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HISTORIA

EN LAS

ISLAS CANARIAS,

L A S PALMAS DE GRAN-CANARIA.
Imprenta dc LA VERDAD,
San Justo, núm, 10.
1874,
--
Es propiedad del autor.
HISTORIA DE LA INQUISICION
EN La9
I S L A S CANARIAS.
v

Rcoignnizacion del Santo Ofitaio ctn Canaria.-


I h g a d a dc Fiinez.-Quiiito auto CIC fC.-Procesos
fiicra d o auto.-Scsto auto de [C.-Visitas.-SCti-
nio auto dc fC.

R E O R G A N I Z A C I O N DEL SANTO O F I C I O E N CANARIA.

Apesar de los brillantes resultados que


~ribaiGos, jinienez y l a i i i i i ; ~iiabiaii uSte-
"7

niclo sucesivamente, en el desempeíio de su


dificil y laboriosa tarea, no estaba conten-
to el Consejo Supremo de la Santa y gene-
rz! Inpiiicion.
DE LA MQUISICION. 7
cion y engrandecimiento.
Con este objeto decidieron, en primer lu-
gar, erigir en Canaria un Tribunal ,inde-
peiidieiite, que solo tuviese que dar cuenta
de sus actos al Coiisejo Supremo, dotdndole
de todo el personal necesario, para obrar
con actividad y energía, y prescribiéndole
se liicicra obecleder y respetar de las Auto-
ridades constituidas en la Isla, que, como
c ~ ! de ~ ssi,s~ fcerGs,
~ T. i~iricriicrinn,
J-----------

y con deseos de enianciparse de la superior


vigilancia y tutela, que sobre ellas debia
ejercer siempre la Iiicjuisicioii, provocaban
coiitíiluos y censurables cotiflictos.
Despues de meditarlo bien, recayó la
eleccion en el Licenciado D. Uiego Ortiz de
Funez, respetable eclesibstico, que habia si-
do Fiscal del Tribunal de Toledo, y que ha-
bin dado repetidas pruebas de su celo por Ia
Religion, de un vigor saludable, y de una
enerrris
a
ex$,ruordinuri~.
Poseía, además, ciertas dotes de orga-
nizacion y mando, necesarias en u n país,
donde era preciso reformarlo todo, y crear
11:ibitos y costumbres, cuya eficacia habia
8 HISTORIA
acreditado l a espcriencia en otros Tribu-
nales.
Apesar de l a confianza que este nombrn-
miento inspiraba al Inquisidor general, se
formulh una instruccion para recordarle el
pormenor de sus obligaciones, en la que se
l e prescribis: que dos veces en cada aiio hi-
ciern leer las ordenanzas :i siis oficinles y
dependientes, para que no alegasen i p o -
rancia; que los edictos y sentencins se die-
ran en su nomire, como inquisidor de ias
Islas de Canarin; que llegado 3 Las Palnias,
comuiiicase al Gobernador y A l a Auclieiicia
las Reales cédulas que llevnbn, para que se
le respetase y considerara, como por su ofi-
cio merecia; y que lo mismo hiciera coi1 los
Cabildos de In Iglesia y Ciudad, y Justi-
cias ordiilnrias: que diese lectura con toda
solemnidad al edicto de l a fé, haciendo que
prestasen el juramento de obediencia todas
las Autoridades en la Catedral, con arreglo
5 1% instrüccion; que lecorriese luego todas
las parroquias, y publicase en ellas el mis-
mo edicto, pero no PZ & grarig, p e a4Ui se
negaba: que se llevasen libros de autos, de
sentencias, de nonibraniieiitos de eniplea-
dos, y d e cnrt:is, para q u tls ~ iodo haya za-
zon; y fiiialnierite, que hiciera coristnr de
uiia m a n e r a a i i t h t i c a , quienes eran los Co-
niisioiiados, en las den& Islas, para que,
hnhieido culpa en ai!gzoto Ne eiios, pzucin ser
rnsligaclo. (1)
1)eseniido Fiinez llegar con tod:~niitori-
dad :i las Islas, obturo dcl Rey la gracia es-

