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Prólogo

Las micro-biografías centrales de este tomo son las de los dos primeros
presidentes argentinos democráticos elegidos por la voluntad popular: los
radicales Hipólito Yrigoyen (1916-1922 y 1928-1830) y Marcelo Torcuato
de Alvear (1922-1928). Ambos tuvieron alguna relación con el ajedrez, en
especial el segundo de ellos.
A Yrigoyen se lo menciona irónicamente en una revista del Club Argentino
y muy elogiosamente en el libro Trebejos, de Mariano Viaña, quien le
dedica un problema. Alvear, en cambio, tuvo con el ajedrez una relación
mucho más directa, y siendo presidente apoyó diversas actividades, tanto
de la Federación Argentina, del Círculo de Vélez Sarsfield como del Club
Argentino. Recibió en la casa de gobierno a Capablanca y a Alekhine, e
inauguró personalmente el match por el título mundial entre ellos en 1927.
Asistió además a varias partidas. También concurrió al Teatro Politeama en
1939, a presenciar las partidas del Torneo de las Naciones.
Los Balbín son una familia tradicional de la provincia de Buenos Aires, que
ya por tres generaciones se ha vinculado con el ajedrez. El abuelo fue
Francisco (1803-1879); sus hijos, Francisco Lino (1945-1886) y Julián
(1846-1930); el nieto, Francisco Eugenio (188?-1962). Los tres primeros
fueron funcionarios económicos de primer nivel, y actuaron en todos los
bancos de la época: Hipotecario, Provincia de Buenos Aires, Nacional.
Francisco Eugenio fue un destacado ingeniero, miembro de la comisión
directiva del Club Argentino y director de un número de la revista de la
institución.
Muy coloridas son las reseñas de Edmundo Guibourg y Edmundo Piazzini
–padre de Luis–, grandes personajes porteños, y misteriosa la de Otto
Hellmuth (Hellmut).

jmorgado@ajedrez-de-estilo.com.ar

ISBN 9789872823146

Índice

Hipólito Yrigoyen
Marcelo Torcuato de Alvear
Los Balbín
Ricardo Newton
Gregorio Uriarte, Miguel Cabello y Jorge Moore
Rafael Ruiz de los Llanos
Francisco Pudicomb
Edmundo Piazzini
Melitón Panelo
Otto Helmuth (Hellmut)
José Gabriel Ocampo Herrera
Edmundo Guibourg
Rodolfo Rivarola

Hipólito Yrigoyen

El Club Argentino le reclama a Yrigoyen

El editorial de la revista nº 69 del Club Argentino (julio a setiembre de 1920) se refiere


a algunas disposiciones del gobierno de Hipólito Yrigoyen respecto a la proscripción de
los juegos de azar:
La opinión del P. E. manifestada en los fundamentos del reciente veto, contraria a las
reuniones hípicas en días de labor; la prohibición del match de box en la provincia de
Buenos Aires y los rumores de suprimir el juego de lotería, opinión que parece
inspirada en el código de nuestro club, ¿no sería fácil completarla haciendo algo en
pro del ajedrez? Se susurra que nuestro socio honorario, el presidente de la
República, admira a Philidor...

Mariano Viaña e Yrigoyen

En febrero de 1929 la Editorial Grabo edita Trebejos, del distinguido ajedrecista y


notable literato don Mariano Viaña. No es un libro técnico, sino una magnífica obra
literaria, donde el ágil y soñador espíritu del autor ha logrado armonizar literatura con
ajedrez, poesía con problemas de impecable construcción¨. [El Ajedrez Americano nº 17, pág.
61]
Mariano Viaña, nacido en la Provincia de Tucumán, fue Secretario de la Cámara de
Diputados de la Nación desde 1912. Contiene prosa, versos, cuentos argentinos,
recuerdos de viajes y ajedrez de fantasía. Fue prologado por Roberto Grau, y entre los
problemas de fantasía, hay uno de mate en 3 dedicado al Presidente Hipólito Yrigoyen,
y otros a Alekhine, al boxeador Luis Angel Firpo, a Amílcar Celaya, y otros.

Problema de mate en 3 dedicado por Mariano Viaña a Hipólito Yrigoyen

La aparición de este libro generó un gran impacto, apareciendo críticas muy favorables
en La Nación, La Prensa, La Razón, Crítica y La Época. Se vendía a $ 1,50 en rústica y
a $ 3.- en tapa dura. 1
El autor de este curioso e interesante libro ha sido campeón de su categoría y juez de
torneos del Club Argentino de Ajedrez, campeón de su provincia, de la Facultad de
Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires, y por último, el año 1913 conquistó
brillantemente el campeonato de graduados y estudiantes universitarios, ganando el
premio instituido por el Círculo Médico Argentino y Centro de Estudiantes de

1
Equivaldrían hoy día a unos U$S 6 y U$S 12, respectivamente.
Medicina.
Tiene, además, un record de partidas simultáneas como aficionado, habiendo jugado
una serie de 35 en la prestigiosa institución de referencia, con el magnífico resultado de
31 ganadas, una tablas y tres perdidas. Esto, en cuanto al ajedrez se refiere; de su alma
ardiente y sensible hablan con elocuencia al sentimiento estas palabras suyas que
publicara no hace mucho tiempo una revista de provincia:
—Yo he nacido en un poético jardín tropical, en la falda de las hermosas montañas
tucumanas, en el mes de setiembre, cuando la naturaleza revive exuberante, luciendo
su magnífica gala de verduras en una primavera tibia y florecida. Bajo un cielo
limpio, transparente, siempre azul, con ese azul profundo y fascinador de los
trópicos. (…) Yo he sentido llorar sus penas en lo más recóndito de la espesura al
Cacúi de la leyenda, a la hora lúgubre del crepúsculo, cuando la tarde agonizaba
silenciosa y un tenue velo de sombras se extendía sobre la tierra— [Trebejos, Mariano
Viaña, Editorial Grabo, Buenos Aires 1929, Prólogo de Roberto Grau, pág. 10/12]

Tapa del libro de Mariano Viaña

Las revoluciones de don Hipólito

Desde 1853 las características del régimen electoral argentino estaban fundadas en el
"voto cantado", y en las amplias facultades represivas con las que contaba el
presidente de la Nación (intervención de provincias, estado de sitio, control de las
fuerzas armadas y de seguridad). Todo ello condicionaba severamente las
posibilidades de acceso al poder mediante elecciones libres. Hacia 1890 el país se
debatía en medio de una grave crisis política y económica, a causa de la corrupción y
la venalidad del gobierno de Miguel Juárez Celman, quien había sido ¨designado¨
cuatro años antes por su concuñado Julio Argentino Roca en forma fraudulenta. Un
grupo de revolucionarios encabezado por Leandro N. Alem y Aristóbulo del Valle,
con la principal consigna de instaurar en el país un sistema de voto popular. Hipólito
Yrigoyen, sobrino de Alem, intervino activamente en la sublevación de los cadetes
del Colegio Militar, y estaba designado como Jefe de Policía en caso de triunfar la
revolución. 2
La Revolución de 1893 constó en realidad dos insurrecciones cívico-militares dirigidas
por la Unión Cívica Radical. La primera fue comandada por Hipólito Yrigoyen y
Aristóbulo del Valle: comenzó el 28 de julio y fue derrotada el 25 de agosto. La
segunda, liderada por Leandro Alem, quien llegó a ser proclamado presidente de la
Nación, comenzó el 7 de septiembre y fue derrotada el 1º de octubre. Yrigoyen lanza al
radicalismo provincial a la revolución, y esa revolución son ochenta y cinco
revoluciones que estallan simultáneamente en ochenta y cinco cabezas de partido. Todo
esto él lo ha logrado en un partido que se ha formado en 1892. De tal manera que
encontramos aquí a un organizador formidable. 3
El 4 de febrero de 1905 estalla una nueva revolución cívico-militar encabezada por
Hpólito Yrigoyen, con centro en las provincias de Córdoba y Mendoza. Nuevamente, su
objetivo es cambiar el sistema electoral corrupto. Los sublevados alcanzan a capturar al
vicepresidente Figueroa Alcorta durante un breve lapso, pero finalmente se rinden ante
las fuerzas oficialistas. Se establece el estado de sitio y muchos militares y militantes
obreros son encarcelados en Ushuaia, y otros deportados.

Figueroa Alcorta e Yrigoyen

El 27 de enero de 1908 el presidente Figueroa Alcorta clausura el Congreso, porque no


toleró más su tono marcadamente opositor al gobierno. Al no aprobársele en las
sesiones extraordinarias la ley de presupuesto para 1908, puso guardia policial al
edificio y comenzó a gobernar por decreto. Su medida inmediata fue aprobar para 1908
el presupuesto de 1907 y, ante la inminencia de las elecciones de diputados nacionales
en marzo, presionó a los gobernadores provinciales, amenazándolos con la intervención,
para obtener la mayoría en la Cámara de Diputados. Gobernando por decreto, apoyado
por la simpatía o la indiferencia del Ejército, obtuvo en marzo una amplia victoria en
dichas elecciones. Asumió el papel tradicional de gran elector y aseguró la sucesión
presidencial. El 28 de febrero había salido ileso de un atentado con bomba producido
por el anarquista Francisco Solano Regis, que es condenado a 20 años de prisión, y
enviado al penal de Ushuaia. Figueroa Alcorta consultó a Hipólito Yrigoyen e intentó
de alguna manera obtener su colaboración. Pero el dirigente popular de la Unión Cívica
Radical respondió siempre con las mismas palabras: “La solución de la crisis
institucional argentina reside en el libre ejercicio de la soberanía popular”. Fue el
preludio de la Ley que se aprobará en 1910.

2
Un completo panorama de la Revolución de 1890 puede consultarse en Sangre y Ajedrez en el Parque,
Juan S. Morgado, Editorial de los Cuatro Vientos, Buenos Aires, 2012.
3
Halperín Donghi, Tulio, “El enigma Yrigoyen” ( versión desgrabada de la conferencia dictada en la
Universidad Nacional de Quilmes en octubre de 1997), Instituto Nacional Yrigoyeneano
1912: ¿Ley Sáenz Peña o Ley Yrigoyen?

El 13 de febrero se promulgó la nueva Ley Electoral, que después se ha conocido como


Ley Sáenz Peña, cuando en verdad debió llamarse Ley Yrigoyen, o más bien Ley
Radical, ya que se debió principalmente al esfuerzo de anónimos luchadores, a través de
una lucha que se prolongó durante varios lustros, y que cambiaría el espectro político
del país al instaurar el voto secreto, libre, universal y obligatorio. Si hubiera sido
solamente por la voluntad democrática Sáenz Peña, esta ley no se hubiera promulgado.
Era el instrumento legal tan anhelado: establecía que el voto es secreto, libre, universal
y obligatorio. Nada de esto era posible hasta este momento, y por esa razón se considera
a esta ley como una bisagra en el sistema político argentino.
Por primera vez, la democracia en la que todos han creído y de la que todos han
hablado, se hará realidad en las elecciones de este año. Y el presidente ve cómo, poco a
poco, sus amigos, la gente conocida de las provincias, son reemplazados por incógnitos
radicales, de los que espera lo peor. Le escribe a Mariano de Vedia y Mitre, en abril de
1912:
—Temer la legalidad del voto es mostrarse amedrentado por la democracia, haciendo
incurrir a la actual generación en una cobardía cívica que no penetró el alma de los
constituyentes— 4
El 31 de marzo se produce el primer triunfo de la Unión Cívica Radical en Santa Fe –
provincia intervenida, y protegida, en consecuencia, por las leyes federales de los
caciques– y luego, el 7 de abril, se realiza la gran elección para renovar la mitad de la
Cámara de diputados, con triunfos radicales en la ciudad de Buenos Aires. (...) La citada
ley originó un fenómeno desconocido hasta entonces: el aumento del número de
votantes. Devolvió la confianza a los electores, y en la ciudad de Buenos Aires los
porcentajes subieron espectacularmente del 23 al 84%; en Corrientes se pasó del 28 al
75%; en La Rioja del 23 al 73%, y así sucesivamente. [Entre Dos Centenarios, 1910-1916,
Jimena Sáenz, Ediciones La Bastilla, Buenos Aires, 1976, pág. 49/52]

1914: Neutralidad en la Primera Guerra Mundial

En 1914 se declara la Primera Guerra Mundial tras el asesinato del Archiduque


Francisco Fernando en Sarajevo, y la crisis se traslada a América. El gobierno de
Yrigoyen declara inmediatamente la neutralidad. En tanto, en el Círculo Militar, el
general José Félix Uriburu, alias von Pepe, anticipa el triunfo alemán en la contienda,
confirmando la gran influencia germana sobre las Fuerzas Armadas argentinas. Se
hacen colectas para los heridos de guerra franceses y belgas

1929: La sociedad conspira contra Yrigoyen

A lo largo de 1929 la lucha de la oposición oligárquica contra Yrigoyen asumió un


carácter delirante. Todas las fuerzas son lanzadas al campo de batalla: la Federación
Universitaria Argentina y los partidos políticos, los profesores universitarios y la
Sociedad Rural, la Unión Industrial, la Cámara Argentina de Comercio, la Bolsa de
Buenos Aires, los grandes diarios y los estrepitosos órganos menores. La gran prensa
porteña eligió como blanco a Yrigoyen. Espontáneamente se estableció una división de
tareas. A los conservadores decrépitos se les reservó el papel de fiscales del desorden

4
Entre Dos Centenarios, 1910-1916, Jimena Sáenz, Ediciones La Bastilla, Buenos Aires, 1976, pág. 49/52.
administrativo. A los dos grupos socialistas, la misión de examinar la virtud violada. A
las fuerzas vivas, clamar al cielo por los desaciertos económicos. A la FUA, declamar
las consabidas frases contra el imperialismo: decide realizar un mitin contra los Estadios
Unidos y otro contra el dictador español Primo de Rivera, que la policía prohíbe. Los
estudiantes concurren a la plaza donde debía celebrarse el mitin. Allí, y puesto que la
policía no los deja reunirse ni dirigirse en son de guerra hacia la Embajada de España,
gritan:
—¡Abajo Yrigoyen! ¡No queremos tiranos! ¡Abajo el dictador argentino!—
Al mismo tiempo, emite comunicados enérgicos acusando a Yrigoyen de estar al
servicio del imperialismo. (...)
En clamorosas asambleas de Federación Universitaria Argentina expresaba, por boca de
su presidente, Raúl Uranga, su más enérgica condena al Presidente que había auspiciado
la extraordinaria Reforma Universitaria de 1918. Sergio Bagú, un dirigente estudiantil
de medicina, lo confirma:
—La gran mayoría de los estudiantes de la Capital Federal se plegó al movimiento
en contra del presidente Yrigoyen—
Bagú era un ajedrecista que participaba en los torneos universitarios que organizaba el
Club Argentino.
El 5 de setiembre la Juventud Universitaria da a conocer un manifiesto que dice:
—El gobierno radical ha terminado. El pueblo asume la función directriz en estos
momentos de desorden y la juventud universitaria ocupa sin vacilar el sitio que le
corresponde para cumplir su misión orientadora y reguladora—
El sistema podía ser retocado, (N. del A.: en la época se hablaba de reparación) pero en
modo alguno se proponían los radicales de Yrigoyen rehacerlo de arriba abajo.
Ambigüedad fatal, en ella se encerraba la clave de su decadencia. [La factoría pampeana
1922-1943, Jorge Abelardo Ramos, Editorial Galerna, Buenos Aires, 1984, pág. 80/1, 109/12, 125/6]
La Fronda fue el diario que más impulsó la caída de Yrigoyen desde el
conservadurismo y el llamado nacionalismo. Escribían Julio Irazusta, Ernesto Palacio,
cabezas visibles del movimiento golpista que se avecinaba. Eran admiradores del
francés Charles Maurras, y lo fueron también de Hitler. Eran europeizantes y
despreciaban al interior del país. Con el título de Abrazando a los negritos se publicaba
lo siguiente:
—La tiranía enternece al señor Yrigoyen, sobre todo si es centroamericana, es decir,
manejada por negritos mediocres y enfermizos que son de su misma raza y de su
misma mentalidad. Cada vez que las circunstancias le brindaron una ocasión de
solidarizarse con alguno de aquellos irrisorios personajes del trópico, el señor
Yrigoyen la utilizó gustosamente y pretendió fundar en esas posturas diplomáticas un
nuevo derecho internacional que habría luego de vociferar en conferencias y
asambleas Plumeros de Techo y otros opas distinguidos. La recepción del señor
Machado en Cuba le ofrece una nueva oportunidad de enviar abrazos emocionados a
los negritos del norte, y éstos le retribuirán la fineza con gestos simiescos, colgando
de los árboles por la cola— [La Fronda, 27 de abril de 1929]
El mismo La Fronda decía poco tiempo después, refiriéndose a Yrigoyen:
—¡Analfabeto de padre y madre! ¡Pobrecito! ¡Cómo no lo habíamos sospechado
antes! ¡Qué magnífica genealogía para un jefe de república civilizada!—
Era el resultado de una ¨profunda investigación¨, por la cual habían descubierto que en
el acta de matrimonio de los padres de Yrigoyen decía que no habían firmado por no
saber hacerlo.
El jefe de la Liga Patriótica, doctor Manuel Carlés, ardiendo de furor cívico, fija carteles
en las calles céntricas de la ciudad donde exige:
—Advertencia perentoria. Renuncie, Señor; sea honrado como Rivadavia, que
resignó el mando cuando le faltó, como a Usted, la confianza de la República— [La
Fronda, 10 de mayo de 1929]

