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NO

TE HAGAS DAÑO

A TI MISMO

Anselm Grüm

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CONTENIDO
Introducción: La libertad interior del hombre El escrito provocador de Juan Crisóstomo El camino místico como camino de libertad Psicología transpersonal y mística

1. Nadie es herido sino por sí mismo 1. El filósofo estoico Epicteto El camino hacia la libertad interior La conducta para con Dios El hombre como testigo de Dios Epicteto y la psicología transpersonal Epicteto y la teoría de la comunicación Libertad y conciencia del límite Libertad y pasión del hombre 2. El escrito de Juan Crisóstomo La fe como camino hacia la libertad El problema de la autolesión 3. Figuras bíblicas de la libertad Los tres jóvenes en el horno de fuego José de Egipto Job La casa edificada sobre roca

2. Configuración bíblica de la libertad 1. ¿Quién os hará mal si buscáis con entusiasmo el bien?

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2. Liberación de los viejos modelos de vida 3. Vivir con circunspección, justicia y piedad La Carta a Tito y el camino místico Aparición de la gracia Circunspección Justicia Piedad 4. Partícipes de la naturaleza divina Formas de manifestarse la naturaleza divina en nosotros Fecundidad y vitalidad Autolesión y relación con Dios

Conclusión: Maduración personal a través de las heridas

Bibliografía

Contraportada Las heridas que todos tenemos en nuestro corazón y la libertad cristiana son los dos ejes sobre los que gira este libre del autor de: “Portarse bien con uno mismo, Cincuenta ángeles para comenzar el año y La sabiduría de los padres del desierto”. En la mayoría de las ocasiones, las heridas del corazón tienen su origen en nosotros mismos, y en otras muchas, el único camino para sanarlos es la libertad que proviene de Cristo. Anselm Grüm nos propone un viaje desde la antigüedad clásica (Epitecto, Juan Crisóstomo y algunos textos bíblicos) hasta el mundo de hoy para mostrarnos que determinadas situaciones humanas son permanentes. Cuando consciente o inconscientemente nos hacemos daño a nosotros mismos, hallamos en la mística de la libertad cristiana esa alternativa cierta que nos permite vivir con una razonable felicidad

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El estribillo de su vida no era otro que éste. Pero cuando se les pasaba el primer enfado. Y cuando los escritos del Nuevo Testamento hablan de la libertad para la que Cristo nos ha liberado. Que con gran asombro he visto citada repetidas veces por los padres de la Iglesia. Al estudiar la filosofía estoica me encontré con la siguiente frase de Epicteto: nadie puede ser herido sino por sí mismo. No en vano los autores neotestamentarios toman ideas sobre la libertad tal como la ha desarrollado la filosofía griega. 459-480). por cierto. El concepto griego de la existencia se caracterizaba por su sentido de la libertad humana. l). tomada de Epicteto. Otros pensaban que lo que estaba haciendo ahora era echarles a ellos la culpa de lo mal que les iba. Porque cuando se mira a las propias heridas. dado que hay demasiado sufrimiento que nos viene de fuera y que no podemos evitar. Gál 5. Juan Crisóstomo redactó sobre esto un escrito cuyo título es Nadie puede herir a quien no se hiere a sí mismo (Quod qui seipsum non laedit. El tema de la libertad ocupó un lugar central en la filosofía griega. Al principio suscitaba a menudo en muchos el rechazo. Una mujer dijo que con sus experiencias podría escribir una novela completa que añadir a este libro. El escrito provocador de Juan Crisóstomo El texto del obispo de Constantinopla. responden también al anhelo griego de libertad. resuenan en mí de forma radicalmente nueva (cf. nemo laedere possit. me ha fascinado hasta tal punto que he traducido para mí sus pensamientos más importantes. Y últimamente he mencionado cada vez más a menudo esta provocadora frase tanto en mi tarea de acompañamiento espiritual como en el trabajo con grupos. Cuando leí este escrito me maravillé de la forma como trata a la Biblia este padre de la Iglesia y qué lugares utiliza para reforzar su tesis. pues pensar esto sería excesivamente simple. PG 52. no se tiene más remedio que admitir que una parte de ellas son debidas a uno mismo. Con eco dispar. escrito allá por el año cuatrocientos. 4 .INTRODUCCIÓN La libertad interior del hombre Últimamente estoy pensando mucho en la libertad humana. Las palabras de la Biblia sobre la libertad con que Cristo nos ha liberado. a muchos les parecía que algo de verdad había en la frase.

En él habla de la victimación. Pues sólo entonces puedo decir adiós al dolor. no es mi intención demostrar que la provocadora frase de san Juan Crisóstomo haya de tener un valor general. No tenemos ninguna posibilidad de defendernos y de evitar las heridas. luego existo. y con él los padres de la Iglesia en general. que tampoco depende del mundo. La meta del camino espiritual es salvar y liberar al hombre. Por lo tanto.Siempre resulta peligroso dar a una frase un valor absoluto. En esta tesis es decisivo para mí que el obispo de Constantinopla. Naturalmente. siembre es asunto mío. denuncia a las empresas tabaqueras por no informar sobre los peligros del tabaco y gana el juicio. 5 . sino que sufre la suerte que ella misma se impone». si una mujer. siendo lo más creativos posible frente a su vida y sus sufrimientos. que actualmente tiene cáncer de pulmón por fumar demasiado. aun cuando a partir de ella no podamos formular ninguna contraideología. Es evidente que esta tesis no puede llevarnos a negar el sufrimiento real o a restarle importancia. Pues con las ideologías no se ayuda en realidad a los hombres. haya entendido también el camino espiritual como un camino terapéutico. entonces vemos que la tesis del obispo del siglo IV tiene también capacidad crítica para nuestro tiempo. si a otra mujer. Contra esta ideología victimista vale la pena al menos tener en cuenta la frase de Crisóstomo. no podemos impedirlo. de la inclinación a sentirse víctima. se ve entonces a dónde puede llevar la ideología victimista. el lugar de la víctima» (Bruckner. Es mucho mejor tomar en serio a cada uno en su historia concreta y ayudarle. Pero hoy se tiende también a cultivar las heridas. Pero. 145). El respeto ante el sufrimiento humano es característico de la actitud cristiana. Cuando se nos hiere de niños. que metió a su perro en el microondas para secarlo. como si me reconcilio con ellas y las olvido. formula Crisóstomo la tesis radicalmente opuesta «de que ninguna víctima es víctima de alguien. puede al menos poner en tela de juicio la ideología del sufrimiento. En la terapia a menudo es necesario mirar de nuevo conscientemente las viejas heridas y experimentar otra vez el dolor que entonces sentí. como un camino para afrontar con madurez las propias heridas y la historia de la propia vida. según la cual uno tiene siempre que sentirse mal y todo ha de estar siempre mal. yo soy el responsable. Contra esta inclinación hoy tan extendida de «ocupar el lugar más codiciado. Cuando leemos en Bruckner cuánto puede prosperar la ideología victimista. cada hombre tarda más o menos tiempo en desprenderse de sus viejas heridas. Sentirse víctima significa siempre lo mismo: declararse siempre libre de culpa. y con ello obligarnos a preguntarnos sobre nuestro planteamiento. Un estudio detenido de la tesis estoica de que somos siempre nosotros los que nos herimos. tanto si hurgo una y otra vez en las viejas heridas sin dejar de enconarlas. Por ejemplo. echarle siempre la culpa a los demás. El filósofo francés Pascal Bruckner lo ha descrito magníficamente en su polémico libro Sufro. pero que inmediatamente reprimí. Cristo es el hombre libre que no depende en absoluto del sufrimiento que le viene de fuera. sino que únicamente depende de Dios. le dan la razón en el proceso contra la empresa fabricante del microondas.

Pero durante los últimos años he ido viendo cada vez más claro lo importantes que son estos escritos para el diálogo actual con otras religiones y con otros caminos espirituales. Para muchos exegetas. el camino de la experiencia creciente de Dios es también el camino de una libertad cada vez mayor. la libertad frente al poder del mundo. el que ha nacido de Dios. Por eso quiero describir en este libro algunos aspectos del camino místico tal como lo ve el Nuevo Testamento. Pues bien. Tal es el mensaje básico de la Biblia. quiero interpretar tres pasajes de los escritos tardíos del Nuevo Testamento. Para mí. más libres somos. Hablan del catolicismo primitivo y se quejan de que el mensaje de Pablo. y por el culto a los misterios. que a mi juicio describen este camino místico. Los autores protestantes afirman que se trata de unos escritos sospechosos. Pues esos escritos intentaron traducir el mensaje de Jesús al mundo espiritual helenístico. Cuanto más nos acercamos a Dios. que para ellos es el centro del Nuevo Testamento. un movimiento muy extendido que buscaba la iluminación. la libertad frente al poder de los otros hombres y frente a las presiones tanto internas como externas. Y cuanto más uno somos con Dios. más claramente vemos nuestra verdad.El que lleva la huella de Dios. Y sólo nuestra verdad nos hará libres. El camino místico como camino de libertad Para la Iglesia primitiva. El mundo helenístico estaba impregnado por la filosofía griega. hacia la experiencia de la libertad interior quisiera yo orientar este libro. estos escritos tardíos ya no representan el mensaje peculiar de la Biblia. nuestros ilusorios puntos de vista que nos desfiguran las cosas y con los que nos herimos. el camino místico es el camino auténtico que conduce a la libertad. En él nos damos cuenta de los modelos de vida a los que nos mantenemos asidos. La verdadera libertad es la libertad interior. Pasajes tomados de la Carta a Tito y de la primera y segunda Carta de Pedro. Todos buscamos la libertad. ese es el verdaderamente libre. Pero la verdadera libertad no consiste en liberarnos de un dominio exterior. De este modo estos escritos tardíos pudieron señalarnos un camino para formular de nuevo hoy el mensaje de Jesús justamente en diálogo con la espiritualidad oriental. 6 . que asumieron los elementos orientales de la piedad. En el camino místico es donde por primera vez encontramos nuestra verdad. por la gnosis. Y es también la experiencia clave de los primeros cristianos. Y como creo que el camino místico lleva a esta libertad. no se mantenga aquí en toda su radicalidad.

Todo esto viene a cuento porque es claro que la libertad es un aspecto esencial del mensaje cristiano y que todo auténtico camino espiritual conduce en definitiva a la libertad interior. Por eso quisiera yo desarrollar el mensaje cristiano de la libertad. Y ha descubierto en la mística un camino terapéutico. la filosofía transpersonal se ha ocupado sobre todo de las experiencias místicas de los métodos orientales de meditación. en diálogo con la psicología transpersonal. y del estudio de la mística cristiana.Psicología transpersonal y mística Durante los últimos treinta años. tal como se presenta en la predicación de Juan Crisóstomo y en los pasajes bíblicos ya citados. 7 . Pues la experiencia de Dios y la experiencia de la libertad interior son sustancialmente lo mismo.

Caemos siempre en manos de jefes caprichosos e irascibles que nos hieren lo mismo que un padre autoritario. entonces nos herimos a nosotros mismos. Es la expresión de la libertad interior que corresponde esencialmente al hombre. y su amo lo maltrató hasta el punto de dejarle cojo. Pues al no haber asimilado sus heridas. donde el rechazo que se experimentó de niño se transforma en ellas en rechazo y odio de uno mismo. Él reconocía que el hombre sólo puede ser libre si quiere serlo. Las heridas no asimiladas nos condenan a herirnos a nosotros mismos o a herir a los demás. toda su filosofía se mueve en torno a la pregunta de cómo el hombre puede ser libre frente a las heridas que le causan los demás. Esta tesis es en Epicteto absolutamente reiterativa. Era esclavo. y contra el que no podíamos hacer absolutamente nada. sigue hiriendo. bien autocastigándonos.1 NADIE ES HERIDO POR SI MISMO 1. que lo trató de forma inhumana. Esa libertad se manifiesta sobre todo en que nadie puede herirnos si nosotros no queremos. O nos encontramos con un compañero o una compañera que repiten con nosotros las mismas heridas que nos causaron nuestro padre o nuestra madre. El camino hacia la libertad interior Epicteto asimiló sus heridas. Fue llevado a Roma como esclavo y allí estuvo al servicio de Epafrodito. un liberto de Nerón. El filósofo estoico Epicteto Epicteto nació en Hierápolis el año 50 d. Con él aprendió Epicteto que alguien que lea sido herido por otro. bien minusvalorándonos. 0 puede que inconscientemente busquemos situaciones en las que se repitan las heridas de la niñez. C. Epafrodito hubiera podido compadecerse de la suerte de Epicteto. las traspasó. He aquí una ley fundamental que la psicología actual describe una y otra vez. Pero sucedió exactamente lo contrario. En efecto. El hombre es interiormente 8 . Como esclavo que había sido. Otro hombre sólo está en condiciones de herirnos si nosotros nos herimos o nos hacemos daño. bien incluso automutilándonos. Algunas enfermedades dan la impresión de ser una especie de autocastigo. que bebía demasiado y que podía darnos sin motivo una paliza brutal. Si no herimos a los demás.

igual que con el conocimiento. su autós». la ataraxia (imperturbabilidad).. será semejante a Dios». nadie podrá herirle. si descansa sobre su eje. la idea de que lo necesitamos incondicionalmente. No nos hiere que perdamos una cantidad de dinero... la apatheia (impasibilidad). que no podemos vivir sin él. sino la idea que nos hacemos de la muerte. o como la conciencia. Con la conquista de su yo. Lo temible no es la muerte en sí misma. Pues para Jung.libre. que le relacionemos con nuestra identidad. Para Epicteto. la euroia (felicidad. que todo lo juzga. Una y otra vez aparece en Epicteto la frase fundamental: «Nadie puede hacer mal a nadie. el hombre sólo logra ser él mismo cuando admite en él la imagen de Dios. penetren en el lugar sagrado del verdadero yo. Literalmente significa la preferencia. En lo más 9 . estabilidad). la tesis (dogma). Por eso. decide sobre la conducta ante la idea de la fantasía. pero no pueden hacerme daño alguno». nunca la materia. También se podría definir la prohairesis como el verdadero yo. sólo Dios le llevará a la compasión. lo primero que el hombre ha de hacer es descubrir y delimitar mediante el ‘conócete a ti mismo' su verdadero ser. la eustatheia (firmeza. «no anhela nada que no esté en su poder. que nos pertenecen y están en nosotros mismos. en una palabra. Por eso es tan importante para Epicteto el concepto de prohairesis. Para Epicteto. literalmente. y también de las ideas que vigen a nuestro alrededor. y aquello que no está en nuestra mano. nadie tendrá poder sobre él. Anitos y Melitos pueden matarme. la elección. El filósofo estoico distingue las cosas que dependen de nosotros. sino por las ideas que se hacen de lo que sucede». Para Epicteto designa «la aptitud básica y esencial que capacita a la naturaleza humana para obrar moralmente. Pues si el hombre es plenamente él mismo. sino que cada uno es el que con sus obras se hace mal o no». lo que nos hiere de verdad es la idea que nos hemos hecho del dinero. Jung. No es el vaso roto lo que nos hiere. representa el núcleo de la personalidad moral». el rico fluir). lo que nos hiere de verdad es que lo consideremos indispensable. Un camino importante hacia la libertad interior consiste en conseguir unas ideas exactas (dogmata) de las cosas. la instancia más profunda. Escribe: «Los hombres no quedan confundidos por lo que sucede. el camino hacia este yo interior lleva en primer lugar a comprobar las ideas que tenemos de las cosas. Se descubre aquí una concepción similar a la de C. Si deja que los demás le hieran.. La libertad interior aparece también en la frase conclusiva de su manual. que a menudo son distintas de las ideas que dirigen nuestras acciones y las falsean. Quien se deja guiar por su auténtico yo. como el núcleo más íntimo de la persona. y no teme nada». Ha convertido «su yo en una fortaleza inaccesible e invencible donde reina la libertad. entonces él es el culpable. la ascesis consiste en «impedir que las cosas externas.. la felicidad del alma. que dependamos de él con todo el corazón. que toma de Sócrates: «Por lo que a mí respecta. la voluntad libre. Comprueba las ideas del entendimiento o los dogmata. G. Si el hombre tiene la idea correcta.

La conducta para con Dios La experiencia de la libertad interior determina la conducta entre el hombre y Dios. como en el campo de batalla. El hombre precisa de tres virtudes para esta relación: la limpieza o pureza (katharotes). Y la razón de esta preocupación de unos por otros no es otra que el origen divino de todos nosotros. Así dice: «¿Es que no quieres soportar a tu hermano. Y cuando Dios habita en el hombre. Esta llamada incluso puede pedir al hombre que no se case por causa de una misión más alta: «En la situación actual. Cada hombre es único y tiene que encontrar su propio puesto (taxis).profundo del hombre habita Dios. Nadie. ¿qué me dice todo esto?. desgraciado. Tiene que saber cuál es el lugar que Dios le ha asignado en el teatro... ¿me importa algo esto?. pues comes y te alimentas?. pero sin que ni los deberes habituales ni las relaciones humanas. nada.. Epicteto insiste en que la preocupación por los hombres es la vocación esencial. pues dice sin cesar que Dios está en nosotros: «Tú eres un fragmento de Dios. le estorben para seguir siendo heraldo de Dios». Puede tratar con los demás hombres. Para ello le puede servir la pregunta: “Ti pros eme”. 10 .. la confianza (pistis) y sobre todo el pudor (aidos). pero no lo sabes. que tiene por padre a Zeus. la ambición). ¿qué tiene esto que ver conmigo? Con esta concepción de la ascesis... Epicteto habla de tres tipos de reacciones a las ideas: la orexis (la exigencia. Epicteto habla de la llamada de Dios.. la horme (el movimiento impetuoso. ¿no quieres tener presente quién eres tú cuando comes. ¿es que por su lugar en ell teatro de este mundo cada uno no tiene otro papel que desempeñar u otra tarea que realizar en la nave de la vida?». si en todo se pregunta qué relación tiene eso con el hombre interior. que el hombre tiene que obedecer. Para una vida auténtica la relación con Dios es decisiva. tú.. la concupiscencia) y la sygkatathesis (el consentimiento). ni siquiera el esclavo. lo primero que tiene que hacer el hombre es descubrir y desarrollar su propia individualidad: «Pues. El segundo paso de esta ascesis consiste en que el hombre mantenga a raya las ideas que encuentra en sí mismo y domine las reacciones que esas ideas suscitan en su alma. puede apartar al cínico de estos servicios. Para la relación con los demás. Epicteto muestra al hombre un camino para liberarse del poder de las cosas externas y para experimentar la libertad interior como parte esencial de la dignidad humana. Tú llevas a Dios en ti.. puede ser excluido de esta preocupación. El hombre puede dirigir más conscientemente sus reacciones hacia las cosas. por pequeño que sea. alcanza éste su verdadero yo. es decir. que como un hijo ha nacido de la misma semilla que tú y tiene tu mismo origen divino?». Los escritos de Epicteto dejan bien patente cómo el filósofo mantiene una relación personal con Dios y cómo su piedad está próxima a la mística cristiana. Tienes en ti una parte de este Dios.

Epicteto quiere decirle a Dios: «Te doy gracias porque me has engendrado y te doy gracias también por todo lo que me has dado. El acuerdo rige la naturaleza. Puesto que llevamos a Dios en nosotros. pues la dejo. mis pensamientos te pertenecen. vísteme con los vestidos que a ti te gusten». nada. No rechazo nada de lo que a ti te parece bien. La actitud básica del hombre ante la bondad de Dios es la gratitud. ni fortuna. al arar. En el momento de la muerte. de la justicia y de la bondad de Dios». La vida conforme a la naturaleza le conviene al hombre. «Como Dios quiere» es una frecuente solución de Epicteto. tendríais que entonar el himno más festivo y divino por la capacidad que Dios os ha regalado de comprender las cosas y de utilizarlas metódicamente». Ante una imagen de Dios no te atreverías en verdad a hacer ni una sola acción de las que haces. La gratitud se manifiesta sobre todo en la actitud de Epicteto ante la muerte. mensajero y apóstol. Y en otro lugar: «Estoy preparado. bien. Este acuerdo con la voluntad de Dios hace al hombre libre y le confiere su dignidad: «Soy libre y soy amigo de Dios.. la alabanza a Dios al cavar. hombre. ni reconocimiento. garganta y vientre. porque nos ha dado los instrumentos que nos permiten cultivar la tierra.¿Acaso crees que estoy hablando de un Dios exterior de oro y plata? Tú llevas a Dios en ti y no te das cuenta de que lo ensucias con tus pensamientos impuros y con tus acciones impuras. ni cuerpo. atrévete a levantar tu mirada a Dios y a decirle: a partir de ahora haz de mí lo que quieras. y le obedezco espontáneamente. Porque éll no quiere que ambicione estas cosas». Como cristianos. no querían quedarse por detrás de estos pensamientos de apertura del hombre a Dios y a la voluntad divina. El hombre como testigo de Dios Estas palabras tan incondicionales a Dios explican por qué. los padres de la Iglesia se remiten una y otra vez a los pensamientos de Epicteto. La vocación del hombre es ser testigo de Dios en este mundo. ni poder. al interpretar la Biblia. Te doy gracias sin reservas porque me has permitido participar contigo en la gran fiesta (sympanegyrisai soi).. Ellhombre es esencialmente alguien que se prepara para un viaje. Ahora quieres que yo deje la gran fiesta (panegyris). al comer: Dios es grande. Dios es grande. Pero no puede elegir por sí mismo cuánto va a durar su estancia en la posada. porque me has permitido ver 11 . Me basta con el tiempo de que he dispuesto para disfrutar de tus bienes». porque nos ha dado manos. No puedo anhelar ninguna otra cosa. «que con su conducta da testimonio de la existencia... que está en ti y ve y oye todas las cosas. como un hombre que ha sido liberado de la esclavitud.. Y sin embargo no se te cae la cara de vergüenza de pensarlas y realizarlas ante el mismo Dios. en todo momento tendríais que cantar esto. debemos hacer todo lo posible por estar de acuerdo con ese Dios que está en nosotros. que no eres consciente de tu propia naturaleza». Y dice en otro lugar: «Levanta por fin tu cabeza. tú. Epicteto da gracias a Dios por todo: «Tendríamos que cantar la loa. absolutamente nada. llévame adónde tú quieras. Pero el acuerdo tiene en definitiva como meta la voluntad de Dios y significa que hemos de querer siempre lo que Dios quiere de nosotros. Yo te pertenezco.

