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CATECISMO

DE

B R E .Y E ESPL 1C A C IO N O E LO S P R IN C IP A L E S . D U R E O H O S ,
Y O B L IG A CIO?; ES BILL H O M B tttí E N S O C IE D A D »

Escrito en form a de D'álogo, entr$ un Cura y


un Jllcaldc·

PO R U N M I E M B R O D E L A SOCIEDADf

H IJO d e l d is t r it o federa l .

Imprenta de la c. del Jhtgel n* 6, á cargo de José


Uribe y Jlicalde.
■— —
1833.
INTRODUCCION,

J S i conocimiento de les derechos naiuralé^ -é ytft-


prescriptiffie& del-hombre en sociedad, las Obligaciones
que la debe, y las que esta ha contraido con todos
y cada m/w de las que la componen^ es una parte de
la ilustración que debe procurarse á los ciudadanos
la mas interesante á la felicidad común.
Sería muy de desear; que la esplicacion de los
derechos esenciales} ciertos y positivos, que el hom­
bre recibe de la naturaleza el día de su nacimien -
to, se hiciera tan fam iliar á nuestros pueblos, que ella
fu era el lenguage que usaran cada uno de los ciu­
dadanos acostumbrados á esplicar sus ideas; pero si
es cierto que casi todos nuestros conciudadanos repu
ten con demasiada frecuencia estas voces, ' también es
verdad que casi todos los que pi'esumen tener esfos
conocimientos, ign.07'an en que consisten, cuales son sus
obligaciones con la sociedad, y lo que pueden y de·
ben ecsijir de ella.
Esta ignorancia que tan perjudicial es á la so­
ciedad y á los asociados, se hizo inevitable en un
pueblo que, como el nuestro, fn é educado en princi-
fio s muy contrarios á su felicidad y derechos, ale·
jándoles las luces, sus dominadores, como el único
eficaz remedio de mantenej'los en el abatimiento é ig ­
norancia necesarios, para conservar una dominación
útil y ventajosa.
Desde el glorioso dia de nuestra independenciay
parecía muy natural que los mexicanos, tan entusias­
tas por su emancipación como por su libertad, se de­
dicarían á proporcionarse todos tos medios de con­
servar la primera} y de asegurar la segunda; sien·
do uno de ellos, y el principal, la instrucción pú*
blica en el conocimiento de sus derechos y de sus
obligaciones^ tanto mas interesante y necesaria entre
nosotros, cuanto que las ideas infundidas en trescien­
tas años, pugnaban fuertemente con las que de liber­
tad habían llegado á nuestros oidos, sin mas apo­
yo que su simple sonido, ni mas fuerza para dispo­
ner la voluntad, que la que cada uno podía &
ría darles»
Pero no fu é así: ¡a libertad de imprenta¡ qut
tanlos bienes pudo haber proporcionado á los pueblos
mexicanos, estendiendo la ilustración' y los conoci­
mientos, se ocupó solo en combatir intereses particu­
lares, en que grandes mazas tomaban parte, buscan­
do el bien general, 6 con protesto de este bien. ¿Qué
podia la imprenta producir empeñada en desconcep-
iuar los partidos encontrados para entronizar uno so*
lo? Nada que pudiera servir á la verdadera ilustra·
cion; y estas tristes circunstancias han mantenido la
ignorancia hasta estos momentoí en que escribo,
Aunque mis talentos son cortísimos, y mas mis co-
nocimientosy 710 puedo decir lo mismo de los deseos
que me animan por la felicidad de mi patria; y ya
que¡ hasta ahora, otras plumas no se dedican á es­
ta clase de escritos, quiero obsequiar mis deseos [reí-
pecio de que se estiendan en todas las clases del es-
tadoy los conocimientos necesarios para entender cua*
les son los derechos del ciudadano, y cuales sus obli­
gaciones, para llenar sus deberes'] presentando este
catecismo, en el que he procurado transcribir las me-
jores doctrinas, que generalmente son bien recibidas
en las sociedades,
Estoy convencido de que nada nuevo se eneon.
trará en él, por los que se han dedicado á este gé­
nero de estudio; pero ¿quién podrá negarme que mu­
cho de lo que se enseña en este catecismo, no ha
llegado todavía á noticia de gran parte de los que
lo lean? ¿y no es cierto también, que todo él será en-
teramente nuevo para otra parle de mis conciudada­
nos t y que por estas razones no dejará de producir
alguna utilidad?
ISstóy también persuadido de que este catecis­
mo será él objeta de la crítica de algunos, que sik
atacar las doctrinas que en él se vierten, dlrijvrán
todos sus ataques á la persona, al plant al método,
di dialecto, y no fallará quien me llame un mero pla­
giario*
Yo contestaré desde ahora. M i persona nada
puede influir en contra de la verdad. Yo me he
propuesto enseñar las doctrinas generalmente rec¿-
bidas, sin solicitar parecer el primero que las pre­
senta; y en esta materia ¿que podrá decirse ya de
nuevo? Me contento con presentar estractado cort
alguna claridad, lo que otros han csplicado en mu­
chas páginas. Mi dialecto es' acomodado á las per~
sonas á quienes quiero enseñars y aun líay voces que
no comprenderán machos, y me queda este sentimien*
io. S i aun esto no satisface á mis contrarios, y cre­
yeren que todavía soy digno de la crítica, les pon­
dré de manifiesto riii buena intención, y ella me ser.
viré de madrina para él disimulo y él perdón; y
ffí aun así me persiguen > diré á mis adversarlos:
Escribid, dad 6. este catecismo todas las mejoras
de que es susceptible, y haréis & la sociedad et
servicio que na- podáis hacer con vuestra crítica.
Veremos vuestra obra y aprenderemos.
INDICE
|>E IOS TRATADOS Í¿UE CONTIENE USTE CATECISMO*

T r a t a d o ». Pag. C ap , A rt ..

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Sistemas de gobiernos................ 21. 4 ,° 00.
34* 5, ° 00.
35. 6.® 00.
la c o íisíiíííc ío íí * · · ♦ * * * * . * · 41. 7.® 00.
Principios generales de las le­
yes y de las constituciones. 44. 8.° 00.
54. 9,® 00*
55 # 10.® 00.
FE DE ERRATAS.

Pag· XiiN· D ic e * L ea» ,

30. 25··*. de sus derechos; de sus d e r e c h a


12. 13· * · · y protestando, y pretextando
14* 33· · · · no auo tienen». no aun tiena
21. 19. . · . ge raímente......... general men le
33. 35·> >· os asociados..·. los asociados
CATECISMO
D E J»A D O C T R IN A S O C IA L .

Breve esplicncion de los principales derechos, y obliga*


dones del hombre en sociedad. E scrita. en form a de
iUálogQ entre un Cura y ttn Alcalde>pata la, mejor
ijiteligencia de los niños·

‘ CA PITU LO PRIM ERO,

De la sociedad.

Alcalde. rFodí mi ambición Consiste 3r. Cura,


en hacerme útil á mis conciudadanos, y á mí mismo:
las voces sociedad^ libertad, derechos del hombre3 sobe*
rama nacional, que tan fácilmente se aprenden, era
en mí concepto t¿do lo que un hombre tenia que
saber para ser buen ciudadano, y aun para aspi­
rar y hacerse digno de la presidencia, ser dipu-
tado} senador y optar cualquiera puesto de dis­
tinción y confianza. Dos preguntas de vd. sobre
la inteligencia de estas Voces, me han hecho co-
íiocer, que nada se sabe si no se entiende, y que
esta ignorancia debe de ser muy perjudicial á la
páíria. Suplico á vd. por lo mismo, haga do m í
un buen ciudadano, coplumeándome sus luces so­
bre estos particulares/
Cura. De buena voluntad enseñaré, á vd, cuan­
to sepa, peno me parece que el mejor modo de.
aprender, es el d® preguntar y responder: usté mé­
2
todo proporciona mas sencillez y facilidad, al mis*
mo tiempo que facilita la claridad y comprensión,
alejando el fastidio que suele causar un discurso
muy largo: tal sería él que yo tuviera que hacer
para dar una idea de cuanto debe saber el hom­
bre en sociedad*
Alcalde* Pues comenzando mis preguntas: díga­
me vd. en primer lugar ¿qué cosa es sociedad?
Cura. E sta palabra sociedad, tiene varias acep­
ciones; pero en política, que es lo que vd. quiera
saber, sociedad es la reunión de muchas personas
6 familias para vivir juntas bajo de unas mismas
leyes, y con unas mismas obligaciones.
Alcalde* Según eso ¿un pueblo es una sociedad!
Cura. Por pueblo se entiende el conjunto de
todos los individúes que componen una sociedad:
lo mismo se entiende por nación; pero cnmo los
lugares en que los hombres viven, se distinguen con
los nombres de Ciudad, Villa y Pueblo, y la pre­
gunta de vd. puede contraerse á esta clase de pue­
blos, digo: que son sociedades los pueblos, así co­
mo lo son las villas y las ciudades; pero no por
esto son unas sociedades distintas, supuesto que
todas viven bajo de unas mismas leyes, y sujetas
£ un mismo gobierno: uu pueblo, una villa y una
ciudad, son en la nación lo mismo que una fami­
lia es en un pueblo, esta es, un pueblo es una par·
te de la nación, asi cpmo una familia es una par­
te de un pueblo.
Alcalde* ¿Qué fin tuvieron los hombres para reu.
nirse y formar sociedades?
Cura. E l fin de proporcionarse su seguridad y
SU felicidad.
Alcalde. ¿En qué consiste esta felicidad del hom*
brt ea sociedad?
3
Cura. Consiste en conservar y asegurar los de*
rechos naturales é imprescriptibles qué ha recibi­
do de su Criador.
Alcalde. ¿No podría el hombre, separado de !a
sociedad, asegurar y conservar esos derechos* y
hacerse feliz]
Cura, No podría, porque por sí solo no podría
defenderse del mas fuerte, ni tendría quien le ayu­
dara á defenderse, ni menos proporcionarse cuan­
to el hombre necesita para la vida.

CA PITU LO SEGUNDO,

V e los derechos del hombre,

AUTlCUltO X.

Alcalde. ¿ i g u a l e s son los derechos naturales é


imprescriptibles, del hombre?
Cura. L a igualdad* la libertad, la seguridad y
la resistencia á la opresion. E l hombre tiene de.
recho á gozar de la vida, y por consiguiente lle­
ne derecho de adquirir y poseer propiedades por
medios justos y legales: tiene derecho á la liber­
tad, y por consiguiente tiene derecho á buscar y
obtener su felicidad y su seguridad, y de oponer
su resistencia í\i todo el que lo quiera privar de
la «na 6 de la otra, esto es de su vida, 6 de
su libertad.
a u t ic it l o ir.

De la igualdad.

Alcalde. ¿
4
Cura. L a igualdad política en "aquella quft cótu
sidera á todos loa hombres con unos mismos de­
rechos, y coa unas mismas obligaciones.
Alcalde. ¿Y en qué consiste esta igualdad?
Cura.. Consiste en que Jas leyes sean las mis­
m as para todos, ya castiguen, ó ya protejan.
Alcalde. . Esplíquemelo vd. un - poco mas.
Cura« L a igualdad consiste, en que los delitos
y la» virtudes sean castigadas y premiadas de un
mismo modo, en el rico y en el pobre, en el emT
pleado y en el artesano, eu el magistrado y en
el súbdito; y ,e n todos los individuos de la socie-
dad por distinguido que sea eu puesto, ó por tris­
te que aea su ■suerte.
Alcalde. Según eso, por la igualdad no debe
haber en las sociedades ,un hombre que sea su­
perior á otro, porque la igualdad no admite su­
perioridad·
Cura. Por la igualdad 110 puede haber en las
sociedades un hombre quo se crea superior á loa
demás, para cometer delitos y no ser castigado
con las penas señaladas por Ja ley. Por la igual­
dad no puedo haber superiores por nacimiento, ni
por herencia: esta superioridad es la qus desco­
noce la ley de la igualdad, pero no por eso des­
conoce la superioridad relativa.
Alcalde. ¿Cual es la superioridad relativa que
admite la. igualdad?
Gura* L a superioridad relativa que admite la
igualdad, es aquella que tienen y deben tener loa
funcionarios públicos, en el ejercicio de sus funciones:
sin esta superioridad no podría haber sociedades.
&
ARTICULO im
De la ciudadanía.

, Alcalde ¿ B odos los individuos qtia; compon en


Una sociedad son ciudadanos?:
„ Cura. Sí, todos los individuos que viven en una
sociedad son ciudadanos de ella; pero no todos
gozan de los derechos de ciudadanos.
, Alcalde. ¿Pues quienes son los que no gozan
.de los derechos de ciudadanos?
* Curar En todas ías sociedades hay hombres que
están privadas de ios derechos de ciudadanía; esta
privación es temporal, ó es perpetua: si es tem ­
poral se dice entonces que está suspenso en los
derechos de ciudadana si os perpetua se dice que
está privado de estos derechos» Las constitucio­
nes de las sociedades deben expresar distinta men­
te, , en qué casos se pierden los derechos de ciu­
dadanía perpetuamente, y en cuales se suspendes
por un término limitado*
Alcalde. E!l que perdió los derechos de ciuda­
dano perpetuamente ¿perdió la esperanza de vol­
verlos á gozar?
Cura. No: el hombre por sus acciones puede
merecer y puede desmerecer, y por lo mismo, si
un hombre por sus acciones actuales desmerece y
se hace indigno de ser ciudadano en ejercicio de
sus derechos, por sus acciones posteriores puede
hacerse tan recomendable, que sea digno de la con­
sideración de toda la sociedad; y en este caso d e ­
be sñr>'habilitado por la legislatura para que de nue*
vó entre en el goce de los derechos de ciudada­
no, que antes habla perdido,
6
Alcalde. ¿Los que están suspensos de tos dere.
chos de ciudadanía, y los que los han perdido per-
petuamrnte, carecerán por ¡o mismo del derecho
de reeh mar las leyes en su favor, 6 en favor d*
la sociedad, 6 de alguno de sus miembros?
Cvra. No: era es una equivocación casi gene­
ral, que perjudica mucho los intereses de la so­
ciedad. Es preciso distinguir los derechos del ciu­
dadano, de los derechos del hombre que =?e llaman
civiles. Los derechos del ciudadano son los cjua
previene la constitución de la soci^ífeíí' en que vi­
ve, y nq sod unos mismos ftn todas las socieda-*
des: estos derechos se adquieren, se conservan y
se pierden del modo que señala la misma consti­
tución; pero los derechos del hombre, ó civiles,
ninguno puede perderlos por un solo m o m e n to : el
ejercicio de los derechos civiles es independíeme
de la cualidad de ciudadano, y tanto los que están
en ejercicio de los derechos de ciudadanía, como los
que están privados ó suspensos de ellos, pueden recia*
mar los derechos civiles para sí ó para otro, porque
estos derechos abrigan, y favorecen á todo individua
de la sociedad, y por mvda pueden perderse*
Alcalde. ¿Pues cuales son esos derechos que se
riegan, á los que pierden temporal ó perpetuamen­
te los derechos de ciudadano?
Cura. Se privan del derecho de votar y ser vo­
tados, y por esta privación de lo que se llama voz
activa y pasiva, no puede elegir ¿ ningún futicio*
«ario público d e jo s que elige el pueblo, ni él pue­
de ser electo, ni tener representación ninguna, cm*
pleo do honor, ni carga con^-egil ó de confianza,
ni voz ni voto en las asambleas populares.
7

AIíTICtTLO IV.

De la libertad.

Alcalde, se entiende por libertad eu las


sociedades?
Cura. L a libertad es eí poder que todo hom­
bre tiene de hacer todo aquello que no perjudi­
que á los derechos de otro.
Alcalde* ¿Qué principio tiene esa libertad?
Cura, L a misma naturaleza. Todos los hom­
bres han nacido igualmente librea, y sin depender
el uno del otro, ni reconocerse superioridad.
Alcalde. Según eso} la libertad del hombre no
tiene limito, y por lo que me acaba vd. de decir,
al darme ía difinicion de lo que es libertad, el
hombre solo puede hacer lo que no perjudique á
los derechos de otro.
Cura* L a libertad del hombre tiene límites aun
en su estado natural; pero en el estado de socie­
dad los tiene inad preciaos: estos límites se demar­
can en el estado natural* por esta mácsima mo­
ral; No hagas á oiro lo que no quieras para üz
haz con tu semejante lo que quieras que hicieran con-
y fin el estado de sociedad la ley señala ios
mismos límites á la libertad, conformándose con
la misma mácsima*
Alcalde. ¿Tiene la libertad alguna regla y sal­
vaguardia?
Cura. Si tiene: la ley es en las sociedades la
salvaguardia de las libertades, y la justicia es su
regla.
Alcalde* ¿Puede el hombre» en uso de su líber·
e
íad, disponer de su persoga del modo que quiera
y ¡e parezca?
Cura. Si puede; pero hasta donde la ley se lo
permita.
Alcalde. ¿Pues qué la ley pone límites al dere­
cho que tiene el hombre sobre su persona?
Cura. Sí: la ley pone límites á este derecho
del hombre, para que no abuse de él contra la
sociedad.
Alcalde. ¿Como abusaría el hombro de este de­
recho contra la sociedad, y como se lo limita la ley?
Cara.· Ya he, dicho que la libertad tiene por
principio la naturaleza: por regla la justicia, y por
salvaguardia la ley. :' Conforme con estos princi­
pios, el hombre tiene límites en su libertad, aun
en aquellas acciones que solo tienen relación con
^u persona. El hombre, por ejemplo, no puede
vender su persona, porque su persona no es una
propiedad que puede eñagenar; y no puede el hom­
bre enagenar su persona, porque de enagenarlfi co­
metería un acto contra la naturaleza, contra la jus­
ticia, y contra la ley. Sería un acto contra be
naturaleza, porque la naturaleza es el principio de
su libertad, libertad que siendo esencial del hom­
bre no puede enajenarla, y el hombre enageaaría
ó vendería esta libertad si pudiera vender su per­
sona. Sería un acto contra la justicia, porque no
es justo que el hombre renuncie de su libertad pa­
ra hacerse esclavo de otro, renunciando al misma
tiempo de todos sus derechos. Sería un íi.cto con­
tra la ley, porque la ley al mismo tiempo que de-7
fien de esta libertad del· hombre, desconoce la do­
rnest icidad*
Alcalde, ¿Pues qué3 para la ley no hay domés^
ticos erv. ia :sociedad?
9
Cura, L a ley desconoce enteramente esa do-
mesticidad que la soberbia del hombre ha introdu-
cido en las saciedades. Ante la ley no puede h a­
ber mas diferencia entre el hombre que trabn^i,
y el que lo ocupa, que aquella que resulta de las
obligaciones de cuidados á que cada uno se cons­
tituye, tanto el que empeña su tiempo y su ser­
vicio, como el que le paga este tiempo y este
servicio; de otro modo no podría haber igualdad
civil. ■
í :
A im C U IiG V.

De la seguridad.

Alcalde. ¿fiLaín quó consiste la seguridad?


Cura, Consiste en Ja protección que toda la
sociedad concede á cada uno de' los ciudadanos
para conservar su persona, sus pimpiedades, y to­
dos sus derechos*
Alcalde. ¿Como adquiere la sociedad- está segu*
ridad que ofrece á cada ciudadano de los que la
componen?
Cura. El interés que tiene cada uno de ios miem­
bros de la sociedad en conservar sus propios de­
rechos, proporciona k esta loa medios d e ; asegurar
los derechos de cada ui»o : de los asociadós; p o r ­
que este interés, precisa á cada ciudadano, á no
atropellar ni permitir que se atropellen los dere­
chos de otro, pfira que los suyos ao seau a tro p a
fiados del mismo modo, · :·
10

ARTICELO VI*
D e la opresion„

Alcalde. ¿ ^ Íy ó m o se entiende esa opresión, á la


que el hombre, usando de sus derechos, debe d©
.resistir? ... . ¿ ■„
Cura. Cuando el gobierno viola los derechos de
la sociedad, se dice que cada uno de los miem­
bros que la componen está oprimido. Cuando vio­
la los derechos de un solo individuo, se dice que
toda la sociedad.'está oprimida.·..
Alcalde. Esplíqueme vd. por qué se oprime á
cada ciudadano en particular, cuando se violan Jos
derechos de , la sociedad* .
Cura. Como los derechos; de Ja sociedad na
pueden ser otros que los derechos de los ciudada­
nos, por eso cuando se oprime ;i la sociedad vio­
lando sus derechos, cada ciudadano se considera
oprimido, y lo está en efecto*
Alcalde. ¿Y como se entiende oprimida toda la
sociedad, cuando se violan loa derechos de uno so­
lo de sus miembros?
Cura* Como la opresion de un ciudadano, re­
sulta precisamente de la violacion que se hace de
sus derechos, y como con este acto se quebran­
tan las leyes de la sociedad, supuesto que* nadie
está facultado para interrumpir á. los ciudadanos en
-el goce de sus derechos: por eso la sociedad en­
tera se considera oprimida cuando se atropellan
sus leyes en uno solo de sus individuos.
Alcalde, ¿Cómo resistirán los pueblos esta opre-
AÍ0n?
11
Cura. Ocurriendo & la constitución y á las le­
yes, y reclamando su cumplimiento,
Alcalde. ¿De qué modo se ha de reclam ar el
cumplimiento de la constitución y leyes?
Cura. Pidiendo á los representantes del pueblo,
por medio de respetuosas representaciones, el resarci­
miento de los males que hayan sufrido, y. la respon­
sabilidad y el castigo de los infractores»
Alcalde. ¿Y si el gobierno se burla de estas
medidas, y elude las disposiciones del cuerpo re­
presentativo?
Cura. Entonces la insurrección es para el pue­
blo, y para cada porcion de él, no solo el mas
sagrado de sus derechos, sino también el mas in­
dispensable de sus deberes.
Alcalde, Lue^o las revoluciones pueden ser le.
gales, justas é indispensables?
Cura. Nadie puede negar esa verdad; pero si
las insurrecciones no tienen los requicitos que he
señalado, ni son legales, ni justas, ni necesarias, y
antes bien son criminales.
Alcaldet Segim he entendido, solo cuando el
gobierno viola los derechos de los ciudadanos se
puede legalmente conspirar contra él,
Cura. No: no es bastante qué el gobierno vio­
le los derechos !de la sociedad ó de los cíuda*
danos para justificar las conspiraciones: es preci­
so justificar primero: que el gobierno quebrante las
leyes con conocimiento y malicia: que atenta Con­
tra la libertad, la seguridad, ía propiedad y demás de*
rechos: que se declare abiertamente contra las le­
yes y contra la constitución: que niegue la obe­
diencia directa ó indirectamente al cuerpo repre­
sentativo: que no se preste á resarcir los daños
que haya causado; v que no haya otro medio de
íe
teduciflo y conservar la« libertades que el de opo­
nerle ía fuerza. Es necesario mas: que por la
mayoría de loa ciuHádanos, se califiquen de aten­
tados contra las leyes y derechos de la sociedad
las operaciones del gobierno.
Alcalde, ¿Qué razón hay para ecsigrr tanto re­
quisito para justificar una revolucioné ¿No es bas­
tante el pronunciamiento de un ciudadano, y que
le siga la multitud?
Cura. La razo n es que en. todas Jas sociedades,
y en todas las épocas, hay hombres ambiciosos y
descontentos: estos hombrea abusando de la cre­
dulidad deí pueblo, y protestando bien de la socie­
dad» pueden abitarlo para conseguir miras partícu­
la res, y hacer !á guerra á la misma sociedad que
protestan defender, y á im gobierno justo con quien
ellos pueden no esiar comentos. Un hombre so­
lo no tiene facultad de representar los derechos
de todos: tampoco tiene esta facultad r-inguua
otra corporacion que no sea la represen! aci< n na­
cional, ó Congreso. La masa general de la na­
ción ha de calificar la necesidad de la insurrec­
ción; y todo el que sin esta sanción levante el
grito de rebelión, es criminal, y atenta contra la
libertad, Ía seguridad, la felicidad y prosperidad
nacional, y debe ser castigado cerno traidor á la pa­
tria. El ciudadano debe mas bien dedicarse á
aprender á acomodarse con las leyes que haya esta­
blecidas, á obedecer al gobierno constituido, íí per­
feccionar y hacer iitií el sistema adoptado, á
mejorar las costumbres y la moral del pueblo, á
corregir sin estrépito los abusos, á desterrar el vi­
cio sin violencia, y á sacrificar su opinien á ta opt-
nion general, antes que á revolucionar, si de bu fi­
na fé desea su propia felicidad y ta de todos sus
conciudadanos.
13

ARTICULO VII,
D e la propiedad.

