva en estricto sentido / CORTE CONSTITUCIONAL - Funciones. Límites a la obligatoriedad de sus fallos / INTERPRETACION DE LA LEY Titular. Usurpación de la Corte Constitucional / SENTENCIA DE TUTELA - La fundada en supuesto jurídicamente inexistente e imposible no obliga / TEORIA DE LOS MOTIVOS Y FINALIDADES - Límites a la obligatoriedad de la sentencia de constitucionalidad C-426 de 2002 En este caso, con el pretexto de interpretar una norma constitucional, lo que se ha hecho es interpretar una norma de rango legal y de la órbita de la jurisdicción contencioso administrativa, de modo que pretender, como en efecto lo hace dicha corporación, darle carácter obligatorio erga omnes a esa interpretación suya, además de que ello devendría en usurpación de una atribución privativa del Congreso de la República, resulta incompatible con la autonomía de los jueces atrás anotada, quienes por mandato del artículo 230 de la Constitución Política sólo le deben obedecimiento a la ley, luego sólo a ellos les corresponde interpretarla y en cada caso, sin perjuicio de tener como criterio orientador la jurisprudencia que sobre la misma se profiera por las distintas jurisdicciones, entre

ellas la de la misma Corte Constitucional. Además, quien se acoja a esa condición como criterio orientador deberá a su vez interpretarla para el caso concreto, pues de suyo la aplicación de las normas y los correspondientes rubros jurisprudenciales es sustancialmente un acto de interpretación de las mismas frente a las circunstancias del respectivo proceso. Por lo tanto, esta Sala encuentra que es vinculante con fuerza de cosa juzgada y de manera erga omnes sólo la parte resolutiva en estricto sentido, es decir, la decisión que se adopte en las sentencias de control de constitucionalidad, sean de la Corte Constitucional o de la misma Sala como juez supremo de constitucionalidad que también lo es por competencia residual, esto es en igualdad de condiciones y jerarquía de dicha Corte respecto de los actos que le ha asignado el Constituyente, específicamente en el artículo 237.2 de la Constitución Política; y las razones inescindibles, claras y unívocas, de esa decisión que correspondan a interpretación de normas constitucionales, esto es, que constituyan jurisprudencia constitucional de una u otra Corporación judicial. En consecuencia, la sentencia C-426 de 2003 únicamente es de obligatorio cumplimiento y acatamiento en cuanto declaró exequible el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo y no respecto de su interpretación que a título de condición adicionó a esa decisión, pues la misma no pasa de ser parte de las consideraciones de dicha sentencia y como tal contiene una interpretación de una norma legal y no de una norma constitucional, que es la que adquiere carácter de cosa juzgada y obligatoriedad erga omnes, de lo cual emerge que la sentencia de tutela comentada está fundada en un supuesto jurídicamente inexistente e imposible, pues las sentencias condicionadas no están previstas o autorizadas en la Constitución Política y son incompatibles con los precisos términos en que ésta y la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia le han encomendado a la Corte Constitucional la guarda de la integridad y supremacía de aquélla. CONTROL DE LEGALIDAD EN ABSTRACTO - Características. No es predicable frente a actos particulares / SENTENCIA DE NULIDAD - Efectos. Difieren según se trate de actos generales o actos subjetivos / JURISDICCION CONTENCIOSO ADMINISTRATIVA - Características del control de legalidad frente al acto general y al acto particular. Efectos de la sentencia En cuanto al control de legalidad en abstracto de que habla la condición anotada, se tiene que el control de legalidad que ejerce la jurisdicción contencioso administrativa sobre los actos administrativos se da de una sola forma, esto es, examinando la conformidad del acto administrativo sometido a su juicio con las normas superiores que le sirven de fundamento sustancial y formalmente considerado, y como tal se ejerce tanto sobre actos administrativos generales o regla y particulares, de modo que desde el punto de vista de su objeto, lo que puede ser abstracto es la situación jurídica que se examine en tanto los primeros son actos reglas por contener situaciones abstractas e impersonales, mientras que los segundos, como es sabido, contienen situaciones jurídicas individualizadas o subjetivas, concretas. Luego desde ese punto de vista no siempre puede ser abstracto el objeto del control de legalidad. Si se mira desde el contenido de la finalidad del control de legalidad y del contenido de su resultado, se tiene que, éste busca establecer la conformidad o compatibilidad del acto administrativo encausado, esto es, de la situación jurídica general o particular enjuiciada, con el ordenamiento jurídico, y por tanto si debe o no permanecer en él. Por ello, la sentencia que resulte de ese control declarará o negará su nulidad, según lo establece el artículo 175 del Código Contencioso Administrativo; con lo segundo desaparecerá la situación jurídica contenida en el acto. Es decir, que los efectos de su nulidad, si el acto es general, serán generales o impersonales, por lo que

también se les denomina efectos abstractos; pero si es particular, serán igualmente particulares o subjetivos, y de todos modos tendrá efectos jurídicos, incluso con fuerza de cosa juzgada. De modo que si por control de legalidad en abstracto pudiera entenderse que la sentencia haga abstracción de, esto es, que no afecte la situación jurídica - general o individual- creada o contenida en el acto administrativo sub júdice en acción de nulidad, también es un control imposible por cuanto no puede haber sentencia de acción de nulidad que no declare si anula o no dicha situación jurídica, pues ésta, y no otra cosa, es sustancialmente el acto administrativo en tanto acto jurídico. Recuérdese que al tenor del artículo 66 del Código Contencioso Administrativo ³los actos administrativos serán obligatorios mientras no hayan sido anulados o suspendidos por la jurisdicción en lo contencioso administrativo´, lo cual justamente sólo se puede dar en virtud del control de legalidad a cargo de esa jurisdicción. TEORIA DE LOS MOTIVOS Y FINALIDADES - Alcance. Desarrollo conceptual jurisprudencial / ACCION DE NULIDAD - Fines y motivos. Requisitos de procedencia. Excepciones / ACCION DE NULIDAD Y RESTABLECIMIENTO DEL DERECHO - Fines y motivos. Requisitos de procedencia. Excepciones En ese contexto, la teoría de los fines y motivos, construida por esta jurisdicción mediante un proceso razonado y decantado de años, como toda la jurisprudencia que ha creado esta jurisdicción, no es un planteamiento subjetivista, ni su aplicación en este caso es arbitraria, como se ha querido hacer ver en las sentencias de tutela y de constitucionalidad comentadas, sino que obedece y recoge las características y elementos sustanciales de las diferentes acciones contencioso administrativas, en cuanto se advierte que la ley las ha delimitado asignándole fines y motivos específicos, de suerte que sólo proceden para el fin y por los motivos que les corresponde. De esa forma, la teoría de los fines y motivos comporta y por ende puede expresarse en términos de una interpretación sistemática de las disposiciones procesales pertinentes, en el sentido de que tratándose de actos administrativos, el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo contiene la regla general según la cual la acción de nulidad procede contra todos los actos administrativos, y como toda regla general admite excepciones, las cuales por ser tales necesitan de norma expresa que establezca una acción distinta para determinados actos administrativos, ora por sus fines o motivos, ora por sus reglas procesales como las relativas a la caducidad. De lo contrario no tendría eficacia ni relevancia jurídica alguna establecer acciones especiales, es decir, distintas a la de acción de nulidad, para determinados actos administrativos si en todo caso o siempre van a ser susceptibles de esta última. Tales serían los casos, por ejemplo, de los actos electorales; de los actos precontractuales o separables del contrato a que se refiere el artículo 87 del Código Contencioso Administrativo, así como los actos de extinción del dominio agrario y demás señalados en el artículo 136, numeral 5, para los que se prevé la acción de revisión, entre otros. Por lo tanto vale decir que entre esas excepciones se encuentran los señalados en el artículo 85 del Código Contencioso Administrativo, esto es, los actos administrativos que lesionen un derecho amparado en una norma jurídica o le impongan una obligación fiscal a una persona determinada, es decir, los actos administrativos que tienen efectos subjetivos y concretos, los cuales, de ordinario son los actos administrativos de carácter particular, pues rara vez uno de carácter general puede lesionar de manera directa, es decir, sin que medie un acto administrativo o una operación administrativa de aplicación suya, un derecho en cabeza de una persona determinada. Ahora bien, visto el artículo 85 en concordancia con otras disposiciones tanto del Código Contencioso Administrativo como de otros estatutos normativos, se llega a otra regla general con excepciones, consistente

OSTAU DE LAFONT PIANETA Bogotá.. Como tampoco es admisible que se le tilde de arbitraria a título de vía de hecho. C. excepto aquellos que están sometidos por norma expresa a una acción distinta o que son de especial relevancia para el interés general nacional. proferida por la Corte Constitucional en Sala Sexta de Revisión. de donde mantiene su vigencia frente a la aludida sentencia de acción de tutela. Por lo tanto la Sala reafirma y se acoge al carácter inmodificable. dentro del expediente T-927. es la que se hace en la teoría de los fines y motivos. la lectura adecuada de los artículos 84 y 85 del Código Contencioso Administrativo. Gabriel E.827. a una ³fútil consideración´. el control de legalidad en abstracto. dos (2) de noviembretreinta (30) de enero de dos mil cuatro (2004) Radicación número: 11001-03-15-000-2004-0270-01(IJ) Actor : PRO NIÑOS POBRES . Mendoza Martelo. Ruth Stella Correa Palacio. ACCION DE TUTELA . que la Sala ratifica nuevamente en esta providencia y que no responde. no es admisible ni tiene cabida en virtud de la cosa juzgada constitucional que sea anulada en acción de tutela y por una autoridad que no es juez natural del asunto. de 1 de septiembre de 2004. NOTA DE RELATORIA: Con salvamento de voto de los Dres. inimpugnable y definitivo de dicho auto. como desapacible y descomedidamente afirma la Corte Constitucional en la sentencia de tutela atrás reseñada. Maria Elena Giraldo Gómez. y Ramiro Saavedra Becerra y con aclaración de voto de los Dres. Maria Inés Ortiz Barbosa y Juan Angel Palacio Hincapié CONSEJO DE ESTADO SALA PLENA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO SECCIÓN PRIMERA Consejero ponente: RAFAEL E. Alier Eduardo Hernández E.Alcance de las sentencias de la Corte Constitucional / VIA DE HECHO .en que los actos administrativos particulares sólo son susceptibles de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho.Improcedencia frente a providencia judicial / TUTELA CONTRA PROVIDENCIA JUDICIAL . pues como ha quedado precisado tiene carácter de acto jurisdiccional. Firmeza de la providencia del Consejo de Estado / CONTROL CONSTITUCIONAL . D. amén de que está construida sobre un concepto jurídicamente inexistente. y menos por una supuesta desatención de una sentencia de constitucionalidad cuya parte resolutiva se quiere hacer consistir en una formulación que no está prevista en los precisos términos en que la Constitución le ha asignado a la Corte Constitucional la guarda de la integridad y supremacía de la constitución. ya que no hay siquiera asomo de que así hubiera sido.Improcedencia. Por ende. por demás de forma equívoca e incompatible con la norma objeto de dicha parte resolutiva que hace parte del desarrollo legal del control jurisdiccional contencioso administrativo de los actos administrativos.Inaplicación a providencia del Consejo de Estado / PROVIDENCIA JUDICIAL Improcedencia de su anulación mediante sentencia de tutela Sin que sea del caso volver a revisar la providencia objeto de la sentencia de tutela.

actor fundación PRO NIÑOS POBRES. y El acto Núm. por la cual decide el recurso de apelación interpuesto contra la primera. procede la Sala Plena de lo contencioso administrativo a pronunciarse respecto de lo dispuesto en esa sentencia y particularmente sobre el carácter inmodificable.. de la Sala de Obras y Urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá. proferida en el expediente identificado con radicación Núm. y AO 20 de 12 de julio de 2002 de la misma alcaldía local. de la Alcaldía Local de la Candelaria. ante lo decidido por la sentencia de acción de tutela de 1 de septiembre de 2004. 003 de 2002 respecto de la construcción ubicada en la carrera 2 No. la citada institución interpuso demanda ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca contra el acto administrativo particular conformado por los siguientes actos: Las Resoluciones Núms. 12-48. como es el caso de PRO-NIÑOS POBRES. 636 de 22 de noviembre de 2002. Antecedentes inmediatos del fallo de tutela citado 1. Al efecto invocó la sentencia C-426 de 29 de mayo de 2002 de la Corte Constitucional.Demandado: ALCALDIA LOCAL DE LA CANDELARIA Por haber asumido la competencia correspondiente debido a la importancia jurídica del tema. para tutelar el orden constitucional y jurídico. por la cual se determina la existencia de una infracción urbanística dentro del expediente de obra Núm. D.827. dentro del expediente T-927. por la Sección Primera de esta Sala. por la cual resuelve una queja remitida por la Personería Distrital y el recurso de reposición interpuesto contra la anteriormente citada. en la medida en que en ella se indicó que la acción de simple nulidad procede contra actos de contenido particular. AO 10 de 24 de abril de 2002.C.: 25000 2324 000 2003 00557 01. en el sentido de modificarla en cuanto a las condiciones de su cumplimiento y confirmarla en lo demás. inimpugnable y definitivo de la providencia de cinco (5) de febrero de dos mil cuatro (2004). adoptada por la Corte Constitucional en Sala Sexta de Revisión. mediante la cual confirmó el auto de primera instancia que rechazó una demanda. . y que por ello no existe término de caducidad alguno. en el sentido de corregirla. I. A título de acción de nulidad.

2.. por ende. AO 20 de 12 de julio de 2002 de la misma alcaldía local.C. de la Alcaldía Local de la Candelaria. además. en la medida en que en ella se indicó que la acción de simple nulidad procede contra actos de contenido particular. Al efecto el Concejo Municipal de La Virginia delimitó el perímetro urbano. Acuerdo Núm. que el impuesto predial que le corresponde debe ser liquidado de acuerdo con el avalúo catastral como predio rural y que. Como consecuencia de lo anterior. en cuanto rechazó la demanda presentada en ejercicio de la acción consagrada en el artículo 84 del C. La Sala decide el recurso de apelación interpuesto por la parte actora. por la cual decide el recurso de apelación interpuesto contra la primera. 009 de 29 de mayo de 1986. en el sentido de modificarla en cuanto a las condiciones de su cumplimiento y confirmarla en lo demás. contra el auto de 11 de septiembre de 2003. ubicado en la vereda Mina Rica. para que se declare la nulidad de los siguientes actos administrativos: Resolución Núm. proferido por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. El auto recurrido . destinado económicamente a la producción y explotación de la industria agrícola y ganadera. se ordene la reliquidación del impuesto predial desde 1991. C. por la cual resuelve la queja remitida por la Personería Distrital y el recurso de reposición interpuesto contra la anteriormente citada. para tutelar el orden constitucional y jurídico. es rural y. en el sentido de corregirla. D. por la medio del cual se determina la existencia de infracción urbanística dentro del expediente de obra Núm. como es el caso de PRO-NIÑOS POBRES. invoca la sentencia C-426 de 29 de mayo de 2002 de la Corte Constitucional. A. y que por ello no existe término de caducidad alguno.. de la Sala de Obras y Urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá. AO 10 de 24 de abril de 2002. El acto No. piden las demandantes que se declare que el predio de su propiedad. Resolución Núm. 636 de 22 de noviembre de 2002. 12-48. I. 003 de 2002 respecto de la construcción ubicada en la carrera 2 No.

C. pues ello lleva a la fijación de un avalúo superior y al pago de sumas mayores por concepto de impuestos. de donde se desprende que el interés perseguido no es el altruista propio del contencioso general de nulidad. liquidó el avalúo del predio como urbano.G.A. acaecería un restablecimiento automático del derecho para la entidad accionante. que lo único que busca es preservar la legalidad en abstracto. dedujco. para que opere la caducidad de dicha acción. no continúe figurando con la calificación de urbano.A. sino el subjetivo y particular. de propiedad de las demandantes. lo que no ocurrió porque ya había caducado la acción. Los móviles de la demanda son de orden particular. concretamente que el predio Balsillas. y el 2 de julio de 2003. en el sentido de esto es. La misma está encaminada a la satisfacción de intereses subjetivos. Siguiendo la doctrina de los motivos y finalidades. la fecha deen que fue presentación dea la demanda: 2 de julio de 2003. situación que desvirtúa el propósito que enuncia el memorialista. hHaciendo uso de su facultad de interpretar la demanda. Por lo tanto. en relación con la cual encontróando que habían transcurridoeron máas de los 4 meses que prevé el artículo 136 del C. lo cual se había surtidoó el 16 de diciembre de 2002. contados desde la notificación personal al representante legal de la actora. El marco anterior indica que la aspiración de las actoras consiste en regresar a rural la calificación de su predio Balsillas. .El tribunal a quo consideróa que no obstante la tajante aseveración del actor. situación que era conocida por las demandantes desde 1991.C. entonces. del acto principal se irrogó a las demandadas un perjuicio. era lo propio demandar el acto administrativo controvertido en ejercicio de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho porque. la misma se cae de su peso debido a que de llegar a decretarse la nulidad pretendida. e que la acción incoada eras la de nulidad y restablecimiento del derecho. época en la cual el I. según la demanda. del último de los actos demandados. Pero la acción se tenía que haber promovido dentro del término de caducidad establecido por la ley. En consecuencia. rechazó la demanda por caducidad de la acción. individual y concreto.

y que ésta. de la que dice que goza de cosa juzgada implícita. 075 de 24 de febrero de 1999 expedido por la Jefe de la División Administrativa y Financiera. de cuya parte trae algunas citas. y que esta situación implica la aplicación de un impuesto predial mas alto. de allí que no es del caso entrar a demostrar requisitos relativos a la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. ni redes primarias de energía que permitan edificaciones. II. al tiempo que aduce nuevamente la sentencia C-426 de 29 de mayo de 2002 de la Corte Constitucional. a través del Concejo Municipal. imposibilitándose su urbanización y edificación. El Acuerdo demandado es un acto de contenido general que se refiere a la determinación del perímetro urbano de La Virginia y recoge un amplio sector al que no llegan los servicios públicos. más cuando la infraestructura de acueducto y alcantarillado. ni tampoco infraestructura vial. es . mediante el oficio núm. ³Hecho que recoge a todas las personas que se encuentran ubicadas en todo el perímetro demarcado. acueducto y alcantarillado.3. Ha de entenderse que no puede clasificarse el predio Balsillas como urbano. más aún teniendo en cuenta la situación económica que atraviesa el país. Aunque si bien es cierto que el Municipio de la Virginia. sin ser imparcial el tribunal a quo. ha sido desconocida por el a quo mediante el auto apelado. alcantarillado o servicio sanitario. Con el rechazo de la demanda se están analizando las consecuencias que de manera particular favorecerían a las demandantes. El recurso de apelación El apoderado de la actora impetró el recurso de apelación en cuya sustentación insiste en que la acción incoada es de simple nulidad. la destinación económica que tienen lo predios y la carencia de los servicios de infraestructura vial y de redes primarias de energía. en defensa de la legalidad. sin menoscabo de los intereses patrimoniales de los contribuyentes . pues la pretensión se refiere al quebrantamiento de las disposiciones que implica la vigencia del acuerdo demandado. a su vez. tiene como función establecer el perímetro urbano. no es menos cierto que esa delimitación debe ceñirse al marco de equidad ordenado por la Constitución y la ley. según la determinación de la Empresa de Servicios Públicos de La Virginia. No es un acto de contenido particular. no cubre el predio. a sabiendas de que no existen redes de acueducto.

el logro de un interés particular.un acuerdo del Concejo Municipal de La Virginia que se encuentra quebrantando disposiciones legales. AO 10 de 24 de abril de 2002. A ello se agrega que en el evento de que la demolición no se hubiere realizado. lo cual es una forma de restablecimiento automático del derecho del infractor. consistente en un tercer piso construido en el aislamiento posterior de la carrera 2. como si el acto anulado no hubiera existido. D.´ Que ³En efecto. y en consecuencia se ordenó la demolición de la obra constitutiva de dicha infracción. bajo el argumento de que no se busca la guarda del orden jurídico abstracto sino. 12-48. la anulación de los actos administrativos vuelven las cosas a su estado anterior. de donde de anularse los actos aquí demandados se llegaría automáticamente a la extinción o desaparición de la infracción urbanística que fue establecida mediante los mismos. Se considera 1. en virtud de los recursos de reposición y apelación respectivamente´. Que ³El Tribunal Administrativo de Risaralda rechazó la demanda presentada por ela apoderadoa judicial de la actoraMaría Isabel Mejía Marulanda y Dora Marulanda de Mejía. a una situación en que habría dede tenerse dicha infracción como si no hubiera existido. y que se está buscando así el restablecimiento del orden jurídico violado.C. decisión que fue confirmada por la Resolución Núm. Los actos cuya nulidad se persigue son de claro contenido particular y concreto. de la Alcaldía Local de la Candelaria.A. El a quem consideró al respecto que ³III. por el contrario. de su propiedad. pues mediante la Resolución Núm. y la providencia Núm.. se determinó la existencia de infracción urbanística dentro del expediente de obra Núm. de la Sala de Obras y Urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá.C. 12-48.´ 4. cual es el restablecimiento del derecho de éstala reclasificiación del predio Balsillas. pretensión que debe perseguirse a través del ejercicio de la acción consagrada en el artículo 85 del C. como rural. pues no puede ejecutarse una . es decir. No. AO 20 de 12 de julio de 2002 de la misma alcaldía local. 636 de 22 de noviembre de 2002. la orden respectiva quedaría sin fundamento alguno. 003 de 2002 respecto de la construcción ubicada en la carrera 2 No.

C. viola la normatividad constitucional y legal. folio 3 c. con base en la cual cabe decir que la naturaleza y características de las acciones se deduce de la ley. situación que a todas luces no es la del sub lite. Cconsejero Pponente doctor Manuel Santiago Urueta Ayola. sin lugar a equívocos. a menos de que se trate de medidas policivas de inmediato cumplimiento para garantizar la seguridad pública o ciudadana. de esa forma. por lo que debe declararse nulo y. no depende de los fines que pretenda el actor. IJ-5683. ppal. en sentencia de 4 de marzo de 2003. en cuanto de la misma se desprenden los fines y motivos que corresponden a cada una de ellas. ratificada por la Sala Plena de la Jurisdicción Contencioso Administrativao de esta Corporación. esto es.operación de esa índole sin que exista un acto administrativo en firme que así lo disponga. determinación que para ellas. Tal resolución conlleva. y no la de simple de nulidad. consagrada en el artículo 84 del C. pues en el evento contrario la acción que corresponde es la subjetiva.). como se afirma en la sustentación de la alzada. extendió el perímetro urbano del municipio quedando comprendido en esa nueva delimitación el mencionado predio. impersonal y . así el actor sostenga que no es esa su finalidad. A. como sería el caso de un siniestro o un incendio que haga necesaria la demolición para evitar que el siniestro se extienda. la acción que en este caso procede contra los actos objeto de la demanda es la de nulidad y restablecimiento del derecho. Eexpediente Num. El restablecimiento a que se ha hecho alusión se pretende a través del ejercicio de la acción de simple nulidad.. particulares sólo procede cuando la anulación del acto no implica el restablecimiento automático de un derecho particular y concreto. pues el uso de tales acciones en cada caso. además de representarles un mayor valor en la liquidación de los impuestos correspondientes. como es lo propio de todas las acciones judiciales. vía impugnativa que está dirigida contra los actos administrativo de carácter general. sino de las reglas que fijan su procedibilidad. mediante Acuerdo Núm. de nulidad y restablecimiento del derecho. El expediente muestra que el Concejo Municipal de la Virginia. Por consiguiente. 009 de 29 de mayo de 1986 (v. su finca regrese nuevamente a ser tenida como rural. un restablecimiento económico y no. las cuales ha condensado esta jurisdicción en la teoría de los fines y motivos de las acciones. el restablecimiento del orden jurídico violado. y que en relación con la acción de simple nulidad contra los actos administrativos.

los actos mediante los cuales se expide. un interés para la comunidad de tal naturaleza e importancia. en especial cuando se encuentre de por medio un interés colectivo o comunitario. de alcance y contenido nacional. la precitada acción contenciosa popular de anulación puede proceder contra actos de carácter particular. la demanda en su contra sólo es procedente a través de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho.abstracto. porque la demanda de nulidad fue presentada el 142 de juliomayo de 20031999 (v. de modo que entre este evento y . los de patentes. en aras de garantizar la prevalencia del derecho sustancial. los actos administrativos que ordenan la expropiación de predios urbanos a que se refieren los incisos 2 y 3 del artículo 22 de la Ley 9 de 1989. con incidencia trascendental en la economía nacional y de innegable e incuestionable proyección sobre el desarrollo y bienestar social y económico de gran número de colombianos «´ (Sent. por ello mismo. como ³Los actos electorales concretos. folio 126 c. los certificados de dibujos o modelos industriales. exp. modifica o cancela un permiso. debe el juzgador interpretarla y analizar si se dan o no los presupuestos para la viabilidad de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho prevista en el artículo 85 ibídem. comporte un especial interés. Daniel Suárez Hernández). que vaya aparejado con el afán de legalidad. ppal. 009 de 1986. Consejero Ponente: Dr. núm. los relativos a las cartas de naturaleza. interpretada como de nulidad y restablecimiento del derecho. dentro de los que no se encuentra incluido el Acuerdo Municipal Núm. cuando esa clase de ordenamientos entrañan una violación continua y permanente de la legalidad objetiva que afecta a la comunidad entera. no se ejerció dentro del término de caducidad que consagra el numeral segundo del artículo 136 del C. las resoluciones de adjudicación de baldíos expedidas por el INCORA.C. A. pues. no convierte per se la demanda en inepta. No obstante lo anterior.A. o cuando la situación de carácter individual a que se refiere el acto. expedido por el Concejo Municipal de La Virginia y. de 29 de octubre de 1996. concesión o licencia ambiental de una actividad que afecte o pueda afectar el medio ambiente. autorización. Pero el hecho de que se haya invocado el ejercicio de la acción pública de nulidad consagrada en el artículo 84 del C. se insiste. la acción incoada. los de certificados de marca. S-404. En el caso objeto de estudio. C.) y el acto que puso fin a la vía gubernativa demandado fue notificado a la actora proferidoel 16 de diciembre de 2002.

la presentación de la demanda transcurrieron más de los cuatro (4) meses en mayo de 1986.. Sus antecedentes Se reseña en dicha sentencia que el señor Luc Claude Simon Schneekloth. mediante la cual se denegó el amparo de tutela solicitado por Luc Claude Simon Schneekloth en nombre de la persona jurídica Pro Niños Pobres. inclusive. para que caduque la acción de nulidad y restablecimiento del derecho´. Sección Segunda Subsección ³A´. para que se le dé trámite a la demanda de nulidad incoada por aquél. por tanto.C. en contra de la Sección Primera de la misma Sala del Consejo de Estado. a partir del Auto del 2 de septiembre de 2003 dictado por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. por las razones anotadas en la parte considerativa de esta providencia. La sentencia de tutela 1. según las previsiones de la Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional.En su lugar. decretar la nulidad de todo lo actuado en el proceso contencioso administrativo adelantado por la persona jurídica extranjera Pro Niños Pobres. CONCEDER el amparo solicitado por el tutelante y.A. señalados en el artículo 136 del C. en representación de la persona jurídica Pro Niños Pobres. SEGUNDO. y en ella resolvió ³PRIMERO: REVOCAR la sentencia del 29 de abril de 2004 dictada por la subsección A. en el proceso de acción de tutela adelantado por el representante legal de la persona jurídica Pro Niños Pobres. interpuso acción de tutela contra de la Sección Primera del Consejo de Estado con fundamento en que el 2 de julio de 2003 presentó demanda de acción de nulidad simple contra las resoluciones AO 10 del 24 de abril y AO 20 del 12 de julio de 2002 de la Alcaldía Local de la Candelaria y N° 636 del 22 de noviembre de 2002 de la Sala de Obras . La decisión En la misma la Corte Constitucional revisó el fallo de tutela adoptado por el Consejo de Estado.´ 2. Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado. Sala de lo Contencioso Administrativo.. se confirmóará el auto apelado. II. Conforme con esalass consideraciones expuestas.

pues la persona jurídica que representa. Al efecto adujo que al confirmar el auto de 2 de septiembre de 2003 del Tribunal de Cundinamarca. desconocieron la única pretensión de la acción de nulidad. 3.artículo 44 de la Constitución Política -. en el caso del Auto del Consejo de Estado objeto de impugnación. Consideraciones de la sentencia Los siguientes son los apartes centrales de las consideraciones que precedieron al pronunciamiento anotado. el tribunal incurrió en desconocimiento de la cosa juzgada constitucional. que declaró exequible el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo. se ve obligada a demoler un hogar destinado a la protección de niños de bajos recursos económicos. por las cuales se impone una sanción por infracción urbanística. que tiene efecto erga omnes en su calidad de cosa juzgada constitucional. al acceso a la administración de justicia y los derechos de los niños. desconocieron la jurisprudencia constitucional en la materia. afectada por las decisiones judiciales que se impugnan. Lo que se debate El conflicto jurídico de la referencia plantea dos interrogantes teóricos y uno práctico. cuando la pretensión es exclusivamente el control de la legalidad en abstracto del acto. mediante la orden que se imparta para que se admita y se dé trámite a la acción de nulidad interpuesta. Procedencia de la acción de tutela contra providencias judiciales . por último. a saber: ³2. por cuanto desconoce la Sentencia C-426 de 2002. que rechazó la demanda.y Urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá D. 3. El problema práctico es determinar si. y. atentaron contra los derechos de los niños . ¿Es procedente la acción de tutela para impugnar una decisión judicial calificada como vía de hecho? ¿Incurre en vía de hecho la decisión judicial que ignora el contenido de la parte resolutiva de una sentencia de constitucionalidad? Los anteriores son los problemas teóricos a que se enfrenta la Sala. lo cual era lo que él perseguía.C.. en donde la Corte Constitucional señaló que la acción de nulidad también procede contra actos de contenido particular y concreto. Por ello dichas autoridades interpretaron abusivamente las pretensiones de la demanda. Por ello solicitó que se protegieran los derechos al debido proceso. el Consejo de Estado incurrió en vía de hecho.