C. al que las cosas no pueden llegar. Epicteto ejerció un gran influjo en los primeros padres de la Iglesia. La psicología transpersonal hablaría aquí del yo espiritual. por el que suspira. En esas circunstancias. en la que los problemas del mundo no tienen acceso alguno. Lo que no está en mi poder como la fortuna. Habla. La diferencia de las cosas que están y no están en mi poder deben llevarme a la esfera íntima del verdadero yo. que yo le dé o no poder a las cosas. Justino. sino un Dios personal al que Epicteto ora. Epicteto murió entre los años 125 y 130 d. Y por eso fueron perseguidos. la salud. Epicteto y la psicología transpersonal Llama la atención cómo Epicteto se adelantó en muchas de las ideas de la psicología transpersonal. les dios mucho ánimo la idea de que en Cristo eran hijos e hijas s libres de Dios. En la fe sabían que habían sido sacados de este mundo e in introducidos en el mundo de Dios. el que percibe los sentimientos pero no se identifica con ellos ni es afectado peor ellos. La situación de los primeros cristianos se caracterizaba por la falta de libertad que les venía de fuera. Estas palabras rezuman un gran amor a Dios. el reconocimiento. Él nos da la libertad en torno a la cual gira la filosofía estoica. el testigo interno. Pero su discípulo Arrianos escribió sus conversaciones (Diatribas) en cuatro libros. Para la psicología transpersonal. de la patria interior. Hay en mí una zona que no ha sido afectada por el enfado. Los cristianos fueron muy a menudo rechazados por su entorno. Para E. depende de las ideas que yo me hago de ellas. y al que da gracias por todo lo que permite experimentar. 12 . como liberarse interiormente del poder de los otros. el camino hacia este yo interior pasa por la siguiente pregunta: «¿Qué tiene esto que ver con migo?. el camino hacia este yo interior pasa por el camino de la des-identificación. Ahora bien. Descubren en la Biblia sugerencias similares. del poder del mundo. No dejó ningún escrito. por ejemplo. Basilio y Juan Crisóstomo lo citan y tratan de conciliar sus pensamientos con el mensaje de la Biblia. Dios no es el destino impersonal de la Stoa. no adquiere ningún poder sobre mí si yo no se lo doy. ¿me afecta en lo más profundo?». Cristo es el auténtico liberador.tus obras y me has dejado incorporarme a tu orden». que pertenecían a Dios y no a los poderosos de este mundo. en el que vivían su verdadera dignidad de cristianos. porque no participaban de la corriente de su tiempo. Clemente de Alejandría.picteto. Observo cómo surgen en mí mis sentimientos y los percibo. Para ellos. sobre el que las cosas no tienen ningún poder. Esta zona interior es el observador inobservado. Esto les dio confianza para vivir interiormente libres a pesar de la opresión externa. pero no soy mi enfado”. Pero entonces me retiro a mi yo y me digo: “Percibo mi enfado. del verdadero yo.

drogadas y arrastradas por unos pasillos subterráneos en las cabinas de prueba de algunas tiendas de moda. Jamás vemos objetivamente la realidad. Así nos habla del rumor que el año 1969 corrió en Orléans y del que se ocupó toda la prensa de Francia. Los rumores generan una realidad que luego es imposible eliminar. Siempre la vemos a través de un determinado filtro. Cuando se corre por ahí que un cura tiene algún hijo.. hacen falta hechos. Poco a poco se apodera de él el sentimiento de que tiene como vecino a un ladrón de hachas. Nos hacemos a veces una idea sobre una persona y jamás caemos en la cuenta de que esa persona no tiene nada que ver con ella. Por eso vemos a menudo a los hombres de nuestro alrededor a través del filtro de nuestra proyección. Incluso muchas veces proyectamos en las cosas nuestras expectativas inconscientes o nuestros miedos. 1976. ya jamás se le volverá a mirar igual que antes. para vivir correctamente en este mundo. Y entonces sospecha que se la ha robado el vecino. es importante que revisemos nuestras ideas (dogmata) y proyecciones y que nos representemos las cosas y los hombres a la luz de Dios. Watzlawick ha investigado en numerosos libros cómo nuestras ideas generan muy a menudo la realidad. Pero cuando lo vemos bajo el cristal de nuestro enfado o de nuestra decepción.Epicteto y la teoría de la comunicación Así pues. Watzlawick ha contado todo esto con gran sentido del humor poniendo el ejemplo del hacha: Un hombre no encuentra su hacha. Así. sino que una superstición bien arraigada puede generar sus propias ‘pruebas reales'. insincero y no sé cuántas cosas más. único. Lo que ellos tienen por realidad son sólo las ideas que han recibido de los demás o las que ellos han cultivado en sí mismos tras haber brotado de su inconsciente. Vemos a los demás según la idea que nos hacemos de ellos. quédate con tu condenada hacha! (Watzlawick. se vio que carecía totalmente de fundamento. Cuando pasó el rumor. «Pero el rumor de Orléans demuestra una vez más que para que surja una determinada interpretación de la realidad no siempre.. por descabellado que sea. sino que la creamos según la forma como la miramos. 1985). aunque el rumor no tenga el más mínimo fundamento. Pues siempre queda algo. especial. repelente. No sólo vemos la realidad del color del cristal de nuestras proyecciones. Desde ese momento le mira día tras día bajo el filtro de esta sospecha. nos parece que todo lo que hace. El rumor tenía un tufillo antisemita. Y sólo entonces 13 . superintrigante. llama a la puerta y le grita: ¡Anda. Proyectamos nuestras faltas sobre ellos y de esta manera interpretamos equivocadamente su conducta. Mucha gente sigue esas ilusiones y rumores. Hasta que al final va a casa de su vecino. Epicteto se adelanta al conocimiento de la moderna psicología de que las ideas sobre las cosas determinan nuestra experiencia vital. Pues sólo así les haremos justicia. es encantador. entonces nos parece un tipo aburrido. Habían desaparecido ya veintiocho muchachas. Cuando ponemos a alguien por las nubes. El rumor decía que algunas mujeres habían sido violadas. sobre todo si es compartida por mucha gente» (Watzlawick. Y en la conducta de su vecino ve muchas confirmaciones de su sospecha. 87). débil.

porque él no comparte su problema. Y mientras formulan su percepción de las cosas. que no sean ellos mismos. porque quieren permanecer en su ideología victimista. Pero los fariseos se callan. ni siquiera a los que en definitiva quieren matarle (cf. que padece manía persecutoria. cree que toda la gente se ha conjurado contra él. Esta libertad es la que Jesús vivió en el pasaje de Mc 3. No permite que ese silencio le obligue a tener que justificarse. Jesús puede actuar libremente porque tiene claro dónde están las fronteras entre él y los fariseos. Pues si lo hicieran. Pero con frecuencia interpretamos de esta forma su conducta. lo que hago es matar al hombre. que no sean libres. salvar una vida o destruirla?» (Mc 3. si considero a la ley como algo absoluto. con tu rigidez. No se atreven a formular con palabras su concepción inhumana. se traicionarían. Libertad y conciencia del límite La libertad consiste sobre todo en que no traspasemos nuestras fronteras. Ya no volveremos a considerar mal a las cosas. 6). Pascal Bruckner ha aportado muchos ejemplos de estas teorías de la conjuración con las que gente de hoy crea su propia realidad. Pero también es propio de esta libertad distinguir entre el hombre y el problema de ese hombre. porque no se quieren ajustar a la realidad. La indignación crea una distancia frente a los otros. Él no comparte en absoluto la dureza de los fariseos. ¿somos absolutamente lacayos del destino. 1-6. La enseñanza de Epicteto y su continuación en los padres de la Iglesia nos afecta hoy a nosotros tanto como a los hombres de entonces. Y yo estoy aquí y siento que Dios me manda que cure a este hombre». no le doy ninguna oportunidad de vivir. lo mira «con indignación y apenado por su dureza de corazón». Si concibo al hombre como esclavo de la ley. Jesús no permite que sus enemigos los fariseos le aparten de su acción salvadora y liberadora. En la indignación se distingue a los otros: «Tú estás ahí con tu problema. aunque no le presten la más mínima atención. Con su silencio pretenden confundir a Jesús. A cada uno de los fariseos que están en el grupo. Jesús no rompe el vínculo con esos hombres. Pone en medio al hombre de la mano seca y provoca a los fariseos con su pregunta: «¿Qué está permitido en sábado: hacer el bien o el mal. que en griego se dice syllypoumenos (con-sentir. Mc 3. Esto se manifiesta en el sentimiento de tristeza. lo que en definitiva hago está mal. con tu dureza de corazón. El señorío con que Jesús actúa aquí muestra su libertad interior. Así alguien. Pero los ve como hombres. de lo que nos 14 . Pues las cosas jamás son enemigas nuestras. con tu cortedad de miras. sino que distingamos con claridad entre lo que es el otro y lo que somos nosotros.podremos comportarnos con ellos de un modo realmente libre. Pero Jesús actúa de forma señorial. También hoy aspiramos a ser libres por dentro. Siente con ellos. Jesús cree también que esas ideas matan al hombre. ¿Cómo podremos conservar nuestra dignidad incluso en circunstancias adversas?. com-padecer). Los fariseos tenían que dar su punto de vista. con tu miedo. No da a los hombres ningún poder sobre él. 4). se ve con claridad que sus ideas sobre Dios y el hombre son falsas y dañan al hombre. que permite a Jesús actuar libremente. Le duele que esos hombres estén tan dominados por su dureza de corazón.

Claro que debo ser siempre prudente y tener siempre también muy claro cuáles son mis límites. Pero si les pregunto en profundidad. Pues si un padre tiene que preocuparse por sus hijos. o depende en gran parte de nosotros el modo de vivir interiormente y de comportarnos ante lo que nos sucede? ¿Cómo puedo ser interiormente libre en una sociedad que sólo me mide por lo que rindo?. Porque aunque habla de la preocupación por los hombres. De ahí que los primeros cristianos hayan asumido ciertamente la idea estoica de libertad. Puedo incluso arriesgarme a nadar contra corriente. hasta dónde creo que en Dios está mi fundamento. soy interiormente libre. pero al mismo tiempo le han dado una nueva interpretación. ganar más dinero y tener el reconocimiento de los demás. Si no me preocupa hasta dónde puedo subir en mi carrera o cuánto voy a ganar. al margen de los listones con los que me miden los otros? Oigo quejarse a mucha gente de que en esta sociedad del rendimiento no pueden vivir como les gustaría. me roba no sólo la libertad sino también la dignidad. pero también les gustaría progresar. ¿he de alejarme de esa sociedad o puedo sentirme también interiormente libre en mi profesión. Si yo me veo fundado en Dios. Me deformará. Y acabará manifestándose bajo la forma de una enfermedad física o anímica. Quisieran ser libres. Pues hallará más estima en el hombre libre que el que se acomoda a todo. sino a partir de Dios. entonces es que su jefe no merece que siga a su servicio.viene de fuera. Sólo conseguimos la libertad cuando son correctas nuestras ideas sobre la vida. Cambiar constantemente de chaqueta para ser estimado por los hombres y para promocionarme más profesionalmente. El que le lleva con razón la contraria a su jefe. queda perfectamente claro que han asumido los patrones de la sociedad. Libertad y pasión del hombre Sin embargo hay un aspecto de nuestra existencia al que Epicteto no le presta la suficiente atención. que se enfrenta a todo el mundo. Tengo que saber muy bien hasta dónde puedo confiar en mi libertad. será estimado por él. Pero si su jefe no se lo aguanta y lo despide por haberle criticado honradamente. entonces soy libre y no tengo que estar siempre pendiente de lo que los demás piensan de mí o de si les caigo bien o no. que demuestre su falta de libertad. a la larga le vaya también mejor en el mundo exterior. por que en todos y cada uno de ellos se puede hallar una chispa de Dios. en el aspecto del amor que debemos dar a los demás insiste mucho menos que lo que Jesús nos ha enseñado. Puedo oponerme a las estructuras injustas que hay en mi lugar de trabajo. No me defino por la reacción del jefe ni por lo que digan los demás. No puedo ser un Michael Kohlhaas cualquiera. ha de entregar la paga que le da la fábrica. Pero lo normal es que a quien no tropieza con el tema de la libertad. 15 . Pues en la libertad es donde experimento sobre todo mi dignidad como hombre. Naturalmente no pueden pretender para ellos cualquier libertad. Y además es importante no perder la paz interior por problemas de dinero.

no tienen nada que ver con las heridas que yo mismo me hago. una libertad de toda autocrispación. y tampoco lo es el amor que nos exige demasiado o nos crea mala conciencia cuando alguna vez decimos no. Jesús nunca se sintió obligado a cumplir los deseos de todas y cada una de las personas. Pero la libertad del amor tiene como condición la libertad de la que habla Epicteto. Algo que duele de verdad. La libertad cristiana es una libertad para el amor. Y ello porque se sienten obligados a responder a todos y cada uno de los ruegos y expectativas de los miembros de su comunidad. la tristeza. la verdad es que el amor nos hace vulnerables. nos veremos libres de seguir prisioneros de nosotros mismos. Pero cuando nuestro amor es fruto de nuestra libertad interior. Pero no se ve libre de las pasiones ni del dolor que le puede causar alguna persona que le ama. entonces ese amor nos hace daño. El que ama es sobre todo alguien que se ha liberado de sí mismo. es decir. En Epicteto la meta de la libertad es la paz interior y la imperturbable paz del alma (Schlier. 491).Cristo nos ha liberado para la libertad. la meta de la libertad es el amor que puede entregarse pero que también puede ser herido por los hombres. seremos libres para entregarnos a los demás a través del amor. Pero las heridas que me produce el verdadero amor. En todo caso. Pero en realidad no son en su amor tan libres como Jesús. que en su libertad también se apartó alguna vez de los hombres para estar a solas con su Dios. Aquí se habla de un amor que es libre de entregarse a una persona o a un grupo y de comprometerse totalmente. Veo con frecuencia cómo algunos pastores de almas viven estresados a causa de su amor. pero que también es libre incluso para ponerse límites y decir que no. el amor que nos estresa no tiene nada de amor. Por el contrario. El cuerpo es un magnífico indicador que nos dice si somos libres de verdad o si nuestro compromiso está determinado por nuestra necesidad de ser reconocidos y aceptados. el miedo y los celos. Si nuestro amor depende de nuestras propias necesidades y de la presión de las expectativas de los demás. puede llevar a un círculo narcisista en torno a uno mismo. Para los cristianos. de todo aprisionamiento en uno mismo y en sus propios deseos. Sí. Lo que nos 16 . de tener que congraciarse con todos. Pero la meta de nuestra libertad es algo radicalmente distinto. lo que a menudo hace el amor es que afloren viejas enfermedades. por el miedo a decepcionar y perder así la simpatía de los demás. Si esto se toma absolutamente. Sin embargo. Todavía hoy como cristianos podemos aprender de Epicteto la manera de liberarnos de las falsas ideas que nos hacemos sobre el mundo y de la dependencia del mundo tal como se manifiesta en las pasiones. Creen que deben seguir a Jesús con su amor. y la libertad de pathos. Podemos verlo meridianamente en su forma de reaccionar ante la mujer sirofenicia. de la esclavitud de las pasiones como la ira. Nuestro amor procede a menudo no de nuestra libertad interior. No hay amor sin sufrimiento. sino de la presión de tener que contentar a todos. el amor puede también curarlas. Si nos fijamos en la entrega que Jesús hizo de sí mismo en la cruz. A veces esta presión se traduce en dolor de cabeza. que creyó que podía ganárselo para aquello que ansiaba. la liberación de las falsas ideas que nos hacemos sobre el mundo. si cree que debe hacerlo. entonces no hay normalmente dolor de cabeza que valga.

perjudica es la falsa idea que tenemos de nuestro servicio y no el servicio en cuanto tal.

2. El escrito de Juan Crisóstomo
Juan procedía de una familia noble de Antioquía. Nació entre los años 344 y 354. Tuvo una buena formación bajo la guía del entonces famoso y conocido orador pagano Libanio. Recibió el bautismo ya de mayor. Vivió dos años como monje, pero su mala salud le obligó a volver a la ciudad. Fue ordenado sacerdote el año 386. Durante doce años fue predicador en la iglesia principal, logrando merecida fama por sus ardientes predicaciones. Consagrado obispo de Constantinopla en el 387, intervino repetidamente en las disputas eclesiásticas y políticas y fue enviado un par de veces al destierro, muriendo el año 407, justo cuando iba camino del exilio. Fue considerado el mayor predicador de la Iglesia griega. Por eso desde el siglo VI se le otorgó el sobrenombre de Crisóstomo, es decir, pico de oro. Junto a numerosos sermones sobre los textos bíblicos, Crisóstomo escribió también algunos tratados. Uno de ellos, «Nadie puede herir a quien no se hiere a sí mismo» (PG 52, 459-480), es un escrito consolador. Crisóstomo se propone mostrar en su escrito «que ninguna víctima es víctima de otro, sino que sufre el destino que ella misma se impone». Y se basa en que sólo se puede causar daño a otro cuando se alcanza su núcleo, su arete, su virtud. Y pone en primer lugar como ejemplos, el hierro dañado por el óxido, el rebaño de ovejas por el lobo, la lana por la bazofia. A la gente le parece injusto que la enfermedad, la pobreza, la pérdida de la fortuna, la calumnia o la muerte puedan herir al hombre. La propia fuerza del hombre radica en la idea correcta que se hace de la vida y en la rectitud y ánimo que le confiera. Al hombre que tiene una idea correcta de la realidad no le pueden perjudicar lo más mínimo las cosas externas. Juan dice literalmente: «¿Dónde radica pues la fuerza del hombre? Desde luego no en el dinero, como si tú tuvieras que temer a la pobreza. No en la libertad, hasta el punto de que tuvieras que huir de la esclavitud. La fuerza del hombre está en cuidar con esmero las ideas verdaderas y la rectitud en el modo de vivir». Y pone como ejemplo a Job, que perdió todos sus bienes, que fue golpeado por la enfermedad y que salió fortificado y justificado de ese estado de necesidad. La desgracia exterior no le podía dañar, porque su fe en Dios le proporcionaba la idea correcta de la verdad de las cosas, porque él situaba los patrones correctos en el juicio de los bienes externos. El no sólo pedía una mayor riqueza en la virtud, sino también más libertad (parresia), por ello salió fortalecido de su lucha. Luego pone como ejemplo contrario a Adán, a quien el Señor hirió, cuando lo expulsó del paraíso. Pero quien realmente lo hirió no fue Dios, sino su propia ligereza, su falta de sensatez y de vigilancia. Igual que Job no sufrió ningún daño cuando perdió todos sus bienes, tampoco Adán hubiera sufrido ningún daño si no hubiera sido por su ligereza y su cobardía. Y alude también al Apóstol, a quien ni el hambre, ni la sed, ni la desnudez le causaron daño alguno. Sus necesidades y problemas les hicieron más famosos y

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obtuvieron la ayuda de Dios de una forma extraordinaria. Tampoco a Lázaro le importó ni su enfermedad ni su pobreza, pues justamente por ellas alcanzó la corona de su vida. Lo mismo pasó con José el egipcio. No le podía dañar ni la enemistad de sus hermanos, ni la calumnia de la mujer de Putifar, ni la prisión, ni tampoco el exilio. Y Crisóstomo da entonces este consejo: «Has perdido tu fortuna. Di pues: ‘Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allí' (Job 1, 21). Y añade estas palabras del Apóstol: ‘Pues nada hemos traído al mundo, y nada podremos llevarnos de él' (1 Tim 6, 7). Si se habla mal de ti y se te abruma con palabras injuriosas, acuérdate entonces de estas palabras: ‘¡Ay cuando los hombres hablen bien de vosotros!' (Lc 6, 26). Y también de estas otras: ‘Alegraos y regocijaos cuando os calumnien' (Mt 5, 11). ¿Se te ha condenado al exilio? Piensa en que no tienes aquí ninguna patria, sino que, si te pones a filosofar, tienes que ver toda la tierra como extraña. ¿Te ha venido una enfermedad grave? Recuerda entonces las siguientes palabras del Apóstol: `Aunque nuestra condición física se vaya deteriorando, nuestro ser interior se renueva día tras día' (2 Cor 4, 16)». Crisóstomo termina sus ejemplos con esta conclusión: «Pues si ni la pérdida de la fortuna, ni las calumnias y vejaciones, ni el exilio, ni las enfermedades, ni la tortura, ni siquiera lo que se cree peor de todo, es decir, la muerte, les traen a los que las asumen perjuicio alguno, sino más bien beneficio: ¿cuáles son las cosas por las que se puede herir a alguien -puedes preguntarme- si con éstas no se le hiere? Yo quiero demostrar lo contrario, a saber, que los que más daño y perjuicio sufren y más desgracias soportan, todo eso se lo causan ellos a sí mismos». Y entonces el orador trae a colación el ejemplo de Caín, que se hirió en grado sumo, el de la mujer de Filipo, que pidió la cabeza de Juan el Bautista, y el de los hermanos de José. Todos estos se hicieron daño a sí mismos por la injusticia que cometieron con otros. Y vuelve a repetir una y otra vez, a modo de refrán, aquella misma frase: «El que es herido, no es herido por otro, sino por sí mismo». Entonces empieza a hablar de Pablo, que tantas cosas ha sufrido, cárcel, lapidación, azotes, naufragio, hambre y sed. «No se quejó de nada de esto, sino que se alegró y se glorió de ello: `Me alegro de padecer por vosotros' (Col 1, 24); `y no sólo esto, sino que hasta de las tribulaciones nos sentimos orgullosos' (Rom 5, 3)». Es ahora cuando Crisóstomo se ocupa de su tema preferido, esto es, de la riqueza, que trae al alma más perjuicio que beneficio. El que acumula riquezas, dirige la espada contra sí mismo y se procura castigos insoportables. Y se remite de nuevo a la Sagrada Escritura, que cuando describe la vida de muchos personajes, desde Adán hasta Cristo, demuestra una y otra vez «que el que no se hiere a sí mismo, no puede ser herido por otro, aunque todo el mundo le declare una violenta guerra». En el ejemplo de la casa, una construida sobre piedra y otra sobre arena, muestra él la verdad de su tesis de que el que no se hiere a sí mismo, no puede ser herido por otro. Pues ni las tempestades ni los vientos pueden nada contra la casa que está construida sobre piedra. El que ha edificado su casa interior sobre Cristo, que es la piedra, no puede verse afectado por ninguna herida. Pero el que por ignorancia, ligereza o corrupción ha edificado su casa sobre arena, ese se perjudica a sí mismo. No tiene la tempestad la culpa de que se derribe la casa, sino su propia dejadez. Esta es la que le ha dañado y herido. Y Crisóstomo concluye de nuevo: «El que no se hiere a sí mismo, aunque haya sufrido infinitamente, sale fortalecido de esa prueba. Pero el que se traiciona a sí mismo, sufre por causa suya (automatoi), se hunde y perece, aunque no esté nadie contra él».

