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de de la educación pública es presidenciales con el argumento “la derecha no es capaz
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presidenciales con el argumento “la derecha no es capaz de solucionar los conflictos

Desde las distintas organizaciones

universitarias, se aparenta tener un consenso

sociales” para las clases populares y “es la Concertación quien da estabilidad social” para la patronal. La defensa o recuperación

una frase vacía

que no cuestiona la médula de la educación

neoliberal. La Reforma Universitaria que los estudiantes del '60 lograron iniciar en gran parte de las universidades existentes a esa fecha, no eran más o menos aporte estatal,

o aranceles un poco menos abusivos; ellos

peleaban por una universidad de libre acceso, profundamente democrática que contribuyera

a la construcción de la nueva sociedad que necesitaban los chilenos. ¿Qué opciones le quedan entonces a los

universitarios de Izquierda? Compañeros, las movilizaciones deben ser el primer paso del necesario empoderamiento estudiantil, construyamos nuestras propias herramientas para acabar con el educación de mercado. Es en la organización por Democracia Directa

y en la construcción de un Petitorio de

Izquierda discutido y defendido por las bases donde el movimiento estudiantil puede superar las movilizaciones que año a año salen a las calles, pero que en eso se quedan, en una cifra.

en el diagnóstico, que la “gran cruzada

esta década”, la “madre de todas las batallas” es la educación. Es que intentar ocultar la paupérrima situación de la sociedad chilena producto, entre otras cosas, de más de 30 años de educación de mercado es intentar tapar el sol con un dedo. Este diagnostico, que nadie puede tildar de irrealista, tiene un trasfondo claramente oportunista. ¿Pueden los estudiantes confiar en dirigentes de partidos que han aplicado y perfeccionado el modelo de educación heredado de la dictadura? ¿Pueden los universitarios confiar en que los mismos que vendieron la educación hoy “luchen” por la reforma universitaria? La respuesta es una negativa rotunda, no por las buenas intensiones que muchos de los miembros de dichas organizaciones tengan, ya que son los intereses que en la práctica defienden los que definen y distinguen a un movimiento político de otro. Hoy, la Concertación y el Partido Comunista no hacen otra cosa que utilizar el problema educacional para crear un clima de “inestabilidad” que les favorezca en las próximas elecciones municipales y

educacional para crear un clima de “inestabilidad” que les favorezca en las próximas elecciones municipales y
educacional para crear un clima de “inestabilidad” que les favorezca en las próximas elecciones municipales y
educacional para crear un clima de “inestabilidad” que les favorezca en las próximas elecciones municipales y
Al inicio de cada año, en el que comienza a manifestarse el movimiento universitario, surge

Al inicio de cada año, en el que comienza a

manifestarse el movimiento universitario, surge

la duda del carácter de la misma, de su espíritu,

aquello que motiva y sostiene diariamente a todas las personas que lo conforman y siguen adelante frente a un panorama que actualmente es muy adverso si se está pensando en cambiar estructuralmente los problemas, es decir, solucionar los problemas de fondo, sin reformas

o leyes que si bien pueden significar ciertos

avances en temáticas concretas no arregla los tópicos fundamentales. Para pertenecer al movimiento estudiantil debe existir la inquietud de cambiar la situación educacional actual o por lo menos poder participar en su debate y construcción, ya sea por intereses personales o altruistas. Para lograr este objetivo existen diversas maneras de organizarse como grupo para lograr cristalizar el espíritu del movimiento de manera real y no bajo la dominación de pequeños intereses particulares, ya sea de partidos políticos o de grupos de poder. Lo anterior suena evidente pero en el contexto actual se puede observar que este punto tan básico, elemental para que el movimiento universitario posea verdadera fuerza y sustento a mediano y largo plazo, simplemente no existe. Si se tiene un mínimo interés en la política universitaria se sabe que tristemente esta situación es aceptada y comprendida por la mayoría de los estudiantes de la universidad. Y no es únicamente una característica de la FECH, sino de la mayoría de las organizaciones que están bajo la CONECH.

Por esto es necesario observar la orgánica interna de las federaciones y centros de estudiantes y ver si, efectivamente, las mecánicas logran generar debate de las problemáticas estudiantiles, si son un real reflejo de los intereses de los estudiantes, más allá del personalismo muchas veces necesario para que el sistema funcione. Si muchas veces los estudiantes no discuten, es difícil que se interesen con problemáticas que no necesariamente les tocan directamente, ¿qué les

importará una educación “libre, gratuita y laica” si ven que sus representantes –y no delegados como debiese ser, un portavoz de los estudiantes- se encargan de entrampar las discusiones, de negar la validez de espacios autónomos, de sumar gente cuantitativamente a las manifestaciones y no cualitativamente, de manera informada, con un conocimiento de las discusiones cotidianas –si es que se dan, de manera milagrosa-?. Por ende es necesario preguntarse constantemente si los canales de discusión son los acertados, si los temas son contingentes y de preocupación directa de los estudiantes, de promocionar actividades me manera eficaz que construyan el movimiento