Estos. son los argumentos que sin estar expresamente consignados en la parte resolutiva.de manera excepcional. lo que ocurre cuando el funcionario decide. la jurisprudencia posterior a 1992.) El condicionamiento..para proteger derechos fundamentales vulnerados por providencias judiciales que arbitrariamente desconocen el ordenamiento jurídico.) . una agresión grosera y brutal al ordenamiento jurídico... se encuentran lógica y jurídicamente fundidos con ella de modo que comparten una unidad de raciocinio inescindible. ante el reconocimiento de que tras la apariencia de una providencia judicial puede esconderse una arbitrariedad. por su misma esencia.. Vía de hecho por desconocimiento del contenido de la parte resolutiva de una sentencia de constitucionalidad (. Caracas 1... hasta el punto de que. dicho condicionamiento participa del carácter obligatorio de la decisión. Universidad Central de Venezuela. 192).. del contenido ³La conducta del juez debe ser de tal gravedad e ilicitud que estructuralmente pueda calificarse como una µvía de hecho¶. la Corporación ha establecido que los apartes de las providencias que tienen la virtud de producir efectos erga omnes son la parte resolutiva de la sentencia y los segmentos de la parte considerativa que constituyen el fundamento de la decisión. la actividad del juez o funcionario respectivo..)2. p. se abstenga obcecadamente de verificar siquiera la gravedad de la acusación.) . Ciertamente.. esta Sala reitera la posición tantas veces defendida por la Corte según la cual. Derecho Administrativo. pierde legitimidad y sus actos. la Corte Constitucional morigeró en su jurisprudencia el carácter absoluto que todavía muchos pretenden darle al principio de la intangibilidad de la cosa juzgada. anexo o accidental al fallo de exequibilidad que la Corte profiere.. y goza. pues.. puesto que participa. Antonio Barerra Carbonell) 2 Art.. que comúnmente se denominan ratio decidendi.La jurisprudencia de la Corte Constitucional ha sido enfática en afirmar que. en principio.(. se han µdesnaturalizado¶.. o actúa con absoluta falta de competencia o de un modo completamente arbitrario e irregular que comporta. aplicando parcialmente el texto de la Carta.. si no como un puro hecho material.. si la parte resolutiva de la providencia contiene un condicionamiento que especifica el entendimiento que debe dársele a la norma. 2º C.. desprovisto de toda justificación jurídica" (JEAN RIVERO. (.984.. Consejo de Estado. ante la denuncia por violación de un derecho fundamental como consecuencia de haberse incurrido en una vía de hecho. como lo anota Jean Rivero. resulta contrario al ordenamiento jurídico colombiano que. .. el juez de tutela se escude en la prevalencia de la cosa juzgada y. (. según la jurisprudencia del H.. de la obligatoriedad integral de aquél. según el mismo Rivero.P. (.. 4. 1 . "su actuación no aparece más como el ejercicio irregular de una de sus atribuciones. apoyada en parte por los fallos del mismo Consejo de Estado -tribunal en donde se acuñó el término ³vía de hecho´reconoció que sólo de manera excepcional es posible acudir a la acción de tutela para impugnar decisiones judiciales que lo sean únicamente en apariencia1. las providencias judiciales no pueden ser impugnadas por vía de acción de tutela.P. la acción de tutela procede . Así pues.) No obstante. no es algo aledaño.´ (Sentencia T-442 de 1993 M. en consecuencia. con lo cual.

contraría la decisión de la Sentencia C-426 de 2002(. M. a partir de la interpretación de la demanda.) Tal como lo advierte la parte resolutiva del fallo. pese a que la pretensión era de simple nulidad..P. Sin embargo. si el actor no incluyó en el texto de su libelo pretensión alguna vinculada con la manera en que habría de restituirse el derecho afectado y de cómo podrían recomponerse los intereses afectados.. no existe razón para desconocerle el interés por el orden jurídico y privarlo del acceso a la administración de justicia. Esta conducta.... la acción de nulidad del acto particular procede cuando la pretensión es el control de legalidad abstracto del mismo. pues al tenor de lo dispuesto en ésta.) Sobre el mismo particular.. como se dijo.).P. (. se deducía que la misma pretendía el restablecimiento del derecho. (..) 5. (Sentencia T-832 de 2000 M.) .judicial que le es propio. 243) y desatiende el clarísimo e imperativo mandato del legislador estatutario. pese a que las pretensiones de la demanda no incluían la de restablecimiento del derecho. Por lo anterior. (.. José Gregorio Hernández Galindo) (. Esta Sala encuentra que tal decisión (confirmar el rechazo de la demanda) contraría el contenido de la parte resolutiva de la Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional..P.. es preciso recordar que la Sentencia C-426 de 2002 se pronunció sobre los efectos de la decisión de nulidad en el contenido de la realidad fáctica al advertir que la acción de nulidad interpuesta contra actos administrativos de carácter particular no habilita al juez contencioso para 3 4 Sentencia T-1181 de 2000. ³[d]esconocer tal mandato vulnera abiertamente la propia Constitución (art. Rodrigo Escobar Gil .. en los términos establecidos en dicha providencia..(. la acción de simple nulidad puede ser interpuesta contra actos administrativos de contenido particular cuando la pretensión de la misma sea la simple nulidad del acto. mal pudieron los jueces inferir una pretensión oculta con el fin de rechazar la demanda.. Análisis del caso particular. Existencia de vía de hecho (. dado que sus pretensiones iban dirigidas exclusivamente a obtener la anulación de los actos administrativos emitidos por la autoridad distrital..). y éstos términos prescriben que ³si la pretensión procesal del administrado al acudir a la jurisdicción se limita tan sólo a impugnar la legalidad del acto administrativo. José Gregorio Hernández Galindo Sentencia C-426 de 2002 M. con las consiguientes responsabilidades para el funcionario o corporación que obre en tal sentido´3..) De lo dicho por el Consejo de Estado se tiene que el tribunal confirmó el rechazo porque. el demandante estructuró su demanda según los cánones de la acción de simple nulidad.. los jueces la desecharon con el argumento de que tal sería el efecto de declarar la nulidad del acto. por la fútil consideración de que la violación alegada provenga de un acto de contenido particular y concreto que también afecta derechos subjetivos´4 (subrayas de la Sala ).incurre en arbitrariedad por desconocimiento de una disposición vinculante el funcionario judicial que toma una decisión por fuera de esa preceptiva.. Ello por cuanto que. En el caso particular.

a partir del cuarto mes de haber quedado en firme el acto administrativo que se impugna. Ejecutoriada esta providencia. (. Notifíquese La anterior providencia fue leída.. JUAN ALBERTO POLO FIGUEROA MARTELO Presidente GABRIEL EDUARDO MENDOZA . III. RESUELVE CONFÍRMASE el auto de 11 de septiembre de 2003. la Sección Primera del Consejo de Estado incurrió en una vía de hecho al desconocer el contenido de la decisión de la Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional. que se refiere a la procedencia de la acción de nulidad contra actos administrativos de contenido particular. C. proferido por el Tribunal Administrativo de Risaralda. interpretada como de nulidad y restablecimiento del derecho. en el presente asunto. la demanda presentada por la apelante en ejercicio de la acción consagrada en el artículo 84 del C. devuélvase al Tribunal de origen. discutida y aprobada por la Sala en su sesión de 30 de enero 17 de agosto de 20040. A. los efectos jurídicos se hacen definitivos. por el cual rechazó por caducidad de la acción. dictado en el proceso contencioso administrativo adelantado por el peticionario de la referencia. proferido por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. Sección Primera.. ya que. Posición de la Sala Por lo expuesto. esta Sala considera que en el Auto del 5 de febrero de 2004.pronunciarse sobre el derecho por virtud de aquél consolidado. de 10 de septiembre de 1999.) Por todo lo anterior. el Consejo de Estado en Sala de lo Contencioso Administrativo.

la vía de hecho en la jurisprudencia contencioso administrativa. inviabilidad de la sentencia de tutela en referencia. 1. MENDOZA MARTELO PIANETA RAFAEL E. La acción de tutela contra providencias judiciales Los artículos 11 y 40 del Decreto 2591 de 1991 establecían la procedibilidad de la acción de tutela contra providencia judiciales. a lo que en ella se decide y con relación al fin que persigue. Caducidad. las conclusiones de la Sala y lo que aquí se resuelve. La acción de tutela podrá ejercerse en todo tiempo salvo la dirigida contra sentencias o providencias judiciales que pongan fin a un . OSTAU DE LAFONT Estará referida a los siguientes tópicos: La acción de tutela contra providencias judiciales.OLGA INÉS NAVARRETE BARRERO AYOLA CAMILO ARCINIEGAS ANDRADE Presidente MANUEL SANTIAGO URUETA OLGA INES NAVARRETE BARRERO GABRIEL E. la providencia objeto de la sentencia. a sus fundamentos. así: ³Artículo 11. en cuanto a su objeto.

la autonomía de los jueces. fueron declaradas inexequibles en sentencia C-543 de 19925 luego de un extenso y detenido examen normativo. Esa norma y el artículo 40. pues. (. e incluso los criterios del Constituyente Primario6 y el derecho comparado sobre el punto. cuya actuación podrá ser impugnada ante la correspondiente sala o sección Tratándose de sentencias emanadas de una sala o sección. Artículo 40.).´ La primera de tales disposiciones fue demandada en acción de inconstitucionalidad.. sobre la base de que el artículo 11 del Decreto 2591 de 1991 quebranta los preceptos constitucionales no tanto por introducir un término de caducidad sino por permitir que se ejerzan acciones de tutela contra sentencias amparadas por el principio de la cosa juzgada. será competente para conocer de la acción de tutela el superior jerárquico correspondiente. amenacen o vulneren un derecho fundamental. habiendo concluido que: Sentencia C-543 de 1º de octubre de 1992. que declaró inexequibles los artículos 11. la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado. proferidas por los jueces superiores. en especial el de la cosa juzgada. la tutela deberá interponerse conjuntamente con el recurso procedente (. por unidad de materia. 6 De lo dicho por la Asamblea Constituyente de 1991 sobre el punto. 12 y 40 del decreto 2591 de 1991. Parágrafo 1º.proceso. reglamentario de la acción de tutela. en la sentencia se reseña lo siguiente: ³³« Existió. ³Cuando las sentencias y las demás providencias judiciales que pongan término a un proceso. cuya actuación podrá ser impugnada ante la sala plena correspondiente de la misma corporación. Cuando el derecho invocado sea el debido proceso. los tribunales. Cuando dichas providencias emanen de magistrados.. la cual caducará a los dos meses de ejecutoriada la providencia correspondiente. conocerá la sala o sección que le sigue en orden.) La tutela no procederá por errónea interpretación judicial de la ley ni para controvertir pruebas..La actuación de tutela contra tales providencias judiciales sólo procederá cuando la lesión del derecho sea consecuencia directa de ésta por deducirse de manera manifiesta y directa de su parte resolutiva. en el seno de la Asamblea Constituyente la plena convicción sobre el verdadero entendimiento del artículo aprobado: se consagraba la acción de tutela como forma nueva de protección judicial de los 5 . se hubieren agotado todos los recursos de la vía judicial y no exista otro mecanismo idóneo para reclamar la protección del derecho vulnerado o amenazado.. conocerá el magistrado que le siga en turno. jurisprudencial y doctrinario de los aspectos concernientes a esa cuestión.

Que hayan sido negadas proposiciones tendientes a consagrar de modo expreso tal limitación no supone que el Constituyente hubiese elevado a norma constitucional la tesis contraria a la que tales propuestas hubiesen deseado plasmar literalmente. además de lo ya expuesto en materia de caducidad.´ Del artículo 40. se hubiesen agotado todos los recursos en la vía judicial y no exista mecanismo idóneo para reclamar la protección del derecho vulnerado o amenazado¶. Como puede percibirse de la transcripción que antecede. específicamente dijo: ³En su texto se consagra que la tutela cabe contra las sentencias y demás providencias judiciales que pongan término a un proceso. pero tal cosa no acontece y el deber de la Corporación consiste en guardar la integridad y supremacía de la Constitución tal como ella es. inherente a los fundamentos constitucionales del ordenamiento jurídico.´ (. Esto genera una obvia e inescindible unidad normativa entre ella y el artículo 11.si la Corte Constitucional encontrara que el artículo 86 de la Carta prevé ese remedio extraordinario contra los fallos de los jueces. la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado. es decir.. desde luego aplicada en este evento como mecanismo transitorio supeditado a la decisión definitiva que adopte el juez competente´. probablemente acogiendo la tesis del informe-ponencia citado en el sentido de que su inclusión no era necesaria.... pero no contra las decisiones dictadas por los jueces para resolver sobre los litigios a su cargo. con la única salvedad del perjuicio irremediable. por cuanto excede el alcance fijado por el Constituyente a la acción de tutela (artículo 86). los tribunales. quebranta la autonomía funcional de los jueces (artículos 228 y 230). µcuando la lesión del derecho sea consecuencia directa de éstas por deducirse de manera manifiesta y directa de su parte resolutiva. perteneciente al mismo decreto del cual hacen parte las normas demandadas. disposición que establece la competencia especial para conocer sobre acciones de tutela cuando esta sea ejercida contra sentencias proferidas por los jueces superiores. además de lesionar en forma grave el principio de la cosa juzgada. goza de autoridad para retirar del ordenamiento jurídico las disposiciones que se oponen a su preceptiva. hallado contrario a la Constitución. No desconoce la Corte la existencia del artículo 40.. como su intérprete auténtica. rompe la estructura descentralizada y autónoma de las distintas jurisdicciones (Título VIII).³De las razones anteriores concluye la Corte que no procede la acción de tutela contra ninguna providencia judicial. Esta norma contraviene la Carta Política.) ³. obstruye el acceso a la administración de justicia (artículo 229). así lo declararía sin titubeos. (. derechos. . impide la preservación de un orden justo (Preámbulo de la Carta) y afecta el interés general de la sociedad (artículo 1º). razón por la cual. El rechazo de ellas apenas significa la improbación de textos determinados. la procedencia de la acción contra sentencias se encuentra allí impropiamente condicionada. pero de ninguna manera sería lícito inferir de dicha negativa la actual vigencia de un ´mandato implícito´en el que pueda apoyarse la tutela contra los proveídos judiciales´. puesto que la materia que constituye núcleo esencial de los preceptos no es otra que la examinada en este fallo.. la procedencia de la acción de tutela contra sentencias judiciales.) Conclusión forzosa de las consideraciones que anteceden es la inconstitucionalidad del artículo 11 del Decreto 2591 de 1991.

La expresión "otro mecanismo idóneo" permite concluir. por su naturaleza y finalidades (artículo 86 de la C. en este aspecto la norma parte de un supuesto inconstitucional: el de la existencia de medios no judiciales para evitar el cumplimiento de las sentencias. lo cual hace manifiesta su oposición al artículo 86 de la Constitución. en el cual se encuentran comprendidos todos los recursos y medios judiciales que autoriza la ley. estas tres condiciones para que proceda la acción de tutela contra las sentencias o las providencias judiciales que pongan fin a un proceso infringen abiertamente el orden constitucional. El legislador al expedir el precepto pretendió conservar -por lo menos formalmente. contiene la decisión sobre la litis a que llegue el juez luego de considerar los hechos y el derecho y no puede ser objeto de racional valoración sin tener en cuenta las consideraciones en que se funda. enunciado que contraría flagrantemente el principio fundamental de orden jurídico-político acogido en el artículo 113 de la Carta sobre separación de funciones entre las ramas del poder público y. estatuído en los artículos 228 y 230 de la Constitución. Lo dicho resulta confirmado si se repara en una contradicción esencial resultante de admitir que proceda la tutela contra sentencias o providencias judiciales que pongan fin a un proceso: si la tutela es un mecanismo subsidiario o supletorio. que pudiera existir para evitar la demandada violación o amenaza del derecho fundamental.) sólo puede prevenir o remediar directamente la vulneración o amenaza del derecho fundamental mas no declarar la existencia o inexistencia del derecho. vista la condición anterior. según queda demostrado. mediante un fallo que. En esta parte resolutiva se "declara" la existencia o inexistencia del derecho y no le es dable al juez de tutela. luego.´ Habiendo desaparecido del ordenamiento jurídico la normativa con la que el legislador trató de incluir las providencias judiciales en los actos susceptibles de la acción de tutela. es decir.N. y existiendo claras y precisas razones axiológicas y jurídicas de . La parte resolutiva de las sentencias. por sustracción de materia. no tiene operancia en la hipótesis la subsidiariedad prevista en la Constitución Política. como se colige de precedentes contenidos de este fallo.lo que consiguió fue adicionar una nueva instancia a las actuaciones procesales ya cumplidas. toda vez que -como ya se ha visto. sino también una providencia definitiva que puso fin al mismo. como pretende la condición examinada. según se ha señalado. de nuevo. pues. desvirtuar la decisión declarativa que por competencia constitucional y legal le corresponde a la autoridad judicial. no puede declarar lo contrario el juez de tutela. La tercera condición que trae el parágrafo se refiere a que "no exista otro mecanismo idóneo para reclamar la protección del derecho vulnerado o amenazado".La primera condición para que proceda es la de que tendrá lugar únicamente "cuando la lesión del derecho sea consecuencia directa de éstas (las providencias judiciales) por deducirse de manera manifiesta y directa de su parte resolutiva". si lo uno hizo el juez que profirió la decisión que se revisa. La segunda condición que trae el parágrafo indica que sólo procederá cuando "se hubieren agotado todos los recursos en la vía judicial". el postulado de autonomía judicial. que se trata de un mecanismo no judicial. pero no pudo lograrlo desde el punto de vista material.el carácter subsidiario de la acción de tutela. Así. es clara su improcedencia cuando ya se han producido no sólo un proceso.

. pág. dice la obra de Eduardo J.. y quienes ponen fin o deciden con carácter de verdad y de forma definitiva los litigios jurídicos entre ellas. la parte vencida no parará en mientes para hacer uso de la acción de tutela. no puede haber nuevas opciones de revisión del proceso.). Couture. 16ª reimpresión de la 3ª edición. en este orden de elementos.´ Además de resultar temeraria por lo claramente infundada y contraria a la cosa juzgada constitucional. expuestas por la Corte Constitucional de manera contundente. pretendiendo tornarla incluso en una instancia más del proceso respectivo. hará que se les vea como potenciales vulneradores de los derechos fundamentales y como dispensadores precarios o provisionales de justicia. Donde hay cosa juzgada hay jurisdicción y donde no hay cosa juzgada no existe función jurisdiccional´. 7 . una vez agotados todos los momentos procesales. sino que también amenazaría la estabilidad y confianza judicial. enfática y coherente en la sentencia reseñada. póstuma. Buenos Aires. representado en la necesaria certidumbre de las decisiones judiciales. la piedra de toque del acto jurisdiccional. ³ELEMENTOS DEL DERECHO PROCESAL CIVIL´. insistir en cobijar las providencias judiciales con la acción de tutela utilizando el atajo irregular e inadecuado de la vía de hecho. pues en palabras de esa sentencia ³. los recursos extraordinarios previstos en la ley.rango constitucional que las sustraen imperativamente de dicha acción. y ³La cosa juzgada es.43. es claro e indudable que con fuerza de cosa juzgada constitucional la acción de tutela no procede contra providencias judiciales. amén de que con la ilusión de revertir la situación jurídica adversa que le ha sido definida y el afán de acudir a todos los medios a su alcance. concluidas las instancias de verificación jurídica sobre lo actuado y surtidos.la misma idea de justicia sugiere la de un punto definitivo a partir del cual la sentencia no pueda ser modificada. en condiciones procesales que no están pensadas ni diseñadas para examinar controversias jurídicas y administrar justicia en condiciones normales. en cuanto la posibilidad de que así suceda compromete en alto grado la prevalencia del interés general (artículo 1º C.N. en la medida en que puede originar una desconfianza ciudadana generalizada en las decisiones judiciales de los procesos ordinarios y en la actuación de los respectivos jueces. como la práctica lo ha demostrado. más aun si no le genera costo alguno. es introducir inconstitucionalmente una circunstancia que no sólo derogaría la característica fundamental de la función jurisdiccional: la cosa juzgada7 y la consecuente seguridad jurídica. ediciones DEPALMA. pues en lugar de vérseles como los dispensadores de justicia y protectores de los derechos de las personas. si eran procedentes. erosionando de esa forma la autoridad de los órganos judiciales. Habiéndose llegado a él. 1990.

a la luz de la Constitución. son los mismos jueces encargados de fallar los procesos ordinarios los que. Téngase presente que. de un sistema jurídico que contemple un momento procesal definitivo en el que. agravadas por el perentorio término de diez (10) días dentro de los cuales tiene que resolverse sobre la demanda de tutela. no existe ninguna garantía de menor error judicial y. tal como lo estatuye el Decreto 2591 de 1991. que pueden conducir a que la administración de justicia colapse y se reduzca a una actividad precaria. no es menos falible la del juez que actúa en sede de tutela que la del juez encargado de fallar en los procesos ordinarios. En estas circunstancias. en tanto manifestó: ³Agréguese a lo dicho que. Tales implicaciones y cuestionamientos justamente aparecen advertidos por la misma Corte Constitucional en la sentencia C-543 de 1992 que se ha venido comentando. para que deba concluirse que con fuerza de cosa juzgada constitucional las providencias judiciales no son. El acceso a la administración de justicia (artículo 229 de la Constitución) requiere. evacuados los que se definen. sus competencias para efectos de tutela no están distribuidas por especialidades. menos cuando el ordenamiento jurídico colombiano no lo . si de naturaleza humana hablamos. Pero. implica que los jueces vayan resolviendo los asuntos puestos a su consideración de tal modo que. Repárese en que. dispone que conozca de la acción contra sus providencias otra sala. necesariamente encargada de administrar justicia en un ramo diferente. por lo cual es cuando menos inverosímil suponer que si un determinado juez actúa dentro del proceso ordinario está en capacidad de lesionar los derechos fundamentales por su equivocación o por su dolo. de perfecta protección de los derechos cuando se defiende la tutela contra sentencias como única fórmula para implantar la justicia supuestamente ignorada en el proceso. se suman razones prácticas de enorme inconveniencia y claramente previsibles a la luz de la experiencia. puedan prestar atención a nuevos procesos. más aún. causando simultáneamente daño al interés general. con certeza. por mandato expreso del Constituyente tienen bajo su responsabilidad la decisión de las demandas de tutela. además. y con ello pierda credibilidad ante los administrados.´ De modo que a las razones jurídicas y axiológicas expuestas.que en manera alguna garantizan que la decisión del juez de tutela pueda ser mejor o más acertada que la del juez natural del asunto. pero que no corren tales riesgos las sentencias que ese mismo juez profiera cuando lo haga a propósito de las acciones previstas en el artículo 86 de la Constitución. las resoluciones que se profieran sean aptas para la concreción de los derechos. para que en efecto tenga utilidad. la disposición del artículo 40 de dicho estatuto. menos aún. Los pleitos interminables acaparan y obstruyen el aparato judicial y por lo tanto impiden a otras personas acceder a la administración de justicia. lo cual permite que en gran parte de los casos se acuda en ejercicio de esta acción ante un juez de especialidad diferente al de conocimiento. cuando se trate de sentencias emanadas de salas especializadas de los tribunales. no deben y no pueden ser objeto de acción de tutela.

prevé y tiene para todas las jurisdicciones un haz de mecanismos ordinarios y extraordinarios a fin de subsanar cualquier yerro en que por su condición humana puedan cometer los jueces e incluso reparar el perjuicio que con ellos llegaren a causar a las partes interesadas, aún en relación con los derechos fundamentales, mecanismos que en la citada sentencia incluso se precisan. En manera alguna se pretende, con esta posición, conferirle el carácter de valor absoluto al principio de la seguridad jurídica, en el entendido de que para defenderlo deban sacrificarse otros valores, igualmente importantes, como la paz, la convivencia pacífica, la existencia de un orden social justo o la justicia misma, sino que, por el contrario, lo que se quiere poner de presente en este pronunciamiento es el hecho de que la realización de esos valores depende de ese principio, pues sin seguridad jurídica no puede haber estado de derecho, y sin éste menos aún puede garantizarse la efectividad de los fines esenciales del Estado señalados en el artículo 2 de la Constitución Política, entre los que se encuentra, precisamente, la protección de los derechos fundamentales de todas las personas. La seguridad jurídica que está implícita en la cosa juzgada no es un valor en sí y para sí sino un medio para alcanzar la justicia, la armonía y la convivencia social. 2. La vía de hecho en la jurisprudencia contencioso administrativa. La vía de hecho es un concepto originario de la jurisprudencia y la doctrina francesas, en las cuales está referida a la actividad administrativa, de allí que se tenga como uno de los medios, formas o manifestaciones de dicha actividad, junto con los actos jurídicos (acto administrativo y contrato estatal, entre otros), las operaciones administrativas, las omisiones e incluso los hechos administrativos, estando definida por el carácter práctico o material de la actividad administrativa respectiva, carente de todo procedimiento y fundamento jurídico que le dé legitimidad y lesiva de derechos económicos o de libertades individuales, razón por la cual no está amparada de la presunción de legalidad que cobija a otras formas sustancialmente similares, como la operación administrativa, que al igual que aquélla es una actividad material o práctica, pero que contrario a la misma sí tiene soporte jurídico, ya que está legitimada por una decisión previa contenida en un acto administrativo en firme o por una norma legal o reglamentaria que la autoriza.