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Los tres jóvenes en el horno de fuego constituyen otro ejemplo de que nadie nos puede hacer daño si no nos lo hacemos nosotros mismos. Ni la separación de todos los parientes, ni la pobreza y la soledad, ni la imposibilidad, por estar lejos, de presentar las ofrendas cotidianas en el templo y orar con el canto de los salmos podía hacerles daño. Al contrario, les honraba mucho más que si hubieran tenido en su patria todo esto. Ellos cantaban en una tierra extraña, y dentro de un horno de fuego, donde habían sido arrojados, el canto de alabanza de Dios, que todavía hoy se canta en todo el mundo y que seguirá resonando una y otra vez en el futuro. Esto es para Crisóstomo una prueba más de que: «El que no se hiere a sí mismo, no puede recibir ningún daño de otro. No cesaré jamás de repetir esta frase» (PG 52, 477). Si ni la prisión, ni la pérdida de la patria, ni el fuego, ni la muerte puede causar daño a los tres jóvenes, «¿qué es lo que podría hacer daño a las personas prudentes y sensatas? Nada absolutamente, y eso aunque tuvieran a todo el mundo por enemigo. Pues Dios estaba con ellos y les libraba de las llamas del fuego. Así pues, ten bien presente esto: ‘Si das a Dios todo lo que Dios te pide, en todo contarás con la ayuda de Dios'». Juan Crisóstomo no admira a los tres jóvenes por haber sobrevivido a las llamas del fuego, sino porque dieron testimonio de la verdad, porque se mantuvieron en la idea correcta de las cosas y fueron arrojados al horno de fuego. Por eso recibieron ya por su testimonio la corona incluso antes de ser arrojados al fuego. Pues con una enorme confianza y con una extraordinaria libertad dijeron al rey : «Majestad: no tenemos necesidad de responderte sobre este particular. Si nuestro Dios, a quien servimos, puede librarnos del horno de fuego abrasador y de tu ira, nos librará. Y aunque no lo hiciera, has de saber, oh rey, que no serviremos a tu dios ni nos postraremos ante la estatua de oro que has erigido» (Dan 3, 16-18). Estas solas palabras bastan para decir quiénes son los vencedores. Su idea correcta de las cosas les libró del poder del fuego. Sobre el trasfondo del destino de los tres jóvenes pregunta ahora Crisóstomo al lector: «¿Qué puedes tú decir? ¿has sido desterrado y expulsado de tu patria? Pues ellos también lo fueron. ¿Has sufrido la prisión y has estado bajo el dominio de los bárbaros? Pues la misma suerte corrieron ellos. ¿No tienes ahí a nadie que te ayude, que arregle tus cosas, que te advierta y enseñe? También a ellos se les privó de esa ayuda. ¿Estás encadenado?, ¿te van a quemar?, ¿estás muerto? No puedes decir nada peor que todo esto. Pero mira, también ellos han pasado por todas estas cosas y de ellas han salido más famosos, más brillantes y han conseguido el premio celestial». Y el orador termina así su alocución: «Quiero concluir mi discurso con lo que ya dije al empezar, esto es, que el que sufre algún daño o es herido, es siempre porque él se hiere a sí mismo y no porque otro le hiere, incluso aunque muchos le hieran y traten injustamente. Pues si alguien no se hiere a sí mismo, no hay nadie en la tierra que sea capaz de herir a quien es sensato y está alerta en el Señor. Estemos pues alerta y seamos prudentes en todo, llevemos todo lo amargo con noble corazón, para que consigamos los bienes eternos e inmortales en Cristo Jesús, nuestro Señor, a quien sean dados todo honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén».

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me parece realmente importante que entendamos y describamos aquí la fe como camino hacia la libertad. Pues incluso la muerte puede no herirnos. tanto más libres seremos de relacionarnos con las cosas. a la libertad ante la muerte. como se diría hoy. lo cita en algunas ocasiones literalmente. tanto más libres nos veremos de la presión de tener que poseer y conseguirlo todo. tanto más libres seremos de lo que nos hagan los demás. como esos personajes bíblicos que el obispo cita en su discurso. tiene una idea correcta de las cosas. también el que ve el mundo con ojos adecuados. La habilidad de poner en diálogo a la teología con la filosofía y la psicología de su tiempo sigue siendo todavía hoy para nosotros un reto importante.La fe como camino hacia la libertad Si queremos traducir a nuestra situación actual este modo de argumentar de Crisóstomo que a veces nos resulta un poco extraño. la muerte no es para nosotros sino el portón por el que accedemos. Sin ningún miedo a contaminarse asume las enseñanzas de un filósofo pagano y las reencuentra en la Sagrada Escritura. ¿cómo puedo llegar 20 . a experimentar la plena libertad en Dios. En este discurso. El problema de la autolesión La cuestión que plantea Crisóstomo es una cuestión que tiene que ver también con nosotros: ¿Cómo puedo prescindir del juicio de los hombres?. el que ordena correctamente la relación de las cosas a sí mismo. es decir. es alguien que ya no se hiere a sí mismo y por tanto alguien a quien las demás cosas ya no pueden herirle. como camino hacia la libertad que nadie nos puede arrebatar. El que ve la realidad correctamente. Pues igual que las personas del Antiguo y del Nuevo Testamento creen en Dios y en él hallan su fuerza. Y se describe como el arte de una vida sana. Es realmente sorprendente la libertad con que Crisóstomo fundamenta aquí enseñanzas filosóficas con ejemplos bíblicos. como el arte de una vida sana. sino como una forma concreta de vivir. creemos cada vez más en Dios como fundamento y fuerza de nuestra vida. No se trata en primer lugar de una cuestión de moral. Sin referirse a él de manera directa por su nombre. mediante la verdadera vida. del cumplimiento de los mandamientos y prescripciones. cómo establece una mutua relación entre la psicología y la teología. Crisóstomo adopta algunos puntos de vista de Epicteto. La fe en Dios conduce sobre todo a la libertad definitiva. Y Crisóstomo podría animarnos a ver la fe no como algo puramente espiritual. sino del camino hacia la libertad. como el arte de ser justo y de portarse bien con uno mismo. Si. a esa libertad que debe ser el patrón de toda otra libertad. La fe se presenta aquí principalmente no como fe en las enseñanzas de la Iglesia. sino como idea correcta (dogma) de la realidad. porque Dios mismo es quien nos lo ha regalado. Y con ello deja de herirse a sí mismo. Si creemos.

Y la autolesión era la salida que ella tenía antela lesión por parte de otro. Y como observo a menudo en mi tarea de acompañamiento. porque la necesita para su trabajo. ella se hace daño a sí misma. Y ésta al menos le ayudó a sobrevivir. a veces incluso con infravaloraciones personales. Otros se hieren por las altas exigencias e ideales que se plantean a sí mismos y a su modo de vivir. porque estaba enamorado de otras mujeres y se dedicaba a ellas. El simple conocimiento de estos mecanismos todavía no la liberará de esa situación. Pero cuanto más recuerde las heridas que le causó su padre y acepte sentir ira frente a su imprevisible y brutal progenitor. Ahora podrá hacerse una idea correcta de la vida y por tanto dejar de herirse. Pues su marido no va a ver a la otra mujer para ser tierno con ella. sino porque quiere discutir. Así pues. De esta forma su padre ya no la podía castigar. en sí misma. Ella. ¿cómo superar el miedo a la enfermedad y ala muerte. automutilaciones o autocastigos. Estas autolesiones pueden ser consecuencia de los autocastigos a que se someten Me contó una vez una mujer que se castigaba a sí misma por miedo a las palizas de su padre. cuanto con más fuerza se imagina cómo se comporta su marido con esa mujer extraña. el problema está en que la gente se mete en situaciones en las que una y otra vez se hiere a sí misma. Su sentimiento de autoestima depende totalmente de su marido. De 21 . de ser ella misma. al fracaso y al rechazo de los demás? Son unas preguntas que preocupan hoy a la gente tanto como antes. se hieren a sí mismos con sentimientos de culpabilidad. Ya no necesitará autolesionarse para eludir el conflicto. Una mujer se sentía constantemente herida por su marido. que no cesa de herirse continuamente. Y ella misma es consciente de que agrava interiormente la herida causada por su marido cuando se imagina constantemente lo que pasa cuando él visita a la otra mujer y lo tierno que es con ella. tanto más desaparecerán los viejos modos de comportarse y será cada vez más capaz de portarse mejor consigo misma. Si no responden a estas exigencias. Aprenderá a afrontar sus propios conflictos y a madurar desde ellos. con autoacusaciones. entonces no dejará de herirse. no se siente en casa. probablemente no le quedaba otra salida. Es posible que esto que pasa por su cabeza no tenga nada que ver con la realidad. La herida venía pues de fuera. el reconocimiento. Cada vez hay más gente. Sin embargo. Su fundamento no lo tiene en sí misma ni en Dios. Ahora podrá entrever los mecanismos que entonces puso en marcha para sobrevivir. Los enfrentamientos la harán cada vez más fuerte y cada vez tendrá más ganas de luchar. tanto más poder le da ante sí misma. más de la que a primera vista se pudiera pensar. tendrá más ganas de sentirse ella misma. ¿Pero a qué precio? Su enfermedad era la expresión de su autolesión. Pero su autolesión no tiene otro fundamento que lo que ella se imagina del encuentro de su marido con las otras mujeres. quizás la podría llevar a descubrir que su marido repetía las heridas que su madre le causó por educarla con excesiva estrechez y por no haberle regalado absolutamente nada. Pero un examen más atento de la situación. Con estas imaginaciones. la enfermedad era el único modo que tenía de librarse de las palizas de su padre.a liberarme de la dependencia de cosas externas como la posesión. el éxito. Cuando era niña. la seguridad'?. hasta que cayó enferma. Si esta mujer sigue por el mismo camino siendo ya adulta.

la mayoría de las veces no tienen nada que ver con la realidad. 22 . Les es imposible disfrutar de la vida. Se hieren a sí mismos. que le dice que ese amor no tiene ninguna base. Pues si creo que mi estima depende totalmente de que supere esta prueba. puede que él ya no encuentre a su mujer. Pues me estoy presionando. Con ello. pues para eso me mato a trabajar. Con frecuencia nos herimos a nosotros mismos y también unos a otros. Y entonces todo mi esfuerzo no habrá servido para nada y lo único que conseguiré es herirme a mí mismo.él depende por completo. Pero entonces nos herimos a nosotros mismos. me precipito en un abismo. Y cuanto más se acerca la prueba. con eso sólo no puedo vivir. Y si no la supero. O si creo que por encima de todo he de tener el coche más caro para responder a mi imagen de ejecutivo triunfante. Porque sabe que ella jamás lo abandonará. Pero aunque haya gente que se quede embobada ante mi coche. Pero es probable que la gente apenas se preocupe del coche que yo tenga. O será su mujer la que acabe dejándole. entonces lo que consigue con su conducta indebida es herirse sobre todo a sí mismo y no tanto a su mujer. se busca una nueva. tantas más esperanzas le dará y por consiguiente tanto más se herirá si un día decide dejarlo. justamente por querer eliminar el dolor de nuestro camino. si quiero que los demás me la den. Y al depender así de él. pero en realidad se están buscando la muerte. entonces dependo por completo de lo que piensan los demás. Pero por eso mismo corro hacia el vacío y eso jamás me hará feliz. que prestemos oído a los impulsos de nuestro corazón. La autolesión -y en esto coinciden Epicteto y Crisóstomo. entonces se hiere a sí misma. Por eso es tan importante que escuchemos nuestros sentimientos. En una situación así. Entonces se quedará solo y así se habrá herido a sí mismo. Pues sus heridas tienen consecuencias. O bien caen en el vacío. más pánico me entra. me considero un fracasado y siento un enorme rechazo ante mi persona. Muchas veces no queremos herir al otro ni hacerle daño. Lo que hacen es vivir dejando que la felicidad pase de largo. Creo que con mi coche tan caro me voy a imponer a los demás. Corro tras mi identidad. con esta postura me estoy hiriendo a mí mismo. Si la enamorada no quiere hacer daño a su novio y por eso sigue con él en lugar de hacer caso a su sentimiento. Y eso tampoco le hará ningún bien al muchacho.tiene su causa en la idea que nos hacemos de las cosas. Pues si el marido se da cuenta de que su mujer tiene también la libertad de dejarle. Pues cuando la herida ya no encuentra la meta que ha tenido hasta ahora. puede herirla permanentemente. Quieren ser felices. Y puede que por eso se encuentre así mismo. Las reflexiones de que no tenemos que hacer daño a nadie. Cuanto más tiempo siga con él. Entonces nos habla el Espíritu Santo. Necesita distanciarse interiormente más de su marido y tiene que descubrir dentro de sí su valor inviolable. la herida de su marido no le parecerá tan profunda. Él ya no le podrá arrebatar su dignidad ni destruir el fundamento de su persona. Y con estas ideas nos hacemos mal a nosotros y también a los demás. se precipitan en el vacío y en el sinsentido. Mucha gente que se deja llevar por las ideas equivocadas que se hacen de las cosas. Y esta meta soy yo. lo primero que ella debe aprender es a ser libre interiormente. sino que son fruto de la idea que de ella nos hacemos. de que podríamos ayudarle dándonos un poco a él. Entonces.

Bruckner lo dice así: Para muchos. Mucha gente tiene la sensación de estar continuamente sentada en el banco de los acusados. El amigo rompió abruptamente y dejó a la amiga perpleja. Cree que el individualismo que hoy se impone no nos ha liberado sino que descubre del modo más temible el infierno del hombre moderno: «Soy culpable ante los demás. Se habían pasado todo el tiempo hurgando en la herida que se habían hecho el uno al otro. ante todos los demás. Y no podía soportarlo. cuya cuenta estoy pagando yo. Se siente siempre en la obligación de excusarse ante los demás. lo que había pasado en realidad es que cada uno se había herido a sí mismo y se había encerrado en el dolor de la autocompasión. jamás puede disfrutar del momento presente. En los problemas matrimoniales juegan un papel importante las ideas que nos hacemos de los demás. Una mujer me contó una vez que su marido sentía celos cuando ella estaba con una amiga suya. Que nos herimos por causa de las falsas ideas que nos hacemos de la realidad. Y cada vez es menos capaz de orar porque incluso cuando ora se ve sentada en el banco de los acusados. Y claro. por el sentimiento de que la amistad se había roto.. Y esto hería su sentimiento de omnipotencia. ser uno mismo significa «tratar de conseguir el reconocimiento de los demás. más obligada se cree a justificarse. tan típica de nuestro tiempo. Le resulta imposible disfrutar de la vida. 29). Este es también otro tipo de autolesión. es decir. Estoy sujeto al peso de una vaga acusación que no puedo formular. porque va directamente contra la realidad que se me da» (Bruckner. Y esto la lleva a sentirse siempre acusada de que parece que dedica poco tiempo a la oración. la herida se había ido haciendo más grande y se habían complicado tremendamente la vida. En definitiva. Por tanto. Cuando se encontraron dos días después. ni la amiga ofendido al amigo. ni el amigo había herido a la amiga. Tiene que demostrar continuamente a sus hermanas de comunidad que no para de trabajar. imaginando que quizás le contaba algo de él. Tiene siempre que justificar todo lo que hace. 23 . Se habían hecho ideas falsas uno del otro y tantas vueltas les habían dado. El se devanaba la cabeza pensando en lo que su mujer podía hablar con su amiga. de sus limitaciones y problemas. lo muestra también el ejemplo de un par de amigos. Y cuanto más acusada se siente. que eran ya incapaces de ver el amor que mutuamente se tenían. Porque en ese campo no le era posible controlar a su mujer. Una mujer puede imaginarse que su marido flirtea con su secretaria. Y ambos se sintieron poseídos por sentimientos de agresión y autocompasión. el sentimiento de que su mujer le pertenecía exclusivamente a él. Ahí está una religiosa que se cree obligada a trabajar sin descanso. Los dos se pasaron los días siguientes pensando cada uno por qué lo había dejado el otro.Pascal Bruckner describe este tipo de autolesión. someterse a la férula implacable de sus acusadores» (Bruckner. jamás puede hacer algo con tranquilidad. Se tiene la idea de que uno está continuamente sentado en el banco de los acusados y de que ha de justificarse ante todo el mundo.. consecuencia de las falsas ideas que uno se hace de la vida. Durante un encuentro se produjo un malentendido. se dieron cuenta de lo mucho que se habían herido. 30). Y estas imaginaciones pueden convertir su vida en un verdadero infierno.

los problemas de fuera no les pueden dañar. Si el marido se siente herido porque su mujer va a visitar a su amiga. Juan Crisóstomo quiere invitarnos a someter a examen nuestras ideas sobre la realidad. Es evidente que no se trata sólo de asombrarse ante el milagro que nos cuenta la Biblia sobre estos tres jóvenes. se pusieron a cantar un cántico de alabanza que se sigue cantando hasta el día de hoy en la liturgia de las laudes del domingo. de manera que el fuego no les causó daño ni molestia alguna. ni la expulsión de la patria. «Pero los jóvenes caminaban en medio de las llamas alabando a Dios y bendiciendo al Señor» (Dan 3. sino nosotros mismos a causa de las ideas que nos hacemos de los demás. Allí el rey los trató y alimentó espléndidamente con objeto de prepararlos para entrar a su servicio. Pues la mayoría de las veces no son los demás quienes nos hieren. con la imagen de Dios no falseada que llevamos dentro. es un problema sólo suyo. ni siquiera les tocó» (Dan 3. No es su mujer la que le hiere. o que nos liberemos de ella viendo la realidad tal como es. Otros ejemplos sacados del acompañamiento pastoral deberían ayudarnos a reconocer la actualidad que esas historias bíblicas tienen para nosotros. Y entonces los tres. Los tres jóvenes en el horno de fuego Se trata de aquellos tres jóvenes de los que habla el libro de Daniel. de nosotros depende que ahondemos esta herida mediante el autocastigo o la falta de autoestima. Al mantenerse firmes incluso ante el rey. Figuras bíblicas de la libertad Juan Crisóstomo apuntala su tesis de que nadie es él a sí mismo con ejemplos de la Biblia. sino que es él quien se hiere a sí mismo por sus falsas ideas y fantasías producto de los celos. ni el aislamiento. Cuando se negaron a adorar la estatua del rey. y con la dignidad inviolable que nadie puede arrebatarnos. imposible de herir. ni la pérdida de la fortuna pueden afectarnos. a una sola voz. 3. 49s). E incluso cuando es otro el que nos hiere. «Lanzó las llamas fuera del horno e hizo que recorriera el horno un viento refrescante. porque entonces su historia no nos diría nada a la gente de hoy. entramos en contacto con el espacio interior que hay en nosotros. fueron acusados por algunos caldeos. Entonces tomamos nuestras distancias de la herida y descubrimos la auténtica realidad de nuestra vida. Pues para él son un claro ejemplo de cómo nada externo como ni la prisión. Son tres jóvenes de la nobleza israelita que fueron deportados a Babilonia. Quisiera meditar sobre algunas de las figuras bíblicas citadas por el obispo de Constantinopla y transponer su mensaje a la realidad concreta de nuestra vida. se les encadenó y arrojó a un horno de fuego al rojo vivo. Para Crisóstomo el milagro no es tan importante como las ideas correctas que los tres jóvenes se han hecho de la realidad. El ángel del Señor bajó al horno junto a ellos. Como se mantienen firmes en Dios. 24). Lo que distingue a los tres jóvenes es su fe en Dios. La fe en Dios hace que se tenga un pensamiento exacto sobre las cosas.Siempre hay ideas falsas que nos hieren. una 24 . Pero Crisóstomo interpreta el destino de los tres jóvenes de una forma que sí tiene que ver can nosotros ahora.

Este yo espiritual. Pues de otro modo ardería también nuestro tejado. Ellas pueden hacer que llameen nuestras emociones. porque ocupan en la sociedad puestos más altos que nosotros. La imagen de los tres jóvenes en el horno de fuego nos dice que la confianza en Dios nos protege de las llamas de nuestras pasiones. nuestro yo espiritual. El fuego nos invita a unir lo consciente y lo inconsciente. Así pues. la parentela. que pueden obstruir nuestro camino hacia adelante. La mayoría de las veces significa que con frecuencia el espíritu y el instinto entran en confrontación dentro de nosotros. Para Crisóstomo. En el sueño el fuego sustituye a veces a la pasión. Él hace que esté frío el interior de nuestra estufa. ya no tengo por qué aferrarme ni a los hombres ni a las costumbres con las que me he criado. con los retos que nos plantea. La confianza en Dios puede llevarme a esa misma libertad que demostraron los tres jóvenes ante el rey. Entre otras cosas. Y arde en nosotros el amor hacia una persona que no nos corresponde. conformarse con lo que Dios nos da. Esto nos libra de los hombres que quieren hacernos creer que dependemos de su benevolencia. Pero la situación de los tres jóvenes puede constituir un ejemplo para nuestra experiencia vital. confiar en Dios consiste en tener ideas correctas de la realidad. entonces ni siquiera el fuego podrá hacerme daño. Esto nos libera de los hombres que creen que pueden mandar sobre nosotros. La confianza en Dios nos permite también verlas a su verdadera luz. Es el lugar donde el ángel está con nosotros y donde Dios mismo habita en nosotros. porque tenían en Dios un firme sostén. Esto nos libera del poder de los reyes de este mundo. y se encendería también de una vez en nuestro espíritu una fuerte pasión. la posesión. porque confiaban en que Dios les daría todo lo necesario para vivir. O puede que nos queme un deseo sexual. a la sexualidad. que no nos permitiría ya pensar con libertad. que ellos pueden determinar nuestro futuro. El milagro de que los jóvenes fueran salvados del fuego lo único que hace es confirmar la postura correcta ante las cosas que su fe les proporciona. la confianza en Dios nos introduce de una vez en el círculo interior a donde las pasiones no pueden llegar. Pero el círculo en el que nosotros confiamos. ya no necesito tenerlo en ninguna posesión externa.postura justa sobre la patria. Suelen ser frecuentes los sueños en que se quema el tejado de nuestra casa. el verdadero yo de Epicteto. En medio de las brasas hay un círculo en nosotros donde el fuego no puede entrar. Si tengo en Dios mi apoyo. que creen que pueden meternos miedo porque en la fábrica tienen más categoría que nosotros. Si tengo en Dios mi alcázar. a entablar en nosotros un diálogo entre instinto y espíritu. Confiar en Dios significa también estar de acuerdo con él. Él no podía moverlos a ser infieles a sus convicciones ni a que mediante la traición se hirieran en su identidad. la confianza en Dios nos permite ver correctamente las cosas. 25 . con lo que nos pide. a la agresión. Entonces seremos en cierto modo consumidos por nuestras pasiones. al amor. y que también se tenga libertad exterior. es como un ángel que ha bajado al horno de fuego. En algunas ocasiones nos parece como si estuviéramos en un horno de fuego. A nosotros no se nos va a arrojar seguramente a un fuego externo. no será consumido por las llamas.

