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"GOYENECHE CECILIA ANDREA C/ SUPERIOR GOBIERNO DE LA

PROVINCIA DE ENTRE RIOS S/ ACCION DE AMPARO"


Causa N° 25623 -
_____________________________________________________
///C U E R D O:
En la ciudad de Paraná, Capital de la Provincia de Entre Ríos, a
los tres días del mes de agosto de dos mil veintidos reunidos los
miembros del Excmo. Superior Tribunal de Justicia, a saber: la señora Vocal
Dra. FABIOLA MARIA LIVIA BOGADO IBARRA y los señores Vocales Dres.
EMILIO LUJAN MATORRAS, PABLO ANDRES VIRGALA, ALEJANDRO DIEGO
GRIPPO y GERVASIO PABLO LABRIOLA, asistidos de la Secretaria
autorizante fueron traídas para resolver, las actuaciones caratuladas:
"GOYENECHE CECILIA ANDREA C/ SUPERIOR GOBIERNO DE LA
PROVINCIA DE ENTRE RIOS S/ ACCION DE AMPARO", Expte. Nº 25623.-
Practicado el sorteo de ley resultó que el tribunal para entender
quedó integrado en el siguiente orden: la señora y señores Vocales BOGADO
IBARRA, MATORRAS, VIRGALA, LABRIOLA y GRIPPO.-
Examinadas las actuaciones, el Tribunal planteó la siguiente
cuestión a resolver:
¿Qué cabe resolver sobre el recurso extraordinario federal
planteado por la parte actora?
A LA CUESTIÓN PLANTEADA LA SEÑORA VOCAL DRA.
BOGADO IBARRA DIJO:
I.- Que este STJER mediante sentencia de fecha 18/05/2022
hizo lugar al recurso de apelación deducido por el Sr. Fiscal de Estado y, en
consecuencia, rechazó la acción de amparo interpuesta por la actora.
Dicho pronunciamiento fue emitido en virtud de la sentencia de
la CSJN del 10/05/2022 que revocó el fallo del STJER (09/02/2022) y ordenó el
dictado de uno nuevo con arreglo a sus directivas las cuales, se entendió, no
fijaron limitación o restricción alguna al ejercicio de la potestad revisora que le
compete a este Alto Tribunal Provincial como instancia de alzada, como así
tampoco se advirtió -en detenida lectura- indicación expresa de ingresar y
expedirse sobre la cuestión de fondo planteada en el amparo.
En tal cometido, este STJER resolvió por mayoría y como
derivación coherente de la evolución doctrinaria que emana de los señeros
precedentes de la CSJN en torno al control judicial posterior de las decisiones
del Honorable Jurado de Enjuiciamiento y su recepción a nivel provincial, que
la impugnación y revisión de las mismas debe darse dentro de aquel especial
proceso.
Con base en ello, se concluyó por la improcedencia de la acción
de amparo.
II.- En contra de tal decisión la actora interpuso recurso
extraordinario federal, correspondiendo en consecuencia, examinar si el
mismo cumple o no con los requisitos condicionantes de su admisibilidad,
acorde a las disposiciones previstas en los arts. 14 y 15 de la Ley Nº 48 y
conforme lo establece el art. 285 bis del CPCyCER.
A tal preciso efecto, se advierte que el mismo fue deducido por
parte legitimada, actora Dra. Cecilia Andrea Goyeneche, por escrito, ante el
tribunal de la causa, en término legal y con oportuna introducción de la
cuestión federal.
Esgrime la impugnante la existencia de cuestión federal con
base en los argumentos sintetizados de la siguiente manera: “…la Sentencia
Recurrida declaró inadmisible la acción de amparo (a) incurriendo en
autocontradicción, fundándose en afirmaciones dogmáticas y una
interpretación inconstitucional de las exigencias de admisibilidad de la acción
de amparo bajo la LPC; (b) omitiendo así, arbitrariamente, pronunciarse en
relación a las fundadas cuestiones constitucionales planteadas desde el inicio
de la causa, con grave afectación de mis derechos de defensa y a la tutela
judicial efectiva; y (d) consagrando un inequívoco apartamiento de lo
dispuesto por la Sentencia de la CSJN.”
En consecuencia denuncia violación de los derechos
garantizados por los arts. 16, 18, 33 y 43 de la CN y 25 de la CADH,
arbitrariedad, apartamiento al fallo de la CSJN, reformatio in peius y gravedad
institucional.
III.- Corrido el traslado de ley, se presentó el Sr. Fiscal de Estado
quien interesa se deniegue la concesión del recurso extraordinario por resultar
inadmisible de acuerdo a los fundamentos que obran en su presentación y a
los cuales me remito en aras de la brevedad.
IV.- Cumplida la vista al Ministerio Público Fiscal, emitió
dictamen la Procuradora Adjunta interina, Mónica Elizabeth Carmona, quien
propicia la concesión del recurso incoado.
V.- Ahora bien, no obstante la solución que he de auspiciar,
considero imperioso poner de relieve algunos aspectos contenidos en el
memorial de la amparista.
a).- Sin desconocer la doctrina que sostiene que "... el tribunal
de la causa no debe decidir, al conceder el citado recurso, si dictó una
resolución arbitraria. Le toca auscultar, en cambio, si el recurrente invoca un
supuesto de arbitrariedad; y si tal supuesto cuenta con una fundamentación
seria, eventualmente viable, y conectada con la sentencia pronunciada en
autos. De tipificarse tales extremos (y cumplidos, por supuesto, los recaudos
formas de admisibilidad) debe conceder el recurso extraordinario para que sea
la Corte Suprema quien decida si la arbitrariedad alegada existe o no. "
(SAGÜES, N. "Derecho procesal constitucional- Recurso Extraordinario". T. II,
Astrea, p. 503, año 1992), considero que en orden a la causal de arbitrariedad
-que por autocontradicción, dogmatismo e identificación de las decisiones del
HJE a una sentencia judicial se denuncian en el memorial recursivo- no se
plasma una apropiada relación con la argumentación jurídica del
pronunciamiento puesto en crisis sino más bien una interpretación
descontextualizada del mismo en aras de habilitar esta instancia excepcional,
dejando incólume aspectos medulares en torno a la improcedencia de la vía
intentada ante la existencia de remedios judiciales en el marco del
procedimiento de jury.
Por ende, la interposición del presente REF paralelamente a
una eventual articulación de la vía recursiva dentro del proceso de jury,
reafirmaría cabalmente lo señalado en la sentencia que se critica,
principalmente en cuanto a la certeza de contar dentro de aquel trámite con
los recursos idóneos para la protección de los derechos que invoca
violentados.
b).- Por otra parte, sostiene que se omitieron resolver las
cuestiones constitucionales planteadas desde el inicio de la causa, dejando
firme y convalidando la decisión del HJE del 30/11/2021 en desmedro de
garantías constitucionales ante la grave afectación de sus derechos de
defensa y a la tutela judicial efectiva.
