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La muerte

La muerte significa la desaparición de la personalidad civil de la persona, o dicho


en otro modo, el término final de su capacidad jurídica. Ciertamente desde un
punto de vista jurídico la muerte puede definirse como la extinción de la personalidad
jurídica del ser humano.

Desde la perspectiva científica, la muerte es concebida como el término y el límite de


la vida, en donde el organismo es incapaz de sostener su homeostasis, sobreviniendo
así el daño definitivo y el cese de todas las funciones vitales

¿Cómo se prueba científicamente la efectividad de la muerte?

1. Con un electroencefalograma. Un registro electroencefalográfico plano en una


persona en coma traduce ausencia de actividad cerebral, y por tanto es evidencia de
muerte desde el punto de vista legal.

2. Reflejo de las pupilas. La capacidad de reacción de la pupila a los estímulos


luminosos, la velocidad de esta reacción, el grado de dilatación o de contracción de la
pupila o la ausencia de respuesta frente a diversos estímulos, son importantes indicios
clínicos que orientan a los facultativos en el diagnóstico de la muerte. La reacción nula
de la pupila a la luz es prueba de muerte.

3. Tensión arterial. Es presión ejercida por la sangre sobre las paredes de las arterias.
Es un índice de diagnóstico importante, en especial de la función circulatoria. Muchas
personas sanas tienen una presión sistólica habitual de 95 a 115. Una presión sistólica
inferior a 80 se suele asociar con un estado de shock.

