COLEGIO DE INGENIEROS DEL PERU

PROPUESTAS DE LINEAMIENTOS DE POLITICA Y PROYECTOS AMBIENTALES PARA EL PERU COMISION MEDIO AMBIENTE
El Perú es un país con un gran acervo de capital natural, pero sometido a una ardua presión por lograr una alta tasa de crecimiento económico de corto plazo; sin embargo, las instituciones y las políticas públicas destinadas a regular el comportamiento ambiental de los actores han vivido, y siguen viviendo, un proceso de aprendizaje en el transcurso del cual se han adoptado diferentes posturas y estrategias. Nuestro análisis de la cuestión ambiental no debe reducirse entonces a ser un mero expositor de los problemas ambientales, o de asumir una posición de a “favor” o en “contra”. Nuestra actitud como debe ser la de un investigador incasable que se esfuerza constantemente por replantearse las preguntas formuladas, a fin de alcanzar respuestas que sean “condiciones” de las demás. En ese sentido debemos proponer soluciones serias y responsables a los problemas ambientales del país, como: definir, jerarquizar y articular los aspectos económico, político, social y ambiental con la planificación del desarrollo sostenible. Así también se debe tener un enfoque claro de la problemática ambiental, por ello se debe realizar un proceso de investigación científica, que permitirá analizar los problemas medioambientales sin apasionamientos estériles. Tenemos que aplicar un enfoque interdisciplinar, porque la interdisciplinaridad supera a la visión fragmentada; al enfrentarse directamente a la realidad y a los problemas que ésta plantea de una forma global y totalizadora. El cambio de relación con el medio que aspira conseguir el modelo de desarrollo sostenible no puede basarse exclusivamente en una aproximación científica al conocimiento del medio, sino también en la reflexión consciente y compartida desde la ética, la política, la economía, el arte, el derecho, etc. Es así como el enfoque de la interdisciplinaridad se convierte en un proceso y una filosofía de trabajo, en una forma de pensar y de proceder para conocer la complejidad de la realidad objetiva y resolver cualquiera de los complejos problemas que esta plantea.

I.

FUNDAMENTOS BASE PARA LA POLITICA AMBIENTAL

Las discusiones sobre el medio ambiente, tanto frente a los problemas como a las oportunidades son cada vez más acuciantes en el País. El debate crece cada día debido al cambio de la forma en que la población está relacionada con el medio ambiente. Hoy en día, los escenarios son mucho más complejos y globalizados que antes; hay mucho más información disponible sobre el medio ambiente. Es por ello, también analizar el problema ambiental, no puede ser sesgado solo de lo ambiental, sino también tienes que estar relacionado desde el derecho, la ingeniería, el arte, la política, etc. desde la complejidad, incertidumbre, las turbulencias y los cambios. Existe el potencial de utilizar su extenso patrimonio natural de una manera positiva. Pero la explotación de los recursos ambientales es a menudo acompañada de resultados no deseados principalmente por la política neoliberal que se viene aplicando en el país. Esto ha ocasionado impactos físicos adversos, el deterioro de la calidad de vida de la población actual y los daños potenciales para las generaciones futuras. 1.1 Fundamentos Filosóficos Sin pretender hacer un discurso de la filosofía en general, vamos a ubicar el discurso ambiental partiendo desde el campo filosófico. Partimos de la filosofía, ya que esta refleja “el más alto grado esa pasión por la verdad, ese amor por la verdad que aspira a conocerla cada vez con mayor perfección, y que no ceja en el empeño de llegar a penetrar en los últimos presupuestos de aquello que se sabe”.1 La Etica es una rama de la filosofía que fundamentalmente busca definir lo que es correcto y lo que es equivocado, sin tomar en cuenta las diferentes culturas. Sin embargo la moral difiere un poco de la ética, porque la moral refleja los sentimientos predominantes de una cultura sobre problemas éticos. Así los problemas ambientales requieren una consideración de la ética y de la moral. Sin embargo, la disposición predominante de quienes forman el mundo desarrollado es de indiferencia. No distinguen límites morales para compartir lo que tienen con otros. Por lo tanto, esta posición moral no es consistente con una ética pura. La ética ambiental es un tema de ética aplicada que examina la base moral de la responsabilidad ambiental. Hay tres teorías fundamentales de responsabilidad moral con respecto al ambiente, aunque cada una apoya la responsabilidad ambiental, sus enfoques son diferentes. a. Primera Teoría: La Antropocéntrica o centrada en lo humano El antropocentrismo ambiental es la visión de que la responsabilidad de todo lo ambiental se deriva sólo de los intereses humanos. Aquí la suposición es que sólo los seres humanos son organismos moralmente significativos y tienen un lugar moral directo, puesto que el ambiente es crucial para el
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Reale Miguel. 1979. Filosofía del Derecho. Pp. 21

bienestar y la supervivencia humana, tenemos un deber lacia el ambiente; es decir, una responsabilidad que se deriva de los intereses humanos. Considera que la belleza y recursos de la Tierra sean conservados para que la vida humana continué siendo agradable. Algunos argumentan que nuestros deberes ambientales se derivan del beneficio inmediato que las personas reciben del ambiente y de aquel que las generaciones futuras recibirán. Sin embargo los críticos afirman, que puesto que las generaciones futuras no existen todavía, entonces, no pueden tener más derechos de los que tiene una persona muerta. Así ambas partes de esta disputa reconocen que esa preocupación ambiental deriva sólo de los intereses humanos. b. Segunda Teoría: La Biocéntrica De acuerdo con la visión más amplia de la teoría centrada en la vida, todas las formas de vida tienen un derecho inherente a existir. Algunos pensadores biocéntricos dan una jerarquía de valores a las especies. Por ejemplo, algunos creen que tenemos mayor responsabilidad de proteger las especies animales que las especies vegetales. Otros determinan que los derechos de varias especies dependen del daño que producen a los humanos. De esta manera, no ven mal matar especies de plagas como ratas o mosquitos. Algunos van más allá y creen que cada organismo individual, no sólo cada especie, tiene un derecho básico a sobrevivir. Los individuos que apoyan el movimiento de los derechos de los animales tienden a darle más valor a las especies animales que a las de plantas. Por lo tanto, decidir qué tipos de especies o individuos deben protegerse de la extinción o muerte prematura resulta un dilema ético para las actividades humanas. c. Tercera Teoría: El Ecocentrismo Sostiene que el ambiente merece la consideración moral directa y no una que se derive nada más de los intereses humanos (y animales). En el ecocentrismo se sugiere que el ambiente tiene derechos directos que califican como cubierta moral digna de un deber directo y que tiene valor inherente. Se considera que el ambiente, por sí mismo, está en una equivalencia moral con los humanos. La posición del ecocentrismo es el enfoque defendido por el ecólogo y escritor Aldo Lepold en su libro “A San Country Almanac (1949), quién consagró un capítulo entero en su libro a “La etica terrestre”. 1.2 Fundamentos Ecológicos y Ambientales La etimología del término ecología proviene de dos palabras griegas: oikos: casa y logos: tratado, estudio, discurso. El concepto de ecología tuvo su origen en el campo de las ciencias naturales, como disciplina que estudia las relaciones de los organismos vivos entre sí y con el medio físico - químico que los contiene y les permite vivir. Actualmente se evidencia tanto una tendencia como una necesidad de involucrar al hombre en la relación con la naturaleza, incorporando la ecología al campo de las ciencias sociales. Se incorpora así la mirada de la actuación e influencia de la sociedad sobre los ecosistemas y el ambiente.

Aunque la ecología se constituye en objeto de estudio de la biología, sus procesos de producción, mantenimiento o reproducción y transformación o mutación están sobredeterminados por la dinámica social. Los procesos de la naturaleza tienen el sello de la historia, son un producto de la misma. “El elemento perturbador mas importante de los ecosistemas naturales actuales es el proceso de acumulación capitalista, ya sea por la introducción de cultivos inapropiados, los crecientes ritmos de explotación de sus recursos, los efectos ecodestructivos de los procesos tecnológicos de transformación de materias primas en la producción de mercancías, o del incremento de los desechos generados por los procesos productivos y formas de consumo de mercancías. La racionalidad capitalista induce, así, procesos que desestabilizan los ecosistemas”. Cuando hablamos de “ambiente” o “lo ambiental nos referimos a lo que los humanos hacen con su medio, es decir con el suelo, la atmósfera, el agua y los otros seres vivos. Por esto decimos, junto a otros autores que abordan el tema, que lo ambiental hace referencia al entrecruzamiento entre naturaleza y sociedad. Se trata de una relación social que se establece a través de particulares tecnologías (en tanto una manera de hacer las cosas) producidas en la historia para el aprovechamiento de los recursos naturales. Los diferentes estilos tecnológicos son el resultado de “las interacciones entre la oferta natural (los recursos naturales disponibles) y su cultura (desde el sistema de creencias hasta la red de intereses económicos y relaciones de poder existentes)”, pudiendo producir protecciones o alteraciones perjudiciales en el ambiente para la vida y la salud de las personas. 1.3 Fundamentos Científicos a. La Ciencia y el Enfoque Sistémico Hasta el final del siglo XIX y el inicio del siglo XX, se tenía la convicción de que la ciencia y la técnica estimuladas por la Revolución Industrial, serían perfectamente capaces de resolver los problemas de la humanidad. Sin embargo, en el final del siglo XX, el modelo de desarrollo imperante cayó en declino debido a que no se resolvieron los problemas principales de la humanidad. (CDEEM,2005). A través de la historia de la investigación y del conocimiento, se percibe que los comportamientos de la naturaleza y del ser humano son más complejos de que la aplicación simple del método reduccionista. El mundo material está organizado sistémicamente, lo que determina la necesidad del surgimiento y consolidación del pensamiento sistémico.(Prigogine, 1999). En tales condiciones, se habla de una ciencia nueva, de una nueva concepción sistémica de entender la ciencia, de una nueva alianza científica que se va formando por colectivos de investigación de grupos interdisciplinarios que trabajan en proyectos complejos de naturaleza tecno - científica y pluridisciplinaria (Delgado, 2005). Esta nueva ciencia, incorpora el pensamiento de la ciencia de la complejidad, y de los sistemas emergentes. Ello indica que está ocurriendo un cambio paradigmático en la forma de entender la ciencia.

b. Sistemas y Paradigma sistémico El Enfoque Sistémico es uno de los enfoques generales interdisciplinarios, que constituye un medio metodológico para el estudio de los objetos integrados y de las dependencias e interacciones integrales. Se dirige a conocer los mecanismos de integración de los sistemas, o sea las formaciones integrales, que constituyen unidades integrales, todos, formados por elementos interrelacionados e interactuantes que no pocas veces son heterogéneos. Al mismo tiempo, se tiene en cuenta, que cada sistema constituye el elemento de un sistema más grande o jerárquicamente superior.(Cadenas Marín, 2005). El Enfoque Sistémico ha desempeñado un significativo papel en el descubrimiento y la construcción del mundo multidimensional y de múltiples niveles de la realidad en un sistema de conocimientos científicos, siendo muy necesario y productivo en el estudio de los fenómenos complejos. A estos fenómenos pertenecen los paisajes, la interacción entre la biota y el medio, la interacción entre la sociedad y la naturaleza, la interacción del hombre con su entorno etc. Matriz 1. Diferencia entre un sistema y al que no es un sistema (Vergara, 2004) UN SISTEMA UN MONTON Partes interconectadas que funcionan Serie de partes como un todo Cambian si se quitan o añaden piezas. Las propiedades principales no se Si se divide un sistema en dos no se alteran al quitar o añadir piezas. consiguen dos sistemas más Cuando se divide se consiguen dos pequeños, sino un sistema defectuoso montones mas pequeños. que probablemente no funcionará. La disposición de las piezas es La disposición de las piezas no es fundamental importante Las partes están interconectadas y Las partes no están conectadas y funcionan todas juntas funcionan por separado La complejidad sistémica es un enfoque científico, que permite ver la realidad desde una determinada plataforma. Utilizar el Enfoque Sistémico, implica aceptar principios, definir conceptos y nociones, y utilizar los métodos y procedimientos científicos desde una determinada óptica. Es así asumir el compromiso de la complejidad. Consiste además en un camino para construir la concepción del Desarrollo Sostenible desde la óptica de la sustentabilidad. La Teoría General de Sistemas constituye la base metodológica de lo que en la actualidad se conoce como pensamiento sistémico. Detrás de este concepto subyace un cuerpo metodológico ciertamente complejo en herramientas matemáticas de representación formal. El pensamiento sistémico tiene una base conceptual asombrosamente simple: implica ver las cosas en su conjunto. Facilita un conjunto de herramientas metodológicas para conceptualizar, formalizar y comprender la realidad a través de las técnicas de modelamiento. Se trata de usar conceptos sistémicos comunes a todas las ciencias para entender la realidad.

La utilización del enfoque sistémico como un conjunto de métodos lógicos, regulados del conocimiento de la realidad, tiene un conjunto de “ventajas” de carácter científico, tales como: • Poseer un aparato conceptual, diverso, que se refleja bajo la forma de categorías y propiedades formuladas con relativa exactitud. • Permitir la distinción objetiva del objeto estudiado del medio circundante, dividiéndolo en una serie de niveles de complejidad, y distinguir estos niveles en términos de la concepción sistémica. • Facilitar la creación de un modelo de partida para estudiar el objeto, sobre cuya base se puede elaborar el programa de su estudio, bajo la forma de operaciones científicas. • Constituir la base para la construcción de isomorfismos conceptuales y terminológicos, que sirvan para la comunicación inter y transdisciplinaria. c. Pensamiento Sistémico y Teoría de la complejidad El pensamiento sistémico implica un cambio absoluto de paradigma dirigido a desarrollar un pensamiento de propósito general, siendo una herramienta transdisciplinaria, que permite abordar prácticamente todas las disciplinas y problemas siempre que se acepten sus principios, Esta metodología de síntesis más que de análisis se basa en los puentes de conexión entre diversas disciplinas, y supone la formación de expertos generalistas, que son especialistas en la globalidad, en el enfoque multicéntrico y holistico. El generalista es un profesional de frontera, que se mueve en la superficie de contacto en el exterior de los sistemas. Se distingue así del especialista o experto nuclear que es un profesional que conoce profunda y perfectamente su campo profesional, el núcleo del sistema. Sin embargo, a veces existen muchas confusiones sobre el pensamiento sistémico porque se considera al mismo solo desde una visión mecanicista y reduccionista. En general existen dos interpretaciones científico - filosóficas, acerca de la concepción sistémica: la visión metafísica y la visión dialéctica. (Miranda Vera, 1997). La visión metafísica interpreta de forma mecanicista y reduccionista la noción de sistema. Lo concreto se reduce así a “datos” lógicamente manipulados, construyendo cuando más una totalidad “fragmentaria”. (Leff, 1998). La visión dialéctica, permite comprender cualquier objeto (el paisaje, el espacio, el territorio o el medio ambiente) como una totalidad dialéctica desde una posición integradora y sistematizadota. Morin al hablar de la complejidad, se refiere de este modo (1990, p.34): “No existe un conjunto formal de relaciones, existen totalidades que no son esencias, que no son de una sola sustancia, son composiciones producidas por los juegos sistémicos, y están por lo tanto dotadas de una cierta autonomía…” La nueva perspectiva epistemológica, basada en la Ciencia de la Complejidad y la Teoría del Caos, se basa según Morin (1998) en tres principios: • El principio dialógico, en el que se asocian categorías antagónicas como el orden y el desorden. El modo de pensar dialógico, genéricamente consiste en

que cualquier par puede estar en contradicción, y/o estando en complementación. • El principio de recursividad organizativa, en el que se asocian el productor y lo producido • El principio hologramático, basado en entender el holograma que trasciende el reduccionismo que no ve más que las partes, y a la del holismo, que no ve más que el todo. Hay diversos puntos de vista para definir la complejidad de los sistemas (Fernández Góndola, 1999): - La complejidad como heterogeneidad: Según este punto de vista, un sistema complejo se caracteriza por una gran variedad de componentes, dispuestos según diferentes niveles jerárquicos e interconectados por una variedad de relaciones funcionales y estructurales. - La complejidad como dificultad de descripción: Según esta visión, un sistema complejo sería aquel donde no se puede especificar explícitamente una estructura detallada que no es conocida. - La complejidad como la no linealidad: Según esta acepción, los sistemas complejos, son aquellos que pueden escoger entre diversos modos de comportamiento en respuesta a las modificaciones del ambiente. A medida que el sistema se aleja más del equilibrio, los modos posibles de comportamiento tienen a volverse más numerosos. d. La Teoría del Caos El concepto de caos a menudo puede crear en nosotros una idea negativa, una visión de desorden en donde las cosas no funcionan bien, en un mundo en donde lo establecido y lo "correcto" es precisamente el orden. Si consideramos que el paradigma bajo el cual siempre hemos crecido es el del orden, entonces es realmente "caótico", al menos para mi, pensar que el orden es un desorden armonioso, algo necesario para la continuidad universal. Desde el momento en que estamos hablando de establecer una nueva forma de concebir al mundo, no será fácil asimilar rápidamente esta visión debido a que se trata de un nuevo paradigma, es mas, coincido con algunos autores que señalan que la Teoría del Caos o Caología no es fácil de entender y muchas veces sus conceptos pueden confundir mas de lo que intentan explicar. Desde esta perspectiva trataré de hacer algunas breves reflexiones con respecto a esta novedosa teoría, esperando no caer en una confusión que haga un "total caos" en mis ideas. Durante mucho tiempo la noción de que en el Universo existía un orden total y continuo fue algo innegable, las teorías de Newton veían al mundo como un compuesto de bloques mecánicos en interrelación, partes separadas de la realidad que respondían a una causa-efecto. De hecho nuestra cultura sigue estando impregnada de este mecanicismo y predictibilidad, intentamos y nos obsesionamos por predecir cualquier fenómeno desde una perspectiva reduccionista. ¿A caso no aprendimos esto con el tradicional método científico? ¿No es así la forma "correcta" de ver la realidad?. Desde mi particular punto de vista es aquí donde surge el nuevo paradigma, al ver a la realidad como un

todo en donde cualquier factor, por pequeño que parezca, puede afectar el comportamiento y la evolución de la Naturaleza. En la Teoría del Caos existen tres componentes esenciales: El control, la creatividad y la sutileza. El control por dominar la Naturaleza es imposible desde la perspectiva del caos, pactar con el caos significa no dominarlos sino ser un participante creativo. "Mas allá de nuestros intentos por controlar y definir la realidad se extiende el infinito reino de la sutileza y la ambigüedad, mediante el cual nos podemos abrir a dimensiones creativas que vuelven más profundas y armoniosas nuestras vidas". e. El Enfoque Ecosistémico El enfoque ecosistémico es una estrategia para la gestión integral del manejo del suelo, el agua y los recursos bióticos promoviendo su conservación y usos sostenibles de forma equitativa. Este enfoque reconoce a la población humana que vive en los ecosistemas y a sus medios de vida en el centro de las decisiones sobre la gestión y la protección. El enfoque ecosistémico no descarta otros enfoques potenciales de manejo y conservación, tales como el asegurar el almacenamiento de carbono. Por lo tanto, provee un marco para integrar esos enfoques de acuerdo con complejas situaciones. En síntesis, el Enfoque Ecosistémico busca el balance entre la conservación y uso sostenible de los recursos naturales, junto a la participación equitativa en los costos y beneficios. La aproximación ecosistémica se nutre de los principios teóricos y aplicados, fundamentalmente, de tres disciplinas pertenecientes al campo de las ciencias de la naturaleza; la Ecología, la Geomorfología y la Hidrología, sin olvidar los conocimientos de otras ciencias con enfoques abióticos o bióticos como son la Climatología, la Geología, la Edafología, la Botánica, Zoología, Microbiología, etc. Su campo de actuación se manifiesta en dos vertientes: una relacionada con ecosistemas destruidos o muy degradados adentrándose en el terreno de la denominada ecotecnología o actualmente ingeniería ecológica (Mitsch, 1993), definida como el diseño que hace la sociedad humana del medio natural para el beneficio de ambos. Sus objetivos básicos se centran en la restauración funcional de ecosistemas muy alterados por las actividades humanas y en el diseño y creación de nuevos ecosistemas con valores ecológicos y sociales que se automantienen con pequeñas cantidades o sin energía suplementaria. A través de la Ingeniería ecológica la aproximación ecosistémica se integra con las Ciencias Tecnológicas especialmente con la ingeniería ambiental implicada en la práctica de principios y tecnologías relacionados con la resolución de los problemas de contaminación.

MEDIO NATURAL Ciencias Sociales
HIDROLOGÍA Teoría y aplicada OTRAS DISCIPLINAS •Climatología •Edafología •Geología •Botánica •Zoología •Etc.

GEOMORFOLOGÍA ECOLOGÍA Teoría y aplicada Teoría y aplicada

MEDIO HUMANO Ciencias Sociales

MEDIO HUMANO Ciencias Tecnológicas
INGENIERÍA AMBIENTAL Teoría y aplicada

ECONOMÍA Teoría y aplicada

PSOCIOLOGÍA Teoría y aplicada

OTRAS DISCIPLINAS Derecho Psicología C. Política Antropología Etc.

APROXIMACION ECOSISTEMICA GESTION BASADA EN EL CONCEPTO DE ECOSISTEMA

INGENIERIA ECOLOGICA

ECONOMIA ECOLOGICA

Salud ecológica
Restauración y diseño y creación de ecosistemas Características y estrategias de la INTEGRIDAD ECOLÓGICA del ecosistema EVALUACIÓN FUNCIONAL del ecosistema. Caracterización y cuantificación de sus servicios y capacidades de uso VALORACIÓN ECONÓMICA de los servicios de los ecosistemas

Salud socio-económica
Desarrollo de INSTRUMENTOS DE GESTIÓN AMBIENTAL (p.e. Incentivos económicos, legales, sociales) Diseño de un SISTEMA ECOLÓGICOECONÓMICO AMBIENTALMENTE SOSTENIBLE

Posición epistemológica de la aproximaciónecosistémica y de sus líneas de actuación en relación con las ciencias de lanaturaleza, sociales y tecnológicas

La aproximación ecosistémica se encargaría de caracterizar los distintos estados de los sistemas ecológicos que sean viables frente a diferentes modelos de explotación de sus recursos. Por su parte, el análisis económico tiene la tarea de evaluar la compatibilidad de distintos modelos de desarrollo con el mantenimiento de la integridad de los exosistemas definiendo los cambios económicos e institucionales que tendrían que introducirse. En este marco, puede entenderse como la caracterización de la integridad ecológica, y la evaluación funcional de los sistemas ecológicos para la posterior valoración económica de sus servicios al objeto de ayudar a construir y asegurar un sistema ecológico-económico sostenible darían cuerpo al concepto de salud de los ecosistemas y entraría dentro del campo del análisis ecosistémico. En síntesis la concepción ecosistémica pretende generar un cuerpo transdisciplinar de conocimientos que permita integrar las dimensiones biofísicas y socioeconómicas del territorio a través del conocimiento de la organización, funcionamiento y dinámica de los sistemas ecológicos, y de la incorporación de aspectos económicos, sociológicos y políticos de la componente humana. Actuaría como un puente de unión entre las ciencias naturaleza dedicadas a conocer como funciona el medio natural y, a través de la Economía ecológica, con las ciencias sociales encargadas de dar apoyo a la sociedad humana en la toma decisiones sobre la explotación-conservación de sus recursos al objeto de incrementar el bienestar de sus miembros. f. El Cambio Ambiental

El cambio ambiental, según Zey Ferrel citada por Schoderbek y Kefalas, se apoya en las siguientes premisas: 1. La frecuencia del cambio en los sectores ambientales, o sea la velocidad de la variación de los factores pertinentes. 2. La variabilidad de los factores y elementos ambientales o sea la magnitud del cambio. 3. La inestabilidad de los factores y elementos del ambiente, en su conjunto, o sea la irregularidad de la pauta global de cambio. El cambio ambiental tiene un impacto fuerte en el diseño de las organizaciones. En la medida que el ambiente sea más estable la organización tiene tendencia a volverse más mecánica y cuanto más dinámico el ambiente más flexible va a ser la estructuración de la organización, creando diseños modulares que puedan facilitar el cambio con un mínimo de perturbaciones. Una consecuencia de los cambios ambientales y de la escasez de recursos es el incremento de la probabilidad de conflictos entre la población y los países. Como explica Homer-Dinox et al. (1993), la actividad humana puede contribuir a la degradación del medio ambiente o a la escasez de recursos de tres formas diferentes, que pueden aparecer aisladamente o en combinación: primera, las acciones humanas pueden producir un descenso en la cantidad y/o en la calidad de los recursos si éstos son usados en una tasa superior a su capacidad de renovarse e el caso del suelo, bosques o los animales salvajes. Cuando eso ocurre, se suele decir que se está viviendo de los recursos naturales, más que los intereses o beneficios que se pueden proporcionar. En el caso del uso de los recursos no renovables por el hombre, como es el petróleo, gas natural, zinc o plata, se reduce e incluso se agota este capital, ya se renuevan en una escala geológica y no en una escala de tiempo humana. Una segunda fuente de degradación o escasez es el crecimiento de la población, que exige a la tierra de cultivo y el agua deban repartirse cada vez entre más gente, reduciéndose la cantidad disponible por persona. Y tercero, un desigual acceso a los recursos o al medio ambiente pueden causar problemas, resultado generalmente de unas leyes o derechos de propiedad que fomentan la concentración de la oferta en muy pocas manos, conduciendo al resto de la población la escasez y a la pobreza. Estos tres factores pueden darse solos o combinados. g. La Complejidad y la Incertidumbre Ambiental La complejidad ambiental no se limita a la comprensión de la evolución hacia un mundo tecnificado y economizado, va más allá para situarse como política del conocimiento, en un proyecto de reconstrucción social desde el reconocimiento de la diversidad y el encuentro con los demás (Leff Zimmerman, 2001). En este sentido, es una transformación del conocimiento y las prácticas educativas, para construir nuevos saberes que permitan un mundo democrático y sustentable, es aprender del ambiente a partir del potencial ecológico de la naturaleza y las cultura. Pues, complejidad no quiere decir complicación, sino comprender la gran riqueza que hay en las

interacciones entre los elementos que constituyen los sistemas, ya que esta perspectiva sistémica favorece la visión compleja del mundo. La incertidumbre ambiental, según Lawrence y Lorsch (1987), se apoya en las siguientes premisas: 1. Falta de claridad de la información, relacionada con el desarrollo de acontecimientos que ocurren en diversos sectores ambientales. 2. Falta de claridad en las relaciones causa – efecto entre los acontecimientos de cada sector del ambiente externo y su repercusión sobre la organización. 3. Apreciación del intervalo de retroacción, o sea la mejor estimación acerca del plazo en el cual la empresa recibe la información acerca de los resultados de las acciones tomadas por la misma, provocadas o en respuesta a cambios en cada sector respectivo. En la medida que el decisor tenga una percepción clara acerca de la información de los factores y elementos ambientales le resultará más sencilla la comprensión de las relaciones de causa y efecto. Y, complementariamente, cuando el intervalo de retroacción es corto aumentará el grado de certidumbre ambiental. Algunos autores señalan que la incertidumbre no es una dimensión del ambiente, sino que, básicamente es un atributo del decisor, ya que un mismo ambiente puede ser percibido de distintas formas por diferentes decisores. La incertidumbre se vincula con el cambio y la complejidad, los ambientes inestables y complejos evidencian incertidumbre. La incertidumbre presenta un continuo, tal como se muestra a continuación: BAJA INCERTIDUMBRE ALTA INCERTIDUMBRE pocos factores/elementos elevado número de ambientales factores/elementos están en un proceso continuo de los factores tienen permanencia cambio decisor tiene claridad de la información crítica y puede decisor tiene desconfianza acerca aprender el comportamiento de la validez de la información acerca de la validez de las crítica variables decisiones programadas decisiones nuevas claridad en las relaciones confusión en las relaciones causales causales el tiempo de retroacción de los el tiempo de retroacción de los resultados de las acciones es resultados de las acciones es corto largo restricciones de acceso a los facilidad de acceso a los recursos recursos el ambiente es complejo y el ambiente es simple y estable turbulento

h. Principios de precaución2 El principio de precaución surgió durante la década de los setenta en la antigua Alemania Federal, en un tiempo en que la planificación social democrática estaba en boga (Weale et al., 1991). En el núcleo de sus primeras concepciones (o vorsorge) prevalecía la creencia de que el Estado buscaría evitar el deterioro ambiental mediante una cuidadosa planificación avanzada. La palabra vorsorge significa “previsión” o custodia, si bien también incorpora nociones de manejo prudente y “mejor práctica” en la gestión ambiental, incluso ante la ausencia de riesgo (von Moltke, 1988). El vorsorgeprinzip (principio de precaución) fue utilizado por el gobierno alemán con el fin de justificar la puesta en práctica de políticas enérgicas para abordar la lluvia ácida, el calentamiento global y la contaminación del Mar del Norte en la segunda mitad de los ochenta. En el proceso de fijación de estándares, vorsorge se tradujo en el requerimiento exigido a las industrias de que adoptasen la mejor tecnología disponible de disminución de las emisiones con el fin de minimizar las emisiones contaminadoras en la fuente emisora. Para Hajer (1992) y Weale (1993), vorsorge es sintomático de una orientación política general, de diversas pautas calificadas como “modernización ecológica”. Si bien esta noción es aún vaga, sugiere sin embargo, la existencia de cierta compatibilidad entre la evolución de un cambio de valores postindustrialista y las oportunidades proporcionadas por la tecnología de la información y por una cultura industrial crecientemente flexible hacia una mayor compatibilidad intrínseca entre la calidad ambiental y el crecimiento económico. Por ejemplo, los elevados estándares ambientales en Alemania han fomentado el desarrollo de un razonable sector eco-industrial que da empleo a 320.000 personas (OCDE, 1992). Por lo tanto, los alemanes ven el principio de precaución como algo que facilita el crecimiento económico en lugar de entenderlo como un freno. En el núcleo del principio de precaución se halla la idea intuitivamente sencilla de que, frente a la posibilidad de incurrir en daños, las decisiones políticas a la hora de proteger el medio ambiente (y con ello los intereses de bienestar de las futuras generaciones) deberían tomarse adelantándose a la certidumbre científica. Requiere de los seres humanos que cuiden de ellos mismos, de sus descendientes y de los procesos que hacen posible la vida. Requiere, en esencia, que en todo momento en que exista una razonable incertidumbre en relación a los posibles daños ambientales o a la privación social que puedan surgir de un determinado proceder, evitar el riesgo llegue a ser una norma de decisión establecida. Como se señaló en la Conferencia de Desarrollo Sostenible de Bergen en 1990, “teniendo en mente las consecuencias que ocasionaría una gran equivocación, es mejor tener algo de razón en el momento adecuado, que tenerla plenamente pero demasiado tarde” (NAVF, 1990 :6). No se debería esperar del medio ambiente que éste de
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EL PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN EN LA POLÍTICA AMBIENTAL CONTEMPORÁNEA fue traducido por Juan Sánchez García y revisado por Federico Aguilera Klink. Cuyos autores son: Timothy O’Riordan y Andrew Jordan CSERGE (Facultad de Ciencias Ambientales, Universidad de East Anglia, Norwich, Inglaterra) Publicado en inglés en Environmental Values, 1995 vol. 4, nº 3, pp. 191-212.

señales de dolor al estar dañado ; es una cuestión humanitaria, como un asunto de principio moral, reconocer que se puede imponer el dolor y, por tanto, reconocer que se pueden adoptar medidas apropiadas para evitarlo. Esto a su vez sugiere que cualquier acción con probabilidades de que de ella resulten serios daños ambientales sería moralmente injusta, por lo que debería excluirse como una opción en relación a otras líneas de acción con las que tuvieran que compararse. De ahí que un proyecto de desarrollo que pueda eliminar un componente particularmente crítico del soporte de la vida, digamos un arrecife coral protector, simplemente no debe ser considerado como una opción entre las alternativas a financiar. Hábitats naturales críticos tales como bosques antiguos, humedales únicos u otras características del paisaje que se juzgan que poseen un valor intrínseco, histórico o estético deberían dejarse intactos. En relación a esto existen vínculos muy fuertes con las nociones de “inviolabilidad” o “condiciones restrictivas de sostenibilidad” (Jacobs, 1991) y, últimamente, con los límites sociales y ambientales a las nociones convencionales de crecimiento económico (Owens, 1993). En efecto, todo esto significa que la especie humana debe aprender a ampliar la capacidad de asimilación de los sistemas naturales, limitando deliberadamente aquellos usos de recursos que son innecesarios y ambientalmente insostenibles, sobre la base de que su sobreexplotación se demostraría que es contraproductiva, excesivamente costosa o injusta para las generaciones futuras. De lo dicho debería quedar claro que la aplicación del principio de precaución puede que sea tanto ética como políticamente conflictiva. 1.4 Fundamentos Políticos El ambiente, como producto del sistema social, no se reduce a los problemas relativos a la contaminación, es también un sistema de recursos que puede adquirir un rostro de límite relativo o de potencial productivo según la estrategia de desarrollo adoptada. La problemática ambiental surge en el contexto de las relaciones sociales de producción, de ahí su carácter intrínsecamente histórico, político y cultural. En ella confluyen procesos naturales y sociales de diferentes órdenes de materialidad, para comprenderla en su complejidad es necesario recurrir a diversos campos del saber. La lógica capitalista mundial promueve, en pos de intensificar la producción, cultivos inadecuados, tecnologías inapropiadas, productos químicos contaminantes, pesticidas, fertilizantes artificiales, prácticas de monocultivos, industrias contaminantes. Todo esto produce un proceso de deterioro de la tierra con impactos nocivos en el conjunto de los procesos naturales que constituyen la base material para el desarrollo de la vida social. Muestra de ello es la alteración climática que determina la intensificación de sequías e inundaciones que se presentan como catástrofes naturales, cuando en realidad son configuraciones problemáticas originadas en la dinámica acumulativa y reproductiva del capitalismo.

El impacto del cambio climático producido por el modo histórico de relación entre los procesos naturales y los procesos sociales tiene impactos particulares en América Latina, según alerta un Informe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (2007 – 2008), que prevé pérdidas importantes en la producción agrícola y de alimentos con incidencia directa en los índices de pobreza. Así también señala mayor conflictividad en torno al acceso al agua, debido a la salinización impulsada por la subida del nivel del mar. En la zona central de Latinoamérica y el Caribe se pronostica el avance del mar sobre numerosas playas, afectando la importante actividad económica turística de la zona. El mundo entero ya está expuesto a las sequías, inundaciones, tormentas, olas de calor y de frío, y ha comenzado a hablar del “exiliado climático”, para nombrar a quienes deben emigrar por la degradación del medio ambiental y natural que lo rodea. Hablar de “catástrofe natural” deslinda de responsabilidades y facilita la impunidad de quienes con sus decisiones político económicas alteran y perjudican la ecología y el ambiente, dejando en situación de vulnerabilidad y desamparo a amplios sectores de la población. Presentar la problemática ecológica y ambiental como una reivindicación fragmentaria, no solo la coloca por fuera de la dinámica de las relaciones sociales de producción capitalista, sino que también neutraliza la necesaria discusión que se requiere para abordarla y la posible construcción de alternativas de organización social y productiva. Entre otras de las principales causas del deterioro ambiental y la alteración ecológica se encuentran “las modalidades insostenibles de consumo y producción, particularmente en los países industrializados…”. El mencionado desequilibrio entre el consumo y la producción se encuentra directamente relacionado con la desigual distribución de las riquezas. Existe un consumo muy alto que demanda excesivos recursos naturales tornando inviable la sustentabilidad ecológica. La lógica mundial de la economía capitalista que apunta a la optimización de sus ganancias no solo impone la sociedad de consumo sino que también genera desempleo y precariza las relaciones laborales incluyendo bajos salarios, “la publicidad manda a consumir y la economía lo prohíbe”. La Agenda 21 asigna a los gobiernos la tarea de brindar información sobre las consecuencias que tienen las opciones y comportamientos de consumo, los efectos sobre la salud y el medio ambiente. Estos objetivos difícilmente puedan cumplirse si no se realiza un cuestionamiento de los procesos y mecanismos que incitan a ingerir bienes y valores consumistas. El discurso del desarrollo sostenible queda convertido en herramienta del capitalismo para enmascarar las verdaderas razones y las consecuencias de la problemática ecológica y ambiental y desvirtuar las posibles estrategias que incorporen en el modo de producción relaciones de preservación de la vida y la naturaleza que afecten al capital. El planteo de generar un consumo sostenible

es incompatible con la liberalización del comercio y la diversificación productiva. La constante incitación mediática al consumo, al “tener” para “ser” no se condice con la propuesta de la Agenda 21 de generar una modalidad equilibrada de consumo que la tierra pueda soportar. La alteración y destrucción sistemática de la naturaleza no es ajena a la acción aniquiladora del capitalismo, por el contrario, está en su esencia. Sin embargo la estrategia discursiva de los interesados y representantes del capital convierte en fetiche a la ecología y el medio ambiente. Desde esta visión especulativa se ocultan los intereses contrapuestos y las relaciones de poder entre los distintos sujetos sociales. Se muestra la problemática ecológica y ambiental como un tema en que todos somos responsables, encubriendo y deslindando a aquellos sectores de la sociedad que en el afán de optimizar ganancias y aumentar su poder se apropian e invaden porciones indiscriminadas de naturaleza, aplicando tecnologías nocivas para la ecología y el medio ambiente, por ende, con consecuencias en la salud y en la calidad de vida de las personas. Resulta mas apropiado analizar la política económica y la implementación de un modo de producción antes que sostener “la responsabilidad de todos”. Como dice Galeano, “La salud del mundo esta hecha un asco. ‘Somos todos responsables’, claman las voces de la alarma universal, y la generalización absuelve; si somos todos responsables, nadie es”. El ‘todos somos responsables’ encierra una noción individualista y atomista de la sociedad sin autores ni beneficiarios de su lógica de funcionamiento. La Agenda 21 menciona el otorgamiento de “poderes a las comunidades”, sin embargo se trata de un poder sometido a otro más grande: el de la dinámica del capital de las empresas transnacionales. Entre las acciones programáticas de esta Agenda se plantea la necesidad (del capital) de ser cuidadosos en no interponer una protección ambiental excesiva frente a las necesidades y posibilidades del desarrollo sostenible: “Es indispensable eliminar las distorsiones actuales del comercio internacional. El logro de este objetivo requiere, en especial, una reducción considerable y progresiva del apoyo y la protección del sector agrícola - comprendidos los regímenes internos, el acceso a los mercados y los subsidios a las exportaciones -, así como de la industria y otros sectores, a fin de no causar grandes perdidas a los productores más eficientes, especialmente en los países en desarrollo. Por consiguiente, en la agricultura, en la industria y otros sectores se abre el camino a las iniciativas encaminadas a la liberalización del comercio y a las políticas para que la producción agrícola responda mejor a las necesidades del medio ambiente y el desarrollo. En consecuencia, para contribuir al desarrollo sostenible debería liberalizarse el comercio en todos los sectores económicos a nivel mundial”. Una protección ambiental que perjudique la inacabable optimización de ganancias de los grupos económicos y proteja la salud y la calidad de vida de

la población “en exceso” conduciría a la agudización de la pobreza. Los planteos de esta agenda que integran el discurso hegemónico del desarrollo sostenible se convierten en un velo que encubre la articulación de los diversos procesos de la realidad y de poder, desresponsabilizando a los principales causantes de las diversas manifestaciones de la problemática. La crítica al sometimiento frente a los intereses y poderes del dinero no implica desconocer la importancia que tienen las declaraciones jurídicas, los movimientos sociales como sujetos colectivos con posibilidades de avanzar en la construcción e institucionalización de políticas públicas que recojan la perspectiva ambiental en el cuidado de la salud y la vida de las personas. Lo que no debe descuidarse son los distintos posicionamientos teórico – políticos y su relación con la perspectiva del poder que permite leer la institucionalización de intereses opuestos que se filtran en el análisis o en los diferentes discursos y estrategias trazadas en torno a la problemática. En los términos del discurso oficial y hegemónico la protección de la ecología y el medio ambiente siempre queda sometida a la lógica de la ganancia. Sin embargo, analizando diferentes movimientos, organizaciones y sujetos sociales, se pueden identificar aportes para pensar la construcción de proyectos de desarrollo productivo alternativos28. El marco más general de la Agenda 21 que ronda en legitimar los mecanismos de comercialización transnacional, no oscurece la importancia de recuperar sus planteos respecto a la participación popular en un plano de igualdad en la toma de decisiones respecto al llamado “desarrollo sostenible”, recogiendo las posibilidades de incidencia en revertir tanto las tendencia a la contaminación y el deterioro ambiental, como así también las consecuencias sociales de estos procesos. El tema ambiental, entonces, se complejiza cuando se advierte que no todos los sectores de la sociedad son portadores de las mismas necesidades, las mismas responsabilidades y los mismos intereses. Si bien la provocada alteración ecológica y el deterioro del medio ambiente afectan y ponen en riesgo la vida de toda la humanidad, en la actualidad se evidencia que al menos algunas de las variantes de esta problemática exponen principalmente a los sectores y países de mayor pobreza. La instalación de fábricas contaminantes en cercanías de villas, la construcción de viviendas en el marco de planes de políticas publicas en zonas de riesgo hídrico, en suelos contaminados, las situaciones de pobreza generadoras de hacinamiento y condiciones ambientales riesgosas en las viviendas, la falta de medidas de defensa necesaria cuando una alteración de la naturaleza (inundaciones, huracanes) ataca barrios pobres. Hay sectores que aun están expuestos a la falta de agua potable, cloacas, al problema de la recolección y / o disposición de residuos. El discurso oficial menciona como una de las causas principales de la problemática ambiental el crecimiento demográfico, lo cual no solo oculta y desvía la atención en indagar los verdaderos procesos que le dan origen, sino que justifica las políticas de control de la natalidad dirigida a los sectores

pobres de la sociedad. Esta estrategia discursiva encierra la tradición de la economía política que entre sus ejes de desarrollo teórico recoge algunos postulados malthusianos. La Convención de Estocolmo dice: “En los países en desarrollo, la mayoría de los problemas ambientales están motivados por el subdesarrollo”, así deja planteado como aspecto principal de la problemática ambiental la falta de desarrollo, lo que implica situaciones de pobreza. Sin embargo, interpretamos como una contradicción la referencia a que “En los países industrializados, los problemas ambientales están generalmente relacionados con la industrialización y el desarrollo tecnológico.” El concepto de subdesarrollo de esta convención, como parte del discurso oficial del desarrollo sostenible, se reduce a una desigual distribución de riquezas a causa del retraso tecnológico, encerrando la trampa de exigir a latinoamérica solucionar sus problemas con los patrones impuestos por la modernidad capitalista que implica importar sus tecnologías contaminantes y mantener la subordinación subsidiaria como países agroexportadores. Sin embargo podemos complejizar el concepto considerando que las diferencias en el nivel de desarrollo entre países tiene relación directa con la apropiación de su potencial productivo, es decir con la transferencia de riquezas que genera la sobreexplotación de recursos naturales y de fuerza de trabajo de algunos países hacia otros. Esta expoliación introduce patrones tecnológicos inapropiados para asegurar la calidad ambiental y el equilibrio ecológico. La estrategia discursiva hegemónica del desarrollo sostenible sostiene un concepto de tecnología indisociable del progreso moderno y el crecimiento económico. La ciencia y la tecnología estimulan “la capacidad del hombre para mejorar el medio”. Se revela así una postura de la ciencia como la salvación de la humanidad y la naturaleza. La tecnología, como producto histórico y transitorio, puede (y debe) estar determinada por una dimensión ético – política, promoviendo el necesario debate para la incorporación de una tecnología al servicio del cuidado de la vida, la salud, la justicia y la igualdad. De nada nos sirve el aporte de la tecnología en el proceso productivo si esto esta poniendo en riesgo la vida y la salud presente y futura en el planeta. A la lógica actual de las relaciones sociales de producción se asocian patrones tecnológicos que generan niveles importantes de contaminación, de alteraciones climáticas, que se orientan a unificar los cultivos y reducen la biodiversidad. La tecnología que genera la ciencia a favor del capitalismo esta puesta al servicio de neutralizar “la tendencia a la caída de la tasa de ganancia”, sin considerar la más mínima variable que haga al cuidado de la vida. En la perspectiva económica imperante hay un desajuste en las formas y ritmos de extracción de recursos y las condiciones ecológicas para un aprovechamiento verdaderamente sustentable.

La política internacional que impone la actual dinámica de los mercados, promovida por poderosos grupos económicos transnacionales, es respaldada por las intencionalidades de poder y diversos intereses creados por los distintos gobiernos, que con sus medidas apuntan a construir seguridad para el desplazamiento de las mercancías y los capitales por todos los países de América. Esto explica la instalación de bases militares estadounidenses en diversos puntos del continente, dejando en evidencia que la lucha contra el terrorismo y/o el narcotráfico son disfraces que ocultan las intenciones de apropiación de recursos. En la historia en común que tienen los países de Latinoamérica, se encuentra el dominio capitalista impuesto por diferentes metrópolis, como España, Inglaterra, Estados Unidos. Esto se da como producto de disputas históricas de los grandes poderes por imponer sus proyectos y sus intereses en Latinoamérica. No puede negarse, en el terreno de la construcción y la disputa, otros proyectos de resistencia por parte de los pueblos de Latinoamérica que enfrentan a los intereses del capital, en defensa de sus propios intereses comunitarios. Sin embargo, tanto Estados Unidos como países europeos cumplieron un rol en determinar el rumbo de Latinoamérica, entendiendo desde ya que no son los únicos responsables de la configuración de las realidades de la región, si así fuera estaríamos ante una visión cosificada e inamovible del poder y condenados a un eterno sometimiento. Analizar como se perfilan y entran en disputa los intereses estadounidenses y europeos (tanto como los japoneses, los chinos o los de las potencias de turno) en toda Latinoamérica, aliados a capitales concentrados en pocas manos locales, es parte de una mirada dinámica en la construcción de alternativas desde la consideración del carácter ubicuo del poder. Estados Unidos se atribuye el poder de moldear las realidades latinoamericanas, entre otras, cuando sus propias instituciones y su economía ya no resisten la crisis y sus políticas y prácticas dejan al mundo al borde de los más variados desastres ambientales. Este país es uno de los mayores interesados en acceder a la extensa biodiversidad existente en Latinoamérica y a sus fuentes de energía, como ser el petróleo, debido a la escasez energética de este país. Por esto defienden los intereses de las empresas transnacionales de biotecnología por apropiarse de los recursos genéticos de estos países mediante los derechos de propiedad intelectual. La biodiversidad se constituye así en fuentes de materia prima de la industria de la ingeniería genética y la biotecnología. Los distintos planes implementados en la región responden más a los intereses de mejorar las condiciones del desplazamiento transnacional del capital y la apropiación de los recursos naturales y mano de obra barata, que a combatir el narcotráfico, el “terrorismo”, la pobreza y el desempleo. Estos planes apuntan a garantizar la dinámica del capital y la optimización de ganancias. Lejos de una desinteresada ayuda económica a la región, se busca desarrollar mecanismos y vías de comunicación que le permitan extraer las enormes riquezas naturales de la zona a las grandes empresas.

