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muy a menudo. la reflexión que proponemos se organiza en dos episodios. los fenómenos susceptibles de acogerse a esta suerte de microcategoría apuntan directamente a los modos de ocupación temporal del espacio público para distintas actividades (comerciales. la que utiliza los niveles de consumo como indicador central de sus supuestas cotas de progreso y bienestar. hay que añadir la obligación de analizar estas mismas prácticas en su calidad de signo explícito de una precariedad social. el resultado. dicho de otro modo. pionero analista de estas dinámicas. afectaban a los círculos sociales privados y pudientes. abierto a distintas ampliaciones y correcciones. al mismo tiempo. el asunto es relativamente sencillo. pero lo importante quizá consista en reconocer que esta apología de la informalidad está estrechamente vinculada a las sociedades sobreorganizadas y opulentas. habremos pues de calibrar la verdadera dimensión política de los fenómenos post-it en tanto que situaciones elocuentes de una subjetividad rebelde. y si esta planificación se altera mediante acciones parasitarias sobre lo establecido. la «ciudad de cuarzo»4 diseñada para asegurar una armónica ordenación del trabajo.. iniciamos este proyecto de investigación y de archivo –interpretando el concepto de un modo conscientemente amplio–. lúdicas. por dónde y cómo se circula. en la dimensión biopolítica del urbanismo. este fenómeno ha sido reconocido y descrito con precisión en numerosas ocasiones. pero esta misma naturaleza codificada del territorio urbano silencia a éste como espacio vívido. trataremos de acentuar la evidente relación entre el concepto de Post-it City y las distintas apelaciones al urbanismo informal como estrategia de réplica ante la ciudad planificada. cabe añadir. ordenada y de falaz voluntad integradora. en este texto vamos a intentar reconocer estos problemas. se convierte en imperativa una nueva cuestión: la discutible legitimidad de esta fascinación por lo informal cuando estos mismos contextos sociales han multiplicado (y extendido) unas dinámicas de exclusión y marginación que. la idea de Post-it City no es más que una herramienta para ensayar esta exigencia.POSt-It CItY. dónde se produce. podrían desvelarse necesidades concretas que fracturan determinados contextos sociales y. esta relación causa-efecto descansa. y a su necesidad de encontrar modelos de prácticas antagonistas. con anterioridad. así como ordenarlos de tal modo que nuestra argumentación actúe como un primer balance autocrítico de toda esta aventura. en efecto. es decir. la cuadrícula dibujada en los despachos de los arquitectos y urbanistas acentúa la legibilidad del espacio. cuando no literalmente libres. CIUDaDES OCaSIONalES MarTÍ Peran el concepto de Post-it City fue acuñado por Giovanni la Varra1 para designar «un dispositivo de funcionamiento de la ciudad contemporánea que concierne a las dinámicas de la vida colectiva fuera de los canales convencionales». es. ha examinado con inteligencia la absoluta afinidad que se da entre la precisión6 de las ciudades occidentales y su eficacia como instrumento de neutralización de la subjetividad individual.. pero el conjunto de materiales que aquí se recoge también pone de relieve distintos problemas y paradojas que afectan al talante general del proyecto. muy a menudo. el comando del orden se traslada a las instancias políticas mediante presiones punitivas que devienen. de modo que es ineludible idear mecanismos para rescatar a la primera y denunciar la segunda. así lo confirma. Post-it City como proyecto el modelo del estado del bienestar. una estrecha correspondencia entre la conquista de una opulencia social –de clase– y la consiguiente preparación de su escenario natural en clave de ciudad planificada. se acompaña de la ilusión de «la buena forma de la ciudad».3 existe. dónde se compra y dónde se juega. sexuales. como renovado protocolo para alimentar la circulación infinita de mercancías que requiere la economía invasiva. indiscutiblemente. el espacio público se hace depositario de las prerrogativas que. Sobre esta base. a la primera posibilidad de encumbrar la idea de Post-it City como posible modelo de unas prácticas subjetivas de renovado potencial político. en primera instancia.2 convencidos de que. en primer lugar. de patrón occidental y en creciente expansión a pesar de las evidentes fisuras que ha dejado al descubierto. mediante propuestas de planificación que resuelvan de antemano dónde se reside. habilidades subjetivas en la tarea de reconquistar el espacio público frente a la presión institucional a la que éste está sometido. richard Sennett.) de un modo ajeno a las previsiones impuestas por los códigos políticos subyacentes al urbanismo. reduciéndolo a la condición de espacio disciplinado. un ejercicio explícito de violencia legitimada en nombre del mismo orden público. Todavía más escueto: asistimos a una progresiva y sigilosa identifica- ción entre la libertad y la marginalidad. Pero. se convierte en el territorio donde se excluye la acción espontánea en beneficio de la conducta esperada. promueven ocupaciones temporales del espacio público como mera alternativa de supervivencia. convertido en una herra009 . en esta coyuntura.5 naturalmente. tras las situaciones post-it localizadas en contextos muy dispares. los urbanistas aupados a la condición de intelectuales orgánicos son los principales encargados de resolver la tarea. en esta tesitura. por ejemplo. de inmediato. el consumo y el recreo de la clase media como garante de una cristalina homogeneidad social y.

11 Ésta es la potencia latente. todavía se agrava con mayor intensidad en la era del llamado capitalismo cultural de hoy. los mecanismos 010 . sino utilizando una esfera pública dominada como escaparate de los patrones de subjetividad que han de animar el mercado. instalado en la tarea de la fabricación masiva de una subjetividad de laboratorio. de evidente naturaleza antagónica pero anclados en el compromiso juvenil y opulento por despertar y ejercer una libertad posible. el problema. los rincones de los que se apropian los sin techo y las prostitutas callejeras. como veremos. reside en la limitación que esta perspectiva conlleva para registrar fenómenos post-it arraigados en la marginación social (los puestos móviles para la venta ambulante ilegal.8 es sobre este axioma que ha de interpretarse la tradición crítica del urbanismo fascinado por lo informal. se convirtió en un componente fundamental para garantizar la eficacia de estas expectativas. efectivamente. sino también en el escenario publicitario y mediático en el cual se canaliza una oferta de mercancías que diseñan de antemano los modos personales de ser y los mecanismos públicos de estar en la ciudad. en el panorama de las ciudades contemporáneas occidentales irrumpe un espacio público aparentemente ruidoso. con el objeto de garantizar la manutención de la «comunidad purificada». en las situaciones ideadas por Guy débord: «un momento de vida construida de forma concreta y deliberada para la organización colectiva de un ambiente unitario y un juego de acontecimientos». su raíz protestante encierra las sociedades opulentas en una actitud defensiva frente al conflicto. relegando para el espacio público de la ciudad la función de acotar un territorio de solidaridad cerrada y miedosa.9 en ambos extremos palpita la necesidad de una reacción frontal al espectáculo y al consumismo de la sociedad opulenta que tanta literatura desencadenó en aquel momento. ambos escenarios comparten la negación de cualquier imprevisto que pudiera dislocar el guión establecido. el espacio público derivado de este sueño de felicidad es. reconoce que el sustrato que permitió forjar la idea de post-it city es la línea continua que traza un evidente parentesco entre las sugerencias situacionistas sobre el urbanismo unitario y las fiestas hippies en el Windsor Great Park de londres de mediados los años setenta. pues. la represión de todo lo que aparezca con atisbos de discrepancia y la exigencia de una vigilancia constante que garantice la monotonía comunitaria. pero la estridencia permitida es la que procede exclusivamente de los mensajes elaborados para el consumo. ahora.mienta altamente eficaz para pautar y gobernar nuestras vidas en su más elemental estructura: como cuerpos en el espacio. pero esta misma característica. absolutamente codificada. el tardocapitalismo actúa con renovados mecanismos pero con la misma aspiración. en mayor o menor grado. el propio Giovanni la Varra. una apología del desorden capaz de generar «una colección de situaciones sociales que debiliten el deseo de una existencia controlada». perfectamente visible en el dictado del primer capitalismo. Pero en los análisis de Sennett –fiel a la tradición weberiana– también se acentúa un componente psicológico crucial para nuestra argumentación: el mito de una comunidad homogénea y obediente tiene incluso un carácter ritual.) y que. el paisaje de las sociedades opulentas descritas por Sennett declinaba un espacio público casi silencioso.10 al fin y al cabo. nutrido de una ética autorrepresiva. no pueden equipararse con esos otros gestos neosituacionistas. de modo que cualquier proyecto de réplica ante esta imposición exige. el impulso lúdico. el gobierno de la subjetividad ya no se resuelve sólo negando su pertinencia pública. de larga genealogía y en cuyo interior ha de ubicarse la misma idea de Post-it City. tras evocar el increíble aterrizaje del joven Mathias rust en la plaza roja de Moscú el 28 de mayo de 1987. Si el capitalismo fordista estrangulaba la subjetividad individual cancelando el deseo y el impulso aventurero para garantizar una comunidad cerrada. en consecuencia. el espacio público se ha convertido hoy no sólo en el territorio de la utopía purificadora. a su vez. de ahí la proximidad implícita entre el détournement situacionista y las trazas dibujadas hoy por los skaters. en efecto. así. un territorio delimitado por una suerte de barrera de precepto salvador con consecuencias directas: la aniquilación de situaciones de confrontación y exploración entre grupos particulares. sobre todo.7 la base de esta ecuación consiste en una mistificación de la intimidad familiar –el perímetro de lo privado– como lugar casi exclusivo para el desarrollo de los contactos personales.. por lo que planeaba en esta apología del acontecimiento una explícita invitación a convertir la ciudad en una enorme cancha para toda suerte de prácticas urbanas. ajena a una economía abierta del deseo y. se trataba de una exhibición de desórdenes nutridos en lo que Sennett llamó «un modo tolerable de usar la riqueza y abundancia de los tiempos modernos [como] promesa de una mayor libertad personal y mayor conocimiento mutuo». hermética frente a los avatares y las posibles experiencias que desplieguen complejidad y desorden.. a costa de un ahogo explícito de las libertades individuales.