Muerte. Prueba Legal

La muerte de las personas, cuando ocurra en la República, en alta mar o en el


extranjero se prueba de manera similar a los nacimientos; es decir, por los Registros
Públicos Civiles o Parroquiales, por las copias auténticas de las autoridades marítimas
o por las actas de los registros consulares o las partidas del país en que haya
acaecido el fallecimiento, debidamente legalizadas.
El fallecimiento de los militares muertos en campaña se prueba por las constancias del
Ministerio de la Defensa; la defunción de otros militares o empleados en servicio del
Ejercito, por los certificados de los hospitales o ambulancias; la muerte de los recluidos
o internados en conventos, cuarteles, prisiones, fortalezas, hospitales, o lazaretos, por
lo que conste en los asientos respectivos, sin perjuicio de las pruebas generales.
La prueba de la muerte así como en el momento en que ocurrió corresponde a quien
alegue un derecho que presuponga a dicha muerte y, en su caso la oportunidad de las
mismas.
Para probar o demostrar la muerte el medio legal por excelencia es la Partida de
Defunción levantada de conformidad con las disposiciones que al respecto prevé
nuestro Código Civil desde el artículo 476 al 487.
Según el artículo 476 del Código Civil expresa que al enterarse la primera autoridad
civil de la parroquia o del municipio de la muerte de una persona se dará una orden
para la inhumación del cadáver, la cual en ningún caso dejará de cumplirse.
El artículo 477 del Código Civil refleja que la partida de defunción deberá expresar:
lugar, día y hora de la muerte, así como su causa. También expresará los siguientes
datos del difunto: nombre, apellido, edad, cédula de identidad, profesión y domicilio o
residencia, también se tomará en cuenta el nombre y apellido del cónyuge
sobreviviente o premuerto, de los hijos que hubiere tenido (especificando los que viven
y no). En caso de menores de edad se tomarán en cuenta los datos de los
representantes legales.
Efectos jurídicos de la muerte:
En el Derecho Civil: Algunos de los artículos que hacen referencia al efecto sobre el
derecho civil de la muerte son:
Art. 432: “Si durante la posesión provisional se descubre de una manera cierta la
época de la muerte del ausente, se abre la sucesión a favor de los que en esa época
eran sus herederos; y si fueren otros los que han gozado de los bienes, están
obligados a retribuirlos con la renta en la proporción fijada en el artículo 429”
Art. 619: “El usufructo se extingue: Por la muerte de usufructuario...”
Art. 1.673: “La sociedad se extingue: ...3º Por muerte de uno de los socios...”
Art. 1.676: “Se puede estipular que en caso de muerte de uno de los socios continúe la
sociedad con sus herederos, o solo entre los socios sobrevivientes. En segundo caso
los herederos no tienen derecho sino a que se haga la partición, refiriéndola al día de
la muerte de su causante; y no participan en los derechos y obligaciones posteriores,
sino en cuanto sean consecuencia necesaria de las operaciones ejecutadas antes de
la muerte del socio a quien suceden.”
Art. 1.767: “En caso de haber muerto el depositante, la devolución deberá hacerse a
su heredero...”
Tenemos también otros efectos que se expresan en el Código de Enjuiciamiento Civil
con respecto a la muerte:
Art. 121: “En caso de homicidio o de muerte cuya causa se ignore, o cuando sea
necesario determinar alguna circunstancia influyente en la averiguación de la verdad,
antes de la inhumación del cadáver deberá procederse a su examen y aun a la
autopsia si fuere necesaria...” Los artículos 122, 123 124 y 125 continúan explicando la
parte legal de este proceso.
Art. 312: “El sobreseimiento procede en el sumario después de haberse dictado el auto
de detención o de sometimiento a juicio, y cualquier instancia de la causa, en el
plenario: 1º Por la muerte del procesado...”
El Código de Procedimiento Civil, en su articulado presenta los siguientes efectos con
la muerte de la persona:
Art. 144: “La muerte de la parte desde que se haga constar en el expediente,
suspenderá el curso de la causa mientras se cite a los herederos.”
Art. 808: “La fuga o la muerte del deudor deberá acreditarse en sus casos para
promover el concurso”
En el Derecho Mercantil: Las sociedades colectivas o en comandita se disuelven por la
muerte de uno de los socios, salvo alguna cláusula expresa que faculte continuar el
ejercicio de la sociedad con los herederos. También podrá declararse en quiebra tanto
el comerciante que hubiese fallecido en estado de cesación de pago, como el
comerciante retirado del comercio, en este caso el Código de Comercio establece en
su artículo 930: “la quiebra de un comerciante retirado del comercio puede ser
declarada...después de la muerte del comerciante retirado; pero solo dentro del año
siguiente de la muerte.
Por otra parte el artículo 669 del Código de Comercio nos expresa el siguiente efecto
de la muerte dentro del derecho mercantil: “Si durante el viaje muriere el marinero que
hubiere sido ajustado por mes, sus salarios se le deberán hasta el día de su
fallecimiento...”
La muerte produce cuatro efectos inmediatos en el ámbito jurídico general:
Primer Efecto: Es la extinción de la personalidad del ser humano.
Segundo Efecto: El traslado de los derechos del fallecido a sus herederos.
Tercer Efecto: La entrada en vigor de las disposiciones testamentarias.
Cuarto Efecto: los reconocimientos de hijos post-mortem, salvo se compruebe que el
hijo gozó en vida de tres elementos: nombre, trato y fama.
La Muerte Simultánea:
Commoriencia
Esto trata sobre la muerte de dos o más personas al mismo tiempo, débase a causas
naturales, a delito o accidente, se denomina también Commoriencia. Dentro de un
planteamiento jurídico predominante, la simultaneidad de la muerte se aprecia con
cierta holgura, sin exigir por ello la coincidencia cronométrica. De hay que se
consideren muertos a la vez los que son victimas de un mismo accidente aéreo o el
matrimonio contra el que dispara mortalmente, sin otro intervalo que el preciso para las
dos descargas, el homicida del marido y la mujer.
Nuestra ley se apoya en esta doctrina, esto se señala claramente en el artículo 994 del
Código Civil: “Si hubiere duda sobre cual de dos o más individuos llamados
recíprocamente a sucederse, haya muerto primero que el otro, el que sostenga la
anterioridad de la muerte del uno o del otro deberá probarla. A falta de prueba, se
presumen todos muertos al mismo tiempo y no hay trasmisión de derechos de uno a
otro.” Es importante e interesante destacar que el artículo 33 del Código Civil Español
expresa este artículo de forma exacta.