En este punto la impugnante incurre nuevamente en un
entendimiento alejado del contenido del fallo atacado al conferirle un alcance
que no posee toda vez que por mayoría este STJER no se pronunció sobre la
cuestión de fondo pretendida por la amparista -desplazamiento del Ministerio
Público Fiscal como órgano acusador- por considerar que la vía elegida
resultaba improcedente para cuestionar las decisiones del HJE.
Como corolario de lo expuesto, es incorrecto sostener entonces
que dicha decisión importe convalidar lo actuado en aquel procedimiento.
c).- Finalmente, esgrime que el resolutorio en crisis se aparta
de lo resuelto por la CSJN en el fallo dictado en estos autos, sin embargo y
como antes se explicitara, en la sentencia se interpretó que aquélla, al ordenar
el dictado de un nuevo fallo, devolvió plena jurisdicción a este Tribunal para
examinar y controlar de forma íntegra la acción intentada.
VI.- En suma, sentado lo anterior -y si bien advierto en el
memorial recursivo deficiencias en orden a la adecuada y suficiente
fundamentación de la tacha de arbitrariedad invocada y ut supra demarcadas-
juzgo que el recurso impetrado resulta formalmente admisible porque se
cuestiona precisamente la interpretación que, de la sentencia de la CSJN de
fecha 10/05/2022 se hizo en esta instancia, alegando que se ha incurrido en un
inequívoco apartamiento de lo resuelto en la misma, en detrimento de
derechos y garantías constitucionales; aspectos éstos que entiendo
corresponde sean valorados por el máximo Tribunal Nacional en razón "...que
el recurso extraordinario es procedente para saber "cuál fue el pensamiento y
la decisión del Tribunal" recaída en un fallo anterior en causa seguida entre las
mismas partes (Fallos: 188: 9; 193: 564)" (Fallos 264:443), todo lo cual, en mi
opinión, habilita la intervención de la CSJN.
Por lo expuesto, auspicio declarar formalmente admisible el
recurso extraordinario federal interpuesto por la actora.
VII.- En lo atinente a la pretensión de la recurrente plasmada en
el punto VI y VII B de sus agravios respecto a la dimensión del efecto con que
debe concederse el remedio en análisis, propicio su desestimación por resultar
manifiestamente improcedente en razón que la intención de fragmentar el
proceso a fin de dotar de operatividad a la resolución del juzgado de feria mas
asignar el efecto opuesto a lo resuelto por este Tribunal, conlleva de manera
intrínseca y palmaria su inviabilidad, amén de una absoluta carencia de
asidero jurídico.
Por su parte, la impertinencia de la petición referida a que se
ordene al HJE abstenerse de adoptar cualquier acto que importe la ejecución
de la decisión dictada el 24 de mayo p. pdo. surge a las claras puesto que la
misma excede con creces las facultades y el reducido marco de análisis que la
concesión del presente recurso comporta.
Así voto.
A la misma cuestión planteada el señor Vocal Dr.
MATORRAS, dijo:
1.- Remito a la reseña de antecedentes efectuada en el primer
sufragio.
2.- Ejercitando las facultades señaladas en el punto 4.
siguiente, observo que en la acción de amparo se sostuvo que “… Más
allá de la apertura de la vía recursiva extraordinaria… en relación con
sentencias definitivas o equiparables emitidas por los Tribunales de
Enjuiciamiento de Magistrados…,… tal vía recursiva no satisface el requisito
de idoneidad, en tanto los recursos del procedimiento ordinario -frente a
una sentencia no definitiva- jamás permitirían la oportuna subsanación
de los derechos constitucionales afectados (particularmente, teniendo en
cuenta el plazo máximo en que se debe desarrollar todo el proceso -
art. 43 ley 9283-…) –cfr. apartado IV., pto. 3. primer acápite del escrito de
demanda-.
De manera que el fundamento de la accionante para su
interposición, radicó en lograr que este proceso se decidiera con
anterioridad a que se cumpliera el término previsto para la
culminación del enjuiciamiento, el cual finalizaría con el respectivo
pronunciamiento.
Sin embargo, ahora afirma que ya fue destituida, y que
contra ello arbitraría los recursos que -según refiere- le asistirían dentro de
la tramitación del proceso de juzgamiento (cfr. punto 3.- siguiente-).
Y añade: “… al hacerse efectiva mi destitución se habrá
terminado de consumar el daño que aquí se busca evitar: se habrá
ejecutado la destitución adoptada mediante el procedimiento
manifiestamente ilegítimo que esta acción pretendió corregir y
encauzar conforme a derecho” (sic pto. 15 última parte del escrito
recursivo).
Tales alegaciones irremediablemente conducen a considerar
abstracta la cuestión.
Así cabe concluir, pues si el amparo se dirigía a evitar el
dictado por el Jury de una sentencia que habría estado –según la
accionante- precedida de una supuesta irregularidad procesal; la vía
recursiva aquí interpuesta una vez sentenciada la destitución por el
jurado, carece de sustento y deviene insubstancial, pues “no
corresponde emitir pronunciamiento sobre temas propuestos, si las
circunstancias sobrevinientes han tornado inoficiosa su consideración”
(C.S.J.N., Fallos: 243:146; 267:499; 272:130; 274:79; 285:353; 303:2020).
3.- Cuadra señalar, que “es sentencia definitiva la resolución
dictada en una acción de amparo, si es susceptible de provocar un agravio de
imposible o tardía reparación ulterior” (C.S.J.N. Fallos: 320:1789).
Vinculo a lo anterior, lo expuesto en la presentación recursiva
cuando reza: “… al… consumarse la reciente destitución dispuesta por
el HJE (Sentencia del 24/05/2022)...-… el eventual recurso
extraordinario local que pueda interponer contra la reciente decisión de
“destitución” del HJE, por similares razones, tampoco es un remedio
judicial “idóneo”, “útil” o “eficaz” para la protección efectiva de mis derechos
constitucionales afectados por la grave irregularidad en el proceso derivada de
la ilegítima integración del órgano acusador…” (cfr. pto. 15 del escrito en
tratamiento).
Afirma la interposición de vías recursivas en el proceso
tramitado ante el Jury. De ahí que lo resuelto en este amparo no ostente
carácter definitivo, al no impedir el ejercicio impugnativo que la quejosa ha
advertido.
Ergo, no provoca gravamen, ya que la materia aquí propuesta
se plantearía en el trámite sustanciado ante el mismo Jurado. Por ende, no
cabría aquí instar que la C.S.J.N. analice y resuelva lo que correspondería a la
órbita recursiva que dentro del proceso de enjuiciamiento la quejosa ejercería.
4.- Como se adelantó en el punto 2.-, “… atento a encontrarse
en juego la motivación de resoluciones por las cuales los jueces de la causa
deciden acerca de la admisibilidad o inadmisibilidad de recursos
extraordinarios por arbitrariedad,… si bien incumbe exclusivamente a esta
Corte juzgar sobre la existencia o no de dicho supuesto (Fallos: 215:199), no
es menos cierto que ello no exime a los órganos judiciales llamados a
dictar pronunciamiento de la naturaleza antes indicada, de resolver
circunstanciadamente si la apelación federal, prima facie valorada,
cuenta respecto de cada uno de los agravios que la originan con
fundamentos suficientes para dar sustento, a la luz de la conocida doctrina
de esta Corte, a la invocación de un caso de inequívoco carácter excepcional,
como lo es el de arbitrariedad. Que…, de ser seguida una orientación opuesta,
el Tribunal debería admitir que su jurisdicción extraordinaria se viese, en
principio, habilitada o denegada sin razones…” (C.S.J.N. Fallos 310:1016).
