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Comunicado de la APCNEAN - 31/05/2022 - Día Nacional de la Energía

Atómica
En este Mayo, el mes de lxs trabajadorxs, la revolución y la energía atómica,
conmemoramos el 72° aniversario de la creación de la Comisión Nacional de
Energía Atómica (CNEA).

En estos 72 años de historia se ha alcanzado una importante autonomía


tecnológica en materia de energía nuclear, a través del dominio de todo el ciclo de
combustible y la producción de agua pesada; la fabricación de reactores de
investigación y su exportación; la producción de radioisótopos para medicina y
muchos otros desarrollos que han puesto a nuestro país a la par de los países
líderes en tecnología nuclear.
En paralelo, se han impulsado una gran variedad de investigaciones básicas,
aplicadas y desarrollos tecnológicos en áreas muy diversas, demostrando un alto
nivel tanto en ciencia como en producción y exportación de tecnología con alto
valor agregado. La CNEA se ha caracterizado además por la formación de
recursos humanos altamente calificados en sus tres Institutos Universitarios.
Además, se ha definido e implementado el marco regulatorio para las actividades
con radiación ionizante que hoy controla la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).

Lamentablemente estamos viviendo una situación excepcional, de endeudamiento


y fuga de capitales, pandemia y guerras, y de alta inflación que carcome los
ingresos de lxs trabajadorxs.
Aún en este contexto, el 2021 trajo una renovada esperanza con la asunción de
las nuevas autoridades de NASA: la aprobación de un nuevo plan de acción que
recupera el plan nuclear 2014-2015, adaptado a la situación actual, incluyendo el
Proyecto Nacional CANDU y la Central PWR China tipo Hualong 1.

Proyecto nacional CANDU y PIAP


Durante el periodo 2016-2019 se cancelaron y demoraron partes esenciales del
plan nuclear, se desmanteló la plantilla de personal de la Planta Industrial de Agua
Pesada (PIAP) y la Unidad de Gestión de Proyectos Nucleares de NASA,
encargada de la construcción de centrales.
El actual presidente del directorio de Nucleoeléctrica Argentina (NA-SA), Ing. José
Luis Antúnez explicó en una reciente exposición cuales serían los pasos
necesarios para reanudar este proyecto y en función de esto se creó un equipo de
trabajo para avanzar en su implementación. Sin embargo, a pesar de este
importante aporte, la PIAP, dependiente de la CNEA y de la Provincia de
Neuquén, continúa parada. Los funcionarios a cargo de la misma son los que la
vaciaron y traban la reincorporación y reconstitución de una planta de personal
altamente calificado.
Las tres centrales nucleares de potencia que funcionan hoy en Argentina (Atucha
I, II y Embalse) necesitan este insumo para funcionar. Hoy la Argentina está
importando Agua Pesada por muchos millones de dólares.
Es necesario encontrar una solución urgente para poner en marcha la PIAP y
dar sustento de largo plazo a una parte fundamental del plan nuclear
argentino.
Celebramos la reciente nota donde el vicepresidente de CNEA, Dr. Diego Hurtado
aborda este tema: "...la política nuclear no va a alterar sus metas: buscar
financiamiento para la quinta central tipo CANDU (...) la puesta en marcha de la
Planta Industrial de Agua Pesada...".

Central Nuclear Atucha III - PWR Hualong 1


En las últimas semanas han quedado al descubierto las presiones ejercidas por el
gobierno de los Estados Unidos respecto de la adquisición de la Central PWR
Hualong 1 que sería financiada por China. Así mismo vemos con gran
preocupación que altos funcionarios de nuestro gobierno están demorando la toma
de decisiones para el despliegue de estas inversiones.
Rechazamos nuevamente y de manera muy enfática la injerencia extranjera y
al mismo tiempo reafirmamos la integralidad del plan nuclear que incorpore
la tecnología de uranio enriquecido y agua liviana y a la vez sostenga la línea
de uranio natural y agua pesada.
En el marco de las negociaciones con China se contempla la transferencia de
tecnología para la producción local de combustibles para la central que operará
por más de medio siglo. La Argentina ha desarrollado las capacidades necesarias
para producir combustibles nucleares para reactores de investigación y de
potencia y proveerlos de manera sostenida durante décadas.
Apoyaremos firmemente la negociación para que el primer núcleo de
combustibles nucleares para el reactor Hualong 1 sea fabricado en la
Argentina, teniendo en cuenta que cada núcleo importado demora
considerablemente la participación de la industria local.