La jurisprudencia de esta Corporación tiene dicho que ³Para que pueda hablarse de vía de hecho, debe estar claro ante los ojos del juzgador que la actuación administrativa se ejercite sin facultad legal, o sin el respeto del procedimiento que para dicho obrar ha establecido la ley´8; y que ³Las VIAS DE HECHO son operaciones materiales, totalmente extrañas a las que por la ley le están permitidas a la administración, y a través de ellas se amenaza ora la propiedad privada, ora las libertades públicas´9. Justamente a ello se debe la denominación de vía de hecho, pues ésta es eso, un puro hecho que realiza la Administración, y es por esa circunstancia que se le tiene como fuente de responsabilidad extracontractual del Estado en cuanto puede darse como un hecho administrativo o una ocupación temporal o permanente de inmueble por causa de trabajos públicos o por cualquier otra causa. Se trata de un proceder del Estado en desarrollo de la actividad administrativa en el cual éste prescinde de las formalidades legales y las razones o circunstancias previstas en la ley para su ejecución, es decir, despojada de todo fundamento jurídico que la legitima, mediante la cual afecta derechos patrimoniales o libertades constitucionales, como cuando ocupa un predio de propiedad privada para construir una obra prescindiendo del respectivo proceso de expropiación y pago previo de la indemnización; o ejecuta un acto administrativo que debiendo ser previamente notificado al afectado, no lo fue, o se priva de la libertad a una persona sin orden previa de autoridad competente o sin que se den las circunstancias para que proceda sin dicha orden. Por ello la doctrina francesa, por ejemplo en voces del tratadista André De Laubadére, señala que hay vía de hecho cuando en el cumplimiento de un acto material, la Administración comete una irregulridad burda que atenta contra una libertad o contra una propiedad privada. Es así una irregularidad administrativa de un tipo particular: i) se refiere a los actos materiales de ejecución; ii) supone una irregularidad grave, burda, que puede referirse a la misma medida de ejecución, bien porque está viciada, o la decisión jurídica es gravemente ilegal;y iii) supone un atentado contra el derecho de propiedad o contra una libertad pública10. Jean Riveró, vocero también de esa doctrina, sostiene que la Administración en el
Sentencia de 16 de noviembre de 1989, expediente núm. 4964-199, Sección Tercera, consejero ponente doctor ANTONIO J. DE IRISARRI R. 9 Sentencia de 27 de agosto de 1994, expediente núm. 8765, Sección Tercera, consejero ponente doctor Julio Cesar Uribe Acosta. 10 De Laubadére André, ³MANUAL DE DERECHO ADMINISTRATIVO´, págs. 59 y 60.
8

ejercicio de sus prerrogativas puede provocar un grave atentado a las libertades y a las propiedades, de modo que su actuación aparece, más que como el ejercicio irregular de una de sus atribuciones, como un puro hecho material desprovisto de toda justificación11. En lo que concierne a la doctrina hispanoamericana se tiene que el español Garrido Falla la señala como una terminología importada de Francia, y que los supuestos para que se de son: i) incompetencia manifiesta, y ii) prescindencia total o absoluta de procedimiento legalmente establecido o de las normas que contienen las reglas esenciales para la formación de la voluntad de las autoridades. La equipara al acto nulo de pleno derecho12. En tanto que el argentino Agustín Gordillo la considera equivalente a la hipótesis de inexistencia de acto administrativo o de ³acto administrativo inexistente´, de modo que el juez puede así declararlo13. De allí, entonces, que cuando se está ante actuaciones o decisiones formales, esto es, puramente jurídicas, como el acto administrativo o el contrato estatal, la ley, la jurisprudencia y la doctrina acuden a figuras distintas para tratar situaciones notoria u ostensiblemente carentes de las formalidades y fundamentos normativos aplicables al caso, tales como la inexistencia del acto jurídico de que se trate o causales de nulidad con una graduación especial: grave o muy grave, o absoluta o de pleno derecho, etc. Sería el caso de la actuación de un funcionario que carece en absoluto de competencia sobre el asunto, o la decisión que se profiere con prescindencia total del correspondiente procedimiento o las formalidades de ley ( v. gr. la imposición de una sanción sin trámite alguno del procedimiento disciplinario o policivo administrativo ), o con ausencia total de los motivos de hecho o de derecho que lo pueden justificar; o de objeto o cosa en el caso del contrato estatal. En tales casos, es claro que hay ausencia de alguno de sus elementos de existencia o de la esencia del respectivo acto jurídico y por ende se considerará como inexistente, o nulo absolutamente, como en efecto lo ha hecho la jurisprudencia colombiana cuando se han dado tales circunstancias.

Riveró Jean, ³DERECHO ADMINISTRATIVO´, pág. 192 Garrido Falla, Manuel. ³TRATADO DE DERECHO ADMINISTRATIVO´, PAG. 504 13 Gordillo, Agustín. ³TRATADO DE DERECHO ADMINISTRATIVO´ , 1ª edición colombiana, Biblioteca Jurídica Dike, pág. XI-21.
12

11

Por consiguiente, trasladar a la actividad jurisdiccional el concepto de vía de hecho delineado en la jurisprudencia y en la doctrina del derecho administrativo referida a la actividad del Estado en sede administrativa, como lo ha pretendido la Corte Constitucional en su sentencia de tutela aquí reseñada, pese a ser forzada e inadecuada, significaría que para que una actuación o pronunciamiento de un juez constituya vía de hecho debe darse con prescindencia total de competencia, o de todo procedimiento o formalidades o fundamentos de hecho y/o derecho respectivos, o sin motivación alguna cuando deba ser motivada, por cuanto de una parte se trata de una actividad formal o enteramente jurídica, de donde en el caso de que se den pronunciamientos con prescindencia de tales aspectos sencillamente no habría providencia judicial alguna, se estaría ante inexistencia del correspondiente acto jurisdiccional o ante causales de nulidad procesal claramente reguladas en la Ley, y que en cuanto sean de las insaneables pueden ser declaradas en cualquier tiempo por el juez de la instancia. No puede, entonces, hacerse radicar o consistir la vía de hecho en discrepancias interpretativas o en juicios de legalidad y constitucionalidad, pues de lo contrario sería desnaturalizar el concepto y por esa vía instaurar una instancia más o un recurso extraordinario de facto sobre el debate del respectivo proceso y el examen del fondo del asunto. 3. La providencia objeto de la sentencia En el presente caso, la Corte Constitucional ha pretendido juzgar, sin tener competencia alguna para ello, el auto de 5 de febrero de 2004 de la Sección Primera de esta Sala, atrás citado, bajo los parámetros de la noción administrativista de la vía de hecho, apartándose incluso de la connotación que ella ha acuñado de esa expresión14 y con la cual ha intentado revertir su
14

La Corte Constitucional en Sentencia T-567 de 19998, señaló como las clases de defectos en la actuación que configuran una vía de hecho, los siguientes: ³...una providencia judicial constituye una vía de hecho cuando (1) presente un grave defecto sustantivo, es decir, cuando se encuentre basada en una norma claramente inaplicable al caso concreto; (2) presente un flagrante defecto fáctico, esto es, cuando resulta evidente que el apoyo probatorio en que se basó el juez para aplicar una determinada norma es absolutamente inadecuado; (3) presente un defecto orgánico protuberante, el cual se produce cuando el fallador carece por completo de competencia para resolver el asunto de que se trate; y, (4) presente un evidente defecto procedimental, es decir, cuando el juez se desvía por completo del procedimiento fijado por la ley para dar trámite a determinadas cuestiones. En suma, una vía de hecho se produce cuando el juzgador, en forma arbitraria y con fundamento en su sola voluntad, actúa en franca y absoluta desconexión con la voluntad del ordenamiento jurídico.´´ Además, en sentencia T-055 de1994, indicó: ´´Tradicionalmente se ha señalado la existencia de los siguientes elementos para la configuración de una vía de hecho en la actuación estatal: 1) una operación material, o un acto, que superan el simple ámbito de la decisión, 2) un juicio sobre la actuación que desnaturaliza su carácter jurídico, lo cual implica una mayor gravedad que la que se deriva del simple juicio de ilegalidad y 3) una grave lesión o amenaza contra un derecho fundamental.´´

inaplicó el artículo 40 del Decreto 2591 de 1991 por considerarlo manifiestamente opuesto a la Constitución Política al desconocer la cosa juzgada y la autonomía de los jueces consagrada en el artículo 230 de la Constitución Política. entre otras razones jurídicas. justamente. en numerosos pronunciamientos anteriores a la sentencia C. lesiva de un derecho patrimonial o una libertad del demandante. por un juicio sobre la legalidad que hace la Corte Constitucional con respecto a dicha providencia. lo cual no le está permitido a esa corporación. o sin fundamentación normativa alguna.comentada sentencia C-543 de 1992. lo cual es. vendría a ser una actuación arbitraria. y ni siquiera en los acuñados por la misma Corte Constitucional. razonamientos o argumentaciones jurisprudenciales. generando el peor de los mundos sobre el punto al sustituir una situación regulada. surtida por fuera y con prescindencia de las formalidades de ley. pues la situación aducida por ella corresponde a un problema de interpretación jurídica y por ende de confrontación de dos posiciones. situación que se mide en términos de corrección o acierto en la valoración del asunto a la luz de los criterios en juego. lo opuesto de las actuaciones ³arbitrarias´. lo que de haberse hecho hubiera tenido que ser demostrado. la acción de simple nulidad puede ser interpuesta contra actos administrativos de contenido particular cuando la pretensión de la misma sea la simple nulidad del acto´. o carente de toda motivación debiendo ser motivada o con incompetencia absoluta. es decir. 15 .543 de 1994. pero sucede que nada de ello se le endilga a dicha providencia. y ni siquiera se insinúa. pues éstas lo son por ser irreflexivas. por un concepto que siendo preciso en el derecho administrativo tornó en indeterminado en los términos en que lo trasladó a la administración de justicia. grosera. Así las cosas. en tanto es señalada por la Corte Constitucional como vía de hecho en los términos administrativistas no sería una providencia judicial. ni encuadra en forma alguna en los moldes administrativistas de la vía de hecho. la providencia referida. pues al tenor de lo dispuesto en ésta. sino que esa condición ³arbitraria´ se le atribuye por que ³tal decisión contraría el contenido de la parte resolutiva de la Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional. apartadas de todo razonamiento argumentativo. aunque inaplicable 15 por lo manifiestamente opuesta a la Constitución Política como era . y nada de eso se evidencia en la actuación de la Sección Primera de esta Sala en comento. caprichosas. El Consejo de Estado. pues éste deja abierta la puerta para que de manera improcedente el juez de tutela se adentre en el examen del fondo del asunto y nada le impide para que esgrima como vía de hecho lo que no esté conforme con su juicio .

no hay vía de hecho en el proceder de dicha Sección. Por lo demás. pues ni ésta tiene competencia para hacer tales enjuiciamientos. Por contraste. Por consiguiente. en la cual hay conceptos y mecanismos apropiados para tratar y corregir o sancionar los procederes o pronunciamientos que se aparten ostensiblemente de los cánones de la recta justicia. No se puede proveer sobre algo que . ni tampoco hay correspondencia en grado alguno de las razones en las que la Corte Constitucional finca la mal traída vía hecho que le atribuye a la providencia objeto de su exorbitante fallo de tutela. ni apartarse razonadamente de las directrices jurisprudenciales de esa Corporación.1. Inviabilidad de la referida sentencia de tutela 4. en caso de que ello se dé. luego no puede tener efecto jurídico alguno. y no es de recibo que así se le califique por el hecho de que la Corte Constitucional considere que se opone a una sentencia suya. a la administración de justicia. 4. por demás susceptible de interpretación jurídica.De modo que ni resulta apropiado trasladar una figura o concepto administrativista. es per se una decisión arbitraria. y como tal -por definición y los claros fundamentos jurídicos expuestos.se encuentra fuera del alcance de la acción de tutela. la sentencia de tutela en comento carece en absoluto de objeto. y por ende referido a la actividad administrativa del Estado. tanto es así que ni siquiera se aduce por el accionante como tampoco por esa Corporación la ocurrencia de alguno de los supuestos o elementos ya mencionados que la pueden constituir. con las que determinan esa figura en la doctrina y la jurisprudencia del derecho administrativo. no sobra reiterar que no hay asomo o viso alguno que dicha providencia sea arbitraria o carente de toda fundamentación normativa en sus diferentes elementos. En cuanto al objeto de la misma Como ha quedado precisado y según se observa en la reseña que de ella se hizo. la providencia de la Sección Primera objeto de dicha sentencia es una providencia judicial. que por lo demás hizo tránsito a cosa juzgada. aun admitiendo en gracia de discusión que esa figura -vista en la perspectiva administrativista que ahora aduce la Corte Constitucionalquepa darse en la actividad de los jueces.

esto es. decretos con fuerza de ley allí especificados y decretos legislativos± cuando sean llevados a su examen mediante los mecanismos que se indican. (. A la Corte Constitucional se le confía la guarda de la integridad y supremacía de la Constitución. Los fallos que la Corte dicte en ejercicio del control jurisdiccional hacen tránsito a cosa juzgada constitucional. como en este caso la pretendida vía de hecho.) 4. cumplirá las siguientes funciones: (. Ninguna autoridad podrá reproducir el contenido material del acto jurídico declarado inexequible por razones de fondo.no existe. y de los proyectos de leyes estatutarias. 213 y 215 de la Constitución. titulado ³CONTROL INTEGRAL Y COSA JUZGADA CONSTITUCIONAL´. 8. 5.) 7.leyes..´ Según tales disposiciones. Decidir sobre las demandas de inconstitucionalidad que presenten los ciudadanos contra los decretos con fuerza de ley dictados por el Gobierno con fundamento en los artículos 150 numeral 10 y 341 de la Constitución. Esa es la decisión que le compete tomar a la Corte Constitucional en los procesos respectivos. tanto por su contenido material como por vicios de procedimiento en su formación.. En cuanto a sus fundamentos En lo que aquí interesa.2. y por ende es el contenido que por definición tienen la parte resolutiva de las correspondientes sentencias. Decidir definitivamente sobre la constitucionalidad de los proyectos de ley que hayan sido objetados por el Gobierno como inconstitucionales. a la Corte Constitucional le corresponde decir o declarar si son constitucionales (exequibles) o inconstitucionales (inexequibles) los actos jurídicos referidos en ellas . Decidir sobre las demandas de inconstitucionalidad que presenten los ciudadanos contra las leyes. si los mantiene como parte del ordenamiento jurídico o los retira de tal ordenamiento. los artículo 241 y 243 de la Constitución Política señalan: ³Artículo 241. mientras subsistan en la Carta las disposiciones que sirvieron para hacer la confrontación entre la norma ordinaria y la Constitución. Para el efecto el artículo 46 de la Ley 270 de 1996. Decidir definitivamente sobre la constitucionalidad de los decretos legislativos que dicte el Gobierno con fundamento en los artículos 212. en los estrictos y precisos términos de este artículo. Con tal fin.. tanto por su contenido material como por vicios de procedimiento en su formación. establece que ³En desarrollo .´ ³ARTICULO 243. 4. bajo ninguna de las dos perspectivas: la administrativista y la acuñada por la Corte Constitucional.. por su contenido material o por vicios de procedimiento en su formación.

La parte motiva constituirá criterio auxiliar para la actividad judicial y para la aplicación de las normas de derecho en general. ya sea por vía de acción. en tanto que la de las segundas se proyecta como jurisprudencia legal y criterio auxiliar para los operadores de las jueces. así como el carácter de criterio orientador de las normas legales enjuiciadas por ella. y según la normativa citada la única interpretación de una ley que obliga de manera general es la que hace el Congreso de la República. Así quedó precisado en el artículo 48 de la Ley 270 de 1996. de la Constitución Política. pero la interpretación de unas y otras se ubican en planos o niveles distintos. como quiera que sólo la de las primeras constituyen jurisprudencia constitucional y tiene carácter vinculante dada justamente su atribución de ser guardiana de la integridad del Estatuto Supremo. ALCANCE DE LAS SENTENCIAS EN EL EJERCICIO DEL CONTROL CONSTITUCIONAL. Es claro que dicha confrontación comporta forzosamente la facultad de interpretar tanto las normas constitucionales como las normas de orden o jerarquía legal objeto del respectivo enjuiciamiento. tiene carácter obligatorio general. cuyo único interprete por vía de autoridad es el Congreso de la República en virtud del artículo 150. la Corte Constitucional deberá confrontar las disposiciones sometidas a su control con la totalidad de los preceptos de la Constitución´.del artículo 241 de la Constitución Política.´ (subrayas de la Sala) La interpretación por vía de autoridad a que alude la norma transcrita es justamente la de las normas constitucionales. en la cual examinó mediante control previo de constitucionalidad la citada ley 270. tal como resultó de la sentencia C-037 de 1996: ³ARTICULO 48. en la sentencia C-037 de 1996. numeral 1. lo que a su vez la erige en interprete por autoridad de sus respectivas disposiciones. La interpretación que por vía de autoridad hace. numeral 1º. . de revisión previa o con motivo del ejercicio del control automático de constitucionalidad. Las sentencias proferidas en cumplimiento del control constitucional tienen el siguiente efecto: 1. y así lo dejó en claro la misma Corte Constitucional al igual que el carácter obligatorio de la interpretación constitucional. la interpretación de las normas constitucionales. al prescribir. Las de la Corte Constitucional dictadas como resultado del examen de las normas legales. sólo serán de obligatorio cumplimiento y con efecto erga omnes en su parte resolutiva. esto es.

únicamente en lo que se relaciona con la ley. en sus providencias. sea en la parte motiva o en la parte resolutiva. En ese orden de ideas.´ De otra parte. no es constitucionalmente factible que la interpretación de la ley examinada que se haga en la sentencia de constitucionalidad tengan carácter obligatorio. hace que ella sea la responsable de interpretar con autoridad y de definir los alcances de los preceptos contenidos en la Ley Fundamental. pues de otra forma no está garantizada la imparcialidad de la administración de justicia. para ejercer el control normativo que le corresponde.). y así lo define el artículo 150-1 de la Carta.P. esto es. sólo están sometidos al imperio de la ley´. sin que interese la parte de la sentencia en la cual se incluya esa interpretación de la ley. Ello es válido. De lo anterior se desprende de manera lógica que.ha sido clara en definir que la labor de la Corte Constitucional. y menos para los jueces.En la referida sentencia la Corte Constitucional sostuvo que ³La jurisprudencia como se verá más adelante . encaminada a guardar la supremacía y la integridad de la Carta (Art. el artículo 230 de la Constitución Política señala que ³Los jueces. del cual no está demás advertir que es uno de los pilares de la democracia y del Estado de Derecho que surge con ésta. las llamadas sentencias de exequibilidad condicionadas16 no son sino aquellas que cuya parte resolutiva se acompaña de un elemento de la parte 16 Las sentencias condicionadas es una especie de las que la doctrina constitucional denomina sentencias moduladas. los principios generales del derecho y la doctrina son criterios auxiliares de la actividad judicial´. con lo cual se consagra el principio de independencia o autonomía de los jueces. pues el Constituyente sólo los sometió al imperio de la ley y les dio la jurisprudencia como criterio auxiliar de su actividad. 241 C. (sentencia C-122 de 1999) . pero no en lo que atañe al texto constitucional. además de la equidad. la jurisprudencia. y tienen origen en la jurisprudencia constitucional europea y de ellas dice la Corte Constitucional que ³al igual que otros tribunales constitucionales. Por lo tanto. como lo hace la norma que se estudia. que sólo el Congreso de la República interpreta por vía de autoridad. pues a la incompetencia de la Corte Constitucional para imponer con fuerza normativa su interpretación de la ley se suma la inequívoca autonomía de los jueces frente a la jurisprudencia en general. amplía el ámbito de las llamadas sentencias condicionadas o portadoras de restricciones específicas que ya son objeto de estudio y clasificación en el derecho constitucional de los países europeos y de algunos de América Latina´. salvo la constitucional como atrás se precisó. y que ³La equidad. resulta abiertamente inconstitucional el pretender. los principios generales del derecho y la doctrina.

es decir. pues de suyo la aplicación de las normas y los correspondientes rubros jurisprudenciales es sustancialmente un acto de interpretación de las mismas frente a las circunstancias del respectivo proceso. según se precisará más adelante. luego sólo a ellos les corresponde interpretarla y en cada caso. con el pretexto de interpretar una norma constitucional. además de que ello devendría en usurpación de una atribución privativa del Congreso de la República. esta Sala encuentra que es vinculante con fuerza de cosa juzgada y de manera erga omnes sólo la parte resolutiva en estricto sentido. En este caso. sean de la Corte Constitucional o de la misma Sala como juez supremo de constitucionalidad que también lo es por competencia residual. . esto es. específicamente en el artículo 237. resulta incompatible con la autonomía de los jueces atrás anotada. A lo anterior se agrega que la socorrida condición de la sentencia anotada es equívoca. es decir. la decisión que se adopte en las sentencias de control de constitucionalidad.motiva. sin perjuicio de tener como criterio orientador la jurisprudencia que sobre la misma se profiera por las distintas jurisdicciones. Por lo tanto. quienes por mandato del artículo 230 de la Constitución Política sólo le deben obedecimiento a la ley. al declarar que una determinada disposición de orden legal resulta exequible en tanto se asuma en determinado sentido o con un específico alcance. que se identifica como la condición de la exequibilidad. quien se acoja a esa condición como criterio orientador deberá a su vez interpretarla para el caso concreto. claras y unívocas. de acuerdo a una específica interpretación de las varias que le da la Corte Constitucional. darle carácter obligatorio erga omnes a esa interpretación suya. esto es en igualdad de condiciones y jerarquía de dicha Corte respecto de los actos que le ha asignado el Constituyente. que constituyan jurisprudencia constitucional de una u otra Corporación judicial. entre ellas la de la misma Corte Constitucional. numeral 2. como en efecto lo hace dicha corporación. lo que se ha hecho es interpretar una norma de rango legal y de la órbita de la jurisdicción contencioso administrativa. de modo que pretender. de la Constitución Política. y las razones inescindibles. Además. de esa decisión que correspondan a interpretación de normas constitucionales. tanto que incluso deviene en un concepto indeterminado.

contenida en la sentencia C-426 de 2003. y menos constituir por ello vía de hecho. la sentencia C-426 de 2003 únicamente es de obligatorio cumplimiento y acatamiento en cuanto declaró exequible el artículo 84 del C.C. mientras que el juez de acción de tutela ni es juez natural del asunto ni tiene competencia para asumir el conocimiento del mismo. con sus respectivas secciones. según lo señala el Código Contencioso Administrativo en armonía con el Código de Procedimiento Civil en sus disposiciones pertinentes. es obligatoria de manera general. que es la que adquiere carácter de cosa juzgada y obligatoriedad erga omnes.3. sólo está sometida al imperio de la ley y ésta manda que sólo la parte resolutiva de las sentencias de control de constitucionalidad. luego no es viable lógica y jurídicamente que la providencia objeto de la sentencia de tutela se oponga a la atrás citada por no estar acorde con tal condición. por constituir interpretación de una norma legal. es decir. el juez del conocimiento del asunto. en tanto que la condición agregada a la misma apenas le podría servir como criterio orientador. De ser . sea en virtud de la instancia por el grado funcional o por la prosperidad de los recursos extraordinarios. respecto de su decisión Infundadamente y con absoluta incompetencia la sentencia de tutela dice decretar la nulidad de todo lo actuado en el proceso contencioso administrativo donde se profirió la providencia tutelada.A. de lo cual emerge que la sentencia de tutela comentada está fundada en un supuesto jurídicamente inexistente e imposible. puede tomar tal decisión sobre los procesos bajo su conocimiento.En consecuencia. pues las sentencias condicionadas no están previstas o autorizadas en la Constitución Política y son incompatibles con los precisos términos en que ésta y la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia le han encomendado a la Corte Constitucional la guarda de la integridad y supremacía de aquélla. que no obliga. 4. y no respecto de su interpretación que a título de condición adicionó a esa decisión. pues sólo el juez natural. pues la misma no pasa de ser parte de las consideraciones de dicha sentencia y como tal contiene una interpretación de una norma legal y no de una norma constitucional. en cualquiera de los alcances comentados. le debe obedecimiento únicamente a la decisión de declarar exequible el artículo 84 del C. que no es otra que la decisión o la disposición adoptada por el juez.C.A. Como quiera que esta Sala.

le está vedado. en el sentido de que ³El juez de tutela. orden de la que no son pasibles los jueces porque con ello se quebrantaría el artículo 228 de la C. a menos que resuelva incurrir en violación manifiesta de la Constitución. Y esto es apenas consecuencia de precisos ordenamientos superiores. fue proferida dentro del expediente AC-10203. Y es que.4 En relación con el fin que persigue Con la pluricitada sentencia de tutela la Corte Constitucional ordena que se le dé trámite a la demanda de nulidad incoada por Luc Claude Simon Schneekloth en nombre de la persona jurídica Pro Niños Pobres. cuando sus derechos fundamentales constitucionales han sido vulnerados o se encuentran amenazados por la acción u omisión de cualquier autoridad pública.P. el fallo de tutela no puede salirse del límite fijado en el artículo 86 de la C.. la aquí glosada sentencia de tutela tampoco es viable en nuestro ordenamiento jurídico para dejar sin efecto el interlocutorio de la Sección Primera objeto de la misma. sometidos como están al imperio de la ley (artículo 230 del la C. como se dijo antes. la correspondiente sentencia se proferirá en el sentido de que la autoridad actúe o se abstenga de hacerlo. en ningún caso puede ejercer una función suplantadora de otro juez.P.) dirimirán las contiendas luego de realizar una labor interpretativa de las normas jurídicas. que consiste en mandar que el funcionario acusado ³actúe o se abstenga de hacerlo´. 17 . el cual prescribe que el funcionamiento de la administración de justicia es autónomo ya que en virtud de tal autonomía los jueces. 4. consejero ponente doctor Nicolás Pájaro Peñaranda. Así las cosas. por tanto ninguna aptitud tiene para cambiar la situación jurídica definida mediante dicho proveído. le usurparía su función pública.P. si bien es cierto que toda persona está facultada para incoar la acción que consagra el artículo 86 de la C. los principios generales de derecho y la doctrina´. la jurisprudencia.. por resultar imposible jurídicamente impartirle ordenes a fin de que dirima un conflicto de intereses o litigio judicial en determinado sentido. tomando como criterios auxiliares de su actividad judicial la equidad.. conducta merecedora de reproche a la luz de normas especializadas del ordenamiento jurídico. y mucho menos cuando éste obra en ejercicio de mandatos constitucionales y con el propósito de salvaguardar la ley de leyes dentro de un especial marco de competencia constitucional. Y al juez de tutela.juez de constitucionalidad específica o excepcional no puede pasar a ser juez común u ordinario y despojar a éste de su autonomía y de su jurisdicción. por ende. dictar sentencia de reemplazo porque con ello suplantaría al juez competente y. asimismo. Al punto vale reiterar lo dicho por la Sala en providencia de 29 de julio de 200417. si la solicitud elevada debe prosperar.P. En efecto. no es menos evidente que este tipo de pronunciamiento no puede dirigirse a un Juez de la República en relación con su función de administrador de justicia. caso en el cual. según las previsiones de la La citada providencia de 29 de julio de 2004.

la jurisdicción asegura la continuidad del orden jurídico. por cuanto de suyo da por admisible dicha demanda. y el subjetivo. citando a WACH. sin que persiga restablecimiento o reparación alguna. modificando.´18 18 COUTURE J. se hace efectivo en las sentencias judiciales. propio de la normatividad. en este caso concreto persigue una quimera por cuanto de dársele trámite a dicha demanda se llegaría a un pronunciamiento jurídicamente irrelevante a la luz de las consideraciones de la misma sentencia C-426 de 2002. es esencialmente teleológica´. y agrega que ³La jurisdicción por la jurisdicción no existe. Esto asegura no sólo la continuidad del derecho. . el derecho reconocido en las leyes. según lo propio de esa función. que corresponde a la operación mental efectuada por el fallador. en ese sentido. en cuyo fondo lógico hay un silogismo que tiene como premisa mayor la norma general y abstracta de la ley.Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional. definiendo. pues de otra forma no podrían declarar o dar el derecho con efecto de cosa juzgada. que es propiamente el proceso considerado en sentido jurídico. Cit. que se constituye en mandato concreto. a más de ser inaceptable e improcedente en el contexto normativo comentado y constituir una abierta intromisión en las competencias de los órganos de la jurisdicción contencioso administrativa. como la de proceso. Op. en tanto justamente se determinan por la aptitud que una y otros tienen de producir efectos jurídicos. Eduardo. o extinguiendo situaciones jurídicas. Sólo existe como medio de lograr un fin´. integrado por las varias etapas que la ley contempla. En la atrás citada C-543 de 1992 la Corte Constitucional dijo que ³La sentencia no es simplemente un documento suscrito por el juez sino el resultado de una génesis que tiene lugar en dos planos diversos: el objetivo. El tratadista Couture dejó dicho en su obra. lo que sólo le corresponde examinar en todos sus aspectos a dichos órganos. dado que lo pretendido por él es el control de legalidad en abstracto. En el despliegue jerárquico de preceptos. 43 y 44. sino también su eficacia necesaria. un medio de producción jurídica. Es. pags. Que ³El fin de la jurisdicción es asegurar la efectividad del derecho. que ³La idea de jurisdicción. lo cual está por fuera del contenido y la razón de ser de la función jurisdiccional y de los actos jurisdiccionales. por premisa menor los hechos controvertidos y por conclusión la parte resolutiva del fallo. obligatorio para quienes fueron partes dentro del proceso´ (subrayas de la Sala). El derecho instituido en la Constitución se desenvuelve jerárquicamente en las leyes. lo cual.

