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sábado, 31 de octubre de 2020

JOSÉ CIMA Y SU ÉPOCA: “LA GENERACIÓN DE


QUIENES LO LOGRARON” (parte tercera).
Deseo dedicar este trabajo a Francisco Bustamante Alonso; cuyas importantes crónicas y libros sobre Colloto, han logrado
recuperar gran parte del pasado ovetense. Quien entre sus muchas aportaciones a la Historia de Oviedo, ha conseguido revivir la
memoria de mi bisabuelo, José Cima; manteniendo su recuerdo de un modo que ningún otro familiar hizo. Por cuanto, los sucesores
de Cima y de los Fernández-Roces, deberemos agradecer siempre a Francisco Bustamante, esa enorme labor documental
desarrollada durante años. Una obra y estudios que me llevan a considerarle el mejor descendiente de mi bisabuelo -José Cima- y
de su sobrino -Pepín Rodríguez-; pues en Colloto, todos somos familia.
ÍNDICE GENERAL: Pulsando el siguiente enlace, se llega a un índice general, en el que se contienen los artículos de
"Añoranzas, recuerdos y semblanzas". Para acceder al índice haga "clik" sobre esta
linea: http://recuerdosyanoranzas.blogspot.com.es/2015/04/pulsar-sobre-las-lineas-de-enlace-hacer.html
.
DEBIDO A LA EXTENSIÓN DEL ESTUDIO, SE HA DIVIDIDO EN CUATRO PARTES, INCLUYENDO UNA
ENTRADA MÁS PARA LAS CITAS A PIÉ DE PÁGINA.
ESTA ES LA TERCERA PARTE.
PARA LLEGAR A LA PRIMERA, PULSAR: https://recuerdosyanoranzas.blogspot.com/2020/10/jose-
cima-y-su-epoca-la-generacion-de.html
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cima-y-su-epoca-la-generacion-de_31.html
PARA VER LA CUARTA PARTE, PULSAR:
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LAS CITAS SE ENCUENTRAN EN ESTE
ENLACE: https://recuerdosyanoranzas.blogspot.com/2020/10/citas-pie-de-pagina-de-las-tres-
partes.html
SE RECOMIENDA MANTENER LA PÁGINA DE CITAS ABIERTA, MIENTRAS SE LEEN LOS CAPÍTULOS
(PARA CONSULTAR A LA VEZ EL TEXTO).
EL ARTÍCULO puede leerse enteramente o bien de forma resumida (siguiendo las letras destacadas
en rojo y la negrilla).

SOBRE ESTAS LINEAS: Precioso “retrato a óleo fotográfico” de mi abuela Pepita Cima, hecho por
Duarte en 1931; cuatro años después de su fallecimiento y uno antes de que muriese su padre (José
Cima). Me envió esta imagen mi primo Juan Gómez-Morán Argüelles, al que agradecemos mucho
cuantas aportaciones nos va entregando. Acerca de la “instantánea al oleo”, conforme nos explica Wikipedia
en la página sobre su fotógrafo: “En Oviedo Ramón García Duarte consolidó su fama como gran retratista
(..) En sus elaborados retratos, muchas veces retocados a lápiz o al óleo, contó con la colaboración de pintores y
dibujantes como Augusto Junquera, Dionisio Muñoz de la Espada y José Prado Norniella” (34) . Muy
importante es la mención al pintor de Colloto José Prado Norniella, cuya memoria recuperó
Bustamante Alonso en un libro editado unos años atrás -ver cita (24) - . Lo que indica que Duarte
estaba muy vinculado a Colloto, no solo debido a su doble parentesco con los Cima (que nos
transmitió también Bustamante). Al ser el fotógrafo primo lejano de los Vallaure, pero principalmente por estar
casado con Amparo de las Alas-Pumariño; hermana de Nicanor y de Armando de las Alas Pumariño Troncoso de
Sotomayor -ver (35) -. Recordemos que este segundo cuñado de Duarte, era consuegro de José Cima; cuyo
primogénito (también llamado Armando) contrajo matrimonio con Isabel Cima.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Fotografías de los hijos de Pepita Cima y Luis Gómez-Morán. Al
lado, dos hermanos de mi padre; mi tíos Jose María y Juan Gómez-Morán Cima, con unos once y doce
años, en 1940 (Juan a nuestra derecha y Chema a la izquierda). Los dos menores de Pepita Cima, no
pudieron tener recuerdo alguno de su madre; que murió cuando Chemari tenía menos de tres años y el
pequeño tan solo unos meses. La vida -que siempre envía un milagro hasta en los peores momentos- les mandó
“dos nuevas progenitoras”; tal como narra mi primo Jose Ma. Gómez-Morán Albornoz. Comentando la fortuna de su
padre y del pequeño Juan, al ser recogidos por las hermanas mi abuelo (Ángeles y Lucila). Quienes dedicaron toda su
vida a criar y dar un hogar, a estos dos niños huérfanos. A diferencia de los tres hijos mayores de Pepita, que tuvieron
un destino más severo y pasaron a vivir en internados -entre ellos se encontraba mi padre-. Abajo; los cinco
hermanos Gómez-Morán Cima y dos de sus mujeres; fotografiados en la playa de Luanco, durante el
verano de 1952 (poco después de que falleciera su padre, por lo que visten luto). En imagen, aparecen de
nuestra derecha a izquierda: Chema (Jose Ma., el cuarto de los hermanos); Mario (mi padre, que era el segundo); mi
madre (recién casada); Juan (el más pequeño); Margarita (primera mujer de Luis); Arturo (el tercero de los
hermanos,); Luis (el mayor, recién casado).
Como dijimos en los capítulos anteriores, mi abuela era la preferida de su padre (José Cima); al ser la
última de seis hermanos y haber nacido cuando él contaba ya cincuenta y ocho años -en 1900-.
Principalmente fue la más querida por su bondad y su dedicación a las obras de caridad; pero
también porque nació ciega, sin recuperar la vista hasta los nueve años (cuando en 1909 lograron en
la clínica Barraquer operar su invidencia). Tras ello, Pepita Cima sintió un gran interés por ayudar a
los más desfavorecidos; dedicándose desde los quince años a obras de caridad y la enseñanza de los
más pobres. En 1920 se casó con mi abuelo Luis Gómez-Morán y tuvieron cinco hijos (Luis, Mario, Arturo, Jose Ma.
y Juan); al poco de nacer el último, ella falleció de una infección -el 4 de diciembre de 1927-. Años después, su cuerpo
apareció incorrupto y quisieron estudiar su caso para canonizarla; pero no pudo seguirse el curso de su beatificación
-por diversos motivos- .
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: De nuevo, dos imágenes del
mausoleo de los Gómez-Morán, obra de Víctor Hevia en el cementerio de San Salvador de Oviedo. A
continuación voy a relatar lo que sucedió en aquel sepulcro hace unos años; ya que completa los
muchos “misterios” de mi abuela Pepita (querida por todos y a la que quisieron canonizar). Narraré los
hechos tal como me los transmitió mi primo José Ma. Gómez-Morán Albornoz (al que agradezco que me haya
informado). Cuanto voy a resumir, no pude presenciarlo, por encontrarme viviendo entonces en Japón. Asimismo,
antes de mi relato, pido disculpas a los familiares de mi tío Juan, por expresar tantos pormenores de un sepelio; pero
creo que lo sucedido en el entierro de aquel hermano de mi padre es algo que debiera conservarse en el recuerdo.
Ya dijimos que mi abuela apareció incorrupta al reformarse el mausoleo de los Gómez-Morán, tres años después de su
muerte. Nadie se atrevió a volver a abrir su féretro, aunque muchos fueron los que tenían un gran interés por saber si
después de casi un siglo, permanecería intacta -tal como apareció la última vez-. Tan solo pudo averiguarse, hace seis
años -en 2014-; cuando falleció mi tío Juan y en este panteón no había capacidad para ningún cuerpo más. Entonces se
pensó que, al no haberse tocado nunca el de mi abuela Pepita, existía una probabilidad de lograr un espacio; solo si
ella se hallaba en el estado de un inhumado cien años atrás. En este caso habría la posibilidad reducir sus restos y
facilitar un lugar a su hijo Juan. De ese modo abrieron el sarcófago de mi abuela y la hallaron totalmente “reducida”,
logrando introducir cuanto de ella quedaba en el de mi tío (al que dejó en el Mundo con tan solo meses). Fue así como
se produjo el segundo milagro; ya que nunca se había tocado aquel féretro, pensando que estaba incorrupta. Pero
como si en el último viaje, estuviera esperando a su hijo menor; ambos fueron así enterrados juntos. Cuanto narro, lo
describe mi primo Jose Ma. Gómez-Morán; añadiendo que al comenzar aquel sepelio, el cielo estaba claro y normal.
Pero en el momento de inhumarles juntos y antes de cerrar el panteón, se desató una tormenta terrible, con rayos y
truenos, teniendo que refugiarse los asistentes bajo techado. A los pocos minutos, volvió la calma. Todos quedaron
extrañados, ante lo que primo Jose María expresa: “De esa forma, una madre recibe y abraza por toda una eternidad
a su hijo pequeño, con el que tanta falta de unión y abrazos tuvo en vida”.

E) : SIDRA CIMA:
E – 1) Industrias Cima:
Industrias Cima sobrevivió hasta nuestros días, gracias a la familia Suarez-Zuloaga. Quienes compraron
prácticamente la totalidad de la empresa, a los herederos de José Cima; tras haberse constituido como
una Sociedad en 1942 -diez años después del fallecimiento de su creador y pasada la Guerra Civil-. Así fue como
milagrosamente la firma de nuestro bisabuelo quedó en manos de una de las sagas más inteligentes del
mercado y de la cultura. Hablamos de los herederos del famoso pintor (Ignacio Zuloaga), cuya
primogénita estaba casada con el famoso industrial Enrique Suárez Rezola. Hombre con una enorme
intuición para los negocios; que a comienzos de los años cuarenta, se asocia con la familia Soriano, de
Manila, para crear la cervecera San Miguel en España. Así fue como, tras adquirir Industrias Cima,
pudo reflotar la firma; al unificarla con San Miguel. Convertida en una sola empresa, que ha continuado
viva hasta nuestros días gracias a la gran tenacidad y perseverancia de sus descendientes; en especial a
Ramón Suárez Zuloaga.

Más adelante (en el apartado E-3) hablaremos de la familia Suarez-Zuloaga y su relación con Industrias Cima; pues en
este epígrafe deseamos resumir algunos textos que nos hablan de la empresa, antes de que falleciese su
creador -mi bisabuelo José-. A continuación, recogeremos diversas fotografías y comentarios sobre
Sidra Cima, tomados de periódicos, libros y artículos de fondo. Las imágenes que incluyo, serán
principalmente las que tomé en Gijón; durante la exposición “País de Sidra”, celebrada en el centro cultural Jovellanos en
2018 (al que agradecemos nos permita divulgarlas). A ellas, sumaremos algunas más que nos envió Bustamante Alonso,
el cronista de Colloto que nos ha permitido realizar esta biografía de mi bisabuelo, ofreciéndonos infinidad de fotografías
y datos .
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Arriba y al lado, Dos imágenes publicitarias de Sidra Cima;
tomadas en la exposición “País de Sidra”; celebrada en el centro cultural Jovellanos de Gijón, en 2018
-al que agradecemos nos permita divulgarlas-. En ellas podemos observar que la modelo de Industrias
Cima era claramente mi abuela Pepita; hija menor de José Cima.

Abajo, retrato póstumo de mi Pepita Cima (pintado por Martín Sáez), donde se aprecia el parecido con
las mujeres de los referidos anuncios.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Imágenes de la exposición “País de Sidra”, celebrada en el centro
cultural Jovellanos en 2018 de Gijón (al que agradecemos nos permita divulgarlas). Al lado, subida a
la exposición, mi mujer junto a uno de los carteles anunciadores.

Abajo, entrada a las salas donde se llevó a cabo el evento mencionado. Mi mujer (Chiho) junto al panel
de recepción de visitantes.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, una botella de Sidra Cima envasada en los años en que vivía
José Cima; tal como se mostraba en la mencionada exposición.

Abajo, las salas y vitrinas del centro cultural Jovellanos de Gijón, durante este evento.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, mi mujer observa y fotografía numerosos enseres expuestos
sobre la industria de mi bisabuelo.

Abajo, vitrinas dedicadas a Sidra Cima, con infinidad de reseñas en libros y periódicos. En imagen
recogemos algunas fotografías de José Cima en prensa y publicaciones de la época.
BAJO ESTAS LINEAS: Documentos y objetos de Industrias Cima, expuestos en el mencionado evento
del Centro Cultural Jovellanos de Gijón.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, dos primeras hojas del tríptico publicitario de la
exposición “País de Sidra”, celebrada en el centro cultural Jovellanos en 2018 de Gijón (al que
agradecemos nos permita divulgarlo)

Abajo, siguientes páginas del mismo tríptico. En este ya se habla de cómo en 1884 Cima logra una
fórmula para poder champanizar la sidra, consiguiendo exportarla a todo el Mundo.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, continuación del mismo tríptico. En esta parte se narra el
modo en que la sidra vivió su edad dorada a fines del siglo XIX y comienzos del XX, lo que motivó una
ola de costumbrismo en El Principado. Potenciando y divulgando la canción asturiana, su literatura y
la pintura con estampas rurales. Surgiendo un renacimiento del arte y el folklore en esta región
española. Termina mencionando que gracias a José Cima y a sus procedimientos de champanización,
se logró exportar a ultramar este producto. Añadiremos que en 1912 se facturaban más de diez millones de
pesetas en sidras achampanadas, para enviar fuera de España (entre las que Cima producía casi dos millones y medio
de botellas).

Abajo, última página del referido tríptico, donde vemos una de las etiquetas de José Cima.

Acerca de este cambio de propiedad, desde la familia Cima a los descendientes del pintor Zuloaga; el
tríptico de la empresa “San Miguel - Industrias Cima” narra su pasado, con las siguientes
palabras: “INDUSTRIAS CIMA es una de las empresas más antiguas de Asturias ya que sus orígenes se remontan a la
segunda mitad del siglo XlX, cuando la fundó José Cima García, nacido en Colloto en el año 1843 y emigrado a Cuba
con 13 años, convirtiéndose así en uno de los grandes impulsores de la industria asturiana” (...) “Pronto se dio cuenta
de que una de las cosas que más anhelaban los asturianos de su patria residentes en Cuba era la bebida autóctona: la
sidra” (...) “Regresó a España con abundante capital para instalar en su localidad natal una moderna fábrica de sidra
en 1875, que promocionó la industria del sector en Asturias, aunque destinando la mayor parte de la producción a
ultramar: Cuba, Argentina, México, Estados Unidos…” (...) “Hasta esta fecha, sin embargo, la sidra era
materia delicada por su elaboración, no resistía las diferencias de presión atmosférica. La sidra a la
manera tradicional, como se producía en Asturias, no podía ser enviada a Cuba” (...) “Por aquel entonces
guardaba celosamente el “secreto” de la champanización de la sidra. Obtuvo un gran éxito con la
popular marca Real Sidra Asturiana, participando en la Exposición Universal de Barcelona de 1888” (...) En Cuba este
nuevo concepto de sidra alcanzó gran popularidad y su consumo no se limitaba solamente a los asturianos residentes
en la Isla, sino, a todo el mundo.” (36)
“José Cima combinó su faceta empresarial con la de mecenas, teniendo muchos reconocimientos a lo largo de su
trayectoria, como la Gran Cruz del Mérito Agrícola. También fue alcalde de Oviedo en 1930.” (...) “En el año 1942
Industrias Cima se constituye en Sociedad Anónima con la participación accionarial de la familia Zuloaga, entre otros,
y será durante la década de los sesenta, concretamente en abril de 1967, con el apoyo de Don Ramón Suárez Zuloaga,
cuando se materialice la distribución de la cerveza San Miguel para Asturias, generándose así un vínculo muy
estrecho entre Industrias Cima y San Miguel”. -SIC cita (36) -

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, anuncio del primer local especializado en Sidra Cima; situado
en los Bajos del Casino de Oviedo (Calle San Juan 10). Fue abierta en 1884; era una preciosa tienda de licores
y bebidas, donde se servían “lunchs” (tal como dictan los anuncios de época). Ya dijimos que el Casino y su restaurante
estaban regentados por mi otro bisabuelo -José Gómez Morán-; de cuanto deducimos que desde 1884 existió una
relación comercial entre José Cima (padre de mi abuela paterna) y José Gómez Morán de Labandera (padre de mi
abuelo Luis). Asimismo, creemos que los “lunchs” descritos en los anuncios de la tienda abierta por Industrias Cima; se
servirían en ella llamada “fonda del Casino”. Sobre este local dedicado a la venta de sidra y licores, que se publicita en
este recorte de imagen.

Abajo, anuncio de otros productos que fabricaba Industrias Cima. En este caso, dulce de manzana.
También tuvieron calvados y numerosas bebidas derivadas de este fruto (zumos, sidras naturales
etc). La foto fue tomada en la exposición “País de Sidra”.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, anuncio de sidra Cima en prensa de la época.

Abajo, cartel publicitario de Cima, con sidra y dulce de manzana; la foto fue tomada en la exposición “País
de Sidra”.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Fotos de diversos anuncios de Sidra Cima
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Hoja con una publicación en la que se anuncia la sidra Cima. Al lado,
detalle de la publicidad; abajo la vitrina de la exposición “País de Sidra”, donde se exhibían esos
documentos.

Acerca de la firma “Cima”, el artículo de ASTURIAS MUNDIAL (29) nos dice en algunos de sus
párrafos: “Tuvo sus fracasos, incluido un embarque a Cuba que se malogró en el viaje. Pero no cejó. Y
como narra José Miguel Ruiz Andrade "no tardó mucho tiempo en combinar la fórmula precisa, y la sidra, sin perder
nada de sabor y su aroma de manzanas frescas, se “champanizaba” en una reacción química natural que
asombró a los más expertos sidreros asturianos." Y así nació la Real Sidra Asturiana. En Cuba, el
nuevo producto se popularizó enseguida. Los consumidores no eran ya los asturianos, sino todo el
mundo. Poder apagar la sed con “champagne”, cuya cantidad de alcohol no pasa de cuatro grados y medio, menos
que cualquier cerveza. Un “Champagne” perfumado por el aroma singular de la manzana y un “champagne” que
costaba la décima parte que el de uva, constituyó para los que viven en la caliginosa tierra cubana, la solución de un
problema primordial de vida. Así, en pocos años, la demanda de aquel mercado excedió a la producción pasando de un
millón de botellas las que José Cima enviaba cada año” SIC

Sobre ello, Bustamante añade: "Parece ser que en Cuba consigue una fórmula con la que se puede
champanizar la sidra, algo que nadie había logrado en España. Es un gran aficionado a la química y
pese a todo parece que la empresa no prospera. Está casi arruinado, pero llegan buenas nuevas; ha
conseguido hacer llegar la sidra a Cuba sin ningún contratiempo, después de -al menos- un primer
envío en el que las botellas, por el gas, llegaron abiertas." (...) "Sería José Cima, el primero en crear
una sidra al champagne, diseminando el nombre de Colloto durante aquellos años por lejanos lugares
como: Estados Unidos, Japón o Egipto, por poner unos ejemplos" SIC (30) (...) "sidra Cima, pionera en
Asturias, cuyos inicios se sitúan en octubre de 1875. Su éxito fue fulgurante y ya en 1880 la Casa Real
autoriza que sea la única “sidra real”. Recordemos que esta bebida fue alabada por Alfonso XII y por
los miembros del gobierno francés en años posteriores" (...) “Su despegue llega en 1884 tras la
exportación. En abril de 1884 en los bajos del casino de Oviedo abren el primer establecimiento
dedicado a esta sidra. Seguirá elaborándose hasta 1932; pero tras la muerte de José Cima ya no se
hace con la misma calidad y continúan vendiéndola con la misma etiqueta hasta finales de siglo
XX” SIC (31) .

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dedicamos las imágenes siguientes a enseres y objetos de oficina, de
sidra Cima Al lado, carta de Industrias Cima, firmada por su yerno Luis Vallaure.

Abajo, otra carta de Industrias Cima, igualmente firmada por Luis Vallaure Canella en 1898.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, libreta con publicidad de Sidra Cima en la que se expresa el
slogan “obras son amores”. Observemos que se anuncia como bebida extremadamente higiénica; ello
concuerda con las modas de la época, cuándo se había descubierto el mundo microbacteriano. Algo que
sucede, tras la expansión de la tuberculosis en las ciudades del siglo XIX y las múltiples epidemias de cólera en esa
centuria (extendidas por toda Europa desde 1833 a 1885). Fue entorno a la última pandemia de este mal (1884),
cuando se descubre el bacilo de Koch que provocaba la tuberculosis y la vacuna del cólera (inventada por el valenciano
Dr. Ferrán). Tras ello, todo el mundo urbano e industrial incide en combatir los microbios -que hasta entonces no se
conocían-. Creando una arquitectura con grandes ventanales, para la ventilación, enseñando que había de aplicarse
lejías y desinfectantes en las limpiezas, o anunciando este tipo de bebidas. Debido a que los pozos y las fuentes (en
pueblos o ciudades); carecían de salubridad -estando una gran parte infectados por enfermedades contagiosas-.
Abajo, cartas y material de oficina de Industrias Cima, tal como se exponían en “País de Sidra” (la
misiva fechada en 1912, fue redactada a máquina y vuelve a estar firmada pos Luis Vallaure).

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, sello de José Cima en el que aparecen dos “botellas cruzadas”
al modo que se hacía con las espadas en el siglo XIX (esta imagen también nos la hizo llegar
Bustamante Alonso)

Abajo, un pliego de acciones que pude fotografiar en el despacho de la familia Suárez-Zuloaga. Se


trata de una hoja accionarial que se dividía en 53 participaciones. Es del año 1943, cuando Industrias
Cima se constituye en Sociedad; figurando la firma de Florentino Carreño como presidente. El capital
social era de tres millones de pesetas; que podemos calcular en unos nueve millones de euros hoy -
cálculo que hacemos partiendo de la inflación estructural equivalente a seiscientas veces; en base a que un ministro en
1943 ganaba entre 2000 y 2500 pesetas al mes; lo que puede equipararse a unos 8000 euros de nuestros días
(1.333.333 ptas)-. En el pliego que vemos, determina que salieron tres mil acciones a mil pesetas cada una; la acción
completa, se dividiría en cincuenta y tres participaciones de 18,86... pesetas. Lo que traducido a cifras de la actualidad
sería, la acción completa unos 9000 euros y la participación en 169,81... euros -como documento bursátil, habríamos
de llevarlo a “enteros” (1 entero = 5 pesetas); unos doscientos Enteros la acción completa y unos cuatro Enteros, cada
participación-
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, logotipo de Sidra Cima. Añade “anti-térmica y
reconstituyente”. Era normal en la época vender este tipo de productos como una bebida saludable y vitaminada.
Algunas empresas, en este intento de publicitar sus productos como médicamente recomendables; llegaron a la estafa,
al incluir en sus etiquetados que combatían el cólera y otras enfermedades infecciosas (caso del Licor Benedictine, el
ron Negrita, o el anís El Mono).

Abajo, membrete de carta y sobre de Sidra Cima (la imagen anterior y esta fueron tomadas en la
exposición “País de sidra”).
Por su parte, un artículo de La Nueva España, habla con las siguientes palabras acerca de Cima y su
sidra: “José Cima García, definido por la Enciclopedia Asturiana como «un benemérito impulsor de la industria
asturiana», nació en Colloto. El empresario pasó su juventud trabajando en Cuba y regresó a su pueblo natal hacia
1885, con la intención de instalar una fábrica moderna que fuese un referente para la región. El indiano comenzó a
producir sidra achampanada alrededor de 1890, y desde los primeros años la empresa distribuyó su producción por
Cuba, México, Estados Unidos, Brasil y Argentina. «Fue una empresa emblemática de la producción sidrera y de otras
bebidas asociadas, dentro de lo representativa que es la sidra en la región», señala María Fernanda Fernández.

Industrias Cima fue un revulsivo económico para el pueblo. Casi todos sus habitantes estaban vinculados a la fábrica
de una forma u otra. «En aquel edificio trabajó infinidad de gente de Colloto, y muchas mujeres», asegura Marina
Fernández, empleada allí desde su juventud” (…) “En la época de la prensa de la manzana se juntaban 60 personas. En
tiempos más flojos, había 20 o 25 trabajadores», recuerda esta vecina de Colloto, que continúa trabajando para esta
empresa, que ahora es una distribuidora de bebidas y tiene una nave en el polígono industrial de Silvota” (32) .
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos dibujos míos con botellas de sidra Cima; y el modelo
original, desde el que los hice. Arriba, lápiz; al lado, la botella dibujada; abajo, rotulador y lápiz -en la
parte baja de la etiqueta se puede leer que los dibujos están dedicados a Bustamante Alonso-.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, hoja de periódico que me hizo llegar Bustamante Alonso;
donde se recogen la labores en la fábrica de Cima de Colloto.

Abajo, detalle de la página anterior, donde vemos el descargado de manzanas.


JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, otra foto recogida en la misma página, en la que se observa el
trabajo artesanal en Sidra Cima (de la que se dice, es la mejor del Mundo).

Abajo, texto de la hoja de periódico que nos hizo llegar Bustamante y donde se habla de la fábrica de
Cima en Colloto.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, foto del mismo texto, donde vemos el embotellado de la sidra.
Abajo, el final de la producción, etiquetado y venta en cajas de madera; foto del artículo que
comentamos. Es importante observar que se empaquetaba en cajas de madera, lo que demuestra que
se trataba de una bebida cara -el envase en madera hoy en día se utiliza tan solo para vinos o
champagnes de alto precio-.
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Diversas fotos tomadas en El Museo del Pueblo Asturiano de
Gijón, al que agradecemos nos permita divulgarlas. Arriba, barricas, de un lagar que se conserva en el
referido museo. Al lado, prensa del mismo lagar expuesto; al lado se sitúa mi mujer para que
comprendamos el tamaño de esta maquinaria centenaria, hecha en madera y piedra. Abajo, mi mujer
junto a las barricas, para observar la enorme capacidad que tenían algunas de estas cubas de sidra.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, una botella de sidra Cima, saliendo de la envasadora. Foto
que me hizo llegar un biznieto del pintor José Prado Norniella.

Abajo, diversas etiquetas de Sidra Cima, tal como se exhibían en la exposición “País de sidra”, Gijón
2018.
A continuación, recogemos lo que escribe Jose Miguel Ruiz Andrade acerca de José Cima y su
fabricación de sidra; en un magnífico artículo que incluimos enteramente en cita (33) SIC :
“En Cuba la sidra se popularizó enseguida. Los consumidores no eran ya los asturianos, sino todo el mundo. En el
escenario y ambiente sociopolítico definidos creció José Cima García. En aquella Cuba se hizo hombre, encaró la vida,
conoció su primer amor furtivo y poco a poco fue prosperando en la naturaleza singular de los indianos españoles que
supieron hacer fortuna. Fue un joven de decente inteligencia, persuasivo, tenaz y hábil en el trabajo. No sintió
desconfianzas para vivir en poblados cercanos o distantes e investigar técnicas agrícolas nativas; y escuchaba con
pasmo a los señores de las partidas...A los viejos de la Manigua. De esos respetables longevos -jefes de vecindarios-, en
núcleos agrícolas urbanos o selváticos oyó gran cantidad de charadas que les fueron recitando. Lo forjaban como para
perpetuar la usanza de la costumbre lugareña. Y, José Cima, bienquisto como amigo, como un sujeto más de la
respectiva colectividad apuntaba, escribía cuanto le interesaba.

Sin lugar a dudas, era un hombre observador y estudioso, vio que sus coterráneos, los muchos asturianos que allí
vivían, echaban de menos la bebida clásica de Asturias, la sidra, el dulce jugo de la manzana. La sidra natural en
Asturias no podía ser enviada a Cuba. Era un delicado licor de oro que se ennegrecía y agriaba apenas salía de la
tierra asturiana. Ni a Madrid podía enviarse. Era un producto cuyo consumo tenía que limitarse a la región que la
producía. No representaba ni para el labrador ni para el sidrero riqueza alguna. José Cima reunió sus ganancias y
regresó a Asturias. Con nuevos conocimientos, obsesionado por la visión de aquella riqueza que había adivinado,
comenzó sus estudios y ensayos. Los más prácticos sidreros asturianos se burlaron de él, tomándole por loco. Porque
¿cómo hacer de la sidra un producto de tráfico y de exportación, si en el lagar mismo, el menor movimiento que
tuviera la bota, bastaba para que la sidra se malease?

En Cuba, el nuevo producto se popularizó enseguida. Los consumidores no eran ya los asturianos, sino todo el mundo.
Poder apagar la sed con "champagne", cuya cantidad de alcohol no pasa de cuatro grados y medio, menos que
cualquier cerveza. Un "Champagne" perfumado por el aroma singular de la manzana y un "champagne" que costaba
la décima parte que el de uva, constituyó para los que viven en la caliginosa tierra cubana, la solución de un problema
primordial de vida. Así, en pocos años, la demanda de aquel mercado excedió a la producción pasando de un millón de
botellas las que José Cima enviaba cada año. Un esplendido negocio para que no tuviese seguidores e imitadores. El
protagonista de este relato no puso trabas a las nuevas fábricas. Se limitó a mantener el prestigio de su marca "REAL
SIDRA ASTURIANA", perfeccionando cada día los procedimientos de fabricación. ¿Para qué entretenerse en
competencias si no daba abasto a las demandas? ¿Para qué hacer propaganda en la Península ni buscar nuevos
mercados, si el consumo era creciente en el mercado que él monopolizó? ¿Para qué luchar con los demás asturianos
que siguieron su ejemplo, ni con los franceses y los yanquis productores de manzanas, que quisieron y no pudieron
imitar su producto? Las sidras de esta marca hicieron tal revolución en las costumbres familiares, que desde entonces
a hoy y en el futuro, constituyen en muchas casas -como podemos y se podrá comprobar aun en el devenir-, el factor
indispensable con que se celebran los sucesos agradables, prefiriendo esta sidra a los "champagnes" o a los
subtitulados y homologados “cavas”; tanto por la enorme economía, como por sus efectos saludables, pues todo lo más
que esta bebida puede producir, es la locuacidad sin contención y el buen humor. Ciertamente que desconocía tan
especial tino empresarial de nuestro personaje” (33) .

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, diferentes “vitolas” de botellas Cima, tal como se exhibían en
la exposición “País de Sidra”.
Abajo, etiqueta más común y oficializada de Sidra Cima.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, portada de publicación sobre José Cima en 1924,
rememorando cuatro décadas de éxito (por entonces el empresario cumplía los ochenta años).

Abajo, etiquetas de Cima, tal como se exhibían en la exposición “País de Sidra”.

BAJO ESTAS LINEAS: Stand de Industrias Cima en la Exposición Universal de Buenos Aires (1910/11)
donde logró un enorme éxito. A este gran evento asistieron varios familiares, junto a José Cima; quien
también fue acompañado de secretarias y empleados, para atender la clientela y el stand. En nuestra
biografía del industrial decíamos: “Hasta Argentina viajó con varios de sus familiares, empleados y al menos dos
secretarias -naturales de Colloto-. Regresó a Asturias tan solo una de ellas, debido que la segunda encontró en Buenos
Aires el amor y fundó allí una familia (hecho que se menciona como curiosidad en la prensa de la época)” (ver parte
primera A-2).
A continuación incluyo unos textos que me hace llegar mi primo Jose Ma. Gómez-Morán, editados en la
revista LA SIDRA (44) ; que refieren lo siguiente sobre Cima:

“Don José Cima García, que retornado de Cuba, creó una moderna fábrica en el Camín Real y que algunos estudiosos
lo citan ya desde el año 1884 como pionero en comercializar el novedoso método de gasificarla (...) obteniendo con ello
un gran éxito, logrando que el nuevo producto fuese solicitado no solamente por los paisanos del Centro Collotense de
La Habana, sino también por todos los asturianos y demás emigrantes residentes en las Américas, asegurando así un
consumo mucho más generalizado a todos los habitantes del llamado nuevo continente, además de evitarse con el
invento un par de problemas importantes que tenían con la sidra natural: uno de ellos la conservación de tan preciado
y nostálgico líquido por aquellas cálidas tierras y el otro, el generado con la vecería de los manzanos. Citó esta
innovación Dionisio Pérez en su Guía del Buen Comer español en 1929 que escribió: “… hoy la producción y exportación
de sidra es importante, gracias al invento de un ciudadano ejemplar, Don José Cima, que logró encontrar el
procedimiento de gasificarla, convirtiendo la sidra natural en delicioso Champagne” (...) Este industrial collotense de
Uviéu, obsequió a los soldados del Regimiento del Príncipe, con un envío a Melilla de 1.000 botellas de Sidra Cima, tras
recibir el Gran Premio de Honor en la Exposición de Buenos Aires y habérsele concedido la Gran Cruz del Mérito
Agrícola en España.” (44a)

El artículo anterior (de Miguel A. Fuente Calleja, editado en junio de 2014 en la revista “La Sidra”) recoge de nuevo
el hecho de que la exportación de la sidra se logró gracias a la champanización y distribución que logró
Cima. Asimismo menciona que este empresario regaló a los soldados destinados en Melilla mil botellas,
cuando fue condecorado con la Gran Cuz al Mérito Agrícola (en 1912). Más abajo, recogemos otro texto
(en este caso de Manuel G. Busto) editado en el mismo ejemplar de “La Sidra”. Donde su autor habla unas
barricas que habían quedado abandonadas en los lagares de Cima; tras entrar en crisis la empresa (en
1940). Estos barriles viejos, fueron aprovechados por un enólogo francés, para fabricar un maravilloso
calvados. De las cuatro mil quinientas botellas que obtuvieron con aquel licor; sobrevivió una de ellas
hasta hace unos años, que pudo degustar quien escribió el artículo -comentándolo en las palabras que a
continuación recogemos-. A todo ello, hemos de añadir que Industrias Cima, en su día también fabricaba y distribuía
aguardiente de sidra (calvados) -además del dulce de manzana-.

“En el año 1941 en los llagares de Sidra Cima (Cualloto) Jean Petit, maestro aguardentero francés, dejó una sidra
envejecer en dos barricas de madera, haciendo construir en Xixón un gran alambique. Lamentablemente la inesperada
muerte del maestro, casi interrumpe la destilación. Treinta y cinco años después el hijo de este francés vino siguiendo
su estela y buscó un sitio donde pudiera dedicarse a su profesión. En ese mismo momento la empresa sidrera Cima
había empezado su declive lo que supuso la venta de su marca a otras industrias asturianas. En esos momentos, el hijo
de Jean Petit habló con los empleados más antiguos de Cima que recordaban a su padre, y buscando algunos enseres,
descubre dos barricas semi-olvidadas en las viejas instalaciones. Era el año 1979. En dicho año se embotellaron 4.650
botellas y solamente unas pocas llegaron por casualidad hasta el presente.” (44b)

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, diversas publicaciones que se exponían en “País de Sidra”
donde se elogia la magnífica labor empresarial de José Cima.

Abajo, una de estas publicaciones, intitulada “La labor de José Cima.

BAJO ESTAS LINEAS: Otro de estos libros expuestos, que antes vimos. En detalle, aquí podemos leer la
historia de la sidra al champán.
BAJO ESTAS LINEAS: Stand de Sidra Cima -junto al de Casas y Muñiz- en la feria de Muestras de
Asturias, 1929 (imagen expuesta en “Páis de Sidra”, propiedad del Museo del Pueblo Asturiano,
Gijón).

Para terminar este epígrafe y antes de recoger una serie más de fotografías de Industrias Cima,
comentaremos que el libro “Asturias Industrial” de Rafael Fuertes Arias, impreso en 1902 -ver cita (6) -.
Narra los pormenores de esta empresa instalada en Colloto; describiendo que en 1900, su capital social
era de un millón doscientas mil pesetas. Asimismo añade Rafael Fuertes que contaba con setenta y dos
empleados fijos (doce mujeres y el resto hombres) y producía por entonces un millón cuatrocientas mil
botellas. El precio en fábrica de cada caja de 12 botellas era de 15 pesetas y el de 24 medias botellas, 17,5
pesetas. Partiendo de estas cantidades declaradas por Cima en el año 1900; podemos calcular que produciría unas
cuatrocientas mil medias botellas, a 0,75 pesetas unidad; y un millón de botellas (de 750 ccl.) cuyo coste era de 1,25
pesetas cada. Estas cifras suponen una facturación superior al millón y medio de pesetas, en el año 1900
(300.000 ptas. en medias botellas y 1.250.000 ptas. en las de 750 ccl.)

Para calcular la equivalencia a nuestra época, esta facturación declarada por Cima en el año 1900 -con un
millón cuatrocientas mil botellas año fabricadas; vendidas por más de un millón y medio de pesetas-. Hemos de
observar la inflación estructural graduada; conociendo la diferencia de valores en los ciento veinte años
que nos separan. Partiendo de que los precios en artículos esenciales durante 1900, eran los siguientes:

Productos Precios 1900 Precios 2020


Pan (1 kilo) 0,25 ptas 2 euros = 333,3... ptas
Leche (litro) 0,20 ptas 1 euros = 166,6... ptas
Patatas (1kilo) 0,10 ptas 1 euros = 166, 6... ptas
Huevos (12) 1 pta 1,5 euros = 250 ptas
Cebollas (1kl) 0,20 pta 3 euros = 500 ptas
Aceite (litro) 0,5 ptas 3 euros = 500 ptas
Coche Ford 9.000 ptas 27.000 e. = 4.500.000 ptas.
Sueldo medio 100 ptas 1200 eur. = 200.000 ptas
Sueldo ministro 600 ptas 6000 eur. = 1.000.000

Debido a ello, podemos calcular que el pan ha multiplicado su precio por 1333. La leche lo hizo por 833. Las patatas han
subido en su valor 1666 veces. Los huevos tan solo multiplicaron su precio por 250. Sin embargo la cebollas aumentaron
su valor 2500 veces. El aceite subió por 1000 en su precio. Un coche medio cuesta 500 veces más. Finalmente, el salario
medio subió por 2000; desde las 100 pesetas mes a las 200.000 (que son 1200 euros). Y el sueldo de un ministro es 1666
veces mayor; desde las 600 pesetas que cobraban en 1900, a los 6000 (o bien 8000) euros que ganan hoy; que se
corresponde con más de un millón de pesetas. La media es por lo tanto una subida de mil veces en la media de
todos los productos y salarios; desde 1900 al 2020. Pese a ello y debido a la diferencia de mercados, sería más
justo calcular una inflación estructural que dobla los precios cada siete años; por lo que entre 1900 y 2020 habría un
20000% de subida de precios. Es decir, doscientas veces más. De tal manera el millón y medio de pesetas que
facturaría Cima vendiendo un millón cuatrocientas mil botellas en 1900; vienen a equipararse a tres
cientos millones de pesetas (300.000.000 ptas), que son un millón ochocientos mil euros (1.800.000
euros de hoy). Una cifra aproximada que obtenemos, si actualizamos esa facturación anual de sidra
Cima; que se trataba de un artículo caro por entonces, pero no tanto; tal como se observa en el panel
siguiente:

Productos Precios 1900 Precio medio fábrica botella sidra Cima 1 peseta
Pan (1 kilo) 0,25 ptas 4 kilos de pan = hoy 6 euros (aprox)
Leche (litro) 0,20 ptas 6 litros de leche = hoy 6 euros (aprox)
Patatas (1kilo) 0,10 ptas 10 kilos de patatas = hoy 10 euros (aprx)
Huevos (12) 1 pta 1 docenas huevos = hoy 1 euro (aprx)
Cebollas (1kl) 0,20 pta 5 kilos cebollas = hoy 15 euros (aprx)
Aceite (litro) 0,5 ptas 2 litros aceite = hoy 6 euros (aprx)
Coche Ford 9.000 ptas 1 coche de calidad = hoy 27.000 euros.
Sueldo medio 100 ptas 1 sueldo medio hoy 1200 euros
Sueldo ministro 600 ptas 1 sueldo alto cargo hoy 6000 euros

Acerca del precio de la botella de sidra cima (entre 1,25 pesetas la botella entera y los 0,75 céntimos la
media); en el panel comparativo anterior, comprendemos que se trataba de un producto medio. Que valía
lo mismo a unos 4 kilos de pan (que hoy podemos tasar en 6 euros); 6 litros de leche (cuyo valor actual sería también 6
euros), 10 kilos de patatas (que hoy costarían unos 10 euros); una docena de huevos, que entonces estaban muy caros. 5
kilos de cebollas, que hoy valdrían 15 euros; y 2 litros de aceite, cuyo precio actual podemos calcular en 6 euros. Por su
parte, con nueve mil botellas de entonces se compraría un coche “Ford T”; y con el sueldo de un ministro se tendría para
seiscientas botellas; mientras un asalariado normal, podría comprarse cien mensuales. Las condiciones de mercado
y de vida eran completamente distintas; por lo que se hace imposible ajustar una equivalencia y menos
equiparar costes. Principalmente por una diferencia en el poder adquisitivo general; al no existir gastos ni
enseres que en nuestros días son comunes -electricidad, gasolina, teléfonos etc.-. Además, en 1900, una gran mayoría se
auto abastecían en huertos propios o con ganadería doméstica, criada en casa. Fabricando sus propias carnes, embutidos,
sus panes, verduras y etc.. Todo ello hace que el mercado actual y el de hace ciento veinte años, no pueda
equipararse. Aunque con las cifras que hemos dado antes, es posible hacernos cierta idea; si
multiplicamos la inflación desde entonces, con una subida de costes tasada en doscientas veces. Lo que
supone una variación estructural que dobló los precios cada siete años. Así pues, sabiendo que una
botella de sidra Cima de 750 ccl. costaba en fábrica 1,25 pesetas -en el año 1900-. Determinamos que
supondría actualmente unos doscientas cincuenta pesetas (1,5 euros de hoy). Un gasto que infinidad de
personas se podían permitir, por mucho que doblase los precios en venta minorista, o los triplicase en
la exportación.
Sobre los beneficios que pudo reportar esta firma en 1900; sabemos que al producir un total de millón cuatrocientas
mil botellas, al coste de una peseta; facturaron aproximadamente 1.400.000 pesetas anuales. Calculando un
beneficio neto entorno al 10% del total; ello supone unas ganancias de ciento cuarenta mil pesetas al
año. Lo que multiplicado por el coeficiente de inflación estructural calculada (doscientas veces),
equivaldrían a unos veintiocho millones de pesetas actuales. Por cuanto aquellas 140.000 pesetas de
beneficio neto en 1900; equivaldrían a unos 168.000 euros hoy. Finalmente añadiremos que el capital
social de Industrias Cima declarado ese año de 1900, era de un millón doscientas mil pesetas; lo que
ajustado con el mismo baremo de inflación, supone que actualmente el capital social de Cima sería de
doscientos cuarenta millones de pesetas (1.440.000 euros).

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, publicación intitulada “breve historia de la sidra
achampanada”, donde se explica la labor de José Cima (este artículo nos fue enviado por Bustamante
Alonso).

Al lado, portada de “Asturias Industrial” estudio descriptivo de la industria asturiana en su época.


Obra de Rafael Fuertes Arias, impreso en Gijón 1902.
Al lado, página de “Asturias Industrial” sobre la que ya dijimos, narra los pormenores de Industrias
Cima. En ella se expresa que el capital social en 1900 era de un millón doscientas mil pesetas. Con
setenta y dos empleados fijos (doce mujeres y el resto hombres), producía ya en 1900 un millón
cuatrocientas mil unidades, que vendía entre 15 y 17,5 pesetas la caja (de doce botellas enteras, o de 24
medias). Ello ya hemos visto que supone una facturación de un millón cuatrocientas mil pesetas en el
año 1900 y unos beneficios netos de unas ciento cuarenta mil pesetas. Tal como hemos dicho, la
inflación estructural marca que los precios han subido desde entonces unas doscientas veces. Por lo
que esa facturación de 1.400.000 de pesetas, equivale a 28.000.000 de hoy (1.680.000 euros; además,
unos beneficios de 10%, y que suponen 140.000 pesetas, serían actualmente 28.000.000 de pesetas
(168.000 euros).

Al lado, reseña de periódico en la que se explica cómo José Cima viajaba durante los inviernos al otro
lado del Atlántico. Embarcaba desde Santander a La Habana; desde allí visitaba varios puntos de
mercado en Estados Unidos y El Caribe, principalmente Thampa. Tras su viaje anual, regresaba por
Londres y París, donde acudía a atender a sus distribuidores. Este modo de vida, en que pasaba casi cuatro
meses al año en El Caribe o viajando por Hispano América; era según él su secreto de salud y lo que le mantenía tan
joven. Así vivió casi noventa años, sin pasar inviernos en Europa; viajando a América desde noviembre a febrero y
regresando por París y Londres. Hemos de destacar que en su más temprana juventud, cuando trabajó para los
Fernández-Roces en Cuba (entre los trece y veintisiete años) tuvo que vivir en Thampa y en zonas fracófonas de El
Caribe; aprendiendo perfectamente inglés y bastante francés -la noticia que vemos en imagen, nos la hizo llegar
también Bustamante Alonso-.
Al lado, anuncio del diario El Carbayón (fundado y dirigido por el consuegro de Cima, Rogelio Jove)
que nos mandó Bustamante Alonso. En su primera página observamos que en esta tienda de Cima,
sita en Los bajos del Casino, se servían “Lunchs achampanados” -publicado el 23 de septiembre de
1884, cuando se abre ese local, en la Calle San Juan 10 (Bajos del Casino)-.

Al lado, otro anuncio de la misma sede de Cima, abierta en este año, en los bajos del Casino de
Oviedo. En este caso la primera página de El Carbayón 25 de junio de 1884; que también nos fue enviada por
Bustamante.

Al lado, reseña sobre la apertura de a famosa tienda de Industrias Cima, en los bajos del Casino, cuya
foto volvemos a recoger abajo.
Abajo, tienda de Jose Cima (regentada por Toral) abierta en 1884 en los bajos del Casino -calle San
Juan 10- (imagen tomada del libro “Album Anunciador de Asturias; Luarca 1893 -imprenta La Económica- pag. 20).
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, artículo publicado por un diario nacional en noviembre 1920,
que nos hizo llegar Bustamante Alonso. Relata sus éxitos empresariales y termina añadiendo que este
empresario debería ocupar altos cargos en el gobierno de España. Como sabemos, tan solo quiso ser
concejal de Oviedo; mandato que mantuvo unos cincuenta años, llegando al final de sus días a ser alcalde (durante tan
solo treinta días y con el fin de patrocinar de su bolsillo un proyecto de remodelación en la plaza de la catedral de
Oviedo -donde precisamente vivía-)

Abajo, etiqueta de una de las muchas “falsificaciones” de sidra al champagne Cima, que surgieron en
la época. En este caso, la marca de Avilés llamada Peña Santa, se firma como M. Cima y en verdad
estaba creada por Muñiz y Casas (quienes finalmente se asocian a Industrias Cima, tal como se
muestra en la foto de su Stand de la feria de Muestras de Asturias, 1929; que vimos unas imégenes
antes).
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Curioso abridor de vino, con navaja; que regalaba Industrias Cima a
comienzos del siglo XX.

E – 2 ) Pasión por la química y la “fórmula Cima”:


Muchas de sus biografías, consideran a José Cima químico; tanto es así, que en algunas ocasiones se refiere a él
con esta profesión, Bustamante Alonso (quien más conoce su historia). Pese a ello, sabemos que no estudió la carrera y
que sus conocimientos de química fueron autodidactas; considerándose en la familia que nacieron
cuando en Cuba tuvo que buscar soluciones, mejorando la calidad de los productos que comerciaba
(para que no se pudriesen el tabaco ni las bebidas naturales). Un hecho que debió darle enormes
conocimientos en enología, en tratamientos de productos agrarios y en química experimental. Pues sabido es que quienes
se forman de manera autodidacta, aunque tienen unas enormes lagunas sobre lo que todos conocen; pueden llegar a
descubrir lo que nadie sabe. Al utilizar métodos propios; debiendo caminar a solas y crear “atajos científicos”, con el fin
de resolver aquello que nadie le enseña. Para que lo comprendamos mejor; el autodidacta es como el que viaja sin mapa y
está obligado a explorar -no conociendo dónde va-; pudiendo perderse, pero también logrando llegar a lugares
desconocidos en muchas ocasiones. Mientras, el que se adscribe a una tendencia universitaria o estudia por
procedimientos convencionales; tan solo obtendrá deducciones propias y nuevas teorías, si es un gran genio (de los que
muy pocos proliferan en esta vida).

Sea como fuere, José Cima tuvo pasión por la química; trasladando al mundo agrario esa ilusión. Algo que
junto a su tenacidad, le valió finalmente la Gran Cruz al Mérito Agrícola; concedida por Alfonso XIII en 1912
(por su método inigualable de champanización). Además de esta dedicación a la “alquimia de las bebidas”; Bustamante
Alonso me comunicó que otra de sus aficiones fue la de inventar; tanto, que entre sus ideas estaba la de un
mini-refrigerador transportable (para enfriar botellas en el campo o en el mar). Nevera que -al parecer- no se llegó
a fabricar, debido a su alto coste; aunque según descubrió Francisco Bustamente, llegó a ser patentada por la firma
Cima. Muchas otras parece que fueron sus aportaciones al mundo de las innovaciones industriales,
aunque ninguna tuvo tanto éxito como la famosa “fórmula”, para champanizar sidra de manzana. Un
sistema que -se cree- solo enseñó a su hijo Arturo (el único varón, entre sus vástagos), al que quiso
convertir en un gran químico. Para ello, le envió a estudiar a Burdeos, donde logró Arturo Cima acabar
la carrera (pues, al parecer, tenía dificultades en España para terminar sus estudios). Finalmente y al regresar su hijo
de Francia, puso en sus manos la manufacturación y proceso de crear la sidra al champán, dejando que dirigiera el
departamento de fabricación. Tras ello, Industrias Cima levantó y mantuvo un Gran Laboratorio en el centro
de Oviedo; construido en 1901 por el magnífico arquitecto Juan Miguel de la Guardia y que desde 1909
regentaba Arturo.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, Arturo Cima (hacia 1930); era el único hijo varón de José y
tras la muerte de su padre, su negativa a explicar el proceso de fabricación de la sidra al resto de la
familia, fue la causa de un enorme conflicto en la empresa. Afirmaba que no existía fórmula alguna y que el
secreto se limitaba a “echar una meshadina” a cada barrica. Reclamando sus socios y parientes, que no les
entregaba el secreto de la champanización; se llegó a un pleito, en que Arturo siguió manteniendo la
inexistencia de una “fórmula”. Debido a esta situación, la sidra y las Industrias Cima, entraron en
quiebra. Afortunadamente, poco después fueron compradas por la familia Suárez Zuloaga (nietos del
famoso pintor y del propietario de la San Miguel), que las recuperaron. Principalmente, gracias a
Ramón Suárez Zuloaga; que dio vida de nuevo a la empresa, logrando que Industrias Cima exista
hasta nuestros días -siendo una de las firmas más antiguas de España-.

Abajo, José Cima junto a su hijo Arturo, el día de su homenaje en Colloto (1925)

Según nos narró Bustamante Alonso; para que Arturo tuviera una empresa propia -cuando acabó sus
estudios- su padre abrió el primer Gran Laboratorio de Oviedo (en 1909). Un centro de investigaciones
químicas, dotado con los mejores medios de la época; tan solo comparable a los institutos franceses. El
edificio aún permanece en pié, como un centro social y está ubicado junto al actual parque de Los Patos.
Aquel Gran Laboratorio no fue suficiente para que Arturo Cima se independizase y finalmente el centro de química se
vendió al Ayuntamiento de Oviedo; que lo compró con gran interés -pues sus instalaciones no tenían parangón en
España-. Debido a ello, Arturo sigue ligado principalmente a la fabricación de sidra y en 1932 -tras la
muerte de su padre-, Industrias Cima queda en plena responsabilidad suya. Pero las hermanas en vida y sus
maridos (hijas y yernos de Cima); decidieron que la empresa debía de gestionarse entre todos. Principalmente al observar
que tras la muerte del fundador, la sidra había perdido su sabor y características. Según se desprende de cuanto recoge
Bustamante en sus escritos; poco después de fallecer José Cima, la sidra sufrió un enorme declive en su
calidad. Bajando en condiciones óptimas de consumo y paladar, por lo que socios y parientes
reclamaron a Arturo que se fabricase como se hizo en vida del padre. Argumentaban algunos familiares, que
este hijo -con dirección plena en la firma- había empeorado el producto; sin aplicar correctamente “la fórmula” que el
fundador le había legado.

Considerando los descendientes del industrial, que fue el único varón de los Cima, quien heredó los
secretos del sistema de champanizar; sin comunicar el proceso a ninguna de sus hermanas (ni a sus
cuñados). Todo lo que generó un enorme malestar, cuando a los pocos años de fallecer el padre, se
observó que la calidad del producto bajaba tanto. Unos pensaron que se debía al desinterés de Arturo, queriendo
quedarse solo en la empresa. Otros creyeron que aquel que guardaba “la fórmula”, no deseaba que Sidra Cima
prosperase, para crear ese hermano una nueva fábrica -ya que conocía todos los entresijos de la industria-. Finalmente,
hubo quienes pensaron que la pérdida de condiciones en la sidra, era fruto de la falta de conocimientos prácticos del
heredero; quien aunque hubiera estudiado el proceso, no sabía aplicarlo (al menos por sí solo). De ese modo, cuando
muere el padre, ya nadie sabría embotellar esa bebida, con iguales propiedades; ni menos conseguir la calidad que Cima
le daba.

