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PSICOLOGIA GENERAL 3

UNIDAD II CORRIENTES
PSICOLÓ GICAS
UNIDAD III AREAS DE LA
PSICOLOGÍA
UNIDAD II CORRIENTES PSICOLÓGICAS

2.1 CONDUCTISMO
El conductismo es una corriente de la Psicología que se centra en el estudio de las leyes
comunes que determinan el comportamiento humano y animal. En su origen, el
conductismo tradicional deja de lado lo intra-psíquico para focalizarse en la conducta
observable, es decir, prioriza lo objetivo por encima de lo subjetivo. Esto opone el
conductismo a planteamientos previos como los psicodinámicos y los fenomenológicos. De
hecho, desde la perspectiva conductista aquello que solemos entender como "mente" o
"vida mental" es tan solo una abstracción de lo que realmente debería estudiar la psicología:
los vínculos entre estímulos y respuesta en contextos determinados.

Los conductistas tienden a concebir a los seres vivos como “tabulas rasas” cuya conducta
está determinada por los refuerzos y castigos que reciban más que por predisposiciones
internas. El comportamiento, por tanto, no depende principalmente de fenómenos internos,
como los instintos o los pensamientos (que no dejan de ser, por otra parte, conductas
encubiertas) sino más bien del entorno, y no podemos separar ni la conducta ni el
aprendizaje del contexto en que tienen lugar.

Principales términos de la teoría conductista:

1. Estímulo: Este término se refiere a cualquier señal, información o evento que produce
una reacción (respuesta) de un organismo.

2. Respuesta: Cualquier conducta de un organismo que surge como reacción a un estímulo.

3. Condicionamiento: El condicionamiento es un tipo de aprendizaje derivado de la


asociación entre estímulos y respuestas.

4. Refuerzo: Un refuerzo es cualquier consecuencia de una conducta que aumenta la


probabilidad de que ésta vuelva a darse.

5. Castigo: Opuesto al refuerzo: consecuencia de una conducta que disminuye la


probabilidad de que vuelva a darse.

Watson: la Psicología vista desde el conductismo

John Broadus Watson (1878-1958) criticó el uso de la metodología introspectiva de Wundt


y sus seguidores. En una conferencia en 1913 que se considera el nacimiento del
conductismo, Watson afirmó que para ser verdaderamente científica la Psicología debía
centrarse en la conducta manifiesta en lugar de en los estados mentales y conceptos como
“conciencia” o “mente”, que no podían ser analizados de forma objetiva.
Watson también rechazaba la concepción dualista que separaba el cuerpo y la mente (o el
alma) y planteaba que la conducta de las personas y la de los animales debía ser estudiada
del mismo modo ya que, si se dejaba de lado el método introspectivo, no había una
diferencia real entre ambas.

En un conocido y controvertido experimento Watson y su ayudante Rosalie Rayner


consiguieron provocar una fobia a las ratas a un bebé de nueve meses (“el pequeño
Albert”). Para ello emparejaron la presencia de la rata con sonidos fuertes. El caso del
pequeño Albert demostró que la conducta humana no sólo es predecible sino también
modificable.

La caja negra

Para Watson los seres vivos somos “cajas negras” cuyo interior no es observable. Cuando
los estímulos externos llegan a nosotros damos respuestas en consecuencia. Desde el punto
de vista de los primeros conductistas, si bien se dan procesos intermedios dentro del
organismo, al ser inobservables deben ser ignorados al analizar el comportamiento.

Sin embargo, a mediados del siglo XX los conductistas matizaron esto y, sin desdeñar la
importancia de los procesos no observables directamente que ocurren en el interior del
cuerpo, señalaron que la psicología no necesita dar cuenta de ellos para aportar
explicaciones sobre las lógicas que rigen la conducta. B. F. Skinner, por ejemplo, se
caracterizó por dar a los procesos mentales exactamente el mismo estatus que la conducta
observable, y por concebir el pensamiento como conducta verbal. De este autor hablaremos
más adelante.

Algunos neo-conductistas como Clark Hull y Edward Tolman sí incluyeron procesos


intermedios (o variables intervinientes) en sus modelos. Hull incluía el impulso o
motivación interna y el hábito, mientras que Tolman afirmaba que construimos
representaciones mentales del espacio (mapas cognitivos).

Condicionamiento clásico: los perros de Pavlov

Ivan Petrovich Pavlov (1849-1936) era un fisiólogo ruso que se dio cuenta, mientras
realizaba experimentos sobre secreción de saliva en perros, de que los animales salivaban
de forma anticipada cuando veían u olían la comida, e incluso simplemente cuando se
acercaban los encargados de darles de comer. Posteriormente consiguió que salivaran al oír
el sonido de un metrónomo, de una campana, de un timbre o de una luz por asociar estos
estímulos con la presencia de comida.

A partir de estos estudios Pavlov describió el condicionamiento clásico, un concepto


fundamental en el conductismo, gracias al cual se desarrollaron las primeras intervenciones
basadas en las técnicas de modificación de la conducta en seres humanos. Para entender
cómo funciona el condicionamiento clásico primero hay que saber con qué estímulos se
trabaja en él.

Un estímulo incondicionado (es decir, que no requiere aprendizaje para provocar una
respuesta) provoca una respuesta incondicionada; en el caso de los perros, la comida causa
salivación de forma espontánea. Si se empareja repetidamente el estímulo incondicionado
(la comida) con un estímulo neutro (por ejemplo la campana), el estímulo neutro acabará
produciendo la respuesta incondicionada (salivar) sin necesidad de que esté presente
también el estímulo incondicionado.

Pavlov no es necesario el concepto de mente ya que conceptualiza las respuestas como


reflejos que se dan después de la aparición de estímulos externos.

El experimento del pequeño Albert de Watson y Rayner es otro ejemplo de


condicionamiento clásico. En este caso la rata es un estímulo neutro que se convierte en un
estímulo condicionado que provoca la respuesta de miedo por asociación con el ruido fuerte
(estímulo incondicionado).

Los animales en el conductismo

Los conductistas clásicos empleaban frecuentemente animales en sus estudios. Los


animales son considerados equivalentes a las personas en cuanto a su conducta y los
principios de aprendizaje extraídos de estos estudios se extrapolan en muchos casos a los
seres humanos; eso sí, siempre procurando respetar una serie de presuposiciones
epistemológicas que justifiquen esta extrapolación. No hay que olvidar que entre especies
hay muchos aspectos del comportamiento que varían.

Watson y el conductismo en general fueron influidos de forma clave por dos autores:

Ivan Pavlov y Edward Thorndike.

La observación sistemática de la conducta animal daría paso a la Etología y la Psicología


Comparada. Konrad Lorenz y Niko Tinbergen son dos de los representantes más
importantes de estas corrientes.

Condicionamiento instrumental: los gatos de Thorndike

Edward Lee Thorndike (1874-1949), contemporáneo de Pavlov, realizó diversos


experimentos con animales para estudiar el aprendizaje. Introdujo gatos en “cajas-
problema” para observar si conseguían escapar de ellas y de qué modo.
En las cajas había varios elementos con los que los gatos podían interactuar, como un botón
o una anilla, y sólo el contacto con uno de estos objetos podía hacer que se abriera la puerta
de la caja. Al principio los gatos conseguían salían de la caja por ensayo y error, pero a
medida que se repetían los intentos cada vez escapaban con más facilidad.

A partir de estos resultados Thorndike formuló la ley del efecto, que afirma que si una
conducta tiene un resultado satisfactorio es más probable que se repita, y que si el resultado
es insatisfactorio esta probabilidad disminuye. Posteriormente formularía la ley del
ejercicio, según la cual los aprendizajes y hábitos que se repiten se ven reforzados y los que
no se repiten se debilitan.

Los estudios y las obras de Thorndike introdujeron el condicionamiento instrumental.


Según este modelo el aprendizaje es consecuencia del reforzamiento o el debilitamiento de
la asociación entre una conducta y sus consecuencias. Esto sirvió como base para formular
propuestas más tarde, en el surgimiento del verdadero conductismo, tal y como veremos.

El conductismo radical de Skinner

Las propuestas de Thorndike fueron el antecedente de lo que conocemos como


condicionamiento operante, pero este paradigma no se desarrolló de forma completa hasta
la aparición de las obras de Burrhus Frederic Skinner (1904-1990).

Skinner introdujo los conceptos de refuerzo positivo y negativo. Se denomina refuerzo


positivo al hecho de premiar una conducta dando algo, mientras que el refuerzo negativo
consiste en la retirada o la evitación de un evento desagradable. En ambos casos, la
intención es la de aumentar la frecuencia e intensidad de aparición de una conducta
determinada.

Skinner defendía el conductismo radical, que mantiene que todo el comportamiento es


resultado de asociaciones aprendidas entre estímulos y respuestas. El enfoque teórico y
metodológico desarrollado por Skinner se conoce como análisis experimental de la
conducta y ha sido especialmente eficaz en la educación de niños con discapacidad
intelectual y del desarrollo.

Artículo relacionado: “Las 37 mejores frases de B. F. Skinner y el conductismo”

Desarrollo del conductismo: la revolución cognitiva

El conductismo entró en declive a partir de los años 50, coincidiendo con el auge de la
psicología cognitiva. El cognitivismo es un modelo teórico que surgió como reacción al
énfasis radical del conductismo en la conducta manifiesta, dejando de lado la cognición. La
inclusión progresiva de variables intervinientes en los modelos conductistas favoreció en
gran medida este cambio de paradigma, conocido como “revolución cognitiva”.
En la práctica psicosocial, las aportaciones y principios del conductismo y el cognitivismo
acabarían confluyendo en lo que conocemos como terapia cognitivo-conductual, que se
centra en encontrar los programas de tratamiento más avalados por la evidencia científica.

Las terapias de tercera generación desarrolladas en los últimos años recuperan parte de los
principios del conductismo radical, reduciendo la influencia del cognitivismo. Algunos
ejemplos son la Terapia de Aceptación y Compromiso, la Terapia de Activación
Conductual para la depresión o la Terapia Dialéctica Conductual para el trastorno límite de
la personalidad.

Referencias bibliográficas:

Baum, W.M. (2005) Understanding behaviorism: Behavior, Culture and Evolution.


Blackwell.

Kantor, J. (1963/1991). La evolución científica de la psicología. México: Trillas.

Mills, J. A. (2000). Control: A History of Behavioral Psychology. New York University


Press.

Rachlin, H. (1991) Introduction to modern behaviorism. (3rd edition.) New York: Freeman.

Skinner, B. F. (1976). About Behaviorism. New York: Random House, Inc.

Watson, J. B. (1913). Psychology as the behaviorist views it. Psychological Review, 20,
158-177.
2.2 GESTALT
La teoría de la Gestalt es un concepto que seguramente te sonará si eres de esas personas
que sienten curiosidad por el mundo de la psicología. Es una teoría muy utilizada
actualmente en psicoterapia y resolución de problemas, pero también se ha popularizado
por ser uno de los enfoques psicológicos más atractivos para aquellas personas que crean
que la manera de ser, comportarse y sentir del ser humano no puede reducirse sólo a lo que
es directamente observable o medible.

Sus fundamentos filosóficos y leyes acerca de nuestra manera de percibir las cosas hunden
sus raíces en años y años de investigación, y sus formulaciones acerca de la mente humana
no siempre son intuitivas.

Es por eso que para entender bien la teoría de la Gestalt es necesario un pequeño cambio de
mentalidad, y nada mejor para conseguir esto que aprender en qué sentido está orientado su
enfoque y cuáles son sus principios.

La teoría de la Gestalt y sus influencias humanistas

La psicología de la Gestalt se puede encuadrar dentro del marco más amplio de la


psicología humanista, ya que pone énfasis en las vivencias subjetivas de cada persona, da
importancia a aspectos positivos de la psicología tales como la autorrealización y la
búsqueda de decisiones acertadas, y trabaja con una concepción del ser humano como
agente capaz de desarrollarse de forma libre y autónoma.

Esto significa que no se centra en los aspectos negativos de la mente, tal y como ocurre con
ciertos tipos de psicoanálisis, ni ciñe su objeto de estudio a la conducta observable de las
personas, como pasa en el conductismo.

La teoría de la Gestalt apareció en la Alemania de principios de siglo XX como reacción a


la psicología conductista, que rechazaba la consideración de los estados subjetivos de
consciencia a la hora de investigar sobre el comportamiento de las personas y ponía énfasis
en los efectos que el contexto familiar, y por extensión social y cultural, tiene sobre
nosotros. A diferencia de los conductistas, los investigadores que se adscribían a la teoría
Gestalt se preocupaban básicamente por estudiar los procesos mentales que por aquella
época se consideraban algo fundamentalmente invisible, al no existir herramientas para
llegar a conocer bien lo que ocurría en el cerebro.

La teoría de la Gestalt nos acerca a una concepción del ser humano caracterizado por su
papel activo a la hora de percibir la realidad y tomar decisiones. Según los gestaltistas,
todos creamos en nuestra mente imágenes más o menos coherentes sobre nosotros y lo que
nos rodea, y estas imágenes no son la simple unión de las secuencias de información que
nos llegan a través de nuestros sentidos, sino que son algo más.

Construyendo la realidad e interpretándola

La palabra alemana Gestalt, que muchas veces se traduce al español como "forma",
representa este proceso por el que construimos marcos de percepción de la realidad: todas
las personas interpretamos la realidad y tomamos decisiones sobre ella en base a estas
"formas" o "figuras" mentales que vamos creando sin darnos cuenta.