El recurso extraordinario se revela improcedente, pues “el
escrito en el que se intenta la vía del art. 14 de la ley 48, carece de
fundamentación debida, ya que no contiene una crítica de todos y cada uno de
los argumentos en que la decisión se apoya para arribar a las conclusiones”
(C.S.J.N. Fallos: 303:1519); es decir, “no se hace debido cargo de las
motivaciones expuestas por el tribunal para denegarlo, limitándose a afirmar
el carácter federal de las normas en juego, sin rebatir de una manera crítica y
razonada” (C.S.J.N. Fallos: 304: 415).
Los pretendidos agravios “solo evidencian discrepancia con el
criterio seguido por el a quo, discrepancia que no tiene respaldo en la doctrina
de la arbitrariedad” (C.S.J.N. Fallos: 303:1263), porque a “los fundamentos del
pronunciamiento la recurrente no los controvierte concretamente, se limita a
expresar meras aserciones genéricas sobre el punto, que solo traducen su
disconformidad con la interpretación asignada por el a quo a tales
circunstancias” (C.S.J.N. Fallos: 303:1265).
Señalo ello, ante la descontextualización y tergiversación en las
que incurre quien recurre en torno a lo que fuera dicho por este Tribunal,
defectos expresivos que obstan habilitar esta vía excepcional de control de
legalidad.
Véase que expresa: “… la Sentencia Recurrida… afirma la
‘irrecurribilidad’ por vía del amparo de las decisiones jurisdiccionales del HJE
equiparándolo ilegítima e infundadamente a un tribunal “judicial”…” (sic pto.
92 del escrito bajo examen).
Alega así que no podría equipararse a la decisión de un tribunal
de justicia la adoptada por un jurado. Pero acontece, que no replica lo que
tiene entendido la Corte en los precedentes que aplicó este Superior Tribunal.
No exterioriza gravamen puntual contra el fundamento central dado por la
mayoría en los párrafos que rezan:
“Expuesto mutatis mutandis, “… las decisiones en
materia de los llamados juicios políticos o enjuiciamientos de
magistrados… no escapan a la revisión judicial por dichos poderes, ni a la
posterior intervención de la Corte por vía del recurso extraordinario… (…
“Fiscal de Estado… s/formula denuncia solicita jurado de enjuiciamiento y sus
acumulados”… )…
… es necesario y oportuno esclarecer el tema en lo tocante al
Senado de la Nación; esto es, desarrollar las bases a partir de las cuales, a los
efectos de la admisibilidad del recurso extraordinario respecto de las
resoluciones relativas al juicio político nacional, aquel configura un órgano
equiparable a un tribunal de justicia…
Nada hay,… que obste a que… constituido en 'tribunal',
sea equiparado a 'tribunal de justicia'…” (C.S.N.J. a través del voto de los
ministros Barra, Boggiano, Fayt, Petracchi, Cavagna Martínez y Nazareno in re
“Recurso de hecho deducido por la defensa en la causa Nicosia Alberto Oscar
s/recurso de queja”, 09/12/1993)” (cfr. acápites segundo, tercero y quinto de
página 44 y tercero de página 45 –sentencia del 18/05/22-, a excepción del
remarcado y subrayado ahora insertado).
Claramente surge de allí que se aplicó el criterio del Alto
Tribunal Federal cuando equiparó los pronunciamientos de los jurados de
enjuiciamiento al de los tribunales de justicia, pues en los precedentes que
aludió dijo que “si bien tuvieron lugar en casos de juicios políticos, las razones
que los animaron son de aplicación a supuestos de enjuiciamientos”.
¿Entonces cómo solicitarse que sea acogido el recurso por la
Corte porque lo dicho por la misma sería ilegítimo e infundado?
Enfatiza -la presentación- que resultaría así calificable, que
en base a lo resuelto por la Corte este Superior Tribunal decretara la
inviabilidad de la acción, por imperio del art. 1 de la L.P.C. -Ley de
Procedimientos Constitucionales- Nº 8.369 cuando prescribe que se tendrá
acción de amparo “contra toda decisión, acto, hecho u omisión de autoridad…
en ejercicio de funciones administrativas”, no jurisdiccionales.
Pero simultáneamente “… deja planteada la
inconstitucionalidad del art. 1º LPC en los términos en que es interpretado
por el STJ…, por ser contraria a lo dispuesto en las citadas normas y violar
abiertamente… derechos de defensa en juicio y… la tutela judicial efectiva”
(cfr. pto. 114 in fine del escrito recursivo).
Tal contexto impone interrogarse: ¿sería ilegítima e infundada
la interpretación y decisión del Tribunal; o por el contrario, sería legítima y
fundada en el art. 1 de la Ley 8.369, al extremo de que la accionante solicita
que el Alto Cuerpo Federal declare inconstitucional a dicha norma legal?
Sin que obste a lo antedicho, no puede omitirse señalar, que la
pretensión de declaración de inconstitucionalidad resulta inatendible,
pues “en razón de la naturaleza del recurso extraordinario, no cabe
obtener por tal vía una declaración de la Corte sobre cuestiones que
no fueron sometidas a los jueces de la causa en la oportunidad que la
legislación procesal respectiva acordaba” (C.S.J.N. Fallos: 303:1307).
Más aún, la misma accionante fundó la acción de
amparo en el art. 1 de la Ley 8.369 -cfrse. acápite IV. 2. página 24 del
escrito de demanda-. Pero recién ahora, y en razón de lo interpretado
en torno a aquel artículo por este Superior Tribunal con arreglo a la
hermenéutica de la C.S.J.N., intenta una declaración de
inconstitucionalidad porque la aplicación de tal previsión normativa le sería
desfavorable.
La inoportunidad e inconciliabilidad en sí misma de la línea
argumental impiden la concesión de la postulación.
Cabe adicionar que si aplicando el criterio de la Corte este
Superior Tribunal asimiló los decisorios de los jurados de
enjuiciamiento al de los tribunales de justicia, no puede admitirse el
embate recursivo, pues “no existe agravio sustancial a las garantías
constitucionales invocadas cuando la sentencia apelada concuerda
con la doctrina de los precedentes de la Corte” (C.S.J.N. Fallos:
253:446).
No obstante, a fin de obtener la habilitación de la vía
extraordinaria federal se aduce al recurrir que “… la ininteligibilidad del voto...
y la transcripción promiscua de precedentes sobre cuestiones distintas que
efectúa, similar en este punto al voto de..., sumado a que… adhiere a ambos
votos, justifican la descalificación de la Sentencia Recurrida…” (pto. 87 del
escrito recursivo).