1930: El golpe a Yrigoyen

El 6 de setiembre de 1930 se produce el golpe militar que derroca al gobierno


constitucional de Hipólito Yrigoyen, comenzando así la llamada década infame. La
crisis económica internacional derivada del derrumbe bursátil, la inacción del presidente
–el general Luis Dellepiane, su ministro del interior, le había avisado de los
preparativos– y una feroz campaña de prensa centrada en el diario Crítica, hicieron caer
al gobierno mediante un minúsculo movimiento de tropas. Sólo defendieron la
democracia unos pocos militantes radicales aislados, pero las instituciones
permanecieron indiferentes. El sistema político argentino, que se estaba recuperando
desde 1916 al garantizar el voto secreto a todos los ciudadanos, a partir de este
momento entró en una debacle, de la que fue muy difícil de salir. Los gobiernos
subsiguientes, sea fraudulentos y de facto, o llegados por elecciones pero autoritarios,
impidieron algo básico en las democracias: el desarrollo político de la oposición, que
permitiera alternativas de poder, y el surgimiento de nuevas figuras. De aquí en más, y
hasta 1983, los opositores debieron pensar más en cómo salir de las cárceles, que en
pensar un proyecto de país distinto de los oficialismos de turno.
Uriburu, en su afán de juntar adhesiones, prometió revisar su proyecto de reforma
constitucional, dio garantías a los oficiales justistas de que su idea no era instaurar una
dictadura, y aceptó que José María Sarobe, operador de Justo, introdujera cambios en el
bando golpista que ya había redactado Leopoldo Lugones. El golpe estaba en marcha.
El sábado 6 se setiembre a las 5.45 el general José Félix Uriburu partió de su casa en
Juncal y Larrea con destino al Colegio Militar de El Palomar. Se había puesto sus
mejores galas. Si todo salía bien, ese día se estrenaría como el primer presidente de
facto en la Argentina. El general reunió a sus fuerzas leales, y parangonando a su
admirado Mussolini, lanzó su marcha sobre Buenos Aires. A las nueve y media de la
mañana el diario Crítica hacía sonar sus sirenas y anunciaba por sus parlantes, que
sonaban parecidos a los de un circo:
—¡Atención! El general al frente de las tropas viene hacia la ciudad para poner
término al gobierno que nos avergüenza—
Pero el general golpista estaba nervioso. Su declamado coraje vacilaba ante los informes
que decían que contaba sólo con 1.500 hombres, la mayoría cadetes del Colegio Militar.
Cuenta Lisandro de la Torre:
—Uriburu me reconoció que se había encontrado solo en San Martín, y que había
pasado allí horas muy amargas. Me dijo textualmente: debía elegir entre ser fusilado
allí o en Plaza de Mayo, y opté por lo segundo. En efecto, el general Uriburu,
advertido por los aviones de que el gobierno ni siquiera se defendía, y que la Capital
estaba librada al pueblo, emprendió la marcha con su pequeña columna, que no
habría podido resistir victoriosamente el choque con una sola unidad aguerrida del
Ejército Argentino— [Los mitos de la historia argentina, tomo III, Felipe Pigna, Planeta Historia
y Sociedad, Buenos Aires 2006, pág. 188/9]
Como ayudante del teniente coronel Bartolomé Descalzo –que había sido designado
representante de la Junta Militar ante la Junta Civil de la Revolución, el capitán Perón
participa activamente de la acción del 6 de setiembre. Comienza la jornada con una
reunión a la que concurren además, Sarobe, Descalzo y otros oficiales: el grupo ha
presionado a Uriburu y logra dar cierto vuelco legalista al manifiesto revolucionario que
todos firman en esta ocasión. Ambos, Perón y Descalzo, se dirigen después a la Escuela
Superior de Guerra; allí Descalzo imparte a los oficiales y alumnos la orden de aguardar
la llegada de las tropas. Los oficiales encabezados por Descalzo salen, finalmente, al
encuentro del Colegio (Militar). A la altura de Saavedra encuentran la columna y
estrechan la mano del coronel Reynolds, que marcha al frente. Perón se hace cargo de
un automóvil blindado de Granaderos; acompaña con él al Regimiento y ordena al
conductor dirigirse a la Casa de Gobierno por el Paseo Colón.
—Revisé la dotación de ametralladoras y munición –recuerda Perón– Tenía cuatro
ametralladoras y doce bandas completas—
La Casa Rosada está rodeada de gente. Perón entra con tres soldados que viajaron con
él, y dice:
—Recuerdo un episodio gracioso que me ocurrió en una de las puertas. Un
ciudadano salía gritando Viva la Revolución y llevaba una bandera argentina
arrollada debajo del brazo. Lo detuve y le pregunté qué hacía. Me contestó: Llevo
una bandera para los muchachos, mi oficial. Pero aquello no era sólo una bandera,
según se podía apreciar. Se la quité y el hombre desapareció entre aquel
maremagnum de personas. Dentro de la bandera había una máquina de escribir—
[Perón, el hombre del destino, Enrique Pavón Pereyra, tomo I, Abril Educativa y Cultural, Buenos
Aires 1973, pág. 104]
La función de Perón en el golpe contra Yrigoyen fue muy importante: se encargó de la
logística. Había otros generales, como Alsogaray y Molina, que proponían planes
absurdos, tales como secuestrar a Yrigoyen en su casa de la calle Brasil. [Entrevista de
Felipe Pigna a Rogelio García Lupo, TV, mayo de 2007]
Durante los acontecimientos es quemado el diario La Época –que apoyaba a Yrigoyen–
y saqueada la casa particular de Yrigoyen en la calle Brasil, del barrio de Constitución.
[Caras y Caretas nº 1667 del 13 de setiembre de 1930]

1933: El fallecimiento de Yrigoyen

El lunes 3 de julio de 1933 a la mañana, Fray Álvaro le impone la extremaunción. El


enfermo parece algo aliviado, pero no habla casi, sumido como está en un tranquilo
sopor. La casa está llena de gente. Llega monseñor De Andrea y le imparte la bendición
papal. Fallece Hipólito Irigoyen. Vinieron tres días de desfile. Estos son funerales de
epopeya, decía Ricardo Rojas. [Yrigoyen, Félix Luna, Hyspamérica, Buenos Aires 1985, pág.
438/41]
El 6 de julio a las doce partirá el cortejo fúnebre hacia el cementerio de la Recoleta. Una
gran multitud ha hecho guardia toda la noche frente a su casa. Desde el amanecer, esta
multitud va aumentando por minutos. De todos los pueblos próximos a la ciudad llegan
numerosas delegaciones radicales. Algunos vienen desde ciudades lejanas. De Córdoba
llega un tren con diez mil personas. Otras vienen desde el Uruguay, por vapor. Cien mil
personas (...) se instalan frente a la casa mortuoria. (...) El Gobierno ha decretado
honores de Presidente, pero la familia los rechaza. Cantan el Himno Nacional. [ Vida de
Hipólito Yrigoyen, Manuel Gálvez, Editorial Tor SRL, Buenos Aires 1952, pág. 380]

Marcelo Torcuato de Alvear

Micro-biografía
Máximo Marcelo Torcuato de Alvear (1868-1942), de cuna aristocrática, se desempeñó
como embajador en Francia, diputado y 19º presidente de la Nación entre 1922 y 1928.
Su gobierno se caracterizó por la ausencia de conflictos y el gran crecimiento
económico, demostrado en el gran aumento del PIB por habitante, cuyo índice para el
año 1928 alcanzó el sexto puesto entre los más altos del mundo. Alvear fue el líder de
la facción antipersonalista de la UCR, en oposición a la figura personalista de Yrigoyen.
Fue preso político durante la década infame en la isla Martín García, y por ello tuvo que
recurrir al exilio a Europa. Se presentó como candidato a la presidencia bajo la fórmula
Alvear-Mosca en 1937. En esas elecciones ganaría el candidato Roberto Marcelino
Ortiz, gracias al fraude electoral orquestado por los conservadores.
Alvear fue un importante organizador del meeting en el Jardín Florida del 1º de
septiembre de 1889, donde se destacó Leandro N. Alem. 5

Alvear, Regina Pacini y Gardel, en el Politeama

El 1º de septiembre de 1899, Marcelo Torcuato de Alvear se despertó más temprano que


de costumbre y como era habitual, empezó a matear mientras escuchaba música.
Deseaba que llegara la noche para ir al teatro. Esa noche todo Buenos Aires estaba
expectante, iban a escuchar a la prima donna ya célebre en Europa, Regina Pacini, una
cantante lírica portuguesa de quien Diego de Alvear (primo de Marcelo) le había hecho
excelentes comentarios, después de verla actuar en Uruguay. Acompañada por su
madre, Felicia Quintero, que no la dejaba sola ni a sol ni a sombra, Regina cruzó por
primera vez el Atlántico con destino a Montevideo –donde cantó en el teatro Solís-- y a
Buenos Aires. Su gira que abarcaba varios países europeos y americanos. Cantó entre
otras obras las famosas arias La Sonámbula, Lucía, El Barbero. Marcelo, conocido
miembro de una familia de la aristocracia, se dejó llevar hasta el Politeama. Vestía
como siempre impecable smoking de gala, que llevaba como una segunda piel. El
hombre era alto y apuesto. A la entrada tropezó con un chico. Era morocho, de grandes
ojos negros. Tenía alrededor de nueve o diez años. Le preguntó con una mezcla de
curiosidad y simpatía.
—Qué haces acá, mocoso?—
Contestó con soltura:
—Vivo al lado. Mi mamá trabaja en el teatro. Limpia y plancha, señor—_
—Te gusta la ópera?—
Los ojazos del chico se iluminaron y esbozando una sonrisa respondió:
—Me encanta, señor. Nunca me pierdo las funciones—
Después de una pausa continuó:
—La soprano ligera que canta esta noche dicen que es fantástica. Se llama Regina
Pacini—
El hombre tocó con ternura la cabeza del niño. La función estaba por empezar. Debía
despedirse. Ese encuentro lo había conmovido. Antes de separarse preguntó:
—Cómo te llamas?—
—Carlitos Gardel, pa´ servirle señor— 6
Ese mismo día, Marcelo se enamoraría locamente de Regina, y empezaría a seguirla a
todas sus actuaciones, enviándole flores y costosos regalos. Invariablemente, Regina
aceptaba las flores y rechazaba los regalos. Terminada la temporada en Buenos Aires,

5
Pueden consultarse los detalles de esta revolución en Sangre y Ajedrez en el Parque, Juan S. Morgado,
Editorial de los Cuatro Vientos, Buenos Aires, 2012.
6
Regina y Marcelo, un duetto de amor, Ana María Cabrera, Sudamericana, 2001
Regina fue a San Petersburgo... y hacia allí partió Marcelo, quien la cortejó durante
ocho años por toda Europa, gastando buena parte de su fortuna. Finalmente, ella aceptó
casarse con él el 26 de abril de 1906. El casamiento tuvo características muy peculiares.
Unos días antes de la boda, Alvear recibió en París un telegrama con quinientas firmas
de sus amigos, pidiéndole que no se casara. La ¨sociedad culta¨ no podía aceptar que él
se casara con una ¨simple¨ artista. Ese telegrama lo había herido profundamente.
Entonces, el casamiento cambió de escenario. Se celebró en Lisboa el 24 de abril de
1907, y para despistar a los periodistas y fanáticos, decidieron casarse temprano por la
mañana en la Iglesia de la Encarnación, disfrazados de campesinos: ella, de criada, y él,
de policía. Sólo fue invitado un muy pequeño núcleo de íntimos. El regalo de bodas fue
el Manoir de Coeur Volant, una villa cercana a París. Allí concurrían asiduamente el
Maristal Joffre y Georges Clemenceau.7 Marcelo sería elegido Presidente de la Nación
en 1922, cargo que ejerció hasta 1928. Era un buen aficionado al ajedrez, y en 1927
apoyó la realización del encuentro por el título mundial entre Capablanca y Alekhine.
Concurrió varias veces al Club Argentino para observar las partidas.

Regina y Marcelo en su residencia de Mar del Plata, circa 1930

1922 Alvear gana las elecciones

En las elecciones presidenciales gana con el 48% de los votos la fórmula de la Unión
Cívica Radical, Marcelo Torcuato de Alvear – Elpidio González, que había sido
bendecida por el ex presidente Hipólito Irigoyen, hombre fuerte del partido. Participan
también los socialistas, los conservadores, los demócratas progresistas y un grupo de

7
Alvear, Félix Luna, Editorial de Belgrano, Buenos Aires, 1982. El ¨Manoir de Coeur Volant¨ era una
lujosa residencia de estilo normando, con varias hectáreas de parque. Marcelo había ganado mucho dinero
en una afortunada sesión en el Casino de Montecarlo, que le ayudó a pagar su compra. En la recepción de
la casa había un órgano, donde Regina solía cantar con el acompañamiento del organista del Sacre Coeur.
La villa se vendió por un valor irrisorio en 1934, cuando la pareja decidió instalarse definitivamente en
Buenos Aires. Fue ocupada por el Conde de París.
radicales principistas, que no aceptan a Alvear y se presentan con lista propia. Radio
Argentina transmite la ceremonia de asunción del mando; por primera vez se escucha
por radio la voz de un presidente.
La élite tradicional estaba encantada: hay alegría por la asunción de Alvear y la
despedida de Yrigoyen. Alvear era radical, pero era un miembro de una familia
tradicional y millonario, de los más ilustres. Así, pues, un clubman elegante, amable,
gran viajero y bon vivant sucedería al caudillo hosco y taciturno que vivía escondido en
su cueva de la calle Brasil. La gran prensa estaba exultante. La Nación, el diario de
Mitre, en su edición del 12 de octubre de 1922 se regocija:
—El país se haya desembarazado de un presidente que se dedicó en cuerpo y alma a
cultivar el favor de las masas menos educadas... en detrimento y con desprecio de los
sectores superiores de la sociedad y de su propio partido, y que trató de adular a los
supuestos necesitados y otros proletarios— [Poder Militar y Sociedad Política en la
Argentina, tomo I. Alain Rouquié, Hyspamérica, Buenos Aires, 1981, pág. 149, 157, 162, 257]
En 1923 los radicales se dividen definitivamente en personalistas –partidarios de
Yrigoyen– y antipersonalistas –opositores a Yrigoyen, partidarios de Alvear–.
[Argentina, una crónica total del Siglo XXI, Luis A. Romero, Aguilar, Buenos Aires 2000, pág. 75]
El presidente, doctor Marcelo T. de Alvear, da el puntapié simbólico inicial al encuentro
de fútbol entre un equipo de Escocia y la Asociación de Amateurs, realizado el 30 de
junio de 1922. [Caras y Caretas nº 1291 del 30 de junio. La nota incluye una gran foto donde puede
verse a Alvear pegándole a la pelota]

1923 El presidente Alvear y el Círculo de Vélez Sarsfield

La comisión directiva del Círculo de Vélez Sarsfield ha resuelto organizar un


importante torneo libre, el que dado lo valioso de los premios a discernirse y la calidad
de los elementos que han prometido participar, resultará uno de los más importantes
efectuado en nuestro país. Hasta el presente han manifestado su adhesión los siguientes
aficionados de 1ª categoría: Damián Reca, Roberto Grau, Luis Palau, Rodolfo De Witt,
Pedro Ipata y Mariano Subirá y del Río. Esta institución solicitará, asimismo, a las
entidades afines del país, se adhieran al torneo con el envío de algún representante, con
el objeto de que la calidad y cantidad de los elementos participantes compense
suficientemente la importancia de los premios a otorgarse. Merece un especial elogio el
esfuerzo de esta nueva institución. [La Nación, 10 de enero de 1923]
Se disputará un premio donado por el presidente de la Nación. La comisión directiva del
Círculo de Vélez Sarsfield ha resuelto organizar un torneo libre de ajedrez que se
denominará Torneo Vélez Sarsfield, estando abierta la inscripción hasta el 28 de este
mes. El torneo dará comienzo el 19 de marzo próximo, y ya se han inscripto algunos de
nuestros mejores jugadores. Entre los diversos premios de importancia que se otorgarán
figura una copa de plata donada por el presidente de la Nación, doctor Marcelo T. de
Alvear. Para otorgar el premio de belleza se designará un jurado compuesto por
miembros del Círculo de Ajedrez de Montevideo. [La Razón, 8 de febrero de 1923]

1923 Alvear dona de premios para la FADA

El 5 de julio de 1923 la FADA emitió una circular donde comunicó a las afiliadas la
constitución del Consejo Federal, y los reglamentos. La institución en su afán por
depurar la 1ª categoría, eliminando de la misma aquellos elementos que, ya sea por su
alejamiento de las luchas del tablero o por falta de aptitudes para pertenecer a la misma,
no estaban en condiciones de figurar honorablemente en el primer cuadro de jugadores,
resolvió formar un team compuesto por los señores Benito Villegas, Rolando Illa y
Damián Miguel Reca –sistema de desafío–, y contra el cuál debería jugar todo
aficionado de 1ª categoría de los Clubs adheridos, un número de cinco partidas,
debiendo efectuar un score mínimo de dos puntos para poder figurar en la misma.
Quienes pasaran la prueba accederían a la categoría superior y podrían participar en el
torneo Mayor. Habiéndose asegurado hasta la fecha importantísimos premios, entre los
cuales deben contarse los del Excmo Sr. Presidente de La Nación (Marcelo T. de
Alvear), y los de los ministros de guerra y marina, instrucción pública, Honorable
Cámara de Diputados, Honorable Consejo Deliberante, La Prensa, La Nación, y dada la
calidad de los participantes en este certamen, es innegable que está asegurado por
completo un rotundo éxito. El certamen se establece como bianual. [Revista del Club
Argentino nº 81, pág. 487. El Ajedrez Argentino 1ª época nº 1, pág. 4]

1924 Caricatura entre radicales rupturistas

El 29 de marzo de 1924 Caras y Caretas titula su tapa: El gran match de ajedrez.