La teoría de la Gestalt se centra en dar explicaciones acerca de nuestra manera de percibir


las cosas y tomar decisiones a partir de las "formas" que creamos.

La teoría de la Gestalt y el concepto de "forma"

Algunas escuelas de la psicología consideran que las representaciones mentales que se


crean en nuestra consciencia son la suma de piezas de imagen, sonido, tacto y memoria. De
este modo, el conjunto de estos paquetes de información que van llegando desde los
sentidos se sumarían en nuestro cerebro y de esa superposición de unidades aparecería lo
que experimentamos.

La teoría de la Gestalt, sin embargo, niega que exista un "todo" perceptivo que esté
compuesto por el conjunto de datos que van llegando a nuestro cuerpo. Por el contrario,
propone que lo que experimentamos es más que la suma de sus partes, y que por lo tanto
existe como un todo, una figura que sólo puede ser considerada entera. Así pues, lo que
ocurre es que la globalidad de nuestras "formas" mentales se impone a lo que nos va
llegando a través de los sentidos, y no al contrario.

Según este enfoque, aprendemos acerca de lo que nos rodea no sumando el conjunto de
piezas de información que nos llegan a través de los sentidos, sino a partir de las "figuras"
que se crean en nuestra mente. Por ejemplo, desde la teoría de la Gestalt que se utiliza en la
terapia Gestalt creada por Fritz Perls (que no es exactamente lo mismo que la psicología de
la Gestalt, más antigua que esta) se proponen formas de psicoterapia en las que el objetivo
es que el paciente pueda comprender ciertos problemas en un sentido global que sea
distinto a como lo hacía anteriormente y que le permita desarrollar sus potencialidades.

Así pues, según la teoría de la Gestalt las personas no seríamos recipientes de sensaciones
varias, sino que nuestra mente estaría compuesta por diferentes totalidades. Para los
gestaltistas no es necesario centrarse en las piezas de las que parecen estar formadas
nuestras figuras mentales acerca de cualquier cosa para solucionar un conflicto o adoptar
una mentalidad más útil, sino que lo que hay que procurar es alcanzar una comprensión
estructural nueva de lo que ocurre.
Ejemplos para entender la idea de "forma"

Un ejemplo de esto lo podemos encontrar en las películas. A pesar de ser una sucesión de
fotografías que pasan rápidamente, nosotros las percibimos como algo muy distinto: una
secuencia de imágenes en movimiento.

A pesar de que esta cualidad (el movimiento) no esté presente en las distintas imágenes, lo
que experimentamos es una globalidad que sí tiene esta propiedad. Desde la perspectiva de
la teoría de la Gestalt esto es así porque creamos formas globales sobre la realidad que nos
rodea, en vez de limitarnos a recibir pasivamente la información que le llega de todas partes
y reaccionar en consecuencia.

Lo mismo queda manifestado claramente cuando vemos esas ilusiones ópticas en las que
aparecen dos o más imágenes superpuestas pero no somos capaces de ver más de una a la
vez: la globalidad de la figura parece apoderarse de nuestros sentidos.

Las leyes de la Gestalt

Dentro de la teoría de la Gestalt se han ido formulando leyes que explican los principios por
los que dependiendo del contexto en el que nos encontremos percibimos ciertas cosas y no
otras. Estas son las leyes de la Gestalt, que fueron propuestas en un inicio por el psicólogo
Max Wertheimer, cuyas ideas fueron desarrolladas y reforzadas por Wolfgang Köhler (en
la imagen) y Kurt Koffka.
La ley más importante y que nos da una mejor idea sobre la lógica por la que se rige la
generación de percepciones como un todo es la ley de la buena forma, según la cual lo que
percibimos con mayor exactitud y rapidez son aquellas formas más completas pero, al
mismo tiempo, más simples o simétricas.

Leyes y principios de la Gestalt

Otras leyes de la teoría de la Gestalt son:

 La ley de la figura-fondo: no podemos percibir una misma forma como figura y a la


vez como fondo de esa figura. El fondo es todo lo que no se percibe como figura.
 Ley de la continuidad: si varios elementos parecen estar colocados formando un
flujo orientado hacia alguna parte, se percibirán como un todo.
 Ley de la proximidad: los elementos próximos entre sí tienden a percibirse como si
formaran parte de una unidad.
 Ley de la similitud: los elementos parecidos son percibidos como si tuvieran la
misma forma.
 La ley de cierre: una forma se percibe mejor cuanto más cerrado está su contorno.
 Ley de la compleción: una forma abierta tiende a percibirse como cerrada.

"formas" según la teoría de la Gestalt?

Como las formas son una totalidad, no pueden ser reducidas a un solo sentido. Eso
significa que para los gestaltistas una imagen mental no es realmente una imagen visual,
como la que se puede producir al proyectar luz sobre una retina, sino que es algo más.
Tanto es así que, para los seguidores de la teoría de la Gestalt, las leyes de la Gestalt
son aplicables no sólo a lo percibido a través de la vista, aunque normalmente son
ejemplificadas sólo con dibujos e iconos. No es difícil imaginar ejemplos en los que las
leyes de la Gestalt parecen aplicarse a todo tipo de percepciones.

En definitiva, la teoría de la Gestalt nos propone un enfoque psicológico en el que la


persona tiene un papel activo construyendo unidades de significación acerca de sus
experiencias y que, además, es capaz de reestructurar sus "formas" mentales para
adoptar puntos de vista más útiles y orientar mejor tanto su toma de decisiones como
sus objetivos.
Fritz Perls y la Terapia Gestalt

Fritz Perls, de acuerdo a la mayoría de postulados de la psicología Gestalt, desarrolló


una terapia propia: la Terapia Gestalt.

"Biografía de Fritz Perls y su aportes a la Psicología"

"Terapia Gestalt: ¿qué es y en qué principios se fundamenta?"

2.3 COGNOSCITIVISMO
Modelo cognoscitivista/desarrollista

Basado en la concepción piagetiana del desarrollo, este modelo se diferencia de los


anteriores en que su principal objetivo no es el de cumplir con el currículo, sino contribuir y
formar al sujeto de tal manera que adquiera habilidades cognitivas suficientes para ser
autónomo, independiente y capaz de aprender por sí mismo. La educación se vive como un
proceso progresivo en el que se van modificando las estructuras cognitivas humanas,
modificaciones que pueden alterar la conducta indirectamente.

El papel del docente pasa a evaluar el nivel de desarrollo cognitivo y orientar a los alumnos
de cara adquirir la capacidad de otorgar sentido a lo aprendido. Se trata de un facilitador en
la estimulación del desarrollo del aprendiz, siendo la interacción maestro alumno
bidireccional. Se trata de generar experiencias y ámbitos donde poder desarrollarse,
evaluando cualitativamente al sujeto aprendiz.
2.4 PSICOANÁLISIS

El psicoanálisis es una teoría que investiga y ayuda a la comprensión del funcionamiento


mental normal y patológico. Asimismo, es un método terapéutico que trata los conflictos y
dificultades del psiquismo humano.

