LA PROMOCIÓN Y EL USO DE LA BICICLETA EN CIUDAD Y LOS CARRILES-BICI URBANOS

Versión 1. – Junio 2011

Este es un documento preparado para uso de los individuos y grupos de trabajo del Movimiento 15M y de otras iniciativas similares de renovación social y política. En el contexto de todos los otros problemas y áreas que estas iniciativas estáis abordando, el tema de la bicicleta urbana es comparativamente poco importante. Sin embargo, es un tema plagado de ideas preconcebidas y de trampas políticas que parecen progresistas cuando en realidad son profundamente reaccionarias. El eje central de todas las políticas reaccionarias con apariencia de progresistas que se están realizando en torno a la bicicleta urbana es la idea del CARRIL-BICI: la reacción automática por parte de individuos o grupos preocupados suele ser pedir carriles-bici para facilitar el uso de la bicicleta. La supuesta necesidad de carriles-bici se justifica de diversas maneras: • • • • Para promover el uso de la bicicleta. Para que la gente “se sienta segura” en bicicleta. Para proteger a usuarios vulnerables (ancianos, niños, etc). Etc...

Junto a estas razones más o menos directas, se dan a menudo otras razones completamente espurias para justificar la construcción de carriles-bici: • • • “Para quitarle espacio al coche”. “Para pacificar el tráfico”. “Porque en los países con más bicis, hay carriles-bici”.

La asociación entre bicicleta y carril-bici ha llegado a ser tan cerrada que, a veces, parece que no hace falta ninguna razón para justificarla: mucha gente ha acabado dando por hecho que el carril-bici es “el lugar natural” de la bicicleta. Y casi ha llegado a pensar que si no hay carril-bici, no se puede circular con naturalidad en bicicleta. Entretanto, las políticas basadas en la construcción de carriles-bici están teniendo como efecto real un deterioro de las aceras y de la calidad de vida de los peatones, y un

reforzamiento de la dominancia del automovil en la ciudad. La realidad de lo que ocurre es que los carriles-bici se construyen para mantener a las bicicletas fuera del espacio donde “entorpecerían” la movilidad y la velocidad de los coches. En resumen, los carriles-bici no “reservan espacio para la bicicleta”: LOS CARRILES-BICI RESERVAN LA CALZADA PARA LOS COCHES. Este texto intenta familiarizar al lector con algunas ideas en el fondo muy sencillas y de sentido común, pero que han llegado a convertirse en minoritarias e incluso revolucionarias, sobre la bicicleta en ciudad. Algunas de estas ideas son: • La bicicleta es un vehículo, y su lugar natural es la calzada, junto con los otros vehículos. El usuario de una bicicleta tiene el mismo derecho que el usuario de un coche a circular por cualquier calzada urbana, y es responsabilidad compartida entre el y los usuarios de los otros vehículos el garantizar que la circulación transcurre en condiciones de seguridad. El tráfico urbano, aunque tiene un cierto nivel de riesgo, no es una jungla: los automovilistas no son unos asesinos que van a atropellar a cualquier ciclista que vean. Muy al contrario: harán todo lo posible por no tener ni causar problemas. La mejor garantía de seguridad para un ciclista es cumplir las normas del tráfico y comunicarse y colaborar con los automovilistas a su alrededor. Ya existe una magnífica red de “vias ciclistas” en todas las ciudades: se llaman calles. Los carriles-bici no solo no son necesarios para circular en bicicleta, sino que al crearlos se limita la movilidad de los ciclistas y se aumenta el antagonismo entre ellos y los conductores de automóvil.

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En resumen, este texto pretende difundir y demostrar la tesis de NO A LA CONSTRUCCIÓN DE CARRILES-BICI SI A LA CIRCULACIÓN NATURAL DE LAS BICICLETAS POR LA CALZADA EN CONDICIONES DE IGUALDAD: PLENO DERECHO Y PLENAS RESPONSABILIDADES Este documento contiene varios textos de distinta profundidad respecto a los problemas de la segregación ciclista urbana y las políticas alternativas realmente progresistas. No necesitas leerlo todo: mira el índice para aquello que te interese y que te ayude a entender el problema.

