Está en la página 1de 16

EL ABRAZO

CARACOL
Vínculo, grupo y comunalidad
en la educación popular
EL ABRAZO
CARACOL
Vínculo, grupo y comunalidad
en la educación popular

Mariano Algava
Rachid, Jorge
Algava,
El mundoMariano
del día después / Jorge Rachid. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de Buenos
El abrazo
Aires caracolCICCUS,
: Fundación : vínculo, grupo y comunalidad en la educación popular /
2021.
Mariano Algava.
176 p. ; 23 - 1a ed - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Fundación CICCUS,
x 16 cm.
2022.
296
ISBNp.978-987-693-839-6
; 23 x 16 cm.

ISBN 978-987-693-906-5
1. Ideologías Políticas. 2. Capitalismo. 3. Pandemias. I. Título.
CDD 320.5
1. Educación. 2. Educación Comunitaria. 3. Descolonización. I. Título.
CDD 301
Primera edición: febrero 2021
Primera edición: Agosto 2022
© Ediciones
Corrección:ciccus - 2021
Noelia Poloni
Medrano 288 (C1179AAD)
Diagramación y diseño de tapa: Andy Sfeir
(54 11) 4981-6318
Coordinación: / (54 11)Teijido
Alejandra 2127-0135
ciccus@ciccus.org.ar
Diseño y producción gráfica: Andrea Hamid
www.ciccus.org.ar
Fotografía de tapa: Mariano Algava. “Abrazo de junco” en el encuentro
Sentipensar el Humedal, realizado en Isla Esperanza, Delta del Paraná.
Imagen
Obra dedetapa
portadilla: MaríaGuillermo
y carátulas: Candela Ricca Alfieri (dibujo) / Gisele Archenzio
Poggioli
Méndez (foto). Producto de la construcción colectiva del grupo de educación
Diseño y producción gráfica: Andrea Hamid
popular Marmotas.
Diagramación y armado: Andy Sfeir
Coordinación
© y corrección:
Ediciones CICCUS - 2022 Alejandra Teijido
Moreno 2640 (1094) CABA
ciccus@ciccus.org.ar
www.ciccus.org.ar
Hecho el
Hecho el depósito
depósito que
que marca
marca la la Ley 11.723
ley 11.723.
Prohibida la
Prohibida la reproducción
reproducción total
total oo parcial
parcialdel
delcontenido
contenidode
deeste
estelibro
libroen
en
cualquier tipo
cualquier tipo de
de soporte
soporte oo formato
formato sinsinla
laautorización
autorizaciónprevia
previadel
deleditor.
editor.

Impreso en Argentina
Printed in Argentina

Ediciones CICCUS re- Ediciones CICCUS ha


cibió el Diploma de sido merecedora del re-
Honor Suramericano conocimiento Embajada
que otorga la Fundación de Paz, en el marco del
Democracia desde su Proyecto-Campaña “Des-
Programa de “Formación en Valores pertando Conciencia de Paz”, auspicia-
en el Mercosur y la Unasur”. do por la Organización de las Nacio-
Círculo de Legisladores, nes Unidas para la Ciencia y la Cultura
Honorable Congreso de la Nación. (UNESCO).
Dedicatoria

Este libro está dedicado, en primer lugar, a miles de compas que en la


búsqueda de la dignidad y la solidaridad dejaron la vida, en toda la Indo-
afrolatinoamérica; a sus familiares, amigues y compañeres de militancia.
Solo nombraré a algunes que fueron desparecides o asesinades en la “Ar-
gentina”, como casos testigo de la represión y masacre de les de abajo, en
una silenciosa guerra contra les pobres, les trans, las mujeres, les negres,
les indígenas, les luchadores:

Teresa Rodríguez, 25 años, empleada doméstica, asesinada por la Po-


licía de Neuquén en una represión en 1997.

Aníbal Verón, Orlando Justiniano y Matías Gómez, trabajadores ce-


santeados, luchadores de Salta, asesinados en represión por la policía
salteña en 2000.

Carlos Santillán y José Barrios, trabajadores cesanteados, luchado-


res asesinados por la Policía de Salta en 2001.

Claudio “Pocho” Lepratti, educador popular, militante barrial, asesi-


nado por la Policía de Santa Fe en 2001.