Alcalde. ¿JsLLííi qué consiste el derecho de pro­


piedad?
Gura. E l derecho de propiedad, es aquel por el
cual cada ciudadano puede gozar y disponer, con*
forme á su voluntad y sin oposicion, de todos sus
bienes, y de los productos do ellos, del fruto de
su trabajo, y de lo que adquiera con su industria*
Alcalde. Las propiedades de los ciudadanos ¿pue­
den ser tomadas por el gobierno en algunos casos?
Cifra. Sí: en los casos que la necesidad pú­
blica lo ecsijan; pero esta necesidad ha de estar
legalmente justificada* y en este caso satisfará el
gobierno al interesado ei importe de su propiedad*
autes de ocuparla.

ARTICULO V III.

Límites de los derechos,

Alcalde. ¿ JÜ . ienen los ciudadanos algunos limi­


tes en el ejercicio de sus derechos?
Cu?'a. Si los tienen.
Alcalde. ¿Cuales son?
Cura. Aquellos que aseguran ú. los demas ciu­
dadanos en ei goce de los misinos derechos.
Alcalde> ¿Quién señala estos límites?
Cura. L a ley.
Alcalde. ¿Todas las acciones del hombre tienen
14
límites en la sociedad, 6 hay algunas que la ley
no pueda limitar?
Cura. Sí, hay acciones del hombre que no pue­
den ser limitadas por la ley. El hombre, por ejem­
plo, puede hacer todo aquello que no perjudique
los derechos de otro, y estas acciones no pueden
ser limitadas.
Alcalde. Señáleme vd* una de estas acciones
para mejor entenderlo.
Cura. El trabajo é industria proporcionan al
hombre su subsistencia y comodidad, estas accio.
nes no pueden ser limitadas, como que con ellas
no solo no perjudica, sino que antea bien aprove­
cha á la sociedad.
Alcalde* Según eso no puede el hombre tener
límites en los medios que adopte para proporcio­
narse su subsistencia y sus adelantos.
Cura. Siempre que los medios que el hombre
adopte para subsistir sean legales, no puede tener
limitación en ellos, y para la mejor inteligencia se­
ñalaré cuales son esos medios que no pueden ser
limitados, y son el comercio, la cultura» Jas artes y la
industria*
Alcalde. ¿Con que la sociedad no puede poner
límites á estos medios de adquirir propiedades y
de subsistir?
Cura. No: ningún género de trabajo puede ser
prohibido á la industria de los ciudadanos. No
puede haber limitación en la libertad de comercio,
ni en el ejercicio da la industria ó de las artes.
Alcalde. Los derechos que me ha es plica do vd.
¿son ios únicos que íiene el hombre en la sociedad?
Cura. No: aun tienen oíros que se deducen de
no menos interesantes y necesarios.
Alcaide. ¿Cuales son?
15
Cura. E l hombre en sociedad, 6 mas propia**
mentó hablando, la nacían, la sociedad, tiene el
derecho indisputable, inagenable, é im p rescrip tib le,
de instituir su gobierno, de reformarlo, corregirlo
ó cambiarlo totalmente, cuando su protección, su
seguridad, su prosperidad y su felicidad lo ecsijan.
Tiene el derecho de reunirse de una manera pa­
cífica y ordenada, para consultar sobro lo que in­
terese al bien común. Tiene el derecho do dar
instrucciones á sus representantes, el de elevar sus
quejas al cuerpo representativo, y pedirle por me*
dio de representaciones, la satisfacción y resarci­
miento de las injusticias que se le hayan hecho, y
e l: a liv io de los niales qüe sufra. Tiene el dere­
cho de remover ó alterar al cuerpo representat­
iv o , cuando esíe obre en contra de la confianza
de que se le hizo depositario. Todos y cada un®
da los ciudadanos que la componen, tienen el de­
recho de llevar armas para la defensa común; y
el de pensar y estender sus pensamientos por me­
dio de la imprenta, arreglándose á, las leyes*

ARTICULO IX .

De las garantías sociales.

Alcalde. ¿ £ /ó m o aseguran loa hombres estos


derechos en las sociedades?
Cura. Con las garantías sociales.
Alcalde. ¿Y en qué consisten esas garantías?
Cura. Cada individuo de los que forman una,
sociedad, procura asegurar el goce de sus dere­
chos: los medios que cada uno pone para ase­
gurarlos se llaman acciones: estas acciones oonsti-
iG
tuyen la garantía social, porque ’claro es, que pro*
cu mudo cada miembro de la sociedad asegurarse
en el goce de sus derechos, no atacará ni con­
sentirá que sean atacados los^ derechos de otro, si
quiere conservar los suyos.
Mcalde, ¿Tiene algu» apoyo esta garantía social?
Cura* Su apoyo es la soberanía nacional*

CAPITULO TERCERO*

M e la soberanía nacional*

¥ 1*
Alcalde* J O l e m o s llegado al punto que de­
seaba, por ser el t[ue menos comprendo ¿qué co­
sa es soberanía?
Cura. En la idea que encierra esla palabra so-
herania 6 soberano, no están conformes los autores
que tratan la materia; pero en mi opinión* el sig­
nificado de esta palabra es: Sobre todot esto es, que
no tiene superior.
Alcalde. L a soberanía ¿como se haya ó reci-
de en la nación?
Cura. De este modo. Naciendo los hombres
libres é independientes, gozan el derecho natural
de gobernarse asi propios, esto es, son soberanos
de sí mismos. Reunidos los hombres en sociedad*
Be reúnen sus derechos: esta reunión de hombres
que se llama sociedad, tiene precisamente loá de­
rechos que tiene cada uno de Jos individuos que la
componen; y siendo uno de estos derechos el de
gobernarse asimismos» que es en lo que consis­
te la soberanía, claro es que la sociedad tiene es*
te derecho, y que en ella se halla ó reside la sobe­
ranía del mismo modo que en cada uno de sus miera.
17
bros, porque el derecho que cada uno tiene para
gobernarse i sí mismo, es el principio y el funda­
mento de la soberanía nacional.
Alcalde. He oído decir: que la soberanía reci-
de esencialmente en la nación: ¿qué quiere decir
tésenc ialmentel
Cura. Esencia imente quiere decir: necesaria, in«
separablemente, y asi cuando se dice que la so­
beranía reside esencialmente en la nación, se dice:
que la soberanía no puede separarse de la nación,
ni la nación de ..su soberanía.
Jilcalds. ¿Puede dividirse !a soberanía?
Cura. No puede, porque la soberanía ea una,
indivisible, é inagenabíe.
Alcalde. ¿Pues como el cuerpo representativo se
ílama también cuerpo soberano?
Cara. L a soberanía es de hecho ó de derecho,
■ esto .?ít, política ó esencial; y asi reside en los
cuerpos ó corporaciones. L a soberanía esencial ó
de derecho, reside únicamente en ía nación e n -
tora: la soberanía de hecho 6 política, resido en
ios cuerpos representativos* Por estos principios,
el cuerpo legisítúivo es el soberano de hecho, y
tiene ia soheranía política, y la nación es el so­
berano de derecho y tiene ía soberanía por esencia.
Álaüdr. ¿Corno so entiende esa diferencia? ¿Cual
es la soberanía de derecho ó por esencia, y cual
J a .soberanía de hecho ó política?
Cura. El derecho que todo hombre ó nación
tiene por Ja naturaleza, de gobernarse ú sí mismo,
so ilama soberanía esencial 6 de derecho. El de­
recho uuo se r concede á un cuerpo ó corporacion
para gobernar á los de mas, s« llama soberanía de
hecho ój política; y esta soberanía es la quo resi-
í,dü en las cámaras 6 congresos, porque nadie pue-
4
18
de dar leyes á otro sin ser superior á él, y las
cuerpos legislativos en tanto son superiores, en cu ari­
to pueden dar leyes, y tienen facultad de estable-
corlas en toda lu nación, para todas sus partes, y
para cada «no de sus miembros, prescribiendo re­
glas íl sus acciones, y dando poder para ejecutar­
las. Por esta razón el cuerpo representativo es for­
zosamente el soberano de hecho: los demas pode­
res emanan de él, y le son subordinados.
Alcalde. Si la soberanía es una é indivisible
¿como es qué se halla en la nación de un modo,
y eti el cuerpo representativo de otro?
Cura. No está dividida la soberanía en la na­
ción y en el cuerpo representativo. Cuando se di­
ce que este cuerpo es soberano, se dá á entender
que ejerce la soberanía política, esto es, por re­
presentación del pueblo ó sociedad.
Alcalde, Un ejemplo me haría comprenderlo
mejor.
Cura. Lo pondré. Vd. tiene que practicar unas
diligencias eil Guadalajara, por ejemplo, y no pue*
de estar en aquel lugar; para practicarlas tlá vd.
su poder* £L Pedro: este representa la persona de
vd. obrando en todo como sí vd. estuviera pre­
sente pues tiene para todo amplias facultades ¡so
podrá decir por esto que Pedro es real y verda­
deramente la persona de vd? no por cierto ¿y so
podrá, decir que la persona de vd, se ha dividido,
ó quo se halla á un mismo tiempo en dos luga­
res por que hay quien lo represente en Guadala­
jara? tampoco: pues del mismo modo la soberanía
nacional está representada en el cuerpo legislativo,
sin que por esto se pueda decir que está dividida.
Alcalde. E s decir: que el cuerpo legislativo es
el apoderado dtf la «ación, y que de ella recibe sa
19
?er y sus facultades para que obre y haga en to­
do, como la misma nación obrara si se reuniera
en masa á deliberar sobre sus intereses.
Cura. Así es. Las naciones han adoptado el es­
tablecimiento de congresos generales, en los que se
consideran reunidos todos los miembros de la na­
ción por la vía de representación, porque por sí
mismas no pueden ejercer con nulidad, todas las
atribuciones d<3 su soberanía.
Alcalde. Puede otra corporación ejercer esta so­
beranía?
Cura. No: ningún otro cuerpo que no sea el
legislativo, puede ejercer la soberanía, porque nin­
gún individuo puede ejercer poder alguno que no
emane espresamente de la nación, y porque nin­
guna parte del pueblo puede ejercer el poder de!
pueblo entero, sin quo esto le preste su consenti­
miento.
Alcalde. Depositado el poder de la nación eh
el cuerpo legislativo, resulta que la nación queda
sin el poder que tenia, pues de otro modo liabria
dos poderes iguales en la sociedad que chocarían
'en su perjuicio.
Cura. No es así: la nación queda con su so­
berano poder, Fin embago do depositarlo ea el c u e r­
po legislativo, así como vd. se quedó con sus fa<
cultades en el asunto de Guad atajara, que puse an­
tes por ejemplo, sin embargo de haber depositado
en Pedro todo su poder para que lo representara.
■^ Alcalde. Esplíqucme vd. de que modo man­
tiene la nac:on su soberano poder después de de.
positarlo libre v espontáneamente en el cuerpo le­
gislativo. E n mi entender: s¿í la nación confiere k
bus representantes todas sus i acuitad es, ella te que­
da ¿in el poder, y sin acción á recUuTi'Arlas, asi
20
cómo el que dá su poder amplísimo á otro, se que.
da sin-poder reclamar lo q u e aquel hizo en virtud
de su poder.
Cura. El que d i un poder es cierto qno
queda obligado á lo que su apoderado hace en vir­
tud de su poder; pero es igualmente cierto que él
se queda con la facultad de retirar este poder al
que se Jo dró, y depositarlo en otra persona; y en
ese caso queda una nación cuando deposita sus fu-
Cultadcs en el. cuerpo legislativo* D.e otro modo
mas claro. Los derechos del hombre son esen­
ciales, esto es, le son inseparables, no puede des­
prenderse de ellos: estos derechos del hombre son
ios de ia sociedad* De aquí se siíiue que la socie­
dad no tiene facultad para desprenderse de sus de­
rechos y abandonar su conservación y los medios
de mantenerla, al dominio arbitrario y absoluta vo­
luntad de otro. Por cs’n razón el poder que la
nación dá. á *su cuerpo legislativo, es un poder am­
plio, sí, pero no absoluto: es un poder jiáuciario,
esto ce, un poder de amistad, de confianza para
obrar á ciertos y determinados fines; estos fines son
los de su conservación, tranquilidad y prosperidad;
y como todo poder concedido para conseguir un
fin es limitado á este fin; si el cuerpo en quien
ao deposita es descuidado ó contrariado, pierde la
confianza y vuelve el poder al que se lo depositó,
quien puede’ colocarlo en otras manos se^un le con­
venga para su seguridad. De este modo las nacio­
nes retienen siempre su soberano poder para sal­
varse ά si mismas, removiendo ó alterando el cuer­
po representativo, siempre que obre en contra de
Ja confianza de que le ha hecho depositario.
A·cuide* Lo repetiré · corno lo he entendido. El
pptblo 6 nación tiene derechos esenciales de que
21
no puede desprenderse: por lo mismo tiene dere­
cho de preservar todo aquello de que ella misma
no puede desprenderse* V de demediar á todos aque­
llos que invadan !a ley funda me ni al, sagrada é inal­
terable de la propia préscrvacicn; preservación por
la cual han entrado loe hombres en sociedad, y de
este' modo y b;ijo de este respeto he entendido que
reside siempre en la nación el eoberauo poder, des-
pues de haberlo depositado en sus representantes.
Cura„ Así es, y ahora es necesario que entien­
da vd. también: que por iguales razones el poder
legislativo es su grado, y que no puede alterarse en
las manos en quw una ves Jo depositó la nación^
y de las que ninguno tiene poder para retirarlo,
si no es la misma nación.

