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FORMULAN DENUNCIA

SEÑOR JUEZ FEDERAL:

Bullrich, Patricia (DNI 11.988.336) en carácter


de Presidente del Partido Propuesta Republicana (PRO), con domicilio en
Balcarce 412, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, junto a Ritondo, Cristian
(DNI 17.856.203); Milman, Gerardo (DNI 17.804.509); Ajmechet, Sabrina
(DNI 29.042.389); Angelini, Federico (DNI 25.648.514); Asseff, Alberto (DNI
4.394.932); Bachey, Karina (DNI 24.400.848); Baldassi, Héctor (DNI
17.485.029); Besana, Gabriela (DNI 28.829.992); El Sukaria, Soher (DNI
18.769.446); Figueroa Casas, Germana (DNI 18.495.941); Finocchiaro,
Alejandro (DNI 18.453.675); Jetter, Ingrid (DNI 22.321.611); Joury, Mercedes
(DNI 29.577.824); Klipauka Lewtak, Florencia (DNI 37.221.886); Martinez,
Alvaro (DNI 32.627.628); Ocaña, Graciela (DNI 14.184.382); Quiroz, Marilú
(DNI 13.517.129); Poggi, Claudio (DNI 16.530.110); Rey, María Luján (DNI
20.187.249); Rezinovsky, Dina (DNI 32.865.847); Rodriguez Machado, Laura
(DNI 14.891.798); Romero, Ana Clara (DNI 27.020.228); Cornejo, Virginia
(DNI 6.722.506) ; López Murphy, Ricardo; Iglesias, Fernando; Enríquez, Jorge;
en nuestro carácter de Diputados Nacionales, con domicilio en Riobamba 25,
Ciudad Autónoma de Buenos Aires respetuosamente nos presentamos y
decimos:

I.- OBJETO DEL PRESENTE ESCRITO:


Que en legal tiempo y forma, venimos a
formular denuncia criminal, en orden a los delitos previstos en los arts. 277 inc.
1, 241 inc. 2º, 149 ter inc. 2 a), 209, 212, 230 inc. 2, 248 y 261 del Código
Penal, todos ellos en función del art. 36 de la Constitución Nacional, conforme
los hechos y sus consecuencias jurídicas, que de seguido se expondrán, contra
Alberto Angel Fernández
(https://tn.com.ar/politica/2022/08/24/alberto-fernandez-nisman-se-suicido-espe
ro-que-luciani-no-haga-algo-asi/), Presidente de la Nación, Cristina Elizabet
Fernández
(https://www.perfil.com/noticias/politica/cristina-hara-su-descargo-en-el-senad
o-segui-el-minuto-a-minuto.phtml), vicepresidente de la Nación, Eduardo de
Pedro, Ministro del Interior
(nfobae.com/politica/2022/08/24/wado-de-pedro-quieren-proscribir-a-cristina-c
omo-hicieron-con-lula/), Aníbal Fernández,
(https://www.perfil.com/noticias/modo-fontevecchia/anibal-fernandez-da-vergu
enza-ver-la-causa-vialidad-es-muy-poco-serio-modof.phtml) Ministro de
Seguridad, Luis Angel D´Elia
(https://www.lanacion.com.ar/politica/en-defensa-de-cristina-kirchner-luis-delia
-propuso-cortar-las-rutas-los-accesos-y-las-avenidas-por-nid23082022/), Hebe
María Pastor de Bonafini
(https://www.pagina12.com.ar/475566-hebe-de-bonafini-convoco-a-una-puebla
da-para-defender-a-cris), Axel Kicillof
(https://www.clarin.com/politica/-tocan-cristina-quilombo-va-armar-canto-asun
cion-nuevo-ministro-trabajo-walter-correa_0_MeHqfDVX8A.html).