Pero para afirmar una ininteligibilidad, prescinde totalmente de
observar la expresión “mutatis mutandis”, que en la sentencia de este
Superior Tribunal se insertara de modo preliminar a explicitar las
consideraciones de la Corte –cfr. pág. 44 segundo acápite ab initio del fallo de
fecha 18/05/22). Y haber señalado que lo dicho por la Corte era expuesto
“mutatis mutandis” (sic), significó, claro está, que lo era “cambiando lo que se
deba cambiar” (Diccionario de la Lengua Española, Real Academia Española,
vigésima primera edición, Tomo II, Madrid 1992).
Más aún, la decisión –reitero: “mutatis mutandis”- se sustentó
en lo ponderado por la C.S.J.N. vinculado con que “… corresponde al Senado
'juzgar' en 'juicio político'..., culminando el proceso mediante su 'fallo'…
Asimismo, los miembros del Senado deben 'prestar juramento para (ese)
acto'…, que consiste en el de 'administrar justicia con imparcialidad y
rectitud…' (Reglamento de la Cámara de Senadores de la Nación…). De ahí
que, el citado Reglamento… haya establecido que: … el Senado se constituye
en 'tribunal'…” (sic pág. 45 primer apartado del fallo del 18/05/22). Y se
agregó, según ya se indicó, que “… si bien los precedentes citados, … tuvieron
lugar en casos de juicios políticos pertenecientes al ámbito de las provincias,
las razones que los animaron son… de aplicación a supuestos como el sub
examine, que tratan del enjuiciamiento previsto por… la Constitución...” (sic
pág. 44 segundo apartado).
Por tal razón, a efectos de conjugar con dichas consideraciones
expuso este Tribunal Provincial, que: “Rige en la Provincia de Entre Ríos la Ley
9.283, que otorga al Jurado de Enjuiciamiento la potestad decisoria -art. 1°-,
dispone quiénes lo integran -art. 3°-, prevé el procedimiento a cumplirse -arts.
21° a 35°- y el dictado de sentencia de absolución o destitución -art. 36°-“ (cfr.
sentencia del 18/05/22 cuarto apartado de página 45).
Ese razonamiento central no se presenta conmovido a través
del escrito recursivo.
En virtud de aquel, concluyó diciendo:
“De todo cuanto antecede surge que no podría el
juzgado de primera instancia ni este Tribunal en grado de apelación, dentro
del marco excepcionalísimo de un amparo, inmiscuirse en el trámite
sustanciado y decisiones adoptadas por quien resulta ser el único órgano
natural encargado de juzgar. Asimismo, que si eventualmente pudiese
efectuarse impugnación a lo que decidiere aquel, el planteo debería
formularse dentro del propio ámbito del mentado proceso” (sic pág. 47
segundo acápite).
Dice el escrito: “… Habiendo sido devueltas las actuaciones
principales al STJ, con una velocidad inusitada y un día feriado debido al censo
nacional, se dictó la Sentencia Recurrida…” (sic pto. 80 del escrito
examinado).
Prescribe la Ley 8.369 de la Provincia de Entre Ríos que “todos
los días y horas se consideran hábiles para la tramitación de la acción” (art.
19); esto es, se computan “días completos y continuos” (art. 6 Código Civil y
Comercial de la Nación), corridos, comprendidos feriados, sábados y domingos.
A su vez, que para dictar sentencia el Tribunal cuenta con 6 días (art. 16 in fine
modificado por art. 1 de la Ley 10.704).
Habiendo ingresado el expediente a despacho el sábado 14 de
mayo de 2022, el tiempo para decidir expiraba el viernes 20 de mayo. El fallo
se dictó el feriado nacional del día 18 de mayo, es decir, con arreglo a lo
legalmente dispuesto.
También indica la presentación que:
“… lo resuelto en la Sentencia Recurrida importa una
verdadera reformatio in pejus, que viola gravemente los derechos invocados
por la suscripta: el STJ dijo el 09/02/22 que había otra vía abierta y por eso no
era admisible el amparo en los términos del art. 3, inc. b, LPC (asumiendo que
la Decisión HJE podía ser objeto de un amparo); ahora, que esa vía (el recurso
del PG), según la Sentencia CSJN, no puede razonablemente justificar la
declaración de “inadmisibilidad” de mi acción, el STJ afirma contrariamente
que no importa si existen o no recursos pendientes de resolución, pues la
acción es directamente “inadmisible” por ser los actos del HJE equiparables a
“sentencias judiciales”…” (sic).
Expone así, que este Tribunal habría fallado reformando la
sentencia apelada en perjuicio del único apelante (reformatio in peius). Pero
apelante fue el Estado Provincial quien recurrió el fallo adverso de primera
instancia que este Superior Tribunal revocó.
Además, los sufragios que derivaran en el fallo, expusieron que
este Tribunal se encontraba habilitado para examinar la viabilidad de la acción,
esto es, para resolver acerca de la posibilidad de su proposición o no contra
una decisión del Jurado. Tal argumento tampoco se observa refutado.
Por tanto, corresponde denegar la concesión del recurso
extraordinario federal interpuesto el 29/05/22, con costas a la vencida.
Así es mi postura.
A su turno y a la misma cuestión planteada el señor
Vocal Dr. VIRGALA, dijo:
Los extremos relevantes del sub examine ya fueron reseñados
por la Vocal ponente y, en honor a la brevedad me remito a los mismos.
Lo primero que deseo recordar es que el amparo promovido en
estos autos intentó evitar que se hiciese efectivo el apartamiento del MPF en el
Jury dispuesto contra la Dra. Goyeneche, atacando la legitimidad de la
resolución del HJE que así lo resolvió.
Otro dato no menor que debe señalarse es que si bien la
recurrente manifiesta que la sentencia recurrida violenta normas específicas
de la Constitución Nacional y de la Convención Americana de Derechos
Humanos, ello resulta de una particular, parcial y muy subjetiva interpretación
del contenido del acto sentencial atacado, a pesar de lo cual se remite a
normas provinciales, dictadas en consonancia con la manda Constitucional
Provincial, en aspectos que son de exclusiva competencia local.
No obstante lo señalado precedentemente (se trata -reitero- de
la interpretación y alcance de normas provinciales ajenas en principio al
escrutinio de la CSJN); en su extenso memorial (en el que se omite hacer foco
en las concretas razones que llevaron al HJE a sustituir al MPF por un abogado
de la lista de conjueces) la recurrente no logra conectar efectivamente
ninguna de afirmaciones dogmáticas y principistas (a las que, en todo caso,
adhiero fervientemente) con las concretas circunstancias de la causa.
En efecto, en su memorial interpositivo (y aún en todo el
devenir de esta acción de amparo) no ha podido argumentar seria y
concretamente acerca de los agravios que -reitero- más allá de razones
genéricas (muchas de ellas presentadas sin un contexto adecuado) le habría
generado la decisión del HJE que viene impugnando.
Nada dice la recurrente acerca del real y concreto perjuicio que
a su parte le habría irrogado la decisión del HJE impugnada, limitándose sólo a
describir una situación que, al no ser debidamente contextualizada, luce
alarmante y -obviamente- consigue activar las señales de alerta que con
sabiduría ha logrado advertir la CSJN.