Contenido
MANIFIESTO CIUDADCICLISTA: CICLISTAS POR EL RESPETO: CARRIL-BICI NO....................................................................4 LA VISIÓN DE UNA MUJER USUARIA DE BICI: ¡MEJOR POR LA CALZADA!.......................................................................................................6 ¿Y cómo giro a la derecha? ¿Y a la izquierda?...........................................................................6 Qué gustito si alguien abre una puerta sin mirar ........................................................................6 ¿Y los peatones por dónde van? .................................................................................................7 MITOS SOBRE EL CARRIL-BICI URBANO...............................................................................8 Los países con muchos ciclistas es gracias a los carriles-bici urbanos.......................................8 Aumentar el número de ciclistas urbanos reducirá el uso del coche...........................................9 Es muy peligroso circular en bici por la calzada.........................................................................9 Los carriles-bici son seguros.....................................................................................................10 Los carriles-bici bien construidos son seguros..........................................................................11 Los carriles-bici son un paso intermedio hacia la circulación natural en bici por toda la ciudad..............................................................11 Los niños, ancianos, etc... necesitan carriles-bici para poder circular en bici.........................................................................................................12 LA POLÍTICA DE LOS CARRILES-BICI SEGREGADOS.......................................................12 LA SOCIOLOGÍA DE LOS CARRILES-BICI SEGREGADOS.................................................13 GRANADA: LA VISIÓN DE UN CICLISTA QUE FUE FAVORABLE A LOS CARRILES-BICI.....................................................................14 ¿QUÉ HACER?.............................................................................................................................15 OTRAS LECTURAS Y VÍDEOS.................................................................................................15 Vídeo: ¿Qué es un carril-bici urbano?......................................................................................15 La falsa seguridad del carril-bici urbano...................................................................................15 Preguntas Frecuentes sobre la segregación ciclista...................................................................15

MANIFIESTO CIUDADCICLISTA: CICLISTAS POR EL RESPETO: CARRIL-BICI NO
(Texto creado por la Red CiudadCiclista: http://ciudadciclista.org).

Como usuarios/as habituales de la bicicleta expresamos nuestro descontento con la política sobre la bicicleta basada en el carril bici urbano. El carril-bici urbano responde a un planteamiento anticuado y en entredicho: la creencia de que conviene segregar a los ciclistas del tráfico que circula por la misma vía, legitimando la inconvivencia en el espacio público y las altas velocidades del tráfico motorizado. Es un error creer que circular por el carril-bici es más seguro que por la calzada: entre otras cosas, disminuye la atención del automovilista hacia la posible presencia de ciclistas en la calzada y elimina la percepción de los ciclistas ante el inherente riesgo del tráfico con el que inevitablemente tienen que interactuar. La segregación da una falsa sensación de seguridad al ciclista a menudo a costa de su seguridad real, a la vez que introduce nuevos peligros en cada cruce, con un resultado desastroso para la seguridad ciclista (1 y 2). Vemos el carril-bici como algo peligroso, incómodo, obsoleto y caro, que empeora las condiciones para el ciclismo urbano. No es sostenible ni contribuye a la disminución del uso del coche. No promueve en absoluto el cumplimiento de las normas al tráfico motorizado, reforzando cuanto menos su agresividad. En centros urbanos compactos perjudica el espacio del peatón, deteriora aceras, parques y zonas verdes, generando conflictos donde no existían. Limita nuestra libertad: en Barcelona (3), Sevilla (4) y San Sebastián (5) han prohibido que los ciclistas circulemos por la calzada en las calles donde existe un carril-bici. Es más razonable que las ciudades integren a los ciclistas en el tráfico. La bicicleta es legalmente un vehículo y tiene derecho a su espacio en la calzada. Ciclistas y demás conductores tienen derechos y obligaciones similares y deben convivir civilizadamente. No agradecemos que se nos segregue en carriles-bici para darnos falsas sensaciones de seguridad y para eximir a los automovilistas de su obligación de circular por debajo de los límites de velocidad y de aceptarnos con naturalidad en la calzada. No es una utopía, ideas similares triunfan en ciudades como Londres (6 y 7) y están marcando la tendencia ciclista en la red. No necesitamos “redes ciclistas”, sino calles seguras y conductores cívicos. No necesitamos carriles-bici, sino una ciudad permeable a la bicicleta. No a la violación tolerada del límite de velocidad máximo en ciudad. Sí a la formación vial basada en información objetiva sobre los beneficios de la bicicleta en lugar de fomentar un miedo injustificado a ir en bici esperando la construcción de infraestructuras. Exigimos seguridad real y respeto mutuo entre todos los conductores. No podemos y no vamos a esperar. Necesitamos libertad para usar nuestras bicis ya, dentro de la ley y con seguridad. Vamos a pedalear y a compartir el placer de pedalear. La calle y la ciudad son de todas y para todas las personas. 1) JEAN-RENÉ CARRÉ, capítulo 2 del informe Projet Éco-Mobilité. Mobilité urbaine et déplacements non motorisés, Institut National de Recherche sur les transports et leur