Buscando el jaque mate. Una caricatura muestra a Hipólito Yrigoyen y a Marcelo T. de
Alvear jugando una partida de ajedrez. Cuatro de las piezas tienen en su base la palabra
política. La división del radicalismo en personalistas (partidarios de Yrigoyen) y
antipersonalistas (que apoyan a Alvear) se hace cada vez más virulenta, y la tapa de
Caras y Caretas lo refleja con ácido humor. [Caras y Caretas nº 1330 del 29 de marzo]

1924 El presidente Alvear asegura el viaje del equipo argentino a París

El presidente de la República acaba de asegurar definitivamente el envío de una


delegación a París, para que represente a nuestros aficionados en el magno certamen
internacional que se realizará desde el 12 de julio próximo en el Hotel Majestic de la
capital francesa. En una conferencia sostenida con el presidente de la FADA, doctor
Querencio, el primer magistrado se mostró deseoso de solucionar definitivamente
cualquier dificultad que se presentara, accediendo al pedido que la FADA, por
intermedio de su presidente, le formulara, de sufragar los pasajes a París. Esta simpática
actitud del presidente de la Nación ha vuelto a poner en evidencias sus deseos de
favorecer la práctica de los deportes, y de no escatimar esfuerzos para que nuestro país
esté dignamente representado en actividades como las que motivaron el pedido. [Roberto
Grau, La Nación, 31 de mayo de 1923]

El presidente Alvear ayuda a la FADA (La Nación, 31 de mayo de 1923)

Es oportuno hacer notar que, no obstante estar dividido el ajedrez en nuestro país, se ha
podido enviar una buena representación del deporte. Se debe el éxito de este viaje a la
FADA, así como también a la contribución prestada por el doctor Alvear, por el Jockey
Club de Buenos Aires, a los señores José Pérez Mendoza, doctor Raúl López Martínez y
el presidente de la FADA, doctor Carlos Querencio. También el periodismo ha
contribuido financieramente, haciendo sus donaciones LA RAZÓN, la Prensa y La
Nación. [La Razón, 11 de junio de 1924]

1925 Un regalo del presidente Alvear al Club Argentino

En la revista del Club Argentino nº 89/90 se publica una nota de León Mirlas titulada
¿Existe en el ajedrez la jugada justa?, una breve disquisición sobre la índole filosófica
del noble juego. Se anuncia que se han recibido importantes donaciones para premios,
como un bronce ecuestre San Martín por parte del Ministerio de Guerra, una plaqueta de
plata del Ministerio de Obras Públicas, 10 argentinos de la Cámara de diputados, una
medalla de oro del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública, un juego de marfil con
tablero del consocio Bernabé Carabassa, etc. [Revista del Club Argentino nº 87/88, pág. 54]
El 27 de junio se realizó la Asamblea general Ordinaria del Club Argentino,
designándose la nueva comisión directiva, que quedó integrada por: presidente doctor
Lizardo Molina Carranza, vicepresidente doctor Luis A. Romero, tesorero Ricardo Illa,
protesorero Pedro Montferrand, secretarios José Masi Elizalde, Enrique Ibáñez y Carlos
Portela. Se informa que la entidad ha recibido numerosas donaciones para premios,
entre ellas una gran copa de plata del presidente de la Nación doctor Marcelo T. de
Alvear –donada el 17 de junio–, una cartera y billetera de Jacobo Peuser S.A., un petit
bronce de la Cía Nacional de Tabacos, un reloj de oro del señor. Enrique de Carabassa,
y otros. [El Ajedrez Argentino 1ª época nº 20, pág. 171, nº 20, pág. 196/7, y nº 21, pág. 202. Revista del
Club Argentino nº 87/88, pág. 58/60. Crítica, 18 de julio de 1925. Última Hora, 17 de junio de 1925]

1927: Alvear y el match Capablanca – Alekhine

En octubre de 1927 nacía la revista El Ajedrez Americano, y así se presentaba en su


editorial. La dirigía Roberto Grau, y la administraba Enrique L. Boero. Como no podía
ser de otra manera, el plato fuerte era el match entre el campeón mundial Capablanca, y
el desafiante Alekhine. La primera tirada de 1500 ejemplares se agotó rápidamente,
entonces a la semana se hizo una segunda tirada similar, que también fue totalmente
vendida. Entonces se decidió imprimir una tercera edición de 2000 ejemplares. En los
números siguientes, la tirada se estabilizó en 5000 ejemplares.
En la página 4 de su número 1, El Ajedrez Americano destacaba:
—El Club Argentino de Ajedrez ha vencido en forma impresionante los obstáculos
que se han opuesto a la realización de este encuentro. A la sola insinuación del
presidente de la República, doctor Alvear, no titubeó en encarar la tarea a primera
vista titánica de reunir los fondos necesarios para la disputa del match que nos ocupa,
y que constituye, hoy por hoy, el tema obligado de los deportistas del mundo—
El Club Argentino logró financiarse en buena parte mediante un convenio con las
estaciones radiotelefónicas LOO y LOR Radio Prieto ofreció a sus oyentes la
información completa del match, minuto a minuto, y contratando a los más destacados
maestros para los comentarios sobre las partidas. El famoso Los 36 Billares 8 se llenaba
de gente, ávida por obtener detalles de las partidas. Se hace socio de la entidad Natalio
Botana, dueño del diario Crítica, el que mejor cubrió el match Capablanca – Alekhine.
Las gestiones no fueron fáciles. Hubo que sortear grandes obstáculos, entre los cuales
figuraban las famosas condiciones de Londres, en virtud de las cuales el desafiante
aceptado por el titular debía aportar una bolsa de U$S 10.000, suma que para los
maestros de ajedrez sólo podía existir en el reino de la fantasía, y que incluso enfriaba el
entusiasmo del siempre esperado e hipotético mecenas. Todo lo pudo, sin embargo, la
decisión de la gente del Club Argentino. Se obtuvo la ayuda del gobierno nacional, y el
propio presidente de la Nación doctor Alvear se sumó generosamente a la lista de
contribuyentes particulares. Nota de Luis Palau, revista Ajedrez nº 13, abril de 1955, pág. 122/4]

16 de setiembre: 1ª partida
El 16 de setiembre se firmó el acta de iniciación del encuentro entre Capablanca y
Alekhine por el Campeonato Mundial. El Club Argentino estaba presidido en ese
entonces por el doctor Lizardo Molina Carranza, actuando como árbitro José Pérez
Mendoza, y como juez el doctor Carlos A. Querencio, siendo elegidos padrinos del
campeón y del desafiante Enrique Ibáñez y Daniel Deletang, respectivamente. La
realización de un match por el título mundial constituía una idea largamente acariciada
por nuestros más destacados dirigentes. (…) Desde la primera visita del cubano en
1911, el Club Argentino había estado preocupado en la organización de un cotejo entre
Lasker y Capablanca, sin llegar a realizarlo por distintos impedimentos. La visita que

8
La sede principal estaba ubicada en Avenida de Mayo 1271. Tenía otras tres sucursales en Corrientes
955, B. de Irigoyen 1515 y Florida 468. Los propietarios eran los hermanos Cazabán, luego muy
conocidos por su Cigarrería, que vendía además materiales de ajedrez (juegos, relojes, planillas, etc.).
realizó Alekhine en 1926 facilitó de manera especial la concertación del gran
acontecimiento al año siguiente. El cotejo entre Capablanca y Alekhine fue un suceso
aguardado con impaciente expectativa por millones de ajedrecistas de todas las lenguas
y razas. Por esta razón, desde que se inició, a mediados de setiembre de 1927, hasta que
terminó, a fines de noviembre, Buenos Aires se transformó en un punto de atracción
mundial durante los dos meses largos en los que se jugaron 33 partidas. (…) [Nota de
Paulino Alles Monasterio en PBT nº 834 del 12 de setiembre de 1952]
Capablanca, favorecido con las piezas blancas en el sorteo preliminar efectuado por el
Presidente Marcelo Torcuato de Alvear, inició el juego con el Peón de Rey,
interrumpiendo así la serie habitual de sus partidas de Dama. La noticia se transmitió
del piso alto ocupado por los jugadores y periodistas, al bajo, donde Carlos Portela se
admiró que Capa hubiese comenzado con un movimiento colocado en el index de los
ultramodernos: ¨Rittorniamo al’antico¨.
A la salida del club, el maestro moscovita fue felicitado por los socios presentes por su
magnífica victoria, que ya podía considerarse un hecho a pesar de que la partida estaba
suspendida.
—En efecto, no hay nada que hacer. Capa me ha dicho que mañana efectuará dos o
tres jugadas y luego abandonará—
Cuando Alekhine, en compañía de su señora esposa, descendió la escalinata del Club y
llegó a la calle, recibió grandes aplausos.
Cuando Capablanca perdió su primera partida, recibió un cablegrama del General
Machado, Presidente de la República de Cuba, que decía escuetamente: ¨Conserve el
título¨. El todavía campeón, seguro de sí mismo, contestó con este otro: ¨No hay hombre
en el mundo capaz de arrebatármelo¨. [Crítica, 17 de setiembre de 1929]
18 de setiembre: 17ª partida.
Se suspende en la jugada 41ª en posición de leve ventaja para Capablanca. Al día
siguiente, el presidente de la Nación doctor Marcelo T. Alvear se hace presente en el
Club Argentino antes de la reanudación, y es recibido por su presidente del club, doctor
Lizardo Molina Carranza. Conversa animadamente con ambos competidores, y luego
sigue el desarrollo del juego. [Match por el Título Mundial Capablanca – Alekhine, Paulino Alles
Monasterio, Editorial Sopena Argentina SA, Buenos Aires 1978, pág. 91]
21 de octubre: 18ª partida
Finaliza tablas. El Presidente Marcelo T. de Alvear concurre a presenciar el juego.

1928: Un regalo del Ministro de Agricultura al doctor Alvear

El ingeniero Emilio Mihura, Ministro de Agricultura, ha hecho entrega al presidente de


la República de una preciosa mesa de ajedrez, y aunque el hecho en sí no revestiría
importancia, la tiene y mucha, al significar que dicha mesa, a parte de su valor artístico,
probablemente sea la única en el mundo, pues en su construcción se han empleado 497
clases de madera de las innumerables que existen en el interior de nuestro país. Esto
deja sentado dos cosas: la maravillosa riqueza forestal de nuestro riquísimo suelo, y la
afición del primer magistrado a mover los trebejos¨. 9

9
El Ajedrez Americano nº 11, pág. 322. Emilio Mihura fue una figura destacada de la Provincia de Entre
Ríos, tanto en el campo agropecuario como en la política. Fue diputado provincial por la Unión Cívica
Radical entre 1916 y 1918, y Director del Banco de la Nación en 1921. Fue Gobernador de esa Provincia
en 1922. La creación del Museo de Bellas Artes de Paraná y de cincuenta escuelas en el territorio
provincial, fueron aspectos destacados de la tarea cultural y educativa realizada por Mihura en esa
provincia. En 1923 fue Director de Correos y Telégrafos, cuando esa dependencia aún funcionaba en la
vieja y derruida sede, y fue el impulsor del traslado al nuevo y monumental edificio de Corrientes y
1933: Alvear preso en Martín García

El 1º de enero de 1933 a las 6 de la mañana el General Artigas fondea en la Isla Martín


García. Los detenidos son llevados a un local de administración. Palpada de armas,
revisación del equipaje, confrontación de papeles. Después, a otro edificio, y de allí,
cada a uno, valija en mano, sudando todos de calor e indignación, a dos galpones de
material. Ese sería el alojamiento del ex presidente Alvear, del ex canciller Güemes, del
ex ministro Álvarez de Toledo, de tantos hombres dignos y respetables. Va llegando por
sucesivas tandas el resto de los detenidos. Alvear está nervioso, irritado. (...) Como a las
tres de la tarde, ya depositados todos los alojados en los dos galpones, sirven un rancho
de tropa. [Alvear, Félix Luna, Editorial de Belgrano, Buenos Aires 1982, pág. 129/1]
De nada sirvió que la Cámara Federal revocara el auto de prisión preventiva que pesaba
sobre Alvear: Justo ignoró la decisión judicial. Tampoco resultó que Regina (Pacini)
interpusiera un recurso de Habeas Corpus y que el juez federal doctor Jantus dispusiera
que Alvear podía salir del país. Justo, en un acto de soberbia, de resentimiento, de
temor, se negó a que Alvear se instalara en el Uruguay –tal era su propósito– alegando
que era un país limítrofe. Durante cuatro meses, Regina se trasladaba a Martín García en
una precaria lancha, desafiando, a su edad, las olas y los imprevisibles vientos del Río
de la Plata. Fue no menos de cincuenta veces, ignorando el cansancio, el calor opresivo,
el mareo, la amargura, con tal de estar al lado de Marcelo. (...) En una oportunidad,
Alfredo Palacios –uno de sus abogados defensores– la acompañó en la travesía. La
lancha se movía enloquecidamente, desafiando las olas, y el político socialista, mareado
por el vaivén, vomitó por la borda. Regina lo abrazó, y palmeándole la espalda, le dijo:
¨Pobre Alfredo...¨. [La Pasión de un Aristócrata, Ovidio Lagos, EMECÉ Editores, Buenos Aires 1993,
pág. 226/7]

1935: Alvear y la fundación de FORJA

El 29 de junio de 1935 una entusiasta asamblea constituyente funda FORJA. Su lema


es: Somos una Argentina colonial, queremos ser una Argentina libre. Para ser miembro
de FORJA resultaba imprescindible ser afiliado a la Unión Cívica Radical, dentro de la
cual los forjistas se constituían como tendencia doctrinaria. La Prensa llamaba jóvenes
turcos a estos radicales que se alzan contra Alvear. Su área de influencia son sobre todo
la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires. Militan en FORJA Arturo Jauretche,
combatiente en la Revolución de Paso de los Libres, y el más agudo inspirador del
movimiento; Raúl Scalabrini Ortiz, narrador de potente poesía, artista que renuncia a los
honores literarios de la prensa grande para investigar la historia económica del país;
Gabriel del Mazo, una de las principales figuras de la Reforma Universitaria de 1918;
Luis Dellepiane, hijo del Ministro de Guerra de Yrigoyen, que presidirá la nueva
entidad. Militaron en FORJA, entre muchos hombres que luego figuraron en la política
argentina, Manuel López Francés y Atilio García Mellid, muy aficionados al ajedrez.
Cuando en las asambleas radicales los forjistas vitoreaban a Yrigoyen, la claque
alvearista, apoyada por elementos stalinistas, gritaba: Alvear y unidad; así aplastaban a
los radicales de FORJA los políticos reaccionarios de la época. ¡Alvear y Stalin! El
radicalismo bajo la conducción de Alvear permanecía sordo y mudo: sus héroes eran
caciquillos parroquiales, traficantes de libretas de enrolamiento, abogados de compañías
extranjeras. El radicalismo de Yrigoyen había muerto definitivamente. FORJA era, en

Leandro N. Alem. El Palacio de Correos finalmente se inauguró el 28 de septiembre de 1928, después de


varios contratiempos.
cierto sentido, una continuación, y desde otra perspectiva, una anticipación. El
nacimiento del peronismo será un amargo triunfo de FORJA, puesto que la dirección
suprema de aquél, sostenida por un gigantesco movimiento de masas, suprimirá toda
independencia ideológica y toda manifestación coherente de nacionalismo democrático,
como la expresada por los hombres de FORJA. Perón quería tener las dos manos libres.
Entre la caída de Yrigoyen y el triunfo de Perón, FORJA se encuentra encerrada en una
trampa mortal que termina por aniquilarla.
Con la presencia de socialistas y comunistas en la dirección de la central obrera más
importante, el general Justo encontraba el mejor reaseguro para impedir que apareciera
en el movimiento obrero cualquier tendencia genuinamente revolucionaria. Al mismo
tiempo que utilizaba a los comunistas para estos fines, Justo disponía de la Sección
Especial para restringir la expansión del Partido Comunista. En su política dual admitía
la actividad de los stalinistas, pero les impedía crecer. A la Sección Especial de la
Policía se le había asignado la función específica de aterrorizar y torturar a los
militantes obreros y estudiantiles que se acercaban al partido comunista dispuestos a
consagrar sus esfuerzos a la revolución tal cual la entendían.10

1938-1939: Argentina, sus circunstancias y el Torneo de las Naciones

Pese a las innumerables protestas encabezadas por los radicales a través de Alvear, la
fórmula Ortiz – Castillo fue proclamada el 25 de noviembre de 1937, y debía asumir sus
funciones el 20 de febrero de 1938. Una caricatura de Caras y Caretas simboliza el
fraude realizado.

Ansiedad y visita de Alvear

La 5ª rueda congregó en el Politeama a una concurrencia apreciable, que asistía por la


atracción de varios matches, y porque la defección del equipo argentino frente al alemán
provocó cierta ansiedad, que se tradujo en la apretujada forma en que se congregó el
público frente a los tableros en los que se disputaba el match con Letonia. El final de
este match, que será un empate o quizá de una pequeña ventaja de los locales en el caso
de ganar Bolbochán, vuelve a matizar el torneo, porque Alemania no tuvo una posición
favorable frente a Brasil, y Suecia probablemente ha de disminuir un tanto la cantidad
de puntos de ventaja. De esa manera, los cinco colocados en primer término se perfilan
con más nitidez. Fue la de ayer una reunión muy interesante, y las alternativas
provocaron comentarios animados. A las 10.30 concurrió el doctor Marcelo T. de
Alvear, quien siguió con vivo interés las partidas de los argentinos y la de Capablanca
con van Scheltinga. Fue atendido por las autoridades de la FADA, y al retirarse expresó
su complacencia por el gran éxito del torneo.
Ese día Petrovs venció a Grau, Pleci ganó, y Guimard terminó tablas; Bolbochán
suspendió. Otro match difícil sostuvo ayer el equipo argentino, en este caso frente al
poderoso cuarteto de Letonia, integrado por jugadores de larga experiencia encabezados
por Petrovs.

10
La factoría pampeana 1922-1943, Jorge Abelardo Ramos, Editorial Galerna, Buenos Aires, 1984, pág.
237/46. El autor indica que ¨aunque fueron raros los intelectuales que al romper con el Partido Comunista
se esforzaron en pensar como argentinos, es de estricta justicia recordarlos: Alberto Astudillo, Rodolfo
Puiggrós, Eduardo Astesano, Luis Sommi, Juan José Real, Ernesto Giudice¨. Luego también menciona a
Aurelio Narvaja.
La presión arterial de Capablanca, Alvear y un relato inexacto

Hombre de club, jugaba bien al bridge y al tute; en los deportes, sobresalió en el tenis.
Desgraciadamente, Capablanca no tenía la salud necesaria en todo deporte, y la presión
arterial que terminó llevándolo a la tumba debilitó su cerebro en plena madurez. Dando
lugar a inexplicables altibajos en su actuación. Ya estaba enfermo cuando vino a Buenos
Aires como primer tablero de Cuba en el Torneo de las Naciones. Una noche habíamos
pedido que se nos diera una ubicación cercana a su tablero; la autoridad del torneo fue
tan amable que nos colocó en un palco bajo del Politeama, justamente sobre el tablero
de Capablanca, quien se sentó a jugar con el representante holandés, Theo van
Scheltinga. Al poco rato se abrió la puerta del ante-palco y vimos que, con grandes
muestras de respeto, se guiaba al doctor Marcelo T. de Alvear, quien tomó asiento a
nuestro lado. Capablanca, en cierto momento, levantó los ojos del tablero, y al ver al
doctor Alvear se apresuró a llegar al palco para saludarlo. Entonces, oímos que le decía:
—No sé qué me ha pasado: estuve jugando hasta este momento en la convicción de
que había enrocado, y sólo me he dado cuenta de mi error al ver la última jugada de
mi adversario, que me ataca el rey en su casilla de origen— (N. del A.: se trataba de
la jugada 29, en pleno medio juego)
Como consecuencia de esa visión errónea del tablero, tuvo que doblar sus peones, y
seguir así la partida, que lo mismo ganó (N. del A.: esta afirmación es inexacta, ya que
en ningún momento tuvo Capablanca peones doblados). Ya tenía el cerebro herido sin
remedio; en una partida magistral empezó una combinación con la segunda jugada
dando por hecha la primera, y perdió una pieza. En otra se le cayó la aguja al efectuar la
jugada 40, cosa inexplicable por su habitual seguridad y frescura cerebral para jugar con
rapidez. [Nota del doctor Luis Herrera firmada con el seudónimo de Luis Torreblanca, en Esto es nº 54
del 7 de diciembre de 1954]

Los Balbín
La familia Balbín es una de las más tradicionales de la provincia de Buenos Aires, y
especialmente de La Plata. Los Balbín ajedrecistas mencionados en el libro El Ajedrez
en la Argentina, de José Pérez Mendoza, han sido tres: Francisco Balbín (1803-1879),
padre de Francisco Lino Balbín (1845-1886) y el doctor Julián Balbín (1846-1930). En
los primeros años del Club Argentino aparece también el ingeniero Francisco Eugenio
Balbín, (188?-1962), muy probablemente hijo de Julián. Son tres generaciones de
Balbín, todos ajedrecistas de fuerte nivel.

