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INFORMA – ACOMPAÑA SENTENCIA DEL STJ DEL 18/05/2022– SOLICITA

URGENTE INTERVENCIÓN DE V.E. – REQUIERE SUSPENSIÓN

Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación:

CECILIA ANDREA GOYENECHE, por derecho propio, en autos “Goyeneche, Cecilia Andrea
c/ Superior Gobierno de la Provincia de Entre Ríos s/ Acción de Amparo” (Causa N°
25623), Expte. CSJ 000646/2022-00, con domicilio constituido a los efectos del presente
Recurso de Queja (RHE) en Av. Callao 1243, piso 2º, Ciudad de Buenos Aires, con el
patrocinio letrado de los Dres. Alberto B. Bianchi, CSJN 25-970 (Ley 22.192), Lino B.
Galarce, CPACF 45-91 y Santiago M. Castro Videla, CPACF 95-125, y domicilio
electrónico constituido en CUIT 23-11266428-9 (principal) y en CUIT 27-25307061-2
(secundario), a V.E. respetuosamente digo:

1. Mediante esta presentación directa ante V.E. vengo a requerir vuestra urgente
intervención a fin de evitar que se consume la aniquilación de mi derecho de defensa y a la
tutela judicial efectiva, solicitando, por las razones que seguidamente se expondrán, que
disponga con carácter urgente -y habilitación de días y horas inhábiles- la suspensión de la
tramitación del proceso de enjuiciamiento que se lleva en mi contra y tramita ante el
Honorable Jurado de Enjuiciamiento de la Provincia de Entre Ríos (“HJE”).

2. Con motivo del recurso de queja que oportunamente presenté en esta causa, V.E.
dictó sentencia el pasado 10/05/2022 y revocó la decisión de fecha 09/02/2022 del Superior
Tribunal de Justicia de la Provincia de Entre Ríos (“STJ”), ordenándole dictar, por quien
corresponda, un nuevo pronunciamiento en el que se me garantice “un día en la Corte”. Ello
así, en tanto mediante afirmaciones dogmáticas y arbitrarias, la sentencia del STJ de fecha
09/02/2022 había cerrado toda posibilidad que la suscripta pueda plantear judicialmente la
irregularidad en la conformación del órgano acusador ante el HJE, agravio que fue invocado
fundadamente como una afectación del debido proceso constitucional (art. 18, Constitución
nacional).

3. En su sentencia, V.E. fue enfática al afirmar que:

“ (…) Si bien las decisiones de índole procesal y de derecho local son, en principio,
ajenas a la instancia extraordinaria en virtud del respeto debido a las atribuciones de
las provincias de darse sus propias instituciones y regirse por ellas (Fallos: 313:548;
324:2672, entre otros), en el caso cabe hacer excepción a dicha regla pues la sentencia
atenta contra la garantía de defensa en juicio consagrada por el art. 18 de la
Constitución Nacional (Fallos: 315:2690; 323:1084, entre otros).
Esta garantía requiere reconocer a los interesados, según la histórica expresión utilizada
por la Corte Suprema de los Estados Unidos (Martin v. Wilks, 490 U.S. 755, 1989; Ortiz
v. Fibreboard Corp., 527 U.S. 815, 846, 1999), el derecho a tener su propio “día en la
corte” con el fin de darles la oportunidad de ser oídos y brindarles la ocasión de hacer
valer sus defensas ante los jueces naturales (confr. arg. “Siri”, Fallos: 239:459 y “Kot”,
Fallos: 241:291).
(…) en el presente caso, el Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Entre Ríos
rechazó la acción de amparo por considerar que existía otro proceso judicial en trámite
promovido por el Procurador General provincial en el que quedaría comprendida la
pretensión de la actora.
(…) Como se advierte, la decisión apelada cierra toda posibilidad –actual o futura- de
que la actora pueda plantear judicialmente la alegada irregularidad en la conformación
del órgano acusador, agravio que invoca como una afectación del debido proceso
constitucional (art. 18). 4°) Que sin que implique adelantar opinión sobre el fondo del
asunto, lo resuelto por el a quo desatiende las evidentes diferencias sustanciales entre la
actora, en tanto magistrada sometida a un jurado de enjuiciamiento que defiende sus
derechos, y el Procurador General provincial, que actúa en resguardo del interés
general, institucional y de la legalidad.
(…) Que la respuesta meramente dogmática de la máxima instancia jurisdiccional local
carece de todo desarrollo argumentativo racional respecto de las cuestiones reseñadas,
y en consecuencia no satisface la garantía constitucional de fundamentación de las
sentencias judiciales, correspondiendo su descalificación como acto judicial válido (arg.
Fallos: 324:2177; 331:2195; 337:1263, entre muchos otros).

4. Pues bien, habiendo sido devueltas las actuaciones principales al STJ, con una
velocidad inusitada y un día feriado debido al censo nacional (está fechado el 18/05/2022),
dicho tribunal dictó ese nuevo pronunciamiento cuya copia se acompaña al presente. Ahora
bien, y sin perjuicio de que no se encuentra firme y será recurrido por la suscripta por la vía
del Recurso Extraordinario Federal previsto en el artículo 14 de la Ley 48, como V.E.
advertirá de la sola lectura de su parte resolutiva, el Superior Tribunal de Justicia adoptó una
decisión en la que -una vez más- me negó “mi día en la Corte (provincial)”.

5. En efecto, la sentencia de fecha 18/05/2022 adoptada por mayoría (el Dr. Salduna
voto en disidencia en favor de mi pretensión), sin pronunciarse sobre el fondo debatido en
autos resolvió rechazar por “inadmisible” la acción de amparo fundándose para ello en una
ilegítima, arbitraria y dogmática equiparación del HJE con un tribunal “judicial”.

6. Ello así, en tanto justificó el rechazo por “inadmisible” de mi acción, no ya en la


existencia de un recurso interpuesto por el Procurador General pendiente de resolución
(como había hecho antes), sino en la afirmación (contraria a su decisión previa) de que las
decisiones del HJE son equiparables a las de un tribunal “judicial” y, por tanto, son
irrecurribles por la vía del amparo.

7. Esto surge de la mayoría de fundamentos de los votos de los Dres. Bogado Ibarra,
Matorras y López Arango, que no ingresaron a tratar el fondo debatido en autos ni los
fundados planteos constitucionales efectuados por la suscripta desde el inicio de las
actuaciones en las que tramita la acción de amparo, sino que, manteniéndose por los carriles
del exceso de rigor formal manifiesto, cerraron una vez más las puertas de la justicia
provincial. No fue un día inhábil para sentenciar, pero si lo fue para hacer Justicia.

8. La autocontradicción, arbitrariedad y el exceso de rigor formal son manifiestos: antes


el STJ afirmó que mi acción de amparo era “inadmisible” porque se había interpuesto otro
recurso que subsumía mi pretensión, lo que -pese al grave error- suponía necesariamente que
el STJ entendió que la decisión del HJE era (y es, o debe poder ser) cuestionable por la vía
del amparo. Es que, de lo contrario, le hubiera bastado en su sentencia del 09/02/2022
sostener que el acto del HJE objeto de la acción de amparo, por ser equiparable a una
sentencia “judicial”, no era cuestionable por dicha vía (como hace ahora).
9. La sentencia del STJ del 18/05/2022 desconoce además abiertamente que en
“Freidenberg de Ferreyra, Alicia Beatríz”, Fallos 331:1755, invocado por esta parte en su
Recurso Extraordinario Federal y citado también por el dictamen de la Procuración General
dictado en autos, se admitió la vía del amparo incluso contra una decisión de destitución de
un magistrado provincial (y a pesar de que -a diferencia de esta causa- existía en la Provincia
de Tucumán una norma local que prohibía esa vía expresamente para impugnar tales
decisiones).

10. Dicho en otros términos, luego de que V.E. revocara su sentencia anterior y le
ordenara garantizar a la suscripta su “día en la Corte”, resulta inadmisible y contrario al más
elemental principio de justicia que “vuelva” a rechazar por “inadmisible” el amparo,
omitiendo “nuevamente” pronunciarse sobre el fondo discutido en autos, aunque (ahora) con
otro fundamento (igualmente dogmático, arbitrario y carente de todo sustento) que -además-
es abiertamente contradictorio con su decisión previa y desconoce los precedentes de V.E.
existentes en la materia.

11. En efecto, si la decisión del HJE no era impugnable por la vía del amparo (como
sostiene ahora el STJ), no tenía sentido analizar (como hizo antes) si era o no admisible en
razón de que el Procurador General había interpuesto otro recurso que, según el STJ,
subsumía mi pretensión. Ahora, en su nueva “sentencia”, el STJ “dice” que cumple la
sentencia de V.E. del pasado 10/05/2022, pero en realidad la incumple abierta e
ilegítimamente, en tanto me niega arbitraria y dogmáticamente, una vez más, el acceso a la
justicia. Y para colmo, como se puso de resalto, lo hace poniéndose en abierta contradicción
con los pretendidos fundamentos de su decisión anterior.