II.- FUNDAMENTOS:
A.- El art. 36 de la Constitución Nacional
atribuye la calidad de traidores a la patria, a quienes cometan graves hechos de
corrupción que conlleven enriquecimiento.
Su art. 22 establece que el pueblo no delibera
sino por medio de sus representantes y que toda fuerza armada o reunión de
personas que se atribuya los derechos del pueblo y peticione a nombre de éste,
comete delito de sedición.
La Convención Interamericana contra la
Corrupción, aprobada por ley 24.759, y la Convención de las Naciones Unidas
contra la Corrupción, aprobada por ley 26.097, obligan a la República
Argentina a promover y fortalecer el desarrollo de los mecanismos necesarios
para prevenir, detectar, sancionar y erradicar la corrupción.
         El art. IV de la primera de tales convenciones
establece que se aplica siempre que el acto se haya cometido en un estado parte,
que “...adoptará las medidas que sean necesarias para ejercer su jurisdicción
respecto de los delitos que haya tipificado de conformidad con esta Convención
cuando el delito se cometa en su territorio” (art. V).
    Debe ser aplicada a los siguientes actos de
corrupción:
 
“a. El requerimiento o la aceptación, directa o indirectamente, por un
funcionario público o una persona que ejerza funciones públicas, de cualquier
objeto de valor pecuniario u otros beneficios como dádivas, favores, promesas
o ventajas para sí mismo o para otra persona o entidad a cambio de la
realización u omisión de cualquier acto en el ejercicio de sus funciones
públicas;
b. El ofrecimiento o el otorgamiento, directa o indirectamente, a un funcionario
público o a una persona que ejerza funciones públicas, de cualquier objeto de
valor pecuniario u otros beneficios como dádivas, favores, promesas o ventajas
para ese funcionario público o para otra persona o entidad a cambio de la
realización u omisión de cualquier acto en el ejercicio de sus funciones
públicas;
c. La realización por parte de un funcionario público o una persona que ejerza
funciones públicas de cualquier acto u omisión en el ejercicio de sus funciones,
con el fin de obtener ilícitamente beneficios para si mismo o para un tercero;
d. El aprovechamiento doloso u ocultación de bienes provenientes de
cualesquiera de los actos a los que se refiere el presente artículo; y
e. La participación como autor, coautor, instigador, cómplice, encubridor o en
cualquier otra forma en la comisión, tentativa de comisión, asociación o
confabulación para la comisión de cualquiera de los actos a los que se refiere
el presente artículo”. (Art. VI).
“Con sujeción a su Constitución y a los principios fundamentales de su
ordenamiento jurídico, los Estados Partes que aún no lo hayan hecho
adoptarán las medidas necesarias para tipificar en su legislación como delito,
el incremento del patrimonio de un funcionario público con significativo exceso
respecto de sus ingresos legítimos durante el ejercicio de sus funciones y que
no pueda ser razonablemente justificados por él.
Entre aquellos Estados Partes que hayan tipificado el delito de enriquecimiento
ilícito, éste será considerado un acto de corrupción para los propósitos de la
presente Convención”.(Art. IX).
  Por otra parte, la misma Convención trae una
definición relevante al señalar en su art. XVII:
 “Naturaleza del acto
A los fines previstos en los artículos XIII, XIV, XV y XVI de la presente
Convención, el hecho de que los bienes obtenidos o derivados de un acto de
corrupción hubiesen sido destinados a fines políticos o el hecho de que se
alegue que un acto de corrupción ha sido cometido por motivaciones o con
finalidades políticas, no bastarán por sí solos para considerar dicho acto como
un delito político o como un delito Común conexo con un delito político”.
              A su vez, la Convención de las Naciones
Unidas contra la Corrupción trae pautas esenciales como obligaciones de los
Estados parte:
 “1. La presente Convención se aplicará, de conformidad con sus disposiciones,
a la prevención, la investigación y el enjuiciamiento de la corrupción y al
embargo preventivo, la incautación, el decomiso y la restitución del producto
de delitos tipificados con arreglo a la presente Convención.
          Estas obligaciones implican garantizar que los
procesos contra funcionarios públicos imputados de corrupción sean llevados
a cabo, asegurando la eficacia, imparcialiad y autonomía de los órganos
encargados de la persecución penal y el enjuiciamiento.”. (Art. 3)
 