El resultado fue que en solo dos años -tras a muerte del creador-, el problema entre parientes y socios
entró en crisis, sin solución. Por lo demás, la visión general que quedó entre los descendientes sobre los referidos
hechos; fue que su padre -José Cima- conociendo las limitaciones de su hijo Arturo, quiso protegerle (dejándolo al mando
de la familia). Por considerar que sus hijas no necesitaban tanta ayuda; al haberse casado todas con personas de gran
valía (abogados del Estado, notarios, jueces y buenos empresarios). Mientras, el único varón del industrial adolecía de
grandes condiciones intelectuales; por lo que quizás el padre se culpaba, dejando todo en sus manos -recordemos que
también se sentía responsable por la falta de salud de algunas de sus hijas; que achacaba al parentesco entre él y su
mujer-. Sea como fuere; al morir José Cima, se produjo un conflicto entre hermanos y poco después llegó la
Revolución del 34, viniendo más tarde la Guerra Civil. Finalmente, a comienzos de los años cuarenta se
intentó reflotar la marca, pero los descendientes entraron en pleito, solicitando la mencionada
“fórmula” a Arturo. Quien seguía afirmando que no había “fórmula” alguna y que el secreto era -“echar una
meshadina en cada barrica”- (aquí el que no entienda el bable, que tire de diccionario, pues no estoy dispuesto a traducir
lo que significa “echar una meshadina”

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, fotografía y necrológica de José Cima en un periódico de
1932. Se destaca el altruismo y filantropia, que mantuvo durante su vida como empresario. Falleció a los ochenta y
nueve años de edad -la imagen me fue enviada también por Bustamante Alonso-.
Abajo, Gran Laboratorio creado por José Cima, para su hijo Arturo en 1909. Años más tarde, estas
magníficas instalaciones de química y el edificio, serían adquiridos por la ciudad de Oviedo.
Actualmente es un centro social, mantenido en este precioso inmueble, obra del arquitecto Juan
Manuel de la Guardia -se halla en el paseo y parque llamado “de los Patos”-.

Cuanto conozco acerca de Industrias Cima y de su sidra, lo hemos recogido en anteriores epígrafes (ver
parte primera y segunda); aunque hemos de incluir un último dato. Un triste hecho que describe al
modo en que dejó de producirse la sidra -con la fórmula Cima- y la situación en que la fábrica,
instalaciones y firma, dejaron de pertenecer a la familia. Ya hemos narrado que tras morir mi
bisabuelo, se produjo un gran descenso en calidad del producto; comenzando los problemas entre
asociados. Fue entonces cuando se solicitó a Arturo -único hijo varón, que había heredado el mando- enseñase a
sus socios el método de champanizar; para volver a fabricar la misma bebida que se embotellaba antes
de fallecer el padre. Como este único hermano, se negó a dar más explicaciones. Finalmente, la familia
llega a pleito; al poco tiempo de acabar la Guerra Civil; cuando la marca y lo que se vendía como Sidra Cima,
muy poco tenía que ver con lo que se embotellaba en vida de su inventor. Los pormenores del pleito podremos
leerlos en la sentencia dictada por el supremo en 1941; cuyo texto comienza del siguiente modo:
“Jurisprudencia del Tribunal Supremo // Sentencia de 16 de abril de 1941.-propiedad industrial-. “Los padres de los
litigantes y coherederos idearon una fórmula que les permitió dedicarse a la fabricación de Sidra y Champagne, cuya
elaboración comenzaron lanzando al mercado un producto con dicha denominación y bajo la marca: "Real Sidra
Asturiana" -José Cima García-, que les fue otorgada en 1899. Muchos años después de que la fábrica funcionase con
pleno éxito, entró en ella el demandado don Arturo Cima, uno de los hijos del inventor. La elaboración había plasmado
en una efectividad real e indudable, de cuyos más insignificantes pormenores hubo de ser forzosamente informado D.
Arturo por su padre. La fórmula y el conocimiento que de la misma debe tener el demandado no puede circunscribirse
en lo abstracto de la nomenclatura de una simple fórmula química, sino que abarca en su contenido todo un complejo
sistema de elaboración del producto definitivo. Los demandantes reclaman la entrega de la fórmula química...” (28) .

El demandado -Arturo Cima- siguió manifestando que no había fórmula secreta alguna. Lo que
probablemente era cierto; debiéndose la situación a que nadie era ya capaz hacer esa sidra al
champagne, tal como su inventor la fabricaba. Aunque en verdad, todo ello -al menos- demostraba la desidia de
ese único hijo; que desde 1899 había dirigido la empresa y al morir su padre en 1932, era incapaz de crear un producto
con igual calidad. La falta de sensatez de este hijo, que se había erigido como presidente heredero; debió de ser solo
comparable a su carencia de conocimientos sobre el proceso de la champanización. Ni que decir tiene que tras esta
sentencia que recogemos antes; la familia quedó muy dividida y se decidió sacar a Bolsa la firma, por
ver si así se reflotaba. El milagro sucedió, cuando van adquiriéndo la Sociedad Anónima los posteriores
fundadores de la cervecera San Miguel en España. Me refiero al yerno y a los hijos del pintor Zuloaga;
quienes pronto sanean la firma Cima e incluso vuelven a fabricar la sidra, logrando producirla con una
gran calidad. Todo ello sucede después de 1942, cuando Industrias Cima se constituyó como nueva
Sociedad, con una gran participación de estos descendientes de Ignacio Zuloaga. Quienes irán
recuperando la marca; hasta que en los años sesenta Ramón Suárez Zuloaga logra que San Miguel y
Cima -unidas-, formen un gran emporio distribuidor de bebidas; que a día de hoy continúa como
empresa de gran éxito.

SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Copia de las tres hojas en las que actualmente, “Industrias
Cima – San Miguel”, narra su historia y su pasado -ver cita (36) -. La primera (arriba) está dedicada a
José Cima. En la segunda (al lado y abajo) se explica la adquisición de Industrias Cima por la familia
Suarez-Zuloaga; quienes fundaron la cervecera San Miguel en España. Afortunadamente, la firma de mi
bisabuelo cayó en manos de los Zuloaga, que se empecinaron en potenciarla, para que subsistiera. Todo lo que fue más
que difícil, tras el cierre de Cuba y la expropiación de empresas por parte de Fidel Castro (desde 1959). Fue entonces,
cuando Ramón Suárez Zuloaga luchó indefinidamente, logrando que Industras Cima sobreviviera
hasta nuestros días.
E – 3 ) Ramón Suarez Zoluaga, el redentor de Industrias Cima:
Desde comienzos de este artículo hablábamos del modo en que el emporio de José Cima pasó a manos
de la familia Zuloaga; cuando en 1942, se constituye en Sociedad Anónima (con un capital social de tres
millones de pesetas). En nuestros anteriores párrafos y en imágenes anteriores recogíamos las palabras de este
tríptico de Industrias Cima (editado por San Miguel), donde se explica que fue: "una de las empresas más antiguas de
Asturias ya que sus orígenes se remontan a la segunda mitad del siglo XlX, cuando la fundó José Cima García" (..) que
crea “ en su localidad natal una moderna fábrica de sidra en 1875, que promocionó la industria del sector en Asturias,
aunque destinando la mayor parte de la producción a ultramar: Cuba, Argentina, México, Estados Unidos…” (...) “En
el año 1942 Industrias Cima se constituye en Sociedad Anónima con la participación accionarial de la familia Zuloaga,
entre otros, y será durante la década de los sesenta, concretamente en abril de 1967, con el apoyo de Don Ramón
Suárez Zuluaga, cuando se materialice la distribución de la cerveza San Miguel para Asturias, generándose así un
vínculo muy estrecho entre Industrias Cima y San Miguel”. -SIC cita (36) -

Nada sabía yo -un par de años atrás-, de cuanto arriba leemos; y jamás pude imaginar que la familia de
mi amigo “Nacho” era la que conservaba la firma de mi bisabuelo. Aunque que estudié con Ignacio
Suarez-Zuloaga (hijo de Ramón) durante más de una década, en el mismo colegio y curso. Pese a todo y
a la gran amistad que me unió siempre a “Nacho” (y a su mujer, persona también de enorme cultura);
nunca conocí que ellos gestionaban Industrias Cima. Tan solo un día vi algo relativo a la firma, visitando
el despacho de la Fundación Zuloaga; en cuyas paredes colgaba un panel con acciones -cuadro que
fotografié y que tenemos en dos imágenes de este artículo-. Mientras tomaba su foto, mi amigo Ignacio me
explicó que se trataba de una sociedad antigua, que habían unificado a la San Miguel; creo que no comenté que era la de
mi bisabuelo -porque no venía a cuento, en la reunión que manteníamos-. Pasó el tiempo y durante la Semana Santa de
2018, coincidí en el Museo de Bellas Artes de Sevilla con Ignacio Suárez-Zuloaga, que lo visitaba junto a su mujer
-Margarita Ruyra de Andrade-. Con gran regocijo por vernos allí, charlamos sobre numerosos temas y le presenté a mi
amigo François Peugheol; arquitecto francés al que habíamos llevado a Sevilla y con quien estábamos el museo. Al final
del encuentro nos propusieron los Suárez-Zuloaga ir a Zumaya, donde conservan la antigua casa de su
bisabuelo (Ignacio); porque se celebraba un homenaje del pueblo gitano a este pintor. Mi mujer dijo
tener un enorme interés en conocer al nieto de Ignacio Zuloaga (Ramón, padre de mi compañero
“Nacho”) y así fuimos a pasar un par de días invitados a Santiago-etchea; la antigua villa-caserío del
artista, en su tierra natal.

Llegamos a Zumaya la víspera del homenaje. Era festivo y mediodía; les comenté a nuestros anfitriones por el móvil, que
estábamos muy cerca, pero mi amigo Ignacio comunicó que se encontraban en Misa (junto a su mujer y su padre). Así,
nos dirigimos hacia Loyola, donde logramos verles mientras salían del templo (hogar de San Ignacio). Fue entonces
cuando conocimos a Ramón Suárez Zuloaga. Solo ver el modo en que se iba de la iglesia, despidiéndose y charlando con
todos; resultaba muy llamativo. Sus gritos y risas se oían desde el exterior... . Al fin llegó hasta nosotros, ayudado por sus
hijos. Estábamos esperándoles en un escalera exterior y tras saludarnos unos a otros, se oyó decir a Ramón en voz muy
alta:
-¿Es que queréis que me mate?. ¡Hay un escalón como un pino!...-
Le tomé del brazo riendo, explicando que no habíamos visto ese obstáculo (insalvable para él); pero al cogerle por el
codo, él profirió en voz muy baja una frase, diciéndome al oído:
- Por favor, que me tome de la mano tu mujer, que está estupenda. Yo te agradezco el detalle; pero me alegra más pecar
un poco. Además, ahora es momento, porque vengo de misa.... Así si me mato en este escalón, cogido del brazo de una
señora como la tuya; me voy al cielo de cabeza...-.
SOBRE ESTAS LINEAS: Retrato de Ramón Suárez Zuloaga, con unos diez años de edad y vestido de
cazador, pintado por su abuelo hacia 1944 -poco antes de que el artista falleciera-. Este niño que
vemos en imagen, es al que tanto quería conocer mi mujer -gran admiradora de Ignacio Zuloaga-
para charlar con él sobre su abuelo. Pudimos verle cuando fuimos invitados por su hijo Ignacio a un homenaje,
que el pueblo gitano realizaba al pintor (en Zumaya, abril de 2018). Quedé admirado de su sentido del humor,
vitalidad y entereza. Ramón tenía por entonces ochenta y cuatro años, sufría un cáncer terminal y le quedaban cinco
meses de vida; pese a ello, no dejaba de hacer chistes, mirando a toda mujer bella que se le cruzaba. Hablando con
él, durante uno de los desayunos, le pregunté qué fue de Industrias Cima; porque tenía noticias de que
la había absorbido su empresa (la San Miguel). Tras aquella frase mía, quedó pensativo y se extrañó;
después de un instante en silencio, respondió cerrando los ojos:
-¿Industrias Cima?. ¡Si tú supieras lo que yo he luchado por reflotar esa empresa!-.
Fue la única vez que le vi ponerse serio; pero al rato, cuando le dije que yo era biznieto de José Cima, volvió la alegría a
su cara. Narrándome el modo en que logró mantener en pié la firma de mi bisabuelo. Pese a todo, en su primera
respuesta, noté el enorme sacrificio que debió hacer para que Industrias Cima no se hundiera.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, de nuevo el pliego de acciones de Bolsa de Industrias Cima que
pude fotografiar en la oficina de la Fundación Zuloaga. Fue la primera vez que tuve noticia acerca de
quienes mantenían todavía la firma (logrando que sobreviviera; casi siglo y medio después de su
fundación). Se trata de una de las empresas más antiguas de España, que gracias a la familia Zuloaga
continúa en funcionamiento.

Abajo, caricatura dibujada por mi, de Ignacio Suárez-Zuloaga; compañero de colegio y amigo desde
la infancia. Es el hijo de Ramón Suárez Zuloaga, empresario que reflotó Industrias Cima y por lo tanto el actual
heredero legal de esta firma. Un hecho que no conocí hasta hace un par de años (cuando coincidí con su padre en
Zumaya).

Tras aquella salida triunfal en la iglesia de Lozoya y el primer encuentro con Ramón; todo fueron bromas, junto a
comentarios divertidos por parte de este Zuloaga. Cuya salud ya era muy precaria; pero conservaba tanto sentido de
humor, pretendiendo hacernos ver que nada malo le sucedía (siquiera los achaques de la edad). Fue esa tarde cuando me
dispuse a ensayar un poco con la guitarra; para tocarla al día siguiente, mientras se celebraba el homenaje al pintor. Pero
aquella antigua casa del pintor -donde estábamos invitados- está enteramente construida en maderas nobles, por dentro.
Debido a ello, la reverberación de la guitarra era tremenda y su volumen aumentaba como en el interior de un auditorio.
Así fue, como al poco de estar ensayando; salió de su habitación Ramón, pidiendo a su hijo que no pusiera tan alto el
volumen, diciendo:
- ¡¡Por favor !! . ¡Baja un poco el tocadiscos, que se me mueven hasta los muebles del cuarto! -
Comprendí que mi música estaba molestando muchísimo al padre (además, enfermo) y con gran vergüenza me fui hasta
él; para comunicarle que no era un tocadiscos. Explicando que se trataba de mi guitarra. Fue entonces cuando Ramón
sacó toda su sorna y gracia, respondiendo:
- ¿Que eres tú...?. ¿Que tú tocas así?. ¡Oye, esto es genial!. ¡Pero una maravilla!. Nada, nada. ¡Tocas de “P” Madre!. Ni se
te ocurra parar... -
Nos dio a todos la risa y el divertido Ramón comenzó a preguntarnos a qué venía tanta juerga; sin querer entender que la
situación era casi surrealista. Fue entonces cuando me acordé de una anécdota que narraba mi padre, con la que
explicaba que una buena respuesta, podía solucionarlo todo. Aquello sucedió durante otra Feria de Sevilla, cuando les tiró
una botella de vino un gamberro. Ante esa situación, vestidos de traje y totalmente manchados; se volvieron hacia el
agresor. Observando que era un borracho con dos lentes que parecía Topollillo; un amigo de mi progenitor le recriminó
muy enfadado:
- “No voy a pegar a un borracho, aunque nos haya empapado de tinto; menos aún si es un pobre ebrio y con esas gafas”-
Fue entonces cuando aquel que les había lanzado el vino, se quitó los lentes “culo de vaso” que llevaba y replicó:
- “¡Pues ya no las llevó, así que a ver si te atreves a darme!”-
No sabiendo qué hacer ante esa bestia y atemorizados; sacó mi padre sus gafas de leer y poniéndoselas, replicó:
- “Por favor, haga usted lo mismo. No pegue a un hombre bebido y con lentes...”.-
La respuesta cayó en gracia al que les había lanzado el vino y hasta les pidió perdón. Porque como decía mi padre: “Un
verdadero señor es aquel que siempre tiene un recurso de buen humor”. Tal como siempre hacía Ramón.
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Tres imágenes de Santiago-etchea; villa en Zumaya del pintor
Zuloaga (conservada por sus descendiente) Arriba, salones de la casa, conservados al modo en que los
vivió y dejó el Ignacio Zuloaga.

Al lado, despacho del artista, con su autorretrato y dibujos de varios amigos (Gregorio Marañon,
Azorín etc). La acústica en el interior de este caserío recubierto de maderas nobles, es inigualable.

Abajo, en el exterior de Santiago-etchea; tocando la guitarra y ensayando, junto a Margarita Ruyra


de Andrade y su marido, Ignacio Suarez-Zuloaga (bisnieto del pintor).

Pasamos una agradable noche y a la mañana siguiente -mientras me despertaba-, oía unas carcajadas, que también
reverberaban, debido a la estructura de la casa. Nos acicalamos y bajamos a desayunar; allí estaba Ramón, en la mesa y
con su juerga desde primera hora (contando chascarrillos). En ese momento fue cuando le pregunté acerca de Industrias
Cima y le cambió la cara; se quedó como parado. Me dijo aquello de: -”¿Industrias Cima... ¡Si tú supieras cuánto he
luchado para reflotar esa empresa!-. En sus palabras y rostro entendí que mantener la firma había sido un Calvario para
él; tal como luego me fue contando. Pero al comentarle que yo era bisnieto de José Cima, se quedó reflexionando; aunque
muy pronto se mostró tremendamente alegre. Seguramente pensando lo mismo que le decíamos mi mujer y yo: -“Esto
parece algo del más allá”-.

Horas después fuimos todos hacia el monumento a Ignacio Zuloaga en Zumaya, donde se celebraba el homenaje al
pintor (37) . El evento (pleno de autoridades) estaba presidido por el nieto del artista (Ramón) y dirigido por su bisnieto
(Ignacio Suarez-Zuloaga, junto a su cultísima mujer: Margarita Ruyra de Andrade). Allí llegamos con Ramón, que
deseaba sentarse junto a Chiho -mi esposa-; sobre la que no paraba de comentarme que “estaba estupenda”. Así
esperando y al acercarse el momento del evento, cuando se agolpaba el gentío para ver el homenaje; aquel divertido
personaje que era Ramón, comenzó a gritar:
-¡“Visca Zumaya”-
Mientras; los transeúntes que pululaban por la zona, comentaban si ese nieto de Ignacio Zuloaga sería catalán. A lo que
su hijo Ignacio, hacía por explicar que eran “cosas de la edad”... . Pero nada de eso, fue parte de la juerga que montaba el
divertido Ramón; quien seguía con su grito de guerra. De ese modo y a golpe de “visca Zumaya”; se llegó hasta el
momento en que el pueblo gitano rindió su homenaje al “tito Ignacio”, como llamaban al pintor. La estampa era tan
entrañable, como pintoresca. Allí, junto al monumento a Zuloaga, estaba su nieto y los representantes romanís
erromintxelas (su patriarca y diversas personalidades de todos los mundos). Unidos y brindando por el “tito Ignacio”; el
artista que tanto quiso y ayudó a los gitanos. El resto del día fue tan divertido como el comienzo. Tras una magnífica
comida que la familia Suarez-Zuloaga no sirvió en Santiago-Etchea; cogimos la guitarra y los vasco-flamencos que
asistían al acto, organizaron un “tablao”, hasta que cayó la noche. Mientras yo, intervenía con mis piezas clásicas, a la vez
que Ignacio y Margarita leían recortes de periódico; narrando numerosas anécdotas simpatiquísimas de Ignacio Zuloaga.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos fotos de Ramón Suárez Zuloaga, sentado en el monumento a
Ignacio Zuloaga (en Zumaya); el día del homenaje que comentamos. A su lado, mi mujer; con la que estaba
encantado... . Hablando con ella, comentó que lo más destacado que recordaba de su abuelo, era su buen sentido del
humor; un rasgo que heredó del artista. Este simpático Ramón, fue quien reflotó y mantuvo Industrias
Cima. Afortunadamente pudimos conocerle en abril de 2018; seis meses después falleció de la grave
enfermedad que convalecía.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos fotografías con camiones de Industrias Cima en la actualidad;
arriba en Llanes y abajo en Gijón. Ambas imágenes fueron tomadas en el año 2018 unas semanas después de
haber conocido a Ramón Suárez Zuloaga. A ello se debe la sonrisa de mi mujer, cuando encontró uno de estos vehículos
en las calles de Gijón; recordando cómo nos habíamos divertido con su familia, en Zumaya.

E – 4 ) El edificio Industrias Cima


La “nueva” fábrica de sidra fue levantada por José Cima en 1925 y encargada a los arquitectos Francisco
Casariego y Manuel del Busto. Tan solo hay constancia de que la obra fuera del primero; tal como aparece en los
numerosos textos que refieren este edificio o en las biografías del industrial. Pese a ello, como muy bien señala la
Enciclopedia de Oviedo -ver cita (3) - en su proyecto trabajaron dos arquitectos; por lo que deducimos que el segundo
fue Manuel del Busto, quien por esos años realizaba un chalet en Colloto; el de Arturo Cima (hijo de José). En lo que se
refiere a Francisco Casariego Terrero (1890-1958), tal como expone la Enciclopedia de Oviedo (38) fue un
arquitecto y pintor que trabajó principalmente en esta ciudad; cuñado de Vaquero Palacios, con el que colaboró
en numerosos proyectos.

Hemos de mencionar, que además de sus muchas obras en Asturias, entre las que se encuentra esa fábrica de
Cima; Casariego construye asimismo barrios sociales. Su influencia en la vida de mi padre fue muy
determinante, ya que mi progenitor era un gran amigo de sus hijos: Pedro y Francisco Casariego
(también arquitectos). Ambos orientaron a mi progenitor en la idea de estudiar esa carrera y además le
inculcaron ciertas nociones de vivienda social. Unos hechos, que unidos al veraneo de la familia Cima en Gijón,
en un gran edificio levantado junto a la barriada de Celestino Solar (ciudadela social que veían desde la ventana -tal como
narrábamos en la parte segunda-). Influyó de manera decisiva en su vocación para dedicarse a la política
habitacional. Debido a ello, cuando mi padre termina la carrera de arquitecto, se especializó en urbanismo y pasó a ser
adjunto a cátedra del también asturiano José Fonseca en la Politécnica de Madrid. Donde, tras veinte años de docencia y
la jubilación de Fonseca Lamedo, le sustituyó en su cátedra; impartiendo durante más de cuarenta años esta asignatura
-que tristemente fue anulada en la universidad, al jubilarse él-. Asimismo, esta vocación por la política habitacional que
inculcaron los Casariego y José Fonseca a mi progenitor; le llevó a ser alto comisionado de Naciones Unidas;
representando a España en la Fihuat y en diversas organizaciones Internacionales -ver su biografía en Wikipedia y otras
cita (39) - .
SOBRE Y BAJO ESTAS LINEAS: Arriba, el edificio de Industrias Cima tal como lo conservó la familia
Suárez-Zuloaga; hasta que en 1993 la envasadora San Miguel, decide venderlo. Como podemos
observar, hasta entonces había respetado su esencia arquitectónica (tejado, lineas y fachadas
pintadas en verde); llegando a fines del siglo XX tal como los diseñaron Casariego y Del Busto en 1925
-la imagen nos fue enviada por Bustamante Alonso-.
Abajo, esquinazo entre las calles Principado y Cavo Noval proyectado por Manuel del Busto en los
años veinte y acabado en 1928. Este edificio es el que -a mi juicio- inspiró el diseño de la nueva fábrica
Cima. Acerca del regionalismo, dice Rosa Fáes en su tesis doctoral dedicada a Manuel del Busto: “Podemos considerar
al arquitecto Enrique Rodríguez Bustelo como el principal representante de la arquitectura regional, sobre todo desde el
punto de vista del estudio teórico de nuestra tradición e historia de la arquitectura (..) Su
gran amigo y colaborador, Francisco Casariego, se adscribe también, en un primer momento, a la versión
montañesa de la arquitectura regionalista; siendo su principal aportación la casa situada entre las calles Uria e
Independencia, realizada en 1926 y una serie de edificios en la calle Cabo Noval, reaizados hacia 1923 (…) Manuel del
Busto contribuye al regionalismo urbano con una serie de casas, las situadas en la calle Cabo Noval, nº 12 y Principado,
nº4, así como el proyecto realizado en 1922 para una casa emplazada en en la calle de Argüelles, nº 35; esquina a la plaza
de Ia Escandalera. Como ejemplos montañeses rurales son numerosas las obras realizadas por Julio Galán y Manuel del
Busto, siendo la casa para Bernaldo de Quirós, en Somió (Gijón), la mejor aportación de este último” (40)
BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, Industrias Cima rehabilitada hace algunos años. En su
“reconstrucción” se eliminaron los tejados y los colores originales. A mi juicio, se ha desvirtuado la esencia
de la edificación; que partía desde un estilo regionalista. Quizás el verde no sea hoy en día un tono muy elegante; como
tampoco pueden resultar los antiguos tejadillos de su zona alta. Pese a ello, aquellos detalles se corresponden con el
movimiento que seguían sus arquitectos, que se inspiraba en la arquitectura popular. Un estilo nacido desde filosofías
krausistas, importadas por Sanz del Rio y que culminó Giner de los Ríos en su Institución Libre de Enseñanza. Donde
se explicaba el beneficio de visitar periódicamente el campo; junto a la salud espiritual y corporal, que se lograba en el
mudo rural. Admirando esas teorías neo-krausistas, el folklore y las costumbres de los pueblos. Por lo que atendiendo a
este costumbrismo idealizado, nace el movimiento arquitectónico regionalista; que unido al ecléctico, siguieron
Francisco Casariego y Manuel del Busto. Creemos que al rehabilitarse Industrias Cima, solo se han observado las
trazas racionalistas que tenía el edificio, prescindiendo de su carácter popular (regionalista).
Continuando con el edificio Cima de Colloto y su segundo arquitecto, deducimos que aquel “otro” técnico que
lo proyectó, fue Manuel del Busto Delgado (La Habana 1847, Oviedo 1947) (41) . Quien al mismo tiempo
estaba dirigiendo el proyecto del chalet de Arturo Cima en Colloto (inagurado igual año que Industrias Cima). He de
destacar que Manuel del Busto era amigo y coetáneo de José Cima; nacido en Cuba a mediados del siglo XIX
(cuatro años después que mi bisabuelo). Del Busto tenía padres asturianos y se trasladó a Oviedo en los años en que
regresa Cima (hacia 1871). Logró ser considerado uno de los mejores arquitectos en la España en su época;
construyendo edificios con la importancia del Centro Asturiano en La Habana, el Banco Herrero de
Oviedo o El teatro Palacio Valdés de Avilés (ciudad natal de sus progenitores).

A nuestro juicio, Industrias Cima estuvo plenamente proyectado bajo la estética de Manuel del Busto,
aunque Francisco Casariego realizó y dirigió la obra. Una conclusión a la que llegamos observando sus
trazas arquitectónicas y estéticas; donde veremos iguales líneas a las de Del Busto en edificios coetáneos
(entre 1910 y 1930). Cuando ese arquitecto estaba dominado por gustos regionalistas y racionalistas; aunando la
arquitectura popular norteña, con los modos alemanes de la época. Una mezcla que en nuestros días podrá ser
incompresible, pero que en los años veinte conformó lo que se denominaba eclécticismo; movimiento que conjuntaba el
clasicismo con la última moda y lo rural con lo abstracto. Uniendo la estética de un caserío a la de una factoría alemana
de la época; que es cuanto expresa la nueva fábrica de Cima, levantada en 1925.

Nuestra teoría es que al proyectar Industrias Cima se tomó como modelo otro edificio que Manuel del
Busto por entonces levantaba en Oviedo: La esquina entre las calles Cabo Noval y Principado. En
imágenes siguientes podemos ver esta magnífica construcción, que ese arquitecto termina en 1928; cuya estética y lineas
son casi las mismas que el de Colloto. Pese a ello, otras edificaciones de Manuel Del Busto en Oviedo ya eran
muy similares a la posterior fábrica de Cima; algo que se observa en los tres inmuebles levantados en las
calles Suárez de la Riva, Principado y Fruela (terminadas entre 1009 y 1911). Donde se halla El Banco
Herrero, encargado a este arquitecto por Policarpo Herrero y que se culmina con un total de tres magníficas
construcciones de Manuel del Busto (aun en pie). Observando las imágenes más abajo, vemos que la inspiración de la
nueva fábrica de Industrias Cima (terminada en 1925), procede claramente de las casas que proyectó por entonces en
Oviedo este arquitecto nacido en La Habana. Aunque sabemos que la obra de Colloto fue dirigida principalmente por
Francisco Casariego; colaborador de Manuel del Busto y mucho más joven que este maestro suyo. Todo cuanto
expresamos, significa que en su reciente rehabilitación (realizada ya en el siglo XXI); se deberían haber
conservado las lineas originales y los colores de la fábrica Cima. Como se hizo en las casas de Calle
Fruela, que continúan con sus tejados y fachadas, tal como se levantaron a comienzos del siglo
XX. Pintadas en rojo y verde; tonos que quizás no resultan hoy muy elegantes, pero que se corresponden con el estilo
regionalista que seguían sus arquitectos.
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Arriba, parte lateral y posterior de Industrias Cima, tal como
se encuentra en nuestros días (en la zona baja podemos ver a Bustamante Alonso hablando con mi
mujer, lo que nos sirve para prporcionar la escala de tamaños).

Al lado, fachada lateral del edificio, frente a Calle Real.

Al lado, vista frontal del edificio restaurado, en su esquina entre Caleyuca y Calle Real.

Abajo, zona posterior, vista desde la entrada por Caleyuca.


JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Imágenes que me envió Bustamante Alonso, donde podemos ver la
fábrica Cima en su estado original y tal como la conservó Ramón Suárez Zuloaga. Al lado, el edificio
tal como se proyectó por Casariego y Del Busto.

Abajo, fotografía tomada en los años cincuenta, donde el único cambio que se aprecia es el cartel de
San Miguel (que sustituye al de Cima). Como dijimos, gracias a la familia Suárez-Zuloaga la
edificación se había conservado perfectamente hasta 1993 (cuando la envasadora San Miguel decide
desprenderse del inmueble). Observemos los preciosos tejados que adornaban las dos naves laterales
y la última planta, que no contrastaban con los edificios populares de Colloto (estando en la misma
linea que el hórreo que todavía pervive a su lado).
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: dos fotografías de la casa que Manuel del Busto hizo en la Calle
Principado 3 de Oviedo; proyectada para el indiano Victoriano Pérez y terminada en 1909. Este
financiero conocido de mi bisabuelo, estableció allí su vivienda y las oficinas de su empresa: Hijos de
Victoriano Pérez (tal como hizo Cima en su casa frente a la catedral). Al lado, fachada lateral del
esquinazo entre las calles Suárez de la Riva y Principado. Al final de la imagen vemos el Banco
Herrero, también obra de Manuel del Busto (1911).

Abajo, frente de este magnífico edificio terminado en 1909; en el que a mi juicio, también se inspiró mi
bisabuelo para levantar su fábrica.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, esquinas de las calles Fruela (frente) Principado y Suárez de
la Riva, con obras de Manuel del Busto. En primer término el Banco Herrero y detrás dos edificios
más: La Casa Victoriano Pérez y la de Ricardo Cangas (frente a ella); en cuyos bajos estaban los
grandes almacenes Fontela.

Abajo, la casa de Ricardo Cangas (foto de época), recogida y descrita por Rosa Faes en su tesis
doctoral sobre Manuel del Busto, (40) (pags 191 y ss); quien la considera coetánea a las anteriores.
Diciéndonos la autora: “aunque de esta obra no se conoce documentación alguna para su estudio en profundidad,
ni la fecha de su realización, por su tratamiento y tipología de fachada la incluyo entre las realizadas en la primera
década del presenté siglo” (pag 193).
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos fotografías del Banco Herrero en los años en que fue ampliado por
Manuel del Busto (hacia 1911) Al lado, su fachada y abajo su entrada principal. Según leemos en la
tesis de Rosa Faes (pag 438 y ss), esta obra fue una ampliación, ocupando dos solares colindantes a las
antiguas oficinas del Herrero.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Estado actual del chalet en Colloto, mandado construir por Arturo
Cima y su esposa Silvina Faes. Obra de Manuel del Busto, fue proyectado en 1925 y terminado en 1926;
poco antes de que este arquitecto regresase a La Habana, para terminar el magnífico edificio del
Centro Asturiano. En el escudo de su fachada podemos observar la fecha de finalización del edificio, junto a las
iniciales “C” y “F”, que sin duda significan “Cima y Faes” (los apellidos de sus propietarios). Dos hechos obligan a
pensar que Industrias Cima también sería proyectado por Manuel del Busto, junto a Francisco
Casariego (quien finalmente ejecuta y dirige la obra). Primeramente el estilo de esta fábrica Cima, tan
parecido al de los edificios de Manuel del Busto. La segunda es que en el mismo año este arquitecto
hizo el chalet de Arturo Cima (hijo del industrial). Todo ello corrobora la idea que expresa la enciclopedia de
Oviedo, al afirmar que Industrias Cima fue realizado por Casariego en colaboración con otro técnico, del que no cita
nombre. Un segundo arquitecto que con seguridad fue su maestro, Manuel del Busto.

E – 5 ) El legado de José Cima:


Concluimos esta tercera parte, con un epígrafe donde hablaremos sobre qué fue y qué quedó de cuanto
hizo José Cima. Aunque antes de desarrollarlo, añadiremos que se nos hace necesario crear un capítulo
más; una parte cuarta donde expondremos quienes eran los emprendedores de Colloto (que
acompañaron en época y trabajo a mi bisabuelo). Volviendo a este tercer artículo, y para terminarlo; considero
necesario dejar algunos conceptos claros, así como plantearnos cuál fue el legado de mi bisabuelo. En
primer lugar, hemos de exponer que este empresario no era un “indiano”, propiamente dicho. Pues su
negocio y sede estuvo siempre centrado en Asturias, y más concretamente en Colloto. Donde abrió su
fábrica de sidra hacia 1875, creando Industrias Cima; marca que ha pervivido hasta nuestros días y se considera una de
las firmas más antiguas de Asturias -y de España-. Allí, en su factoría de Colloto, Cima se mantuvo hasta su
muerte y durante unos cincuenta años; con unos treinta trabajadores fijos y otros sesenta temporales -
que contrataba en época de recogida y prensado de manzana-. Así pues, su negocio y a las personas dio empleo
directo, no se encontraban en el otro lado del Atlántico, sino en Asturias. Siendo cosa muy diferente que
exportase sidra por casi toda Ibero-América, tanto como a Estados Unidos y a diversos países del Mundo (entre los que se
encontraba Japón y Filipinas, pero también Reino Unido, Alemania o Francia).

Lo que hemos expuesto excluiría como “indiano” a José Cima, aunque sí fue “americano” por su
carácter, sus amigos y -principalmente- por su formación e información. Procediendo de los años que
vivió en ultramar, toda la inspiración industrial, sus conocimientos de idiomas y empresa, e incluso la
cartera de clientes. Pese a ello, no era un “indiano” propiamente, porque tan solo emigra durante su
juventud; viviendo en Cuba y Thampa unos tres lustros -desde los doce a los veintiocho años-. Regresando en 1871
definitivamente a Asturias, para casarse y crear un emporio en su pueblo natal. Pese a lo dicho, verdad es que
-normalmante- cada año, solía pasar el invierno en El Caribe; viajando desde allí a Estados Unidos, para regresar de su
periplo anual por Inglaterra y Francia. Unas travesías que realizaba periódicamente con el fin de revisar sus
exportaciones, reuniéndose con sus distribuidores europeos y americanos. Pero ello no significa que fuera un “indiano”,
pues su empresa y fuente de ingresos estuvo siempre en España.

La afirmación de que mi bisabuelo no era un “indiano”, porque se mantuvo en Oviedo, sin vivir en
ultramar. No nace de que, tristemente, el término “indiano” tuviera un significado peyorativo;
principalmente desde fines del siglo XVIII. Cuando se escriben obras satíricas como “Los indianos de hilo negro”
(de J. Julián de Castro); un entremés hoy desconocido, pero que tras su publicación en 1793 divulgó desde los escenarios
la idea de que los “indianos” eran gente avara y maleducada. Unos estereotipos acerca del que viajaba a América,
originados por dos motivos: El primero y fundamental la envidia; el segundo, la calificación de “nuevo
rico” a todo aquel que lograba fortuna en el Nuevo Continente (lo fuera o no). Ese desprecio nacional
hacia los criollos y los llegados de Iberoamérica; propagó en multitud de colonias ideas
independentistas o contra la metrópoli -principalmente desde fines del siglo XVIII-. Debido a que los
empresarios, militares y funcionarios que echaron raíces en el otro lado del Atlántico; cuando
regresaban a la Península, se veían vilipendiados en sus lugares de origen. Donde, en vez de admirar su éxito
y gestas, les trataban como horteras. Palabra que algunos creen procede de “tienda de hortelano”; pese a lo que yo
considero su etimología está en la voz “ultra-marinera”. Es decir, que “comerciante de ultramar” sería la etimología de un
adjetivo tan despectivo como, “Hortera”. Pero regresando al mal trato que en ocasiones tuvieron aquellos “indianos” al
regresar; diremos que lo peor fue la sospecha generalizada sobre oscuros negocios y las falsas acusaciones de “negreros”
(depositadas sobre todo aquel que lograba triunfar en América). Una infamia generalizada, pues en España se conoce
perfectamente quienes traficaron con los pobres esclavos; debido a que nuestras leyes no permitían ese comercio.
Sabiendo de aquellos españoles que entraron en ese terrible mercado humano; que trataban principalmente con ingleses
y portugueses, quienes sí se dedicaban a la venta de personas -de un lado al otro del Atlántico-.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, portada del entremés “Los indianos de hilo negro” de J. Julián
de Castro (1793); obra satírica de teatro donde se ridiculizaba a los que emigraban a las Américas
para hacer fortuna. Desde entonces, la expresión “indiano de hilo negro” quedó como un modo más que peyorativo
para referirse a quienes regresaban ricos de ultramar.
Abajo, preciosa fotografía hecha por Nogales, en México (1906); propiedad de El Oriente, de Asturias,
expuesta por el Museo del Pueblo, de Gijón -al que agradecemos nos permita divulgarla-. En ella vemos varias
hijas de indianos asturianos (pertenecientes a la familia Sánchez Noriega), ataviadas como princesas
aztecas, en un carnaval.

Como decimos, la imbecilidad nacional era ya una constante vital el siglo XVIII; nacida principalmente de la envidia. Por
lo que se despreciaba a los “indianos”, como norma de “elegancia”; lo que genera animadversión entre
las élites criollas de América y va provocando un rechazo paulatino hacia la metrópoli. Todo lo que
culmina en la siguiente centuria, donde se produce la independencia de las colonias, junto a interminables
guerras civiles (las Carlistas). Fundamentalmente debido al carácter español -de un lado y el otro del Atlántico, pues eran
hermanos-; pero también, al mal gobierno de los peores monarcas de la Historia (Fernando VII y su hija Isabel II). Dicho
esto, entenderemos que gran parte del espíritu de independencia nacido en la Hispano-América desde
finales del siglo XVIII; se debió en parte al mal orden instaurado por esos reyes, pero también al peor
trato que sufrían los compatriotas asentados en ultramar. Quienes con sus empresas y su trabajo
enriquecían las arcas nacionales, mandando dinero y mercancías al rey o a cuantos vivían en tierras de
la Corte. Pese a lo que eran llamados “indianos de hilo negro” y “americanitos”; ello si hacían allí fortuna, porque si no
lograban dinero se les denominaba “americano del pote” o bien “emigrante con maleta de agua”.

Toda esta falta de respeto hacia quienes habitaban en colonias, no tenía en cuenta que la mayor parte de
la riqueza existente en España durante los siglos XVIII y XIX, procedía de América. Principalmente de
las empresas allí creadas por emigrantes nacionales. Quienes con enorme esfuerzo, soportando peligros
y enfermedades tropicales, lograban el éxito; enviando a su tierra natal el dinero que atesoraban en
tierras del Atlántico. Pese a ello, no se reconoció debidamente el valor que tuvieron “los indianos”; porque la envidia
es un gran rasgo del ibero, demostrado ya desde tiempos romanos -cuando mataron a su caudillo Viriato o al general
Sertorio-. Pero siguiendo con aquellos que emigraron a América, diremos que no resulta tan extraño comprender
que en el siglo XIX decidieran independizarse de España una parte de ellos (a los que llamaban
criollos). Pues así fue como tristemente se marchan de nuestra nación: Paraguay en 1811; Chile en 1816;
Argentina en 1818; Colombia en 1819; Perú en 1821; Venezuela en 1821; México en 1821; Ecuador en
1822; Centro América en 1823; Bolivia en 1828; Uruguay en 1828; y largo etc. . Principalmente debido al rey
que gobernaba por entonces: Fernando VII, con seguridad el peor de nuestra Historia. Aunque también por el estado
general en que se encontraba nuestro territorio; inmerso en pronunciamientos e injusticias.

Pese a cuanto narramos, muchos de esos emigrantes y emigrados hasta América, se negaron a seguir las
ideas independentistas; aunque también deseaban evitar las guerras coloniales. Esos de los que
hablamos, fueron principalmente los que fueron llamados finalmente “indianos”; que viajaban de
continuo por ultramar, llevando y trayendo dinero (siempre al tanto de sus negocios). Comúnmente
vilipendiados; por considerar “poco elegantes” sus empresas; gracias a ellos sobrevivió la economía de
nuestro país y se compensó la balanza de pagos española durante todo el siglo XIX. Siendo absolutamente
de destacar que la enorme mayoría de ellos opta por apoyar siempre a la corona y mantenerse fiel al reino de España.
Viéndose obligados a regresar a la Península, cuando se declara la independencia en el territorio en que estaban
asentados.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Fotografías de los edificios frente a la catedral de Oviedo; antes de que
se derribasen las casas que conformaban lo que se llamaba plazuela de Alfonso IV -imágenes que me
hizo llegar Bustamante Alonso-. En febrero de 1930, siendo alcalde José Cima, el ayuntamiento acuerda
demoler estos inmuebles; para crear una gran plaza frente a la catedral. A mi juicio, aquella decisión no fue
acertada, pues la arquitectura que vemos en imágenes, resulta costumbrista y preciosa. La demolición se llevó a cabo
convenciendo a mi bisabuelo de que financiase la compra de esas viviendas, para tirarlas. Él tenía por entonces ochenta y
siete años; pagó de su bolsillo la expropiación de los edificios cuyos soportales vemos en foto. Quizás pensaba que sería
uno de los grandes legados que podía dejar en su lugar de nacimiento. Aunque -en mi opinión- sus asesores le
“confundieron”; sin informarle, ni conocer la importancia que tenían estas casas que “desde siempre” rodeaban la
catedral. Al lado, fachada de los inmuebles que rodeaban la catedral hasta 1930; que se expropiaron
para crear una gran plaza. Abajo, mercado de madreñas que se colocaba en los soportales de estas
casas, demolidas en 1930.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Otras fotografías de los edificios frente a la catedral de Oviedo, antes
que se derribasen (antigua plaza de Alfonso IV) -imágenes que me hizo llegar Bustamante Alonso-. Al
lado, de nuevo, el mercado de madreñas. Abajo, frente de la antigua plazuela; con las casas que fueron
tristemente tiradas.

Raro es que ninguno de esos “indianos” de los que hablamos optase por apoyar las facciones
independentistas; y más extraño fue, que siempre se mantuvieran fieles a la corona. Pagando sumas
inimaginables, para mantener al funcionariado y al ejército del rey, en zonas como Cuba. Así fue como
estos a los que despectivamente llamaban en la metrópoli “americanitos”; lograban mantener la
soberanía española en tierras de ultramar. Presentando -además- todas las opciones que permitieran
un acuerdo; pretendiendo que no se produjeran guerras y tratando de evitar cualquier forma de
independencia. De ese modo actuaron todos los que tuvieron intereses en Cuba; desde las familias Fernández-Roces al
propio José Cima; desde los Argüelles del Busto a Pepín Rodríguez. Y destacando entre aquellos, los dos hermanos
González del Valle Carvajal (Anselmo y E.Martín); que intentaron toda solución para que Cuba se mantuviera española
-buscando acuerdos y pactos con ambas partes-. Así fue como los indianos (empresarios, intelectuales o
juristas); actuaron al unísono en favor de España y buscando lo mejor para las tierras donde tenían sus
intereses. Intentando la paz en Cuba y pretendiendo todo acuerdo; pues de prolongarse la guerra, o de
sucederse una independencia traumática, les podrían expropiar sus empresas. Embargando sus bienes
y llegando a expulsarles de la nueva república, que por entonces naciese.

Por fortuna no sucedió así y cuando Cuba se independiza de la metrópoli (quedando durante dos años
bajo la “tutela” de Estados Unidos); las industrias y emporios de españoles no fueron incautados -tal
como hubiera permitido el Derecho de Guerra-. Todo ello se debió a las buenas relaciones entre los
americanos y los españoles asentados en la isla. Es más, esos “indianos” fueron quienes intermediaron
entre la nueva República Cubana y Estados Unidos; quedando al margen los políticos de Madrid, que
habían llevado a nuestra nación a El Desastre (de 1998). Sin haber escuchado las voces de los que residían en El
Caribe; quienes desde 1860 llevaban hablando sobre la necesidad de abolir la esclavitud y otorgar una autonomía de
gobierno a la isla caribeña. Un proyecto que planteaba E.Martín González del Valle y que le valió el
ostracismo junto a la destituición de sus cargos. Idea que pocos años después intentó llevar a cabo su
amigo, José Canalejas; quien en 1897 viajó hasta La Habana, con la bandera de a Autonomía.
Pretendiendo una paz que ya era imposible, debido a los oscuros intereses estadounidenses.

SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Fotografías de la plaza de la catedral de Oviedo, tal como se
encuentra actualmente; tras varias reformas que comenzaron con el derribo de las casas que había
frente al templo.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes de la catedral de Oviedo y edificios de su plaza,
destruidos tras la Revolución del 34. Como podemos observar, quedaron en estado ruinoso la mayor parte de las
construcciones que rodeaban la catedral. El templo, su claustro y la Cámara Santa, fueron volados con dinamita. De esta
manera, no sabemos muy bien si todo lo que falta en el centro de la actual plaza, fue obra de la piqueta en 1930; o bien
cayó tras esta Revolución de 1934, que asoló Oviedo. Al lado, la torre de la catedral y sus construcciones
adyacentes tras las voladuras del 34. Abajo, fachada de uno de los palacios sitos junto a la catedral,
del que solo se mantuvieron en pie sus paredes exteriores (muy dañadas)
Sea como fuere, aquellos “indianos” no solo se mantuvieron fieles a la corona, sino que lograron mediar
con los nuevos dueños de la isla desde 1898 (refiriéndonos a las élites antillanas que vencen y gobiernan
allí, tanto como a Estados Unidos). Además, gracias a las aportaciones de estos emigrantes desde
América, la balanza de pagos española se salvó durante la segunda mitad del siglo XIX; años en que la
ruina se cebaba con nuestra nación (debido a guerras civiles y a repetidas pandemias, como el cólera).
Constituyendo todo ello un ejemplo de honradez, superación y lealtad. Sin que se conozcan casos de
“indianos” que apoyasen la causa independentista; pese a que cualquier asentado en la isla que hubiera
seguido la escisión, habría tenido un seguro beneficio. Pero en caso de producirse la guerra o la ruptura con
España; existía el gran peligro para todos aquellos que apoyasen a la corona, que les incautasen sus bienes y sus
emporios. Tal como repetimos, los indianos se mantuvieron fieles a la metrópoli y más tarde lograron
incluso salvar sus negocios; gracias a las buenas relaciones que también tenían con Estados Unidos.
Creando entre 1898 y 1903 más de doscientas sociedades (fundadas por estos emigrados), que
intermediaban entre la nueva República de Cuba, España y América del Norte.

Este fue el modo en que empresarios como José Cima, lograron mantener sus negocios durante las
sucesivas guerras y la independencia en la isla (acaecidas entre 1868 y 1898). Consiguiendo superar
además, todo tipo de dificultades; entre las que destacaron epidemias como las de cólera -de 1865 y
1885-. A ellas, se sumaron numerosas crisis sucedidas posteriormente; refiriéndonos a hechos tan
terribles como la Primera Guerra Mundial (1914/1919) o a la famosa bancarrota del año 29. Pese a todo,
esos “indianos” continuaron en su empeño y gracias a su labor, España se salvó -económicamente
hablando-. En su mayor parte por el tesón y la obra de empresarios asentados en Asturias, entre los que
destacaron personas como: Los González del Valle, los Masaveu, los Vidal Quadras o Policarpo
Herrero. Junto a un largo etcétera de enormes genios de las finanzas; que lograron hacer de nuestro país una
potencia europea en 1925 (aunque en 1898 era la nación más pobre de su entorno, incluyendo a
Portugal). Un milagro conseguido en cinco lustros por esta generación de compatriotas, nacidos a mediados de siglo
XIX; que superaron todas las dificultades, vivieron innumerables guerras y sufrieron las enfermedades más
virulentas. Vivencias y experiencia que les llevaron a optar por una posición de equilibrio y lealtad. Pero
sobre todo, tomando una posición de gran inteligencia, sin querer participar en la Primera Guerra
Mundial; argumentando que la nuestra era una nación pobre y apartada de los intereses de Europa.

Cuanto superaron y lograron aquellos nacidos a mediados del XIX, nunca fue valorado suficientemente;
sobre todo por las generaciones que les precedieron. Nos referimos a los españoles venidos al Mundo
después de 1880; quienes al no ver guerras en su territorio -ni gestas bélicas-, idealizaron las
confrontaciones. Llegando a considerar la guerra como un modo de higienizar la Sociedad; tal como afirmaba Ramón
Ma. del Valle Inclán. Aunque no serán los miembros del 98 quienes ensalcen la lucha, ni la conflagración; a excepción de
este miembro menor (llamado en verdad Ramón Valle Peña que fue primero carlista, luego belicista y finalmente
comunista). Porque fueron los jóvenes gestados a fines del XIX; los que a comienzos de siglo XX
fomentaron y crearon los “ismos” filosóficos o artísticos (entre los que se hallaban el comunismo, el
“nacional socialismo” y el fascismo). Idealizando la lucha y la batalla; considerando que la pérdida de
Cuba y el siglo XIX español, fue obra de cobardes o de tontos. Así pues, como tristemente aquellos que
no reconocen su Historia, están condenados a repetirla. Esta generación aparecida después de 1880,
que vivió en paz y progreso; sin sufrir las guerras, enfermedades, ni las penalidades de sus padres. Fue
polarizando la Sociedad Española que logró gobernar desde comienzos del siglo XX. Llevando
gradualmente al país hacia tendencias maximalistas, que siempre se buscan la confrontación. Llegando
de nuevo a una guerra civil en 1936; tal como había sucedido repetidamente durante la centuria
anterior. Fue así como se destruyó todo el legado de quienes -como mi bisabuelo- habían logrado paz y
progreso para España; trabajando desde la Restauración de 1874, para convertir a nuestra nación en
una potencia mundial a comienzos del siglo XX.
Si tenemos alguna duda sobre cuanto expreso, recordaremos quiénes eran los líderes de esa España de
la Restauración; que desde 1874 hasta 1923, habían decidido perdonarse mutuamente y vivir en
paz. Encabezados por personajes como Cánovas del Castillo y Sagasta; siguiendo ideologías propiamente españolas
como El Regeneracionismo (social, pero no marxista y profundamente patriota); o bien, un conservadurismo culto e
historicista. Un pensamiento político que manaba de mentes tan privilegiadas como: Joaquín Costa, Sanz del Río, Giner
de los Ríos, Montero Ríos, Melquiádes Álvarez, Alonso Martínez, Francisco Silvela, Bravo-Murillo, Fernández-Villaverde;
y otros tantos entre los que destacaron personajes con la preparación de José Canalejas o Antonio Maura. Frente a
estos nombres de relevancia universal, bastará comparar quienes entran a gobernar España tras
1923 (momento en que La Restauración realmente acaba, cuando Alfonso XIII traiciona el pacto alcanzado por su padre
en 1874). Unos nuevos dirigentes, nacidos en su mayoría después de 1880 y que vivieron durante ese
periodo de estabilidad y progreso, logrado por sus antecesores. Pese a las facilidades que sus padres les
concedieron; este relevo de mandatarios estuvo encabezado por personas tan mediocres como
agresivas. Careciendo de la formación humanística, profesional y filosófica, que gozaban los políticos
anteriores. Así fue como, idealizando la lucha y la confrontación; estos jóvenes que comienzan a dirigir
la nación desde comienzos del siglo XX, la llevaron gradualmente hacia una polarización;
defenestrando todo lo logrado por sus padres y abuelos. Quienes en 1874 acordaron la paz y el perdón;
logrando el progreso para España, pese a cuantas penalidades y conflictos sociales se vieron obligados a
soportar.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Nuevamente, fotografías de lo único que llegó de José Cima a sus
nietos Gómez-Morán Cima (mi padre y sus hermanos). Quienes de su abuelo tan solo recibieron
algunos terrenos en Colloto; prados que han guardado como oro en paño hasta nuestros días Al
lado, la casita junto al parque, considerada el hogar natal de Pedro Fernández-Roces
Cima. Abajo, parque donde se halla esta casa antigua. Este paseo se construyó hace algunos años
sobre las “pumaradas” donde tenía sus cultivos la empresa de José Cima.
ESTA HA SIDO LA TERCERA PARTE.
PARA VER LA CUARTA PARTE, PULSAR:
https://recuerdosyanoranzas.blogspot.com/2020/11/jose-cima-y-su-epoca-colloto-y-sus.html
PARA LLEGAR A LA PRIMERA, PULSAR: https://recuerdosyanoranzas.blogspot.com/2020/10/jose-
cima-y-su-epoca-la-generacion-de.html
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cima-y-su-epoca-la-generacion-de_31.html
LAS CITAS SE ENCUENTRAN EN ESTE
ENLACE: https://recuerdosyanoranzas.blogspot.com/2020/10/citas-pie-de-pagina-de-las-tres-
partes.html
SE RECOMIENDA MANTENER LA PÁGINA DE CITAS ABIERTA, MIENTRAS SE LEEN LOS CAPÍTULOS
(PARA CONSULTAR A LA VEZ EL TEXTO).