Sécurité (INRETS). Francia, abril 1999. Traducido por Haritz Ferrando, bicicleta Club de Catalunya. 2) MARIO J. ALVES, Os peligros da segregaçao de tráfego no planteamiento para bicicletas. Enero 2006. 3) EXCMO. AYTO. BARCELONA, Ordenanza de circulación de peatones y vehículos. 27 Nov. 1998, modificada 20 jul. 2001 y 23 feb. 2007. 4) EXCMO. AYTO. SEVILLA, Ordenanza de circulación de peatones y ciclistas. 18 abr. 2008. 5) EXCMO. AYTO. SAN SEBASTIÁN, Ordenanza de circulación de peatones y vehículos de San Sebastián. 15 feb. 2006. 6) GARY CUMMINS, Hackney shows you don’t have to have lots of cycling infrastructure to get more people on bikes. Local Transport Today 16 ene. 2009. 7) MEGAN LANE, In the gutter. BBC News Magazine 10 mar. 2006. Más información y contacto: http://ciudadciclista.org http://wiki.ciudadciclista.org mail: info@ciudadciclista.org http://es.groups.yahoo.com/group/ciudadciclista/

LA VISIÓN DE UNA MUJER USUARIA DE BICI: ¡MEJOR POR LA CALZADA!
(Texto del blog “La bici y el mar de coches”: http://bicimaritima.wordpress.com/2011/06/14/mejor-por-la-calzada/)

En principio, la teoría del carril bici está muy bien. Los carriles bici te apartan de los coches de manera que puedas ir por un entorno seguro sin preocuparte de que te atropellen los coches. Muy bonito, pero eso es precisamente lo que no son. Porque en realidad, lo que hacen, es apartarte del tráfico, haciéndote invisible e impredecible, te convierten en el famoso niño que corre detrás de la pelota saliendo inopinadamente a la calzada.

¿Y cómo giro a la derecha? ¿Y a la izquierda?
Los carriles bicis convierten todos los cruces en extremadamente peligrosos: Cómo no estás en el tráfico, los conductores no te ven. No estás ni en la acera, ni en la calzada, estás en el limbo. ¿Qué pasa si llegas a un cruce y quieres seguir recto? Los coches que van a torcer a la derecha, miran a ver si hay peatones cruzando, pero tú no estás en la acera a punto de cruzar, así que no te ven y la posibilidad de que se te echen encima sin haberte visto es extremadamente alta. Y lo mismo se aplica si tu intención también es girar a la derecha. La dinámica es la misma. La unica posibilidad es pararse en cada cruce y asegurarse de que nadie se te va a llevar por delante. Los carriles bici imposibilitan los giros a la izquierda: Los carriles bicis suelen estar a la derecha de la calzada, llegas a un cruce y quieres torcer a la izquierda ¿Qué haces? Pues lo único que puedes hacer: te bajas de la bici, esperas a que el semáforo se ponga en rojo, cruzas, te diriges andando a la calle que quieres coger, vuelves a esperar el semáforo y cruzas para colocarte en el sentido en el que quieres ir y te reincorporas al tráfico o al carril bici si lo hay. (práctico y rápido ¿eh?) Los carriles bici están llenos de obstáculos: vehículos mal aparcados, contenedores de basura, paradas de autobús, puertas que se abren, asientos…. las cosas más alucinantes te puedes esperar en un carril bici. Eso te obliga a ir muy despacio y en muchas ocasiones te hacen salir a la calzada cuando los conductores no se lo esperan precisamente porque hay carril bici.

Qué gustito si alguien abre una puerta sin mirar
Los carriles bici convierten las salidas de garaje y las paradas de autobús en un peligro: Lo mismo de siempre, ni estás en la calzada, ni estás en la acera, los coches no te ven (y no te digo ya los autobuses). Los carriles bici son estrechos: A veces son tan estrechos, que casi tienes que pararte cuando el carril es bidireccional y viene un ciclista de frente. Además, anulan en muchas ocasiones la distancia de seguridad que otros vehículos deben mantener. Los carriles bici te hacen bajar la guardia: Da la sensación de que estas seguro, apartado

del tráfico cuando no es así; en el carril bici, muy al contrario, hay que ir con mucho cuidado y con ojos en la nuca. Los carriles bici ralentizan a las bicis: Visto lo visto, un trayecto en el que podrías tardar 10 minutos yendo por la calzada, puede convertirse en más del doble utilizando el carril bici por lo que las principales ventajas de la bici urbana en trayectos cortos se pierden: rapidez y comodidad. Los carriles bici hacen que esté mal visto circular por la calzada: incluso en los sitios dónde no hay carril bici! Ante una red de carriles bici, los demás usuarios de la vía esperarán de ti que los utilices, incluso si para llegar a tu destino tienes que dar un rodeo de varios kilómetros. Esto se traduce en el cabreo mala actitud hacia los ciclistas por parte de otros usuarios de la vía. Crea una presión social para apartar a los ciclistas de las calles que puede llevar incluso a la prohibición de que las bicicletas circulen por la calzada como ya ocurre en varias ciudades. Los carriles bici convierten a los peatones en tus enemigos: Los peatones son los usuarios más vulnerables de la vía. Todos somos peatones. A raíz de las “aceras-bici” (que son multitud) y de la tendencia a seguir por la acera cuando se acaba el carril bici, estamos invadiendo un espacio destinado a personas que van a pie dónde tienen derecho a sentirse seguras y dónde lo último que se esperan es un vehículo a toda velocidad. Y así en lugar de ser nuestros aliados naturales, que lo son, se resienten y “reniegan” de las bicis.