Premoriencia:
Esta doctrina nos señala que el más débil muere primero sobre la base de las
variables de sexo y edad de la persona.
El Código Civil Francés se enfrascó también en la hipótesis. Si mueren a la vez dos
menores de 15 años, se supone muerto primero al menor; porque, encontrándose en
la época en que las fuerzas humanas crecen, el mayor se halla con mayores recursos
para sobrevivir. Si ambas personas pasan de 60 años, por la disminución progresiva
que ya se opera en las energías corporales, se supone muerto antes al más viejo. Si
concurren mayores de 60 años con menores de 15, dentro de la flaqueza de aquellos
y de la debilidad de estos, se resuelve a favor de los jóvenes; una de las partes más
flojas de la presunción por descuido de los niños hasta los dos o tres años, tan
frágiles. Si concurren personas comprendidas en la plenitud, todas mayores de 15
años y menores de 60 años, entonces se da la preferencia al varón, cuando la
diferencia no pase de un año; y si excede, al menor, sean de igual o distinto sexo.
Los no presentes
El no presente es la persona que no se encuentra en el país en un momento dado, sin
que exista motivo para dudar de su existencia.
Una persona natural se encuentra en estas condiciones cuando está fuera del país,
pero se sabe que vive en otra parte, por las noticias que reciben de ella sus familiares
o la autoridad judicial. En estas condiciones y cuando esa persona no ha proveído
sobre sus bienes y demás derechos contra terceros posea, la ley no puede, en caso
que se le demande dejar que esa querella se paralice por el simple hecho de la no
presencia, pues están en juego la celeridad de la Administración de Justicia y el
derecho del convinente. Ante tal evento, nuestra legislación positiva ha creado una
serie de medidas que se pueden estudiar desde dos puntos de vista:
Primero: Disposiciones Sustantivas: contenidas en el artículo 417 del Código Civil, el
cual dice: “cuando sea demandada una persona no presente en el país y cuya
existencia no esté en duda, se le nombrará defensor sino tuviese quien legalmente lo
representase. Lo mismo se hará cuando haya de practicarse alguna diligencia judicial
o extrajudicial, para la cual sea impretermitible la citación o representación del no
presente. El defensor no podrá convenir en la demanda ni transigir sino obtuviere el
dictamen favorable y conforme de dos asesores, de notoria competencia y probidad
que, para estos casos, nombrará el Tribunal de Primera Instancia de la jurisdicción en
donde curse el asunto, a petición del defensor.” La ley prohíbe al apoderado defensor
transigir y convenir en la demanda pura y simplemente, por que ello equivale en el
fondo a efectuar actos de disposición que implican un gran riesgo para los intereses
del no presente.
Los ausentes
La permanencia de una persona en determinado sitio ha sido considerada
ampliamente por el derecho, creando al efecto los conceptos de domicilio, habitación y
residencia y ello es completamente acorde con la realidad que los hechos demuestran,
pues la base para la actividad financiera, mercantil o estrictamente civil, es que la
persona que ejerce sus funciones dentro del núcleo social se encuentre dentro de un
lugar fijo y determinado para podérsele citar allí, para podérsele cobrar, y en fin para
podérsele reclamar cualquier derecho u obligaciones que legalmente deba cumplir. No
es tampoco raro que por circunstancias extraordinarias, por un accidente, por otro
hecho ajeno a la voluntad de la persona, un individuo desaparezca de su domicilio, de
su país, y no se sepa a ciencias ciertas su paradero.
La ley se basa en lo más o menos prolongado de la ausencia de la persona para crear
una serie de normas que reglamentaran sus bienes y su persona. Así, cuando ella
desaparece de su domicilio o residencia y no se saben noticias sobre su paradero, es
presumido ausente según el artículo 418, a la vez nombrándosele un representante en
los casos especiales del artículo 419; si esa presunción se prolonga por tres años, la
ley da por sentado que ya la ausencia es más concreta y establece “La declaración de
ausencia en su artículo 421”.
Artículo 421: “Después de dos años de a.p. o de tres, si el ausente ha dejado
mandatario para la administración de sus bienes, los presuntos herederos ab intestato
y contradictoriamente con ellos los herederos testamentarios, pueden pedir al tribunal
que declare la ausencia”.
Es una situación legal de la persona cuyo paradero se desconoce. La ausencia es la
circunstancia de la persona física cuya existencia es dudosa debido a algunos hechos
distinguidos por la ley.
Es propia de la ausencia la duda acerca de si la persona existe aún o ha muerto ya,
pero no basta cualquier duda sino que es preciso que la duda resulte de los hechos
determinados por la ley.
Así como los intereses de las personas que se liberarían de una obligación por la
muerte del ausente. Por ejemplo: los intereses de quien debiera pagar al ausente una
