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MODELO ABC

El control de los inventarios lleva asociado un coste por lo que los métodos de gestión
de inventarios tienen como objetivo optimizar la gestión del almacén.

Por medio del control de inventarios la empresa está informada de modo permanente de
la situación de sus existencias, pues conoce en cada momento: su número actual y su
valor monetario, las unidades compradas y su importe, las unidades consumidas y su
valor monetario, y las fechas de entrada y de salida.

Un control exhaustivo destinado a conocer los datos mencionados de todos los artículos
implica unos elevados gastos en personal y medios dedicados a él.

El modelo ABC se basa en clasificar las existencias en tres categorías:


- Existencias A. Forman aproximadamente el 20% de los artículos del almacén y
en conjunto suponen el 60-80% del valor total de las existencias. Estas
existencias hay que controlarlas y analizarlas detalladamente, dado que tienen el
valor económico más relevante para el aprovisionamiento.
- Existencias B. Son existencias menos relevantes que las anteriores. A pesar de
ello, se debe mantener un sistema de control. Suponen el 30% de los artículos
del almacén, con un valor de 10-20% del almacén.
- Existencias C. Son existencias que tienen muy poca relevancia para la gestión
de aprovisionamiento. Representan el 50% de las categorías de existencias de la
empresa, pero menos del 5-10% del valor total del almacén.

La idea que subyace tras el modelo ABC es que cada categoría de existencias requiere
de un nivel de control diferente; cuanto mayor sea el valor invertido en los elementos
almacenados, más estrecho deberá ser ese control.

El método ABC se basa en la regla de Pareto, o regla del 20/80. Pretende identificar,
dentro de nuestro almacén, a los inventarios que, a pesar de su reducido número,
suponen la mayor parte del valor de lo almacenado.
La clave del modelo ABC es por tanto prestar especial atención a la correcta gestión de
los inventarios tipo A, destinando menos recursos a la atención a los tipo B y menos aún
a los tipo C.

Solamente los productos A, y en menor medida los B, van a ser objeto de control
pormenorizado y repetitivo, pero con la ventaja para la empresa de lo reducido de su
número y el consiguiente ahorro en los costes de inventario.

Clasificación Tipo de control


A Exhaustivo
B Normal
C Sencillo

Dedicando la atención a los artículos A y B se tiene controlado más del 90% del valor
de los consumos. El control de los artículos A lo ejerce el responsable del almacén,
quien delega en sus ayudantes el control del resto, a los que prestarán menos atención.
La reducción de costes se produce porque los medios empleados para controlar los
inventarios van a ser aplicados sólo a un número reducido de artículos. La reducción de
medios no perjudica a la calidad del control, porque este alcanza más del 90% del valor
de los movimientos del almacén. Así se minimizan costes de almacén al centrar los
esfuerzos de gestión y control en el grupo de existencias más valiosas para la empresa.

Ejemplo: Supongamos un almacén donde, una vez ordenados los artículos de mayor a
menor según el valor de los consumos, la distribución es la siguiente:

Número de artículos Clase


Un 20% de los artículos
A
representa un 75% del valor
Un 30% de los artículos
B
representa un 20% del valor.
Un 50% de los artículos
C
representa un 5% del valor

En este caso, la empresa debería dedicar su atención a los artículos A, ya que se tiene
controlado el 75% del valor del almacén. Si añadimos un control de los artículos B,
supondría el 95% del valor económico del almacén.

Hacer un seguimiento del artículo C implica tener mayores costes, pues representa el
50% de las unidades que tienen, pero tan sólo un 5% del valor económico.

Por todo ello haría un control exhaustivo de los artículos A y normal de los artículos B.
De los artículos C, podría hacer un control sencillo.

De esta forma, tendría controlado prácticamente el 95% del almacén y ahorraría en


costes.

Ejercicio 1:

Representa gráficamente el análisis ABC de la situación del almacén de una empresa


dedicada a la venta de muebles de oficina. Las mercancías se pueden agrupar en las
categorías siguientes:
 Grupo A: mesas y sofás.
 Grupo B: sillas y sillones.
 Grupo C: cajoneras, flexos, papeleras, percheros, etc.

El valor porcentual de los artículos es el siguiente:

Grupo A:
 Supone el 18% de los productos almacenados.
 La inversión económica es el 70% del total de la inversión en el almacén.

Grupo B:
 Supone el 33% de los productos almacenados.
 La inversión económica es el 25% del total de la inversión en el almacén.
Grupo C:
 Supone el 49% de los productos almacenados.
 La inversión económica es el 5% del total de la inversión en el almacén.

Ejercicio 2:

Representa gráficamente, mediante el análisis ABC, la situación del almacén de una


empresa mayoristas de audiovisuales. Las mercancías se agrupan en:
 Grupo A: televisores y amplificadores.
 Grupo B: reproductores DVD y altavoces.
 Grupo C: radios, CD, DVD, MP3, etc.

El valor porcentual de los artículos es el siguiente:

Grupo A: supone el 15% de los productos almacenados. La inversión económica es el


75% del total de la inversión en el almacén.

Grupo B: supone el 30% de los productos almacenados. La inversión económica es el


20% del total de la inversión en el almacén.

Grupo C: resto de artículos y de la inversión.

Ejercicio 3:

Un mayorista de electrodomésticos tiene divididos los artículos en los siguientes


grupos:

1. Lavadoras, secadoras, lavavajillas, frigoríficos: 30 unidades cuyo importe es


18.000€.
2. Microondas, cafeteras eléctricas, tostadoras: 60 unidades valoradas en 7.500€.
3. Cafeteras, batidoras, planchas y otros pequeños utensilios: 125 unidades,
valoradas en 3.500€.

a) Clasifica los productos según el criterio ABC.


b) Representa gráficamente la clasificación ABC.

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