CAPÍTULO CUARTO.

De los diferentes sistemas de gobierno.

Alcalde. so entiende por gobierno?


Cura. Por gobierno se entiende ge raí­
mente, Jo que mantiene una cosa, sea la que fue­
re, en el mejor estado que se pueda: el uso re­
cibido aplica esta palabra £L las personas encarga­
das del poder ejecutivo; pero en política: gobierno
es todo lo que contribuye á mantener el buen sis-
^ terna de las naciones.
Alcalde. ¿Y qué origen tuvo el gobierno?
Cura. El primero de que se tiene noticia, es
el de la familia de Adán.
Alcalde. ¿Y todos lus gobiernos son unos?
Cura. E n la esencia sí, porque la esencia de
todo gobierno consiete en establecer leyes, y en
22
publicar decretos; pero en cuanto á las formas son
distintos los unos de los otros.
Alcalde. ¿Y cuantas especies ó formas hay do
gobiernos?
Cura. Realmente no hay mas que dos.
Alcalde. ¿Pues* no señalan hasta cuatro?
Cura. Mas se pueden señalar; pero todas se re.
fíeren á las dos qus yo señalo* como veremos des-
jiues.
Alcalde. ¿Cuales son esas dos formas do go­
bierno?
Cura. L a primera es aquella que tiene u un
solo hombre por cabeza, y la segunda aquelJa qucs
tiene depositada la autoridad en la unión de muchas»
personas.
Alcalde. ¿Y corao se llaman esas dos clases de
gobiernos?
Cura. Se Uaman simples»
Alcalde. ¿No se conocen con otros nombres?
Cura. Si: el que tiene por cabeza una sola per­
sona, se conoce con el nombre de Monarquía, que
quiere decir: gobierno de uno, E l que tiene de­
positada la autoridad en la unión de muchos, se
conoce con el nombre de República, que quiere de­
cir: bien público.
Alcalde. ¿Tienen estas clases de' gobierno otros
nombren á mas de estos?
Cura. No; pero la república so divide en dos
clases que se distinguen con dos nombres diferen­
te e} y son Arisíocraciai y Democracia*
Ahaldc, ¿Cual en el gobierno aristocrático?
Cura. La. aristocracia, 6 gob iern o Republicano
A risto c rá tic o , e s aqutüt que tien e con fiad o su po­
der ¡i ln unión de m achos; pero que e?ia uníc^n,
oíi que raside f?l pode;·, solo e s com p u esta de los
S8
grandes y nunca do la parte que se llama pue
filo. Este ¿istérna siguieron la mayor parte de íaa
repúblicas de Giecia y de Africa, y hoy gobierna
casi todas laa repúblicas de Europa;
Alcalde. ¿Cual es la forma deí gobierno demo.
orático?
Cure, L a democracia, ó gobierno republicano
democrático, ea aquel que tiene dapositado su poder
en la unión de muchos, y que esta unión Ja for­
man tanto los grandes como los del pueblo, uni­
dos y sin diferencia. También se ¡lama democra­
cia el gobierno en que la autoridad está deposita­
da en el pueblo solo, sin que los grandes tengan
parte.
Alcalde. ¿Cual es la diferencia que se encuen­
tra en estas dos formas de gobiernos, y la monar­
quía?
Cura. L a diferencia consiste en que ía autori­
dad soberana reside, en la monarquía, toda en una
sola persona, y en la aristocracia y democracia re­
side esta autoridad en un numero de personas ma­
yor 6 menor, ó en todo el pueblo.
Alcalde. ¿No se divide también la monarquía en
moderada, y en despótica 6 absoluta?
Cjtra. En las sociedades bien ordenadas no se
conoce esa distinción. El despotismo ó gobierno
absoluto, no puede tener lugar entre Jas formas le­
gítimas de gobierno. EJ despotismo jao es oíra co­
sa que la corrupción de un gobierno, sea cual fue­
re su forma.
Alcalde: ¿No hay quien enseñe que el despotis­
mo es una forma des gobierno?
Cura. Montesnuieu, célebre escritor, señala es­
tas tres especies de gobierno: republicano, monár­
quico y despótico, y los diíine dg este modo. . El
g ob iern o republicano f!fc nqttet en que el so-hernú.»
poder resida en tod*> eF puebla, 6 un una so la par­
te de ó!. El m onárquico e s aquel e n que g o b ie r ­
na m ía sola persona to n le y e s fijas y d eterm in a ­
d a s E l des pó: ico e s aquel e n que gob iern a tam -
bi «n una sola persona; pero sin le y e s ni regla, y
todo lo llev a por el #u sto de su voluntad y d e
su capricho; pero esta división d s Mont esq u íen . e s
en roí enten d er viciosa, pires repito que e i d esp o tis­
m o, e s la corrupción de todo gobierno, e s u n a .e n ­
ferm e dad p olítica, e s un abaso que se h a c e del po­
der en cualqu iera sistéroa; abuso que m uy lejíos do
fun darse e n ia natu raleza, y de corresp on d er k los
fines de los gobiernos legísimos, se opone abierta­
mente á la una y á log otros.
Alcalde. Según eso, el despotismo se puede ha­
llar eu todos los gobiernos, supuesto que no· es otra
cosa que el abuso del poder.
Cura. SÍ puede hallarse y s© halla efectivamen­
te, y por eso los gobiernos degeneran, y toman
■distintos nombres*
Alcalde. ¿Como puede introducirse el despotis­
mo en los gobiernos, y que nombres Lointuí estos-
cuando degeneran?
Cura. En el gobierna monárquico, cuando- el rey
6 monarca, fundado únicamente en su poder, sigu-e
solo el impulso de sus pasiones, y pretiriendo suh
intereses parí icu larca- ;i los generales de la nación
afi’i>¡>f lí£i las leyes, entonces se convierte en tirano:
sn gobierno so llanta despótico y arbitrario, y es
el despotismo de uno solo.
AJcalds* ¿Como obra ei despotismo en el gobier­
no aristocrático1/
Curtí* Si todas, 6 algunas de las personas en­
cardadas
y deí vgobierno, en el sistema aristocrático,*
25-.
preíiriendo también sus intereses particulares, .y_lojss
de sus familias, á los intereses generales de la re*
públicn, obran en contra de la felicidad común,
entonces la aristocracia degenera en Oligarquía, que
es él despotismo de unos cuantos.
Alcalde. ¿En ei sistema democrático como se
hace sentir el de?poLismo?
Cura. Si ei pueblo, en el gobierno democrá­
tico, sigue ciegamente sus pasiones desenfrenadas*
sin consultar los verdaderos intereses de la repú­
blica, 0 sí los grandes y el pueblo, llegan á negar
la obediencia ú las leyes, la democracia entonce9
degenera en Qchlocracia, que es el despoliirao de
muchas ó de iodos.
Alcalde. ¿Con que cuando los gobernantes, en
cualquiera sistema de gobierno abusan del poder.,
que so les confia, se convierten en despóticos y
toman otro nombre; dando á la monarquía ol de ti· :
vano ó absoluto, á la aris oorácia el de oligarquía^
y á la democracia el d.> Q-Mocracidl ¿Y cual de
los tres siatémas da gobierno, en su estado natu­
ral y legUimo, es el msjor?
Cura. Generalmente hablando, la mejor forma
de gobierno es aquella que proporciona á la s o -’
cicdad mas ventajas con menos inconvenientes, y
la que aseguran á \os pueblos su conservación,
libertad, y propiedad, por medios mas se rtcilios y
eficaces*
Alcalde. ¿Y en cua! de tos tres sistemas se en.'
cu en trun esas ventajas para la sociedad? .
Cara. Si consideramos al gobierno bajo de cier­
to aspecto, y bajo ciertas circunstancias, puede de­
cirse que no hay MStéma de gobierno que no ten*
ga sus ventajas sobre los otros, pues si se consi­
dera con rsf lección todo U rque jse puede alegar
2(5
en pro y en contra de cada uno de ellos* puede
ser que se encuentren equilibradas sus ventajas con
sus inconvenientes.
Alcalde, ¿Cuales son las ventajas que tiene el
gobierno monárquico sobre el republicano?
Cura. Estas, En todo sistema de gobierno, la
vida da la sociedad necesita tener un movimiento
activo y uniforme: las leyes también necesitan te-
riev ún carácter de fuerza y magestad para que
loa hombres las respeten. La esencia de la mo­
narquía consiste en que el supremo poder esté de­
positado en una sota parsona, y este centro úni­
co de poder soberano, puede ser el mas oportuno y
aun el mas eficaz para comunicar á la sociedad el
iftóvitoiento activa y uniforme que necesita, así co­
mo para dará las leyes el carácter de fuerza y de ma­
jestad que las hacen respetables, porque el secre*
ib eñ la s deliberaciones, el sigilo en los consejos,
la uniformidad en los principios, la convinación en
los planos* la actividad en las medidas, la celeri­
dad en la ejecución, la grandeza de los recursos
en las urgencias, la bondad de la disciplina mili­
tar, y la estabilidad de la constitución, son cali­
dades caracteristicas y peculiares del gobierno mo­
nárquico, é indispensables para ese movimiento ac­
tivo y uniforme que necesita la vida de Ir. socie­
dad/ y para dar á las leyes la fuerza y la mages*
tad que las hacen superiores á los hombres.
Alcalde. ¿Pues que los demas gobiernos care­
cen de esas calidades?
Cura. No carecen de ellas; pero las adquieren
y las ejercitan con mas dificultades.
Alcalde. ¿Y los inconvenientes ó desventajas del
gobierno monárquico, cuales son?
Cura, Sus inconvenientes son también grandes:
27
aea el primero, que en un gobierno monárquico los
subditos ó ciudadanos no gozan de toda su li­
bertad natural: sea el segundo que los ciudadanos
están siempre entregados á la voluntad de uno so­
lo; el tercero, que siempre están espuestos á ser
atropellados en sus derechos, y á perder entera­
mente sus libertades: el cuarto que son precisados
á entregar el soberano poder al hombre que pre­
cisamente ha ds ser su rey, tenga las inclinacio­
nes que tuviere, y sea ó no apto »para maß-
dar: la menor edad de un rey y loa interregnos ó
regencias traen perjuicios muy tracedentales á los
súbditos de una monarquía.
Alcalde, ¿En que es superior, ó cuales son las
ventajas que tiene el sistema aristocrático res pe cío
del monárquico?
Cura. Estas son. Como en la aristocrácía la
soberanía está depositada entre los grandes sola-
■mente, y estos componen el senado; esta di-vision
de la soberanía entre todus los que componen es*
te cuerpo, produce las mayores ventajas á los pue*
blos, supuesto que cada uno de los senadores cui­
da de que otro nó se abrogue toda la soberanía y
'tiranizo á la sociedad. En este estado gozan los
ciudadanos mas completamente de su libertad natural*
y no están sujetas á la voluntad de uno solo: cali­
dades que no se bailan en la monarquía*
Alcalde. ¿Y respecto del sistema democrático,
tiene algunas ventajas la aristocracia?
Cara. También se le hallan, v estas ventajas
del gobierno aristocrático sobre el democrático ccrí·
siaten solamente, en que la aristocracia no tüTn, tan
espuesla como la democracia á las funestas conse­
cuencias que (rae consigo el desenfreno fie! pue­
bla, y las que acarrean ias divisiones que pueden
"*28
suscitarse entre loa grandes y el pueblo; ya pót#
que íos grandes no quietan concurrir con el pue-
blo á fomentar el bien púhlícOj 6 ya porque el pue­
blo se separe de los grandes.
Alcalde, ¿Y cuales son las desventajas ó incon.
venientes del sistéma aristocrático?
Cura, Las desventajas del gobierno aristocráti­
co consisten, en que estando depositada la sobe­
ranía entre los grandes que componen el senado,
si uno, ó algunas de los senadores pretenden atri­
buirse ó abrogarae cada uno la auioridad que es
“p ro p ia 'd e todo'el cuerpo que reunidos componen,
