La Plataforma Blanca hace balance de fin de temporada

Madrid, 9 de junio de 2011. Terminada la temporada 2010-11 es el momento de hacer balance de la imagen, de la gestión y de los resultados obtenidos por el Real Madrid C.F. En primer lugar la Plataforma Blanca quiere felicitar al Real Madrid CF por el título de la Copa del Rey obtenido esta temporada por el primer equipo de fútbol, título muy deseado, querido y celebrado por todos los madridistas. Igualmente nos alegramos por haber disfrutado y percibido una indudable mejoría en el juego y en la calidad del equipo. Sin embargo, este logro se nos antoja insuficiente, y entendemos que es un balance pobre en el ecuador de esta segunda etapa de Florentino Pérez como Presidente del Club. La importante inversión realizada en estos dos años y la calidad y potencia de una plantilla que cuenta con uno de los mejores entrenadores del mundo, había generado unas expectativas en el madridismo que finalmente no se han terminado de cumplir. Ser segundos en liga y no jugar la final de la Champions no debe ser nunca contemplado como un resultado positivo ni satisfactorio para nuestro Club. En la sección de baloncesto ha ocurrido otro tanto de lo mismo, donde con un modelo muy similar al aplicado al equipo de fútbol, el resultado ha sido muy preocupante al no haber sido capaces de jugar ninguna de las dos finales ni de Liga ni de Final Four, y donde una vez más se ha visto interrumpido un proyecto con la salida del entrenador, Ettore Messina, a mitad de temporada. Y todo ello nos lleva a hacer una reflexión del modelo liderado e implementado por Florentino Pérez al frente del Real Madrid y nuestra preocupación por los constantes cambios y la ausencia de una hoja de ruta con rumbo firme en nuestro Club. Respetamos el modelo actual, pero no lo compartimos. Apoyamos a nuestro Club durante todo el año, y deseamos poder celebrar el mayor número de títulos posibles todos juntos, pero la realidad es que año tras año vemos con preocupación la ausencia de un criterio fijo, determinante y claro en cuanto a una filosofía ganadora y de largo plazo. El Real Madrid ha de ser fiel a sus principios y valores fundacionales, a aquellos que nos hicieron ser reconocidos como el mejor Club del siglo XX. Nos referimos a mantenernos fieles a nuestro ADN, a ser el Club más querido no ya de España, sino del mundo, a salir a ganar siempre, sea quien sea el rival y sean cuáles fueren las circunstancias, a superar cualquier adversidad que se presentase, cualquiera, por muy grande que ésta fuera, sin buscar excusas y respetando a nuestros rivales, a fichar fuera sólo cuando el puesto requerido no se encuentre en la cantera, o en España, y a ser los mejores en anticiparnos en la identificación del mejor talento mundial antes que nuestros rivales.

Esta temporada nuestra preocupación está fundamentalmente en el aspecto institucional, pues hemos observado determinados hechos que dañan la imagen de nuestro Club. Es una realidad que el Real Madrid pierde "cuota de mercado", y que donde antes era muy querido hoy no lo es tanto. Se hace preciso un análisis profundo de las causas, y realizar un ejercicio de humildad y autocrítica como único camino hacia la mejora y el éxito. El objetivo común de todo el madridismo sin excepción alguna es volver a ser el mejor Club del siglo XXI. Pero no a cualquier precio. No todo vale. Este año el Real Madrid no ha estado a la altura...expulsiones, declaraciones contra UEFA y árbitros, sanciones, enfrentamientos con otros Clubs, equipos y entrenadores, graves enfrentamientos internos durante toda la temporada....La salida de Jorge Valdano es el penúltimo capítulo de otro "nuevo" proyecto interrumpido en su confección original. Nos preguntamos si éste es el "estilo Real Madrid", y si ésta es realmente la imagen que queremos dar. El Real Madrid fue concebido por Santiago Bernabeu como un ejemplo en principios, valores, inconformismo sano y deportivo, excelencia, caballerosidad...un Club espejo en el que puedan mirarse niños, jóvenes, mayores, hombres, mujeres, españoles y extranjeros...en el que todos nos sintamos orgullosos de lo que es y representa nuestro escudo. Nunca hemos de olvidar quiénes somos, y de dónde venimos. Debemos luchar con las mismas armas que nos hicieron grandes, adaptadas a unos nuevos tiempos donde nuestros rivales son cada vez más fuertes, exigentes y competitivos. Ser segundos no ha de ser nunca un éxito. Respetamos el modelo de Florentino Pérez, pero somos muchos madridistas los que no lo compartimos. El talonario rige la política del Club, y se le orienta hacia unos objetivos prioritarios de marketing y marca como vía para la obtención de títulos. A nuestro juicio el modelo ha de ser precisamente el inverso: son los títulos los que aseguran el éxito económico y no al revés. Ser los números uno por facturación, por gasto y por deuda no garantiza la obtención de títulos. En los últimos cinco años de Florentino Pérez como Presidente del Real Madrid se ha ganado un único título, la Copa del Rey de este año. Un título, uno solo tras un gasto en fichajes que supera los 500 millones de euros durante dicho período de tiempo. Son innumerables los jugadores y entrenadores que han desfilado por nuestras filas. No hay paciencia ni consistencia en un único proyecto fijo y sostenible a largo plazo. Observamos con preocupación cómo van desapareciendo "vértebras" en la columna vertebral del madridismo. A la marcha por la puerta de atrás de Vicente del Bosque tras ganar la novena Copa de Europa, la de Fernando Hierro, o la de Raúl el año pasado, se une ahora la de Valdano, y quién más allá de sus aciertos o errores, ha sido y es un señor madridista a quién su Presidente también ha terminado por ser desleal.