Debe recordarse el HJE tomó la decisión de apartar al MPF
frente a la posibilidad de que el proceso pudiera desnaturalizarse si alguno de
sus funcionarios se hiciese cargo de la acusación. Y el tiempo le dió la razón: el
Procurador General García -el acusador natural- declaró como testigo de la
defensa durante el Jury; y muchos de los funcionarios de menor rango al de la
amparista, encabezaron protestas públicas y solicitadas de fuerte contenido
(https://www.analisisdigital.com.ar/judiciales/2022/04/28/fiscales-manifestaron-
enorme-preocupacion-por-la-situacion-de-goyeneche) o en publicaciones de
opinión en las que algunos de ellos llegaron a calificar lo acontecido como
"... un golpe institucional, un ataque al estado de derecho y al orden
republicano y democrático." (https://www.7paginas.com.ar/2022/05/el-
gran-golpe-por-francisco-azcue.html).
El HJE debió, en la emergencia, solucionar un problema que,
como puede ocurrir, no estaba previsto en una ley general que, obviamente,
es incapaz de cubrir todas las posibilidades fácticas que la realidad nos
presenta. Y lo hizo de la manera más prístina y razonable que halló: acudir a la
lista de conjueces. Y no es que acudió directamente al abogado Justet -en todo
caso- sino que respetó el orden de aquella lista.
Era esa situación la que el HJE intentó conjurar con la decisión
impugnada. Se trataba de dar seriedad a un procedimiento dramático como lo
es el Jury y evitar cualquier suspicacia al respecto.
La aceptación por parte de Justet fue el desenlace de la
negativa de los anteriores conjueces y de una advertencia pública de ser
denunciados si asumían el cargo. De hecho, el nombrado Justet fue
efectivamente denunciado por Goyeneche junto a los Vocales del STJER
(miembros del HJE) que decidieron la apertura de la causa
(https://www.diarioelargentino.com.ar/noticias/221535/jury-goyeneche-
denuncio-penalmente-a-tres-vocales-del-stj) algo que conviene ser destacado
nuevamente.
Lo dicho aleja cualquier atisbo acerca de la "gravedad
institucional" denunciada y demuestra cabalmente que las autoridades
provinciales legítimamente constituidas (en este caso el HJE) hubieron de
tomar esa decisión para dar transparencia a una situación por entero atípica e
inesperada.
Palacio, en su obra "El recurso extraordinario federal - Teoría y
Técnica" (Abeledo Perrot p. 281/282) señala: "La jurisprudencia de la C.S.,
particularmente la de los últimos diez años, se viene pronunciando en el
sentido de que corresponde desestimar la alegada gravedad institucional si el
punto no fue objeto de un serio y concreto razonamiento que demuestre de
manera indudable la concurrencia de aquella circunstancia, ni se advierte
que la intervención del Tribunal en la causa, tenga otro alcance que el
de remediar eventualmente intereses de la parte. Conforme a ese
principio se ha dicho que corresponde desestimar el REF cuando la invocación
del mencionado extremos se formular en términos genéricos o conjeturales
mediante afirmaciones dogmáticas". (las negrillas son mías).
Considero pertinente recordar también que, el procedimiento
del Jury comenzó con las denuncias de particulares y que fueron ellos
quienes ofrecieron todas las pruebas del caso. Justet no agregó ninguna.
Las evidencias arrimadas según lo entendió el HJE, fueron de tal contundencia
que se dispuso la apertura de la causa. Nada de eso fue responsabilidad
de Justet.
Pese a las numerosas presentaciones de la recurrente (incluso
esta acción de amparo) y contra reloj (el plazo de seis meses que prevé la Ley
que rige el procedimiento del Jury sería en cierto punto, fatal) el HJE logró
llevar adelante el proceso. Allí la enjuiciada ofreció y produjo pruebas, una de
ellas la testimonial del Procurador General García, quien según Goyeneche
debería haber sido el Acusador durante el Jury (lo que en modo alguno
significa dudar acerca de la honorabilidad del testigo, sino en todo caso
aventar suspicacias al respecto, que fue lo que pretendía el HJE).
A tal punto pudo ejercer el mismo, que ya ha deducido por ante
este STJER un recurso extraordinario contra el veredicto del HJE que dispusiera
su destitución. De tal suerte, existiendo un recurso así planteado, será este
STJER el que, sin las limitaciones propias de una acción de amparo (de
apretado marco cognitivo) habrá de analizar su alcance.
¿Qué perjuicio le causó la designación de Justet?...No se
sabe. La recurrente no lo dice.
¿De qué defensa se la privó? ¿Qué argumentos no pudo dar?
Nada se dice en el memorial que, autosuficiente -en todo caso- debió
informar a la CSJN. Sólo generalidades, denuncias muy graves y efectistas...de
las concretas circunstancias del caso poco y parcializado.
En tal sentido, afirma Sagües: "La jurisprudencia
norteamericana, al aludir al perjuicio que posibilita un planteo de control de
constitucionalidad, se refiere a un interés "especial e individualizado", o a na
"lesión directa". Un agravio genérico, abstracto, impreciso, no da pie a un
recurso extraordinario". (Fallos, 318:2438) -las negrillas son mías-
(SAGÜÉS, Néstor Pedro - RECURSO EXTRAORDINARIO, tomo II, p. 502 y sigtes.;
Ed. Astrea)
En los autos "Justo, María Susana y otros c/ Poder Ejecutivo
Nacional, Ministerio de Trabajo, Secretaría de Estado de Seguridad Social
ANSES y otro s/ acción de amparo" (sentencia del 23 de noviembre de 1995)
el más alto Tribunal de la república sostuvo: "... la Corte debe atender a las
circunstancias existentes al momento de la decisión, es de aplicación la
reiterada jurisprudencia del Tribunal en el sentido de que sólo puede conocer
en juicio ejerciendo sus atribuciones jurisdiccionales, cuando se somete a su
consideración un caso concreto y no una cuestión abstracta. Por ello, se
declara que resulta inoficioso el pronunciamiento de esta Corte en la presente
causa".
Es extensa la lista e invariable el criterio de la CSJN en este
sentido.
Prosigue el Sagüés: "Son numerosos los casos en que la Corte
Suprema descalificó la procedencia del recurso extraordinario, al no haber
puntualizado (Fallos, 255:195, entre otros) o no haber acreditado la parte
interesada el perjuicio concreto que le ocasionó la resolución impugnada. Si el
recurrente no demuestra el perjuicio concreto sufrido con la aplicación de los
preceptos legales cuya constitucionalidad cuestiona (en el caso, las normas de
creación del Colegio de Abogados de Entre Ríos, en cuanto a la facultad
disciplinaria conferida a él). La corte concluye que en esas condiciones un
pronunciamiento de su parte resolvería un caso hipotético, y no una efectiva
colisión de derechos. Para el Alto Tribunal, en efecto, es inoficiosa su
intervención si falta gravamen derivado de la aplicación de normas cuya
constitucionalidad se pone en tela de juicio" -op. cit. p.502/503-.