Publicado por Angel Gómez-Morán Santafé


sábado, 14 de noviembre de 2020

JOSÉ CIMA Y SU ÉPOCA; “COLLOTO Y SUS


EMPRENDEDORES” (parte cuarta).
Deseo dedicar este trabajo a Francisco Bustamante Alonso; cuyas importantes crónicas y libros sobre Colloto, han
logrado recuperar gran parte del pasado ovetense. Quien entre sus muchas aportaciones a la Historia de Oviedo, ha
conseguido revivir la memoria de mi bisabuelo, José Cima; manteniendo su recuerdo de un modo que ningún otro
familiar hizo. Por cuanto, los sucesores de Cima y de los Fernández-Roces, deberemos agradecer siempre a Francisco
Bustamante, esa enorme labor documental desarrollada durante años. Una obra y estudios que me llevan a
considerarle el mejor descendiente de mi bisabuelo -José Cima- y de su sobrino -Pepín Rodríguez-; pues en Colloto,
todos somos familia.
ÍNDICE GENERAL: Pulsando el siguiente enlace, se llega a un índice general, en el que se contienen los artículos de
"Añoranzas, recuerdos y semblanzas". Para acceder al índice haga "clik" sobre esta
linea: http://recuerdosyanoranzas.blogspot.com.es/2015/04/pulsar-sobre-las-lineas-de-enlace-hacer.html
DEBIDO A LA EXTENSIÓN DEL ESTUDIO, SE HA DIVIDIDO EN CUATRO PARTES, INCLUYENDO UNA
ENTRADA MÁS PARA LAS CITAS A PIÉ DE PÁGINA.
ESTA ES LA CUARTA PARTE.
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LAS CITAS SE ENCUENTRAN EN ESTE
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SE RECOMIENDA MANTENER LA PÁGINA DE CITAS ABIERTA, MIENTRAS SE LEEN LOS CAPÍTULOS
(PARA CONSULTAR A LA VEZ EL TEXTO).
EL ARTÍCULO puede leerse enteramente o bien de forma resumida (siguendo las letras destacadas
en rojo y la negrilla).

SOBRE ESTAS LINEAS: Portada del libro de Bustamante Alonso, “COLLOTO, APUNTES
HISTÓRICOS”; en que nos hemos basado para el breve esbozo histórico que vamos realizando. En la
imagen, el antiguo puente románico, de origen romano.

F ) COLLOTO Y SUS EMPRENDEDORES:


F – 1 ) COLLOTO:
Para desarrollar este capítulo, nuevamente acudiremos a nuestra inevitable fuente; el cronista del
lugar, Francisco Bustamante Alonso. En sus libros podemos encontrar diversas reseñas históricas que
muestran la importancia y antigüedad de ese pueblo; que fue una pedanía de Oviedo hasta el siglo XIX (cuando
se convierte en un barrio de la capital). Para comenzar este epígrafe, presentaremos unos breves apuntes sobre la
Historia de Colloto (siguiendo las publicaciones de Bustamante). Aunque nuestra intención es centrarnos -más tarde- en
el relato de los grandes emprendedores y empresarios nacidos en este lugar; recogiendo preferentemente la historia de
aquellos que tuvieron una relación de amistad o familiar, con mi bisabuelo José Cima. No pudiendo extendernos
demasiado, ya que sería imposible incluir en nuestro breve trabajo a todas las personas valiosas originarias de
Colloto. Una pequeña villa cerca de Oviedo, que hace cien años apenas contaba con dos mil habitantes;
pese a lo que fue cuna y lugar de descanso de múltiples artistas e intelectuales, y sobre todo, de grandes
empresarios.

F1 – a ) Breve referencia al pasado de Colloto:


Para redactar estos párrafos, nuevamente resumiremos los datos que Francisco Bustamante facilita en
dos de sus libros: “Colloto apuntes históricos” y “El sueño de un indiano” -ver citas (7) y (10) -. En ellos, nos dice
primero el cronista, que la localidad se sitúa a unos cuatro kilómetros del centro de Oviedo y que
“Hasta comienzos del siglo XX se consideró una aldea eminentemente rural, donde se aposentaron
algunas familias potentadas a partir del siglo XVIII. Aunque en su historia más remota se encuentran
hallazgos romanos”. Para seguir narrando que en la cripta de Santa Eulalia, se localizaron restos del
primer cristianismo (42a) .

Pasa más tarde a mencionar que el antiguo nombre de Colloto fue hasta el siglo X Tuxiua; un topónimo
que no hemos podido encontrar registrado en los nomenclators que he estudiado -tal como expongo en cita (43) -.
Acerca de este dato, añadiré que la voz Tugis o bien Tugius, prevalece en lugares iberos relacionados con grandes ríos o
agua. Como sucede en el nacimiento del Guadalquivir, donde se halla la famosa Toya (Tugia antigua) y Tucci (Tejada la
Vieja, la antigua Úbeda). A mi juicio, si Colloto se denominó Tuxiua hasta el siglo X ; su topónimo
procedería del radical indoeuropeo (celta) “Tux”, “Tax”, que señala un lugar de aguas. Tal como sucede en
“la Toja” de Galicia, en Toya (del Guadalquivir) o en el propio río Tajo. Sobre este primer nombre de Colloto y las fuentes
que lo mencionan; explica Bustamante Alonso que en “la diplomacia ovetense” se cita la iglesia de Tuxiua en el año 950.
Pasándose a llamar más tarde “Collis Altus” (alta colina), lo que derivó hasta Colloto (42b) .

SOBRE ESTAS LINEAS: Portada del libro de Bustamante Alonso, “COLLOTO, APUNTES
HISTÓRICOS”; otra fotografía, en este caso con el edificio de la cervecera Águila Negra.

Sigue hablando el autor, sobre puente románico; entre cuyas piedras se halló un tesoro de denarios, lo
que llevó a considerarlo de época romana. Fechándose así, la fundación de este lugar en tiempos de la
conquista de Augusto -al menos-. Pasará luego a relatar la historia más reciente de Colloto; narrando que durante
el siglo XVIII se instaló en el barrio cercano de Granda, la familia Méndez-Vigo; terminando su casona
en 1798 (conocida como palacio de Viñona). El siglo XIX comenzará en la zona con la terrible batalla del
puente de Colloto, donde los franceses destruyeron prácticamente el pueblo; cuando sus habitantes
ofrecieron una heróica resistencia (pretendiendo que el invasor no cruzase el río). Tras lograr expulsar
a los de Napoleón, vendrán duros decenios, en los que se suceden varias epidemias de cólera y
malaria (años 1833, 1854, 1855, 1865, 1885 etc); además de guerras civiles -las Carlistas-. Pese a todo, hacia 1850
el lugar se puso de moda como pueblo de veraneo y paseo, entre los ovetenses; abriéndose en sus calles
numerosas tabernas (42c) . Sobre ello escribe Bustamente Alonso que “esta pequeña villa a mediados del s. XIX
fue el punto de encuentro de gente distinguida, gracias sobre todo a las familias Méndez Vigo, Coello,
Tineo o los Suarez-Inclán” (42d) . Seguramente debido a las continuas visitas de importantes emprendedores
y viendo las enormes posibilidades de un punto tan cercano a la capital, en “1863 varios potentados
crean la sidra Princesa en Colloto. Al igual que la industria de cervezas El Aguila fue impulsada por el
marqués de Canillejas -la familia Veterra que tuvo extensas posesiones en Colloto-” (42e) . Siendo este un comienzo
fulgurante para que desde entonces se abrieran allí innumerables fábricas de bebidas, lagares y puntos para degustar las
viandas y sidras que se preparaban en esta localidad (convertida ya en un divertido barrio de Oviedo).

Es desde la segunda mitad del siglo XIX, cuando se establecen numerosas familias importantes en
Colloto, abriendo allí fincas y casonas como segunda residencia; entre las que destacaron los Suárez-
Inclán, los Coéllo y los Tineo. Aunque el gran progreso vendrá gracias a las personas oriundas del lugar,
que marchan a “hacer las Américas” y regresan ricas. Son los mal llamados indianos; pues estos que salen
en el siglo XIX ya no iban a “las Indias occidentales”, sino a países que habían logrado recientemente su independencia -o
bien hacia colonias políticamente muy inestables, que se separan de España a fines del XIX-. Así pues, aquellos
emigrantes asturianos del Atlántico decimonónico, son los que yo denomino asturindianos; y muy poco
o nada, tenían que ver con los indianos de antaño. Los anteriores viajeros a América y llamados de hilo negro;
que vivieron gobernando una población pacífica o esclavizada. Muy por el contrario, los que salen desde el
Cantábrico en el siglo XIX, van a territorios inestables; huyendo del hambre o de las enormes
pandemias que asolaron el Norte de España (cólera y malaria, principalmente). No eran ya militares, ni
menos grandes potentados; tal como fueron los verdaderos indianos de los siglos XVII y XVIII. Sino
gentes humildes que marchaban escapando de enfermedades o debido a una situación económica muy
precaria. Quienes, con su trabajo e ingenio, lograron no solo hacer fortuna; sino, además, que la
economía española de fines del siglo XIX pudiera sobrevivir. De este modo fue como varias familias de
Colloto lograron llevar a cabo su sueño americano, regresando ricos o creando un emporio de
industrias; lo que promovió el progreso en la época.

Por su parte, desde mediados del XIX nacieron numerosos emprendedores en la zona; abriendo en
Colloto múltiples empresas, como la de Sidra Princesa (fundada en 1868). Dando origen a otras marcas, que
posteriormente surgirían en este pueblo; donde pronto se multiplican otros lagares, como el de la familia Norniella
y destacando desde 1882, el de Cima. Cuyas industrias fundó José Cima en 1875, tras inventar un
método de champanizar propio, que le permitía exportar esta bebida a ultramar. Otros datos que aporta
Bustamante acerca de este tiempo, se refieren a la fecha en que se instala el teléfono en Colloto; colocando su primer
aparato en la fábrica de Cima (en 1888). De igual modo, lo vino el tren; que llega en el año 1891 y en cuyo viaje
inagural estaba Anselmo González del Valle Carvajal. Empresario e intelectual y consejero de la
empresa de ferrocarriles asturianos; que -como sabemos- era nacido en La Habana, pero collotense de origen.
Pocos años después de aquel hito ferroviario; también Anselmo González del Valle y otros socios
emprendedores, deciden abrir la fábrica central de cervezas Águila Negra (en el antiguo solar de Sidra
Princesa). Inagurada desde 1900 en un gran edificio, que ha sobrevivido al paso del tiempo y que
recientemente se ha restaurado con muy buen criterio.
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Tres fotografías del llamado palacete del Cajigal de Colloto
(Calle Real, 43) -la imagen en blanco y negro, tomada del blog de Bustamante “Colloto en el
recuerdo”-. En opinión de este autor, es obra de J. M. de la Guardia terminada haca 1903; el mismo
arquitecto que realizó las escuelas de Pepín Rodríguez y el Gran Laboratorio de Cima.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: dos recortes de periódico que me envió Bustamente, con anuncios
sobre Colloto, donde vemos algunos de sus edificios. Al lado, publicidad del colegio George
Washington, en los que se anuncian sus sedes en Colloto, en los chalets de Pepín Rodríguez.

Abajo, una reseña con fotos en las que de nuevo vemos las escuelas y el chalet de Pepín Rodríguez.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: dos fotografías tomadas del blog de Bustamante Alonso, Colloto en el
recuerdo. Al lado, imagen antigua del acueducto que llevaba agua hasta este pueblo.

Abajo, una postal de principios del siglo XX con el edificio Águila Negra, de Colloto.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: dos imágenes de las calles de Colloto, donde aún se conservan algunos
lagares y casas de pueblo, de los siglos XVIII y XIX.

F1 – d ) Los asturindianos :
Realizamos una pequeña parada, antes de centrarnos en los emprendedores nacidos en Colloto; para
exponer ciertos conceptos que debemos dejar muy claros. Pues -a mi juicio- la emigración desde
Asturias a América, no es un hecho que podamos definir como propiamente “indiano”. Sino, consistió
en una huida hacia tierras mejores, en cuyo tránsito muchos lograron hacer fortuna. Pero no del modo
común en que se enriquecieron los indianos; pues la llegada a ultramar de miles de asturianos propició
grandes avances en todo el otro lado del Atlántico, junto a progresos e industrias. Es decir; aquel
“éxodo” no fue nunca una ocupación colonial, donde una “casta” acomodada se establece en tierras
allende los mares, para explotar sus recursos. Sino de gentes que emigran, huyendo de la pobreza y de
enfermedades; quienes al ver tantos recursos en lugares de ultramar, logran crear empresas,
industrias, trabajar y dar trabajo. Por su parte, aquellos que partieron -muchos en condiciones ínfimas-
se mantuvieron siempre fieles a la corona y a España, enriqueciendo su balanza de pagos e importando
a nuestro país riqueza y cuanto tenían. Sin perder jamás los lazos con su lugar de origen, ni menos traicionarlo;
como tantas veces les propusieron. Pues de haberse alzado como una nueva clase alta y criolla en ultramar; hubieran
logrado una independencia, siendo ellos la única cabeza y gobierno, de las tierras en que se habían asentado.

Es así como podemos leer las siguientes palabras en la tesis doctoral de Ma.Magdalena Fernández-Peña
y Bernaldo de Quirós “La oligarquía indiana, Asturias-Cuba: Opinión pública y propaganda" -ver cita (15) -:
“el número de aquellos que partieron a “hacer las Américas”, entre 1880 y 1930 podrían rondar alrededor de los tres
millones y medio de personas. (...) Se asocia el término “indiano” con riqueza, pero sólo una minoría alcanzó el triunfo,
una gran mayoría fracaso en dicho intento. A esa minoría la denominamos: oligarquía indiana. (…) La oligarquía
indiana fue el grupo dominante en Cuba. Intervino en todos los asuntos públicos de la colonia y de la metrópoli, directa
o indirectamente. La mayoría de sus miembros integraron el Partido Unión Constitucional, y se opusieron a
cualquier proyecto reformista que menoscabase su poder. Su instrumento de poder fue el Cuerpo de Voluntarios. Su
influencia trascendió todas las esferas de la sociedad de su tiempo: economía, política y sociedad. Fueron la
“vanguardia de la españolidad” de Cuba. Jamás se plantearon la independencia de la Isla, permanecieron fieles a la
Corona y no repararon en gastos para lograr la permanencia de la soberanía española. Consumado el Desastre su
influencia fue decisiva para lograr el respeto a los bienes de los españoles durante el gobierno de intervención de los
Estados Unidos. Hasta que España mandó un representante diplomático oficial, casi un año después de la derrota en
Santiago, fue un indiano quien ostentó la Representación oficial de España en la Cuba intervenida”. (45a)

“Los indianos fueron los protagonistas de los cambios más importantes del sector económico, y merced a ellos y sus
actividades políticas, económicas y sociales, transformaron la sociedad cubana y española en los años finales del siglo
XIX. Gracias a su experiencia ultramarina, y a las remesas de capital después del 98, se produjo una modernización de
España, en diversos sectores: bancario, industrial y otros. Su contribución fue decisiva en la educación. Merced a sus
donaciones se creó una amplia red escolar, cuya mayor consecuencia fue el aumento de la alfabetización, lo que a la
postre redundó en el bienestar del país. Los indianos aportaron nuevos usos y costumbres, y una característica
arquitectura colorista y moderna que modificó el paisaje. (…) No es posible comprender el desarrollo de España, y en
especial de Asturias, a finales del siglo XIX y principios del XX, sin tener presente la repercusión del gran flujo
migratorio hacia ultramar, y de una minoría, llamada oligarquía indiana que ocupó el vértice de la pirámide
económica y social”. (45b)

Vemos en los párrafos anteriores el enorme mérito que tuvieron estos “indianos” del siglo XIX,
emigrados a ultramar por millones durante el sigo XIX; a quienes se debió gran parte del progreso y la
riqueza de España en esta centuria (tan dura para nuestra nación). Pese a ello, el término indiano se reacuñó
como una expresión peyorativa desde 1850, determinando a gente “avara y nuevo rica”; que muchos despreciaban en
tierras peninsulares. Todo ello, quizás debido a lo que siglos antes eran los verdaderos indianos; nos referimos familias
-de armadores y hasta de piratas- que fueron a las Américas, durante los siglos XVII y XVIII, con el fin único de
enriquecerse. Gentes que parten hacia ultramar teniendo una gran riqueza familiar y que no pretendían en su viaje hacer
fortuna, sino multiplicarla. Siendo estos, los verdaderos “indianos”; para quienes se acuñó el término, como explotadores
de las Indias Occidentales (América). Consistiendo esos emigrados del siglo XVII y XVIII; fundamentalmente
en sagas de millonarios armadores (de Andalucía o del Mediterráneo) y en familias anglo españolas, a
quienes la corona les otorgó el monopolio de ciertos cultivos. Sin apenas conexión ni relación, con los
otros que durante el siglo XIX tuvieron que embarcar desde los puertos del cantábrico hacia América;
huyendo del hambre y de las epidemias. Sobre quienes Ma. Magdalena Fernández-Peña relata el viaje
marítimo que realizaban, en muy precarias condiciones (tal como recogemos después de las imágenes).
ENCIMA Y BAJO ESTAS LINEAS: Arriba, portada del libro de fotografías sobre Asturianos en América
(1840-1940) editado por el Museo del Pueblo Asturiano (Gijón), al que agradecemos nos permita divulgar las
imágenes. En la fotografía de 1905, un camarero emigrado desde Asturias a Argentina.
Abajo, foto de J.Muros (1910), emigrantes asturianas trabajando en hispano-america. Observemos la
gran belleza de las telefonistas; un rasgo común entre quienes marcharon hacia el otro lado del Atlántico, que tenían
un magnífico aspecto -fotografía publicada por el Museo del Pueblo Asturiano (Gijón), al que agradecemos nos
permita divulgar las imágenes-.
SOBRE Y BAJO ESTAS LINEAS: Arriba, foto tomada por la casa “Roma”; tío y sobrino emigrantes a
Rosario (Argentina), hacia 1910 -publicada por el Museo del Pueblo Asturiano (Gijón), al que agradecemos nos
permita divulgar las imágenes-. Como dijimos en nuestra parte segunda, el poder de los indianos se
basaba en dos principios; Secretismo y Sobrinismo, que explicábamos con las siguientes palabras: El
“sobrinismo” se llevaba a cabo cuando los hacendados salían adelante como grandes empresarios y
no llevaban a sus hijos a Cuba para que se hicieran cargo de los negocios familiares. Sino, ese trabajo,
pasaba normalmente a “los sobrinos”; preferentemente hijos de hermanas, que en muchos casos eran huérfanos
o los más capacitados de la parentela -aunque nacidos pobres-. Así, los industriales de éxito, elegían a los
sobrinos listos y con mayores necesidades, proahijando esos niños que se llevaban a la isla, para
formarlos.
Ello, tejía un entramado compuesto por primos y tíos, que cubría como una tela de araña el ámbito de negocios en el
Caribe; siendo finalmente unos pocos quienes se enteraban de aquel urdido familiar -pues los apellidos cambiaban, al
ser hijos de hermanas e incluso al hacerse llamar de otra forma, esos proahijados-. A su vez, el “sobrinismo”
originaba la segunda característica entre los astur-indianos, como fue “el secretismo”. Un secreto en
sus negocios y vidas, que también se manifestaba de dos maneras: Primero, sin reconocer los lazos
familiares que les unían; en una trama de parentela que lograba a dominar ciertas parcelas económicas de un
modo monopólico. Por otro lado, escondiendo todo lo referente a la empresa. Pues el negocio era
ciertamente simple y se basaba principalmente en ganarse la confianza de comerciantes europeos
(sobre todo anglosajones); a los que nunca se engañaba. Bastando ser honrado, puntual en las entregas y
serio en el trato de la mercancía; para conservar durante decenios la clientela (en una gran mayoría, de Estados
Unidos).
Abajo, pasajeros descendiendo del vapor Alfonso XIII, en el puerto de Gijón (1920) -imagen del Museo del
Pueblo Asturiano (Gijón), al que agradecemos nos permita divulgar las imágenes-
Sobre los pormenores de estos viajes hasta América, la autora de la tesis que comentamos, escribe:
“Respecto a los botiquines que llevaban a bordo, estos era básicos. Contenían: calmantes, purgantes, medicinas para
aliviar las fiebres, para infecciones respiratorias, antiparasitarios y otros remedios más populares como polvos de
asta de ciervo, la piedra infernal, sanguijuelas, entre otros (...)
En cuanto a la alimentación que se servía, era una dieta pobre. El aguardiente era habitual en el desayuno, servido con
pan o galleta llamada “bizcocho de mar”, junto con sopas de ajo. En el almuerzo, se ofrecía cocido de habichuelas con
tocino y patatas, que se alternaban con garbanzos, o arroz con bacalao. La cena era muy parecida, con predominio de
sopa y un café antes de dormir. La carne era muy escasa, y en salazón, sólo se servía en alguna ocasión puntual.
Existía una dieta para los enfermos consistente en caldo y puchero de gallina y jamón, habitual en la Armada
española. Las frutas apenas se mencionan, y en cuanto a los productos lácteos tan sólo se nombra al queso.” (…)
“La visión de esa Cuba ideal descrita como, “un país fabuloso, de onzas de oro, de centenes, de montañas de azúcar” se
desvanecía ante sus ojos. La realidad era poco halagüeña. Se encontraron un país diferente al soñado donde el calor
era algo insoportable para gentes acostumbradas a las brumas del Norte. Con enfermedades desconocidas como la
fiebre amarilla o vómito, el paludismo, la malaria y el llamado“gusto cubano”. Al margen de los inconvenientes, los
jóvenes emigrantes lograron adaptarse a ese país, a sus costumbres, y algunos lograron fortuna.” (45c)

Las palabras anteriores de Ma.Magdalena Fernández-Peña, explican en qué condiciones viajaban los
“asturindianos” y qué fue lo que hallaron, después de dejar atrás todo cuanto tenían; marchando en un
durísimo viaje. Una travesía que en ocasiones duraba meses; pues debían ir tocando distintos puertos y comprando
diversos pasajes, con el fin de llegar hasta el punto de Iberoamérica en que residían sus familiares o amigos. Tras su
llegada, debían bregar con guerras, enfermedades y problemas de todo tipo; adaptándose al agua, las
comidas y el clima del lugar, lo que era una verdadera proeza. Refiriéndonos a Cuba, desde 1868 las
guerras no cesaron hasta su independencia. Primero, la de los diez años (desde el 68 al 78) y tras ella, la
denominada “Guerra Chiquita”; que en varias fases, perdura hasta 1898. Cuando Estados Unidos interviene y se entra en
la conflagración hispano-americana España (produciéndose El Desastre). Pese a todo, los asturianos logran
pervivir y sobrevivir en esta Isla, gracias a su capacidad de adaptación y al beneficio que
proporcionaban a la población autóctona. Ya que la emigración “aturindiana” buscaba generar empresas, sin
necesitar mano esclava; debido a que los trabajadores cautivos no podían producir artículos de calidad o de lujo, como
ellos fabricaban (principalmente el tabaco, que precisa de mano de obra cualificada). Así pues, la llegada de los
“asturindianos” era la solución a la abolición de la esclavitud; porque las fábricas e industrias que ellos
creaban en Cuba, daban gradualmente trabajo a todos aquellos que poco a poco se iban liberando. Sobre
esto, escribe también la referida autora:
“La abolición de la esclavitud en 1886, trae como consecuencia inmediata el declive del mercado azucarero, pero
aumenta la demanda en otros sectores como infraestructuras y otros ámbitos portuarios controlados por comerciantes
peninsulares. A este grupo, dentro del grupo propeninsular, es a lo que vamos a denominar a partir de ahora como
oligarquía indiana, porque no dejan de ser en su raíz el típico indiano llegado de la Península a “hacer las Américas”.
Pero además de eso, o por esa razón, se constituyen en una oligarquía, un poder en la sombra en la defensa de la
soberanía española (...) Nuestra tesis es que el indiano español, no sólo fue a hacer fortuna, que la hizo, sino que fue un
generador de riqueza en la isla. Además, permaneció y defendió la postura española, durante y después del Desastre.
Sabemos de su participación en las conversaciones de Paz, y también que pudiendo regresar tras la derrota,
continuaron en Cuba. Cuando el último capitán general Jiménez Castellanos abandona Cuba, nombra a uno de estos
miembros de la oligarquía indiana, como el representante español” (45d)

SOBRE JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Tres imágenes del Centro Asturiano de La Habana; obra de
Manuel del Busto, finalizada en 1927. Arriba, foto de su exterior tomada poco después de inagurarse.
Sobre él nos dice Ma.Magdalena Fernández-Peña: “De todas las sociedades asistenciales, el Centro Asturiano es
el paradigma de beneficencia de los emigrantes asturianos en Cuba. La idea de crear un Centro Asturiano no partió de la
oligarquía indiana, sino de un grupo de trabajadores asturianos de una fábrica de tabacos, quienes se reunieron a
principios de mayo de 1886 (....) Así nació el Centro Asturiano de La Habana, más conocido como Casa de Asturias. Se
fundaría el 16 de mayo de 1886 como consecuencia de ciertas desavenencias dentro de su predecesora la Sociedad
Asturiana de Beneficencia, a la que algunos miembros tachaban de “inoperante”. Dichas discrepancias llegaron a la
prensa, El Heraldo de Asturias tomó parte en ellas e instó a crear un nuevo centro a semejanza del recién Centro
Asturiano de Madrid, inaugurado en 1882” (45e) . Al lado y abajo, dos imágenes del interior del Centro
Asturiano de La Habana. El antiguo edificio donde se ubicaba esta entidad, fue el palacio de los
González del Valle; pero en 1920 se decide crear una nueva gran sede, encargando la obra al
arquitecto nacido en esta ciudad, Manuel del Busto (y realizada entre 1923 y 1927). Sobre acerca de esta
entidad, escribe la referida autora: “El Centro Asturiano, más conocido como “Casa de Asturias”, era un soberbio
edificio tanto desde afuera como en su interior. Desde la entrada principal se accedía directamente por una gran
escalinata de mármol - similar a la de la Ópera de París - a un Salón de Fiestas muy lujoso y práctico al mismo tiempo.
Incluía salas para las oficinas, para juntas, para diversos juegos: billar, dominó, y otros, además de otro local para un
chigre. También poseía una gran biblioteca, y locales para impartir clases de primera y segunda enseñanza para los hijos
de los socios” (45f)

Sobre el “sobrinismo” y las familias que dominaban aquella oligarquía antillana, sigue comentando Ma.
Magdalena Fernández-Peña:
“A pesar de la endogamia existente entre sectores de la élite antillana (hacendados y comerciantes) por lo que pudiera
hacernos pensar que el poder pasaba de padres a hijos, no siempre es así. Sí es cierto que existieron grandes sagas
familiares, pero entre el final de la Guerra de los Diez Años (1878) y el principio de la última guerra por la
independencia (1895) se produjo un relevo, no sólo generacional -de padres a hijos- sino que se incorporan a la elite
nuevos personajes (...) dedicados a la banca, al comercio del tabaco o del azúcar como Leopoldo Carvajal y Zaldúa,
Anselmo González del Valle y otros. Una de las principales actividades de los indianos fue el crédito (...) En 1887 nace
la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de la Isla de Cuba: “mediante la cual la clase dominante insular se
articulaba global y sectorialmente”. Ven con temor las revueltas separatistas, se oponen ante cualquier atisbo de
reforma que merme su status quo. Esto explica los enormes desembolsos que realizaron para que Cuba permaneciese
bajo el manto de la Corona española.” (…) “Hacia 1880, los asturianos se convierten en el grupo de emigrantes más
numeroso de la isla, con gran influencia en el terreno socio-económico. Esta colonia logró el mayor número de
asturianos fuera de la región, hacia la segunda mitad del siglo XIX. Los asturianos en Cuba, constituyen una
organización social, política y económicamente poderos.” (45g)

Acerca de la enorme función económica que realizaron estos emigrados desde Asturias a América, nos
dice Ma. Magdalena Fernández-Peña:
“Las remesas de ultramar ayudaron a equilibrar la maltrecha balanza de pagos española con el exterior. Este gran
impulso inversor produce la creación, entre 1899 y 1903, de aproximadamente doscientas cuarenta y cinco sociedades
anónimas. Además, conviene resaltar las obras personales de aquellos indianos. Su importancia va más allá de una
mera inversión de carácter económico. Otras inversiones menos reconocidas, son las realizadas en el plano
profesional, pues los indianos, aportaron la especialización en los negocios bancarios y en las casas de comercio,
actuando como intermediarios. Muchos bancos fueron creados por ellos: las casas Masaveu, Herrero, Florencio
Rodríguez (Banco de Gijón y Banco Hispano-Americano), Pastor, Alfaro (Alfaro y Jover), Vidal Quadras. Las casas de
banca asturianas pagaron giros americanos de aproximadamente noventa millones de pesetas, casi todos en Cuba,
hasta 1898. El impacto del conflicto sobre estas remesas es enorme. Cuando estalla la guerra independentista, en
1895” (45h)

Finalmente recogemos en un párrafo cuanto expresa esta autora sobre la difícil situación que vivían
esos indianos de Asturias; quienes mantuvieron sus negocios y empresas, mientras se sucedían guerras,
batallas y hasta derrotas. Llegando a crear bancos en momentos de luchas militares, logrando los
indianos mediar entre Estados Unidos y España; sobreviviendo económicamente a todo tipo de
problemas. Lo que Ma.Magdalena Fernández-Peña describe así:
“Advertimos como ni la guerra hispano cubana norteamericana, ni su final, causaron detrimentos graves en la
estructura económica de producción de Cuba. Desde 1899, se produce un notable cambio en el sector bancario, es el
momento de mayor auge inversor en Asturias. Nacen importantes sociedades anónimas de crédito, las más
importantes por su trayectoria fueron: el Banco Herrero y el Banco Asturiano. Como hemos visto los indianos habían
destacado como grandes banqueros, la mayoría de las llamadas “casas de banca” de Cuba pertenecían a miembros de
la oligarquía indiana. Ahora, introducen nuevos métodos en el sector derivados de su experiencia ultramarina.” (45i)

Al leer de nuevo algunos párrafos de la tesis doctoral de Ma. Magdalena Fernández-Peña; observamos
que los indianos fueron quienes salvaron España tras “El Desastre”. No solo por su intervención como
mediadores con Estados Unidos y las antiguas colonias; sino principalmente, porque lograron
recuperar el entramado empresarial existente en aquellas tierras de ultramar. Creando en tan solo
cuatro años (tras la guerra hispano-americana), más de doscientas sociedades anónimas, que reflotaron
toda la economía española. A ello, se sumaron los numerosos bancos que nacen por entonces en
Asturias; en su mayoría orientados a tender un puente entre ultramar y nuestra Península. Logrando en
tan solo diez años (desde 1998), que España volviera a ser una potencia económica. Levantando nuestro
país los emporios y ese mercado “indiano”; cuya base se hallaba en puertos como Gijón o en ciudades
como Oviedo. Desde donde se reflota una nación que en 1998 había perdido una guerra contra Estados
Unidos y las últimas posesiones de ultramar; pero que en tan solo una década se recuperó como
potencia y como economía mundial. Convirtiéndose en 1910 en una de las grandes naciones, que vuelve
a liderar Europa (después de haber quedado devastada y hundida, tras El Desastre).

BAJO ESTAS LINEAS: Mapa de algunas familias originarias de Colloto, que lograron emprender
grandes empresas. Recogemos las que se relacionan con José Cima. En su parte alta vemos a los Fernández-
Roces García (Bárbara, Pedro y Antonio); nacidos hacia 1780. Antes de 1820, Bárbara se casa con Juan Antonio
Gónzález de Valle González-Cocote, nacido en San Claudio en 1772. En 1820, Bárbara y Juan Antonio tienen solo un
hijo: Anselmo González del Valle Fernández-Roces; por entonces emigran temporalmente a Cuba (donde ya estaban
establecidos algunos Fernández-Roces). Este hijo único, llamado Anselmo se casa con la heredera de tabacos Cabañas
y González Carvajal; con la que tuvo tres hijos, de los que vivieron dos: Anselmo y Martín González del Valle y
González-Carvajal. Otras ramas nacen desde Pedro y Antonio Fernández-Roces García (hermanos de Bárbara). Una
de ellas confluye hasta Pepín Rodríguez Fernández-Roces; a través de los Fernández-Roces Cimadevilla. La siguiente
va hacia José Cima y su mujer; hija de Pedro Fernández-Roces Cima. Desde José Cima y Josefa Fernández-Roces
nacen cinco hijas y un chico (Arturo), de donde proceden las familias: Vallaure Cima; Jove Cima; de las Alas-
Pumariño Cima; Carreño Cima; Gómez-Morán Cima.

BAJO ESTAS LINEAS: Parte izquierda del mapa familiar anterior. Donde vemos los Fernández-Roces
Cima y los descendientes de José Cima.
BAJO ESTAS LINEAS: Parte derecha del mismo mapa que hemos visto completo en imagen primera.
En este lado hemos seleccionado las dinastías tabaqueras: Los González del Valle; los Fernández-
Roces y su último gran emprendedor: Pepín Rodríguez Fernández-Roces.
F1 – c ) Emprededores de Colloto:
Hablaremos tan solo de aquellos que se relacionan con José Cima. Pues resulta imposible mencionar cuantas
personas valiosas nacieron en esta pequeña villa, cercana a Oviedo. Siendo así, recogeremos algunos aspectos y vidas de
los grandes emprendedores de origen collotense, que tuvieron contacto o parentesco con mi bisabuelo. Nos
centraremos primero en Anselmo González del Valle y Fernández-Roces; y más tarde desarrollaremos
una notas sobre la vida de sus dos hijos: Anselmo y Martín González del Valle Carvajal. Finalmente
trataremos algunos aspectos sobre Pepín Rodríguez y sus tíos Fernández-Roces; siguiendo la biografía que escribió
Bustamante Alonso -ver cita (10) -

I - Las familias González del Valle y Fernández-Roces:


Sabemos que los Fernández-Roces eran oriundos de Colloto, precisamente del lugar homónimo de este
municipio. Se sitúa Roces en el alto de la ladera Oeste, que desde el centro del pueblo, sube hacia los
antiguos prados de Villameana. Siendo hoy todo ello, un magnífico barrio residencial en las cercanías
de Oviedo (pleno de chalets, cuyas primeras construcciones datan con más de siglo y medio de solera). Acerca de esta
familia procedente de Roces, tenemos noticia de que eran tabaqueros ya en el siglo XVIII. Siendo una de las
figuras que más destacó, Tomás Fernández-Roces y Valdés, nacido en Roces el año 1731; quien casado
con María García (venida al Mundo en Limanes hacia 1740) fueron padres de diez hijos, entre quienes se
recuerda a Pedro, Antonio y Bárbara (la menor), que emigran a Cuba. Bárbara Fernández-Roces García
lo hace tras su boda con Juan Antonio González del Valle y después de haber tenido a su hijo Anselmo
(1820). Sus dos hermanos se supone que ya estaban asentados en la isla y que por ello se traslada el
matrimonio hasta La Habana. Aunque también debido a que había varios González del Valle viviendo en el otro lado
del Atlántico desde 1780; trabajando como catedráticos, juristas, tabaqueros y médicos -tal como más adelante veremos-.

Continuando con los Fernández-Roces García (Bárbara, Pedro y Antonio), sabemos que su
descendencia se compone de varias estirpes. De la unión entre Bárbara y Juan Antonio González del
Valle, solo se recuerda un hijo (que no fallece en su infancia) llamado Anselmo; quien llegó a ser uno de
los mayores tabaqueros del Caribe, además de consejero y propietario de casi la totalidad de los
ferrocarriles cubanos en su época. Principalmente lo logra tras casarse con Ma. Jesús González-Carvajal, heredera
de la marca de puros “Cabañas y Carvajal”. Ambos tuvieron tres hijos, de los cuales sobrevivieron la infancia Anselmo y
Emilio Martín (cuyas vidas resumimos a continuación). En lo que se refiere a los descendientes del resto de
Fernández-Roces García, estos fueron (entre otros) los Fernández-Roces Cimadevilla; destacando entre
ellos Antonio, Manuel y Pedro. Todos tabaqueros asentados en la Habana, que trabajaron para su primo
Anselmo González del Valle Fernández-Roces, como hombres de mayor confianza (en la fábrica de
Cabañas). Acerca de ello, nos dice Bustamante -cita (10) pag 123 -: “hijos de Francisca Cimadevilla y Pedro
Fernández-Roces; el primero fue Pedro, nacido en 1835 que emigra a cuba con unos 15 años. A los pocos años triunfa
en el tabaco y pasa el testigo a su hermano Antonio”, que también se hace rico allí. El menor, llamado Gregorio y
apodado “gorín” se queda en Colloto ocupándose de los parientes. La cuarta en esta familia, fue Josefa
Fernandez-Roces Cimadevilla; madre de un niño cuya inteligencia era prodigiosa; llamado José
Rodríguez Fernández-Roces. Debido a que sus padres se encontraban en una mala etapa económica; el pequeño
(nacido en 1866) fue llevado por sus tíos Antonio y Pedro hasta la Habana. Quienes al no tener descendencia, le educaron
como un hijo; llevándole a los mejores colegios y universidades de Estados Unidos. Convirtiéndose con el paso del
tiempo, en uno de los mayores empresarios del tabaco. Este pequeño fue Pepín Rodríguez, gran hombre de
negocios y filántropo; famoso dueño de los puros Romeo y Julieta (entre otras marcas).

Otra de las ramas de los Fernández-Roces García (descendientes de Tomás y María) fueron los
Fernández-Roces Cima. Quienes se dedicaron a la sidra y no parece que salieron de Colloto a hacer “Las
Américas”. Sabemos que tuvieron al menos dos hijos y que el mayor -llamado Pedro (Colloto
1838/1903)- ocupó el asiento de concejal en el ayuntamiento de Oviedo; desde 1966, casi hasta
fallecer (citando a Bustamante -ibidem ver antes-). Casado con Cándida Quirós, tuvieron varios hijos; entre
los que conocemos a Nicanor, Severino y Josefa. Sobre Severino, sabemos que tenía campos de
manzana y un gran lagar, situado frente a la fábrica Cima (en Calle Real). Edificio que es actualmente el
restaurante llamado “El Llagar”. Acerca de Nicanor y Josefa, también hijos de Pedro Fernández-Roces;
conocemos que la segunda contrajo matrimonio en 1871 con su tío, José Cima. Quien posteriormente
crea el emporio de Industrias Cima y cuyo director vitalicio fue Nicanor (hermano de su
mujer). Asimismo, José Cima participa desde 1879 en el ayuntamiento de Oviedo como concejal, acompañando primero
a su suegro y formando más tarde grupo propio (junto a los hermanos Caicoya y Vigil-Escalera). Llegando a ser acalde en
1930, tras el fallecimiento del que ocupaba ese puesto anteriormente -Antonio Caicoya-; pero principalmente por la
necesidad del cabildo porque algún millonario patrocinase las obras de ampliación de la plaza de la catedral. Descienden
de José Cima y de Ma. José Fernández-Roces (luego Fernández-Quirós) las familias: Vallaure Cima, Jove Cima, De las
Alas-Pumariño Cima, Carreño Cima, Goméz-Morán Cima.
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Arriba, fotografía publicitaria de los Puros Romeo y Julieta
en 1903, con la imagen de sus principales propietarios: Antonio y Pedro Fernández-Roces
Cimadevilla; junto a su sobrino “Don Pepín”.

Al lado, edificio del siglo XVIII en Colloto, situado a la entrada a Roces y que la familia considera la
casa natal de Pedro Fernández-Roces Cima (suegro de José Cima).
Abajo, subida a Roces, donde se halla el parque de Colloto construido en los terrenos expropiados a los
descendientes de José Cima. Se observa en su parte alta, la casa natal de los Fernández-Roces Cima
(según mantienen en memoria la familia).
Acerca de los González del Valle, nos dice Covadonga de Quintana en su estudio “Una aproximación a la
figura del Marqués de la Vega de Anzo” (53) :
“La familia González del Valle pertenece a la nobleza asturiana. En las reproducciones literales de las inscripciones de
los padrones de estado del concejo de Oviedo conservadas en el expediente de la Orden de Montesa de Vega de Anzo,
que arrancan en 1663 y acaban en 1831, encontramos noticias sobre varios González del Valle empadronados con
nobleza durante ese periodo, que debieron ocupar puestos prominentes en la vida local Estaban emparentados varias
veces con los Fernández-Villaverde, que más tarde despuntarían también en los ámbitos político e intelectual. De
hecho, fue Pedro M.ª Fernández-Villaverde y González del Valle quien influyó notablemente en el despegue social y
económico de nuestra línea fuera del ámbito local, pues cuando marchó a Cuba como hombre de confianza del general
Jerónimo Valdés Sierra, que había sido nombrado gobernador civil y militar de la isla en 1840, se llevó con él a su
primo hermano Anselmo González del Valle y Fernández Roces, de veinte años de edad, que se convirtió en uno de los
empresarios más prósperos de La Habana” sic (53).

Sobre los González del Valle y Cuba, narra lo siguiente el blog de Yolanda Corrochano “ASTURIANOS
EN LA HABANA” (55) : “La familia González del Valle aparece por primera vez, desde que hay documentos,
empadronados como HIDALGOS en el primer padrón que se conserva de 1585 en Yboya, en la parroquia de Santiago
de Ambiedes del Concejo de Gozón. Pasan despues a residir a La Reguera donde ya aparecen como hidalgos en el
padrón de 1620. Una vez establecidos en Arancés, en el Concejo de Castrillon, son citados como hidalgos desde
1692”. Según narra la autora fue “Francisco González del Valle García, el primero que llega a La Habana” (...)
“Nace en Arancés y es bautizado en la parroquia de Santa Maria del Mar (20/4/1762)” (...) “Emigra a La Habana
desde donde colabora en el comercio del tabaco con su padre Fernando y su hermano mayor Juan que residía en La
Coruña, enviándoles los fardos de tabaco. Llegó también a ser jefe de una acreditada firma de tejidos. Francisco fallece
en La Habana el 29-5-1833” . Tuvo diecisiete hijos y sus vástagos más importantes fueron -según la autora-:
Manuel, Fernando, Esteban, José Zacarías y Ambrosio; junto a un total de doce hermanos más, cuya
historias podemos leer en cita (56) .

II - Anselmo González del Valle y Fernández-Roces (Oviedo, 21 de abril de 1820- Madrid, 29 de


noviembre de 1876):
Anselmo González del Valle Fernández-Roces era el hijo único de Juan Antonio González del Valle
Fernández-Cocote (San Claudio 1772); casado antes de 1820 con Bárbara Fernández-Roces García
(Colloto 1803). Su padre -Juan Antonio- fue un importante hombre de negocios, conocido como
empresario. Del que hay noticias que emigró durante un tiempo a Cuba, junto a varios tíos de su mujer
(Fernández-Roces) establecidos como tabaqueros en la isla ya a fines del siglo XVIII. Debido a ello hay
quienes creen que su hijo, Anselmo, viene al Mundo en La Habana; mientras sus padres residían al otro lado del
Atlántico -aunque la Academia de la Historia afirma conocer como fecha y lugar de nacimiento: “Oviedo 1820”-. Para
redactar un pequeño esbozo histórico sobre su vida, vamos a resumir la biografía tal como la desarrolla
la Real Academia de la Historia (46) y el maravilloso Blog de Juan Alberto Berni, llamado EL
COLECCIONISTA DE VITOLAS DE PUROS (47) . Compaginando ambos textos, recogiendo cuanto escriben acerca
de este empresario -en cita (48) resumimos los dos artículos-.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, retrato al óleo de Anselmo González del Valle Fernández-
Roces (imagen recogida del magnífico blog de Juan Alberto Berni: “El coleccionista de vitolas de
puros”).
Abajo, dibujo de Anselmo González del Valle y Fernández-Roces, imagen también tomada del blog de
Juan Alberto Berni, al que agradecemos nos permita divulgarla.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, fotografía del Centro Asturiano de La Habana, obra del
arquitecto Manuel del Busto, terminada en 1927. Hasta entonces, el Centro Asturiano de la capital
cubana estaba situado en el antiguo palacio de los González del Valle. Quienes lo habían cedido para crear
ese centro que servía como lugar de ayuda, entidad para a búsqueda de trabajo o negocios y hasta de centro médico
(existiendo un departamento de medicina que colaboraba con quienes allí acudían, para que les curasen).

Abajo, vitola de Cabañas y Carvajal; imagen también tomada del blog de Juan Alberto Berni “El
colecionista de vitolas de puros”, al que agradecemos nos permita divulgarla.
BAJO ESTAS LINEAS: Marca de Anselmo González del Valle, en la tabaquera Cabañas y Carvajal;
imagen tomada del blog de Juan Alberto Berni “El colecionista de vitolas de puros”, al que
agradecemos nos permita divulgarla.

Sobre Anselmo Gónzalez del Valle y Fernández-Roces; comienza su biografía la Real Academia de la
Historia con un encabezado que intitulado: “Tabaquero y mecenas”. Asimismo Juan Alberto Berni,
contiene numerosas citas acerca de su vida, lo que nos permite realizar la siguiente cronología:
- 1820: Nacido en este año en Oviedo (según Berni, se desconoce fecha de nacimiento)
- 1840: Se traslada junto a su primo Pedro Ma Fernández-Villaverde y González del Valle a Cuba; cuando Pedro fue
destinado como hombre de confianza del Gobernador de la isla. Es de destacar que Pedro Ma Fernández-Villaverde será
más tarde catedrático de la universidad ovetense y padre del que ocuparía varias carteras ministeriales; quien finalmente
llegaría a presidente del gobierno: Raimundo Fernández-Villaverde.
- 1843: Aparece su presencia en el negocio tabacalero con la refacción de cosechas de vegueros (pagos al propietario) en
la hacienda Las Lomas (Vuelta Abajo). En 1843 era dueño de la marca de tabacos “La Integridad”. “Fue uno de los
primeros fabricantes de tabaco que se atrevió a entrar en el sector agrícola del cultivo tabacalero, junto con Jaime
Partagás, José Cabargas o Joaquín Barreras” (sic 47).
- 1851: Se codeó rápidamente con los mas importantes tabaqueros de La Habana; principalmente con Manuel González-
Carvajal y Fernández de la Buria, con cuya hija (María de Jesús) contrajo matrimonio en 1851. Poco después Manuel
González-Carvajal introduce a su yerno en el negocio, concediéndole la mayor participación en la explotación de su marca
Hija de Cabañas y Carvajal; delegando progresivamente en su persona todos los negocios relacionados con el tabaco.
- 1852: Acerca de su matrimonio, nos dice la Real Academia de la Historia: “María de Jesús, su mujer, había nacido en
La Habana en 1838. Su padre era asturiano (Soto del Barco, 1803), y su madre, María de Jesús Álvarez Cabañas, era
también habanera. La posición social y económica de la familia era muy brillante. Vivían en un palacete en la Calzada
del Cerro, una de las zonas elegantes de las afueras de La Habana, donde eran vecinos, entre otros, de los condes de
Fernandina, de Santovenia, de Lombillo, de Peñalver y de Leonor Herrera. Su padre era propietario de la fábrica de
tabaco llamada Los Dos Carvajales, junto con su sobrino Leopoldo González Carvajal y Zaldúa, marqués de Pinar del
Río y, por matrimonio, marqués de Avilés. Su madre era hija de Francisco Álvarez Cabañas, propietario de la fábrica
de puros Cabañas, creada en 1818, una de las de mayor renombre de la época, cuyos puros se vendían en Londres en
1833. En 1848 González Carvajal obtuvo licencia para montar un taller de tabaquería que llamó Hija de Cabañas y
Carvajal. Puso al frente del negocio a Anselmo, que participó además como socio capitalista” sic (46).
- 1857/58: Compra la firma de su suegro y se hace con el mercado del tabaco. “Empezó entonces Anselmo a tomar parte
en diversos negocios: participó en la construcción de las nuevas vías de ferrocarril dirigidas a Vuelta Abajo, los
Ferrocarriles del Oeste; compró una hacienda en Pinar del Río para la cosecha de la hoja de tabaco, compró varios
edificios en La Habana y extensos terrenos en Asturias y, en 1858, compró la firma Hija de Cabañas y Carvajal” sic
(46).
-1859: Su mujer se fue a vivir a Estados Unidos, dejando a sus hijos al cuidado de su padre. En 1862 muere su
suegro. “Hacia 1863, tras el fallecimiento de su hija de seis años (María Mercedes), Anselmo decidió enviar a sus dos
hijos varones, Anselmo y Emilio Martín, a Oviedo, quedándose él al frente de sus negocios, aunque viajando
frecuentemente a España. Su posición social en La Habana era cada vez más destacada; su situación económica le
permitió reunir una importante pinacoteca y dedicarse al mecenazgo: en Cuba, contribuyó a la fundación del Casino
Español en La Habana, poniendo a su disposición un edificio de su propiedad que, andando el tiempo, sus herederos
venderían al Centro Asturiano de La Habana” sic (46).
- 1862: Fallece su suegro “Manuel González Carvajal en su quinta residencial de la barriada del Cerro en La Habana,
dejando a sus herederos una importante fortuna. La testamentaría estipulaba el reparto entre la viuda Da María de
Jesús Álvarez Cabañas y los tres hijos de ambos” sic (47).
- 1876: Fallece Anselmo González del Valle Fernández-Roces en Madrid. Acerca de ello nos dice Berni: “Durante toda la
década de 1860 y hasta su muerte acaecida en 1876, D. Anselmo González del Valle continuó prosperando en los
negocios vinculados con el tabaco, que abarcaban posesiones agrícolas, acciones en ferrocarriles y operaciones de
crédito. En 1870 había delegó la gerencia de sus bienes con amplios poderes al comerciante D. Manuel Prendes Hevia.
Obtuvo la Orden de Carlos III y cuando se dirigían a él lo trataban de Excelentísimo Señor. El matrimonio tuvo dos
hijos, Anselmo y Martín González del Valle y González-Carvajal, quienes a partir de la muerte de su padre en 1876 y
hasta el deceso de su madre Doña María de Jesús González-Carvajal el 30 de septiembre de 1.881 en la Habana,
heredarían la imponente fortuna que les correspondía por herencia” sic (47).
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Arriba, dibujo con la efigie de Anselmo González del Valle
González-Carvajal, hijo mayor de Anselmo González del Valle Fernández-Roces. Retratado en Oviedo por
José F. Cuevas, hacia 1874; cuando Anselmo, acababa de licenciarse Derecho y tenía veintidós años (imagen recogida
del magnífico blog de Juan Alberto Berni: “El coleccionista de vitolas de puros” al que agradecemos nos permita
divulgarla). Al lado, el palacete de Anselmo González del Valle Carvajal en Oviedo. Se situaba en la Calle
Toreno, frente al Parque de San Francisco y fue construido en 1885, bajo el proyecto y dirección de Juan Miguel de la
Guardia. Al morir su mujer en 1903, Anselmo González del Valle queda destrozado y decide trasladarse vivir a la Calle
Santa Susana. Vendiendo el palacete a Concha Heres; una indiana casada con un tío de ella, llamado Manuel del Valle.
Finalmente, el palacio fue adquirido por Pedro Masaveu, que guardaba allí su colección de pianos de cola y utilizaba la
casona para dar conciertos privados. El terreno y edificio fue comprado por el Banco de España y demolido en 1978;
con la enorme sorpresa de los habitantes de Oviedo, que no podían dar crédito a que el ayuntamiento hubiera
concedido el permiso de derribo de tan preciado inmueble. En imágenes más abajo, comento lo que me narró sobre
esta casona mi primo Jose Ma. Gómez-Morán; que vivía muy cerca (en la Avenida de Galicia) cuando todavía estaba
en pie ese “chalet de Concha Heres”.

Abajo, otra fotografía del palacete de Anselmo González del Valle, conocido en Oviedo como “el chalet
de Concha Heres” (su segunda propietaria).