según los artículos 82 del C. en su orden. tiene como fin permitir a los ciudadanos y a las mismas autoridades solicitar la anulación de las actos administrativos. respectivamente. según los artículos 228 de la Constitución Política y 37 del C. cuando ello sea procedente. se le pasa a considerar como si nunca hubiera existido. . Se ejerce por el Consejo de Estado.C. es decir.A. de P. y es sabido que la anulación es la desaparición o supresión del mundo jurídico del respectivo acto. deber dictar sentencia de fondo en todos los casos puestos a su conocimiento. en la cual justamente enseña que ³Por contenido de la jurisdicción se entiende la existencia de un conflicto con relevancia jurídica que es necesario decidir mediante resoluciones susceptibles de adquirir autoridad de cosa juzgada. (. que ³Las sentencias ejecutoriadas serán obligatorias para los particulares y la administración´. prevista en el artículo 84 ibídem. pág. a fin de restaurar el ordenamiento jurídico que se considere alterado por los efectos jurídicos de alguno de tales actos.tunc ).). inclusive.C.. que el derecho sustancial debe tener prevalencia y el juez. En lo que hace a la acción de nulidad. y que ³La sentencia que declare la nulidad de un acto administrativo tendrá fuerza de cosa juzgada erga omnes. lo cual está en concordancia con lo atrás citado de la obra de COUTURE.. que para poder darlo como restaurado o recuperado esa desaparición se produce desde el momento del nacimiento del acto anulado (ex . Cuando se habla de litigio se habla de una controversia o conflicto que tiene relevancia jurídica.´. 36. su objeto es ³juzgar las controversias y litigios administrativos originados en la actividad de las Entidades Públicas. los Tribunales Administrativos y los Juzgados Administrativos de conformidad con la Constitución y la ley.´19 En virtud de ello es que los artículos 174 y 175 del Código Contencioso Administrativo señalan. La que niegue la nulidad pedida producirá cosa juzgada erga omnes pero sólo en relación con la causa petendi juzgada.. aunque no haya ley exactamente aplicable al caso controvertido. las controversias que se originen en actos políticos o de Gobierno´. De otra forma no se recobraría la armonía o la legalidad perseguida. pues 19 Ibídem. y de las personas privadas que desempeñen funciones propias de los distintos órganos del Estado.. como su nombre lo indica.En el caso de la jurisdicción contencioso administrativa. que tiene la vocación de trascender en las situaciones o relaciones jurídicas.

quedarán sin efecto en los pertinente los decretos reglamentarios. y su presunción de legalidad por ese tiempo se mantendría.A. esto es. en términos de crear. los actos administrativos serán obligatorios mientras no hayan sido anulados o suspendidos por la jurisdicción en lo contencioso administrativo´ (destaca la Sala) . no existente antes de su expedición. y sólo puede ser acto administrativo en cuanto sea acto jurídico. a una opinión. establezca que ³Cuando por sentencia ejecutoriada se declare la nulidad de una ordenanza o de un acuerdo intendencial. que tiene relevancia jurídica. desaparecerá para los administrados y para la Administración la posibilidad de ser afectados positiva o negativamente por su eventual aplicación. señala que ³Salvo norma expresa en contrario. De allí que el artículo 175 del C. comisarial. Si se trata de actos administrativos generales. a un mero deseo. anular un acto administrativo es suprimir la situación jurídica que contiene.C. adicionar o extinguir una situación jurídica. Por tanto. sea general o particular. mientras existió seguiría proyectándose aún después de su anulación. en todo o en parte. etc. sino una realidad jurídica. modificar.la situación jurídica creada por el acto. distrital o municipal. una entelequia. Dejan de ser obligatorios. No puede darse la nulidad de acto administrativo sin que los efectos jurídicos que produce o la situación jurídica (general o particular) que le es consustancial desaparezca. El acto administrativo no es un mero nombre. declarar. a su vez. Lo que sustancialmente se anula es la situación jurídica (general o particular) que contiene todo acto administrativo. volver a la situación jurídica anterior a él. Pensar el acto administrativo sin efectos jurídicos es reducirlo a un acto moral. Recuérdese que la anulación de un acto administrativo es la consecuencia de que se llegue a desvirtuar judicialmente la presunción de legalidad que le es propia.´ En tanto que el artículo 66 ibídem. con lo que de todas formas genera o define una situación jurídica nueva. y de suyo es la razón de ser o el fin de la acción de nulidad en cuanto forma de restablecer la legalidad interrumpida por el acto anulado.

estaría sujeta a la connotación que cada juez le dé en su leal saber y entender. Dentro de esa parte motiva se lee en el punto 7. impide de plano que pueda utilizarse el contencioso de simple anulación como medio para revivir nuevamente la posibilidad de reclamar. el hecho de que no se haya reclamado en tiempo el reconocimiento de una situación jurídica individual afectada por un acto administrativo. el restablecimiento del derecho presuntamente afectado´. la segunda consideración transcrita es un contrasentido. en aras de la certeza y seguridad jurídica. entendido bajo la aludida condición.A. bajo la condición de que ³siempre y cuando se entienda que la acción de nulidad también procede contra los actos de contenido particular y concreto. en últimas.Si es particular. de allí que si. hipotéticamente. por vía judicial. En realidad. de donde es antitética a la luz de las características y efectos de la acción de nulidad y acto. por lo cual. se restablecerá la situación subjetiva y concreta anterior a él. En la sentencia C-426 de 2002 la Corte Constitucional declaró exequible el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo. De otra parte. (subrayas de la Sala) La primera condición anotada está montada sobre una expresión que conceptualmente resulta equívoca en el contexto respectivo. en los términos de la parte motiva de esta . tal y como fue subrogado por el artículo 14 del Decreto 2304 de 1989. de suerte que lo concerniente a su aplicación derivaría en un problema de interpretación epistemológica de dicha expresión. habrá de aclararse que cuando no se promueva la acción de nulidad y restablecimiento del derecho dentro del término de caducidad fijado en la ley.C. y se demanda un acto de contenido particular y concreto a través de la acción de simple nulidad. la sentencia que acoge la pretensión de nulidad del acto no abre la posibilidad para que el sujeto afectado pueda entrar a solicitar la reparación del daño antijurídico derivado de dicho acto. se le reconociera un fundamento normativo. que: ³Asimismo. sería el resultado de las discrepancias que surjan en las interpretaciones conceptuales que se haga de la expresión ³en abstracto´.24. de allí que sea posible el restablecimiento del derecho particular o subjetivo vulnerado. control de legalidad en abstracto. esto es. toda violación que se llegare a invocar del artículo 84 del C. cuando la pretensión es exclusivamente el control de la legalidad en abstracto del Sentencia´.

y el momento en que nació a la vida jurídica. lo que puede ser abstracto es la situación jurídica que se examine en tanto los primeros son actos reglas por contener situaciones abstractas e impersonales. concretas. sea que se trate de unos u otros. según el artículo 138 del C. Ahora bien.desconoce las implicaciones del acto administrativo sobre el orden jurídico. y así lo tiene reiterado la jurisprudencia de esta Sala. o el uso no desviado de las atribuciones propias. Nada de ello se puede verificar sin valorar las circunstancias pertinentes en relación con el acto administrativo específico que se enjuicia. la veracidad de la motivación. pues las causales de nulidad previstas en el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo están referidas justamente a la génesis o nacimiento del mismo. esto es. es decir las que le sirven de fundamento y lo determinan. el cual debe estar adecuadamente individualizado.1. en lo que hace al fundamento del control . Así ha de hacerse sea que se cuestione la conformidad del acto con las normas en que debería fundarse. el control de legalidad jurisdiccional de todos ellos se debe hacer examinando las circunstancias o condiciones fácticas y/o jurídicas que se dieron en el momento de expedición o formación del respectivo acto administrativo. el respeto de la forma regular de expedición.4. Al respecto de tales observaciones se hacen las siguientes precisiones. mientras que los segundos.A. 4. de los derechos de audiencia y de defensa. las cuales en todo caso implica considerar las circunstancias o razones de derecho pertinentes. visto desde el punto de vista de sus fundamentos. examinando la conformidad del acto administrativo sometido a su juicio con las normas superiores que le sirven de fundamento sustancial y formalmente considerado. Síguese de ello que en sede jurisdiccional no puede examinarse la legalidad sin atender o juzgar en concreto las circunstancias que enmarcaron y determinaron su expedición. y como tal se ejerce tanto sobre actos administrativos generales o regla y particulares. se tiene que el control de legalidad que ejerce la jurisdicción contencioso administrativa sobre los actos administrativos se da de una sola forma. de modo que desde el punto de vista de su objeto.C. ya sean puramente de derecho o fácticas. Luego desde ese punto de vista no siempre puede ser abstracto el objeto del control de legalidad. la competencia de quien lo profirió.. como es sabido. En cuanto al control de legalidad en abstracto de que habla la condición anotada. Por lo tanto. contienen situaciones jurídicas individualizadas o subjetivas.

esto es. el contentivo de situaciones jurídicas impersonales. esto es. según lo establece el artículo 175 del C. hubiera implicado analizar los hechos constitutivos de la infracción urbanística.de legalidad éste tampoco puede ser en abstracto. y que de manera improcedente se ha pretendido. personal y concreta. con el ordenamiento jurídico. y por tanto si debe o no permanecer en él. el control de legalidad que se le hubiera podido hacer. la conducta del actor y las circunstancias que la rodearon. de persona. es decir. Si se mira desde el contenido de la finalidad del control de legalidad y del contenido de su resultado. etc. como se dijo. esto es. que hicieron parte de las condiciones de su formación. dejando de lado la unidad que se conforma entre un acto administrativo específico y sus condiciones de expedición. a una situación jurídica determinada. de haber sido demandado en tiempo. la sentencia que resulte de ese control declarará o negará su nulidad. pues implica exoneración de la correspondiente responsabilidad administrativa. de la situación jurídica general o particular enjuiciada.C. serán igualmente particulares o subjetivos. En el caso del acto administrativo objeto de la providencia tutelada. pues indefectiblemente debe arribar a una y otra declaración. se tiene que. No es posible el control de legalidad haciendo abstracción. modo. serán generales o impersonales. lugar. Por ello. El sólo hecho de que se anule esa infracción es ya de por sí un restablecimiento del derecho. éste busca establecer la conformidad o compatibilidad del acto administrativo encausado. a la luz de las normas pertinentes.A. y . del cual precisamente hacen parte los actos administrativos regla o generales. No es posible ejercer el control de legalidad por esta jurisdicción haciendo abstracción de sus efectos. atrás comentado. a menos que se entienda como tal el control tendiente a preservar o restablecer el orden jurídico en abstracto. por lo que también se les denomina efectos abstractos. con lo segundo desaparecerá la situación jurídica contenida en el acto. si el acto es general. por lo tanto la valoración jurídica de esa conducta. Es decir. De allí que desde esa perspectiva el control de legalidad tampoco puede ser en abstracto. incluso con fuerza de cosa juzgada. de fin. y a unas circunstancias de tiempo. que los efectos de su nulidad. pues necesariamente debe estar referido a un acto administrativo determinado. pero si es particular. y de todos modos tendrá efectos jurídicos. que para este caso sería la desaparición de la infracción urbanística declarada en cabeza del actor y sus consecuencias. esto es.

La extinción de éste.cualquiera de ella tiene efectos sobre los destinatarios . que no afecte la situación jurídica general o individual . con fuerza de cosa juzgada en tanto van a estar contenidas en una sentencia. pues igual que aquél es también un acto jurídico. lo cual sería ya un beneficio personal obtenido por la nulidad del acto administrativo. No puede existir un acto administrativo sin que implique una situación jurídica. sin que exista el acto administrativo mediante el cual se le declaró electo. por cualquier forma. no cabe un acto jurisdiccional sin efecto jurídico. ¿ Podría seguirse considerando al actor responsable de la infracción urbanística determinada en el acto administrativo que tardíamente ha pretendido impugnar. no es otra cosa que la extinción de aquélla.creada o contenida en el acto administrativo sub júdice en acción de nulidad. y no otra cosa. es sustancialmente el acto administrativo en tanto acto jurídico. pues es de su esencia que así sea. también es un control imposible por cuanto no puede haber sentencia de acción de nulidad que no declare si anula o no dicha situación jurídica. esto es. Obviamente que no. más sí esa nulidad se diera por llegarse hipotéticamente a concluir que no hubo tal infracción ?.indeterminados o individualizados . ³los actos administrativos serán obligatorios mientras no hayan sido anulados o suspendidos por la jurisdicción en lo contencioso administrativo´. Piénsese por ejemplo cómo podrá darse o subsistir la condición de alcalde de quien fue elegido como tal.C. sin que exista el acto administrativo mediante el cual se le reconoció la respectiva prestación social.del acto. que la contenga. con la diferencia sustancial de que los efectos de éste son de cosa juzgada. Dicha de otra forma.A. no puede existir situación jurídica sin el acto jurídico. De lo contrario sería como decir que se anula el acto en cuanto declara responsable administrativamente al sancionado. pero se mantiene la declaración de esa responsabilidad administrativa. o la de pensionado. . De modo que si por control de legalidad en abstracto pudiera entenderse que la sentencia haga abstracción de. después de que se llegare a declarar su nulidad. pues ésta. ni como atrás se precisó. en este caso un acto administrativo. lo cual justamente sólo se puede dar en virtud del control de legalidad a cargo de esa jurisdicción. Recuérdese que al tenor del artículo 66 del C.

del mismo estatuto. de suerte que sólo proceden para el fin y por los motivos que les corresponde. De esa forma. la acción electoral tiene como fines y motivos los señalados en los artículos 227 y ss. ibídem. como toda la jurisprudencia que ha creado esta jurisdicción. en el sentido de que tratándose de actos administrativos. v.. las cuales por ser tales necesitan de norma expresa que establezca una acción distinta para determinados actos administrativos. como se ha querido hacer ver en las sentencias de tutela y de constitucionalidad comentadas. los señalados en el artículo 87 ibídem. en cuanto se advierte que la ley las ha delimitado asignándole fines y motivos específicos. manda que el juez debe decidir aunque no exista norma exactamente aplicable al caso controvertido y evitar nulidades y providencias inhibitorias. la teoría de los fines y motivos. que siendo objeto de la acción electoral pretenda ser demandado en acción de simple nulidad después de vencido el término de caducidad de aquélla.C. y en concordancia con ello el artículo 37 del C. construida por esta jurisdicción mediante un proceso razonado y decantado de años. y como toda regla general admite excepciones.C. la de reparación directa. ni su aplicación en este caso es arbitraria. vale recabarlo. y la de nulidad y restablecimiento del derecho en el 85. pudiéndose observar que varias de ellas tienen en común perseguir la nulidad de un acto administrativo. como sería el caso de un acto que declara una elección. el artículo 84 del C. ya que por ello no sería control de legalidad y menos en sede jurisdiccional. en el artículo 86. en concordancia con el anterior. la de controversias contractuales..A contiene la regla general según la cual la acción de nulidad procede contra todos los actos administrativos. sino que obedece y recoge las características y elementos sustanciales de las diferentes acciones contencioso administrativas. En ese contexto.C. gr. del C.Es pues ilusorio y quimérico perseguir un control de legalidad sin relevancia jurídica sobre los destinatarios o el destinatario del acto sometido al mismo. la teoría de los fines y motivos comporta y por ende puede expresarse en términos de una interpretación sistemática de las disposiciones procesales pertinentes. no es un planteamiento subjetivista. ora por sus fines o . de P.A. No por otra razón. la de nulidad en el artículo 84. el artículo 228 de la Constitución Política señala que en la administración de justicia prevalecerá el derecho sustancial. lo cual no puede significar que el acto administrativo que es susceptible de cada una de ellas pueda serlo siempre de la acción de nulidad.

C. acción de restablecimiento particular del derecho. ora por sus reglas procesales como las relativas a la caducidad. así como los actos de extinción del dominio agrario y demás señalados en el artículo 136.. antes denominada ³de plena jurisdicción´. los actos administrativos que lesionen un derecho amparado en una norma jurídica o le impongan una obligación fiscal a una persona determinada.A. pues rara vez uno de carácter general puede lesionar de manera directa. para los que se prevé la acción de revisión.A. para determinados actos administrativos si en todo caso o siempre van a ser susceptibles de esta última. En ese orden. sólo respecto de la persona titular del derecho lesionado. etc. es decir. por ejemplo. A lo anterior se agregan las reglas relativas a los presupuestos de la acción y del proceso (agotamiento de vía gubernativa.motivos. es decir. sin que medie un acto administrativo o una operación administrativa de aplicación suya. distintas a la de acción de nulidad. Tales serían los casos. esto es. Lo anterior se explica porque hacer valer el imperio de la ley frente a tales actos no implica restaurar el orden jurídico en abstracto sino en concreto.). oportunidad para incoarla. De lo contrario no tendría eficacia ni relevancia jurídica alguna establecer acciones especiales. legitimación en la causa. al darle ese nombre a la acción consagrada en el citado artículo 85. de ordinario son los actos administrativos de carácter particular.C. entre otros. lo cual el legislador ha dispuesto denominar restablecimiento del derecho. numeral 5. Por lo tanto vale decir que entre esas excepciones se encuentran los señalados en el artículo 85 del C. es decir. .. al que cabe adicionarle la indemnización de eventuales perjuicios resultantes de su violación. de los actos precontractuales o separables del contrato a que se refiere el artículo 87 del C. de los mencionados actos electorales. los cuales. bien pudo denominar a la consagrada en el artículo 84 acción de restablecimiento general del derecho y a la del artículo 85. un derecho en cabeza de una persona determinada. pues subsanar la ilegalidad del acto administrativo particular es precisamente el restablecimiento del derecho subjetivo afectado. es decir. los actos administrativos que tienen efectos subjetivos y concretos.

las situaciones jurídicas particulares creadas mediante actos administrativos no pueden ser ajenas a ese principio. la lectura adecuada de los artículos 84 y 85 del C. de allí que respecto de los mismos se establezcan también dichas reglas. se llega a otra regla general con excepciones. es (lesivo o favorable) a una . el legislador y la jurisprudencia de esta Sala ha sustraído de esos términos. y aquí vale volver a los actos de elección. lo cual ha dado lugar a la fijación de reglas clausurativas o de oportunidad como las de prescripción y caducidad. que impone que las situaciones jurídicas subjetivas tengan definición en el tiempo.A. Por ende.A. salvo aquellos que por su interés común por diversas razones. de suerte que es a ella a quien puede interesar que el acto se mantenga o no. y en otra con efectos individuales. Como quiera que en virtud del principio de la certeza jurídica. en una con efectos generales. por lo demás está sujeta a una caducidad de 5 años. visto el artículo 85 en concordancia con otras disposiciones tanto del C. personales directos y concretos. para los que se prevé el proceso de nulidad de cartas de naturaleza.. como de otros estatutos normativos. De modo que ambas acciones implican restablecer el orden jurídico violado. previsto en los artículos 221 y 222 del C. y como es inherente a la nulidad del acto volver las cosas al estado anterior. dadas en términos de caducidad. que siendo subjetivos están reservados a la acción electoral. como ocurre con ciertos actos administrativos particulares que son pasibles de la acción de simple nulidad.A. y el imperio de la legalidad o del ordenamiento jurídico sólo se proyecta sobre su ámbito personal.C. La excepción del artículo 85 frente a la del artículo 84 en lo que hace a los actos administrativos particulares se explica justamente por cuanto la situación jurídica de éstos sólo tiene relevancia para la persona afectada. dicha nulidad es una condición necesaria para que en su caso personal se restablezca el orden jurídico violado. excepto aquellos que están sometidos por norma expresa a una acción distinta o que son de especial relevancia para el interés general nacional.C. Dicho de otra forma.C. cuya acción. no puede haber nulidad del acto particular sin que desaparezca el efecto jurídico que causa determinada persona.Ahora bien. o hacer mención de los actos administrativos de cartas de naturaleza. consistente en que los actos administrativos particulares sólo son susceptibles de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho.

no se restablece el orden jurídico particularmente violado. luego ese pronunciamiento no tiene carácter de sentencia o de acto jurisdiccional. como se expresa en ese aparte. y la sentencia que acoja esa pretensión no hace más que extinguir esa situación particular. pues tratándose de la acción de nulidad puede ser incoada por toda persona.la que se hace en la teoría de los fines y motivos. sino el restablecimiento de su derecho lesionado. es decir. para cuando el restablecimiento del derecho lesionado no es suficiente para subsanarlo. pues la situación jurídica subjetiva que lo constituye se mantiene. volver en su caso. lo cual es justamente restituirle.2. A lo sumo sería una opinión o concepto sobre la legalidad del acto.. Sería menos que una sentencia inhibitoria. el aparte resaltado de las consideraciones de la sentencia C426 de 2002.4. Tales razones también hacen que la sentencia de tutela objeto de este pronunciamiento no tenga viabilidad alguna. se está ante un pronunciamiento sin relevancia jurídica. Si la nulidad del acto no restablece el derecho o. no da lugar a la indemnización del perjuicio. amén de que el fallador de tutela olvida que el fin primario de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho no es la reparación del daño. 4.) que no se haya reclamado en tiempo. o para cuando no es posible dicho restablecimiento. pues con esa anulación justamente lo que en dicha acción se reclama es la anulación de la situación jurídica que afecta a la persona de que se trate. que puede ser el mismo actor o cualquier persona. pues se dirige a un fin jurídicamente . gr. a una ³fútil consideración´. en subsidio. v. a la situación jurídica anterior al acto demandado. cuando en ejecución del acto administrativo anulado se había demolido un inmueble. Por lo anterior. como desapacible y descomedidamente afirma la Corte Constitucional en la sentencia de tutela atrás reseñada. y esta jurisdicción no está prevista para proferir conceptos u opiniones en forma de sentencia.. y que la reparación del daño antijurídico derivado de dicho acto es adicional o subsidiaria a dicho restablecimiento. es antitético en virtud de que es contradictorio o imposible que la sentencia que en acción de simple nulidad acoja la pretensión de que se anule un acto administrativo particular impida que ³abre la posibilidad para que el sujeto afectado pueda entrar a solicitar la reparación del daño antijurídico derivado de dicho acto (. que la Sala ratifica nuevamente en esta providencia y que no responde.

de donde mantiene su vigencia frente a la aludida sentencia de acción de tutela.2. y menos por una supuesta desatención de una sentencia de constitucionalidad cuya parte resolutiva se quiere hacer consistir en una formulación que no está prevista en los precisos términos en que la Constitución le ha asignado a la Corte Constitucional la guarda de la integridad y supremacía de la constitución. el control de legalidad en abstracto. CONCLUSIONES 5. 5. pues no existe función jurisdiccional sin decisión con relevancia jurídica. las providencias judiciales no son susceptibles de acción de tutela. Es posición mayoritaria de la Sala: Que en virtud de la cosa juzgada constitucional originada en la sentencia C-543 de 1992.827. pues para el efecto está fundada en una errada apreciación del derecho de acción y de las acciones contencioso administrativa que dejan sin contenido el acto administrativo. incompatible con la naturaleza del acto administrativo y de la función jurisdiccional así como del control de legalidad que en ella se ejerce sobre aquél. pues están protegidas por el principio de la cosa juzgada y por la independencia y autonomía de los jueces que la Constitución Política. ni control jurisdiccional de legalidad en abstracto. amén de que está construida sobre un concepto jurídicamente inexistente.1. pues como ha quedado precisado tiene carácter de acto jurisdiccional. como pilar del Estado de . ya que no hay siquiera asomo de que así hubiera sido. Sin que sea del caso volver a revisar la providencia objeto de la sentencia de tutela. proferida por la Corte Constitucional en Sala Sexta de Revisión. la función jurisdiccional y el control de legalidad. dentro del expediente T-927. Por lo tanto la Sala reafirma y se acoge al carácter inmodificable. inimpugnable y definitivo de dicho auto. 5.imposible. Como tampoco es admisible que se le tilde de arbitraria a título de vía de hecho. por demás de forma equívoca e incompatible con la norma objeto de dicha parte resolutiva que hace parte del desarrollo legal del control jurisdiccional contencioso administrativo de los actos administrativos. de allí que la ley le mande al juez evitar en lo posible las sentencias inhibitorias. no es admisible ni tiene cabida en virtud de la cosa juzgada constitucional que sea anulada en acción de tutela y por una autoridad que no es juez natural del asunto. de 1 de septiembre de 2004.

827.Derecho y de la democracia. Que reitera la posición jurisprudencial que mayoritariamente ha venido sosteniendo sobre el control judicial de los actos administrativos particulares. en aras de preservar la estabilidad de los mismos. actor fundación PRO NIÑOS POBRES. proferida por la Corte Constitucional en Sala Sexta de Revisión. Con base en lo expuesto. la eficacia de dichas normas y los asuntos a cargo de la jurisdicción contencioso administrativa. dentro del expediente T-927. que invalida lo actuado dentro del expediente de acción de nulidad identificado con radicación Núm. como autoridad suprema de dicha jurisdicción. Que la jurisprudencia contencioso administrativa unificada únicamente la profiere la Sala Contencioso Administrativa del Consejo de Estado. por cuanto contiene una interpretación razonada y sistemática de las normas que regulan las acciones contencioso administrativas y que se aviene con el contenido de la función jurisdiccional. y ordena que se le dé trámite a la demanda de dicha acción. carece de validez por haberse producido en contravía de los mandatos de la Carta Política. y por ende la seguridad jurídica y los derechos reconocidos mediante ellos cuando crean situaciones jurídicas particulares o subjetivas.: 25000 2324 000 2003 00557 01. sin competencia constitucional alguna. RESUELVE: PRIMERO. en especial los relativos a los actos administrativos. DECLARASE que la sentencia de tutela de 1 de septiembre de 2004. proferida en por la Sección Primera de esta . y que en virtud de su independencia tiene autonomía plena para interpretar la ley en el marco de la Constitución y de las normas que le sean superiores. la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado. suplantando al Consejo de Estado y a los demás órganos de la jurisdicción contencioso administrativa en el ejercicio de su función como jueces naturales en materia de acciones contencioso administrativas y con desconocimiento de la cosa juzgada constitucional. les otorga al someterlos sólo al imperio de la Constitución y la Ley. Por consiguiente no produce ningún efecto sobre el auto de cinco (5) de febrero de dos mil cuatro (2004).