Fue creado por Sigmund Freud y ha ido evolucionando gracias a las aportaciones de
diversos autores a lo largo de más de un siglo, permitiendo así ampliar la aplicación del
método al tratamiento de niños, adolescentes, grupos y familias.

Un aspecto esencial del psicoanálisis es el reconocimiento de que nuestra vida emocional es


compleja y que tiene una dimensión inconsciente.

A veces no entendemos las ideas y temores que dan forma a nuestro modo de ver y de vivir
en el mundo, ya que han arraigado profundamente y parecen funcionar automáticamente.
Podemos encontrarnos repitiendo conductas perjudiciales, sentirnos atrapados en relaciones
insatisfactorias y que nos hacen sufrir o estancados en nuestro desarrollo emocional,
creativo o profesional.

El tratamiento psicoanalítico se basa en encuentros regulares con el analista, en los cuales, a


través del diálogo, se logra una mejor comprensión de uno mismo, se facilita la resolución
de los conflictos, se disminuye el sufrimiento psicológico y mejora la calidad de vida.
Erich Fromm: biografía del padre del psicoanálisis humanista

Vida y obra de un autor imprescindible para entender el psicoanálisis.

Normalmente se ha asociado el psicoanálisis con una visión pesimista del ser humano,
según la cual nuestro comportamiento y pensamientos están dirigidos por unas fuerzas
inconscientes que no podemos controlar y que nos anclan a nuestro pasado.

Esta idea tiene que ver con la concepción psicoanalítica de Sigmund Freud, pero esta no es
la única.

Una vez que el psicoanálisis se había asentado en Europa, fueron apareciendo otras
propuestas de esta corriente psicológica, algunas de las cuales enfatizaban nuestra
capacidad para llegar a ser libres y decidir nuestra trayectoria vital. El psicoanálisis
humanista de Erich Fromm es un ejemplo de ello. Hoy, en esta biografía, explicaremos
quién fue este importante psicoanalista.

El psicoanálisis humanista

Cuando nació la psicología en la segunda mitad del siglo XIX, los primeros esfuerzos de
esta primera generación de investigadores estuvieron orientados a entender el
funcionamiento básico de los procesos mentales. Esto implicaba preguntarse por temas
como el origen de la enfermedad mental, el funcionamiento de los umbrales de consciencia,
o los procesos de aprendizaje.
Hasta la consolidación del psicoanálisis en Europa, los psicólogos dejaron de lado los
problemas relacionados con el modo en el que nos planteamos nuestra trayectoria vital,
nuestro pasado y nuestro posible futuro nos afecta emocionalmente y en nuestra toma de
decisiones.

Descubriendo la importancia del inconsciente

El psicoanálisis, de algún modo, había introducido un enfoque más metapsicológico (o


cercano a la filosofía) en la práctica psicoterapéutica. Sin embargo, el corriente inicial de
pensamiento desde la que arrancó esta subrayaba mucho el poder de lo inconsciente sobre
el individuo, por un lado, y estaba muy enfocado a las dar explicaciones acerca de los
traumas y los trastornos mentales, por el otro.

Erich Fromm partió del enfoque del psicoanálisis para hacerlo virar hacia una visión mucho
más humanista del ser humano. Para Fromm, la psique humana no podía explicarse
simplemente proponiendo ideas acerca de cómo lo hacemos para conjugar nuestros deseos
inconscientes con la presión del entorno y la cultura, sino que para entenderla hay que
saber, también, cómo lo hacemos para encontrar el sentido de la vida, tal y como proponían
los existencialistas.

La vida no está hecha para sufrirla

Erich Fromm no se distanciaba de la perspectiva centrada en la enfermedad de otros


psicoanalistas porque pensara que se puede vivir la vida al margen de las molestias y el
sufrimiento. El optimismo de su visión humanista de las cosas no se expresaba a través de
la negación del dolor, sino a través de una idea muy potente: que podemos hacerlo
soportable dándole significado. Esta idea, por cierto, la compartía con otros psicólogos
humanistas de la época como por ejemplo Viktor Frankl.

La vida, decía Fromm, está irremediablemente ligada a los momentos de frustración, dolor
y malestar, pero nosotros podemos decidir cómo hacer que eso nos afecte. El proyecto más
importante de cada persona consistiría, según este psicoanalista, en hacer que estos
momentos de incomodidad encajen en la construcción de nosotros mismos, es decir, el
desarrollo personal.
Erich Fromm, sobre la capacidad de amar

Erich Fromm creía que la principal fuente de malestar humano proviene del roce entre el
individuo y los demás. Esta tensión constante parte de una contradicción aparente: por un
lado queremos ser libres en un mundo en el que convivimos con muchos otros agentes, y
por el otro queremos trazar lazos afectivos con los demás, estar vinculados a ellos.

Expresado en sus términos, podría decirse que una parte de nuestro yo está hecha para estar
en unión con los demás. Sin embargo, por nuestra propia naturaleza de seres con un cuerpo
distinto al de los demás, nos vemos separados del resto y, hasta cierto punto, aislados.

Erich Fromm creía que este conflicto puede ser abordado desarrollando nuestra capacidad
de amar. Amar del mismo modo a los demás y todas aquellas cosas que nos convierten en
una persona única, con todas sus imperfecciones. Estas misiones tan ambiciosas eran, en
realidad, un único proyecto, consistente en desarrollar amor hacia la vida en sí misma, y así
quedó plasmado en la famosa obra El arte de amar, publicada en el año 1956.

Psicoanálisis para explorar el potencial humano

En definitiva, Fromm dedicó su obra a examinar el abanico de posibilidades que la


concepción humanista de la vida podía aportar no solo a las técnicas para reducir el
sufrimiento en situaciones específicas generadoras de malestar, sino también a las
estrategias para interr estos episodios de sufrimiento en un proyecto vital lleno de sentido.

Sus propuestas psicoanalíticas se alejan así del primer psicoanálisis orientado a hacer que
las personas sufran lo menos posible, y prefieren enfocarse hacia el desarrollo del máximo
potencial de las personas en un proceso que, en sí mismo, podríamos llamar "felicidad". Es
por eso que, aún hoy en día, la lectura de las obras de Erich Fromm gozan de mucha
popularidad por considerarse inspiradoras y con un trasfondo filosófico rico
UNIDAD III ÁREAS DE LA PSICOLOGÍA                   
3.1 PSICOLOGÍA INDUSTRIAL
Se entiende a lo qué es la psicología industrial, como una rama de la psicología que se
concentra en el estudio científico del comportamiento humano a nivel empresarial; se
encarga de analizar y comprender la conducta del hombre en el entorno laboral,
especialmente cómo funcionan los empleados y el negocio. Aprende mucho más leyendo
hasta el final.