III - Anselmo González del Valle y González-Carvajal (La Habana 26 ctubre 1852 – Oviedo 15 septiembre
1911):
Para recoger los datos más importantes sobre su vida, vamos a resumir la biografía que presentó Fidela
Uría en el aniversario de su centenario. Obra ya citada en (19) que resumiremos brevemente, junto a otro texto
sobre la contribución a las empresas vitivinícolas de este emprendedor (LA MODERNIZACIÓN DEL VINO DE
CANGAS), que recogemos por entero en cita (49) -apuntaremos que en España firmaba como Anselmo González del
Valle y Carvajal (prescindiendo del segundo Gónzalez)-.
-1852: Nace en La Habana, hijo primero de Anselmo González del Valle Fernández-Roces y de Ma Jesús González-
Carvajal Álvarez-Cabañas. Tuvo dos hermanos (Emilio Martín, que fue nombrado Marqués de la Vega de Anzo) y Ma.
Mercedes, que muere de niña. Tras el fallecimiento de su hermana -en 1862- sus padres se separan definitivamente.
-1858: Su padre (Anselmo González del Valle y Fernández-Roces) se convierte en uno de los tabaqueros más
importantes de Cuba y uno de los hombres más ricos del Caribe, al comprar la empresa de su suegro (Cabañas y
Carvajal). Posteriormente se hará con gran parte de la empresa de ferrocarriles cubanos.
-1859: Su madre se traslada a vivir a Estados Unidos; los hijos quedan al cuidado del padre en La Habana. El
matrimonio poco después se separa, tras morir su única hija.
-1860: “Anselmo comenzó los estudios de primaria en el Colegio de Belén de La Habana y con seis o siete años, se
inicia en el arte de la música con un tío materno, Manuel Francisco González-Carvajal. Siendo aún muy pequeño los
padres de Anselmo se separan, y él y su hermano Emilio Martín quedan al cuidado del padre. Pocos años después los
dos hermanos son enviados a vivir a Oviedo, permaneciendo el padre en La Habana al frente de sus numerosos
negocios. Anselmo y Emilio Martín se instalan en una amplia casa en la calle Cimadevilla ” sic (19)
-1862: Su abuelo materno (Manuel González-Carvajal) muere en La Habana. Su hermana Mercedes, había fallecido de
niña pocos meses antes. Se separan definitivamente sus padres. El padre envía a Anselmo y su hermano Martín, a
formarse en Oviedo.
-1863: “En 1863 los dos hermanos comienzan sus estudios de bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de
Oviedo, donde Anselmo se gradúa como Bachiller en Artes en 1869. En aquella época coincidieron en el Instituto de
Oviedo con los escritores Leopoldo Alas (Clarín) y Armando Palacio Valdés” “Tanto Clarín como Palacio Valdés relatan
en sus obras como organizaron en la casa de los González del Valle una especie de ateneo cultural juvenil en el que
hablaban de historia, literatura o arte, representaban obras teatrales, etc. Y parece que ya en su adolescencia González
del Valle destacaba como pianista, tal como señala Palacio Valdés” sic (19).
-1872: “Anselmo González del Valle se licencia en Derecho Civil y Canónico en 1872 por la Universidad de Oviedo;
realiza el primer y último año en Oviedo y los cursos intermedios en Salamanca y Madrid. Parece que Anselmo estudió
la carrera para satisfacer a su familia con un título universitario, ya que nunca ejerció la abogacía y, de cualquier
forma, tampoco lo necesitaba porque contaba con una gran herencia familiar” (..) “En estos primeros años de juventud
González del Valle realiza continuos viajes a diversas ciudades de Europa, especialmente a París. Además, empieza a
comprar partituras publicadas por las grandes casas editoriales europeas, especialmente de música pianística.” sic
(19).
-1874: “contrae matrimonio con María Dolores Sarandeses y Santamarina, que había sido compañera suya en las
clases de música con Víctor Sáenz. A partir de entonces finalizan los viajes de Anselmo, y la actividad como
concertista; se centra en el pequeño círculo de su familia y amistades. Sin embargo, pasa a un primer plano la faceta
de compositor” sic (19). Hemos de destacar que estaba enormemente unido a su esposa; con la que tuvo trece hijos y a la
que consideró su pareja, su mejor amigo y su gran amor en la vida.
-1876: Fallece en Madrid su padre Anselmo González del Valle Fernández-Roces. Que deja una enorme fortuna a sus dos
hijos (Anselmo y E.Martín).
-1878: Compra en Cangas de Narcea -donde estaba unido por motivos familiares- diversas propiedades y tierras; entre
ellas veintiún hectáreas de viñedo. Desde entonces visitará anualmente Cangas; principalmente durante la vendimia. Fue
el promotor de innumerables proyectos en la zona y modernizador del concejo.
BAJO ESTAS LINEAS: Etiqueta de vinos producidos por Anselmo González del Valle.

-1879: “González del Valle es nombrado académico correspondiente de la Academia de Bellas Artes de San Fernando,
cuya sección de música se había creado recientemente. Tenía por entonces 27 años y ya era una de las personas de más
relieve en la región, tanto desde el punto de vista social como cultural” (...) “Llegó a poseer una colección de más de
20.000 partituras; una parte de esta biblioteca la conservan los nietos del compositor y la otra fue adquirida en 1947
por el Instituto Español de Musicología”. sic (19)
- 1883: Impulsa la creación de la Academia de Bellas Artes de San Salvador de Oviedo, que le elegirá presidente vitalicio.
-1884: “fue uno de los principales promotores de la Escuela Provincial y Elemental de Música de Oviedo, origen del
actual conservatorio. La apertura de la Escuela de Música tiene lugar en el año 1884, en el seno de la Academia
Provincial de Bellas Artes de Oviedo” sic (19).
-1885: Se terminan las obras de su palacio, obra de Juan Miguel de la Guardia, construido en la calle Toreno de Oviedo
(frente al Campo de San Francisco). En este palacete guardaba una de las mejores bibliotecas musicales, con más de
20.000 ejemplares, que cedía a todos cuanto lo solicitaban. Allí se celebraron las reuniones culturales más importantes
de la época, con la asistencia de grandes músicos, escritores y artistas. Fue un verdadero ateneo de la cultura, donde
Anselmo González del Valle recibió a lo más florido del arte y el intelecto; ayudando también a quienes lo necesitaban.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, vista aérea del hoy demolido palacio de Anselmo González del
Valle, en pie hasta 1978. La foto ha sido tomada del blog de Ignacio García de Tuñón (50) , en su
capítulo dedicado a este edificio llamado por entonces “Chalet de Concha Heres”.
Abajo, fotografía de la segunda propietaria del palacete: Concha Heres (51) . Conocida como “la perla del
caribe” (por su belleza y elegancia) se casó con su tío Manuel del Valle; veintiséis años mayor que ella y que regresó
rico a Asturias, tras lograr fortuna en Cuba. Después de contraer matrimonio, se traslada a vivir junto a su marido en
la isla, hasta que deciden volver (al sentirse él viejo y cansado). Fue entonces cuando deciden comprar el palacete que
dejó vacío Anselmo González del Valle, al morir su mujer (en 1901). Acerca de ello, nos dice Jose Ignacio Gracia
Noriega (52) :
El palacio fue obra de “Juan Miguel de la Guardia, arquitecto municipal, y Javier Aguirre, arquitecto de la Diputación. A
La Guardia se deben los planos de la quinta que con el tiempo se llamaría de Concha Heres. La cual, por cierto, no fue
construida para Manuel Valle, sino para otro indiano de Cuba, Anselmo González del Valle, el cual adquirió la finca del
Villazón, situada entre el Hospicio, la actual calle Uría y el campo de San Francisco, y allí edificó su residencia, en la parte
que ahora corresponde a la calle Toreno. El hijo de González del Valle era músico eminente, por lo que el palacete «fue
lugar de encuentro, no sólo para los músicos ovetenses, sino para todos cuantos llegaban a la ciudad -escribe Juan de
Lillo-. Y como consecuencia de sus viajes por España y por el extranjero, mantuvo una excelente relación con diversas
personalidades, entre las cuales figuraba Saint-Saens, así como el maestro Bretón, que le dedicó su zarzuela «La
Dolores». Las veladas en los salones del palacete tenían su repercusión, incluso fuera de la ciudad, y en no pocas
ocasiones la sociedad ovetense fue testigo del estreno de algunas de sus obras más celebradas, la mayor parte de las
cuales sobre temas asturianos y algunas dedicadas a Cuba, su país de nacimiento, cuando todavía era colonia española.
Los músicos ovetenses Víctor Sáenz, Baldomero Fernández y Saturnino del Fresno fueron también asiduos del palacete”.
(...)
“Mas al quedar viudo el joven Anselmo González del Valle trasladó su residencia de la finca de la calle de Santa Susana,
que había sido propiedad del doctor Roel, autor de «Etiología de la pelagra», en el lugar donde ahora se encuentra el
instituto Alfonso II, vendiendo el palacete al también indiano y también de Cuba Manuel Valle. La finca de Concha Heres,
posteriormente adquirida por Pedro Masaveu, siguió manteniendo su aspecto musical, aunque ahora silencioso, ya que
parece ser que el magnate almacenaba en ella su colección de pianos de cola” -sic cita (52) -.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: dos imágenes que presenta Ignacio García de Tuñon en su blog
“Arquitectura de Oviedo” (al que agradecemos nos permita divulgarlas) ver cita (50) .

Al lado, foto de los techos en la subida a la escalera del palacio de Concha Heres, levantado por
González del Valle -imagen de Efrén García, publicada en “El Libro de Oviedo”, y en “Arquitectura del
Hierro en Asturias”, de Fernandez Molina y González Moriyon respectivamente-.
Abajo, foto del exterior del palacete. Imagen de Efrén Garcia, publicada en “El Libro de Oviedo”, y en
“Arquitectura del Hierro en Asturias”, de Fernández Molina y González Moriyon respectivamente.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, el edificio mientras era demolido en 1978 (foto de García de
Tuñon, al que agradecemos nos permita divulgarla).

Abajo, el palacete poco antes de ser derribado en 1978 (foto de Ignacio García de Tuñón, al que
agradecemos nos permita divulgarla). Mi primo Jose Ma. Gómez-Morán Albornoz fue quien me envió distintas
imágenes del inmueble (cuando estaba aún en pie); comentándome que entró algunas veces en su interior -antes de
1978-. Tendría por entonces este familiar mío unos dieciséis años y vivía muy cerca (en la Avda. de Galicia); por lo que
en algunas ocasiones accedió al palacete, viéndolo antes de que lo tirasen. Comenta que estaba saqueado, aunque no se
habían llevado los enseres de gran peso; por lo que conservaba escaleras, chimeneas y enormes puertas. Al parecer,
tenía una subida central de mármol espectacular, al igual que existían molduras y otros adornos en piedra (en las
paredes). También se hallaban las cocinas de carbón y las calderas antiguas, en las zonas de servicio. Las habitaciones
estaban en su distribución original, aunque los suelos de tarima y los techos pintados, se encontraban ya podridos o
muy dañados. Comenta mi primo “Chema” Gómez-Morán que paseando por el interior de aquel palacio abandonado,
se podía captar la riqueza de su pasado e imaginar el modo en que se desarrollaba la vida en sus estancias. Para
terminar, narra que una de las cosas más llamativas eran sus rejas exteriores; que por entonces todavía tenían restos
de oro en sus lanzas. Son solo estas verjas de tipo versallesco lo que se conservó al levantar allí un nuevo edificio
moderno; en cuyo subsuelo se construyó un aparcamiento (anulando todo vestigio del antiguo palacete).
-1886: Desde este año estudia enología, junto a sus amigos franceses; comprendiendo numerosos progresos en la
industria del vino. Se une a viticultores conocidos para crear un nuevo “caldo” en Cangas de Narcea.
-1887: “intervino en la creación en 1887 de la Compañía de Ferrocarriles Económicos de Asturias. También colaboró
en el nacimiento de otras empresas como la Sociedad Industrial Santa Bárbara, la fábrica de cervezas El Águila Negra
o la Unión Española de Explosivos. Paralelamente a la aparición de sociedades industriales se forman otras de tipo
cultural y benéfico destinadas a paliar las necesidades de la nueva clase obrera.” sic (19).
-1891: Logra que llegue a Colloto el tren; como consejero de ferrocarriles de Asturias. Asiste a la inaguración y al primer
viaje hasta ese pueblo (junto a cien invitados ilustres) -cita tomada de Bustamante-.
-1895: “Otra práctica que introdujo González del Valle fue la mezcla de vinos, tanto del país como de Castilla. Al
mezclar el vino de afuera lo que buscaba era subir la graduación y bajar la acidez característica del vino de Cangas,
con el objeto de hacer un vino más agradable a los gustos de los potenciales clientes de fuera de Cangas del Narcea. En
1895 compró para este fin toda la producción del vino añejo y de ese año del conde de Toreno”. Sic (50)
-1900: Se abre la fábrica de Águila Negra en Colloto, uno de sus consejeros y quien más apoyó este proyecto fue Anselmo
González del Valle. El recinto industrial se construyó junto a la estación del tren y sobre el solar en que antes estuvo la
embotelladora de Sidra Princesa.
-1901: “muere, a los cincuenta años, la esposa de Anselmo, víctima de una larga enfermedad. Esto supone un duro
golpe para el músico del que ya nunca se repone; queda entonces al cuidado de su numerosa familia, pues el
matrimonio tenía trece hijos, algunos de los cuales eran muy pequeños al morir su madre” sic (19). Estaba
completamente unido a su mujer; con la que compartió aficiones y pasiones. Ella era también pianista y actuaba como
asesora de sus proyectos. Al enviudar, cierra su palacio de la esquina entre el Parque de San Francisco y Toreno, para
trasladarse a vivir a la Calle Santa Susana (en Oviedo). Comienza a enfermar; su diabetes se acelera desde entonces.
-1908: “creación de la Sociedad Filarmónica de Oviedo en 1907, a la que seguirán la de Gijón en 1908 y la de Avilés en
1918. González del Valle fue una figura fundamental en el origen de la Sociedad Filarmónica de Oviedo y figuró como
Presidente de honor de la misma en sus primeros años”. Sic (19). Será presidente vitalicio de la Filarmónica de Oviedo, a
cuyo proyecto donará grandes cantidades de dinero propio.
-1911: Fallece en septiembre, de un infarto. Tras la muerte de su mujer su salud se había debilitado enormemente.
Además, este año recibe en marzo la noticia del deceso de su único hermano (Emilio Martín), que expiró en Córdoba;
todo lo que pudo afectarle especialmente. “La producción musical de González del Valle es una de las más importantes,
tanto en calidad como en número, de la segunda mitad del XIX en Asturias; se han catalogado unas setenta
composiciones suyas. Además, prácticamente la totalidad de esta música fue publicada, casi siempre por destacadas
editoriales europeas y españolas”. Sic (19) .
Fue famoso como mecenas de las artes y de la industria; gastando grandes sumas de capital en
proyectos filantrópicos. Destaca especialmente, su aportación a la Filarmónica de Oviedo, la creación de
la Academia de Bellas Artes de Asturias y la difusión de escuelas de música por todo El
Principado. Aunque su mayor fama fue la de ser hombre bueno y generoso; ayudando a todos, cuanto
pudo. Usó una gran parte de su fortuna en intentar mejorar la educación y las condiciones de vida de
quienes le rodearon. Fue quien más impulsó a José Cima en sus comienzos, llegando a apoyarle
económicamente cuando no había logrado todavía la champanización. Un momento en que mi
bisabuelo necesitaba dinero para ampliar el estudio de química sobre la sidra y crear la fábrica (hacia
1875). En Colloto, Anselmo González del Valle Carvajal, creó la fábrica Águila Negra en 1900; después de
haber logrado que llegase el tren, en el año 1891.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: dos fotografías de la fábrica de cervezas Águila Negra, de Colloto; tal
como se encontraba hace unos años. Al lado, fachada posterior y chimenea en el estado en que se
hallaba en 2015.
Abajo, otra imagen de estas instalaciones de Colloto, como estuvo hasta su reciente restauración. Se
observa que la industria se ubica junto a la estación de tren. Tanto la llegada del ferrocarril hasta ese pueblo, como la
apertura de la cervecera, fue en gran parte obra de Anselmo González del Valle Carvajal.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes recientes de la fábrica Águila Negra de Colloto, que ha
sido restaurada con muy buen criterio.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Otras dos fotos de las instalaciones de la cervecera en Colloto,
recientemente rehabilitada.

IV - Emilio Martín González del Valle y González-Carvajal (La Habana, 22 de noviembre de 1853 –
Córdoba, 27 de marzo de 1911):
Segundo hijo de Anselmo González del Valle Fernández-Roces y hermano menor de Anselmo. Para redactar una
cronología biográfica, nos basaremos principalmente en cuanto nos relata Covadonga de Quintana y Bermúdez de la
Puente en su trabajo: UNA APROXIMACIÓN A LA FIGURA DEL MARQUÉS DE LA VEGA DE ANZO (53) y en varias
reseñas escritas sobre este interesante personaje; que fue jurista, político y escritor.
-1853: Nace en La Habana, hijo de Anselmo González del Valle Fernández-Roces y de Ma. Jesús González-Carvajal
(heredera de la tabaquera Cabañas Carvajal, que pasó a ser regentada por su marido desde 1858). “ El matrimonio tuvo
tres hijos. La menor, M.ª Mercedes, murió siendo niña. Los varones, Anselmo y Emilio Martín, se educaron en el
colegio Belén de La Habana, regentado por los jesuitas, pero marcharon a Oviedo a continuar sus estudios. Su padre
permaneció durante un tiempo en La Habana y su madre se fue a vivir a los Estados Unidos” sic (53).
-1858: Su padre (Anselmo González del Valle y Fernández-Roces) se convierte en uno de los tabaqueros más
importantes de Cuba y uno de los hombres más ricos del Caribe, al comprar la empresa de su suegro (Cabañas y
Carvajal). También adquiere gran parte de la industria de ferrocarriles cubana.
-1859: Su madre se traslada a vivir a Estados Unidos; los hijos quedan al cuidado del padre en La Habana. El
matrimonio poco después se separa, tras morir su única hija.
-1860: Anselmo y E. Martín comenzaron "los estudios de primaria en el Colegio de Belén de La Habana y con seis o
siete años, se inicia en el arte de la música con un tío materno, Manuel Francisco González-Carvajal. Siendo aún muy
pequeño los padres de Anselmo se separan, y él y su hermano Emilio Martín quedan al cuidado del padre. Pocos años
después los dos hermanos son enviados a vivir a Oviedo, permaneciendo el padre en La Habana al frente de sus
numerosos negocios. Anselmo y Emilio Martín se instalan en una amplia casa en la calle Cimadevilla ” sic (19)
-1862: Su abuelo materno (Manuel González-Carvajal) muere en La Habana. Su hermana Mercedes, había fallecido de
niña pocos meses antes. Se separan definitivamente sus padres. El progenitor envía a Anselmo y su hermano E.Martín, a
formarse en Oviedo.
-1863: "los dos hermanos comienzan sus estudios de bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de Oviedo"
(...) se instalaron "en una casa de la calle Cimadevilla, al cuidado de un tutor, e ingresaron en el Instituto de segunda
enseñanza en 1863. Allí trabaron amistad con Leopoldo Alas Clarín, Armando Palacio Valdés y Adolfo Álvarez-Buylla
y González-Alegre, con quienes fundaron un Ateneo donde representaron algunas obras de teatro de la autoría de
Clarín” sic (53).
-1869/79: “Comenzaron los dos hermanos la licenciatura en Derecho en la Universidad de Oviedo en 1869 y se
trasladaron a las Universidades Central y de Salamanca para seguir los cursos intermedios. En Madrid compartieron
piso con su primo, Raimundo Fernández-Villaverde, en la plaza del Ángel. Allí, Emilio Martín forjó amistad con
Marcelino Menéndez Pelayo, José Canalejas y Jacinto Octavio Picón, e intervino en actividades de carácter cultural
desarrolladas en el Ateneo Científico, Literario y Artístico y en la Academia de la Jurisprudencia, principalmente.
Además, comenzó a colaborar en revistas y diarios como La Política o La Ilustración Española y Americana, con
artículos que reunió en dos volúmenes que publicó en Madrid, 1872, con el título Recuerdos de la juventud. Ese mismo
año publicó también en Madrid su primer libro de poesía, Un libro más (versos de estudiante). Esta temprana pasión
literaria continuó con la publicación en 1879 del libro Asturianos ilustres, obra que contiene apuntes biográficos del
arzobispo Valdés, el cardenal Cienfuegos Sierra, el marqués de Santa Cruz, los condes de Toreno y Campomanes y
Alonso de Quintanilla, y con la publicación en 1882 de una antología poética, elogiada por Menéndez Pelayo, titulada
La Poesía lírica en Cuba. Apuntes para un libro de biografía y crítica” sic (53).
-1872: “El 6 de febrero de 1872 contrajo matrimonio con Julita Fernández de Miranda y Vives, hija del general Pablo
Fernández de Miranda y de LlanoPonte y de Raimunda de Vives y Amat, con la que tuvo ocho hijos: Martín -sobre
cuya figura versa el presente trabajo-, Anselmo, Pablo, Sebastián, Julita, Salvador, América y M.ª de Jesús 1873 ” sic
(53)
-1876: Fallece en Madrid su padre, Anselmo González del Valle Fernández-Roces. Que deja una enorme fortuna a sus
dos hijos (Anselmo y E.Martín).
-1874/79: “Tras terminar la licenciatura en Derecho en la Universidad Central, se doctoró en Derecho civil con una
tesis titulada De la propiedad literaria, que leyó el 27 de junio de 1874 y que vio la luz ese mismo año. Casi dos meses
después, el 22 de agosto de 1874, fue designado catedrático supernumerario de la Facultad de Derecho de La Habana,
para cubrir la vacante por fallecimiento del catedrático José Cayetano Arazoza. Ignoro el tiempo que Emilio Martín
residió en La Habana y si viajó allí con su mujer para ejercer su cátedra. Lo cierto es que parece que fue allí donde
nació su preocupación por la situación política de Cuba, lo que le llevó a optar por el acta de diputado por el partido
conservador Unión Constitucional y por la provincia cubana de Pinar del Río en 1879, un año después de terminada la
Guerra de los Diez Años” sic (53)
-1881: “su defensa de una mayor autonomía para Cuba le hizo regresar a España, para enfrentarse en las Cortes a sus
compañeros de Unión Constitucional. Ante la oposición de sus correligionarios y, tras publicar un Manifiesto a los
cubanos justificatorio de su convicción, renunció a su escaño en 1881. Ese año le fue concedida la gran cruz de la Orden
de Isabel la Católica” sic (53)
-1884/91: “Regresó después a la política y fue elegido jefe del partido liberal monárquico en Asturias y diputado a
Cortes, esta vez por Luarca, en 1884. Posteriormente, fue designado Jefe Superior de la Administración Civil y en 1889
le fue concedido el marquesado de la Vega de Anzo. Concurrió a las elecciones de 1893 y fue elegido senador por
Lérida” sic (53)
-1908: Su primogénito, también llamado Martín, contrae matrimonio con la hija de Policarpo Herrero; el famoso
empresario fundador del banco que lleva su nombre. Ella, llamada Pilar Herrero y Collantes, sería nombrada baronesa de
Grado. Por su parte, el hijo heredó el título de marqués de la Vega de Anzo y dedicó su vida a la política -a mi juicio con
poco acierto, en algunas ocasiones; pues no tuvo ni la inteligencia ni el sentido de justicia de su padre-. Normalmente se
llama Martín González del Valle a este primogénito, casado con Pilar Herrero; denominándose Emilio Martín, al
progenitor.
-1911: Murió en Córdoba, en 1911, donde trataba de buscar mejor clima para su delicada salud. Sus restos descansan
con los de su primera mujer, en el ala derecha de la iglesia de San Pedro de Grado sic (53). Hemos de destacar que
fallece el mismo año que su hermano Anselmo. A mi juicio, el fallecimieno de Emlio Martín en marzo, afectó de manera
decisiva a Anselmo, que expira en septiembre (con la salud muy mermada desde la desaparición de su mujer) -la
biografía de Emilio Martín, tal como la redacta la Real Academia de la Historia, se recoge en nuestra cita (54) -.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, fotografía de Ma. del Carmen González-Carvajal (marquesa
de Avilés y de Pinar del Rio), hermana de Ma. Jesús González-Carvajal, madre de Anselmo y E. Martín
González del Valle y Carvajal.
Abajo, E. Martín González del Valle y Carvajal, I marqués de la Vega de Anzo. Su enorme intelecto y su
lucha por la estabilidad en Cuba; pretendiendo llegar a un acuerdo (para que a isla se mantuviera
como una autonomía semi-independiente de España). Le llevó a enemistarse con todas las facciones, políticas
debiendo abandonar ese mundo durante un decenio. Pese a ello, su labor como empresario y la de mediador
entre La Habana, Estados Unidos y las fuerzas del poder españolas; le valieron el nombramiento de
marqués de la Vega de Anzo.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, fotografía de los dirigentes del Centro Asturiano de la Habana
en 1900.

Abajo, Certificado de asociado al Centro Asturiano de la Habana, enmarcado. Pertenece a un socio


que se dio de alta en 1928. Observemos que el número de miembro es el 84.449; lo que nos da una idea
de la importancia de esta entidad con casi cien mil asociados.

V – Los hermanos Fernández-Roces y su sobrino “Pepín”:


Para desarrollar las biografías de los siguientes personajes, tan solo podemos acudir a dos fuentes de
importancia: La primera y más documentada, son los libros y artículos del cronista de Colloto:
Francisco Bustamante. La segunda, es el magnífico blog de Juan Alberto Berni -antes citado (57) -. En lo
que se refiere a Bustamente Alonso; recientemente ha publicado una preciosa obra llamada EL SUEÑO
DEL INDIANO (biografía de Pepín Rodríguez) -Oviedo 2020- . Que recoge los pormenores y cuanto vivió
este filántropo e inigualable empresario collotense, llamado José Rodríguez Fernández-Roces. Que
estudió en La Habana y en Estados Unidos (gracias a la ayuda de sus tíos) y que jamás olvidó su lugar de
origen. Porque Don Pepín regresaba anualmente a su pueblo natal, muy cercano a Oviedo y que era un barrio de la
capital; donde el magnate de los puros tenía un precioso chalet. Más tarde, donó una gran cantidad de dinero
para construir y subvencionar las escuelas de Colloto, que tomaron el nombre de su benefactor (Pepín
Rodríguez). Quien tras hacerse con la mayor parte de la marca de puros Romeo y Julieta -junto a otras
tantas grandes firmas-; dedicó parte de su vida y ganancias, a obras de beneficencia.

Esos enormes logros empresariales del collotense José Rodríguez fueron alcanzados junto a sus
“padrinos”, los hermanos de su madre (Antonio y Pedro Fernández-Roces). Pese a su grandeza como
hombre de negocios y filántropo; no encontramos a día de hoy una sola nota biográfica en Wikipedia, ni en la Real
Academia de la Historia, donde mencionen a Don Pepín Rodríguez (menos a sus tíos; los Fernández-Roces Cimadevilla).
Aunque todos ellos se consideran entre los más importantes tabaqueros de su tiempo; logrando tan solo
con Romeo y Julieta vender más de dieciocho millones de puros al año (y un total de veinticinco, si
sumamos otras marcas adyacentes). Asimismo, Don Pepín y sus tíos, contaban entre sus clientes con
gran parte de los monarcas europeos y con los políticos de mayor importancia (especialmente, personajes
como Churchill). Para quienes fabricaban series especiales de cigarros, cuyas vitolas decoraban con sus nombres, caras y
nombres.

Así pues, para la biografía de Don Pepín y los hermanos de su madre (que tanto le ayudaron); vamos a
partir desde los datos que aporta en sus libros Bustamante Alonso. Unidos a cuanto también recoge
sobre el empresario y sus tíos, Juan Alberto Berni González; en su maravilloso blog “el coleccionista de
vitolas de puros” (57) . Pero antes de comenzar, hemos a retroceder en nuestras exposiciones; con el fin
de recordar quiénes eran los hermanos Fernández-Roces. Ricos tabaqueros que llevaron a Pepín hasta
La Habana, cuando tan solo era un niño de nueve años. Para conocer los antecedentes de estos tíos de Pepín,
hemos de hacer memoria de lo antes narrado. Recordando que Tomás Fernandez-Roces (nacido en Colloto en
1731) tuvo diez hijos con María García. Entre ellos llegaron a sobrevivir hasta edad casadera al menos cuatro (que
conozcamos): Pedro, Antonio, Manuel y Bárbara. La menor de todos, nacida a fines del siglo XVIII,
contrae matrimonio antes de 1820 con un vecino de San Claudio (Oviedo) de nombre Juan Antonio
González del Valle y de ambos nace solo un hijo: Anselmo González del Valle y Fernández-Roces.
Sabemos que la familia González del Valle tenía numerosos intereses en La Habana, desde fines del
siglo XVIII (entre los que había varios médicos, gobernadores y juristas, asentados en la isla). Por su parte, este
Anselmo González del Valle -hijo de la collotense Bárbara Fernández-Roces- se casa en 1852 con Ma.
Jesús González-Carvajal (heredera de uno de los mas ricos hacendados del tabaco) y pasa a controlar gran parte
de esa industria. Por entonces acudirán a Cuba trabajar con este potentado, varios parientes emigrados
de Colloto; entre los que se encontraban hermanos de su mujer y hasta José Cima (que vive desde 1855 y
1870 en la Isla, regresando en 1871 para casarse con Ma.José Fernández-Roces; sobrina de los anteriores). Finalmente
se trasladarán a La Habana dos primos de Anselmo González del Valle, a los que el gran empresario
tomará como hombres de confianza: Antonio y Pedro Fernández-Roces Cimadevilla. Estos dos, serán
años después los “padrinos” de Don Pepín; cuando, tras la muerte de su primo Anselmo, se convierten en los
propietarios de gran parte de la tabaquera Cabañas y Carvajal.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes del chalet de Antonio Fernández-Roces Cimadevilla en
Colloto Al lado, fotografía de comienzos de siglo (que nos hizo llegar Bustamante Alonso)
Abajo, el mismo chalet en imagen actual.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, el chalet de Pedro Fernández-Roces Cimadevilla, en Colloto.
Posiblemente fue obra de Juan M. de la Guardia, quien construye “las escuelas” de Pepín en 1910.

Abajo, fotografía de ambos hermanos, tomada hacia 1903, cuando adquieren puros Romeo y Julieta,
junto a su sobrino Pepín.
Siguiendo con la historia de los hermanos Fernández-Roces; tras morir en 1862 el suegro de Anselmo González
del Valle; él queda dirigiendo los negocios de tabacos familiares, pero se agudizan los problemas con su mujer. Pronto el
matrimonio entre Anselmo y Ma. Jesús González-Carvajal se separa, y la prole queda bajo la tutela paterna; quien decide
mandar a sus dos hijos a Oviedo, para residir y estudiar. En ese momento Anselmo, dejará sus empresas
tabaqueras principalmente en manos de sus primos emigrados a Cuba: Antonio y Pedro Fernández-
Roces. Sobre los referidos hechos, Bustamante Alonso narra cuanto sucedió, mencionando primero a
los tíos de Anselmo González del Valle Fernández-Roces (Manuel y Pedro); que emigran hacia 1820.
Pasando más tarde a la siguiente generación de primos y sobrinos, que llegará desde Colloto a Cuba
desde 1852, cuando este Anselmo se convierte en uno de los hombres más ricos del Caribe, al dirigir los
tabacos de su suegro (Cabañas y Carvajal).

Sobre las dos generaciones que trabajan en Cuba (los hijos de Tomás Fernández-Roces y los nietos),
narra en su libro Bustamante Alonso:
"Los siguientes emigrantes destacados fueron unos collotenses, que alcanzarían grandes
fortunas. Estos fueron Antonio Fernández-Roces y su hermano Manuel, establecidos en La Habana
hacia 1820, donde comienzan a hacer un pequeño patrimonio, gracias a su buen hacer y al negocio del
tabaco. Unos años antes, en 1802, su hermana Bárbara Fernández-Roces se había casado en Colloto
con Juan Antonio Gónzález del Valle, uno de los grandes hombres de negocio del siglo XIX” ( ...)
“Después llegarían más familiares de estos dos hombres” -p.7 (10) -.

Acerca de la siguiente generación; sigue narrando Bustamante Alonso que Anselmo González del Valle
(hijo de Bárbara y Juan), nació en Oviedo en 1820 y conoció la emigración a través de los hermanos de
su madre: Manuel y Antonio Fernández-Roces; quienes llevaban años establecidos en la isla. Así es
como en 1840, Anselmo decide irse a hacer fortuna (con unos veinte años de edad); cuando otro tío suyo
fue destinado a la Habana: Pedro Ma. Fernández-Villaverde González del Valle. Solo una década
después de su marcha, Anselmo ya gozaba de cierta posición y se casó con la hija del propietario de
tabacos Cabañas y Carvajal; lo que le dio pronto entrada en el mundo de los más grandes hacendados.
En los siguientes años, su suegro le dejó manejar gran parte del negocio; siendo entonces cuando
llegarán sus primos Antonio y Pedro Fernández-Roces Cimadevilla (para colaborar con él).

Esta segunda parte de la historia la narra Bustamante Alonso del siguiente modo: “se casa Anselmo con
la reina del tabaco en 1851, Ma. Jesus González-Carvajal, hija del empresario González-Carvajal
dueño desde 1848 tabacos “Hija de Cabañas y Carvajal”, en un matrimonio de conveniencia para unir
dos dinastías del tabaco (...) “diez años más tarde, el yerno comprará la marca de su suegro y se hace
uno de los hombres más ricos de Cuba” ( ...) “Después llegarían más familiares de estos dos hombres
como sus primos Pedro y su hermano Antonio (Fernández-Roces), quienes a su vez abrirían la puerta
de entrada para sus sobrinos, entre ellos José Rodríguez (Pepín Rodríguez)” -p.7;8;9 (10) -. Estos
llegados en la segunda generación fueron principalmente los Fernández-Roces Cimadevilla; nietos de
Bárbara y Juan (González del Valle) y primos de este Anselmo, que fue unos de los mayores potentados
del Caribe. Quien al separarse de su mujer. pone en manos de esos primos (Antonio y Pedro Fernández-
Roces) gran parte de su negocio. Mandando a sus hijos a España -Anselmo y E.Martín-, con el fin de que
se formasen como intelectuales y no como empresarios tabaqueros.

Es en ese momento, cuando se produce lo que ya hemos narrado y que recoge Bustamante con las
siguientes palabras: De los “hijos de Francisca Cimadevilla y Pedro Fernández-Roces; el primero fue
Pedro, nacido en 1835 que emigra acuba con unos quince años. A los pocos años triunfa en el tabaco y
pasa el testigo a su hermano Antonio”, que también se hace rico allí. El menor, llamado Gregorio y
apodado “gorín” se queda en Colloto ocupándose de la familia. La cuarta hija fue Josefa Fernandez-
Roces Cimadevilla y estaba por entonces pasando una gran crisis económica; era madre de dos niños y
el mayor, llamado José Rodríguez Fernández-Roces (nacido en 1866), fue enviado por sus tíos Antonio y Pedro
hasta la Habana. Quienes al no tener descendencia, le educaron como a un hijo, llevándole a los mejores colegios y
universidades de Estados Unidos. Convirtiéndole en uno de los mayores empresarios del tabaco; pues este proahijado
de los hermanos Fernández-Roces fue el famoso “Pepín Rodríguez”, cuya biografía vamos a resumir a
continuación:

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes del libro de Bustamante Alonso dedicado a Pepín
Rodríguez. Al lado, cartel de la presentación de la obra, en el centro cultural de Colloto el pasado 28 de
febrero.
Abajo, Portada del libro, con una foto en la parte superior de los puros Romeo y Julieta; junto a las
escuelas y al empresario que las fundó (zona inferior de la caratula)
BAJO ESTAS LINEAS: el chalet de Pepín Rodríguez en Colloto; en los años en que estuvo habitado por
el empresario; quien anualmente visitaba su pueblo natal. Fue obra de Juan M. de la Guardia, el
mismo arquitecto que construye “las escuelas”; inaguradas en 1910 (a la vez que el chalet).

VI – Don Pepín (cronología biográfica):


-1866: El 4 de marzo, nace en Colloto José Rodríguez Fernández-Roces (Pepín Rodríguez) Sic (57) . Según Bustamante
nace el 2 de marzo, hijo de José Rodríguez y de Josefa Fernández-Roces Cimadevilla -p.2 (10) -.
-1875: Con tan solo nueve años es reclamado por sus tíos (Pedro y Antonio) viajando a La Habana. “su tío Antonio
Fernández-Roces, lo acoge en el seno de su familia e inmediatamente lo envía a uno de los mejores colegios de La
Habana, donde estudia con gran aprovechamiento. Continúa su formación en los Estados Unidos, donde estudia
durante años llegando a dominar el idioma inglés, siempre con el comercio como su gran vocación” sic (57). Su
hermano menor, llamado Antonio; queda en Colloto, junto a su padres, bajo la protección del otros tíos suyos: Pedro y
Gorín Fernández-Roces -p.10 (10) -.
-1875: “Puros ROMEO Y JULIETA. Fue fundada (...) en 1876, por dos asturianos: Inocencio Álvarez y José García
(Manín), los cuales se constituyen como socios propietarios de la marca a principios de dicho año 1876" (textualmente)
-ver (58) -. Faltaban todavía casi treinta años para que Pepín comprarse la marca; pues en estos años estudiaba en los
mejores centros de La Habana y de Estados Unidos.
-1888/1902: “De vuelta a Cuba, Pepín trabaja en la pequeña fábrica de su tío Antonio, y también lo hace en la
prestigiosa compañía tabaquera de Leopoldo González-Carvajal, de la cual su tío era accionista mayoritario. Sabía
muy bien que la profesión de tabaquero se aprende desde adentro hacia fuera, pues es la mejor forma de valorar la
importancia de cada departamento en el proceso de elaboración de los tabacos torcidos, así va pasando por todos los
oficios y disciplinas de una fábrica de habanos: rezagador, despalillador, escogedor, fileteador, torcedor, etc.” sic
(57). Al regresar de Estados Unidos, donde Pepín había estudiado en las mejores universidades, se dedica a trabajar en el
tabaco. Comienza en el negocio aprendiendo completamente el proceso (desde la plantación al empaquetado, etiquetado
y distribución); realizando todos los trabajos que su elaboración precisaba y dominando ese mundo como pocos lograron.
-1900: “En 1886, Manín García deja ROMEO Y JULIETA (...). Tras un breve periodo trabajando con otro empresario
tabaquero (un tal Montero), toma el control de la fábrica en solitario Inocencio Álvarez, que en 1900 decide vender su
negocio a Prudencio Rabel, que al poco tiempo decide de nuevo venderla, pues no había podido explotarla
debidamente”. Sic (57). Por su parte, Donato Argüelles del Busto, emigrado de Gijón que se formó en Nueva York; en
1885 había contraído matrimonio con la hija de Inocencio Álvarez, quien lega en su yerno casi la mitad de esta empresa.
Desde entonces, estaba Romeo y Julieta controlada por Donato Argüelles y su hermano Ramón; quienes al observar que
el suegro vende sus acciones a Rabel, prefieren buscar un mejor socio. Así entrarán en contacto con Pepín y con los
hermanos Fernández-Roces.
-1902: “A la edad de 37 años, podemos afirmar que Pepín había trabajado en una plantación, era un profundo
conocedor de los procesos de elaboración de tabacos torcidos, se había convertido en director de una fábrica de tabaco
de pequeño tamaño, había llegado a representar los intereses de la prestigiosa firma Hija de Cabañas y Carvajal en el
extranjero como director comercial y, cosa muy importante, disponía de una enorme cantidad de contactos. Estaba,
pues, preparado para dar el gran salto y lograr su sueño largamente esperado: poseer una firma de tabaco propia.”
sic (57).
-1902: “a los pocos primeros años de la independencia Cubana, cuando Don Leopoldo González-Carvajal vendió su
fábrica Hija de Cabañas y Carvajal a la compañía norteamericana American Tobacco Co.; Pepín presentó su renuncia
a D. Leopoldo. Éste le rogó encarecidamente que la retirara y siguiera en su empleo provisionalmente para que la
producción no sufriera quebranto durante los dos años que él tenía que gobernarla hasta el definitivo traspaso del
negocio a los norteamericanos. Pepín accedió, pero tan pronto entró la nueva gerencia, presentó su renuncia con
carácter irrevocable. El nuevo jefe de la compañía lo llamó para informarle de lo satisfechos que estaban con su labor
y rogarle que continuara en su cargo, llegando al extremo de poner en sus manos un talonario de cheques en blanco,
con licencia para fijar el sueldo y emolumentos que considerara. Agradeció aquella deferencia, pero devolvió el
talonario, diciendo: «He resuelto marcharme definitivamente, ya que estoy decidido a comprar una fábrica de tabacos
y trabajar para mí.»” sic (57). Es en este año, cuando Pepín dejará Cabañas y Carvajal, para intentar comprar una marca
propia; terminando por adquirir Romeo y Julieta.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, foto-montaje realizado por Suarez y Cia. En la que aparecen
todos los propietarios que tenía la fábrica de puros Romeo y Julieta en el año 1875 (colección A. Rosal de
Lagauna; imagen expuesta en el Museo del Pueblo de Gijón, a quienes agradecemos nos permitan divulgarla). Entre
las diferentes caras que vemos, debe estar Inocencio Álvarez y (quizás) su yerno, Donato Argüelles del
Busto. Podemos observar que hasta entonces había una enorme cantidad de propietarios (o accionistas) en esta
marca.
Abajo, Fotografía publicitaria de Romeo y Julieta, con los propietarios y directivos en el año 1905. En
mitad de la imagen, el edificio y sede de la fábrica en La Habana, en esta época. En la parte superior y
en el centro: Pepín Rodríguez. A su lado, sus tíos Pedro Fernández-Roces (a nuestra izquierda) y
Antonio Fernández-Roces (a la derecha). En la parte inferior, en el centro: Ramón Argüelles del Busto
(directivo y propietario) y Baldomero Fernández (a nuestra derecha).
-1903: “El Marqués de Rabel, propietario de varias marcas de tabacos y conocedor de las intenciones de Pepín
Rodríguez, le propone la venta de una de las suyas, la afamada ROMEO Y JULIETA, que recientemente había
adquirido a Inocencio Álvarez y que Rabel no había podido atender debidamente. Pepín, aún sabedor de la escasa
producción de la misma, le gustaba su prestigio, pues no en vano en sus viajes había visto sus vitolas acreditadas en
mercados de enorme importancia por entonces para el tabaco, como lo eran Austria o Londres. Por ello, decide
comprarle a D. Prudencio Rabel su marca. retomamos la historia más abajo” sic (57). Es cuando Don Pepín entra en
sociedad con los hermanos Argüelles del Busto; creando una nueva compañia que gestionará Romeo y Julieta, llamada
"Rodríguez-Argüelles y Cía.". Sobre Romeo y Julieta; y su historia previa a 1903, ver cita (58) .
-1903: “Para gestionar su recién adquirida marca-fábrica ROMEO Y JULIETA, constituyen en 1903 la sociedad
Rodríguez, Argüelles y Cia. cuyos socios fundadores fueron José Rodríguez Fernández, Ramón Argüelles del Busto,
Antonio Roces (Antonio Fernández Roces) y Baldomero Fernández, con el mismo Pepín de presidente y con Argüelles
de vicepresidente. Romeo y Julieta, que ya tenía un reconocido prestigio internacional, con la entrada de Pepín
Rodríguez llegaría a su máximo esplendor” sic (57). Ver imagen anterior; donde podemos observar la sede de esta firma,
adquirida un año más tarde, y los retratos de estos cinco nuevos propietarios. En el texto de Berni falta por citar uno de
los copropietarios, que además fue el presidente de Argüelles y Cía.: Donato Argüelles del Busto; quien deja el rellevo a su
hermano Ramón, al ir a vivir a Gijón (donde en 1909 ocupaba el puesto de alcalde).
-1904/1907: “En 1904 adquirieron el edificio habanero situado entre las calles de Belascoain y Virtudes, del que eran
ya arrendatarios, edificio que ampliaron con una planta más en 1905. Al poco tiempo se vuelve a quedar pequeño, por
lo que crean sucursales en Artemisa y Güira de Melena. La fábrica, una de las mayores de La Habana, ocupaba una
superficie de 1.960 metros cuadrados, con unas instalaciones amplias y bien ventiladas, que ocupaban a más de 1.000
operarios. En 1907 crea una nueva sociedad, Romeo y Julieta, Fábrica de Tabacos, en la que continúa José Rodríguez
como presidente y su socio Ramón Argüelles del Busto como vicepresidente” sic (57).
-1910: EL arquitecto Juan Miguel de Laguardia construye por entonces las escuelas de Colloto y el chalet de Pepín
Rodríguez (junto al de su tío Antonio). Las escuelas públicas, construídas y subvencionadas por este empresario fueron
abiertas en 1910 al pueblo. El rector de la Universidad de Oviedo, Fermín Canella (muy unido a Colloto) supervidaba su
docencia y exámenes, asistiendo periodicamente a revisar la enseñanza que se impartía -p.34 y 54 (7) -
-1912: Sufre dos tristes acontecimientos familiares.
-1912 (verano): Su hija Ma. Luisa -con apenas dieciséis años- se enamora del maestro de piano que le habían asignado.
Era el famoso intérprete, Joaquín Nin; que se amanceba con la hija de Pepín, dándose a la fuga y rompiendo un
matrimonio con hijos (entre los que se encontraba quien luego fue la famosa Anaís Nin; que años más tarde narró en un
libro, esta historia furtiva amorosa entre su padre y una quinceañera).
-1912 (diciembre): Un año más tarde fallece su hija menor de Pepín (que llevaba años enferma); al sepelio no acude la
hermana mayor; pues se ocultaba del padre por haber huido con Joaquín Nin (un hombre decenas de años mayor a ella).
Bustamante Alonso recoge estos hechos del siguiente modo “Lo que sucedió tras patrocinar a Pepín a Joaquin Nin y
nombrarle maestro de su hija Ma. Luisa (Maruja):
"Ma Luisa tenía entonces unos dieciseis años, muy desarrollados, era exuberante y de carácter fuerte. La niña se
convirtió en la gran aliada del pianista, que le convenció de que se hiciera muy amiga de Anais, que tenía apenas diez
años (...) Pero Rosa -la mujer de Nin- conocía demasiado a su marido, como para ignorar lo que estaba sucediendo.
Ella se percató en seguida del deseo de Joaquín por Maruja (...) La amiga de su hija y su esposo la engañaban todo el
tiempo (...) La propia Anais cuenta que el día que se despedía la mujer se puso histérica -refieríendose a la madre-"
(cita (10) página 92; tomado de libro de Wendy Guerra "Posar desnuda en la Habana").
-1912/1913: Frente los hechos antes referidos. Pensando Don Pepín que no podría tener herederos, lleva hasta Cuba a
un sobrino suyo llamado Hipólito Rodríguez (para ahijarlo). Realiza con Hipólito lo mismo que hicieron con Pepín sus
tíos Fernández-Roces, cuando lo envían a La Habana y Estados Unidos para formarlo como empresario. Este Hipólito
será como un hijo para Pepín; cuidándole al final de sus días -heredará la empresa de tabacos-.
-1907/1916: “Pepín continuaba viajando para promocionar sus productos en los principales mercados de Europa,
Sudamérica y sobre todo los EEUU, llegando a vender la totalidad de la producción de sus fábricas, que por entonces
contaban entre 1.000 y 1.400 tabaqueros. Muy posiblemente haya sido el mayor vendedor de tabaco habano conocido.
En el período 1903-1916, Romeo y Julieta aumentó su producción total de 2 a 18 millones de tabacos al año . La fama y
prestigio de sus habanos no tenía fronteras, por ejemplo, uno de sus incondicionales y admiradores era Sir Winston
Churchill. Además de crear nuevas marcas a añadir a las que ya tenía ROMEO Y JULIETA en su primera etapa, como:
La Leita, Flor de Rodríguez Argüelles, Don Pepín, Falman, His Majesty, Flor de Romeo y Julieta, Flor de Skariatine y
María Guerrero, esta última en honor a la famosa actriz española a quien conoció en uno de sus viajes a España”.sic
(57).
-1916/1926: “Participa, además, en el capital de otras marcas como: El Crepúsculo, La Gloria Cubana, Bolivar, de la
firma de J. Rocha y Cia., compuesta por sus amigos José F. Rocha y Rafael García. Llegado un momento, abandona
Cuba y se instala en una mansión de la lujosa Villa Montmorency, en el corazón del aristocrático distrito XVI de París,
a pocos pasos del Bosque de Boulogne, del estadio de tenis Roland Garros y del hipódromo de Auteuil, aún hoy en día
residencia de millonarios y personajes famosos. Allí pasará largas temporadas con su familia, dejando al mando de la
fábrica a su socio principal y vicepresidente de la compañía Ramón Argüelles Busto e incorporando al negocio
tabaquero a su sobrino Hipólito Rodríguez para su formación. Desde entonces, y hasta 1930, la fábrica Romeo y
Julieta fue dirigida en la práctica por D. Ramón Argüelles, llegándose a fabricar en ella la friolera de 18 millones de
cigarros puros anuales” sic (57).
-1926/1930: “En algún momento anterior a 1926, cuando su fábrica Romeo y Julieta estaba en su máximo esplendor,
se disuelve la sociedad Rodríguez Argüelles y Cia., que pasa a denominarse Romeo y Julieta S.A., Sucesores de
Rodríguez, Argüelles y Cia, que en su versión anglosajona sería Romeo y Julieta Cigar Factory Ltd. A partir de 1930,
Ramón Argüelles alterna su tiempo entre Madrid y La Habana, dejando la gestión definitivamente en manos de
Hipólito Rodríguez, que se incorpora a la firma como vicepresidente en representación de su tío” sic (57). Otras
versiones hacen ver que esta disolución y el cambio generacional se sucede tras la crisis del 29; cuando deciden poner el
frente de la empresa al hijo de Donato (llamado Donato Argüelles Álvarez) y a Hipólito (sobrino de Don Pepín). Siempre
supervisado por Ramón, el hermano menor de Donato Argüelles del Busto.
-1954: “Don Pepín falleció el 4 de octubre de 1954, a los ochenta y ocho años de edad, atesorando una gran fortuna,
tras pasar diez años de estancia en la Clínica del Sagrado Corazón (La Habana), soportando resignadamente una
larga y cruel enfermedad. Aunque se conoce poco de su vida en el ámbito privado, a partir de la correspondencia
cruzada entre el escultor Josep Clará y la familia de José Rodríguez, se desprende que tenía una hermana, Altagracia,
y al menos una hija, María Luisa. También se sabe que siendo joven perdió su primera hija y poco después a su
esposa” sic (57) .
-1955: “A su muerte, su sobrino Hipólito Rodríguez, que le atendió amorosamente en su larga enfermedad y era
realmente un hijo para él, heredó la fábrica, convirtiéndose por tanto en el mayor accionista de la firma. Su hija María
Luisa Rodríguez Pellicer heredó solo propiedades y dinero, pero nada de la fabrica ni del patrimonio relacionado con
la industria del tabaco. Una pequeña parte de las acciones restantes de Romeo y Julieta quedan repartidas entre los
descendientes de los Roces y de los Argüelles. Su amigo, el Doctor Emilio Maril, dijo emocionado en su duelo: « ... de
singular inteligencia, era querido de ricos y pobres y gastó su dinero con largueza. No llegó quizás a millonario porque
distribuyó amplia y altruistamente su riqueza »” sic (57) .
-1960: “Finalmente, el 15 de septiembre de 1960, la resolución nº 20260 del Ministerio del Trabajo de la República de
Cuba dispuso la intervención de la fábrica, que se incorpora a la empresa estatal Cubatabaco” sic (57).
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, fotografía de las escuelas de Pepín Rodríguez, construidas por
Juan M. de la Guardia en 1910, bajo el patrocinio de este empresario del tabaco. Fueron inaguradas
dos años más tarde y su director pasó a ser el famosísimo Fermín Canella, rector de la Universidad de
Oviedo y cronista de esta ciudad.
Abajo, imágenes de una página de la revista Asturias, conteniendo la inaguración de las escuelas de
Pepín Rodríguez en Colloto, en febrero de 1911. A nuestra izquierda, foto principal con Don Pepín; en
la otra vemos al empresario y a su lado el alcalde de Gijón (Donato Argüelles del Busto, hermano de
Ramón, copropietario de Puros Romeo y Julieta). A la derecha de Pepín, su tío José Antonio
Fernández-Roces Cimadevilla, hermano de Pedro.

BAJO ESTAS LINEAS: página completa de la revista Asturias, conteniendo la inaguración de las
escuelas de Pepín Rodríguez en Colloto; en febrero de 1911.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes del monumento a Pepín Rodríguez levantado en Colloto,
en 1940 y obra del escultor Joseph Clará, amigo del empresario Al lado y abajo, fotos de las zonas
traseras del monolito, donde se encuentra unos bajorrelieves de bronce con una mujer que abraza a
niños, como símbolo de la enseñanza. Fue inaugurada cuando el empresario tenía ochenta y cinco
años y se encontraba pasado numerosos problemas (tras la Guerra Civil).
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, otra foto del mismo monolito dedicado a Pepín Rodríguez; en
este caso, su parte frontal donde aparece un busto con la efigie del empresario. Fue hecho por Clará y
Ayats, amigo de Don Pepín, con el que compartió grandes momentos en su casa de Sitges y las
mansiones que el empresario tenía en Francia.

abajo, diploma de “las escuelas” de Don Pepín, fechado en 1922; conservado enmarcado en el
restaurante “El Nora”, de Colloto (al que agradecemos nos deje divulgarlo). Si observamos las firmas
de quienes extienden el diploma, veremos que figura como director, Fermín Canella. El famosísimo
rector de la universidad de Oviedo, que dirigió estas escuelas desde su apertura y hasta que la salud se
lo permitió.

