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QUEJOSO: FRANCISCO ROMERO ZEPEDA

SE PRESENTA DEMANDA DE AMPARO


DIRECTO.

CC. MAGISTRADOS INTEGRANTES DEL


TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA
ADMINISTRATIVA DEL SEGUNDO
CIRCUITO EN TURNO.
PRESENTE:

FRANCISCO ROMERO ZEPEDA, promoviendo por mi propio derecho, señalando como


domicilio para oír y recibir toda clase de notificaciones y documentos, aún los de carácter
personal el ubicado en Calle Norte 64-A número 3624, Colonia Mártires de Río Blanco,
Delegación Gustavo A. Madero, Ciudad de México, tal y como lo permite el artículo 27, fracción
II, segundo párrafo, de la Ley de Amparo; teléfonos 5534013474, 5576029136 y 5564423604;
correo electrónico despachovbz@gmail.com; asimismo, autorizo en términos amplios del
artículo 12 de la Ley de Amparo a los Licenciados en Derecho JESÚS LÓPEZ VARGAS y
MARIO ERNESTO BENÍTEZ MARTÍNEZ, mismos que cuentan con cédula profesional número
10735012 y 10596151, y número de registro 177408 y 175408, respectivamente; y, por otra
parte, para el efecto de oír y recibir todo tipo de notificaciones, documentos y valores a los CC.
ZADDAM ZAMUDIO RODRÍGUEZ y BRENDA ALICIA GUZMÁN BENÍTEZ, ante usted
comparezco y expongo:

Que por medio del presente escrito solicito se me otorgue el amparo y protección de la
Justicia de la Unión, derivado de los actos de autoridad que más adelante se detallan y por las
consideraciones jurídicas que se precisarán. Ahora bien, con el fin de dar cumplimiento a los
requisitos establecidos por el artículo 175 de la Ley de Amparo, me permito manifestar lo
siguiente:

NOMBRE Y DOMICILIO DEL QUEJOSO: Ambos han quedado precisados en el proemio


del presente escrito.

NOMBRE Y DOMICILIO DEL TERCERO INTERESADO: Las partes terceras interesadas


en el presente asunto son las siguientes:

1. Integrantes del Consejo Directivo de la Inspección General de las Instituciones de


Seguridad Pública del Estado de México;

2. Directora de Responsabilidades de la Inspección General de las Instituciones de


Seguridad Pública del Estado de México;
3. Director de Investigación de la Inspección General de las Instituciones de Seguridad
Pública del Estado de México;

4. Fiscal General de Justicia del Estado de México; y,

5. Comisionado Estatal de Seguridad Ciudadana (hoy Secretario de Seguridad del Estado


de México).

Las partes terceras interesadas cuentan con domicilios para que se les corra traslado de
conformidad con el señalado por las mismas en las actuaciones del juicio de origen.

AUTORIDADES RESPONSABLES: Las autoridades responsables en el presente asunto


son las siguientes:

1. Primera Sección de la Sala Superior del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado
de México.

ACTO RECLAMADO: Sentencia de fecha 25 (veinticinco) de abril de 2018 (dos mil


dieciocho), dictada en el recurso de revisión número 1172/2017.

FECHA EN QUE SE NOTIFICÓ EL ACTO RECLAMADO O SE TUVO CONOCIMIENTO


DEL MISMO: El acto reclamado fue notificado en fecha 11 (once) de mayo de 2018 (dos mil
dieciocho).

PRECEPTOS QUE, CONFORME A LA FRACCIÓN I DEL ARTÍCULO 1° DE LA LEY DE


AMPARO, CONTENGAN LOS DERECHOS HUMANOS CUYA VIOLACIÓN SE RECLAME:
Los son los artículos 1°, 14, 16, 17 y 123, apartado B, fracción XIII, de la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos.

CONCEPTOS DE VIOLACIÓN

PRIMERO:

Deberá de concedérseme el amparo y protección de la Justicia de la Unión, en virtud de


que la autoridad responsable ha violado en mi perjuicio lo establecido en los artículos 1°, 14, 16
y 17 constitucionales, al pasar por alto lo establecido en los diversos 6, 8 y 9, fracción I, de la
Ley que Crea el Organismo Público Descentralizado Denominado Inspección General de las
Instituciones de Seguridad Pública del Estado de México. Lo anterior es así en virtud de que la
responsable señaló que resultaba innecesario que la resolución impugnada en juicio
contencioso fuera firmada por el Secretario y el Comisario del Consejo Directivo de la
Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública del Estado de México, lo cual no
es apegado a derecho, por los argumentos que a lo largo del presente escrito se harán valer.

Previo a continuar, me permito transcribir, en lo que interesa, el contenido de los artículos


de la Ley que Crea el Organismo Público Descentralizado Denominado Inspección General de
las Instituciones de Seguridad Pública del Estado de México, a los que se ha hecho referencia
previamente:

Artículo 6.- El Consejo Directivo será la máxima autoridad de la Inspección General y estará integrado
por:

I. Un Presidente, quien será el Secretario de la Contraloría;


II. Un Secretario, quien será el Inspector General;
III. Un Comisario, en términos de la ley de la materia;
IV. Cuatro vocales, que serán un representante de la Secretaría de Finanzas, un representante del
Centro de Control de Confianza, un representante de la Secretaría de Salud y un representante de la
Secretaría de Justicia y Derechos Humanos.

(…)

Los miembros del Consejo Directivo tendrán derecho a voz y voto, con excepción del Secretario y del
Comisario quienes sólo tendrán derecho de voz. Sus Integrantes no tendrán retribución adicional a su
salario por el desempeño de estas actividades.

Los acuerdos del Consejo Directivo se tomarán por mayoría de votos

(…)

(…)

(Énfasis añadido)

Artículo 8.- El Consejo Directivo sesionará en forma ordinaria cuando menos una vez cada dos meses
y de manera extraordinaria, cada vez que el Presidente lo estime conveniente, o a petición de por lo
menos una tercera parte del total de sus miembros.

Para cada sesión deberá formularse previamente el orden del día, el cual habrá de darse a conocer a
los miembros del Consejo Directivo con oportunidad.

Las sesiones podrán celebrarse en primera convocatoria cuando concurran el Presidente, el


Secretario, el Comisario y la mayoría de los vocales. En caso de que se trate de segunda
convocatoria, las sesiones podrán celebrarse válidamente con la presencia del Presidente, el
Secretario, el Comisario y cuando menos dos vocales.

(Énfasis añadido)

Artículo 9.- El Consejo Directivo tendrá, además de las atribuciones previstas en la Ley para la
Coordinación y Control de Organismos Auxiliares del Estado de México y su Reglamento, las
atribuciones siguientes:
I. Imponer las sanciones administrativas a los servidores públicos de las Instituciones de Seguridad Pública
a que hace referencia la presente Ley, derivado del procedimiento que realice el Inspector General;

Ahora bien, de lo anterior se desprende que será el Consejo Directivo de la Inspección


General de las Instituciones de Seguridad Pública del Estado de México, el órgano colegiado
encargado de imponer sanciones administrativas a los servidores públicos de las instituciones de
seguridad pública, derivado del procedimiento que realice el Inspector General.

Por otra parte, se observa que el órgano colegiado denominado Consejo Directivo de la
Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública del Estado de México, se integra por
siete autoridades: (i) Presidente, (ii) Secretario, (iii) Comisario y (iv, v, vi y vii) cuatro vocales;
mismos que tendrán derecho a voz y voto, a excepción del Secretario y el Comisario, quienes sólo
tendrán derecho a voz; así también, se específica que los acuerdos del Consejo Directivo se
tomarán por mayoría de votos.

Por otra parte, se estableció que las sesiones del Consejo Directivo podrán llevarse de
manera ordinaria y extraordinaria. Para el caso que nos ocupa, únicamente se atiende a las
sesiones ordinarias, cuyo requisito esencial consiste en celebrarse únicamente cuando concurran el
Presidente, el Secretario, el Comisario, y la mayoría de los vocales.

Expresado lo anterior, considero que deberá de concedérseme el amparo y protección de la


Justicia de la Unión, en virtud de que, a través de la resolución reclamada, la autoridad responsable
resuelve reconocer la validez de la resolución de fecha 26 (veintiséis) de enero de 2017 (dos mil
diecisiete), dictada dentro del expediente IGISPEM/DR/SAPA/057/2016, bajo el argumento de que
ésta fue emitida por autoridad competente para ello, a pesar de que durante el juicio, y como
correctamente lo hizo ver la sala de primera instancia, se demostró que el órgano colegiado
denominado Consejo Directivo de la Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública
del Estado de México, no se integró de manera correcta al momento de dictar la resolución en
comento.

En el acto que por esta vía se reclama, indica la autoridad responsable que la resolución
impugnada en juicio contencioso administrativo fue emitida con apego a los artículos 6 y 8 de la Ley
que Crea el Organismo Público Descentralizado Denominado Inspección General de las
Instituciones de Seguridad Pública del Estado de México, siendo que —cito— “si bien es cierto la
resolución… no fue suscrita en términos legales…” 1, ello no implicaba la invalidez del acto
impugnado, toda vez que el Secretario y el Comisario del Consejo Directivo de la Inspección
General de las Instituciones de Seguridad Pública del Estado de México, no se encuentran
obligados a firmar las resoluciones emitidas por el órgano colegiado al cual pertenecen, en virtud de
que estos únicamente cuentan con “voz” y no con “voto” en los acuerdos a que se llegan en las
sesiones correspondientes.

El argumento toral de la sentencia reclamada resulta ilegal en virtud de que la autoridad


responsable pasa por alto los preceptos que han sido transcritos anteriormente, específicamente lo
establecido en el artículo 8, párrafo tercero, de la Ley que Crea el Organismo Público
1
Tribunal de Justicia Administrativa del Estado de México, Primera Sección de la Sala Superior. (03 de mayo de
2018) Recurso de revisión 1172/2017. [MP Gerardo Rodrigo Lara García], p13.
Descentralizado Denominado Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública del
Estado de México, el cual señala que para que puedan celebrarse las sesiones del órgano colegiado
que nos ocupa, deberán de concurrir el Presidente, el Secretario, el Comisario, y la mayoría de
los vocales.

En efecto, como se ha precisado con anterioridad, el artículo 8, párrafo tercero establece una
condicionante para que las sesiones ordinarias del Consejo Directivo puedan llevarse a cabo,
siendo tal condicionante el que el órgano colegiado se integre, al menos, con la concurrencia del
Presidente, el Secretario, el Comisario, y la mayoría de los vocales.

Para el caso que nos ocupa, la resolución impugnada en juicio contencioso administrativo fue
emitida en sesión ordinaria del Consejo Directivo de la Inspección General de las Instituciones de
Seguridad Pública del Estado de México, de la cual únicamente consta la concurrencia del
Presidente y tres de los vocales del órgano colegiado en comento. En ese sentido, si la ley aplicable
de manera expresa indica que “Las sesiones podrán celebrarse… cuando concurran el Presidente,
el Secretario, el Comisario y la mayoría de los vocales.”, es claro que el legislador condicionó la
validez de las sesiones de ese órgano colegiado con la concurrencia obligatoria de su Presidente,
Secretario, Comisario y, por lo menos, tres vocales; por lo que, si dicha concurrencia no se
actualiza, las resoluciones y acuerdos tomados en sesión no tienen validez legal alguna.

Cabe señalar que no pasa por alto el argumento de la sala responsable en el que indica que el
Secretario y el Comisario pertenecientes al órgano colegiado demandado en juicio de origen,
cuentan con “voz” pero no con “voto” en la toma de decisiones; sin embargo, tampoco debe dejar de
observarse que la pretensión de nulidad de la resolución dada en sede administrativa no deriva de
“la falta de voto” de dichos integrantes, sino que deviene de “la inasistencia” a la sesión
correspondiente. En ese sentido, el suscrito no me duelo de la falta de voto del Secretario y del
Comisario al momento de emitirse la resolución administrativa, sino de la inasistencia de dichos
integrantes, pues la ley les obliga a estar presentes en las sesiones del Consejo Directivo de la
Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública del Estado de México.

Por consiguiente, queda claro que para otorgar validez a la sesión en la cual fue emitida la
resolución administrativa de origen, es necesario tener certeza sobre las personas que estuvieron
presentes en ella y que, aunque no cuenten con facultad de voto, deben estar presentes por ser
obligatorio de conformidad con los argumentos previamente vertidos. Por tanto, con el fin de que el
gobernado tenga certeza sobre la existencia de quorum, el medio por el cual se otorga seguridad
jurídica al particular sobre la asistencia a sesión de los integrantes obligados a ello, es su firma
estampada en la resolución correspondiente, reiterando que ello no implica que “voten” el sentido de
aquella, sino que tiene como fin último el que la persona sujeta a procedimiento sepa que la sesión
se integró con la presencia de las autoridades obligadas. Sirve de sustento lo siguiente:

Época: Décima Época; Registro: 2008788; Instancia: Pleno; Tipo de Tesis: Jurisprudencia; Fuente: Gaceta
del Semanario Judicial de la Federación; Libro 17, Abril de 2015, Tomo I; Materia(s): Común; Tesis: P./J.
7/2015 (10a.); Página: 5

ACTOS Y RESOLUCIONES JURISDICCIONALES. PARA DOTARLOS DE VALIDEZ E IDENTIFICAR AL


FUNCIONARIO QUE INTERVINO EN SU EMISIÓN, BASTA CON QUE ÉSTE IMPRIMA SU FIRMA O
RÚBRICA EN EL DOCUMENTO, SIEMPRE QUE SU NOMBRE, APELLIDOS Y CARGO PUEDAN
IDENTIFICARSE EN DIVERSO APARTADO DE LA RESOLUCIÓN O DEL EXPEDIENTE DE QUE SE
TRATE, INCLUSIVE POR OTROS MEDIOS.

La firma se erige como signo, rúbrica o carácter de autoría de alguien que al estar contenido en
determinado documento o acto, se entiende vinculado con sus efectos jurídicos inherentes. Bajo este
contexto de función identificadora, para tener como autor de un documento a una persona determinada, su
firma o rúbrica colocada al pie es idónea para identificarla; en ese sentido, se entiende que firma y rúbrica
son la misma cosa, por tener éstas una función equivalente. Así, se concluye que para dotar de validez a un
acto o una resolución jurisdiccionales y, además, para identificar al funcionario que intervino en su emisión,
basta con que éste imprima su firma o rúbrica en el documento; de ahí que resulte innecesario que asiente
su nombre, apellidos y cargo, al no ser elementos inherentes a ésta, siempre que estos datos puedan
identificarse en diverso apartado de la resolución judicial, o del propio expediente, inclusive pudiera ser que
a través de otros medios esta información sea determinable para las partes, para los fines que a sus
intereses convenga, como pudiera ser denunciar cualquier conducta irregular en que presuntamente
hubiesen incurrido los autores de la actuación judicial. Lo anterior, sin perjuicio de que cada entidad
federativa en sus respectivas legislaciones, eventualmente, pueda establecer requisitos adicionales, tales
como el nombre y el cargo de los funcionarios que intervienen en la emisión del acto.

Finalmente, con el fin de robustecer lo antes argumentado, es menester precisar que de


conformidad con el artículo 6, fracción II, de la Ley que Crea el Organismo Público
Descentralizado Denominado Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública
del Estado de México, el cual ha sido transcrito anteriormente, el Secretario de dicho órgano
colegiado será el Inspector General, autoridad que de conformidad con el artículo 13, fracción
XXI, de la ley en cita, tiene la obligación de someter a la aprobación del Consejo Directivo de
la Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública del Estado de México, el
proyecto de resolución instaurado en contra de los servidores públicos:

Artículo 13.- El Inspector General tendrá las siguientes atribuciones:

XXI. Someter a la aprobación del Consejo Directivo el proyecto de resolución del procedimiento instaurado
en contra de los servidores públicos;

En ese orden de ideas, el papel del Secretario del órgano colegiado consiste, entre otras
cosas, en someter el proyecto de resolución en materia de responsabilidades administrativas para
su aprobación ante el Consejo Directivo de la Inspección General de las Instituciones de Seguridad
Pública del Estado de México, por lo que se colige que la presencia de dicha autoridad es de capital
importancia en las sesiones en las que se decida sobre la imposición de sanciones a los servidores
públicos que se rigen por la Ley que Crea el Organismo Público Descentralizado Denominado
Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública del Estado de México.

Lo anterior es así ya que, ante la obligación del Inspector General (Secretario del Consejo
Directivo) de someter la resolución correspondiente a consideración del Consejo Directivo, el
gobernado debe contar con plena certeza de que efectivamente fue el Inspector General (Secretario
del Consejo Directivo) y no otra autoridad quien sometió la resolución a consideración del órgano
colegiado, por lo que sumado a todos los argumentos vertidos a lo largo del presente escrito, es
claro que la resolución que fue impugnada en juicio contencioso debía contener la firma del
Secretario que acredita su asistencia a la sesión en la cual fue dictado el acto en sede
administrativa.
En razón de lo manifestado, considero que debe de concedérseme el amparo y protección de
la Justicia de la Unión, quedando obligada la autoridad responsable a emitir una nueva sentencia a
través de la cual se declare la nulidad de los actos impugnados en juicio contencioso y, atendiendo a
la prohibición constitucional contenida en el artículo 123, apartado B, fracción XIII, ordenar me sean
pagadas la indemnización y demás prestaciones a las cuales tengo derecho.

SEGUNDO:

Considero que deberá de concedérseme el amparo y protección de la Justicia de la Unión, en


virtud de que tanto el acto reclamado, como el Código de Procedimientos Administrativos del
Estado de México, resultan violatorios del artículo 16 constitucional. Lo anterior es así dado que en
la sentencia reclamada no se estudió la incompetencia de la autoridad que tramitó el procedimiento
del cual derivó la resolución impugnada, y dado que la competencia es una cuestión de orden
público, ésta debe ser estudiada de oficio; y, por otra parte, la norma general mencionada no
contempla el estudio oficioso de la competencia de la autoridad, por lo que considero violado en mi
perjuicio el contenido del artículo 16, primer párrafo, de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, lo cual causa perjuicio al suscrito en virtud de que el procedimiento que dio
origen a la resolución impugnada fue tramitado por autoridad incompetente para ello.

Previo a continuar, me permito transcribir el artículo constitucional que nos ocupa:

Artículo 16. Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en
virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del
procedimiento. En los juicios y procedimientos seguidos en forma de juicio en los que se establezca como
regla la oralidad, bastará con que quede constancia de ellos en cualquier medio que dé certeza de su
contenido y del cumplimiento de lo previsto en este párrafo.

(Énfasis añadido)

El artículo 16 constitucional contiene en él la obligación de toda autoridad de fundamentar y


motivar debidamente sus actos, a efecto de que el gobernado no quede en estado de indefensión y
ante todo sepa que la autoridad que emite el acto de molestia se encuentra investida de las
facultades para hacerlo, pues de otra manera implicaría que el acto en cuestión se torna
inconstitucional; debiéndose entender por lo primero como la cita del precepto legal aplicable al caso
en concreto y, por lo segundo, las razones, motivos o circunstancias especiales que llevaron a la
autoridad a concluir que el caso particular encuadra en el supuesto previsto por la norma legal
invocada como fundamento. Lo anterior con el fin de otorgar certeza jurídica al gobernado y no
dejarle en estado de indefensión

Por otro lado, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha establecido que la


fundamentación de la competencia es un requisito esencial del acto de autoridad 2, pues con ello se
da certeza de que el acto es emitido por quien está facultado para ello. En ese sentido, en el caso
de que las autoridades no fundamentaran su competencia se dejaría al afectado en estado de
2
205463. P./J. 10/94. Pleno. Octava Época. Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Núm. 77, Mayo de
1994, Pág. 12. “COMPETENCIA. SU FUNDAMENTACION ES REQUISITO ESENCIAL DEL ACTO DE
AUTORIDAD.”
indefensión, ya que al no conocer el apoyo que faculte a la autoridad para emitir el acto, ni el
carácter con que lo emita, es evidente que no se le otorga la oportunidad de examinar si su
actuación se encuentra o no dentro del ámbito competencial respectivo, y si es conforme o no a la
Constitución o a la ley; para que, en su caso, esté en aptitud de alegar, además de la ilegalidad del
acto, la de la norma de apoyo en que se funde la autoridad para emitirlo.

Así las cosas, la competencia o incompetencia de una autoridad administrativa resulta ser una
cuestión de orden público, tomando en cuenta que dicho concepto jurídico —orden público— es
indeterminado, mismo que debe de ser estudiado a la luz de cada caso en concreto; sin embargo,
para darle significado, el Poder Judicial de la Federación ha establecido criterio 3 en el sentido de que
el juzgador debe tener presentes las condiciones esenciales para el desarrollo armónico de la
comunidad, es decir, las reglas mínimas de convivencia social.

En ese orden de ideas, la fundamentación de los actos de autoridad resulta ser una cuestión
de orden público, en razón de que una condición esencial para el desarrollo de la comunidad resulta
ser el que las autoridades establezcan de manera clara su ámbito de competencia y que, de igual
manera, se haga saber al gobernado que la actuación del Estado se encuentra dentro de los límites
que la Constitución y las leyes han trazado, pues de no hacerlo de esa manera, el desarrollo
armónico de la comunidad y las reglas mínimas de convivencia social se ponen en peligro, dado que
la relación gobernado-autoridad no contaría con cánones específicos a respetar, es decir, el Estado
de derecho no se materializaría.

Establecido lo anterior, considero que la sentencia y la norma general identificada como


Código de Procedimientos Administrativos del Estado de México, violan en mi perjuicio lo
establecido en el artículo 16 constitucional, dado que en la primera no se realizó el estudio oficioso
de la autoridad que tramitó el procedimiento que dio origen a la resolución impugnada en juicio
contencioso; y, por cuanto hace a la norma general, ésta no contempla dicho estudio oficioso,
situaciones que causan perjuicio al suscrito en razón de que el trámite del procedimiento en sede
administrativa fue llevado a cabo por autoridad incompetente para ello.

Como puede observarse del expediente administrativo en el cual fue dictada la resolución
impugnada en juicio contencioso administrativo, específicamente de la actuación identificada como
“Acta de desahogo de garantía de audiencia”, de fecha 23 (veintitrés) de mayo de 2016 (dos mil
dieciséis), ésta fue llevada a cabo por el C. Isaac Jacob Callejas Díaz, el cual se denomina como
“Abogado Analista Adscrito al Departamento de Procedimientos Administrativos “B” de la
Subdirección de Análisis y procedimientos Administrativos de la Dirección de Responsabilidades de
la Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública del Estado de México”, sin embargo,
de los fundamentos que cita en el mencionado documento no se desprende que sea autoridad
competente para llevar a cabo la diligencia en cuestión, pues, de hecho, ni siquiera se puede
constatar su existencia jurídica.

La autoridad en comento establece como fundamento los artículos 1.2, 1.7, 1.8, 1.9 y 1.10 del
Código Administrativo del Estado de México; 3, 45 y 47 de la Ley Orgánica de la Administración
Pública Estatal; 32, 33 y 129 del Código de Procedimientos Administrativos del Estado de México; 1,
3
177560. I.4o.A.63 K. Tribunales Colegiados de Circuito. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta. Tomo XXII, Agosto de 2005, Pág. 1956. “ORDEN PÚBLICO. ES UN CONCEPTO JURÍDICO
INDETERMINADO QUE SE ACTUALIZA EN CADA CASO CONCRETO, ATENDIENDO A LAS
REGLAS MÍNIMAS DE CONVIVENCIA SOCIAL.”
2, 3, fracción VIII, 42, 44, 52, 59, 62 y 63 de la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos
del Estado de México; Decreto 118 mediante el cual se Crea el Organismo Público Descentralizado
Denominado Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública del Estado de México; y
1, 4, fracción II, 12, fracción III, 18 y 19, fracciones VIII, XII y XVI del Reglamento Interior de la
Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública del Estado de México; sin embargo,
como se ha dicho con anterioridad, de la lectura de dichos preceptos no se aprecia siquiera la
existencia jurídica del “Abogado Analista Adscrito al Departamento de Procedimientos
Administrativos “B” de la Subdirección de Análisis y Procedimientos Administrativos de la Dirección
de Responsabilidades de la Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública del Estado
de México”.

De la lectura de los preceptos en comento y específicamente del artículo 19, fracción VIII del
Reglamento Interior de la Inspección General de las Instituciones de Seguridad Pública del Estado
de México, se desprende que la única autoridad facultada para substanciar el procedimiento es el
titular de la Dirección de Responsabilidades de la Inspección General de las Instituciones de
Seguridad Pública del Estado de México, facultad que cabe señalar es indelegable por no
establecerse esa posibilidad en ningún precepto aplicable.

Así las cosas, el procedimiento seguido en mi contra fue llevado a cabo por una autoridad
inexistente y por consecuencia incompetente para ello, razón que vició dicho procedimiento a partir
de la audiencia de fecha 23 (veintitrés) de mayo de 2016 (dos mil dieciséis), por lo que la resolución
dictada en fecha 26 (veintiséis) de enero de 2017 (dos mil diecisiete), dentro del expediente
IGISPEM/DR/SAPA/057/2016, debió haber sido declarada nula; sin embargo, la responsable omitió
el estudio oficioso de la competencia de la autoridad que substanció el procedimiento en sede
administrativa.

Como se ha dicho con anterioridad, la falta de estudio oficioso de la competencia de la


autoridad de origen es violatorio de garantías en razón de que esa situación es una cuestión de
orden público y, por tanto, no es necesario que las partes lo aleguen a fin de que se proceda al
análisis correspondiente. Sirve de sustento lo siguiente:

Época: Novena Época; Registro: 172588; Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito; Tipo de Tesis:
Aislada; Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta; Tomo XXV, Mayo de 2007; Materia(s):
Común; Tesis: II.1o.A.33 K; Página: 2039

COMPETENCIA DE LOS TRIBUNALES JUDICIALES O ADMINISTRATIVOS. AL SER DE ORDEN


PÚBLICO Y UN PRESUPUESTO PROCESAL DEBE ANALIZARSE EN EL AMPARO TOMANDO EN
CUENTA INCLUSO ASPECTOS NO INVOCADOS POR LAS PARTES.

La competencia de los tribunales judiciales o administrativos para emitir sus resoluciones es una cuestión
en la que el juzgador de amparo no se encuentra supeditado a las consideraciones que sobre el particular
aleguen las partes; considerar lo contrario permitiría reconocer facultades para resolver a un órgano
legalmente incompetente. Por tanto, la circunstancia de que se pronuncie en relación con ella, tomando en
cuenta aspectos no invocados por quienes intervienen en el juicio de garantías, no implica incongruencia en
el dictado de la resolución, pues al ser de orden público y un presupuesto procesal para el conocimiento y
resolución de que conocen las instancias de impartición de justicia, debe determinarse si quien emitió la
resolución combatida resulta o no competente.
Del criterio previamente transcrito se desprende que los juzgadores federales pueden
invocar de oficio la incompetencia de la autoridad jurisdiccional o judicial que figure como
autoridad responsable en el juicio de amparo, bajo el argumento de que es una cuestión de
orden público, pues de no hacerlo se permitiría reconocer facultades a órganos incompetentes;
así, de una interpretación analógica con el juicio de amparo, al juicio contencioso administrativo
le rige la misma regla, pues resulta ser un procedimiento en el que las partes contendientes son
sumamente similares a las del juicio constitucional: parte actora que se equipara la parte
quejosa y la demandada que se asimila, por su intervención en la esfera de derechos del
gobernado, a la autoridad responsable. Así también, el acto reclamado en el juicio de amparo
guarda similitud con el acto impugnado en el juicio de nulidad, pues ambos resultan ser actos
de autoridad.

Ahora bien, con el único fin de robustecer lo anteriormente planteado, me permito


ejemplificar con otra cuestión de orden público que sí se encuentra planteada en el Código de
Procedimientos Administrativos del Estado de México: las causales de improcedencia y
sobreseimiento. De la lectura del artículo 273, fracción I, del código en cita, se desprende que
las salas del tribunal al cual pertenece la autoridad responsable, se encuentran investidas de
facultades para poder invocar de oficio causales de improcedencia y sobreseimiento, situación
que resulta lógica dado que tales causales, de conformidad con diversos criterios de los
tribunales federales, también revisten el carácter de ser de orden público.

Así entonces, se desprende que el Código de Procedimientos Administrativos del Estado


de México sí reconoce el estudio oficioso de cuestiones de orden público, por lo cual se hace
más notorio que aquel, al no contener disposición expresa que permita a las salas el análisis de
oficio relacionadas con la fundamentación y motivación de los actos administrativos, viola en
perjuicio del suscrito el artículo 16 constitucional.

Finalmente, me permito transcribir las siguientes jurisprudencias aprobadas por la


Suprema Corte de Justicia de la Nación, en las que se establece que es obligación de los
tribunales administrativos el realizar el estudio oficioso de la competencia de las autoridades
demandas en juicio contencioso y que incluso la legislación contempla dicho estudio de oficio
como una exigencia:

Época: Novena Época; Registro: 174777; Instancia: Segunda Sala; Tipo de Tesis: Jurisprudencia;
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta; Tomo XXIV, Julio de 2006; Materia(s):
Administrativa; Tesis: 2a./J. 99/2006; Página: 345

COMPETENCIA DE LA AUTORIDAD DEMANDADA EN EL JUICIO DE NULIDAD. DEBE


ANALIZARSE EN TODOS LOS CASOS POR EL TRIBUNAL FEDERAL DE JUSTICIA FISCAL Y
ADMINISTRATIVA.

El artículo 238, penúltimo párrafo, del Código Fiscal de la Federación, vigente hasta el 31 de diciembre
de 2005 (cuyo contenido sustancial reproduce el artículo 51, penúltimo párrafo, de la Ley Federal de
Procedimiento Contencioso Administrativo), establece que el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y
Administrativa podrá hacer valer de oficio, por ser de orden público, la incompetencia de la autoridad
para dictar la resolución impugnada, así como la ausencia total de fundamentación o motivación en
dicha resolución. En esa virtud, se concluye que el Tribunal citado debe, en todos los casos, examinar
esos aspectos y declarar que la resolución no adolece de alguno de ellos, lo cual no requiere de
consideraciones exhaustivas, o bien, que en el caso se surte la causal de nulidad correspondiente,
expresando, entonces sí, de manera fundada y motivada, las consideraciones que den sustento a su
decisión.

Época: Novena Época; Registro: 170827; Instancia: Segunda Sala; Tipo de Tesis: Jurisprudencia;
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta; Tomo XXVI, Diciembre de 2007; Materia(s):
Administrativa; Tesis: 2a./J. 218/2007; Página: 154

COMPETENCIA. SU ESTUDIO OFICIOSO RESPECTO DE LA AUTORIDAD DEMANDADA EN EL


JUICIO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO, DEBE SER ANALIZADA POR LAS SALAS DEL
TRIBUNAL FEDERAL DE JUSTICIA FISCAL Y ADMINISTRATIVA.

El artículo 238, penúltimo párrafo, del Código Fiscal de la Federación y su correlativo 51, penúltimo
párrafo, de la Ley Federal de Procedimiento Contencioso Administrativo, establece que ese Tribunal
podrá hacer valer de oficio, por ser de orden público, la incompetencia de la autoridad para dictar la
resolución impugnada. Al respecto debe decirse que ese estudio implica todo lo relacionado con la
competencia de la autoridad, supuesto en el cual se incluye tanto la ausencia de fundamentación de la
competencia, como la indebida o insuficiente fundamentación de la misma, en virtud de que al tratarse
de una facultad oficiosa, las Salas fiscales de cualquier modo entrarán al examen de las facultades de
la autoridad para emitir el acto de molestia; lo anterior con independencia de que exista o no agravio
del afectado, o bien, de que invoque incompetencia o simplemente argumente una indebida,
insuficiente o deficiente fundamentación de la competencia. Cabe agregar que en el caso de que las
Salas fiscales estimen que la autoridad administrativa es incompetente, su pronunciamiento en ese
sentido será indispensable, porque ello constituirá causa de nulidad de la resolución impugnada; sin
embargo, si considera que la autoridad es competente, esto no quiere decir que dicha autoridad
jurisdiccional necesariamente deba pronunciarse al respecto en los fallos que emita, pues el no
pronunciamiento expreso, simplemente es indicativo de que estimó que la autoridad demandada sí
tenía competencia para emitir la resolución o acto impugnado en el juicio de nulidad.

Finalmente, permitiendo sin conceder que ustedes magistrados consideren que lo anterior
resulta infundado, me permito solicitar que el estudio de la competencia de la autoridad que
substanció el procedimiento administrativo de origen, sea abordado por ese tribunal en los
términos en que fue planteada en el presente concepto de violación, en razón de que
tácitamente se entiende que, ante la falta de estudio oficioso de la responsable respecto a la
competencia, la autoridad consideró que la resolución impugnada no se encontraba
indebidamente fundada. Sirve de sustento, lo siguiente:

Época: Novena Época; Registro: 167138; Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito; Tipo de Tesis:
Jurisprudencia; Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta; Tomo XXIX, Junio de 2009;
Materia(s): Administrativa; Tesis: XVI.1o.A.T. J/11; Página: 878.

COMPETENCIA. LA FALTA DE PRONUNCIAMIENTO EXPRESO EN LA SENTENCIA, ES


INDICATIVO DE QUE EL ÓRGANO JURISDICCIONAL CONSIDERÓ OFICIOSAMENTE QUE LA
AUTORIDAD DEMANDADA ES COMPETENTE (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE GUANAJUATO
VIGENTE A PARTIR DEL UNO DE ENERO DE DOS MIL OCHO).
El Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Estado de Guanajuato, al analizar de oficio la
competencia de la autoridad demandada, no se encuentra obligado a realizar un pronunciamiento
expreso en la sentencia, cuando considera que la autoridad es competente, pues si bien, de conformidad
con el artículo 302, fracción I y último párrafo, del Código de Procedimiento y Justicia Administrativa para el
Estado y los Municipios de Guanajuato, el juzgador podrá hacer valer de oficio, por ser de orden público, la
falta de competencia de la autoridad para dictar el acto impugnado y la ausencia total de fundamentación o
motivación en éste, ello no significa que el órgano jurisdiccional se encuentre facultado discrecionalmente
para examinar ese tema cuando lo considere conveniente, pues la connotación sobre la importancia del
aspecto de la "competencia" que se reconoce de ese estudio, orientan la conclusión de que el uso que le
procuró el legislador al incluir el verbo "podrá", no es para identificar una facultad potestativa, sino una
obligación para el resolutor de que siempre y en todos los casos se pondere la competencia de la autoridad
que emite el acto o instruye el procedimiento porque es un aspecto que interesa a la comunidad. De ahí
que, en el supuesto de que el citado tribunal, al analizar oficiosamente la competencia de la autoridad
administrativa considere que es incompetente, su pronunciamiento en ese sentido será indispensable,
porque ello constituirá la causa de nulidad de la resolución impugnada; empero, si estima que es
competente, no se encuentra obligado a plasmar esa consideración en la sentencia que emita, pues esa
falta de pronunciamiento es indicativo de que el juzgador asumió que la autoridad demandada sí tenía
competencia para emitir la resolución o acto impugnado en el juicio de nulidad, lo que se corrobora con la
circunstancia de que continuó con el análisis de la procedencia del juicio y en su caso, entró al estudio de
fondo de la controversia.

Época: Novena Época; Registro: 174530; Instancia: Segunda Sala; Tipo de Tesis: Aislada; Fuente:
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta; Tomo XXIV, Agosto de 2006; Materia(s): Administrativa;
Tesis: 2a. LXXII/2006; Página: 403.

COMPETENCIA DE LA AUTORIDAD DEMANDADA EN EL JUICIO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO.


SI EL TRIBUNAL FEDERAL DE JUSTICIA FISCAL Y ADMINISTRATIVA OMITE PRONUNCIARSE AL
RESPECTO, TAL CUESTIÓN PUEDE PLANTEARSE EN LA DEMANDA DE AMPARO.

El artículo 238, penúltimo párrafo, del Código Fiscal de la Federación, vigente hasta el 31 de diciembre de
2005 (cuyo contenido sustancial reproduce el artículo 51, penúltimo párrafo, de la Ley Federal de
Procedimiento Contencioso Administrativo), establece que el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y
Administrativa podrá hacer valer de oficio, por ser de orden público, la incompetencia de la autoridad para
dictar la resolución impugnada; sin embargo, el hecho de que no haga el pronunciamiento respectivo, no
deja en estado de indefensión al actor, pues al promover amparo directo puede plantear ese tema, aun
cuando no lo hubiera propuesto en la demanda de nulidad, debiendo expresar las razones por las cuales
considera que la autoridad demandada carece de competencia para emitir el acto cuya invalidez se
pretende, para que el Tribunal Colegiado de Circuito que conozca del asunto resuelva dicha cuestión; en
cambio, si no hay concepto de violación expreso, tal aspecto no puede analizarlo por tratarse de una
materia que en amparo es de estricto derecho. Por otra parte, si solamente se aduce que la Sala omitió
dicho estudio, sin dar razones de incompetencia, el argumento así planteado debe declararse inoperante
por incompleto.

SOLICITUD DE USO DE MEDIOS ELECTRÓNICOS

Con fundamento en la tesis I.3o.C.725 C, intitulada “REPRODUCCIÓN ELECTRÓNICA DE


ACTUACIONES JUDICIALES. LAS PARTES PUEDEN RECIBIR AUTORIZACIÓN AUNQUE NO
EXISTA REGULACIÓN EXPRESA EN LA LEY DE AMPARO NI EN SU LEY SUPLETORIA.”,
solicito tenga a bien autorizar el uso de medios electrónicos al momento de consultar el presente
expediente, tales como cámara fotográfica, grabadoras o cualquier tipo de lector óptico.
Por lo anteriormente expuesto y fundado,
A Ustedes CC. Magistrados, atentamente pido se sirvan:

PRIMERO: Tenerme por presentado en términos del presente escrito, solicitando el


amparo y protección de la Justicia Federal en contra de los actos y autoridades precisados.

SEGUNDO: Tener por autorizado el domicilio y personas señaladas para los efectos que
se precisaron.

TERCERO: Previo turno a ponencia y los trámites de ley inherentes al presente juicio,
concederme el amparo y protección de la Justicia de la Unión.

PROTESTO LO NECESARIO

FRANCISCO ROMERO ZEPEDA

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