en el mejor de los casos. la dialéctica urbana. pero para las segundas. es el mismo proceso que explica las causas por las que el discurso supuestamente democrático ha sustituido el objetivo de los derechos sociales y del pleno empleo por la apelación obsesiva a la vigilancia y al saneamiento de la esfera pública. Para decirlo de otro modo. ello convierte estas prácticas. frente al primer tipo de prácticas –las emparentadas desde una perspectiva amplia con la tradición situacionista– el concepto de Post-it City puede actuar como una idea proyectiva. en este contexto. sino de dirigir esa misma práctica hacia la revelación de numerosas necesidades latentes. la operación de dar visibilidad a la precariedad que subyace tras determinadas ocupaciones del espacio público es harto 011 . pero ésta es precisamente su discreta semilla revolucionaria.16 capaz de adecuar el espacio a la plusvalía (por ejemplo. Por una parte existen prácticas de disentimiento y. es necesario ampliar el alcance del derecho a la ciudad15 más allá de la creación de un arte del vivir para dotarlo también de la capacidad de analizar la precariedad de clase. en primera instancia.. mediante procesos de gentrificación) absorbe aquello que lo asimila y expulsa aquello que lo estorba. no exponen la misma problemática. el capital reconfigura constantemente el espacio para flexibilizar la localización de activos y de recursos y. la exigencia de adecuar la idea de Post-it City a la condición de herramienta para el desarrollo de una economía crítica de la precariedad social obliga. en actos de sabotaje. el núcleo de esta posibilidad reside pues. gestionada como una amenaza.de apropiación del espacio público en las ciudades contemporáneas responden a dos dinámicas distintas que. prácticas de supervivencia. la ciudad practicada. Para instalar la idea de Post-it City en una perspectiva capaz de equiparar ambos tipos de prácticas. sobre todo. al fin y al cabo. las nociones que se han puesto en juego. la consecuencia es un incremento de la desigualdad. por la cual. la sugerencia de plantear la idea de Post-it City como proyecto significa reconocer y subrayar el potencial político de las situaciones construidas como prácticas de disentimiento. gracias a este regreso poderoso de la subjetividad.14 Post-it City como signo las intersecciones entre las prácticas de disentimiento y las prácticas de supervivencia son muchas y muy ricas. el reciclaje y la acción parasitaria denotan una subjetividad singularizada. dicha semilla podrá fundar y articular sus propios mecanismos de sociabilidad. cargada con todas sus habilidades y capacidades. en lo que se refiere a sus apariciones y desapariciones ingobernables. provoca también una multiplicación de residuos condenados al riesgo y la marginación. a reconocer la magnitud con la que las ciudades contemporáneas han multiplicado sus códigos de exclusión. bien sencilla: la progresiva conversión de la ciudad en el escenario de un régimen de acumulación flexible. en cualquier caso. abiertamente. la idea de Post-it City comparte las mismas características en calidad de ocupación inapropiada del espacio y. frente a esta realidad que disemina y multiplica la miseria para muy diversos colectivos. abandonada como desecho o. pero sería un sesgo excesivo reducir su significación a esta habilidad..13 pero quizá sea suficiente remitir a la conocida idea de heterotopía. Ésta es la posible promesa de la idea de post-it city: abolir la ilusión comunal como objetivo y enfocar la atención en los mecanismos por los cuales la subjetividad aspira a una vida llena más allá del perímetro privado de la intimidad romántica. pero ello no permite identificarlas sin más. convertir la noción de Post-it City en un signo comporta la doble tarea de ofrecer visibilidad a esta problemática e interpretar sus prácticas espaciales desde la legitimidad de lo apropiado. es que el paradigma de la heterotopía fue identificado por foucault con una nave cargada de promesas de aventura para sus corsarios. de lo que se trata es de desvelar la naturaleza micropolítica –la no reproducción de los modos dominantes de producción de subjetividad–12 de las poetizaciones elaboradas en el espacio urbano. con un talante absolutamente cercano a lo que