VII – Don Pepín (esbozo sobre su vida):


Una vez trazada la cronología biográfica de Pepín Rodríguez, vamos a ver algunos apuntes más que
aportan sobre él, los dos autores antes mencionados y que han tratado extensamente sobre su vida: F.
Bustamente y J.A. Berni. Primeramente recogemos cuanto narra Juan Alberto Berni en su magnífico blog
-cita (57) -, donde nos dice: “Don Pepín, hombre sencillo y afable, poseía un talento natural y un instinto comercial
innato, combinado con una gran capacidad creativa, fue un innovador en publicidad y un avanzado para su época,
quizás algo excéntrico. Sin duda, Don Pepín habría sido en nuestros días un publicista de primera magnitud. Todas las
campañas de publicidad que se utilizaron para promocionar sus marcas fueron de su propia creación. En todas partes
procuraba que el nombre de ROMEO Y JULIETA estuviera de actualidad y bien visible. Pongamos algunos ejemplos”
(…)
“En su primer viaje a Europa, ya en posesión de la marca ROMEO Y JULIETA, quiso adquirir el famoso Palazzo di
Capuletto de Verona, donde protagonizaron sus amores los célebres amantes Romeo y Julieta en la tragedia de
Shakespeare, pues había ideado organizar allí una feria permanente de cigarros y un salón de fumadores para los
admiradores de sus productos. Después de largas conversaciones con las autoridades de Verona y ante la oposición de
la prensa y los intelectuales, al final tuvo que conformarse con montar una pequeña caseta o kiosco, por sí misma una
obra de arte pues fue realizado expresamente para él con las mejores maderas duras cubanas. Allí expuso los
muestrarios de sus vitolas y allí obsequiaba con un habano de su marca Romeo y Julieta a todo visitante del Palazzo di
Capuletto y allí podían adquirir los afamados puros habanos ROMEO Y JULIETA”. sic (57).
(…)
“Era de dominio público su afición a las carreras de caballos, concursando en numerosas competiciones
internacionales con su yegua pura sangre a la que, en su afán propagandístico, bautizó con el nombre de JULIETA.
Otra de sus genialidades fue la de ofrecer, cuando la aviación estaba en pañales, 5.000 pesos de premio al primer
aviador que diera una vuelta al Morro de La Habana” (...) “Hombre de incansable actividad, de clara inteligencia y
gran espíritu de empresa, no sólo destacó en el mundo de los negocios, sino que prestó su concurso entusiasta a
diferentes iniciativas sociales y benéficas, figurando entre los fundadores del Centro Asturiano de La Habana (socio nº
4), del Casino Español de La Habana (socio nº 1), del Country Club (socio nº 4) y del Habana Yacht Club”. sic (57).
(…)
“Como buen asturiano, nunca olvido a su Colloto natal, adonde regresaba siempre que podía. En terrenos donados por
su tío, Antonio Roces, levantó a principios del siglo pasado una escuela y creó una Fundación con 400.000 pesetas de
capital, teniendo la enseñanza pública como único objetivo. Dichas escuelas llevan actualmente su nombre: Escuelas
Pepín Rodríguez. Costeo la primera carretera que unió Roces con la general de Colloto. En 1913 obtuvo la Gran Cruz de
la Orden de Alfonso XII”.
(…)
“Don Pepín fue uno de los "últimos supervivientes" de la edad de oro de la industria tabaquera cubana que supo
mantener su fábrica independiente de los todopoderosos grupos económicos que la amenazaban. Integrándose
decididamente en el núcleo de resistencia que en Cuba era conocido como los independientes cuando muchas marcas
tabaqueras cubanas se rendían ante las presiones y los "dólares" de los grandes trusts o monopolios norteamericanos”
(…) “Sentía por su ROMEO Y JULIETA un gran orgullo, y prueba de ello es que se cuenta un hecho ocurrido en la etapa
de mayor apogeo de su fábrica, cuando Gustavo Bock mantuvo negociaciones con él para comprar su empresa e
incorporar su prestigiosa marca a uno de sus importantes trusts” (…) “en la Antología periodística de Celestino Álvarez
se recoge la siguiente cita: « Hay dos motivos que impiden la operación: El hecho de ser Romeo y Julieta hija mía, y un
padre no puede vender a sus hijos, y mientras yo viva, no quiero que, en el mástil colocado en lo alto de la fachada, en
el cual ondea gallarda y airosa la bandera de la estrella solitaria, pueda ser esta e izada la de ningún otro país, y el
segundo, que no hay dinero en el mundo para comprar mi libertad de industrial tabaquero»”. sic (57).
(…)
“La marca Romeo y Julieta posee un bello y variado conjunto de anillas de personajes. El vitolario de ROMEO Y
JULIETA es muy abundante, y de una sorprendente belleza y creatividad. Quizás sea uno de los mas extensos y
variados, al menos de los de procedencia cubana. Algunos hablan de 20.000 diferentes (en mi modesta opinión,
claramente exagerado). Son muy conocidos los bellos y asequibles conjuntos de anillas de banderas o de retratos de
personajes, pero sobre todo son numerosísimas las vitolas que editó la marca bajo pedido para clubs, empresas,
hoteles, firmas comerciales, conmemoraciones de todo tipo, peticiones personalizadas, etc., anillas que llamamos
especiales en Vitolfília”. sic (57).
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Imágenes de Verona. Arriba, grabado con el mapa de Verona,
publicado entre los años 1572 y 1617, en la magnánima obra de seis tomos “CIUDADES DEL ORBE
TERRÁQUEO” (Civitates orbis terrarum). Esta imagen pertenece al volumen tercero, página 149; donde vemos el
dibujo de una Verona muy anterior a la obra de Shakespeare. Como podemos observar, en su lateral figuran
dos amantes; ya que la ciudad era famosa por el romance de dos veroneses, que durante el siglo XV y
XVI cantaban los juglares y recogían los poetas del lugar. Historia llamada “Los amantes de Verona”,
que primeramente fue publicada por Luigi da Porto (en 1530) e intitulada "Historia novellamente
ritrovata di due nobili amanti"; que ya incluye la mayoría de los elementos del futuro drama de Shakespeare: Los
nombres de los protagonistas, el de los Capuletto y Montesco; junto al argumento y desenlace en el que el inglés se basó
para escribir su obra de teatro (que el titula como Romeo y Julieta).
Al lado, foto antigua del famoso balcón de Romeo y Julieta. Palacio que en 1905 intentó comprar
Pepín Rodríguez, para dar fama universal su marca de puros.

Abajo, tapa en una caja de puros con esta marca, que contiene el logotipo con los amantes. Junto al
dibujo, de la escena del balcón; en los laterales vemos la infinidad de medallas que alcanzó esta firma
de cigarros.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, una de las vitolas de la serie especial dedicada a monarcas,
que fabricaba la Casa Romeo y Julieta. En este caso se trata de los Alfonso XIII, en cuya banda se
rinde homenaje a este rey de España, con la efigie y su nombre, bajo una corona real.

Abajo, postal inglesa de comienzos del siglo XX, en la que se contiene un grabado con la escena del
balcón, en el acto II de la obra de Shakespeare.

Por su parte, Bustamante Alonso en su libro “El sueño del indiano” añade acerca de Don Pepín los
siguientes datos: En (1875/76) de niño, es llevado junto a su tío Antonio hasta La Habana; quien hasta
los veintitrés años le educa en los mejores colegios de Cuba y en las universidades más prestigiosas de
Estados Unidos -p.15 (10)-. Muy pronto (en 1888) los hermanos Fernández-Roces (Antonio y Pedro) serán
los mayores accionistas de la marca tabaquera Cabañas y Carvajal; que compró en 1862, su primo
Anselmo González del Valle Fernández-Roces. Al fallecer Anselmo (en 1976), es cuando los familiares de
Colloto deciden llevar a Pepín hasta América, para formarle como empresario -p.15, p.30 (10)-. Asímismo, tras a
muerte de Anselmo padre; sus herederos (Anselmo y E.Martín) que vivían en Oviedo, dejan todos los
negocios de Cuba en manos de los hermanos Fernández-Roces, quienes doce años más tarde eran ya los
mayores accionistas de la tabaquera -p.31 (10)-. Pepín por entonces, regresó de estudiar en Estados
Unidos (hacia 1887; cuando su tíos eran ya los propietarios de Cabañas y Carvajal); y comenzó a trabajar
para ellos. Empezando desde los escalafones más bajos de la empresa -para aprenderlo todo-; muy
pronto contrajo matrimonio, naciendo por entonces su hija mayor (Aurora; muy enferma, que muere
veinticuatro años más tarde) -p.31 y ss. (10)-.

Durante las sucesivas guerras de independencia, en Cuba; Pepín logra resolver todas las crisis, incluido
El Desastre del 98. Después de ello, funda varias marcas, ya en una República cubana recién nacida,
tutelada por Estados Unidos -p.32 (10)-. Desde el año 1900, al estar muy enferma su hija Aurora se
establece junto a su familia en Arcachon (Sur de Francia) donde el clima y los médicos podían mejorar la salud de
la niña -p.35 (10)-. En Arcachon coincide con la familia hispano cubana Nin Culmell; formada por el famoso
pianista Joaquín Nin Castellanos y su esposa (Rosa Culmell, una cantante también de origen caribeño). Pepín contrata
a Nin como maestro de música para su segunda la hija; llamada Ma. Luisa, a la que apodaban “Maruja”. Poco
tiempo después, en 1912, y cuando Ma.Luisa tiene apenas dieciséis años, se fuga con su profesor de
música; quien abandona a su mujer e hijas. Este hecho provoca que Pepín no quiera volver a verla, por
estar amancebada con el famoso pianista Nin, y “Maruja” vive durante años en París, apartada de la
familia. Aunque finalmente el empresario, perdonará a ambos y admitió al músico como yerno; la aventura entre la
joven alumna y el maduro profesor, no quedará en el olvido. Ya que dará origen a los “Diarios”, que
durante años redactará en decenas de libros, la escritora Anaïs Nin (hija de Joaquín y su primera
mujer). Quien vivió como un gran trauma la separación de sus padres; ya que Ma. Luisa era su gran amiga y tan solo
cinco años mayor, antes de escaparse con Joaquín, padre -p.37 a 39 (10)-.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes de Pepín Rodríguez. Al lado, litografía de marca de
puros Don Pepín.
Abajo, foto de José Rodríguez hacia 1902 (con unos treinta y siete años), cuando comienza a tramitar
la compra de Romeo y Julieta.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, dibujo de Francisco Villar, con la fábrica de puros Romeo y
Julieta en La Habana; realizado en el año 2017 -imagen tomada del blog de Juan Albero Berni (57) -.

Abajo, fotografía de Don Pepín y sus amigos jugando al golf hacia 1920 en Cuba. En el centro, quien
nos parece Ramón Argüelles del Busto (directivo y copropietario de puros Romeo y Julieta). A su
izquierda, Don Pepín. La imagen es propiedad del Museo del Pueblo Asturiano, de Gijón; al que agradecemos nos
permita divulgarla.

Continuando con la biografía de el empresario, hemos dicho que desde 1900 había comenzado los
trámites para hacerse con Romeo y Julieta, firma que logra comprar en 1903 (junto a sus tíos
Fernández-Roces). El resto de socios serán los hermanos Argüelles del Busto y Baldomero Fernández; aunque
debemos recordar que Donato Argüelles del Busto era uno de los propietarios de la firma, porque se había casado con la
hija del fundador; llamado Inocencio Álvarez. Tras la boda con esta heredera, crea con su suegro la Sociedad Álvarez-
Argüelles S.A., que regirá los destinos de Romeo y Julieta; hasta que Pepín y sus tíos, en 1903 compran la parte,
antes de Inocencio Álvarez (adquirida por un intermediario, ya citado: el marqués de Rabel). Cambiando
entonces el nombre de la empresa matriz, que desde entonces se llamará Rodríguez-Argüelles y Cía..
Momento en que comienza la eclosión económica de Don Pepín, que -como hemos dicho- se traslada a
vivir a Francia, por motivos de salud de su segunda hija (Aurora, cuyos médicos eran parisinos). En esos
años de gran expansión industrial, es cuando ya piensa el empresario, crear “las escuelas” de Colloto;
proyectadas en 1909 y que se construyen un año más tarde (sin reparar en gastos y bajo la supervisión
de Fermín Canella, junto a varios familiares de Pepín) -p.57 y 58 (10)-.
Por aquel entonces -como también hemos señalado-, comienza a dirigir la fábrica de Romeo y Julieta,
uno de sus mayores accionistas: Ramón Argüelles del Busto. Era el hermano menor de Donato, quien
hacía 1905 había dejado de regentar directamente la firma de puros, creada y heredada de su suegro.
Derivando la responsabilidad de la tabaquera en su hermano Ramón; y regresando Donato a su tierra
natal (Gijón), con el fin de participar en política junto a su amigo Melquiades Álvarez (cuyo partido
patrocinaban los propietarios de Romeo y Julieta). Llegando pronto a acalde de Gijón y siendo uno de los más
destacados miembros del Partido Reformista de Don Melquiádes. Además, Donato Argüelles crea numerosas empresas
en Asturias, “participando en múltiples iniciativas, como la fundación de la Estación de Salvamento de Náufragos y la
Asociación de Caridad". Siendo "Socio de honor y delegado local del Centro Asturiano de La Habana" (...) lo que lleva a
ser condecorado con "la Gran Cruz de Beneficencia y la de Isabel la Católica" -ver cita (60) - .

Es entonces cuando Don Pepín también entra a participar en política; financiando junto a sus socios de
empresa (Rodríguez-Argüelles y Cia.) la facción de Melquiades Álvarez. Ilustre orador, jurista y
catedrático, que fue presidente del Congreso de Diputados y del que Don Pepín era un gran amigo -
p.62 (10)-. Esta unión al Partido Reformista pudo mantenerse hasta que Melquiades Álvarez fue
asesinado en 1936; fusilado en la Modelo de Madrid por los anarquistas y revolucionarios de extrema izquierda, tras
haberle apresado, sin causa ni ley (tan solo por sus convicciones no marxistas). Pero regresando a años más felices y
anteriores, recordaremos que Donato Argüelles del Busto inaguró en 1911 las escuelas de Pepín Rodríguez
en Colloto; cuando era alcalde de Gijón. Más tarde, en 1929, el primogénito de Donato (llamado Ramón
Argüelles Álvarez) se casará con la hija de Melquiades Álvarez (Dinora); enlace del que nace la familia
Álvarez Argüelles -p.172 (10)-. Para terminar estos párrafos, a añadiremos que una de las hijas de este matrimonio fue
Julia; quien a su vez contrae matrimonio con mi tío carnal, Juan Gómez-Morán; siendo padres de los Gómez-Morán
Argüelles (Juan, Sara, Lucila y Ramón y Luis) -ver mapa familiar en foto final de este artículo-.

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes de Melquiades Álvarez. Al lado, estatua suya en bronce,
situada en la entrada al Congreso de Diputados; donde se le recuerda como uno de sus más destacados
oradores y quizás el mejor presidente que tuvo el hemiciclo. El busto realizado en 1923, es obra de Arturo
Sordo y Álvarez, escultor y arquitecto asturiano que le representó durante su mandato; mientras dirigió el Congreso.
Quince años más tarde, este ilustre catedrático y orador fue salvajemente fusilado en La Modelo de Madrid; pese a
haber liderado un partido moderado y plenamente demócrata. Fue un hombre liberal e incluso de carácter
republicano; por cuanto entre los afiliados a su partido, estuvo durante años Manuel Azaña o Benito Pérez Galdós,
junto Ortega y Gasset. Quienes con horror vivieron en agosto de 1936 su muerte (y la posterior profanación de su
momia).
Abajo, foto de los catedráticos más destacados, en la Universidad de Oviedo; tomada en 1909.
Sentados figuran los profesores y tras ellos (de pie) los alumnos. A nuestra izquierda aparece
Melquiades Álvarez. En el centro, el rector Fermín Canella (quien más tarde pasa a dirigir las escuelas
de Colloto). A nuestra Derecha Rogelio Jove, cuñado de Canella, consuegro de José Cima y muy unido
a Colloto.
Siguiendo con los años en que Don Pepín vivió largas estancias en Francia (de 1900 a 1930); debemos
diferenciar entre aquellos, dos partes. Una primera época en la que se establece en Arcachón y veranea
años en San Juan de Luz; pasando temporadas en el Sur de esas tierras galas. La segunda fase se
produce tras la muerte de su primogénita, Aurora (después de 1912) y al recuperar de nuevo contacto
con su segunda hija; la famosa “Maruja” que se fugó en 1912 con su profesor de música -viviendo escondida en París-.
Así pues durante la segunda etapa, Don Pepín se establece en una gran villa próxima a la capital francesa,
procurando estar cerca de su única hija; desde donde dirige la distribución de tabacos en Europa -
excepto en los años de la Primera Guerra Mundial, durante los que el empresario no pudo residir en la capital gala-. Pero
volviendo a la primera época -entre 1900 y 1912- dijimos que sus residencias francesas estuvieron ligadas
a lugares próximos a España (donde se encontraban las clínicas de su hija Aurora -convaleciente-). Fue por
entonces cuando alternaba repetidas visitas a Asturias y el empresario levantó las escuelas, a las que
Bustamante Alonso dedica un capítulo de su libro “El sueño del indiano”; que en el párrafo siguiente
resumimos -pgs. 66 y ss. (10)-.

Sobre este centro de enseñanza, nos dice el autor que en el pueblo natal de Pepín no había colegio alguno (al
menos cuando él vino al Mundo); abriéndose las primeras aulas para niños en 1890. Aunque realmente,
hasta la institución creada por este empresario en 1911, no puede considerarse que en Colloto existiera
una escuela -propiamente dicha-. Este colegio de Pepín fue proyectado por el afamado arquitecto
ovetese, Juan Miguel de la Guardia; que falleció un año antes de que se terminase. Muriendo en 1910, al
poco de haber acabado el edificio del Gran Laboratorio, que José Cima le encargó -inmueble que aún permanece en pié,
en el Paseo de los Patos, de la capital del Principado-. El terreno sobre el que se elevaron las Escuelas de Pepín,
fue donado por Antonio Fernández-Roces, que jugó un papel decisivo en la construcción y
mantenimiento de aquella entidad (junto a otros familiares). En sus libros, Bustamente Alonso destaca que
este proyecto fue coetáneo a La Institución Libre de Enseñanza (de Giner de los Ríos); un hecho que nos
habla del pensamiento e ideología de Pepín -liberal y visionaria, anteponiéndose a su tiempo-. Asimismo
es importante mencionar que en aquel colegio de Colloto, se prohibían los castigos físicos a menores,
como era habitual en el sistema de enseñanza durante la época. Como anécdota, también menciona
Bustamante que para llegar desde la población, hasta las escuelas -recién inaguradas-, no existía camino. Fue entonces
cuando se pide a Nicanor Fernández-Roces que venda unas tierras, con el fin de facilitar el acceso de los niños hasta su
lugar de estudio; pero el propietario pidió una gran cantidad de dinero. Será José Cima quien intervenga y convenza a su
cuñado Nicanor, para que regale estas zonas de paso; aunque otros piensan que fue el mismo Cima quien compra al
hermano de su mujer las referidas tierras, con el fin de que los menores cruzasen sin problemas, desde el colegio hasta
sus casas -pgs. 99, 104 y ss. (10)-.

Un año más tarde y tras la inaguración de aquellas escuelas; sufrirá Pepín dos enormes golpes
familiares, que le sumirán en la tristeza. Ya hemos hablado de ellos, cuando nos referíamos a su
primera hija (Aurora); con la que viajaba hasta Arcachon (Francia), intentando en varios hospitales
curar su mala salud. Es por entonces cuando la joven de unos veintitrés años, debe permanecer ingresada meses;
aunque el padre no perdía la esperanza de su mejora. Pese a la grave situación, su otra hermana menor
(apodada Maruja); durante el verano de 1912 escapa furtivamente con el profesor de piano, Joaquín
Nin. Pasando a vivir en París un romance, sin la autorización del progenitor y bajo el rechazo de
todos. Principalmente de la mujer e hijos de Nin, muy amigos de la familia del empresario; pues eran de origen cubano y
se conocían desde hacía décadas. Tanto fue así, que al provocar este incidente la separación del matrimonio Nin Culmell;
Pepín Rodríguez ayuda económicamente a la divorciada (que regresa sola y con tres hijos a La Habana). Estas
circunstancias hacen que durante 1912 el empresario no desee dejarse ver, ni realizar vida social; pese a
los innumerables homenajes que le intentan tributar en Asturias, por su proyecto altruista en Las
Escuelas de Colloto. Es así como llega diciembre y le comunican que ha fallecido su hija Aurora, lo que le
sume en una tremenda tristeza. Llegando a decir que con aquella niña, terminaba la única descendencia
que él tenía. Habida cuenta que “Maruja”, siguió huida con Nin en París; sin aparecer en el entierro, ni
en los funerales de la hermana -pgs. 100 y ss. (10)-.
Debido a todo lo antes expuesto es por lo que -a mi juicio- en 1912 Pepín decide enviar a su sobrino
Hipólito Rodríguez, a La Habana; para que se forme como empresario. Realizando con este niño (que
apenas contaba diez años) algo similar a lo que hicieron sus tíos Fernández-Roces con él -cuando le
llevaron a Cuba en 1875, para educarle en los mejores colegios y universidades-. Es así como Hipólito va creciendo
al modo de un hijo más de Don Pepín, asistiendo a la mejor educación y prosperando, hasta hacerse un
gran empresario. Aunque con quienes el sobrino amplía sus conocimientos sobre el mundo del tabaco,
será con los hermanos Argüelles del Busto; junto a los que Hipólito Rodríguez trabaja, hasta el retiro de
esos dos gigantes de la industria de cigarros. Siendo Ramón su asesor y el que tomó la directiva de los Romeo y
Julieta desde 1905, cuando su hermano mayor (Donato) deja Cuba para dedicarse a la política en Gijón. Como hemos
dicho; Donato Argüelles del Busto finalmente es reemplazado por su hijo Donato Argüelles Álvarez, que desde 1930
compartirá la dirección de Romeo y Julieta con Hipólito. Finalmente, también será este sobrino quien se haga
cargo de su tío Don Pepín, durante su larga convalecencia de casi una década (entre 1944 y 1954). En la
etapa final de vida del empresario; cuando pasó varios años enfermo, en los que fue cuidado con
premura por Hiopólito. Sobrino al que dejó como heredero de la empresa; mientras a su única hija
Ma.Luisa (la llamada “Maruja”) tan solo lega bienes y dinero -ajenos a cualquier negocio, al conocer su “poca
cabeza”-.

SOBRE Y BAJO ESTAS LINEAS: Arriba, portada del álbum dedicado a la obra coral de los
compositores: Joaquín Nin Castellanos y a su primogénito, Joaquín Nin Culmell. En las fotos: A la
izquierda, el padre; a nuestra derecha, el hijo.
Abajo, dos imágenes de Joaquín Nin Castellanos, que finalmente se convirtió en yerno de Pepín
Rodríguez, tras protagonizar una rocambolesca huida con la hija del empresario, en verano de 1912
-cuando ella era prácticamente una quinceañera-. El padre de la “raptada” no admitió la relación hasta años
después; cuando pudieron contraer matrimonio. La referida escapada, fue premeditada por el músico; que se llevó a
escondidas “una joven amada”; quizás en un alarde idiota por imitar a Romeo y Julieta (marca de puros que
regentaba el progenitor de su “sabina”). Para mayor tristeza familiar, meses más tarde murió la
primogénita de Don Pepín, sumiendo en la soledad y desesperación a los padres; que siquiera vieron a
la hermana de la fallecida asistiendo en los funerales o al entierro.
Pero regresando a esta única hija de Don Pepín y a su falta de materia gris; queda por contar lo que
sucedió tras aquella escapada tan “romántica”; cuando de adolescente se fugó con Joaquín Nin
Castellanos (su profesor de piano, que casi triplicaba su edad). Por entonces, la familia del empresario quedó
absorta; sin saber cómo pedir perdón a la cantante Rosa Culmell, mujer del músico; a quien procuraron ayuda económica
en su regreso a Cuba (separada y con tres hijos menores). Cuyos reiterados celos parecían tener más que razones; sobre
todo, porque una de las hijas de Nin, llamada Anaïs, estaba muy unida “Maruja”. Amistad que el profesor
de música acrecentaba, al darles lecciones de piano juntas (para acercarse más a su joven amada). Como
dijimos, esta otra niña que por entonces tenía once años, quedó muy marcada tras aquella traición de su
íntima amiga y la huida de su padre (provocando el divorcio). Un sino que perseguirá a Anaïs de por
vida, llevándola a redactar todos sus sentimientos y el turbulento mundo que ebullía en su interior. Así,
aquella adolescente poco después comenzaría a redactar sus famosos “Diarios”, compuestos por
decenas de tomos y cuyas ediciones han sido reiteradamente censuradas (bajo deseo expreso de la
autora).

El inicio de estos “Diarios” (que llegan a ser una inmensurable obra) parece ser que estuvo en una
primera carta que Anaïs escribe a su padre, mientras regresaba en el vapor hacia La Habana (tras la
separación de sus progenitores en 1913). En la misiva inicial, la escritora -a sus once años- expresaba el
deseo de volver a verle muy pronto; aunque la vida le obligó a no tenerle a su lado durante casi dos
décadas. En sus primeros años de juventud, Anaïs Nin trabajó como modelo y bailarina de flamenco en
Estados Unidos y tras casarse con el rico banquero Hugh Guiler se traslada a vivir con él en París. Poco después conoció
al escritor Henry Miller, del que comenzó a ser amante hacia 1931, compartiendo muchos de sus deseos
y sobre todo el modo de vivir la literatura (centrada en el mundo del erotismo). Pero principalmente
compartiendo lecho y mujer con Miller; June, de la que fue amante y admiradora, mientras mantenía
sexo conjunto con ambos -descrito en sus “Diarios”-. Poco más tarde, cuando los Miller regresan a Estados
Unidos (en 1933); Anaïs se reencuentra con su padre y según ella escribe, tuvieron una larga relación
incestuosa, que relató en el siguiente tomo de sus “Diarios”. Hechos que sus hermanos negaron,
argumentando que fue el modo en que la escritora quiso vengarse de su progenitor y de su amiga de la
infancia Ma. Luisa Rodríguez (Maruja, la hija de Don Pepín). Quien hasta entonces vivió un matrimonio
feliz con Joaquín Nin, pero del que finalmente se separa, debido a los escándalos e historias que la
prensa e hija le atribuyeron. No sabemos si aquel libro llamado “Incesto” relata una verdadera relación entre Anaïs y
su padre, o fue una simple “vendetta”; pero la única verdad es que esta escritora buscaba por entonces notoriedad y salir
en prensa, debido a que necesitaba dinero. Motivo por el que regresa a Estados Unidos, volviendo a redactar textos junto
a su amigo Henry Miller; siempre especializados en literatura erótica.
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Varias portadas de las distintas publicaciones de los “Diarios”,
obra de Anaïs Nin Culmell.
JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos portadas más, dedicadas a las distintas publicaciones de “Diarios”
escritos por Anaïs Nin. El total de páginas de esta obra (si no se expurgasen) serían unas quince mil;
donde la autora desarrolla infinidad de argumentos e historias, basados en su autobiografía.
Componiendo un elenco de literatura erótica, que hasta entonces ninguna mujer se había atrevido a
escribir. Tanto es así que en su gran mayoría, los “Diarios” no fueron editados hasta después de los años
setenta.
Regresando de nuevo a Don Pepín y lo que sucedió tras el rapto de su hija; como podemos imaginar, un
padre siempre es un padre. Pero en el caso de este empresario del tabaco, era además una de las
mejores personas de su época. Por cuanto, pronto perdonó a su hija Ma.Luisa (Maruja) y admitió a
Joaquín Nin como yerno. Así es como veremos citado a este pianista entre las autoridades que visitaban
las escuelas de Colloto (en 1917); y en los sucesivos años que el músico viajó a Asturias, junto a la familia
su mujer. Siendo Nin contratado por la Filarmónica de Oviedo y por numerosos teatros de El Principado, donde dio
repetidos conciertos. Muchos de ellos patrocinados por su suegro (Don Pepín), que como José Cima, los Fernández-
Roces y otros collotenses; eran benefactores de estas Sociedades musicales asturianas. Asociaciones dedicadas a la
cultura y que de un modo inimaginable impulsó Anselmo González del Valle (junto a Pedro Masaveu y otros mecenas del
arte).

Continuando con la vida de Don Pepín, cuando se declara la Gran Guerra (de 1914 a 1919), el empresario
no pudo vivir ni veranear en sus casas de Francia; por lo que comprará una nueva mansión en España.
Esta vez adquiere una preciosa villa en Sitges, para residir cerca de territorio galo y tener nuevas de
cómo va la contienda -pgs. 162 y ss. (10)-. En ese precioso pueblo de Cataluña entrará en contacto con
artistas como Santiago Rossignol o Ramón Casas; quienes también disfrutaban allí de sus vacaciones o
tenían estudios-museos en el casco antiguo. Será entonces cuando se familiariza con innumerables intelectuales,
por influencia de su yerno Joaquín Nin; momento en que hace amistad con el escultor que años más tarde realizará su
monumento en Colloto (Joseph Clará que veraneaba en Sitges y al que ya había conocido en París, al estar muy unido a
Augusto Rodín). Durante esta época, Pepín Rodíguez se rodeó de los más grandes intelectuales de Francia
y España; con quienes disfrutará realizando conciertos y fiestas en sus mansiones. Pudiendo regresar a
territorio galo después de 1919, recuperando sus casas y posesiones en París y Arcachon (entre otras).

En referencia a todo ello; Narra Bustamante que ya desde sus primeros veraneos en San Juan de Luz
(en 1900) había entablado amistad con Maurice Ravel; con quien vuelve a coincidir en estos años veinte,
en los que el compositor francés se encontraba componiendo su famoso Bolero. Cuyos compases
afirmaba Joaquín Nin, vio nacer en los meses de verano de 1928, mientras pasaba las vacaciones en
Francia junto a su suegro -pg. 32 (10)-. Un año, en el que se reunieron Pepín y Joaquín Nin con Ignacio
Zuloaga, en la casa que el pintor tenía en Zumaya; para celebrar que el músico recibía la Gran Cruz de
Isabel la Católica -p. 162 (10)-.
SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Tres imágenes de las casas del pintor Ignacio Zuloaga, en
Zumaya; tal como las mantienen actualmente sus descendientes (la familia Suarez-Zuloaga). Se trata de
varios caseríos vascos, situados a las afueras de la población, llamados Santiago-Etchea. Arriba, los
jardines de este conjunto arquitectónico, donde el pintor residía y trabajaba. En imagen, sentadas en
los bancos; Margarita Ruyra de Andrade, mujer de Ignacio Suarez-Zuloaga, junto a mi mujer (Chiho).
En este lugar recibió en 1928 el pintor Zuloaga a Joaquín Nin y a su suegro (Don Pepín); para celebrar
la Gran cruz de Isabel la Católica que entregaban al pianista ese año.

Al lado, interior de a casa principal, con una zona de estar y chimenea donde se encuentra el retrato
que Ignacio Zuloaga hizo a su nieto Ramón, hacia 1944 (cuando el pequeño tenía unos once años).
Este niño del cuadro, es quien curiosamente reflotó la empresa de Colloto, Industrias Cima; tras salir
a bolsa y entrar en crisis, después de 1941. Momento en que fue comprada por la familia del pintor Zuloaga,
uniéndola a la embotelladora San Miguel (fundada por ellos en España). Poco después, será Ramón Suárez Zuloaga,
quien se haga cargo de los negocios familiares, logrando con enorme esfuerzo recuperar Industrias Cima. Una de las
empresas más antiguas de España, que hubiera desaparecido de no haber sido rehabilitada por este nieto de Ignacio
Zuloaga (el niño al que vemos retratado).
Abajo, interior de la casa principal en Santiago-Etchea. Sentado, junto a mi mujer ; el bisnieto del
pintor. Ignacio Suárez-Zuloaga, quien actualmente mantiene la firma de mi bisabuelo, Industrias
Cima (una de las mayores empresas que se asentaron en Colloto; considerada la más antigua de
Asturias).

Para Don Pepín, la vida volvió a ser feliz durante esa etapa a la que todos llamaron “Belle Epoque”;
fechada entre el final de la Primera Guerra Mundial y el Crack del 29. En esos días contrajo matrimonio
Dinora, hija de Melquiades Álvarez (presidente del Congreso de Diputados) con el segundo vástago de
Donato Argüelles del Busto, llamado Ramón Argüelles Álvarez; que nace en La Habana en 1902 y
falleció en 1982. La boda se celebró en septiembre de 1929 y fue un enorme acontecimiento social en Oviedo
-p.172 (10)-. Como dijimos, los hijos de Donato Argüelles del Busto (que ocupó la alcaldía de Gijón entre
1909 y 1911), fueron fruto de su matrimonio en Cuba, con la heredera del fundador de los puros Romeo
y Julieta: Inocencio Álvarez. Con quien crea una nueva Sociedad que fue propietaria de la firma, hasta que
compra Pepín Rodríguez la parte de acciones que fueron del suegro. Pasando a llamarse desde 1903 su
nueva sociedad matriz, Rodríguez-Argüelles y Cia.. Siendo desde entonces, cuando los cigarros tomaron
fama mundial, gracias a las ideas comerciales de Don Pepín y a sus conocimientos sobre el “buen hacer”
con el tabaco. Llegando a ser los cigarros más conocidos del Mundo, en pocos años.

Sobre el modo en que se organizó la distribución de los puros Romeo y Julieta, llevado en gran parte
desde Francia, por Pepín Rodríguez; Juan Alberto Berni nos dice: “Parece ser que un tal Pancho Álvarez, de
origen cubano, fue quien desde su residencia en París gestionó el negocio del tabaco cubano en Europa entre 1920 y
1934. En este punto, conviene recordar que Pepín Rodríguez mantuvo su residencia en París (Villa Montmorency)
entre 1900 y 1930, y por tanto se supone que tendría una estrecha relación con él. Incluso se podría llegar más lejos y
suponer que fuera designado por el mismo Ramón Argüelles como su hombre de confianza, pues se da la casualidad
que su hermano, Donato Argüelles, era yerno de Inocencio Álvarez, uno de los dos socios fundadores de Romeo y
Julieta. Realmente no hay prueba alguna que demuestre la citada relación familiar de Pancho Álvarez con Ramón
Argüelles, pero a veces la historia se construye así, con meras conjeturas, luego que cada uno piense lo que
quiera” (59) .

Regresando a 1929, sabemos que por entonces acaba todo lo bello de los “locos años veinte”; tornando a
negro la economía, cuando América se tambaleó, arrastrando a Europa -gestándose tras ello, movimientos
tan siniestros como el nazismo y el fascismo-. Así fue como aquel Crack del 29 volvería a traer miseria a las calles y el
desconcierto en las empresas. Es cuando se decide que Donato Argüelles Álvarez (primogénito de Donato
Argüelles del Busto) pase a tomar las riendas de la marca Romeo y Julieta; siendo también el momento
en que Don Pepín deposita su confianza en Hipólito Rodríguez. El sobrino que habían llevado hasta
Cuba y Estados Unidos en 1912, cuando solo contaba diez años de edad (en los días que su hija “Maruja” se
fugó con el pianista Nin y cuando murió su primogénita, Aurora). Así fue como desde la Crisis del 29, la marca
Romeo y Julieta pasará a ser dirigida por Ramón Argüelles del Busto (hermano de Donato) y
principalmente por su sobrino Donato Argüelles Álvarez -también nieto del antiguo fundador de la marca
(Inocencio Álvarez)-. Siempre bajo la supervisión de Hipólito Rodríguez, al que Pepín consideraba un hijo
y en cuyas manos pone el resto de sus empresas. Por su parte, el viejo Donato Argüelles del Busto (quien fuera
alcalde de Gijón y consuegro de Don Melquiades) estaba por entonces enfermo y muere en 1933; tras ver a su hijo mayor
como sucesor, en Romeo y Julieta.

No vivió muchos más años su hermano menor (Ramón) quien poco tiempo más tarde se encuentra una
etapa plena de guerras y revoluciones. Llegando pronto la Revolución del 34 a Asturias y solo un dos
años después la Guerra Civil Española. Pese a ello, intenta trabajar junto a Hipólito y a su sobrino,
Donato; a quienes orienta y ayuda cuanto puede. Acerca de Ramón Argüelles del Busto, escribe Juan
Alberto Berni en su magnífico blog: “Trabajador infatigable, de ideas democráticas y espíritu profundamente
liberal, Ramón Argüelles dedicó gran parte de su vida a la sociedad tabaquera Rodríguez, Argüelles y Cia.,
gobernando el negocio con gran eficiencia, manteniéndola en las más altas cotas de prestigio y de ventas, cuando
Pepín Rodríguez delegó en él y en su sobrino Hipólito la gestión del negocio, pues pasaba largas temporadas con su
familia en su mansión de París. En ese periodo que la dirigió, hasta 1930, se llegaron a fabricar en ella la friolera de 18
millones de cigarros puros anuales” (59) .

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Dos imágenes de los hermanos Argüelles del Busto; socios de Pepín
Rodríguez y copropietarios de Romeo y Julieta. La foto de Donato procede del blog de Acebedo y la de Ramón del
de J.A.Berni (a los que agradecemos nos permitan divulgarlas). Al lado, Donato Argüelles del Busto; nacido en
1853, quien al finalizar la Guerra de Secesión Americana (en 1865) emigra a Estados Unidos. Llegando
a Nueva York con apenas trece años, se coloca a trabajar y aprende inglés a la perfección. Tras casi
una década y después de establecer contactos empresariales, viaja a Cuba aprendiendo el oficio del
tabaco. Es allí donde se casa -hacia 1885- con la heredera de los puros Romeo y Julieta, cuyo padre acoge
a Donato como un hijo; otorgándole derechos sobre media empresa. Por entonces, reclama a sus padres que envíen a
su hermano mayor a La Habana, para formarle como empresario. Es así como el pequeño Ramón llega al Caribe y
pronto es enviado a Estados Unidos, para más tarde aprender todo acerca de la industria tabaquera junto a su
hermano mayor. En 1903 se asocian con Pepín Rodríguez, vendiéndole la parte de Romeo y Julieta, que
antes fue propiedad del suegro de Donato. Momento en que este último regresa a España para dedicarse a la
política, dejando la fábrica de puros en manos de su hermano. Murió en 1933, después de ver a su primogénito
(Donato Argüelles Álvarez) como su sucesor en la empresa.
Abajo, Ramón Argüelles del Busto; hermano de Donato, veinte años menor que él. También nacido en
Gijón, en 1873; emigra hasta Cuba cuando Donato ya estaba casado con la hija de Inocencio Álvarez
(copropietario de Romeo y Julieta). Fue enviado a estudiar a Estados Unidos y vuelve años más tarde
a La Habana, para formarse como tabaquero. Pronto llevará la empresa Romeo y Julieta, bajo la
directiva de Donato. Al regresar en 1905 su hermano a Gijón, para ejercer la política junto a
Melquiades Álvarez; Ramón toma las riendas de Romeo y Julieta. Debido a que el otro socio principal
(Don Pepín) pasaba largas temporadas en Francia. Ramón dirigió la firma casi a solas desde 1905 hasta 1930;
mientras su hermano y Pepín Rodríguez residían en Europa (encargándose de la distribución). En 1930 realiza el
relevo generacional, cuando la empresa comienza a ser llevada por su sobrino Donato, junto a Hipólito (sobrino de
Don Pepín). Morirá en 1945; aunque desde 1936 ya no pudo regresar a La Habana.

Lo que irá sucediendo tras aquel Crack del 29 y las sucesivas involuciones sociales motivadas por esta
crisis, lleva a que Don Pepín no desee arriesgar, ni pretenda crecer más (comercialmente hablando). En
lo que se refiere a su vida familiar; vuelve la desgracia a sus descendientes, con nuevos problemas para
Ma.Luisa (Maruja). Cuando -como dijimos- Joaquín Nin se reencuentra en París en 1933 con su hija
Anaïs, por primera vez y después de dos décadas sin verla. Ella, con unos treinta y dos años, casada con
un banquero; había sido protagonista de numerosos escándalos. Entre los que se encontraba narrar
públicamente sus experiencias como amante del matrimonio Miller (de ambos cónyuges a la vez). Así que tras volver a
encontrarse con su padre, Anaïs decide escribir en sus “Diarios” que ha mantenido una relación
duradera con él; redactando el famoso tomo de memorias intitulado “Incesto”. Libro que dará a conocer
tras otro, al que había llamado “June, Henry y yo”; refiriéndose a una historia amor y sexo entre la escritora, Henry
Miller y su segunda mujer (llamada June). Joaquín Nin se ve perseguido por la sombra de estos escándalos; y
en 1936 le pide el divorcio su mujer Ma. Luisa Rodríguez (hija de Don Pepín). Teniendo que regresar
solo a Cuba, para vivir del salario que le proporciona una plaza como profesor de piano en el
Conservatorio de La Habana; donde muere en 1939 -pgs. 210 y ss. (10)-. Por su parte, los socios y mentores
de Pepín Rodríguez van falleciendo o enfermando en estos años; muriendo -como dijimos- Donato
Argüelles del Busto en 1933 y poco después, Antonio Fernández-Roces. “Padre espiritual y comercial”
de Don Pepín (que expira en Colloto en 1935) -p. 207 (10)-.

Durante la Guerra Civil Española Pepín Rodríguez sufre trágicamente las consecuencias de la
contienda; debido a que sus amigos y colaboradores de partido, fueron perseguidos o asesinados. En
especial Melquiades Álvarez, el gran orador y catedrático, que llegó a Presidente del Congreso;
encarcelado y fusilado al poco de comenzar la guerra. De un lado y de otro encuentran enemigos,
porque que el Partido Reformista de Melquiades Álvarez, había sido de tendencia republicana, aunque
moderado y no marxista -militando en él personalidades como Benito Pérez Galdós o José Ortega y Gasset-. Todo lo
que le vale la persecución de las facciones republicanas anarquistas y de izquierda radical, que en agosto de 1936 fusilan a
Melquiades Álvarez; llegando a profanar su momia, poco después. Los más cercanos a Don Pepín, sufrieron durante la
Guerra Civil lo indecible. Pues el Partido de Don Melquiades fue financiado principalmente por los hermanos Argüelles
del Busto, cuyo primogénito (Donato Argüelles Álvarez) dirigía desde 1929 la fábrica de Romeo y Julieta. Era hermano
Ramón que -como sabemos- estaba casado con una hija de Melquiades Álvarez. Todo lo que supuso males y
tragedias para quienes tuvieron que ver a sus familiares perseguidos o asesinados; sin más motivo que
el de constituir en España una élite (perfectamente educada y justamente establecida).

En 1939 Don Pepín es operado de una grave dolencia y pese a que se prepara su monumento en Colloto,
ya piensa que no podrá regresar a su tierra natal (tenía por entonces setenta y cuatro años) -pg. 217 y
ss. (10)-. Poco más tarde, comienza la Segunda Guerra Mundial, donde uno de sus más importantes
líderes se hace famoso al llevar siempre en su boca un puro fabricado por este gran empresario. Nos
referimos a Winston Churchill, que en 1946 mientras visitaba Cuba, se entera de que Don Pepín se
encontraba ingresado en un hospital de La Habana. Es entonces cuando el mandatario inglés se dirige al
sanatorio, donde estaba el empresario convaleciente, para saludar a quien le hacía los cigarros mejores.
Intentando así animar su amigo y agradecerle el magnífico tabaco que le fabricaba (con su efigie y nombre
en la vitola) -pg. 219 y ss. (10)-. Pese a todo, ya la vida era muy triste para Don Pepín; no solo por la
enfermedad, sino porque su generación se acaba. Incluso en 1945 murió el joven director y
copropietario de Romeo y Julieta: Donato Argüelles Álvarez (hijo de Donato y sobrino de Ramón). Diez
meses más tarde, fallecerá el otro gran colaborador suyo: Ramón Argüelles del Busto (tío del anterior).
Finalmente, el que fuera genio y figura de los puros Romeo y Julieta, expira en 1954; tras una larga
convalecencia de casi diez años, durante la que fue primorosamente cuidado por su sobrino Hipólito
Rodríguez. Al que Pepín deja sus empresas, legando a su única hija dinero y posesiones (con el fin de
que no participase en la industria ni en el accionariado).

SOBRE, JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Winston Churchill y su visita a Cuba en 1946. Las imágenes del
mandatario inglés, proceden del artículo de Ciro Bianchi Ross; intitulado “Churchill en La
Habana” (61) . Arriba y al lado, fotos de la revista Diners; en las que vemos a Churchill y su esposa en
el Hotel Nacional de La Habana, donde fueron tratados como presidentes de Gobierno. Narra Ciro
Bianchi que tras su llegada, el mandatario hacía lo que le venía en gana; fumaba cuanto podía, bebiendo y comiendo
hasta hartarse. En un momento dado, recibe la noticia de que puede visitar las fábricas de sus puros preferidos y allí
va (acompañado de los mejores tabaqueros de la Isla). Sabemos que en el tour y visitando los cigarros,
recibió la noticia de que estaba enfermo Don Pepín -al que conoció en Londres-. Ordenando al chófer
que pusiera rumbo al hospital donde se hallaba el propietario de los Romeo y Julieta, para saludarle y
darle ánimos.

Abajo, un montaje realizado por mí, con los distintos puros habanos Churchill (agradecemos a las
industrias tabaqueras de Cuba, nos permitan divulgar imágenes de sus numerosos anuncios).

Para terminar este epígrafe, realizaremos una pequeña biografía de estos dos colaboradores que
siempre permanecieron junto a Pepín Rodríguez (Donato y Ramón Argüelles del Busto). Siguiendo
preferentemente, cuanto escriben sobre sus vidas, la Academia de la Historia y Juan Alberto Berni (60) .
Donde leemos que los hermanos Argüelles nacieron con una diferencia de veinte años, en 1853 Donato y en
1973 Ramón. Siendo hijos un guarda costas (jefe de fronteras) de Gijón; por lo que desde niños pudieron
embarcarse rumbo a Estados Unidos. Allí emigró el mayor de ellos, con tan solo trece años y al terminar
la Guerra de Secesión (1865); momento en que reclamaron jóvenes para repoblar esa nación que había quedado
devastada. En Nueva York estudiará perfectamente el idioma y trabaja desde corta edad, tomando
contactos pronto con empresarios de Hispano América. Tras su experiencia en Norteamérica, Donato
parte hacia Cuba, donde se hace con una pequeña marca de tabacos y se introduce en el mundo de los
cigarros. Es entonces -entorno a 1885- cuando contrae matrimonio con la hija de Inocencio Álvarez,
fundador y copropietario de los puros Romeo y Julieta; formando con él una nueva Sociedad llamada
Álvarez-Argüelles, que pasará a dominar esta firma de cigarros.

Por aquellos años, pide que sus padres envíen hasta La Habana a su hermano menor (Ramón); que
todavía se encontraba estudiando bachiller. A llegar el joven, es mandado a Estados Unidos; con el fin
de que aprendiera perfectamente inglés y se formase en instituciones americanas. Regresará Ramón de
Norte América, cuando su hermano ya era el socio mayoritario de Romeo y Julieta; trabajando juntos
desde entonces. En 1900 vende el suegro de Donato (Inocencio Álvarez) su parte de la fábrica, al
marqués de Rabel; entonces los Argüelles deciden buscar un mejor socio. Muy pronto entran en
contacto con Pepín Rodríguez; quien ayudado por sus tíos Fernández-Roces, comprará las acciones de
Romeo y Julieta adquiridas por Rabel. La transacción se firma en 1903; disolviéndose la Sociedad anterior
que la regía (llamada Álvarez-Argüelles); creando por entonces otra empresa, matriz bajo el nombre Rodríguez-Argüelles
y Cia.. Esta nueva compañía será la que dirige Romeo y Julieta hasta 1930; cuando se produce el relevo generacional.
Pasando la presidencia después del Crack del 29 a manos de Donato Argüelles Álvarez (hijo de Donato Argüelles del
Busto), junto a Hipólito Rodríguez (sobrino de Don Pepín); siempre bajo la supervisión del tío Ramón. Regentándose
desde 1930 por una nueva sociedad denominada: Sucesores de Rodríguez y Argüelles; creada al retirarse Donato padre y
entrar su primogénito, junto al sobrino de Don Pepín.

Tras fallecer Donato Argüelles del Busto -en Madrid, 1933- y al desatarse la Guerra Civil del 36; su
hermano Ramón que veraneaba en Gijón, no puede volver a Cuba. Es así, como -inesperadamente- diversas
vicisitudes impedirán a Ramón Argüelles del Busto regresar de nuevo a La Habana; muriendo en 1946 (sin salir de
España). Quedando la empresa ya en manos de Hipólito (ahijado de Pepín) y en los herederos de su
sobrino; porque Donato Argüelles Álvarez, también fallece en 1945. De ese modo, desde 1946 serán las
hijas de este último -Ángeles y Mercedes Argüelles; nietas de Argüelles del Busto- quienes se hacen
cargo de su parte en Romeo y Julieta; hasta la incautación llevada a cabo por Fidel Castro en 1960.
Acerca de ello terminará escribiendo J.A. Berni: “El 4 de octubre de 1954, fallece Don Pepín y su sobrino
Hipolito se convierte en el accionista mayoritario de la firma, ya que la hija de Pepín solo hereda patrimonios no
tabaqueros. Un pequeño resto de acciones quedan repartidas entre los Argüelles y los Roces (familiares del tío de Don
Pepín)” (60) .

Para concluir la historia de esta saga tabaquera, ligada a Colloto; añadiremos que Julia Argüelles
Álvarez (nieta de Donato Argüelles del Busto), se casó con Juan Goméz-Morán Cima (hermano menor
de mi progenitor). Los padres de Julia Argüelles Álvarez, eran Ramón Argüelles y Dinora Álvarez;
segundo hijo de Donato Argüelles del Busto (que fue alcalde de Gijón) y la tercera de Melquiades
Álvarez (presidente del Partido Reformista). Del matrimonio de Julia Argüelles y mi tío Juan Gómez-
Morán nacieron cinco hijos: Juan, Ramón, Lucila, Luis y Sara (Gómez-Morán Argüelles). Tataranietos
del fundador de puros Romeo y Julieta; bisnietos del famoso empresario, Argüelles del Busto y de
Melquiades Álvarez -por parte de madre-. Por el lado de su padre, son bisnietos del empresario
collotense José Cima; casado con Josefa Fernández-Roces (tía segunda de Pepín Rodríguez y prima
hermana de Antonio Fernández-Roces).