renta vitalicia.
En efecto tales personas tienen interés en que la indefinida prolongación de la
incertidumbre sobre la existencia del ausente no les impida <al menos totalmente>
entrar en el goce de tales derechos o liberarse de sus obligaciones, según los casos.
La ley protege ambas categorías de intereses, pero el grado en que protege a unos y
otros, depende de la mayor o menor probabilidad de que el ausente sobreviva o haya
muerto. De allí que en el régimen ordinario de la ausencia se distingan tres fases o
etapas que se suceden a medida que aumenta la probabilidad de a muerte y en las
cuales se pasa de la protección predominante de los interese de las personas cuyo
derechos dependen de la muerte del ausente.
Por la misma razón se establece un régimen especial de ausencia para aquellos casos
en que desde el principio es más alta la posibilidad de que el ausente haya muerto.
Fases De La Ausencia
La ausencia presunta.
La ausencia declarada.
La muerte presunta.
En otros derechos se llega hasta la declaración de muerte cuando se considera que la
posibilidad de supervivencia es prácticamente despreciable; pero, en el derecho
venezolano se llega sólo hasta una presunción de muerte cuyos efectos no se
equiparan a la muerte propiamente dicha.
La Presunción de Ausencia
La ley presume ausente a la persona cuando ésta concurren en las dos circunstancias
según lo establecido en el artículo 418 del código civil venezolano, en donde se
plantea dos condiciones que son:
Que la persona que haya desaparecido de su último domicilio o residencia.
Que no se tenga noticias de la persona, ni por ella misma, ni por otra persona.
El procedimiento a seguir en estos casos es el siguiente: el interesado en que se
declare la presunción de ausencia ( que podrían ser los herederos presuntos,
legatarios, donatarios o acreedores y también deudores ) dirigirá al Juez de Primera
Instancia en lo Civil del último domicilio o residencia de la persona de que se trate.
Ejemplo: se envía al Juez de Primera Instancia en lo Civil del último domicilio de la
persona que se trate, al cual se le manifestará que desde hace más o menos diez
meses Pedro Pérez ha desaparecido de su domicilio, no sabiéndose donde se
encuentra, adjuntando a la vez, contestaciones de radiogramas y cartas dirigidas a
determinar su paradero sin resultado alguno; citaciones judiciales en las cuales consta
que la persona no se encontraba en ninguno de los lugares a que se refieren los
artículos 135 y 136 del Código de Procedimiento Civil; y por último, debe adjuntar
también declaraciones testificales en un justificativo adjunto donde les conste que
desde aquel tiempo no se sabe el paradero de la persona que se busca. El juez,
basado en estos hechos, decretará sin necesidad de juicio la presunción de ausencia.
Es necesario acotar que el verbo desaparecer, no debe tomarse en su acepción más
propia de ocultarse o quitarse de la vista de uno con presteza o velocidad, para
considerar que una persona haya desaparecido de su último domicilio o residencia,
basta que el individuo haya dejado de aparecer o presentarse allí, aunque conste que
originalmente que originalmente se alejó del lugar en forma original., por ejemplo,
cuando un individuo gerente de una organización se embarcase para tratar negocios
en el exterior.
La presunción de ausencia es una presunción “iuris tantum”, o sea, que admite prueba
en contrario. Mientras dura la presunción de ausencia la ley prácticamente se limita a
proteger los intereses del presunto ausente (aunque con ello indirectamente protege
también los intereses de otras personas, como por ejemplo a los presuntos
herederos).
Efectos de la Presunción De Ausencia
Mientras la ausencia es solamente presunta, el Juez del último domicilio o de la última
residencia del ausente, puede a instancia de los interesados o de los herederos
presuntos, nombrar quien represente al ausente en juicio, en la formación de
inventarios o cuentas, o en las liquidaciones y particiones en que el ausente tenga
interés; y dictar cualesquiera otras providencias necesarias a la conservación de su
patrimonio. Tal y como lo establece el artículo 419 Código Civil
Para la mejor comprensión de lo expuesto anteriormente, es conveniente hacer
algunas consideraciones:
Entre los interesados que pueden solicitar las medidas arriba señaladas, pueden
indicarse el cónyuge, los condueños y los acreedores del presunto ausente; los
herederos presuntos a quienes se refiere la ley son las personas, que hubieran sido
los herederos del presunto ausente si éste hubiera muerto el día de las noticias, y
como ejemplo de otras providencias que puede dictar el Juez, además de nombrar
representante al presunto ausente, puede citarse la decisión de ordenar que se
arrienden sus bienes o que se vendan bienes suyos de difícil o costosa conservación o
con el objeto de atender a la necesidad de pagar deudas o de hacer reparaciones en
otros bienes.
