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PEDAGOGÍA, HISTORIA Y EDUCACIÓN

Pólux R. Sevilla García

Desde la antigüedad el ser humano ha tenido la curiosidad del saber, por lo cual diríamos que el “saber” es un paradigma pues toda la humanidad tiene la necesidad de creer en los “fenómenos de las cosas” (Fullat, Octavio. 1983) y lo hacemos a través del “oído, olfato, vista y gusto” (Fullat, Octavio. 1983), pero cabe mencionar que tendríamos la necesidad de que lo que creemos concuerda con los fenómenos para poder decir que es “verdad”, pues si el fenómeno difiere de nuestras creencias que fueron plasmadas por nuestros ancestros, diríamos que no existe o es erróneo el conocimiento.

Todos los días nuevos conocimientos y saberes se incorporan consciente o inconscientemente en nuestras vidas; algunos elementales, sencillos o profundos; y otros, todos igualmente valiosos que amplían o restringen nuestros horizontes y nuestra capacidad de resolver nuestra vida cotidiana.

El conocimiento a lo largo de la historia, ha atravesado numerosas y distintas etapas no sólo en su concepción, sino además en su ejercicio y la forma de construirlo. Ha habido momentos luminosos y otros de oprobio que laceran a la humanidad incluso hoy día, en los que el acceder o restringir el conocimiento a los hombres ha marcado y marca el estado de justicia, de libertad y de independencia de los seres humanos, las culturas y las naciones.

El conocimiento es el instrumento fundamental para la transformación y el mejoramiento de la vida: todo en ella nace, transcurre y desemboca en el acto de conocer, de tal forma, que lo que lo distingue, caracteriza y evalúa a cada sociedad en su momento es la forma en que propicia la construcción de éste y su desarrollo, su generación y la manera de distribuirse entre los miembros que lo componen, para regenerarse y propiciar estadios del saber de sus integrantes. (Chanona, Omar.

2000)

Cabe mencionar que cuando el hombre empieza a pensar en lo que ocurre en su entorno y trata de explicarlo a los demás es cuando hace aparición los primeros inicios de la educación. Posteriormente en la época clásica de los Griegos ya existía una clase de educación, pero esta taba enfocada solamente a las personas que pudieran pagar por tal conocimiento, fue entonces cuando Aristóteles comenzó a interrogar a los supuestos filósofos de esa misma era en la plaza pública, por consiguiente fue el impulsor del desarrollo de la educación pública, pero no como la conocemos actualmente.

Platón siendo discípulo de Aristóteles empieza a escribir lo que él aprendió de su maestro y nos dio una perspectiva de la razón en base a la observación y a los sentimientos, promovió las dos formas del conocimiento humano para el entendimiento de lo que nos rodea, a lo que les llamó “cosas visibles e inteligibles” (Larroyo, Francisco. 1991), a esta última la subdividió en dos grupos a los que les llamó “el alma” (Larroyo, Francisco. 1991) y ésta se ve obligada a servirse de las suposiciones propias (empírico), en la segunda, el alma utiliza el razonamiento llegando a una hipótesis y predice que la única ciencia que aporta toda esta filosofía es la metafísica y la dialéctica que se lleva a través de de la comprensión y reflexión (Opinión), pero depende del individuo la capacidad de “razonar, tener voluntad, memoria y ganas de aprender” (Larroyo, Francisco. 1991), de tal forma nos refiere, que la mejor edad para emprender el mundo del conocimiento es desde la temprana edad.

No obstante durante la edad media surge una revolución ideológica por lo que se divide nuevamente la filosofía en dos grupos o sectores que se conocieron con el nombre de “Teología y la filosofía del conocimiento humano(Larroyo, Francisco. 1991), pero durante el siglo XVIII comienza a dividirse ya que algunas ciencias empiezan sus especializaciones en las diferentes áreas como la matemática, la física, la química, la biología; (dicho de otra manera, comienza la formación de las ciencias exactas e irrefutables), quedando entonces como filosofía: “la ontología y la metafísica que considera la lógica, la teoría del conocimiento; la ética, la estética y la

filosofía religiosa; considerando hipotéticamente a la psicología y a la sociología” (García, Manuel. 1994).