1.      “Cada Estado Parte, de conformidad con los principios fundamentales de
su ordenamiento jurídico, formulará y aplicará o mantendrá en vigor
políticas coordinadas y eficaces contra la corrupción que promuevan la
participación de la sociedad y reflejen los principios del imperio de la ley,
la debida gestión de los asuntos públicos y los bienes públicos, la
integridad, la transparencia y la obligación de rendir cuentas.
2.      Cada Estado Parte procurará establecer y fomentar prácticas eficaces
encaminadas a prevenir la corrupción.
3.      Cada Estado Parte procurará evaluar periódicamente los instrumentos
jurídicos y las medidas administrativas pertinentes a fin de determinar si
son adecuados para combatir la corrupción.”(art. 5).
 
“1. Cada Estado Parte, de conformidad con los principios fundamentales de su
ordenamiento jurídico, garantizará la existencia de un órgano u órganos, según
proceda, encargados de prevenir la corrupción con medidas tales como:
a) La aplicación de las políticas a que se hace alusión en el artículo 5 de la
presente Convención y, cuando proceda, la supervisión y coordinación de la
puesta en práctica de esas políticas;
b) El aumento y la difusión de los conocimientos en materia de prevención de
la corrupción,
2. Cada Estado Parte otorgará al órgano o a los órganos mencionados en el
párrafo 1 del presente artículo la independencia necesaria, de conformidad con
los principios fundamentales de su ordenamiento jurídico, para que puedan
desempeñar sus funciones de manera eficaz y sin ninguna influencia indebida.
Deben proporcionárseles los recursos materiales y el personal especializado
que sean necesarios, así como la capacitación que dicho personal pueda
requerir para el desempeño de sus funciones.” (Art. 6).
 “1. Teniendo presentes la independencia del poder judicial y su papel decisivo
en la lucha contra la corrupción, cada Estado Parte, de conformidad con los
principios fundamentales de su ordenamiento jurídico y sin menoscabo de la
independencia del poder judicial, adoptará medidas para reforzar la integridad
y evitar toda oportunidad de corrupción entre los miembros del poder judicial.
Tales medidas podrán incluir normas que regulen la conducta de los miembros
del poder judicial.
2. Podrán formularse y aplicarse en el ministerio público medidas con idéntico
fin a las adoptadas conforme al párrafo 1 del presente artículo en los Estados
Parte en que esa institución no forme parte del poder judicial pero goce de
independencia análoga” (art. 11).
           Los criterios contra la corrupción emergentes
de tales convenciones están contemplados en el Código Penal, que sanciona los
delitos de defraudación contra la administración pública, cohecho,
enriquecimiento ilícito de funcionarios públicos, malversación de caudales
públicos, exacciones ilegales, encubrimiento y lavado de dinero proveniente de
la corrupción, además de contemplar el recupero de los beneficios del delito
(art. 23), especial inhabilitación para funcionarios públicos (art. 22) y restringir
a su respecto la suspensión del proceso a prueba (art. 76 bis).
          Como consecuencia de tal plexo normativo, el
Estado Argentino tiene claras obligaciones para prevenir, combatir, enjuiciar y
castigar la corrupción, que en las convenciones mencionadas fue directamente
considerada una grave amenaza para “la estabilidad y seguridad de las
sociedades al socavar las instituciones y los valores de la democracia, la ética
y la justicia y al comprometer el desarrollo sostenible y el imperio de la ley”
(Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción) y que “la corrupción
socava la legitimidad de las instituciones públicas, atenta contra la sociedad,
el orden moral y la justicia, así como contra el desarrollo integral de los
pueblos; ... que la democracia representativa, condición indispensable para la
estabilidad, la paz y el desarrollo de la región, por su naturaleza, exige
combatir toda forma de corrupción en el ejercicio de las funciones públicas, así
como los actos de corrupción específicamente vinculados con tal ejercicio; ...
que el combate contra la corrupción fortalece las instituciones democráticas,
evita distorsiones de la economía, vicios en la gestión publica y el deterioro de
la moral social..” (Convención Interamericana contra la Corrupción).
           B.- No obstante ello, habiendo avanzado en los
últimos años, diversos procesos contra graves actos de corrupción, donde
fueron condenados en diversas instancias varios funcionarios de muy alto nivel
del Gobierno, otros están procesados con requerimiento de elevación a juicio y
algunos detenidos, estamos claramente frente a un proceso político tendiente a
hacer cesar la persecución penal de tales delitos y lograr la impunidad de sus
autores, mediante acciones evidentes de diverso tipo QUE LLEGAN A
PONER EN CRISIS EL SISTEMA DEMOCRÁTICO, en flagrante violación a
las obligaciones internacionales previamente descriptas y en fraude al sistema
constitucional vigente.
         Los fines de las convenciones mencionadas
resultan burlados cuando quedan a cargo de la persecución penal y sus
circunstancias accesorias personas involucradas, con intereses comunes, con
quienes resultan imputadas en los actos de corrupción.
           Esto es lo que ocurre con los casos en que resulta
imputada la actual Vicepresidente de la Nación, Cristina Elizabet Fernandez de
Kirchner y los funcionarios y ex funcionarios públicos como José López, Julio
De Vido, Roberto Baratta, Abel Fatala, Nelson Periotti, etc. por los delitos de
asociación ilícita, lavado de dinero, cohecho, defraudación a la administración
pública y negociaciones incompatibles con la función pública, en las causas
denominadas “Vialidad”, por los contratos en favor de las empresas de Lázaro
Baez, “Hotesur” y “Los Sauces”, unificadas y por lavado de dinero, y
“Cuadernos”, por las anotaciones del chofer de Roberto Baratta, Oscar
Centeno, todas en instancia de juicio oral.
         Las investigaciones se llevaron a cabo en
distintos juzgados y tribunales orales federales de la Capital Federal, en algunos
casos con condenas en primera instancia y otros en la de juicio oral, pero existe
en la actualidad un plan coordinado para desbaratar las investigaciones,
AMEDRENTAR JUECES Y FISCALES y avanzar hacia la impunidad de
Fernández de Kirchner y algunos de sus ex colaboradores.
         El plan comenzó con una campaña de
desprestigio de las investigaciones a partir de considerárselas parte de un
sistema de “lawfare”, conforme el cual presuntamente tales personas fueron
involucradas en procesos penales como un modo de persecución política a
través del sistema judicial, no obstante las confesiones brindadas en sede
judicial por numerosos arrepentidos. Y una vez producido el cambio de
gobierno se materializó con la designación de personas vinculadas a los
imputadas en tales casos en cargos públicos claves para entorpecer, inhibir o
desbaratar las investigaciones penales y las decisiones judiciales.
            De ese modo, se nombró el 10 de diciembre de
2019 a Carlos Zannini, como Procurador del Tesoro de la Nación, cargo que
debería liderar el recupero de los bienes obtenidos como consecuencia de la
corrupción. vinculado de larga data a la familia Kirchner, - fue Presidente del
Tribunal Superior de Justicia y Secretario Legal y Técnico  en las gestiones de
Néstor Kirchner como Intendente de Río Gallegos, Gobernador de Santa Cruz y
Presidente de la Nación y Secretario Legal y Técnico durante la presidencia
de Cristina Fernandez de Kirchner -, procesado en la causa 14.305/15 del
Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N 11, Sec. Nro 21, por
el caso del memorándum con Irán, por los delitos de estorbo de un acto
funcional, abuso de autoridad y encubrimiento agravado.
            Al mismo tiempo, se designó a Juan
Martín Mena, ex funcionario del gobierno de Cristina Elizabet Fernández de
Kirchner – fue subsecretario de Política Criminal y jefe de Gabinete de
Asesores de 2010 a 2015 en el Ministerio de Justicia y luego, hasta fin de 2015
en la AFI-. también procesado en el caso del Memorándum con Irán, como
subsecretario de Justicia  (Dec. 168/2020), de quien se hizo depender el
programa de protección de testigos a cargo de Santiago Eguren (Decisión
Administrativa 399/2020), dirigente de “La Cámpora”, uno de los apoderados
del Frente de Todos, el sector político que nucleó al actual Gobierno Nacional
en las últimas elecciones y funcionario de la AFI durante la gestión de Oscar
Parrilli. Esta situación y la elección porque quienes declararon contra ese sector
están bajo su presunto amparo, motivando que varios protegidos renuncien al
programa.
            El secretario de Derechos Humanos del Ministerio
de Justicia de la Nación, Horacio César  Pietragalla Corti, a principios de
diciembre de 2015, fue nombrado por Cristina Elizabet Fernández de Kirchner
presidente del  Archivo Nacional de la Memoria, hasta que fue sustituido por la
gestión gubernamental siguiente, en una clara intromisión ilegal en la Justicia,
violatoria del art. 109 de la C.N y por lo tanto del art. 248 del C.P., quien se
presentara en las causas correspondientes pidiendo la libertad domiciliaria de
Ricardo Jaime y Martín Báez -hijo de Lázaro Báez -, el primero condenado y el
segundo procesado en causas de corrupción, que involucran al entorno de
Cristina Elizabet Fernández de Kirchner.
         El Fiscal General Javier Deluca ante la Cámara
Nacional de Casación Penal, también miembro de Justicia Legítima y quien
desistiera de la apelación en la denuncia del entonces Fiscal Nicasio Alberto
Nisman, inmediatamente después de presentarla asesinado, desistió de la
apelación por el arresto domiciliario del ex- Vicepresidente Amado Boudou,
quien claramente no se encontraba en situación de riesgo por la pandemia de
COVID 19 cuando le fue otorgado el beneficio con esa excusa.
          En la Oficina Anticorrupción se designó a Félix
Crous, fiscal de licencia y fundador de Justicia Legítima, quien desistió de las
querellas contra Cristina Elizabet Fernández de Kirchner y su entorno.
          En la Inspección General de Justicia  se designó
a otro ex funcionario del gobierno de Cristina Elizabet Fernández de Kirchner ,
Ricardo Augusto Nissen, quien bloquea la información sobre el Instituto Patria,
usina de ideas del espectro político de la nombrada, de donde salen los criterios
sobre “lawfare”.
En la misma línea se hicieron intentos
legislativos para licuar las facultades de los jueces federales y,
fundamentalmente, para desplazar al actual Procurador General de la Nación
interino, Dr. Eduardo Casal, y someter a los fiscales a un tribunal de
enjuiciamiento absolutamente condicionado por las estructuras políticas.
C.- No obstante los esfuerzos mencionados desde
que el actual Gobierno asumió el 10 de diciembre de 2019, el plan de
impunidad cobró particular gravedad con lo acontecido en el denominado
“juicio Vialidad”, donde Cristina Elisabet Fernández está imputada junto con
Julio De Vido, José López, Lázaro Báez, Nelson Periotti, Abel Fatala y otros,
por la conformación de una asociación ilícita destinada a defraudar al Estado.
Pese a que en ese proceso desistió del rol de querellante la Oficina
Anticorrupción y la Unidad de Información Financiera pidió la absolución con
argumentos totalmente banales, el 22 de agosto de 2022 la Fiscalía representada
por los Dres. Diego Luciani y Sergio Mola formuló acusación requiriendo la
imposición de graves penas e inhabilitación absoluta perpetua para el ejercicio
