JUSTICIA PARA LA BATERÍA ALTA DE SAN MARTÍN Este documento describe la obra pública ejecutada por el Ayto.

de Santoña entre los años 2008-2010 sobre el inmueble catalogado como Bien de Interés Cultural de la Batería Alta de San Martín. La fortificación ostenta consideración de Monumento y cuenta con Protección Integral de acuerdo al Plan General del municipio de Santoña. La información contenida en estas páginas muestra hasta qué punto ninguna autoridad ha velado por el cumplimiento de la Ley de Patrimonio Cultural de Cantabria, ni por el respeto al propio inmueble. El resultado final no ha revertido en la sociedad. La fortificación ha resultado objetivamente sepultada en cemento y metal. El yacimiento arqueológico ha sido cegado sin haber sido estudiado, todo ello en una operación que de acuerdo a los especialistas consultados ha consumido casi el doble del dinero público necesario para la rehabilitación seria y asesorada de la batería. ¿Por qué?, ¿Para qué? Hablemos más claro aún. La operación municipal ejecutada sobre la Batería Alta de San Martín es una absoluta vergüenza desde el punto de vista cultural, histórico y de la gestión del dinero público. Las decisiones sobre un inmueble de indudable y reconocido valor las han tomado políticos sin ningún tipo de conocimiento histórico, con la aquiescencia y el silencio del Servicio de Patrimonio del Gobierno cántabro, con la colaboración de arquitectos que en ningún caso han considerado la necesidad de respetar el inmueble. Cubrir de cemento y pintar de color crema todos los muros de la batería es una absoluta salvajada que debe hacernos reflexionar. Los 600.000 euros dilapidados deben hacer la reflexión más profunda si cabe. En diciembre de 2010 el inmueble fue inaugurado. Un alto cargo del gobierno regional y los dos máximos responsables del Ayto. de Santoña fueron los encargados de hacer los honores. Al día siguiente el periódico más importante de Cantabria tituló “El ayto. De Santoña recupera el esplendor de la Batería Alta de San Martín”. Ahí residía el interés político en la operación. Ese mismo día la batería fue cerrada. Casi ocho meses después el lugar sigue cerrado. Los muros están desconchados. La maleza alcanza el metro y medio. El Conjunto histórico de la arquitectura militar de Santoña ha perdido uno de sus edificios más destacados. Exigimos responsabilidades. Algo está fallando cuando la defensa del patrimonio cántabro queda en manos de ciudadanos. Nosotros no tenemos acceso a denunciar los hechos ante Fiscalía porque no tenemos medios económicos. En estas circunstancias, el “loco” que pretende defender el cumplimiento de la ley queda expuesto al vituperio y la amenaza de los señores políticos que precisamente han destruído el inmueble que el ciudadano pretende salvaguardar con dos armas en la mano: la ley y el sentido común. Las denuncias referidas a la Batería Alta de San Martín dirigidas al Servicio de Patrimonio cántabro quedaron en un cajón. En palabras de la señora Jefa de dicho servicio...”es que eso es asunto de los políticos, yo no puedo ni voy a hacer nada”. En conclusión...los ciudadanos hemos pagado 600.000 euros para que unos señores políticos destruyan nuestra cultura y nuestra historia. El edificio jamás va a revertir ni turística, ni culturalmente. Este documento pretende hacer justicia. Asociación de defensa del patrimonio BVS

JUSTICIA PARA LA BATERÍA ALTA DE SAN MARTÍN

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful