Leviatán

La naturaleza, que es el arte con que Dios ha hecho y gobernado al mundo, está limitada de modo tal que tiene un derecho. El derecho de la naturaleza es la libertad que cada hombre posee de hacer uso de su poder propio, de la manera que quiera, para la conservación de la propia naturaleza; es una libertad, y por libertad entendemos que

impedimentos externos se muestran ausentes, que puede usar el poder conforme su juicio y razón le dicten. Hay leyes dentro de la naturaleza que prohíben al hombre (aún cuando es libre) el realizar cosas que pudiesen destruir su vida o privarle los medios de conservarla; aunque esta obligación también tiene un derecho, que consiste en la libertad de hacer u omitir, mientras que la ley obliga a hacer cualquiera de esas cosas. El abandonar este derecho, obliga de inmediato a la persona a no impedir el beneficio resultante de este desamparo a quien le sea transferido, ya que si este impedimento sobreviene, se produce una injusticia o injuria. En cuanto al Estado refiere, el fin de los hombres es ejecutar su deseo de abandonar la condición de guerra. Para elegir un poder común para el estado, se debe conferir todo este poder a un hombre o una asamblea de hombres, los cuales, por pluralidad de votos, podrán reducir todas sus voluntades a una sola; y el estado será, pues, instituido con este convenio donde un hombre representará a todos; y

que escritas o no escritas. derivarán todos los derechos y facultades de aquel o aquellos a quienes se les haya conferido el poder soberano. Entendamos por leyes aquellas normas creadas por el Estado sobre lo justo y lo injusto. y los órdenes deberán ser manifestados por suficientes signos. sino de un Estado. su interpretación auténtica no radica en que sean de naturaleza. Aquellas leyes que son naturales o de naturaleza. así como también es inherente a la soberanía el decidir sobre la vida social y económica en todos los aspectos. pero no por medio de leyes. Las leyes civiles serán observadas por aquellos hombres obligados a hacerlo porque son miembros no de este o aquel Estado. Las leyes son órdenes dictadas por un Estado para quienes tienen medios de conocer la existencia de estas. Es inherente a la soberanía el instituir normas para que sepan los súbditos los bienes de los que pueden disfrutar y que acciones pueden llevar a cabo sin ser importunados. Será el soberano quien impondrá a los ministros. no necesitan publicación ni promulgación ya que son simples y se basan en una sencilla frase: “no hagas a otros lo que no te gustaría que te hicieren a ti”. . sino en la naturaleza de la ley y deberán ser comunicadas a los hombres por un juez. ya que la subordinación es únicamente respecto a este.de esta institución del Estado. tienen necesidad de interpretación.

Existe un legislador en todos los Estados. . no es aquel por cuya autoridad se han hecho inicialmente las leyes. El soberano de un Estado no está sujeto a las leyes civiles. sino aquel otro por cuya autoridad continúan siendo leyes. y este legislador es solo soberano.