Finalmente le fueron a buscar para que interpretara los sueños del Faraón. de ser culpable de algo con los jóvenes. Pero a José tampoco le resultó fácil el tiempo que pasó en la cisterna y en la prisión. Y cuando José los descifró. su señor lo hizo administrador de su casa. La mujer de Putifar puso sus ojos en él y quiso que se acostara con ella. Allí interpreta sus sueños a sus compañeros prisioneros. Entonces. Una historia demasiado bonita para ser verdad. la mujer de Putifar le calumnió diciendo que José había intentado acostarse con ella. el sentido de la calumnia y del trato injusto que hemos tenido que soportar. En la prueba se siente poco la libertad interior. Dios lo libró de la mano de un hombre injusto y envidioso. Aunque le arrojaron a la cisterna y lo vendieron. Allí su destino le hizo sufrir. pero seguía siendo un hombre libre. más maduro y sobre todo más firme en la fe. Allí todo le iba bien porque Dios estaba con él (cf. La envidia de sus hermanos no le podía perjudicar. dice Crisóstomo. pero lograron exactamente lo contrario. Nada pudo perjudicarle. Una vez más parecía que el destino se volvía contra él. Pero en la cárcel José siguió siendo fiel a su conciencia. que le desprecian por ser el más joven. en los procesos de moralidad. Pues ninguno de ellos hizo una carrera tan meteórica como José. No se dejó llevar por la mujer. sino por su conciencia. Una vez más. A1 contrario. Pero en nuestra vida se pueden encontrar muchos ejemplos que confirman esta historia.José de Egipto La figura veterotestamentaria de José es para Juan Crisóstomo una prueba más de su tesis de que nadie puede ser herido si él no se hiere a sí mismo. Pero siguiendo el consejo de Rubén lo arrojan a una cisterna y acaban vendiéndolo a unos mercaderes que pasan por allí. Cierto que estaba en prisión. cuanto más daño querían hacerle los demás. Pero la confianza del abad y de la comunidad le hizo mucho bien cuando fue encarcelado. Pero si seguimos anclados en Dios. beneficiarle. Como José lograba todo lo que emprendía. No comparte la interpretación de sus hermanos. porque es el preferido de su padre. que los adivinos y los intérpretes de sueños de Egipto eran incapaces de desentrañar. Gén 39. que le odian y rechazan porque es distinto. Pero José fue consecuente consigo mismo. los cuales lo llevan a Egipto y lo venden a Putifar. Un compañero de diecinueve años me contó una vez lo duro que fue para él haber sido considerado sospechoso por los nazis. en realidad no le pudieron herir. Todo le salía bien. Pero al descifrar sus sueños. Y contaba que de esta prueba salió más fuerte. 26 . Descubrimos de golpe el sentido de nuestra crisis. el tiempo transcurrido en la cárcel fue duro. El sabía que estaba en manos de Dios. un alto funcionario del Faraón. A veces parece que todo se nos pone en contra. 2). tanto mayor era su honor. A pesar de esto. Está en consonancia con la voz interior en la que Dios mismo le habla. Bajo su mandato se multiplicaron las posesiones. puede pensarse. Quieren matarlo. José hace caso a sus sueños. porque tenía la seguridad de estar en manos de Dios. de nuestro fracaso. el Faraón le dio autoridad sobre todo Egipto. Pero el camino de José no fue todo él un camino de rosas. Ellos quisieron hacerle daño. Eso le libró del poder de sus pérfidos hermanos. nuestra suerte cambia por completo. Todo eso nos empuja tanto por dentro como por fuera. La consecuencia fue clara: José fue a dar con sus huesos en la cárcel.

sino a tenerlas por lo que son: vida no liberada» (173). que Dios le había dado una dignidad inviolable que nadie le podría arrebatar.. Y su libertad tiene que ver con su postura correcta ante la realidad. más realista que antes. 107s). que le parece la actitud más esencial de los cristianos en nuestro tiempo. Pero hay otras muchas historias que no acaban tan bien. Nadie sondea el misterio de la libertad. aprende ante todo la disciplina de tus sentidos y de tu alma. de que en todo estamos en las buenas manos de Dios. la historia de José puede infundirnos la esperanza de que Dios también cambiará nuestra suerte. Que gente tan dotada y a la vez tan prudente como ésta no pudiera eludir el terror nazi a pesar de tantos intentos de liberarlos. que es lo que yo he hecho? (Carta del 7 de enero de 1945 a L. Ahora el ojo tiene por fin la mirada plástica para todas las dimensiones y la salud para todas las perspectivas. Delp no cesa de escribir sobre la libertad cristiana. Así escribe a su amigo Eberhard Bethge: «Si sales en busca de la libertad. Dietrich Bonhoeffer y Edith Stein. torturados y asesinados. El dominio de sí mismo era para él un camino hacia la libertad. Ya es hora de que empecemos a no dar a las cosas ningún falso brillo y ninguna falsa dignidad. Algunos de ellos se acercaron a él para contarle sus problemas. En la prisión. cuando nos sintamos entre la espada y la pared. escribe el 11 de enero de 1945: «Por fin soy ya un hombre. interiormente libre y más auténtico y verdadero. ¿Cómo es posible vivir sólo a medias e incluso una cuarta parte.recuperó de nuevo la esperanza de que la prisión no era en su vida la última palabra. Pero la realidad de Dios está cada día más cerca de mí y es más compacta. Oestreicher). porque en él percibían el gusto de la libertad en medio de un mundo de sospechas. Y todavía: «La muerte es la culminación de la libertad humana» (261). Bonhoeffer era para sus guardianes un hombre libre. Se pasaban buenos ratos con él. Las miopías y los atrofiamientos se remedian» (Delp. Esto se ve aún más claro en su meditación sobre el tercer domingo de adviento: «La libertad es el aliento de la vida. escribió: «En el camino hacia la eterna libertad. Cuando nos encontremos en un apuro. Esto es la gracia de estas duras semanas. 258). Y poco antes de su condena escribe que en la prisión es donde había experimentado por primera vez la auténtica libertad interior: «Dios me ha concedido tener un hermoso espacio de libertad interior. verdad en griego) y puede conocer la realidad tal como es ante Dios. Y cuando tras el fracaso del atentado del 20 de julio de 1944 vio con claridad que podía ser condenado a muerte. En la prisión es donde será realmente libre. Pero a la vez siento cómo estos hombres no se desmoronaron ante su destino exterior. Y tras su condena. sino que mantuvieron su libertad interior y su dignidad. Estamos sentados en húmedos sótanos y estrechas cárceles y gemimos ante los duros y aniquiladores mazazos del destino. Ahora el mismo Dios ha corrido el velo que cubría la realidad (esto es lo que significa el concepto de aletheia. me duele profundamente cada vez que leo sus biografías. La seguridad en mí se ha quebrado. Si vemos la realidad 27 . la salida de mí mismo. dependencias y terror. Pensemos en Alfred Delp. Ahora desaparecen todas las ideas (dogmata) falsas que tenía de ella.. Hay muchos hombres y mujeres injustamente encarcelados. a no ser por la disciplina» (Bonhoeffer. la muerte es la fiesta suprema» (259).

sino que es una libertad interior en medio de una situación extrema. entrégate a Dios y volverás a tenerte a ti mismo. Sólo el hombre que se trasciende a sí mismo. La rodilla doblada y las manos vacías tendidas hacia delante son las dos gestos originarios del hombre libre» (218). la experiencia de las heridas que las atrocidades de los campos de concentración han causado en lo más profundo del alma humana. Dios es quien nos libra de nuestros esbirros y asesinos. J. su sufrimiento fue muy profundo. El que ha sido torturado. Delp sufrió con frecuencia mucho en la cárcel. los que te torturan. Pues siendo niñas no eran conscientes de que se les había herido de ese modo. los que te asustan. Esto es la vida. Ni la misma cárcel podrá arrebatarnos nuestra libertad interior. En mi tarea de acompañamiento sufro a veces cuando algunas mujeres me cuentan cómo se las ha explotado sexualmente de niñas. El que soportó la tortura.. sabe lo que es la auténtica libertad. Lo único que aquí se puede hacer es esperar y pedir que el Espíritu santo cure estas heridas. a saber. en medio de la más oscura falta de perspectiva. Pero el proceso será largo. justo hasta que pudo escribir sus experiencias de los campos de concentración.. Semprún duró veinte años. llegó incluso a pensar en el suicidio. Y toda su vida sufren por ello. aunque pueda matarnos. En la meditación del día de Epifanía de 1945 dice que sólo los hombres que se arrodillan ante el niño Dios que está en el pesebre y le adoran son realmente libres. La libertad de la que Delp escribe no tiene nada que ver con la insensibilidad. permanece torturado. Una vez que los esbirros le golpearon brutalmente y que los dolores no le dejaban dormir. seremos libres de verdad. La tesis de que nadie puede ser herido sino por sí mismo se puede cuestionar también cuando se trata de mujeres de las que se ha abusado sexualmente cuando eran niñas. los que te llevan de un apuro a otro. P. escribe poco antes de su suicidio: «Una vez más tenemos que afirmar que la herida profunda es incurable. Esto es la libertad. Y sobre el trasfondo de su amenazadora condena y de su ejecución resume el mensaje de la fiesta de la Epifanía: «Hombre.tal como Dios la ve. Así pues.. Sin embargo. Para Alfred Delp dos son las condiciones básicas de la libertad humana: la adoración y el amor. «Adoro (adoro) y Suscipe (recibe) son las dos palabras originarias de la verdadera libertad. Pero hay además otra experiencia.. Esta es la experiencia de fe más honda a laque la Biblia alude repetidamente y de la que dan testimonio una vez más los mártires de nuestro tiempo. que sigue marcando su alma varios decenios después. En este caso no se puede decir que esos hombres se hayan seguido hiriendo. Semprún cuenta cómo todavía en sueños siguen sobresaltándole las voces de los vigilantes de los campos de concentración. que discurre por una llanura sin final» (219). que trasciende el tiempo. él siguió creyendo en la libertad del hombre hasta en situaciones tan inhumanas como las que se daban en las cámaras de tortura de los nazis. que se postra ante Dios. Ahora son otros los que te tienen. Levi. que canta: no hay ninguna muerte que pueda matarnos. 28 . «Sólo si el hombre traspasa sus propios límites. participará de esta libertad» (217). el judío italiano. En su libro La escritura o la vida. ya nunca podrá sentirse en este mundo como en casa» (Lorenz-Lindemann. En el caso de J. 201). Pues la tortura que se les infligió desde fuera fue tan atroz. Es la experiencia fundamental de que en definitiva ningún hombre tiene poder sobre nosotros.

y otras muchas cosas más. las fuerzas salvadoras de Dios pueden poco a poco traspasar el corazón y transformar los sentimientos. por ejemplo. me veo obligado a penetrar en ese dolor tantas veces abismal que se le ha causado a aquella persona herida. A partir de aquí. O si en alguna relación algo empieza a ir mal. su dignidad divina permanece intacta. ese lugar sigue sano y salvo. como acompañante. Esto le da una nueva energía y la libera del poder del autor. Lo peor en esas experiencias de abusos sexuales es que muchas víctimas tratan de echarse la culpa a sí mismas en lugar de a los culpables. de abandonarlas y de no hurgar más en ellas. Pero en vez de dirigir su ira contra este hombre y arrojarlo lejos de ellas. Ninguna persona me tomaría en serio si ya desde el primer momento le fuera con las palabras de Juan Crisóstomo. Yo intento decirle a las mujeres que han sufrido abusos que. Pero si hace ya tiempo que se han contemplado y estudiado las heridas. pero no les ha podido quitar su dignidad. se echan la culpa de no haber sido suficientemente consecuentes. algún día llegará el momento de ir dejándolas a un lado. como por ejemplo cuando un padre desprecia o pone constantemente en ridículo a su hijo. Este mecanismo de autoinculpación dura con frecuencia toda la vida. Puede que el hombre las haya herido profundamente. se preguntan de inmediato dónde han fallado. Las mujeres se sienten entonces culpables de todo lo que les pasa. La herida afecta al cuerpo y a la psyche. No continúan las heridas. Pues afectan a lo más íntimo del hombre. Entonces puede presentar las heridas a Dios. por ser hija ilegítima. lo que hacen es continuar en sí mismas la herida que le produjo anteriormente su agresor. ese lugar donde Dios habita en ellas. de haber vuelto a ver a ese hombre. Si. En mi tarea de acompañamiento se me habla con frecuencia de un sufrimiento que causan los demás. El círculo vicioso de la herida que viene de fuera y de la autolesión sólo puede romperse si la mujer herida entra en contacto con su ira. La fe puede darle la esperanza de que es posible que eso se haga realidad. He conocido mujeres que han asimilado el abuso y por eso se han convertido para otras en terapeutas muy sensibles y también en signos de esperanza para muchas mujeres en situaciones similares. Y al autoinculparse.Es realmente terrorífico hasta dónde puede llegar la maldad humana. siempre buscan la culpa en sí mismas. O como me contó una vez una mujer que. ¿Pero qué culpa tenía esa niña de haber nacido en esas circunstancias? En estas situaciones. Se trata de una herida profunda de la que el niño no se puede defender. La tesis de Juan Crisóstomo no nos puede llevar a minimizar estas heridas. Para Hildegard von Bingen el problema central del hecho de ser hombres está en cómo nuestras heridas pueden convertirse en perlas. Lo más afectado por la herida es la vertiente emocional. sino que esas heridas las han capacitado de verdad para curar a otras. 29 . su abuela la consideraba como la oveja negra de la familia. hasta el punto de que poco a poco le es posible cambiar. Todavía queda en ellas una zona que no ha sido afectada por la herida. Han sido heridas por un hombre que no domina su sexualidad. Pero la vertiente interior. Por eso se hieren a sí mismas. sienten vacío en su vida espiritual. por mucho que se las haya envilecido. Entonces sí que es cierto que sus heridas se han transformado realmente en perlas.

Igual que en la escuela hay alumnos que repiten para conseguir mejor a la segunda vez el objetivo propuesto. El que no supera las heridas de su niñez. Job es una prueba más de su tesis de que nadie es herido sino por sí mismo. Lo más querido que tenía. Así la religiosa que era tratada por su superiora igual que por su madre podría aprender a tratar de otra forma a los demás ahora que es una mujer madura. Muchas veces resulta realmente inexplicable por qué. Esto ya afectó a su corazón. Pero incluso ante esta pérdida reaccionó Job resignadamente: «Desnudo salí del vientre de mi madre. que el hombre que teme a Dios puede sobrellevar con humildad y resignación. Pero es evidente que ahí pasa algo que lo justifica. a defenderse y a estar mejor consigo misma. a no dejarse herir por sus puntadas. 7).Si se deja pasar ese momento. En mi trabajo de acompañamiento soy a menudo testigo de que muchas veces las propias personas buscan situaciones que reproducen las heridas de antes. por ejemplo. Finalmente llegó Satán y con el permiso de Dios le hirió «con una llaga maligna desde la planta de los pies hasta la coronilla» (Job 2. siempre están ahí los eternos repetidores. Es evidente que necesitamos más a menudo de estas situaciones para saber cuáles son los pasos esenciales para ser hombres. entonces viene la autolesión. a desprenderse de él y a afrontar confiado el camino hacia el futuro. que jamás aprenden nada de nada. ¿Por qué un hombre busca como compañera a una mujer que le hace las mismas heridas que de niño le hacía su hermana mayor? ¿Por qué esa mujer que recibe continuas palizas de su marido vuelve otra vez con él aunque no haya ningún motivo para pensar que no le volverá a pegar? No creo que se pueda decir que tales personas buscan conscientemente a sus torturadores. Esto le da miedo. Pues ella sabe qué es el sufrimiento. Primero es arrojado a la cisterna por sus hermanos. y desnudo volveré allí. el Señor me lo quitó. de los que tan orgulloso estaba. Una vez hablaba yo de este tema con una terapeuta. le son arrebatados. ¡Bendito sea el nombre del Señor!» (Job 1. En José se repite el destino. se mete continuamente en situaciones hirientes. y luego metido en la cárcel por su señor. o por qué una persona se somete a un jefe que le desprecia como su padre. Esto era sólo algo exterior. En el ejemplo anterior. van al terapeuta mujeres que han sido objeto de abuso y que ahora abusan de sí mismas. 21). Job fue herido por Dios no sólo porque le quitó todas sus riquezas. Luego le fueron quitados todos sus hijos. Y entonces vienen las tragedias que continúan indefinidamente hasta que alguien rompe por fin con todo esto. puede retar al que sufre a reconciliarse con su sufrimiento pasado. Es justamente ahora cuando la frase «Nadie puede herirte salvo tú mismo». La persona que sufre se ha identificado tanto con sus heridas que teme distanciarse de ellas. Y no sabe qué le espera si lo abandona. Sin embargo. Ella opinaba que eso constituye también una oportunidad de que mediante estas situaciones se recupere una y otra vez la psiche. sus propios hijos. El Señor me lo dio. Entonces Job se queda solo con su gran dolor y maldice el día de 30 . Sobre el transfondo de la historia de José diría Juan Crisóstomo que los eternos «repetidores» se hieren a sí mismos y causan heridas. la hermana podría aprender a desligarse mejor de su superiora. Job Para el obispo de Constantinopla. también la psyche busca otras oportunidades para aprender bien algo que la primera vez no consiguió aprender.

al morir. Y todavía aumentan su dolor porque se hieren a sí mismos. Y no es precisamente por cosas externas. sino un hombre que ha sido formado del polvo de la tierra y que por eso no puede discutir con Dios. y me arrepiento cubierto de polvo y ceniza» (Job 42.su nacimiento: «¡Desaparezca el día en que nací. Job está pues profundamente herido. 5s). sigue afirmando que ha vivido honradamente ante Dios. Sabe que él. Job sigue creyendo que está en manos de Dios. 1-3). hablaré en el colmo de la amargura. Sin duda tiene que haber pecado. Diré a Dios: ¡No me condenes! Hazme saber tus cargos contra mí. A pesar de su dolor. 31 . No se confiesa pecador. 3). duplica sus posesiones y le regala aún siete hijos y tres hijas. que tanto afectó a Job en su existencia. pero ahora te han visto mis ojos. cuando cuestiona su conducta y cuando busca alguna culpa en sí mismo. ¿Acaso te complace oprimirme. Quejarse es en sí mismo liberador. hasta que pueda surgir una nueva confianza. Al contrario. Cuando unos padres pierden algún hijo por enfermedad o accidente. Pero incluso en esas situaciones. porque de otro modo Dios no le habría enviado esa desgracia. con permiso de Dios. A la herida de Satán. nada se puede llevar. anciano y colmado de días. esos hijos que tenían todo su amor. La razón de su desgracia no está en sus pecados. Si en la queja damos salida a nuestros sentimientos amargos. Pero Job no se deja herir por sus amigos. despreciar la obra de tus manos y secundar el plan de los impíos?» (Job 10. y entonces pueden llorar como Job esta dolorosa pérdida. es muy profunda la herida que reciben. Y Dios acaba por darle la razón. porque se echan la culpa de no haber prestado la suficiente atención. así que daré rienda suelta a mis quejas. Ya no ven ningún sentido a su vida. Se trata de sus hijos. El libro de Job me enseña que la tesis de que nadie puede ser herido sino por sí mismo no puede formularse en sentido absoluto. Job no se conforma enseguida con su destino. como los camellos y los bueyes. se unió la herida que le causaron sus amigos. para algunos todo es oscuridad. Sólo entonces se irá afianzando poco a poco la luz de este planteamiento y se irán iluminando cada vez más las tinieblas del corazón. de haber hecho todo mal. que afecta a lo más profundo de su ser. Esto no es autojustificación. de no haber educado bien a sus hijos. que Dios puede de nuevo conceder. Pero este planteamiento sólo se puede mantener cuando se ha aceptado en la tristeza el dolor de la partida. Su historia no parece precisamente la más apropiada para confirmar la tesis de la imposibilidad de ser herido. Dios muestra a Job que es mucho más grande e inasible que lo que él se ha imaginado. Sus amigos quieren que sepa que es él quien tiene la culpa de su desgracia. Por eso me retracto. da rienda suelta a su queja: «Estoy hastiado de vivir. la fe puede ser como el resplandor de una suave luz que les da la esperanza de que no todo carece de sentido. Job soporta un gran sufrimiento. éstos pueden cambiarse. El sabe que al menos ha tratado de cumplir la voluntad de Dios. sino honradez. Mediante las maravillas de la naturaleza. Y Dios le da a Job una nueva felicidad. y la noche que dijo: `ha sido concebido un hombre’!» (Job 3. que sus hijos eran un don inmerecido de Dios. Y ante esta grandeza. sino en el incomprensible ser de Dios. Y Job muere bendecido por Dios. Pero en medio de su tristeza. Job se inclina y confiesa: «Te conocía sólo de oídas. Ni siquiera se está hiriendo a sí mismo cuando se echa la culpa. En estas situaciones.

lo único que conseguiría es aumentar todavía más su dolor. Así en la primera Carta de Pedro el 32 . me baño en mi autocompasión. por nuestras sensibilidades. Tomo el dolor en serio y lo comparto con quien me cuenta sus problemas. por toda la basura que hay en nuestra psyche. del sufrimiento por nuestros complejos neuróticos. Para esta mujer. La frase maligna con la que Satán hiere a Job. Justamente lo contrario. Lo único que conseguiría es cargarles aún más con la culpa de su dolor. que con sus argumentaciones lo iban hiriendo cada vez más. Cuando me lamento me encierro exclusivamente en mí mismo. Y no pueden hacer absolutamente nada. se ve arrojada al polvo de la calle y empujada de acá para allá. Deploro mi suerte y me quejo a Dios. Hay heridas ante las que me quedo absolutamente sin palabras. Pero entonces también reflexiono sobre cómo puede el otro sobrellevar su dolor. Ya no se tiene a sí misma. esto constituye una profunda herida. puede que con eso descargue por un momento a los demás. Pero luego no les sirve para nada. el cristiano podrá experimentar que Cristo está junto a él. Mantengo mi mudez. Tomemos el caso de una mujer con un tumor en el cerebro que le provoca ataques epilépticos. Las depresiones pueden ser como una llaga maligna que corroe nuestra alma. O los trastornos neuróticos. Pero ese sufrimiento no será inútil. ¿Qué pasa pues con la tesis estoica?.. que estén muy atentos a la dignidad inviolable a la que ni una enfermedad tan horrible es capaz de destruir. pero sí lo puede sobrellevar mejor. Antes tengo que comprender el dolor en toda su crudeza y dejarme penetrar por él.Y me prohíbo darle cualquier interpretación. Su marido. por nuestros escrúpulos. Lo primero que tengo que hacer es inclinarme con respeto ante el sufrimiento humano. contra los que uno se siente impotente.Quejarse no es lo mismo que lamentarse. Si me instalo en la compasión. ¿es una tesis inhumana y no cristiana o se justifica en esas situaciones extremas? Por lo menos Crisóstomo no tiene ningún miedo a la hora de confirmar su tesis con el leproso Job. Aquí hay unas personas que han sido afectadas por una enfermedad en sus pliegues más profundos. por supuesto. Su bello rostro. puede ser también una imagen de las heridas psíquicas. Entonces no me atrevo a repetir la tesis de Juan Crisóstomo. Todavía parece peor la herida que tiene que ver con el cuerpo. se siente profundamente herido por estos ataques humillantes. Cuando me entero de casos así. Sin embargo. que no se verá afectada ni siquiera por una enfermedad tan degradante como la epilepsia. se va desfigurando poco a poco. Y si yo les dijera eso. que hasta ahora ha dominado extraordinariamente su vida. con el que ha sonreído a tanta gente. que iba siempre erguida por la vida. En este diálogo puede que algo cambie en mí. por nuestros temores. En medio del sufrimiento. Pero esto sólo puedo hacerlo con una gran cautela. Y ella. lo único que puedo hacer es compadecerme. Esas personas no se han herido a sí mismas. porque los escritos del Nuevo Testamento nos repiten una y otra vez que los cristianos tienen que pasar por la prueba del sufrimiento. Intento señalar a los demás que estén muy atentos a su esfera interior. no quiere decir que como cristianos no tengamos que sufrir. cuando me quejo expongo mi necesidad a Dios. que está desvalido junto a ella. que se sienta entre cenizas y se rasca las llagas con un cascote. pueden arrebatarnos nuestra dignidad. como hicieron los amigos de Job. No sólo es la enfermedad corporal incurable la que nos hiere en profundidad. No es que por esto disminuya su sufrimiento. La tesis de Crisóstomo.

