Está en la página 1de 3

Los bucaneros modernos 

continúan aterrorizando las rutas marítimas ocupadas


del mundo, al igual que los históricos piratas hicieron en el apogeo de
la piratería hace varios siglos. A pesar de que su imagen ha sido suavizada e incluso
romantizada en películas y libros, el pirata clásico era tan temido como los que
actualmente protagonizan los titulares (imposible olvidar a los piratas de Somalia,
retratados genialmente en el cine a través de la película Capitán Phillips).

Muchos comenzaron en el 'oficio' de pirata como corsarios, marineros contratados


por los gobiernos para actuar como buques de guerra de tiempo parcial y
merodeadores contra barcos comerciales enemigos en zonas designadas (como el
famoso John Hawkins que participó en la Armada Invencible), pero descubrieron que
las incursiones eran tan lucrativas que decidieron ir por libre, trabajar por su cuenta.
Algunos piratas eran hombres sedientos de sangre, otros simplemente codiciosos,
y algunos tan exitosos o memorables que sus nombres todavía se recuerdan después
de todo este tiempo. Allá, por el Caribe y más allá, los piratas vivían la historia
rodeados de crueldad y fama. Todos disfrutaron de un período específico,
generalmente efímero, de éxito en sus respectivas aguas.
Cuando la mayoría pensamos en piratería, probablemente nos vengan a la mente
calaveras y banderas con huesos cruzados, parches en el ojo y patas de palo. Si
bien todas estas características serían ciertas hasta cierto punto; en esencia, la
piratería siempre ha versado sobre el saqueo. Si no hubiera nada que robar, no habría
habido piratas. Y aunque los más famosos y recurrentes sean esos lobos de mar que
saltaban de cubierta en cubierta con un cuchillo entre los dientes y una pistola de
llave de chispa en mano, la piratería es un negocio muy antiguo en el que puede
incluirse a los marineros que secuestraron a Julio César en su juventud, los
saqueadores vikingos que asolaron las costas del norte de Europa y de Inglaterra dede
el siglo IX o los piratas berberiscos que hicieron suyo el Mediterráneo a sangre y
fuego.
Hoy repasamos los piratas más famosos de los océanos del mundo. Y, a pesar de que
los piratas creían tradicionalmente que daba mala suerte dejar a una mujer a bordo de
un barco, las mujeres piratas existieron, y algunas incluso se convirtieron en
leyenda por derecho propio.
VER 20 FOTOS
Sarah Romero
23/12/2020

Barbanegra
Edward Teach, alias Barbanegra, es uno de los piratas más famosos de la historia.
Antes de ser pirata fue marinero de la Royal Navy, esto es, comenzó como corsario de
Gran Bretaña durante la Guerra de Sucesión Española, perfeccionando su oficio como
ladrón de mar antes de pasar a la piratería. Fue un luchador feroz, muy popular
tanto por su melena salvaje como por la forma en que capturaba las naves con
objeto de saquearlas. Barbanegra murió el 22 de noviembre de 1718 en un
enfrentamiento con el teniente Robert Maynard y sus tropas.

Anne Bonny
Anne Bonny es la mujer pirata más famosa de la historia. Era hija natural de un
abogado irlandés, que la llevó a Carolina del Sur (EE. UU.). Lejos de tener relación
con este oficio, su presencia era tan amenazante como la masculina. Bonny era
fuerte y bastante violenta, tanto que llegó a matar a una sirvienta de una cuchillada
cuando tenía 13 años. Tras eso, dejó su cómoda vida y se echó al mar. Uno de los
amantes con los que se la relaciona es el pirata Rackham, alias Calico Jack. Según la
leyenda, Anne se unió al barco de este pirata disfrazada de hombre. Una vez
descubierta, se salvó de la pena de muerte porque estaba embarazada del
capitán Calico Jack.
Murió el 22 de abril de 1782 a los 84 años.

Black Sam
A pesar de que el capitán Samuel Bellamy, alias Black Sam, murió muy joven, llegó a
hacerse un nombre en el Nuevo Mundo gracias a sus hazañas de piratería. Su hazaña
más recordada es la del navío Whydah Gally en 1717, un barco de esclavos lleno
de una gran fortuna de oro, plata y otros bienes al que persiguió durante tres días. Sin
embargo, su buque se hundió el mismo año a causa de una tormenta. El pirata inglés
falleció con solo 28 años.

Ching Shih
Ching Shih es, sin duda, la pirata china más famosa de la historia. Ya hemos
comprobado que las mujeres no eran una rareza a bordo o incluso al frente de estos
temidos navíos. Pues, durante la edad de oro de la piratería, Ching Shih también
gobernaría los mares frente a China. Tuvo un ascenso meteórico hacia el poder -tras
ser capturada por piratas en un burdel, pues era prostituta- y se convirtió en una
poderosa capitán con una increíble flota de centenares de barcos. Tuvo una de
las flotas más grandes de la historia. Lo curioso es que murió en 1844 dirigiendo un
burdel y una casa de apuestas en la ciudad de Cantón. De vuelta a los orígenes.

También podría gustarte