ENSEÑANZAS DEL KLIMAFORUM10

Capitulo Noveno Informe y Valuación del Klimaforum10
En la preparación y realización del Klimaforum10 pudimos obtener algunas enseñanzas importantes en relación a los asuntos climáticos, como las siguientes: El desastre climático ha cruzado ciertos umbrales; se acelera el aumento en la temperatura media terrestre; nos movemos hacia un nuevo estado climático que puede ser terminal para la especie humana; al parecer, no hay manera de regresar en los próximos siglos al clima que teníamos hace más de cincuenta años. El Acuerdo de Cancún, virtualmente garantiza un aumento de al menos cuatro grados en la temperatura media terrestre en este siglo, con aumentos superiores en ciertos lugares de la Tierra y con la posibilidad de que este aumento medio llegue a siete grados, a causa del muy probable fracaso de los acuerdos climáticos mundiales en la COP-17 de Durban, Sudáfrica. Esta situación obliga a extremar los esfuerzos de las organizaciones locales frente a esta calamidad; a radicalizar las acciones de la sociedad frente a las transnacionales y los gobiernos, para lograr la rápida reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y prepararnos para enfrentar situaciones climáticas catastróficas: hambrunas, pandemias, militarismo, represión, guerras, revoluciones, violencia inédita y frecuentes hecatombes. El gran dinero, el crecimiento económico, las utilidades de los bancos y otras transnacionales, impiden hasta el momento cualquier avance en los asuntos climáticos. Los gobiernos, las empresas responden a los valores modernos que exigen MÁS, MAS GRANDE Y MÁS RÁPIDO. Que premian la dominación, expoliación, competencia, expansión, productividad, consumo, trabajo alienante, todos ellos valores que son un gran impedimento en la solución de los asuntos climáticos y que deben ser eliminados a la brevedad posible, si deseamos la supervivencia de la humanidad; las escuelas, las universidades, los gobiernos fallan desoladoramente en este sentido desde hace siglos; urge una revolución mundial de valores y de modos de vida. El Sistema que ha producido el desastre climático, ecológico, cultural, financiero, económico, político, institucional, energético, hídrico, alimentario, educativo, sanitario, demográfico, agrícola, urbanístico, simbólico, espiritual, del mundo moderno, se apoya en las acciones que realizan todos los días: la escuela, la publicidad, los medios, el crédito al consumo y la obsolescencia programada; tiene su sustento en la expansión de: los transportes, la urbanización, las nuevas tecnologías, el Libre Comercio, las certificaciones, la medicina, la ingeniería, la arquitectura, la jurisprudencia, la ciencia, las instituciones, el Estado, actividades que colonizan el imaginario social y someten a los ciudadanos a su loca carrera hacia el abismo; hacia la desaparición de la especie humana. Para recuperar la sensatez y sobrevivir como especie es urgente salir del Sistema basado en el