JUNTO Y BAJO ESTAS LINEAS: Al lado, fotografía mía de hace muchos años; fumando un Romeo y
Julieta (como antaño se solía hacer en las bodas). Parece que me estoy tragando el puro; pero es un defecto de
cámara, no del fumador.
Abajo, de nuevo un gráfico familiar; en este caso reducido a quienes fueron los tabaqueros ligados a
Colloto. En la cumbre vemos a Tomás Fernández-Roces y Ana. Ma García; cuya hija Bárbara se casa antes de 1820
con Juan Antonio González del Valle. El hijo de ambos será Anselmo González del Valle Fernández-Roces, que a su vez
contrae matrimonio con la heredera de la tabaquera Cabañas y Carvajal (María Jesús González-Carvajal),
convirtiéndose en uno de los grandes hacendados del Caribe. Este Anselmo, manda a sus hijos a estudiar y vivir a
España; mientras reclama que vengan a Cuba, dos primos suyos; que llegan desde Colloto (antes de 1855), para llevar
sus empresas de tabaco. Aquellos dos eran Antonio y Pedro Fernández-Roces; que dirigirán desde 1870 sus empresas y
que a la muerte de Anselmo (en 1875) se hacen con la parte mayoritaria de Tabacos Cabañas y Carvajal. Es entonces
cuando Antonio y Pedro Fernández-Roces, traerán a Cuba a su sobrino Pepín. Quien emigra desde Colloto, con apenas
nueve años, para prepararse como sucesor de sus tíos. Pepín se forma en las mejores universidades de Estados unidos
y regresa a la isla para trabajar en el tabaco, conociendo todos los procesos (laborando en la recogida, secado,
empaquetado, distribución y etc). Quince años después (en 1903), convence a sus tíos para comprar gran parte de
Romeo y Julieta; firma que hizo suya y por la que luchó para que alcanzase las cuotas más altas. En esta labor fue
socio de Donato Argüelles del Busto (yerno del fundador de Romeo y Julieta) y de Ramón Argüelles (hermano del
anterior). Pepín, junto a los hermanos Argüelles del Busto, participaron en política, apoyando al Partido Reformista,
de Melquiades Álvarez (consuegro de Donato). Al final de las Citas a pie de página, podemos ver un gráfico similar,
pero más ampliado (donde se contienen todas las ramas tabaqueras y familias que heredan esas empresas).
CITAS a píe de página:
LAS CITAS SE ENCUENTRAN EN ESTE
ENLACE: https://recuerdosyanoranzas.blogspot.com/2020/10/citas-pie-de-pagina-de-las-tres-
partes.html
SE RECOMIENDA MANTENER LA PÁGINA DE CITAS ABIERTA, MIENTRAS SE LEEN LOS CAPÍTULOS
(PARA CONSULTAR A LA VEZ EL TEXTO).
ESTA, QUE HEMOS LEÍDO ERA LA CUARTA PARTE.
DEBIDO A LA EXTENSIÓN DEL ESTUDIO, SE HA DIVIDIDO EN CUATRO PARTES.
PARA LLEGAR A LA PRIMERA, PULSAR: https://recuerdosyanoranzas.blogspot.com/2020/10/jose-
cima-y-su-epoca-la-generacion-de.html
PARA LEER LA SEGUNDA PARTE, PULSAR: https://recuerdosyanoranzas.blogspot.com/2020/10/jose-
cima-y-su-epoca-la-generacion-de_31.html
PARA VER LA TERCERA PARTE, PULSAR:
https://recuerdosyanoranzas.blogspot.com/2020/10/jose-cima-y-su-epoca-la- generacion-de_3.html

Publicado por Angel Gómez-Morán Santafé


sábado, 31 de octubre de 2020

CITAS A PIÉ DE PÁGINA DE TODOS LOS CAPÍTULOS DE:


JOSÉ CIMA Y SU ÉPOCA: “LA GENERACIÓN DE
QUIENES LO LOGRARON”
Citas a pie de página de las cuatro partes de:

JOSÉ CIMA Y SU ÉPOCA: “LA GENERACIÓN DE QUIENES LO LOGRARON”

DEBIDO A LA EXTENSIÓN DEL ESTUDIO, SE HA DIVIDIDO EN CUATRO PARTES, INCLUYENDO UNA CUARTA
ENTRADA PARA LAS CITAS A PIÉ DE PÁGINA
PARA LLEGAR A LA PRIMERA PARTE, PULSAR: https://recuerdosyanoranzas.blogspot.com/2020/10/jose-cima-y-su-epoca-
la-generacion-de.html
PARA VER LA SEGUNDA, PULSAR: https://recuerdosyanoranzas.blogspot.com/2020/10/jose-cima-y-su-epoca-la-generacion-
de_31.html
PARA LEER LA TERCERA PARTE, PULSAR: https://recuerdosyanoranzas.blogspot.com/2020/10/jose-cima-y-su-epoca-la-
generacion-de_3.html
PARA VER LA CUARTA PARTE, PULSAR:
https://recuerdosyanoranzas.blogspot.com/2020/11/jose-cima-y-su-epoca-colloto-y-sus.html

LAS CITAS, SE ENCUENTRAN A CONTINUACIÓN:


CITAS:
-----------------------------------------------------
.
(1): ASTURIAS MUNDIAL // José Cima García y la Real Sidra
Asturiana // 27/12/2016 http://www.asturiasmundial.com/http://www.asturiasmundial.com/
.
(2): La Fábrica de Sidra Cima. Texto tomado de la página web de ANTONIO CASTEJÓN quien recoge el texto en PDF cuya
fuente es La Fábrica de Sidra Cima. Texto tomado de la página
web http://dpz.es/turismo/multimedia/no_editados_patronato/varios/cazarabet/Alarifes-19.pdf
La sede que José Cima construyó en Colloto en los años veinte se rehabilitará. Fuente: La Nueva España VER JOSÉ CIMA EN Antonio
Castejón //
maruri2004@euskalnet.net // monedacuenta@euskalnet.net www.euskalnet.net/laviana http://dpz.es/turismo/multimedia/no_editad
os_patronato/varios/cazarabet/Alarifes-19.pdf

(3): Fábrica de Sidra Cima // De Enciclopedia de Oviedo, la enciclopedia libre. http://el.tesorodeoviedo.es/index.php?


title=Imagen:Pos3401.jpghttp://el.tesorodeoviedo.es/index.php?title=Imagen:Pos3401.jpg