Frente al modelo cortoplacista actual, nosotros creemos en uno de largo plazo, donde la cantera recupere un protagonismo hoy perdido y arrinconado como mera moneda de cambio, y donde el talento de nuestra casa cuente con la confianza y las oportunidades que merece; donde se aproveche el excelente momento del futbolista español, el cual atraviesa por una de las mejores generaciones de toda su historia; donde se trabaje con madridistas, con gente de casa en un proyecto de futuro. Cada año es una cosa. Al principio los "Zidanes y Pavones", después los galácticos, luego vino Pellegrini como líder de un "proyecto para soñar y por ser inteligente, equilibrado, buen gusto y valentía para apostar por los jóvenes" (Florentino dixit), después la foto de Mourinho y Valdano como directores del enésimo nuevo proyecto; se traen algunos jugadores españoles como operación maquillaje, pues jugadores como Canales o Pedro León apenas han disfrutado de oportunidades para demostrar su categoría; y ahora es el modelo inglés. En la primera etapa de Florentino Pérez teníamos un Presidente invervencionista en la parcela deportiva, poco creyente en entrenadores de largo recorrido, pues no en vano lleva ocho ya en su curriculum. Ahora, en su segunda etapa, tenemos un Presidente en el extremo contrario, confiado en un modelo inglés y "ausente" al ceder el poder institucional a un entrenador con carta blanca. No hay uniformidad de criterios. No hay paciencia. El Real Madrid no necesita más que volver a su propio modelo, al que es único, al que le hizo ser el mejor Club del mundo. Renunciar a él es el mayor error. Los modelos se han invertido con nuestro mayor rival. Y ésta es la realidad. En el Real Madrid ha de mandar el Presidente. El Real Madrid precisa que su Presidente defienda y recupere todo el terreno institucional perdido, un entrenador como máximo responsable en las decisiones de juego y vestuario, y un Director General que ayude a definir un "estilo de juego Real Madrid", uniforme, desde los benjamines hasta el primer equipo, con una premisa que nunca hemos de olvidar y que representa el escudo de nuestra camiseta: salir a ganar siempre. Siempre. Los nombres y las personas que cubran esos puestos son y serán los mejores, pero lo importante es saber que algún día pasarán, marcharán, y que cuando esto ocurra el Real Madrid no debería verse afectado por nuevos cambios de criterio de aquellos que vengan. Durante la temporada observamos, atónitos, acontecimientos que distan mucho de ese Real Madrid que todos queremos y amamos. Vimos cómo tras empatar con el Barcelona en casa en el partido de vuelta de liga el público salía satisfecho, cuando ese día perdíamos ya muchas de nuestras opciones de ganar la liga. Vimos cómo nuestro entrenador renunciaba ya a ganar la Liga, algo que en el pasado le costó el puesto a Schuster por decir lo mismo. Vimos cómo salíamos a defender y a entregar el balón a nuestro rival en el partido más importante de toda la temporada, la ida de la semifinales de la Champions contra el FC Barcelona. Vimos cómo tras atender la petición de Mourinho de traer en mitad de temporada a otro 9 como Adebayor, ese día se deja en el banquillo a los tres 9 disponibles, todos ellos en un magnífico estado de forma. Vimos cómo justificábamos nuestras derrotas por los árbitros. Vimos cómo perdíamos la liga, nosotros solos, contra equipos como el Real Zaragoza, Osasuna, Levante, Sporting de Gijón, Deportivo de La Coruña...vimos cómo Valdano salía por la puerta de atrás. Y sin embargo, no hemos visto ni oído ni un sólo comentario de qué hemos hecho mal, qué podríamos haber hecho mejor. Ni una sola señal de autocrítica.