Francisco Balbín, 1803-1879

Francisco Balbín a mediados del siglo XXI


Cítanse como aficionados entusiastas a Francisco Balbín, Nicanor Albarellos, Agustín
Drago, Juan Carlos Gómez, José B. Sala y otros. El señor José B. Sala nos refiere que
por los años más o menos 1855, los domingos después de la misa de la una en la
Catedral, concurrían él y otros aficionados a la casa de comercio al por mayor que Don
Simón Pereyra tenía establecida en la calle de Rivadavia entre San Martín y Florida,
donde se reunían varios aficionados, descollando entre ellos don Francisco Balbín.11

Francisco Balbín, multifuncionario


En 1852 fue Representante; 2 al 11/4/1854 Convencional Constituyente Provincial;
30/5/1854 a 30/3/1858 Senador Provincial; 1854 Presidente de la Junta Administradora
del Crédito Público; 26/7/1855 al 1/4/1856 Miembro del Consejo Consultivo de
Gobierno; 1 al 26/5/1867 Senador Provincial; 3/1/1868 al 30/6/1871 Director del Banco
Provincia; 27/11/1871 al 2/8/1875 Presidente del Banco Hipotecario; 1876 Director del
Banco Hipotecario; 1/6/1877 al 12/8/1879 Presidente del Banco Hipotecario.12

Francisco Balbín en el Banco Hipotecario


Balance del Banco Hipotecario
Buenos Aires, enero 3 de 1878
Al Señor Ministro de Hacienda , doctor don Bonifacio Lastra
Tengo el honor de dirijirme a V. S. acompañándole un ejemplar del Balance de las
operaciones de este Banco, hasta el 31 de diciembre ppdo.
Dios Guarde al Sr. Ministro
Francisco Balbín.
Firmado: C. Casares, Vicente G. Quesada 13

Francisco Balbín en Ramos Mejía


Francisco Balbín fue el alma mater del emprendimiento que dotaba de vías férreas a lo
que hoy constituye la ciudad de Ramos Mejía. La historia nos remonta a 1854 en que el
Gobierno de Buenos Aires, a cargo de Pastor Obligado, firmó el acta de concesión con
la Sociedad del Camino-Ferrocarril al Oeste, integrada por personalidades de abolengo
criollo, porteños en su mayoría y casi todos comerciantes: Felipe Llavallol, Francisco
Balbín, (y otros). En aquella época se sentía una incondicional admiración por las cosas
importadas, especialmente de Inglaterra. Por este motivo y también por la total falta de
experiencia en materia ferroviaria, se adquirieron en ese país los vehículos y los rieles
necesarios, así como casi todos los demás materiales. 14

Francisco Balbín según Carlos D’Amico


El Banco Hipotecario de Buenos Aires es una de las más hermosas y más útiles
instituciones de crédito. Fue fundado por el distinguido patricio don Francisco Balbín,
regenteado mucho tiempo por él, para mostrar prácticamente las ventajas económicas
del establecimiento, y los beneficios que de él podía reportar el país si continuaba
manejándolo con prudencia y patriotismo. El día 1º de mayo de 1887, día en que

11
El Ajedrez en la Argentina, José Pérez Mendoza, pág. 8.
12
Diccionario Biográfico Histórico, Cútolo. Francisco Balbín (1803-1879) es padre de Julián Balbín.
13
Registro Oficial de Buenos Aires, 1878, pág. 11. Firman además el Contador Juan Francisco de la
Barra y el Tenedor de Libros Luis A. Viglione.
14
El día 17 de septiembre de 1853, la denominada "Sociedad del Camino de Hierro de Buenos Aires al
oeste", integrada por los señores Jaime Lavallol, Mariano Miró, José de Guerrico, Norberto de la Riestra,
Adolfo Van Praet, Daniel Gowland, Esteban Rams, Vicente Vasabilvazo y Bernardo Larroudé, presenta
al Gobierno de Buenos Aires la solicitud por la concesión y privilegio de construir un camino de primer
orden cuyas conducciones se efectuarán por locomotoras. La petición fue autorizada por ley de la
Legislatura de Buenos Aires con fecha 9 de enero de 1854, acto seguido quedó constituido el directorio
de la nueva sociedad, de la siguiente manera: Presidente: Felipe Lavallol, Vicepresidente: Daniel
Gowland, Secretario: Adolfo Van Praet, Tesorero: Francisco Morvio, Vocales: Francisco Balbín,
Bernardo Larroudé, Mariano Miró, Esteban Rams y Manuel Guerrico. [Eduardo Giménez, Aquel Ramos
Mejía de Antaño, Capítulo III El arribo del primer tren. www.oni.escuelas.edu.ar]
Máximo Paz se recibió de Gobernador, el Banco Hipotecario estaba en el apogeo de su
crédito, y era reconocido por todos como la institución más útil de la República entera.
15

Francisco Lino Balbín (1845-1886)

Francisco L(ino) Balbín y José Pérez Mendoza


Igualmente, en algunas casas de familia como las de los generales Bartolomé Mitre,
Juan Andrés Gelly y Obes y otras más, que también fueron hogares donde se cultivó el
patriotismo y la moral en todo sentido, se reunían grupos de aficionados al ajedrez,
quienes poco a poco propagaban su conocimiento y práctica.
Dentro de ese núcleo selecto se recuerdan como los más distinguidos aficionados a los
Sres Agustín Drago, Carlos Benito Wehely, quien igualmente jugaba varias partidas sin
ver o a ciegas, los Dres Eduardo Costa y Arturo Galcerán, los Generales Juan Andrés
Gelly y Obes, Emilio Mitre, Wenceslao Paunero y Julio de Vedia, y los señores
Francisco L. Balbín, Carlos T. Becú, Dalmiro Costa, Federico Fritszch, Arturo C.
Massey, Lizardo Molina, Melitón Panelo, Julio C. Sánchez. 16 Francisco L. Balbín fue
autor del libro La bolsa, editado en Buenos Aires por Imprenta Europea, 1885

Francisco Lino Balbín, multifuncionario


Desde el 2/1/1867 hasta el 8/7/1878 fue Presidente y Director del Banco Provincia;
11/6/1878 al 17/7/1880 Ministro de Hacienda a cargo de la Secretaría de Tierras
Públicas; 24/3 al 13/4/1879 Ministerio de Gobierno.17

15
Buenos Aires, sus hombres, su política, Carlos D’Amico, Editorial Americana, Buenos Aires 1952,
pág. 265.
16
El Ajedrez en la Argentina, José Pérez Mendoza, pág. 8.
17
Diccionario Biográfico Histórico, Cútolo.
Carta de Julián Balbín a Vicente Fidel López, 21/06/1880 (AGN)

Francisco Lino Balbín y Lucio V. Mansilla


Para darnos una idea acerca de la personalidad de Francisco Lino Balbín, así comenzaba
Lucio V. Mansilla su cuento Anacarsis Lanús:
Hace muchos años, recién se había fundado la institución de crédito que la República
debe a uno de sus más nobles hijos. Me refiero al señor don Francisco (L.) Balbín,
cuya efigie, en mármol imperecedero, debiera estar en el frontispicio de todo Banco
Hipotecario, para recordarles a los presentes, tan olvidadizos como los venideros,
que es a él a quien Buenos Aires debe, en gran parte, sus progresos materiales.
Aprovecho de paso esta coyuntura luctuosa, desgraciadamente, para rendir homenaje
a la memoria de tan ilustre ciudadano.18

Francisco L. Balbín en el Banco de la Provincia de Buenos Aires


Decreto
Buenos Aires, enero 7 de 1878
Habiéndose comunicado con esta fecha el acuerdo prestado por el Honorable Senado,
en sesión del día 5 del corriente, para el nombramiento de Directores del Banco de la
Provincia, el P.E. decreta:
Art.1º Quedan nombrados miembros del Directorio del Banco de la Provincia, por el
término que corresponde, los siguientes señores: D. Alejo Arocena, Dr. D. Amancio
Alcorta, D. Francisco L. Balbín (...)
Art. 2º Dense gracias a los Directores cesantes, por los servicios que han prestado a la
provincia.
Art. 3º Comuníquese, publíquese e insértese en el Rejistro Oficial.

18
Entre-nos, 1889 Causeries del jueves, Libro I, Lucio V. Mansilla (1831-1913), Primera edición, Buenos
Aires, Casa Editora de Juan A. Alsina, 1889.
Firmado: C. Casares – Bonifacio Lastra 19

La Crisis, de Francisco Lino Balbín, 1877

Licenciamiento del Cuerpo de Bomberos


Decreto
Departamento de Gobierno. Buenos Aires, mayo 18 de 1878
Considerando que no es posible sostener los gastos que demanda la Administración de
la Provincia con los recursos que el Poder Ejecutivo tiene a su disposición, decreta:
Art. 1º Procédase al licenciamiento del Cuerpo de Bomberos, previo pago de sus
haberes con escepción de 80 hombres, que con un Capitán, dos Tenientes y dos Alférez,
atenderán el servicio de incendios.
Art. 2º Procédase igualmente al licenciamiento de los Piquetes de guardia de cárcel de
las cárceles de San Nicolás de los Arroyos, Mercedes y Dolores.
Art. 3º Libérese orden al Gefe del Batallón Guardia Provincial, para que con la fuerza
disponible de su cuerpo de las guardias de Policía, Cárcel Correccional y del Hospital
de Hombres, y al del Regimiento de la Guardia Provincial, para que con las de su
mando dé las guardias de las cárceles de San Nicolás de los Arroyos, Mercedes y
Dolores.
(Carlos) Tejedor – Santiago Alcorta – Francisco L. Balbín 20

19
Registro Oficial de Buenos Aires, 1878, pág. 9.
20
Registro Oficial de Buenos Aires, 1878, pág. 254.
Balance del Banco Hipotecario
Banco Hipotecario
Buenos Aires, 1º de junio de 1878
Al Sr. Ministro de Hacienda D. Francisco L. Balbín
Tengo el honor de dirijirme a V. S. acompañándole un ejemplar del Balance de este
Banco hasta el 31 de mayo ppdo.
Dios guarde al Señor Ministro
Francisco Balbín
Publíquese, insértese en el Registro Oficial y pase a la Contaduría
(Carlos) Tejedor
Francisco L. Balbín 21

Francisco L. Balbín y los Tramways


Se concede permiso a las Empresas de Tramways para conducir mercancías en carruajes
ad-hoc
El Vicepresidente 1º de la Cámara de DD de la Provincia
Buenos Aires, setiembre 12 de 1878
Al Poder Ejecutivo:
Tengo el honor de adjuntar a V. E. un proyecto de ley sancionado definitivamente por
esta Cámara en sesión de ayer, acordando permiso a las empresas de tramways para
conducir mercancías en carruajes ad-hoc.
Dios guarde a V. E.

21Registro Oficial de Buenos Aires, 1878, pág. 260. Se repite el mismo texto para el Balance al 31 de
agosto en pág. 98, al 30 de setiembre en pág. 189, al 31 de octubre en pág. 445.
Enrique B. Moreno
J. Manuel Jordán (Hijo) Secretario
Setiembre 17 de 1878
Acúsese recibo y promúlguese la ley adjunta
(Carlos) Tejedor – F. L. Balbín 22

Se nombra el Directorio del Banco Hipotecario


Decreto, Buenos Aires, diciembre 29 de 1878
Habiendo prestado su acuerdo el Honorable Senado en sesión del 26 del corriente, para
el nombramiento de Directores del Banco Hipotecario, el P. E. decreta:
Art 1º Nómbrase Presidente del Banco Hipotecario al Sr. D. Francisco Balbín, y
miembros del Directorio de ese Establecimiento por el término que corresponde, a los
siguientes señores: D. Julio Crámer, D. Francisco B. Madero (...)
Art 2º Dense las gracias a los cesantes por los servicios que han prestado a la Provincia.
(Carlos) Tejedor – F. L. Balbín 23

Julián I. Balbín (1846-1930)

Julián Balbín con Agustín Drago


A partir de 1865, en la casa de la calle Maipú de Agustín Drago se organizaban partidos
de ajedrez, siendo de lamentarse que no se hayan conservado apuntes sobre su
desarrollo, pues eran admirables el golpe de vista y la precisión que observaba. Entre los
asistentes a las reuniones que se hacían en la casa de Agustín Drago, estaban los
Generales Bartolomé Mitre, Emilio Mitre, Julio de Vedia, y Wenceslao Paunero,
además de su esposa Estanislaa Alvarez, el Dr. Adolfo Alsina, Julián Balbín, Avelino
Molina, Cándido Galván, Santiago Calzadilla, etc. 24
La primera manifestación de deseo de fundar un Club de ese carácter se produjo en
1881, año en el que se realizó su instalación en la calle Suipacha número 10, esquina
Rivadavia, trasladándose después a un salón del Café Tortoni, situado en la calle
Esmeralda, para concluir su movediza existencia en el Club Catalán, establecido en la
calle Victoria entre Piedras y Tacuarí. Fueron sus fundadores Laureano L. Acevedo,
Arturo Aced, Julián Balbín. En el transcurso del tiempo el número de aficionados
aumentaba, pues se reconocía la excelencia del juego bajo cualquier faz que se le
examine y juzgue, y de ellos podemos citar al general Capdevila y al doctor Julián
Balbín. 25

Julián Balbín, tercero


En 1882 Carlos Herrero fue campeón del Club de Ajedrez, recibiendo por su éxito una
medalla. Fue segundo Miguel Ángel Gelly, que debió darle peón y salida. La partida
entre ambos fue tablas. Luego quedaron los Dres. Julián Balbín y Emilio Carranza. El
nombre completo era Club de Ajedrez de Buenos Aires, fundado el 15 de junio de 1881.

22
Registro Oficial de Buenos Aires, 1878, pág. 132.
23
Registro Oficial de Buenos Aires, 1878, pág. 631. Crámer lleva hoy el nombre de una calle. Madero es
una importante Avenida, que da nombre al actual aristocrático Barrio de Puerto Madero.
24
El Ajedrez en la Argentina, José Pérez Mendoza, pág. 430/1. Santiago Calzadilla fue Presidente del
Club del Progreso en 1852/3. Avelino Molina fue vocal de la Comisión Directiva del Club del Progreso
entre 1906 y 1909.
25
El Ajedrez en la Argentina, José Pérez Mendoza, pág. 17/8. El primer club de Buenos Aires, Vea y
Lea, 1947. Julián Balbín es hijo de Francisco Balbín (1803-1879).
26

Julián Balbín, presidente de Club de Ajedrez de Buenos Aires


Julián Balbín presidió un Club que actuó en el período de 1889 a 1993, que se
denominó Club de Ajedrez de Buenos Aires. Organizó un torneo handicap con 28
participantes, en el que ha resultado ganador M(onsieur) P(aolo) Tagliaferro (1ª
categoría). Finalizó segundo M. H. Soto (3ª) y tercero Julián Balbín (1ª). Indica que
Tagliaferro envía saludos a sus viejos amigos del Club de la Regence de París, y que
ganó un match frente a M. (Sic. Se trata de Eduardo) Gijena, uno de los mejores
jugadores del club, por +7 =1 –1. 27
En la Asamblea del Círculo de Ajedrez de Buenos Aires ha sido elegida una nueva
Comisión Directiva, que quedó formada por: Dr. Julián Balbín (Presidente), Eugenio
Zamudio (Tesorero), Carlos Malcorra y Carlos Savelli (Secretarios), D. Santos
Lafuente, Héctor Soto, Arturo Massey y Alberto Gelly (Vocales). En este momento se
está jugando un torneo handicap, y asimismo se jugará un match entre M(onsieur)
P(aolo) Tagliaferro y Ángel Gelly. 28

Miguel Angel Gelly, Laureano Acevedo y Julián Balbín.


¡Es verdad, pero primero yo! En 1882, en el Club del Progreso, Laureano N. Acevedo y
Miguel Ángel Gelly jugaban al ajedrez, y este último, en cierto momento, se demoraba
en jugar, pues la situación era sumamente complicada.
El doctor Julián Balbín, inteligente y entusiasta ajedrecista, miraba con atención la
partida, y al notar la demora de Gelly, le dice:
—Juegue y no se desespere, porque recibe mate en 7 jugadas—
Calla aún por un tiempo a quien le era dada la sentencia, pero al fin contesta:
—Tiene usted razón, yo recibiría el mate en las jugadas que indica, si no fuese que es
él quien lo recibe en cinco—
Y examinada la posición por los que jugaban y Balbín, se demostró la exactitud de lo
dicho por Gelly, con sorpresa de quien había previsto el triunfo de Acevedo, cuyo
dictamen muy rara vez dejaba de ser exacto.29

Match Rosario – Buenos Aires


En 1894 se intenta organizar un acontecimiento ajedrecístico muy importante entre los
grupos de Rosario y Buenos Aires. Luego de algunos meses de negociaciones,
principalmente entre Gustavo Deurer (Rosario) y Julián Balbín (Buenos Aires) o
Eugenio Zamudio. Con fecha 21 de marzo de 1895, Deurer le escribe a Balbín:
Señor Secretario del Club de Ajedrez
Calle Entre Ríos 126 esq. Victoria (Altos), Buenos Aires.
Muy Señor mío:
Después de haberme dirigido al Dr. Don Julián Balbín como Presidente del Club y
haber tenido contestación de que ya ha cesado en el tal cargo, pero que había tenido la
amabilidad de pasar a Ud. mi carta, desearía saber si ese club podía responder a lo
que exponía, lo que era:

26
Testimonio de la Sra Eliza Herrero de Olazábal, hija de Carlos Herrero, registrado en la revista El
Ajedrez Americano nº 5-1955, pág. 152. Revista del Club Argentino nº 69, pág. 280/1.
27
Se trata del match Tagliaferro – Gigena que fue interrumpido por la Revolución de 1890. Para mayores
detalles puede leerse Sangre y Ajedrez en el Parque, Juan S. Morgado, Editorial De Los Cuatro Vientos
2012.
28
Revista francesa La Strategie nº 10.
29
El ajedrez en la Argentina, José Pérez Mendoza, edición del autor, Buenos Aires 1920, pág. 56.
1º) Estando por formar aquí un centro ajedrecista soilicité me mandara estatutos,
reglamentos y demás datos útiles, de esa asociación.
2º) Que si nuestra pretensión de jugar un match de dos partidas por correspondencia
con ese Club encontraría su aprobación.
En espera de sus gratas disposiciones, lo saluda atte SSS (Firma Gustavo Deurer).

Primer match internacional


El 18 de agosto de 1901 se marca un hito: se realiza la primera partida internacional. Se
acuerda un encuentro telegráfico entre el Club del Progreso y el Club Dos Diarios, de
Río de Janeiro. Toda la partida se jugó en el día, los brasileños llevaron las blancas, y la
partida se definió en 63 jugadas a favor de los argentinos. La revancha se jugó el 22 de
setiembre con los colores invertidos, y esta vez ganaron los brasileños, finalizando
entonces el encuentro empatado en uno. La Compañía Western Telegraph realizó la
transmisión gratuitamente. Integraron el equipo argentino el Dr. Julián Balbín, Miguel
Ángel Gelly, Benito Villegas, Julio A. Lynch, Cupertino del Campo (padre) y Eugenio
Zamudio. Por los cariocas jugaron J. Caldas Vianna, Arturo Napoleåo, G. Cunha, T.
Torres, L. Soares y W. Heutz. 30

Julián Balbín, fundador del Club Argentino


El acta de fundación dice lo siguiente:
En Buenos Aires, a los 17 días del mes de abril de 1905, reunidos en los altos de la
casa de Bartolomé Mitre 491 los señores al margen expresados, con el objeto de
establecer un Club de Ajedrez, se declararon en Asamblea Provisoria siendo las 9.
p.m., nombrándose para presidirla al Dr. Emilio Carranza.
Ocupó éste la presidencia, agradeció la designación, y nombró secretarios, también
interinos, a los señores Molina y Villegas. El primer acuerdo tomado fue dar al
nuevo Centro Social que se fundaba el nombre de Club Argentino de Ajedrez. El
segundo fue la aprobación de los Estatutos, según un proyecto que formuló la
Comisión iniciadora, algunos de cuyos artículos fueron objeto de discusión,
quedando en la forma que expresa el ejemplar agregado a esta Acta. Procedióse
luego a la elección de Comisión Directiva, resultando elegidos:
Presidente: Emilio Carranza
Vicepresidente: José Pérez Mendoza
Vocales: Julián Balbín, (y otros)
Después de lo cual se levantó la sesión, siendo las 11 y media de la noche.

Julián Balbín, multifuncionario


Desde el 17/12/1879 hasta el 31/12/1880 fue Presidente del Banco Hipotecario;
2/5/1894 al 12/3/1896 Ministro de Hacienda; 30/5 al 3/6/1895 Ministerio de Gobierno;
1900 Director del Banco Hipotecario; 8/7/1904 al 3/1/1912 Presidente del Banco
Provincia; 16/5/1905 al 21/5/1906 Presidente de la Comisión Administradora del
Montepío Civil; 16/12/1913 al 15/2/1915 Presidente del Banco Provincia; Hijo de
Francisco Balbín, 1803/1879; hermano de Francisco Lino Balbín 1845/1886. 31

Importante cargo
Julián Balbín vivía en Bolívar 5, figurando como abogado en el Mullhall’s Handbook,

30
Roberto Grau, Leoplán, 10 de marzo de 1940. El Ajedrez en la Argentina, José Pérez Mendoza,
edición del autor, Buenos Aires 1920, pág. 203/9. Ajedrez nº 13, pág. 129/30. El Dr. Lizardo Molina
Carranza fue vocal.
31
Registro Oficial de Buenos Aires, 1878, pág. 74.
1885, City of Buenos Aires Directory.
El 1º de junio el doctor Julián Balbín, miembro muy importante del Club Argentino de
Ajedrez, vinculado a sectores económicos muy influyentes, fue designado por primera
vez como Presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires, ahora reorganizado
como Sociedad Mixta. Su mandato duró hasta el 10 de enero de 1911.
Nacido en Buenos Aires, hijo de Don Francisco Balbín (1803-1879) y de Doña Isabel
Canho, y hermano del Ingeniero Valentín Balbín. Cursó estudios en la Universidad de
Buenos Aires, donde se graduó de Doctor en Jurisprudencia en 1870. Su tesis se basó en
un "Estudio sobre las Sociedades Anónimas".
Fue presidente del Banco Hipotecario de la Provincia de Buenos Aires, fundador del
Banco del Hogar y Ministro de Hacienda en el gobierno de Udaondo. Renunció a este
último cargo el 12 de marzo de 1896.32 En 1887, definitivamente instalado el Banco
Popular Argentino, el 1º de Mayo ocupa su presidencia el Dr. Julián Balbín. 33

32
Revista PBT nº 477. Nuevo diccionario biográfico argentino, Tomo I, Vicente Osvaldo Cutolo,
Imprenta Crisol, Buenos Aires, 1968. ABP, 001-1-31/ 35/36, Libro de Actas del Honorable Directorio del
BPBA.
33
Archivo de Paulino Alles Monasterio.
Las sociedades anónimas, doctor Julián Balbín, 1980

Fundación de partidos en Buenos Aires


Se integran las Comisiones Municipales de varios Partidos de Campaña.
Departamento de Gobierno – Decreto
Buenos Aires, marzo 6 de 1878
El Poder Ejecutivo ha acordado y decreta:
Art. 1º Nómbrase para integrar la Corporación Municipal del Partido de las Conchas a
los ciudadanos D. José M. Lauzón y D. Julián Balbín, en calidad de titulares. 34

Julián Balbín y el cierre del Banco Nacional


En 1891 la crisis, más que a la economía en sí, afecta a los grandes centros comerciales
y financieros, pero no a la producción agropecuaria. A comienzos de 1891 se manifiesta
crudamente en los quebrantos bancarios. El Banco Hipotecario tiene que suspender el
servicio de los cupones de sus cédulas. Por su parte el Banco Nacional y el Banco de la
Provincia sufren corridas a sus depósitos. El gobierno, para auxiliarlos, decreta una feria

34
Corresponde hoy a la localidad de Tigre.
por varios días. La inquietud crece; se convierte en pánico y, en el mes de marzo, el oro
sube a 342.
Cuando las operaciones comerciales entran en una parálisis general, el gobierno
nacional convoca a una reunión de notables en la Casa de Gobierno, para escuchar las
opiniones de representantes de la economía, la industria, el comercio, la agricultura y la
ganadería. Pellegrini preside la reunión, rodeado de sus ministros, y también toma parte
en los debates. Asisten a la asamblea y vierten en ella sus opiniones Wenceslao
Escalante, José Benjamín Gorostiaga, Rufino Varela, José A. Terry, Francisco Uriburu,
Ernesto Tornquist, el general Lucio V. Mansilla, Manuel Quintana, Julián Balbín y
Aristóbulo del Valle.35

Francisco Balbín y Manuel Belgrano: el error de Paulino


El 22 de diciembre de 1875 La Prensa informa:
—El Directorio del Banco de la Provincia de Buenos Aires estará integrado por los
Sres Basavilbazo, Bonnmaison, Arocena y F. Balbín—
El tal Francisco Balbín mencionado en la página 553 del libro de José Pérez Mendoza,
se trata acaso de quien fuera proveedor del ejército de Belgrano, y quien le procuró el
dinero y los medios para que el General enfermo pudiera llegar desde el norte a Buenos
Aires, después de sus campañas— 36
La deducción de Paulino Alles Monasterio no es correcta, porque Francisco Balbín tenía
sólo 10 años de edad en 1813, cuando Belgrano participó en las batallas de Salta,
Tucumán, Vilcapugio y Ayohuma. Probablemente pueda tratarse de su padre, un tío, o
algún otro familiar.

Ni Francisco Balbín ni nadie: otro error de Paulino


Por esta época, 1885, se editó la primera revista de ajedrez en Argentina. Su título creo
que era Revista Argentina de Ajedrez. Los ejemplares deben estar en la Biblioteca del
Club del Progreso. Y Francisco Balbín, sobrino de Eugenio Zamudio, quien dejó una
notable biblioteca, puede ser que tenga otra colección. (Nota de Mario Varangot: No se
encontró. Delaire no la menciona para nada). En 1950 el Club del Progreso vendió
toda su hemeroteca, diarios y revistas encuadernadas a la biblioteca del Congreso
Nacional. La mayor parte de ella fue arrumbada en una dependencia de la cúpula del
edificio. 37

Francisco Eugenio Balbín

Afectis societatis del Club Argentino


José Pérez Mendoza y José Badaracco lograron aglutinar muchas voluntades con una
idea muy sencilla: el ajedrez como moralizador de la sociedad. Así nació el Club
Argentino. En esa época estaban en auge los juegos de azar, que eran considerados
corruptores, especialmente de los jóvenes. El principal objetivo, entonces, fue fundar un
centro libre de esa ¨plaga¨, que permitiera la reunión en sus salones de gente ¨sana¨; a la

35
Para mayores datos puede verse Sangre y Ajedrez en el Parque, op. cit.
36
Archivo de Paulino Alles Monasterio. Mario Varangot fue un uruguayo millonario que gustaba del
ajedrez, y vivía modestamente. Coleccionaba libros y recopilaba datos históricos. Fue él quien rescató el
Archivo de Paulino Alles Monasterio.
37
Archivo de Paulino Alles Monasterio. No existe hasta hoy ningún elemento que pruebe la aparición de
esta revista.
vez, el centro tendría un papel de difusor activo de estos conceptos, mediante la
constante convocatoria a los principales medios de comunicación, que eran los diarios
La Nación, La Prensa, y otros. El centro se complementaría con una biblioteca
ajedrecística importante, debida principalmente a las donaciones del propio Pérez
Mendoza, de Julián Balbín, de Eugenio Zamudio, y de otros socios destacados. En los
libros que fueron de su propiedad puede verse el sistema alfanumérico que se utilizaba
para clasificarlos. Se advierte que el Ing. Francisco Eugenio Balbín trabajaba para su
tío Eugenio Zamudio: en un cuadrito se lee ¨E.Z.¨ y en otro ¨Biblioteca Ingº Balbín¨. En
otros, Zamudio indica el día que el ejemplar ingresó a su biblioteca.

Francisco Eugenio Balbín en el Torneo Universitario


En el V Campeonato Universitario, que se jugó entre mayo y junio 1915, participa por
primera vez el Centro de Estudiantes de la Facultad de Ingeniería, que lo ganó con 26½
puntos, seguido por Ingeniería de La Plata 26, Medicina 16 y Derecho 13½. El equipo
ganador formó con Francisco Eugenio Balbín, Félix Duhart, Leonidas Barrancos
Benjamín Schang, José Masi, Enrique Molina y Vedia y Carlos Galcerán. Conrado
Bauer, de Ingeniería de La Plata, ganó todas las partidas.

Francisco Eugenio Balbín, socio del Club Argentino


La revista nº 3 del Club Argentino, 1916, publica la nómina completa de los 241 socios,
entre ellos el Dr. Julián Balbín y el Ing. Francisco Eugenio Balbín.

Francisco Eugenio Balbín dirige la revista


La revista del Club Argentino nº 61 aparece a comienzos de octubre 1918, y está
dirigida por el Ing. Francisco Eugenio Balbín. El editorial está titulado ¨Axitrench¨.

Francisco Eugenio Balbín, en 2ª categoría


Ayer quedó cerrada la inscripción para el torneo de segunda categoría del Club
Argentino correspondiente a 1918. Jugaron tres veces por semana, y venció el Ing.
Francisco Eugenio Balbín, con 10½/14, seguido por L. Belgrano Rawson 10, Ernesto
Portais 8½, Carlos Querencio 7, Fritz Lempelius 6½, Dr. José Masi Elizalde 6, E. C.
Meyer 5 y Teodoro Becú 2,5. 38

Francisco Eugenio Balbín, directivo


El 12 de junio 1919 se realizó la 14ª Asamblea Ordinaria, con la presencia de
numerosos socios y del Inspector de Justicia Dr. Alberto Gallo. La nueva Comisión
Directiva quedó constituida de este modo: Presidente Lizardo Molina Carranza,
Vicepresidente Antonio Montenegro, Tesorero Enrique Ruiz, Protesorero Ricardo Illa,
Secretarios Enrique Ibáñez, Ing. Francisco Eugenio Balbín y Dr. José Alberto Masi. 39

Idilio y conflicto
El 22 de setiembre el Club Argentino realiza una Asamblea Extraordinaria, en la que
decide separarse de la recientemente formada Federación Argentina de Ajedrez. Se trató
de una asamblea multitudinaria a la que concurrieron 90 socios, en la que se debatió el
tema muy arduamente. Durante la asamblea se formaron dos grupos claramente
diferenciados: uno rupturista, y otro conciliador. Los primeros, cuestionaban
básicamente el sistema elegido por la Federación Argentina para formar la 1ª Categoría,
consistente en un match frente al equipo formado por Reca, Illa y Villegas;
argumentaban que el Club ya tenía ese sistema para los ascensos, y que no era correcto
someter a esa prueba a jugadores que ya habían demostrado un nivel alto. La votación
final favoreció a los rupturistas por 57 votos contra 24. Entre los intransigentes estaba,
entre otros, Francisco Eugenio Balbín. 40

Club Argentino – Cercle Caissa de París


El 26 de mayo 1932 se juega un match por radiotelefonía entre el Cub Argentino y la
Academia Caissa de París. El encuentro se jugó a dos tableros, cada uno de ellos
conducido por un equipo. En el tablero 1 jugaron los franceses con blancas, integrados
por Marcel Duchamp, Aristide Gromer, Du Charmel, Tauber y W. Bienstock, frente a
los argentinos Benito Villegas, Luis Piazzini, Carlos Querencio, Francisco Eugenio
Balbín y Fermín Manghi. En el tablero 2, los argentinos formaron con Aron
Schvartzman, Julio Lynch, Julio Molina, Enrique Falcón y Paulino Alles Monasterio,
llevando las blancas frente a Victor Kahn, Gilbert, Le Lionnais, De Pamplonne y
Biscay.

Efímera reaparición de la revista del Club Argentino


En junio 1935 aparece la Revista del Club Argentino con su nº 93, dirigido por el Ing.
Javier Mateu y Paulino Alles Monasterio. Se informa que la Comisión Directiva de la
entidad está compuesta por: presidente, Ing. Eduardo Sauze; vicepresidente, Jerónimo
Cortés Funes; secretario general, Enrique Falcón; secretario de actas, Nicandro
Solivella; secretario bibliotecario, Paulino Alles Monasterio; tesorero, Ing. Javier
Mateu; protesorero, Ing. Fernando Segovia; vocales, Ing. Francisco E. Balbín (y
otros).

Club Argentino: empréstito interno, y torneo de 1ª categoría


El 17 de noviembre 1950 la Comisión Directiva del Club Argentino aprueba amortizar

38
Revista del Club Argentino nº 66, pág. 115/7.
39
Revista del Club Argentino nº 64, pág. 55/9, 63.
40
Revista del Club Argentino nº 81, pág. 487/95. Se editó un cuadernillo, en forma de Suplemento de la
Revista, con todos los detalles de la Asamblea.
hasta la suma de $ 8.000 41 la deuda del club proveniente del empréstito interno,
amortización que se realizará antes de la terminación de este año, y de acuerdo a las
condiciones establecidas en él. Finalmente, el 17 de noviembre se sortearon,
adjudicándose, entre otros los títulos de Marcos Luckis por $ 500, Carlos Querencio por
$ 1000 y Francisco Eugenio Balbín por $ 1000.

Francisco Eugenio Balbín, su fallecimiento


A la muerte del Ing. Francisco Eugenio Balbín, sobrino de Eugenio Zamudio, el 13 de
junio de 1962, la viuda de aquél fue hablada por mí, como presidente del Club
Argentino, para que donara a esta entidad la hermosa biblioteca que entre los dos habían
coleccionado. La Sra. Guillermina Gómez Fynn de Balbín prefirió hablarme de una
tasación, y le dije que por lo que yo sabía esos libros valían más de $ 200.000 (año
1963).42 Entre ellos había un Ruy Lopez magníficamente conservado, y otros menos
valiosos en número de unos 300 más o menos. Casi todos los libros fueron comprados
por Gregorio Lastra, y vendidos por ahí. Él me dijo en una oportunidad que con la venta
del Ruy Lopez a un aficionado norteamericano había sacado el valor de toda la
biblioteca. Balbín era un hombre muy rico, dueño del Teatro Politeama, donde en 1939
se jugó el Torneo de las Naciones, edificado cuando se hizo el Puerto Madero con los
materiales sobrantes, en la misma quinta que los Zamudio tenían en la calle Corrientes,
entre Uruguay y Paraná. Después de explotarlo durante diez años, la compañía se los
entregó en propiedad. Tenía en San Fernando una gran casa quinta y el crucero ¨Tit
Bits¨ con el que hacía grandes excursiones por el Río Paraná. 43

Aviso fúnebre del fallecimiento de Francisco Eugenio Balbín

Ricardo (Richard) Newton

Ricardo (Richard) Newton es mencionado en la página nº 17 del libro de Pérez


Mendoza como uno de los fundadores del primer club de ajedrez de Buenos Aires en
1881, ubicado en la calle Suipacha 10, esquina Rivadavia, trasladándose luego a un
salón del Café Tortoni, y a otros locales.
Se dedicó al estudio de la industria agropecuaria, y escribió un importante libro, en
coautoría con Juan Llerena, titulado Viaje y estudios de la comisión argentina sobre la
agricultura, ganadería, organización y economía rural, en Inglaterra, Estados Unidos y
Australia, comisionados por el Excmo Gobierno de Buenos Aires, Buenos Aires,
1882.44 En esta obra volcó toda su experiencia obtenida en sus viajes por los países más

41
Son aproximadamente unos U$S 15.000 de hoy.
42
Son aproximadamente unos U$S 70.000 de hoy.
43
Archivo de Paulino Alles Monasterio.
44
Consultado en el Museo Mitre.
desarrollados, con la idea de aplicar esos conocimientos en Argentina.
Decía el prólogo:
La idea de hacer un estudio, como si dijéramos, un reconocimiento de la situación y
progresos de las industrias agrícolas en los países más adelantados del mundo, no ha
sido una medida adoptada a la lijera, ni un lujo aparatoso de progreso: ha sido en
realidad el pensamiento bien meditado de un hombre de Estado, que sabe que los
progresos difíciles en las industrias indispensables para la vida, en la infancia de las
naciones, necesitan modelos bien estudiados y bien presentados para hacerlos
asimilables. Y justamente, esta cuestión es de vida o muerte para un pueblo. Hoy, la
competencia, la lucha por la existencia es una realidad reconocida y palpable, y el
pueblo que se estaciona o retrocede, sucumbe.