Grandes Proyectos de CNEA


Vemos necesario finalizar el prototipo de reactor modular de diseño argentino
CAREM-25, así como el reactor multipropósito RA-10 para la provisión de
radioisótopos a nivel regional. El sector nuclear en su conjunto debe construir un
horizonte a partir de la planificación de grandes proyectos arraigados en los
desarrollos tecnológicos alcanzados y dando participación a la industria nacional.
Respecto al CAREM, vemos necesario pensar tanto su posible exportación como
su instalación en el territorio nacional. Respecto al RA-10, vemos necesario
impulsar la Planta Industrial de Elementos Combustibles para Reactores de
Investigación (PIECRI) para asegurar la provisión de combustible fabricado
localmente, así como la nueva Planta de Fisión. Creemos que estos grandes
proyectos que actualmente se impulsan desde la CNEA no deben ir en detrimento
del sostenimiento y la defensa de las capacidades alcanzadas en la tecnología de
uranio natural y agua pesada.
Minería
Nuestro país debe retomar la producción local de uranio que nunca debió ser
abandonada. Tenemos la capacidad de hacerlo y es conveniente desde todo
punto de vista. Como en tantas otras actividades debemos sustituir importaciones,
para privilegiar el trabajo argentino en primer lugar. Por supuesto, esta actividad
se debe llevar a cabo garantizando la protección del ambiente.

Mejoramiento de los niveles salariales. No se arregla con suplementos.


La disparidad salarial entre las diferentes instituciones del sector nuclear es
alarmante. En particular los salarios de CNEA están en el escalón más bajo y
deben llevarse a niveles aceptables para todxs lxs trabajadorxs. Es por ello que
vemos con gran preocupación la aparición de suplementos por proyectos
prioritarios, debiendo evitarse al máximo la discrecionalidad en el otorgamiento.
Creemos que hay que ser prudentes y no generar grandes diferencias salariales
dentro de una misma institución. Corremos el riesgo de vaciar actividades valiosas
en favor de aquellas que reciben estos suplementos. No debemos crear
trabajadorxs de 1era y de 2da.
En este sentido, vemos con optimismo la reapertura de las paritarias
sectoriales de ARN y CNEA, y esperamos poder llegar a acuerdos que posibiliten
la concreción de los convenios colectivos para ambas instituciones que
contemplen la mejora salarial y una carrera laboral con evaluaciones acordes a los
distintos tipos de tareas que se desarrollan, permitiendo a lxs trabajadorxs contar
con posibilidades de crecimiento laboral.

Democratización Institucional.
Asimismo, consideramos que la democratización de la institución puede ser
una herramienta muy potente para fortalecer el compromiso del personal con la
institución, con las demandas de la sociedad y el mandato que la CNEA tiene por
ley.
Por esto consideramos que la democratización de los procesos de toma de
decisión internos, con plena participación de representantes del personal
coincidente con la letra del artículo 14 bis de nuestra Constitución, debe ser real.
En particular en cuestiones tan delicadas como cambios estructurales, que
afectarán durante muchos años su funcionamiento.

Desde la APCNEAN saludamos fraternalmente a todas/os las/os trabajadores


del sector nuclear al cumplirse 72 años de la creación de la Comisión Nacional
de Energía Atómica.

31 de Mayo de 2022
Secretariado Nacional de la APCNEAN
apcnean@cnea.gov.ar

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