de la función pública contra Cristina Elizabet Fernández, - 12 años de prisión -
y el resto de los procesados.
Desde ese momento, comenzó una campaña de
amedrentamiento contra los jueces y fiscales a cargo de ese proceso y los otros
seguidos contra Cristina Elizabet Fernández y otros ex funcionarios, consistente
en un doble juego mediático e institucional.
Por un lado, la imputada Cristina Elizabet
Fernández, actual vicepresidente de la Nación, utilizando las dependencias
asignadas por y para el ejercicio de su cargo en el Senado de la Nación, además
de las estructuras y personal de esa institución, lanzó una versión falsa del
proceso a modo de proclama política
(https://www.perfil.com/noticias/politica/cristina-hara-su-descargo-en-el-senad
o-segui-el-minuto-a-minuto.phtml) que, junto con las manifestaciones del
Presidente de la Nación Alberto Angel Fernández en redes sociales y en el
canal de televisión “Todo Noticias” el pasado 24 de agosto de 2022 a las 22 hs
(https://tn.com.ar/politica/2022/08/24/alberto-fernandez-nisman-se-suicido-espe
ro-que-luciani-no-haga-algo-asi/), Presidente de la Nación, del Señor Eduardo
de Pedro, Ministro del Interior
(nfobae.com/politica/2022/08/24/wado-de-pedro-quieren-proscribir-a-cristina-c
omo-hicieron-con-lula/), el Doctor Aníbal Fernández,
(https://www.perfil.com/noticias/modo-fontevecchia/anibal-fernandez-da-vergu
enza-ver-la-causa-vialidad-es-muy-poco-serio-modof.phtml) Ministro de
Seguridad,, Axel Kicillof, Gobernador de la Provincia de Buenos Aires
(https://www.clarin.com/politica/-tocan-cristina-quilombo-va-armar-canto-asun
cion-nuevo ministro trabajo walter correa_0_MeHqfDVX8A.html), tendieron a
sembrar la idea de un proceso amañado y carente de entidad probatoria,
imputando a un presunto “partido judicial” la intención de proscribir a la
primera de ellos para su gestión política.
Al mismo tiempo, se promovió la acción de
militantes en diversos actos, frente al domicilio de la vicepresidente en la calle
Juncal y Uruguay de esta ciudad autónoma de Buenos Aires, desde el mismo 22
de agosto de 2022; frente al Congreso Nacional el día siguiente cuando ella
emitió su “proclama” contra el juicio ; en la asunción del Ministro de Trabajo
de la Provincia de Buenos Aires el mismo día 23 de agosto, y en las redes
sociales con la consigna “Si la tocan a Cristina que quilombo se va a armar”, lo
que remite claramente a la idea de disturbios contra el orden institucional a
partir del desconocimiento de las decisiones judiciales.
Eso, sumado a propuestas de dirigentes del
oficialismo, como Luis Angel D´Elia
(https://www.lanacion.com.ar/politica/en-defensa-de-cristina-kirchner-luis-delia
-propuso-cortar-las-rutas-los-accesos-y-las-avenidas-por-nid23082022/),
llamando a un corte de calles o rutas, o Hebe María Pastor de Bonafini
(https://www.pagina12.com.ar/475566-hebe-de-bonafini-convoco-a-una-puebla
da-para-defender-a-cris) promoviendo una “pueblada”, tiende a generar la idea
que la paz social depende de que el sistema judicial no dicte sentencias
condenatorias contra Cristina Elizabet Fernández.
Es decir, que mientras desde un sector del
oficialismo se instala la falsa idea de que el juicio fue ilegal y la acusación
carente de sustento probatorio, en otros sectores se instala la amenaza
concreta de que no será aceptado en lo pendiente - la sentencia de la causa
“Vialidad” y los fallos pendientes en “Hotesur-Los Sauces” y “Cuadernos”
- un resultado desfavorable a la actual vicepresidente y que de producirse
se promoverán disturbios contra el orden institucional.
En efecto, qué otra significación puede darse a la
frase promovida y repetida “si la tocan a Cristina que quilombo se va a
armar”?. En el lunfardo argentino nadie duda que la referencia a “armar
quilombo” remite a disturbios violentos.
Respecto de tales hechos, ni el Presidente de la
Nación Alberto Angel Fernández, ni la vicepresidente Cristina Elizabet
Fernández, abogados ambos, pueden sostener siquiera por error, que no se le
puede reprochar a ella el conocimiento de todo lo que hayan hecho sus
ministros y subsecretarios, por la distancia institucional existente entre el
presidente y sus dependientes, porque la acusación invocó que en los casos
reprochados de las licitaciones que favorecieron ilegalmente a Lázaro Báez el
dinero percibido por éste, fue derivado al patrimonio vinculado a la mencionada
Fernández.
Este aspecto, central en la acusación de marras
fue omitido en todas las referencias hechas para desacreditar el alegato de
la fiscalía y ello tiene particular relevancia porque la omisión tiende a dar
validez al relato que justifica las amenazas de violencia que integran el
plan de impunidad.
Más allá de ese dato absolutamente relevante, es
interesante recordar que el primero de ellos escribió junto con Esteban Righi:
“Cuando el instrumento (se refiere al autor material) obra dentro de un aparato
de poder …está aquí en posición subordinada, sin que sea necesario que el
“hombre de atrás” lo haya determinado a cometer el hecho, pues domina el
suceso por su control del aparato de poder. El “jefe” actúa desde su mesa de
despacho, pero en sus manos está la organización. Un sector importante de la
doctrina define el caso por la fungibilidad del ejecutor de la orden, que puede
ser reemplazado fácilmente por otro, y en consecuencia admiten que los
miembros superiores del aparato de poder son autores mediatos. Sin embargo,
la autoría mediata desaparece cuando el instrumento es un autor responsable,
por lo cual el caso debe resolverse como coautora entre el ejecutor y quien
desde la central domina la organización …” (“Derecho Penal, La ley, El delito.
El proceso y la pena”, pág. 301)
Como puede advertirse, la fundamentada sospecha
sobre una trama de encubrimiento y protección sobre los actos de corrupción
que involucraron la gestión gubernamental de Cristina Elizabet Fernández de
Kirchner  y su antecesor Néstor Carlos Kirchner, violatoria de los compromisos
internacionales asumidos por la República Argentina, se corrobora en la “causa
Vialidad” a partir del desistimiento de la querella de la Oficina Anticorrupción,
el pedido de absolución de la UIF y con los hechos antes descriptos ocurridos
desde el 22 de agosto de 2022, tendientes a presionar al Poder Judicial sobre el
tenor de sus decisiones .
A su vez, las expresiones vertidas este 24 de Agosto
de 2022, cerca de las 22 horas, por el Presidente de la Nación, Dr. Alberto
Angel Fernández, en el programa de televisión “A Dos Voces” que se emite por
la señal TN, excedieron lo que podría entenderse como vertidas bajo el amparo
de derecho a la libertad de expresión y configuraron, sin duda, un
avasallamiento del Poder Ejecutivo sobre otros Poder del Estado, como son el
Poder Judicial y el Ministerio Público Fiscal.
Este avasallamiento sobre las instituciones de la
República, estuvieron dirigidas a lograr la impunidad en las causas de
corrupción que actualmente tramitan en la justicia federal contra la
Vicepresidente, Cristina Fernández de Kirchner y otros exfuncionarios.
Pero más allá de haber constituido una intromisión
sobre las funciones de otros poderes independientes, entendemos que también
constituyeron un delito, en efecto corresponde transcribir textualmente las
manifestaciones que tuvieron por víctima al Fiscal Diego Luciani a quien
dejaron un claro mensaje intimidatorio al haber sostenido el Presidente que: “…
alentar la idea de que le puede pasar al fiscal Luciani lo que le pasó a Nisman,
miren hasta acá lo que le pasó a Nisman es que se suicidó, hasta acá no se
probó otra cosa, yo espero que no haga algo así el fiscal Luciani…”. Estas
expresiones así vertidas, resultaron claramente intimidantes máxime viniendo
de quien venían.

III. CONSECUENCIAS JURÍDICAS:


Las designaciones de los mencionados funcionarios
Carlos Zannini, Félix Crous, Carlos Cruz y luego Juan Carlos Otero, Ricardo
Augusto Nissen, carentes de autonomía e imparcialidad en cargos relativos a la
persecución de la corrupción es expresamente violatoria de los arts. 3, 6 y 11 de
la Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción, ya vertidos
precedentemente, y, por ende, ante tan claro mandato normativo se encuentran
tipificadas en cada caso en el art. 248 del Código Penal y se encuadran también
en el art. 277 inc. 1, puntos a y c, con las agravantes de su inc. 3, puntos a y d,
del Código Penal.
Los hechos tendientes a amedrentar y presionar a los
órganos jurisdiccionales que deben expedirse en las causas pendientes
especialmente contra Cristina Elizabet Fernández corresponde subsumirlos en
la figura de amenaza agravada prevista en el art. 149 ter inc. 2 a),. 209, 212,
241 inc. 2 y 230 inc. 2 del Código Penal.
Teniendo en cuenta los sujetos hacia quienes estuvo
dirigida la amenaza coactiva, entendemos que corresponde adecuar la conducta
en la figura agravada que prevé el art.149 ter inciso 2º a), en tanto establece que
en el caso del último apartado del artículo anterior, la pena se agrava si las
amenazas tuvieren como propósito la obtención de alguna medida o concesión
por parte de cualquier miembro de los poderes públicos.
Esto significa que para que se configure la agravante,
el sujeto activo debe pretender obtener alguna medida o concesión por parte de
un miembro de los poderes públicos –sujeto pasivo- y el término “medida” se
refiere a todo tipo de resolución o disposición, como lo que se pretende lograr
de los jueces que actualmente juzgan a la vicepresidente y otros ex
funcionarios, para obtener un veredicto absolutorio en la causa de corrupción de
la obra pública.
El uso ilegítimo de los bienes estatales, en este caso
instalaciones, sets de filmación y personal del Senado de la Nación para un fin
particular, constituye el delito previsto en el art. 261 del Código Penal.

IV.- PRUEBA:
Solicitamos se incorporen las informaciones
periodísticas mencionadas precedentemente respecto de las personas
imputadas: contra Alberto Angel Fernández
(https://tn.com.ar/politica/2022/08/24/alberto-fernandez-nisman-se-suicido-espe
ro-que-luciani-no-haga-algo-asi/), Cristina Elizabet
Fernández(https://www.perfil.com/noticias/politica/cristina-hara-su-descargo-e
n-el-senado-segui-el-minuto-a-minuto.phtml), Eduardo de Pedro,
(nfobae.com/politica/2022/08/24/wado-de-pedro-quieren-proscribir-a-cristina-c
omo-hicieron-con-lula/),
(https://www.perfil.com/noticias/modo-fontevecchia/anibal-fernandez-da-vergu
enza-ver-la-causa-vialidad-es-muy-poco-serio-modof.phtml), Luis Angel
D´Elia
(https://www.lanacion.com.ar/politica/en-defensa-de-cristina-kirchner-luis-delia
-propuso-cortar-las-rutas-los-accesos-y-las-avenidas-por-nid23082022/), Hebe
María Pastor de Bonafini
(https://www.pagina12.com.ar/475566-hebe-de-bonafini-convoco-a-una-puebla
da-para-defender-a-cris) y Axel Kicillof
(https://www.clarin.com/politica/-tocan-cristina-quilombo-va-armar-canto-asun
cion-nuevo-ministro-trabajo-walter-correa_0_MeHqfDVX8A.html).
Sin perjuicio de ello, se requiera información pública
al respecto al organismo que V.S. estime pertinente.

Por todo ello;

V. SOLICITAMOS:
1.- Tenga por presentada la denuncia y, previa intervención del Ministerio
Público Fiscal, se disponga la formación del sumario.
2.- Oportunamente, cite a las personas denunciadas a prestar declaración
indagatoria.
Proveer de conformidad,
SERA JUSTICIA

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