Carlos “Petete” Almirón, militante territorial y antirrepresivo, asesi-


nado durante el argentinazo por la Policía Federal en 2001.

Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, jóvenes militantes piquete-


ros, asesinados por la Policía y el gobierno de Eduardo Duhalde en 2002.

Les pibes y pibas de Cromañón, 194 jóvenes asesinades por la co-


rrupción del gobierno de Aníbal Ibarra en la Ciudad de Buenos Aires, al
incendiarse un boliche durante un recital en 2004.

Julio López, albañil retirado, militante desaparecido durante la dicta-


dura. Declaró como víctima y testigo en el juicio por delitos de lesa hu-
manidad en el que fue condenado a prisión perpetua el represor Miguel
Etchecolatz. En 2006, un día antes de que se dictara la sentencia conde-
natoria, durante el gobierno de Néstor Kirchner, fue vuelto a desaparecer.
Carlos Fuentealba, maestro, asesinado por la espalda en una repre-
sión de la Policía de Neuquén en 2007.

Luciano Arruga, 16 años, desaparecido y asesinado por la policía bo-


naerense al negarse a robar para ellos en 2009.

Natalia “Pepa” Gaitán, 27 años, trabajadora social, asesinada en un


ataque de odio por ser lesbiana en 2010.

Florencia “La China” Cuellar, 23 años, militante asesinada a golpes


por el Servicio Penitenciario Nacional en 2012.

Ángeles Rawson, 16 años, víctima de femicidio, estrangulada y de-


sechada en un basural en 2013.

Oscar Sánchez, 14 años, joven del pueblo Qom asesinado por desnu-
trición, tuberculosis y meningitis, producto de la pobreza, los agrotóxi-
cos y el racismo del gobierno del Chaco, a cargo del gobernador Jorge
Capitanich, en 2015.

Diana Sacayán, 40 años, incansable militante, brutalmente asesina-


da, víctima de travesticidio en 2015.

Lucía Pérez, 16 años, víctima de abusos y femicidio en 2016.

Santiago Maldonado, 28 años, artesano desaparecido y asesinado


tras la violenta represión de Gendarmería en la Lof mapuche en resisten-
cia Cushamen, Chubut, en 2017.

Rafael Nahuel, 22 años, miembro de la comunidad mapuche Lafken


Winkul Mapu. Asesinado en Río Negro, con un disparo por la espalda
por el grupo Albatros de la Prefectura Naval, en 2017.

Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, vicedirectora y auxiliar de


una escuela de Moreno que explotó por una pérdida de gas debido al mal
mantenimiento del gobierno de la Provincia de Buenos Aires, en 2018.
ÍNDICE

Agradecimientos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 11
Prólogo, por Norma Michi . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16
Aclaraciones sobre el nombrar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18
Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23

Primera parte

Capítulo 1 - El pensamiento complejo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 41

La aventura del pensamiento complejo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 41


La complejidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42
La complejidad humana . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 55
Reflexiones en torno al pensamiento complejo . . . . . . . . . . . . . . . . 60

Capítulo 2 - La complejidad grupal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65

La tensión individuo-grupo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 65
Grupos y contextos subjetivos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 67
La complejidad grupal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79
Educación popular y complejidad grupal . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 92

Capítulo 3 - Espiritualidad, integralidad y comunalidad . . . . . . . 95

Modernidad y fragmentación: Si la historia


la escriben los que ganan… . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 95
Dar vuelta la historia: Quiere decir que
hay otra historia... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 105
Indoafrolatinoamérica y los saberes ancestrales:
Quien quiera oír, que oiga... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 110
Espiritualidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 121
Integralidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 128
Comunalidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 134
¿Diálogo o idealización? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 148
Descolonizar el saber y los vínculos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 152

Segunda parte

Capítulo 4 - Coordinación y complejidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 159


Precarización vincular en los procesos de aprendizaje . . . . . . . . . 159
Coordinación, conocimiento y complejidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . 164
El rol diferenciado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 167
Actitudes y aptitudes de los, las y les
educadores populares . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 181
Miedos a coordinar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 204
Ser artista, jugar, coordinar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 206

Capítulo 5 - El taller en educación popular . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 211