Si el presunto ausente ha dejado apoderado, el Juez proveerá sólo a los actos para los
cuales dicho apoderado no tenga facultades y se las dará a éste si no se encontrare
motivos que se opongan. (Art. 419 C.C.)
2°) El en artículo 420 del Código Civil Venezolano, se plantea, que en todo caso,
desde que ocurra la presunción de ausencia de uno de los padres, el otro ejercerá la
patria potestad y si éste ha fallecido o estuviere en la imposibilidad de ejercerla, se
abrirá la tutela.
Cesación de la Presunción de Ausencia
La cesación de la presunción de ausencia, se da en tres casos, los cuales se nombran
a continuación:
1° Cuando se prueba que, la persona que se presume ausente existe.
2° Cuando se prueba la muerte, de esa persona que se presume ausente.
3° Cuando en definitiva se dicta sentencia firme, que declare su ausencia.
Ausencia declarada:
Un segundo paso en esta materia, está constituido por la declaración de ausencia, ya
que como se dijo anteriormente, la ley toma como base la prolongación del tiempo por
parte de la persona desaparecida y de la cual no se tenga noticias, para ir,
escalonadamente, hasta llegar a la declaración de muerte. Por lo tanto, y como punto
central en esta faz de la ausencia, es preciso haberse reunido todos los requisitos de
la presunción para poder entrar de lleno a la declaración.
Los requisitos necesarios para que progrese la declaración de ausencia son:
Transcurso de dos años continuos de la desaparición de la persona, y si ha dejado
apoderado o mandatario para la administración de sus bienes, se necesita un plazo
más largo que es de tres años.
Para llegar a la completa declaración de ausencia se hace necesario instaurar un juicio
en todas sus fases, ello se desprende claramente del artículo 423 del Código Civil. Es
decir se tramitará un procedimiento de jurisdicción litigiosa, ya que si progresare , se
van a poner en manos de ciertas personas los bienes del declarado ausente, lo cual
involucra una gran responsabilidad para el juez; pero con los requerimientos de un
proceso se pueden clarificar diferentes hechos que orientaran al sentenciador por la
declaratoria o por su negativa.
Luego la ley expresa quienes son las personas que pueden pedir en justicia la
declaración; ellos son en primer lugar: los presuntos herederos ab-intestato, o sean,
los llamados por la ley según el orden de suceder; en segundo termino: los herederos
testamentarios contradictoriamente con los primeros y por ultimo dice el artículo 421
del Código Civil que la declaración de ausencia puede ser pedida por “quien tenga
sobre los bienes del ausente derechos que dependan de su muerte”.
Procedimiento para la Declaración de Ausencia:
Según el artículo 422: “Acreditados los hechos que expresa el artículo anterior, el
Juzgado ordenará que se emplace la persona cuya existencia se trata para que
comparezca o dé aviso, en forma autentica, de su existencia, en el lapso de tres
meses. Este emplazamiento se hará por medio de publicación en un periódico,
repetido cada 15 días durante el lapso de comparecencia”; y en el artículo 423: “Si
transcurrido el lapso de la citación, no comparece el ausente ni por sí, ni por
apoderado, ni da aviso en forma auténtica de su existencia, el Juzgado le nombrará un
defensor con quien se seguirá juicios ordinario sobre la declaración de ausencia”
Es importante destacar que este emplazamiento deberá ser por periódicos y no a las
puertas del tribunal como se acostumbra, para que el ausente, si lee la noticia de tal
emplazamiento, comparezca por sí o por medio de apoderado, o de aviso en forma
autentica, es decir , en documento autorizado por un funcionario judicial de la
República, y si está en el extranjero con la legalización de su firma y documento por
ante un Cónsul de la República.
Si con el emplazamiento no se presenta la persona en la forma y condiciones arriba
estudiadas, entonces al Tribunal no le quedará otra opción que nombrarle un defensor,
el cual se encargará de contradecir el juicio, tachar testigos, promover pruebas, pedir
la tacha de todo documento que así lo amerite y en fin hacer todo lo legal para ser
parte contradictoria en el proceso y procurar todos lo medios que aparezca el ausente.
Efectos de la Declaración de Ausencia:
Apertura de los actos de última voluntad de ausente a solicitud de cualquier
interesado; hay que tomar en cuenta que el acto corriente de última voluntad es el
testamento. Véase que la ley ordena la apertura pero no que se cumplan las cláusulas
del testamento. Esto se deja para la presunción de muerte. La ley se conforma por
consiguiente, en saber cuáles fueron las ordenaciones y la institución de heredero
para saber a quienes se le va a efectuar entrega de la posesión provisional de los
bienes del declarado ausente.
Derechos que concede la Posesión Provisional:
Administración de los bienes del ausente.
Derechos de ejercer en juicio las acciones que al ausente competan.
El goce de las rentas de los bienes del ausente.