Sala. proferido por la Sección Primera de esta Sala sigue incólume e hizo tránsito a cosa juzgada material. Salvamento de voto MARIA NOHEMI HERNANDEZ P. Cópiese. Ejecutoriada esta providencia. en consecuencia. DECLARASE. MENDOZA MARTELO Aclaración de voto OLGA INES NAVARRETE B. LEMOS BUSTAMANTE LIGIA LOPEZ DIAZ GABRIEL E. que el referido auto de cinco (5) de febrero de dos mil cuatro (2004). notifíquese. archívese definitivamente el expediente. inimpugnable y definitivo en cuanto confirmó el auto de primera instancia que rechazó dicha demanda. mediante el cual confirmó el auto de primera instancia que rechazó dicha demanda. y sus efectos no pueden suprimirse mediante fallo de tutela. comuníquese. ANA MARGARITA OLAYA FORERO . ALEJANDRO ORDOÑEZ MALDONADO Presidente ALBERTO ARANGO MANTILLA Aclaración de voto CAMILO ARCINIEGAS ANDRADE TARSICIO CACERES TORO RUTH STELLA CORREA PALACIO Salvamento de voto REINALDO CHAVARRO BURITICA MARIA ELENA GIRALDO GOMEZ ALIER EDUARDO HERNANDEZ E. FILEMON JIMENEZ OCHOA JESUS MA. SEGUNDO. publíquese en los Anales y cúmplase. razón por la cual es inmodificable.

he sostenido que la Corte Constitucional en Colombia tiene . ROMERO DIAZ RAMIRO SAAVEDRA BECERRA Salvamento de voto MERCEDES TOVAR DE HERRAN Secretaria General ACLARACION DE VOTO Consejero: JUAN ANGEL PALACIO HINCAPIE Radicación número. OSTAU DE LAFONT PIANETA Comparto las razones expuestas en la decisión adoptada por la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado en el presente asunto. sin embargo quiero manifestar las razones que llevan a aclarar mi voto. En primer lugar es importante precisar que al declararse sin valor y efecto la decisión contenida en la sentencia de la Corte Constitucional de fecha primero de septiembre de 2004 dentro del expediente de Tutela 927.827. OSTAU DE LAFONT P. RAFAEL E. Dr. tal vía es la procedente. JUAN ANGEL PALACIO HINCAPIE Aclaración de voto NICOLAS PAJARO PEÑARANDA DARIO QUIÑONES PINILLA GERMAN RODRIGUEZ VILLAMIZAR HECTOR J. P. 11001-03-15-000-2004-00270-01(IJ) Actor: PRO NIÑOS POBRES C. pues las nulidades procesales siempre se declaran mediante auto (artículos 143 y ss. aplicables por remisión expresa del artículo 165 del Código Contencioso Administrativo) De otra parte y sin necesidad de hacer complicadas elucubraciones sobre la estructura del Estado.MARIA INES ORTIZ BARBOSA Aclaración de voto RAFAEL E. del Código de Procedimiento Civil.

derecho. Por eso cuando la decisión judicial. sobre los límites de las funciones de los Organos y Ramas del Poder Público. pero cuyo contenido es una manifestación que contradice las elementales reglas de la administración de justicia y desembocan en una vía de hecho. que la Corte Constitucional debe actuar dentro de sus expresas facultades y no invadir las competencias que constitucionalmente se han asignado a otros jueces. comparto en su gran mayoría. Sin embargo. obviamente. con las conclusiones a las que llega la Sala en cuanto a que la decisión de la Corte Constitucional usurpa función jurisdiccional de esta Corporación como juez natural en materia de acciones contencioso administrativas y con desconocimiento de la Por esas razones creo que la tutela si procede contra decisión judicial. Es la Corte Constitucional quien finalmente. decidiendo asuntos cuyo pronunciamiento corresponde en últimas a una jurisdicción. no contiene una verdadera decisión que guarde armonía entre los hechos probados. cuando éstas constituyen más un pálpito de inferencia jurídica de un juez que una expresión razonada de los fundamentos que llevan al mismo a adoptar una decisión que corresponda a los hechos que constituyen el fundamento para que una norma jurídica pueda ser activada en protección de los derechos de quien acude a la justicia. Ahora.dentro de sus funciones. que en algunos aspectos se reservan por la Carta Política al Consejo de Estado. producida bajo la autonomía del juez. los argumentos expuestos en la presente providencia. he considerado y lo he sostenido en las oportunidades en que se ha discutido. Igualmente he sostenido y aceptado la procedencia de la tutela contra providencias judiciales. además del control constitucional. se manifiesta sobre la existencia o no de un derecho fundamental invocado y sobre su protección. nos encontramos frente a una expresión de voluntad que no tiene de providencia judicial sino la apariencia externa. sobre la vía de hecho en la jurisprudencia contencioso administrativa y la improcedencia en que el juez de tutela suplante al juez competente. cuando no exista otro medio judicial idóneo para hacer prevalecer el . en su función de revisión de las tutelas. el ámbito de la norma que se solicita se aplique y el respeto del debido proceso para llegar a ella. el ser la máxima autoridad en materia de pronunciamientos sobre la violación o no de los derechos fundamentales.

OSTAU DE LAFONT PIANETA Con el respeto acostumbrado. . por considerar que. C. la nulidad de los actos demandados produciría automáticamente el restablecimiento del derecho del actor. Apelada esta decisión. HERNANDEZ ENRIQUEZ Bogotá D. la confirmó mediante auto del 5 de febrero de 2004. adoptada por la Sala Plena de esta Corporación dentro del proceso dela referencia. que estaría caducada. manifiesto mi desacuerdo en relación con la decisión contenida en la providencia del 9 de noviembre del presente año. contra varios actos administrativos expedidos por la Alcaldía Local de La Candelaria y la Sala de Obras y Urbanismo del Consejo de Justicia de Bogotá.. la fundación Pro Niños Pobres formuló demanda ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. por lo cual entendió que la acción procedente contra ellos era la de restablecimiento del derecho. por los cuales se impuso una sanción por una infracción urbanística y se resolvieron los recursos de reposición y apelación interpuestos contra dicha decisión. Como se explica en el acápite de antecedentes de dicha providencia. Con todo respeto. diez (10) de diciembre de dos mil cuatro (2004) Radicación número: 11001-03-15-000-2004-00400270-01 Actor: Fundación Pro Niños Pobres Consejero ponente: Dr. en ejercicio de la acción de nulidad simple. RAFAEL E.cosa juzgada constitucional. el Consejo de Estado. JUAN ANGEL PALACIO HINCAPIE Fecha ut supra SALVAMENTO DE VOTO Consejero: ALIER E. con las consecuencias que en la providencia se enuncian de manera bastante amplia. El Tribunal de Cundinamarca. por auto del 2 de septiembre de 2003. en el caso concreto. en Sección Primera. rechazó la demanda.

Así las cosas. Negada la tutela por la Sección Segunda. en el caso concreto. Sección Segunda. a su turno. según las previsiones de la Sentencia C-426 de 2002 de la Corte Constitucional. de la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado. la sociedad demandante. y esta Corporación. ante la Sección Segunda del Consejo de Estado. decretar la nulidad de todo lo actuado en el proceso contencioso administrativo adelantado por la persona jurídica extranjera Pro Niños Pobres. inimpugnable y definitivo en cuanto confirmó el auto de primera instancia que rechazó dicha demanda. En efecto.A. a partir del auto que rechazó la demanda.C. debía ser acatada por el Consejo de Estado. contencioso administrativo. el proceso fue seleccionado por la Corte Constitucional. para que se le diera trámite a la misma. para revisión. mediante sentencia del 1º de septiembre de 2004. y sus efectos no pueden suprimirse mediante fallo de tutela´. AEGUNDO: En su lugar. razón por la cual es inmodificable. en su lugar. por las razones anotadas en la parte considerativa de esta providencia. una vez en firme.Formuló. (Se subraya). en cuanto desconoce la sentencia C-426 de 2002. dictado por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. la dejara sin efectos y. estamos ante dos procesos diferentes: el primero. resolvió lo siguiente: ³PRIMERO: REVOCAR la sentencia del 29 de abril de 2004 dictada por la Subsección A. acción de tutela contra la Sección Primera del mismo. CONCEDER el amparo solicitado por el tutelante y. LIBRESE la comunicación prevista por el artículo 36 del Decreto 2591 de 1991´. para que se le dé trámite a la demanda de nulidad incoada por aquél. declarara que el auto por él pronunciado y anulado por la Corte ³sigue incólume y hace tránsito a cosa juzgada material. entonces. TERCERO: Por Secretaría General. De lo anterior resulta claro que la Corte asumió. la competencia del Consejo de Estado como tribunal de instancia y decidió anular el proceso contencioso administrativo adelantado por la fundación Pro Niños Pobres. por tanto. debe precisarse que. por la cual se declaró la exequibilidad condicionada del artículo 84 del C. inclusive. por sentencia del 29 de abril de 2004. a partir del auto del 2 de septiembre de 2003. mediante la cual se denegó el amparo de tutela solicitado por Luc Claude Simon Schneekloth en nombre de la persona jurídica Pro Niños Pobres. es claro que ella. como juez de tutela. que carecía de competencia para hacer un pronunciamiento que. por considerar que su decisión es constitutiva de vía de hecho. en el cual actuaron como partes . al margen de las críticas que pueda merecer esta decisión de la Corte.

El segundo. ni. como se expresa en la decisión de la mayoría. para desconocer la decisión del juez de tutela.. Tenía.. pueda establecerse cuando existen ³discrepancias interpretativas o. de tutela. de ninguna manera. entonces. que la existencia de la vía de hecho. que sustituye el imperio de la arbitrariedad por el de la justicia´20. como se expresa en la resolución segunda de la misma. que dé pie a la instauración de una nueva instancia o de un nuevo recurso.. No había lugar. considero que. consecuentemente. esta Corporación que por importancia jurídica llevó este último proceso a la Sala Plena±. respecto de la improcedencia de la acción de tutela contra providencias judiciales.836 del 1º de septiembre de 2004.´. como lo expresa la misma Corte. no es la autoridad judicial. Considero fundados los argumentos de la Corte Constitucional para darle sustento al derecho de amparo contra las decisiones de los jueces en los eventos en que se advierte la necesidad de proteger los derechos fundamentales. juicios de legalidad y constitucionalidad´. que su posición ³acoge tanto el principio de la cosa juzgada como el de la ejecución de la justicia material. ni a resolver.. Como lo he expresado en otras ocasiones. para decidir ³«sobre el carácter inmodificable. el llamado a resolverlos en el futuro. pretende imponerle al Tribunal de Cundinamarca que incurra en desacato frente a la decisión de tutela que directamente lo obliga. como se anuncia la parte inicial de la providencia. No creo. por lo mismo. que materializa el principio de la seguridad jurídica. en el entendimiento que de ella hace la Corte Constitucional. frente a los conflictos que se presentan en casos como éste. Entiendo. como se afirma en dicho auto. Subsección A.la fundación demandante y la Alcaldía demandada.. y no estaba autorizada. pues. la condición de parte. sigue incólume e hizo tránsito a cosa juzgada material. Por lo demás. sino el constituyente. 20 Sentencia T. como juez de instancia. cuya violación hace injustificada la protección del principio de cosa juzgada. y la disposición excepcional. . para reemplazarla por la suya propia. la decisión del Consejo de Estado podría generar una confrontación de mayores alcances.. en efecto. ubicándose prudentemente entre el respeto por la norma general. debo manifestar que no comparto los planteamientos contenidos en el auto del 9 de noviembre de 2004. en cuanto. Sección Primera. que ³el referido auto. inimpugnable y definitivo de la providencia de cinco (5) de febrero de dos mil cuatro (2004) «´ . en el cual actuó como demandante la misma fundación y como demandado el Consejo de Estado. De otra parte.

. De otra parte. cuando prescribe que ³Los jueces. mediante el procedimiento de confrontación de las disposiciones acusadas con los preceptos de la Constitución. en relación con otro aspecto. es un derecho legislado. sino que extiende su control. en sus providencias.. de todos es sabido.la sentencia C-426 de 2002 únicamente es de obligatorio cumplimiento en cuanto declaró exequible el artículo 84 del C.. 110010324000199905683 02 .3..C. sólo están sometidos al imperio de la ley. en la decisión aprobada por la mayoría se expresa lo siguiente: ³. cuyo texto obliga a todos los jueces. traslada el objeto de su competencia a una materia no prevista constitucionalmente e incurre en manifiesta no aplicación de la norma constitucional que le da la competencia y crea así una nueva acción de inconstitucionalidad referida a la jurisprudencia producida por los jueces de la República. que.. la decisión de la Corte que se examina desconoce el tenor claro del artículo 230 constitucional. respecto del fallo proferido dentro del proceso radicado con el No. en relación con los límites de la jurisprudencia de la Corte Constitucional. lo siguiente (ver numeral VI. en la decisión de la que nos apartamos. con la pretensión de imponer sus criterios de interpretación a los operadores jurídicos. 2. como la que aquí se comenta.. pues las sentencias condicionadas. incluida la Corte Constitucional. pues la misma no pasa de ser parte de las consideraciones de dicha sentencia y como tal contiene una interpretación de una norma legal y no de una norma constitucional.. que es la que adquiere carácter de cosa juzgada y obligatoriedad erga omnes.en el cual la Sala Plena decidió. desconocer la sentencia C-426 de 2002±. a la interpretación que de las normas controlables hacen los jueces. considero necesario reiterar los siguientes planteamientos expuestos en el salvamento de voto suscrito en conjunto con el doctor Gabriel Mendoza Martelo. exequibilidad condicionada proferidos por la Corte . no pretoriano. La validez de los pronunciamientos de exequibilidad condicionada proferidos por la Corte Constitucional. no decide sobre la petición de inconstitucionalidad de las leyes o de los decretos con fuerza de ley.Ahora bien.) Cuando la Corte Constitucional. sin fundamento en el derecho positivo. de lo cual emerge que la sentencia de tutela comentada está fundada en un supuesto jurídicamente improcedente. y no respecto de su interpretación que a título de condición adicionó a esa decisión. en relación con la validez de los pronunciamientos de Constitucional: ³1. no están previstas o autorizadas en la Constitución Política y son incompatibles con los precisos términos en que ésta y la Ley Estatutaria de la Administración de Justicia le han encomendado a la Corte Constitucional la guarda de la integridad y supremacía de aquélla´. Al respecto.): ³(. Se expresa. Esa acción no tiene fundamento alguno en el derecho constitucional colombiano. precisamente.A.

Se equivoca. siempre que la Corte Constitucional estudia una demanda de inexequibilidad frente a una norma determinada y la compara. en el segundo. a fin de establecer si conforme a todas ellas. como lo entiende la Sala Plena. en torno a la cual se desarrolla el debate central del pronunciamiento de la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del cual nos apartamos: ³3. al hacer estas afirmaciones. De manera que el fallo de exequibilidad sobre determinada interpretación de una norma legal. lo que es lo mismo. los principios generales del derecho y la doctrina son criterios auxiliares de la actividad judicial´. debe estudiar las posibles interpretaciones que aquélla admite. y cuáles no lo son. la exequibilidad y la inexequibilidad. En los eventos en los que el demandante plantea su juicio de inconstitucionalidad contra una o más interpretaciones que de las normas legales hacen los operadores jurídicos. o a ninguna. En el primer y el último casos. para establecer si el alcance que se da a la disposición de acuerdo con dicha interpretación resulta o no ajustado a la Constitución. comparando la norma acusada con la Carta Política. deberá determinarse cuál o cuáles son las interpretaciones admisibles. sentencias C-496 de 1994. aquélla que ya ha resultado efectivamente adoptada por un juez. las siguientes conclusiones contenidas en la Sentencia C-426 de 2002. por una reforma constitucional. en realidad. Adelantar el juicio de inconstitucionalidad de aquellas normas que generan conflictos en torno a su verdadero significado y alcance. se estaría en presencia de un derecho de creación jurisprudencial. con todos los preceptos de la Carta Política. en donde además se tendría que reformar también el artículo 230 constitucional. prevista en los artículos 241 y 242 de la Carta de 1991. entonces. la Corte asume el conocimiento de la demanda.³La equidad. el proceso de control abstracto . pues.en estos casos± se lleva a cabo sobre uno de los contenidos de la norma sometido a examen: el que surge de la interpretación que en sentido general hace la autoridad judicial competente. en nuestra opinión.12. entonces. sólo a algunas. sobre este planteamiento. en términos estrictos y precisos. C-109 de 1995 y C-1436 de 2000. De allí que se exija siempre que ésta suponga el planteamiento de un problema de constitucionalidad o. no implica. De no ser así. tendría que dicha competencia estar consagrada expresamente (sic) . que existan valores constitucionales en juego.21 No se trata. (Se subraya). la norma resulta ajustada al estatuto superior. entre otras. como en cualquier otro caso. para ser aceptable. 21 Ver. deberá declararse. entre las varias interpretaciones posibles. la Sala Plena del Consejo de Estado. del texto legal. . en asuntos sobre los que existen normas expresas. una intromisión o desplazamiento de la competencia asignada a los jueces para aplicar la ley en cada caso en concreto. En efecto. y en la presentación de las mismas puede encontrarse la explicación del yerro. respectivamente. sin reparos. sino de la típica acción pública de inconstitucionalidad referida a las leyes. lo cual es incompatible con nuestro ordenamiento jurídico´. al cual se le han reconocido todos los efectos jurídicos como consecuencia de constituir la orientación jurisprudencial dominante o el criterio judicial obligatorio para quienes son destinatarios de la ley´. la jurisprudencia. que no puede decidirse sino a partir de la interpretación de la norma acusada y de su evaluación a la luz de la Carta Fundamental. estudiando. Resultan ilustrativas. por lo tanto. de una ³nueva acción de inconstitucionalidad referida a la jurisprudencia producida por los jueces de la República´.

. debía ser respetada por la Corte. . fijó expresamente. y la consiguiente imposibilidad de ejercer control contencioso administrativo sobre las decisiones adoptadas en el curso del mismo. en cuanto razón de la decisión . Y así lo ha entendido la misma Corte. en cuanto se refiere a la interpretación de la ley a la luz de la Constitución Política . de acuerdo con el artículo 243 de la Constitución y. sin duda alguna.que bien puede y debe ser realizada por todos los jueces de la República±. conforme al Decreto 2651 de 1991. y si en ella se ha llegado a la conclusión de que la norma examinada.el interrogante reside en determinar hasta qué punto puede la Corte Constitucional determinar. excluir la posibilidad de que la norma que se declara exequible sea interpretada en determinado o determinados sentidos contradictorios con una o varias disposiciones de la Carta. expresó. con fuerza de cosa juzgada constitucional. en la que. se condiciona su exequibilidad a su entendimiento en unos específicos términos. los demás jueces.´. Así.. Ya se había referido la Corte a este tema en sentencia C-496 del 3 de noviembre de 1994. como se ha observado..... Este planteamiento ha sido reiterado en varios fallos. de manera que la Corte Constitucional ³sólo puede establecer en sus sentencias cuáles son las interpretaciones admitidas de determinadas normas legales cuando existen valores constitucionales en juego.. una vez adoptada una decisión de constitucionalidad por dicha Corporación. consideramos. el debate sobre la interpretación de normas legales sólo puede ser asumido válidamente por la Corte Constitucional cuando aquélla plantee una posible disconformidad con la Carta Fundamental. por lo tanto. Ahora bien.ratio decidendi±.. en virtud de la separación existente entre la jurisdicción ordinaria y la jurisdicción constitucional. deberán acatarla estrictamente. Estos fallos. en el que se consideró que la interpretación adoptada por el Consejo de Estado en relación con la naturaleza judicial del procedimiento adelantado por los centros de arbitraje. al respecto. en la medida en que es un juez de constitucionalidad y no de legalidad. (.. no puede imponer. en cuanto fundamento inescindible de la misma.. hacen tránsito. lo siguiente: ³. como se ha advertido... por lo anterior. que buscan. la misma tiene efectos de cosa juzgada erga omnes. En sentencia C-109 del 15 de marzo de 1995. los límites de su competencia en la situación indicada: ³. y aun las demás Cortes. por lo demás. con base en discusiones puramente legales.´. precisamente. en cuanto interpretada de un modo determinado. cuál es el sentido de una disposición legal. junto con la decisión adoptada.. el sentido de una norma legal. a cosa juzgada constitucional. es la Corte Constitucional quien tiene la última palabra.esta Corporación.Contrario a lo expresado por la Sala Plena del Consejo de Estado. puesto que ésa es labor de los jueces ordinarios. el condicionamiento en ellos contenido. que la Corte Constitucional tiene competencia para proferir los denominados fallos de constitucionalidad condicionada.) Debe anotarse que. en los siguientes términos. uno de ellos del 28 de noviembre de 2002 . además. esto es. resulta contraria al estatuto superior y.Sentencia C-1038±.

. Este juicio no es entonces posible si no se establece previamente el significado de la norma legal.. sin que pueda establecer. En este caso. si la disposición legal admite varias interpretaciones. Ningún tribunal constitucional puede entonces eludir la interpretación de las normas legales. (. es posible que una norma legal pueda ser interpretada de diversas maneras y que cada una de tales interpretaciones. Sin embargo.. individualmente. . es obvio que un proceso de control de constitucionalidad implica siempre un juicio relacional que busca determinar si una norma legal es o no conforme con las normas constitucionales. al tenor de la Constitución. individualmente considerada.Para ello conviene tener en cuenta que la Constitución establece una separación entre la jurisdicción constitucional y las otras jurisdicciones (jurisdicción ordinaria. entonces corresponde a la Corte proferir una constitucionalidad condicionada o sentencia interpretativa que establezca cuáles sentidos de la disposición acusada se mantienen dentro del ordenamiento jurídico y cuáles no son legítimos constitucionalmente. el sentido de la norma legal. De otro lado. si una disposición legal está sujeta a diversas interpretaciones por los operadores jurídicos pero todas ellas se adecuan a la Carta. están sometidos únicamente al imperio de la ley (CP art. por lo cual los jueces ordinarios están también sometidos al imperio de la Constitución. entonces debe la Corte simplemente retirar la norma del ordenamiento jurídico. con fuerza de cosa juzgada constitucional. existe un cuarto caso. En tercer término. Se trata de la interpretación conforme a la Constitución de las normas legales impugnadas como técnica de guarda de la integridad y supremacía de la Constitución. más complejo pero con sólidas bases constitucionales. De otro lado. si todas las interpretaciones de la disposición legal acusada desconocen la Constitución. no son admisibles.) Las anteriores consideraciones permiten entonces establecer algunos criterios sobre la manera como la Corte Constitucional debe. en principio. Finalmente. ya que tal tarea corresponde a los jueces ordinarios que. No puede entonces la Corte Constitucional. de las cuales algunas violan la Carta pero otras se adecuan a ella.. el anterior principio se ve matizado por los siguientes dos elementos que provocan una constante interpenetración de los asuntos legales y constitucionales. la Corte analiza la disposición acusada como una proposición normativa compleja que está integrada por otras proposiciones normativas simples. establecer cuál es el sentido autorizado de las normas legales. avocar los debates hermenéuticos sobre normas legales. debe la Corte limitarse a establecer la exequibilidad de la disposición controlada. 4º). Así. no corresponde a la Corte entrar a definir los debates sobre los alcances de las normas legales. contencioso-administrativa y jurisdicciones especiales) por lo cual. De un lado.. 230). no viole la Constitución. ya que tal tarea corresponde a los jueces ordinarios. De un lado. como regla general. en ejercicio de su función de guarda de la integridad y supremacía de la Carta. por lo cual ellas son retiradas del ordenamiento.. la Constitución es norma de normas y constituye la base de todo el ordenamiento positivo (CP art. de las cuales algunas.

al efectuar la comparación de los textos acusados con la Carta Fundamental. la terminación y la liquidación de contratos celebrados entre el Estado y los particulares. Sentencia C-011 del 21 de enero de 1994. art.P. entonces. Por ello esta Corporación ya había señalado que ³la autonomía que la Corte reconoce a la interpretación legal o judicial tiene como límite la arbitrariedad y la irrazonabilidad de sus respectivos resultados´ [Corte Constitucional. ³bajo el entendido que los árbitros nombrados para resolver los conflictos suscitados como consecuencia de la celebración. la Corte la tuvo en cuenta. en lo que se refiere al alcance de la teoría de los móviles y finalidades y. debe entonces la Corte excluir las interpretaciones de disposiciones legales que sean manifiestamente irrazonables o que no respeten el principio de favorabilidad. por cuando la atribución de un sentido irrazonable a un texto legal o la opción hermenéutica por el sentido desfavorable al capturado o al trabajador violan claros mandatos constitucionales.y concretamente a los árbitros± pronunciarse sobre la legalidad de actos administrativos contractuales proferidos por la administración en uso de sus poderes exorbitantes. Se trataba de examinar normas legales a la luz de una interpretación de las mismas con implicaciones constitucionales evidentes´. 29).. la Carta señala que la ley permisiva o favorable.)´. Alejandro Martínez Caballero]. (Se subraya). el desarrollo. Por todo lo anterior.Pero en ciertas oportunidades. según el actor. por ejemplo.P. en materia penal. declarar la exequibilidad condicionada de las normas citadas. Así sucede. Dado que el demandante se sirvió de una interpretación adoptada por la Sección Tercera del Consejo de Estado. El último fallo citado fue reiterado en sentencia C-1436 del 25 de octubre de 2000. en caso de duda sobre el sentido de las fuentes formales del derecho. aun cuando sea posterior. no es admisible constitucionalmente una interpretación de un texto legal que sea manifiestamente irrazonable. Sentencia C-301 del 2 de agosto de 1993.P. estimo . no tienen competencia para pronunciarse sobre los actos administrativos dictados por la administración en desarrollo de sus poderes excepcionales´. porque ³las decisiones de los jueces deben ser razonadas y razonables´ [Corte Constitucional. en materia laboral. la escogencia entre las diversas hermenéuticas posibles deja de ser un asunto meramente legal y adquiere relevancia constitucional. por lo tanto. (. Así. resolviendo. M. por el cual se resolvió una demanda de inconstitucionalidad presentada contra los artículos 70 y 71 de la Ley 80 de 1993. En otros eventos. para sustentar la acusación.. permiten a los particulares . (Se subraya) Finalmente. esto es. 236 a 238 de la Constitución Política. en cuanto dichas normas. M. Eduardo Cifuentes Muñoz]. a la obligatoriedad de la sentencia C-426 de 2002. y decidió acogerla. se aplicará de preferencia a la restrictiva o desfavorable (C. puesto que el artículo 53 de la Constitución señala que. la propia Carta ha establecido reglas de preferencia para escoger entre interpretaciones alternativas de una norma legal. porque afecta principios y valores contenidos en la Carta. cuando esas interpretaciones jurídicas no son disposiciones autónomas sino interpretaciones alternativas sobre el sentido de una disposición legal. razón por la cual contravienen lo dispuesto en los artículos 29. se deberá acoger aquella interpretación que sea más favorable al trabajador. Igualmente.

que regulaba el enjuiciamiento de los actos administrativos ante la jurisdicción contencioso administrativa en sus artículos 62 a 65±. Por el contrario. y que sus finalidades son las de someter a la administración pública al imperio del derecho objetivo. la doctrina de los motivos y finalidades opera en dos formas: si la declaratoria de nulidad . El criterio a seguir para apreciar su procedencia es el que imponen esos mismos preceptos. No es la generalidad del ordenamiento impugnado el elemento que determina la viabilidad del contencioso popular de anulación. Distinta es la situación cuando el recurso se dirige contra actos particulares. además. los elementos que sirven para identificarla jurídicamente y para calificar su procedencia. Habría una simulación de motivos. Cuando se utiliza el contencioso de anulación contra actos particulares.. adoptada en sentencia de la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del 10 de agosto de 1961 . La aceptación de ese sistema traería como consecuencia el desconocimiento de los mandatos legales sobre caducidad de la acción privada.en vigencia de la Ley 167 de 1941. Pero como la causa y objetivo de la acción son incompatibles con la protección de derechos particulares. ni del espíritu que las anima. la ley descarta semejante apreciación. sino que es ocasional y episódico. Los motivos y finalidades del actor deben estar en consonancia con los motivos y finalidades que las normas asignan a la acción. de intereses y de fines que los textos rechazan implícitamente. porque esta clase de ordenamientos entrañan una violación continua y permanente de la legalidad objetiva que afecta directamente a toda la comunidad y lesionan los derechos de todos en el presente y en el futuro. Es presumible esta similitud de causas y objetivos cuando se acciona por la vía del contencioso de anulación contra actos impersonales y abstractos.) Esta teoría. Ni el tenor literal de estas reglas. El alcance de la teoría de los móviles y finalidades: (. se puede inferir que el recurso de anulación sólo procede contra los actos generales y no contra las decisiones particulares. y si a renglón seguido se dispone que la acción de nulidad es viable contra cualesquiera de tales ordenamientos. En ese evento. Son los motivos determinantes de la acción y las finalidades que a ella ha señalado la ley. el quebrantamiento de la legalidad no tiene el carácter de continuidad y permanencia. y sólo afecta directa e inmediatamente a determinada persona. al utilizarla con ese último propósito se desnaturaliza la esencia del sistema. el siguiente análisis..pertinente reiterar.. no aparece la razón para que la doctrina haya consagrado distingos que los textos repelen expresamente. fue presentada en los siguientes términos: ³Si en la ley se enumeran las decisiones acusables sin señalar distinciones entre providencias impersonales e individuales.. contenido en el salvamento de voto antes aludido: ³2. El posible interés que anime al demandante se diluye en el interés general de la sociedad. De los preceptos en cita se colige que los únicos motivos determinantes del contencioso popular de anulación son los de tutelar el orden jurídico y la legalidad abstracta contenida esos estatutos superiores.