El taller . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 211
El taller está vivo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 213
Bosquejando el taller . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 214
La caja de herramientas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 216
Momentos del taller . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 218
Crear-jugar el taller . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 220
Mística: memoria, identidad y esperanza en juego . . . . . . . . . . . . 222

Tercera parte

Capítulo 6 - Diálogos con otros abordajes grupales-


comunitarios en y desde la complejidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 233

Investigación-Acción-Participativa (iap) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 235


Técnica de grupo operativo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 239
Sociodrama . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 244
Teatro de las personas oprimidas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 249
Capoeira Angola . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 252
Mapeo colectivo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 258
Técnicas participativas de la educación popular . . . . . . . . . . . . . . 261
Reflexionando sobre los abordajes en la complejidad . . . . . . . . . 263

Conclusiones: Resistencias al individualismo . . . . . . . . . . . . . . . . 267

Epílogo - La riqueza del abrazo, por Nicolás Herrera Farfán . . 281

Fuentes y referencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 286


Desde el ascenso del capitalismo global y las ideologías relacionadas
con el neoliberalismo, es cada vez más importante identificar los pe-
ligros del individualismo. Las luchas progresistas –centradas solo en
el racismo, la represión, la pobreza u otras cuestiones– están destina-
das al fracaso si al mismo tiempo no intentan desarrollar la conciencia
acerca de la insidiosa promoción del individualismo capitalista. Aun-
que Nelson Mandela insistía siempre en que sus logros eran logros co-
lectivos conseguidos por hombres y mujeres, sus camaradas; los medios
trataron de santificarle como individuo heroico. Un proceso parecido se
llevó a cabo para disociar al Dr. Martin Luther King, Jr., del inmenso
número de mujeres y hombres que constituyeron el corazón mismo del
movimiento estadounidense por la libertad de mediados del siglo xx. Es
esencial resistirse a describir la historia como la obra de individuos he-
roicos para que la gente reconozca hoy su potencial como parte de una
comunidad de lucha cada vez más amplia.

Angela Davis

Un sistema de desvínculo: “El buey solo bien se lame”.


El prójimo no es tu hermano, ni tu amante. El prójimo es un competi-
dor, un enemigo, un obstáculo a saltar o una cosa para usar. El sistema,
que no da de comer, tampoco da de amar: a muchos los condena al
hambre de pan y a muchos más condena al hambre de abrazos.

Eduardo Galeano

10
Agradecimientos

Necesito agradecer profundamente a mucha, mucha gente, todes ense-


ñantes, todes amores diversos, cómplices, de una u otra manera, de que
este libro exista.
En primer lugar, este es un abrazo mi madre, Alicia Kaztman, artista
de la vida, artista de mi vida también, mujer valiente, hacedora, cuida-
dora. Y a mi hermana, Marina Algava, compañera desde las risas de la
infancia, ese lugar sagrado y eterno, hasta hoy. Dos luchadoras que en-
frentan todo, que resisten en este mundo acelerado, moderno y violento
que niega, excluye y se alimenta del miedo. Ellas, desde el amor, desde
otros tiempos y desde el más maravilloso arte, crean, embellecen y abra-
zan a este mundo, enseñando y enseñándome cada día.
A mi papá, Enrique Algava, otro luchador, coherente y contradictorio
a la vez, honesto, militante comprometido, que está con su río, poniéndo-
le el pecho a las sudestadas, como se lo puso a la dictadura, a la debacle
de los 90 y al convencimiento de transformarlo todo y dejar encendida
una llama desde donde mirar el mundo.
A mis hijes, Auca y Luamá, por recordarme jugar siempre, por enseñar
tanto y tan bellamente, y por bancar esta tarea de escribir. También por
acompañar en los espacios de militancia, por ir creciendo libres y crítiques,
al punto de interpelarme y enseñarme todo el tiempo. ¡Gracias, Hijes!
A Giselle Archenzio, compa del camino, por su permanente antico-
tidianeidad y libertad, por su amor, por jugar mucho, por apoyar, por
pensar juntes este patriarcado, este mundo, este abrazo, por enseñarme.
A la familia Méndez-Valín (Jorgelina, Gi, Kalu, Quimi, Walter y todes
sus cómplices, como la Chiqui y les “cachorris”), primera línea frente a
las injusticias y creadores de solidaridades, por creer, por resistir y en-
señarme.
A Nicolás Herrera Farfán, guía espiritual de este caracolado camino
de escribir, combatiente que entrega todo en la batalla de las ideas, ca-
miliano1 inagotable e investigador. Gracias por la pasión, por haber leído
los ilegibles borradores y poner un poco de orden en estas líneas, por el
camino hacia el ennegrecimiento necesario y profundamente justo, por
falsbordear estas líneas, por camilearlas, dusselearlas, por estar siempre
con afecto y ser amigo.