12. Lo resuelto por el STJ, así, supone una reformatio in pejus que viola groseramente
los derechos constitucionales invocados por la suscripta en estos autos: el STJ dijo antes que
había otra vía abierta y por eso no era admisible la acción de amparo en los términos del art.
3, inc. b, de la Ley 8369 de Procedimientos Constitucionales (interpretado y aplicado
arbitrariamente y apartándose de su texto expreso); ahora, que esa vía (el recurso del
Procurador General), según lo decidido por V.E. el 10/05/2022, no puede razonablemente
justificar la declaración de “inadmisibildiad” de mi acción de amparo, el STJ afirma que no
importa si existen o no recursos pendientes de resolución, pues la acción es directamente
“inadmisible” por ser los actos del HJE equiparables a “sentencias judiciales”. La injusticia
es evidente y mayúscula y supone una burla a la misión del Poder Judicial.

13. En dicho contexto, la decisión final del HJE por la que se me destituirá de mi
cargo es inminente. Tal como surge de diversas publicaciones efectuadas en diversos
medios de comunicación de alcance local y nacional (cuya copia se acompaña también
al presente), ya se emitieron los primeros votos de sus integrantes y es probable que, en
los próximos días u horas, se firme la resolución que hará efectiva mi destitución.

14. Todo ello, pese a que la sentencia del STJ de fecha 18/05/2022 no se encuentra
firme, pues por el modo en que aquél decidió, sin tratar el fondo, apartándose de lo
resuelto por V.E. el 10/05/2022 y rechazando por “inadmisible” mi acción, habilita al
HJE a proceder inmediatamente a mi destitución sin que se haya hecho efectivo “mi
día en la Corte”, esto es, sin que se hayan tratado las cuestiones constitucionales
fundadamente planteadas por esta parte en cuanto al fondo y vinculadas con la
ilegítima remoción del Ministerio Público Fiscal como órgano acusador natural en el
proceso de enjuiciamiento.

15. Y como si lo anterior fuera poco, esta sentencia del STJ del 18/05/2022 le dará
al propio tribunal la oportunidad para afirmar falaz y erróneamente que, una vez que
el HJE haya hecho efectiva mi destitución (lo cual es inminente), se habrá tornado
“abstracto” un pronunciamiento sobre el fondo en la acción de amparo, impidiendo a
la suscripta acceder a una tutela judicial oportuna y efectiva, en los términos de la
sentencia de V.E. del pasado 10/05/2022.

16. Lo dicho anteriormente, la evidente gravedad institucional involucrada en autos, los


fundamentos del STJ en su sentencia del 18/05/2022, la persecución a la que estoy siendo
sometida (por cumplir mis funciones y solicitar, simplemente, que se respeten las reglas
básicas del debido proceso en el marco del HJE donde se juzga mi desempeño), así como la
inminente aniquilación de mis más elementales garantías de defensa, justifican conforme a
derecho que V.E. admita su intervención por vía de esta presentación directa y haga lugar a
la solicitud urgente suspensión del trámite del proceso de enjuiciamiento que aquí se le
requiere.

17. Máxime cuando, como V.E. ha afirmado, el agravio constitucional planteado en autos
que se vincula “con la imposibilidad de ser juzgado por un tribunal que no es el juez natural
previsto por el art. 18 de la Constitución Nacional, exige, de existir, una reparación efectiva
que solo puede tener lugar en forma inmediata” (“Meynet”, Fallos Fallos 338-601, consid.
11), caso en el que -al referirse a la gravedad de los vicios en el proceso de enjuiciamiento-
destacó que la “acusación” estaba “siendo formulada, también, por una autoridad a la cual
no le corresponde efectuar la requisitoria cuando se trata del enjuiciamiento de un
magistrado” (ibídem).

18. Soy plenamente consciente de que la intervención de V.E. en esta instancia no está
prevista de manera expresa en las normas procesales aplicables, pero ante la evidente
injusticia a la que se me está sometiendo y la grave y grosera violación de mis derechos
garantizados por la Constitución Nacional y los tratados internacionales de derechos
humanos con jerarquía constitucional en nuestro país (artículo 75, inciso 22, Constitución
nacional), es la única vía por la que se podría evitar que se consume su total aniquilación.
19. Después de todo, tal como sugirió V.E. en su sentencia del pasado 10/05/2022 al citar
los emblemáticos casos “Siri (Fallos 239:459) y “Kot” (Fallos 241:291), ni la acción de
amparo se encontraba prevista en las normas procesales cuando los mismos fueron dictados
y, pese a ello, fue esta Corte Suprema la que se encargó de reconocerla y darle cauce por vía
jurisprudencial. A todo evento, solicito que el presente escrito sea considerado un recurso
por salto de instancia fundado en la evidente gravedad institucional que involucra esta causa
y que fuera también invocada por la suscripta desde el inicio de las actuaciones.

20. En definitiva, y por las razones expuestas, solicito a V.E. que tome inmediata
intervención directa en la causa y, ejerciendo su función de cabeza del Poder Judicial,
interprete último de la Constitución y tribunal de garantías, adopte una urgente decisión por
la que se evite que avance el proceso ante el HJE que conduce a mi inminente destitución,
al menos hasta tanto la sentencia del STJ del pasado 18/05/2022 quede firme y pasada en
autoridad de cosa juzgada.