entendiendo que la acción de simple nulidad procedería.C. adicionalmente. luego. consideró que la teoría de los móviles y finalidades podía ³ampliarse´. en sentencia del 26 de octubre de 1995. Dicha acción. Las afirmaciones contenidas en este fallo resultaron perfectamente aplicables después de la expedición del Decreto 01 de 1984. Las posibles situaciones subjetivas que se interpongan no juegan ningún papel en la litis. Ya no hay un sencillo cotejo entre el precepto transgredido y el acto transgresor. y el acto violador de aquélla y éste.) El contencioso privado de plena jurisdicción es el contencioso del restablecimiento y de la responsabilidad estatal. y 585 y siguientes del Código de Comercio. el contencioso popular puede ejercitarse inclusive por el titular de ese derecho. La decisión irregular de la administración infringe la regla legal y afecta de contragolpe la situación jurídica particular amparada por ella. referido. frente a actos creadores de situaciones jurídicas individuales y concretas. como su nombre lo indica.. en auto del 2 de agosto de 1990 de la Sección Primera. a la valoración de los motivos del demandante y de la finalidad real de su pretensión.como el expuesto en el auto de la misma Sala Plena del 8 de agosto de 1972. por afectar de manera grave y evidente el orden público social y económico´. susceptibles de ser atacados en ejercicio de la acción de nulidad simple. y la simple nulidad en nulidad con restablecimiento. El contencioso popular de anulación es el contencioso exclusivo de la legalidad. Así.. salvo que la acción se intente dentro de los cuatro meses de que habla la ley. que reguló el tema en los artículos 83 y siguientes. salvo en aquellos eventos expresamente determinados por la ley... que encontró el elemento distintivo entre las dos acciones en la existencia o inexistencia de una ³pretensión litigiosa´±. sólo excepcionalmente podría ser utilizada para acusar actos diferentes de los de contenido general. y ello aun cuando la posibilidad de . pero si la sentencia favorable a las pretensiones del actor determina el restablecimiento automático de la situación jurídica individual afectada por la decisión enjuiciada. (Se subraya). En la regulación del artículo 67. cuya finalidad es la de defender el orden jurídico en sí mismo. porque entre esos extremos se interpone el derecho subjetivo lesionado cuya reparación constituye el objetivo esencial del recurso. cuando tales situaciones implican ³un interés para la comunidad en general de tal naturaleza e importancia que desborde el simple interés de legalidad en abstracto.solicitada no conlleva el restablecimiento del derecho subjetivo lesionado. planteamientos que precisaron la teoría . Se desarrolla entorno de dos extremos únicamente: la norma violada y el acto violador. el derecho subjetivo protegido por ella. También la Sección Primera. entonces. el recurso objetivo no será admisible. Ese tercer elemento torna la simple violación en violación compleja. entre los cuales se mencionaron los regulados en los artículos 221 y 223 del C. la acción se desenvuelve en torno de estos tres elementos: la norma violada.A. (. en principio. y otros que. la tergiversaron de modo tal que propiciaron el desconocimiento de su propio fundamento. en nuestra opinión. Vinieron. pretendiendo hacerlo. reiterado en sentencia de la misma Sala del 28 de agosto de 1992. Es un sencillo proceso de comparación entre el derecho objetivo y la decisión administrativa que lo infringe. se concluyó que los actos de contenido particular no son.´.

que este criterio habría de servir para justificar el control jurisdiccional frente a aquellos actos que. de acuerdo con la tesis adoptada por la Sección Primera en 1990 y con la expuesta por la misma Sala en 1995 y acogida por la Sala Plena en 1996. de alcance y contenido nacional. social y cultural de la Nación´. Esta posición fue adoptada por la Sala Plena del Consejo de Estado. no obstante afectar intereses particulares. todos los actos particulares resultan pasibles de la acción de nulidad . en principio. antes de 1959. en sentencia del 29 de octubre de 1996. En efecto. sostuvo la Corporación para distinguir la acción de nulidad de la de plena jurisdicción. en la que se precisó que. en principio. además. según la primera tesis. la teoría de los móviles y finalidades.lo cual no necesitaba. sino la protección del derecho vulnerado. en realidad. y porque es necesario evitar que. por su contenido y trascendencia. volviendo al criterio que. implicaran. hoy denominada de restablecimiento del derecho. como lo hemos advertido. cuando la situación creada por el acto comporta un interés de la comunidad de especial relevancia. de alcance y contenido nacional. mientras que. por otra parte. conforme a la teoría de los móviles y finalidades. procede contra los actos creadores de situaciones particulares y concretas. En cambio. por la vía de la nulidad simple. todos los actos administrativos . con incidencia trascendental en la economía nacional y de innegable e incuestionable proyección sobre el desarrollo y bienestar social y económico de gran número de colombianos´. ³el resquebrajamiento del orden jurídico y el desmejoramiento del patrimonio económico. cuando la ley expresamente lo prevé. sólo procede contra los actos de contenido general. expuesta por la Sala Plena en 1961 y complementada en 1972. Los planteamientos antes citados. desconocen.atacar dichos actos mediante la acción mencionada no hubiera sido expresamente prevista por el legislador. el móvil del demandante no lo constituye la sola defensa de la legalidad. Se agregó. Así.salvo que con la declaración de ésta se restableciera automáticamente el derecho vulnerado por aquéllos±. conforme a las tesis posteriormente planteadas por el Consejo de Estado. y según la presentada en las dos últimas oportunidades citadas. en tales eventos. y ello porque debe entenderse que. habría lugar al ejercicio de la acción de nulidad simple en aquéllos eventos en que se tratara de actos creadores de situaciones particulares y concretas que comportaran ³un interés de la comunidad de tal naturaleza e importancia que fuera aparejado con el afán de legalidad´. de la formulación de un . sino la naturaleza del acto acusado. dicha protección pueda obtenerse aún después de caducada aquélla. salvo en aquellos eventos en los que la declaración de la nulidad solicitada conlleva el restablecimiento automático del derecho subjetivo lesionado por el acto. en aplicación de teoría de los móviles y finalidades. en especial cuando se encontrara ³de por medio un interés colectivo o comunitario. y ello resulta evidente si se tiene en cuenta que los mismos no tienen en cuenta el objetivo perseguido por el demandante al ejercer la acción.tanto los generales como los creadores de situaciones particulares y concretas± son susceptibles de ser atacados por medio de la acción de simple nulidad. por excepción. obviamente. dicha acción sólo puede ejercitarse contra tales actos cuando la ley lo prevé expresamente . con incidencia trascendental en la economía nacional y con proyección sobre el desarrollo y bienestar social y económico de gran número de colombianos. además de los casos previstos en la ley. objeto de la acción de restablecimiento. la acción de nulidad.

Posteriormente. social o cultural de la Nación. igualmente procederá. aun cuando de la declaración de nulidad no resultara automáticamente el restablecimiento del derecho vulnerado . Prueba de ello encontramos en muchos pronunciamientos. anotar. Simplemente busca que al elegido se limite el período de su condición de alcalde al que le señaló la Comisión Escrutadora municipal.. a menos que lo estableciera la ley expresamente o se presentaran las especialísimas circunstancias mencionadas en la última parte del párrafo anterior. entre los cuales vale la pena mencionar uno de la misma Sala Plena. que. y no un acto declaratorio de elección. la tesis planteada en el fallo citado desconoció el fundamento de aquélla. ha venido evolucionando hasta el planteamiento que al presente acoge esta Corporación. sino al señalamiento de un período distinto al previsto en la ley. es la de simple nulidad. que nunca pretendió ser desconocido por la teoría de los móviles y finalidades± y cuando el acto implicara el resquebrajamiento grave del orden jurídico y el desmejoramiento del patrimonio económico.´. formulada inicialmente en sentencia del 10 de agosto de 1961 con ponencia del Dr. entonces. atendiendo su importancia jurídica. lejos de constituir una ³ampliación´ de la teoría de los móviles y finalidades. precisamente. con idéntico propósito.esa no es la finalidad de la acción ejercitada±. .. en defensa del interés de todos los ciudadanos a que se respete su voluntad expresada en las urnas.. que de prosperar las pretensiones. no obtendría el actor restablecimiento de derecho alguno .. lo que permitía a la Sala Plena asumir el conocimiento del asunto. de manera que la competencia era de la Sección Quinta en única instancia.cuyo criterio se sigue en el primero± no ha sido uniformemente reiterado por todas las secciones del Consejo de Estado a partir de ese momento. del 9 de julio de 1997 (radicación S712). contra los actos de contenido particular cuando su nulidad no restablezca el derecho de la persona afectada con el mismo. finalmente.criterio jurisprudencial. la acción de nulidad simple no podría formularse para atacar actos creadores de situaciones particulares y concretas. según el cual ³. en cuanto supone el simple acatamiento del mandato claro del legislador. en primer lugar. por el cual se admitió una demanda formulada contra una resolución que revocó parcialmente el acto declaratorio de la elección de un ciudadano como Alcalde de un municipio del Tolima. se expresó: ³Es de observar. además. la sentencia expedida por aquélla el 29 de octubre de 1996 . en cuanto determinó indebidamente la fecha de vencimiento del período. contrario a lo expresado por la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo en el fallo del que nos apartamos. agrega. que no se trababa de una demanda referida a la elección misma. Por ese aspecto es bueno recordar que la doctrina de los motivos y las finalidades. No cabe duda.lo que. como bien lo precisó el actor. que. resultaba posible conforme a la teoría de los móviles y finalidades±. Debemos. por lo cual debía entenderse que el acto acusado era de contenido electoral. Carlos Gustavo Arrieta. Por ello la acción ejercitada. De modo que de acuerdo con la teoría expuesta en la sentencia de la Sala Plena del 29 de octubre de 1996. y por la Corte Constitucional en la Sentencia C-426 de 2002. Se precisó.la acción de simple nulidad procederá contra los actos administrativos de contenido general y con miras al mantenimiento de la legalidad abstracta. salvo.

Y en pronunciamiento reciente. una mezcla de la tesis planteada en él y la teoría de los móviles y finalidades. y concluyó: ³Acorde con lo anterior. individual y concreto. . por la Constitución. Citó. los actos acusados fueron expedidos por una autoridad incompetente. de manera expresa. la Sección Primera.Sección Tercera)´. la Sección Primera revocó el auto inadmisorio de la demanda proferido por un Tribunal. no se derivaría restablecimiento de derecho ni para el actor. Porque en la demanda no se evidencia un interés diferente del de proteger la legalidad.. en cuanto el Area Metropolitana del Centro Occidente la habilitó para la prestación del servicio público de transporte en la ciudad de Pereira. ni para persona distinta. El objeto al que se contraen dichos actos reviste interés para la comunidad´.. Carlos Betancur Jaramillo .C. (Se subraya). Expresó. (Se subraya).que ya estaba caducada± . por las siguientes razones: 1. en principio. como ya se dijo. indicando que constituían el respaldo de lo expresado. no se requiere acreditar la legitimación que reclama el a quo ni ella se gobierna por la caducidad´.. ya que debieron provenir de la autoridad municipal o distrital y no metropolitana. la ley o el reglamento. a juicio del demandante. hizo. y nunca por un tercero. frente a la acción incoada. cuyo fundamento fue el carácter particular del acto acusado.. como quiera que crean una situación de tal carácter a favor de la empresa. según el cual los servidores públicos sólo pueden ejercer aquellas atribuciones o competencias previamente asignadas. el demandante pretende actuar exclusivamente en interés de la legalidad. Consejero Ponente Dr. (Se subraya). lo siguiente: ³Ciertamente los actos administrativos acusados son de contenido particular. se evidencia que lo que diferencia una y otra acción es el interés para promoverla. 4. si.. mediante la acción de nulidad y restablecimiento del derecho . (. pues. el cual.. estima la Sala que dichos actos pueden ser susceptibles de enjuiciamiento a través de la acción de nulidad. según el a quo.cuando la ley expresamente lo prohíba (Sentencia abril 18 de 1996. del 17 de mayo de 2002 (expediente 0215). sólo podía ser demandado por el titular del derecho. Si bien dijo fundarse la citada sección en el pronunciamiento de la Sala Plena del 29 de octubre de 1996. 3. luego. y como en el evento de prosperar su pretensión no se derivaría restablecimiento del derecho alguno para el actor ni para persona distinta. En caso de prosperar la pretensión de nulidad. el asunto a que se contraen los actos acusados bien puede considerarse de interés general para la comunidad en la medida en que procura la observancia estricta del principio capital que gobierna la función pública.) 2. en efecto. Sin embargo. en realidad. Del texto de los artículos 84 y 85 del C. los argumentos expuestos en la sentencia de la Sala Plena del 29 de octubre de 1996..A. la legalidad o la lesión en un derecho amparado en una norma jurídica y el restablecimiento del derecho.... esto es.

lo que basta.C. por el contrario. Siguiendo los fundamentos de la demanda.1. en nuestra opinión.).: ³3. en torno a la interpretación del artículo 84 del C.A. La posición adoptada frente a la sentencia C-426 del 29 de mayo de 2002: Antes de abordar el estudio del problema de fondo. para concluir que en ella se planteaba una verdadera cuestión de constitucionalidad. Pero este planteamiento se complementa con otro.1. pueden controvertirse los actos administrativos de contenido general y. sólo los actos de contenido particular y concreto que expresamente señale la ley o que tengan trascendencia social y representen un interés para la comunidad. Para el actor y algunos de los intervinientes. en el evento de prosperar la pretensión. el máximo organismo de la jurisdicción contenciosa sostiene que. 3. en todo coherente con la teoría de los móviles y finalidades. debiendo necesariamente acudirse para tales efectos a la acción de nulidad y restablecimiento del derecho cuyo término de caducidad es de cuatro meses. en el caso concreto. la Corte Constitucional presentó los argumentos expuestos en la demanda formulada y razonó. entonces. dado que algunas de las tesis planteadas implican. que no todas las interpretaciones actualmente defendidas por las diferentes secciones de esta Corporación y por su Sala Plena de lo Contencioso Administrativo corresponden a desarrollos de la teoría de los móviles y finalidades. y. no se restablecería derecho alguno del actor o de un tercero. habría sido diferente. para ajustarla a la teoría de los móviles y finalidades. sin el cual la decisión. Se impone.C. en los siguientes términos. para entender que el asunto comporta un interés general para la comunidad. a la guarda de la legalidad. concluir. cuando el interés del demandante está referido. Por otra. respecto de los casos en que resulta procedente la formulación de la acción de nulidad simple para atacar actos creadores de situaciones particulares y concretas. implican ³el resquebrajamiento del orden jurídico´. entonces.Resulta evidente. ser impugnados a través del ejercicio de la acción de simple nulidad. en efecto.aun hoy± en el Consejo de Estado una posición unánime respecto de la interpretación que debe hacerse de los artículos 84 y 85 del C. Aplicando la doctrina de ³los motivos y finalidades´. no cabe duda que la actual controversia constitucional se plantea en torno a la forma como el Consejo de Estado viene interpretando el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo (C. por su trascendencia. por fuera de éstos. En efecto. Se reflexiona. podía asumir dicho estudio o debía proferir una decisión inhibitoria. de la alusión hecha por aquel fallo a la utilidad del criterio adoptado para controlar los actos que. por una parte. se hizo derivar la autorización para ejercer la acción de nulidad simple frente a actos de contenido particular. la lectura que el Consejo de Estado hace de la norma impugnada desborda su verdadero marco de aplicación. por lo tanto. exclusivamente. entonces. ya que lo único que ésta exige para que proceda la acción de simple nulidad es que el acto acusado esté incurso en alguna de las causales de anulación allí previstas. en el sentido de que.A. por vía del contencioso público de anulación.A.1. por medio del cual se regula la acción de simple nulidad. que no existe . el desconocimiento del razonamiento esencial que le sirve de fundamento. la mayoría de los actos administrativos de contenido particular no pueden. 3.2. Conforme a éste criterio de interpretación. que en este pronunciamiento se efectuó una verdadera adaptación de la tesis acogida por la Sala Plena en el fallo del 29 de octubre de 1996. sin entrar a distinguir entre actos de . sin duda. y con el fin de establecer si.C.

con el propósito de definir si el sentido reconocido al precepto acusado por el máximo organismo de la jurisdicción contenciosa. Así.5. En este sentido. . la competencia de la Corte se encuentra plenamente justificada. la orientación jurisprudencial reconocida al artículo 84 del C. que a su vez determina la forma como en la práctica éste viene siendo aplicado y que constituye la orientación dominante del texto en cuestión. en nuestra opinión y conforme a lo explicado anteriormente. armoniza con las garantías constitucionales que se aducen como violadas. puede implicar una restricción indebida de los derechos de acceso a la administración de justicia y al debido proceso . según el actor. 3. para los efectos de abordar el estudio del problema jurídico planteado en esta causa.1. De entrada. lo que en principio daría lugar a un fallo inhibitorio. en cuanto dicha norma admite una interpretación adoptada por el máximo órgano de lo contencioso administrativo y citada en la misma demanda.1. dirigida a controvertir la exequibilidad del artículo 84 del C. involucra sin lugar a equívocos un problema de interpretación constitucional que obliga a este organismo de control a asumir la competencia en el presente caso. debe formularse un primer reparo frente al planteamiento de la Corte. Pues bien. 84 del C. buscando establecer si el supuesto de hecho atribuido a la norma acusada por el interprete autorizado (art. dicha interpretación no es la única propuesta. 3.A...A. constituye una restricción ilegitima al ejercicio de los derechos de acceso a la administración de justicia y al debido proceso. en cuanto transgrede la integridad del ordenamiento jurídico e impide a los administrados recurrir a la acción de simple nulidad para impugnar los actos de contenido particular. encuentra la Corte que si bien el demandante no estructuró un cargo directo de inexequibilidad contra el contenido material del texto impugnado. como al valor y alcance que la jurisprudencia del Consejo de Estado le ha reconocido a los preceptos que la regulan.cuestión de constitucionalidad indudable±. 3.C.). la interpretación que el Consejo de Estado ha hecho de la norma y su ulterior cuestionamiento por parte de los distintos sujetos procesales -entre los cuales se cuenta al actor-. tanto al tratamiento que el derecho colombiano le ha dado a la acción de nulidad.C. se procederá a resolver si. que. por el Consejo de Estado.A.C.. en las condiciones previstas por el legislador dentro del citado artículo 84 del C. Así las cosas.contenido general o particular. por lo cual la Corte estaba obligada a estudiar la exequibilidad de la norma a la luz de las otras tesis formuladas por esa Corporación. En este contexto.4.A.1. por el máximo tribunal de lo contencioso administrativo se ajusta a la Constitución Política´. consideran que el criterio de interpretación que adopta el Consejo de Estado resulta restrictivo y violatorio de los derechos fundamentales al debido proceso y al acceso a la administración de justicia.C. (Se subraya).. resulta necesario que la Corte se refiera. para tal precepto. Si bien. toda vez que el examen de constitucionalidad ha de concentrarse en la regla de derecho que por vía de interpretación define el ámbito de procedibilidad de la acción de simple nulidad frente a los actos administrativos de contenido particular y concreto. no hay duda de que esa Corporación tenía competencia para conocer la demanda de inconstitucionalidad en el caso concreto. ni exigir respecto de estos últimos la existencia ³de un móvil patriótico como condición para que la demanda sea apta formalmente´.3. a la a luz de los derechos de acceso a la administración de justicia y al debido proceso.

..10.. en consecuencia. inicialmente.. indicando. como quedó expresado.A. (ii) el derecho a que la promoción de la actividad . precisó la Corte el contenido del derecho de acceso a la administración de justicia.Por la misma razón. T-538/94. como ya se ha advertido. que a través de las actuaciones judiciales se restablezca el orden jurídico y se protejan las garantías personales que se estiman violadas. en la siguiente forma: ³6. C-037/96. con estricta sujeción a los procedimientos previamente establecidos y con plena observancia de las garantías sustanciales y procedimentales previstas en las leyes. de manera que. sea en defensa del orden jurídico o de sus intereses particulares. Por razón de su vinculación directa con el debido proceso y con otros valores constitucionales como la dignidad.. el cual se concreta en la posibilidad que tiene todo sujeto de ser parte en un proceso y de utilizar los instrumentos que allí se proporcionan para plantear sus pretensiones al Estado. está adoptando como imperativo constitucional del citado derecho su efectividad. por cuanto la proclamación del derecho a la tutela judicial efectiva es. integrándolo a su vez con el núcleo esencial del derecho al debido proceso.. y tampoco lo es. C-215/99 y C-1195/2001]. Y agregó: ³. Esto último. en el sentido de que ³[l]a posición asumida por la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo en la sentencia del 10 de agosto (sic) de 1996.. Teniendo en cuenta su importancia política.9.5. en un orden lógico: (i) el derecho de acción o de promoción de la actividad jurisdiccional.se traduce en la posibilidad reconocida a todas las personas residentes en Colombia de poder (sic) acudir en condiciones de igualdad ante los jueces y tribunales de justicia. no podrían hacerse plenamente efectivas el conjunto de garantías sustanciales e instrumentales que han sido estatuidas para gobernar y desarrollar la actuación judicial.´ (ver numerales 5.) 6. ha sido reiterada de manera uniforme por el Consejo de Estado´.. el medio a través del cual se asegura el acceso al servicio público de la administración de justicia -cuando se dan las circunstancias requeridas-.´. de contenido múltiple o complejo. las sentencias T006/92. (Se subraya). el acceso a la administración de justicia se define también como un derecho medular. del fallo). la relación de este derecho con el debido proceso. cuyo marco jurídico de aplicación compromete. y 5. el cual comporta el compromiso estatal de lograr.C. Abordando el estudio de fondo.. que tal posición constituya ³la orientación dominante de la forma como el máximo tribunal de lo contencioso administrativo viene aplicando el artículo 84 del C. entre otras..6. la jurisprudencia constitucional le ha venido reconociendo al acceso a la administración de justicia el carácter de derecho fundamental de aplicación inmediata [Cfr.No existe duda que cuando el artículo 229 Superior ordena ³garantiza[r] el derecho de toda persona para acceder a la administración de justicia´. (.. no es cierto lo expresado por la Corte. en forma real y no meramente nominal. C-059/93. que: ³. sin su previo reconocimiento. la igualdad y la libertad. Explicó la Corte. para propugnar por la integridad del orden jurídico y por la debida protección o el restablecimiento de sus derechos e intereses legítimos. de otra parte.

por el contrario.para la efectiva resolución de los conflictos´. resulta necesario citar in extenso. 6. (Se subraya). en virtud de la cláusula general de competencia consagrada en el numeral 2° del artículo 150 Superior.. derechos cuya ejecución supone. En consonancia con el principio de efectividad que lo identifica.8. Siendo el acceso a la administración de justicia también un derecho de configuración legal. por su relevancia frente a los argumentos que se expondrán posteriormente en este salvamento de voto. en cuanto éstas se encuentren acordes con las garantías constitucionales de forma que permitan la realización material de los derechos sustanciales´ [Sentencia C-1043/2000. como ya se anotó. que incluyen la posibilidad de establecer limitaciones y condicionamientos para el uso adecuado del servicio. 6. etapas. Ciertamente.. goza para tales efectos de un amplio margen de configuración tan sólo limitado ³por la razonabilidad y proporcionalidad de las medidas adoptadas. es de observarse que el derecho fundamental de acceso a la justicia no se entiende agotado con el mero diseño normativo de las condiciones de operatividad. entre otros. en el sentido que resulten (sic) más favorable al logro y realización del derecho sustancial y consultando en todo caso el verdadero espíritu y finalidad de la ley. ya que el diseño de las condiciones de acceso y la fijación de los requisitos para su pleno ejercicio corresponde establecerlos al legislador.. tiendan a obstaculizar la efectividad y operancia del derecho fundamental en cuestión y la prevalencia de los demás derechos fundamentales. el cual. Esto conduce a que su desarrollo legislativo deba estar siempre orientado a garantizar el marco jurídico de aplicación que. sin dilaciones injustificadas y con observancia de las garantías propias del debido proceso y. que. esta última característica es predicable básicamente de su contenido o núcleo esencial. formas. idóneos y efectivos para la definición de las pretensiones y excepciones debatidas.P. la regulación de los procedimientos judiciales.. Expresó aquella Corporación: 6. la previa definición de las condiciones y requisitos de operatividad. a obtener la sentencia que resuelva las pretensiones planteadas de conformidad con las normas vigentes. En relación con esto último. entonces. plazos y términos es atribución exclusiva del legislador. deben respetar siempre su núcleo esencial y ajustarse a las reglas que sobre el tema ha definido la Constitución. (iii) el derecho a que existan procedimientos adecuados. su acceso. (v) el derecho a que subsistan en el orden jurídico una gama amplia y suficiente de mecanismos judiciales -acciones y recursos. su ámbito de protección constitucional obliga igualmente a que tales reglas sean interpretadas a la luz del ordenamiento superior. los cauces que fije el legislador en torno a la regulación y ejecución material del mismo. Cabe precisar. .7. Respecto del contenido y alcance del derecho de acceso a la administración de justicia.jurisdiccional concluya con una decisión de fondo en torno a las pretensiones que han sido planteadas. que si bien la tutela judicial efectiva se define como un derecho fundamental de aplicación inmediata. comprende en su parte más íntima los derechos de acceso a un juez o tribunal imparcial -derecho de acción-. características. Alvaro Tafur Galvis]. M. hizo la Corte otras importantes observaciones.9. y a que el fallo adoptado se cumpla efectivamente -si hay lugar a ello-. sin que resulten admisibles aquellas medidas excesivas que no encuentren una justificación razonable y que. (iv) el derecho a que los procesos se desarrollen en un término razonable. atendiendo a las circunstancias socio-políticas del país y a los requerimientos de justicia.

por su intermedio.. ni contrariar el amplio margen de interpretación que el propio orden jurídico le reconoce a las autoridades judiciales para el logro de sus funciones públicas. Insiste. refiriéndose concretamente a la interpretación de la norma citada por el demandante. Así.. mediante el ejercicio de la acción de simple nulidad. debiendo acudirse a la acción de nulidad y restablecimiento dentro del término de caducidad fijado en la ley´.13 argumentos en el sentido de que esta interpretación limita injustificadamente el alcance del artículo 84 del C. esto es. Según dicho criterio jurisprudencial. social o económico del país.) En esos términos. inmediatamente después. concluye dicha Corporación lo siguiente: ³7. es claro que la diferencia fundamental entre ellas está referida al hecho de que la primera ³tiene por objeto principal. y la explica indicando que: ³. Integrar los conceptos de antiformalismo e interpretación conforme a la garantía consagrada en el artículo 229 de la Carta.. (. la libertad y el debido proceso´. preservar la legalidad de los actos administrativos´ (se subraya). no . en manera alguna busca desconocer o debilitar el papel protagónico que cumplen las reglas de procedimiento en la ordenación y preservación del derecho de acceso a la justicia. excesivamente formalistas. en que ella constituye la ³posición que en forma institucional asumió el máximo tribunal de lo contencioso administrativo en sentencia del 10 de agosto (sic) de 1996.14. sino por ³la naturaleza de la pretensión que se formule´. Hasta aquí. la Corte. Sin hacer consideraciones adicionales. sino que ³propende por la garantía de los derechos subjetivos particulares mediante la restitución de la situación jurídica a la persona afectada´.12 y 7. puedan convertirse en un obstáculo insuperable que terminen por hacer nugatorio el precitado derecho a la protección judicial y. la distinción entre las dos acciones se determina. presenta en los numerales 7.C.se dirige a considerar que la simple nulidad sólo procede frente a los actos de contenido particular y concreto en dos casos específicos: (i) cuando expresamente lo consagre la ley y (ii) cuando el acto individual revista un especial interés para la comunidad que trascienda el mero interés de la legalidad en abstracto. en cierta medida injustificados o contrarios al espíritu o finalidad de las normas aplicables. ninguna observación merecería el planteamiento de la Corte. en los numerales 7.14 y siguientes de la sentencia. (Se subraya y resalta). no por el contenido o la naturaleza del acto.A. dado que el mismo no establece ³distinciones en relación con la clase de actos administrativos que pueden ser demandados por esa vía´. lo que se pretende es armonizar y racionalizar el ejercicio de tales prerrogativas. en los demás casos la acción de simple nulidad no será admisible respecto de los actos particulares. mientras que la segunda no versa únicamente sobre una pretensión de legalidad.10. evitando que los criterios de aplicación de la ley. si la pretensión procesal del administrado al acudir a la jurisdicción se limita tan sólo a impugnar la legalidad del acto administrativo. Acepta la Corte que. luego. el desconocimiento de valores superiores como la igualdad de trato. Por su intermedio.. directo y exclusivo. comprometiendo el orden público.6. reiterada de manera uniforme en múltiples pronunciamientos´.. en efecto. Inmediatamente después. Nuestros reparos se refieren a las conclusiones que se presentan. de acuerdo con las reglas que identifican las acciones de nulidad y de nulidad y restablecimiento del derecho.

lo que cabe es la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. sentido que jamás podría extraerse del texto de la preceptiva impugnada ni del alcance que la propia Constitución y la ley le han fijado a la acción Pública de nulidad´.P. de contera (sic). 7.no estuvieran sometidos al principio de legalidad. adoptada en la sentencia del 29 de octubre de 1996 . si lo que persigue el demandante es un pronunciamiento anulatorio y la consecuente reparación de los daños antijurídicos causados.a la que se refiere erróneamente como del 10 de agosto del mismo año±. la sentencia C-011/94. cuando la pretensión es únicamente la de tutelar el orden jurídico. una inversión de la regla allí establecida. mucho menos si el sentido que les atribuye excede su verdadero contenido y no se ajusta al texto de la Constitución Política. generales y particulares. acogiéndose a criterios netamente formalistas que no interpretan fielmente los textos reguladores sobre la materia. caso en el cual la competencia del juez se limita a decretar la simple anulación sin adicionar ninguna otra declaración. 7. sin lugar a dudas. cuyo texto permite demandar por vía de la simple nulidad todos los actos de la Administración.17. continuaba aplicándose recientemente por el Consejo de Estado.. una carga ilegítima para los administrados que afecta y restringe de manera grave el ejercicio de sus derechos fundamentales de acceso a la justicia y al debido proceso.A. consultando el espíritu de la Constitución y de la ley. Alejandro Martínez Caballero]. representan. Bajo este entendido. la formulación y exigencia de requisitos adicionales no contenidos en el texto de la norma acusada ni derivados de su verdadero espíritu y alcance. pues. para que el juez proceda no sólo a decretar la nulidad del acto sino también al reconocimiento de la situación jurídica individual que ha resultado afectada. lo ha dicho la Corte [Cfr. M. 7. Siguiendo este mismo razonamiento. en cuanto que la citada orientación lleva a la conclusión de que sólo por excepción los actos administrativos de contenido particular son demandables a través de la acción de simple nulidad. como si unos -los de contenido general. Así las cosas.y otros -los de contenido particular. que la acción de nulidad sólo procede contra los actos de contenido particular cuando lo indique la ley o cuando éstos representen un interés para la comunidad.existe razón para desconocerle el interés por el orden jurídico y privarlo del acceso a la administración de justicia. del control judicial de sus propios actos.C. Resultaría insólito y contrario al Estado de Derecho que la Administración.15. se deduce claramente que los argumentos de la Corte no sólo cierran el paso a la interpretación de los artículos 84 y 85 del C.C.16. a ejercitarse dentro del término de caducidad a que hace expresa referencia el numeral 2° del artículo 136 del C. como ha quedado demostrado. De lo anterior. sino también.A.. por la fútil consideración de que la violación alegada provenga de un acto de contenido particular y concreto que también afecta derechos subjetivos.C. sino también a la verdadera teoría de los móviles y finalidades. independientemente de las tesis que hayan sido expuestas en el seno del máximo órgano de la jurisdicción administrativa para delimitar la procedencia de la acción de nulidad contra actos de contenido particular. (Se subraya y resalta). se pueda sustraer del régimen legal que gobierna la actividad pública y. el interprete no puede hacer decir a las normas lo que éstas no dicen. Establecer como orientación jurisprudencial dominante. tanto en decisiones de la . no sólo comporta una interpretación inexacta del contenido del artículo 84 del C. adoptada en el citado fallo del 10 de agosto de 1961 y complementada en 1972.A. pese a que con el retiro del acto impugnado eventualmente se restablezcan derechos o se ocasionen daños al actor o a terceros. que. se tiene que la acción de simple nulidad procede contra todos los actos administrativos.

