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Microrelatos
 segunda 
 semana:
 “De
 quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de…”

Microrelatos
 segunda 
 semana:

“De
 quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de…”

A
 con<nuación 
 se
 incluyen 
 los
 textos
 par<cipantes
 del
 c o n c u
A
 con<nuación 
 se
 incluyen 
 los
 textos
 par<cipantes
 del

c o n c u r s o
 d e
 m i c r o re l a t o s
 d e
 L o s
 B u c b u c ,

correspondientes
a
la
 segunda 
 semana
del
 concurso.



Josué
Porta


 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
él .

 Confié
en
 su 

Josué
Porta



De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
él .

 Confié
en
 su 
 criterio;
nunca
 imaginé 
 que 
 fuera
a
 burlarse
de
 mí .

 Seguí 
 consejo,

seguí 
 sus 
 recomendaciones,
la
 amé!.

 Él 
me
dijo 
 que 
lo
 hiciera,
una 
 y
 otra
 vez,
yo
 sabía 
 que 
no
 tenía
 que 
 hacerle
 caso,
ella 
no

era
para
 mí ;
pero
era
tan
bella 
 y
 su 
 voz
era
tan
fuerte
 que 
 terminé
 obedeciéndole .

Ella
 hoy
me
dejó,
ya
no
 está
 conmigs,
hoy

tuve
 que 
 llorar 
 y
 consolar
al
 que 
me
dijo 
 que 
la
 amara,
nunca
 imaginó 
 que 
el
 más
 las<mado 
 iba 
a
ser
él .

Hoy
el
es
mi
 roto

corazón. 

Douglas
Geovanni
 Rodas
 
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
la
imagen

Douglas
Geovanni
 Rodas
 

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
la
imagen
 frente
al
 espejo,
ella 
 que 
 tanto
 había 
 desconfiado
de
 todas 
 las 
personas,

terminó
 por 
 arruinarse
a
 si 
 misma 
la
 vida .
 Amó
 tanto
a
 aquel 
hombre
 que 
le
 hizo 
 añicos
la
 vida ,
que 
 pensó 
en
 vengarse

acostándose
con
aquel 
ser
tan
solitario 
 que 
 conoció 
 una 
 noche 
de
 febrero.
 Pasaron
los
 meses
 y
 abandonó 
a
 aquel 
miserable

pasado 
 para
 quedarse
con
el
solitario 
 que 
se
enamoró
de
 ella .
 Una
 noche 
 despertó
 y
en
un
 ataque
de
 violenta
 bipolaridad ,
le

hundió 
un
 pensamiento
en
el
 corazón
al
 pobre 
 solitario 
 para
 abandonarlo 
 y
 huir 
 enloquecida . 

Evelyn
Yazmin
 Macario
 Pérez:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado
Evelyn
Yazmin
 Macario
 Pérez:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
la
muerte,
sospechó 
de
 su 
 mejor
amigo,
de
su 
 hermano,
de
la
 sombra
 que 
 salía 
de

su 
 cama,
pero
 nunca
 sospechó 
de
 ella ,
era
imposible 
 que 
un
 manto
de
 descomposición 
lo
 alejara
de
 sus 
 deseados 
 labios 
 y
de

sus 
 pechos 
tan
ardientes.
 Pero
el
 día 
en
 que 
 mo<vado 
 por 
los
 celos 
al
 verla
en
 brazos
de
 su 
 amante,
se
dio 
 cuenta
 que 
no

necesitaba
 abrir 
la
 puerta
 para
 atravesarla
 y
 que 
el
 puñal 
 que 
 sujetaba
 su 
 mano 
no
 podía 
 evitar
 que 
 aquel 
hombre
la
 tomara,

el
 sospechó 
 que 
 ella 
se
lo
 había 
 llevado. 

Pipo
 Bagur:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
<
Pipo
 Bagur:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
< 
Pedro
Luis…‐
se
escuchó 
 dentro
de
la
casa,
estaban
 todos 
 reunidos 
 viendo 
la

telenovela,
emocionados 
a
 pesar
de
saber
el
final.


 Afuera
 estaba
 ella 
 esperando
al
primer
 cliente
de
la
 noche .
 Sabía 
 que 
 vendría
el
 mismo 
de
 siempre,
todos 
 eran
 iguales ,
con

deseos 
de
carne
fresca.
Al
final
la
 dejaban 
en
el
 cuarto
del
motel
 envuelta
en
 olor 
a
 sexo
 y
 sudor.


Se
 detuvo
el
primer
carro.
Ella
 siempre
 tenía
 una 
 mano 
 dentro
de
la
 bolsa ,
cuando 
 veía
a
los
 clientes
 apretaba
a
 una 
 pequeña 

muñeca,
preparándose
 para
 olvidar 
 más
 su 
 niñez . 

Jorge
López
 Oliva:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de…
‐
El

Jorge
López
 Oliva:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de…
‐
El
 amor,
sen<miento,
adicción ,
enfermedad
 o 
 solución ,
cualidades 

insospechables 
 para
 él 
 defini<vamente.
 Responsable 
 bondad 
 y
 felicidad 
 promete
al
 llegar
 lágrimas 
 y
dolor,
es
lo
 que 
 deja 
al

marchar
el
 famoso
 amor,
hoy
me
toca
 acusarlo 
de
 muchos 
 lamentos
 haber
 provocado,
de
a
muchas 
 parejas
con
engaños

haber
 encontrado
 y
a
 cierto
 <empo 
 haber
 abandonado .
Culpable
lo
 creo
 porque 
 víc<ma
me
considero,
más
no
le
 repruebo
lo

que 
en
mi
 vida 
 logró,
que 
 ni 
 después 
la
 muerte
 borró.