http://el.tesorodeoviedo.es/index.php?title=Imagen:Pos3401.jpg http://el.tesorodeoviedo.es/index.php?
title=Imagen:Pos3401.jpgAnuncio de la Sidra y la Fábrica Cima
(4): EL INDIANO JOSÉ CIMA GARCÍA 13.11.2012 12:59 Por José Miguel Ruiz Andrade ESCRITURA:18 de Diciembre
2009 Etiquetas: "SOCIEDAD" Tweet http://hit-counter.info/http://hit-counter.info/hit counter Volver
.
(5): Asimismo tomamos datos de otras publicaciones como:
MUNDO GRÁFICO (año II, número 45), revista editada el 4 de septiembre de 1912, en cuya página 10 dedica toda esta hoja
a un artículo intitulado JOSÉ CIMA, LA CREACIÓN DE UNA INDUSTRIA.
.
(6): ASTURIAS INDUSTRIAL, ESTUDIO DESCRIPTIVO DE LA INDUSTRIA EN ASTURIAS; de Rafael Fuertes
Arias. Edición en cuatro tomos (Gijón 1902) dedicando su página 398 del volumen 4º a José Cima y su industria.
.
(7): COLLOTO APUNTES HISTÓRICOS Fancisco Bustamante Alonso Oviedo, 2017
.
(8): Dice Francisco Bustamante sobre José Cima, en uno de sus muchos artículos:
“En 1875 tenia amplias huertas, en terrenos que había comprado al poco de llegar de Cuba, (hacía 1870). En estas se daban unas
cebollas de cierta fama que presento a finales de 1875 a una Exposición en Oviedo. Después de terminar el concurso, leyendo la
memoria de dicho certamen lo vio claro, la sidra, aquello que tanto añoro en Cuba, sería su pasaporte al éxito. En el otoño de 1878
realiza el primer envió, con éxito de la primera sidra realizada para exportar... Lo demás es de sobra conocido” (SIC, de “las cebollas
del Sr. Cima”.
.
(9): José Cima García fue alcalde de Oviedo en 1930 (habiendo destacado por ser un hombre polémico, cascarrabias y que en tan solo
un mes logró comprar y derribar las casas frente a la catedral, para hacer una gran plaza en ese lugar.
Desde 1929 a 1930 fue alcalde de Oviedo, Manuel Caicoya y Vigil-Escalera (fallecido el 18 de octubre de 1929). Los hermanos Caicoya
tenían una enorme finca en Colloto, llamada La Agumosa; colindante con los terrenos de los Cima y los Fernandez Roces y que había
comprado su padre (Jose Antonio). Gozaban de una gran amistad con José Cima, tal como me comentó Bustamante y como regoge en su
libro -ver (7)-. Al morir Manuel Caicoya, el 18 de octubre de 1929, sin saber a quién elegir; decide el cabildo entregar su bastón al mayor
y más rico de todos sus concejales. Así es como llega a la alcaldía José Cima; que perdura aproximadamente un mes en el cargo, desde el
26 de febrero de 1930. Posteriormente entrará Víctor Cobián, que mantiene el cargo desde el 25 de marzo de 1930, hasta 1931 (sustituido
al proclamarse La República, con las elecciones municipales de abril del 31).
.
(10): EL SUEÑO DEL INDIANO (biografía de Pepín Rodríguez)
Francisco Bustamante Alonso, Oviedo 2020
.
(11): FERMIN CANELLA y SECALES: Libro de OVIEDO // Oviedo 1887 (pag 388).
.
(12): Antonio Castejón. maruri2004@euskalnet.net monedacuenta@euskalnet.net www.euskalnet.net/laviana
Ver "José Cima" o bien "FAMILIA CIMA"
.
(13): RECOGEMOS ENTERAMENTE EL ESTUDIO:
Estudio realizado por don Arturo José de Cima Azcona <arturodecima@yahoo.com>
I.- Juan de Cima, nacido en Oviedo (Asturias, España) ¿en marzo del año 1817?, pasó a América, falleciendo en Mazatlan Sinaloa,
México.
Comerciante y especialista en minas. En 1856 compró a Rafael Ezquerro dos solares unidos, situados en el “barrio de las lagunas” con
dos casitas de teja, que media uno de ellos veinte varas de frente y sesenta y cuatro de fondo, y el otro, treinta y dos y media varas de
frente sur; treinta y una varas de frente al norte; sesenta y ocho y media varas de frente al este y poniente, en la suma de $800. Estos
terrenos fueron posteriormente adquiridos por Carlos Fuhrken, quien a su vez los vendió al Ayuntamiento en 1861 para ampliar su
edificio en la parte norte. Tuvo inversiones mineras en el Distrito de Rosario. En 1862 era propietario de una tienda de lencería, a la que
se le fijo una contribución mensual para alumbrado de $2.
Juan casó con Virginia León Gómez. Padres de:
1.- John Pastor de Cima León (San Francisco USA, n. 1863). Casó con Dorothy Jefferies H. Padres de:
1.1.- Teresa Virginia de Cima Jefferies (Mazatlán, n. 15-X-1897).
1.2.- Sara Alejandra de Cima Jefferies (Mazatlán, n. 1-III-1899).
1.3.- Juan Arthur de Cima Jefferies (Oklama Ca.: n. 5-XII-1902; + 22-IV-1991).
2.- Francisco de Cima León (San Francisco USA: n. VII-1856; + 4-VIII-1897). Célibe.
3.- Arthur de Cima León, que sigue la línea en II.
4.- Gertrudis de Cima León (San Francisco USA, n. 1858; + en Mazatlán el 23-XII-1939). Casa con el Dr. Humberto Sánchez Muños.
Padres de:
4.1.- Dr.Leopoldo Sanchez de Cima (n. 15-XI-1907; + 16-XII-1976).
4.2.- Humberto Sanchez de Cima.
4.3.- Luis Sanchez de Cima.
4.4.- Virginia (Fini) Sanchez de Cima.
4.5.- Jaime Sanchez de Cima.
4.6.- Alejandro Sanchez de Cima.
Juan de Cima adoptó como hijo a:
5.- Jose de Cima y Valdez (Mazatlán, n. 29-XII-1980). Era hijo del Sr. Abraham Valdez, y fue adoptado el día 13-II-1892.
II.- Arthur de Cima León, nacido en San Francisco (California, USA) el 3-I-1869 y fallecido en Mazatlán (Sinaloa, México) el 12 dic 1930.
(Ver Notas 1 y 2, al final). En 1984 era agente de las máquinas motoras de gasolina Goleen Gate. Fue después propietario de la empresa
de teléfonos y de una de las dos que surtían de luz eléctrica a la ciudad. En Julio 2 de 1902 compro a Jesús G. Escovar su participación
en la Empresa de Gas, Luz Eléctrica, Carros Urbanos y Hielo, propiedad de la sociedad Escovar Hermanos, consistente en el 50% de
representación, en la suma de $ 6,000. Fue accionista de la Empresa de Alumbrado Eléctrico y Teléfonos de Mazatlán, S.A., que se
disolvió el 14 de Agosto de ese mismo año. En Julio 14 de 1899 entregaron los socios de Escovar Hermanos en anticresis todos los bienes
de la sociedad a Arthur de Cima, en garantía de un préstamo de $24,000. Las oficinas de la empresa estuvieron ubicadas en un edificio
que esta ubicado en la esquina suroriente de las calles Benito Juárez y Ángel Flores, donde hoy se encuentra el Palacio Federal. Desde
Julio 23 de 1905 fue socio de la Compañía Tabaquera del Pacifico, S.A. La empresa eléctrica de De Cima continúo funcionando
exitosamente hasta el año de 1927. Es en ese año que este empresario decidió vender todas las instalaciones y equipos a la Compañía
Abastecedora de Luz, Fuerza y Agua (Alfa) representada oficialmente por Isaac Flacker y Alexander Stephen Hammond, para dedicarse
a otras actividades empresariales. Fue desde Febrero 11 de 1894 cónsul de Estados Unidos, y de Colombia desde Noviembre de 1899. En
1914 era cónsul de Chile.
Arthur contrajo matrimonio el día 30-VI-1894, en la Santa Iglesia de Mazatlán, con Rosa E. Urrea de la Torre, nacida en Mazatlán en
julio de 1876 y fallecida en New York Nj el 31-XII-1928. Padres de:
1.- Roberto Arturo de Cima Urrea (Mazatlán, n. 12-IV-1895). Casa con María Argote, de la misma naturaleza. Padres de:
1.1.- Roberto Arturo de Cima Argote (Mazatlán, n. 20-VI-1930).
1.2.- Francisco Arturo de Cima Argote (Mazatlán, n. 29-X-1932).
2.- Margarita Bertha de Cima Urrea (Mazatlán, n. 17-III-1898). Casa el 3-XI-1920, en New York NJ, con Juan Quintana Avalos (Puebla
PL: n. 18-IV-1881; + 18-II-1983).
JUAN QUINTANA: El 18 de Abril de 1881 nació en la cuidad de Puebla a. Quintana Avalos, Existencia dedicada por tres cuartos de
siglos a la medicina hechos excepcionales que se conjugan en la figura venerable del mencionado médico. La satisfacción corresponde a
toda nuestra patria, por ser el decano de los médicos de la República; el estado de Puebla, por su nacimiento; y a la familia Quintana por
contarlo entre sus miembros mas queridos y distinguidos.
El medico Quintana, de gran tradición en su natal Puebla, tiene la suerte de vivir en la casa del siglo XVI que construyera alguien
perteneciente a su familia y que en este siglo él recuperó. Nacido dos días después de que la ciudad cumpliera el 350 aniversario de su
fundación.
Sus estudios primarios los realizó en el colegio del padre Bustillos; los preparatorios, en el Colegio Católico, y los profesionales en el
colegio del Estado, hoy Universidad. De sus experiencias de iniciación de carrera, recuerda a los que desertaron el primer día de clases,
cuando se enfrentaron al anfiteatro; otros, los que llegaron al final, alcanzaron fama como Agustín Cruz y Celis, quien después fundo el
sanatorio de su nombre.
Antes de su recepción profesional prestó servicios como practicante en la mina de plata de Taviche, en Oaxaca, lugar poco conocido; el
ingeniero Alberto Bustamante informa que la mina existente en 1905 ya no se explota y que ahora hay un pueblo denominado San
Jerónimo Taviche, ubicado a doce kilómetros de Ocotlán. Todo ha cambiado en setenta y cinco años, durante sus estudios, práctico en el
hospital de san Pedro, el más antiguo. Al recibirse, fue medico interno, especializándose de inmediato en lo que será su actividad de
siempre: le ginecología. Por vez aparece como médico en el calendario de Puebla de 1908 de José Mendizábal.
En los primeros meses de 1910 se trasladó a París y poco supo de los inicios de la revolución, por no llegar noticias a Francia.
En París se desenvolvió bien. Había estudiado en textos franceses; los únicos que había antes de la hegemonía norteamericana. Tomó
cursos de postgrado en materia ginecológica. Practicó en los hospitales de Saint Louis y Hotel-Dieu. Conoció nuevas técnicas; entre ellas
el uso del Forceps Pinard. Viajó por Suiza, España e Italia y, después de dos años regresó a Puebla con gran experiencia en su
especialidad, por lo adelantos que en relación con México encontró en París. En Europa conoció el Radium y fue el introductor de este
tratamiento en Puebla.
Instaló su consultorio en la calle de miradores, volvió al Hospital de San Pedro, como encargado de la sala de obstetricia. Cuando se
inauguró el Hospital General tuvo a su cargo una sala que después llevo su nombre. Fue Director General de este nosocomio por muchos
años, además de atender con éxito su consultorio.
Su inquietud por saber mas lo llevo en 1918 a Nueva York; aprendió entonces la operación cesárea baja; abandonando la alta que
practico en París. Cabe mencionar que este médico realizó la primera operación cesárea en Puebla, en una señora jorobada que vivía en
la casa del Alfeñique, casa que próximamente será inaugurada como museo.
El doctor Quintana prestó sus servicios en la casa de Maternidad; de la cual su padre fue patrono; así como en la beneficencia Española
y, fue fundador de la Cruz Roja de Puebla. Otro consultorio que instaló fue el que instaló en la totalidad del primer piso de una de las
casas mas hermosas de aquella ciudad; construida en estilo renacimiento a mediados del siglo XIX por el arquitecto Lorenzo de la
Hidalga, en la hoy calle de reforma; edificio de alta calidad que fue demolido años después para construir un estacionamiento.
Juan y Margarita fueron padres de:
2.1.- Rosa Josefina Quintana de Cima (Puebla PL, n. 11-XI-1921).
2.2.- Juan Quintana de Cima (Puebla PL, n. 18-III-1923).
3.- Martha Aurora de Cima Urrea (Mazatlán, n. 19-VII-1899; + 20-VI-1964). Casa con Ángel Diego Ceballos, nacido en Santander,
España, y fallecido en México D. F. Padres de:
3.1.- Angel Diego de Cima, nacido en México D. F.
3.2.- Carmela Diego de Cima, nacida en México D. F.
3.3.- Salvador Diego de Cima, nacido en México D. F.
4.- Carmen Mercedes de Cima Urrea (Mazatlán, n. 11-I-1901; + en Puebla). Casa con Antonio Rivero. Sin descendencia.
5.- Arthur David de Cima Urrea, que sigue la línea.
6.- David Arturo de Cima Urrea (Mazatlán, n. 12-XI-1905; + en Quila el 15-IV-1942). Casa con Dolores Cota, y en segundas nupcias con
Carmela Millán. De ambos enlaces nacieron:
6.1.- David Walter de Cima Cota (Mazatlán, n. 17-XI-1932).
6.2.- Rosa de Cima Cota (Mazatlán).
6.3.- David de Cima Millán (Mazatlán).
6.4.- Alberto de Cima Millán (Mazatlán, n. 30-X-1939; + 28-V-1969)
7.- Ernesto Jesús de Cima Urrea (Mazatlán, n. 30-IX-1908). Casa con Carmen Sánchez Rojo, natural de Culiacán Sin. Padres de:
7.1.- Ernesto de Cima Sanchez (n. en Culiacán; + en Tucson az).
7.2.- Carmen de Cima Sanchez (Culiacán, n. 8-V-1940).
7.3.- Cecilia de Cima Sanchez (Culiacán, n. 17-II-1945).
7.4.- Juan de Cima Sanchez (Guaymas Son., n. 28-VIII-¿1963?).
8.- Hernando de Cima Urrea (Mazatlán, n. 27-XI-1910; + 12-IV-1980). Industrial pesquero. Alberto Avilés consigna el hecho de que en
1947 Hernando de Cima fundó en La Reforma lo que es ahora la planta de congelado y enlatado que años más tarde, en 1957, paso a
formar parte de la Sociedad Mexicana de Crédito Industrial (SOMEX) encabezada en aquellos días por un grupo de españoles, entre los
que figuraba como cabeza visible Antonio Sacristán. SOMEX, como empresa Paraestatal, absorbió la Refrigeradora Comercial de
Culiacán, que incluía plantas en Culiacán y La Reforma, quedando integrada la Nueva Pesquera de Topolobampo, con oficinas generales
en Topolobampo y radio de acción en el centro y norte de Sinaloa hasta Yavaros, Sonora.
Hernando casó en Guaymas con Maria Luisa Cubillas Morales, natural de Culiacán. Padres de:
8.1.- Maria Luisa de Cima Cubillas (Mazatlán, n. 15-II-1947).
8.2.- Beatriz Aline de Cima Cubillas (Mazatlán, n. 14-VII-1948).
8.3.- Margarita de Cima Cubillas (Mazatlán, n. 1-XI-1955).
III.- Arthur David de Cima Urrea, nacido en dicho Mazatlán el 23 de Agosto1902 y fallecido en igual ciudad el 23 de Septiembre de 1966.
Industrial. Se inició en las actividades profesionales como armador, dueño de un barco de carga de cabotaje. Luego trabajo asociado con
su hermano Hernando en la pesca de camarón en Guaymas, Sonora, y cuando se descubrió la existencia del crustáceo en las costas
frente a Mazatlán adquirió unos barcos y fue de los primeros industriales que se iniciaron en tal actividad en la ciudad. Fue socio de
Isaac Coppel en la Congeladora del Pacifico, S.A. y luego de los hermanos Cevallos en la Refrigeradora Mexicana, S.A. Llegó a ser uno de
los principales armadores camaroneros de Mazatlán y cuando se retiró construyó el Hotel de Cima, que durante muchos años se
mantuvo como el mejor de la ciudad.
Arthur David casó con Justina Guereña Almada, nacida el 26-IX-1906 en Alamos Sonora, y fallecida el 23-V-1999 en Mazatlán. Padre
de:
1.- Arturo José de Cima Guereña, que sigue la línea.
2.- Edna Rosa de Cima Guereña (Mazatlán, n. 20-VIII-1928). Casó en Mazatlán el 20-IV-1948 con Luis Felipe Cevallos Gomez, nacido
en igual lugar el 13-XI-1923. Padres de:
2.1.- Edna Rosa Cevallos de Cima (Mazatlán, n. 3-II-1949).
2.2.- Luis Felipe Cevallos de Cima (Mazatlán, n. 11-II-1950).
2.3.- Ramón Rómulo Cevallos de Cima (Mazatlán, n. 17-II-1952).
2.4.- Francisco Javier Cevallos de Cima (Mazatlán, n. 3-III-1954).
2.5.- Norma Daniela Cevallos de Cima (Mazatlán, n. 24-X-1955).
2.6.- Jerónimo Cevallos de Cima (México D. F., n. 12-VIII-1962).
3.- Justina de Cima Guereña (Mazatlán, n. 1929). Fallecida al año siguiente.
4.- Gilberto Sergio de Cima Guereña (Mazatlán, n. 2-VIII-1930). Casó en Guadalajara Jal., el 20-IX-1944, con Olivia María Aldrete Hass
(n. 20-IX en San Diego, California). Padres de
4.1.- Olivia Teresita de Cima Aldrete (Mazatlán, n. 3-X-1963).
4.2.- Mónica de Cima Aldrete (Mazatlán, n. 23-IX-1964).
4.3.- Adriana de Cima Aldrete (Mazatlán, n. 3-IV-1966).
4.4.- Fernanda de Cima Aldrete (Mazatlán, n. 30-IX-1968).
4.5.- Alejandra de Cima Aldrete (Mazatlán, n. 30-I-1970).
4.6.- Sergio de Cima Aldrete (Phoenix Az, n. 16-X-1973).
5.- Jeanette de Cima Guereña (Mazatlán, n. 15-XI-1931). Casa en Mazatlán el 20-X-1984 con Alberto Fuentevilla Pelaez, nacido en igual
ciudad el 13-VI-1930. Padres de
5.1.- Alberto Arturo Fuentevilla de Cima (Mazatlán, n. 18-IX-1957).
5.2.- Juan José Fuentevilla de Cima (Mazatlán, n. 24-VI-1959).
5.3.- Roberto Fuentevilla de Cima (Mazatlán, n. 10-III-1963).
6.- Martha Justina de Cima Guereña (Mazatlán, n. 1-I-1933). Casa en Mazatlán con Oscar Barros Ferreiro, nacido en igual lugar el 11-
XII-1932. Padres de:
6.1.- Oscar Barros de Cima (Mazatlán, n. 14-XI-1956).
6.2.- Arturo Barros de Cima (Mazatlán, n. 13-IV-1958).
6.3.- Martha Elizabeth Barros de Cima (Mazatlán, n. 18-XII-1959).
6.4.- Gerardo Barros de Cima (Mazatlán, n. 28-VIII-1963).
6.5.- Rebeca Barros de Cima (Mazatlán, n. 25-VI-1965).
6.6.- Mauricio Barros de Cima (Mazatlán, n. 11-IX-1966).
IV.- Arturo José de Cima Guereña, nacido en el citado Mazatlán el 25 de Agosto del año de 1927 y fallecido en igual lugar el 10 de
Octubre del 2006, casó con Olga de Azcona Matiella, nacida también en Mazatlán, el 11-XI-1930. Padres de:
1.- Olga Justina de Cima Azcona, nacida el 5-XI-1955 en Guadalajara (Jalisco, México). Casó en Mazatlán, el 9-XII-1977, con Guillermo
Kurt Heimpel Pruneda, nacido en Tequila, Jalisco, el 26-IX-1955. Padres de:
1.1.- Melissa Heimpel de Cima, nacida el 15-X-1979 en Tucson Az.
1.2.- Guillermo Kurt Heimpel de Cima, nacido el 15-X-1983.
1.3.- Ana Sofía Heimpel de Cima, nacida el 15-VIII-1990.
2.- Arturo José de Cima Azcona <arturodecima@yahoo.com>, nacido el 23-IV-1957 en la citada ciudad de Mazatlán, casó el 13-X-
1984 con Bertha Eduviges de Guerra Henderson, nacida en igual ciudad el 14-VIII-1964. Padres de:
1.- Arturo Ricardo de Cima Guerra, nacido el 22-X-1985 en San Diego, California, Usa.
2. Bertha Maria de Cima Guerra, nacida el 26-IX-1989 en Scottsdale, Arizona, EUA.
3.- David de Cima Azcona, nacido el 18-XII-1958 en Mazatlán. Casó el 1-XII-1990 con Karen Jonsson Gavica, n. el 18-V-1969 en igual
ciudad. Padres de:
3.1.- David Alejandro de Cima Jonson, nacido el 18-V-1994 en Mazatlán.
3.2.- Ingrid de Cima Jonson, nacida el 19-VII-1999 en Mazatlán.
4.- Jorge Sergio de Cima Azcona, nacido el 10-III-1960 y fallecido infante el 3-VI-1960.
5.- Justina Isabel de Cima Azcona, nacido el 18-V-1961 en Mazatlán, donde casó el 20-X-1984 con Fernando Berdegue Sacristán, nacido
en México D. F. el 8-XI-1959. Padres de:
5.1.- Fernando Jose Berdegue de Cima, nacido el 20-VII-1987 en Mazatlán.
5.2.- Daniel Antonio Berdegue de Cima, nacido el 18-XII-1988 en Mazatlán.
5.3.- Nicolás Berdegue de Cima, nacido el 21-II-1992 en Mazatlán.
6.- Maria Eugenia de Cima Azcona, nacida el 7-V-1964 en Mazatlán, donde casó el 12-XII-1992 con Jorge Millán Osuna, nacido en
México D. F. el 5-XI-1955. Padres de:
6.1.- Isabela Millán de Cima, nacida en Mazatlán el 19-XII-1994.
6.2.- Sebastián Millán de Cima, nacido en Mazatlán el 5-XI-1998.
7.- Ana Lourdes de Cima Azcona, nacido el 3-VI-1968 en Mazatlán, donde casó el 4-IV-1991 con Sergio Pelayo Osuna, nacido el 17-XII-
1957 en igual lugar. Padres de:
7.1.- Sergio Pelayo de Cima, nacido el 24-XI-1992 en Mazatlán.
7.2.- Ana Lourdes Pelayo de Cima, nacido el 29-X-1997 en Mazatlán.
7.3.- Catalina Pelayo de Cima, nacido el 28-XII-1998 en Mazatlán.
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Nuestra Familia y la Ciudad de Mazatlán
Entre 1847 y 1848, Mazatlán fue tomando militarmente por los estadounidenses mientras que el coronel Rafael Téllez, enviado a
custodiar al puerto, se enfrentaba militarmente con las fuerzas liberales de la familia De la Vega de Culiacán y pretendió separar Sonora
y Sinaloa de la Republica Mexicana en acuerdo con los Yanquis.
Durante 1852 se intento separar políticamente a Mazatlán, y su región adyacente del Sur, del resto de Sinaloa. En este acontecimiento
jugó un papel de primer orden el cónsul español José Martín Echeguren.
El 1 de enero de 1852 tomo posesión del gobierno el coronel Francisco de la Vega, cabeza principal del clan familiar de los De la Vega, de
Culiacán, quienes en reiterada ocasiones habían enfrentado abiertamente a los comerciantes porteños. Ambas facciones se acusaban de
contrabandistas en los puertos de Mazatlán y Altata.
Una vez en la gubernatura, Francisco de la Vega pretendió establecer reformas fiscales tendientes a sustituir las alcabalas en el interior
del estado por un impuesto directo que sería cobrado al comercio. La aplicación de este impuesto provoco desórdenes populares en
Mazatlán, promovidos abiertamente por los comerciantes.
El primero de estos motines se dio el 15 de mayo de 1852, obligando a que la junta municipal hiciera suya la petición de mantener en
suspenso el pago de las contribuciones hasta que el gobierno del estado no diera marcha atrás.
El gobernador procedió a cobrar por medio de la fuerza la contribución, y cuando el 28 de mayo acuden a la casa comercial de José
Somellera a realizar el cobro, una muchedumbre enardecida apedreó al jefe político y a los policías encargados de cobrar el impuesto.
El acto de rebeldía originó la presencia del gobernador en Mazatlán para obligar a los comerciantes a sujetar al pago de la contribución,
además de una multa por los desórdenes y el desacato a su autoridad.
El 12 de junio ordenó que fueran detenidos los cónsules Pedro Fort, de Francia, y José Martín Echeguren, de España, y el señor Lino
Arizqueta, socio de Echeguren en la firma de Echeguren, Quintana y Compañía, así como a los comerciantes Agapito Somellera, Ignacio
Lerdo de Tejada e Ignacio Herrera, a quienes se les obligó a pagar una multa de 25 000 pesos.
Como respuestas se produce un levantamiento militar auspiciado por el comercio extranjero al frente del capitán Pedro Valdés, quien el
11 de julio toma por asalto el cuartel de la guarnición federal de Mazatlán y la casa del gobierno, haciendo prisionero al coronel Francisco
de la Vega y al general Ramón Morales. Estando Prisionero, el gobernador se vio obligado a negociar su vida, dejando en manos de
Valdés recursos financieros y armamento, retirándose de inmediato a Culiacán.
Los pronunciados de Mazatlán levantaron entonces la bandera de la separación, intentando convertir el puerto y su región adyacente en
otro estado de la república, pero como sólo respondieron a favor de la medida las autoridades del distrito de San Ignacio y en los demás
no hubo respuestas, se decidió eliminar militarmente el clan de la Vega.
El 25 de agosto de 1852 Martín Echeguren, Francisco Pérez Bustamante, Juan Cruz Gavica, Antonio González, Ignacio Lerdo de Tejada,
Rafael Ezquerra, Doroteo Gavica y Manuel Cabezut, otorgaron amplio poder a los señores Lino Arizqueta y Agapito Somellera para que
comparecieran ante el general Mariano Arista, a la sazón presidente de la república, para denunciar los atropellos del gobernador de
Sinaloa.
El 13 de Septiembre de 1852 se da el pronunciamiento del Plan de Hospicio en Guadalajara, que culminó con la deposición del
presidente Mariano Arista y el regreso del general Antonio López de Santa Ana a la que sería su última gestión presidencial.
Pedro Valdés y los pronunciados de Mazatlán de adhirieron al Plan de Hospicio y con ello dan sustento político a las ambiciones de sus
auspiciadores de despojar a todos poder a los De la Vega.
Santa Anna reconoce a Pedro Valdés, y bajo el mando del general Antonio Grosso inicia campaña rumbo a Culiacán derrotan en el
Portezuelo, cerca de Culiacán, al coronel Francisco de la Vega.
Las fuerzas de Valdés tomaron Culiacán y durante tres días se cometieron desórdenes e incendios en contra de las propiedades de la
familia del gobernador y personas afines.
Después de esta acción Valdés traslada los poderes estatales al puerto, procediendo luego a nombrar autoridades, ocupado primeros
puestos de gobierno los señores Miguel Zires, Ignacio Lerdo de Tejada, Rafael Esquerra, Manuel Rodríguez, Doroteo Quevedo,
Victoriano Aldas e Ignacio Herrera. Estos, como puede advertir, formaban parte del comercio porteños y habían sido los principales
involucrados sobre el gobernador.
El 18 de enero de 1853 Francisco de la Vega volvió a Culiacán, para ser repelido de nueva cuenta: es derrotado en Balacachi, distrito el de
Fuerte, el 17 de marzo de 1853, por el general Antonio Grosso. Con ese enfrentamiento se pone fin a las actividades políticas de la familia
De la Vega.
Con la derrota de los comerciantes de Culiacán, el capitán Pedro Valdés asciende a coronel y se convierte en gobernador interino del
estado. Después, hasta el triunfo de la revolución de Ayutla y del general Juan Álvarez en 1855, el poder gubernamental se Sinaloa será
ejercido directamente por los comandantes militares designados por Santa Anna.
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Aparición de San Francisco
Con la firma de los Tratados de Guadalajara-Hidalgo entre las autoridades mexicanas y estadounidenses, el 2 de febrero de 1848 se da
finiquito legal a la guerra entre las dos naciones, con la sesión de los territorios norteños del territorio nacional.
Con este acto, los estadounidenses obtendrán la ventaja de convertirse en un país con grandes extensiones en el Pacífico e iniciar su
avance comercial y militar sobre el océano y, con la apertura del puerto de San Francisco, del dominio comercial transpacífico.
Ello significara para Mazatlán y México una pérdida significativa: en adelante los yanquis intermediarían en el comercio con el Oriente.
San francisco, enclavado en la Alta California, vivirá a partir de esa época un desarrollo considerable como puerto de altura, absorbiendo
para el desarrollo de su hinterlan alimentos, materias primas y fuerza de trabajo. Con la deslumbrante noticia de la bonanza de oro en
California, se dio el despoblamiento de los estados de Sinaloa y Sonora.
Es también la época en que los señores Arthur de Cima de León, americano, su padre el señor Juan de Cima y Don Robert Scott
Henderson llegan a la ciudad de Mazatlán al igual que otros extranjeros a hacer negocios con los EUA y Europa, prosperando y dejando
formadas las bonitas familias que integran este árbol familiar.
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EL FERROCARRIL URBANO Y LOS TRANVIAS
Enero 4 de 1897
Discútese actualmente en el seno del ayuntamiento un dictamen presentado por la Comisión de Ornato, el cual se relaciona con la
solicitud que a dicha Corporación elevo el Sr. Arthur de Cima para que se le conceda permiso para construir en esta ciudad un sistema de
tranvías eléctricos, subvencionándolo además con la suma de cien pesos mensuales.
Al referido concurso concurso acompaño al Sr. Cima un plano en que se determina las calles que deben cruzar la proyectada vía, algunas
de las cuales se encuentran ocupadas por la Empresa del Ferrocarril Urbano, y otras aunque abandonadas por mas de diez años, como
las calles comprendidas en el antiguo ramal de Mesón de Palmillas, la misma empresa reclama el derecho de poseerlas, máxime que
ahora que pretende, según lo ha manifestado a la Corporación Municipal, reparar este tramo en su línea.
Ignoramos si la mencionada Empresa que representa la sucesión del Sr. D. Jesús Escovar, intentara realmente hacer tan importante
reparación o pretenderá tan solo levantar obstáculos al importantísimo proyecto del Sr. Cima.
Como quiera que sea, existe un hecho notorio que señala una deficiencia inaudita de parte del ayuntamiento que celebró con el primitivo
concesionario del Ferrocarril Urbano el contrato respectivo, de 25 de febrero de 1875, y es que no se previó el caso de que la Empresa
abandonara la explotación de la línea o parte de ella, y que se declarase la caducidad de la con concesión por esta causa, pues la Ley-
contrato en su Articulo 5º menciona únicamente para tal efecto los dos extremos siguientes: el no comenzar o no concluir los trabajos en
los plazos señalados, los cuales fueron: para la construcción de la vía de la Aduana al Astillero, tres años; y cinco para el establecimiento
de los ramales que convinieran a la Empresa.
Resulta en consecuencia que dieron principios y se llevaron a termino en el tiempo estipulado los trabajos de construcción del
Ferrocarril Urbano; pero que después de algunos años se abandonó la conveniencia de los empresarios la explotación del ramal de
palmillas, y ahora el Ayuntamiento no puede declarar la caducidad por no encontrarse previsto terminantemente el caso. Y como
indispensable corolario se desprende que nuestro honorable cuerpo edilicio no se encuentra facultado para conceder al Sr. Cima el uso
de calles que, como la de “Olas Altas”, designan en sus planos para el trayecto de los tranvías eléctricos.
Evidentemente es absurdo que el abandono de diez años no signifique la insubsistencia de una concesión, tratándose sobre todo de
obras materiales en que va de por medio el interés publico, y seria curioso que mañana se le ocurriera a la empresa del ferrocarril urbano
suspender la explotación de su líneas, y después del transcurso de un cuarto de siglo la reanudase, pretendiendo las mismas garantías y
privilegios que actualmente le corresponden.
Al conceder, pues, el Ayuntamiento el permiso necesario para la reparación del ramal de Palmillas, debe en nuestro concepto fijarse en
las anteriores observaciones y prevenir al concesionario que si dentro de un plazo conveniente no concluye las obras respectivas, y que si
después de concluidas abandonan la explotación por otro lapso prudente que se le determine, se declara administrativamente y de plano
la caducidad, sin perjuicio de que se le obligue a otorgar fianza o constituir un deposito como garantía del cumplimiento de las
obligaciones que contraiga.
En cuanto al concurso del Sr. Cima sobre tranvías eléctricos, esperamos que la Corporación municipal, inspirándose como hasta el
presente, en el bien publico, resolverá de conformidad a lo que pretende el solicitante, una vez que la realización de esa mejora
significara para Mazatlán un gran paso en el camino del progreso.
Bien merece, por otra parte, ese apoyo un hombre que, como el Sr. Arthur de Cima, no ha vacilado en exponer su capital planeando
antes mejoras como el alumbrado eléctrico y el servicio telefónico, mejoras que hablen muy en alto a favor de la ciudad y del estado.
No sabemos los términos en que se haya formulado el dictamen de la Comisión de Ornato, pero entendemos que la reconocida
ilustración de las personas que la componen, habrá sin duda resuelto el punto de una manera plausible para todos.
Una absoluta imparcialidad nos mueve al escribir este artículo, y por lo tanto, al expresar nuestra opinión favorable al proyecto del Sr.
Cima, no pedimos se le exonere de las obligaciones que también deben corresponderle en el caso de que se acceda a su solicitud.
Al igual que a la empresa Urbana, tendrá que garantizar el cumplimiento de la obra que intenta, y sujetarse a los demás requisitos que la
ciencia y el bien publico reclaman.
Habrá, pues, que exigírsele que la vía sea sólida y dotada del material necesario para el buen servicio publico; que los rieles no queden
no queden levantados mas de una pulgada sobre el nivel ordinario de las calles y que en los cruzamientos de éstos así como en los
escapes se construyan las obras que sean precisas para que no se dificulten el transito de carruajes ni las corrientes de las aguas, en fin,
que la vía llene las condiciones requeridas por su naturaleza, y que la experiencia ha señalado en obras de igual clase llevadas a cabo en
las ciudades importantes de la republica.
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Historia de la Instalación de la Energía Eléctrica ciudad de Mazatlán
Después de la instalación de la planta en el mineral de Guadalupe, Jesús Escovar instaló en 1896, de acuerdo con el ayuntamiento, el
alumbrado eléctrico de la ciudad de Mazatlán. Con esto, el puerto se convertía en una de las primeras ciudades que poseían alumbrado
eléctrico no solo en Sinaloa, sino en todo el país.
Una de las ventajas que representaba que Escovar fuera el dueño de la empresa de luz eléctrica, fue que también poseía la empresa de
gas hidrógeno, con la cual alumbraba la ciudad en los casos que fallara la planta de energía eléctrica, hecho que favorecía grandemente a
los usuarios y a la sociedad en general, ya que de esta manera la ciudad no quedaba totalmente a oscuras.
Por su carácter de puerto, Mazatlán vivía un dinamismo sin precedentes, debido a la entrada y salida de barcos que transportaban
personas de otros lugares del mundo, que se asentaban de manera definitiva o que solo venían a negociar con los comerciantes
mazatlecos. Estos últimos eran reconocidos por la importancia de su comercio a nivel estatal y nacional.
Debido al desarrollo comercial, a la demanda de las empresas industriales y a las necesidades del ayuntamiento por modernizar el
alumbrado para beneficio propio y de la ciudadanía, al establecer el contrato con Escovar se convino que la energía producida por sus
dinamos o motores fuese utilizada en primer lugar como alumbrado eléctrico para iluminar los edificios municipales y lugares públicos,
ya fuesen plazuelas o mercados.
Con la introducción de luz eléctrica se intentaba reemplazar las luces de gas que el mismo Escovar proporcionaba; con ello también
desaparecerían, paulatinamente, los tradicionales medios de iluminación que funcionaban con petróleo y grasas vegetales o animales,
los cuales eran muy populares entre las clases bajas de la época.
Al finalizar las negociaciones del contrato los representantes del cabildo eligieron los lugares donde habrían de colocarse las luces. En
primer termino se iluminaron edificios municipales como la prefectura, la cárcel, la casa municipal, entre otros; luego se distribuyeron
lámparas por las calles y plazuelas de la ciudad, por ejemplo, recibieron iluminación los siguientes lugares: las esquinas de la plaza
Hidalgo, la plaza Machado, las esquinas de la Principal y Nueva, Peñuelas y San Germán, jardín Juárez y la del Puente y Faro.
Después de cumplir su compromiso con el ayuntamiento, la citada empresa, a fines de julio de 1896, puso en conocimiento del publico
en general que podía suministrar alumbrado eléctrico a domicilio y que las personas que así lo desearan podían pasar a contratar a la
Empresa de Gas y Luz Eléctrica de Mazatlán, la cual tenían sus oficinas en la calle Principal números 262 y 264.
Aproximadamente un mes después de concluir los trabajos de instalación del alumbrado eléctrico en el puerto, Jesús Escovar falleció a
causa de un golpe que se dio en la cabeza al caer del buggy en que viajaba. Su muerte no trastorno el funcionamiento de sus negocios, ya
que al frente de ellos quedo Marcelino Herrerías como primer albacea de intestado; en caso de que Herrerías no pudiera continuar, ya
fuese por enfermedad o muerte, les sucedería Carlos F. Escovar, como segundo albacea.
En lugar de decaer la empresa al morir su fundador, experimento un aumento en su economía debido a la demanda ejercida por los
usuarios, y si a esto le añadimos la buena administración que sobre la compañía ejercieron Marcelino Herrerías y sus cuñados es
comprensible que sus finanzas fueran viento en popa.
Por otro lado, también se vio favorecida por los distintos eventos que realizaba el ayuntamiento con motivo de las celebraciones
efectuadas durante los días festivos; por ejemplo, cuando celebraban el aniversario de la Independencia, el cabildo contrataba con la
Empresa de Gas y Luz para que la Plazuela Machado luciera espléndidamente iluminada en esos días de fiesta.
En tales eventos, la compañía adornaba las plazuelas de tal manera que la población quedaba asombrada por la luz proporcionada por
los focos colocados estratégicamente. Con ello, la población podía disfrutar de una velada agradable al amparo de esta iluminación.
Por su parte, la Empresa de Gas y Luz Eléctrica, para corresponder el aumento de sus usuarios y a que el ayuntamiento le favorecía con
sus peticiones para alumbrar eventos sociales de importancia para el cabildo y la comunidad, proporcionaba luz gratis en determinadas
ocasiones. Un ejemplo de tal actitud se observo cuando Francisco Cañedo, al ser elegido gobernador del estado para el siguiente periodo,
el 27 de septiembre de 1896 hizo su presentación en el puerto.
Por otro lado, tras el éxito obtenido por la empresa y atendiendo la petición hecha por Jesús Escovar antes de su muerte, el
ayuntamiento autorizo el 5 de enero de 1897 una reforma al contrato, en ella se pedía un aumento por proporcionar dicho alumbrado.
Tal era la demanda de la empresa, que en febrero de ese mismo año llego en un barco llamado Orizaba un motor de 250 cv, para
establecer la cuarta instalación de la citada empresa.
También en ese mismo vapor llego la maquinaria que se utilizaría para reparar y aumentar el numero de vías del ferrocarril urbano que
poseían los hermanos Escovar. Una de las notas publicadas en El Correo de la Tarde señalaba que bajo la dirección de Jesús Escovar
(hijo) se iniciaron los trabajos de reconstrucción de las vías del ferrocarril urbano hacia Palmillas, parte de las calles De los Cocos y
Nueva. El ramal cruzaría por el costado norte del mercado Romero Rubio y seguiría las calles del Puerto Viejo, Vigía, Olas Altas y
Aduana, hasta rematar en el muelle.
El desarrollo obtenido por la empresa permitió que ésta creciera y a la vez proporcionara importantes dividendos a la familia Escovar.
En 1897, los herederos de Jesús Escovar decidieron cambiarle el nombre a la sociedad fundada por su padre, llamándose la nueva
asociación Escovar Hermanos. Dicho cambio solo afectó la razón social de la empresa, ya que ésta continuó explotando los mismos
negocios que en vida dirigiera Jesús Escovar.
Debido al crecimiento de la ciudad y a la demanda cada vez mayor de alumbrado y fuerza motriz solicitada por las distintas empresas e
industrias que componían la geografía mazatleca, la citada sociedad, en un intento por satisfacer las necesidades de sus clientes,
aumento hasta 2000 las luces extras que se colocaron en la ciudad. Sin embargo, a pesar de las buenas intenciones por satisfacer las
necesidades del publico no le fue posible cubrir todas las peticiones, debido a que los dinamos se calentaban a tal grado que podían
quemarse, lo cual ocasionaría graves daños a los propietarios de la empresa y al publico consumidor de energía eléctrica, así como a toda
la sociedad que disfrutaba los paseos nocturnos por las calles y plazuelas iluminadas con resplandecientes lámparas.
Otra de las empresas que proporciono alumbrado eléctrico en Mazatlán fue la de Arthur de Cima, que solo prestaba sus servicios al
ayuntamiento cuando la compañía de Escovar no lo hacia por causas de fuerza mayor. Sus principales usuarios eran los comerciantes o
dueños de algunas empresas o factorías de la ciudad.
Debido a la demanda que recibió la empresa por parte del vecindario, no solo se sostuvo satisfactoriamente, sino que se desarrollo de
manera rápida. Tanto así que para 1896 contaba con 300 contratos que avalaban cerca de 800 luces. Esta demanda se debió
posiblemente a que en su primer año de servicio la empresa mostró que podía funcionar de manera eficaz, presentándose solo una falla
en su alumbrado.
En una entrevista hecha a Arthur de Cima por un corresponsal de El Correo de la Tarde, afirmo que en enero de 1897 llegaría la tercera
instalación eléctrica que compro para brindar una mayor cobertura a las demandas hechas por el público.
A semejanza de lo que sucede en el presente con las actuales compañías de luz eléctrica y teléfonos, la empresa de De Cima no se hallaba
exenta de los perjuicios que causaban los vándalos del lugar. Por ejemplo, se quejaba el gerente y el administrador de que manos
criminales intentaban incendiar las instalaciones eléctricas, ya que ponían trices (sic) para circunscribir un circuito y que se calentara el
dinamo y se quemara. Esto, decía el gerente, podía ocasionar la muerte del que podía el trick o de algunos de sus operarios.
En los preparativos del carnaval de febrero de 1898, la Empresa de Gas y Luz Eléctrica de los hermanos Escovar y la Compañía de
Teléfonos y Luz Eléctrica propiedad de Arthur de Cima, adornaron sus postes para tan importante evento; además, fueron contratados
para iluminar los principales salones donde se llevarían a cabo los bailes que se celebraban en dicho carnaval.
Por otro lado, preocupados por el alto numero de fechorías que se llevaban a cabo en perjuicio de los clientes de la empresa y de ella
misma por sujetos que se decían trabajadores de la Empresa de Gas y Luz Eléctrica, los Escovar decidieron uniformar a todo el personal
que trabajaba en sus instalaciones, de esa manera el público los distinguiría fácilmente, disminuyendo con ello los daños causados a la
empresa.
Después de varios años de establecerse la Sociedad Escovar Hermanos, en 1904 se constituyo la Empresa de Corriente Eléctrica, S.A.
cuyos socios eran José H. Rico, Andrés Avendaño, Francisco Valades, Roberto Henderson, Gerald E. Ward, W.E. Lloyd, Herberto
Wooster Felton y Escovar Hermanos. Estos últimos, buscando aumentar su capital y consolidar con ello la empresa de energía eléctrica,
rescindieron el contrato que tenían con el ayuntamiento para alumbrar la ciudad; empero nuevamente, en unión de los empresarios
señalados, iniciaron negociaciones con el cabildo para continuar alumbrando la ciudad, solo que en esta ocasión a nombre de la
Empresa de Corriente Eléctrica.
La nueva sociedad se formo con un capital de 200,000.00 pesos divididos en 2000 acciones al portador con valor de 100.00 pesos cada
una; en ella los hermanos Escovar participaron con 155,000.00 pesos. El capital correspondiente representaba el edificio, las máquinas,
las calderas, las bombas, dinamos, flechas, tuberías, lámparas, postes y demás objetos que constituían la empresa. Con tal participación,
los Escovar alcanzaban la mayoría de las acciones, lo que los colocaba a la cabeza de la dirección de la nueva empresa.
Continuando con los Escovar, encontramos que para 1905 habían perdido todos sus derechos en la sociedad Escovar Hermanos, ya que
en 1905 Jesús (hijo) vendió a Arthur de Cima la presentación del 50% que tenia en la citada sociedad y en 1905 Joaquín también vendió
su parte al mismo comprador. Tras esta ultima venta De Cima quedo como único dueño de las empresas de gas, luz eléctrica, ferrocarril
urbano y fabrica de hielo establecido en Mazatlán. Con ello, unió estas empresas a las de teléfonos y luz eléctricas, convirtiéndose así en
el único distribuidor de energía para alumbrado eléctrico y fuerza motriz.
Tal fue su control que adquirió hasta plantas pequeñas como la de Juan Maxemin, quien en 1903 había comprado una maquina de vapor
a la Fundición de Sinaloa con capacidad de 50 cv, y era utilizada para mover una planta eléctrica. Para 1908 esta planta eléctrica. Para
1908 esta planta fue vendida a la Empresa de Corriente Eléctrica de Mazatlán.
Esta empresa continúo funcionando en Mazatlán hasta 1928, cuando la compañía Abastecedora de Luz y Agua SA (Alfa) compro sus
instalaciones y las de la Compañía Abastecedora.
Alfa construyo un nuevo edificio frente al astillero; además, para proporcionar un mejor servicio compro 2 motores Worthinton Diesel
de 300 cv cada uno y otro mas de 400 cv. Con este potencial estuvo en posibilidades de proporcionar el fluido eléctrico a precios
especiales para clientes de escasos recursos.
Las compañías que proporcionaron energía eléctrica en Mazatlán lograron que la ciudad se insertara en el tren de la modernidad que
estaba transformando las principales ciudades del mundo, con ello no solo vemos un puerto mejor iluminado sino mas dinámico debido
al desarrollo que sus industrias y comercios alcanzaron, como ejemplos podemos señalar la Fundición de Mazatlán, la fabrica de textiles
La Unión y los talleres de los hermanos Felton.
Estudio realizado por don Arturo José de Cima Azcona <arturodecima@yahoo.com RECOGIDO POR Antonio Castejón.
.
(14): A LOS INTERESADOS EN EL TEMA LES RECOMENDAMOS LAS SIGUIENTES OBRAS.
-CANELLA SECADES, Fermín., Historia de Llanes y su concejo, Llanes, Ed. Porrúa, 1996.
-RIVERO MUÑIZ, José., Tabaco: Su historia en Cuba, La Habana, Instituto de Historia, 1954-1965, 2 vols.
-MARTÍNEZ MARTÍN, Laura., Asturias que perdimos, no nos pierdas. Cartas de emigrantes asturianos en América (1863-1936),
Gijón, Muséu del Pueblu d, Asturies, 2010.
-ISERN, D., El desastre nacional y sus causas, Madrid, Imprenta de la Viuda de M. Minuesa de los Ríos, 1899.
-SÁNCHEZ ALBORNOZ, Nicolás (comp.), Españoles hacia América. La emigración en masa 1880- 1930, Colección Alianza América,
Monografías 20, Madrid, Alianza editorial, 1988.
- BRAÑA, Alejandro., Asturias, Tierra de Indianos. Rutas para descubrir su legado, Gijón,Nuevedoce, 2010.
- ELICES MONTES, Ramón., Los asturianos en el norte, y los asturianos en Cuba, La Habana, Impr. y papelería “La Universal,”1893.
- GÓMEZ-TABANERA, J.M., LACOMBE, Claude (Coord.), Indianos Asturianos, Ciclo de conferencias celebradas del 12 de abril al 11
de mayo de 2007, en el Real Instituto de Estudios Asturianos (Oviedo), para ilustración de unos estudiantes franceses en viaje por el
Principado de Asturias, Oviedo, Real Instituto de Estudios Asturianos, Gobierno del Principado de Asturias, 2008.
- ERICE, F., La burguesía industrial asturiana (1885-1920), Gijón, S. Rañada (ed.), 1980.
- GÓMEZ GÓMEZ, Pedro (coord.), De Asturias a América: Cuba (1850-1930): Lacomunidad asturiana de Cuba, Colombres,
Principado de Asturias, Fundación Archivo de Indianos, 1996.
- LÓPEZ ISLA, Mario Luis, Asturianos en Cuba: presencia individual: prestigio
inolvidable, Vigo, Grupo de Comunicación Galicia en el Mundo D.L., 2012.
- ARIAS ARGÜELLES-MERES, Luis., La Asturias que emigró a América (Una injusticia poética), Septem (ed.), Oviedo, 2002.
- MENCOS, E., BOJSTAD, A., La gran aventura de los indianos, Fundación Hidroeléctrica del Cantábrico, Barcelona-Madrid, Lunwerg
Editores, 1998.
- OLIVEROS, Antonio, L., Asturias en el resurgimiento español, Gijón, Temas de investigación asturiana, 1989
- BERNALDO DE QUIRÓS Y F-PEÑA; M.Magdalena, La oligarquía indiana, Asturias-Cuba: Opinión pública y propaganda, TESIS
DOCTORAL, presentada en la Universidad Complutense de Madrid, 2014.
- BAHAMONDE MAGRO, Ángel., CAYUELA FERNÄNDEZ, José Gregorio., Hacer las Américas. Las élites coloniales españolas en el S.
XIX, Madrid, Alianza Editorial, 1992.
- CUETO ALAS, Juan, Indianos, Monografía de “Los Cuadernos del Norte”, Oviedo, Caja de Ahorros de Asturias, Revista Cultural de la
Caja de Ahorros de Asturias.
Cuba y el 98, Studia Histórica, Salamanca, Ediciones Universidad Salamanca, 1997, Vol. 15.
- RUIZ, D., Asturias contemporánea 1808-1975. Síntesis histórica. Textos y documentos, Madrid, Siglo XXI, 1981.
- TRELLES, Carlos M., Bibliografía cubana del siglo XIX, Matanzas `Cuba]: [s.n.], 1914-1915, Imp., de Quirós y Estrada, 8 vols.
- ALCALÁ GALIANO, D., Cuba en 1858, Madrid, Imprenta Esteban y Viñas, 1859.
- CAYUELA FERNÁNDEZ, José Gregorio., Bahía de ultramar: España y Cuba en el siglo XIX: el control de las relaciones coloniales,
Madrid, Siglo XXI de España, 1993.
- URÍA GONZÁLEZ, Jorge., [et. al.] Asturias y Cuba entorno al 98. Sociedad,
economía, política y cultura en la crisis de entresiglos, Barcelona, Labor, 1994.
- AMORES CARREDANO, Juan Bosco., Cuba y España ,1868-1898: el final de un sueño, Pamplona, Ediciones Universidad de Navarra,
EUNSA, 1998.
- ANES ÁLVAREZ, R., “Asturianos a América”, en Historia de la Economía Asturiana,Vol. II, Oviedo, Prensa asturiana, 1994.
.
(15): Obra y frases recogidas de:
LA OLIGARQUÍA INDIANA, ASTURIAS-CUBA : OPINIÓN PÚBLICA Y PROPAGANDA (1898-1899)
María Magdalena Fernández-Peña Bernaldo de Quirós
Madrid, 2014 ; tesis presentada ante la Universidad Complutense
(15a): Idem cita, pág 100
(15b): Idem cita, pág 77
(15b): Idem cita, pág 77 y 78
.
(16): En mi artículo “Tierra de gentes libres” explico ampliamente los orígenes de mi familia pasiega cuyos apellidos eran: Gómez (de
Villafufre), Oria, Azcona, de Diego, Madrazo y Escalera.
Para los interesados ver: http://recuerdosyanoranzas.blogspot.com/2018/08/tierra-de-las-gentes-libres-parte.html
.
(17): TEXTO DE WIKIPEDIA
Mario Gómez-Morán Cima
Mario Gómez-Morán Cima (1922-2004) fue un arquitecto y urbanista español.
De origen asturiano, vivió en un ambiente muy culto, en una familia de la alta sociedad asturiana, ya de muy niño fue el centro de
atención de todo un pueblo con una madre que murió en plena mocedad. Doctor arquitecto, fue profesor de la cátedra de vivienda social
en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid entre 1956 y 1987. Fue miembro personal del Consejo Mundial de la
Federación Internacional de Vivienda y Urbanismo (FIVU) y representante español en el Comité de Habitat Social de esta institución.1
Como miembro de la Unión Internacional de Arquitectos, y representante de este organismo ante la Comisión Económica de las
Naciones Unidas para Europa, fue enviado por la ONU en misión a Argentina en 1974, en calidad de experto en problemas y políticas de
la vivienda. Experto en la O.E.A. (donde trabaja en los años sesenta y setenta, asesorando diversos gobiernos, sobre urbanismo y
planificación social de vivienda).[cita requerida]
Obra escrita
Mario Gómez-Morán escribió varios libros sobre vivienda y uso del suelo, además de artículos periodísticos, Sus publicaciones más
importantes son:
Circulación y Estructura Urbana (FIVU, Tokio 1966).
El Suelo y su Problema, Ed. Gráficas Hernández (Madrid 1968)
El control y el crecimiento urbano (Madrid 1969)[cita requerida]
Sociedad sin Vivienda (Fundación Foessa, 1970)
El Coste de la Vivienda: Conferencia pronunciada en la Ficop, Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (Madrid 1971)
Sobre la Transición (Madrid 1980)
Arquitectura del siglo XIX, del modernismo a 1936 y de 1940 a 1980 (Enciclopedia Historia de la Arquitectura Española) Ed. Planeta;
Zaragoza 1985 (en colaboración con Juan Bassegoda Nonell y Angel Urrutia Núñez).
.
(18): Idem. Cita (7) -COLLOTO APUNTES HISTÓRICOS Fancisco Bustamante Alonso Oviedo, 2017- pag. 60
.
(19): Una biografía de Anselmo González del Valle (1852 – 1911)
Fidela Uría Líbano // Memoria canguesa – Biografías ; Texto leído por Fidela Uría Líbano en el Homenaje a Anselmo González del Valle,
organizado por el Tous pa Tous y el Museo del Vino de Cangas, en el Teatro Toreno, de Cangas del Narcea, el 2 de diciembre de 2011
.
(20): Sociedad Filarmónica de Oviedo
https://es.wikipedia.org/wiki/Sociedad_Filarm%C3%B3nica_de_Oviedo
“La Sociedad Filarmónica de Oviedo (en asturiano, Sociedá Filarmónica d'Uviéu) es una entidad sin ánimo de lucro fundada en 1907
con sede en la ciudad de Oviedo cuyo fin es la difusión de la música clásica, o pura como se decía cuando se fundó, es decir puramente
instrumental frente a la música de libreto, óperas, zarzuelas, revistas, etc. El medio empleado para esta difusión es la organización de
una temporada anual de conciertos.
(...)
Historia
Antecedentes
Ya desde mediados del siglo XIX la naciente burguesía ovetense escogió la música clásica instrumental, o pura como se decía en
aquellos tiempos, tanto como forma de ocio como forma de ejercer un mecenazgo.
Los primeros conciertos públicos se celebran en el Teatro del Fontán. En 1886 se presenta Pablo Sarasate interpretando obras de
Antón Rubinstein y suyas propias obteniendo un enorme éxito de público y crítica. No obstante el gusto del público no se inclinaba por
la música instrumental y de cámara y se suceden los conciertos a los que únicamente asisten los promotores del mismo. Uno de estos
promotores, Anselmo González del Valle, en una ocasión llegó a compar todo el aforo del teatro y regaló las entradas a amigos y
familiares y aun así el teatro no se llenó.
Tomás Bretón dirigió a la Sociedad de Conciertos de Madrid en el Teatro Campoamor de Oviedo en 1893.
En 1892 se inaugura el Teatro Campoamor y en las fiestas de San Mateo de 1893 se presenta la Sociedad de Conciertos de Madrid con
la dirección de Tomás Bretón, por intercesión de Anselmo González del Valle de quien era amigo personal, ofreciendo tres conciertos.
Las críticas de los mismos son inmejorables pero la asistencia de público escasa lo que es criticado desfavorablemente.
El salto definitivo del gusto popular por la música clásica se produjo en 1906, cuando el grupo de mecenas y entusiastas locales de este
tipo de música se decidió a organizar un ciclo de cuatro conciertos a cargo del Cuarteto Francés, creado por el violinista Julio Francés
en 1902, acompañados al piano por Saturnino del Fresno. Además se dedicaron a una intensa y novedosa campaña de propaganda
en la que abordaban directamente a los transeúntes en plena calle informando de los conciertos y contactaron con todos los
familiares y amigos que pudieron. Los conciertos se verificaron los días 25, 26, 28 y 30 de mayo de 1906 en el recién inaugurado
Teatro Celso constituyendo un gran éxito de público y crítica.
Fundación de la Sociedad Filarmónica
Ante la insistencia y muestras de apoyo recibidas por parte de la población ovetense en general y el deseo de repetir la experiencia, los
organizadores de los anteriores conciertos se deciden a crear, en reunión mantenida en el Casino de Oviedo el 2 de marzo de 1907, la
Agrupación Musical Ovetense. Esta Agrupación estaba formada por una Junta de Gobierno y treinta socios que aportaron cada uno
la cantidad de cien pesetas para organizar de nuevo en la temporada de 1907 otros cuatro conciertos. En principio esta asociación era
de carácter cerrado pero ante la avalancha de solicitudes de adhesión, el 30 de abril de 1907, es decir menos de dos meses después, se
decide disolver la Agrupación y crear la Sociedad Filarmónica Ovetense de carácter abierto a todo el que quisiera contribuir con los
fines de la Sociedad que eran la de la difusión altruista de la música pura mediante la organización de una temporada anual de
conciertos. Fue la quinta constituida en España, después de las de Las Palmas (1866), Málaga (1869), Bilbao (1896) y La Coruña
(1904).
El primer concierto organizado por la Sociedad tuvo lugar el 1 de junio de 1907 en el Teatro Campoamor en el que la Agrupación
Artístico Filarmónica de Madrid dirigida por Eduardo Escobar interpretó obras de Weber, Tchaikovski, Bretón, Wagner, Saint-
Saëns, Mendelssohn y Berlioz.
Alfred Cortot y Jacques Thibaud actuaron en la Sociedad Filarmónica de Oviedo en diversas ocasiones y con diversos artistas.
La primera temporada de la Sociedad se salda con un importante éxito de organización, se obtuvo superávit, de concurrencia a los
conciertos, favorecida por el hecho de que los socios recibían tres entradas cada uno a disfrutar por esposa e hijas, pero no por hijos, y
de afiliación: 331 socios esta primera temporada, diez veces más que los fundadores de la Sociedad.
El 16 de septiembre de 1908 se celebró en la sede de la Sociedad Filarmónica de Madrid una asamblea de Sociedades Filarmónicas
para crear, a propuesta del presidente de la ovetense, Plácido Álvarez-Buylla González-Alegre, una Unión de Sociedades Filarmónicas
con el fin de colaborar para contratar artistas y repartir los costes.
En 1913 y a propuesta de la Unión de Sociedades Filarmónicas, todas las Sociedades cambian el gentilicio de su nombre por el de su
ciudad, ya que este uso provocaba problemas de contratación, sobre todo en el extranjero, por ello la Sociedad pasa a denominarse
Sociedad Filarmónica de Oviedo
La nómina de músicos que actúan en los primeros años en la Sociedad es grande en cantidad y calidad: el pianista alemán Emil von
Sauer, Manuel de Falla miembro de un trío junto Antonio Fernández Bordas y Víctor Mirecki, aunque no interpreta ninguna
composición propia, la Orquesta Sinfónica de Madrid dirigida por Enrique Fernández Arbós que debuta en Oviedo en 1909 y actuará
hasta en 107 ocasiones hasta 1936, el trío formado por Pau Casals, Alfred Cortot y Jacques Thibaud, la clavecinista Wanda
Landowska, el Cuarteto Rosé, comandado por Arnold Rosé, los pianistas María Carreras y Ricardo Viñes, Enrique Granados como
pianista junto con Jacques Thibaud al violín aunque, como Falla, tampoco interpretó obras propias, Joaquín Nin que debutó en
Oviedo con 22 años y el dúo Manuel Quiroga y José Iturbi que lo hacen con 20 y 17 años respectivamente.
Hasta el año 1914 la marcha de la Sociedad ha sido ascedente en número de socios y asistencia, pero el estallido de la I Guerra
Mundial supone la primera crisis de la Sociedad ya que muchas familias recortan gastos en ocio y resulta casi imposible contratar
artistas extranjeros lo que dificulta completar los programas.
La sociedad en el Teatro Campoamor
El público ovetense pudo disfrutar del talento de Arthur Rubinstein en numerosas ocasiones en los años 20 y 30.
En estas fechas es cuando se trata por primera vez la construcción de un teatro propio de la Sociedad. Las razones son muchas: libre
disponibilidad de fechas, eliminar el alquiler del Teatro Campoamor asegurar más capacidad para vender mas entradas y equilibrar
presupuestos. El 21 de abril de 1915 se acordó la creación de una sociedad mercantil cuyo fin era la construcción de un teatro para la
Sociedad Filarmónica. El 14 de junio se constituyó la Casa de la Filarmónica S.A. con un capital de 300.000 pesetas. No obstante, el
Ayuntamiento de Oviedo, necesitado de dinero durante la crisis producida por la guerra, propone a la Sociedad que ésta le preste
dicha cantidad a cambio de la cesión del Teatro Campoamor durante 20 años en concepto de pago de intereses. El 15 de diciembre de
1915 se firma el contrato entre el Ayuntamiento y la Sociedad, la cual a su vez arrendó el teatro a un tercero para la ocupación del
mismo en las fechas libres que dejaba la Sociedad.
En 1916, y contratado por la Unión de Sociedades Filarmónicas, ofrece dos conciertos en la Sociedad el pianista Arthur Rubinstein, el
segundo de los cuales, acompañado por Gaspar Cassadó, violonchelista que actuará 20 veces más en la Sociedad en sucesivos años.
En 1917 vuelve Manuel de Falla, acompañado de la soprano Aga Lahowska, que ahora sí que interpreta obras propias junto con otras
de Turina, Guridi y del compositor local Baldomero Fernández.
Los primeros años 20 ven como se incrementa la nómina de cantantes en detrimento de la música de cámara. A la citada Aga
Lahowska, se les une la compañía lírica del bajo Carlos del Pozo, la soprano Ángeles Ottein y el tenor Armando Crabbé que habían
creado el género llamado ópera de cámara; Ofelia Nieto, Crisena Galatti, acompañada ésta de Turina, y el Coro Nacional de Ucrania
que ofrece tres conciertos. En cuanto a música de cámara, actúan en la Sociedad el Cuarteto Rebner en el que figura como viola el
compositor Paul Hindemith; y como solistas, los pianistas Ignaz Friedman, Josef Lehvinne, Vladimir Horowitz, Arthur Rubinstein
que ofrece otros cinco conciertos en 1926, el violinista Jan Kubelík y el violonchelista Pau Casals. Por novedosa destaca la actuación
en 1924 de la Banda de Música del Real Cuerpo de Guardias Alabarderos de Madrid, para lo que la Sociedad tuvo que pedir permiso a
la Casa Real.
El gran violinista Jascha Heifetz cobró la exorbitante cifra de 6000 pesetas en 1932.
1928 ve pasar por el Teatro Campoamor a Joaquín Turina, Emil von Sauer y Ofelia Nieto por última vez. Además ofrecen conciertos
la violonchelista Raya Garbousova y el violinista Juan Manén, pero lo más destacado de ese año es el concierto ofrecido por el gran
guitarrista Andrés Segovia y el que ofreció Maurice Ravel el 27 de noviembre compuesto enteramente por obras propias, que sin
embargo no gustó al público oventense.
La directiva de la Sociedad se había propuesto contratar a los compositores modernos más prestigiosos y así, además de Ravel, en
1929 se presentan Ottorino Respighi, que ofrece el concierto número 400 de la Sociedad, y en 1931 Béla Bartók que fue asistido, para
pasarle las hojas, por el poeta Gerardo Diego quien residía en Gijón desde 1922.
En 1932 se cumplen los primeros 25 años de la Sociedad y se celebran con Andrés Segovia, Arthur Rubinstein, que ofrece un concierto
de música española, y sobre todo el virtuoso del violín Jascha Heifetz, cuyo alto caché provoca numerosas discusiones en la Junta
Directiva. La Sociedad tiene en ese momento 2034 socios y ha organizado 464 conciertos.
La etapa del Teatro Principado
En el año 1934 tiene lugar la Revolución de Octubre que arrasa la ciudad de Oviedo entre los edificios destruidos figura el Teatro
Campoamor incendiado por el ejército para desalojar a los insurgentes que allí apostados hostigaban al Cuartel de Santa Clara
contiguo al teatro. Junto con el teatro desaparecieron la oficina y el archivo de la Sociedad con todos las partituras, fotos y recuerdos,
muchos de ellos dedicados por los músicos que habían pasado hasta el momento, y hasta el piano de la Sociedad. Tras estos trágicos
sucesos se suceden las muestras de cariño y solidaridad de muchos de dichos músicos y artistas que se ofrecen tanto para interpretar
conciertos como para reponer los archivos de la Sociedad.
La Sociedad, tras arduas negociaciones, alquiló el Teatro Principado para sus conciertos. la temporada de 1934 se reanudó el 12 de
diciembre con un concierto a cargo del violinista francés Zino Francescatti. Los imprevistos gastos hicieron que la temporada de 1935
fuese más reducida de lo normal, unos quince conciertos frente a los veinte de medias que había habido hasta entonces. Aun así, el 10
de abril se presenta en Oviedo el compositor ruso Rajmáninov obteniendo el éxito que se le había negado a otros compositores que
también habían pasado por la Sociedad como Ravel o Béla Bartók
El compositor y pianista ruso Serguéi Rajmáninov, en la cima de su carrera, actuó en Oviedo en 1935.
Sin embargo, el acontecimiento más entrañable del año fue el estreno mundial el 23 de octubre del poema sinfónico Paisaje asturiano
del compositor asturiano Manuel del Fresno.
(...)
Las dificultades con el alquiler del Teatro Principado, hicieron renacer la antigua idea de la construcción de un teatro propio. Para
ello se plantea la ampliación de capital de la Sociedad Casa de la Filarmónica S.A. para iniciar de nuevo las gestiones tendentes a la
construcción de un nuevo teatro. Se eligió un solar de la calle Mendizábal dando comienzo las obras en 1941, finalizándose las mismas
en 1944.
El último concierto de los 106 que tuvieron lugar en el Teatro Principado corrió a cargo de Juan Manén el 11 de abril de 1944 y el
número de socios de la Sociedad superaba los 2000, recuperando el nivel de antes de la Guerra Civil.
Un teatro propio: el Teatro de la Filarmónica.
Presidentes
A pesar de su centenaria historia, pocos han sido los presidentes que han regido la Sociedad Filarmónica. Estos han sido los
siguientes:
Anselmo González del Valle, presidente honorario desde 1907 hasta 1911.
Rafael Zamora y Pérez de Urría, marqués de Valero de Urría, desde 1907 hasta 1908, año en que falleció. Sólo pudo presidir la
Sociedad durante su primera temporada.
Plácido Álvarez-Buylla González-Alegre, desde 1908 hasta 1956.
Pedro Masaveu Masaveu, desde 1956 hasta 1968.
Manuel Álvarez-Buylla López-Villamil, desde 1968 hasta 1999.
Jaime Álvarez-Buylla Menéndez, desde 1999 hasta 2020”
SIC página antes citada, extracto.
.
(21): Bienvenidos a la web de la Sociedad Filarmónica de Oviedo
http://www.sociedadfilarmonica.es/
(SIC) texto completo extraído en octubre 2020.
“Una historia centenaria
A comienzos del siglo pasado, los ovetenses cultivaban su afición por la música en el Teatro del Fontán, con sus representaciones de
ópera y zarzuela, o en los conciertos que organizaba la Banda de Música Santa Cecilia, dirigida por Víctor Sáenz, profesor y
compositor queridísimo por varias generaciones de pianistas ovetenses. El gusto por el divino arte llevó a un grupo de ilustres
aficionados a organizar un pequeño ciclo de conciertos, que sería el germen de la Sociedad Filarmónica de Oviedo. De este modo, en
mayo de 1906 se celebró una serie de cuatro conciertos, protagonizados por el Cuarteto Francés y el pianista Saturnino Fresno. Estos
conciertos, con gran éxito de asistencia, inauguraron el antiguo Teatro Celso –después llamado Teatro Jovellanos–, que se ubicaba
junto al actual Hotel España.
El público demandó a los organizadores continuar con su iniciativa, de modo que se constituyó la Agrupación Musical Ovetense,
asociación formada por treinta y cuatro señores, cuyo fin fue preparar la constitución de la actual Sociedad Filarmónica. El día 2 de
marzo de 1907 se celebró la oportuna reunión en el Casino, eligiéndose una Junta compuesta por Rafael Balbín, el Marqués de Valero
de Urría, Plácido Álvarez-Buylla y González-Alegre, Enrique Urios y José Ureña. Así, en mayo se celebraron otros cuatro conciertos,
con la cooperación del Cuarteto Francés, el pianista Saturnino Fresno y Francisco González. En vista del entusiasmo que su anuncio
despertó entre los ovetenses, la Agrupación Musical juzgó que ya podía avanzarse hacia la constitución de la Sociedad Filarmónica,
que nació como tal el 30 de abril.
De este modo, los conciertos de la Sociedad Filarmónica se inauguran en junio de 1907, a cargo de la Agrupación Artística
Filarmónica de Madrid, que dirigida por Eduardo Escobar ofrece dos conciertos en el Teatro Campoamor, donde se escuchan obras
de Wagner, el "Septimio" de Beethoven y la “Suite nº 2” de “La Arlesiana” de Bizet. Los conciertos se reanudan en noviembre, ya que
durante el verano no se estima conveniente continuar la temporada. Esta conducta permanece hasta la actualidad en la
programación de la Filarmónica. El Trío Femenino de París recoge el testigo musical, y ofrece obras de Beethoven, Schumann, Saint-
Saëns y Brahms, además de una versión de la obertura de “Tannhauser”, que interpreta la pianista de la formación. El quinto
concierto lo protagonizó el pianista Carlos Salcedo, concluyendo el año 1907 con una sexta cita, que reunió a dos grandes: el barítono
Ignacio Tabuyo y el pianista y compositor Joaquín Larregla.
Revisando el archivo de la Filarmónica, se pone de manifiesto la gran altura de los artistas invitados. En enero de 1908, se presenta
Manuel de Falla, como primer nombre de un Trío, del que también forma parte uno de los más famosos violinistas españoles, Antonio
Bordas, y el violonchelista Mirecki. Falla regresa a la Filarmónica en 1917, entonces como pianista. También destaca la actuación del
asturiano Saturnino Fresno, como pianista con el Cuarteto Francés. Más adelante, hay que recordar el paso del famoso pianista
Emilio Saüer, que toca la "Appasionata”por primera vez, además de obras de Liszt y de Chopin.
En 1909 comienza la temporada con el famoso Cuarteto Rosé y, en primavera, se presenta el prestigioso Trío formado por Cortot,
Thibaud y Casals. Debe anotarse también los dos conciertos del pianista Risler, que incluye, como novedad en esta época, una obra de
Saint-Saëns y otra de Debussy. Otro hecho destacable fue la presentación de la Orquesta Sinfónica de Madrid, dirigida por el maestro
Arbós, cuya visita en verano será habitual durante muchos años, hasta llegar a ofrecer 107 conciertos en total. En los conciertos de
esta orquesta, el público solía esperar la jota de "La Dolores” de Bretón, pieza en la que el trompeta Cotonel arrancaba las ovaciones
de los socios.(...)”
Pasa ya a 1929
.
(22): LA CIUDADELA DE CAPUA, PÁGINA WEB
https://www.gijon.es/es/directorio/ciudadela-de-celestino-solar
.
(23): En http://www.radioasturias.com/historia.asp leemos el texto que hemos recogido literalmente:
.
(24): EL OLVIDO DEL RETRATISTA, biografía de un pintor asturiano (Prado Norniella) Francisco Bustamante Alonso. Oviedo 2018.
En su página 89 describe los hechos de esta huelga que duró casi un año y donde hubo todo tipo de agresiones.
.
(25): Cita (7) página 98; BUSTAMANTE sobre Casa Severino.
.
(26): Cita (24) páginas 78 y siguientes, podemos ver los retratos de Rogelio Jove y Armando de las Alas-Pumariño por Prado Norniella.
En páginas 84 y ss. leemos la unión entre José Cima y el pintor
.
(27): Cita (7) pag 47
.
(28): Fragmento de la sentencia del Tribunal Supremo, sobre a "fórmula de Sidra Cima"; recogido desde la página Web de Antonio
Castejón; apellido Cima.
Ver: www.euskalnet.net/laviana
.
(29): http://www.asturiasmundial.com/http://www.asturiasmundial.com/
ASTURIAS MUNDIAL José Cima García y la Real Sidra Asturiana
Muchos asturianos celebran las noticias relativas a la expansión de la sidra asturiana por el mercado internacional, al añadirse a los
tradicionales en el continente sur americano y los centroeuropeos, más tardíos, otros tan exóticos como los asiáticos o tan glamurosos
como los de Norte América. Pero pocos, fuera del sector profesional sidrero, tienen en sus referencias a un collotense, José Cima García
(Colloto, 1843-Oviedo 1932) que por sus aportaciones al desarrollo de la sidra como sector industrial bien merece estar incluido en la
categoría de 'Asturiano Universal'.
Emigrante a Cuba en su mocedád, pronto se dio cuenta de que una de las cosas que más anhelaban los asturianos de su patria era la
bebida autóctona, la sidra. Hasta entonces, sin embargo, la sidra era materia delicada que, por su elaboración, no resistía las diferencias
de presión atomosférica no ya para viajar a ultramar, sino siquiera para cruzar el Payares. Así pues, consciente de esa limitación de la
dorada bebida para su exportación, y una vez acumulado suficiente patrimonio, José Cima regresa a Asturias, a su Colloto natal, con dos
objetivos: construir una gran fábrica de sidra, una moderna industria capaz de una gran producción, y unos laboratorios en los que
ensayar e investigar hasta resolver el problema.
Tuvo sus fracasos, incluido un embarque a Cuba que se malogró en el viaje. Pero no cejó. Y como narra José Miguel Ruiz Andrade "no
tardó mucho tiempo en combinar la fórmula precisa, y la sidra, sin perder nada de sabor y su aroma de manzanas frescas, se
“champanizaba” en una reacción química natural que asombró a los más expertos sidreros asturianos." Y así nació la Real Sidra
Asturiana.
"En Cuba, el nuevo producto se popularizó enseguida. Los consumidores no eran ya los asturianos, sino todo el mundo. Poder apagar la
sed con “champagne”, cuya cantidad de alcohol no pasa de cuatro grados y medio, menos que cualquier cerveza. Un “Champagne”
perfumado por el aroma singular de la manzana y un “champagne” que costaba la décima parte que el de uva, constituyó para los que
viven en la caliginosa tierra cubana, la solución de un problema primordial de vida. Así, en pocos años, la demanda de aquel mercado
excedió a la producción pasando de un millón de botellas las que José Cima enviaba cada año."
El negocio se demostró jugoso, y no faltaron los seguidores a esta industria, a lo que José Cima no puso obstáculos, todo hay que decirlo.
Cima se ocupó en mantener el prestigio de su marca “REAL SIDRA ASTURIANA”, perfeccionando sucesivamente los procedimientos de
fabricación y abriendo mercados en Cuba, México, Estados Unidos, Brasil y Argentina. Gran benefactor de su pueblo natal, "En el año
1925 el pueblo de Santa Eulalia de Colloto le rindió un gran homenaje y el camino que el señor Cima reparó con su dinero y que conduce
a la iglesia (que también reformó), pasó a denominarse Avenida de José Cima. Fue Alcalde de Oviedo desde el 26 de febrero al 25 de
marzo de 1930." (Fuente: Enciclopedia de Oviedo)
.
(30): Cita (7) pag. 15
.
(31): Idem cita (7) pag. 15
.
(32): La Fábrica de Sidra Cima. Texto tomado de la página
web http://dpz.es/turismo/multimedia/no_editados_patronato/varios/cazarabet/Alarifes-19.pdf
La sede que José Cima construyó en Colloto en los años veinte se rehabilitará.
Fuente: La Nueva España
.
(33):EL INDIANO JOSÉ CIMA GARCÍA 13.11.2012 12:59 Por José Miguel Ruiz Andrade
En Cuba la sidra se popularizó enseguida. Los consumidores no eran ya los asturianos, sino todo el mundo. En el escenario y
ambiente sociopolítico definidos creció José Cima García. En aquella Cuba se hizo hombre, encaró la vida, conoció su primer amor
furtivo y poco a poco fue prosperando en la naturaleza singular de los indianos españoles que supieron hacer fortuna. Fue un joven de
decente inteligencia, persuasivo, tenaz y hábil en el trabajo. No sintió desconfianzas para vivir en poblados cercanos o distantes e
investigar técnicas agrícolas nativas; y escuchaba con pasmo a los señores de las partidas...A los viejos de la Manigua. De esos
respetables longevos -jefes de vecindarios-, en núcleos agrícolas urbanos o selváticos oyó gran cantidad de charadas que les fueron
recitando. Lo forjaban como para perpetuar la usanza de la costumbre lugareña. Y, José Cima, bienquisto como amigo, como un
sujeto más de la respectiva colectividad apuntaba, escribía cuanto le interesaba. Sin lugar a dudas, era un hombre observador y
estudioso, vio que sus coterráneos, los muchos asturianos que allí vivían, echaban de menos la bebida clásica de Asturias, la sidra, el
dulce jugo de la manzana. La sidra natural en Asturias no podía ser enviada a Cuba. Era un delicado licor de oro que se ennegrecía y
agriaba apenas salía de la tierra asturiana. Ni a Madrid podía enviarse. Era un producto cuyo consumo tenía que limitarse a la
región que la producía. No representaba ni para el labrador ni para el sidrero riqueza alguna. José Cima reunió sus ganancias y
regresó a Asturias. Con nuevos conocimientos, obsesionado por la visión de aquella riqueza que había adivinado, comenzó sus
estudios y ensayos. Los más prácticos sidreros asturianos se burlaron de él, tomándole por loco. Porque ¿cómo hacer de la sidra un
producto de tráfico y de exportación, si en el lagar mismo, el menor movimiento que tuviera la bota, bastaba para que la sidra se
malease? Los primeros ensayos fueron una serie de dolorosos fracasos. Pero no tardó mucho tiempo en combinar la fórmula precisa,
y la sidra, sin perder nada de sabor y su aroma de manzanas frescas, se "champanizaba" en una reacción química natural que
asombró a los más expertos sidreros asturianos. Así y todo, resuelto el problema, hubo nuevas dificultades. José Cima hizo su primer
envío a Cuba, y la expedición no llegó... Llegaron las cajas mojadas, las botellas estalladas... Era un nuevo problema; una nueva
decepción, una nueva serie de ensayos, de estudios, de gastos. No cayó en desánimo. Al final venció. En Cuba, el nuevo producto se
popularizó enseguida. Los consumidores no eran ya los asturianos, sino todo el mundo. Poder apagar la sed con "champagne", cuya
cantidad de alcohol no pasa de cuatro grados y medio, menos que cualquier cerveza. Un "Champagne" perfumado por el aroma
singular de la manzana y un "champagne" que costaba la décima parte que el de uva, constituyó para los que viven en la caliginosa
tierra cubana, la solución de un problema primordial de vida. Así, en pocos años, la demanda de aquel mercado excedió a la
producción pasando de un millón de botellas las que José Cima enviaba cada año. Un esplendido negocio para que no tuviese
seguidores e imitadores. El protagonista de este relato no puso trabas a las nuevas fábricas. Se limitó a mantener el prestigio de su