C. La teoría de los móviles y finalidades. sino el efecto de la declaración de nulidad. conforme a dicha teoría. lo que implica tener en cuenta no sólo el contenido literal de la pretensión formulada en el caso concreto. de ninguna manera.Sala Plena de lo Contencioso Administrativo como en pronunciamientos de sus secciones. desecha la valoración de la naturaleza de los actos administrativos como criterio para determinar la procedencia de las acciones de nulidad y de nulidad y restablecimiento del derecho. en efecto. desconocer la relevancia de las consecuencias derivadas de la sola declaración de nulidad que. por regla general. pese a que con el retiro del acto impugnado eventualmente se restablezcan derechos o se ocasionen daños al actor o a terceros´. No resulta lógico. el obligado en virtud del mismo. en su verdadero alcance precisado en el capítulo anterior de este salvamento de voto±. por fundarse en la distinción entre actos generales y actos creadores de situaciones particulares y concretas. debemos insistir. En efecto. Un ejemplo claro de esta situación se presenta cuando. en virtud de la sola declaración de nulidad. declarada la nulidad de un acto que impone la sanción disciplinaria de multa. por parte del juez.por lo demás± lo reconoce. ésta sí. sino el restablecimiento del derecho lesionado. en cuanto supone la creación. en algunos eventos. cuando la pretensión es únicamente la de tutelar el orden jurídico. salvo que con ellos se vulnere o restrinja un derecho que. que. Sin embargo. queda eximido de hacerlo. Y ello es evidente si se tiene en cuenta que la Corte expresa que la acción de nulidad procede contra ³todos los actos administrativos. Lejos de ser ésta una ³fútil consideración´ o un ³criterio netamente formalista que no interpreta fielmente los textos reguladores sobre la materia´. (Se resalta). supone la obtención del restablecimiento. ninguna consideración hace la Corte para desechar este razonamiento.C. con lo cual se atiende estrictamente a la distinción de objetivos de las dos acciones consagradas en los artículos 84 y 85 del C. como lo expresa la Corte. de manera automática. Resulta. caso en el cual la competencia del juez se limita a decretar la simple anulación sin adicionar ninguna otra declaración. puede surgir de la interpretación de las normas aludidas y. cuyos fundamentos no estudia. Pero. verdaderamente restrictiva del derecho de acceso a la administración de justicia . entonces. de una regla que.A. directa y necesariamente. entonces. resulte restablecido. refiriéndose inicialmente sólo a la interpretación contenida en el fallo del 29 de octubre de 1996. Ella se determina. y se . también son susceptibles de ser acusados por la vía de la acción de simple nulidad. Y es que no se explican las razones por las cuales la teoría de los móviles y finalidades restringe indebidamente los derechos de acceso a la administración de justicia y al debido proceso. según el cual. insistimos. como la Corte . no coincide en absoluto con la expuesta en el fallo del 29 de octubre de 1996. la acción de nulidad y restablecimiento del derecho tiene por objeto obtener no sólo la nulidad del acto administrativo acusado. que no la ha pagado.y por lo tanto del debido proceso±. los actos administrativos creadores de situaciones particulares y concretas pueden ser siempre demandados en ejercicio de la acción de nulidad y restablecimiento del derecho y. irrazonable y contraria a los derechos constitucionales mencionados. atendiendo al objetivo mismo de dichas acciones. conforme a tal teoría. ninguna argumentación presenta la Corte para cuestionar la citada teoría. en cambio. en el contenido del artículo 85 del C. en nuestra opinión. generales y particulares. esa Corporación extiende sus conclusiones de modo tal que resulta desechada una interpretación diferente. No puede olvidarse que. en nuestra opinión. es claro. que la misma se funda.A. invierte la regla contenida en el artículo 84.

evidentemente. en punto a la consideración de este cargo. la Corte Constitucional ha expresado. por lo demás. (. necesariamente ligados al objeto de las acciones. obviamente. es pertinente recordar que en aquellas el titular del derecho tiene un interés subjetivo de carácter particular. en el mismo pronunciamiento.asegura el cumplimiento de la voluntad del legislador de limitar .A. sin que se formule una pretensión en ese sentido. dado que ello conduciría a la parálisis absoluta del aparato encargado de administrar justicia y supondría implícitamente la exoneración del individuo de toda ética de compromiso con la buena marcha de la justicia y con su prestación recta y eficaz. Abordando el análisis que esa Corporación omite. refiriéndose.. el restablecimiento se obtiene automáticamente. a fin de garantizar la seguridad jurídica. Es imposible que pueda desconocerse o vulnerarse el derecho de quien ha hecho voluntaria dejación del mismo. tampoco presenta la Corte argumentación alguna para negar su proporcionalidad y su justicia. Sin embargo. Y es que ninguna diferencia existe. renunciando a su ejercicio o no empleando la vigilancia que la preservación de su integridad demanda. mal podría violarse este derecho respecto de quien gozando de la posibilidad de ejercerlo. en sentencia C-351 del 4 de agosto de 1994. los textos legales reguladores de la materia. al fenómeno de la caducidad. en lograr por la vía de la nulidad del acto administrativo. tendría que concluirse. numeral 2º. Es la sola valoración de esto último. en nuestra opinión.. Pese a lo obvio (sic) que para algunos pudieren ser sus diferencias. estrictamente..) Finalmente y a propósito de la supuesta vulneración del principio de igualdad esta Corte advierte que la hipótesis fáctica de las acciones de restablecimiento del derecho no se corresponde con la de las acciones de nulidad. que no sólo no interpretan fielmente. notificación. que. pudiera concebirse como una posibilidad ilimitada.C. al contenido de los artículos citados. en relación con la caducidad. Aun más. opta por la vía de la inacción. la Corte fue clara al expresar lo siguiente: ³De ahí que tampoco sea sostenible el argumento según el cual la caducidad frustra el derecho de acceso a la justicia.salvo cuando se trata de actos que reconocen prestaciones periódicas. comunicación o ejecución del acto. en esa medida. se explica y justifica claramente por la necesidad de definir prontamente las situaciones de carácter concreto que restringen o vulneran derechos particulares. y no la consideración de lo primero.mediante el establecimiento de un término de caducidad± a posibilidad de obtener el aludido restablecimiento. según el caso . el restablecimiento del derecho. No nos cabe la menor duda de que esta interpretación corresponde. y ello. siempre que de la decisión judicial pueda derivarse la modificación de aquéllas. y que. que pueden demandarse en cualquier tiempo±. sino que desconocen. . No puede olvidarse. entre los casos en que se solicita expresamente el restablecimiento del derecho y aquéllos en que. y no solo cuando en el contenido literal de la pretensión formulada pueda encontrarse la búsqueda de tal finalidad.. precisamente.. relativa a la procedencia de la acción de restablecimiento dentro de los cuatro meses contados a partir del día siguiente al de la publicación. resulta razonable y perfectamente ajustada al querer del legislador. que la restricción prevista en el artículo 136. pues. que ³[e]l derecho de acceso a la administración de justicia sufriría grave distorsión en su verdadero significado si. abierta a los ciudadanos sin condicionamientos de ninguna especie´. del mismo C. respecto de los resultados obtenidos. lo que implicaría atender criterios ³netamente formalistas´.

la posibilidad de obtener el restablecimiento el elemento central de su distinción. En sentencia C-115 de 1998. se lesiona un derecho particular´ (se subraya). sin desconocer el derecho de acceso a la administración de justicia. no fue cuestionada por la Corte en la sentencia C-426 de 2002. Sentencia C-351 de 1994. que la caducidad supone la expiración del término perentorio previsto en la ley para el ejercicio de ciertas acciones. tienen no sólo las partes contratantes.. sino a cualquier ciudadano. que no puede perderse de vista una observación indudable: tanto la acción de simple nulidad como la de restablecimiento del derecho tienen por objeto . (Se subraya). en el sentido de que ³. en todo ajustada a la lógica y a la justicia. lo que justifica la legitimación que.´. 25 Cfr. lo expresado por la citada Corporación en el mismo fallo. Así las cosas. que ni siquiera fue tenida en cuenta. a la necesidad de otorgar certeza jurídica al accionante y a la comunidad en general. debemos agregar que la Corte desconoce su propia jurisprudencia. Sentencia C-115 de 1998. en consecuencia....la fijación de los términos de caducidad responde.que según la ley es de dos (2) años. sino en aquéllos en los que éste efectivamente se obtiene. sin temor. No puede entenderse. por lo cual es la búsqueda y. y eventualmente de cinco (5)±..y aun cuando constituya una simple reiteración sobre lo ya expresado±. Sentencia C-832 de 2001. . en efecto. de modo que dicho término constituye ³una garantía para la seguridad jurídica y el interés general´. 24 Cfr. en la que la protección de la legalidad constituye el objeto fundamental. Para abundar en razones sobre lo expuesto.. sino el Ministerio Público y cualquier persona interesada. el legislador ejerció las competencias que le ha entregado la Constitución Política. (Se subraya). No se entiende. Consideramos pertinente anotar. la Corte ha considerado ajustados a criterios de razonabilidad los términos de caducidad establecidos para la acción de reparación directa22. la acción de repetición23. ³cuando por un acto. ni ningún otro de la Carta. para formularla. así como la facultad oficiosa del juez para declararla25. Cfr. al respecto . hecho. la justificación del término de caducidad no puede encontrarse sólo en los eventos en que se solicita expresamente tal restablecimiento. tiene relevancia indudable para definir la aplicación del fenómeno mencionado. Esta consideración. y no sólo para limitar el derecho de ejercer la acción al particular afectado. cómo puede la Corte afirmar lo siguiente: 22 23 Cfr. así como a los actos administrativos no impugnados dentro de las oportunidades legales´. Atendiendo estos planteamientos. omisión u operación administrativa por parte de una autoridad pública. la propia acción de nulidad y restablecimiento del derecho24 y aun para la acción contractual dirigida a solicitar la declaración de nulidad absoluta del contrato estatal . expresó. así como para brindarle estabilidad a las situaciones debidamente consolidadas en el tiempo. de otra manera.que en la primera es exclusivo y en la segunda no± el cuestionamiento de la validez del acto. encuentra la Corte que al establecer términos de caducidad para las acciones contencioso administrativas de restablecimiento del derecho. puede decirse. que constituye claramente el substrato de la teoría de los móviles y finalidades. Sentencia C-709 de 2001.Por lo expuesto. El restablecimiento de ese derecho. sobre todo. entonces.

se ocupa aquella Corporación. si se acusa un acto de contenido particular y concreto por vía de la acción de simple nulidad.C.22. podrá alternativamente acudir al contencioso de anulación por dos vías distintas. sin que ese haya sido el verdadero interés del constituyente ni del legislador extraordinario al regular la acción pública de simple nulidad. entendida ésta como el compromiso estatal de garantizar en forma real el acceso a la jurisdicción para lograr el restablecimiento del orden jurídico y la garantía de los derechos ciudadanos. el juez de la causa está obligado a . caso en el cual lo hace motivada por el interés particular de obtener el restablecimiento del derecho o la reparación del daño antijurídico como consecuencia de la declaratoria de la nulidad del acto. es menester precisar que cuando se demanda por vía de la acción de simple nulidad un acto de contenido particular y concreto que crea o reconoce un derecho subjetivo. con el fin de que éste intervenga y pueda hacer efectivas las garantías propias del derecho al debido proceso. pues. Ahora bien. Es claro que la Corte. dejando a un lado la situación jurídica particular que en éste se regula.23. quien se considere directamente afectado o un tercero. puede asegurarse que la interpretación que viene haciendo el Consejo de Estado del precitado artículo 84 del C. también se le está limitando al ciudadano -interesado o tercero. Siguiendo este razonamiento. podrán promover la acción de simple nulidad en cualquier tiempo (C. 136-2). expuesta en el fallo del 10 de agosto de 1961 y reiterada aún después de aquél en múltiples pronunciamientos. la competencia del juez contencioso administrativo se encuentra limitada por la pretensión de nulidad del actor. y dispone. entonces. en aplicación del principio dispositivo. si el imperativo constitucional del derecho a la tutela judicial es su efectividad. art. 85). inmediatamente después de exponer el razonamiento que acaba de transcribirse. arts. Invocando la acción de nulidad y restablecimiento del derecho (C. además de impedirle al afectado solicitar el restablecimiento de la situación jurídica individual por encontrarse vencido el término legal estatuido para esos efectos.el acceso al proceso para controvertir la simple legalidad de ciertos actos administrativos de contenido particular. con este planteamiento. En estos casos. en el entendido que la procedencia de una u otra acción está determinada por la pretensión que se formule ante la jurisdicción de lo contencioso administrativo. de buscar una solución al gravísimo inconveniente advertido y superado por el Consejo al elaborar la última tesis citada. como la que corresponde a la verdadera teoría de los móviles y finalidades. pese a que el mismo haya sido declarado nulo en la respectiva sentencia. art.C. Así. desautoriza tanto la interpretación acogida en la sentencia de la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del 29 de octubre de 1996. desconoce este derecho medular.C. de manera que. para entender que actúan por razones de interés general: la de contribuir a la integridad del orden jurídico y de garantizar el principio de legalidad frente a los excesos en que pueda incurrir la Administración en el ejercicio del poder público.A. pero única y exclusivamente para solicitar de la autoridad judicial la nulidad del acto violador. es imprescindible que el juez contencioso vincule al proceso al directamente interesado. 21. 84 y 136-1). y la demanda no se interpone por el titular del derecho afectado sino por un tercero.C. (Se subraya). varios de ellos recientes.A. cuando una persona con interés directo pretenda demandar un acto de contenido particular y concreto. En estos términos.A.A. lo siguiente: ³7. 7. En efecto.³7. aquél no podrá adoptar ninguna medida orientada a la restitución de la situación jurídica particular vulnerada por el acto. En la medida en que esta acción no se intente o no se ejerza dentro de los cuatro meses de que habla la ley (C.

Se tiene.25. debemos observar que la solución propuesta no sólo desatiende el contenido de los artículos 84 y 85 del Código Contencioso Administrativo y resulta claramente irrazonable. el pronunciamiento judicial en estos casos es única y exclusivamente de legalidad en abstracto. 7. por vía judicial. En realidad. Téngase en cuenta que. habrá de aclararse que cuando no se promueva la acción de nulidad y restablecimiento del derecho dentro del término de caducidad fijado en la ley. el juez debe tomar medidas para evitar que se vulneren los derechos creados por ellos o se restablezcan los que. que tiene una de ellas. pero tratándose de éstos últimos. entonces. tal y como fue subrogado por el artículo 14 del Decreto 2304 de 1989. por los mismos. en ejercicio de su autonomía. la Corte procederá a declarar la exequibilidad del artículo 84 del Código Contencioso Administrativo. impide de plano que pueda utilizarse el contencioso de simple anulación como medio para revivir nuevamente la posibilidad de reclamar. de manera que. la cual puede promoverse en cualquier tiempo. de modo que la declaración de su invalidez puede ser solicitada por cualquier persona y en todo tiempo. si . el derecho subjetivo reconocido en el respectivo acto administrativo adquiere firmeza jurídica y se torna inmodificable.y aceptado por la misma Corte-. y en cuanto aumenta el espectro del derecho de acceso a la justicia. hubieren sido afectados. en aras de la certeza y seguridad jurídica. en cuanto propicia la generación de graves contradicciones internas del sistema jurídico. desconoce indebidamente las reglas trazadas por el legislador. el restablecimiento del derecho presuntamente afectado. sino que desestima un hecho incuestionable. Asimismo. el hecho de que no se haya reclamado en tiempo el reconocimiento de una situación jurídica individual afectada por un acto administrativo.24.mantener intangible el derecho en cuestión ya que. el restablecimiento del derecho lesionado. esto es. En otros términos. en el sentido de que la distinción entre las dos acciones previstas en las normas citadas está referida al objeto. como se ha venido explicando. y se demande un acto de contenido particular y concreto a través de la acción de simple nulidad. en los términos de la parte motiva de esta Sentencia´. 7. adicional a la simple declaración de invalidez del acto. tanto los generales como los creadores de situaciones de contenido particular y concreto. Debe recordarse lo antes expuesto . que la Corte impone su criterio en el sentido de que la acción de simple nulidad procede contra todo tipo de actos administrativos. cuando la pretensión es exclusivamente el control de la legalidad en abstracto del acto. una vez vencido el término de caducidad previsto en la ley para el ejercicio de la acción de nulidad y restablecimiento sin que ésta se haya impetrado -que es de cuatro meses si se trata de un particular o de dos años si quien demanda es una persona de derecho público-. la sentencia que acoge la pretensión de nulidad del acto no abre la posibilidad para que el sujeto afectado pueda entrar a solicitar la reparación del daño antijurídico derivado de dicho acto. esto es. siempre y cuando se entienda que la acción de nulidad también procede contra los actos de contenido particular y concreto. Así las cosas. (Se subraya). buena fe y confianza legítima en favor del titular del derecho previamente reconocido. Con el respeto que nos merece esa Corporación Constitucional. tal solución pone en entredicho principios constitucionales básicos como el debido proceso y la seguridad jurídica. frente a la posible declaratoria de simple nulidad del acto. deben hacerse prevalecer los principios de seguridad jurídica. como lo es la imposibilidad de obtener el objetivo buscado en múltiples situaciones concretas. Acogiendo los criterios que han sido expuestos.

A. tiene efectos ex tunc. No podemos. y el acto es declarado nulo. nos apartamos del fallo proferido por la Sala Plena del Consejo de Estado el pasado 4 de marzo de 2003. el juez está obligado a mantener intangible ese derecho. Se advierte. en situaciones concretas.a manera de excepción± en el artículo 136. y éste . conforme al cual la nulidad de los actos que reconocen prestaciones periódicas no da lugar a recuperar las prestaciones pagadas a particulares de buena fe. sin que se plantee limitación alguna en relación con sus consecuencias. en ejercicio de la acción de nulidad simple y luego de caducada la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. como vicio que se presenta en el momento de la formación del acto. no se entiende cómo se impedirá que tal restablecimiento ocurra cuando.C.muy recurridos en los diferentes fallos fundados en la teoría de los móviles y finalidades±. la Corte dispone que. entonces. por lo tanto. como valor abstracto. Así. sino concluir que. la Corte impone una interpretación de la ley que justifica la protección de situaciones abiertamente contrarias al ordenamiento. en todo tiempo. entonces. en este evento. se declare inválido el acto que crea un impuesto. del mismo código. Resultan. cuando el acto declarado inválido crea o reconoce un derecho subjetivo. en relación con los actos de contenido particular y concreto que crean o reconocen derechos. en una forma no querida por el legislador. y debe anotarse que. por ejemplo. No puede entenderse cómo semejante contradicción . en cuanto considera ajustada a la Constitución la interpretación acogida por la misma Corporación en . puesto que ninguno se había vulnerado con el acto. en el caso citado en otro aparte de este salvamento. en el sentido de que la decisión de la Corte ³institucionaliza la vía de hecho´ y ³acaba con la figura del decaimiento del acto administrativo´. la acción de nulidad simple puede ejercerse en cualquier tiempo y por cualquier persona. la misma contradicción. Una situación similar se presentará cuando. en estos casos. Mucho menos si se tiene en cuenta que la declaración de la nulidad.con la declaración de la nulidad se obtiene tal restablecimiento. dado que la prosperidad de la pretensión jamás podría dar lugar al restablecimiento del derecho de un particular. entonces. la irrazonabilidad del planteamiento saltan a la vista. conforme a la teoría de los móviles y finalidades. En cuanto a los problemas que. Si la decisión administrativa es demandada por dicho particular o por un tercero. los efectos de la acción de nulidad simple. salvo en el evento previsto .por cualquier razón± aún no haya sido pagado por el particular. Pero aún más. por lo demás. fundada en el prurito de garantizar la protección de la legalidad. esa Corporación. de manera que justifica mantener la vulneración de un derecho que se ha producido con fundamento en un acto declarado inválido por la jurisdicción.claramente opuesta a los principios constitucionales antes mencionados± puede encontrar su aval en los artículos 84 y 85 del C. la administración no tendrá vía legal alguna para exigir el cumplimiento de la obligación. puede presentar la aplicación de la teoría de la Corte. se declare la nulidad del acto que impone la sanción disciplinaria de multa y ésta no haya sido cancelada. esa Corporación propone que el juez cierre la posibilidad de que éste opere. La desproporción y. numeral 2. sin lugar a dudas. se desatienden las advertencias hechas por el Consejo de Estado respecto de ciertos casos . justificadas las observaciones formuladas en la sentencia de la Sala Plena de la que nos apartamos. Restringe. en los que el restablecimiento del derecho se produce con la sola declaración de nulidad del acto. De acuerdo con lo expresado.

no obstante lo cual adoptó una decisión que impide su aplicación. Debo observar. entonces. en mi opinión.y mucho menos demostró± la inconstitucionalidad de la teoría de los móviles y finalidades. No explica la Corte. contraria a principios básicos del ordenamiento. o por qué serían sus planteamientos irrazonables. En estas condiciones. que existían razones suficientes para apartarse del citado fallo de constitucionalidad. Consideramos. cuando la restricción o el desconocimiento desaparecen con la sola declaración de nulidad y sin necesidad de adoptar medidas adicionales. la primera no procede para obtener la reparación del derecho afectado. para desconocer parcialmente. tales como la incompetencia de la Corte para proferir fallos de exequibilidad condicionada y el carácter de juez constitucional del propio Consejo de Estado. por qué dicha teoría podría ser considerada restrictiva del derecho de acceso a la administración de justicia y del debido proceso atendiendo al contenido que a tales derechos se reconoce±. en su real alcance´. se impone concluir que la Corte no cuestionó . es claro que no se hizo un verdadero juicio de constitucionalidad respecto de dicha teoría. por qué debería considerarse insuficiente o inadecuada la acción de nulidad y restablecimiento del derecho. Pero tampoco expone argumento alguno para explicar por qué es irrazonable o desproporcionada la interpretación según la cual. para indicar por qué resultaría dicha interpretación ³contraria al verdadero espíritu y finalidad de la ley´. ni demostró. y aquélla que se verifica cuando tal restablecimiento se logra automáticamente con la declaración de invalidez del acto. para garantizar el cumplimiento de los procedimientos establecidos por el legislador. en los términos de la sentencia C-496 de 1994. Por estas razones y en los términos explicados. por lo cual debe ser considerada irrazonable y desproporcionada. finalmente. en cuanto impide la aplicación de la teoría de los móviles y finalidades. cuando ésta se produce con la sola declaración de invalidez del acto y el término de caducidad de la segunda se encuentra vencido. citada en la primera parte de este escrito. (Se subraya). por lo demás. Nada dice sobre las razones que justificarían establecer una distinción entre la situación que se presenta cuando se pide claramente el restablecimiento del derecho. por ejemplo. en la medida en que la Corte no estudió el contenido de la teoría de los móviles y finalidades. y nada se dijo. con apoyo en los argumentos que se han expuesto en este acápite. como se explicó. en su verdadero alcance. como único procedimiento viable para buscar la nulidad de los actos que restringen o desconocen derechos de los administrados. que estos planteamientos podrían servir de fundamento al Consejo de Estado. No cabe duda. de que la citada Corporación invadió la competencia del Consejo de Estado. consideramos que existe fundamento suficiente para desconocer la decisión de la Corte Constitucional. sin embargo.sentencia del 29 de octubre de 1996 y. En efecto. como lo son el debido proceso y la seguridad jurídica. desconoce la decisión contenida en la sentencia C-426 del 29 de mayo de 2002. atendiendo a los objetivos de las acciones de nulidad y de nulidad y restablecimiento del derecho. en los términos precisados. en cambio. en procesos contencioso . sí resulta. fundado en argumentos que aquí han sido cuestionados. imponiendo una interpretación de la ley que. la sentencia C-426 de 2002.

a pesar de aceptar muchos de los reproches que se le hacen en el caso a la conducta de la Corte. diez (10) de diciembre de dos mil cuatro (2004) Por la presente manifiesto que adhiero al Salvamento de Voto hecho por el Dr.827. C. ALIER E. porque como .administrativos en los que se debata sobre la procedencia de la acción de nulidad simple. quince (15) de diciembre de dos mil cuatro (2004) Salve el voto a la decisión adoptada.. C. debido a que Consejo de Estado asistió como demandado a petición de la Fundación pro Niños Pobres en el juicio de tutela y por lo mismo en tal condición no tenía competencia para ir contra el fallador. En estos términos. RUTH STELLA CORREA PALACIO SALVAMENTO DE VOTO Consejera: MARIA ELENA GIRALDO GOMEZ Bogotá. que el sistema jurídico colombiano de manera alguna le otorga al Consejo de Estado poder jurídico para dejar sin efecto decisiones judiciales adoptadas con principio aparente de competencia por la Corte Constitucional. dejo consignado mi criterio. D. manifestada en providencia de 1 de septiembre de 2004 de la Sala Sexta de Revisión dentro del expediente T927. Alier E. porque considero. dejando sin efectos sus decisiones. en este caso en revisión de tutela. D. el 9 de noviembre de 2004. respetuosamente. invocando su calidad de Juez límite de la jurisdicción de lo contencioso administrativo. en su condición de demandada. por la Sala Plena de Contencioso Administrativo. HERNANDEZ ENRIQUEZ SALVAMENTO DE VOTO Consejera: RUTH STELLA CORREA PALACIO Bogotá. Hernández Enríquez a la providencia de la referencia. que directamente obliguen a esta Corporación.. mas no para desatender decisiones de tutela fundadas en dicha sentencia.