Presunción de Muerte
Este es el último paso en esta materia de la ausencia, aquí los requisitos necesarios
para que ella proceda según nuestro derecho civil son:
Continuación de la ausencia declarada por espacio de diez años: la ley cree en este
caso que el largo espacio de tiempo anotado, presume la muerte de la persona, ya
que, si aconteciera lo contrario, su presencia no hubiere dado lugar a estos
procedimiento.
Transcurso de cien años desde el nacimiento del ausente: ya que es bastante difícil
que una persona viva más de cien años, por eso las probabilidades de muerte son
muy altas.
Contrariamente a los que pasa en la declaración de ausencia para la declaratoria de
esta no se hace necesario un juicio, sino que solo es menester, una petición ante el
Juez de Primera Instancia en lo Civil don se ventiló el juicio de declaración,
acompañada de la copia certificada de la partida de nacimiento del declarado, o si ella
no existe una sentencia definitiva de conformidad con los artículos 458 y 505.
Efectos de la Presunción de Muerte
-Posesión definitiva de los bienes del difunto.
-Cesación de las garantías que se hayan impuesto (Art. 426 último párrafo)
-Después de decretada se podrá proceder a la partición y disponer libremente de los
bines.
Presunción de Muerte por Accidente:
Art. 438 C.C: “Si una persona se ha encontrado en un naufragio, incendio, terremoto,
guerra u otro siniestro semejante, y a raíz de este no se ha tenido noticia de su
existencia, se presume que ha muerto. Esta presunción será declarada por el Juez de
Primera Instancia del Domicilio, a petición de cualquier presunto heredero ab-intestato
o testamentario, o de cualquiera que tenga acciones eventuales que dependan de la
muerte de aquella persona, previa comprobación de los hechos. La publicación se
hará en la prensa por un período de tres meses, con intervalos de quince días por lo
menos. Pasado dicho período se procederá a la evacuación de las pruebas y a la
declaración consiguiente.”
Art. 439 C.C: Los efectos de la declaratoria a que se refiere el artículo precedente son
los mismos señalados en la explicación de la Presunción de Muerte.
De los anteriores artículos podemos decir lo siguiente:
No se hace necesario para declarar la presunción de muerte por accidente la
declaración primera de ausencia.
No se necesita un juicio para esta declaración.
Esta declaratoria concede a la persona que la pide los derechos de pedir posesión
provisional de los bines del presunto muerto, previos requisitos expuestos en la ley.
Pasados tres años la herencia se podrá repartir y hacer libre uso de los bines por parte
de los herederos.

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