¿Y los peatones por dónde van?
Los carriles bici impiden que aprendas a circular en bici: Al apartarte del tráfico y crearte una falsa sensación de seguridad, los carriles bici impiden que circules con normalidad en el tráfico impidiendo que aprendamos circular. Antes o después nos vamos a encontrar con situaciones en las que no hay carril bici. Ir por la acera no es una opción… ¿no sería mejor aprender? ¿Integrarse en el tráfico con normalidad? ¿Hacerse respetar en lugar de dejarse apartar?

MITOS SOBRE EL CARRIL-BICI URBANO
(Puntos extraídos y modificados del texto “Razones ciclistas para decir no al carril-bici urbano” de la BiciEscuela de Granada http://biciescuelagranada.blogspot.com/ con partes adaptadas del blog Bicilibre http://bicilibre.wordpress.com/)

Los países con muchos ciclistas es gracias a los carriles-bici urbanos
Los países que se pone normalmente como ejemplo (Holanda, Dinamarca) apostaron por estas políticas desde los años 30 del S.XX. El modelo de circulación ciclista segregada apareció en un contexto histórico completamente distinto al actual: • • Eran disponibilidad de espacio, con un trazado urbanístico, y densidad de población distintos a los actuales. El uso de la bici en estas ciudades era mayor antes de que existieran las vías ciclistas. En Amsterdam las bicis eran cerca del 80% del tráfico antes de los comienzos de las políticas de segregación. (http://bicilibre.livejournal.com/2005/12/02/). El uso de la bicicleta fue cayendo en picad durante los primeros cuarenta años de construcción de carriles-bici segregados, y sólo comenzó a remontar con la crisis del petróleo de 1973 por motivos que no tenían ninguna relación con la presencia de carriles-bici. Es importante señalar que el modelo de “ciudad del futuro” de la época en que se iniciaron los carriles-bici era una ciudad en la que se consideraba ideal que todo el mundo tuviese su propio coche (e incluso un “coche volador”) a la puerta de casa, y donde la bicicleta no tendría ningún papel. En otras palabras: los carriles-bici, desde su origen, no han sido una herramienta de promoción de la bicicleta, sino un instrumento para marginarla y sacarla del “camino del progreso” a un espacio donde no pudiese molestar hasta su extinción. Ese es precisamente el motivo por el que se inventaron en los lugares donde las ciudades ya estaban llenas de bicicletas y necesitaban ser “preparadas” para la llegada del automóvil, que representaba el progreso. Ver: (http://en.wikipedia.org/wiki/Segregated_cycle_facilities#History ) “Todavía hay ciclistas que creen que las ciclovías están pensadas para que el ciclismo sea seguro. Nada podría estar más lejos de la verdad. Las ciclovías fueron creadas por el sistema de carreteras para tener a los ciclistas fuera de los caminos para la conveniencia de los motoristas. Los hechos de la historia no permiten otra interpretación” - John Forester). Desde hace cuarenta años, los carriles-bici segregados se están construyendo estrictamente por inercia política. Ahora, cuando en España se está copiando un modelo anticuado metiendo carriles-bici segregados con calzador, los países de referencia están comenzando a revertir sus políticas hacia la circulación natural en bicicleta en calles normales: • En Colonia (Alemania) eliminarán más de 70 Km de carril-bici para mejorar la seguridad de los ciclistas http://ciudadciclista.org/4416/colonia-alemania-se-

eliminaran-mas-de-70-km-de-carril-bici-para-aumentar-la-seguridad-de-losciclistas/ • Los holandeses tienen problemas con las bicicletas http://ciudadciclista.org/3723/los-holandeses-tienen-problemas-con-las-bicicletas/ y http://www.verkeersnet.nl/5188/minder-fietsongevallen-door-betereinfrastructuur/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=minderfietsongevallen-door-betere-infrastructuur En Holanda eliminan carriles-bici http://ciudadciclista.org/2595/en-holanda-seeliminan-carriles-bici-por-seguridad/