demandado en ese juicio y frente a las sentencias de tutela y de definición de la revisión no podía invocar su calidad objetiva de juez natural. que declaró exequible.. que a su vez confirmó el auto de 2 de septiembre de 2003. al proferir el auto de fecha 5 de febrero de 2004. arguyendo que esa sentencia se produjo en contravía de los mandatos de la Carta Política. como puede advertirse sin mayor dificultad. pero en forma condicionada. MARIA ELENA GIRALDO GOMEZ ACLARACION DE VOTO Consejero: GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO Bogotá. D.C. nueve (9) de noviembre de dos mil cuatro (2004). Me he sumado al pronunciamiento de la Sala Plena de la Corporación de fecha 9 de noviembre de 2004. de septiembre de 2004. Dicho pronunciamiento es tal en razón de que. no hace parte de ninguna instancia procesal que lo amerite. invalidándola con base en la competencia constitucional suya sobre las acciones contencioso administrativa y en la falta de competencia de la Corte. suplantando al Consejo de Estado y a los demás órganos de la jurisdicción contencioso administrativa. proferido por la Sección Primera. en cuanto allí subyace la consideración de que el Consejo de Estado incurrió en una ³vía de hecho´ al no darle alcance a la sentencia C-426 de 29 de mayo de 2002. En los anteriores términos consigo la causa jurídica de discrepancia a la providencia que precede. emanado de la Sección Primera del Tribunal Administrativo de Cundinamarca. el artículo 84 del Código Contencioso Administrativo. Comparto el sentimiento de rechazo expresado mayoritariamente por la Sala Plena de esta Corporación en cuanto a que resulta inadmisible que se catalogue como ³vía de hecho´ el auto aludido. sin competencia constitucional alguna. las acciones de nulidad y restablecimiento del derecho están . pero solo en el entendido de que se trata de una expresión de rechazo institucional al fallo de tutela de la Corte Constitucional de fecha 1o. según la cual. pues la tesis que allí se acoge.

sin excepción. si su configuración es evidente. En el primer y el último casos. como en cualquier otro caso. respectivamente. se conforma con la normativa en vigor. De igual manera. con todos los preceptos de la Carta Política. deberá declararse.12. la Corte asume el conocimiento de la demanda. en realidad. sólo a algunas. la exequibilidad y la inexequibilidad.26 No se trata. entre las varias interpretaciones posibles. Respecto del tema dijimos en salvamento de voto de fecha 1o. entonces. Adelantar el juicio de inconstitucionalidad de aquellas normas que generan conflictos en torno a su verdadero significado y alcance. De allí que se exija siempre que ésta suponga el planteamiento de un problema de constitucionalidad o. a no dudarlo. Hernández Enríquez. y cuáles no lo son. de una ³nueva acción de inconstitucionalidad referida a la jurisprudencia producida por los jueces de la República´. debe estudiar las posibles interpretaciones que aquélla admite. por lo tanto.. siempre que la Corte Constitucional estudia una demanda de inexequibilidad frente a una norma determinada y la compara.. consideramos. prevista en los artículos 241 y 242 de la Carta de 1991. el proceso de control abstracto ±en estos casos± se lleva a cabo sobre uno de los contenidos de la norma sometido a examen: el que surge de la interpretación que en sentido general hace la autoridad judicial competente. Soy consciente de que los jueces de la República. al cual se le han reconocido todos los efectos jurídicos como consecuencia de constituir la orientación jurisprudencial dominante o el criterio judicial obligatorio para quienes son destinatarios de la ley´. aquélla que ya ha resultado efectivamente adoptada por un juez. el acatamiento de los fallos de constitucionalidad producidos por la Corte Constitucional cuando ejerce como guardiana de la Carta (Artículo 243 Constitucional y 48 de la Ley 270 de 1996). entonces. por contera. conjuntamente con el doctor Alier E. lo que es lo mismo. que no puede decidirse sino a partir de la interpretación de la norma acusada y de su evaluación a la luz de la Carta Fundamental.sujetas al fenómeno de la caducidad.En efecto. en el segundo. Resultan ilustrativas. no implica. como lo entiende la Sala Plena. sobre este planteamiento. en torno a la cual se desarrolla el debate central del pronunciamiento de la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del cual nos apartamos: ³3. a fin de establecer si conforme a todas ellas. sino de la típica acción pública de inconstitucionalidad referida a las leyes. o a ninguna. por lo anterior. incluidos. circunstancia a partir de la cual resulta imperativo. 26 . pues. sin reparos. la norma resulta ajustada al estatuto superior. que existan valores constitucionales en juego. comparto plenamente los denominados fallos de constitucionalidad condicionada o modulada en la medida en que hacen parte de nuestra tradición. desde luego. estudiando. actora: Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca ±CAR-). de abril de 2003 (Expediente núm. Contrario a lo expresado por la Sala Plena del Consejo de Estado. una intromisión o desplazamiento de la competencia asignada a los jueces para aplicar la ley en cada caso en concreto. En los eventos en los que el demandante plantea su juicio de inconstitucionalidad contra una o más interpretaciones que de las normas legales hacen los operadores jurídicos. cuya finalidad encuentro plausible por la eficacia de sus implicaciones prácticas26. en materia de control constitucional. lo siguiente: ³. verificable al momento de admitirse la demanda. 199905683. casi centenaria. comparando la norma acusada con la Carta Política. del texto legal. las siguientes conclusiones contenidas en la Sentencia C-426 de 2002. que la Corte Constitucional tiene competencia para proferir los denominados fallos de constitucionalidad condicionada. para establecer si el alcance que se da a la disposición de acuerdo con dicha interpretación resulta o no ajustado a la Constitución. los que integran las denominadas ³Altas Cortes´ debemos actuar con sujeción a la Constitución y a la ley. deberá determinarse cuál o cuáles son las interpretaciones admisibles.

creo que se da una situación muy particular que impide darle alcance a lo que allí quiso definirse. Estos fallos..A. en punto a la consideración de este cargo. excluir la posibilidad de que la norma que se declara exequible sea interpretada en determinado o determinados sentidos contradictorios con una o varias disposiciones de la Carta. Pese a lo obvio (sic) que para algunos pudieren ser sus diferencias. en lo concerniente a la Sentencia C-426 de 29 de mayo de 2002. esto es. de acuerdo con el artículo 243 de la Constitución y. el restablecimiento del derecho.. refiriéndose. al fenómeno de la caducidad. en lograr por la vía de la nulidad del acto administrativo. Aun más. precisamente. en cuanto fundamento inescindible de la misma. es pertinente recordar que en aquellas el titular del derecho tiene un interés subjetivo de carácter particular.Empero. (Se subraya). por lo demás. la primera de las citadas disposiciones consagra el fenómeno de la caducidad respecto de las acciones que conllevan restablecimiento del derecho. pudiera concebirse como una posibilidad ilimitada.. en el mismo pronunciamiento. a cosa juzgada constitucional.. junto con la decisión adoptada. pues.) Finalmente y a propósito de la supuesta vulneración del principio de igualdad esta Corte advierte que la hipótesis fáctica de las acciones de restablecimiento del derecho no se corresponde con la de las acciones de nulidad.. que. que buscan.´. cuyo contenido normativo resulta demasiado claro y cuya vigencia no se discute. (.´.. Por lo expuesto. el condicionamiento en ellos contenido. ibídem. precisamente.C. sin desconocer el derecho de acceso a la administración de justicia. en razón de que en dicha decisión la Corte Constitucional solo se pronunció respecto del artículo 84 del C. 27 En lo concerniente al tema de la caducidad expresamos en el salvamento de voto aludido.. la Corte Constitucional ha expresado. sin duda alguna. En efecto. el legislador ejerció las competencias que le ha entregado la Constitución Política. opta por la vía de la inacción.. dado que ello conduciría a la parálisis absoluta del aparato encargado de administrar justicia y supondría implícitamente la exoneración del individuo de toda ética de compromiso con la buena marcha de la justicia y con su prestación recta y eficaz. hacen tránsito. mal podría violarse este derecho respecto de quien gozando de la posibilidad de ejercerlo. que ³[e]l derecho de acceso a la administración de justicia sufriría grave distorsión en su verdadero significado si.. ni ningún otro de la Carta. encuentra la Corte que al establecer términos de caducidad para las acciones contencioso administrativas de restablecimiento del derecho.´. la Corte fue clara al expresar lo siguiente: ³De ahí que tampoco sea sostenible el argumento según el cual la caducidad frustra el derecho de acceso a la justicia. sin parar mientes en la existencia de los artículos 136 y 143.. por lo demás. No puede olvidarse. . lo siguiente: ³.. abierta a los ciudadanos sin condicionamientos de ninguna especie´. en cuanto razón de la decisión ±ratio decidendi±. renunciando a su ejercicio o no empleando la vigilancia que la preservación de su integridad demanda. en tanto que la segunda impone el rechazo de la demanda cuando dicha acción se encuentra caducada27. en sentencia C-351 del 4 de agosto de 1994.. Es imposible que pueda desconocerse o vulnerarse el derecho de quien ha hecho voluntaria dejación del mismo.

restringe notoriamente sus alcances y. desafortunadamente. abuso. los efectos vinculantes que de él se predican. Dichas normas deben aplicarse en la medida en que hasta el momento no existe reparo sobre sus constitucionalidad. .Cabe entonces preguntarse: ¿Cuál es el alcance de tales disposiciones si el fallo de Constitucionalidad C-426 de 26 de mayo de 2002 para nada se refirió a las mismas?. en la práctica. GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO Consejero ACLARACION DE VOTO Consejrra: MARIA INES ORTIZ BARBOSA Con mi acostumbrado respeto consigno a continuación la aclaración de voto anunciada en el proceso de la referencia. Ahora bien. entiendo que el pronunciamiento de la Sala Plena en torno a que el auto de fecha 5 de febrero de 2004 queda en firme es meramente formal en razón de que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca seguramente acatará el fallo de tutela y admitirá la demanda respectiva y solo en el evento de que tal decisión sea apelada habrá oportunidad de un pronunciamiento procesal sobre el tema. concernientes al asunto. Dejo así brevemente explicada mi posición respecto del presente asunto. que no han sido objeto de tacha constitucional. el fallo de constitucionalidad aludido se quedó corto en la medida en que no involucró entre sus prescripciones obligatorias a todas las disposiciones atañaderas al punto allí dilucidado. atropello o desafuero predicables de dicho concepto. A mi juicio ello supone que. pues dista mucho de exhibir las características de arbitrariedad. es indudable que en relación con el mismo debe descartarse absolutamente cualquier consideración tendiente a catalogarlo como una ³vía de hecho´. La respuesta es obvia. si el proveído objeto de tutela se profirió con sujeción a normas legales vigentes. en mayor medida. De otra parte. lo cual.

M. Gaceta Constitucional Nº 77. amén del grado de consulta (art. artículo 33. en el caso de las providencias judiciales. 12 y 40 del citado Decreto 2591 de 1991.). todos los estatutos procesales consagran específicamente recursos o medios de defensa judicial. De otro lado el Decreto 2591 de 1991. 184 ib. Constituyentes Jaime Arias López y Juan Carlos Esguerra Portocarrero. como es sabido fueron objeto de estudio por la Corte Constitucional con ocasión de la demanda de inconstitucionalidad que se promovió contra ellos y mediante sentencia C-543 de octubre 1 de 1992. como órgano supremo con facultad de revisar las decisiones judiciales proferidas en ejercicio de esa acción. por lo cual es éste uno de los fundamentos de la inexequibilidad declarada. tanto para autos como para sentencias. presupuesto reiterado en el artículo 6º numeral 1º del Decreto 2591 de 1991. regula el procedimiento que ha de seguirse para el efecto. Informe-Ponencia "Mecanismos de protección de los derechos fundamentales y del orden jurídico". Además los recursos extraordinarios se establecen en los artículos 185 a 193 (revisión) y en el 194 (súplica).P. Pues bien. 2. Mayo 20 de 1991. respecto de la tutela contra sentencias o providencias judiciales y dentro de los argumentos esgrimidos entonces se anotó que en el seno de la Asamblea Nacional Constituyente se discutió ampliamente el tema de la procedencia de la acción de tutela contra decisiones judiciales el cual no se acogió y así quedó plasmado en sus actas28. Es así como en la Jurisdicción Contenciosa existen los recursos ordinarios regulados en los artículos 180 a 183 del Código Contencioso Administrativo. numeral 9º. de la Constitución Nacional se evidencia la competencia de la Corte Constitucional respecto de la acción de tutela. 29 28 Sentencia REVPI-004 de 5 de junio de 2001 de la Sala Plena del Consejo de Estado .Comparto en términos generales las consideraciones contenidas en la providencia que aclaro pero estimo necesario hacer algunas precisiones sobre mi criterio en relación con el asunto en debate. 3. 1. el primero de los cuales cuenta con causales adicionales específicas para la pérdida de la investidura según lo dispuesto en el artículo 17 de la Ley 144 de 199429. fueron declarados inexequibles en cuanto interesa a esta aclaración. 9 y 10. Sin Asamblea Nacional Constituyente. es claro que la acción de tutela solo procede cuando el afectado no disponga de otro medio de defensa judicial. doctor José Gregorio Hernández Galindo. aplicables según se trate de única o de doble instancia. De los artículos 86 y 241. Págs. Los artículos 11. Del texto del artículo 86 de la Constitución.

pero jurisprudencialmente extendió su plenamente competente en cuanto a su función específica de revisión de sentencias competencia a la revisión de sentencias judiciales de otras jurisdicciones al convalidar el ejercicio de tal acción contra ellas. 6. Ver igualmente Sentencia T-336/93. Sentencia T-079 de febrero 26 de 1993. Ha dicho la Corte Constitucional en relación con la vía de hecho: ³Esta Corporación ha delimitado el alcance de la vía de hecho judicial y ha señalado que ésta existe "cuando la conducta del agente carece de fundamento objetivo. Debo dejar en claro que a lo largo de mi ejercicio judicial he aceptado tal competencia ampliada pero realizando el pertinente análisis de la existencia o no de la vía de hecho en la providencia puesta a mi consideración mediante el ejercicio de la acción de tutela. Eduardo Cifuentes Muñoz. no son providencias judiciales sino en apariencia. las siguientes sentencias de la Corte Constitucional T-43/93. Cf Corte Constitucional. T-245/94. obedece a su sola voluntad o capricho y tiene como consecuencia la vulneración de los derechos constitucionales de la persona"4 . para lo cual se apoyó en la figura de la ³vía de hecho´ ampliamente analizada por esa Corporación y así se estableció una plataforma jurídica por vía jurisprudencial tendiente a proteger especialmente los derechos fundamentales al debido proceso. entre otras. T-331/93. Alejandro Martínez Caballero. en tales circunstancias. T-198/93. el de defensa y el de acceso a la Administración de Justicia que son los que se admiten en principio como amparados al ejercer la facultad de revisión en tales casos. el funcionario judicial antepone de manera arbitraria su propia voluntad a aquella que deriva de manera razonable del ordenamiento jurídico. Con posterioridad a la sentencia C-543 de 1992. T-173/93. En el punto inicial advertí que la Corte Constitucional es en mi opinión en acción de tutela. En realidad son vías de hecho. siempre y cuando se cumplan los otros Ver. 5. 4. Magistrado Ponente: Dr. T-368/93. por lo cual sus actuaciones. la Corte Constitucional revivió en diferentes pronunciamientos la acción de tutela contra providencias judiciales30. frente a las cuales procede la tutela. Magistrado Ponente Dr. 4 30 . En efecto. para proceder así a la revisión especial y justificar la posibilidad de modificarlas o dejarlas sin efecto. T-79/93.duda alguna constituyen los recursos el medio de impugnación por excelencia y también deben considerarse como medio judicial de defensa tanto el grado de consulta como la institución de las nulidades procesales aplicables aún en el caso de que exista sentencia conforme a lo previsto en el último inciso del artículo 142 del Código de Procedimiento Civil. manifiestamente contrarias a la Constitución y a la Ley.

la Corte ha dicho que "la vía de hecho judicial. Así. en general. en la forma y en el fondo. a saber que se esté vulnerando o amenazando un derecho fundamental. 228 C. siempre y cuando se cumplan los presupuestos contemplados en el artículo 86 de la Carta y no exista otro medio de defensa judicial para la adecuada protección del derecho fundamental lesionado. 31 5 . 7. Ello no ocurre.5 " Estas vías de hecho judiciales son impugnables por la vía de la tutela por cuanto. mas no en la Contencioso Administrativa lo cual demuestra fehacientemente.) y la oportunidad de defenderse. P. Pero también la vía de hecho puede acarrear la violación de otros derechos fundamentales. 29 C. dentro del respectivo proceso. vulneran el debido proceso (CP art 29) y el acceso a la justicia CP art. lo que amerita la intangibilidad constitucionalmente conferida a la autonomía funcional del juez. en mi concepto.P. es decir. Corte Constitucional. Vladimiro Naranjo Mesa. al respecto ha dicho esta Corporación: "No es la apariencia de una decisión. Sentencia T-231/94 del 13 de mayo de 1994. que es causal de casación en la Jurisdicción Ordinaria.requisitos procesales señalados por la Constitución. esta forma de acceso incluye la oportunidad de recibir tratamiento justo por parte de los jueces y magistrados.). una ampliación inequitativa de la aplicación de la vía de hecho no solo desnaturaliza esta figura que es verdaderamente excepcional y que no podría desconocerse como fundamento de un amparo si en efecto se hiciera Sentencia T-368 de 1993. equivale a la más patente violación del derecho a la jurisdicción"31. que ello ha sido la decisión del legislador dentro de la facultad configurativa que ostenta sobre el particular y por estar consagrado de tal manera en la ley. lo cual implica la prevalencia del derecho sustancial (art. 229 C. Así las cosas. el derecho al debido proceso se aplica a todas las actuaciones judiciales (art. Así las cosas la vía de hecho implica necesariamente una aberración jurídica tal que mal podría denominarse providencia judicial (sentencia o auto) una decisión que desnaturalice y constituya el rompimiento total del ordenamiento jurídico. Hay que distinguir entre providencias judiciales y las vías de hecho.P. Las primeras son invulnerables a la acción de tutela en cuanto corresponden al ejercicio autónomo de la decisión judicial y respecto de las cuales existen.P. En efecto. M. ni siquiera con el llamado error de hecho. 229). MP Eduardo Cifuentes Muñoz. que la justicia valore las pruebas y los razonamientos pertinentes. y la persona no cuente con otro medio de defensa judicial adecuado. los medios de defensa judiciales establecidos por el ordenamiento jurídico. no puede estimarse como vía de hecho.) y es desarrollo del derecho de toda persona natural o jurídica para acceder a la administración de justicia (art. sino su contenido. De suerte que la violación de la Constitución Política por parte de la autoridad judicial puede ser atacada mediante la acción de tutela. Dr. Las segundas son apariencias de providencias judiciales que vulneran los derechos básicos de las personas.´ (Subraya fuera del texto). Así.

10. Con el fin de no hacer más extensa esta aclaración debo manifestar que comparto lo manifestado por el doctor Rodrigo Uprimy Yepes en su aclaración de voto a la sentencia T. sin tener en cuenta que se trata de órganos constitucionalmente diferenciados en sus competencias y funciones. el principio pro actione y el derecho de . la cosa juzgada es una institución fundada no solamente en los principios de competencia sino especialmente en el de la seguridad jurídica. per se no puede constituir una vía de hecho. si ésta responde a una constante. sin desnaturalizar la esencia de las acciones que ha definido el legislador. la doctrina de los motivos y finalidades. como se dijo. salvo que se acrediten los presupuestos que ha decantado la Corte Constitucional para su procedencia. nuestra legislación consagra la autonomía del juez quien solamente está sometido al imperio de la ley y el ejercicio de interpretación para concretarla. prolongada y estudiada hermeneútica cuyo propósito ha sido dinamizar y actualizar los textos legales a las cambiantes circunstancias de manera que se garanticen entre otros derechos. constituyen una figura excepcional y por tanto su aplicación es restrictiva. la cual se pone en peligro cuando las interpretaciones de la ley que hacen los jueces no encuentran razones constitucionalmente válidas para considerarlas opuestas a los principios y derechos contenidos en la Carta Política. 1º) de la Carta que asigna privativamente al Consejo de Estado la atribución de desempeñar funciones en su condición de Tribunal Supremo de lo Contencioso Administrativo. Por lo mismo tampoco puede la Corte Constitucional hacer caso omiso del artículo 237 (num. se impone una jerarquía funcional. los cuales. De otro lado.presente en una aparente providencia judicial pero no puede constituirse en la regla generalizada para declarar incursos en vía de hecho pronunciamientos de otras jurisdicciones cuya competencia está constitucionalmente asignada y regulada en la ley. para garantizar así la especialización entre las distintas jurisdicciones y por tanto la estabilidad del Estado de Derecho. 9. en el caso de esta Corporación en relación con la teoría de los móviles y finalidades. Por otra parte. Es por ello que preocupa que en la sentencia T-927-827 se adopte una decisión que desconoce tales principios con lo cual. 8. el de acceso a la administración de justicia. además. que no existe. vale decir cuando no es clara la justificación constitucional dada para dejarlas sin efecto y mucho más.836 cuando realizó un análisis sobre el ³derecho viviente´.

. por considerar que el Consejo de Estado carecía de competencia para pronunciarse mediante un auto respecto del fallo T . Lo anterior en virtud de que una vez proferida y ejecutoriada la providencia de 5 de febrero de 2004.927.827 de septiembre 10 de 2004. ya que éste es un asunto del conocimiento de la Jurisdicción de lo Contencioso Administrativo. De ninguna manera. dentro del proceso con radicación No. ante el Tribunal Administrativo de Cundinamarca. inicialmente interpuesta por la fundación PRO NIÑOS POBRES. Con este parecer. Con todo respeto. proferido por la Corte Constitucional. esta Corporación perdió su competencia funcional respecto de dicho proceso. 25000 2324 000 2003 00557 01. por cuanto la Corte Constitucional no tenía en sí misma radicada la competencia para emitir un fallo en un proceso de simple nulidad. SALVAMENTO DE VOTO Consejero: RAMIRO SAAVEDRA BECERRA Me aparto respetuosamente de la decisión adoptada por la mayoría de la Sala Plena de esta Corporación. ello en desarrollo del artículo 236 de la Constitución Política de 1991. no quiere decir que se comparta el fallo emitido por la Corte Constitucional al conocer de la acción de tutela incoada por la fundación PRO NIÑOS POBRES contra el Consejo de Estado. ello en consonancia con el principio de la preclusión de los actos procesales que inspira el derecho procesal colombiano. de manera exclusiva y excluyente. sistemático y finalístico. MARIA INES ORTIZ BARBOSA Fecha ut supra. al tenor del artículo 83 del Código Contencioso Administrativo.acceder a la justicia y concluyó que no existen argumentos constitucionales para cuestionar la jurisprudencia del Consejo de Estado pues se trata de una interpretación que armoniza los criterios literal. providencia en la cual confirmó el auto de primera instancia que rechazó la demanda de simple nulidad.

el juez ha producido una vía de hecho. Es decir. nada obsta para que por la vía de la tutela se ordene al juez que ha incurrido en dilación injustificada en la adopción de decisiones a su cargo que proceda a resolver o que observe con diligencia los términos judiciales. por cuanto el juez de tutela no suplantar al competente. así mismo. por ejemplo. no prevé la procedencia de la acción de tutela contra fallos judiciales. al juez de tutela en ningún momento le compete dictar una providencia de reemplazo: "Ahora bien. lo cual no significa que proceda dicha acción contra sus providencias. el juez de tutela no está llamado a suplantar la competencia del juez natural. pues tal acto no alcanzaría el rango de fallo judicial al ser la consecuencia de la vulneración de derechos fundamentales. Pero. para lo cual si está constitucionalmente autorizada la tutela. tanto particulares como estatales. en segundo lugar. pero como mecanismo transitorio cuyo efecto. estableció la Corte Constitucional. el decreto 2591 de 1991. si es del caso. que en el caso de presentarse una vía de hecho en un proceso judicial. ordenando. Es así como la misma Corte Constitucional jurisprudencialmente estableció que ésta acción solo es viable cuando a partir del resultado de un proceso en el cual el debido proceso se ha visto conculcado.El actuar de la Corte Constitucional fue abiertamente contrario a la Constitución. En esa condición no están excluidos de /a acción de tutela respecto de actos u omisiones que vulneren o amenacen derechos fundamenta/es. reglamentario de la acción de tutela. no cabe duda de que los jueces tienen esa calidad en cuanto les corresponde la función de administrar justicia y sus resoluciones son obligatorias para los particulares y también para e/ Estado. de conformidad con el concepto constitucional de autoridades públicas. y que sus decisiones serán de obligatorio acatamiento por parte de los operadores jurídicos. advirtiendo el error jurídico y. a la Ley y a su propia jurisprudencia. en sus artículos 228 y 230. puesto que en primer lugar. no un fallo propiamente dicho. pues los artículos que así lo consagraban fueron declarados inexequibles por la Corte Constitucional.543 de 1992. reiniciar-el trámite para poder llegar a una sentencia material. Así. ni tampoco cuando la decisión pueda causar un perjuicio irremediable. su deber es el de tutelar el derecho fundamental al debido proceso y en general los derechos fundamentales que pudieren haberse visto conculcados al interior de un proceso judicial. por expreso mandato de la Carla es puramente temporal y queda . la Constitución Política de 1991. ni riñe con los preceptos constitucionales la utilización de esta figura ante actuaciones de hecho imputadas al funcionario por medio de las cuales se desconozcan o amenacen los derechos fundamentales. establece la autonomía y la independencia funcional de los jueces de la República. mediante la sentencia C .

Más allá de tal función. que quien resuelve sobre la tutela extienda su poder de decisión hasta el extremo de resolver sobre la cuestión litigiosa que se debate en un proceso. dentro de las cuales se encuentra la de: conocer de las apelaciones de autos susceptibles de este medio de impugnación. ello al tenor del artículo 129 y concordantes de dicha normatividad. incurrió ella misma en una acción antijurídica. ya que el Decreto 01 de 1984.827 de 10 de septiembre de 2004. No obstante lo anterior. en ejercicio de su función quien lo conduce. y una vez ejecutoriada la providencia que resuelve dicha apelación. o en relación con el derecho que allí se controvierte´32 Es así evidente. tampoco el Consejo de Estado tenía la facultad jurídica de pronunciarse mediante un auto. .. estableció claramente sus competencias. a los cuales ya se ha hecho referencia. Código Contencioso Administrativo. Respetuosamente. adoptando decisiones paralelas a las que cumple. la Corte Constitucional fue contraria al principio por ella tantas veces esgrimido del respeto al propio precedente jurisprudencial. RAMIRO SAAVEDRA BECERRA 32 Sentencia C-543 de 1992. no le está permitido al Consejo de Estado adelantar actuación alguna al respecto.927. frente ese "fallo" de la Corte Constitucional.. entonces. De ningún modo es admisible.supeditado a fa que se resuelva de fondo por el juez ordinario competente (artículos 86 de la Constitución Política y 8° del Decreto 2591 de 1991). pues a! dictar un fallo de reemplazo a una providencia en la que estimó se configuraba una vía de hecho. Los anteriores argumentos son los que me llevan a apartarme de la decisión adoptada por la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado y que he considerado de relevancia exponer. no está dentro de las atribuciones del juez de tutela la de inmiscuirse en el trámite de un proceso judicial en curso. como con el fallo de tutela T . Pero en cambio. ya que tal posibilidad está excluida de plano en los conceptos de autonomía e independencia funcionales (artículos 228 y 230 de la Calta).

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful