El correo

Seleción de cartas a cargo de Matilde Mur Comorera
En el septuagésimo aniversario de su muerte, reproducimos estas tres cartas de Antonio Gramsci. Las traducciones son de Manuel Sacristán (véase su Antología de Gramsci publicada por Siglo XXI). La primera, fechada el 6 de marzo de 1924 y escrita desde Viena, está dirigida a su compañera Julia Schucht (Yulca). La segunda es una carta a su madre escrita desde la cárcel de San Vittore, en Milán, fechada el 10 de mayo de 1928, antes de ser trasladado a Roma. La tercera carta, del verano de 1936, un año antes de su muerte, está dirigida a su hijo Delio Gramsci.
Antonio Gramsci

CARTA DE ANTONIO GRAMSCI A JULIA SCHUCHT 6 de marzo de 1924 Mia carissima [Queridísima mía]: Querría besarte los ojos para secar las lágrimas que me parece ver en ellos y sentir yo en los labios, como otras veces que por maldad te he hecho llorar. Nos dañamos, nos atormentamos el uno al otro, porque estamos lejos uno de otro, y no podemos vivir así. Pero tú te desesperas demasiado. ¿Por qué? Tantas veces me has prometido que ibas a ser fuerte, y yo te he creído, y todavía creo que eres fuerte, más de lo que te crees: a menudo eres más fuerte que yo, pero yo estoy acostumbrado a la vida solitaria, que he vivido desde la infancia, a esconder mis estados de ánimo tras una máscara de dureza o una sonrisa irónica, y ésa es la diferencia. Eso me ha hecho daño du-

rante mucho tiempo: durante mucho tiempo mis relaciones con los demás fueron enormemente complicadas, una multiplicación o una división por siete de todos los sentimientos reales para evitar que los demás entendieran lo que yo sentía realmente. ¿Qué es lo que me ha salvado de convertirme en un pingo almidonado? El instinto de la rebelión, que desde el primer momento se dirigió contra los ricos porque yo, que había conseguido diez en todas las materias de la escuela elemental, no podía seguir estudiando mientras que sí podían hacerlo el hijo del carnicero, el del farmacéutico, el del negociante en tejidos. Luego se extendió a todos los ricos que oprimían a los campesinos de Cerdeña, y yo pensaba entonces que había que luchar por la independencia nacional de la región: “¡Al mar los continentales!” ¡Cuántas veces he repetido estas pala-

bras! Luego conocí la clase obrera de una ciudad industrial y comprendí lo que realmente significaban las cosas de Marx que había leído antes por curiosidad intelectual. Así que me he apasionado por la vida a través de la lucha de la clase obrera. Pero cuántas veces me he preguntado si era posible ligarse a una masa cuando no se había querido a nadie, ni siquiera a la familia, si era posible amar a una colectividad cuando no se había amado profundamente a criaturas humanas individuales. ¿No iba a tener eso un reflejo en mi vida de militante, no iba a esterilizar y reducir a puro hecho intelectual, a un puro cálculo matemático, mi cualidad de revolucionario? He pensado mucho en todo esto, y he vuelto a pensarlo durante esos días porque he pensado mucho en ti, que has entrado en mi vida y me has abierto el amor, me has dado lo que siempre me había faltado y me hacía a menudo malo y torvo. Te quiero tanto, Yulca, que no me doy cuenta de que te hago daño a veces, porque yo mismo estoy insensible. Te he escrito, te he dicho que vinieras, porque en tus cartas he visto como una indicación de que tú misma querías venir. También yo he pensado en tu familia: pero ¿no puedes venir por unos meses? ¿Incluso por un período indeterminado te parece imposible o difícil dejar a la familia? Qué bueno sería otro paréntesis de vida en común, en la alegría cotidiana, de cada hora, de cada minuto, de quererse y de estar cerca. Me parece ya sentirte la mejilla junto a la mía, y que la mano te acaricia la cabeza, y te dice que te quiero aunque calle la boca. Me ha dado un vahído al leer tu car-

58 / El Viejo Topo

En nuestro partido no hay casi más que jóvenes. ¿Has corregido las notas de Riazanov? ¿Puedes mandármelas? ¿Has encontrado el librito de Kerienzev sobre la organización? ¿Podrías hacerme algún extracto de las mejores páginas escritas por la muerte de Lenin? Ya ves que te creo fuerte. querido amor. y había visto la muerte cien veces–: se tambaleó y estuvo a punto de caerse. Tür 20. Pero hoy no sabría ya hacerlo. porque querría abrazarte y sentir también yo una nueva vida que une las nuestras todavía más de lo que ya lo están. como debes serlo. pero ¿bastará? Nunca se me va de la memoria el recuerdo de una escena ocurrida en Turín durante la ocupación de las fábricas. Querría una foto tuya más reciente. Gramsci Te mando mi dirección “perfeccionada”: Floriangasse. He recibido una carta de una camarada rusa que vive en Roma. pero ¿cómo podría. Yulca. Con un enorme esfuerzo nervioso intervine. sin embargo. Recibo ahora muchas cartas de los camaradas italianos. He conseguido llegar a tiempo para arrancar a alguno de esa situación. Pero tu indicación es vaga y yo me consumo. sino que los tengo en cantidad suficiente para hacer de ellos una amplia distribución. A veces me da angustia. cuando te dejé. ¿por qué he estado enfermo tanto tiempo y por qué me encuentro aún flojo? También a mí la vida. Parecían todos borrachos. se salvó del asesinato por casualidad o por un inaudito esfuerzo de voluntad y. y eso me impresiona de un modo siniestro. y la reacción. de una salida de los obreros armados desde la fábrica. Se levantó uno –uno que tenía a sus espaldas cinco años de guerra en la aviación. precisamente cuando estaba en seguridad y podía estar tranquilo. aunque sea por poco tiempo. para que seas fuerte. de estos días. que siempre he sentido colgada de un hilo. Quieren que les dé fe. aunque sólo sea para que pueda sentirte otra vez cerca de mí y conseguir un impulso para el trabajo más intenso que el que he podido conseguir hasta ahora. Mándamela y anúnciame con ella que tú también vendrás. La situación del partido ha empeorado mucho durante estos últimos meses. Yo mismo. y como si fueran a llegar a las manos unos contra otros. trabajó con Rosa Luxemburg y con Liebknecht. para disipar todos los nubarrones. para darle fuerza. Ahora es seguro. cuando estaba tan nervioso y tan antipático porque no sabía qué decirte. Tengo miedo de olvidarte. Bordiga se ha retirado a su Aventino y su actitud había ya paralizado todo el mecanismo de la vida común de los camaradas. compañera mía. Me habías prometido otra fotografía. entusiasmo. Ya sabes por qué. les hice gracia con alguna broma y los volví a llevar a la normalidad y al trabajo útil. El Comité Militar estaba discutiendo la necesidad. que tal vez se presentara al día siguiente. estoy a punto de salir para Roma. Stock III. y están desmoralizados y desorientados. los destrozaba hasta la médula. porque la responsabilidad los aplastaba. en el foco encendido de la lucha. se me ha roto de repente al llegar a Moscú. CARTA A LA MADRE Cárcel de San Vittore. ha desgastado los nervios y las voluntades. Me han autorizado esta carta precisamente para Giulia Schucht El Viejo Topo / 59 . Hoy necesitaría ser extremadamente fuerte. en vez de consolidarlo. si me faltas tú que eras tan parte de mí? Ven. me escribe también descorazonada y desilusionada. fuerza. Y ellos están en Italia. Milán. voluntad. ven. 5ª. esperan demasiado de mí. Te beso los ojos mucho rato. que yo me encuentro en una situación tal que todos estos dones no pueden faltarme. 10-V-1928 Carissima mamma. Me piden demasiado. de no conservar de ti más que la impresión que me quedó de la última noche. puesto que te pido que trabajes para mí. Creen que yo soy una fuente inextinguible. Y eso que ella no es italiana y no puede tener la justificación del temperamento. fuerte como puedes serlo.del Viejo Topo ta.

como el hecho de que sus acciones se realizan en colaboración con los ejércitos regulares. A pesar de lo cual. ahora llega la privatización de la guerra. Después de los desastres del siglo XX y de las desilusiones y distopías a que eso dio lugar. Tras la masiva privatización de infraestructuras y servicios. 60 / El Viejo Topo . EL VIEJO TOPO MERCENARIOS GUERREROS DEL IMPERIO Daniel Pereyra Ahora se les suele llamar contratistas. pero eso no cambia en nada el sentido der su oficio: perros de la guerra que se venden al mejor postor. que los utilizan en labores específicamente militares. Lo verdaderamente novedoso no es tanto el cambio de denominación. Tal vez se pueda decir que la utopía ha perdido la inocencia con que se formuló en los orígenes de la modernidad europea.EL VIEJO TOPO UTOPÍAS Francisco Fernández Buey La reflexión sobre el sentido socio-político de la utopía ha vuelto en los comienzos del siglo XXI. la filosofía académica decretó el final de la utopía. ésta renace como ilusión natural entre aquellos que tienen esperanza y un mundo que ganar. Y ha vuelto de la mano de lo que hoy se llama movimiento de movimientos. pero no su vigencia. y que son contratados por empresas que desarrollan muchas veces otro tipo de actividades.

te abrazo fuertemente. en las formas dadas por su cultura. También ponerse fuerte es hacer algo. globos hinchados con gases pútridos. Yo te quiero mucho y no quiero causarte ningún dolor: estoy muy lejos y no puedo acariciarte. he sabido por mamma Yulka que mi última carta (¿o acaso también otras?) te ha disgustado un poco. petirte lo que ya frecuentemente te he escrito para tranquilizarte en cuanto a mis condiciones físicas y morales. A estas horas debe de haberte llegado ya la fotografía de Delio que te mandé certificada hace unos diez días. Para estar tranquilo yo. es bueno que me lo digas y me expliques tus razones. Querida madre. Carissima mamma. querría que tú no te asustaras ni te turbaras demasiado. que Chéjov expresaba una determinada situación social. Me escribe que me mandará una fotografía tuya: me alegrará mucho. Tienes que repetirme la pregunta que me dirigiste una vez respecto de Chéjov. en el fondo. Caro. por las cuales estaría dispuesto a dar la vida. fuentes de comicidad y de ridículo. Que. de que te subas a las tapias para ver el eclipse. ¿Por qué no me has dicho nada? Cuando haya en mis cartas algo que te disguste. Ayer recibí una certificada de Carlo [Gramsci. Pero hay que juzgar con espíritu crítico en cada momento. que yo soy un detenido político y seré un condenado político. Y que por eso mismo yo no puedo estar sino tranquilo y contento de mí mismo. y que ha suscitado y suscita torrentes de emoción en todo el mundo. ¿Qué pensabas tú? Escríbemelo. pero es una razón que no tiene que enorgullecerte. pero no podía hacer otra cosa. querría abrazarte muy fuerte para que sintieras cuánto te quiero y cómo me gustaría consolarte de este disgusto que te doy. su hermano] con fecha 5 de mayo. Es claro que no se puede decir de Chéjov todo eso en pocas palabras. Me dices que el periódico de los pioneros dedicaba antes mucho espacio a Tolstoi y poco o casi nada a Gorki. mezquinos. Chéjov ha contribuido a liquidar las clases medias. Eso creo yo. ellos creían ser los protagonistas de asombrosas innovaciones milagrosas. a saber. incluso en traducciones pésimas y en hombres y mujeres embrutecidos por el cansancio y que no tienen cultura elemental: Tolstoi ha sido verdaderamente un portador de civilización y de belleza. como portadores de la historia rusa y de su porvenir: en la vida real. uno de los pocos escritores de cualquier país que llegan a la mayor perfección en el arte. y no hay que olvidar que Tolstoi ha sido un escritor “mundial”. Por eso a partir de ahora escríbeme a Roma hasta que no te advierta de otro traslado. la detención y la condena las he querido yo mismo en cierto modo. Ahora que ha muerto Gorki y que se siente el dolor de su pérdida. porque ya Aristóteles había dicho que todos los hombres son animales sociales. los intelectuales. que no tengo ni tendré nunca que avergonzarme de esta situación. los hijos tienen que dar de vez en cuando a sus madres grandes dolores si quieren conservar el honor y la dignidad de hombres. Si tú sostenías que Chéjov es un escritor social. incluso con el sentimiento. Me alegro por tu carta. expresaba algunos aspectos de la vida de su tiempo. Goethe. Dante. Te abrazo tiernamente.anunciarte el traslado. muy Caro Delio. A su modo. Y que comprendas bien. cualquiera que sea la condena que me pongan. La vida es así. no querría re- dura. y también de que vayas a aprender italiano. Supongo que tú querías decir algo más. tenías razón. porque nunca he querido abandonar mis opiniones. Cervantes y muy pocos más. y aún me alegro más de que te encuentres mejor. Papá El Viejo Topo / 61 . y Chéjov les ha mostrado cómo eran. y a la que yo no he contestado: no me acuerdo en absoluto. y nadie le ha igualado todavía en el mundo contemporáneo: para encontrarle compañía hay que pensar en Homero. y los expresaba de tal modo que se le tiene que considerar como escritor “progresivo”. La madre de Gramsci en 1930. de que vayas a bañarte y de los paseos por el bosque. verano de 1936 Giulia Schucht con Delio y Giuliano en 1934. ni ayudarte como querría a resolver las cuestiones que te nazcan en el cerebro. Shakespeare. y no sólo a estar en la cárcel. los pequeños burgueses. eso puede parecer una injusticia. Esquilo. Nino CARTA A DELIO GRAMSCI Roma.

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