En oposición a los intereses perpetrados por el capital se encuentran amplios sectores de la población expuestos a la desinformación y a las contradicciones que esta dinámica impone. La promesa de empleo que encierra el avance de la instalación de empresas multinacionales, mas allá de la precariedad salarial y las desfavorables condiciones de trabajo que suelen imponer, muchas veces confrontan con la protección ecológica y ambiental y con la preservación de los recursos naturales. Esto tiene múltiples consecuencias en el corto, mediano y/o largo plazo sobre la calidad de vida y la salud de la población. Estamos ante una nueva faceta de la tensión capital – trabajo: la ecológica y ambiental. Esta contradicción difícilmente se resuelva en pos del respeto y cuidado a la vida si no se opta por priorizar formas productivas y tecnológicas que incorporen a la naturaleza como algo mas que mera fuente de recursos mercantiles. Ante la generación de puestos de trabajo y la contaminación ambiental que pueda promover determinada fábrica, surge el conflicto entre los habitantes de la zona involucrada. Producto de la alienación de los procesos de trabajo y de la naturaleza, en un polo se ubican quienes defienden las fuentes de empleo renunciando a la consideración de los elementos que hacen posible una vida sana, y en el otro quienes defienden la salud y se oponen a que el ámbito en el que viven este expuesto a la contaminación. La alienación de la propia actividad laboral y del rol del hombre, mediado por la organización social, en la determinación y transformación de la naturaleza, obstaculiza (al menos a una parte de la sociedad) la posibilidad de pensar en el protagonismo que juega en el tipo de relación que construye socialmente con el ambiente. Los procesos naturales están determinados por la dinámica de la historia. La conversión de la naturaleza a un reducto de la propiedad privada plantea una enajenación en el hombre como ser genérico que lo conduce a la aceptación de modelos de desarrollo productivo que al reducir la naturaleza a mercancía, imponen la regulación de sus ciclos a través del ritmo artificial de las leyes de oferta y demanda, planteando una relación discrepante entre los procesos de la organización social y los procesos de la naturaleza. Lo anterior no niega que, en la dinámica contradictoria de la sociedad capitalista, nacen movimientos sociales y políticos que cuestionan el orden impuesto del saqueo de nuestros recursos y defienden proyectos de alternativas productivas diversificadas y sustentables. Así lo expresa un integrante de un movimiento ambiental: “La única forma de poder lograr que se cambie el modelo que nos quieren imponer desde los países del Norte es que la gente o las comunidades tengamos debates y podamos hacer cambiar las políticas”. La praxis hace posible la superación de esta alienación mediante la transformación de las relaciones entre procesos sociales y procesos naturales. No todos los sectores y sujetos sociales comparten los mismos intereses ni las mismas responsabilidades. Sin embargo todos estamos expuestos, aunque innegablemente en diferente medida, a las consecuencias de la desertificación y degradación de la tierra, la alteración climática, la contaminación y el envenenamiento del aire y el agua y a la perdida de muchos de los recursos naturales por causa de la explotación desmedida a la que conduce la identificación naturaleza – mercancía.

La Cumbre de la tierra, la Conferencia de Río de Janeiro que sentó las bases para las acciones programáticas de la Agenda 21, fue financiada por grandes empresas de la industria química, petrolera y automovilística. Esto explica en buena parte porque la Agenda 21 no solo que no cuestiona las acciones contaminantes de las empresas trasnacionales, sino que despolitiza el problema ambiental y enfatiza la libertad del mercado como la solución a los problemas ecológicos y ambientales. En cambio se politiza la cuestión al considerar las relaciones sociedad – naturaleza en el marco de las relaciones sociales de producción, al introducir en el análisis el conflicto por la diversidad de intereses y los diferentes costos sociales entre distintos grupos y sectores sociales. Esta perspectiva enfrenta a la lógica del poder que produce teorías y conceptos que deforman la visión de la realidad fragmentándola y oponiéndose a la perspectiva de la totalidad, pretendiendo así la construcción de herramientas que le garanticen la eterna perdurabilidad del sistema. La política neoliberal es la principal causa del deterioro ambiental en el país. Ya que ni siquiera ha podido en parte solucionar. Estas tienen vinculación directa con la sobreexplotación de los recursos naturales, la subvaluación de estos ( es decir, el no reconocimiento de su verdadero valor ambiental y no solo desde el mercado), la presión desenfrenada a los ecosistemas, el aumento de la brecha entre ricos y pobres, la distribución inequitativa de la riqueza y el hambre creciente. Todo esto bajo un escenario de cambio climático, que no es contemporáneo y cuyas secuelas en una recurrente suma catástrofes naturales o antrópicas, sequías, inundaciones, pérdida de producciones de alimentos recién comenzados a dilucidar. II. POTENCIALIDADES Y CRISIS AMBIENTAL 2.1 Las Potencialidades Ambientales El Perú es uno de los 15 países con mayor diversidad biológica del mundo, por su gran variedad genética, especies de flora y fauna y ecosistemas continentales y marítimos. Con alrededor de 25 000 especies de flora, es el quinto país en número de especies (10% del total mundial), de las cuales 30% son endémicas; posee numerosas plantas de propiedades conocidas y utilizadas (4 400 especies); posee numerosas especies domesticadas nativas (182), es el segundo en especies de aves (1 816 especies), y es tercero en especies de anfibios (408 especies) y mamíferos (462 especies). Asimismo, cuenta con cerca de 2 000 especies de peces (10% del total mundial) y con 36 de las 83 especies de cetáceos del mundo; y es considerado centro de origen por su diversidad genética. Posee 11 ecorregiones, 28 de los 32 tipos de clima y 84 de las 117 zonas de vida del mundo. En el país existen al menos 66 millones de hectáreas de bosques, es el noveno país en bosques, el cuarto en bosques tropicales y posee el 13% de los bosques amazónicos. Tiene 7.6 millones de hectáreas de tierras con aptitud para la agricultura, 17 millones para pastos, 55.2 millones de hectáreas de tierras de protección y más de 18 millones de hectáreas en áreas naturales protegidas. Si bien existen 12 000 lagos y lagunas y 77 600 m3 de agua/habitante; sin embargo, el recurso hídrico se distribuye de manera muy

heterogénea en el territorio nacional, mientras que en la Costa sólo se dispone del 2% del agua, ahí se localiza el 55% de la población; en tanto la Selva dispone el 98% del agua, solo mantiene el 14% de la población nacional. Se estima que el consumo nacional de aguas superficiales es de 20 mil millones de m3/año. La calidad ambiental ha sido afectada por el desarrollo de actividades extractivas, productivas y de servicios sin medidas adecuadas de manejo ambiental, una limitada ciudadanía ambiental y otras acciones que se reflejan en la contaminación del agua, del aire y del suelo. El deterioro de la calidad del agua es uno de los problemas más graves del país. Entre sus principales causas están los vertimientos industriales y domésticos sin tratamiento (el 70% de los vertimientos domésticos no son tratados y sólo en Lima se vierten al menos 400 millones de m3/anuales de aguas servidas al mar), así como el uso indiscriminado de agroquímicos, el de insumos químicos en la producción de drogas ilegales y en la minería informal. La contaminación del aire también presenta retos importantes, sobre todo en los lugares con alta concentración del parque automotor e industrias fuertemente impactantes. En las zonas rurales existen serios problemas de contaminación intradomiciliaria, sobre todo por las prácticas inadecuadas en el uso de la leña, la bosta y otros combustibles. Se estima que el 81% de residuos sólidos no son conducidos a rellenos sanitarios. En Lima se cuenta con 5 rellenos sanitarios y 6 en el resto del país, además de numerosos botaderos informales. Otros problemas relevantes, son el inadecuado manejo de los residuos peligrosos industriales y urbanos y la existencia de un gran número de pasivos ambientales. El Perú es un país pluricultural, con más de 14 familias etnolingüísticas, y 72 grupos étnicos. Las culturas aborígenes son centros importantes de conocimientos tradicionales y forman parte del acervo de ciencia y tecnología del país y del mundo. La legislación peruana reconoce los derechos de acceso a la información, participación ciudadana, justicia ambiental, y la no discriminación por raza, sexo, condición socioeconómica, entre otros; sin embargo, son pocos y dispares los avances en su efectiva implementación.