las turbulencias se introducen y crecen con la
'"mayor facilidad en la república, y los pueblos ven
en su seno ú tantos tiranos que fomentan Ihs guer­
ras civiles, cuantos magistrados hay en ella.
Alcalde. ¿SI sistemo, democrático tiene algunas
ventajas' respecto del aristocrático? ■
Cura; Si las tiene, La democracia es el sis­
tema que muchos llaman áv perfección. En la de-
ntoerácia, todos y cada uno de loa ciudadanos,
concurren al gobierno,; participan do la soberanía,
y' por consiguiente retienen cuanto es posible la
soberanía nacional, gozando de su libertad nal«-
íal mas completamente que en la aristocracia. En
este sistéma ''democrático, todo ciudadano» sin dis­
tinción, puede llegar á ser ol superior de sus con.
ciudadanos, y optar cuantos empleos de honor y
confianzas tiene la soeiüdad* Solo en este eistfi­
nia de gobierno ee notan maravillosamente uni­
dos al imperio mas absoluto con la libertad mas
perfecta y cabal. Estas cualidades no pueden en­
contrarse ni en la monarquía ni en la aristocra­
cia, supuesto que en la primera uno solo es el so*
< be rano, y en la segunda se divide esta soberanía
entre k>s grandes solamente*
29
Alcalde. ¿Cuales вол las desventajas 6 i ncon ve*
toientes que tiene el sistéma democrático, que tan
perfecto parece?
Cura. Los inconvenientes de la democráeia re­
sultan de su mayor libertad, porque las pueblo«)
■trua qío mas libres mas se rea se hallan del -desen­
freno y por consiguiente ríe la servidumbre.
Alcalde. instruido de las el asee de gobierno que
hay, y de las ventajas y desventajas que cada ti no
(¡ene, ya en sí, ó ya con relación ¿ los demás,
queda en pie mí curiosidad, que es saber cual de
todos es ei mejor.
Cwxт. Ninguna forma de gobierno es mejor que
■otra por su naturaleza. El ,sist6ma de gobierno
que puede hacer In felicidad de una nación man-
teniendo su libertad, y asegurando su conservación, .
eu tranquilidad y su prosperidad, ñu de todo go­
bierno, puede no ser convenienís; á otra sociedad,
■y antes bien perjudicarse con admitirlo. Las es­
peculaciones no pueden reducirse á práctica, y de
. los gobiernos solo se puede decir: que todos son
buenos si corresponden к su fin, y que iodos soa
malos si contrarían a este fin. Sin embargo de
esto diré: que una nación para constituirse, debe
■ de tener presente, antes de darse im gobierno, su
■ clima, su situación, su localidad, su .^enio, sus eos- -
lumbres, sus intereses, y aun sus mismas p reooupa-
. ciones.
Alcaldo. ¿Hay oirás clases ele gobiernos (l mas
^ de wtasf
Cura, Según tengo esplicado ya, eíiíos son los
fínicos sistémas do gobiernos que se conocen sim­
ples, y se llaman iegítimos; pero b;iy otros ene se
- llaman Misto, Compuesto, é Irregular*
Alcalde* ¿Cual es ei gobierno misto?
30
Cura, El gobierno misto es el que se,compone
del monárquico y del aristocrático, y algunas vece^
también del democrático*
Alcalde* ¿Cual es el gobierno compuesto?
Cura. Por gobierno compuesto se entiende un
agregado de estados?, unidos estrechamente por al­
gún vínculo de modo, que aunque eada estado con­
serve dentro de sí su especial soberanía, parecen un
solo cuerpo. Estos gobiernos se distinguen en dos
especies.
Alcalde, ¿Cuales son esas dos especies de go­
bierno compuesto?
Cura, L a primera especie de gobierno com­
puesto es aquella que so forma de varios estados
diferentes, loa cuales sin estar incorporados los unos
coa los otros, están unidos bajo de la obediencia
de una misma cabeza, aunque la soberanía se ejer­
za por potencias distintas*
Alcalde. ¿Cual es la segunda especie de gobier­
nos compuestos?
Cura♦ La segunda especie de estos gobiernos,
es ía que s e forma de aquellos estados q u e tío te­
niendo bastante fuerza para resistir las miras am*
b iс ¡osas de pus vecinos, ó los in su líos de sus ene­
migos, y queriéndose conservar e|i la libertad de
gobernarse cada uno por sus propias leyes, se unen
por medio de una confederación general y perpe.
tua, con el fin de tener por medio de esta unión,
las fuerzas que cree ti necesarias para hacerse res-
petar y mantener la seguridad común de todos 1оэ
astados.
Alcalde. ¿La simple reunión ó confederación de
los estados les proporciona su seguridad?
Cura. No: los calados confederados que forman
esta segunda clase de gobiernos, compuestos, par»
31
asegurarse las ventajas que se proponen, se obli­
gan á que ciertas facultades de la, potestad sobe,
rana que antes Ho la confederación ejercían cada
uno do los estados por separado, se ejerzan des*
pues en común*
Alcalde* Para entenderlo mejor, quisiera saber
que facultades de la soberanía deben ejercerse eñ
común por los estados confederados.
Cura. Las funciones de la soberanía que en
nombre de todos los estados confederados que com­
ponen la segunda clase de gobiernos eompuestos,
deb^tt ejercerse en común, son todas aquellas que
sean de un ínteres general, lales como las de híu
cer la guerra y la paz, arreglar lo3 tratados de
comercio y amistad con las oirás potencias esíra­
nas, fijar los gastos generales, contraer deudas so­
bre el crédito de la confederación, aprobar los tra­
tados de paz, alianza y amistad; y todas aquellas
funciones qtíe á los mismos estados les paresca ne­
cesario para asegurar el fin de su conservación, y
federación.
Alcalde. ¿Pueden los estados confederados ejer­
cer por si solos, y con total independencia de la
confedarncioñ, las funcionos de la soberanía, de que
no so han desprendido?
Cura. No, porque siempre tiene cierta depen­
dencia de la confederación el ejercicio de las fun­
ciones que quedan á la disposición de cada uno de
ios estados, como por ejemplo, el establecimiento
de los impuestos, la creación de los magistrados,
el derecho legislativo, y el de la vida y muerte
sobre íos ciudadanos.
Alcalde. ¿Qué razón hay para que el ejercicio
de estas funciones de la soberanía de los estados
confederados, de que no se han desprendido, no
#ea enteramente independiente?
32
, Cura. La razan es: que no puede seguirse veo-
taja ninguna á toda la confederación, ni á cada uno
de ios estados cu particular, de que cualquiera do
olio?* ejerza algúntt de las facultades de la sobe­
ranía, sin el txmsGiUíraiento de los demás; y por
es» estas funciones las arreglan al pacto günorat
de la confederación, que es la constitución, á cu*
ya observancia y sostén se obligan todos*
Alcalde. ¿Y como se ejercen en coniun las fa­
cultades de la soberanía de que se desprenden los
estados al entrar en esta confederación, que forma
esta segunda clase de gobiernos compuestos?
Cura, Creando un gobierno común y general,,
y arreglándola á su conatituciofr.
Alcaide. . £3ogun entienda: esta confederación do
catados es lo misino que una alianza.
Cara. En efecto, es una alianza; pero de aque­
llas alianzas que su llaman desiguales, las que se
diferencian de las regalares ú ordinarias,
Mcalde. ¿En qué consiste la desigualdad de. es­
tas alianzas.
Cura, E n dos puntos ecm&Ute esia desigualdad.
Et primero es: que en las alianzas ordinarias ó re­
gularas, se determinan, por propia elección íi formar
ciertas convenciones, sin hacer que penda de la
alianza et ejercicio del poder soberano, y sin re­
lajar on nada el derecha que tienen de gobernar
aus estados.. El segundo es; que las alianzas or­
dinarias* 6 regulares, no tienen mas objeto comun­
mente, qtte la utilidad particular de los aliados* Es*
tas aliansas se contraen por un cierto y determi­
nado tiempo, y sin que loa altados tengan un gofo,
y un gobierno común. E n la confederación de quo
hemos hablado, que forma el gobierno compues­
to, sucede ia .contrario: cada estado confederado
33
se desprende de una parte de su soberanía, la con­
federación es general y perpetua, y tos estados con*
federadas conservan cada uno su gobierno bajo de un
gcfe común.
Alcalde. Según be comprendido, este es el slsté*
ma de gobierno que actualmente nos rige.
Cura. Asi es: .este sistema de gobierno compuesto,
es el que hoy afortunadamente rige á los mexicanos.
Alcalde. ¿Cual es el gobierno irregular, y por
qué se llama así?
Cura. Se llaman gobiernos irregulares porque
en ellos no se halla ninguna de las formas re­
gulares de que hemos hablado, ni pueden conside­
rarse como un cuerpo compuesto de muchos es­
tados: lo primero porque sus negocios no pende«
todos de una sola voluntad física ni moral, y lo
segundo porque los ciudadanos ni en general, ni
cada uno en particular, están sujetos á un impe­
rio común. Se diferencian también de loa cuerpos
compuestos de muchos estados, en que cada uno de
estos estados unidos es un estado distinto y per­
fecto por sí solo, cuyas cualidades no pueden en­
contrarse en los gobiernos irregulares. Tampoco
pueden considerarse como un gobierno enfermo por­
que las enfermedades de los estados provienen
del mal uso que se hace de-un buen sistema de
gobierno, y en estos gobiernos irregulares su irre­
gularidad es por si una forma de gobierno* ■
Alcalde, ¿Pero esa forma es viciosa?
Cura, E n efecto es viciosa, y por eso se lla­
ma irregular; pero está establecida en algunos
países.
A 7caldo, ¿En que paisas se halla establecida es.
ta tbima de gobierno irregular?
Cura. E n la Gran Bretaña, en la Polonia, y
en el Cuerpe Germánico. 0
34

CAPITULO QUINTO,

De la ley.

Alcalde- cosa es Ley que tanto poder


tiene, supuesto que todas las acciones de los hom­
bres están sujetas á ella?
Cura* La ley es la espresíon libré y solemne
de la voluntad general manifestada por la mayoría
de los ciudadanos, ó de sus representantes.
Alcalde. Si Ja ley es la espresjon de la volun.
tad general, la ley deberá de ser también general, y
no debe hacer escepcion.
Cura. Así es, y por eso la ley es una misma pa­
ra todos, ya castigue, ó ya proteja.
Alcalde. ¿Pues como hay algunos hombres pri­
vilegiados en la sociedad? Esto prueba que la ley
no es igual para todos.
Cura. Los privilegios que obtiene» algunos ciu­
dadanos, sean particulares ó sean eselusivos, lo»
gozan en virtud da los servicios que han presta­
do á toda la sociedad* y estos mismos privilegios
los puede obtener todo ciudadano, prestando igua­
les servicios; y de este modo la ley es igual pa­
ra todos.
Alcalde. ¿Tiene la ley algunas restricciones?
Cura. Si las tiene.
Alcalce. ¿Cuales son?
Cura. Por ejemplo: la ley no puede ordena*
lo injusto: no puede prohibir lo que no es daño­
so: no puede tener efecto retroactivo: no puede ver
como delitos, las acciones que por ley anterior no
hayan sido declaradas criminales.
& . .
Alcalde* Segun eso, se puede hacer todo aqüe
lio que no está prohibido por ley*
Cura* Si, y ninguno está facultado para im­
pedir acciones que no están prohibidas por las
leyes.
Mcalde. Tampoco estarán Jos ciudadanos preci­
sados á hacer aquello que la iey no manda.
Cura, Tampoco, porque á nadie se puede obli­
gar á ío que la ley no obliga.