ahora queremos reconocer tras la idea de post-it city. lo más significativo ahora. en las ciencias sociales existe una extensa tradición de fascinación por el desorden –empezando por la escuela de Chicago y por Michel de Certau– que podríamos reconocer como la base de esta lectura. en el interior de esta dinámica. de algún modo. debe ser un signo que otorgue visibilidad a los sibilinos nuevos formatos de racismo y exclusión que. pero también más lejos del consenso comunitario. Ya no se trata sólo de acertar a hallar en la superación del orden una vía para canalizar una libertad sin necesidad. las ocupaciones temporales del espacio público ideadas desde el ingenio. los vendedores ambulantes ilegales también están obligados a desplegar todo su ingenio para sobrevivir en el espacio público. inevitablemente. puesta en acto y dispuesta a instituir de forma autónoma un imaginario distinto del hegemónico. en la voluntad de definir el perfil proyectivo de la idea de Post-it City. el escenario general de la ciudad es sometido a una radical especialización que. son numerosas: la ciudad imprevista. exigen un análisis más vasto que el derivado del malestar. casi de forma ineludible. frente a las dinámicas impuestas por las que se diseña una subjetividad sin vida propia. la ecuación es. aun no siendo excluyentes. los furores urbanos. formulada por Michel foucault y definida como ese tipo de contraemplazamiento donde se produce una yuxtaposición de elementos inicialmente incompatibles y donde se establece una ruptura del tiempo ordinario. en esta última tesitura es donde la Post-it City puede operar como signo. en la lectura de los gestos post-it de disentimiento como noticias explícitas de una subjetividad recuperada. por otra. el único recurso consiste en una temeraria ocupación del espacio público.

º 12. Jean-Paul. barcelona 2005 y Peran. en este estricto sentido. Versal. «des espaces autres. 2005. barcelona. barcelona. en cualquier caso. Butlletí. siguen privados de las condiciones materiales que deberían permitirles jugar en igualdad de condiciones. i.problemática. 1983. p. 1954-1975. sin reconocer que responden a una ordinaria jerarquía social en la que. la peruana en Santiago de Chile o la hispana en los ángeles) están estigmatizados por una retórica institucional que intenta gestionarlos como consecuencia de un simple conflicto entre identidades culturales distintas. Sennett. La ciudad imprevista. rescatadas ya de su falsa lectura culturalista.18 Si el capital privatiza progresivamente el espacio público y las administraciones lo gestionan como una propiedad excluyente. Suely. barcelona.ciutatsocasionals. pp. especialmente pp. spam_arq.za 012 .ciutatsocasionals. 241.htm 3 4 5 6 7 8 9 10 el mismo año de la publicación de La sociedad del espectáculo (1967) de Guy débord. pero ello no exime de considerar que.. Si el espacio público tradicional invocaba una suerte de pacto entre el interés privado y el bien común. 11 Sennett. barcelona. no es lícito obligar a la precariedad a comportarse adecuadamente en el interior de un modelo social organizado a la sombra de la acumulación. CaSM. dans les civilisations sans bateaux les rêves se tarissent. al dar visibilidad a las ocupaciones espaciales de supervivencia. 50-52. bernard Grasset. en especial: La condición de la posmodernidad. Henri. Hétérotopies». 2005. La buena forma de la ciudad. City of Quartz. barcelona.19 pero donde las tentativas de normalizarla no hacen más que ahondar en la paradoja de obligar a cumplir las reglas del juego a quienes. 18 utilizamos el concepto desde la conocida distinción marxista entre los binomios propiedad / privatización y apropiado / apropiación.net/archivocastellano/ arqueopostit/arch_postit. Institut de Cultura. en muchas ocasiones.17 este tipo de discurso ha triunfado paulatinamente gracias a la apelación a una multiculturalidad que esconde la desigualdad tras una pátina de diferencias culturales que. en buena parte.org. París. Mutaciones. et la police. la naturaleza social de determinadas ocupaciones temporales del espacio público. «barcelona y la diversidad». efectuando un retrato completo. 17 Manuel delgado ha expuesto esta cuestión con especial clarividencia en el contexto de barcelona (elogi del vianant. Vida urbana e identidad personal. 