1 En referencia a Camilo Torres.

11
Agradecimientos

A Fernando González Lozada, que me sumergió en las venas del Mé-


xico indígena y sus potentes pedagogías, que realmente abrieron puertas,
caminos, ideas, investigaciones que son marca profunda en este libro.
También por leer el borrador y hacer sentidas devoluciones que forman
parte de este abrazo. Y con Fer, un agradecimiento enorme, a esa bella
organización político-pedagógica-bailantera que fue La Atómica y todas
y todos sus integrantes, gentes hermosas que aportaron miradas y cami-
nos en ese México profundo e infinitamente rico. A Dani Montañés, por
su mirada y devoluciones.
A Andrea Graziano, por hacer devoluciones y aportes, por poner la
mirada teórica rebelde, por compartir y abrir puertas, por ser amiga.
A Luciana Gómez, compa entrañable de caminos y luchas, por los
aportes, lecturas, debates, por señalarme la capoeira como pedagogía,
por su música coherente y bella y por sus contenedores abrazos.
A Paula Lorenzo, por sus aportes y por acercar la capoeira a este abra-
zo, por su ternura y amistad.
A Los Braulios, Dari, Fabi, Mauro y Carli, quienes son la red donde
caerme siempre, son mi raíz-amistad, que una y otra vez me enseñan
devolviéndome la mirada franca y verdadera.
A Paola Nicolás, “La Pao”, por su acompañamiento en tantos años de
ternura y llamitas encendidas.
A Ramiro González Gainza, por el recorrido compartido y la amistad.
También por haber sido el puente primeramente con los textos de edu-
cación popular del Centro Martin Luther King que fueron el inicio de
mi vínculo con la educación popular, hace cerca de 30 años, y luego con
Frederic Munné y la complejidad.
A Frederic Munné, por el envío de un texto fundamental para iniciar
la investigación en la complejidad, de inestimable importancia para este
libro, y por su capacidad de pensar lo complejo.
A Denise Najmanovich, por sus clases disruptivas, develadoras y teje-
doras de la red compleja de la vida, que me generaron, más que a enten-
der la complejidad, a honrarla. Allí aprendí realmente. También por las
precisas y profundas devoluciones y su generosidad epistémica.
A Alicia Fernández, por enseñarme la ternura hecha pasión transfor-
madora, por todes les niñes a les que le llegó su enseñanza sanadora. Por
ver atencionalidades diferentes, por denunciar, por enseñar. Y a Jorge
Goncalvez Da Cruz, por sus aportes, su apoyo y mirada tierna y crítica.