Como Job. que nos sostiene también en él. Esta es ciertamente la autolesión más profunda que puede haber: negar la vida y renunciar a ella. La casa edificada sobre roca Paso por alto los ejemplos de Caín y Abel. Como Job. Hurgamos en nuestras heridas y las volvemos a abrir bruscamente. Con la idea equivocada que nos hacemos del dolor nos herimos a nosotros mismos. confiando en que a pesar de todo he vivido rectamente. Si somos capaces de aceptar el sufrimiento en las manos de Dios y si en él experimentamos nuestra comunión con Cristo. El cree que las tempestades y las olas vendrán sobre nosotros toda la vida. Como Job. el dolor se transforme en una nueva vida. que el dolor no tendría que existir. En la queja nos mantenemos en nuestra dignidad. sin embargo. que nadie eche una mano. tenemos que mantener nuestra dignidad. cuando buscamos en nosotros mismos la culpa de que suframos. así como las experiencias del apóstol Pablo que Crisóstomo aduce para probar su tesis. entonces podremos convivir con el sufrimiento. si hemos edificado nuestra casa sobre roca. Si contamos con que tenemos que sufrir. 33 . a causa de tantas pruebas» (I Pe 1. Muchos se aferran a este dolor y niegan la vida. En el lamento. Al leer el discurso me ha impresionado cómo interpreta el padre de la Iglesia el pasaje de la casa edificada sobre roca. El sufrimiento se vuelve insoportable cuando lo interpretamos mal. lo hace más soportable. en el que tengo que ponerme en manos de Dios y que puede ser que me lleve a que tras un largo período de tristeza. podemos quejarnos públicamente ante Dios de nuestra suerte y lamentarnos de que nos haya puesto en esta situación. podemos rebelarnos también contra el dolor y la desgracia que nos ha tocado. Entonces nos hacemos trizas con nuestras autoacusaciones. tomado del sermón del monte. nos ensimismamos en nuestra autocompasión y perdemos así nuestra autoestima. Pues la edificación de una casa requiere unos sólidos cimientos. Por encima del sufrimiento ella se remonta hasta Dios. La tesis de que no somos heridos sino que nos herimos nosotros mismos. Creer que el sufrimiento pertenece a nuestra existencia. pero sin aumentarlo hiriéndonos a nosotros mismos. aunque un poco afligidos ahora. que aumentemos todavía más el dolor que nos viene de fuera. podría evitar. que todo sea tan sinsentido. Pero no nos pueden herir. es cierto. Una razón por la que aumentamos el dolor que nos viene de fuera es la ilusión de que tendríamos que vivir ajenos al dolor. en experiencias tan profundas como las de Job. Quejarse es distinto de lamentarse. en que el sufrimiento no es ningún castigo que me merezco sino un destino incomprensible. 6). tiene un gran corazón. en ganas de vivir y en libertad. sería el mensaje de Job que Crisóstomo quiere transmitirnos en su discurso. Y la fe es como un rayo de luz en medio de las tinieblas del sufrimiento. hiriéndonos a nosotros mismos. e interiormente es más libre del miedo ante su propia vida. Aferrarse a la propia dignidad interior aun en el dolor más incomprensible. La gente que tiene experiencia del sufrimiento es a menudo más madura y serena. En la rebelión hay todavía autoestima. si edificamos nuestra casa interior como corresponde a su estructura. entonces podremos soportarlo. Sentimos que todo vaya tan mal. Eso forma parte de nuestra existencia humana.apóstol puede decir: «Por ello vivís alegres.

pero no lo hace porque le resulta incómodo o no responde a las expectativas de los demás.El que edifica su casa sobre arena. ése se hiere a sí mismo. El que otea lo que sería bueno para él. se hiere a sí mismo y además puede ser herido por las tempestades exteriores hasta el punto de que se derrumbe la casa. Pero el que oye la palabra de Jesús y no la sigue «es como un hombre imprudente que edifica su casa sobre arena» (Mt 7. la casa es siempre el símbolo del estado de nuestra conciencia. No se trata de cumplir las normas. Así pues. Las palabras de Jesús quieren introducirnos en una vida que nos haga bien porque está en línea con nuestro ser. construye su casa sobre arena y así se hiere a sí mismo. Para Crisóstomo. el que va de estúpido por la vida. La conducta correcta es pues un fundamento sólido para nuestra casa. tonto. necio. poco fino. El que vive inconscientemente. 26). Mateo nos transmite la imagen de la casa sobre roca al final del sermón del monte. sólo el hombre que escucha las palabras de Jesús y las pone en práctica. el que vive insulsamente y sin finura. Para él. Si nuestra casa se derrumba. se perjudica a sí mismo. En los sueños. estúpido. El que vive contra su naturaleza se hiere a sí mismo. el que no está en contacto con su estado interior. el que oye y cumple la palabra de Jesús es el hombre prudente que edifica su casa sobre roca. que tenemos que construir una nueva casa sobre nuevos cimientos. La palabra griega moros significa propiamente corto. evita para siempre el peligro de herirse a sí mismo. sino de vivir como le corresponde a nuestro ser. 34 . quiere decir que lo vivido hasta el momento ya no se sostiene. La ética cristiana se interpreta aquí de una forma nueva.

Pues el helenismo se caracterizaba por su espiritualidad mística. fue cuando las interpreté a la luz de la psicología transpersonal. al referirse a las cartas pastorales H. como el obispo de Constantinopla. 363). la oruga se convierte en mariposa. Creo con Ken Wilber. Quisiera reflexionar ahora en tres pasajes de los escritos tardíos del Nuevo Testamento que están en la línea del pensamiento de san Juan Crisóstomo. 167). La primera vez que penetré en el contenido de las cartas pastorales y las dos cartas de Pedro. Así. En él se trata de la unión personal con Dios o con Jesucristo. Se caracteriza por el culto de los misterios y por las prácticas místicas tal como entonces se precipitaron desde Oriente hacia Occidente. griego y judío (Altaner. En él confluyeron el acervo intelectual egipcio. estos escritos tardíos del Nuevo Testamento constituyen para mí unos testimonios importantes de la dimensión mística del camino cristiano. El primero es el camino de la mística del amor. En la unión con Dios. Pues esa carta nos dice que la vida en Cristo nos libera del miedo a las heridas que nos causan los otros y de los modelos inconscientes de vida con los que nos herimos nosotros mismos. además. Creo que la primera Carta de Pedro es testigo de esta transformación del hombre por la experiencia del amor de Cristo y por la unión con él.2 Configuración bíblica de la libertad En Caminos hacia la libertad ya me he ocupado del tema de la doctrina bíblica sobre la libertad. estos escritos tardíos del Nuevo Testamento pueden ayudarnos a formular de nuevo la dimensión mística del mensaje cristiano en diálogo con otras tradiciones religiosas y espirituales. que el camino místico es siempre el camino hacia la libertad interior. que los tres textos que he seleccionado son testimonios del triple camino de la mística. que debe estar libre de las heridas que nos causan los demás y también de las autolesiones que nuestro yo enfermo nos procura. Hay pasajes que. respondiendo así al anhelo de experiencia de Dios que tiene el hombre de hoy. 35 . Actualmente tienen una importancia extraordinaria porque tratamos de redescubrir la mística cristiana y comprenderla en diálogo con la mística del hinduismo y del budismo. tan magníficamente descrito por Teresa de Jesús. el representante más significativo de la psicología transpersonal. que en el camino espiritual debemos encontrar nuestro auténtico yo. oriental. «Muere el yo y resurge el alma» (Wilber. La unión con Dios transforma al hombre. Así. comparten el pensamiento de la Stoa y de la filosofía griega y traducen conscientemente el mensaje cristiano al mundo helenístico de finales del siglo I. XLVIII). Köster habla de una «liquidación total de la teología paulina» (Oberlinner. Debe quedar bien claro. Teresa lo explica mediante el gusano de seda. Y como las cartas pastorales y las dos cartas de Pedro tratan de insertar el mensaje cristiano en la cultura griega. creo que legítimamente puedo interpretarlas sobre todo en diálogo con la mística. La valoración de muchos exegetas y teólogos sobre la teología de las cartas pastorales y las dos cartas de Pedro es fundamentalmente negativa. Sin embargo.

Pues bien. el camino místico es también un camino terapéutico. Cuando logramos llegar al núcleo de nuestra alma. Nos libera de los viejos modelos de vida con los que nos dañamos a nosotros mismos. la mística en este grado es «el simple sentimiento de ser. sin embargo.. de preservar la libertad interior en cada encuentro con los hombres y las cosas. El camino místico no cura nuestras heridas. entonces la realidad externa ya no podrá herirle. El maestro Eckhart habla de la irrupción de lo finito «en el origen infinito e increado» (Wilber. el venir-a-sí-mismo del hombre. Cuando el hombre descubre a Dios en él y se hace uno con él.Testigo del segundo camino es el maestro Eckhart. a la luz de esta mística de la unión quisiera interpretar el texto de Tito 2. puede ser 2 Pe 1. Pues tanto la Biblia como la filosofía de la Stoa se muestran convencidas de que lo que nos hiere de verdad son las ideas que tenemos de las cosas. y que descubre en el hombre y en la creación su naturaleza divina. y desde esta libertad comprometerme apasionadamente con este mundo. Cuanto más vaya de fuera a dentro. La meta del camino místico es la unión con Dios y la libertad del hombre. pues Dios es Uno. entonces entra cada vez más en contacto con la imagen originaria que Dios se ha hecho de él. más libre seré frente al mundo exterior. Pero desde el trasfondo de la mística de la unión. Y cuando se identifique con la imagen primitiva de Dios. El yo se despierta y descubre su identidad con Dios. de una nueva forma de relacionarse con el mundo exterior. en el que situamos las heridas de nuestra niñez. pero por otro quisiera preguntarles a continuación qué pueden aportar a la cuestión de la autolesión y de la experiencia de la libertad interior. sino de la experiencia de nuestra unidad originaria con Dios. Y al descubrir en este camino nuestro yo invulnerable. es decir.. Sin embargo el camino místico tiene una dimensión distinta a la del camino psicológico normal.. 3-8. La libertad interior es la condición para no herirnos sin cesar a nosotros mismos. y de las falsas ideas que nos hemos hecho de la realidad. somos verdaderamente libres. las asimilamos y así las curamos. En este texto nos encontramos con esa expresión singular que ha desconcertado a tantos exegetas. Para mí. sino de un camino. 379). 371). El hombre reconoce en todas las cosas la naturaleza divina. al espacio interior de nuestra alma. 379). sino que nos conduce a un lugar que trasciende nuestras heridas. que por Cristo somos partícipes de la naturaleza divina. allí encontramos a Dios y a nuestro verdadero yo. que ve a Dios en todo como su auténtico fundamento. 11-14. su ser él mismo. de una retirada a la pura interioridad. que no puede ser herido. No se trata ya aquí del encuentro amoroso con Dios. pues Dios está en todas las cosas. Se trata del camino de la mística de la unión. Para Ken Wilber. todas las cosas serán para ti manifiestamente Dios» (Wilber. puro apercibimiento como la apertura o la iluminación» (Wilber. Representante de esta clase de mística. entonces será realmente libre. El maestro Eckhart lo expresa así: < «Ve a Dios en todas las cosas. Con ello no se agota naturalmente toda la teología de la Carta de Tito. las palabras de la Carta de Tito resuenan en mí de un modo nuevo. No se trata.. El tercer camino de la mística podría describirse como experiencia de pura presencia. 36 . Por un lado quisiera describir estos tres textos como caminos de la mística.

la terapia tiene sus límites. Pues aunque los cristianos se sientan muy amenazados por gente enemiga. se avergonzarán de sus calumnias» (1 Pe 3. a ése no le afectan para nada ni las hostilidades ni las calumnias de los hombres. con objeto de consolarlos y de exhortarlos a la perseverancia. al que vive en sintonía con él. Así anima el autor a sus lectores y lectoras: «¿Quién os hará mal si buscáis con entusiasmo el bien? Dichosos si tenéis que padecer por hacer el bien. Entonces yo sólo le podía aconsejar que «tuviera a Cristo en el corazón». al yo espiritual. sin embargo. Pero mucha gente tiene hoy la experiencia de que nos hallamos rodeados por una inmensa maldad. era ser objeto de la maldad de los hombres. Nació en el contexto de una obsesión que desde hace generaciones caracteriza a su familia. Hoy no se nos suele perseguir a causa de nuestra fe. Pues si tenemos en Dios nuestro apoyo.1. la persecución de fuera no nos puede hacer nada. como quien tiene limpia la conciencia. el Señor. Un motivo de consuelo es que los cristianos son aquí forasteros y no tienen ninguna patria (1 Pe 2. A la buena conciencia todavía hay que añadir que ellos viven su vida en Cristo. Ella siente como si una maldición planeara sobre su cabeza. Se trata pues de la cuestión de cómo tengo que afrontar el sufrimiento que me viene de fuera y que no puedo evitar. que muy bien podría no ser Pedro. que Epicteto tanto valoraba. Entonces no hay poder en el mundo que pueda desconcertarnos. Al que vive desde este yo interior. Y si Cristo habita en alguna parte de ella. pero también a mantener la libertad ante ellos mediante la unión con Cristo. 11). 13-16). invita a los cristianos a asumir sus sufrimientos. con dulzura y respeto. Aquí tenemos la palabra syneidesis. No temáis las amenazas ni os dejéis amedrentar. Están sumergidos en Cristo. por dentro siguen siendo libres. Dad gloria a Cristo. Y eso porque saben que llevan a Cristo en sus corazones. ¿Y por qué los hombres con sus amenazas no pueden darnos ningún miedo? Porque buscamos celosamente el bien. Designa al yo interior. es que sufren con Cristo y que al final la maldad de los hombres no les puede causar ningún daño si permanecen en Cristo. es toda ella santa y salva. no tenemos ningún miedo a lo que asusta a los demás. quienes hablan mal de vuestro buen comportamiento como cristianos. como diría la psicología transpersonal. La primera Carta de Pedro puede describir también nuestro fundamento espiritual como «Cristo en nosotros». Pues si tenemos a Cristo en nuestros corazones. El autor. Otro motivo que tienen los cristianos para superar el sufrimiento que les inflige su entorno. 37 . Y a este espacio interior. las heridas de fuera no tienen ningún acceso. Aquí el autor parece aludir a la tesis estoica de que los hombres no pueden herirnos con su maldad. Una mujer me habló una vez de su espantosa niñez. Otro motivo de que los cristianos sean invulnerables es su buena conciencia. El autor se dirige a los cristianos sometidos a una presión creciente por el entorno hostil que los rodea. Hacedlo. y estad siempre dispuestos a dar razón de vuestra esperanza a todo el que os pida explicaciones. Así. En estas situaciones. Hay en ellos un espacio que sólo Cristo llena. La experiencia que tenían los destinatarios de la primera Carta de Pedro era la persecución. ¿Quién os hará mal si buscáis con entusiasmo el bien? La primera Carta de Pedro se escribió probablemente hacia el año 90. Varios hombres de su familia abusaron sexualmente de ella. que creyera que Cristo habita en ella.

Esta mujer apenas tiene fuerzas para asimilar las terribles experiencias de su niñez. La maldición no tiene ningún poder sobre ella. Y Cristo puede poco a poco irlas curando. 2.El mal ahí no tiene nada que hacer. del cambio de vida en Cristo. sino. Entonces ya no tomamos sus heridas como algo personal. No se trata de ser insensibles. El amor nos hace ciertamente vulnerables. el camino que nos libera del poder de los hombres. entonces nadie podrá hacerme nada. entonces descubrimos en ese quehacer hiriente sus propias enfermedades. Si Dios está realmente en nosotros. La primera Carta de Pedro contrapone esta conducta en Cristo a «la insensata conducta heredada de vuestros mayores» (1 Pe 1. cuando se tiene a Cristo en el corazón. como advierte la Carta de Pedro. El amor de Dios es más fuerte que todo lo que nos amenaza desde fuera. Y en mi tarea de 38 . El camino místico. Liberación de los viejos modelos de vida 1 Pe 3. ya no temeremos a los que irrumpen avasallando desde fuera. El amor de Dios puede ser una especie de ayuda frente a la maldad de los que quieren herirnos. el camino que nos libra de las heridas que nos causamos nosotros mismos y de las heridas que nos vienen de fuera. Sólo puede creer que hay en ella un espacio en donde las heridas de su niñez no tienen ningún acceso. que no ha sido rozado por la maldad de los hombres. Estas palabras me han dicho mucho últimamente. no es ningún carro blindado donde nos metemos para que no nos llegue nada de fuera. nada te espante. la experiencia de Dios nos lleva a la libertad interior. cuando la gracia de Cristo penetra en la desgracia que ruge en el interior. sino de experimentar el amor. que tratan de continuar en nosotros. que en su muerte amó incluso a quienes lo mataron. de la que Cristo nos ha liberado. tal como Teresa lo entiende. Pero normalmente esto no sucede enseguida. la paciencia todo lo alcanza. Dios no se muda. El amor de Cristo. Si nuestro amor es lo suficientemente fuerte. todo se pasa. Y puede tener a Cristo en sus heridas. Entonces ya no tendremos ningún miedo al mal que nos causa el entorno. puede incluso curar las heridas de los que nos hieren. Pero esta vulnerabilidad no tiene nada que ver con que nos hiramos a nosotros mismos. Este texto de la primera Carta de Pedro me trae a la cabeza los versos tan conocidos de santa Teresa de Jesús: Nada te turbe. Y si con ese amor amamos también a quienes nos hieren y persiguen. 18). sino como expresión de sus propias heridas. es también y siempre el camino de la libertad. tenía fuerza para curar las heridas de sus asesinos. Para la gran mística española. si el amor de Dios significa tanto para nosotros que él solo nos basta. quien a Dios tiene nada le falta: sólo Dios basta. 16 contiene la palabra de la anastrophe. Pero esta inviolabilidad que genera en nosotros la experiencia de Dios.

es para los cristianos algo vacío. pero no en el sentido de un compromiso oportunista con eso que se denomina realidad. La preciosa sangre de Jesucristo apunta al amor con el que Cristo nos ha amado hasta el foral y con el que se ha entregado por nosotros. fatuo e insensato. por lo que volveremos a nacer.acompañamiento he visto también lo mucho que pueden hacer estas palabras: «Sabed que no habéis sido liberados de la conducta idolátrica heredada de vuestros mayores. Deben ser pues «sensatos y vivir sobriamente para dedicarse a la oración» (1 Pe 4. la de que podemos tener todo lo que queremos. como se decía. de la desorientación (1 Pe 2. Los cristianos deben estar en Cristo y no dejarse configurar por el mundo. Han pasado a ser reyes. 39 . De esta realidad aparente los cristianos se sienten liberados por Cristo. por lo que seremos libres del señorío de este mundo y de la «conducta insensata. a las carreras de caballos y a la caza». Esta vida desde la oración y la gracia se caracteriza porque «se está libre de ilusiones y sueños. sin que éste le domine. Es el lenguaje de la mística del amor el que pudiera entresacarse de estas palabras de la primera Carta de Pedro. Nos hemos hecho muchas ilusiones sobre nuestra vida. La fe nos libera de las ilusiones que nos hemos hecho sobre nuestra vida. Hemos sido sacados de una vida en la ignorancia (cf. Todo el mundo de apariencias de la Antigüedad. H. de las tinieblas (1 Pe 2. para el que el contenido de la vida era sólo teatro y sensación. porque se es más ‘realista'. que la felicidad y la satisfacción interior son bienes que podemos comprar. Son forasteros en este mundo y por el nuevo nacimiento en el bautismo han sido elevados al mundo de Dios. 18s). sino que era algo arbitrario. Los hindúes hablan de mala.. sobre los que este mundo no tiene ningún poder. vano. 272). es su propia entrega en su muerte en la cruz. Y porque Cristo nos ama así. sino en el sentido de una visión imparcial e imperturbable de las cosas» (Schlier. de una vida objetivamente estúpida -esta es otra acepción de mataiosporque rebosa ilusiones sobre ella misma» (Schlier.. cordero sin mancha y sin tacha> (1 Pe 1. que era puro brillo exterior. de ilusión. Por «salvación por Jesucristo» entiende el autor que hemos sido liberados de la insensatez y vacío de nuestra vida. 294). 25). 273). que todo es posible. No estaba preñada de ser. 9). Se trataba pues de una vida irreal. 7). con bienes caducos -el oro o la plata-. sino con la sangre preciosa de Cristo. H. de apariencia. 14). tal como la hemos recibido de nuestros padres. Cristo nos ha liberado de todo esto. 274). Schlier traduce que Cristo nos ha liberado: «de vuestra vida de apariencias recibida de los padres» (Schlier. Entre ellas. heredada de nuestros padres». A esta vida se la denomina mataios. Sechlier cree que la cotidianidad sexualizada y demonizada de una antigüedad niveladora y desintegradora fue «para los cristianos la prueba definitiva de una vida radicalmente inaudita e irreal por su falta de compromiso y su arbitrariedad» (Schlier. con la que él se siente libre de todos los falsos modelos de vida y de las ilusiones que embargan a la gente que le rodea. es por lo que tendremos una vida nueva. fatuo. «No era lo que pretendía ser. tal como la entiende el espíritu de este tiempo. de una vida de apariencias. El fundamento de la libertad interior con la que Cristo vive en este mundo. hombres libres. que significa insensato. Cirilo de Jerusalén llama rnataios a las «representaciones teatrales. La salvación por Jesucristo es una liberación para la realidad. 1 Pe 1.