las, ttiiunci:indo su n o i i i h m ~ i e n t o ,dirigidtls


al Obispo, Deaii y Cabildo, Cioberiiador d e
Canaria, y Miiiiicipios de c : d a una de las
sietc Islas, de cuyas cédulas trasladaremos
1 i t e r : h e n t e el contenido de l a priinera, pa-
r a que se juzgue (le la iiiiportaiicia del car-
go, qiIe venia dese:npcnar aquel nuevo In-
quisiclor en el nrc1ii;)idlngo.
«A1 Obispo dc C.iiinriii.-E1Rey.-Re-
verendo iii Cristo, padre, Obispo de Ciina-
ria, de! nixstro Cons~jolsabed; el T,i-

(1) Estos insiruccionesse onciicniron, con otros docunwn-


tos rclaiivos á la llegada de Fúnez, en un libro del Archivo
do la Inqiiisicion, donde al parecer ponian tesiimoiiio de al-
gunos hechos curiosos.- Poseern.0~una copia de ellas, en la
parte que ha nido posible leer.
10 HISTORIA
cencindo D. Diego de Espinosa, Presidente
del liuestro Coiisejo real, que por autoridad
apostOlica ejerce el Oficio d e Iiiyiiisidor ge-
lieral, contra la lieriticn praveiiad y apos-
tasía en iiiiestros Reiiios y Scflorios, enten-
diendo ser a m i coiivinieiite al servicio d e
Dios y Nuestro, y enznlsnmiento de iiiiesira
Fe cathlica, 11¿\proveido por iiiqiiisidor apos-
tólico eii esirs Islas de Can:&, a l veiiera-
ble Liceiici:do Ortiz de Fiiiiez, el cual va d
visitarlas, y A ejercer cn ellas cl Saiito Ofi-
cio de 1n Iiiqiiisicioii, coi1 los oficinles y mi-
nistros necesarios, y porqiie importa iiiuclio
que el S:tnto Oficio de la Iiiqiiisicioii y sus
ministros sean favorecidos, os ruego y en-
cargo deis al dicho Iiiqiiisidor, todo el fit-
vor 6 ayuda, que os pidiere, paria ejercer e n
esa viiestra DiOcesis libreniente el diclio San-
t o Oficio, y proveer que de todos sea lioiira-
do y acatado él y sus oficiales y rniiiistros,
y se les l i a p todo buen trataniiento, por-
que aiisi conviene a1 servicio de Dios y
Nuestro: Feclin en Madrid & diez dias d e l
mes de Octubre de 1567 arios.-Yo el Rey.
-Por maiidado de S. M.-Pedro del IIo-
yo.. (1)
Pertrechado con estas armas, con l a elas-
ticidad d e sil jurisdiccion, y con la protec-
cioii preferente del monarca, FE'Jiiez Se re-
solvió á dejar la Cóite en la primavera d e
1568, y honrar con su presenci:i l a s Iiuniil-
des rocas, antes :~hrtunadns,1lcv;índolcs con
si; persona la unidad ite fé, iu rranquiiid:d
de coiioiciicia, y la seguridad de perpetuar
cv;; ;;;Js efc2,ci,z :;::e e! ^C&RllO, U! cUyc!OI:
sniiitario coi1 que, :i favor de sus pesquisas
y registros, iba :í rodear las inteligencias pa-
r a snlvarlas ilc todo error.
Era entoiicea Fiscal del Santo Oficio el
c:~ii0iiigo1). J u a n de Cervaiites, hombre d e
cieiici:~y rirtiid, qiie despites pasó á AEjico
coi1 el Jlaestresciiela D. Pedro de Moya y
(loiitreras, á fuiidar allí el Santo Tribunal,
sicncio Ssta sil iiiejor reconieiidacion p a r a
que 1 : ~posteridad iio olvide janids sil nom-