Aumentar el número de ciclistas urbanos reducirá el uso del coche.
En España, aunque hay pocos ciclistas, hay muchísimos más peatones que en las ciudades europeas con muchas bicis. Como consecuencia, ciudades con enormes diferencias en uso de la bici tienen niveles muy similares en el uso del coche (Ver por ejemplo Barcelona vs. Amsterdam http://modalkombat.demimismo.com/barcelona-versusamsterdam en http://modalkombat.demimismo.com/). En resumen, España tiene una cultura de “peatones a pie” mientras que Holanda tiene una cultura de “peatones sobre ruedas”, pero ambas tienen niveles similares de uso del automóvil. El intento de promover el uso de la bici siguiendo el modelo de vías ciclistas segregadas está condenado a convertir peatones en ciclistas pero será incapaz de conseguir que los automovilistas dejen sus coches. Por lo tanto, hay que desengañarse: un mayor número de ciclistas no tiene por qué suponer un menor número de coches. Más bien lo que puede darse es que las limitaciones al uso del coche y las fórmulas que traten de reducir las distancias medias cotidianas tengan como consecuencia natural un aumento de ciclistas y/o peatones.

Es muy peligroso circular en bici por la calzada.
El tráfico urbano tiene riesgo no solo para los ciclistas, sino también para los conductores de moto, ciclomotor, coche, así como para los peatones. Los ciclistas no tenemos exclusividad en este sentido. Sin embargo, el riesgo de un ciclista urbano que está circulando de acuerdo con los principios del tráfico es similar al de otros vehículos, e incluso inferior al riesgo que corren, por ejemplo, los usuarios de motocicleta (http://bicilibre.livejournal.com/2005/04/08/). Los accidentes en bici ocurren en cualquier tipo de infraestructura: calzada, acera, carrilbici urbano; pero los accidentes que sufren los ciclistas urbanos son, mayoritariamente, provocados por sus propias conductas y el desconocimiento sobre cómo conducir la bicicleta de forma autónoma y segura por la calzada para evitar los riesgos intrínsecos del tráfico: – circular por carriles-bici o aceras a gran velocidad y sin parar en los cruces. – pasar de la acera a la calzada y viceversa inesperadamente; – no señalizar las maniobras; no utilizar luces ni reflectantes; no respetar semáforos;

– circular en sentido contrario; – adelantar por la derecha; – circular pegados al lateral derecho de la calzada; – Etc. El carril-bici no solo no resuelve estos tipos de accidentes, sino que los agrava. En consecuencia, el mejor factor de seguridad para los usuarios de bicicleta es aprender a seguir unas pautas de circulación correctas (http://ciudadciclista.org/codigo-de-conducta-ciclista/) que faciliten su cooperación con los conductores de automóvil con el objetivo común: llegar al destino de cada uno sin problemas.

Los carriles-bici son seguros
Todos los estudios y estadísticas independientes (ver en http://www.cyclecraft.co.uk/digest/research.html un resumen algo antiguo, pero coherente con la investigación moderna) muestran que los carriles-bici segregados aumentan de hecho el riesgo para los ciclistas. Los carriles-bici están produciendo un goteo continuo de accidentes (incluso con muerte) http://bicilibre.wordpress.com/tag/accidentes-carrilbicistas/ que pasan desapercibidos (quizá porque no es políticamente correcto mencionarlos). Una reciente búsqueda (http://bicilibre.wordpress.com/2011/05/09/accidentes-carrilbicistasinencontrables-en-prensa-vii/) permite afirmar que, a pesar del escaso número de carrilesbici segregados en España, entre el 75% y el 85% de los ciclistas muertos en ciudad mueren en carriles-bici. La última ciclista fallecida por un carril-bici ocurrió en febrero de este año en Pamplona (ciudad española con más km de carril-bici por habitante): http://ciudadciclista.org/4270/pamplona-ciclista-fallece-debido-al-carril-bici/. Todos conocemos amigos que han tenido accidentes (algunos graves) en los carriles-bici antes de dejar de circular por ellos. La razón de esta inseguridad aumentada es sencilla: los carriles-bici segregados crean anomalías en la red viaria que requieren un aumento de la atención de los automovilistas y reacciones que no tienen aprendidas en la circulación normal. Como consecuencia de eso, aumenta el número de errores, de conflictos y de accidentes. (http://en.wikipedia.org/wiki/Segregated_cycle_facilities#Segregated_facilities_and_Safety) Algunas de las anomalías e irregularidades introducidas por los carriles-bici segregados: • Distancia lateral insuficiente con los peatones; obstaculizan el tránsito peatonal e invaden zonas de aglomeración peatonal como paradas de bus, zonas de espera en los semáforos y pasos de peatones, etc.. Distancia lateral insuficiente con el mobiliario urbano. Visibilidad reducida. Incitan al cruce de calles en bici a gran velocidad desde la acera y sin dar tiempo de reacción a los automovilistas (una fuente constante de accidentes serios). Disminuyen la distancia de separación legal y real que deja el automóvil al adelantar al ciclista.