CAPITULO SESTO .

Del poder ejecutivo,

Alcalde* ¿ M a y en las sociedades otro cuer­


po que ejerza el poder soberano, á ma$ del cuer­
po legislativo.
Cura. No lo hay.
Alcalde. ¿Pues que no es soberano el gobier­
no, ó poder ejecutivo?
Cura. No es soberano el gobierno, 6 poder eje­
cutivo*
Alcalde* Quisiera saber la razón.
Cura. L a razón es bien clara. L a esencia de
la soberanía consiste en la facultad de dar leyes
para todas y para cada una de las partes ele la
fcocíedad, y para cada uno de sus miembros, y en
la de dar poderes para ejecutar y aplicar estas le­
yes. El poder ejecutivo no tiene este poder 6
facultad^, y así como ningún cuerpo puc'cíe dar le­
yes ■■sin ser soberano, así no puede ser sebera-
no el que no tiene la facultad de dar leves
y antes bien está precisado á recibirlas para
todas sus acciones, como ío está el poder ejecutivo.
3$
Alcalde* Quisiera que me esplicara vd. con mas
claridad, para entenderlo mejor, estos puntos que
todavía hacen violencia á pii comprensión. ¿Co­
lino la sociedad tiene derechos esenciales, como re­
side en ella la soberanía ó facultad de gobernar­
se á sí misma, como tiene intereses generales, co­
mo tiene una voluntad que no puede ser contra­
riada, como deposita su soberanía en el cuerpo legis~
lativo, corno se sujeta á las deliberaciones de es­
te cuerpo; y como retiene su soberanía, al mismo
tiempo que la deposita en el cuerpo legislativo?
Cura. Hemos habí»do ya sobre todos esos pun­
tos, pero será bueno repetirlo, y ampliar mas la
esplicacion, y para hacerlo mejor, puede vd· pre­
guntar separadamente sobre cada uno de ellos.
, Alcalde, Pues ¿como la sociedad tiene derechos
esenciales?
Cura. El hombre por la naturaleza, tiene de*
rechos esenciales: la reunión de los hombres for­
ma la reunión de sus derechas: con la reunión
de los hombres se forman las sociedades ¿luego las
sociedades teniendo los derechos que tienen los
hombres que las componen, lienen derechos esen­
ciales?
Alcalde* ¿Como reside en la sociedad la sobe-
ra d a ó facultad de gobernarse á sí misma?
Cura. Los hombres tiee.en por Ja naturaleza el
derecho de gobernarse á &í mismos, que es en lo
que consiste la soberanía: con la reunión de los
hombres se forma la reunión do su soberanía: con
la reunión de ios hombres se forman las socie­
dades ¿luego las sociedades son soberanas y tie-
lien el derecho de gobernarse como mejor les pa-
re^ca? Fsta soberanía de las sociedades os el pro­
ducido del derecho personal que tiene todo hom^
37
frre para gobernarse; para procurar su felicidad,
y para elegir los medios que le parescan con­
venientes para conseguirlo; por io que tas socie­
dades al tiempo de formara«, adquieren el dere­
cho de gobernarse, el de establecer sus leyes, y
el de obligar á su observancia ¿L todos los míen *
bros que la componen. Ella sola tiene en sí Lo.
da la soberanía, sin que ninguno da sus miem­
bros pueda pretenderla. Ella sola puede conferir
su potestad á una, ó á muchas personas bajo las
condiciones que estime convenientes.
Alcalde, ¿Como la sociedad tiene intereses ge­
nerales?
Cura. Si la reunión de los hombres forma las
sociedades, y la reunión tle sus intereses* claro es
que las sociedades tienen intereses generales.
Jilcaldc, ¿Como las sociedades tienen una vo­
luntad general?
Cura. L a respuesta es la misma. Si con la
reunión de ios hombres se forman las sociedades
y la reunión de sus voluntades, es claro que las
sociedades tienen una voluntad general.
Alcalde. ¿Como las sociedades depositan su so­
beranía en el cuerpo legislativo?
Cura. Formada una sociedad por la reunión
de los hombres, su primera atención es procurar
y hacer la felicidad de todos y de cada uno de
los individuos que la componen; pero como el ejer­
cicio de todas Jas funciones de su soberanía, no
podría ejercerlo por sí misma con utilidad, y an­
tes bien se perjudicaría mucho si quisiera desem*
penarlas, su propio Ínteres y su misma utilidad la
precisan á depositar su poder soberano en un cuer­
po que la represente. Para este fin se reune y
nombra sus apoderados constituyendo un poder so ­
38
be rano que se conoce con el nombre de Legista*
tivo, á quien traspasa todas sus facultades para ha­
cer el bien y procurar la felicidad de loa asocia*
dos. Este es el modo como las naciones deposi­
tan su soberanía en el cuerpo legislativo*
- Alcalde. ¿Como las sociedades se sujetan á las
deliberaciones del cuerpo representativo?
Cura* Constituida una sociedad de la manera
que acabo de explicar, depositando todo su poder,
en el cuerpo legislativo, desde aquel momento se
somete toda entera á este poder que ha criado, y
ísg obiiga á conservarlo, á sostenerlo, y ú obede­
cer todas sus disposiciones, según el pacto que
forma, el cual se llama constitucioiij y esie es el
modo como las sociedades se sujetan á, los cuerpos
legislativos?
Alcalde« ¿Y como retienen las sociedades su so*
beranía al mismo tiempo que la han depositado en
los cuerpos . legislativos?
Citra. Esa pregunta está contestada cuando se
habló de la soberanía, y ahora se repetirá, EL
hombre tiene derechos esenciales de que no pue­
de desprenderse. Estos derechos del hombre «en
ios derechos de las sociedades. De aquí se sigue:
que las sociedades no tienen facultades para des*
prenderse de sus derechos, y por Jo mismo no pue*
Sjáp^ abandonar su conservación y Jos medios de
-mantenerla al dominio arbitrario, y á la absoluta
voluntad de otro. Por estas razones se conoce:
que el poder que las naciones confieren á sus cuerpos
representativos, es un poder fiduciario, esto e«, un
poder de confianza de amistad, para obrar á cier­
tos y determinados, fines: estos fines no pueden ser
otros que loa de procurar y hacer la felicidad de
os ueociados, tanto general como particular, ase-
ay
gurándolos en sus libertades en sus propiedades, y
en su tranquilidad; y como todo poder concedido
para conseguir un Tin, es limitado á este fin, se
sigue lambí im: que sí el cuerpo en quien se de­
posita este poder es descuidado 6 contrariado, pier­
de im tu raíl tirite ia confianza, y su poder sobera­
no vuelve á quien se lo confirió, que fue la na­
d en , y esta puede depositarlo en nuevas manos,
según convenga á su seguridad, felicidad y conser­
vación- De este modo las naciones retienen fiiem*
pre su soberano poder para salvarse á si mismas,
yemoviendo ó alterando el cuerpo representativo,
siempre que obre en contra de la confianza de que
sa le hizo depositario.
Alcalde. H a dicho vd, que una sociedad no pue­
de ejercer por si misma, con utilidad, todas las
atribuciones de su soberanía, y deseo saber cua­
les son los inconvenientes que tiene.
Cura. Son muchos, y. de estos diré algunos pa­
ra la inteligencia de vd. Estando los individuos
que componen una nación, dispersos y muy dis­
tantes Jos unos de los otros, su reunión para re -
eoíver sus intereses particulares y los generales, se­
ría muy difícil, muy molesta, y muy perjudicial
á sus mismos intereses. Siendo muchos, bastos y
complicados los asuetos del ínteres general de la
sociedad, y íos particulares de cada uno de .los^o-*'
ciados, sería necesaria la perpetua reunión de to­
dos los ciudadanos, y esta reun on perpetua les se­
ría tan perjudicial que mejor les estaría separarse
y disolver las sociedades. Aun cuando no tuvie­
ran los dos inconvenientes espresados, tendrían el
de la demora para la resolución de los negocios,
porque cuanto mas numeroso sea el cuerpo legis­
lativo, mas tarda es la resolución por la tiiíicul-
40
tad que oíYocí? la reunión de ideas; y siendo to­
dos los individuos de la nación ios que tuvieran
qtie discutir v resol ver sus asuntos generales y par­
ticulares, la demora les ^carnearía perjuicios irre­
parables.
Alcalde. Deberá ser nombrado el poder ejecu­
tivo, .por los mismos ciudadanos, lo mismo que
nombran ai poder legislativo'?
Cara. No: el poder ejecutivo y el poder judi­
cial, deben de ser nombrados por el cuerpo· legis­
lativo, que es e! que representa á la nación entera.
Alcalde· El poder legislativo puedo- ejercer las
atribuciones de los poderes ejecutivo y judicial?
Cura* No puede.
Alcalde. ¿Qué razón hay para que no¡ pueda ejer­
cer esa» atribuciones?
Cura. Las razones que hay son muchas, de las
cuales tengo ya manifestadas algunas al hablar de
los imíanvenientes que tendría una sociedad si qui­
siera por si misma ejercer todas la& atribuciones
de su soberanía: ahora añadiré otras* Las atribu­
ciones demarcadas á los tres poderes son demaeia-
do complicadas: cada uno de íos asuntos de que
deben ocuparse, necesitan meditación, eesámen con­
sejo, y tiempo para prever sus consecuencias* L a
sociedad tiene interesrs cuya resolución ecsije la
mayor prontitud y aciertor los ciudadanos ecsij^n
iguales requicitos en el desempeño de sus negocios
¿eburno pues podría el cuerpo legislativo desempeñar
con utilidad de Ja sociodad y de los asociados las
atribuciones de todos los podcfes, cuando por la co­
mún, las operaciones de los cuerpos representati­
vos son tardas y morosas, en razón de que pata
las resoluciones es necesaria Ja discusión, y por
ella adquirir conocimientos, reunir las ideas, lae
opiniones, y lo¡? votos?
41
Alcalde. ¿Y on ningún caso puede el poder le-
gislaüvo ejercer todas ó parte de las atribuciones
Se los otros poderes?
Cura. E n' ningún caso, oi por razón alguna
puede reunir los poderes. L á razón es: que ha­
biendo depositado la nación sós poderes en el cuer­
po legislativo, para que procure su felicidad, pros­
peridad s y utilidad, no puede este poder legislati­
vo hacer cosa ninguna que Ja perjudique; y sién­
dole demasiado perjudicial ta reunión de todos los
poderes en un solo cuerpo, ya por las razones
alegadas, y ya porque mi cuerpo como el legisla­
tivo, siu otro cuerpo que le contuviera, se con­
vertiría en tirano, y haria desaparecer de las so­
ciedades la libertad y todos los derechos del hom.
bre, el poder legislativo no puede reunir en sí las
atribuciones de ninguno de lus otros dos poderes.

CA PITU LO SETIM O .

De las constituciones.