12
El abrazo caracol - Mariano Algava

Pareciera que estoy relatando mi propia vida, y pienso: ¿deben ser


así los agradecimientos? No lo sé, pero sí siento la necesidad de aún se-
guir mencionando colectivos que han tenido que ver con este recorrido.
¿Cómo hacerlo? ¡Son tantos cómplices de un pensamiento cambiante,
aprendiente, que se fue forjando a la vez de una escritura vueltera, com-
pleja y juguetona a lo largo de más de 15 años!
Este abrazo tiene muchos colectivos, formaciones, grupos, organiza-
ciones sociales, a quienes agradezco por los aprendizajes:
A las referencias de la resistencia y del amor: Mirta Baravalle, Norita
Cortiñas y Elia Espen, Madres de Plaza de Mayo Línea-Fundadora, por
ser tan inspiradoras en las luchas, incansables y complejamente cohe-
rentes, ¡un abrazo enorme! Este abrazo nace de sus ejemplos de lucha.
A la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, y allí a las madres
de la Asociación que tanto nos inspiraron y reivindicamos su lucha, aun-
que los rumbos políticos se bifurcaran como ramas de un mismo árbol, y
en aquel proceso hermoso que fue la creación de la Universidad Popular
Madres de Plaza de Mayo (upmpm), también a Vicente Zito Lema, a Clau-
dia Korol y la conformación del equipo de educación popular y mis com-
pas de esas andanzas hermosas y combativas. En la upmpm leí a Freire en
profundidad y en ese contexto atravesé el “diciembre de 2001”, por lo
que allí también se gestó este abrazo.
Al Equipo de Educación Popular Pañuelos en Rebeldía, donde me
transformé y aprendí la militancia, el compromiso con el proceso histó-
rico de las luchas del campo popular y los enormes aprendizajes produ-
cidos con muchos movimientos populares.
Agradezco a la utd de Gral. Mosconi y a Pepino Fernández, inspirador
de una ética y una forma de luchar que conmueve el corazón y construye
justicia. Tal vez por eso este sistema le aplicó ¡más de 100 causas judicia-
les! Y con él, a todos los procesos de luchas de los últimos veinte años que
han marcado enseñanzas profundas, como la escuela Florestán Fernán-
dez del mst de Brasil, y ese hermosísimo movimiento de hermanes, tan
solidaries, tan socialistas. ¡A los Sin Tierra, gracias! Y a los compañeros
de la Red de Hermandad y Solidaridad con Colombia (redher). A Juana
María Zebadúa Cerda, por llevarme a recorrer la geografía de las luchas
docentes de la cente en México y por la amistad.
También un gracias a les compas, del Frente Popular Darío Santillán
(fpds), Orlando, Olga, Naty, Turco, entre cientos, del “viejo” Movimiento
Teresa Rodríguez (mtr). A les compas del Frente Arde Rojo (far), vecines
y enseñantes de constancia y construcción digna. Al grupo “Marmotas”,

13
Agradecimientos

con quienes comparto aprendizajes varios de la vida y la educación po-


pular, y muchos otros movimientos y grupos que me habitan profunda-
mente con sus experiencias de construcción de otro mundo posible. Creo
justo agradecerles, porque realmente están en las prácticas que son gé-
nesis de estas reflexiones y conclusiones.
A la Escuela de Psicología social de San Isidro, donde creo abrí un
portal en la mirada y me sumergí en los grupos, la subjetividad y los
vínculos.
Por otro lado, este abrazo tiene textos que fueron trabajados una y
otra vez por diversos grupos de aprendizaje que los han interpelado y
transformado, por ejemplo, les estudiantes del taller de coordinación de
actividades recreativas del Instituto Superior de Tiempo Libre y Recrea-
ción (istlyr), los grupos que se formaron en educación popular en los
procesos de la upmpm y de Pañuelos en Rebeldía y grupos de talleres en
las Jornadas de Tiempo Libre y Recreación.
Necesito agradecer los aprendizajes que me dejaron les compas más
pequeñes (aunque ya deben estar grandes), que fueron siempre ense-
ñantes, de los más riguroses y amoroses, sobre todo en lo que refiere a
coordinación de grupos, les alumnites de la escuela especial 503 de San
Fernando, Provincia de Buenos Aires.
A les, los y las estudiantes del Profesorado Universitario de Educa-
ción Física (puef) de San Fernando de la Universidad Nacional de Luján
(unlu), y grupos como “les gedes”, “La Freire” y el proyecto de exten-
sión sobre Educación Física Emancipadora en sus dos ediciones. A les
compas de la Cooperativa de junqueros Isla Esperanza, les compas del
Observatorio de Humedales Delta, y con elles en especial a Norma Michi
por abrir las puertas de estos y otros espacios de lucha e investigación en
el territorio del Delta del Paraná. Y también por generosamente realizar
el prólogo del libro. ¡Gracias, Norma!
A mis compas de la primera cohorte de la maestría de educación po-
pular de la unlu, con quienes definitivamente rompí mis prejuicios con la
academia, conociendo experiencias de educación popular muy diversas
y los aportes profundos que una academia crítica y comprometida puede
hacer y desde allí. A Alfonso Torres Carrillo, por su praxis en la enseñan-
za en la educación popular y por facilitarme sus escritos sobre comuni-
dad, que ya son parte de estas líneas.
Los aprendizajes que me dejaron todas estas personas, grupos y espa-
cios caracolean en este libro. Con ellas y en ellos, sucedieron las prácticas