2.2 La Crisis Ambiental: Situación Actual En el Perú el deterioro del ambiente y de los recursos naturales es de preocupación por la alta contaminación del agua y deterioro de las cuencas; la deficiente disposición de los residuos sólidos y de los efluentes; las ciudades desordenadas y con alta contaminación del aire y baja calidad de vida; el deterioro de los suelos agrícolas por erosión, salinización y pérdida de la fertilidad; la tala y quema de al menos 10 millones de hectáreas de bosques; las 221 especies de la fauna en peligro de extinción; la pérdida de cultivos nativos y sus variedades; y la contaminación el aire. Los alarmantes procesos de deterioro del ambiente y de los recursos afectan a los pobres en dos sentidos: (i) reducen los recursos naturales indispensables para sus actividades productivas (suelos, agua, bosques, fauna, pesca, etc.), y (ii) tienen un fuerte impacto sobre su salud y estabilidad social por la

contaminación y la emigración hacia las ciudades y otras regiones, como la Amazonía. 2.2.1 Causas • NO APLICACIÓN DEL PRINCIPIO DE PRECAUCION (CONTROL A LOS NUEVOS PRODUCTOS PARA ASEGURAR DE QUE NO SON NOCIVOS NI PARA LOS SERES HUMANOS Y SERES VIVOS) • PROXIMIDAD • o o o • • • • NATURALES • • 2.2.2 Consecuencias
• • • •

NO APLICACIÓN DEL PRINCIPIO DE POLITICA NEOLIBERAL PRIVATIZACION CONSUMISMO CORRUPCION LA GLOBALIZACION DEFICIENTE POLITICA AMBIENTAL INEFICACIA DE POLITICA AMBIENTAL EXPLOTACION IRRACIONAL DE LOS RECURSOS LA FALTA DEL FORTALECIMIENTO INSTITUCIONAL INEFICIENTE EDUCACION AMBIENTAL

CAMBIO CLIMATICOS DESAPARICION DE ECOSISTEMAS DEPREDACION DE LOS RECURSOS CONTAMINACION DE LOS RECURSOS HIDIRCOS, AIRE, SUELO DAÑOS A LA SALUD HUMANA Y CALIDAD DE VIDA

PERDIDA DE LA BIODERSIDAD (RESPETO: PROTECCION, CONSERVACION Y RESTAURACION DE ESPACIOS) DESPLAZAMIENTO DE LA POBLACION

III. PROPUESTA DE LINEAMIENTOS DE POLITICA AMBIENTAL En la actualidad asistimos a unos de los grandes problemas de la humanidad que es deterioro ambiental, cuya problemática no debemos de menospreciar, más aún, si nos proponemos ser alternativa de gobierno y de poder, es por ello que requieren soluciones concretas. La política ambiental que se propone al país es reducir en forma drástica el riesgo ambiental para la salud y crear las condiciones para que el crecimiento económico no signifique una amenaza grave para la sostenibilidad ambiental del desarrollo del país. Esta nueva política ambiental se basa en el concepto de desarrollo sustentable, de manera de compatibilizar crecimiento económico, protección de la naturaleza y equidad social, basándose en los ejes de desarrollo sustentable, participación social y ordenamiento territorial armónico. La preservación de un ambiente en buen estado es un objetivo deseable en todos los países del planeta. No obstante, este deseo suele confrontarse a otra aspiración igualmente legítima de las sociedades que es el crecimiento económico. En una búsqueda por aliviar la tensión que se establece entre ambos objetivos, ha surgido en el transcurso del siglo XX un nuevo ámbito de políticas públicas: la política ambiental. El grado del deterioro ambiental, en muchos casos observable a simple vista, ha propiciado que las demandas ciudadanas nacionales e internacionales también presionen al hacerse escuchar cada vez con mayor fuerza y así exigir a los gobiernos a atender y revertir los daños al ambiente. Perú no ha escapado de una tendencia global a la institucionalización de la política ambiental, pero el reto que enfrenta en esta materia es particularmente agudo por la confrontación de dos factores. El primero es su calidad de país megadiverso3, donde las variaciones en topografía y clima, así como una compleja historia geológica y biológica, han propiciado la aparición de ecosistemas y especies muy variados. En contrapartida, Perú forma parte de los países cuya economía ha dado en llamarse emergente, donde la búsqueda del crecimiento económico ejerce una presión importante sobre el capital natural. Reconciliar los objetivos de preservación de esa riqueza natural y de crecimiento económico es sin duda un reto considerable.
3

La biodiversidad es un indicador de variabilidad biológica en tres niveles: ecosistemas, especies y genes. En el mundo, sólo 12 países son considerados megadiversos: Australia, Indonesia, China, India, Madagascar, República Democrática del Congo, Brasil, Perú, Ecuador, Colombia, Estados Unidos y México (Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, 1998).

La protección del ambiente es esencial para la calidad de vida de las generaciones actuales y futuras. El reto radica en combinarla con un crecimiento económico continuado de manera sostenible a largo plazo. La política ambiental se funda en la creencia de que unas normas ambientales rigurosas estimulan las oportunidades de innovación y negocio. Existe una estrecha interrelación entre las políticas económicas, sociales y medioambientales. Hace apenas unas décadas atrás, el ambiente no formaba parte de las principales preocupaciones de la humanidad. Hoy en día, por suerte, en cambio la conciencia de que el ambiente en el que vivimos no es un recurso inagotable e invulnerable se está instalando en la cultura de las sociedades actuales y en la agenda pública de los estados. Sin embargo, la gestión de las políticas ambientales se halla aún en pañales frente a los urgentes desafíos de las próximas décadas en las que no es aventurado suponer que asistiremos a una profunda reconversión ambiental del desarrollo y la política. Aquí algunas propuestas a desarrollar: NUEVA AMBIENTAL EQULIBRIO HOMBRE-NATURALEZA NUEVAS FORMAS DE PENSAMIENTO NUEVAS FORMAS DE COMPORTAMIENTO NUEVA ESCALA DE VALORES NUEVA ETICA Y MORAL o CAMBIAR LAS NORMAS AMBIENTALES AL NUEVO MODELO DE DESARROLLO SOSTENIBLE PLANES EDUCACION AMBIENTAL FORTALECIMIENTO DE LOS RECURSOS NATURALES USO SOSTENIBLE DEL MEDIO AMBIENTE FORTALECIMIENTO DE LA EVALUACION AMBIENTAL o PLAN URGENTE CONTRA EL CAMBIO CLIMATICO: REDUCIR LAS EMISIONES DE DE CULTURA

CO2, DE ACUERDO CON LOS COMPROMISOS DE LOS ACUERDOS INTERNACIONALES PARA EL PROXIMO SIGLO TRANSPORTE SOSTENIBLE
o

ORDENAMIENTO EQULIBRIO TERRITORIAL).

TERRITORIAL Y AMBIENTAL (PROMOVER EL

o POLITICA DE ENERGETICOS

HIDROCARBUROS

Y

RECURSOS

PESCA RESPONSABLE o SEGURIDAD ALIMENTARIA Y LA SALUD PUBLICA CON LA AGRICULTURA ECOLOGICA PARTICIPACION CIUDADANA o MODELO DE CRECIMIENTO (NUEVA ESTRATEGIA INDUSTRIAL PARA DEFENDER LAS NUEVAS TECNOLOGIAS VERDES Y LOS PROCESOS INDUSTRIALES SOSTENIBLE) NUEVA CULTURA DEL AGUA o o POLITICA DE AHORRO ELIMINACION DE PERDIDAS EN LA DISTRIBUCION Y REUTILIZACION DE AGUAS DEPURADAS
o NO A LOS TRASVASES

o

Generar alternativas de uso de los recursos naturales que sean económica, ecológica y socialmente Sostenibles Preservar, conservar y rehabilitar los recursos naturales renovables y la calidad del medio ambiente

o

o

Prevenir y mitigar el impacto ambiental que las actividades productivas puedan generar sobre el patrimonio natural y la calidad de vida de los colombianos. Reorientar los procesos de ocupación del territorio con el fin de desestimular la ocupación del espacio a expensas de áreas naturales frágiles y/o estratégicas. Estimular actividades productivas limpias mediante una política fiscal y de precios, que contribuya al uso adecuado de los recursos naturales y a incentivar inversiones ambientalmente sanas. Fortalecer el conocimiento de los recursos naturales y del ambiente por medio de investigación básica y aplicada que permita su aprovechamiento sostenible.

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