Personalidad de Ricardo Newton

Richard Newton trajo el alambrado a la Argentina en 1845, comprado a los


exportadores ingleses Rodgers Bert y Cía, de Liverpool.
En la Gaceta Mercantil del 30 de enero de 1838 aparecen dos avisos, uno de la Librería
Argentina, sita en la calle Victoria número 59 –dos cuadras y media de la plaza para el
campo– y otro de la Librería Nueva –Cangallo 82– anunciando libros sobre la lana y las
ovejas. La estancia llamada Santa María de Newton estaba a diez leguas de Chascomús.
Newton introdujo los cercos de alambre en el país, aunque lo emplea solamente en el
cerco de la quinta de su estancia Santa María.

El libro de Newton, Viajes y Estudios de la Comisión Argentina, 1882


Se parecía a su fama: frente fuertemente abovedada sobre ojos penetrantes, nariz
prominente, tirando a aguileña; los labios finos, voluntariosos; recio el mentón, poblado
de barba rubia. Un rostro llamativo, inteligente y enérgico a la vez, de hombre
acostumbrado a enfrentar las dificultades y vencerlas. Había nacido el 15 de marzo de
1801 en Londres. Se educó en un buen colegio, ingresando después en una casa de
comercio, que dejó al poco tiempo para trasladarse a Buenos Aires, en 1819, llamado
por su padre, un inglés de mirada larga que veía en estas tierras el porvenir que aspiraba
para su hijo. Lo primero que hizo el recién llegado fue jugar al cricket, junto con otros
jóvenes británicos. La colectividad inglesa, la más numerosa de las extranjeras, acogió
con entusiasmo la iniciativa, y el partido se llevó a cabo en una cancha improvisada en
las cercanías del actual Parque Lezama. En 1830, residiendo ya en Chasmomús como
administrador de un campo, se casa con María de los Santos Vázquez, con quien tendrá
15 hijos. El 19 de setiembre de 1834 compra la estancia, a la que en honor de su mujer,
bautiza con el nombre de Santa María. Desde aquí trabajará lo propio, convirtiéndose en
un importante factor del progreso rural. Ya en 1840 importa ovinos de la raza Sajonia
Electoral, mejorando la calidad de sus majadas; baña las ovejas, clasifica sus vellones, y
coloca en su establecimiento una máquina de enfardar lana. En mayo de 1944 viaja a
Inglaterra, y se produce entonces el gran descubrimiento: paseando por el Condado de
Yorkshire observa en el parque del Conde de Fitzwilliams un espacio cercado de grueso
alambre de hierro, donde pacen varios ciervos. Iluminado, piensa en los enormes
beneficios que el sistema reportaría en un país como la Argentina, cuya principal
industria era la ganadería, y cuyos ganados erraban en libertad por los campos,
dificultando su crianza e invadiendo sembrados y plantaciones. En ese momento decide
llevar la innovación a su tierra adoptiva, iniciando una experiencia trascendental para la
economía argentina. Regresa a la Argentina en el bergantín Bella Porteña en julio de
1845, y tiene un tropiezo, ya que el grueso de la partida de alambre que encargó venía
en el velero Fells, que naufragó. Pidió entonces un nuevo envío, que constó de 100
atados de alambre de 150 yardas cada uno y 500 varillas de fierro, llegando el encargo a
bordo del buque Chalec a mediados de 1846. Así, le es posible cercar la quinta, el
parque, el jardín y los montes que forma en Santa María. Fallece el 15 de enero de 1868,
a causa del cólera.45

Gregorio Uriarte, Miguel Cabello 46 y Jorge Moore

Un gentil perdedor

En la ciudad de Bahía Blanca, en el año de 1906, residía el doctor Gregorio Uriarte,


quien era un entusiasta por el ajedrez, y en el que demostraba grande amor propio, tal
vez fundado en que allí era por ese entonces el as de los ases, como hoy se llama al más
arrojado de los aviadores.
En ese año tiene ocasión de conocer a Miguel Cabello, y al conocer la afición a su juego
predilecto, le invita a jugar, lo que se realiza por repetidas veces, siempre con éxito
favorable para Cabello.

45
Historia del alambrado en la Argentina, Noel Sbarra, EUDEBA, Buenos Aires 1964, pág. 7, 28, 35/41.
46
Miguel Cabello fue uno de los fundadores del Club Argentino en 1905, ocupando el cargo de vocal de
la primera comisión directiva. Ver otros datos de Cabello en la micro-biografía de Jorge Moore, Ajedrez
en la historia Argentina, Juan S. Morgado, tomo III.
De esto resulta que Uriarte se encuentra de tal manera impresionado, que los amigos
que le veían a diario inquieren el motivo de su estado, y al conocerle, tratan de
subsanarlo, pues de día en día su malestar se acrecentaba, lo que no era notado por
Cabello, pues no le conocía con anterioridad a esa época.
Esta situación fue motivo para que Ángel Brunel, amigo de ambos, tuviese una
entrevista con Cabello, le explicara el estado de ánimo Uriarte, y le pidiese, si en ello no
había inconveniente, se dejara ganar algunas partidas.
Accede Cabello y ofrecen hacerlo en la primera oportunidad que se presente. Coincide
este ofrecimiento con un viaje a Buenos Aires, que efectúan juntos el victimario forzoso
y la víctima voluntaria.
Cabello traía en su bagaje un juego de ajedrez, y al saberlo Uriarte le invita a jugar.
Puesto en práctica el propósito, resulta que, después de larga resistencia, Uriarte vence,
y Cabello puede ver en su fisonomía el placer intenso que su triunfo le produce. Se
juega la segunda partida y se repite el mismo resultado, con lo que concluye la sesión y
cada uno se retira a su camarote; el uno con la satisfacción de la victoria, y el otro con el
contento de haber vuelto la tranquilidad a un espíritu atribulado.
Resulta que en vez de volver juntos en el tiempo fijado, Uriarte regresa antes, y al llegar
a la ciudad de residencia, ufano, cuenta por repetidas veces el resultado de las partidas,
lo que hace que al regreso de Cabello y encontrarse todos reunidos en el club, Uriarte,
vuelto ya a su estado normal, oye complacido que Jorge Moore dice a Cabello:
—Pero mi amigo, ¡qué paliza formidable usted ha recibido!—
Y con esto, todo volvió a seguir su curso normal y agradable.47

Personalidad de Gregorio Uriarte

Gregorio Ugarte fue uno de los fundadores de la Academia Argentina de Ciencias y


Letras, en 1873. Su presidente fue el dramaturgo y poeta don Martín Coronado. Es autor
del libro Educación Moral de la niñez, que en la sesión del Consejo Nacional de
Educación del 17 de octubre de 1883, fue declarado texto en los ramos de moral y
lectura. Integraba el Consejo Eduardo Wilde.48 En el Congreso Pedagógico de 1883
debatió con los doctores Susini, Pena y Zorrilla, el tema que debe despertarse en los
niños el espíritu de economía, por medio de la fundación de cajas escolares de ahorro,
mostrándose favorable a su aprobación. Fue también presidente del Consejo Escolar de
San José de Flores en 1888, destacándose su labor para mejorar la calidad edilicia de los
edificios escolares, que para esa época estaban sumamente deteriorados. Fue socio del
Club Argentino en 1911.

Rafael Ruiz de los Llanos

Rafael Ruiz de los Llanos fue citado en la página 9 del libro de Pérez Mendoza, como
frecuente asistente a las reuniones en la casa de Agustín Drago, aproximadamente en
1880. Fue luego vicepresidente del Club Argentino entre 1906 y 1908, período en que
era presidente el autor mencionado. Proviene de una familia tradicional salteña. Uno de
sus ancestros más destacados fue Bonifacio Ruiz de los Llanos, que peleó junto a

47
El ajedrez en la Argentina, José Pérez Mendoza, edición del autor, Buenos Aires 1920, pág. 574/5.
48
Mayor información sobre la personalidad de Eduardo Wilde puede obtenerse en Ajedrez en la historia
argentina, ibíd., tomo III.
Manuel Belgrano en las batallas de Salta, Tucumán, Vilcapugio y Ayohuma, en 1812 y
1813, ascendiendo a teniente 1º. Rafael estudió en el Colegio de Concepción del
Uruguay, donde fue compañero del luego presidente de la Nación Victorino de la Plaza.
Fue académico titular de la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales
desde su fundación, el 26 de marzo de 1874, en la especialidad Abogacía y Educación.
Intervino en la reforma del ejército, integrando comisiones que crearon el código de
justicia militar, basándose en las ideas de Max Weber. En 1881 integró una de las
comisiones designadas por Julio A. Roca, junto con Carlos Pellegrini y Augusto Belín
Sarmiento. Fue presidente de la Cámara de Diputados de la Nación en los años 1884 y
1885. El 15 de setiembre de 1886, representando a la provincia de Santiago del Estero,
firma con José Gálvez, representante de Santa Fe, un tratado de límites que pone fin a
un antiguo conflicto. En 1887, integra una compañía adjudicataria de tierras
provenientes de la llamada conquista del desierto, junto a Alejandro Arze, Alejandro
Sorondo, Juan Ignacio Alsina, Adolfo Salas, y el coronel Manuel Ruibal.

Francisco Pudicomb

Un jaque salvador

Para dar una idea de lo que puede la ofuscación que a veces se apodera de algunos
aficionados de ajedrez, vamos a referir un hecho que nos demuestra perfectamente lo
aseverado, y que es rigurosamente exacto.
En el año 1905, el Club Argentino de Ajedrez recién instalado, recibió la visita de dos
caballeros que expresaron su deseo de ser presentados como socios, pues eran modestos
aficionados.
El socio Francisco Pudicomb, que a veces no oye bien o hace como que no oye, les
recibe y acompaña a visitar el local e invita a jugar una partida, y no mucho después
Pudicomb, aunque no es tan fuerte jugador como él se cree, le da un inesperado jaque
mate. En vista de este resultado, le ofrece jugar una segunda partida, dándole la ventaja
de la dama. Aceptada la oferta, se entabla el juego, llegándose a un final en que
Pudicomb queda con solo el rey, y el adversario con la ventaja recibida y algunos
peones. Dada su inferioridad de elementos y la excesiva nerviosidad que en ciertos
casos se apodera de él, Pudicomb emprende un furioso ataque (con el rey solo).
Dividía un peón su rey del contrario, toma el peón con el rey, y ambos reyes están en
contacto, pero Jaque al rey, dice con voz desconcertada y los movimientos nerviosos
que le son peculiares de manos, cabeza y hasta ojos... Y el rey contrario se retira; avanza
el suyo y nuevamente anuncia Jaque al rey, y así se realiza el ataque por repetidas
veces, lo que le hace decir a su confundido adversario:
—Como ninguno de los dos da mate, la partida es tablas—
Y así se declara. Lo único que no se ha comprobado es si el visitante no conocía las
reglas del ajedrez, y si de esto se aprovechó Pudicomb para no declararse vencido.49

El señor Pudicomb, sombrerero de la ciudad

Íntimo amigo de mi señor padre y de mi tío, el señor don Gregorio Gómez, con quien
había ido a Inglaterra en misión del gobierno, llevándome varias veces a estas fiestas

49
El ajedrez en la Argentina, José Pérez Mendoza, edición del autor, Buenos Aires 1920, pág. 577/8.
atrayentes, que se quedaron grabadas en mi imaginación de niño, y que me han servido
después para tener buen gusto y apreciar todo lo bello, pero no todo lo mucho como
algunos zonzos o inocentes lo creen. Pues estoy a pie juntillo con Brillat Savarin, 50 que
dice: Dime cómo comes y te diré quién eres.
A esta balconada iban Manuela Rosas y Juanita Sosa, a ver salir la gente de las
funciones de la patria, desde que este distinguido caballero, este ser, el más culto si los
había, sufrió resignado la tiranía de Rosas, sin poder abandonar el país; y de miedo, se
hizo federal neto. (...)
Pero no sólo vinieron ricos hombres de Alcalá, sino también industriales, y se estableció
la primera sombrerería, por Mr. Pudicomb, en la esquina hoy de Piedad y San Martín
(N. del A.: en la actualidad, Bartolomé Mitre y San Martín) donde fue la armería de
Bertonet y actualmente casa de lunch norteamericana.
Los primeros sombreros ingleses que vinieron decían en el fondo: waterproof, es decir,
a prueba de agua, pero al primer aguacero que todos deseaban que les cayera encima, se
los llevó el diablo, como a los del país, y fue necesario llevarlos de nuevo a planchar. ¡Y
crea usted en el waterproof!
Con esta casa de sombreros se introdujeron simultáneamente los dolores de cabeza,
pues en el empeño de todos por andar con la galera inglesa, se adquirían aun (siendo)
chicas, y como no había, entonces, esas máquinas para tomar la forma de ésta, se hacían
insoportables por mucho tiempo, hasta que con el uso y la traspiración se amoldaban
ellos mismos. Mientras tanto, las gentes andaban cabeceando, y muchos con el
sombrero en la mano, decían que ¨por el calor¨, pero en realidad, por lo que atormentaba
el (sombrero) inglés.51

Edmundo Piazzini

Personalidad

Edmundo Piazzini fue un destacado compositor, pianista y educador. Nació en Italia en


1857, y llegó a la Argentina en 1878, dedicándose por entero al piano hasta 1887. Fue
amigo de Giacomo Puccini, y se casó con la hija del propietario del Teatro de la Ópera.
En 1904, junto a A. Thibaud, fundó el Conservatorio Thibaud-Piazzini, que fue famoso
en su época, y le proporcionó una enorme posición económica. Se inició en los altos del
Café Tortoni, en la Avenida de Mayo. Edmundo vivía en una magnífica casona en la
calle Suipacha, desde cuyo interior podía llegarse directamente hasta el palco del teatro,
con entrada por Corrientes. Compuso muchas obras para piano. Falleció en Buenos
Aires en 1927, y dejó una fabulosa herencia para su hijo Luis. En las décadas del 30 y el
40, podía verse a Luis llegando a los torneos en una limusina manejada por un chofer;
paradójicamente, falleció muy pobre, ya que perdió su fortuna con el juego, en especial
el póker.52

50
Jean Anthelme Brillat-Savarin (1755-1826), fue un jurista francés que ocupó importantes cargos
políticos después de la Revolución. Es el autor del primer tratado de gastronomía (Fisiología del Gusto,
1825). Nació en Belley, Francia, en la época en la que el Ródano separaba Francia de la Saboya. Estudió
Derecho, Química y Medicina en Dijon. Ejerció como abogado en su ciudad natal hasta que en 1789 fue
enviado como diputado a la Asamblea Nacional Francesa, al comienzo de la Revolución Francesa. Hizo
una defensa pública de la pena de muerte.
51
Las Beldades de mi tiempo, Santiago Calzadilla, Editorial Sudestada, Buenos Aires 1969, pág. 29/31
52
Testimonio de Raúl A. Castelli al autor, 1970. La hija de Luis –nieta de Edmundo e hija de Luis–, es la
hoy famosa pianista Carmen Piazzini, radicada en Alemania, que estudió con Wilhelm Kempf.
Psicología ajedrecística

Es 1920, y lo que relatamos sucede en el Club Mar del Plata. Juegan una partida de
ajedrez los aficionados Alberto Machado y Edmundo Piazzini. Al principio de la
partida, el primero entrega un alfil por el peón ‘f’ contrario, con lo que inicia un ataque
enérgico que cree va a producir un próximo jaque mate.
A cada jugada, Machado la acompaña con frases que quieren demostrar la eficacia de su
combinación, y que parece influyen en el ánimo de su perturbado rival. Pero esto no
obsta para que el cambio de dos piezas le haga creer a Piazzini que el peligro inminente
ha desaparecido.
La característica de los adversarios cambia: Machado enmudece, y Piazzini ríe y habla
con el vibrante acento que le es peculiar.
Pregunta Piazzini a Oliveira Cézar, uno de los patos silenciosos que observa
atentamente la partida al igual que el estado de ánimo de los rivales.
—¿Qué psicología deduce usted de esta transmutación de estado de espíritu?—
Responde Oliveira Cézar:
—Que el silencio del uno y la charla vivaz del otro, en cada caso, denota perfectamente
la situación que en la partida se encuentran ambos contendientes—
Y es perfectamente exacto el juicio: pues al final, después de una brillante combinación,
Machado recobra la palabra que había perdido, y Piazzini enmudece, cuando comprende
que su derrota es inevitable.53

Edmundo Piazzini, Lasker y Capablanca

La llegada del campeón mundial doctor Emanuel Lasker era esperada con gran interés
por una enorme cantidad de ajedrecistas. El Club Argentino se ha preparado
cuidadosamente para recibirlo, nombrando para tal objeto a varias. Edmundo Piazzini
integró la llamada comisión de recepción, que además estuvo conformada por Julián
Aguirre, doctor Jaime Llavallol, C. Díaz Vélez; ingeniero Fernando Segovia, Francisco
Williams, Julio A. Lynch, José Pérez Mendoza, Mario Blixen, M. C. Costa y J. C.
Martínez.
No perdía oportunidad de enfrentar a los maestros que vinieron a nuestro país. Fue uno
de los vencidos por Lasker en la gran simultánea de presentación de éste en el salón La
Argentina, el 19 de junio de 1910, y también en la sesión del 10 de julio. Al año
siguiente, jugó frente a Capablanca el 6 y el 29 de mayo, partida ésta en la que logró
vencer al cubano.