Y agrega: "La Corte Suprema conceptuó improcedente el
recurso extraordinario fundado en la inconstitucionalidad del decr. 3967/67,
que fijó normas procesales para los Consejos de Guerra, si el recurrente no
demostró el agravio que le causaba la aplicación de dicho régimen"
(Fallos, 276:294)
La Corte señaló (Fallos: 307:671) que los agravios relativos a
que el recurso del art. 445 bis,del Código de Justicia Militar no aseguraría la
debida defensa en juicio, no podían ser considerados en ese estado del
proceso en razón de resultar meramente conjeturales, ya que en caso de que
efectivamente fuese vulnerada la mencionada garantía constitucional, ello sí
daría motivo a la intervención del Tribunal en ocasión del hipotético recurso
que pudiere deducirse contra la sentencia que la afectara.
Para concluír en que: "Ello se explica porque, de lo contrario, la
relación directa del problema con la garantía de defensa en juicio no estaría
demostrada en los términos del art. 15 de la ley 48, y tampoco se
configuraría un agravio concreto y sustancial que explique la
procedencia del recurso extraordinario" (Fallos 249:427) -las negrillas son
mías-.
Y hago hincapié en el derecho de defensa pues en definitiva es
la garantía en la que se resumen todos los agravios genéricamente
denunciados; sin olvidar que pese al esfuerzo de la recurrente se trata de un
caso personal, con alcances individuales solamente.
En definitiva, a mi entender la recurrente no ha logrado
conectar efectivamente los agravios constitucionales denunciados con
las concretas circunstancias que rodearon al caso. Se ha limitado a
enumerar prolijamente una serie de declaraciones de principios (a los que
adhiero sin reservas, repito) evitando informar al más Alto Tribunal de la
república acerca de los motivos serios que tuvo el HJE para dictar la resolución
impugnada e intentar así presentar un panorama absolutamente distópico
dentro del cual las afirmaciones tan potentes como vacías de contenido,
hallarían un campo fértil para su recepción en la CSJN.
Hasta aquí, he tratado de enumerar las circunstancias fácticas
que aparecen tenuemente en el recurso o derechamente omitidas. He
destacado la pertinencia de la decisión del HJE de apartar al MPF y he
advertido acerca de la deficiencia recursiva que se patentiza en la
falta de conexión entre las afirmaciones dogmáticas que se anuncian
y los concretos agravios que ellas pudieran haber generado a la
amparista.
No obstante lo dicho más arriba, que a modo ilustrativo me he
permitido recordar brevemente, resulta apropiado detenerse ahora en la
pervivencia y actualidad de los agravios así invocados.
Como acertadamente lo refiere el Dr. Matorras en su voto "...
el fundamento de la accionante para su interposición, radicó en lograr que
este proceso se decidiera con anterioridad a que se cumpliera el término
previsto para la culminación del enjuiciamiento, el cual finalizaría con el
respectivo pronunciamiento".
Y prosigue el Vocal: "Sin embargo, ahora afirma que ya fue
destituida, y que contra ello arbitraría los recursos que -según refiere- le
asistirían dentro de la tramitación del proceso de juzgamiento a fin de arribar
a la C.S.J.N. (cfr. (cfr. punto 3.- siguiente-)".
Y retomando los términos del recurso añade: “… al hacerse
efectiva mi destitución se habrá terminado de consumar el daño que
aquí se busca evitar: se habrá ejecutado la destitución adoptada mediante
el procedimiento manifiestamente ilegítimo que esta acción pretendió corregir
y encauzar conforme a derecho” (sic pto. 15 última parte del escrito
recursivo)"; todo lo cual le permite concluir al Dr. Matorras -con impecable
lógica- en que "Tales alegaciones irremediablemente conducen a
considerar abstracta la cuestión". -las negrillas son mías-.
Refiriéndose a la necesidad de que el agravio sea actual,
recuerda dice Sagüés que la Corte ha elaborado una serie de pautas
jurisprudenciales, a saber: "a) El gravamen que motiva la interposición del
recurso extraordinario tiene que constituir un agravio actual y suficiente. Ello
es un requisito para la procedencia del recurso" b) De no haber agravio actual,
el recurso extraordinario no es viable, puesto que la decisión judicial sería
inoficiosa o inútil, atento a que de no mediar gravamen suficiente, la cuestión
ha terminado por resultar abstracta. La Corte ha perdido al respecto potestad
de juzgar. c) La "actualidad" del gravamen significa que debe subsistir al
momento en que la corte resuelve el recurso extraordinario..."
Y ello es así en autos, desde que lo que la amparista pretendió
conjurar mediante esta acción de amparo fue la remoción del MPF en el
proceso del Jury, pero eso ya sucedió y resolver otra cosa diferente a lo
solicitado, implicaría fallar ultra petita, en desmedro, ahora sí, del
derecho de defensa de la contraria.
Nótese que en el punto 5°) del petitorio del amparo, la
recurrente manifiesta: " 5) Finalmente, al dictar sentencia, solicitamos que se
haga lugar al amparo dejando sin efecto de la resolución del HJE
fechada el día 30 de noviembre de 2021, con expresa imposición de
costas a la demandada".
Fue esa la expresa pretensión de la amparista: dejar sin
efecto a la resolución del HJE.
La acción de amparo nunca fue la vía idónea para impugnar la
decisión del HJE y así fue resuelto por dos veces por el STJER y sin perjuicio de
reiterar que se trata de la interpretación y alcance de normas provinciales,
como asimismo que en todo caso no se ha logrado conectar realmente los
agravios enunciados con las de las concretas circunstancias de a causa, lo
cierto es que, la cuestión ha devenido en abstracta, adhiriendo así al
voto del Vocal Matorras que me antecede.
Debe entonces denegarse la concesión del REF deducido, con
costas a la recurrente.
Así voto.-
A su turno y a la misma cuestión planteada el señor
Vocal Dr. LABRIOLA, dijo:
I.- Según el art. art. 257 del Código Procesal Civil y Comercial
de la Nación, es al Tribunal de la causa a quien le corresponde decidir si es o
no admisible el recurso extraordinario, por tanto, cabe examinar si se
encuentran reunidos los requisitos de admisibilidad del remedio intentado, con
arreglo a las disposiciones previstas en los arts. 14 y 15 de la Ley 48.-
En tal cometido, se advierte que el mismo fue deducido ante el
Superior Tribunal de la causa, por la parte, dentro del término legal y con
escrito fundado, habiendo sido oportunamente introducida la cuestión federal
y que, además, la decisión cuestionada resulta equiparable a sentencia
definitiva en los términos del art. art. 14 de la ley 48 pues lo decidido causa
un agravio de imposible o dificultosa reparación ulterior.-
En relación a la configuración de este último extremo, cabe
tener presente que la CSJN por sentencia del 10/05/2022 dictada en esta
misma causa sostuvo: 
"2°) Que el recurso extraordinario interpuesto es admisible en
tanto la decisión impugnada ha sido dictada por el superior tribunal de la
causa y, por las razones que a continuación se desarrollan, resulta equiparable
a definitiva (art. 14 de la ley 48) por cuanto niega de plano el acceso a la vía
judicial.