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Posicionan al ciclista en posición anómala en el ángulo muerto de los conductores que circulan por la calzada y quieren girar a la derecha. Disminuyen la visibilidad del ciclista y del automovilista hacia el ciclista en todos los cruces. Coloca al ciclista en la zona de riesgo por la apertura de los vehículos estacionados.

El absurdo del carril-bici se describe en una sola frase: la construcción de carriles-bici se basa en la idea de que el mismo automovilista que nos atropellaría si nos viese en la calzada cien metros delante de él, va a tener el cuidado exquisito de mirar por su retrovisor derecho antes de girar a la derecha para asegurarse de que no hay ningún ciclista en su ángulo muerto. ¿Verdad que es absurdo?

Los carriles-bici bien construidos son seguros
La realidad es que muchas de las anomalías descritas más arriba, las más serias y que más deterioran la seguridad de los usuarios (por ejemplo, los posicionamientos en ángulos muerto, o muchos de los problemas de visibilidad) no son defectos de diseño, sino que son características inherentes al propio concepto de Carril-bici Segregado. En consecuencia, esos problemas no pueden resolverse con cambios en el diseño de los carriles-bici: estos sólo pueden, dentro de lo posible, amortiguar la peligrosidad producida por la segregación. Con ese objetivo es con lo que se incluyen cada vez más elementos supuestamente protectores a los carriles-bici: colores en el asfalto, barreras, curvas para alejarse de los giros, etc.: no es para mejorar la seguridad del tráfico, sino para intentar compensar el aumento de peligrosidad provocado por el propio carril-bici. En definitiva, no pueden construirse carriles-bici seguros que ofrezcan al ciclista un nivel de seguridad superior al que ya tiene circulando con naturalidad y disciplina en la calzada, relacionándose de manera continua con el tráfico a su alrededor.

Los carriles-bici son un paso intermedio hacia la circulación natural en bici por toda la ciudad
La realidad es que los carriles-bici, además de dañar la seguridad objetiva: • • Crean dependencia en los usuarios, al darles la ficticia sensación de seguridad y privilegio sin responsabilidad que tanto gusta al ser humano. Disminuyen la necesidad subjetiva de aprender las habilidades de conducción natural, y por tanto disminuyen la autonomía del ciclista y su capacidad de circular en calzadas normales. Provocan en los usuarios hábitos de circulación perniciosos que aumentarán su riesgo objetivo si intentan circular por la calzada. Amplifican irracionalmente la percepción del riesgo existente en la calzada, y crean la expectativa de que se construirán cada vez más carriles-bici en calles cada

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vez más sencillas. En consecuencia, los carriles-bici NO son una fase intermedia de promoción de la bicicleta, sino que por el contrario cementan la sumisión de los usuarios a la dominancia del automóvil en el espacio urbano: la experiencia muestra que en aquellas ciudades o países que han seguidos políticas segregacionistas de promoción de la bicicleta, los usuarios resultan quedar encerrados en los carriles-bici y son incapaces de reconquistar las calles normales con sus bicicletas.

Los niños, ancianos, etc... necesitan carriles-bici para poder circular en bici
La ciudad moderna presenta a los niños, los ancianos, los ciegos, los minusválidos, etc... problemas mucho más serios que su supuesto derecho a circular en bicicleta. Incluso en la medida en que desee promocionarse a estos usuarios esta opción, los carriles-bici segregados son, como ya hemos visto, la opción más peligrosa posible también para ellos por los mismos motivos, pero con más razón todavía, por los que son peligrosos para los usuarios normales. Las políticas dirigidas a facilitar la movilidad de colectivos vulnerables deben ir dirigidas hacia la pacificación del tráfico, la peatonalización amplia y, en el caso de los niños, la formación adecuada (http://www.dft.gov.uk/bikeability/ y http://es.scribd.com/doc/48380562/Bikeability-un-nuevo-concepto-de-educacion-vial-enlas-escuelas). Utilizar a estos usuarios como justificación para la construcción de carrilesbici es, en el sentido estricto de la palabra, demagogia en estado puro: demagogia de la que participan tanto los políticos profesionales como los activistas apoltronados en el activismo centrado en los carriles-bici.