Ante la idea de que las acusaciones de su amiga podrían dar la impresión de que lo que pretende es acapararla. que se mostró con la máxima claridad en la autoentrega de Jesús en la cruz por nosotros. El psicólogo transpersonal Fadiman llama dramas de la personalidad a esos «modelos de conducta estereotipadamente repetidos y por tanto previsibles» (Fadiman. Nos libera del lastre del pasado. no quedaban atados a los viejos modelos de vida que habían recibido de sus padres. De tal manera que. que se hizo visible en su preciosa sangre en la cruz. de que todo lo hace mal. Desde entonces le traía absolutamente sin cuidado lo que los demás pensaran de ella. Y tampoco se atreve a tomar en serio sus sentimientos. sentíalo muy claro. La experiencia del amor de Dios le procuró tranquilidad interior y una profunda libertad. Su madre 40 . y que era testigo de todo lo que yo hacía. y que ninguna vez que me recogiese un poco. pero lo que hacen en realidad es limitarse a seguir inconscientemente los modelos que han interiorizado de sus padres. No somos un puro y simple producto de la historia de nuestra vida. El cometido de la terapia consiste para él en «irse distanciando de los propios dramas» (idem. o no estuviese muy divertida. Parecíame andar siempre a mi lado Jesucristo. Creen que son libres. Y lo mismo le sucede en todas sus relaciones. La Santa lo cuenta así: «Yo. desde ese momento. Cristo nos libera para la realidad. asume las acusaciones y se disculpa en seguida diciendo que no ha ido a verla porque ha estado muy ocupada. A partir de ahí ya no se volvió a preocupar de si era correcto todo lo que hacía. 196). Mucha gente está condicionada por los modelos de vida que han recibido de sus padres y de su trayectoria vital. Esta determinaba siempre lo que estaba bien y no estaba bien para ella. La experiencia de la cercanía amorosa de Cristo puede también liberarnos a nosotros de los modelos de vida inconscientes que normalmente nos condicionan. nos transforma. podía ignorar que estaba cabe mí» (Teresa de Jesús.. Una mujer se echa siempre la culpa de todo. La psicología nos ayuda a penetrar esos modelos. Durante la conversación queda muy claro que ha asumido los modelos de su madre. 195). Si algo no le sale. renuncia a ir a verla. de que lo que quiere es aprovecharse de ella. vio que Jesús estaba muy cerca de ella. sino que se echa la culpa de que siempre le pasa lo mismo. entonces haremos justicia a la realidad y dejaremos de oscurecerla con nuestros viejos modelos. El amor de Cristo les abrió nuevas posibilidades. Éstas podrían ciertamente no existir. Si él está en nosotros.. aunque en diciéndome una palabra sola de asegurarme.El amor de Dios. es decir. y como no era visión imaginaria. quieta y con regalo y sin ningún temor. Los primeros cristianos han tenido la clara experiencia de que el amor de Cristo. Mientras un día de fiesta estaba sumida en oración. Si su amiga la acusa de que se preocupa poco de ella. diome gran temor al principio y no hacía sino llorar. es quien los ha liberado de la vida de apariencias que hasta entonces habían vivido junto con sus contemporáneos. Algunos ejemplos nos harán ver lo actual que es aún este mensaje. No estamos condenados a repetir lo que hemos aprendido de nuestros padres. 196). no se pregunta por qué. quedaba como solía. En razón del amor de Cristo hemos sido liberados de las cadenas de nuestros modelos de vida. Teresa de Jesús tuvo la experiencia de cómo el amor de Dios la liberó de todos los miedos y preocupaciones. mas estar siempre al lado derecho. como estaba ignorantísima de que podía haber semejante visión. Para la primera Carta de Pedro es el amor de Cristo el que nos puede liberar de estos modelos de conducta y de estos dramas personales. no sabía en qué forma. las agresiones que dirige contra sí misma.

Muchas veces han luchado contra sus fallos. Mirar a Cristo que se entrega por mí y que por esta entrega amorosa me libera «de la conducta insensata heredada de nuestros padres». Han vuelto a caer más tarde en los mismos. Cuando en los ejercicios espirituales propongo para la meditación 1 Pe 1. por el que ella lo da todo. que se ha entregado por nosotros. pero ella también lo necesita para poder contener el profundo temor que siente ante la soledad y la falta de hogar. ya adulta. Y cree que debería controlar mejor su enfado. Esta mujer era piadosa. desde hace tiempo. a reconocer sus fallos. Para algunos se trata simplemente de un conocimiento puramente psicológico. Los fallos eran siempre un reflejo de la maldad o de la pereza de su hija. Pero seguir a Cristo es también para la primera Carta de Pedro captar el sinsentido de los modelos que hemos recibido de nuestros padres o de nuestras madres. ponen malo a cualquiera. muchos caen en la cuenta de qué es lo que ha marcado su vida. a penetrar las «conductas insensatas heredadas de los padres». de momento se encuentra lejos de él. La meditación de este texto de la Biblia les ayuda a descubrir por qué se comportan así. reacciona llena de pánico. con todo su empeño. Ahora. La meditación de esos textos bíblicos puede tener efectos terapéuticos. En la comunidad de la institución religiosa encontró su hogar. con todas sus fuerzas. Su madre siempre tenía que llamarle la atención por algo. Cuando ahora una hermana se mete con el hogar. que ha muerto por mí en la cruz. pero no han ido más allá. me anima a descubrir los modelos que he recibido por tradición y a discernir los que me impiden vivir. 18s. Y no me doy cuenta de que con esos pensamientos lo único que hago es seguir el 41 . Pero también es decisivo que yo perciba qué relación tienen con mi vida concreta. sucede que me exigen demasiado. La comunidad es su hogar. Acusa duramente a la joven hermana diciéndole que cómo se le ocurre pensar así. Traté una vez a una religiosa. Este modelo se instala en el inconsciente y determina la conducta de esta mujer. En su niñez había sobrevivido mientras todo lo hacía bien sólo para que su madre se enfadara menos. sino que tenía que poner todo su empeño en que su madre estuviera contenta para que no se pusiera nerviosa y no se enfadara seriamente. puede liberarme de estos modelos insensatos de mi vida que. Nunca podía dejarse llevar por sus sentimientos. Mirar a Cristo. Y se entregó a él absolutamente. Y entonces estoy continuamente preocupado porque tengo que cambiar y mejorar absolutamente todo. Pero siempre que alguna hermana joven se atreve a discutir algo en comunidad. Ahora reconoce que de lo que realmente se trata es de penetrar y deponer las conductas insensatas heredadas de su madre. Y ella tenía que tener mucho cuidado en no ser una carga para su madre. Y como el encuentro con Cristo significa también liberarse de los falsos modelos. Si los interpreto sólo moralísticamente. Quería vivir conscientemente en el espíritu de Cristo. que de niña jamás vio en su madre un «hogar». ha conseguido que en la comunidad se le respete. Sólo cuando descubrimos esos mecanismos. Pero a mí me resulta interesante que mucha gente choque con sus mecanismos psíquicos justamente cuando se confrontan con un texto de este tipo. aflora su miedo del inconsciente y se convierte en pánico. podemos distanciarnos de ellos y aprender poco a poco a reaccionar de otro modo ante la crítica y el cuestionamiento.siempre tenía razón.

el modelo no es algo radical y totalmente malo. Y no podré librarme de él de la noche a la mañana. le hace la vida imposible. La obsesión de que sea correcto todo lo que emprende. cuando era más joven. Ahora. que tiene que hacer ver a su madre lo útil que es que haya asumido como guión de su vida su autoinmolación por la familia. Duele reconocer este hecho. Pues si no capto el modelo. de que no puede ser depresión. Y entonces me siento de algún modo engañado en mi vida. Hubo un tiempo en que tuvo su sentido y me ayudó a 42 . Porque ha anticipado el castigo que temía. Pero al menos establece una cierta distancia ante él. La cuestión es cómo liberarnos de estos modelos insensatos que nos destruyen por completo. y que por eso ella no ha crecido lo suficiente para la vida. Su enorme inseguridad la había llevado a preguntarse siempre si sería capaz de hacerlo correctamente. ese mismo modelo la sigue haciendo sufrir y es consciente de que la está destruyendo. Otra mujer joven. En vez de descubrir la vertiente creativa de su melancolía. Así anticipaba siempre las palizas de los padres. Pero ya es demasiado tarde para verme libre de este modelo. y además todavía no nos libera del modelo. pero lo único que ha puesto en marcha como un «drama personal» es el modelo de su niñez. Y hablaron de los modelos que les hacen sufrir. muchos se sintieron aludidos. clavado en mi vida. Ahí está. y se ha castigado a sí misma. Hay también una mujer joven que ha asumido el modelo depresivo de su madre. Mucha gente confunde su modelo con la voluntad de Dios. éste era su modelo para poder sobrevivir. resulta que todo lo hace mal. Pero con este modelo se ha herido a sí misma. Pero en realidad se trata sólo del modelo de que tiene que demostrar lo que vale. El primer paso es conocerlos. me hiere cada vez más sin que yo lo vea. que se dedique a los demás hasta agotarse y que tenga tiempo para todos menos para él. Ella quiere hacer la voluntad de Dios. Es el caso también de un hombre. La cuestión era cómo liberarse de esos modelos. 18s y hablé de la conducta vital que hemos recibido de nuestros padres y madres. El segundo paso sería reconciliarse con el modelo. Pero tienen la impresión de recaer continuamente en ellos. Además. sino del modelo heredado de los padres. no sabía nunca lo que tenía que hacer. Le parece que es un peso para él. cada vez se hunde más con su lado melancólico. Cuando en un curso con gente joven medité sobre el texto de 1 Pe 1. Al querer hacerlo todo bien. le consiente todo a su mujer y no hace caso de sus sentimientos que a veces le piden que satisfaga sus necesidades y ponga límite a su compañera cuando le pone continuamente verde y le trata poco más o menos como su padre. un modelo que me dice que todo lo hago mal y que he de cambiarlo todo desde su raíz para poder ser cristiano. Porque es realmente fatal que alguien considere virtud su obsesión por el trabajo. al que su padre consideró siempre un fracasado. Ahora reacciona siempre impaciente y depresivamente con su amigo y se condena por eso. Pero en realidad no se trata de la voluntad de Dios. Asume la valoración de su madre. Mucha gente reconoce sus modelos.viejo modelo heredado de los padres. De niña. Es el caso de una mujer que por miedo a las palizas de sus padres se ha creado un modelo que la lleva a infravalorarse y a considerarse siempre una fracasada. Pero ahora. por miedo a volver a fracasar. No tenía ninguna posibilidad de pasarle el agua a su hermana mayor. que es ya una mujer madura.

no puede ser herido por nadie. Su objetivo no era solamente presentar a los jefes de la comunidad en su responsabilidad. Van contra nosotros. se utilizan en este texto conceptos muy extendidos en el mundo helenístico. ya te conozco. nos esclavizan. proseguimos las heridas de la niñez si no nos dejamos liberar de la «conducta insensata heredada de nuestros padres». del poder del super-yó que a menudo nos esclaviza. nos herimos a nosotros mismos. 3. Pero hoy no te voy a seguir. Dice así: «Porque se ha manifestado la gracia de Dios. Y algún día me daré cuenta de que ese modelo ya no me maneja. El movimiento tiene forma de espiral. La Carta de Tito traduce el mensaje liberador de Pablo al lenguaje del helenismo. justicia y piedad De modo similar a corno la primera Carta de Pedro ve la salvación en la liberación de los viejos e insensatos modelos vitales. Tengo que aceptar mi modelo vital. Y entonces mucha gente se enfada y quisiera despacharlos violentamente. para que vivamos en el tiempo presente con circunspección. El concepto de epiphaneia. El encuentro con Cristo debe llevarnos a una conducta que responda a lo que somos. de manifestación del César. Si logro reconciliarme con mi modelo. Ese encuentro quiere liberarnos de los viejos modelos. Porque sólo entonces puedo distanciarme de él y relativizarlo. entonces podré irme distanciando de él. Para describir la libertad cristiana. justicia y piedad. El que capta estos modelos. el cual se entregó a sí mismo por nosotros para redimirnos de todo pecado y purificarnos (‘para liberarnos de todas las heridas de la Torá’ -traduce David Stern). porque no captamos lo vacuos e insensatos que son nuestros listones. tanto más marcados quedan por ellos. Pero cuanto más de frente los abordan. Volvemos a cometer una y otra vez los mismos fallos. Con los viejos modelos que hemos recibido de nuestros antepasados. Pero para eso necesito también humor. Nos herimos a nosotros mismos. Sí. Estamos condicionados por una conducta insensata y vacua. siempre deseoso de practicar el bien» (Tit 2. Y esta epiphaneia 43 . aparecerá de vez en cuando.sobrevivir. Hoy no te necesito». Ella nos enseña a renunciar a la vida sin religión y a los deseos del mundo. que tan importante papel desempeñaba en el culto al César. Los modelos vuelven a aparecer una y otra vez. Pero ahora lo único que hace es ponerme trabas. pero cada vez en un nivel más alto. Vivir con circunspección. Puedes estar tranquilo. sino también reformular la enseñanza de Pablo a finales del siglo I. Cuando el César visitaba una capital de provincia. entiende la Carta a Tito el influjo de la gracia que se nos ha aparecido en Cristo. que trae la salvación para todos los hombres. a fin de que seamos su pueblo escogido. nos quitan la libertad. Saludo a mi modelo: «¡Hola! Otra vez aquí. La Carta a Tito se escribió en torno al año 100. pero ya no me condicionará. Volvemos siempre al punto de partida de nuestra evolución. No vivimos como deberíamos vivir. se hablaba de epiphaneia. 11-14). aguardando nuestra feliz esperanza: la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. Muchos modelos vitales son directamente autodestructivos. puede confirmar lo que Crisóstomo subraya una y otra vez en su sermón: El que no se hiere a sí mismo. Sí.

la frase de la manifestación de la humanidad de Dios en Jesucristo es la frase central de la Biblia. Nos enseña la verdadera vida. nos introduce en el arte de una vida sana. deshonestidad y codicia. La aparición de la gracia salvadora en Jesucristo nos ha liberado del vacuo impulso del ateísmo y de la esclavitud de los instintos. y es la frase que el filósofo dejó a sus discípulos en el lecho de muerte como palabra de despedida.solía comportar beneficios fiscales u otras ventajas para esa ciudad. No se deja llevar porque sí. Son impelidos. como autoliberación del ateísmo y de las pasiones humanas. nuestro Salvador. se presenta sobre todo como negación. la tierna donación de Dios a los hombres. Las pasiones se califican aquí de terrenales. que tanto sufrió bajo los nazis. al comer y al beber. La idea. cuando llama paidagogos a Jesucristo. es decir. para ser un hombre libre que vive de acuerdo con lo que es. En ella se nos aparece la humanidad. Esta concepción de la salvación por Jesucristo la ha desarrollado más tarde Clemente de Alejandría. creador del mundo y padre de Jesucristo. Estas pasiones son para Epicteto sobre todo ira y agresividad. En Cristo puede verse la verdadera imagen del hombre. Los hombres viven como si no hubiera ningún Dios. Para el filósofo cristiano Peter Wust. La gracia de Dios tiene aquí un efecto educativo. tener una recta comprensión del mundo. Ahí ve Evagrio Póntico las tres pasiones del hombre: gula. Actúan al margen de Dios y al margen del derecho. 4). el educador que educa al cristiano para ser gnóstico. que Dios se ha hecho del hombre. nos forma para ser hombres verdaderos. Nacen de las falsas ideas que nos hacemos de las cosas. No pueden pensar con claridad. como el trazado de calles o la construcción de un teatro. En Jesucristo se ha manifestado visiblemente la gracia de Dios. Nos forma y prepara para ser hombres según la voluntad de Dios. El objetivo de esta epiphaneia era la salvación del hombre. Están dominados por sus pasiones. a la posesión. Las pasiones eran para la Stoa un concepto importante. que une la sabiduría de la filosofía griega con su fe en Dios. a la satisfacción sexual. Se refieren solamente a las cosas de la tierra. sin tener en cuenta las leyes y las normas de la vida. Los hombres están determinados por sus afectos. Por eso puede decir también la Carta a Tito: «Pero ahora ha aparecido la bondad de Dios. con circunspección. como abandono. No se preocupan lo más mínimo de lo que Dios quiere de ellos. Estas palabras son a la vez tres conceptos básicos de la filosofía griega: sophron. según la imagen primitiva. viene propiamente de saos phrenes. estar en su sano juicio. pero en este caso no de las deudas fiscales o de cualesquiera otros sistemas estatales coercitivos de los que el César podía liberar. sino de una vida de apariencias y de una coerción interior. La epifanía de la donación amorosa de Dios en Jesucristo lo educa para una vida como ésa. Caracterizan al hombre sin libertad. tal como Dios la ha llamado. El cristiano ha de vivir en el tiempo presente con circunspección. y su amor a los hombres (humanitas)» (Tit 3. La Carta a Tito describe con tres palabras lo que debe entender el cristiano por libertad. El autor de la Carta a Tito describe con estos dos conceptos la situación del mundo de entonces. por las epithymiai. justicia y piedad. Normalmente significa ser razonable 44 . El cristiano es un hombre libre que dirige por sí mismo su vida.

que no sea injusto consigo. Y si veo correctamente las cosas. resplandezca en su gloria y todos lo puedan ver. la piedad no es una conquista humana. No nos hacemos ilusiones ni falsas ideas (dogmata) sobre ella. jamás se aferrará convulsivamente a las cosas terrenas. Y prueba de esta pertenencia a Dios es el celo por las buenas obras. mediante una referencia a la salvación por Cristo. Piadoso significa también ver las cosas desde Dios tal como él las ve. Por un lado. mesurado. Y nos ha purificado para ser pueblo de su propiedad. Vivirá correctamente. no me haré ninguna ilusión sobre ella. En la Stoa. Pues sólo si espero que Dios puede satisfacer todos mis deseos. Vive justamente el que hace justicia a los otros. 1094). Cristo se ha entregado por nosotros para liberarnos de toda ausencia de ley (anomia). nuestro Salvador. Si veo la realidad desde Dios. no se verá arrastrado por las pasiones. situación frecuente en el mundo de entonces. ese jamás cesará de herirse. en ser correcto yen portarse bien con uno mismo. feliz. El nos ha sacado del estado de ausencia de ley (en la traducción ecuménica. Y el celo por las obras del amor. disciplinado. La verdadera epifanía tendrá lugar al final de los tiempos. La tercera actitud que caracteriza al cristiano es la piedad (eusebos). La gracia de Dios no sólo ha aparecido en el mundo. quien se hace daño a sí mismo. Para la Stoa. vive como debe vivir. Sólo cuando damos a Dios lo que es de Dios podemos vivir como hombres libres. El cristiano vivirá justamente (dikaios). el que les da lo que para ellos es conveniente y equitativo. Pero también puede significar pensar razonablemente. el que tiene en cuenta las necesidades justificadas de los demás. El que vive esta feliz esperanza en la aparición de Cristo. el que respeta su libertad. Y debe vivir de forma que no se hiera a sí mismo. herirse-a-sí-mismo se designa siempre con la palabra adikoun. cumplirá las leyes del Estado. la justicia no sólo tiene que ver con la propia persona. 45 . es decir. Quien no hace justicia a su propio ser. casto. sin dejarse dominar por las cosas del mundo. sino también con los demás hombres. esto es. Y esta libertad del cristiano se describirá aún mediante dos expresiones. Una nueva conducta es el signo de la libertad de los cristianos. cuando Cristo. La vida aquí no lo es todo. pero que también hoy sigue existiendo. Para Epicteto la justicia consiste en vivir en sintonía con el orden interior del alma. podré vivir conforme a la realidad.en el sentido de ser adecuado. porque se verá y vivirá desde Dios. Él nos ha renovado como hombres que pertenecen a Dios. podré vivir con realismo. Vemos la realidad tal como es. Eusebeia designa la relación con Dios. En el sermón de Crisóstomo. La relación con Dios nos saca de la vorágine de la corrupción que los primeros cristianos se encontraron a derecha e izquierda. La segunda actitud es la justicia. Es una persona verdaderamente libre. es decir. pero sobre todo los mandamientos de Dios. porque sabe cuál es la correcta relación entre las cosas y él. que no destruya su orden interior. anomia se ha traducido por culpa). Sólo quien vive en la esperanza. bienaventurado. también podré vivir correctamente. Aquí la palabra esperanza va unida al término makarios. sin ilusiones (Luck. Circunspección es pues tener un pensamiento correcto sobre la realidad. A esta vida libre y conforme al ser pertenece también la esperanza en la consumación. Significa que el hombre vive de acuerdo con su orden interior. Y entonces la posesión de las cosas terrenas y el reconocimiento dejarán de ser importantes. la circunspección es una virtud cardinal. sino un modo de ser que corresponde a lo que uno es. si él aparece en toda su gloria. Por consiguiente. de acuerdo con lo que es.