Alcalde, ¿ J L ^ o s hombres reunidos en socieda­


des deben tener un documento a que ocurrir, pa­
ra saber sus pactos, sus derechos y sus obliga­
ciones?
Cura· Deben tener ese documento y lo tienen
efectivamente: sin él no podría haber sociedades.
J.llcalde. ¿Y cual es ese documento?
Cura. La constitución: por elia saben los ciu-
dadanos las obligaciones que contraen con la so­
ciedad, y las qué la sociedad contrae con cada
uñó de ellos.
Alcalde. ¿Cual es la esencia de la constitucióii?
7
42
Cura. L a esencia de la constitución conáísle
*;n tener reunidos los pactos, por los que loa ciu­
dadanos se han obligado á mantener la autoridad
que han nombrado ó constituido, revestida ó au­
torizada con todo su poder soberano: Ja forma de
gobierno que han elegido, la religión que profe­
san; y los cuerpos ó poderes que emanen del le­
gislativo, Ujue es el único poder creado inmediatamente
por todos y por cada uno de los asociados* Es
también ele la esencia de la constitución, preve­
nir la división de los tres poderes, que son L e­
gislativo, Ejecutivo y Judicial; de manera que to­
da sociedad en que no se determine la separación
de ostos tres poderes no tiene constitución. L a
constitución asegura la soberanía nacional, y esta
soberanía no puede ecsistir si la división de los
poderes no está establecida, si los límites de es­
tos poderes no están determinados clara y distin­
tamente, y si na está asegurada la responsabilidad
de los funcionarios: en esto consiste la esencia do
las constituciones.
Alcalde. ¿Y cuales son las facultades de cada
podsr?
Cura„ Al cuerpo ó poder legislativo, le corres*
ponde el ejercicio pleno y entero de dar leyes pa­
ra toda la nación, para cada una de las partes de
ella, y para cada uno de sus miembros; el de pres­
cribir reglas á las acciones, y el de dar poder
para ejecutarlas.
Alcalde. ¿Cuales son las atribuciones del poder
ejecutivo?
Cura* Al gobierno 6 poder ejecutivo, corres­
ponde ejecutar y mandar ejecutar las leyes; cum­
p lir la s y hacerlas cumplir, aun á los mismos le­
gisladores* E l gobierno es instituido para garan­
43
tir á loa ciüdadanos el goce de loa derechos na­
turales é imprescriptibles que le corresponden: pa­
ra garantir y afianzar el bien común, la proteo-
cion, la seguridad, la prosperidad, la libertad, la
igualdad y la felicidad de todos los ciudadahos. El
gobierno no es instituido para la utilidad, honor,
6 ínteres de un individuo, de una familia, ó do
una clase. El gobierno en cada año debe presen­
tar al cuerpo representativo, un presupuesto do los
gastos que se han de hacer en cada uno de los
ramos de la administración: la cuenta de la inver­
sión que lian tenido los caudales públicos que so
le hallan entregado para los gastos del Ȗo unte-
xior; y señalar los abusos que se hallan introduci­
do en el gobierno, para que sean remediados, in­
dicando los medios que le parescan mas oportunos.
Alcalde. ¿Y cuales son las atribuciones del po­
der judicial?
Cura, Las atribuciones dé este poder son juz­
gar de las acciones de Jos ciudadanos que quebran­
tan, ó son acusados de quebrantar las leyes estable­
cidas, atacando los derechos de toda la sociedad, 6
de alguno de sus asociados: perseguir al vicio y
protejer á la virtud; destruir al crimen y favore­
cer á la inocencia; y en una palabra, moralizar a,
los pueblos, pues aunque algunos ci’een, que los ac­
tos riel poder judicial, se refieren solo á castigar
al delincuente, no es a3Í. El poder judicial, por
sus actos de justicia, no tiene por su único ob­
jeto afligir al delincuente, sino que quiero que su
castigo, al mismo tiempo quo haga respetables á
las leyey, sirva de avLso á los demás ciudadanos»
poniéndoles de manifiesto el riesgo de los que las
quebrantan, estimulándolos á no separarse de eus
düberes. El po4ei' judicial entiende también y de­
44
termina, en !as diferencian que se-suscitan entre
loa ciudadanos, por sus con ven riónos particulares.
Alcalde. ¿Contiene la constiaieion tudas las le­
yes que rigí-n en una sociedad?
Cura. N<¡: la constitución solo contiene los pac­
tos á que se han obligado los asociados: las de-
■fnas leyes que se dictan están ó deben estar con­
tenidas en un cuerpo que se líama código civil y
criminal; porque siendo muchos los modos con que
los hombres procuran quebrantar las leyes y los
pactos, las leyes deben de ser en número proporcional
á estas acciones c on que los hombres atacan los de­
rechos é intereses de la sociedad y de los aso­
ciados.

C A P IT U L O O CTA V O.

Principios universales de las leyes y de las con$~


tituciones·

Alcalde* JÍO i_ay algunos principios generales,


y fáciles de conocer por todos los hombres* para
dirijirse al tiempo de formar sus gobiernos y sus
constituciones?
Cura. Si los hay.
Alcalde. Deseo saberlos si vd. tiene la bondad
de enseñármelos.
Cura. T .dos los bombrps hl nacer, reciben de
la naturaleza un deseo invencible de ser felices, y
de aumentar su felicidad: recibiendo también unos
mismos derechos, claro es que tienen un mismo
ínteres en conservarlos y aumentar su felicidad.
Pues estos'derechos, este Ínteres» y este deseo del
'hombre, Sun los derechos, los intereses y los de­
45
seos de lodo el género humano. Por esta razón,
las leyes de todas las sociedades tienen principios
universales, y ellos forman todas las constituciones,
las que solo varían en puros accidentes que de­
penden del carácter, penio, inclinaciones, necesida­
des, clima, localidad, situación, creencia, y preocu­
paciones.
Alcalde. Se^un eso, son conocidos loa princi­
pios generales de las constituciones.
Cvra. Si son conocidos.
Alcalde* Tenga vd. la bondad de enseñármelos.
Cura. Cuanto hasta ahora he dicho á vd.* es­
tá sacado de los principios de la legislación uní*
verbal. Eso y cuanto voy á decir, corresponde ;í
todas las suciedades, y ú todos los gobiernos: na­
da es propio ó peculiar de un sistema ó forma de
gobierno. En los Acciomas que voy á ensenar á vd.
procuraré arreglarme, como hasta aquí, á las doc­
trinas de los mejores autores.
1 .° L a libertad de ki imprenta, es uno de los
mas fuertes baluartes de la libertad de los ciuda­
danos, y de las sociedades. La libertad de es­
cribir no puede ser coartada sino en los gobier­
nos despóticos. L a libre comunicación de los pen­
samientos es uno de los mas preciosos derechos
del hombre en sociedad. Por lo mismo, todo ciu­
dadano puede hablar y escribir libremente siendo
responsable de los abusos que cometa. Estos abu­
sos estarán detallados por la misma ley.
2. ° Ninguno de los poderes constituidos por
la constitución, puede cambiar esta en su totaU-
dad, ni en sus partes. Las reformas que, por vía
de corrección, se hagan en ella, las hará el cuer­
po le£¡s¡aijvo; ya en sesiones ordinarias, ó ya en
estraordinarias, á las que será convocado en los
términos que la misma constitución prevenga.
46
S. ° Nadie puede, sin una defecación legal,
ejercer las funciones de las autoridades, ni ningu­
na función publica*
4 .° Los funcionarios públicos, son esencial”
mente temporales. Las funciones ó encargos pú­
blicos, no pueden verse corno distinciones, ni como
recompensas, ni menos convertirse en propiedades
de ios que la ejercen.
5. ° Las autoridades públicas, deben de dar á
ia sociedad cuenta de su administración. L a na­
ción tiene derecho de ecsíjirla.
6. ° Las sociedades, para impedir que sus au·
toridades se conviertan en sus opresores, deben
hacerlos volver á la vida privada, en t el tiempo»
y en el modo que señale la constitución.
7. ° La ley, por el derecho de igualdad, habi­
lita á todos los ciudadanas para poder optar todos
Tos empleos de la sociedad, y todos sus puestos y
dignidades, atendiendo siempre á su capacidad, ser­
vicios, y talentos.
3. ° Todos los ciudadanos tienen derecho de
votar en las elecciones populares; las restriccio­
nes en el derecho de votar las señalará. la ley,
y el que no las tenga no podrá ser privado en
las elecciones do la voz activa y paciva.
9. ° L a duración, la conservación y la prospe­
ridad de las sociedades, pende mas principalmente,
de las elecciones en las asambleas primarias; loa
ciudadanos por lo mismo, deben de poner todo su
cuidado, y todo su Ínteres en estas elecciones.
10. El derecho de presentar peticiones al cuer­
po representativo, no puede, por ningún caso, ser
limilado ni prohibido, ni pup.de ser suspendido.
11. La conservación d é la sociedad ersije: que
aquellos que la componen cono&ean y llenen sus
el eberca.
47
1%. Todos los deberes del hombre y dé] ciu­
dadano, se deriban de estos dos principios; No
hugas á otro lo que no quieras para tí. H az á
tus semejantes el bien que quisieras para tí. La
naturaleza ha gravado en el cu razón de todos los
hombres estas machimas yara su felicidad, y tran­
quilidad.
13. Las obligaciones que cada ciudadano de~
be á la sociedad, consisten en defenderla, en ser­
viría, en vivir sumisos a las leyes, y en respetar
á los que son órganos de ellas; esto es á las au-
toridades señaladas por la constitución*
14. Ninguno puede ser buen ciudadano, ai no
es buen padre, buen hijo, buen hermano, buen es*
poso, y buen amigo: si no es fiel á las leyes, y si
no respeta á las legítimas autoridades.
15. Ninguno es hombre de bien si no observa
las leyes franca y religiosamente, y si no presta to­
dos sus recursos para mantener y conservar las
instituciones y buen orden de la sociedad.
16. El que quebranta las leyes clara y abier­
tamente, se declara enemigo de la seciedad, y por
lo mismo la sociedad no debe tenerle considera­
ciones, si quiere (mantener y conservar su tran­
quilidad.
17. El que sin quebrantar las leyes las elude
maliciosamente, por ardid, ó por destreza, daña los
intereses de todos, y se hace indigno de la esti­
mación pública.
lt?. Los daños se causan, no solo con las ac­
ciones, sino también con las omisiones. Todo ciu­
dadano es responsable de los daños que causa, y
está obligado á reponerlos.
19, L a poblacion de las sociedades, servirá de
basa para el nombramiento de sus representantes^
4S
2Í>- El poder legisla* ivo no podrít sancionar las
le vea q ie perjudiquen, de ningún mudo, loa de re*
chos naturales y civiles de los ciudadanos, ni las
q -e pongan obstáculo al ejercicio de estos mismos
derechos.
21. Ei poder legislativo, no debe estar constan­
temente reunido; pero se reunirá enf las épocas, y
en el modo que señale la constitución* para dar
leyes nuevas, corregir y coníinníir otras, y rati­
ficarlas todas según lo ecsija el bien general.
22. Los representantes en sus disecciones, de­
ben gozar cutera libertad para usar de la palabra,
maní Testar sus ideas, y esplicar y defender sus pro­
posiciones: solo así mantendrán los pueblos sus li­
bertades.
23* Los representantes de los pueblos por las
opiniones que manifiesten; en los debates 6 discu­
siones de las leyes, acuerdos v decretos, no pue­
den ser acusados, ni perseguidos, ni hacerse por
ellos sospechosos en ningún tiempo, ni acusados
ante ningún tribunal ni corporacion alguna: solo asi
tendrán los pueblos dignos representantes que de­
fiendan sus derechos, y solo asi se logrará tener
en las discusiones toda la luz que es necesaria pa­
ra dar una ley útil y provechosa.
24. Los representantes de los pueblos son in­
violables en sus opiniones, al propofíer loa medios
de hacer la felicidad de la nación, y no son res*
ponsables de ellas ante ninguna autoridad en el
tiempo de su encargo, ni despues de él*
25. El poder legislativo solo puede tener la fa­
cultad de suspender las leyes ó su ejecución. Si
en algunos casos particulares, pareciere necesario
que esta facultad la pueda tener alguna de las au ­
toridades qu« emaoeo del cuerpo legislativo, se pre-
49
vendrán I03 casos y la autoridad á quien se delega
la facultad, espresa y claramente, en la constitución*
26. Establecida la separación de los tres pode­
res, y determinados claramente sus límites, el cuer­
po legislativo no podrá ejercer las funciones del
poder ejecutivo m las del judicial: el poder ejecu­
tivo no ejercerá las funciones del legislativo y ju-
dícial; ni el pode? judicial las del legislativo y
ejecutivo. Solo asi gobernarán las leyes* y no pade­
c e r á n los derechos de la sociedad y de los asociados,
27. JBl poder legislativo debe proteger con to­
do su poder los progresos de la ilustración públi­
ca, procurando que todos los ciudadanos participen
de ella, pues nada hay mas necesario para las so­
ciedades, que la ilustración,.
28. Todos los ciudadanos están obligados á con­
tribuir para los gastos públicos.
29. L as contribuciones deben ser repartidas en­
tre todos los ciudadanos con igualdad y con p ro -
porcion á sus facultades*
30. La utilidad general, plenamente calificada,
solo puede ser motivo para imponer contribuciones.
31. Todos loa ciudadanos tienen derecho para
ecsaminar, y justificar, en los términos que se pre­
vengan en la constitución, la necesidad que pueda
haber para imponer contribuciones públicas, para
continuarlas, para determinar la cantidad y tiem­
po de su duración, y para señalar el modo de co­
brarlas. También tienen los ciudadanos el dere­
cho de vigilar en la aplicación de los caudales do
las contribuciones, y ecsijir sus cuentas.
32. Ningún derecho, carga, cuota, ó imposición,
se debe fijar, cobrar, ó ecsijir á los ciudadanos,
mn su consentimiento, ó el de sus representantes.
Sin este requisito ningún pretesto será bastante para
obligarlos á satisfacer semejante» subsidios. 3
50
33» L a guerra no puede ser declarada por otra
autoridad, que no sea el poder legislativo* Este
poder solo podrá decretar la guerra para sostener
la libertad rmcional, pitra-conservar Ja integridad
del territorio, y pura defensa de los aliados.
ÍÍ4, Las alianzas, los tratados de comercio-, y
los de la paz, serán ratificados por el cuerpo re ­
presentativo, .y no tendrán valor sin este requisito*
35. Ninguna tropa estrangera será introducida
en el territorio de la nación sin el previo consen*
timienio del cuerpo legislativo.
36. Todo ciudadano debe encontrar en las le­
yes» un remedio cierto y seguro. Las injusticias
que se le hagan, ó las injurias que se infieran á
su persona, á sus intereses y á su reputación, de­
ben ser remediadas con eí recurso á las leyes.
37. Lr_ justicia se debe administrar á todo ciu­
dadano, gratuitamente para que no la compre: en
su totalidad, para que nada le sea negado: con
prontitud, para que no se perjudique,
38* Todo hombre debe ser tenido por inocente
hasta tanto que se declare culpable; poro si fue­
re necesaria su aprensión) podrá verificarse esta sin
maltratar su persona, y con arreglo á lo que la ley
disponga para estos casos,
39. JNinjgun hombro puede ser detenido, apri­
sionado, privado de sus derechos, desterrado, pues­
to fuera de la ley, ni privado de la vida, si no
es en virtud de las leyes de la sociedad en que
vive, y á las que voluntariamente se sujetó.
40. Las propiedades de los ciudadanos, no pue­
den ser confiscadas por ningún protesto*
41. Ningún individuo de la sociedad puede ser
juzgado, ni castigado antes de haberlo oído, 6 k lo
menos legal mente llamado, para lo cual habrá una
1oy que autorize esta disposición.
51
42. Las penas deben ser proporcionadas al de­
lito y útiles á ia socioilad. La Ity ha de esta­
blecer panas estriólas y evidentemente necesarias.
43. Todo ciudadano que no obedece ©1 llamado
de la autoridad legal, sí; lince culpado, y debe obe­
decer cuando sea aprendido por autoridad competente.
44. Los delitos deben castigarse con arreglo á
las leyes sin distinción de personas, porque la dis­
tinción es un crimen que se comete contra ia
igualdad.
*" 45. Las penas infamantes no pueden ser trascen­
dentales á las familias de los delincuentes. La in.
famia para en el criminal, sm que, por el, pue­
dan ser perjudicados, e n n in g ú n r) de sus derechos,
sus descendientes ni pus ascendientes.
4fi. Todo acto ejecutado contra un hombre, por
el cual sean traspasados los términos de la ley, y
atropelladas las formalidades que esta determine, es
un acto arbitrario, y et que lo ejecute se hace res­
ponsable y debe ser castigado,
47. La ley no debe imponer pena de muerte
á los delitos privados: esta pena debe ser abolida
para tales delitos.
48. Ningún funcionario, por grande que sea su
representación, quedará impune en sus delitos, por­
que ningún individuo de la sociedad puede consi­
derarse mas privilegiado, ó inviolable que el res­
to de los ciudadanos,.
49. La justicia debe hacerse pública por los
jueces elegidos en los términos que p rev en íala cons­
titución: estos jueces deben ser asalariados por los
fondos públicos.
50. Ni el poder legislativo, ni el ejecutivo, ni
Jos ayuntamientos, ni los cuerpos administrativos*
podrán en ningún tiempo, ni por pvetesto alguno»
52
ejercer todas, ni parte alguna de las fundones del
poder judicial,
51. Los ciudadanos no pueden ser juzgarlos por
comisiones, sino únicamente por los jueces B tH a ­
lados en la constitución.
52. No pueden excusarse los jueces de juzgar,
alegando silencio, obscuridad, 6 insuficiencia de la
ley: el juez que así lo hiciere podrá ser acusado
y juzgado como culpado por denegación de justicia.
53. Los juicios de árbitros son los rnns razo­
nables para terminar las contestaciones de los ciu­
dadanos: por lo mismo todo individuo de la socie­
dad, tiene derecho para terminar sus diferencias
«n estos juicios.
54. L a ley no puede impedir los juicios de ár­
bitros, ni disminuir la eficacia y el valor do seme­
jantes convenciones,
55. Las convenciones particulares de los ciu­
dadanos, no pueden contrariar las leyes que inte­
resan á las buenas costumbres y al buen orden pú­
blico. Si las convenciones particulares se hacen
con legalidad y buena fé, tienen fuerza de ley pa­
ra los que las hacen y solo ellos pueden revocar­
las por Consentimiento mutuo. Estas convenciones
obligan, no solo á lo que en ellas se espresa, si­
no también á las consecuencias que la ley, el uso
del pais, y la equidad, den á Ja obligación y á la
naturaleza de ella.
56. Así como los ciudadanos cooperan con to­
da clase de sufragios para mantener la sociedad,
así ía sociedad debe cuidar do la subsistencia de
los ciudadanos cuando se hallan desgraciados; ya
proporcionando trabajo á los que pueden trabajar,
y ya otros medios de subsistir i los que se hayan
imposibilitados.
53
57. Las sociedades necesitan una fuerza física
para defender y mantener su libertad, su territo­
rio y sus derechos. Una milicia compuesta de los
mismos ciudadanos, sacados de todo el pueblo, disci­
plinados y subordinados con arreglo á las ordenanzas
«jue señale la ley, es la fuerza propia y natural
que conviene y debe tener una sociedad,
5S, Los derechos de los ciudadanos deben te­
ner también una fuerza que los garantizo: esta fuer­
za será compuesta de todos los ciudadanos: ella
servirá para el bien de todos, y no para la utili­
dad do un miembro de la sociedad, ni de una par­
te ó corporacion.
59, Esta milicia se llama Nacional: ella no pue*.
de reputarse como «uerpo militar, ni como una
institución en la sociedad: los milicianos naciona­
les no son ©tra cosa que unos ciudadanos llama­
dos al servicio de la fuerza pública.
60, Nunca, en ningún caso puede convenir que
una nación entregue el mando de sus armas á un
hombre solo.
6L El pueblo que quiera eonservar su libertad,
su gobierno libre, su seguridad y su felicidad, de·
be ser justo, moderado, econónomo, industrioso,
temperado y frugal: debe conocer los principios fun*
damentales de su constitución 'y ocurrir á ellos con
frecuencia: debe poner todo su celo, toda su efi­
cacia, todo su esmero, y todo su cuidado, en la elec­
ción de sus magistrados, y de eus representantes:
de estas elecciones pende mas precisamente todo
el bien de las sociedades.
62, El derecho de hacer gracia ea igual al de­
recho de violar y atropellar las leyes: por lo mis*
uno este derecho no puede ecsistir en una socio-
dad de hombres libres, ea donde la ley es igual
para iodos.
54
H e concluido de enseñar á vd. lo que está en
mis conocimientos, sobre los principios universales
do la legislación ¿ocurre á vd· alguna otra cos>a
que preguntar?