Históricamente el punto de referencia para encontrar una nueva orientación en el tratamiento de problemas filosóficos, es creado por René Descartes (1596- 1650), con su nueva metodología que pondera que el conocimiento no se basa en supuestos indemostrables, parte de la duda para encontrar la verdad. En su primera regla dice que “no ha de aceptarse nada como verdadero a no ser que se perciba clara y distintamente, de tal manera que no haya lugar a dudas” (García, Manuel.

1994)

Posteriormente y después de los grandes cambios que se fueron logrando con la metodología que propuso Descartes, surgieron otros como Ratre, Alsted y Andrëa, sin embargo aún las cuestiones teológicas no se separaban de las formas enseñar, de estas surge el gran Comenio con su propuesta pedagógica Pansofica” albergada en su más grande obra “La Didáctica Magna y el Orbis sensualium pictus ” (Abbagnano, N. et al. 2008)

Mismos que enmarca nueve principios que son la estructura de la educación realista y que citamos textualmente de (Moacir Gadotti. 2008)

1. La naturaleza observa un ritmo adecuado.

2. La naturaleza prepara el material antes de darle forma.

3. La naturaleza escoge un objeto adecuado sobre el cual actuará, o primero somete a uno de ellos a un tratamiento apropiado para convertirlo en adecuado.

4. La naturaleza no es confusa en sus operaciones, pero en su progreso avanza de forma diferente de un punto a otro.

5. En todas las operaciones de la naturaleza el desarrollo se hace de adentro hacia afuera.

6. La naturaleza, en su proceso formativo, empieza por lo universal y termina con lo particular.

7. La naturaleza no da saltos, prosigue paso a paso.

8. Si la naturaleza empieza de cualquier cosa, no la abandona hasta que la

operación queda concluida.

9. La naturaleza evita cuidadosamente los obstáculos y las cosas que tengan

probabilidad de causar daño.

Misma que dio las bases para que las escuela tuviese una estructura y

curricular en base a las necesidades de la sociedad con respecto a su edad, así

como la creación de libros ilustrados, manejo de horario, el humanismo, la

religiosidad, la congruencia entre saberes y grados. (Abbagnano, N. et al. 2008)

Con ello el surgimiento de un gran número de escuelas que dieron origen a un

crecimiento agigantado en esa época renacentista entre las que encontramos a los

Oratorianos, hermanos de escuelas cristianas (Moacir Gadotti. 2008)

Y después surge un gran filósofo John Locke, quien fue el fundador de la

“moderna educación inglesa” enmarcando el inicio de la época de la “ilustración”

donde aseveraba “que ve la razón como conductora del hombre” (Moacir Gadotti.

2008)

Ya para concluir podemos afirmar que a pesar de las opresiones de la iglesia

domínate, hubo grandes personajes que dieron un fundamento y dirección a los

primeros modelos pedagógicos, así como la formación de las primeras escuelas

para todos, dominicales, gratuitas y que esto se lo debemos gracias a las

experiencias de Aristoteles, Galileo, Copérnico, Bacón, Descartes, Ratre, Alsted,

Andrëa, Comenio y Lucke, a quienes debemos que el conocimiento se parte de toda

la humanidad.

REFERENCIAS

Abbagnano, N. & Visalberghi, A. (2008). “Los orígenes de la ciencia moderna” en Historia de la pedagogía. México: Fondo de Cultura Económica, pp. 280-316.

CHANONA

conocimiento”. México, D.F. Recuperado el (11/03/2011) de www.sepiensa.org.mx

del

Burguete,

Omar.

(2000),

Nuevas

tecnologías

y

nuevo

orden

/sepiensa2009/docentes/didacticas/

/ensayo_chanona.doc

FULLAT, Octavio. (1983), “Filosofía de 67 la Educación” Clases de Saberes, Barcelona, España. p. 9-34

García Mórente Manuel, (1994), “Lecciones Preliminares de filosofía”, Ed. Porrúa, S.A. México, pp 22-24

Larroyo, Francisco. (1991), “Platón Dialogos”, Ed. Porrúa,S.A. México, pp 550,

551,565

Moacir Gadotti. (2008). “El pensamiento pedagógico moderno” en Historias de las ideas pedagógicas. México: Siglo XXI, pp. 69-81.