marca "REAL SIDRA ASTURIANA", perfeccionando cada día los procedimientos de fabricación. ¿Para qué entretenerse en
competencias si no daba abasto a las demandas? ¿Para qué hacer propaganda en la Península ni buscar nuevos mercados, si el
consumo era creciente en el mercado que él monopolizó? ¿Para qué luchar con los demás asturianos que siguieron su ejemplo, ni con
los franceses y los yanquis productores de manzanas, que quisieron y no pudieron imitar su producto? Las sidras de esta marca
hicieron tal revolución en las costumbres familiares, que desde entonces a hoy y en el futuro, constituyen en muchas casas -como
podemos y se podrá comprobar aun en el devenir-, el factor indispensable con que se celebran los sucesos agradables, prefiriendo esta
sidra a los "champagnes" o a los subtitulados y homologados “cavas”; tanto por la enorme economía, como por sus efectos saludables,
pues todo lo más que esta bebida puede producir, es la locuacidad sin contención y el buen humor. Ciertamente que desconocía tan
especial tino empresarial de nuestro personaje... De seguro, que, en lo sucesivo cuando tenga la oportunidad de brindar con sidra
asturiana, algo de rendibú brotará hacia quien hizo posible tan especial empresa. - ¡Don José Cima…! A pesar de que haya
transcurrido un siglo ¡Este brindis es por Usted!...Con sidra asturiana, que, ciertamente supone un gran placer.
TALLER DE ESCRITURA:18 de Diciembre 2009
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.
(34): Ramón García Duarte; texto de Wikipedia SIC anterior; ver:
https://es.wikipedia.org/wiki/Ram%C3%B3n_Garc%C3%ADa_Duarte
.
(35): En nuestra parte primera y segunda, hablamos extensamente sobre Armando de las Alas-Pumariño Troncoso de Sotomayor y
sobre su hijo (Armando de las Alas-Pumariño y González-Muñoz) casado con Isabel Cima.
Sobre Nicanor de las Alas-Pumariño y Troncoso de Sotomayor; ver en Wikipedia:
https://es.wikipedia.org/wiki/Nicanor_de_las_Alas_Pumari%C3%B1o
.
(36): TEXTO RESUMIDO DE LA HISTORIA QUE RECOGE EN PDF
San Miguel-Industrias Cima, en su página divulgada en la red:
https://www.industriascima.com/images/Cima_SanMiguel.pdf
.
(37): Para los interesados en la noticia del homenaje; pueden consultarla en esta hoja del diario vasco:
https://www.diariovasco.com/culturas/brindis-ignacio-20180410001233-ntvo.html
.
(38): ENCICLOPEDIA DE OVIEDO (SIC), Francisco Casariego Terrero
“Arquitecto y pintor español nacido en Oviedo en 1890 y fallecido en su ciudad natal en 1958. Padre de los también arquitectos y
pintores Pedro y Francisco Casariego Hernández-Vaquero. Realiza el bachillerato en Oviedo, tras recibir lecciones de dibujo del
escultor Arturo Sordo. Entre 1910 y 1916 realiza la preparación para el ingreso en la Academia de Artillería y cursa estudios de
arquitectura en Madrid, donde traba amistad con el también arquitecto Emilio García Martínez, quien, estando destinado en
Asturias, comenzará a pintar al aire libre con él. Casa con Milagros Hernández Vaquero, hermana del pintor Joaquín Vaquero
Palacios. Colabora en distintas exposiciones regionales, debutando en 1916. En 1919 expone junto a su cuñado Joaquín Vaquero
Palacios, en el Bazar Piquero de Oviedo, enviando al año siguiente tres cuadros al Salón de Otoño de Madrid. Trabajó como
arquitecto municipal en Sama de Langreo, para ejercer posteriormente como arquitecto de catastro, en 1921, y arquitecto municipal
en Oviedo, de 1922 a 1940. En este puesto colabora con el ingeniero municipal Ildefonso Sánchez del Río en proyectos como la
redacción y puesta en vigor de las «Ordenanzas de Construcción de la ciudad de Oviedo» del año 1925 o el proyecto de ensanche de la
ciudad para las calles General Elorza, Marcelino Fernández, Martínez Vigil y la Vega, e intervenciones en la Fábrica de armas.
Hay numerosas muestras de su trabajo en Asturias, tales como el barrio para obreros de la calle la Lila en Oviedo, de 1919, la Casa
del Arco Iris, en la plaza del consistorio Ovetense, erigida en 1922, el edificio de viviendas de calle Uría nº 25, el ya desaparecido cine
Principado de la Calle Cabo Noval, de 1927, el edificio de viviendas de la calle Principado nº 7, de 1928, el de Martínez Vigil nº 6, de
1929, el de la calle Altamirano nº4, de 1930, y la colonia Ladreda, por esas mismas fechas y en colaboración con Enrique Bustelo. En
los años 30 realiza edificios de vivienda burguesa en Marqués de Santa Cruz nº 6 o Fray Ceferino nº 1. También en esta época, en
colaboración con Joaquín Vaquero, trabaja en Casa Bernardino en Uría nº 34 y en Fray Ceferino nº 26. Con Bustelo, ya en los años
cuarenta, trabajará en el edificio de Cerámicas Guisasola y en el del Banco Herrero. En 1958 gana el primer premio del Concurso
para el monumento de la Plaza la Gesta de Oviedo, con un proyecto titulado Amén, en colaboración con su hijo Pedro Casariego y
Genaro Alas, y el escultor Amadeo Gabino, que no fue llevado a efecto. Además, perteneció al cuerpo de arquitectos de Hacienda,
llegando a ser decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Asturias y León. Otros edificios suyos que cabe reseñar son la fábrica
Nestlé de Piloña, el estadio municipal de Buenavista.
En el ámbito de la pintura se destaca por sus paisajes al aire libre, trabajando a espátula en sus últimos años y encuadrándose en una
extensa escuela de paisajistas ovetenses, de la que se le considera iniciador junto con Eugenio Tamayo. Lleva a cabo exposiciones
individuales en el Salón Peñalba de Oviedo, en 1935, en la Sala de Arte de Bilbao en 1944 y 1955, en la Sala Greco de Madrid en 1946,
en las galerías ovetenses de Angelín, 1945, Santu, en colaboración con su hijo Pedro Casariego, en 1952, y en la de la Caja de Ahorros
de Asturias en 1956. En 1957 participa en la Exposición Nacional de Bellas Artes, otorgándosele el premio de la Diputación Provincial
de Vizcaya.
Muere en Oviedo en 1958, seis años después del nacimiento de su nieto Carlos Casariego Rozas”.
SIC : http://el.tesorodeoviedo.es/index.php?title=Francisco_Casariego_Terrero
.
(39): Mario Gómez-Morán Cima
Biografía en Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Mario_G%C3%B3mez-Mor%C3%A1n_Cima
Biografía en Asturianos Ilustres: https://ilustresasturianos.blogspot.com/2019/01/mario-gomez-moran-cima.html
Biografía enciclopedia de Oviedo: http://el.tesorodeoviedo.es/index.php?title=Mario_Gomez-Mor%C3%A1n_Cima
.
(40): Rosa Faes Hernández
Primera cita sobre Manuel del Busto, casas en calle Noval; pags 119 a 121
Siguientes menciones, pags. de esta tesis indicadas junto a cada cita.
Manuel y Juan Manuel del Busto, arquitectos
UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID FACULTAD DE GEOGRAFÍA E HISTORI Departamento de Historia del Arte,Sección de
Historia
Tesis doctoral; publicada en 2015; presentada en 1982.
.
(41): Biografías Manuel del Busto Delgado:
Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Manuel_del_Busto
PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO DE OVIEDO: http://patrimonioarquitectonicodeasturias.blogspot.com/2012/07/manuel-del-
busto-delgado-arquitecto.html
Biografía
EL ARQUITECTO MANUEL DEL BUSTO Y EL PALACIO DEL CENTRO ASTURIANO DE LA HABANA
The architect Manuel del Busto and the Asturian Center Palace in Havana
MARTHA ELIZABETH LAGUNA ENRIQUE (UNIVERSIDAD DE SALAMANCA) PDF
TRIM, 8 (2015), pp. 47-71
.
(42): Obra citada en (7)
(42a): pág 1
(42b): págs 2 y 3
(42c): págs 9 y 10
(42d): pág 12 -sic-
(42e): pág 13 -sic-
.
(43): Ver mi artículo sobre LOS TEXTOS IBÉRICOS.
https://sobrelostextosibericosdemario.blogspot.com/2019/06/letras-d-t-z-correspondiente-con-los.htmlLetras “D”, “T”, “Z”;
correspondiente con los sonidos ibéricos “DA”, “TA”, “ZA” (“ce”, “ci”). TOPÓNIMOS Y GETILICIOS IBÉRICOS (NOMENCLATOR
FINAL -Capítulo quinto-).
En este, podemos encontrar los siguientes topónimos antiguos (entre los que no se halla el de Colloto):
- TUCCI: quae Augusta Gemella; Martos; p. de los túrdule.. (FRG)
- TUCCI y TUCCI VETOS: Martos en Jaen, ver artículo de JRD en pags.513 a 514 (JRD pag 513)
- TUCCI : ITUCCI, Tejada la Vieja, junto a Úbeda (JRD pag 513)
- TUCCIS : Castro del Rio, o bien Baena; en Córdoba (JRD pag 514)
- TUIA: TOYA
- TUGIA: TOYA en Jaén. Cerca de Peal de Becerro; al lado del Salto TUGGIENSE, nacimiento del Guadalquivir. Sus enterramientos
son algunos de los más destacados de los iberos (JRD pag 514)
- TUGIENSIS saltus: Nacimiento del Guadalquivir. Estos bosques eran el límite entre Bastetanos, oretanos y túrdetanos (JRD pag
514)
- TUSCI: ITUSCI. Escacena del Campo (JRD pag 526)
.
(44): https://www.lasidra.as/descargues/lasidra114.pdf
LA SIDRA pdf 114, Junio 2014, Gijón
(44a): El primer texto es de Miguel Angel Fuente Calleja, pags. 47 y 48
(44b): El segundo de Manuel G. Busto, pag 64
.
(45): Op. Citada en (15) BERNALDO DE QUIRÓS Y F-PEÑA; M.Magdalena, La oligarquía indiana, Asturias-Cuba: Opinión pública y
propaganda, TESIS DOCTORAL, presentada en la Universidad Complutense de Madrid, 2014.
(45a): pag 10
(45b): pag 11
(45c): pag 44
(45d): pag 77
(45e): pag 118
(45f): pag 119
(45g): pag 78 y 79
(45h): pag 112
(45i): pag 113
.
(46): Biografía de Anselmo Gónzalez del Valle Fernández.Roces
REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA
http://dbe.rah.es/biografias/67229/anselmo-gonzalez-del-valle-y-fernandez-roces
.
(47): EL COLECCIONISTA DE VITOLAS, blog de JUAN ALBERTO BERNI GONZALEZ
http://www.jaberni-coleccionismo-vitolas.com/1C.5.05-Grandes_Tabaqueros_Relacion_Fabricantes_y_Marcas.htm
LA SAGA FAMILIAR de los Cabañas, los González-Carvajal y los González del Valle
.
(48): Textos de cita (46) y (47) combinados.
Comienza su biografía la Real Academia de La Historia con un encabezado que titula TABAQUERO Y MECENAS:
“Cuando, en 1840, el general Jerónimo Valdés Sierra fue nombrado gobernador civil y militar de Cuba, se trasladó a La Habana su
hombre de confianza, Pedro María Fernández-Villaverde, y se llevó consigo a su sobrino Anselmo. Allí vivió Anselmo la mayor parte
de su vida y cimentó su fortuna, aunque volvió a España para morir en Madrid” (46) . Algo muy similar nos narra Berni al
escribir: “Allí parece que fue atendido por un primo suyo, Pedro Mª Fernández-Villaverde y González del Valle, futuro catedrático de
la universidad ovetense y padre del que ocuparía varias carteras ministeriales y que finalmente llegaría a presidente del gobierno
español D. Raimundo Fernández Villaverde” (47) .
Según la Real Academia de la Historia: “Anselmo era hijo de Juan González del Valle (San Claudio, Oviedo, 1772) y de Bárbara
Fernández Roces (Santa Eulalia de Colloto, Oviedo, 1803), ambos procedentes de antiguas familias asturianas. La experiencia
migratoria ya se había probado en su familia materna: Antonio y Manuel Fernández-Roces estaban radicados en Cuba; Francisco
González del Valle, un pariente por la vía paterna, también se había establecido en La Habana. La llegada de Anselmo fue un eslabón
más de la llamada “cadena de emigración” (46).
Auque en opinión de Juan Alberto Berni: “No se conoce la fecha de su nacimiento, pero ya en la década de 1840 aparecen las
primeras huellas de su presencia en el negocio tabacalero con la refacción de cosechas de vegueros (pagos al propietario) en la
hacienda Las Lomas, (Vuelta Abajo) y el mercadeo de la hoja. En 1843 era dueño de la marca de tabacos La Integridad,
conservándose facturas de compras de envases a su nombre y recibos de las producciones que con esta denominación entregaba a la
Secretaría de la Superintendencia de la Isla, para surtir las contratas de puros con destino a la Península” (47).
Acerca de sus comienzos como “marquista” recoge algo muy similar la Real Academia de la Historia: “Sus primeros
negocios en Cuba estuvieron relacionados con el tabaco. Desde 1840 se dedicó a la refacción de las hojas de tabaco de la región de
Vuelta Abajo para varias fábricas de La Habana. Fue uno de los primeros fabricantes de tabaco que se atrevió a entrar en el sector
agrícola del cultivo tabacalero, junto con Jaime Partagás, José Cabargas o Joaquín Barreras. Debió de ser muy emprendedor, ya que
con veintitrés años, en 1843, aparece como “marquista”, es decir, como propietario de una marca de puros llamada La Integridad,
que aún no era marca registrada. Se convirtió entonces en uno de los abastecedores de la Secretaría de la Superintendencia de la isla,
la cual enviaba directamente su producto a la Península. Entró pronto en contacto con los más destacados tabaqueros de La Habana,
entre ellos, con Manuel González Carvajal y Fernández de la Buria, con cuya hija, María de Jesús, contrajo matrimonio en 1851” (46).
Es muy similar lo que narra Berni sobre su boda y el modo en que logra hacerse con el mercado del tabaco: “El 18 de
diciembre de 1851 se casa con Mª de Jesús de la Merced González Carvajal y Cabañas, hija menor de D. Manuel González-Carvajal. El
matrimonio, de marcado carácter estratégico, aumentaba las expectativas empresariales y garantizaba el próspero futuro del
negocio, con gran satisfacción del resto de empresarios asturianos, que apoyaron la unión. Al poco tiempo, D. Manuel introduce a su
yerno en sus negocios, dándole amplia participación en la explotación de la marca-fábrica Hija de Cabañas y Carvajal, en idea de
delegar progresivamente en su persona todos los negocios relacionados con el tabaco y ponerle al frente de los mismos, ya que, como
veíamos anteriormente, D. Manuel González-Carvajal se había volcado en otros negocios financieros. Ambos invierten conjuntamente
en la Empresa de Caminos de Hierro del Oeste, llegando a controlando entre los dos el 70 % de las acciones de la compañía” (47).
Más tarde relata la Academia de la Historia el modo en que Anselmo escala el éxito empresarial: “María de Jesús, su
mujer, había nacido en La Habana en 1838. Su padre era asturiano (Soto del Barco, 1803), y su madre, María de Jesús Álvarez
Cabañas, era también habanera. La posición social y económica de la familia era muy brillante. Vivían en un palacete en la Calzada
del Cerro, una de las zonas elegantes de las afueras de La Habana, donde eran vecinos, entre otros, de los condes de Fernandina, de
Santovenia, de Lombillo, de Peñalver y de Leonor Herrera. Su padre era propietario de la fábrica de tabaco llamada Los Dos
Carvajales, junto con su sobrino Leopoldo González Carvajal y Zaldúa, marqués de Pinar del Río y, por matrimonio, marqués de
Avilés. Su madre era hija de Francisco Álvarez Cabañas, propietario de la fábrica de puros Cabañas, creada en 1818, una de las de
mayor renombre de la época, cuyos puros se vendían en Londres en 1833. En 1848 González Carvajal obtuvo licencia para montar un
taller de tabaquería que llamó Hija de Cabañas y Carvajal. Puso al frente del negocio a Anselmo, que participó además como socio
capitalista” (46).
“Empezó entonces Anselmo a tomar parte en diversos negocios: participó en la construcción de las nuevas vías de ferrocarril
dirigidas a Vuelta Abajo, los Ferrocarriles del Oeste; compró una hacienda en Pinar del Río para la cosecha de la hoja de tabaco,
compró varios edificios en La Habana y extensos terrenos en Asturias y, en 1858, compró la firma Hija de Cabañas y Carvajal. A
partir de la compra de la marca, dio un mayor impulso a la producción de tabaco y mantuvo la simbología en las marquillas que
adornaban las cajas de puros, por la que obtuvo su suegro la Medalla de Oro en la Exposición de Londres de 1851: dos mujeres
apoyadas en los laterales de una medalla en la que se lee “H. de Cabañas y Carvajal”; rodeando la medalla se lee: “Real Fábrica de
Tabacos. Calle de San Ignacio, 50. Anselmo G. del Valle, Habana” (46).
Por su parte, Berni cita algunos datos distintos al referir: “En 1857 compra tierras al catalán D. José Gener en la cotizada
hacienda Las Cruces de Vuelta Abajo. Finalmente, el 6 de agosto de 1858, se formaliza la venta de la fábrica y marca HIJA DE
CABAÑAS Y CARVAJAL a Anselmo González del Valle, acto realizado ante el notario D. Fernández de Castro, en virtud del cual
quedaba disuelta la sociedad constituida por Dª Maria de Jesús Álvarez Cabañas, D. Manuel González-Carvajal y D. Anselmo
González del Valle para la explotación de la marca. A partir de entonces queda éste último como único dueño por el precio de 150.000
pesos oro, que debía satisfacer en 10 anualidades de 15.000 cada una. El contrato incluía la fábrica con todos sus utensilios,
materiales, rama y existencias. Cuatro años después, en 1862, fallecía D. Manuel González Carvajal en su quinta residencial de la
barriada del Cerro en La Habana, dejando a sus herederos una importante fortuna. La testamentaría estipulaba el reparto entre la
viuda Da María de Jesús Álvarez Cabañas y los tres hijos de ambos” (47)
Regresando a la biografía de la real Academia de la Historia, nos dice que poc después de comprar la marca de su
suegro, se separa de su mujer: “En 1859 María de Jesús se fue a vivir a Estados Unidos, dejando a sus hijos al cuidado de su
padre. Hacia 1863, tras el fallecimiento de su hija de seis años, María Mercedes, Anselmo decidió enviar a sus dos hijos varones,
Anselmo y Emilio Martín, a Oviedo, quedándose él al frente de sus negocios, aunque viajando frecuentemente a España. Su posición
social en La Habana era cada vez más destacada; su situación económica le permitió reunir una importante pinacoteca y dedicarse al
mecenazgo: en Cuba, contribuyó a la fundación del Casino Español en La Habana, poniendo a su disposición un edificio de su
propiedad que, andando el tiempo, sus herederos venderían al Centro Asturiano de La Habana. En Asturias donó importantes
cantidades a la catedral de Oviedo y a la iglesia de San Juan y, en los años 1865 y 1866 —ante el peligro del cierre de la Universidad
de Oviedo—, cubrió el déficit que causó la Universidad en los presupuestos generales del Estado y donó a su favor, años después,
importantes cantidades. Ya en esos momentos había empezado a ocupar cargos políticos: en 1869 fue nombrado regidor del
Ayuntamiento de la ciudad de San Cristóbal, de la que fue luego alcalde (46).
“Fue teniente de alcalde de La Habana, miembro de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, ocupó varios cargos en
agrupaciones de tipo cultural y benéfico, y se convirtió en el protector de los asturianos emigrados a Cuba. Fue nombrado caballero
de la Orden de Carlos III y Gran Cruz de Isabel la Católica. En 1871, a través de su apoderado, Manuel Prendes Hevia, hizo llegar al
secretario del Gobierno Superior Político su intención de auxiliar económicamente al Gobierno de España en lo necesario para evitar
la independencia de Cuba, enfrentándose a su hijo Emilio Martín, que rompiendo la “disciplina de partido”, defendió la autonomía
cubana. En 1887, el Ayuntamiento de Oviedo decidió dar su nombre a una de las calles que se abrieron a expensas de la urbanización
que promovió su hijo mayor entre el parque de San Francisco y el antiguo Hospicio. La cultura, la riqueza, los usos y costumbres
adquiridos en Cuba dejaron poso en sus hijos, que destacaron, Anselmo como compositor y pianista y Emilio Martín como escritor y
político” (46)
Por su parte, Berni termina su biografía sobre Anselmo Gónzález del Valle y Fernández-Roces diciendo: “Durante toda
la década de 1860 y hasta su muerte acaecida en 1876, D. Anselmo González del Valle continuó prosperando en los negocios vinculados
con el tabaco, que abarcaban posesiones agrícolas, acciones en ferrocarriles y operaciones de crédito. En 1870 había delegó la gerencia
de sus bienes con amplios poderes al comerciante D. Manuel Prendes Hevia. Obtuvo la Orden de Carlos III y cuando se dirigían a él lo
trataban de Excelentísimo Señor. El matrimonio tuvo dos hijos, Anselmo y Martín González del Valle y González-Carvajal, quienes a
partir de la muerte de su padre en 1876 y hasta el deceso de su madre Doña María de Jesús González-Carvajal el 30 de septiembre de
1.881 en la Habana, heredarían la imponente fortuna que les correspondía por herencia” (47).
.
(49): Textos completos:
Una biografía de Anselmo González del Valle (1852 – 1911)
Fidela Uría Líbano Memoria canguesa - Biografías
[Texto leído por Fidela Uría Líbano en el Homenaje a Anselmo González del Valle, organizado por el Tous pa Tous y el Museo del Vino
de Cangas, en el Teatro Toreno, de Cangas del Narcea, el 2 de diciembre de 2011, y en el que interpretó la pianista doña Purita de la Riva
varias composiciones musicales del homenajeado, que se mencionan y analizan en este texto. González del Valle tuvo mucha relación
con Cangas del Narcea y tiene una calle dedicada a él en la capital del concejo].
Se celebra este año el centenario de la muerte de Anselmo González del Valle, acaecida el 15 de septiembre de 1911. Silvio Itálico,
seudónimo del escritor Benito Álvarez- Buylla, decía en 1924 sobre la grandeza de esta figura como compositor, pianista y erudito que,
seguramente, le harían más justicia las generaciones venideras. Tuve la ocasión de profundizar en la vida y en la música de González del
Valle, mientras hacía mi tesis doctoral, y puedo afirmar que fue uno de los personajes que más contribuyó al desarrollo de Asturias en la
etapa que va de la segunda mitad del XIX a los primeros años del XX; especialmente a nivel cultural, pero también en lo social y lo
económico. Es pues casi de justicia este merecido homenaje.
Anselmo González del Valle y González Carvajal nace en la ciudad de La Habana el 26 de octubre de 1852. Su padre, Anselmo González
del Valle y Fernández Roces, había emigrado de Oviedo a Cuba en 1840 y allí se establece como empresario, sobre todo a partir de su
matrimonio con María Jesús González Carvajal, cuyo padre era propietario de varias empresas y fábricas de tabaco repartidas por toda
Cuba.
Según nos relatan sus familiares, Anselmo comenzó los estudios de primaria en el Colegio de Belén de La Habana y, con seis o siete años,
se inicia en el arte de la música con un tío materno, Manuel Francisco González Carvajal, al que familiarmente llamaban “tío Pancho”.
Siendo aún muy pequeño los padres de Anselmo se separan, y él y su hermano Emilio Martín quedan al cuidado del padre. Pocos años
después los dos hermanos son enviados a vivir a Oviedo, permaneciendo el padre en La Habana al frente de sus numerosos negocios.
Anselmo y Emilio Martín se instalan en una amplia casa en la calle Cimadevilla al cuidado de un sacerdote que ejerce como tutor.
En 1863 los dos hermanos comienzan sus estudios de bachillerato en el Instituto de Segunda Enseñanza de Oviedo, donde el compositor
se gradúa como Bachiller en Artes en 1869. En aquella época coincidieron en el Instituto de Oviedo con los escritores Leopoldo Alas
(Clarín) y Armando Palacio Valdés. Tanto Clarín como Palacio Valdés relatan en sus obras como organizaron en la casa de los González
del Valle una especie de ateneo cultural juvenil en el que hablaban de historia, literatura o arte, representaban obras teatrales, etc. Y
parece que ya en su adolescencia González del Valle destacaba como pianista, tal como señala Palacio Valdés: “Por fin, uno de los dueños
de la casa [se refiere a Anselmo] nos hacía oír en el piano algunas sonatas o trozos de ópera, pues ya entonces era un maravillosos
pianista”.
Probablemente, al mismo tiempo que el bachillerato, Anselmo comienza sus estudios musicales con Víctor Sáenz. No puedo dejar de
mencionar aquí la inmensa labor de don Víctor Sáenz en Asturias: fue organista de la Catedral de Oviedo, director de varias bandas de
música, fundador de la Academia de Música San Salvador de Oviedo, autor de varias composiciones musicales y, sobre todo, gran
maestro de varias generaciones de músicos y compositores asturianos.
Anselmo González del Valle se licencia en Derecho Civil y Canónico en 1872 por la Universidad de Oviedo; realiza el primer y último año
en Oviedo y los cursos intermedios en Salamanca y Madrid. Parece que Anselmo estudió la carrera para satisfacer a su familia con un
título universitario, ya que nunca ejerció la abogacía y, de cualquier forma, tampoco lo necesitaba porque contaba con una gran herencia
familiar.
El escritor Constantino Suárez, en su obra Escritores y artistas asturianos, señala que “al mismo tiempo que su preparación
universitaria, Anselmo González del Valle realizó estudios musicales con los mejores maestros de Oviedo y Madrid”. Por lo que se refiere
a Madrid todo apunta a que la enseñanza que recibió fue de carácter privado; las referencias de su familia señalan que el compositor no
hizo estudios oficiales de música, sino que fue una enseñanza libre. Incluso comenzó los estudios de Armonía y Composición en París,
pero sin llegar a concluirlos. Probablemente fue el músico Charles Beck uno de los que más influyó en la formación pianística de
Anselmo. Beck fue Primer Premio de Piano del Conservatorio de París y se estableció en Madrid desde finales del XIX como profesor de
piano, destacando también su actividad como concertista.
En estos primeros años de juventud González del Valle realiza continuos viajes a diversas ciudades de Europa, especialmente a París.
Además, empieza a comprar partituras publicadas por las grandes casas editoriales europeas, especialmente de música pianística. Él
tocaba todo la música para piano que compraba, con lo cual va adquiriendo paulatinamente el dominio técnico e interpretativo del
instrumento que caracterizará sus años de madurez. En sus viajes por ciudades como Madrid o Barcelona, pero también fuera del
ámbito nacional (París, Berlín, Leipzig o Roma) Anselmo tocaba como amateur en conciertos de carácter privado. Autores como Antonio
García Miñor señalan que “pudo ser en su época uno de los primeros pianistas de Europa, pero despreció los más fabulosos contratos
para anclar definitivamente su vida a Oviedo”.
En 1874 el músico contrae matrimonio con María Dolores Sarandeses y Santamarina, que había sido compañera suya en las clases de
música con Víctor Sáenz. A partir de entonces finalizan los viajes de Anselmo, y la actividad como concertista se centra en el pequeño
círculo de su familia y amistades. Sin embargo, pasa a un primer plano la faceta de compositor.
En 1879 González del Valle es nombrado académico correspondiente de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, cuya sección de
música se había creado recientemente. Tenía por entonces 27 años y ya era una de las personas de más relieve en la región, tanto desde
el punto de vista social como cultural. A lo largo de su vida González del Valle reúne una biblioteca musical de renombre en su época y
que, aún hoy, puede ser considerada de gran valor. Llegó a poseer una colección de más de 20.000 partituras; una parte de esta
biblioteca la conservan los nietos del compositor y la otra fue adquirida en 1947 por el Instituto Español de Musicología (Consejo
Superior de Investigaciones Científicas), de Barcelona. La colección cuenta con un amplio repertorio de obras de compositores, que va
desde el Renacimiento hasta autores contemporáneos a González del Valle. También hay que mencionar la espléndida colección de
cuadros que había heredado de su padre, gran aficionado a la pintura, y que el mismo Anselmo había ido aumentando.
González del Valle mantuvo relación con algunas de las personalidades más relevantes de la cultura española. Conoció a escritores,
pintores y músicos como Francisco Asenjo Barbieri, Jesús de Monasterio, Tomás Bretón, Emilio Arrieta o Felipe Pedrell. Con Pedrell,
que fue el padre del Nacionalismo musical español, tuvo Anselmo una estrecha relación, y le proporcionó varios temas tradicionales
asturianos para su Cancionero Musical Popular Español (1922). Además, fue socio honorario de la Sociedad de Conciertos de Madrid.
Anselmo González del Valle fue uno de los principales promotores de la Escuela Provincial y Elemental de Música de Oviedo, origen del
actual conservatorio. La apertura de la Escuela de Música tiene lugar en el año 1884, en el seno de la Academia Provincial de Bellas Artes
de Oviedo. En un documento de la Academia leemos: “Un señor académico, artista de corazón y de pensamiento elevado [se refiere a
González del Valle], tuvo la feliz idea de establecer bajo la dirección de esta Academia una clase de Música, ofreciéndose al mismo
tiempo a costearla…”. Él presidirá la Escuela de Música de Oviedo hasta su muerte y, sin duda alguna, su influencia va a contribuir a
crear un excelente clima musical.
Con el despegue de la industrialización van apareciendo en Asturias diversas compañías y sociedades promovidas fundamentalmente
por la alta burguesía. González del Valle intervino en la creación en 1887 de la Compañía de Ferrocarriles Económicos de Asturias.
También colaboró en el nacimiento de otras empresas como la Sociedad Industrial Santa Bárbara, la fábrica de cervezas El Águila Negra
o la Unión Española de Explosivos. Paralelamente a la aparición de sociedades industriales se forman otras de tipo cultural y benéfico
destinadas a paliar las necesidades de la nueva clase obrera. González del Valle era miembro de numerosas sociedades benéficas como la
Sociedad Económica de Amigos del País, la Junta Provincial de Beneficencia Particular o la Sociedad Santa Bárbara, entre otras.
Un núcleo importantísimo en el desarrollo de la vida musical en Asturias en la segunda mitad del siglo XIX fue -como en tantas otras
regiones españolas- el salón de las grandes casas burguesas. En su espléndida mansión de la calle Toreno de Oviedo, Anselmo González
del Valle dedicó un enorme salón a la música, donde guardaba una valiosa colección de pianos y, como ya mencioné, una de las mejores
bibliotecas musicales de aquella época. Pasaban a menudo por aquella casa los personajes más relevantes del mundo de la música de la
región: Saturnino del Fresno, Baldomero Fernández, Víctor Sáenz, Benjamín Orbón, Eduardo Martínez Torner, etc. Pero también
estuvieron allí, a su paso por la ciudad, intérpretes como la pianista zaragozana Pilar Bayona o el gran Arturo Rubinstein, que dio un
concierto en el Teatro Campomor en 1916. Es posible, aunque no está suficientemente claro, que existiera cierta relación entre Anselmo
y el compositor ruso Nikolái Rimsky-Korsakov; el Capricho español de Rimsky es prácticamente un capricho asturiano y algunas
investigaciones sugieren que pudo ser González del Valle el qué, de alguna manera, proporcionó los temas asturianos a Rimsky-
Korsakov. La leyenda llegó incluso a contar que el músico ruso se había alojado en la casa de González del Valle. Anselmo y su familia se
mofaban de esta leyenda con una ironía típicamente asturiana: Tenían un sillón, colocado en un lugar especial de la mansión, y en el que
nadie se podía sentar, ya que era el lugar donde Rimsky había descansado en una visita que hizo a Anselmo y estaba reservado para sus
próximos viajes a Oviedo.
En 1901 muere, a los cincuenta años, la esposa de Anselmo, víctima de una larga enfermedad. Esto supone un duro golpe para el músico
del que ya nunca se repone; queda entonces al cuidado de su numerosa familia, pues el matrimonio tenía trece hijos, algunos de los
cuales eran muy pequeños al morir su madre.
El excelente clima musical que vivía a principios del siglo XX la región terminará por cristalizar con la creación de la Sociedad
Filarmónica de Oviedo en 1907, a la que seguirán la de Gijón en 1908 y la de Avilés en 1918. González del Valle fue una figura
fundamental en el origen de la Sociedad Filarmónica de Oviedo y figuró como Presidente de honor de la misma en sus primeros años.
Al fallecer su mujer la propia salud del compositor se ve afectada y, además, padecía una diabetes desde hacía bastantes años. Para
buscar remedio a esta enfermedad acude todos los veranos a tomar las aguas al Balneario de Mondariz, en Pontevedra (Galicia), y realiza
algunos viajes al extranjero para consultar a los mejores especialistas europeos. Pero, a pesar de lo precario de su salud, la muerte le
coge por sorpresa; el 15 de septiembre de 1911 el músico sufre un repentino ataque al corazón, debilitado por la enfermedad crónica.
La producción musical de González del Valle es una de las más importantes, tanto en calidad como en número, de la segunda mitad del
XIX en Asturias; se han catalogado unas setenta composiciones suyas. Además, prácticamente la totalidad de esta música fue publicada,
casi siempre por destacadas editoriales europeas y españolas. Constituye un caso bastante peculiar como compositor, ya que toda su
obra está escrita para piano, el instrumento que dominaba desde el punto de vista técnico y expresivo. Esta música se puede dividir en
tres tipos: el primero con obras basadas en la música tradicional; el segundo formado por obras originales que reflejan la estética del
Romanticismo tardío, y el tercer tipo son las composiciones inspiradas en piezas de otros autores.
En cuanto a las obras basadas en música española, compuso seis Rapsodias españolas para piano. El género rapsódico, que no se sujeta
a ningún esquema formal, ofrecía al compositor una gran libertad para el tratamiento de los temas tradicionales. Una de las influencias
que más pesa sobre estas obras son las Rapsodias del compositor Franz Liszt. Purita de la Riva interpretará la Rapsodia Española, op. 19
de González del Valle. En ella pueden diferenciarse tres secciones: 1ª. Dedicada al folklore musical asturiano; 2ª. Hay un predominio de
la música andaluza, y 3ª. Dominada por temas de jotas aragonesas.
Hay un elemento unificador en la Rapsodia que es la aparición a lo largo de la misma del tema de la Marcha real. Los aspectos más
destacados de esta obra son: la cita directa y con pocas transformaciones de los temas tradicionales y un virtuosismo pianístico que
busca la brillantez y el lucimiento del intérprete.
Por lo que se refiere a las obras de González del Valle basadas en música asturiana Purita de la Riva va a interpretar: la Rapsodia
asturiana sobre aires populares para piano, nº 2; las añadas Yes nidia y No llores, no de la obra Rapsodia asturiana para piano, op. 13, y
los temas Paxarinos y No la puedo olvidar de la obra Veinte melodías asturianas para piano.
altLa Rapsodia asturiana sobre aires populares para piano, nº 2, op.27 fue compuesta alrededor de 1890. Está dedicada “a su amigo don
Teodoro Cuesta, músico y poeta asturiano” y va precedida por dos de sus poemas: Asturias y La romería. La Rapsodia se abre con el
tema de danza prima La virgen de Covadonga y luego se van desarrollando otras canciones tradicionales como No se va la paloma o
Nadie plante su parra. La Rapsodia termina brillantemente, como queriendo imitar el final de una romería asturiana, con un popular y
enérgico baile de gaita.
La canción tradicional No la puedo olvidar aparece en otros cancioneros de la época, pero estas versiones no se pueden equiparar al
delicado tratamiento que hace González del Valle del tema. Creo que es una de sus mejores composiciones ya que, sin acudir al excesivo
virtuosismo pianístico, consigue una gran calidad estética, por ello su carácter es más íntimo y también más personal que el de otras
obras.
El tema Yes nidia es una añada y lleva el texto en la parte superior; en él se amenaza al niño con las xanas para que se duerma. El
tratamiento que hace el compositor de este tema es de una sencillez exquisita. La melodía se trascribe sin modificaciones, para ser
tocada piano y muy ligada, indicaciones muy adecuadas para esta canción de cuna. El acompañamiento de la melodía es sobrio, pero el
compositor utiliza con maestría los recursos pianísticos para crear la atmósfera adecuada. El piano es puramente descriptivo,
especialmente en las cascadas de arpegios que imitan el sonido del agua de los arroyos en los que viven las xanas.
Para concluir tengo que señalar que la obra de Anselmo González del Valle es equiparable en calidad (en algunos casos sin duda mejor) a
la de otros compositores españoles de la segunda mitad del siglo XIX, como Apolinar Brull, Eduardo Ocón, Miguel Capllonch o Teobaldo
Power. Como ocurre con estos autores su música representa un nacionalismo sin las aspiraciones más universales de la música de Falla,
Albéniz o Granados, en los que el nacionalismo se afina y evoluciona al contacto con las corrientes musicales europeas. La música de
González del Valle está determinada por la época en la que vivió, es decir, por el Romanticismo tardío y la búsqueda del virtuosismo
instrumental. Pero el tratamiento que hace el compositor de la música asturiana imprime un carácter más personal a sus obras; ya que
su acercamiento a la esencia melódica y rítmica de estos temas hace que el lenguaje musical resulte, en cierto modo, innovador y
original.
https://web.archive.org/web/20160304190215/http://www.touspatous.es/index.php/biografias/1052-una-biografia-de-anselmo-
gonzalez-del-valle-1852-1911.html
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La modernización del vino de Cangas, 1878 – 1901
Juaco López Álvarez Memoria canguesa - Vino de Cangas
Anselmo González del Valle y Cangas del Narcea
La modernización del vino de Cangas, 1878 – 1901
La relación de Anselmo Gonzalez del Valle y Carbajal (La Habana, 1852 – Oviedo, 1911) con Cangas del Narcea está envuelta en un cierto
misterio, basado en el desconocimiento que tenemos de los motivos que impulsaron a este hombre, nacido en Cuba, hijo de un
emigrante de Oviedo, rico capitalista, industrial y gran aficionado a la música, a comprar tierras en el concejo de Cangas del Narcea y
dedicarse con ahínco al viñedo y la elaboración de vino.
Sus inversiones en Cangas del Narcea comienzan el 18 de septiembre de 1878, cuando González del Valle, que tenía 26 años de edad,
compra en Oviedo (ante el notario José Antonio Rodríguez) a Juan Vázquez Camino, comerciante residente en Burdeos, un número
elevado de propiedades en los concejos de Cangas del Narcea, Tineo, Ibias, Allande, Valdés y Villayón, por 277.500 pesetas. Todas estas
propiedades las había adquirido este comerciante en 1874 a Rafael Uría Riego, hermano y heredero del famoso José Francisco (1819 -
1862), con un pacto de retroventa por un periodo de cuatro años, que el vendedor no llegó a ejercer.
altLa gran mayoría de las propiedades adquiridas por González del Valle estaba en el concejo de Cangas del Narcea, en total 198. Había
caserías, viñas, prados y tierras localizadas en cortinales de muchos pueblos, así como el dominio de pueblos enteros: Amáu/Amago, El
Fuexu/El Fuejo o Pambley, y de brañas: La Linar (Rato), Entrambosríos (Mieldes), Junqueras y Los Cadavales, o de partes importantes
de pueblos: Mieldes, Bárzana, Parada la Viecha, San Xuan del Monte, El Valle los Humeiros, Miravalles, Veigamioru, Villager, Piñera, El
Pládanu y Berguñu. En la compra se incluían importantes propiedades situadas en la villa de Cangas del Narcea y sus inmediaciones: el
palacio de Omaña y la huerta contigua; una casa en la calle Mayor; las Huertas de La Veiguitina; la Huerta del Molino, el Prau del
Molino y el molino harinero situado junto al puente de piedra de Ambasaguas; viñas en Barañan; “la posesión llamada de Obanca,
parroquia de Santa Marina, compuesta de casa, hórreos, un molino con cuatro molares, tierra, prados, huertas, varios castaños y otros
árboles” de una superficie de tres hectáreas, etc.
altA estas propiedades Gonzalez del Valle sumó varias viñas en Limés, que compró en 1879 a María Joaquina Gonzalez-Cienfuegos y
Navia Osorio (de la casa del conde de Peñalba), y en 1883 a Indalecia García del Valle. Por último, en 1898 adquirió a Casimiro Manso
Ochoa la finca de Pelayo, en la villa de Cangas del Narcea, donde construyó una gran bodega de vino, la conocida como El Lagarón, que
tenía pozo y bomba de agua.
Las propiedades más estimadas de Gonzalez del Valle fueron sin duda las viñas. En total llegó a poseer 21 hectáreas de viñedo,
localizadas en los términos de Pambley, San Cristóbal de Entreviñas, Oubanca, Burracan, Cangas del Narcea y, sobre todo, Limés. En
este último lugar era propietario de la viña de Santiago (de ocho hectáreas), la viña Grande (de dos hectáreas), la viña Redonda o
Semillana (de más de cuatro hectáreas), la viña Cachiporra (de más de una hectárea) y otras más pequeñas en los formales de San
Andrés, Perín y Sumeana. En la viña Redonda había un edificio terreno, cubierto de teja y destinado “exclusivamente a la recolección o
deposito del fruto y sarmientos de la finca, custodia de herramientas para trabajarla y demás usos precisos a la misma”. Las viñas de
mayor superficie las explotaba directamente Gonzalez del Valle, y las pequeñas las llevaban arrendatarios que a menudo pagaban de
renta el tercio o el quinto de “su producción en uva”.
altAnselmo González del Valle ejerció en Cangas del Narcea las actividades siguientes: el altruismo, la explotación de un molino, el
cultivo de viñas y la producción de vino. Las dos últimas fueron su principal ocupación. Su domicilio lo tenía en Oviedo. Solía venir a la
villa de Cangas casi todos los años, durante unos días, en los meses de octubre y noviembre, coincidiendo con la vendimia y los primeros
trabajos de elaboración del vino, y residía en el palacio de Omaña. A veces también venía en julio durante las fiestas del Carmen. En esta
villa tenía un administrador que se encargaba de arrendar las fincas, recaudar las rentas, etc. El 23 de octubre de 1882 (ante el escribano
Ángel Menendez Reigada) nombró en este puesto a Felipe Francos Flórez y el 14 de julio de 1897 (ante el escribano José Novoa Álvarez)
al maestro Genaro González Reguerín.
Gonzalez del Valle era un “hombre generoso y caritativo”, conocido en Oviedo por sus obras benéficas. Cangas del Narcea se benefició de
esta generosidad, y en cualquier suscripción que se formaba para recaudar fondos para las fiestas del Carmen, la junta de socorro de los
pobres, etc., figura su generosa aportación. También donó terrenos en La Veiguitina para la apertura de una calle. El Ayuntamiento de
Cangas del Narcea reconoció este altruismo, dedicándole en la villa una calle nueva que se abrió para comunicar la calle de La Fuente
con La Veiguitina.
altEn la compra de 1878 iba incluido un molino harinero con “ocho piedras molares” y 130 m2, que era el único que había en la villa de
Cangas del Narcea. Había pertenecido a la casa de Omaña y estaba pegado a la derecha del puente de piedra de Ambasaguas, entrando
por la calle de La Fuente. González del Valle derriba este molino y construye en 1884 uno totalmente nuevo, a la izquierda del puente,
para el que aprovecha la presa del molino viejo. Instala tres muelas hidráulicas con una maquinaria moderna que trae de León. Tenía
una muela francesa y dos españolas, “que molían más rápido y mejor que las antiguas”, y un ventilador, también movido por la fuerza
del agua, que dejaba “el grano perfectamente limpio”. Para un capitalista como González del Valle, que invertía en ferrocarriles o
fabricas de explosivos, la inversión en un molino de estas características era un anacronismo. La existencia de un molino de esta clase
era algo beneficioso, sobre todo, para los vecinos. El pan seguía siendo el alimento básico de la población y no era lo mismo tener un
molino viejo, que se estropeaba con frecuencia y no molía bien, que uno moderno, rápido y eficaz, que permitía tener una harina limpia
y bien molida.
La gran actividad de González del Valle en Cangas del Narcea fue el cultivo de viñas y la elaboración de vino, y en esto es donde llega su
influencia hasta nuestros días. Para estas labores trajo a técnicos franceses de la zona de Burdeos. La viticultura y la vinicultura
francesas eran las más desarrolladas de Europa, y González del Valle no escatimó medios para mejorar y modernizar estas labores en
Cangas del Narcea. Su interés le llevó a acudir a Madrid en junio de 1886 al Congreso Nacional de Vinicultores en representación del
Consejo Provincial de Agricultura, Industria y Comercio de Oviedo, junto al conde de Toreno. A este congreso también asistieron de
Asturias, Víctor Lobo, ingeniero agrónomo provincial, y Rogelio Valledor Ron, que fue en representación del periódico El Occidente de
Asturias, de Cangas del Narcea, lo que denota el interés de esta industria para nuestro concejo.
En el viñedo los técnicos franceses introdujeron numerosas mejoras que fueron seguidas por los cangueses, y que favorecieron mucho el
cultivo de la vid. Algunas de las más destacadas fueron las siguientes: el azufrado y el sulfatado con “caldo bordelés” (mezcla de sulfato
de cobre y cal) para prevenir el oidium y el mildiu, respectivamente, que son dos hongos procedentes de Estados Unidos de América que
causaron grandes estragos en los viñedos europeos durante la segunda mitad del siglo XIX; la poda temprana; la colocación de
espalderas o hilos de alambre para sujetar las vides, etc.
De algunas de estas mejoras tenemos testimonios contemporáneos gracias al periódico El Occidente de Asturias:
Los viñedos hace años vienen atacados del Oidium, de ese terrible parásito que se desarrolla de una manera admirable; y este año, que
los cosecheros, por iniciativa del señor don Anselmo del Valle, habían empezado á utilizar con buen éxito el azufre, parece que los
temporales se empeñaron en destrozar una cosecha que constituye el primer elemento de riqueza de esta comarca. Era lo que faltaba á
este pobre país […]. (El Occidente de Asturias, 15 de septiembre de 1882)
Al año siguiente el mismo periódico vuelve a recordar los beneficios aportados por estos técnicos franceses que trabajaban para González
del Valle:
La vendimia se va haciendo con buen tiempo. La cosecha es desigual, pues al paso que algunas viñas tienen más uva que en el año
último, otras tienen menos. Entre las primeras se cuentan las del señor don Anselmo del Valle, debido indudablemente al sistema de
poda y otras labores que adoptaron obreros franceses que ha traído, y al azuframiento de las vides. Ténganlo presente los demás
viticultores, y adopten el propio sistema si quieren que sus viñas produzcan. El vino promete ser bueno. (El Occidente de Asturias, 19 de
octubre de 1883).
En Francia fue donde se desarrolló el empleo de azufre para prevenir el oidium y donde se descubrió la eficacia del sulfato de cobre para
combatir el mildiu.
En cuanto al sistema de poda, otra noticia de ese mismo periódico, nos aclara en que consistió el cambio propiciado por los técnicos
franceses:
La primera de estas cuestiones es la siguiente: ¿La poda de la vid debe ser temprana ó tardía? Los que sostienen que debe ser temprana,
y son muchos, especialmente en Francia, y en España personalidades muy respetables, afirman que la poda que se hace en Diciembre da
lugar á la producción de yemas robustas que ofrecen fruto más abundante que el de poda tardía, agregando además que por este medio
la cosecha se adelanta, circunstancia que en la provincia de Asturias no debe perderse de vista. En apoyo de esta opinión nosotros
podemos citar lo que en la actualidad está practicando, en el viñedo que en los términos de este ayuntamiento tiene el señor D. Anselmo
del Valle, un obrero que este trajo de Francia con el único objeto de atender al cultivo y mejoramiento de sus viñas. Sostiene este obrero
las ventajas que hemos indicado de la poda temprana, y así es que la está haciendo actualmente. No debemos omitir tampoco que por el
mismo tiempo la hizo en el año anterior, y que, ya fuese debido á esto, ó tal vez á la casualidad, lo que no es imposible, es lo cierto que las
viñas del Sr. Valle han sido las que dieron en el corriente más abundante cosecha. (El Occidente de Asturias, 7 de diciembre de 1883).
Estas mejoras quedaron grabadas en la memoria de los viticultores cangueses, y en 1987, cien años después de su introducción, Carmen
Martínez Rodríguez entrevistó a algún anciano que “aún recordaba con agradecimiento y admiración a los técnicos franceses venidos de
Burdeos para enseñarles a injertar, a preparar el caldo bordelés o a utilizar las primeras sulfatadoras. También contaban que estos
mismos técnicos trajeron nuevas variedades de vid, como el Cabernet, la Garnacha Tintorera y el Albarín Francés, y que les enseñaron a
utilizar nuevos sistemas de poda y conducción (Guyot), que poco a poco irían sustituyendo a otro mucho más antiguo denominado en
cepa redonda” (Mª del Carmen Martínez Rodríguez y José Enrique Pérez Fernández, La vid en el occidente del Principado de Asturias,
CSIC, Madrid, 1999, pág. 21).
Pero no todos fueron éxitos en las viñas de González del Valle. La modernización y los cambios en el campo llevan a aparejados riesgos.
La introducción de nuevas plantas y su aclimatación es una operación problemática, y a veces las cosas no salen todo lo bien que se
proyecta. Esto fue lo que le pasó a Gonzalez del Valle con la plantación de nuevas variedades de vid, que introdujo con el fin de mejorar
la producción y luchar contra la terrible filoxera, un parasito que procedente también de América asoló los viñedos de toda Europa a
fines del siglo XIX, y que en Cangas del Narcea se localizó por primera vez en 1893. Los problemas de González del Valle los conocemos
por una carta escrita por Severiano Rodríguez-Peláez desde Cangas del Narcea al conde de Toreno, el 26 de octubre de 1898:
D. Anselmo, que por medio de los franceses empezó a descepar el mejor terreno de la viña, donde no había siquiera asomo de filoxera,
hizo cuantiosos gastos para fundirla y despojarla de la piedra, trajo vides injertas de Burdeos que plantaron en la forma que lo hacían
allí, y después de tan bien preparado el terreno, le murieron próximamente una mitad, y las que no perecieron llevan un desarrollo muy
lento, y según el francés que sigue aquí, parece tienen que volver a replantar, poniendo una cesta de cucho a cada planta, para lo que
estuvo este verano acopiando todo el cucho que encontró.
El 23 de noviembre de ese mismo año, Rodríguez-Peláez vuelve a escribir al conde sobre este asunto:
Lo que no se comprende es lo de D. Anselmo, dicen que este año recogió solo unas cien cuepas [3.130 litros], a pesar de tanto cuidado y
tantos gastos como viene haciendo en estos años. En el actual tienen que ser mucho mayores porque hace ya cuatro meses que tiene
ocupado un carro en llevar abono; acopió todo el de la villa y después se fue a los pueblos de Limés y Ponticiella para hacer otra
plantación nueva, y calculan que tal número de plantas ha de dar tanto vino, calculando a dos litros cada una por término medio, lo que
estará bien en otros países más apropiados para esta clase de cultivos y en que cuestan menos los gastos ordinarios anuales.
En la elaboración del vino también se hicieron cambios y mejoras importantes, dirigidas por el técnico francés Ernest Dubucq, jefe de la
bodega de González del Valle en Cangas del Narcea.
Parece que la manipulación que se está efectuando por un inteligente francés, en el vino que en este concejo cosecha don Anselmo
González del Valle, vecino de Oviedo, está dando excelente resultado. Como en la manipulación no entra ninguna materia ni sustancia
que pueda quitar al vino su pureza, no podemos menos de aplaudir la determinación del señor Valle, que indudablemente contribuirá
mucho á llevar la fama del vino cangués más allá de los confines de Asturias, en donde hasta ahora se halla aprisionada (El Eco de
Occidente, 9 de febrero de 1894).
El vino se elaboraba con un sistema moderno en el que la fermentación era cerrada, no abierta como es costumbre en el método
tradicional del vino de Cangas. Para ello se tapaban las tinas y se les ponía un tubo de hojalata que desahogaba en un depósito de agua,
para no perder el anhídrido carbónico. Esto lograba un vino más resistente a los trasiegos, que duraba mucho más, no estropeándose
durante el verano como le sucedía al vino tradicional. Según los vecinos de Cangas en aquel tiempo, este vino tenía el inconveniente de
que “se iba mucho a la cabeza”, probablemente debido a que tenía algunos grados más de alcohol que el tradicional.
Otra práctica que introdujo González del Valle fue la mezcla de vinos, tanto del país como de Castilla. Al mezclar el vino de afuera lo que
buscaba era subir la graduación y bajar la acidez característica del vino de Cangas, con el objeto de hacer un vino más agradable a los
gustos de los potenciales clientes de fuera de Cangas del Narcea. En 1895 compró para este fin toda la producción del vino añejo y de ese
año del conde de Toreno.
Sin duda, uno de los meritos de Anselmo González del Valle fue la comercialización y difusión de nuestro vino fuera de su lugar de
producción, “más allá de los confines de Asturias”. A fines del siglo XIX, era habitual en la portada del diario El Carbayón, de Oviedo, un
anuncio de “Vinos tintos de Cangas de Tineo de D. Anselmo G. del Valle”. El vino se ofrecía en botellas (a 2 pesetas unidad) y media
botellas (1,25 pesetas), en cajas de 12 botellas y de 24 medias botellas, en barricas de 225 litros, barriles de 105 litros y cuartos de
barricas de 55 litros. González del Valle tenía un depósito de venta propio en el número 40 de la calle Uría, de Oviedo. En el mismo
anuncio se mencionan otros puntos de venta en Oviedo, Avilés y Gijón, y también en el número 76 de la calle de Fuencarral, de Madrid.
altLas botellas de la cosecha de 1896 llevan una hermosa etiqueta litográfica realizada en el establecimiento de Del Río y Gutiérrez, de
Luarca, en la que aparece un dibujo del Rey Pelayo y a los lados, el anverso y el reverso de la medalla de plata obtenida por el vino de
Gonzalez del Valle en la Exposición de Burdeos de 1895.
En 1896, el vino de González del Valle obtuvo otras dos medallas, en este caso de oro: una, en la Exposición Agrícola, Industrial y
Artística de Angers, también en Francia, y otra, en la Exposición Regional de Lugo. Asimismo, estuvo presente en la Exposición Regional
de Gijón de 1899, que fue una celebración en la que se mostró todo el poder de la industria que se había desarrollado en Asturias desde
mediados del siglo XIX. Su stand lo describe el periódico El Noroeste, el 6 de agosto de 1899, con las siguientes palabras:
Elegante y bonita instalación formada por una base de barriles, sobre la que descansa un templete de botellas de vino de Cangas y
encima de las botellas un barril que sostiene una cestita con hojas y fruto de la vid. En el templete lleva cuatro escudos pintados, y el
conjunto de la instalación es agradable.
¿Cuales fueron las intenciones de Anselmo González del Valle en toda esta empresa? ¿Afición a la agricultura o el vino, búsqueda de
rentabilidad económica, favorecer la industria vinícola canguesa, lazos familiares con esta tierra? No lo sabemos.
En su tiempo, y para sus iguales, fue una aventura económica incomprendida. El 30 de noviembre de 1898, el conde de Toreno le escribe
desde Madrid a su administrador en Cangas del Narcea:
Hace mucho tiempo que no comprendo lo que se propone D. Anselmo del Valle en todas las operaciones de plantación de cepas y
elaboración de vinos, pues, no creo que hasta ahora haya obtenido ningún resultado positivo, después de los considerables desembolsos
que viene realizando. Él sabrá lo que se propone, si es que lo sabe.
La diferencia entre el conde de Toreno y González del Valle está clara, es la diferencia entre el noble rentista, miembro de un viejo linaje,
y el burgués innovador, hijo de la emigración a América. El conde era otro gran cosechero de vino de Cangas, pero nunca se interesó por
mejorar el cultivo de la vid, ni por embotellar el vino, ni por comercializarlo fuera de Cangas del Narcea. En cambio, la labor de González
del Valle fue fundamental para traer a Cangas unos adelantos, en algún caso mucho antes que a otras localidades productoras de vino,
que favorecieron esta industria, que era la principal del concejo y la que daba trabajo a muchos hombres y mujeres durante buena parte
del año.
Don Anselmo se marchó de Cangas del Narcea del mismo modo que había llegado en 1878: precipitadamente. El 6 de noviembre de 1901
vende en Oviedo (ante el notario Secundino de la Torre y Orvíz) todas sus propiedades en el concejo, que eran más de doscientas, a los
hermanos Alfredo y Roberto Flórez Gonzalez, por 175.000 pesetas. El precio de la venta fue bastante más bajo que el que había pagado
González del Valle por estas propiedades veintitrés años antes, a las que además había que sumar las inversiones en un molino nuevo,
una bodega moderna y otras mejoras. Los compradores no eran unos desconocidos para él. Eran nietos de Genaro González Reguerín,
administrador suyo en Cangas del Narcea en 1897 y 1898, e hijos de José María Flórez González, al que Gonzalez del Valle tuvo que
conocer en Oviedo, porque los dos pertenecían a la Comisión Provincial de Monumentos Históricos y Artísticos, y compartían afición
por las bellas artes, la música y la enseñanza.
altLa aventura canguesa de González del Valle concluyó ese día, el 6 de noviembre de 1901, con 49 años de edad. En este caso si
conocemos el motivo de este final. En 1901, Gonzalez del Valle cayó en un fuerte desanimo y una gran apatía, debido al fallecimiento de
su esposa el 25 de mayo de 1901 y a una diabetes que le diagnosticaron y para la que no encontró remedio.
Pero él no olvidó aquella aventura canguesa, y seis años después, el 4 de enero de 1907, donó al Ayuntamiento de Cangas del Narcea los
diplomas de los tres premios que había obtenido con sus vinos en las exposiciones agrícolas de Francia y Lugo. Creo que este gesto es el
mejor modo de expresar que la razón de aquella aventura, aunque siga siendo para nosotros una incógnita, tenía más que ver con un
beneficio colectivo que con un interés particular.
https://web.archive.org/web/20150321172523/http://touspatous.es/index.php/vino-de-cangas/1051-la-modernizacion-del-vino-de-
cangas-1878--1901.html
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(50): Blog de Ignacio García de Tuñón
http://arquitecturadeoviedo.blogspot.com/2012/12/casa-de-concha-heres-calle-toreno-oviedo.html
CASA DE CONCHA HERES. CALLE TORENO. OVIEDO
.
(51): La imagen procede del blog sobre Grado:
Vida de Concha Heres
http://pingrado.blogspot.com/2013/01/nuevo-trabajo-vida-de-concha-heres.html
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(52): DEL BLOG DE ACEBEDO
JOSÉ IGNACIO GRACIA NORIEGA
Manuel Valle Fernández, medio siglo de fructífera estancia en Cuba
https://elblogdeacebedo.blogspot.com/2019/11/manuel-valle-fernandez-medio-siglo-de.html?m=0
.
(53): Biografía de Emilio Martín González del Valle
Una aproximación a la figura del marqués de la Vega de Anzo
Covadonga de Quintana Bermúdez de la Puente // Madrid, 2013
PDF LIBERADO EN LA RED 2014 (http://creativecommons.org/licenses/by-ncnd/4.0/).
.
(54): Emilio Martín González del Valle y Carvajal REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA
http://dbe.rah.es/biografias/61450/emilio-martin-gonzalez-del-valle-y-carvajal
González del Valle y Carvajal, Emilio Martín. Marqués de la Vega de Anzo (I). La Habana (Cuba), 11.XI.1853 – Córdoba, 27.III.1911.
Diputado y senador.
Segundo hijo del matrimonio formado por Anselmo González del Valle y María Jesús González Carvajal, una adinerada familia, de
origen asturiano, instalada en Cuba, dedicada a diversos negocios y a la explotación tabaquera. Fue bautizado con los nombres de
Francisco, Emilio y Martín en la catedral de La Habana. Aprendió las primeras letras en el colegio de Belén, de los jesuitas, al que
asistió junto a su hermano Anselmo.
A la edad de diez años se trasladó con su familia a Asturias, ingresando en el instituto de segunda enseñanza de Oviedo (1863), donde
se graduó de bachiller en Artes (1869). Se matriculó en Leyes en la Universidad de Oviedo, donde cursó dos años, y estudió después en
Madrid y en Salamanca, para regresar a Oviedo, donde se doctoró, con nota de sobresaliente (1874). En su estancia en Madrid,
frecuentó el Ateneo y conoció a personajes influyentes del mundo de la cultura, en aquel ambiente de agitación social y política que
precedió a la Primera República Española.
Ya en aquella época se distinguió como asiduo colaborador de prensa, publicando artículos en periódicos como La Política y La
Ilustración Española y Americana. Regresó a su Cuba natal como catedrático supernumerario de la Facultad de Derecho de la
Universidad de La Habana (1874), cuando aún no había cumplido los veintiún años de edad. Al terminar la Guerra de los Diez Años
(1868-1878), fue elegido diputado a Cortes por el distrito de Pinar del Río, motivo por el cual regresó a España. Se mostró partidario
de un régimen autonómico para Cuba pero con reservas y defendió su postura política en Manifiesto a los Cubanos. Retirado a la villa
asturiana de Grado, cuna de sus ancestros, se dedicó a la vida literaria y periodística, para la que utilizó varios seudónimos como
Juan Fernández, Ricardo Cabañas o Emilio Martín. Regresó al Parlamento como diputado electo por Luarca, en las legislaturas de
1884-1885 y 1885- 1886, y fue senador por Lérida, en la legislatura de 1893-1894. Fue jefe del Partido Liberal en Asturias,
monárquico y católico. Al margen de su actividad política, destacó en Emilio Martín González del Valle su actividad intelectual. Fue
vocal de la Comisión Provincial de Monumentos de Oviedo y académico correspondiente de la Real Academia de la Historia de
Madrid. Le fue concedido el título de marqués de la Vega de Anzo (1889), y un año más tarde falleció su primera esposa, Julia
Fernández Miranda y Vives, a la que consagró el palacio familiar levantado en Grado y en nombre de la cual instituyó varias becas
en el seminario conciliar de Oviedo. Casó en su segundo matrimonio con Carmen Astray y González (1892), impulsó diversas
instituciones, como la Asociación de Antiguos Alumnos de la Universidad de Oviedo, y desempeñó diversos cargos en distintas
instituciones culturales. Falleció en Córdoba, donde trataba de buscar mejor clima para su delicada salud.
Obras de ~: Un libro más, Madrid, 1872 (París, Imprenta de Rouge Duvau y Fresué, 1874); Recuerdos de la juventud, Madrid,
Imprenta de Andrés Orejas, 1872; De la propiedad literaria, tesis doctoral, Oviedo, 1874; Manifiesto a los cubanos, 1878; Asturianos
ilustres: apuntes biográficos, La Habana y Barcelona, La Propaganda
.
(55): YOLANDA CORROCHANO
ASTURIANOS EN LA HABANA, los González del Valle
http://asturianos-los-gonzalez-delvalle.blogspot.com/2017/11/fernando-gonzalez-del-valle.html
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(56): SIC de YOLANDA CORROCHANO, ver cita anterior:
“Asturianos en La Habana, los Gonzalez del Valle”
“La familia González del Valle aparece por primera vez, desde que hay documentos, empadronados como HIDALGOS en el primer
padrón que se conserva de 1585 en Yboya, en la parroquia de Santiago de Ambiedes del Concejo de Gozón. Pasan despues a residir a
La Reguera donde ya aparecen como hidalgos en el padrón de 1620. Una vez establecidos en Arancés, en el Concejo de Castrillon, son
citados como hidalgos desde 1692.
Francisco González del Valle García, el primero que llega a La Habana
Nace en Arancés y es bautizado en la parroquia de Santa Maria del Mar el 20-4-1762 con el nombre de Francisco Antonio. Hijo de
Fernando Jerónimo González del Valle y María de los Santos García Fernandez. Es elegido Alcalde de la Santa Hermandad en el
Ayuntamiento de Avilés.
Emigra a La Habana desde donde colabora en el comercio del tabaco con su padre Fernando y su hermano mayor Juan que residía
en La Coruña, enviandoles los fardos de tabaco. Llegó tambien a ser jefe de una acreditada firma de tejidos. Francisco fallece en La
Habana el 29-5-1833, parroquia del Espiritu Santo.
Se casa en esta misma parroquia el 19-11-1798, con Mª Dolores del Cañizo Arredondo, hija de D. Manuel del Cañizo Arredondo,
natural de Santander y de Dª Maria de la Concepción Velarde Dominguez, natural de La Habana.
HIJOS DESTACADOS DE FRANCISCO Y DE MARÍA DOLORES:
MANUEL GONZÁLEZ DEL VALLE Y CAÑIZO
Era el tercer hijo. Nace en La Habana el 16-10-1802 y se bautiza el 22, en la Parroquia del Espiritu Santo de la calle Acosta. Por
designación del Capitan General fue nombrado Secretario de la Real Academia de Jurisprudencia de 1836 a 1842 Fue Catedrático de
Filosofía de la Universidad de La Habana, y también Decano. Escritor de varios libros y ensayos en su tiempo libre. Se casa el 26-9-
1828, en la Iglesia del Espíritu Santo de La Habana, con Josefa Andreu Coloma, nacida en La Habana, hija de D. Jaime Andreu y de
Dña. Josefa Coloma.
FERNANDO GONZÁLEZ DEL VALLE Y CAÑIZO
Cuadro de la Real Academia de Ciencias Medicas, Fisicas y Naturales de La Habana.
Era el cuarto hijo. Nace en La Habana el 28-12-1803, bautizado 2-1-1804, parroquia del Espiritu Santo. Médico. Catedrático de
Patologia externa y primer Catedrático de Cirugia de la Universidad de La Habana, Cirujano mayor del Hospital Militar de San
Ambrosio. Médico cirujano honorario de la Real Familia de España. Miembro fundador de la Real Academia de Ciencias Médicas,
Físicas y Naturales de La Habana.
Se casa con Rosa Dominguez Duarte el 19-4-1825 en la parroquia del Santo Angel Custodio de La Habana, nacida en 1805
ESTEBAN GONZÁLEZ DEL VALLE Y CAÑIZO
Era el hijo número once. Nace el 2-8-1813 en La Habana y bautizado el día 7 en la parroquia del Rosario de la Catedral. Médico.
Catedrático de Anatomia y luego de Fisiologia e Higiene Pública de la Universidad de La Habana. Cirujano mayor del Hospital
Militar de San Ambrosio. Testó el 26-12-1 876 ante el notario de La Habana D. José Antonio Portocarrero. Falleció en La Habana el
31-12-1 876, parroquia del Rosario de la Catedral. Se casa con Maria de las Mercedes Guitart Alvarez, natural de La Habana, el 9-1-
1843, parroquia del Espíritu Santo. Deja nueve hijos.
JOSÉ ZACARÍAS GONZÁLEZ DEL VALLE Y CAÑIZO
Era el hijo número quince. Nace el 5-11-1820 y el 11 se bautiza en La Habana, parroquia del Rosario de la Catedral. Abogado, escritor,
catedrático de Filosofía y de Física de la Universidad de La Habana. Secretario honorario de la Reina Doña Isabel II. Viene a España
acurarse por encontrarse enfermo con permiso real concedido el 7-6 1851. Falleció en Sevilla el 17-10-1.851.
AMBROSIO GONZÁLEZ DEL VALLE Y CAÑIZO
Cuadro de la Real Academia de Ciencias Medicas, Fisicas y Naturales de La Habana.
Era el hijo número decisiete. Nace en La Habana el 12-12-1822 y bautizado en la Capilla parroquial del Rosario de la Catedral.
Médico, escritor de numerosas obras literarias. Especialista en temas mortuorios, concejal del Ayuntamiento de La Habana y vocal
de la junta de cementerios, este cargo hace posible la clausura del antiguo Cementerio Espada y la apertura del Cementerio Colón,
para el que escribio un reglamento especifico. Se casa en primeras nupcias con María de la Ascension Hevia López-Rubio en la
parroquia del Santo Cristo del Buen Viaje el 3-9-1853, nacida en La Habana, hija del Dr. Simón Hevia Rodriguez y de María
Ascensión Lopez Rubio, de cuya unión nace un hijo, Francisco Gonzalez del Valle Hevia”.
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(57): DON PEPÍN
http://www.jaberni-coleccionismo-vitolas.com/1C.5.09_Jose_Rodriguez_Fernandez_Don_Pepin.htm
COLECCIONISTA DE VITOLAS DE PUROS
JUAN ALBERTO BERNI GONZÁLEZ
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(58): SIC cita anterior; creación de PUROS ROMEO Y JULIETA en 1776:
« Solicitaron permiso de esta Alcaldía Corregimiento para matricular una marca de tabacos (cigarros puros), denominada ROMEO Y
JULIETA para el uso de la fábrica de su propiedad de su fábrica establecida en la calle de San Rafael, 87 de La Habana. Lo que
anunciaron por medio de la Gaceta oficial, siguiendo el modelo tradicional de la época, a fin de que los dueños de marca puedan
examinar el diseño de la que se pretendían matricular y el que se crea con derecho a oponerse, presente sus reclamaciones en la
Secretaria de este Corregimiento en el preciso término de diez días a contar desde la fecha de esta convocatoria. Habana 22 de
Febrero de 1876.- Firmado: El Marqués de Bella-Vista ».
.
Entre 1885 y 1900, la pequeña fábrica de ROMEO Y JULIETA produce tabaco en cantidades limitadas pero de excelente calidad,
cosechado en la famosa comarca de Vuelta Abajo (Pinar del Río) en un ambiente de enorme competencia entre marcas.
Desde el principio, Inocencio Álvarez insistió en contratar a los mejores torcedores de La Habana y primar, por encima de todo la
calidad, tanto de sus tabacos como de su presentación. De esta forma, la marca ganó merecidamente su fama entre los fumadores
más exigentes del mundo y en tiempo record, como lo prueba la concesión de numerosos premios y distinciones en distintas
exposiciones, como lo avalan las medallas de oro en el logo de la marca, en las exposiciones internacionales de Amberes (1885), París
(1889), Bruselas (1897) y nuevamente París (1900).
Realmente la persona que tenía las ideas y la visión empresarial necesaria para lograr el éxito fulgurante de los cigarros puros de la
marca ROMEO Y JULIETA era Manín García, pues fue él quien acertó con el secreto que haría posible que, en un periodo de diez años
de producción, ROMEO Y JULIETA se convirtiera en uno de los principales competidores en el complejo y exigente mercado de puros
cubanos.
La compañía logró su éxito gracias a una decisión aparentemente simple, pero extremadamente eficaz que consistió básicamente en
tener claro que «para conseguir un buen puro era necesario un buen tabaco».
.
En sus comienzos, los propietarios de ROMEO Y JULIETA no tenían plantación propia, por lo que se veían obligados a comprar
tabaco en las subastas, y como su política les exigía el tabaco mejor, era complicado conseguirlo, pues además de que los precios se
disparaban, no había forma de asegurar la máxima calidad de la hoja que ellos exigían, solo se podían dejar llevar por su intuición.
Sin embargo, Manín García pensó en una forma de resolver el problema: envió un número de observadores con experiencia a las
mejores vegas de Cuba, con instrucciones precisas de prestar atención a todas las fases por las que pasaban las plantas hasta su
maduración, para luego decidir el proveedor con el que debería tratar cada temporada.
De esta forma, al principio de cada temporada, los espías de Don Manín saldrían con destino a las plantaciones haciéndose pasar por
trabajadores contratados, con instrucciones concretas de informarle de todos los problemas que afectaban a los cultivos, como
sequías, plagas, errores en los procesos de recolección o manipulación, etc. De este modo, basándose en dichos informes, fueron
capaces de tomar las decisiones correctas sobre la calidad del tabaco a comprar, asegurando al máximo la calidad de sus futuros
productos manufacturados. No pasó mucho tiempo antes de que los fumadores comenzaran a notar la diferencia entre un buen puro
"habano normal” y el sabor y aroma de los elaborados por ROMEO Y JULIETA.
Elocuente testimonio de la popularidad y éxito comercial alcanzado por los primeros dueños de la compañía durante los primeros
años de existencia de su fábrica es el hecho de la creación, de más de una docena de marcas nuevas: La Mar (en junio de 1876) , Los
Amantes de Verona, Monteschi у Capuletti (en junio de 1879), La Superfina, La Flor de Lozano, Daniel Webster , La Cubana (todas en
1882), La Salamith, Entre las Rosas, La Mía, La Sonámbula, María Estuardo (en 1883), El Eco, La Cita, Sheba. Aunque ninguna de
estas marcas fue capaz de afectar a ROMEO Y JULIETA, todas tuvieron éxito y aportaron beneficios considerables a la fábrica.
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(59): JUAN ALBERTO BERNI GONZALEZ (vitólfilo)
http://www.jaberni-coleccionismo-vitolas.com/1C.5.999_Ramon-Arguelles-del-Busto.htm
RAMÓN ARGÜELLES DEL BUSTO
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(60): Donato Argüelles del Busto
Real academia de la Historia. SIC
http://dbe.rah.es/biografias/30458/donato-arguelles-del-busto
Biografía
Argüelles del Busto, Donato. Gijón (Asturias), 1856 – XII.1933. Político y escritor.
“Con una mínima instrucción primaria emigra muy joven a América. Tras una corta estancia en Estados Unidos se establece en Cuba
donde, trabajando sin descanso, llega a ser propietario de una fábrica de tabacos y logra reunir una considerable fortuna. De vuelta
a su ciudad natal acrecienta su patrimonio gracias a sus actividades comerciales e industriales.
Colabora siempre en el desarrollo del progreso local, participando en múltiples iniciativas, como la fundación de la Estación de
Salvamento de Náufragos y la Asociación de Caridad. Socio de honor y delegado local del Centro Asturiano de La Habana. Estaba en
posesión de la Gran Cruz de Beneficencia y la de Isabel la Católica.
Participa activamente en la vida política de la ciudad, primero como republicano y luego como miembro del Partido Reformista de
Melquíades Álvarez, siendo concejal y alcalde de Gijón entre 1909 y 1911”.
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COLECCIONISTA DE VITOLAS DE PUROS
JUAN ALBERTO BERNI GONZALEZ
http://www.jaberni-coleccionismo-vitolas.com/1C.5.999_Ramon-Arguelles-del-Busto.htm
RAMÓN ARGÜELLES DEL BUSTO
“Nació en Gijón en 1873. Después de hacer el bachillerato emigra a la Habana llamado por su hermano Donato. Una vez allí, marcha
a los Estados Unidos a fin de aprender ingles y así poder relacionarse con potenciales clientes americanos e ingleses. A su regreso
entra a trabajar en la fabrica de Romeo y Julieta, dado que su hermano Donato era yerno de Inocencio Alvarez, uno de sus socios de
la fábrica.
Allí conoce a José Rodríguez Fernández (Don Pepín), quien tras la compra de la fábrica Romeo y Julieta a Prudencio Rabell, le ofrece
asociarse con él, constituyendo la firma Rodriguez Argüelles y Cía. Don Pepín abandona Cuba y se instala en París con su mujer,
siendo Ramón Argüelles quien llevase el peso del negocio hasta el año 1930. En ese momento ya se había deshecho la sociedad
Rodriguez Argüelles y Cia. pasando a denominarse Romeo y Julieta S.A., Sucesores de Rodríguez Arguelles (*3).
A partir de entonces, alterna ya su tiempo entre Madrid y La Habana, dejando finalmente la gestión en manos de Hipólito Rodriguez,
sobrino de Don Pepín, que años antes se había incorporado a la firma como vicepresidente en representacion de su tío”.
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(61): Winston Churchill en Cuba
Por: Ciro Bianchi Ross
http://www.cubadebate.cu/especiales/2019/04/26/winston-churchill-en-cuba/#.X7bgGmVKjIU
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Abajo, gráfico familiar; en este con quienes fueron los tabaqueros ligados a Colloto.
Publicado por Angel Gómez-Morán Santafé

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