Si bien las decisiones de índole procesal y de derecho local
son, en principio, ajenas a la instancia extraordinaria en virtud del respeto
debido a las atribuciones de las provincias de darse sus propias instituciones y
regirse por ellas (Fallos: 313:548; 324:2672, entre otros), en el caso cabe
hacer excepción a dicha regla pues la sentencia atenta contra la garantía de
defensa en juicio consagrada por el art. 18 de la Constitución Nacional (Fallos:
315:2690; 323:1084, entre otros).
Esta garantía requiere reconocer a los interesados, según la
histórica expresión utilizada por la Corte Suprema de los Estados Unidos
(Martin v. Wilks, 490 U.S. 755, 1989; Ortiz v. Fibreboard Corp., 527 U.S. 815,
846, 1999), el derecho a tener su propio “día en la corte” con el fin de darles
la oportunidad de ser oídos y brindarles la ocasión de hacer valer sus defensas
ante los jueces naturales (confr. arg. “Siri”, Fallos: 239:459 y “Kot”, Fallos:
241:291)."
Por tales fundamentos la CSJN hizo lugar a la queja interpuesta,
declaró procedente el recurso extraordinario y revocó la sentencia apelada,
disponiendo que vuelvan los autos al tribunal de origen a fin de que, por quien
corresponda, se dicte una nueva sentencia con arreglo a lo expresado en dicho
pronunciamiento.-
Vale recordar que la sentencia revocada por nuestro Máximo
Tribunal Nacional es aquella que había sido dictada por el STJ en fecha
09/02/2022 por la cual se dejó sin efecto la sentencia de grado y se rechazó la
acción de amparo por inadmisible con fundamento en el art. 3 b) de la LPC
Provincial, omitiendo ingresar en el tratamiento de las cuestiones
constitucionales planteadas por la actora.-
Así las cosas, entiendo que las anteriores consideraciones
resultan de aplicación también frente al análisis de admisibilidad del presente
recurso extraordinario federal interpuesto en fecha 29/05/2022 contra la
Sentencia STJ de fecha 18/05/2022, por cuanto la decisión adoptada por la
mayoría nuevamente rechazó la acción de amparo por cuestiones referidas a
la inadmisibilidad e improcedencia de la vía, es decir, tampoco ingresó al
tratamiento de los agravios invocados por la actora como afectación de sus
derechos y garantías constitucionales.-
En función de ello, aun se encuentra vigente aquella situación
que fuera advertida por la CSJN en fecha 10/05/2022 cuando, tras analizar la
causal de inadmisibilidad invocada por el STJ, sostuvo: "Como se advierte, la
decisión apelada cierra toda posibilidad –actual o futura- de que la actora
pueda plantear judicialmente la alegada irregularidad en la conformación del
órgano acusador, agravio que invoca como una afectación del debido proceso
constitucional (art. 18)." (cfr. consid. 3°).-
Dicho lo mismo en palabras del Procurador General de la
Nación: "A mi modo de ver, el presente recurso de queja resulta admisible en
los términos de la conocida jurisprudencia que asimila a definitiva la sentencia
que rechaza el amparo cuando lo decidido causa un agravio de imposible o
dificultosa reparación ulterior (conf. dictamen de esta Procuración General en
la causa F.601 XLII “Freidenberg” y sus citas, del 20 de marzo de 2007),
habida cuenta de la naturaleza de la cuestión en debate –esto es, el
cuestionamiento por el desplazamiento del órgano acusador interviniente en
el proceso de destitución iniciado en su contra- y la alegada afectación de la
garantía del debido proceso y defensa en juicio que ello acarrearía." (Cfr. Pto.
III del Dictamen PGN que la CSJN hizo suyo).-
II.- Verificados los requisitos de admisibilidad formal del
recurso, tras un detenido examen del escrito de interposición, advierto que en
el caso se encuentra configurada la cuestión federal suficiente que
requiera el examen jurisdiccional de la CSJN en esta instancia extraordinaria -
Cfr. art. 14 Ley 48-, atento a que la parte recurrente exhibe y desarrolla una
concreta y razonada crítica a la resolución impugnada que, por las razones que
a continuación se exponen, eventualmente la harían susceptible de ser
descalificada como acto jurisdiccional válido por el Máximo Tribunal de la
Nación conforme a la doctrina de la arbitrariedad de sentencias, lo que
habilita someter el caso a conocimiento de la Corte Suprema.-
Como se advierte de la pieza recursiva, el embate de la
recurrente conduce a la interpretación de la sentencia CSJN de fecha
10/05/2022 dictada en esta misma causa, anteriormente referida. Así, a
modo de síntesis y crítica general de la sentencia recurrida, el desarrollo
argumental del recurso se cimenta en el alegado incumplimiento por parte del
STJ de lo allí resuelto por el Cimero Tribunal, en función de la interpretación
que, a su criterio, corresponde realizar de dicho pronunciamiento.-
La hipótesis que se esgrime posee una fundamentación
eventualmente viable y conectada con las cuestiones de índole federal que se
invocan para someter el caso al conocimiento de la CSJN.-
Como antes referí, el voto que conforma la mayoría de la
sentencia recurrida omitió, por distintos fundamentos referidos a la
inadmisibilidad e improcedencia de la vía, ingresar al tratamiento de las
cuestiones constitucionales planteadas por la recurrente.-
Lo anteriormente expresado lo es a modo descriptivo, por lo
que no implica emitir un juicio de valor sobre el acierto o error de la decisión
impugnada, pues un análisis en tal sentido resulta completamente ajeno a
esta instancia.-
Dicho ello, existe un aspecto relevante que se encuentra
estrechamente relacionado con lo anterior -es decir, con el criterio adoptado
por el voto mayoritario de la sentencia recurrida-, que consiste en la
circunstancia de que en las presentes se encuentra controvertida la
interpretación, extensión y alcance que corresponde asignarle a la Sentencia
de la CSJN del 10/05/2022 dictada en esta misma causa, y entiendo que allí
radica la cuestión federal suficiente habilitante de la instancia extraordinaria
por vía del recurso extraordinario federal, en los términos del art. 14 de la Ley
48.-
Ello por cuanto, reitero, según lo postula la recurrente en su
escrito recursivo, la tacha de arbitrariedad de la sentencia impugnada estaría
motivada en el alegado apartamiento del voto mayoritario del STJ respecto de
lo resuelto en fecha 10/05/2022 por la CSJN en esta misma causa. Por ello,
advierto que existe una relación directa e inmediata entre la cuestión federal y
lo decidido en la resolución impugnada.-
Inclusive, el carácter controvertido de la interpretación de la
referida sentencia de la CSJN surge del contenido mismo de la resolución
impugnada, en la que existen claras discrepancias entre los distintos vocales