 Fue 
 entonces
el
 amor
 quien 
tan
gran
 sen<miento
en
mi
 creó,


el
 que 
 despiadadamente
me
mato. 

Marilinda
Guerrero:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
su 
amigo,
el
pelícano 

Marilinda
Guerrero:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
su 
amigo,
el
pelícano 
 azul ,
el
extranjero
en
 esas
 aguas 
 que 
 pocos
 conocían .
 Todos ,

sucumbieron 
ante
sus 
 plumas 
 que 
 brillaban 
 e
 hipno<zaban ,
y
 poco
a
 poco
 las 
 nuevas
 pelícanos 
 empezaron
a
ser
azules,

desterraron
a
los
machos
 blancos 
 y
 las 
 aguas 
 y
los
 cielos 
no
se
 dis<nguían 
en
 ese
 lugar.
El
 viejo 
 sabio 
 decidió 
 inves<gar
 y

encontró
 que 
 dentro
del
 pico
 albergaba
los
 corazones
de
 ellas ,
que 
 extraía
 bajo 
los
 efectos
del
 amor.
 Valiente,
lo
 abrió 
 y
los

liberó.
 Todavía
hay
quienes 
 aseguran
 haber
 visto
 algún 
 pelicano 
 azul 
 surcar
en
los
 cielos . 

Diana
Morales:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
su 
 cabeza
 plagada 
de

Diana
Morales:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
su 
 cabeza
 plagada 
de
 anfetaminas
 y
alcohol
en
 can<dades
 industriales 
de
la
 noche 

anterior.

Veía
el
mural
 teñido 
de
 carmesí,
la
 lengua 
 pegada
al
 cielo,
el
cielo 
 cayéndole
 encima 
 y
un
 versito
 escrito
en
el
 espejo :

“ todo 
 estuvo
 rico
 nene,
el
sexo
 fue 
 tremendo”.
Salió 
 entonces
 trastumbando
del
 cuartucho 
 y
 bajó 
 las 
 escaleras:
al
final
de

cuentas
la
 droga
se
acaba
 pero
 siempre
 está
 allí 
 y
 su 
 chica
de
los
bares
punks
 sería

fuera
tan
familiar
como
la
 que 
se
quedó 
 agonizando
otra,
una 
 que 
 desconociera
 y
 que 
a
la
 vez
le


en
 su 
 cama. 

Issa
 Pérez
Padilla:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
del
viento.

Me

Issa
 Pérez
Padilla:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
del
viento.

Me
 movía
con
su 
 vaivén
al
 ritmo 
de
 mis 
 la<dos 
 que 
 mencionaban 
 tu 

nombre,
mientras
el
 olor 
de
 tu 
 pelo 
 seguía 
en
 mis 
 manos

¿Te
soñé

 o 
 te
 tuve
entre
mis 
 brazos?
no
lo
 sé,
pero
el
 viento
me

hacia 
 bailar 
 mientras
el
 cielo 
me
mostraba
 tu 
 sonrisa 
en
el
 reflejo
de
 mis 
 ojos 
 tristes
 que 
se
despedían 
de
los
 momentos

vividos ,
el
viento
 te
 arrancó
de
 mis 
 brazos
 y
 hoy
 ya
no
 te
 tengo. 

Carlos
Guzmán 
 Valdéz:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
si 
 mismo,
¿Cómo 

Carlos
Guzmán 
 Valdéz:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
si 
 mismo,
¿Cómo 
 podés 
 hacerte
 tanto
 daño 
sin
 siquiera 
 quererlo
 y
 peor
 aún ,

siquiera 
 recordarlo?
Al
verse
en
el
espejo,
entendió
 su 
 extraña
 facilidad 
 para
ser
un
 hijo
mucho
 menos 
 algo
 que 
 deseara,
pero
 como
 dicen 
 las 
 abuelitas 
 por 
 ahí ;
Dedicate
a
lo
que

de
 puta.

No
 es
 algo
 que 
 quisiera ,


se
te
 facilite.
Contra
dicho 
 juicio 
de

valor
no
 caben
 impugnaciones ,
ni 
 revisiones,
sólo 
 lapidarios 
 sen<mientos
de
 congoja.
 Pues
no
 tengo
 otro
 camino
 que 

dedicarme
a
 ese
 extraño
 y
 poco
 comprendido 
arte
del
terrorismo
 emocional ,
díjose 
sin
 dudar 
 lamentándose
 por 
 úl<ma 
 vez. 

Juana
Guerrero
Garnica:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
ella .

Juana
Guerrero
Garnica:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
ella .
 Nunca
antes
se
vió 
 que 
un
alma
 pura
 fuera
 capaz
de
 hacer
 eso pero
 olvidé 
 que 

todos 
 tenemos
 secretos,
que 
la
 pureza
 por 
 sí 
 misma 
no
 hace
nada
perfecto,
que 
 todos 
 somos 
 humanos ,
incluida 
 ella 
 que 
era

tan
buena 
 y
 que 
 por 
 humanos 
 cometemos
 errores.

Y
 después 
de
 todo 
¿ qué 
 otra
 opción 
le
 quedaba 
 si 
 las 
 llamadas 
 y
 amenazas

eran
 incesantes?
 cuando 
los
 intereses
 fueron
 mayores
 que 
la
 deuda ,
sus 
 opciones 
se
cerraron.
Los
 <tulares 
de
 prensa
al
 día 

siguiente:
"Mujer
 cae
 desde
el
 puente
El
 Incienso ".
 Junto
al
 cuerpo 
 encontraron
la
 tarjeta. 

Luis
López
 Álvarez:
 De
quien 
 menos 
 habría 
 sospechado 
era
de…
…mencialmente

Luis
López
 Álvarez:

De
quien 
 menos 
 habría 
 sospechado 
era
de…
…mencialmente
 hermosa,
encontrarla
en
 ese
bar
 asqueroso
 y
 plagado 
de

escritorcetes
de
 mierda
 fue 
un
 duro
 golpe
 para
 mí ;
aquella 
 escoria
 inmunda 
 que 
se
acumulaba 
a
 montones
en
bares
y
 recitales

de
 poesía ,
siempre
con
una 
 oscura
 ac<tud 
de
 superioridad ,
egoísmo
 y
un
ser
 sabelotodo .
Ella,
 que 
en
 otro
 <empo 
 fue 
 toda

resplandor 
de
 pureza
 y
 calma;
ahora
 conversaba
 sobre
 esa
 basura 
de
 lecturas
 trilladas ,
removía
 su 
 copa,
se
ajustaba
los
 lentes,

tomaba
 una 
 ac<tud 
 fría 
 y
 calculadora,
y
de
a
 pocos
se
converda
en
 esa
 creatura
 emocionalmente
 enferma
 llamada 
el
lector

humano . 

Edy
 Béhar:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
él .

 Parecía
 imposible 
 que
Edy
 Béhar:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
él .

 Parecía
 imposible 
 que 
con
esa
 carita
de
 mosca
 muerta
 fuera
 capaz
de
 semejante

atrocidad.
¿ Cómo 
 es
 posible 
 que 
no
se
 diera
 cuenta?
Lo
 veía
 todos 
los
 días 
 y
 jamás 
 llegó
a
 sospechar.
 Esa 
 mañana 
 mientras
se

rasuraba
 tuvo 
 ganas
de
 quebrar
el
 espejo .
Lo
 rompió
en
mil
 pedazos
 mientras
 repeda:
hubiera 
 sospechado 
de
 todos 
 menos 
de

vos. 

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
esa
 labios 
con
olor 
a
 mierda

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
esa

labios 
con
olor 
a
 mierda
 pero
con
sabor 
a
 cielo
Billy
CasHllo:

mirada
 profunda ,
de
ese
 cuerpo 
 frío 
del
 que 
 tanto
 calor
 había 
 recibido,
de
esos 

.
 Imposible 
de
 creer
 pensó 
 y
 aunque 
la
 sangre
no
 miente,
dudó ;
Ante
promesas

hoy
 estériles,
se
dio 
 cuenta
de
la
 vulgaridad 
 que 
 siempre
 estuvo
 ahí ,
que 
 había 
 olvidado 
culpa
de
 aquel 
 escote
 firme,
casi

perfecto,
tan
sincero
 como
 embustero,
en
el
que 
 tantas
 veces
 reposó 
 su 
 cabeza.
 Ahora
 herido 
de
 muerte
 comprende
 que 
 su 

amor
no
era
más
 que 
 billetes
 y
 ella 
 una 
 pros<tuta,
triste
 pero
 siempre
 sonriente. 

Helena
Herrera:
 De
quien 
 menos 
 habia 
 sospechado 
era
de
él ,
siempre
 <erno 
 y

Helena
Herrera:

De
quien 
 menos 
 habia 
 sospechado 
era
de
él ,
siempre
 <erno 
 y
 presente,
entregado
 y
 nunca
 ausente,
pero
 él 
 exis<a 
solo
en
mi

imaginacion ;
ese
ser
casi
perfecto,
que 
me
hizo 
al
 cielo 
 llegar,
tenía
la
 magia 
de
 transformar
un
 día 
 gris
 por 
 uno 
 brillante

 y

soleado,
no
 vivía ,
lo
 creé
 yo
 porque 
 junto
a
 una 
January
nunca
 llegó Talvez
se
tomaron
de
la
 mano 
 y
se
alejaron
 y
 justo
 acá,




desperté
January
y
 él 
no
 estaba
 junto
a
mi.
Si
de
 quien 
 menos 
 sospechaba 
 que 
 su 
 exis<r,
fuese
 ficción 
era
de
él 
a
 quien 
 yo

amaba 
 como
a
un
Dios.

(FINALISTA)

María
 Reneé 
Estrada:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
aquel ,
aquel 
 que
María
 Reneé 
Estrada:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
aquel ,
aquel 
 que 
con
semejante
 dulzura
 había 
 logrado 
 tenerme
en
la
 palma 
de
 su 

mano .
 Todo 
 fue 
 ejecutado
de
 una 
 manera
tan
impecable
 que 
en
 ningún 
 momento
 hubiese 
 pensado 
 que 
la
 traición 
me
iba 
a

sorprender
tan
despiadadamente.
¿ Qué
les
 puedo 
 decir?
 Podrán
 pensar 
 que 
 ahora
no
 conho
en
 nadie …
 pero
 temo
 decirles 

que 
 ahora
 conho
 más.
La
 vida 
me
ha
enseñado 
 que 
el
 que 
 ríe
de
 úl<mo 
 ríe
 mejor
 y
 que 
 nuestra
 mejor
 arma
 siempre
 será
el

amor
 y
la
 bondad .
Lo
 siento
 por 
 < 
 maldad ,
ya
no
 podrás 
 jugar
 así 
 conmigo. 

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
su despertado
 afuera
de
 su 
casa
en
alguna 

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
su
despertado
 afuera
de
 su 
casa
en
alguna 
 calle
del

Alicia
Castro:


 propia 
 mente.
 Todos 
los
 días 
en
 blanco,
todas 
 las 
 madrugadas
 que 
 había 

centro
con
olor 
a
bolo
 y
 sangre
en
 su 
 abrigo.
 Jamás
 hubiera 
 imaginado 
 que 
 su 

mente
era
su 
 peor
 enemiga.

 Cuando 
el
 enemigo
 estaba
 dentro
del
 propio 
 cuerpo,
¿Cómo 
 defenderse?
¿ Cómo 
 poner 
a
 todos 
a

salvo?
¿ Cómo 
 ocultar
 todos 
los
 crímenes?
 Ahora
 todo 
 tenía
 sen<do,
Carlos
 había 
 intentado
 adver<rle.

Carlos
 había 

desaparecido 
de
la
 noche 
a
la
 mañana 
 y
en
 este
 momento
 estarían
 inves<gando
el
 caso.
 Tenía
 que 
 ponerle 
fin
a
 todo 
 esta

misma 
 noche . 

Sandra
Álvarez:
 De
quien 
 menos 
 habría 
 sospechado 
era
de
mi
misma .
Un
 sabotaje
 así
Sandra
Álvarez:

De
quien 
 menos 
 habría 
 sospechado 
era
de
mi
misma .
Un
 sabotaje
 así ,
una 
 traición 
tan
grande,
el
dolor
 innecesario,
la

frustración;
pero
 pasó,
yo
me
tendí 
la
 trampa.
La
 preparé
 por 
 tantos
 años 
 que 
se
volvió 
mi
 vida .
 Por
 momentos
 incluso 
 olvidé 

que 
era
yo
 quien
tuvo 
 sen<do

lo
 hacía …
Un
 día ,
en
el
momento
 justo,
cuando 
 estaba
 incrustada
en
mi,
 él 
 dijo :
“ Usted
 es
 su 
 peor
 verdugo”,
y

.
 Buscar
la
 perfección
me
había 
 llevado
al
 infierno
 y
de
 vuelta…
 que
planeada 
 y
 ejecutada.
El
 verdugo
 hoy
no
 en<ende
mi


forma
de
acabarme
tan
bien 
 pensada ,

caos
 y
se
va. 

Juan
Francisco:
 De
quién 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
ese
 niño .
Su
 evidente

Juan
Francisco:

De
quién 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
ese
 niño .
Su
 evidente
 ignorancia 
 y
la
 suciedad 
de
 su 
 ropa
 demostraban
 que 
era

inferior.
Incapaz
de
 hacer
 daño .
Al
final,
no
 importó .
El
 disparo 
 entró
 directo
a
mi
 cabeza.
Me
 quedaba 
 poco
 <empo

de
 vida 
 y

med
la
 mano 
en
el
 bolsillo 
del
 pantalón
 para
 esconder
mi
Rolex.
Era
 muy
 caro
 para
 que 
 terminara
en
la
 muñeca
de
un
 policía 
 o 

bombero.
 Quedé
 allí 
 tendido 
en
el
 suelo 
 desangrándome
 mientras
 veía
 cómo
el
 muy
 maldito 
 corría
 calzando
 unos 
 zapatos
de

imitación .
 Luego
no
vi
 ninguna 
 luz .
No
 había 
 vida 
 después 
de
 morir. 

Franco
Arocha:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
aquel 
 anciano 
 que
Franco
Arocha:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
aquel 
 anciano 
 que 
con
supuesta
 inocencia
a
 tocar
 su 
 vago
 instrumento.

Con
 dedos 
 rotos,
sin
 discernimiento
del
arte
y
 carente


se
presentaba
en
la
 avenida
 diariamente

antología
de
 melodías 
de
mi
 preferencia.


De
él 
 es
 quien 
 menos 
 hubiese 
 sospechado 
 como
 revelador
de
 las 
 injus<cias 
 que 
 este
pueblo
 ahora
 ignoraba ;
las 
 luchas 
de
los

antepasados
de
 quienes 
 interactuaban
con
él 
 para
 entregarle
 unos 
 miserables
centavos.
Había 
 sido 
 cronista
del
 ayer,
y
 ahora

era
solo
un
 paupérrimo 
a
 quien 
 su 
 propia 
 nación 
 calló
 y
 que 
 ahora
 veía
con
desidia 
 y
 melancolía 
al
 igual 
 que 
 él 
los
 ve
a
 ellos . 

Mónica
Caballeros:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
la
Muerte,
esa
 lápida 

Mónica
Caballeros:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
la
Muerte,
esa
 lápida 
 y
el
dolor
 que 
 senda 
en
 cada
 uno 
de
los
 diez
mil
 pedazos
 rotos

de
mi
 corazón
sin
 entender
el
 por 
 qué ,
ni 
el
 para
 qué .


Te
llevabas
a
la
 tumba 
 todos 
 nuestros
 recuerdos
 y
 secretos,
el
dolor
se
 estaba
 riendo 
 dentro
de
 mí 
 porque 
de
 quien 
 menos 

sospechaba 
 yacía
 su 
 cuerpo 
 bajo 
de
 mí
recuerdo.
 Perdona
 si 
me
cuesta

,
dejándome 
sola…
 cambiando 
la
 <erra
 por 
un
 paraíso 
 y
la
 existencia
 por 
tan
solo
un

tanto
 dejarte
 ir,
pero
de
 quien 
 menos 
 sospechaba 
‐la
 muerte‐
se
burla 
de
 mí . 

Jorge
Peña:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
ella ,
la
 reina
del

Jorge
Peña:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
ella ,
la
 reina
del
 juego
en
 todo 
 momento
le
 juró
 lealtad
a
 su 
 rey,
quien 
se
senda 

seguro
a
 su 
 lado,
incluso 
la
 amó,
pero
no
 sabía 
 que 
la
 reina
 blanca
 tenía
un
 corazón
negro,
que 
con
una 
 estrategia
lo
 llevó
a
la

capitulación ,
dama 
 gris
lo
ha
 llevado
a
la
 bajeza,
pobre 
 conver<do
en
 tu 
 peón ,
quien 
no
se
 cansó
de
 sacrificarse
 por 
 regresar
a

tu 
 lado,
pero
 ahora
el
 plebeyo
 observa
 que 
la
 captura
 es
inevitable,
para
 evitar
el
 sufrimiento
 y
 humillación 
he
de
 acabar
con

mi
 vida
El

an<guo 
 rey. 

Dulier 
Cruz:
 De
quien 
 menos 
lo
 había 
 sospechado 
era
de
vos,
mucho
 menos 

Dulier 
Cruz:

De
quien 
 menos 
lo
 había 
 sospechado 
era
de
vos,
mucho
 menos 
 ahora,
¡mucho
 menos 
 acá!
¿ Hablás 
en
 serio ?
 qué 
 momento
 y

lugar
 más
 extraños
 escogés
 para
 ofrecerme
 tus 
 servicios ,
pero
no
 importa,
¡claro!
estoy
 interesado.
 Vos
 pero,
¿Cómo 
 te

enteraste?,
es
 que 
me
pone
un
 poco
 nervioso 
 que 
de
un
 momento
a
 otro
se
me
acerque
 alguien 
a
 preguntarme
 si 
lo
 quiero

matar,
vos
 entenderás.
¿ Alguien 
 más
 sabe ?
 pero
no
me
 hagás
 esa
 cara,
va
 pues 
no
 pregunto,
confió
en
 vos,
¿diez
mil
me

dijiste?
 Bájale 
un
par
 y
 saliendo 
 ahorita
de
la
 iglesia 
 nos 
 vamos
al
 banco,
¿te
 parece? 

Michelle
Búcaro:
 ¡De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
éste
 espécimen
sin

Michelle
Búcaro:

¡De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
éste
 espécimen
sin
 vientre!
Ajeno 
a
 las 
 normalidades 
de
 su 
 edad ,
sin
 respuestas
en

su 
 máquina 
mental.
La
cabeza
le
 pesa ,
la
 vida 
le
 gana
el
 crucigrama
 diario .
 Pesado,
perduran
 sus 
 sueños 
 apilados

en
 sal .

 Sueña 

la
 vida 
 como
un
 niño .
El
mar
lo
 pierde.
Es
 como
 ese
 cielo 
 infinito
de
los
 mortales.
¡ Qué
 inmensidad ,
qué 
 misterio!
suspira ,
“Me

comieron
el
 vientre”
 recuerda.
“No
 voltees
a
 ver
 esa
 ola 
 mareada
de
 ir 
 y
 venir “
 reniega.
La
 armonía 
 absurda
del
mar
 cuando 
la

luz 
del
 fondo 
no
cede,
para
 abrir 
los
 ojos 
 y
 soñar. 

Marliton
HG:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
las 
 redes
 sociales .
 Pudo 

Marliton
HG:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
las 
 redes
 sociales .
 Pudo 
 haber
 sido 
 su 
 vecino,
niño 
Punk
 que 
 todas 
 las 
 tardes
 jugaba 

en
la
 calle.
 Pero
 fueron
 sus 
amigos
virtuales ,
la
 socialización 
 más
 paté<ca
 y
 dulce 
 que 
 pudo 
 encontrar
 dentro
de
la
casa
sola.

Cada 
 tarde
el
 mundo 
 perdía
 credibilidad 
ante
sus 
 ojos ;
los
 avatares
 dominando 
el
 ciberespacio 
 pixelado .
Si
tan
solo
el
 iPhone 

sonara
 y
la
 voz
de
mama
le
recordara
 que 
la
 vida 
 es
 aquí 
 y
 ahora,
si 
 él 
 pudiera 
 comprender
 que 
 todo 
 es
un
 engaño.
La
Matrix

es
la
 prisión .
¡ Cuanta
 amistad
 marchitándose
en
 las 
 avenidas
 solas !

Lucho
Rojas:
 De
quien 
 menos 
lo
 había 
 sospechado 
era
de
ella
Lucho
Rojas:

De
quien 
 menos 
lo
 había 
 sospechado 
era
de
ella ,
tan
sonriente,
tan
inocente,
llena 
de
 amor,
aquella 
 chica
 linda 
 y
 pura
 que 

unos 
 pocos
 meses
 había 
 llegado 
a
 conver<rse
en
el
 amor
de
mi
 vida ,
hubiera 
 desconfiado
de
 cualquiera 
 menos 
de
 ella ,
y
 verla

hay,
acostada
con
él 
en
la
 cama
 que 
con
tanto
 esfuerzo
 compré
 para
 consumar
 nuestro
 amor.
 Acostada
con
quien 
 decía 
era
mi

mejor
amigo,
ya
no
 importa.
 Después 
de
 todo 
con
cuchillo 
en
 mano 
 y
 sangre
en
 las 
 sábanas 
la
 desilusión 
 dura
 menos ,
después 

de
 todo 
no
hay
 traición 
 que 
no
se
 borre
con
la
muerte. 

José
Carlos
Payeras:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
ella ,
solo
con
 medio
José
Carlos
Payeras:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
ella ,
solo
con
 medio 
 voltear
a
 ver
 y
era
darme
 cuenta
de
 que 
 allí 
 estaba
de
 nuevo,

siempre
 atenta,
como
 queriendo 
saber
que 
era
de
mi.
Siempre

al
 piso .
 Siempre
 presente,
con
el
sol,
con
la
luna ,
en
la
 quietud
silenciosa ,
sus 
 pasos 
 eran
 como
dos
 algodones 
 que 
 lentas
 caen


de
mi
 soledad ,
en
mi
tristeza
 y
 hasta
en
mi
 felicidad ,
de
quien 

menos 
 había 
 sospechado 
era
de
ella
de
mi

propia 
 sombra.
Regina
José
Galindo:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
él .
 Demasiado 

Regina
José
Galindo:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
él .
 Demasiado 
 sinvergüenza,
embustero,
charlatán,
inescrupuloso,
malagradecido,

pícaro,
sanguijuela ,
pusilánime ,
mañoso,
inmundo,
repugnante,
granuja,
inú<l ,
descarado,
hipócrita ,
incompetente,
caradura,

parásito,
vividor,
mantenido,
infame,
arrastrado,
<morato,
traidor,
chantajista,
explotador,
cínico,
infiel,
men<roso,
borracho,

embaucador,
aprovechado,
necio,
cre<no,
insensato,
morboso,
ignorante,
inculto,
papanatas,
depravado,
indigno,
agresivo,

güevón,
tramposo,
violento,
sucio,
vulgar,
sarnoso,
gonorreico,
malicioso,
lambiscón ,
falso,
libidinoso,
impotente,
mezquino,

bribón ,
estafador,
lacra,
rufián ,
piedrero,
ladrón ,
canalla,
racista,
usurpador,
arrabalero,
truhán ,
cobarde,
pendenciero,

oportunista,
servil ,
boca
 floja ,
lengua 
 larga,
bueno 
 para
nada,
 lambe 
 culos ,
mísero,
ruin
 y
 despreciable .
 Demasiado 
 predecible .

La
 vida 
 así ,
no
 tenía
 sen<do . 

Edwin
Kestler:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
los
años ,
si 
 ahora
 incluso
Edwin
Kestler:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
los
años ,
si 
 ahora
 incluso 
 había 
 dejado 
de
 hablar,
pues 
 temía
 que 
al
 abrir 
la
 boca

junto
con
sus 
 palabras 
 escaparan
 también
 sus 
 recuerdos
con
el
viento,
cual 
 ave
 que 
 dejas 
 libre 
sin
 querer
 y
no
 regresa,

mientras
el
 <empo 
 sustraía
a
 hurtadillas 
 por 
 su 
 oreja
 cada
 una 
de
 aquellas 
 preciadas 
 imágenes,
en
su 
 salida 
 apagaba
 sigiloso 

una 
a
 una 
 las 
 neuronas;
él ,
contabilizaba
con
faltantes
 las 
 narraciones
 retenidas,
80
apenas 
de
 las 
miles,
 que 
 fue 
 esta
 vez?

Aquel 
 silbido 
 o 
 quizá 
el
 piropo 
a
la
 enfermera,
seguro
 por 
 tararear
 aquella 
 hermosa
 canción. 

Peter
Chapas
CasHllo:
 De
quien 
 menos 
 habia 
 sospechado 
era
de
< ,
soledad ,
aparcas

Peter
Chapas
CasHllo:

De
quien 
 menos 
 habia 
 sospechado 
era
de
< ,
soledad ,
aparcas
 tus 
 caricias
sin
 mediar
 palabra 
 o 
 contraro,
arrastras
en
mi
 piel 

tus 
 suaves
 besos 
 mientras
la
 derrota
 pinta
un
 abandonado 
 retrato.
Lentamente
me
acompañas
en
 aquel 
 paraíso 
interminable

en
 donde 
 juntos
 enterramos
 mis 
 recuerdos,
tristezas,
desamores
 y
 como
no
 mis 
 sonrisas 
 arañadas 
con
el
despertar
de
 cada

manana .
 Bajas 
 las 
 persianas
 y
me
acobijas 
con
un
 viento
de
 lágrimas 
 y
 derrotas,
espero
 <rarle
 piedras 
a
la
 mañana 
 pues 
con

ella 
se
refleja
 tu 
 adiós 
en
mi
 ventana
 y
 hace
 tanto
 frío 
en
mi
 que ,
no
 te
 dejo 
 nunca
de
 llorar. 

Herbert
 Ismatul:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
los
gatos.
Los
 gatos
no

Herbert
 Ismatul:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
los
gatos.
Los
 gatos
no
 roban
 libros ,
pensaba .
 Quizás :
zorros,
que 
 piensan 
 que 

leyendo
 más,
serán
 más
 astutos;
cerdos,
buscando 
 jus<ficaciones
reputación
de
 sabios ,
o,
ratas
 y
 polillas ,
como
 buena 
 madriguera
 y


a
 su 
 inmundicia ;
búhos ,
para
no
 perder
la
ancestral

excelente
 tragantona.
 Sospechaba 
 incluso 
de
 buenos 

amigos.
¡Pero
de
 gatos!

Y
 mientras
 gastaba
 sus 
 horas
 cavilando
 sobre
el
 robo,
los
 gatos
 soltaban 
 su 
 imaginación 
 y
se

regocijaban
en
el
 techo
de
 cinc ,
sin<endo 
 como,
durante
 cada
 lectura,
sus 
 uñas 
 adquirían 
un
 filo 
perfecto,
capaz
de
 rasgar

cualquier 
 atadura
con
la
triste
 realidad .

(FINALISTA)


Juan
Pablo
González:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
ése,
quien 
de

Juan
Pablo
González:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
ése,
quien 
de
 nuevo
se
coló
entre
mis 
 sábanas 
 e
 hizo 
 que 
la
 noche 
 durara
un

segundo .
 Entretejimos
 mundos 
 alternos
 donde 
el
 horizonte
se
perdía
ante
nuestra
 mirada.
Las
 sábanas 
 galopaban 

incesantemente.
El
 contraste
entre
los
movimientos
 nos 
 hacía 
 detenernos.
Y
en
 eso,
llamaron 
a
la
 puerta.
 Bajé
mi
 túnica,

mientras
el
 horizonte
 retornaba
a
 su 
 lugar.
El
 ángel
se
había 
 marchado,
y
con
él ,
mi
vocación…


Dichosos 
los
 invitados
a
la
 cena
del
 Señor.


‐
 Señor,
no
soy
digno 
de
 que 
 entres
en
mi
casa,
pero
 una 
 palabra 
 tuya
 bastará
 para
 sanarme. 

Helen
Guerrero
Castro:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
él 
 mismo .
 Gastó

Helen
Guerrero
Castro:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
él 
 mismo .
 Gastó
 su 
 energía
 culpando 
a
 todos 
 hasta
 que 
 su 
 conciencia
le
 hizo 
 ver
la

realidad .
 Sí ,
la
 causa
 había 
 sido 
 su 
 indiferencia 
 y
 su 
 desinterés.
¡ Cómo 
 pudo 
ser
tan
malagradecido !
Ahora
 ella 
 ya
no
 estaba,
se

había 
 ido 
 y
 para
 siempre.
¡ Pero
 si 
 ella 
lo
 amaba 
 tanto!
Nunca
 imaginó 
 que 
 su 
 ac<tud 
 fuera
 como
un
 veneno
 que 
la
 mataría

poco
a
 poco.
 Ahora,
desesperado
 y
 ya
sin
la
 venda
de
la
 negación 
se
preguntaba:
¿se
habrá
 quitado 
 ella 
la
 vida 
 o 
 habrá
 sido 
el

des<no 
 que

se
la
 llevó
 para
 cobrarle? 

De
quien 
 menos 
 sospechaba 
era
de
él Jessie
 Álvarez:
 :
el
psiquiatra
lo
 declaró

De
quien 
 menos 
 sospechaba 
era
de
él
Jessie
 Álvarez:

:
el
psiquiatra
lo
 declaró
 oficialmente
 apto
 para
 vivir
en
 sociedad ,
así 
 que 
 él 
no
 pudo 

causar
 esa
 tragedia.
 Tomó
 su 
 libro 
 y
 con<nuó 
con
su 
 lectura.


Su
 esperanza
era
que 
 alguien 
 llegara
a

explicarle
 qué 
 había 
 pasado 
 mientras
 dormía ,
pues 
 una 
 familia
 entera
no
 podía 
 morir

nada
 más
 así 
 por 
 así .
De
 todas 
 maneras,
él 
 estaba
“oficialmente
 apto
 para
 vivir
en
 sociedad ”,
por 
lo
 que 
 otro
 debía 
ser
el

asesino .
Lo
 que 
se
preguntaba
era
por 
 qué 
 solamente
 él 
 seguía 
vivo…


Cerró
 su 
 libro,
limpió 
 su 
 cuchillo 
 manchado 
de
 rojo
 y
 siguió 
 esperando. 

Sol
Girón:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
ese
 cuento
 roto.
La

Sol
Girón:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
ese
 cuento
 roto.
La
 introducción 
le
 quedó 
 cor<ta
‐
dos
 líneas 
 que 
el
 escritor
 dejó 

huérfanas
al
 cercenar
el
 resto
con
el
borrador.
 Logró
 llegar
al
 conflicto
 donde ,
entre
líneas ,
se
enfrentó
al
 escritor
‐
¿ Por
 qué 

quieres
 acabarme?
¡Soy
tu 
 obra!
–
El
 escritor,
ofendido 
 y
 retado,
tomó
la
 pata
de
 una 
“L”
y
la
 arrastró
al
“FINA”.
Ésta
se
sujetó

de
 una 
coma
y
 pateó
al
 punto
final.
El
 escritor
se
distrajo.
Se
le
 fugaron
 las 
 letras
 y
se
cambiaron
de
 historia.
¡ Quién 
 diría 
 que 

de
tan
poquitas 
 líneas 
 nacería
la
 rebelión !

Jorge
Pum 
SanHago:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado
Jorge
Pum 
SanHago:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
mi
forma
de
escribir.
Hoy
despertó
 deseándose 
 alimentar
de
 palabras 
 fur<vas,
de

vientos
 y
 colares,
de
viajar 
 por 
el
 inexpicable 
 mundo 
de
los
 sueños .
 Pero
 esta
 tarde
 recibió 
 una 
 no<cia 
 triste.
 Quien 
 siempre
le

había 
 acompañado 
 toda
 su 
 vida 
( su 
inventor),
ha
par<do .
Se
 quedó 
con
ese
 deseo
de
 decirle
 tantas
 cosas
 y
 con<nuar

escribiendo .
 Solamente
le
 quedan 
los
 recuerdos.
 Ahora,
nada
 <ene
 sen<do .
Hoy
no
 quiere
 dormir,
ni 
 soñar,
<ene
 miedo 
de

tener
 pesadillas .
 Sospecho 
 que 
 si 
lo
 hace,
descubrirá
un
 nuevo
 lenguaje ,
un
 nuevo
 mundo 
de
dolor,
y
se
sen<rá
 otra
persona
Julio
Robeto
 Calvo
 Drago:
 De
quien 
 menos 
 habría 
 sospechado 
era
de
sí 
 misma .

Julio
Robeto
 Calvo
 Drago:

De
quien 
 menos 
 habría 
 sospechado 
era
de
sí 
 misma .
 Porque
de
la
 mano 
 izquierda
 podía 
 esperarlo
 todo .
 Pero
de
 sí 
 misma ,
la

derecha.
 Preguntarse
 cuánto
 estará
 dando 
de
 limosna 
la
 otra
 mano,
solo
 por 
 envidia
 y
 rivalidad
¡Adónde 
 va
a
 ir 
a
 parar
el
 mundo !

,
¡Jesucristo
en
la
 cruz!

Medarí
 Juárez:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
esa
 pobre 

Medarí
 Juárez:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
esa
 pobre 
 infeliz,
con
los
pies
 llenos 
de
 <erra,
colonizada 
 por 
 piojos 
 y
 sabrá
Dios
 por 

cuantos
 parásitos
 más.
 Ignorante,
analfabeta
 y
 dueña 
de
 una 
halitosis
 caracterís<ca
de
los
 dientes
 podridos.

¿Cómo 
 sospechar 
 que 
 fuera
 precisamente
 ella 
 quien 
 sedujera
la
 voluntad
de
 su 
"ilustre
 y
 dis<nguido "
esposo?

Le
 inculcó 
 higiene ,
la
 calzó,
la
 educó.
Le
 abrió 
 las 
 puertas
de
 su 
 hogar
 y
le
 confió
el
 cuidado 
de
 sus 
 hijos.

Por
favor,
díganme.
¿ Cómo 
 sospechar 
 que 
 fuera
 capaz
de
 causar
 semejante
 daño ?
¿ Cómo 
 sospechar 
 que 
 ella 
 inspiraría 
a
 su 

hija 
a
 escribir 
 este
 absurdo
 relato? 

Ana
Verónica
 Villatoro:
 De
quien 
 menos 
 habrîa 
 sospechado 
era
de
la
tuberculosis yo

Ana
Verónica
 Villatoro:

De
quien 
 menos 
 habrîa 
 sospechado 
era
de
la
tuberculosis yo
 creía
 que 
 aquella 
 mirada
 lánguida ,
aquellas 
 manos 
 afiebradas,

aquel 
 aliento
a
 súplica 
 eran
en
 realidad 
 amor
 por 
 mí
Paola
Rubio:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
mi
culpabilidad 
 sobre

Paola
Rubio:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
mi
culpabilidad 
 sobre
 protectora.
 Recuerdo
 que 
con
tu 
 mirada
 inocente,
dejaste
 que 

te
 quitara
 tu 
 arma
 más
 poderosa.
 Esa 
 madrugada
no
 pude 
 menos 
 que 
 sospechar 
 que 
 tu 
 ausencia
sobresalto
 que 
me
despertaba
 aquella 
 mañana ,
significaba 
 que 
 tu 
 vida 
se
ex<nguía 
 y
 que 
 llevaría

Tu
 ausencia 
me
indicaba 
la
 realidad ,
me
resisd
a
 pensar 
 que 
no
 volverías
a
 cruzar
el
 umbral 
de
mi


no
era
algo
casual,
que 
el

ese
peso
en
mi
 conciencia.

refugio
 pero
al
saber
de
 tu 

des<no,
supliqué 
 por 
 una 
 despedida 
 que 
me
diste
en
 sueños 
 y
 que 
 jamás 
 olvidaré . 

Linda
Morales:
 De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
su 
 esposo,
de
sus 

Linda
Morales:

De
quien 
 menos 
 había 
 sospechado 
era
de
su 
 esposo,
de
sus 
 intenciones
 bajo 
la
 mano 
 y
 sobre
 ella 
 las 
 flores
en
los
 días 
de

primavera,
de
todos
Recordó
el
 extraño


los
 cientos
 te
 amo 
 que 
le
 dijo 
sin
 pestañar.
 Todo 
 estaba
 muy
 claro,
las 
 piezas
 encajaba
 perfectamente.

interés
 por 
 que 
 tomara
los
 medicamentos,
la
 insistencia
con
la
que 
la
 obligo 
a
 perder
peso
 y
 las 
 largas

horas
 que 
la
 hizo 
 permanecer
en
 aquella 
 estúpida 
pose.
 Lloro 
 y
 grito,
pero
 nadie 
la
 escucho,
todos 
a
 su 
 alrededor
 celebraban
 y

observaban
 como
 trofeo
 adquirido 
a
la
 mujer
en
la
 caja
de
 cristal.

(FINALISTA)

Sandra
Álvarez:
 Se
 miraban 
 detenidamente.
Ella
 iba 
 distraída
de
un
 lado 
de
la

Sandra
Álvarez:

Se
 miraban 
 detenidamente.
Ella
 iba 
 distraída
de
un
 lado 
de
la
 calle,
sorteando
 gradas
 y
 gentes,
cuando 
 escucha 
 una 
 risa 
 que 

llama
 su 
 atención,
y
se
de<ene
 para
 buscarla
con
la
mirada.
La
 encuentra.
 Ahí 
 esta
 él 
con
su 
 pelo 
 corto,
sudando,
como
 que 

acabara
de
 correr
 por 
 todo 
el
 parque.
 Sigue 
 riendo 
 y
 disfruta
 su 
 juego
en
 solitario ;
por 
 momentos
 finge
ser
un
 ave,
a
ratos
 sólo 

disfruta
el
 aire
 que 
 corre
 por 
 sus 
 manos ,
por 
 su 
 cuerpo 
 pequeño 
 y
 delgado .
De
pronto
se
de<ene.
Ella
 con<ene
la
 respiración 

al
ser
descubierta.
Se
 miraban 
 detenidamente.
 Él 
 corre
 nuevamente,
el
juego
 con<núa 
 y
 seguramente
 olvida ,
ella ,
disfruta
un

instante
de
 felicidad . 


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