En la actualidad se considera muy relevante contar con un psicólogo industrial en el lugar


de trabajo porque ayuda a las empresas a incrementar la productividad al fomentar un
ambiente laboral más armónico.

Las teorías psicológicas son aplicadas más de un nivel organizacional, que individual,
puesto que uno de los objetivos principales de la psicología industrial es optimizar la
eficiencia en las organizaciones, el desempeño o rendimiento de los trabajadores y procurar
el bienestar de todos los individuos que conforman la empresa.

Relación de la psicología industrial con otras ramas

Para cumplir con las metas establecidas de productividad y eficiencia, en lo qué es la


psicología industrial, el psicólogo industrial se apoya del conocimiento interdisciplinar de
otras áreas como lo son:

Psicología laboral: se encarga de estudiar el comportamiento del hombre dentro de una


organización, sus interacciones y cómo se desenvuelve en la empresa al hacer su trabajo,
con el objetivo de ayudar en la capacitación y el desarrollo pleno de lo empleados, también
estudia los elementos que influyen en el desempeño laboral como la carga de trabajo, los
horarios y el ambiente laboral.

Psicología clínica: es la rama básica de la psicología aplicada, pues es la encargada de


estudiar y diagnosticar trastornos, dígase problemas de control de ira o depresión, hallar la
causa subsecuente con el fin de implementar cambios en la dinámica de trabajo.

Psicología organizacional: es la encargada de estudiar el desarrollo de la función laboral en


el nivel colectivo e individual, con el objetivo de establecer conductas que fomenten la
productividad en la organización.

Psicología social: es la rama de la psicología que estudia las relaciones a nivel social, las
interacciones de un individuo con los demás y cómo estos pueden modificar las conductas y
pensamientos de las personas, ayudando a mejorar la convivencia entre los cargos
directivos y los empleados.
Beneficios de la psicología industrial a las empresas

Entender lo qué es la psicología industrial, es entender los beneficios que esta rama aporta,
el profesional a cargo puede fungir como psicólogo organizacional, logrando así:

Capacitación y desarrollo: puede crear programas que permitan crecer a los empleados de
manera saludable y puede señalar habilidades necesarias para desempeñar ciertos cargos.

Selección de personal: diseñar modelos de entrevistas para que en las preguntas se


enfoquen en encontrar aquellas personas que cumplan los criterios necesarios para ocupar
un cargo.

Ergonomía: estudia el impacto que tiene el entorno físico sobre la estabilidad mental y
psicológica del empleado.

Manejo de desempeño: diseña métodos para medir el nivel de desempeño de los empleados
y si encuentra fallas, la forma de optimizarlos.

Ambiente laboral: cubre las necesidades que tienen los empleados y el cómo se les debe
tratar para mejorar su calidad de vida; un empleado feliz, es un empleado eficiente.

Desarrollo organizacional: brindan asesorías sobre cómo mejorar la productividad, tomando


en cuenta el bienestar de los empleados y las ganancias de la empresa.

Así la psicología industrial desempeña un papel fundamental para la buena salud general de
una empresa, pues aunque no sea tan reconocida, es un catalizador para la productividad de
la empresa y una convivencia armónica de sus empleados.

3.2 PSICOLOGÍA SOCIAL


Dentro de la psicología podríamos trazar una división entre la psicología aplicada y la
psicología básica. La psicología básica estudia los procesos psicológicos básicos como la
percepción, la atención, la memoria, el lenguaje y el aprendizaje. Por otro lado, la
psicología aplicada está enfocada al estudio de otras características de la psicología más
relacionadas la resolución de problemas. Dentro de la psicología aplicada existen diferentes
vertientes, siendo la psicología social una de estas.

La psicología social se podría definir como el estudio de la interacción de los seres


humanos, sobre todo en grupos y situaciones sociales, y subraya la influencia de las
situaciones sociales en la conducta humana. Más específicamente, la psicología social se
centra en el estudio científico de cómo los pensamientos, sentimientos y comportamientos
de las personas son influidos por la presencia real, imaginada o implícita de otras personas
(Allport, 1985).

¿Qué busca la psicología social?

La psicología social pretende estudiar las relaciones sociales (Moscovici y Markova, 2006).
Se defiende que existen procesos psicológicos sociales que se diferencian de los procesos
psicológicos individuales. La psicología social intenta comprender los comportamientos de
los grupos además de las actitudes de cada persona ante su forma de reaccionar o pensar en
el medio social.

a psicología social estudia el comportamiento de las personas a nivel grupal. Trata de


describir y explicar los comportamientos humanos reduciéndolos a variables psicológicas.
De este modo, la psicología social busca instaurar teorías sobre los comportamientos
humanos que sirvan para predecir las conductas antes de que se produzcan y poder
intervenir. Así, conociendo qué factores promueven ciertas conductas, la intervención en
esos factores podría cambiar los comportamientos finales.

Temas dentro de la psicología social

La temática que estudia la psicología social es amplia y variada (Gergen, 1973). Por
centrarnos en algunos de los temas que constituyen su objeto de estudio, podemos nombrar
la identidad. La identidad social (Taylor y Moghaddam, 1994) o grado en que las personas
se identifican y comparten características con grupos es un factor muy estudiado por la
psicología social. La identidad social va a determinar los comportamientos de las personas.
En concreto, cuando una persona se identifica mucho con un grupo, sus comportamientos
se van a corresponder con las normas y valores de ese grup.

Los prejuicios (Dovidio, Hewstone, Glick y Esses, 2010).

Los prejuicios son actitudes preconcebidas que ayudan a tomar decisiones de manera
rápida. Son juicios que se hacen basándose en información incompleta y que, normalmente,
son negativos. Actualmente, muchas personas creen erróneamente que todos los
musulmanes son violentos e incluso terroristas. Incluso con evidencia en contra de este
juicio erróneo, muchas personas lo mantienen y sus emociones y comportamientos con
personas que practican esta religión van determinados a confirmar sus creencia por muy
erróneas que sean.

Tema de estudio de la psicología social son los valores (Ginges y Atran, 2014). Los valores
son un conjunto de pautas que las sociedades establecen para ser cumplidas. Los valores
suelen tener un consenso social y varían entre culturas. Los valores resultan tan importantes
para algunas personas que se pueden convertir en sagrados y, pese a su irracionalidad, las
personas los van a defender incluso haciendo grandes sacrificios.
Dada la gran variedad de temas que se estudian desde la psicología social, no podemos
comentar todos. Algunos de los que no se han comentado son la agresión y la violencia, la
socialización, el trabajo en equipo, el liderazgo, los movimientos sociales, la obediencia, el
conformismo, los procesos interpersonales y grupales, etc.