LA POLÍTICA DE LOS CARRILES-BICI SEGREGADOS
(Más información en el blog Bicilibre http://bicilibre.wordpress.com/) De unos años hacia acá, los carriles-bici segregados se han convertido en una herramienta perfecta de demagogia política. Son infraestructuras que encajan muy bien en el discurso políticamente correcto dominante hoy dia, pero que no comprometen a nada al Ayuntamiento y a menudo sólo sirven para ocultar su falta de ideas y desinterés por los problemas reales de movilidad. o para gastar sin pensar mucho un dinero que “debe ser gastado” (p. ej. muchos carriles-bici absurdos construidos con dinero del plan E). También, son infraestructuras que se construyen sin absolutamente ningún criterio de calidad (un carril-bici es lo que el alcalde dice que es un carril-bici, y punto) de manera completamente oportunista (normalmente aprovechado otra obra, o en lugares donde no estorben, o quitando espacio a usuarios más vulnerables, como los peatones). En numerosas ocasiones la construcción de un carril-bici es simplemente una tapadera cosmética con la que encubrir, justificar o “poner bonitas” intervenciones urbanísticas que son en realidad auténticas agresiones al espacio público a favor del automóvil (p. ej., una autopista urbana completamente aberrante resulta de pronto mucho más aceptable públicamente si su construcción incluye un carril-bici paralelo). La inmensa mayoría de ellos son inmediatamente inutilizables ya desde el principio,

cuando aún están flamantemente nuevos, y su único efecto para los ciclistas es que los automovilistas empiezan a mirarles mal porque “no están en el carril-bici, que lo han hecho con mis impuestos”. Y luego, en cuanto empiezan a ser utilizados por ciclistas desprevenidos o envalentonados por su “infraestructura”, los carriles-bici dan origen a un rosario continuo de conflictos con los peatones y con los automovilistas, y otro rosario de accidentes de distinta gravedad, y la única explicación que da el status-quo político (tanto de los políticos profesionales como de los políticos de los colectivos ciclistas) es simplemente que “hace falta más civismo” para “respetar y aprender a utilizar” el carril-bici. Y cabe preguntarse ¿Por qué no hablan simplemente del civismo necesario para colaborar y respetarse mutuamente ciclistas y automovilistas en las calles normales? Lo más grave de esta situación es la actitud de complicidad de los colectivos ciclista establecidos, que actuando bajo el lema de que “es mejor algo malo que nada en absoluto”, y aferrándose a la idea de que las infraestructuras mejorarán de manera mágica en el futuro, están dispuestos a soportar infraestructuras de ínfima calidad, completamente inútiles y objetivamente peligrosas par los ciclistas que dicen representar, e incluso propagan implícita o activamente la idea de que “el lugar natural de la bici es el carril-bici”.

LA SOCIOLOGÍA DE LOS CARRILES-BICI SEGREGADOS
El carácter central que el carril-bici ha adquirido en la imaginación y en las reivindicaciones de los activistas del ciclismo urbano está provocando un año dificilmente reparable no solo para el futuro de la bicicleta urbana, sino para las posibilidades de la evolución de la ciudad. – Una gran parte de la accidentalidad existente en la bicicleta urbana es completamente artificial, provocada directa o indirectamente por los carriles-bici y sus efectos sobre los usuarios. – Multitud de posibles ciclistas retrasan el uso de la bici con la expectativa de que les pondrán un carril-bici que pase cerca. – La cultura ciclista creada en torno a las reivindicaciones de carriles-bici es una cultura infantilizada e irresponsable, de individuos que se creen exentos de las normas normales de uso de la via, y prepotente a la vez que victimista, que se cree con derechos especiales y proyecta contra los peatones su impotencia para relacionarse con naturalidad con los automovilistas. – El movimiento del ciclismo urbano, dedicado a un ombligismo esteril y autista centrado en conseguir “infraestructuras ciclistas” se ha castrado a sí mismo como posible agente de transformación de la ciudad. – Tanto por legislación como por dinámica social, los carriles-bici segregados han producido un daño serio al estatus de la bicicleta en la ciudad, y han aumentado la hostilidad de los automovilistas hacia los ciclistas.

GRANADA: LA VISIÓN DE UN CICLISTA QUE FUE FAVORABLE A LOS CARRILES-BICI
(Extraído del texto “Razones ciclistas para decir no al carril-bici urbano” de la BiciEscuela de Granada http://biciescuelagranada.blogspot.com/)