Lo que la filosofía estoica pide al hombre que quiere ser interiormente libre. Aparición de la gracia No basta con ver en las frases de la Carta a Tito unas simples afirmaciones que hemos de aceptar. que sabe vivir sin herirse a sí mismo. hacer justicia a las cosas sin mezclarlas para nada con mi ego. ¿Cómo educar para una vida libre y conforme con nuestro ser? La Carta a Tito utiliza la imagen de la epifanía. lo aprende el cristiano mirando a Jesucristo. En lugar de ver «desde mi yo». 46 .Si vemos estas expresiones de la Carta a Tito a la luz de la filosofía estoica y las trasponemos a la situación que nos toca vivir. La premisa para esta vida en libertad no es otra que una actitud de circunspección. la gracia de Dios nos educa para este modo de ver libredel-yo. siempre surgen con ese motivo algunas expectativas. según el maestro Eckhart hemos de estar «libres de nuestra voluntad». Nuestra visión del mundo está demasiadas veces enturbiada por el influjo de nuestro ego. Religiosidad podría significar también ver las cosas al margen de la yoidad. Eckhart habla de la apertura de lo finito al origen infinito e increado. convierte al cristiano en un hombre que sabe vivir con circunspección y libertad. y si se manifiesta en su gracia. Esto era algo familiar para el hombre de entonces. su donación amorosa en Jesucristo. las afirmaciones de esta carta me sonaron de un modo nuevo cuando comencé a entenderlas como lenguaje terapéutico y también como lenguaje místico. Él puede hacer lo que a mí me resulta imposible por mucho que me preocupe. Y este despertar nos libera de los mecanismos que nos llevan a destruirnos y a herirnos a nosotros mismos. podremos vivir sin herirnos a nosotros mismos. La Carta a Tito y el camino místico Podrían compararse las expresiones de la Carta a Tito con la visión mística del mundo del maestro Eckhart. 372). para una vida que a partir de Dios se porta correctamente consigo misma y con el mundo. justicia y piedad. de la manifestación. Según la Carta a Tito. podremos ser justos con nosotros mismos y con el mundo. Cuando una alta autoridad estatal visita una ciudad poco importante de una provincia. veremos con absoluta claridad que para ser cristiano es esencial la capacidad de vivir correctamente. El cristiano tiene una idea correcta del mundo y por tanto puede vivir en sintonía con el mundo y con Dios. Sólo vemos correctamente las cosas cuando las vemos en su referencia a Dios. para este trato con las cosas y con nosotros mismos conforme con el ser. El camino místico significa despertar a la realidad. podemos hacer que las ideas que tenemos exploten como pompas de jabón. que vive de tal modo que todo le sienta bien. «Tienes que despojarte de tu ser tuyo y derretirte en su ser suyo» (Wilber. y a la vez de acuerdo con la estructura interna de su alma. Y creo que aun hoy se puede entender. de acuerdo con lo que se es. Si Dios se manifiesta visiblemente en Jesucristo. para una vida en todo referida a Dios. en su tierna donación. si no somos prisioneros de nuestro yo. La gracia de Dios. En cualquier caso. Se trata en definitiva de un camino místico en el que la Carta a Tito quisiera ejercitarnos desde el trasfondo del mundo espiritual del helenismo. en línea con la dignidad humana y en libertad. Sólo si vivimos con circunspección y justicia.

pero que puede darnos un poder real sobre nuestra vida» (Bugental. Entonces cesan mis lamentos de que no puedo vivir en esta ciudad. Todo está impregnado por la donación amorosa. porque es una ciudad insignificante. para la que nos educa la epifanía de la gracia salvadora de Dios en Jesucristo. sobre el profundo deseo de una verdadera comunidad. Mi persona es tan importante que Dios se me aparece en su amor. La psicología transpersonal ve su cometido específico en despejar esa esfera experiencia) de la patria interior. de que todo carece de sentido. ve con profunda tristeza «los enormes esfuerzos que hacen muchos hombres para ser como creen que tienen que ser. Nuestro estado normal se describe a menudo como ‘caminar en sueños' o ‘soñar despiertos'.Entonces se derrumba de una vez la idea de que no valemos nada. que discurre por las calles de mi ciudad y en todas partes anuncia su benevolencia y su conformidad. me porto bien conmigo. porque es una ciudad sucia y miserable. una simple ciudad provinciana. de que es algo que a nadie se le puede pedir. con una idea exacta de mí y de mi existencia. Sólo cuando encontramos nuestra patria interior. que haya sido excluido del sí incondicional de Dios. todo esto en el instante presente. de que comprometerse en algo no tiene ningún objeto. que él viene a todas las calles marginales de mi alma para iluminarlas con la luz de su amor. mientras que estar despiertos es solamente un estado ocasional y pasajero. Cuando medito esta imagen de la Carta de Tito. del mundo interior de nuestras experiencias»(216). Entonces vemos que sí. veo que pueden derrumbarse todas las falsas ideas que tengo sobre mí. Circunspección La actitud de circunspección. Es el reconocimiento de la verdadera realidad y la presencia consciente. de que nadie se preocupa de nosotros. Mi vida será totalmente otra si creo que Dios la visita con ternura. de la misma forma que la ciudad se adorna para la visita de un huésped importante. Y de una vez puedo vivir con circunspección. que somos valiosos. Se manifiesta en mi ciudad y en mi vida diaria. Bugental está convencido «de que gran parte de nuestras preocupaciones y necesidades hay que atribuirlas a que vivimos como desterrados. 215). Entonces ya no hay nada en mí que no haya sido tocado por la gracia de Dios. «La mayoría de nosotros estamos presentes sólo raramente. de que todo lo hacemos al revés. podríamos traducirla por lo que la psicología transpersonal llama consciencia. Para el psicólogo americano la auténtica liberación del hombre hay que verla justamente en que el hombre entre en contacto con su patria interior. Entonces cesan las quejas lastimeras sobre mi inferioridad. Este Dios se manifiesta en mí con su gracia allí donde habito y vivo. Y al vivir en sintonía. hallamos también «acceso a una participación verdaderamente creadora en la vida» (217). Entonces dejaré por fin de minusvalorarme y de hacerme más pequeño de lo que soy. que el amor de Dios ilumina todos los rincones de mi quehacer cotidiano. Me haré justicia a mí mismo en lugar de comportarme siempre injustamente conmigo mismo. desterrados de nuestra patria. es decir. que en todas 47 . Bugental piensa que el que conoce la verdadera patria.

tan propio de la sociedad romana. ganando cada vez más. si vivimos al margen de lo que somos? Aquí la psicología transpersonal nos confirma lo que ya dijo Jesús: «¿De qué le sirve a uno ganar todo el mundo si pierde su vida?» (Mc 8. absolutamente presente. se están hiriendo al obrar de ese modo. para participar en el juego de roles de la sociedad.partes parece que sólo lleva a la desesperación. que vive con circunspección. de vigilancia. de una vida consciente. vive conscientemente. Pero lo que hacen es herirse a sí mismos porque persiguen algo que no corresponde a su propia dignidad. Mira a la profundidad del mundo y ve en Jesucristo otra posibilidad de vida. se hiere a sí mismo. Se sacrifican por ellos. Mirando a Jesucristo y a la aparición de la gracia de Dios en él. no tiene nada que ver con la vida real. Pero no se trata solamente de acumular posesiones. En referencia a Jesucristo vio el autor de la Carta a Tito que correr tras los placeres. para poder permitirse cada vez más. lleva a menudo al vacío. vigilante. sobre toda la esperanza y trabajo abnegado. «Todos nuestros esfuerzos serán baldíos. ni de ser como él cree que la sociedad le pide que sea. El ajetreo con el que mucha gente va hoy por la vida. El que dejando al lado su ser busca su felicidad en lo de fuera. El que vive contra su naturaleza. se hiere a sí mismo. Pero si siguen actuando al margen de su naturaleza. y dejando al margen su propia realidad. La Vulgata lo traduce:«si perjudica a su alma». Esto nos da libertad interior ante muchas cosas que preocupan y hacen sufrir a mucha gente. de racionalidad. El que vive conscientemente. 48 . Creen que eso es bueno para ellos. como si de algún modo caminaran dormidos. sólo con la vida de apariencias. ése se perjudica. ése está libre de las expectativas humanas. De ahí que la educación para la circunspección. Muchos quieren mejorar su situación exterior adquiriendo cada vez más cosas lujosas. es víctima de sí mismo. Entrevé. Los primeros cristianos tuvieron una experiencia similar a la de Bugental. se limitan a ir tirando. que ve al mundo tal como ha salido de Dios. «actúan incontestablemente contra sí mismos» (218). porque carecen de consciencia» (217). 36). Ese ya no tiene por qué preocuparse ni de caer bien a todo el mundo. sea un camino decisivo para la dignidad y libertad humana. ¿Pues de qué nos vale que seamos reconocidos por la sociedad. sólo para obtener unas palabras de reconocimiento. el arte de la verdadera vida. entonces vemos una conformación de todo eso en la psicología transpersonal. mientras no aceptemos nuestra naturaleza y no reconozcamos que somos detentores y no víctimas de nuestro destino» (218). no vivir contra el propio orden interno. Hacen lo que creen que les piden los demás. Para Bugental lo que realmente importa es que vivamos en sintonía con nuestra naturaleza humana y con la realidad. para una actitud de consciencia. el que está en contacto con la realidad divina. que en gran parte se han perdido. no hacerse daño a sí mismo. se dieron cuenta de que la mayoría de los hombres pasan de largo por la vida como si corrieran detrás de ciertas ilusiones. Hay mucha gente que pone un enorme esfuerzo con tal de conseguir de los demás un poco de aceptación. El cristiano. Justicia Si creemos que «vivir con justicia» en el sentido de Epicteto es no herirse a sí mismo.

sino que lo único que han intentado es satisfacer a los demás y responder a las expectativas de los otros. Pero para mucha gente de hoy lo que hacen esas palabras de la Biblia es negar la vida. con devoción. plenitud de vida. Y desenmascararon todo esto como pura apariencia. en que se hiere a sí mismo porque no se hace justicia a sí mismo. de que ellos mismos se han estafado. pertenezca también a la vida libre y consciente. En su actividad religiosa han alimentado también la ilusión de que tenían que hacerse notar ante Dios. Y claro. que vivamos con circunspección. en consonancia con nuestro auténtico ser. En mi trabajo de acompañamiento sufro cuando veo que algunos religiosos y religiosas han hecho a lo largo de su vida un enorme esfuerzo por cumplir todos sus deberes religiosos. de su dignidad divina. de la que siempre podemos sacar agua porque nunca se agota. Responde más bien a la experiencia de su verdadera realidad. con justicia. «piedad». sino a la decepción y a la amargura. La relación con Dios nos pone en contacto con la fuente interior que hay en nosotros. por sus hermanos o hermanas. porque habían tocado otra realidad. Un camino así no conduce a la amplitud ni a la libertad. a la sensación maravillosa en que vivimos sin cesar si somos conscientes de verdad. Algunos se dan cuenta a los sesenta años de que se les ha estafado en su vida. Es interesante que para la psicología transpersonal el tercer concepto. en definitiva. Nada más lejos de la realidad. en que corre tras ilusiones. a nuestro anhelo de más verdad y vivacidad. está en nuestra propia profundidad» (218).y esa palabra es Dios. sin que jamás hayan llegado por este camino a establecer contacto con su verdad interior. No han vivido «con circunspección y justicia». es decir. con eso se han hecho una profunda herida. por sus superiores. Y la experiencia de esta realidad divina los libera de la presión de participar en la vacua actividad de la antigua sociedad. hacer justicia a los mandamientos en lugar de ser justos consigo mismos. a nuestro profundo sentimiento por la tragedia del hecho de ser hombres. Y con demasiada frecuencia su actividad era también el camino que utilizaban para ser valorados y reconocidos por la gente. y a nuestra voluntad de anunciar esa maravilla. de ser libres desde el conocimiento de nuestra patria interior frente al impulso de tener que buscar en lo de fuera consuelo y plenitud. justicia y religiosidad en este mundo. Lo que quieren es ayudarnos a que vivamos de acuerdo con lo que somos. a la dignidad permanentemente atacada y sin embargo no destruida de nuestro ser. con corrección. entonces percibimos la inmensa tragedia del hombre. Ella nos regala eso que el evangelio de Juan llama «vida eterna». vida auténtica. Y la relación con 49 . Nuestra idea de Dios corresponde a nuestra más honda intuición de eso que. escribe: «Hay una palabra que a mi juicio apunta a nuestra subjetividad indescriptible al potencial imposible de imaginar que hay en cada uno de nosotros. que consiste justamente en que pasa por la vida al margen de sí mismo. porque lo que hacen es confirmarla. no es por tanto una exigencia ascética de renunciar a todo y de limitarse simplemente a vivir. «Si tenemos en Dios nuestro fundamento. Después que Bugental habló del arte de vivir conscientemente.Los primeros cristianos comprobaron que en su mundo todo valía con tal de conseguir una gloria externa. La recomendación de vivir con circunspección. la esencia del ser hombre. si vivimos piadosamente».

el amor. Mientras Pablo evita la palabra eusebeia. Por eso mismo. evitando la corrupción que las pasiones han introducido en el mundo. piadoso. 7U). Grundmann. Pues si poseéis en abundancia todas estas cosas. «Dios. con su poder y mediante el conocimiento de aquel que nos llamó con su propia gloria y potencia. el aprecio fraterno. Los padres griegos insisten una y otra vez que por la encarnación de Cristo hemos sido deificados. retroceder. el conocimiento. no quedaréis inactivos ni estériles en orden al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo» (2 Pe 1. a la vida honrada. que respeta el orden de Dios. en las Cartas pastorales define la recta conducta del hombre ante Dios como un estilo de vida que en todo se refiere a Dios. Pero no es sino el intento de llevar el mensaje cristiano a círculos imbuidos por la filosofía griega y la cultura helenista. Esta es nuestra dignidad más profunda. 176). a la paciencia. nos ha otorgado todo lo necesario para la vida y la religión. La idea del parentesco divino del hombre era familiar para los griegos. Esto nos permite reconocer el misterio de nuestra humanidad. la afirmación de la segunda Carta de Pedro. Nos da vida verdadera (zoe) y piedad (eusebeia). La piedad se puede ejercitar como una virtud. el respeto ante el misterio de Dios que atraviesa toda la creación. La salvación por Jesucristo se describe aquí con el lenguaje del culto de los misterios y de la gnosis como un regalo de Dios. Y esta 50 . que en Jesucristo nos hace partícipes de la naturaleza divina. 4. Esto nos libera del poder del mundo. Y también nos ha otorgado valiosas y sublimes promesas. al dominio de sí mismo. la paciencia. desde el fundamento del alma. para que. poned todo vuestro empeño en unir a vuestra fe una vida honrada. Junto con la naturaleza divina se nos dio también parte en la gloria y fuerza de Jesucristo. En esta palabra se refleja el sentimiento auténticamente griego de reverencia ante la majestad y grandeza de Dios y ante el mundo puro de lo divino. os hagáis partícipes de la naturaleza divina. el lugar correcto ante Dios y ante el mundo. Es el arte de una vida sana. Aquí nos dice el autor de la segunda Carta de Pedro que justamente por el don de Cristo participamos del modo de ser y de la naturaleza de Dios (cf. el dominio de sí mismo. adorar a Dios. Así concibe en definitiva el camino místico la Carta a Tito. al conocimiento. Partícipes de la naturaleza divina Todavía se aproxima más a lo que la psicología transpersonal llama consciencia. en la que tropiezan muchos exegetas y a la que consideran no cristiana y exclusivamente helenista. a la religiosidad sincera. En esta actitud de piedad (eusebeia) se percibe algo de eso que la psicología transpersonal llama consciencia. la religiosidad sincera. esto es. Por eusebes Platón entiende la actitud respetuosa ante los dioses y las órdenes dadas por ellos (Foerster. y al aprecio fraterno.Dios nos da el sentido de la maravilla en la que vivimos. la vida desde la patria interior. desde el fundamento originario de nuestra alma. el Creador. como llama Tauler a esta patria interior. La deificación del hombre por Cristo nos hace bien. Vivimos en y de Dios. mostrar temor respetuoso ante las órdenes de Dios. el conocimiento de Dios como la verdadera realidad. 3-8). que vive conforme a su ser por respeto a Dios. Y el camino místico siempre es también un camino que conduce hacia la libertad frente a las ilusiones y frente a los modelos de conducta que nos hieren a nosotros mismos. viene de sebomai. La palabra griega eusebes.

Así lo ve también la psicología transpersonal: «Los hábitos perjudiciales y las necesidades aparentemente irrenunciables palidecen poco a poco. Aventura un prudente equilibrio centre un paso hacia la helenización del mensaje cristiano y una fuerte protesta en nombre de la escatología apocalíptica contra una excesiva helenización. una «recaída del cristianismo en el dualismo helenista» (Grundmann. La libertad frente al poder de las propias pasiones no es el resultado de una dura ascesis. mientras que con su concupiscencia no se agarra ni a las criaturas ni a sí misma» (Eckhart. todo lo que se puede conseguir. En ella se nos libra del carácter efímero y perecedero de nuestra naturaleza mortal. de la ausencia de horizontes. como piensa Käsemann. Formas de manifestarse la naturaleza divina en nosotros Para la segunda Carta de Pedro. La auténtica salvación y liberación del hombre está para los padres griegos en la participación en la naturaleza divina y en la fuerza divina de Cristo. no tendrá por qué tener todo lo que ve. Quiere 51 . de la falta de éxito. vive a fondo y no necesita nada más. Ese ya no será movido por la concupiscencia. de la que somos partícipes por Cristo. El maestro Eckhart confirma las afirmaciones de la segunda Carta de Pedro sobre la libertad frente a las pasiones: «El alma no descansa hasta que rompe con todo lo que no es Dios y llega a la libertad divina. que corroe y corrompe (phthora) la vida humana. con ese sitio donde Dios habita en él. Muchos interpretan este texto desde una perspectiva moral. En ella somos liberados del miedo a la muerte.fuerza nos libra de la corrupción que la concupiscencia ha traído al mundo. 194). No tendrá por qué conseguir. con «los ojos bien abiertos». Hablar de la naturaleza divina. Es totalmente libre el alma que se eleva por encima de todo lo que no es Dios. 158). Es libre quien de nada depende y al que nada le prende. Y al vivir totalmente presente. En ella participamos en la verdadera vida que no puede ser destruida ni siquiera por la muerte. Puede embarcarse en la vida que Dios le da. que diluiría la sustancia cristiana» (Vötgle. Así vive de verdad. La segunda Carta de Pedro es el escrito más tardío del Nuevo Testamento. que se escribió probablemente entre los años 120-125. plenamente en el ahora. el que está en contacto con su patria interior. el que vive sabiendo que tiene una naturaleza divina. sino de una nueva experiencia de la vida divina. somos partícipes de la verdadera vida porque hemos sido llamados por Cristo y porque creemos en el mensaje del Apóstol. No tiene por qué estar siempre pendiente de lo que tienen los demás. sino un camino para traducir el mensaje cristiano al lenguaje místico del culto de los misterios y de la gnosis. 128). de la falsificación y de la profanación de la vida verdadera. cuando se ve que las experiencias transpersonales proporcionan una mayor satisfacción» (Fadiman. empezando por Clemente de Alejandría y pasando por Orígenes hasta Atanasio. 77). El que vive conscientemente. Su teología de la deificación del hombre fue asumida sobre todo por los padres griegos. no es una defección del mensaje cristiano de la salvación ni. del vacío y del sinsentido. ese se ve libre de la corrupción (phthora). El encuentro con la psicología transpersonal me ha enseñado a entender estas afirmaciones como camino hacia la libertad. Vive consciente de su naturaleza divina.

verla tal como ha sido creada y pensada por Dios. confiar que incluso Dios mismo acepta y confía en esta realidad.también mostrarnos que vale la pena ser cristianos. Quien sabe algo de Dios y de su misterio incomprensible y lo trata con respeto. 69). el que teme a Dios. Sobriedad no significa una dura ascesis. perseverancia. tiene su sitio en Dios. No ha de tenerlo todo. 52 . El hombre piadoso. ni por otros hombres ni por otras fuerzas. aceptarla tal cual es. Es interesante que los Setenta interpreten la famosa frase de la sabiduría judía «principio de la sabiduría es el temor del Señor» con la también típica frase griega «el respeto a Dios es el principio de la experiencia» (Grundmann. Tiene que defenderse de todas las artes persuasivas de fuera que quieren empujar al hombre hacia algo que en el fondo de su corazón no quiere. la gnosis. Requiere paciencia (hypomone). es decir. Se despliega aquí una cadena de ocho eslabones que empieza con la fe y termina con el amor. Estas cadenas de virtudes estaban muy en boga entre los autores helenistas (cf. Gnosis indica aquí la capacidad de distinguir lo bueno de lo malo. El camino místico es pues un camino hacia el verdadero conocimiento de las cosas. que le une a Dios y aumenta su confianza en Dios» (Grundmann. solidez. Eusebeia. sienta las bases de una profunda experiencia existencial. La fe es el cimiento sobre el que el cristiano edifica su vida. Y significa ver la realidad correctamente. piedad y temor de Dios «es un saber sobre Dios que hace que el hombre tome en serio a Dios en su voluntad. Gnosis es la visión correcta. estabilidad. De la perseverancia y estabilidad viene el temor de Dios. Egkrateia puede significar también abstinencia. Vötgtle. la fuerza. Tanto los hombres de entonces como los de ahora suspiran por la gnosis. El que cree puede vivir de otro modo. Hypomone significa literalmente resistir. el respeto a los mandamientos de Dios. sino libertad de decisión. la eficiencia. 69). De la virtud y la fuerza viene el conocimiento. De la fe viene la virtud. Quien tiene dominio sobre sí mismo puede decidir libremente lo que quiere y lo que no quiere. de la fuerza divina que jamás se debilita. 149). sino mantenerse bajo ella. para que la naturaleza divina de los cristianos resplandezca a los ojos del mundo «como una lámpara que brilla en la oscuridad. confiar en el mensaje de la Escritura. que está libre de las falsas ideas (dogmata) a las que se refiere Epicteto. ese experimenta la realidad tal cual es. más consciente y dotado de una nueva energía. hasta que despunte el día y el lucero matutino se alce en vuestros corazones» (2 Pe 1. Vive él y no es vivido por nadie más. es decir. El hombre tiene dominio sobre sí mismo y no es determinado por sus instintos. No situarse por encima de la realidad. Esta vida nueva y real requiere sin embargo formas concretas de manifestarse. Del conocimiento viene el autodominio (egkrateia). Por eso el autor enumera una serie de virtudes que todo aquel que ha sido tan agraciado por Dios debiera realizar con el máximo celo. No vive desde sí mismo. También puede renunciar. El cristiano puede realizar todas las virtudes tan apreciadas en el entorno helenista. sino desde la fuente divina que mana en él y jamás se agota. conforme a nuestra naturaleza divina. el conocimiento y la iluminación. La cadena de virtudes empieza con la fe. 19). mantenerse abajo. puede llegar a una experiencia mística que los místicos de todas las religiones anhelan como meta del camino espiritual. porque participa de la naturaleza divina. Edifica su casa sobre roca y no sobre la arena de las pasiones y deseos que apartan al hombre de su interior. la piedad. Pues sólo entonces viviremos de verdad. Es una tarea extraordinariamente honrosa la que el cristiano debe realizar aquí. decir sí a lo que es.