pensamiento económico. Salir de la religión de la economía; descolonizar el imaginario social de esta aberración histórica. Los estados han demostrado su inveterada torpeza en la solución de los grandes problemas sociales, climáticos y ambientales, pues han estado históricamente al servicio de los poderosos. Nunca antes en la historia los estados habían estado tan incondicionalmente sometidos a los dictados del gran dinero, de la economía, de los grandes inversionistas que matan la escasa democracia creada en el mundo. Los estados son parte del problema y no parecen ser parte de la solución. Es ineludible reducir la importancia de los Estados en la vida de las comunidades y los pueblos y recuperar nuestras capacidades autónomas; como personas, como comunidades territoriales. Únicamente las personas, los pueblos pueden cambiar esta situación. La ciencia y la tecnología están detrás de las alteraciones climáticas que sufrimos; históricamente, han estado también al servicio de los ricos y poderosos, y consecuentemente no pueden dar solución a los problemas climáticos o ambientales en el marco institucional en el que están incrustadas. Tal como lo señaló A. Einstein “no se resuelve un problema con la misma mentalidad que creó el problema”. Es acuciante sacar a la ciencia y la tecnología de este marco asfixiante para que pueda ayudar a la solución de los predicamentos climáticos; para lograrlo, es necesaria la denuncia del gran involucramiento de la ciencia y la tecnología en asuntos militares y actividades de investigación de alto riesgo para la sociedad; denunciar a la tecnociencia creadora y promotora de las centrales nucleares, los transgénicos, los agrocombustibles, la nanotecnología, la geoingeniería, entre otras tecnologías de muy alto riesgo. Bajo la presión de banqueros, transnacionales, inversionistas, los gobiernos ricos y poderosos han convertido el tema del desastre climático en un gran negocio, por medio de mecanismos de mercado, como REDD+, Mecanismos de Desarrollo Limpio, MDL, compensaciones (offsets) , bonos de carbono, energía nuclear, energías renovables industrializadas, agrocombustibles, geoingeniería, organismos genéticamente modificados, OGM, entre otras Falsas Soluciones. Nace la “economía verde” o “green economy”, para tratar de rescatar al Sistema. Por medio de intensa propaganda y publicidad y potentes sobornos y chantajes a: gobiernos débiles y empobrecidos, universidades, ONGs y organizaciones sociales, estos gobiernos ricos y poderosos engañan a la población con proyectos y programas para la mitigación y la adaptación al cambio climático. El actual gobierno de Chiapas es un gran ejemplo de fraudes climáticos y ambientales con apoyo internacional (programas REDD+). Es indispensable que las organizaciones sociales, en particular las ecologistas, realicen grandes esfuerzos de información y concienciación social, en torno a estas Falsas Soluciones. Las Naciones Unidas, como los gobiernos, se muestran igualmente incapacitadas para ofrecer soluciones pertinentes al predicamento climático; las COP, también llamadas conference of polluters o reuniones de un “club de criminales de cuello

blanco” como lo señala Yves Cochet ( Sauver la Terre), resultan totalmente contraindicadas en la solución del desastre climático, por su excesivo alejamiento de las comunidades y los pueblos; de la sociedad; por su sometimiento a la religión de la economía; por su culto a la ciencia y la tecnología. Es necesario cambiar radicalmente la forma en la que se manejan los asuntos climáticos en el mundo, pues estamos ante una EMERGENCIA MUNDIAL mas grave que una invasión de extraterrestres, situación que obliga a una convocatoria extraordinaria a la colaboración de la sociedad. Las discusiones climáticas mundiales debieran ser abiertas, en la plaza pública; los gobiernos no representan a sus pueblos. Los asuntos climáticos tienen la virtud de provocar la más amplia discusión sobre los fundamentos del mundo moderno: históricos, filosóficos, ecológicos, culturales, políticos, económicos, sociológicos, científicos, religiosos; no hay tema que excluyan; son subversivos porque cuestionan el imaginario que domina al mundo (un auto climatizado para todos); porque cuestionan las fantasías de progreso, desarrollo y crecimiento (megaproyectos; viajes al espacio; Gran Colisionador de Hadrones; la partícula de dios). Los asuntos climáticos son un eje temático central, una perspectiva insuperable, para la discusión fructífera de los asuntos sociales, ambientales, económicos y políticos del mundo de hoy; para la discusión de los efectos perversos del crecimiento, del Mercado y del Estado. Las organizaciones ambientalistas transnacionales, como WWF, OXFAM, Greenpeace, se han vuelto funcionales a los intereses de los banqueros, transnacionales y grandes inversionistas, como lo hemos podido atestiguar en la COP-16 de Cancún, donde suscribieron los programas REDD+ y aplaudieron los infames Acuerdos de Cancún. Lamentablemente, México está demasiado colonizado por organizaciones ambientalistas transnacionales, como: WWF, OXFAM, Greenpeace; Heinrich Boell; Friends of the Earth, Rising Tide que ejercen una nociva influencia en las organizaciones nacionales. Por otra parte, los partidos, generalmente de izquierda, también influyen mucho en estas organizaciones nacionales que por lo mismo resultan grandes defensoras de las ficciones de desarrollo, progreso y crecimiento económico; rinden culto a la ciencia y la tecnología. Las cumbres en México han sido controladas desde hace muchos años por un pequeño grupo de organizaciones nacionales altamente profesionalizadas que tienen una influencia disolvente sobre los movimientos y organizaciones locales: practican un asfixiante corporativismo que mediatiza los movimientos sociales. Las ideas socialistas latinoamericanas clásicas: estatistas, todavía dominan la organización de las cumbres en México; se desprecian las ideas autonomistas y alternativas que no sean aportadas por los grandes verdes transnacionales. Es indispensable observar de cerca el comportamiento de las grandes organizaciones ambientalistas transnacionales y de las organizaciones nacionales en las cumbres del clima de las Naciones Unidas, con la ayuda de foros alternativos, como lo fue el Klimaforum10. Los foros o espacios políticos alternativos en las cumbres del clima (las COP), representan una actividad muy importante en el fortalecimiento de los