Y respecto a los árbitros poco más que decir. Si. Desde luego que este año no han favorecido al Real Madrid. Pero nuestro Club siempre superó adversidades. Siempre las tuvo y siempre las tendrá. El Real Madrid ha perdido claramente terreno en la UEFA. Es nuestro Presidente y nadie más quién ha de reclamar, fuera de los focos informativos, que el Real Madrid no quiere que le regalen nada, pero tampoco que se lo quiten, y cómo el mejor Club del mundo no ha de criticar, sino ayudar a dicha institución a buscar soluciones que hagan que los aficionados disfruten del fútbol sin preocuparse de influencias o errores arbitrales. Otros deportes como el rugby, la NBA, el fútbol americano, han evolucionado y han aprovechado la tecnología que brinda el siglo XXI. Las jugadas dudosas se consultan con los "video-árbitros", y la polémica se dejó de lado hace muchos años en estos deportes. El Real Madrid ha de ayudar a que el fútbol profesional evolucione y a liderar la búsqueda de soluciones para que el debate esté únicamente centrado en el juego. Hemos observado una ausencia institucional durante toda la temporada, en la que ha tenido que ser nuestro entrenador quien defendiera y representase unas funciones que en nuestro Club siempre han correspondido al Presidente. No existe modelo inglés para el Real Madrid. Existe el trabajo en equipo, la concepción de la cantera como cuna de valores y talento futuro para los primeros equipos de fútbol y baloncesto del Real Madrid, el entrenador como único y máximo responsable de su vestuario y equipo, y un Presidente al frente del quién ha de volver a ser el mejor Club del siglo XXI. En el Real Madrid debe mandar el Presidente. El Real Madrid está perdiendo su sitio, poco a poco, sin darnos cuenta estamos dejando de ser la mejor referencia, convirtiéndose en una institución muy alejada de lo que siempre ha sido y debería seguir siendo. El Real Madrid debe de tener una agenda clara: actuar como una institución unida para ser un ejemplo en todo. Esa es la única manera de ser el mejor Club del mundo, dentro y fuera del terreno de juego. Queremos los mejores entrenadores, los mejores jugadores, la mejor cantera y la mejor afición. Pero bajo algo mucho más grande que todos: el REAL MADRID C.F. Nadie tiene mayor potencia que la institución más laureada del fútbol y del baloncesto mundial. Son muchos, muchos los socios, periodistas, aficionados, veteranos, y madridistas en general que pensamos así. Tantos que nuestra voz se ha de hacer oír. Este Club necesita volver a ser un Club de Todos, democrático, excelente, ganador y ejemplar. ¡Hala Madrid! Plataforma Blanca La Plataforma Blanca por el Madrid es la iniciativa de un grupo de socios madridistas, capitaneados por Eugenio Martínez Bravo, que sentimos el compromiso de aportar nuestra visión e ideas para que el Real Madrid siga siendo reconocido como el mejor Club del mundo. Somos un grupo de socios heterogéneo y abierto que pretende atraer a todos aquellos que creen que se pueden hacer una gestión institucional y deportiva mucho mejor de la realizada en los últimos años. Nos constituimos como una alternativa que pretende ser constructiva y que espera tener la oportunidad de liderar la futura regeneración del Real Madrid. Tenemos un común denominador: nuestra pasión por el Real Madrid. Juntos haremos que el Real Madrid repita como el mejor Club del Siglo XXI!!

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