269. Fureurs de ville. lynch. pretenden regularlas para favorecer así su incorporación a la ciudad formal. Paolo. 1992. Micropolítica. podrían incluso consumirse como exóticas sin reparar en lo que padecen como simple producto de la subalternidad. 2002. actar / arc en rêve centre d’architecture. Manuel. barcelona. Tinta limón / Traficantes de sueños. Post-it City es un archivo de prácticas desobedientes. Sennett. nueva York. sino de su obligación de idear mecanismos flexibles para permanecer y sobrevivir en la ciudad. 19 Puede consultarse un preciso análisis del tema en los numerosos documentos elaborados por Streetnet Internacional : www. en efecto. es necesario mantener en la clandestinidad determinadas prácticas para favorecer su delicada subsistencia. «Post-it City: los otros espacios públicos de la ciudad europea». la precariedad social derivada de este proceso está legitimada para apropiarse de los recodos que todavía queden a su alcance para responder apropiadamente a sus más imperiosas necesidades. como tales. 2001. la perspectiva que convierte este tipo de apropiaciones del espacio en el acto de hacer escuetamente aquello que es apropiado. Quórum. París. 1976. en las que la magnitud de la economía callejera alcanza unos niveles muy importantes. p. 2001. c’est l’hetérotopie par excellence. Martí.º 4. Península. también. Véase al respecto de este proceso histórico arendt. 2008. barcelona. 67 y ss. n. la esfera pública contemporánea está infectada por tal multiplicidad de exclusiones que la desobediencia ya no puede considerarse ajena al juicio de lo justo. Dits et écrit. el archivo de casos que presentamos en este proyecto responde a la convicción de que este gesto es pertinente. 2005. 426-431.streetnet. 1991. permite interpretarlas desde la perspectiva que las reconoce como ejercicio derivado de la necesidad. richard. Kevin. Vintage books. andy. 2005. «una nota sobre la ciudad latinoamericana (a propósito del proyecto Post-it City)». delgado. el choque se produce entre intereses. hemos intentado aproximarnos al tema con la cautela suficiente para que la visualización de determinadas situaciones. Gallimard. Sennett. Ídem. bajo esta consideración. La condición humana. bellaterra. en aavv. así como los artículos: «Ciutats Ocasionals». no de los rasgos exóticos de sus protagonistas. La conciencia del ojo. la literatura bondadosa sobre las curiosidades de la pluralidad cultural se tambalea y se abre así a una interpretación más acorde con su dimensión literalmente social. 1991. rauol Vaneigem editaba su Traité de savoir-vivre à l’usage des jeunes générations. 253-257). edicions de 1984. Michel. barcelona. buenos aires. Santiago de Chile. es decir. inevitablemente. Gustavo Gili. les corsaires. Véase Arqueología Post-it City en http://www. l’espionage y remplace l’aventure. esto es lo que sucede con especial énfasis en las ciudades latinoamericanas. en aaVV. Merrifield. investigación sobre los orígenes del cambio cultural. Monthly Review Press. Paidós. 15 lefebvre. frente a la proliferación de actividades irregulares en el espacio público. anagrama. Mike. Península. 1980. 162. Hannah. barcelona.» foucault. 1984. 1 2 la Varra. permita abordar lo fundamental: la falacia que supone apelar a la diferencia cultural para camuflar un problema que sólo responde a una condición de clase social.net. 1999. buenos aires. «dialectical urbanism». nueva York. amorrortu ed. 1998. p. Cartografias del deseo. véanse los trabajos de david harvey. richard. 189. félix y rolnik. espacio y política: el derecho a la ciudad. davis. 12 Guattari. richard. 13 Cottino. Ídem. n. especialmente pp. los fenómenos post-it susceptibles de interpretarse como prácticas de supervivencia (tanto si son protagonizados por la inmigración en las ciudades europeas como si lo son por la comunidad boliviana en São Paulo. dollé. barcelona. richard. pp. 16 Para reconstruir este proceso. el animal público. 14 «le navire. aun sin ponerlas en peligro. Para reconstruir la perspectiva con la que hemos interpretado el concepto se pueden consultar los textos introductorios de www. Giovanni. Del «model Barcelona» a la Barcelona real. quedaría pues cuestionada la eficacia de los discursos reformistas clásicos que.