No ve la realidad tal como es. el amor al hermano. Querría solucionar sus problemas con la oración. sino que es libre para amar a sus hermanos y hermanas. es decir. En mí tarea de acompañamiento detecto a menudo otras formas de vida espiritual. Ocho significa siempre plenitud y totalidad. En vez de relación con Dios (eusebeia) busca el reconocimiento por sus prácticas religiosas. El amor es el fruto de la fe. lo infinito. Por eso las pilas bautismales son siempre octogonales. Así 53 . «Quien carece de estas cosas es un miope que apenas ve» (2 Pe 1. La fecundidad es un atributo esencial de la vida. que ahora lo abarca todo. nos ha dado todo lo que es bueno para nosotros. La vitalidad. como a los hombres. Será una vida cada vez más floreciente y nos permitirá reconocer cada vez más a Jesucristo como Señor nuestro. y a una constante referencia a Dios en todo lo que hacernos. la fecundidad y la vida desde el fundamento divino son pues los criterios para una sana espiritualidad cristiana. con su fuerza divina. También la vida humana quiere crecer y dar fruto. En su piedad lo que hace es girar en torno a sí misma. 9). Pero por eso mismo todo lo hace mal. Las ocho actitudes que corresponden a nuestra naturaleza divina hacen que la villa florezca. Pero eso no la cambia. lo eterno y lo divino ocupan el primer plano. Pero no se sitúa en su verdad y no se dirige a Dios en su oración. Y de ahí se deriva el amor. Hace muchas cosas piadosas. Fecundidad y vitalidad La vida del que. de que no debería ser como ahora es. no gira alrededor de sí mismo. Tiene ideas equivocadas sobre ella. no vive desde un fundamento divino. Pues no tiene una relación real con Dios. a una actitud de respeto y piedad. el agape. la eternidad. Se compromete con este mundo. Ella describe la vida que ha sido penetrada por la presencia salvadora y liberadora de Dios y que se ha convertido en divina. En el ocho. lo que nos conduce a la vida. Pero piadosa no lo es. no le da vitalidad y no le hace producir fruto. No acaba recayendo en Dios. a la fecundidad le antepone la acción y el éxito que se puede presentar. se deja guiar por el temor de que en el fondo no es correcta. fiel a su naturaleza divina. a toda la creación. sino que en su quehacer piadoso se mantiene exclusivamente en sí misma. sirve para que nuestra vida sea fructífera. El amor es el último eslabón de los ocho que tiene la cadena. Quien ha encontrado su sitio en el Señor. tanto a Dios.De la piedad viene la fraternidad (philadelphia). La salvación consiste en que Cristo. Pues en su intento de hacerlo todo bien. Pero esto no le da vitalidad. Intenta hacerlo todo bien. no tiene una relación real con Dios. que se refleja en las ocho actitudes y formas de conducta. Fomenta una conciencia de responsabilidad social y una sensibilidad ante las necesidades de sus hermanos los hombres. Y la vida espiritual. el amor fraternal. Prefiere la seguridad a la vitalidad. Vive entre ilusiones. vive estas ocho actitudes no puede quedarse sin fruto. Por eso la cadena de ocho eslabones es una descripción de la naturaleza divina de la que hemos sido hechos partícipes a través de Cristo. En el bautismo recibimos la vida divina en plenitud. Es interesante cómo ve la segunda Carta de Pedro la salvación de los cristianos y su liberación por Jesucristo. Una religiosa asiste a todos los actos de oración y reza diariamente su rosario. Quisiera vivir espiritualmente y confirma su buena voluntad con lo mucho de espiritual que hace.

que participa de la naturaleza divina. tal como la describe el maestro Eckhart. donde está el puro ser: aquí aman sólo a Dios porque está por encima de todos los seres. en la esencia divina. Piden a Dios que les conceda cada vez más seguridad en sí mismos. con sus prácticas religiosas se enfrenta a su temor de no ser correcta.. La huella de una vida más grande es la huella divina en nuestra vida. es el crecimiento de la vida humana. la segunda Carta de Pedro nos sitúa en un plano que corresponde a la mística de la unidad del maestro Eckhart y del Zen. Esa huella es la que hay que seguir. lo caduco. No se trata exclusivamente del parentesco esencial entre el hombre y Dios. liberación. El cristiano. Ellos nos impulsan hacia una plenitud. y no las huellas que sólo sirven para impedir la vida y la verdad. de la que habla la segunda Carta de Pedro. pues ha recibido por gracia todo lo que Cristo tiene por naturaleza. La hermana que quiere hacerlo todo bien actúa poco motivada. Ya no encontrará nunca jamás en el mundo por ser «un miope que apenas ve» (2 Pe 1. de la emancipación y de la trascendencia. Y esto vale tanto para los distintos tipos de terapia como para la vida espiritual. que les saque de su depresión. En ellos está ya el comienzo de la vida eterna. La psicología transpersonal trabaja en su terapia desde la motivación creciente. sino el fundamento divino. Han superado obstáculos y montañas. A. Es frecuente que muchos cristianos comiencen una vida espiritual desde una falta de motivación. al fundamento divino de su corazón. que les libre de su miedo.pues. Todo participa de la naturaleza divina. justamente como la que intenta verse libre de sus impulsos neuróticos y acabar con el miedo a su estructura instintiva. Maslow distingue entre falta de motivación y motivación creciente. Dios es el fundamento último de las cosas. debe contribuir al crecimiento. Eliminan de su camino el miedo a la vida mientras permanecen en las formas espirituales. Si interpretamos transpersonal y místicamente la afirmación de nuestra participación en la naturaleza divina. 200). iluminación o gnosis» (Fadiman. y a base de deseos y conocimiento han volado hasta muy cerca del verdadero sol. Y a partir de ahí. sino del conocimiento de que la naturaleza divina es lo característico que está en la base de todo ser. 9) sólo lo corrupto. Estamos en la cumbre de la mística. Debería llevarnos a una mayor conciencia y libertad interior. Pero no acaba de recaer en Dios. El objetivo de la vida espiritual. De lo que se trata pues es de que experimentemos a Dios como fundamento de todo ser. Para él. Debe hacer que florezca nuestra vida.. tal como la entiende la segunda Carta de Pedro. Le resulta imposible creer que Cristo la ha hecho partícipe de la naturaleza divina. como nunca antes hemos conocido» (Bugental. el tercer grado de la experiencia de Dios consiste en sumergirse en la inagotable profundidad de Dios. hacia un sentido pleno de la vida. 54 . Pero la vida espiritual. 212). O utilizan el camino espiritual para impedir la vitalidad. lo pasajero. su relación con el mundo cambiará. El cristiano es consciente de esto mediante el conocimiento (gnosis). Se trata del crecimiento. reconoce también que Dios es el fundamento de todo ser. Lo que quieren es seguridad y apoyo. Estos tres valores tienen «que ver con la realización de ser más. La psicología transpersonal persigue la misma meta: «El estadio final de la psicología transpersonal crea un estado que en las distintas tradiciones se conoce como sabiduría. De cualquier hombre que haya llegado hasta aquí. No llega al fundamento. puede decirse que es hombre y Dios. Aquí las personas permanecen en la esencia.

«la corrupción que las pasiones han introducido en el mundo» (2 Pe 1. la experiencia de lo que Dios ha hecho en nosotros por Jesucristo es la premisa para una vida auténtica. sin embargo. para una vida donde el mecanismo de la autolesión desaparece por completo. De lo que más bien se trata es de descubrir la causa de nuestras necesidades. entonces seremos verdaderamente libres. El que todo quiere hacerlo bien. de que todo nuestro ser está penetrado por Dios. Para los budistas. que ha perdido su relación con Dios. Sólo queremos lograr que disminuyan nuestras necesidades. Para la segunda Carta de Pedro es. de que abandonemos los viejos modelos de vida y de que descubramos en la fe el verdadero camino para vivir. Estamos tan compenetrados con nuestros viejos modelos vitales que los seguimos a cierra ojos y por tanto nos continuamos hiriendo a nosotros mismos. Penetrados por la naturaleza divina. entonces dejaremos de quejarnos como niños pequeños cuando no se cumplen nuestros deseos. cómo sustituyen el vacío y la fría racionalidad por un nuevo encantamiento del mundo. Pero muchas veces no somos conscientes de ello. tratando de satisfacer nuestros deseos y de cambiar las situaciones dolorosas. Para la segunda Carta de Pedro. Si esto lo tomamos en serio. viviremos como corresponde a nuestro auténtico ser. una nueva conducta. la vida es el conocimiento de que por Cristo hemos sido hechos partícipes de la naturaleza divina. Autolesión y relación con Dios ¿Tienen las afirmaciones de la segunda Carta de Pedro algo que ver con nuestro tema de la autolesión y de la libertad interior? El que siempre está girando alrededor de sí y de sus problemas. Para este tiempo nuestro. «El 55 . Pues la causa de nuestras necesidades radica en muestra falsa concepción de la vida. se hiere a sí mismo. Le fijamos una meta muy corta a nuestra vida. la causa de todo sufrimiento está en ser prisioneros de este mundo. Desde ese preciso momento la persona lo vetado en Dios. que ha recibido de Dios. seguro que tendrá una vida descontrolada. pero no las rebasamos para llegar a Dios como verdadero fundamento de nuestra vida. El que quiere controlarlo todo. venga inmediatamente otra. 4). mientras éste les presenta una superoferta de cosas que dan la impresión de una infinita plenitud. Así pues. y por las luces divinas. nos seguiremos hiriendo a nosotros mismos. En quien se ha abandonado completamente a Dios. De ahí que cuando superamos una necesidad. Dios genera un nuevo ser. Mientras seguimos dando vueltas. entonces dejaremos de herirnos a nosotros mismos.Incluso el alma es regada por la esencia más noble del alma. hasta el punto de que puede decirse: he aquí un hombre divino. ha descrito Pascal Bruckner cómo los hombres le están buscando un sustituto. permanecerá siempre anclado en su miedo. de que Dios es el fundamento auténtico de nuestro ser. comprobará al final que todo lo ha hecho mal. está plenamente inmersa en la naturaleza divina de la que ha sido hecho partícipe a través de Cristo. Son principios básicos de nuestra vida. A la luz de la mística del maestro Eckhart he entendido las palabras de la segunda Carta de Pedro desde otra perspectiva. Aquel cuya única meta es liberarse de sus miedos. si permanecemos en este conocimiento y en esta experiencia.

137) para nuestra vida y nuestra religiosidad. la fe en la resurrección sin fin de las cosas. fuerza para vivir) y mediante el conocimiento de aquel que nos llamó con su propia gloria y potencia. Pero el que no está bien. porque su padre. corruptas. El que tiene a Dios en la verdad. potencia. Vögtle. y considerarlas malas. sino sobre todo de que entremos en contacto con ella y la exterioricemos razonablemente. fuerza. y ello justamente porque demoniza y oprime las dos fuerzas básicas del hombre. está bien interior mente el que tiene realmente a Dios en sí mismo. Otra razón de que nos hiramos a nosotros mismos es que muchas cosas que encontramos en nosotros ya de antemano pensamos que son malas. Y como muchos cristianos han contrapuesto totalmente Dios y mundo. 182). en el que nos herimos continuamente a nosotros mismos porque nos esforzamos en vano. Quien secciona la agresividad y la sexualidad. 3). Todo lo finito participa de Dios. sino a través de ellas. Ahora bien. El maestro Eckhart insiste machaconamente en ello: «El que permanece en la interioridad como debe. La fuerza divina nos ha dado también la energía (dynamis) de la agresividad y de la sexualidad. fuerza salvadora. como hicieron los padres griegos de la Iglesia a excepción de Plotino. sino sólo a través de él. Pero la represión de su agresividad le deprime. se la quitaba a base de golpes. entonces todo es fundamentalmente bueno. han desencadenado a menudo un ascetismo salvaje contra sí mismos y se han hecho un serio daño. se decidió a no tener que experimentar personalmente en adelante esa violencia corporal. pierde una gran parte de la energía creadora que Dios nos ha dado. todo en nosotros está por completo impregnado de la naturaleza divina. Si hemos sido hechos por Cristo partícipes de la naturaleza divina. le tiene también en todos los lugares. o en el desierto o en la celda. Así pues. para no tener que ser rechazado jamás. No se trata pues de que carguemos sobre nosotros toda la agresividad que no podemos dominar.consumo es una religión venida a menos. con su poder (dynamis. Por lo tanto no es cuestión de cercenarlas sino de tratarlas con humanidad. El que participa de la naturaleza divina. 57). sucias y molestas en nuestro camino. No podemos pues separar algunas esferas. y todo lo que hace no lo hace tanto él como Dios que está en él» (Eckhart. energía. cf. Si interpretamos místicamente la afirmación sobre la naturaleza divina. sólo lo está cuando lo dominan las pasiones. naturaleza terrena y naturaleza divina. 56 . le tiene en la calle y en toda la gente tan bien como en la iglesia. no necesita en absoluto de este sustituto de la religión que es el consumo. El mundo en sí mismo no está corrompido. La promesa de que se pueden satisfacer todos los deseos sustituye nuestro más profundo anhelo de lo divino. no está bien en ningún sitio y con ninguna persona. Es el caso de un sacerdote que teme mostrar su agresividad. nos ha dado todo lo necesario para la vida y la religión» (2 Pe 1. de integrarlas en la concepción de nuestra vida. Por tanto no podemos hallar a Dios al margen del mundo. En mi tarea de acompañamiento veo con frecuencia cómo la gente espiritual es la que más suele herirse. ese está bien en todos los lugares y con todas las personas. cuando todo lo vemos desde nuestro ego. cuya iglesia es el supermercado y cuyo evangelio es la publicidad» (Bruckner. La segunda Carta de Pedro nos dice: «Dios. la agresividad y la sexualidad. Pero en principio todo es bueno porque todo viene de Dios y ha fluido de Dios. como la sexualidad y la agresividad. Pero a Dios no se le encuentra al margen de la agresividad y de la sexualidad. que era un colérico. como fuerzas buenas (o necesarias.

recibe de ella ganas de vivir. En momentos de frustración o de sobrecarga le avasalla la sexualidad y se traduce en masturbación y a veces incluso en una conducta incontrolada con menores de edad. Esto no es sólo un problema de los sacerdotes y religiosos. Muchos religiosos y sacerdotes se hieren a sí mismos porque ven la sexualidad como algo que no puede ser. produciendo muchos de los dramas que acontecen en las relaciones y muchas heridas. cuánto se hieren los hombres a sí mismos. suele constatar que no siempre logra reprimirla por completo. se hiere a sí mismo. 57 . Naturalmente. El que gasta toda su energía en reprimir y disociar la sexualidad. simplemente por haber buscado a Dios al margen de su agresividad. Sin embargo. una fuerza buena y necesaria para nuestra vida (zoe. sino al caos. cf. Pues si viene de las pasiones corruptas -«de la corrupción que las pasiones han introducido en el mundo» (2 Pe 1. porque no entienden su piedad como camino hacia la vitalidad. Y se dio cuenta de cuánto tiempo había estado hiriéndose. esto aumenta el sufrimiento en cada uno. le da creatividad y le lleva a una espiritualidad llena de vida. vitalidad. de emprender algo nuevo. Esto se verá de forma distinta por la gente casada y por la soltera. Pues esto conduce a una visión más positiva de la misma y a un trato más consciente y comedido con ella. Pero lo decisivo es que la sexualidad se valore como una fuerza que viene de Dios y que quiere llevarnos también a Dios Me asusta cada vez más comprobar cuánto sufrimiento humano viene de la represión y de la opresión de la sexualidad. Tampoco se trata aquí de vivir la vida dejando que la sexualidad campe por sus respetos. La sexualidad es una fuerza que no se deja conducir tan fácilmente por los canales que deseamos. como algo malo en sí mismo. relación con Dios). Estas personas giran sin cesar en torno a una sexualidad que por otra parte quieren propiamente reprimir. Y malgastan todas sus fuerzas en reprimirla.Cuando en el tratamiento terapéutico el sacerdote aprendió poco a poco a ver positivamente su agresividad y a dar algunos pequeños pasos en su afán de irla exteriorizando. le capacita para percibir la naturaleza con todos los sentidos y detectar a Dios en ella. entonces no conduce a la vida. Naturalmente este camino no está libre de escollos. 2 Pe 1. Lo mismo pasa con la sexualidad. plenitud de vida. De golpe empezó a tener ganas de pintar. porque separan completamente a Dios y al hombre y querrían llegar a Dios al margen del mundo. todo aquel que está en contacto con su sexualidad. porque interpretan el mensaje de la Biblia no místicamente sino moralísticamente. como los abusos sexuales y las violaciones. 3) y nuestra piedad (eusebeia. sino como un poder corrupto y demoníaco que había que reprimir. Es evidente que hoy existe un miedo muy extendido a la sexualidad que lleva a reprimirla. de atreverse a algo. Tarea de los cristianos es descubrir la naturaleza divina incluso en la sexualidad. Pero es fundamental que la consideremos una energía que Dios nos ha dado. Además. Entonces encontraremos la forma de integrarla en nuestra concepción de la vida. solamente porque había valorado la agresividad no como una fuerza divina. sus tendencias depresivas dieron paulatinamente paso a una energía creadora que brotaba ahora de él. le alegra por reconocerse cuerpo. sino como una estrategia preventiva para sortear los peligros de la vida. 4)-. de dar forma a algo. sino de muchos cristianos. e incluso de gente no cristiana.

De lo que realmente se trata es de cómo nos comportamos con nuestras heridas. que nos cuenta H. entonces tendremos que curarlas lo antes 58 . «Pero si ya hemos sido heridos. lo queramos o no. no pierde fuerza por esta historia del Talmud. Y es que sabe que hay muchos hombres heridos que le están esperando.Ve y pregúntaselo a él -le respondió Elías. Las ideas que hieren pueden ser. Nouwen. Él puede olvidarse de sus heridas para levantarse y ayudar a los demás. y en ese caso tengo que estar siempre preparado y no me puedo retrasar ni un solo instante». -¿Cómo podré reconocerlo? . por ejemplo: «Las heridas podrían muy bien no existir».¿Cuándo vendrá el Mesías? . Dice más bien que las heridas no nos pueden dañar si nosotros no nos herimos. Si nos hacemos falsas ideas sobre nuestras heridas. Pues la tesis no dice que la vida no nos hiera. La tesis de san Juan Crisóstomo de que nadie puede herirnos si no nos herimos nosotros mismos. Pero él sólo se quita una venda y se la vuelve a poner enseguida. si lo ahondamos hiriéndonos a nosotros mismos. Puede tomar distancia de sus heridas y así puede convertirlas en fuente de salvación para los hombres que le llaman. lleno de heridas por todas partes.Está sentado entre los pobres. pues se dice: quizás alguien me necesite. mientras el Mesías sólo se desvenda una para poder levantarse cuando se le necesite. o si por el contrario vendamos con esmero las heridas que nos causa la vida... Y le preguntó a Elías: .Está sentado a la puerta de la ciudad. entonces sí que nos herimos a nosotros mismos. Todos los que están sentados ante la puerta tienen alguna herida. La cuestión es cómo afrontar el sufrimiento que nos viene de fuera. El sufrimiento es un elemento esencial de nuestra vida. Así lo dice la segunda Carta de Pedro. preparándonos así para curar las heridas de los demás. La vida siempre nos herirá. La diferencia entre ellos y el Mesías está en que unos dejan de golpe todas sus heridas al aire. que estaba a la entrada de la cueva de Rabí Simran ben Johais. .¿Dónde está? . Los primeros se limitan a girar en torno a sus heridas. “Rabí Joshua ben Levi se encontró con el profeta Elías. Lo único que les preocupa son sus heridas. Pero el Mesías se quita sólo la venda de una herida.CONCLUSIÓN Maduración personal a través de las heridas Quiero terminar estos pensamientos sobre la autolesión y sobre el camino bíblico y místico de la libertad con la conocida historia del Talmud. Las dejan al aire libre para poder vendarlas poco a poco. Los otros dejan sus heridas al aire libre y vuelven a cubrirlas más tarde.

jamás podrán paralizarnos. En el amor de Cristo. Nos alzaremos a favor de la vida. nos liberará de los viejos modelos de la autolesión. «Las heridas me impiden vivir». si contamos con que nos acompañarán a lo largo de toda nuestra vida. entonces incluso nos permitirán vendar y curar las heridas de nuestros hermanos los hombres. entonces. sólo podré ocuparme de mí». Más aún. nuestras heridas serán la puerta de entrada del amor salvador y liberador de Dios en este mundo. en médicos y pastores que están heridos. No nos destruirá ni herirá. Nos convertiremos en médicos y pastores de almas de lo que hay dentro del hombre. La herida nos hará más sensibles para con los hombres que nos rodean. se convertirán en perlas preciosas. convertir nuestras heridas en fuente de salvación. con nuestra naturaleza divina. Jamás permitiremos que la herida nos impida levantarnos cuando alguien nos llame. nuestro camino para que nuestras heridas puedan producir fruto. Lo único que pretende es invitamos a establecer una relación constructiva con él. Si siguiendo los pasos del Mesías somos esmerados y cautelosos con nuestras heridas. en él nuestras heridas se convertirán en fuente de salvación.posible para no sentirlas». Las llevaremos con nosotros como un preciado tesoro que nos pone en contacto con nuestro verdadero ser. Y el conocimiento de nuestra naturaleza divina y del espacio interior que subyace a nuestras heridas en el que nadie puede herirnos. 59 . cuando alguien requiera nuestra ayuda. No nos quejaremos de estar heridos. No nos lamentaremos mutuamente de que la vida sea tan dura. Nos pertenecerá como algo valioso que nos hace partícipes de los sufrimientos de Cristo. nos levantaremos como hombres heridos. que hace que seamos uno con Jesucristo. Y nos comportamos creativamente con ellas si nos reconciliamos con ellas. Como dice Hildegard von Bingen. a favor de los hombres. «Mientras esté herido. cuando se nos necesite. como dice la segunda Carta de Pedro. el sufrimiento nos hará más maduros y creíbles. Dejaremos de herirnos y encontraremos en la fe un camino. Crisóstomo no quiere minimizar el sufrimiento que nos puede traer la vida. Si aceptamos nuestras heridas. Si nos comportamos así de libres con nuestras heridas. como dice Crisóstomo.

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