secretos, enipleo iniportantísiuio y de suma,


z . , c n n h i g o que lo e r a Jiian
~ ~ ! ~ f i ~ ! !ntrn
y
(11 E-la RcJ cldula 12s demas quc hcinos ciiuilo se on-
cuenliiin o r i g i alea en e Libro rlepcsiiado en el Municipio.
Raros eran los buques espnfloles, que cru-
zalmn el archipiélago en el Ultinio tercio del
siglo XVI. Pero los piratas argelinos, los
corsnrios flamencos, y los ~~trevidos
armadores
ingleses y friinceses, recorriaii en todas di-
recciones el Atl:íntico, acechando las ricas
presas que venian de América, y sriquean-
do, eiitretaiito, cuando no tenian mejor ocu-
pacion, las pequeíias naves que traficaban
de una d otra Isla, 6 que se aventuraban
hasta las costas del Nediterrdneo ó del m a r
caiithico.
Frecueiite era ver familias enteras y an-
t4 HISTORIA
toridades respetables, prisioiieros de esos au-
daces bandidos, arrastrar rrna vida riiisera-
b!p 12s i!ilkospitalarins cost:rs de Ucrberia,
í, ser caiijeados por crecidos rescates, que
arruiliabaii :'i sus deudos; sin que fuera caso
&rano perder la cabeza, aliorcada de ~ i i a
eiiteiia, O cortada por un liaclia, espcci:ll-
mente si restian aquellos el tinjeeclesitistico,
odiado de nioros y protestantes, d c n i m de los
rigores de la h í i i i i ~ i ~ i o i i .
Ko es de estraiiar, pues, que D. Diego
Ortiz clc Fiinez al atravesar los ninres, estii-
viese poseido de uii terror supersticioso, t a n -
t o m:ís skrio, cuanto m;is iniportaiite era el
cargo de que venia iiivestido. iQiié xnag-
I
nífica presa para los enemigos de la religion!
jCon qué placer liubieran ensayado en su
cuerpo, los tormentos con que pensaba des.
coyuntar y quemar á los herejes!
Pero, sin duda, destinado como estaba á,
-uClD
A- 1I.n-
UILUO
*m,,nm0m
GurlG.LLi3, .,i3UUp:,, , ;LUV
d e ape!!ov
peligros, y llegd ií Canaria el 17 de Abril
de 1568, sábado santo, desembarcaiido en e l
Puerto de las Isletas, desde cuya playa, de-
sierta entonces, se fué h Irc fortaleza ó tor-
DE LA IBQUISICIOX. 15
reon que alli se levanta, donde estuvo hos-
pedado y obsequiado por el Alcaide D. Alon-
so de Agiii!srj los tres dias de P a s c ~ ade
Resurreccion, sin acceder á los ruegos de
las niiiclias personas, que desde Las Palmas
fueron :i ofrecerIe sus casas y servicios.
En su deseo de rnostrar independeiicia en
el ejercicio de su poderoso ministerio, manifes-
tó enipeiio &>de luego, en vivir en casa sepa-
rada, y con ias coniodi~adesiieiesziia~pmu
establecer las oficinas y prisiones del Santo
oficio; pct o, no era empresa f k i l hallar una
casa con tales condiciones, en una poblücion
de tan escaso vecindnrio, como lo era en
aquel tiempo la capital del arcliipi6lago;
así fiic': que, conocida esta iniposibilidad,
tuvo al fin que aceptar el ofrecimiento que
le hizo el Cabildo eclesibstico, 1s Audiencia
y el Gobernador, de que ocupara el Pala-
cio episcopal, vacío entonces por ausencia
dei Sr. u'uispo, y quc: ~ e u n i atodas !as U?-
cunstancias de capacidad y aislamiento ape-
tecibles para la instalacion del Tribunal y
sus c:irceles.
Por iiltimo, el miércoles 2í de Abril a l
aG HISTORIA
rnediodia; salió de la f ~ r t a l e ~elanUCV0 111-
qi1isidor ucomp:lfiado de iina vistosa cabal-
gata,t co~iipuectn de Digiiid:~des, Canónigos
g ~ ~ a c i o n e r ouiciores,
s, Go'uerii;dor di: l u I&,
Regidores y personas principales, y u n in-
meliso griit;o p e á pi6 !o scg~i:;, y rrnzande
los arenales que separan el Puerto d e la
Ciudad, entró en Las Palmas, como triiin-
fador ronlano, y vino :i liospedarse a l dicho
Palacio. que con :mticipacioii se le h:tbia
preparado. (1)
Ro se crea que aquel di:^, como destina-
do d tan espléndida recepcio~i, fuera perdi-
do para. Fúriez; hombre d e actividad iiican-
sable, y ambicioso de ciiniplir con su reli-
giosa niisioii, sin dormirse sobre sus laure-
les, 1lnniO aquella misma tarde al Licencia-
do Cervantes, y al notario J u a n de Vega, y
les hizo exiliir sus títulos, que ratificó en el
acto, examinnrido luego d su presencia los
libros que le presentó el notario, firmados
por su antecesor Padilla, respecto de los cua-
les se reservó proveer lo conveniente, B fin
11) Pobecmo~ una reiacion, corliricada por el Secmiario
Juaildo "W en la <Iuo constan todos lo. pormenores qua
hemos referid;
DE LA INQUISICION. 17
de uniformar l a prSctica seguida por dicho
Tribunal.
E l viérnes 23, los mismos Cervantes y
Tega, como fisc:~ly secretario del Santo Ofi-
cio, notificaron en sesion piiblica y solem-
ne al Ayuntamiento y Gobernador de l a 1s
l a el contenido d e l a Real Provision, que
conferia Fúnez el cargo de Inquisidor
aposttilico, notificacion que se repitió e1 26,
rcspccto de 1%Audiencia, y el 30 a l Cabil-
do eclesi:istico, contestando todos, que la
obedecinn y cumplirian, segtrri que p o S~ . M.
se les miiiiduba. (1)
El priniero de Mayo se anunció por las
d l c s y plazas l a lectiira del edicto de l a fe,
que h a ? h de tener lugar a l siguiente d i a e n
l a Catedral. ( 2 )
Véase como describe ambas ceremonias
e l secretario J u a n de Vega, en l a relacion
manuscrita que se conserva de estos actos-
nY en primero de Mayo del dicho ano,
dia de San Felipe y Santiago por l a tarde,
fué pregonado por toda l a Cibdad, con VOZ

:tIRosuita da I R relacion citada snleriormenle.


@] Dicho prcgon consta en las Ordenanzas.
TOMO11.-2.
f8 HISTORIA

de pregonero y atambores, y muchagente de-


& cal>aiio, oficiales y familiares del Santo Ofi-
y
cio gente de ti pié, que los iban aconipa-
aando, qne mng.i&z e! &. Iqiiisidar, SO-
pena de excomunion y otras penas pecunia-
rias, ~ I I todos
P los fieles cristianos otro dia
Domingo luego siguiente, que era dos del di-
cho mes de Mayo, fuesen ci niisa mayor á,
la Iglesia Catedral, :í oir el sermoii de la
Fé y los edictcs del Santo Oficio, que se ha-
bian de publicar, y juramento que se habia
de tomar á todos los fieles cristiaiios, de obe-
decer y favorecer al $anto Oficio y otros
aut0s.n
uP otro dia siguiente, dos de Mayo, do-
mingo por la maiiana, vinieron casa del Sr.
Inquisidor todo el Cabildo de la dicha Igle-
s i a Catedral, Dignidades, Canónigos y Ra-
cioneroli, y otras personas de la dicha IgIe-
sia, y el Gobernador y ministros de l a Jus-
ticia, y Regidores desta Isla, y otros caba-
lleros y personas principales desta Cibdad
d e Canaria, y mucha gente del pueblo, á,
llevar el dicho Sr. Inquisidor 8 l a dicha
Catedral, y lo llevaron, yendo el Cabildo y
DE LA INQUISICIOX. 19
personas del ec1esi:istico S la mano derecha,
todos puestos por orden y antigüedades, y
á la niaiio izquierda el Gobernador y Regi-
dores y personas B vecinos de la Cibdad,
todos piiestos por sil <irden y antigiiedades,
yendo todos niiiy concertitdos; y así fueron
con el dicho Iiiqiiisidor Iiasta la Capilla nia-
yor de la dicha Santa Iglesia, donde se di-
ce la misa niayor, y allí estnba el Regente
y Jueces de apel:lcion; y el Regente y Oido-
res se levantaron, cuando Ilegn.ron, y hizo
venia á dicho Sr. Inquisidor, el que se seri-
td en el banco inmediato á las gradas del al-
tar niayor, al lado del Evangelio, 6 inme-
diato á él, el Regente y Jueces de apela-
cion, é inniediato :i ellos se sentó el notario
Fiscal y :~lguacil niayor del Santo Oficio,
y al lado de la Epístola se sentaron por su
brden, el Gobernnclor, Regidores y Caballe-
ros principales; y así dijo el sernlon el Ar-
cediano de Canaria; y al tiempo del oferto-
rio se leyó el edicto por un Sr. Racionero,
y acabado el sermon, se leyó un manilamien-
to del dicho Sr. Inquisidor en alta voz, en
que se mandaba B todas las justicias y per-
20 HISTORIA