Club Argentino simuláneas, 29 de junio de 1911, Blancas: José Raúl


Capablanca – Negras: Edmundo Piazzini. 1.e4 e5 2. Cf3 Cc6 3. Ab5 a6
4. Aa4 b5 5. Ab3 Cf6 6. d3 d6 7. Cg5 d5 8. exd5 Ca5 9. Cc3 Cxb3 10.
axb3 Ab7 11. O-O Ae7 12. Te1 Cxd5 13. Txe5 Cxc3 14. bxc3 O-O 15.
Cf3 Af6 16. Tc5 Ae7 17. Th5 f6 18. d4 De8 19. Th4 Dc6 20. Ab2 g5
21. Th3 g4 22. Tg3 h5 23. h3 Ad6 24. hxg4 Axg3 25. fxg3 hxg4 26.
Ch4 De4 27. Rh2 Rf7 28. Dd2 Tae8 29. Tf1 Th8 30. c4 De3 31. Dxe3
Txe3 32. d5 Th7 33. Txf6+ Re8 34. Tf2 Txh4+ 35. gxh4 g3+ 36. Rg1

53
El ajedrez en la Argentina, José Pérez Mendoza, edición del autor, Buenos Aires

1920, pág. 594/5.


gxf2+ 37. Rxf2 Te4 38. g3 bxc4 39. Rf3 Axd5 0-1

Edmundo Piazzini era también un apasionado por el ajedrez ping pong, destacándose en
varios torneos de ese tipo.

Melitón Panelo

Melitón Panelo es mencionado en el libro de Pérez Mendoza, página 8, como uno de los
asiduos concurrentes a las reuniones ajedrecísticas en la casa de Agustín Drago,
alrededor de 1870. Encontramos en el Registro Oficial de Buenos Aires de 1878, pág.
567/71, la siguiente disposición, que muestra a Melitón Panelo como policía:
Se abre un crédito suplementario al Capítulo Leyes Especiales del Presupuesto Vigente,
por la suma de $ 2.012.565 moneda corriente, para el abono de las siguientes cuentas:
El Senado y la Cámara de Diputados (..)
80 Policía, cuenta de D. Melitón Panelo, suministros, $ 19.018.-

Otto Hellmuth (Hellmut)

El alemán Otto Hellmuth Georg Max Gastel es un personaje muy interesante, que se
asocia al Club Argentino de Ajedrez aproximadamente en 1930. Emigró el 21 de
setiembre de 1925 a Buenos Aires, junto con su primera esposa Lya y Marigerd –hija de
un matrimonio anterior de Lya– para encontrarse con su hermano Harald Gastel, que
vivía en Charata, Chaco, en la granja de la señora de Ferris. Otto Hellmuth Gastel
regresó a Alemania con su esposa Lya, su hija Marigard y su hijo Emilio, Norberto,
nacido en 1929 en Buenos Aires, en el barco Monte Sarmiento el 2 de setiembre de
1938 debido a razones de salud (la malaria y el asma grave). Todo indicaría que poco
antes de partir jugó un Torneo de Ajedrez por Equipos en la localidad de San Justo,
Provincia de Buenos Aires, representando a Los Inmortales; la crónica indica que ganó
el primer tablero con 11 puntos.54

54
Caras y Caretas nº 2048 del 1º de enero de 1938.
Caras y Caretas nº 2048, 1º de enero de 1938

Había trabajado en el Vossische Zeitung en Berlín en 1923/25. En Argentina fue el


editor del periódico La Plata-Zeitung, destinado a la colectividad alemana argentina,
desde 1927 hasta 1938. Vivió en Quilmes y Villa Elisa, Provincia de Buenos Aires.
Entre los años de 1923 y 1927 estudió español para poder desempeñarse como
periodista en Argentina. Volvió a Alemania en 1938, y trabajó como periodista
independiente hasta 1941, para el Süddeutsche Zeitung en Munich, y desde 1941 hasta
1975 fue el editor El Mangfallbote de Bavaria. Durante la Segunda Guerra manejó los
eventos culturales en las ciudades de Bad Aibling, Kolbermoor y Rosenheim, ayudando
a los artistas hambrientos, y dándoles una chance de sobrevivir. Recibió por ello
medallas de honor. Le interesaban las bellas artes, las literaturas clásica y moderna, la
música clásica, los viajes al extranjero, la jardinería, el teatro y el periodismo.55 Durante
este lapso realizó esporádicos viajes a la Argentina.

Hellmuth, socio del Club Los Inmortales


1945
El Club de Ajedrez de la YMCA, en el deseo de contribuir a la difusión y progreso del
juego ciencia, ha llevado a efecto con todo éxito y con la colaboración del socio Adolfo
Maschke, que donó los premios ofrecidos, un torneo de 3ª categoría abierto a los clubs
federados o no, participando 24 competidores que representaron a 14 entidades de esta
Capital Se inició el 16 de abril y dio término el 1º del mes en curso, quedando
clasificados como ganadores:
Primer premio, medalla de oro, Hellmut Otto, de Los Inmortales Ajedrez Club.
1947
El socio de YMCA Adolfo Maschke ha donado los premios para un torneo de 3ª
categoría, participando 24 competidores que representaron a 14 entidades de esta
capital. Se inició el 16 de abril y dio término el 1º junio. Obtuvo el primer premio,
medalla de oro, Hellmuth Otto, de Los Inmortales A. C. [El Mundo y La Razón, 6 de junio de
1947]

55
www.worldroots.com
El Mundo, 6 de junio de 1945

José Gabriel Ocampo Herrera

Gabriel Ocampo, José María Espeche y el ajedrez

En los años anteriores a 1880 eran concurrentes asiduos al Club del Progreso Gabriel
Ocampo y el entonces estudiante de medicina José María Espeche. Entre ellos, con
frecuencia se realizaban partidas de ajedrez, que se desarrollaban con absoluta
tranquilidad. También frecuentaba el club un señor Palacios, cuyo nombre omitimos
porque así debe serle más agradable a él, pues se puede contar el milagro sin dar
mayores detalles del santo que lo realizó. Dicho señor era conocido de los anteriores
nombrados y repetidas veces se acercaba a la mesa donde jugaban, los saludaba y se
sentaba, permaneciendo largas horas mirando el desarrollo de las partidas.

José María Espeche (Foto AGN)


Sucede que una vez se produce una diferencia sobre si al mover una pieza y dejar en
jaque al rey, había que dejar aquella en su sitio y jugar la que se deseare, o en pena
mover el rey. Como no se pusieron de acuerdo, Ocampo se dirige al convidado de
piedra y le dice:
—Y bien amigo, ¿qué opina Ud. en este caso?—
Contestó:
—Nada puedo decir, pues absolutamente no entiendo el juego—
Y los dos amigos que jugaban, se miraron... y sonriendo resolvieron que se moviera el
rey.56 Tal como relata el episodio José Pérez Mendoza, puede haberse producido hacia
1879; es posible que Gabriel Ocampo haya viajado a la Argentina durante ese lapso.

José Gabriel Ocampo Herrera (Foto AGN)

Personalidad de Gabriel Ocampo. Vicisitudes de un unitario

José Gabriel Ocampo Herrera nació en La Rioja en el 5 de octubre de 1798, y falleció


en Santiago de Chile el 7 de febrero de 1882. En 1810 inició sus estudios preparatorios
y secundarios en el Real Colegio de Nuestra Señora de Montserrat en Córdoba, donde
se graduó de bachiller.
En 1819 fue un discípulo aventajado del Deán Funes, y se graduó de doctor en
Jurisprudencia en Derecho Civil y Canónico en la Universidad de Córdoba. En 1820 su

56
El Ajedrez en la Argentina, José Pérez Mendoza, edición del autor, Buenos Aires 1920, pág. 565.
tío, el gobernador de La Rioja Francisco Antonio Ortiz de Ocampo, lo nombró ministro
de gobierno de esa provincia. Es apresado por Facundo Quiroga cuando éste depone al
citado gobernador. Ambos fueron sentenciados al fusilamiento, pero Quiroga les
perdona la vida. En 1821 se traslada a Chile, donde revalida su título de doctor en leyes,
y es designado como primer decano de la Facultad de Leyes de la Universidad de Chile,
y redactor del Código de Comercio de ese país. Participó, como diputado por
Colchagua, en la Constitución Política del Estado de Chile de 1823. Ocupó este escaño
por aquel departamento hasta 1825.
En 1826 falleció su padre, y se trasladó a Buenos Aires, donde se matriculó de
abogado, ocupando un destacado lugar en el foro bonaerense: fiscal en lo civil y
abogado del Gobierno. En 1827, partidario y agente de Rivadavia, es enviado a la
Banda Oriental, donde integró el Gobierno Delegado, con sede en Canelones. Publicó
El Eco Oriental para promover la aprobación de la Constitución Unitaria de 1826, y
logró que ésta fuese aprobada por la Honorable Sala de Representantes de la Banda
Oriental; en tanto, las demás provincias la rechazaron. Cuando Rivadavia renunció,
Ocampo es violentamente arrestado por Lavalleja, acusado de conspirar para restaurar el
régimen unitario. Su arresto es resistido, y entonces Lavalleja respondió con un golpe de
estado, disolvió la asamblea y asumió como jefe supremo de la provincia oriental,
precipitando la independencia de la República Oriental del Uruguay. Lavalleja lo
deportó a Buenos Aires.
En 1828 se estrenó como abogado en el foro porteño patrocinando la defensa de
Arriaga, un caso famoso. En 1837, como unitario activísimo, fue perseguido ferozmente
por Rosas. Su discípulo Juan Bautista Alberdi se negó a prestar el juramento de lealtad
federal para recibir su título de abogado. Se recluyó en su casa, y en 1838 La Mazorca
la asaltó y saqueó el 25 de Mayo. A causa de la bestial golpiza, murió su esposa, que
acababa de dar a luz una niña. Debió exiliarse en Montevideo, desde donde combatió a
Rosas, y le otorgó el título de abogado uruguayo a Alberdi.
Continuó ejerciendo hasta 1840, año en que enviudó y decidió irse del país. Se embarcó
para Chile a bordo del velero Prudence, con sus tíos Goyo Gómez y Santiago
Calzadilla. En Chile fue acogido con gran simpatía, y abrió un estudio jurídico en
Santiago. Constituyó una nueva familia y tuvo ocho hijos chilenos. Fue el primer
decano de la Facultad de Leyes de la Universidad de Chile, cargo en el que permaneció
hasta su muerte.57

Los Calzadilla y Gabriel Ocampo: tiempos de sangre

El tercer caballo fue de mi señor padre, don Santiago Calzadilla. Le fue mandado desde
Concepción (Penco), en Chile, por el señor don Domingo Ocampo, hermano del doctor
don Gabriel Ocampo, que se casó aquí con mi prima hermana, la linda joven Elvira de
la Lastra (1829), madre de Elvira, Laurentina, Etelvina, Astermia, Teodomira y Gabriel
Ocampo (más conocido que la ruda), a la que el doctor Ocampo conoció en casa de mi
familia, al regresar de la Banda Oriental con mi señor padre, adonde había ido en
comisión de gobierno, después del triunfo de Lavalleja, el héroe de los 33 denodados
patriotas (1827).
Un día, nuestro inolvidable maestro de la escuela del Barrio del Colegio, don Rufino
Sánchez, llevó a los niños de sus clases a presenciar en corporación una ejecución
capital que tuvo lugar en la Plaza de la Victoria. Fueron fusilados Marced y Arriaga,

57
El doctor Gabriel Ocampo, argentino por nacimiento y chileno por gracia especial, Carlos A. von der
Heyde, Comisión Binacional de Homenaje, Buenos Aires, 1998.
permaneciendo colgados en las horcas todo ese día, para desagravio del pueblo que
había presenciado el horrendo crimen contra la amistad y la moral. La justicia de los
hombres fue inexorable en la aplicación de la última pena impuesta a los que pudo
aprehender, (pese a los) los empeños de las más respetables familias y de la magistral
defensa que hizo el doctor Gabriel Ocampo, el insigne abogado, del joven Arriaga
(1828). La defensa del doctor Ocampo, con que éste se estrenó en el foro de Buenos
Aires, fue una novedad que estableció su fama de jurisconsulto. El gremio de abogados
lo acompañó hasta su casa, felicitando así al joven abogado de la Universidad de
Córdoba. (...) El doctor Ocampo ha conservado, probablemente hasta su fallecimiento,
un magnífico reloj que Arriaga le entregó en la prisión misma como muestra de gratitud
y recuerdo de aquella famosa defensa.
En el año 1840 las cosas arreciaron, y la Sociedad Popular Restauradora (Mazorca), a
cuyo centro habían ingresado muchos padres de familia para salvarse, y así cuidar a sus
familias, y visitar a sus hijos y esposas que no les era posible abandonar. La Sociedad
Restauradora seguía en sus hecatombes, a las cuales jamás asistió esa clase de socios,
que podría llamárseles profanos, y que al fin la Mazorca acabó por no respetar, cayendo
muchos de ellos a sus golpes, unos tras otros. Nosotros, con mi excelente padre (que
quedó a cargo de nuestra numerosa familia, incluso la del doctor Gabriel Ocampo),
asistíamos de noche a la casa del coronel de ingenieros español señor don José María
Romero, padre del actual coronel José María Romero, y de las hermosas jóvenes
Etelvina y Carlota.58

Recordación a Gabriel Ocampo en la ciudad de Buenos Aires

La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sancionó por Ley 413 del 15 de
junio de 2000, la designación de una plazoleta con su nombre. La placa recordatoria
dice: Al doctor Gabriel Ocampo (1798-1882) Jurisconsulto Legislador Constituyente
Magistrado Académico En reconocimiento de su actuación en Chile y Argentina. Se
ubica en la intersección de las Avenidas Ortiz de Ocampo y del Libertador.

Edmundo Guibourg

Edmundo Guibourg nació el 15 de noviembre de 1893 en Balvanera, y falleció el 12 de


julio de 1986. Fue periodista, historiador, crítico teatral y director de cine argentino,
gran amigo d de Carlos Gardel. Siempre estuvo vinculado con el teatro, el tango y el
turf. Escribió para el diario Crítica de Natalio Félix Botana, donde además fue
corresponsal en París durante seis años. Se inició en el diario Tribuna en 1912, antes
había sido caricaturista de Crónica. Trabajó como crítico, traductor y director de La
Vanguardia desde 1913. En años más recientes, perteneció a la redacción del diario
Clarín. En 1938 dirigió la película Bodas de sangre, basada en la obra de Federico
García Lorca. Intervinieron como actores Margarita Xirgú, Pedro López Lagar y Eloísa
Cañizares, la única película sonora de la Xirgú. En 1987 recibió el Premio Konex de
Honor. En su libro Conversaciones con Edmundo Guibourg, Mona Moncalvillo relata
un reportaje que le hiciera a comienzos de los 80 a este imperdible personaje.

Edmundo Guibourg, Ehrenberg y el ajedrez

58
Las Beldades de mi tiempo, Santiago Calzadilla, Editorial Sudestada, Buenos Aires 1969, pág. 64/5,
104/5, 207/8.
—¿Cuándo fue a París—
—Cuando yo llegué, Montparnasse tenía dos grandes cafés que eran el ámbito
intelectual y artístico de todo el mundo. En uno de esos cafés había una mesa con una
plaqueta (nosotros teníamos la mesa de al lado) que decía: en esta mesa jugaron ajedrez
Lenín y Trotsky. Era el Café de la Rotonde. Enfrente estaba Le Dome, que era donde
nosotros íbamos a jugar al ajedrez, y es donde le conté que conocí a Ilya Ehrenburg 59
de manera muy insólita. Eran cafés literarios, llenos de cuadros. (...) Miguel de
Unamuno iba a la mesa donde había estado Lenin—
—¿Y usted jugaba al ajedrez?—
—Yo iba a jugar al ajedrez a La Rotonde y a los grandes cafés del Montparnasse, antes
de que fuéramos a la Coupole –siempre jugué muy mal al ajedrez– con un peruano
novelista que se llamaba Bedoya y con un chileno que era secretario del León de
Tarapacá, Arturo Alessandri, que era el presidente de Chile. Era un chileno que había
nacido en la Argentina y que fue representante de Chile en las Naciones Unidas, el
doctor Daniel Schweitzer 60 También jugábamos con el dibujante Arteche y con algún
otro compañero de aventura, de circunstancia. Bueno, solía ir un señor con un perrito
que se quedaba mirando, y cuando yo quería mover una pieza, me hacía una señal con
los dedos diciéndome que no, que no la moviera así. Entonces yo hacía otro
movimiento, él asentía con la cabeza, yo realizaba la jugada, y resulta que era, poco más
o menos, buena. Cada vez que venía, le decíamos que tomara café pero él no quería; en
cambio, le dábamos el azúcar de nuestro café al perrito que traía...
Era un tipo muy simpático, un poco cuáquero en la manera de vestir, pero a mi no me
llamaba la atención. En ese entonces, yo estaba leyendo a Ilya Ehrenburg, que acababa
de publicar Citroen o H.P., y antes el libro sobre Hollywood, La Ciudad de los sueños,
y tenía mucho interés, como periodista, de que no se me escapara. Y a mí se me
escapaba la liebre a cada paso... Por ahí se anunció que iba a venir de Madrid Ramón
Gómez de la Serna, y como se iba a quedar algunos días en París, querían que se
reunieran todos los escritores y poetas latinoamericanos y algún italiano como
Bontempelli—61
—¿Y cuándo fue éso?—