14
El abrazo caracol - Mariano Algava

de la coordinación de procesos pedagógicos grupales que fueron el locus


nascendi, el magma y el fuego donde se cocinaron estas palabras.
También agradezco a compas que desinteresadamente han aportado
corrigiendo algunos textos, como Eli Otero y Sol Maidana. ¡Gracias!
Todes les nombrades hasta aquí hacemos una gran ronda, por favor…
nos tomamos de la mano, Marina, mi hermana, se suelta una mano y em-
pieza a girar sobre el brazo de mi mamá; ahora ambas giran y se enroscan
en el brazo que sigue, se va haciendo más grande el centro del espiral y
nos seguimos enroscando. Gira este abrazo colectivo, se hace grande, ya
es un caracol gigante, se completa el enrosque hasta el último que soy
yo y extiendo mis brazos y les abrazo y nos apretamos un poquito, nos
abrazamos entre todes…
Gracias, familia, amores, compas. Gracias por bancar estos años, esta
locura, y ojalá este abrazo sea un aporte a la batalla por la dignidad y el
buen vivir.

15
Prólogo

Se escriben pocos libros así, de punta a punta, como el despliegue de


un pensamiento edificado sobre lo que se hace y se piensa, y se vuelve a
hacer, pensando. Este libro de Mariano es eso. Es el diálogo con su expe-
riencia que, como bien dice siempre, es y ha sido colectiva de un modo
u otro. Es también el resultado de preguntas e indagaciones, de dudas y
afirmaciones. Es una audaz conversación con quienes nos sentimos parte
de la tradición latinoamericana de educación popular. Un libro que se
adentra en sus rincones más sustanciosos. Sin renegar de la construcción
de varias décadas, se atreve a bucear en nuevos fundamentos, en lecturas
y en prácticas diversas y divergentes.
De esta forma, profundiza corajudamente en lo que estaba presente
como intuiciones en esas primeras prácticas y en los primeros escritos de
la educación popular. ¿Qué otra cosa es sino decolonial el integrar múl-
tiples dimensiones de lo humano que van más allá de la razón cuando
se desplegaban dinámicas? ¿O cuando Freire nos advertía del riesgo de
ser colonizadores? ¿No estaba presente la complejidad de la concepción
metodológica dialéctica que no se encorsetaba en dogmas o monocausa-
lidades disciplinares? ¿Los encuentros con música, poesía, danza, que
fuimos llamando “místicas”, no estaban apelando acaso a esa fuerza que
nos impulsa con la emoción, que nos hermana en comunidad y en un
proyecto colectivo?
Esas primeras intuiciones, metidas en las prácticas, nos atravesaron y
nos constituyeron aun sin tener desplegadas las ideas que las expliquen.
Mariano se adentra en territorios de pensamiento que están todavía poco
explorados.
De este modo, nos convida con sus lecturas sobre la teoría de la com-
plejidad, se mueve como pez en el agua en la psicología social de los gru-
pos, se afirma en el pensamiento decolonial, provoca y convoca con la
espiritualidad, nos invita a pensar sobre el cuerpo y sobre el juego, com-
parte sus lecturas y sus miradas. Toma así temas ásperos para quienes
se identifican con la izquierda y lo hace desde adentro, dialogando, com-
prendiendo, sin abandonar un nosotros honestamente inclusivo.
No se monta en la teoría distante que apela a la autoridad bibliográfi-
ca, sino que la enlaza, la enriquece y le da cuerpo en la segunda parte, en
la que aborda la dimensión metodológica. Lo hace a través de diferentes
metodologías, más o menos emparentadas con la tradición de la edu-

16
El abrazo caracol - Mariano Algava

cación popular latinoamericana: la Investigación-Acción-Participativa


(iap), la técnica de grupo operativo, el teatro de las personas oprimidas,
la capoeira Angola, el mapeo colectivo, las técnicas participativas de la
educación popular.
Este libro, que me hubiera gustado escribir, no es una mera funda-
mentación que busca legitimar acciones o propuestas, sino un pensa-
miento que provoca, problematiza, abre nuevas perspectivas para pro-
fundizar, para crear, para construir horizontes renovados.

Norma Michi
Marzo, 2022

17

También podría gustarte