sonas de la Cibdad, de cualquier calidad


que fiiesen, hiciesen un .iiiramento, que allí
se hizopor el diclio notario, poniéndoles pe-
nar y -pnrurns h lag p S s n n u g n i i n
~n h;o;o-
1-- --"
sen dicho juramento; y acabado de leer el
dicho mandamiento, se sncR sobre las grs-
das del altar niayor el estandarte del Santo
Oficio, p en otra mano una Cruz: el que te-
nia el Licenciado Cervantes, Fiscal, y un
sacerdote un libro niisul abierto, y enton-
ces, yo el Not:vio Juan de Vega, tome un
libro donde estú escrito en formo diclio ju-
ramento, y nie puse delante del altar ma-
yor, y estando todos en pie, el Regente y
Jueces de apelacion; y el Gobernador p Re-
gidores y Caballeros, y personas que nlli es-
taban en dicha capilla mayor, fueles toma-
do juramento en alta voz, con las pdabras
del dicho juramento, que est&escrito en di-
cho libro del Santo Oficio; donde consta la
forma de hucwlo, las Justicias y Regidores
y demás personas de In Cibdad, y acabado
de ieer, ei dicho Eegente y las d e m h perso-
nas juraron, y el dicho Fiscal Liceiiciado
Cervantes, me pidió que lo hiciese constar
DE LA INQOISICION 21
y ~ testimonio,
r y así lo hice, legéndolo en
alta voz en el piilpito, donde se volvi6 6
leer el edicto, jurando entouces todo el pue-
blo, que se liallaba dentro de dicha Iglesia
Catedral. 1)
I::st:t!nd:: yn e! Trih::::~! uor: todvs !E
requisitos exigidos en las iiistriicci?mes del
Consejo Siip~emo; se dedicO Fiiiiez con iii-
cansable ardor :i activar las causas pen-
dientes, y 4 inquirir nuevos reos, haciendo
sentir el peso i$ su autoridad de u n a á otra
estreniid:d del Arcliipiélago.
Entre las Órdenes que traia, era un:t la
de elegir veinte familiares, y 110 más en 1ü
Ciudad de Las Palmas, y los que fueren ne-
cesarios en las demis Islas, ciudndes, vi-
llas, lugares y puertos de niar del distrito,
todos los ciialea, dice la Real Provision es-
pedldu e" Mr.drid i 1CL Ur &tilbre d e !567,
seuii pwsonas p i e ~ a sy paci/icas, y en quien
coiwu~ron 10s calidades que se requieren.
A l a organizacion de esta milicia, reclu-
tada entre la vieja nobleza del país, y que
había de ser el más firme apoyo de su auto-
ridad, dedicó tambien sus primeras vigilias,
22 HISTORIA

obteniendo al poco tienipo u n vistoso y res-


petable escuadroii, baluarte de la fé, y forta-
leza inespugnable de su jurisdiccion privi-
legiada.
Conseguido este primer triunfo, se dedicó
en seguida i p r e p a r a r ~ u nauto de fe, que
eclipsara el recuerdo de losanteriores, y que
contribiiyera poderosnrnelite 6 poner de ma-
nifiesto sil celo, capacidad y energía, para
mayor gloria de Dios, y e~ialteciniientode
nuestra sírnta re'igion.
QUINTO A U T O DE FÉ.