Personas importantes dentro de la psicología social

Dentro del estudio de la psicología social han existido personas que han dejado una huella
importante. Algunas de estas personas son las siguientes:

Floyd Allport: es conocido por ser el fundador de la psicología social como disciplina
científica.

Muzafer Sherif: conocido por realizar el experimento de la “cueva de los ladrones” donde
dividieron a un conjunto de boy scouts en dos grupos a fin de explorar el prejuicio en los
grupos sociales. A razón del experimento apareció la teoría del conflicto grupal realista.

Solomon Asch: se dedicó al estudio de la influencia social. Destacan sus estudios sobre la
conformidad, en los que usaba dibujos de líneas de distinto tamaño para comprobar cómo
los participantes daban respuestas erróneas… y lo hacían, no porque pensasen que las
respuestas que daban eran ciertas, sino para estar de acuerdo con las respuestas de los
demás.

Kurt Lewin: es conocido como el fundador de la psicología social moderna. Hizo


aportaciones a la teoría de la Gestalt, estudio el concepto de distancia social y formula la
teoría del campo, según la cual es imposible conocer el comportamiento humano fuera de
su entorno.

Ignacio Martín-Baró: además de psicólogo era sacerdote jesuita. Propuso que la psicología
debería estar relacionada con las condiciones sociales e históricas del territorio donde se
desarrolla y, asimismo, con las aspiraciones de las personas que en él residen. Es el creador
de la psicología social de la liberación.

Stanley Milgram: realizó experimentos de dudosa ética. El más conocido es su experimento


sobre la obediencia a la autoridad. En él, un participante aplicaba descargas eléctricas a otro
ante la presencia de una figura de autoridad. El experimento del mundo pequeño también es
de su autoría, también es conocido como los seis grados de separación.

Serge Moskovici: estudió las representaciones sociales, la forma en que el conocimiento se


reformula a medida que los grupos se apoderan de él, distorsionándolo de su forma original.
También es conocido por sus estudios sobre la influencia de las minorías.
Philip Zimbardo: mayormente conocido por realizar el experimento de la cárcel de Stanford
donde dividía a estudiantes entre guardias y presos y los introducía en una cárcel simulada
en el sótano de la universidad. La conclusión fue que era la situación la que provocaba los
comportamientos de los participantes y no su personalidad.

Albert Bandura: para demostrar que la violencia de los medios de comunicación dirige el
comportamiento agresivo de los espectadores realizó un experimento donde un modelo
realizaba comportamientos agresivos sobre un muñeco, lo cual era imitado por los niños, se
conoce como el experimento del muñeco Bobo. Es el creador de la teoría de la auto
eficacia.

La psicología social pone el foco en una de nuestras dimensiones básicas: la social. Desde
fuera es una gran desconocida y una de las que más sorpresa causa a la persona que decide
estudiar psicología. Esto es porque muchas veces subestimamos el poder que tienen los
demás directa o indirectamente sobre nosotros. En este sentido nos gusta vernos como
personas plenamente independientes y con una forma de actuar y sentir sobre que la que el
entorno influye muy poco.

Los estudios en psicología social vienen a decirnos precisamente lo contrario, de ahí su


extraordinario interés y también de ahí la riqueza que esta rama de la psicología puede
aportarnos con sus descubrimientos.

3.3 PSICOLOGÍA CLÍNICA


La psicología clínica es la rama de la psicología en la que se realiza la evaluación,
diagnóstico, prevención y tratamiento de personas con algún tipo de trastorno psicológico
que afecta a su calidad de vida.

Dentro de la psicología clínica se pueden distinguir diversas escuelas como la conductista,


la psicoanalítica, la Gestalt, la humanista y otras muchas que han ido surgiendo a lo largo
de los años. Lo habitual es que los psicólogos clínicos no utilicen solo las herramientas de
una de las escuelas, sino que combinen varias en sus tratamientos.

Un psicólogo clínico se encarga de diagnosticar un problema psicológico en una persona


para luego llevar a cabo un tratamiento personalizado mediante psicoterapia.

La evolución de la psicología clínica

En Estados Unidos la primera clínica psicológica la abrió Lightner Witmer para atender a
personas con trastornos psicológicos. En Europa se considera a Sigmund Freud como la
persona que inició la andadura de la psicología clínica puesto que a través del psicoanálisis
comenzó a aplicar la terapia para el tratamiento de las personas con problemas de tipo
psicológico. A principios del siglo XX la psicología clínica se centra no solo en la
evaluación psicológica sino también en los métodos utilizados para dicha evaluación. Sobre
todo, después de la Segunda Guerra Mundial se produce un gran desarrollo de los
tratamientos, causado por el gran número de personas afectadas psicológicamente por la
guerra. Desde ese momento la sociedad comienza a ser consciente de la importancia de la
psicología, se abren consultas psicológicas y se fomenta el estudio.

Aplicación de las nuevas tecnologías en la psicología clínica

El miedo a volar, los trastornos relacionados con la imagen o las fobias son solo algunos de
los problemas o trastornos psicológicos que se están tratando con nuevas tecnologías. La
aparición de internet, de la realidad virtual, de los teléfonos inteligentes y de otras muchas
herramientas, ha supuesto, como comentábamos anteriormente, que el diagnóstico y
tratamiento de los problemas psicológicos haya cambiado radicalmente. Veamos los
diferentes aspectos en los que las TICs han influido en la psicología clínica.

El Área de Psicología Clínica estudia los factores psicológicos y relacionales que afectan
tanto positiva como negativamente la salud mental del individuo, las dinámicas familiares y
el funcionamiento de los grupos. Su campo de aplicación se centra en la prevención y
tratamiento del sufrimiento psíquico y social que aqueja a las personas. Para ello, la
disciplina ha desarrollado diversas herramientas conceptuales y técnicas que permiten
evaluar, comprender y aliviar las dificultades relacionadas con estados de malestar y
sufrimiento subjetivos, trastornos del comportamiento y manifestaciones psicopatológicas
que pueden afectar al individuo y su entorno.

La formación del Psicólogo Clínico contempla el estudio de las grandes teorías que
describen y explican el sufrimiento humano, así como de los principales enfoques
terapéuticos que permiten prevenirlo y aliviarlo. Comprende también el desarrollo de una
mirada crítica y reflexiva entorno a los modelos sociales y culturales que históricamente se
han utilizado para entender y regular las interacciones en el seno de lo social y en particular
la enfermedad mental. Finalmente, siendo la palabra y el diálogo sus principales
herramientas de trabajo, su proceso formativo requiere, además, un entrenamiento
constante de habilidades básicas para escuchar atentamente a los otros, acompañarlos en la
exploración de sus experiencias dolorosas y ayudarlos a comprender los orígenes del propio
sufrimiento.