C A P IT U L O N O V E N O .

Del matrimonio.

Alcalde, matrimonios ¿no son de un g ran ­


de interés para las sociedades?
C ura. Mucho, muchísimo interesan los matri­
monios á Jas sociedades; poro cuando he hablado
de convenciones particulares, he querido com pren­
d e r en ellas á ios matrimonios.
Alcalde. ¿Pues como son considerados los m a­
trimonios en las sociedadrs?
Cura. G eneralm ente hablando: los matrimonios
solo son considerados por las sociedades, como unos
contratos civiles.
Alcalde. ¿Y hay algunas disposiciones con res*
pecto á Jos matrimonios, que rijan generalm ente
en las sociedades?
Cura. Si lífs hay*
Alcalde. ¿Cuales son?
Cura. L a primera: que no hay matrimonio cuan­
do falta el consentimiento de alguno de los con­
trayentes: la segunda que los esposos se han d«
guardar mutuamente fidelidad, y proporcionarse recur­
sos y asistencia: la tercera que el marido tiene
obligación de protejer á su muger, y la m uger d e­
be obedecer al marido: la cuarta que la m Jger es­
tá obligada á vivir con su marido, y á seguirle á
donde este tenga por conveniente; la quinta que
55
b1 marido está obligado á sum inistrar á la muger
todo lo que la sea necesario para las necesidades do
la vida, según sus facultades y estado: la sestá que los
tssposos por el hecho do juntarse por el matrimo*
ninf contraen la obligación de r.utrir, m antener, y
educar á sus hijos: la sétima que los hijos en cual­
quiera edad deben honor y respeto á sus padrés:
hi octava que los hijos están bajo la autoridad de
los padres, hasta su em ancipación, s«a esta por to­
m ar estado, ó-Hea por cumplir ía edad que seña*
le la ley: Ja novena y última que los hijos deben
ni im entar y socorrer á sus padres cuando se ha­
llen necesitados.

C A P IT Ü L O DECIM O,

De la religión en los estados.

Alcalde. culto público con que loa hom ­


bres adoran á Dios ¿no interesa á las sociedades?
Cura. Puntualm ente es lo mas interesante para
las sociedades. E se culto público con que los hom­
bres aíioran & su Criador, es lo que en las socieda­
des se llama Religión. L a religión es la base do
las sociedades, y jamas se ha conocido un gobier­
no sin religión. Sin la religión los hombres no po­
drían vivir en sociedad porque no podrían asegurar
sus compromisos» ni estar seguros entre sí„ Con los
auxilios de la religión se consolidan los gobiernos,
y los hombres dulcifican sus costumbres, y se dis­
tinguen de los brutos. P or lo mismo los gobier­
nos, deben protejer la religión con todo su poder.
A lcalde. Me ocurre una pregunta que hacer so­
b re sistem as de gobierno ¿cual fué la forma de go-
50
bienio que Dios instituyó para que los hombrea
sujetaran A ella? ¿No fué la monarquía?
Cura. Ninguna. No hay forrna do gobierno cu­
yo origen penda del im.smo Dios. Todas las íbrmag
de gobiernos conocidas son establecidas por los hom­
bres, L a libertad que Dios le dió al hombre fue
completa, y por eso se la dió para que se gober*.
n ara del modo que mejor le pareciera. Todos los'
gobiernos que no se opongan á la razón ni á la n a­
turaleza, son conformes £t la mente divina. Q uerer
sostener: que hubo algún tiempo en que Dios obligó
al género humano á vivir bajo de una forma de go­
bierno establecida por éí mismo, es un absurdo que
no se puede defender. L a historia del pueblo he«
bréo, que se llamó escogida, está desmintiendo esa
opinion. E í pueblo de Dios: esa sociedad creada
por él mismo, á quien obligaría con mas f'uerzs
adoptar la forma de gobierno establecida por la divi­
nidad, ¿cuantas alteraciones no sufrió en su siste­
m a de gobernarse? Y a adoptó el re publican^", y»
el misto, luego el aristocrático, y por fin el m onár­
quico ¿Y quien le reprendió jam ás esta conducta?
¿Quién le ; l c u s ó por haberse separado del sistem a
que Dios le habia señalado? ¿Le reconvino Dios
por esta alternativa de gobiernos que adoptó? No pop
cierto. ¿Pues como se podrá sostener que Dios esta­
bleció una forma de gobierno para que los hombres
se sujetaran á ella? ¿Tiene vd. mas que preguntar?
A lcalde. P or ahora no, y doy á vd. las gracias
por haberm e sacado de la ignorancia en que vivía,
respecto de los derechos que como hombre tengo en
la s o c t e d a ^ ^ d e las obligaciones que ia debo como
ciudadand;.1'

FIN.

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