Es una equivocación pensar que circular en bici por la calzada esté tan solo al alcance de personas muy capacitadas, pero tampoco hay que ser ingenuo pensando que todas las personas pueden conducir una bicicleta como vehículo. Como ocurre con el resto de vehículos, para conducirlos se hace necesario tener cierta madurez y responsabilidad, así como unas mínimas condiciones físicas y psíquicas (sin ser un superhombre). La seguridad del ciclista debe estar en sus propias manos (y no debe delegar en infraestructuras inseguras, ni en esperar que los demás le respeten), por lo que ha de comunicarse visualmente con los demás y tomar decisiones para condicionar el comportamiento de los otros conductores. Un buen control del entorno por el que circula y un buen dominio de su vehículo da confianza a los demás y se hace respetar. Pero todos somos conscientes de que nadie nace sabiendo y es necesario un aprendizaje. Qué mejor que este aprendizaje sea ofertado para que la gente pueda aprovecharlo y aprender lo más rápido posible. Por ejemplo, comenzar desde la ESO (y no me refiero a educación vial o ambiental) sino programas de formación ciclista para aprender a conducir la bici por la calzada como un vehículo más (http://www.dft.gov.uk/bikeability y http://es.scribd.com/doc/48380562/Bikeability-unnuevo-concepto-de-educacion-vial-en-las-escuelas) Y, por supuesto, para adultos. Pero no solo aprender a “montar” en bici, sino a ser completamente autónomo para conducir la bici en todo tipo de calles de la ciudad (http://granadablogs.com/gr-arquitectos/2011/05/13/elhospital-virgen-de-las-nieves-apuesta-por-fomentar-el-uso-de-la-bicicleta-como-medio-detransporte-entre-sus-trabajadores/) . Es perfecto que que haya espacios para ir en bici como ocio, donde la gente que no sabe conducirla por el tráfico pueda usarla y disfrutar de ella. De hecho, ójala no hubiera tráfico motorizado en toda la ciudad. O que hubieran más zonas verdes donde poder hacerlo, con vías ciclistas para el ocio, etc… Pero esto no se resuelve con una vía ciclista segregada del tráfico (acera-bici y carril-bici urbano) que, además, destruye el atractivo y el potencial de la bicicleta como medio de transporte eficaz. Lo que claramente necesario es que se lleve apueste por la formación ciclista. Menudo alivio hubiera tenido yo cuando empecé a circular en bici por la ciudad…. Yo circulaba por las aceras, contrasentido, por la acera-bici y el carril-bici inconsciente de los peligros en los cruces y el dado por la anchura de la vía, etc…de hecho, era un activista pro-carrilbici que daba mi vida por conseguir 1 metro más en la ciudad http://www.ideal.es/granada/pg060128/prensa/noticias/Local_Granada/200601/28/COSGRA-122.html El aprendizaje de la circulación por la calzada lo he hecho por mi cuenta y con muchos años, leyendo, comprobando, practicando, etc. Y ahora siento tal libertad y autonomía que debe de fomentarse entre los ciclistas desde el momento en que una persona decida montarse a la bicicleta para ir a trabajar. Por ejemplo, que exista la posibilidad de llamar por teléfono al Ayuntamiento para apuntarse a un curso gratuito para circular con total autonomía por la ciudad, tal como ocurre en Londres. Así de rápido y fácil. En lugar de

gastarse millonadas (100.000 euros por cada Km de carril-bici) en infraestructuras obsoletas y peligrosas. Con solo 100.000 euros se puede enseñar a circular en bici a miles de vecinos granadinos. Si en los 20 Km de carril-bici urbano en Granada la Junta y el Ayuntamiento se han gastado 2 millones de euros provocando más de 150 puntos negros por las propias características de estas vías, con este mismo dinero se podría haber enseñado a conducir la bicicleta a todos los vecinos (incluidos los adolescentes, para que no se compren una moto) de Granada para que usen la mejor infraestructura ya existente: la calzada.

¿QUÉ HACER?
1. Considerar inaceptables todas políticas que repercutan negativamente en los peatones y sus espacios. 2. Recuperar enérgicamente el estatus de la bicicleta como vehículo de pleno derecho de la calzada urbana, con los mismos derechos y obligaciones que los automóviles. 3. Eliminar como opción la creación de carriles-bici segregados urbanos. Promover en su lugar peatonalización y clamado de tŕafico. 4. Favorecer la formación del usuario de bicicleta para hacerle posible y seguro circular con naturalidad en tráfico urbano, bajo la idea de que ir en bici no es simplemente dar pedales y mantener el equilibrio, sino que requiere una técnica tan refinada como conducir un coche. Aprender a circular en bici por la calzada es la mejor infraestructura existente.

OTRAS LECTURAS Y VÍDEOS Vídeo: ¿Qué es un carril-bici urbano?
http://www.youtube.com/watch?v=NEainj_l7to

La falsa seguridad del carril-bici urbano
http://es.scribd.com/doc/7327622/La-falsa-seguridad-del-carril-bici-urbano

Preguntas Frecuentes sobre la segregación ciclista
http://ciudadciclista.org/pmf_vias_segregadas/

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