No quedaron burladas las legítimas es-


peranzas del docto y celoso Tiiquisidor. Ape-
nas había transcurrido un ailo de su llega-
da :i Las Palnias, cuniido ya había encon-
trado numero suficiente de sentenciados, pa-
ra celebrar un nuevo auto, qiie esperaba fue-
.se mús brillante que los anteriores.
Pero, no queriendo obrar Funez con pre-
eipitacion, anunció el espectsiciilo con la
anticipacion debida, no solo en Canaria, si-
no en las seis Islas restautes, para que acu-
diesen, todos los que deseaban fortalecer su
fe, y alegrar su corazon, con uii triunfo tan
51 HISTORIA

y tan digno de inmortal renombre.


Eligióse para la fiesta, el Domingo 6 de
Noviembre de 1569, y consta de una carta
de Fúnez al Co~sejo( l ) , qiie, no teiiiendo
Canaria sino 1. N 0 vecinos, aquel dia HCU-
dieron 3.000 á presenciar tan edificante
funcion.
El dia anterior, por la tarde, se di6 un
pregon en las calles principies, mandando
uqiie ninguna persona de ciialquier cualidad
ó dignidad que fuese, no hiciese iiinguri al-
boroto ~i bullicio, ni conti~rbasela órden
que estaba dada, n i quitase á persona alguiia
d e su lugar, sopena de escomunion niayor y
de doscientos ducados; qiie ningiin:~persona
de cualquier cualidad ó dignidad que fuese,
desde el sábado en la noche antes del auto,
hastn el domingo á las seis de la tarde, no
anduviese á caballo, ni á mula, en iiinguna
forma ni manera, ni en otra bestia, so pena
d e perder y tener perdida la tal bestia; y
que desde el stibado á las seis de ln tarde,
hasta el domingo A las mismas seis de la
(o Correspondcncir de la Inquicicion con la Suprema. Li-
bra 1.' 1569.
DE LA INQUISICION. 25
tarde, ninguna persolia de cualquier cuali-
dad ó dignidad que fuese, no trajese espa-
da ni daga ni puna1 ni otro género de ar-
mas algiiiias, so pena de ias tener perdida s.^
Era Obispo de la Diócesis D. Juan de
Azólaras, celoso servidor del Santo oficio,
quien, para prestarle la autoridad de su
nombre, asistió A votar todos los procesos,
aconipand la procesion desde el sitio de su
salida, y predici, el seriiion de la fé en 1s
plaza principal, lo que fué causa, dice Fú-
iiez en su ya citada carta, de que se hiciese
el aiito, «con tanta quietud y sosiego, que
no parecií, que había persoiia en la plaza;
estuvo todo muy bien, pues fué bien orde-
nado, y tanto, que liaber asistido el Obisps
al votar, ha sido co.>ade muy buen efecto.))
Los reos de este aiito eran veinte y seis
personas y tres estútiias; llevaba el astandür-
te el Fiscal D. Juan de Cervaiites; y era al-
caide, por D. Simon de Valdés, ausente, el
noble caballero Alonzo de Aguilar, guar-
dian de l a Torre de las Isletas.
Las noticias que se conservrrn de estos
reos son las siguientes:
26 HISTORIA
BelLilode Herrera, morisco, vecino d
Lnnzrrrote, procesado por seguir la secta d
xahonia, relajado en estatua. ( I j
Y Hernondo y Juan Felipe, moriscos tarn-
bien, y vecinos de l a m i m a Isla, eiitrsgadüs
al brazo seglar y relajados en estatua. (2)
Este Juan Felipe parece que era un rico
negociante de Lanzarote, el cual, temiendo
a?gUn perco8.,idn pnr SK di?&s2 f4,
fletó un biique con el pretesto de ir á Tene-
rife, y se embarcó con su ruuger, hijos, fami-
lia, y unas treinta personas más, aportando
felizmente á BerLeria, donde se avecindó, y
vivió tranquilo, sin volver jamás d las Ca-
narias. (3)
A estas tres estatuas, acompanaban los
siguientes penitenciados.
Fraficisco de Vnlkjo y Felipe Rodripaz,
vecinos de Tencrife, por bigamos.
Honlon, carpintero, naturai de Espana,
vecino de Canarin. Soga al cuello, descalzo,
y un ducado de multa.
Andres Gozon, de la niismn naturalezay
-
(11 Ltb. 4.' de quemados ful. 263.
1% Lib.'.9 da quemados loL 463.
@: Aai resulta de .u proceso.
DE LA INQUISICION 2:
veciiidad. En cuerpo, con coroza, soga a l
cuello, ve!a, y doce ducados de pena.
n I . L-
UCldlLV IrOUV,
I 2.
IISLLUI U 1 Ut: I
I
urliugit1, - - - A