21. Ese será el único modo de garantizar los derechos que me reconocen los artículos
arts. 16, 18, 33 y 43 de la Constitución Nacional y 8 y 25 de la CADH, 26 de la Declaración
de Derechos y Deberes del Hombre de 1948, 10 de la Declaración Universal de Derechos
Humanos, entre otros tratados internacionales con jerarquía constitucional (art. 75, inc. 22,
de la CN), que ya se encuentran gravemente afectados por la violación sistemática que viene
produciéndose en el marco del proceso que lleva adelante el HJE y, también, en esta acción
de amparo.

22. Por lo demás, tal como plantee desde el inicio mismo de estas actuaciones, se
configura en autos un caso de gravedad institucional que justifica la intervención directa de
V.E. que aquí se requiere: la exclusión del Ministerio Público Fiscal de su función legal y
constitucionalmente prevista, incardinada en una maniobra de interferencia en la
independencia de ese organismo, excede del interés individual de las partes y atañe también
al de la colectividad (cfr. CSJN Fallos 255:41; 290:266; 292:229; 293:504; 307:770 y 919;
255:41; 292:229; 324:533, 317:1076), pues está involucrado el adecuado funcionamiento
del sistema de remoción de magistrados, lo que compromete el aseguramiento de la
administración de justicia independiente e imparcial que la Provincia de Entre Ríos debe
asegurar (art. 5, CN).

23. Al respecto, en “Frois, Mauricio”, Fallos: 337-1081 (2014), V.E. ha dicho que
“eventuales inobservancias (…) no pueden impedir el ejercicio por esta Corte de la
jurisdicción más eminente reconocida por la Constitución Nacional, cuando se está en
presencia de un caso de gravedad institucional (Fallos: 248:612 y 262:41)”. Destacó
asimismo V.E. que existe un interés federal de carácter preeminente en garantizar el regular
funcionamiento del mecanismo de destitución de jueces provinciales, lo que es trasladable a
los magistrados del Ministerio Público Fiscal.

24. En efecto, en “Freidenberg de Ferreyra, Alicia Beatríz”, Fallos 331:1755, V.E. señaló
que “el principio de inamovilidad de los jueces es de carácter preeminente para la debida
preservación de las instituciones republicanas” y que si bien la CN “garant[iza] a las
provincias el establecimiento de sus instituciones, el ejercicio de ellas y la elección de sus
autoridades, les impone expresamente el deber de asegurar la administración de justicia
(arts. 5 y 121 y sgtes.), establece su supremacía sobre las constituciones y leyes locales (art.
31) y encomienda a esta Corte su mantenimiento” (consid. 4).

25. En síntesis, es claro que estamos ante un supuesto de gravedad institucional, que
involucra el adecuado funcionamiento del sistema de remoción de los magistrados. Máxime
cuando mi situación, junto con la de otros funcionarios de otras provincias, ha sido
denunciada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Es evidente así que esta
causa excede el mero interés de las partes y se proyecta sobre el de la comunidad toda.
26. Finalmente, a todo evento, hago saber que esta presentación, ni ninguna de las
presentaciones que eventualmente pueda realizar en el marco, o con motivo, del proceso de
enjuiciamiento, supone la renuncia o desistimiento tácito del Recurso Extraordinario Federal
que oportunamente interpondré contra la sentencia del STJ del pasado 18/05/2022. Ello así,
en tanto tales presentaciones son o serán realizadas para la mejor protección y defensa de
mis derechos y en el ejercicio del derecho constitucional de defensa en juicio y al debido
proceso.

27. Por ello, a V.E. solicito que:

a) Tenga presente lo informado y por agregadas las copias que se acompañan de la


sentencia del STJ de fecha 18/05/2022 y las notas periodísticas;

b) Tenga presente lo manifestado en el párrafo 26 del presente escrito;

c) Tome urgente intervención mediante esta presentación directa y, a fin de evitar


que se consume la aniquilación de mi derecho de defensa y a la tutela judicial
efectiva, disponga con carácter urgente -y habilitación de días y horas inhábiles-
la suspensión de la tramitación del proceso de enjuiciamiento que se lleva en mi
contra y tramita ante el HJE.

d) Ordene notificar esa decisión tanto al HJE como al STJ.

Proveer de conformidad, que SERÁ JUSTICIA

Lino B. Galarce Santiago M. Castro Videla


T. 45, F. 91 T. 95, F. 125

Signature Not Verified


Digitally signed by LINO
BENJAMIN MARIA GALARCE
Date: 2022.05.19 19:30:14 ART

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