en torno a esta cuestión. En efecto, ello determinó que -en función de las
posturas divergentes en torno al fallo de la CSJN- dos votos ingresaran al
tratamiento fondal de las cuestiones constitucionales planteadas, mientras que
el voto de la mayoría -reitero- omitiera pronunciarse al respecto e hiciera lugar
al recurso de apelación interpuesto por la demandada, revocando la sentencia
de grado.-
De allí que el planteo de la recurrente pueda, eventualmente,
enmarcarse dentro de alguna de las hipótesis que la doctrina y la
jurisprudencia han considerado que configuran "sentencia arbitraria".-
En las circunstancias apuntadas, razonablemente, es a la CSJN
a quien corresponde en la instancia extraordinaria examinar la cuestión y
dirimir la controversia suscitada en derredor a la exégesis que cabe realizar de
su propia decisión del 10/05/2022 dictada en el trámite de las presentes
actuaciones.-
Al respecto, la Corte Suprema siempre ha sostenido que la
interpretación de sus sentencias en las mismas causas en que ellas
han sido dictadas constituye cuestión federal suficiente para ser
examinada en la instancia extraordinaria cuando la decisión impugnada
consagra un inequívoco apartamiento de lo dispuesto por el Tribunal y
desconoce en lo esencial aquella decisión (Fallos: 344:3595; 344:1010; 343:38,
342:681; 341:1846; 340:1973, 1969 y 236).-
Tiene dicho la doctrina sobre el punto: "En cuanto a las
sentencias de la Corte Suprema, ellas constituyen derecho federal y provocan
"cuestión federal" para el recurso extraordinario, en las causas en que han
recaído, cuando un tribunal desconozca lo allí decidido por la Corte. Tal
desconocimiento significa "un serio agravio de orden institucional". Esta
doctrina ha sito reiteradamente ratificada por el Alto Tribunal en su actual
composición: siempre que esté en tela de juicio la inteligencia de los
pronunciamientos de la Corte, en los que el recurrente funde el derecho que
estima le asiste, se configura una hipótesis de admisibilidad del recurso
extraordinario." (Néstor Pedro Sagüés, Derecho Procesal Constitucional
Recurso Extraordinario, 3° Ed., Astrea, T. 2, p. 14 y 15).-
En términos de la CSJN: "...el recurso es procedente pues la
interpretación de las sentencias de la Corte Suprema en las mismas causas en
que ellas han sido dictadas constituye cuestión federal suficiente para ser
examinada en la instancia del art. 14 de la ley 48 cuando, como sucede en el
sub lite, la decisión impugnada consagra un inequivoco apartamiento de lo
dispuesto por el Tribunal y desconoce, en lo esencial, aquella decisión (Fallos:
327:4994; 331:379; 332:58 y 2414; causa M.426.XLII "Mendizábal de Etchart,
Edita c/ Kenny, Aldo Federico", sentencia del 18 de noviembre de 2008, entre
muchos otros)." (Fallos: 336:145).-
En función de lo expuesto, entiendo que concurren en el caso
las circunstancias que habilitan a considerar que estamos en presencia de un
caso federal, que torna procedente su consideración por la Corte Suprema
Nacional.-
Por tales fundamentos, propicio CONCEDER el recurso
extraordinario federal y remitir las actuaciones a la CSJN.-
III.- En relación al efecto suspensivo del recurso solicitado -lo
que a criterio de la recurrente implicaría suspender la Sentencia del STJ de
fecha 18/05/2022 y otorgar plena operatividad a la Sentencia de primera
instancia dictada en fecha 25/01/2022 (también apelada)- considero que no
corresponde dar acogida favorable a dicha pretensión, por cuanto no es
posible segmentar el -único y mismo- proceso y pretender atribuir efectos
antagónicos a las distintas resoluciones jurisdiccionales que han sido
adoptadas durante su tramitación.-
Por lo demás, el efecto suspensivo del recurso -en los términos
interesados- resulta de imposible cumplimiento atento a que actualmente el
Honorable Jurado de Enjuiciamiento de la Provincia ha emitido sentencia en
fecha 24/05/2022 (decisión que también ha sido impugnada en el marco de
dicho procedimiento) lo que impide retrotraer las cosas al estado anterior, al
menos en esta instancia.-
Tiene dicho al respecto la doctrina: "si la apelación del art. 14
de la ley 48 fuere concedida por el tribunal recurrido después de que se
hubieran ejecutado compulsivamente total o parcialmente las medidas
dispuestas por la sentencia atacada, se deberá otorgar el recurso
extraordinario con efecto devolutivo en la medida que sean susceptibles de
ser reparadas (Fallos: 193:408)" (Elías P. Guastavino, Recurso extraordinario de
inconstitucionalidad, Ed. La Rocca, T.2, p.928).-
Todo ello, sin perjuicio de la adopción por parte de la CSJN de
aquellas medidas tendientes a resguardar la eficacia de esta revisión judicial y
tutelar el adecuado ejercicio de su jurisdicción (Fallos: 310:678; 313:630;
325:3464; 308:249; 329:5950; “Weretilnek, Jorge Alberto”, 22/04/2021;
“Fundación Cristiana de Evangelización”, 20/05/21; “Córdoba, Matías Ezequiel
y otro”, 05/08/2021; "Karlen, Alejandro Hernán", 03/05/2022).-
Así voto.-
A la misma cuestión planteada el señor Vocal Dr.
GRIPPO, dijo:
Adhiero in totum al voto del Dr. Gervasio Labriola, concediendo
el Recurso impetrado.
Así voto.
Con lo que no siendo para más, se dio por terminado el acto
quedando acordada -y por mayoría- la siguiente SENTENCIA, que RESUELVE:

1º) CONCEDER, el Recurso Extraordinario Federal articulado


en fecha 29/05/2022, por la parte actora contra la sentencia de este Excmo.
Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Entre Ríos dictada en fecha
18/05/2022.-
2°) DESESTIMAR la solicitud de concesión del recurso con
efecto suspensivo, solicitado por la parte actora; por resultar manifiestamente
improcedente.-
3°) REMITIR los obrados a la Excma. Corte Suprema de
Justicia de la Nación de conformidad a lo establecido en el art. 257 del Código
Procesal Civil y Comercial de la Nación.-
Protocolícese y notifíquese -cfme. arts. 1, 4 y 5 Ac. Gral. Nº
15/18 SNE-.-
ds
Dejo constancia que la sentencia que antecede, ha sido dictada el día tres
de agosto de 2022 en los autos "GOYENECHE CECILIA ANDREA C/
SUPERIOR GOBIERNO DE LA PROVINCIA DE ENTRE RIOS S/ ACCION DE
AMPARO", Expte. Nº 25623, por el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos,
integrado al efecto por la señor Vocal Fabiola María Livia Bogado Ibarra y
los señores Vocales Dres. Emilio Luján Matorras (en disidencia), Pablo
Andrés Vírgala (en disidencia), Alejandro Diego Grippo y Gervasio
Pablo Labriola, quienes suscribieron la misma mediante firma electrónica,
conforme -Resolución Nº 28/20 del 12/04/2020, Anexo IV- prescindiéndose de
su impresión en formato papel y se protocolizó. Conste.-
Fdo.: ELENA SALOMÓN -SECRETARIA STJER-.-

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