La psicología clínica se encarga de diagnosticar, prevenir y realizar intervenciones de tipo


terapéutico en aquellas personas que sufren, bien algún tipo de afectación de carácter
mental, bien alguna conducta desadaptativa que les produce malestar y sufrimiento. El
objetivo de la disciplina es detectar el problema, encontrar las causas y devolver el
equilibrio mental a esa persona, para que pueda llevar una vida plena y recupere su salud
mental — que es igual de importante que la salud física —.
Las distintas ramas de la psicología clínica y su aceptación social

La disciplina de la psicología clínica puede abordarse académicamente desde distintas


perspectivas: la psicoanalítica, la humanista, la cognitivista o la conductista, por citar
algunos ejemplos. Con el paso de los años, las que han demostrado una mayor efectividad y
una mejor base científica son estas dos últimas.

La convivencia de la psicología en general y la psicología clínica en particular con otras


aproximaciones no científicas — cuando no directamente pseudociencias —, además del
estigma social que suele acompañar a la salud mental, ha hecho que la psicología tuviera
una escasa penetración hasta mediados del siglo XX.

En los últimos años, no obstante, debido al aumento que hemos citado de casos de
desórdenes psicológicos, las personas han comprendido mucho mejor que, al igual que se
acude a un traumatólogo para una afección ósea, es totalmente normal y recomendable
recurrir a un psicólogo clínico para resolver problemas de salud mental.

Áreas de aplicación de la psicología clínica

Las áreas de la psicología clínica y la aplicación de psicoterapia — la principal de sus


herramientas — puede ser un buen complemento de un tratamiento farmacológico y el
apoyo principal para superar etapas difíciles de la vida (duelos, separaciones, enfermedades
crónicas)

Además, los psicólogos clínicos pueden ejercer su trabajo en campos diversos como el
deporte, la educación, la integración de personas en riesgo de exclusión social, las
situaciones de crisis y emergencia, labores de psicooncología, rehabilitación
neuropsicológica, etc.

Formarse y adquirir el conocimiento y aptitudes para ser un buen psicólogo y obtener una
mención en psicología clínica, no sólo es una buena idea para tu futuro, sino para el futuro
y el bienestar de quienes te rodean.

3.4 PSICOLOGÍA EVOLUTIVA


La psicología se configura como una disciplina extremadamente variada y
extraordinariamente compleja. En todo el mundo, cada psicólogo/a está trabajando en el
estudio de diferentes y múltiples objetos, está llamado a operar en diferentes ámbitos de
aplicación y es capaz de utilizar metodologías de intervención de las que conoce la eficacia.
A día de hoy se tiende cada vez más a hablar de psicología, subrayando la naturaleza
extremadamente compleja de la disciplina, que se define por un estudio objetivo del
hombre y del contexto en el que vive. Para resumir las numerosas definiciones presentes en
la literatura, la psicología es el estudio de la mente, el comportamiento y la experiencia de
los seres humanos. En términos generales, podemos definir la psicología como un sistema
de información teórica y operativa que proporciona un conocimiento y/o una clave de
lectura para relacionarse con el mundo.

Objeto de estudio de la psicología clínica

La psicología clínica es uno de los ámbitos de investigación y de intervención profesional


de la psicología. El ámbito de aplicación de la psicología clínica se refiere a los problemas
de adaptación, los trastornos de comportamiento, los estados y condiciones de malestar y
sufrimiento, con el fin de evaluarlos y cuidarlos con medios psicológicos para facilitar y
apoyar el bienestar, y el desarrollo cognitivo, emocional y relacional de las personas.

La psicología clínica se distingue por las teorías, los métodos y los instrumentos de
intervención destinados a las actividades de prevención, evaluación, habilitación-
rehabilitación y apoyo psicológico, con especial atención a la comprensión de la demanda
individual y colectiva del usuario (pareja, familia, grupos, organizaciones y comunidades),
al diagnóstico psicológico y a las intervenciones de ayuda y apoyo, incluidos los
estrictamente psicoterapéuticos.

El objeto de estudio de la psicología clínica incluye núcleos temáticos de interés


operativo y de investigación clínica como:

 La prevención primaria y secundaria de las molestias personales.


 La identificación y el diagnóstico precoz de los riesgos psicopatológicos;
 Los factores cognitivos, afectivos-emocionales, psicosociales, comportamentales, de
personalidad, sociales y culturales que están en el origen de los disturbios que
mantienen la condición de malestar.
 Las emociones y su regulación en relación con la salud y la enfermedad, con
especial atención a las disrupciones afectivas;
 Las modalidades de gestión clínica de los diferentes tipos de trastornos individuales,
de pareja, familiares y de grupo.
 Las diversas formas de asesoramiento psicológico individual, de pareja, familiar y
de grupo.
 La mejora de la eficacia de las técnicas psicodiagnósticas.
 Las modalidades de gestión de las situaciones de crisis emocional, relacional o
decisoria que surjan en diversas fases y contextos de vida.
 La promoción del bienestar psicosocial individual y en los entornos sociales
(guarderías, escuelas, familia y trabajo).
 El diseño de formas eficaces de rehabilitación psicológica y psicosocial.
 La evaluación de la eficacia de las intervenciones de ayuda y de los programas de
prevención y promoción de la salud en diferentes contextos sociales.

Qué estudia la psicología evolutiva

La psicología evolutiva o de la edad evolutiva es la disciplina que se ocupa del desarrollo


de los diversos aspectos de la personalidad y de las diversas formas de comportamiento en
el período que va desde el nacimiento hasta el final de la adolescencia. En efecto, en este
período la personalidad va adquiriendo, a través de algunos procesos evolutivos, una mayor
autonomía y maduración en la comprensión de la participación afectiva y de socialización.

Las actuales perspectivas de la psicología evolutiva se originan en la teoría del psicoanálisis


de Sigmund Freud, que fue el primero en identificar las fases sucesivas del desarrollo intra-
psíquicos del niño o la niña: la fase oral, anal y fálica, para llegar a la maduración
caracterizada por la fase genital.

Generalmente este proceso se divide en cinco fases convencionales, que cada individuo
puede cruzar a diferentes edades:

 La primera infancia: de 0 a 2 años.


 La segunda infancia: de 2 a 6 años.
 La infancia: de 6 a 10 años.
 La pre-adolescencia: de 10 a 14 años.
 La adolescencia: de 14 a 18-25 años.
 Objetivos de la psicología evolutiva

Todas estas fases implican la superación de ciertas tareas evolutivas que, a su vez,
determinan períodos de crisis fisiológicas y orientadas a lograr una adaptación entre la
propia visión del mundo y la creciente complejidad de la vida interior. En referencia a esta
visión, el objeto de estudio de la psicología evolutiva es medir la disfunción, identificar el
problema y enfocar el objetivo.