movimientos locales y ecológicos y de la lucha mundial por la justicia climática y la justicia ambiental. Las charlas, diálogos e intercambios en estos foros representan una gran ayuda para sus participantes; las amistades, acuerdos y alianzas que se generan en ellos contribuyen mucho a este fortalecimiento. Es necesario robustecer esta práctica con la organización de reuniones, encuentros, foros alternativos menores: locales, nacionales, regionales, continentales, durante las preparatorias a las cumbres del clima y mientras se realizan estas cumbres. Estimamos que los foros o espacios políticos alternativos en las COP de las Naciones Unidas, debieran tener una orientación claramente intercultural, internacional, intersectorial, global: deben ser auténticas cumbres climáticas de los Pueblos, muy especialmente de los pueblos originarios amenazados de extinción, los pueblos afectados por megaproyectos o actividades industriales de alto impacto ambiental y los pueblos campesinos; evitar que sólo sean una expresión idiosincrática o sectorial del país o el subcontinente que acoge una cumbre climática de las Naciones Unidas: no deben establecer condiciones que debiliten o excluyan movimientos autonómicos que repudian a los gobiernos y partidos nacionales o que rechazan las distopías de desarrollo o crecimiento económico ( financiamiento de tecnología verde) como fue el caso en los foros alternativos de la COP-16 de Cancún. Estos foros alternativos no deben depender significativamente de los fondos internacionales avalados o gestionados por las grandes ONGs verdes transnacionales: WWF; OXFAM; Greenpeace; Heinrich Boell; Friends of the Earth; tampoco de sus plataformas políticas o de organizaciones nacionales profesionalizadas o estrechamente ligadas a estos “grandes verdes”, o a partidos; en lo posible, debieran ser organizados por una alianza de movimientos y organizaciones locales del país, con fondos del Pueblo, desde luego, sin condiciones políticas. Las plataformas políticas de los foros alternativos deben ser rigurosamente consultadas con las organizaciones locales que apoyan a estos foros. El exitoso modelo del Klimaforum09, organizado por movimientos locales de Dinamarca, para recibir a los movimientos locales del Mundo cumple muy bien con estos objetivos, por lo que trabajamos con gusto su continuación en México y favorecemos su permanencia en las siguientes cumbres climáticas. La gran aceptación que ha tenido en 2010 el nombre del Klimaforum en México, en Asia y África, confirma lo acertado de esta decisión. La iniciativa Klimaforum10, por sus sólidos fundamentos (Ver Los Siete Pilares del Klimaforum10) ha sido una gran contribución a la lucha por la justicia climática. (ver Que Aporta el Klimaforum10).

Comité Organizador del Klimaforum10 Adriana Matalonga; Eugenio Cabrera; Kareen Kohn; Lucila Torres; Lucrecia Noemi Mazadiego; Miguel Valencia; Pedro Pliego.

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