59
Ilyá Grigórievich (Gírshevich) Ehrenburg nació en Kiev, Imperio Ruso, en enero de 1891, y falleció en
Moscú el 31 de agosto de 1967. Fue un escritor y periodista soviético de familia judía. Publicó poemas,
cuentos, libros de viaje, ensayos, y varias novelas. Aunque simpatizaba con la revolución, no se sintió a
gusto con lo que ocurría en la Unión Soviética y se marchó en 1921. Ese año su mejor novela, Julio
Jurenito, que ridiculiza al Occidente capitalista y al sistema soviético. Vivió en Berlín y Bruselas y desde
1925 en París. Al proclamarse la Segunda República en 1931 viajó con frecuencia a España como
corresponsal y escribió España, república de trabajadores (1932). En el Congreso Internacional de
Escritores en Moscú, en 1934, se opuso a las tesis de Máximo Gorki que abogaba por la doctrina del
realismo socialista. Durante la Guerra Civil Española fue corresponsal de Izvestia y escribió los libros No
pasarán (1936) y Guadalajara: una derrota del fascismo (1937). Estos escritos lo reconciliaron con los
comunistas.
60
En el libro se lee textualmente Schueischer, que es la pronunciación fonética del apellido. A Alessandri
lo apodaron El León de Tarapacá porque en 1915, cuando ya presentaba sus primeras aspiraciones
presidenciales, retó al senador en ejercicio por la provincia de Tarapacá, Arturo del Río. Tras una
disputada y violenta elección, Alessandri triunfa, ganándose ese apodo, debido a su oratoria y su carisma.
Daniel Schweitzer se destacó como traductor, especialmente en la obra Las Escuelas de Declamación en
Roma, por Gaston Boisser, Editorial Jurídica de Chile 1955, un trabajo de ¨una elegancia y exactitud
dignas del maestro¨. [Jaime Eyzaguirre, www.analesderecho.uchile.cl]
61
Massimo Bontempelli (1878-1960) fue un escritor italiano que introdujo el Surrealismo en Italia,
aunque según su concepción teórica lo llamó realismo mágico.
—En los años treinta.62 Bien, se organizó una comida a Gómez de la Serna 63 en una
lechería, donde comían los choferes de Montparnasse, cerca de la estación y a pocas
cuadras de dónde nos reuníamos. Se juntaron también tres o cuatro tipos que eran los
patoteros de los banquetes –no dejaban hablar a nadie– como el Vizconde de Lazcano
Tegui,64 y el chileno, músico, Cotapos Baeza,65 para sabotearlo a Gómez de la Serna, y
efectivamente, apenas si lo dejaban hablar. Pero Gómez de la Serna consiguió que lo
dejaran decir algo, y sorpresivamente señaló:
—Quiero presentarles a ustedes a Ilya Ehrenburg—
¡Era el hombre del perrito! Yo lo había buscado en París con una lupa, y resultó que lo
tenía a mi lado y se me escapó, como se me han escapado otros... Desde entonces
fuimos grandes amigos... Fuimos tan amigos que cuando vino a la Argentina –donde no
desembarcó porque no lo dejaron–, por la única persona que preguntó al grupo
comunista que lo estaba esperando, fue por mí. Pero yo no fui para no mezclarme en
una cuestión de carácter político; no quería mezclarme con el comunismo local. No
porque le tuviese miedo al comunismo, sino porque estaba lleno de dudas en ese
momento—
—Pero al final, ¿le hizo el reportaje?—
—Sí, le hice el reportaje en París... lo tengo aún en apuntes porque no lo escribí
nunca... Cuando lo leí, dije:
—No lo voy a hacer, no lo voy a escribir—
Un día me preguntó:
—¿Y el reportaje que me has hecho?—
Ya me tuteaba. Le contesté:
—Mirá, no lo voy a abordar, porque es un reportaje antisoviético—
Era un reportaje contra el gobierno comunista, contra el soviet...
—¿Por qué no lo quiso publicar?—
Porque me parecía que le iba a comprometer la vida... Y efectivamente, cuando pasó el
tiempo me lo agradeció, porque en el ínterin cambió y se hizo vocero del soviet... En
fin...66

Guibourg y los nazis argentinos

Anoche el ministro (N. del A: se está refiriendo al embajador Edmund Von Thermann)
de Alemania en Argentina hizo cerrar el teatro Cómico, donde se representaba el drama

62
Fue exactamente en 1935, durante la segunda presidencia de Arturo Alessandri.
63
Ramón Gómez de la Serna Puig (1888-1963) fue un prolífico escritor y periodista vanguardista español
de la Generación de 1914 o Novecentismo, e inventor del género literario conocido como greguería.
Posee una obra literaria extensa que va desde el ensayo costumbrista, la biografía, la novela y el teatro. En
1930 viaja a América y llega a Buenos Aires, donde tiene una gran acogida debido a sus colaboraciones a
La Nación. Posteriormente vuelve a la Argentina como exiliado, ante la situación política de España.
64
Emilio Lascano Tegui, o Vizconde de Lascano Tegui, (1887-1966) fue un escritor, pintor y diplomático
argentino.
65
Acario Cotapos Baeza (1889-1969) fue un compositor chileno, Premio Nacional de Artes mención
música en el año 1960. Nacido en Valdivia, vivió parte de su infancia en Argentina. Vivió en Nueva
York, París y Madrid. Fue un autodidacta, y su catálogo incluye más de 40 obras.
66
Conversaciones con Edmundo Guibourg, Mona Moncalvillo, Editorial Celtia, Buenos Aires 1981, pág.
12/4, 130. Ilya Ehrenburg escribió, entre otras obras, la novela La Novena Ola, en dos tomos, editada en
castellano en Moscú, por el Departamento de Lenguas Extranjeras, 1953.
del autor alemán exilado en Francia, Fernando Bruckner,67 Las Razas. Anteanoche las
huestes que responden a las órdenes de aquel diplomático, llevaron a la representación
del Cómico un ataque organizado, que la policía logró conjurar. Alrededor de 70
alemanes regimentados fueron conducidos en camión al Departamento (de Policía) y de
inmediato la legación hitlerista se interesó por la suerte de todos ellos, haciéndoles
llegar la seguridad de que desde fuera se velaba para que se les tuviesen consideraciones
especiales, mientras se negociaba su pronta libertad. (...) la presión moral ejercida por la
prensa al reflejar la indignación que produjo la clausura del Cómico, indujo a las
autoridades a revisar la inconsulta medida. Hoy se reabrirá el teatro en que la Compañía
que dirige Pablo Suero pone en escena la obra ¨Las Razas¨. La reapertura del Cómico
viene a colocar a la policía en su verdadera misión, que en vez de ser contraria a la
emisión libre del pensamiento, debe garantizarla mediante su presencia. La paz pública
no está amenazada porque en un teatro se represente un drama en el que se exhiben
aspectos políticos que a todos nos interesan como un fenómeno localizado y expansivo.
(...) Viéndola se puede ser nazi o antinazi, a voluntad. Pero ante las depredaciones
organizadas por los nazis, el público reacciona contra semejante violencia condenando
al nazismo. Si a ello se agregaba la arbitrariedad de la prohibición, que castigaba a la
víctima del atropello, fácil será concluir el movimiento formidable de opinión aún en
los espectadores más neutros. Y si todavía se añade la farsaica gestión en la penumbra
del Ministro de Hitler, agraviante para la dignidad del país, estará dicho cómo los nazis
llevan las de perder en la batalla que plantearon.68

Rodolfo Rivarola

Rodolfo Rivarola y el ajedrez en las universidades

El 19 de enero de 1914 el doctor Rodolfo Rivarola, Consejero de la Universidad de


Buenos Aires, contesta una carta que le enviara José Pérez Mendoza referida a la
introducción del ajedrez en las Universidades. Dice:
—Ha nacido el juego de la necesidad de emplear el excedente de fuerzas físicas o
mentales, de la tensión muscular o nerviosa sobrante de la actividad requerida para la
propia conservación y sus funciones de previsión. Los niños, que no tienen estas

67
Ferdinand Bruckner, seudónimo de Theodor Tagger, nació en Sofía, Bulgaria, el 26 de agosto de 1891,
y falleció en Berlín el 5 de diciembre de 1958. Fue un escritor y director de teatro austríaco. Comenzó a
estudiar música, pero atraído por el expresionismo literario, desde 1916 se dedicó a la poesía. En 1917
fundó la revista literaria Marsyas, y en 1922 fundó en Berlín el Renaissance Theater. En 1929 y 1930
publicó sus obras Krankheit der Jugend (Enfermedad de juventud) y Elisabeth von England (Isabel de
Inglaterra), con el seudónimo de Ferdinand Bruckner. Tras el éxito de estas obras, reveló su autoría,
aunque también cambió su nombre propio en 1946. En 1933 emigró a París y trabajó en la obra
antifascista Die Rassen (Las Razas). En 1936 se trasladó a los Estados Unidos, donde obtuvo poco éxito.
Veinte años después de su huida de Alemania, en 1953, regresó a Berlín, donde trabajó como asesor del
Teatro Schiller.
68
Calle Corrientes, Edmundo Guibourg, Plus Ultra, Buenos Aires, 1978. Pág. 33, 35, 37. El autor se
refiere a un episodio ocurrido a comienzos de 1935. En Argentina, muchas asociaciones aceptaron la
ideología nacionalsocialista espontáneamente. Esas protestas fueron organizadas por el NSDAP (Sigla
Partido Nacional Socialista Alemán) en Buenos Aires. El periódico La Plata Post informó que más de 160
asociaciones y comunidades alemanas las habían apoyado. Incluso el Argentinisches Tageblatt, que fue
atacado con explosivos, se vio forzado a reconocer el éxito del NSDAP. Un fiscal pidió penas severas
para los autores de los desmanes, que además habían arrojado bombas de alquitrán contra las fachadas de
varios templos israelitas.
preocupaciones, juegan por necesidad de aplicar en algo su actividad. Del juego
como aplicación de exceso de energía, se pasa a la pasión o al vicio, o sea, a darle
más de lo que sería un verdadero sobrante; y esto ya es perjudicial, porque quien se
siente dominado por un vicio o es víctima de una pasión, descuida por ello su propia
conservación. El mal se agrava y pasa a la categoría de hecho ilícito, aunque no
siempre reprimido, si al juego se le agrega la apuesta. Libre el ajedrez de este
peligro, por su propia dignidad y nobleza, tiene en cambio el valor de ejercitación de
aptitudes mentales superiores: la atención, el razonamiento, la previsión, a la vez que
de otras apreciables para la formación del carácter: el dominio de sí mismo, el
respeto al adversario, la consideración recíproca en el sometimiento voluntario a
reglas que se aceptan y cumplen como leyes. Las consecuencias morales van tal vez
más allá: paréceme poco compatible con la afición al ajedrez la de los juegos de azar
y apuestas por dinero. No me opondría, y al contrario, apoyaría la idea, de enseñarlo
a quien quiera aprenderlo, o por lo menos adquirir las nociones que se pueden recibir
en el breve curso que Ud. propuso. Estas consideraciones abonan mi opinión, y me
proporcionan el placer de apoyar la de Ud. Firmado: Rodolfo Rivarola— 69

Rodolfo Rivarola (Foto AGN)

Personalidad

Fue un destacado sociólogo, pedagogo y jurisconsulto argentino, nacido en Rosario en


1857, y fallecido en 1942. Estudió en el colegio Nacional de Concepción del Uruguay y
terminó como bachiller en el Colegio Nacional de Buenos Aires (1876). Se graduó
como abogado en la Universidad de Buenos Aires en 1882. Fue juez en la provincia de
Corrientes, luego pasó con el mismo cargo a la provincia de Buenos Aires. Después se

69
Revista del Club Argentino nº 1, Año IX, pág. 2/6.
desempeñó como secretario de la Corte en la ciudad de La Plata, y en la Fiscalía de la
Cámara (1889-1893). Entre sus otras muchas facetas, fue profesor y decano de la
Facultad de Filosofía y Letras de Buenos Aires, decano y profesor de derecho penal en
la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de La Plata, Académico
de la Facultad de Filosofía y Letras. Fundó y dirigió la Revista de la Universidad de
Buenos Aires y la Revista Argentina de Ciencias Políticas. Tuvo también un gran
reconocimiento en el ámbito internacional: fue Socio Honorario de la Real Academia de
Jurisprudencia y Legislación de Madrid, de la Société Académique d`Histoire
Internationale de París y de la American Academy of Political and Social Science de
Filadelfia. Sus ideas políticas se enmarcan ideológicamente en la alianza liberal-
conservadora argentina, hacia la época del Centenario.
Carlos Pérez Zavala y Osvaldo Prieto dijeron:
—Se decía demócrata y republicano, pero siempre lo fue dentro de un marco
conservador. Asociaba a la democracia con el gobierno de los mejores (...) y con la
educación como medio; es por ello que manifestó, polémicamente, serias
vacilaciones al encarar el tema del sufragio universal. Creía necesario el sufragio
universal en lo relativo a la depuración del sistema; también dejaba entrever,
implícitamente, una suerte de ventaja del voto calificado—
En 1928, dijo:
—Son ciertamente las “clases educadas” las que mueven, mejor dicho, las que
íntegramente, deberían mover la vida política—
Según uno de sus biógrafos, Gerardo Ancarola, fue el último hombre de la Generación
del Ochenta. Pasó del positivismo puro a adherir a algunos principios de Kant.

En la biblioteca del Dr. Rodolfo Rivarola (1), un grupo de adherentes del Comité de Propaganda
del Partido Unitario, en el momento de su fundación, mayo de 1912.

Una de sus principales obras fue La raza como ideal (Buenos Aires, 1918), un título
sugerente que revela la preocupación por el tema racial en los ámbitos intelectuales en
esa época.70 Otros libros de su autoría fueron: Exposición crítica del Código Penal
argentino (Buenos Aires, 1890); Instituciones del Derecho civil argentino (Buenos Aires
1901); Partidos políticos: Unitario y Federal. Ensayo de política (Buenos Aires, 1905);
Del régimen federativo al unitario. Estudio sobre la organización política de la
Argentina (Buenos Aires, 1908), Derecho penal argentino (Madrid, 1910). Además,
redactó varios proyectos de Código Penal entre 1882 y 1907, y escribió algunos
ensayos, como El Presidente Sáenz Peña y la moralidad política argentina (Buenos
Aires, 1914); Mitre. Una década de su vida política, 1852-1862 (Buenos Aires, 1921);
Filosofía, Política, Historia (Buenos Aires, 1917); La Facultad de Ciencias Jurídicas y
Sociales y su sección de pedagogía (Buenos Aires, 1906); La segunda enseñanza y la
Universidad (Buenos Aires, 1912); Fernando en el colegio (Educación moral y cívica)
(Buenos Aires, 1913); La Universidad social. Teoría de la Universidad moderna
(Buenos aires, 1915). Con su nombre se ha designado un curioso pasaje con entrada en
el 1325 de Mitre y salida por la calle Cangallo –hoy, Presidente Perón–, que es réplica
de otro que se encuentra en un barrio de París. Comparte con aquél la exclusividad
mundial de que los frentes de sus construcciones son exactamente iguales, como si se
las estuviera viendo en un espejo.

Alejandro Bustillo
Bustillo y el Club Argentino
La revista del Club Argentino nº 1 (enero a marzo) de 1911, tiene dirección anónima.
Dedica varias páginas al frustrado match de Lasker con Capablanca, reproduciendo las
duras cartas intercambiadas entre ambos; por este motivo, se suspenden las gestiones
para la realización de ese encuentro en Buenos Aires. Se anuncia que es muy probable
la visita del maestro Jacques Mieses, y se invita a los socios a ver las acuarelas del socio
Diego Alonso, expuestas en los salones de la institución. Se hacen socios el arquitecto
Alejandro Bustillo y Emilio Obligado.71

Personalidad

Alejandro Bustillo fue uno de los arquitectos más destacados de la Argentina. Nació en
Buenos Aires el 18 de mayo 1889. Durante los primeros años del siglo cursa sus
estudios secundarios en el Colegio Industrial Otto Krause. Ingresa en la Escuela de
Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires, aunque su inicio en las artes es a través
de la pintura, a la cual se dedica por completo, interrumpiendo la carrera de arquitectura
en el cuarto año. En 1912, sin haber realizado ninguna exposición, gana con su
autorretrato el Primer Premio del Salón Nacional de Pintura del Museo de Bellas Artes.
Es en este contexto cuando ingresa al Club Argentino de Ajedrez. Ese mismo año
reingresa a la Escuela de Arquitectura. Dos años más tarde, en 1914, recibe el título de
arquitecto y por decisión propia realiza sus primeras experiencias profesionales

70
Pueden consultarse las ideas similares del doctor Wenceslao Tello en Ajedrez en la historia argentina,
tomo I, Juan Sebastián Morgado, Ediciones Ajedrez de Estilo, pág. 85. También en varios escritos de
Domingo Faustino Sarmiento.
71
Revista del Club Argentino nº 1-Año VIII, pág. 1/7, 28/30.
trabajando durante cinco años en el campo, en proyectos de cascos de estancias. A esa
época, 1916, corresponde la primera obra que aparece documentada: se trata de una casa
de campo en la Estación Pila, provincia de Buenos Aires. Luego de un viaje a París,
Bustillo recibe el encargo de su primer trabajo de envergadura, el proyecto para el
Banco Tornquist, en 1923. A partir de allí el comienza a proyectar y construir edificios
de renta en Buenos Aires, y entre los años 1924 y 1927 en París y Bruselas.

Autorretrato de Alejandro Bustillo

Desde 1924 y hasta 1937 concreta la mayor parte de su vasta obra, compuesta
fundamentalmente por edificios comerciales, casas particulares y de renta, a excepción
de las tres más importantes que serian realizadas casi en forma simultánea. Es en 1932
que por su iniciativa y la del pintor Jorge Soto; comienza las obras que transformarían el
edificio de la ex Casa de Bombas de OSN en la nueva sede del Museo Nacional de
Bellas Artes. En 1935 trabaja para la gobernación de Misiones, proyectando la
residencia del gobernador, la Plaza San Martín, el Parque Municipal, los edificios de
comisarías y el cercado de las Ruinas de San Ignacio.
El año 1938 marca el comienzo de la construcción de sus obras más destacadas:
participa en el concurso para un nuevo centro turístico en Bariloche, el actual Hotel
Llao Llao y resulta ganador. En 1939 inaugura el edificio para el Casino de Mar del
Plata, como parte de las obras de urbanización de la Playa Bristol y del Hotel Llao Llao.
Este edificio, realizado casi totalmente en madera, fue destruido casi inmediatamente
por un incendio. Al año siguiente, Bustillo realiza la reconstrucción ad honorem del
hotel en hormigón armado y piedra. Comienza también la obra del edificio del Banco de
la Nación Argentina, luego de algunos años de estudio se inauguran en 1944. En 1946
finaliza el edificio de Hotel Provincial y el resto de las obras de urbanización de la Playa
Bristol de Mar del Plata. Fallece en Buenos Aires el 3 de noviembre de 1982, a los 93
años de edad, luego de haber realizado más de 250 proyectos.72

72
Revista Arquitectura Andina, Edición Nº 4. www.arquitecturaandina.com.ar.

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