Se investiga la manifestación emocional y conductual del niño o la niña, que asume un


significado dentro de esa relación particular de apego-cuidado, insertada en un contexto
familiar, social y cultural específico.
Algunas de las teorías y modelos propuestos desde esta corriente

La psicología evolutiva ha generado, a lo largo de su historia, una gran cantidad de teorías y


modelos. Winnicott, Spitz, Wallon, Anna Freud, Mahler, Watson, Bandura, Case, Fischer,
Newgarten… todos ellos son nombres de autores y autores relevantes en la evolución de
esta disciplina. Algunos de los más conocidos y clásicos, sin embargo, son los que se
indican a continuación.

La contribución de Freud

Si bien la concepción freudiana del desarrollo del niño no es especialmente popular hoy en
día y no suele estar entre los modelos explicativos más aceptados, sí es cierto que la
contribución de Freud es uno de los modelos más antiguos y conocidos dentro de la
psicología de los que se tiene constancia. Freud consideraba que la personalidad estaba
estructurada por tres instancias, el Ello o parte pulsional, el Superyó o parte crítica, censora
y moral y el Yo o elemento que integra la información de ambos y configura la manera
racional y consciente de actuar en base al principio de realidad. El bebé no tendría Yo
durante el nacimiento, siendo puro ello, y formándose el primero según el sujeto vaya
evolucionando y diferenciándose del medio.

Entre otras muchas aportaciones también se destaca el seguimiento de una secuencia de


desarrollo en forma de fases, en las que es posible sufrir regresiones o bloqueos que
impidan al sujeto avanzar apropiadamente en su desarrollo y generan fijaciones. Estamos
hablando de unas fases que Freud vincula al desarrollo sexual, denominándose etapas del
desarrollo psicosexual y recibiendo un nombre en función del principal foco de búsqueda
de gratificación y de resolución de conflictos en los polos de satisfacción-frustración,
autoridad-rebeldía y conflicto edípico.

Las fases en cuestión son la oral (primer año de vida), anal (entre el año y los tres años),
fálica (desde los tres años hasta los seis), latencia (en que se reprime la sexualidad), y va
desde los seis hasta la pubertad) y genital (a partir de la adolescencia).

La psicología evolutiva no se constituyó como una disciplina independiente tanto de la


psicología general como de la pedagogía hasta finales del siglo pasado. Las investigaciones
realizadas en psicología evolutiva se agrupan en torno a algunos grandes temas de los
cuales han constituido una progresiva profundización:

 Las áreas de desarrollo y su interdependencia.


 Las fases de desarrollo.
 Los factores del desarrollo.

La psicología evolutiva no se constituyó como una disciplina independiente tanto de la


psicología general como de la pedagogía hasta finales del siglo pasado. Las investigaciones
Quizás, más que cualquier otra ciencia, la psicología social se ocupa del comportamiento
humano a nivel común, cotidiano, observable, del cual todos nosotros, por definición,
somos "expertos". La mayoría de nosotros tenemos un conocimiento y una comprensión
implícita de cómo, por ejemplo, la comunicación no verbal se ve en las interacciones
cotidianas. La tarea de la psicología social es hacer explícito ese conocimiento implícito.
Describir en situaciones controladas exactamente lo que cada señal no verbal comunica en
varias circunstancias.

La psicología cognitiva, también llamada cognitivismo, es una rama de la psicología


aplicada al estudio de los procesos cognitivos, teorizada alrededor de 1967 por el psicólogo
estadounidense Ulric Neisser. El objeto de estudio de la psicología cognitiva es el estudio
de los procesos mentales mediante los cuales la información se obtiene del sistema
cognitivo, se procesa, se almacena y se recupera.

Estudia la mente como elemento intermedio entre el comportamiento y la actividad cerebral


puramente neurofisiológica. El modelo de funcionamiento se asimila, metafóricamente, al
de un software que procesa informaciones procedentes del exterior (input), devolviendo a
su vez informaciones (output) en forma de representación del conocimiento, organizada en
redes semánticas y cognitivas.

El tema principal que el cognitivismo tiene en cuenta es precisamente cómo el sujeto


cambia con la interacción con el mundo exterior. La psicología cognitiva quiere ayudar al
sujeto a modificar su forma de procesar los datos y los estímulos, actuando en la base del
problema. Cambiando el modo de elaboración es posible ayudar a las personas a encontrar
comportamientos adecuados a cada situación, a eliminar los que pueden considerarse
contraproducentes y en algunos casos autodestructivos. Las hace libres para tener una vida
sana y equilibrada.

La psicología cognitiva es hoy una ciencia fuertemente multidisciplinaria, que utiliza


métodos, aparatos teóricos y datos empíricos de muchas otras disciplinas, entre ellas:

 La lingüística.
 Las neurociencias.
 Las ciencias sociales y de la comunicación.
 La biología.
 La inteligencia artificial y la informática.
 Las matemáticas.
 La filosofía.
 La física.
Objeto de estudio de la psicología educativa

La psicología de la educación, nacida a principios del siglo XX, es una rama de la


psicología que estudia los procesos de aprendizaje que implican al individuo y su
desarrollo. Por otro lado, también estudia los procesos de enseñanza en las escuelas, es
decir, las instituciones educativas en las que se transmiten conocimientos,
comportamientos, hábitos, valores y normas de interés social, a través de instrumentos y
metodologías de evaluación, enseñanza, formación de clases, etc.

Se trata de identificar los factores del entorno de aprendizaje que pueden facilitar u
obstaculizar el aprendizaje, la motivación, el bienestar de los estudiantes y, en general, de
los aprendices. Por ejemplo, el modo en que el profesor conduce la clase, las características
de la explicación, el uso de material como ayuda para la educación, etc. En este artículo,
verás qué es la psicología del aprendizaje: historia, libros y autores.

En esencia, se puede decir que mientras que la psicología del desarrollo se centra en la
evolución (cambio, crecimiento, maduración) del individuo, sin olvidar los factores
ambientales, familiares y culturales que pueden afectar a tal desarrollo, la psicología de la
educación está interesada en la forma en que la educación , incluso si no es estrictamente
escolar, puede mejorar el comportamiento, los conocimientos y las habilidades, la forma de
pensar y las actitudes del individuo.

La psicología educativa es una ciencia que estudia e interviene sobre las condiciones
psicológicas que caracterizan el proceso educativo de la persona dentro de su ecosistema,
para favorecer su bienestar del desarrollo. En este sentido, puede definirse como psicología
de la prevención y de la promoción del desarrollo.

Bibliografía

CNOP (2020). Lo Psicologo Clinico. Recuperado de: https://www.psy.it/allegati/aree-


pratica-professionale/psicologo_clinico.pdf

Forgas, J. P. (2002). Comportamento interpersonale. La psicologia dell’interazione sociale.


Roma: Armando Editore.

Petter, G. (1981). Enciclopedia Italiana - IV Appendice. Psicologia dell’età evolutiva.


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Wanderlingh, E., Russo, D. (2008). Professione psicologo. Milán: Alpha Test.

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