estudiantil, desde las inquietudes cotidianas, desde las bases, para que sea representativa. Que la información se difunda y se discuta, aún si es un proceso lento y las decisiones demoren en madurar, de lo contrario sus frutos serán estériles. Que los distintos colectivos políticos y sociales de izquierda no realicen discusiones reiterativas

y tautológicas para dominar los míseros espacios

locales, que muchas veces más que avanzar y sumar, desgastan a la gente que participa en sus discusiones. Adicional a esto es necesario avanzar de manera coordinada en las acciones movilizadoras y esto incluye una interrelación comunicacional de las facultades. Los estallidos de descontento son cotidianos y casi nunca logran un avance en la lucha social, más bien lo contrario.

Frente a un contexto distinto claramente las palabras serían otras. Tal vez sería un llamado a la “unión” y “solidaridad” de los sectores de izquierda ante un gobierno de derecha. Pero si

las instituciones sociales y políticas han olvidado su rol fundamental, el canalizar las demandas cotidianas y su actuar produce tanto rechazo a participación –real-, simplemente es que las mismas no funcionan y se han olvidado del ciudadano crítico y participativo. Esperemos que alguna vez se acuerden de ello y no sigan tratando

a las personas como ganado, una masa que sirve de cañón para intereses particulares.

de ello y no sigan tratando a las personas como ganado, una masa que sirve de
Hemos sido testigo estas semanas de que el movimiento estudiantil universitario a poseído fuerza y

Hemos sido testigo estas semanas de que el movimiento estudiantil universitario a poseído fuerza y gran convocatoria, de que las formas de movilización, hasta ahora marchas, han sido protagonistas

y

receptoras de muchos corazones y espíritus rebeldes deseosos de cambiar un sistema educacional,

o

por lo menos, se ha llenado también de estudiantes que saben que algo está mal con la educación.

Pero si reflexionamos sobre el tema, también cabe en el análisis, saber si los conductores y sus deseos, planteados en el petitorio de la CONFECH, realmente pregonan un cambio estructural a un sistema educacional que compite, destruye sueños y materializa la desigualdad.

¡Nuestra respuesta es no! Nos damos cuenta, una vez más, que las demandas de un movimiento fuerte terminarán debilitándolo por la propia naturaleza superficial del petitorio, que cuando nos hablan de becas, financiamiento y democracia, su desarrollo se queda en la abstracción e imposibilita un cambio estructural de un sistema feroz que defiende la libre competencia en la educación.

Sobre acceso, el petitorio, no hace más referencia a que la prueba de selección universitaria no puede ser el único mecanismo de ingreso a las universidades. Si, de eso ya se ha discutido bastante, y las conclusiones lo afirman, pero entonces, ¿Qué plantea el petitorio? ¿Le damos pie al Gobierno a que rellene más opciones? Sobre financiamiento, se plantea que se debe proteger con más recursos a las universidades “estatales” y a sus instituciones y, que se debe defender la educación pública. Si, inyectaremos más recursos a la educación pública, nos diría Piñera y se acabo el asunto, no logrando victoria alguna con esta lucha. Sobre becas y créditos se pide, principalmente, subsidiar el déficit del fondo solidario y ampliar la cobertura de la beca bicenteneario para alcanzar el pago del arancel real. Si, más becas y créditos para los estudiantes, nos volvería a decir Sebastián y nuevamente, tema zanjado, contrayendo los bancos más libertades para lucrar con nuestra educación; existiendo aún más estudiantes que no podrán hacer uso de sus becas por no haber podido ingresar a la universidad; siendo los aranceles referenciales (mucho más baratos a los reales) los que se correspondan a las becas; dejar al amparo de la voluntad del Gobierno los términos y cláusulas de las becas; dejando al juego del mercado nuestros créditos; dejar a los estudiantes endeudados con créditos eternos. Y todo esto, porque la voluntad política es inexistente, porque la FECH y otras fuerzas políticas no ven –porque no les conviene ver- que los problemas estructurales se resuelven con demandas y soluciones estructurales. Demandas que planteamos, entre algunas, como la eliminación de los créditos bancarios, estableciendo un crédito único estatal, que la PAE se adecue al IPC, recuperar los casinos universitarios para el Estado (y que en estos se ofrezca comida saludable con las calorías necesarias), que las becas cubran el arancel real y no el referencial, que el arancel a las carreras lo fije el Estado, entre otras.

Como MUI apelamos, en la elaboración de demandas inmediatas, a pelear por un petitorio real, NO POR MIGAJAS.

Por una educación digna para todos.