VtXILlU
:-a

del lugar de Santa Cruz. En cuerpo, co%


bonete, descalzo, y cuatro anos de galeras.
Y Baltazur Perez, natural de Lanzarote.
Eii cuerpo, ;lescalzo, con vela y veinte du-
cados de multa.
Estos cuatro Yeos hnbian sido condenados
porque dijeron ante testigos, que faltar al
sesto maiidaniiento no era pecado.
D i ~ g ode l'orres, port~igues, vecino d e
Tenerife. En cuerpo, con coroza y vela.
Balfazar IJwez, vecirio de la Palma. En
cuerpo, con soga y vela.
G i l Martin y Gonzalo Rodriguez, igual
pene.
j i o n Goazuiez, portugiies, vecino de Lau-
znrote. De éste consta que fué procesado, y
se lc castigb, porque al responder L uno que
le pedia limosna, dijo: ((Que ue~igaDios por
ella.))
Lazaro Martin. No aparece su vecindad
ni su pena.
Carpar liernandez, vecino de l a Brena
28 HISTORIA
en la Isla de 1% Palma. Este fué condenado :i
salir descalzo, con bonete y n~ordaza,Y dos
ducados de multa, por haber dicho, qtte no
e,u prJ&ido por Dios comer carne en ciertos
dias, y que Dios no se ntelia en eso.
]*edrimes portugiies, trabajador, veci-
no be Canaria. En cuerpo, w r i Lüneie y so-
ga al cuello, y dos anos de galeras.
&í:o!on;i Sa;;c!::w, v:ci::o y r?stnrn! de
Canaria. En cuerpo, con soga, y doce du-
cados de miilta, porque dijo: que los moros
eran lar¿ buenos como los crisliunta en su fe'.
lsabel drius, doncella, hija ,le Juan Arias
y de Mari Ramirez, difuntos. Con morda-
za y que abjure de levi, por haber maiiifes-
tado; que dicen bien los moros, que Nueslra Se-
ticira despites del pnrlo no hrrbia qriedudo virgen.
Sinzon Toinás, residente en Canaria, na-
tural de Medirja del Campo. Eii cuerpo, des-
calzo, con mordaza, y desterrado por diez
anos, porque dijo estando enfermo; vol,) a
Dios, que sino me cliro me torno moro herético.
Luis de Aday, vecino de Lanzarate. Eu
cuerpo, con saga p vela.
Juan Mateos, vecino de la Palma, y ne-
DE LA INQUISICION. 29
tiiral de Jerez de la Frontera. En cuerpo,
descalzo, con soga a1 cuello y mordaza.
E w ique Baez vecino de la Palma y na;
tiiral de Poi.tupiii. En cuerpo, c m -bonete y
doscientos ducados de multa, porque dijo:
1111eh6iendoun solo Dzos, no se debe adorar na-
da mas; 2 que las rniagener de los Santos, que
errati eii ius ítJimzas, no ~c b dcbe adorar; 4ü8
sor1 de p l o y pzedr a y hechura de los hombres.
d rilo~iiciPerez, portuguesa, rnuger de An-
tonio IIernaiidea. En cuerpo, porque dijo:
«que m:is vnlia estar mal amancebada, que
nial casda.))
C'a/a[rim de Lir ia. En cuerpo, descalza,
con soga al cuello y doscientos azotes, por
varias palabras hereticales.
Y filinciscn, negra, esclava de Juan Díaz.
u .

Con sambenito y reconciliada, porque dijo:


que el ilios de los C'rislianos era ds palo, y
que ella no lo adora0a.
IIasta aquí l a lista que ha llegado hasta
nosotros, y s1; pslebras testunles de sus con-
Y c n ~ r , (!) sienci,o de ~ldvertir, q i ~ esiempre
11) So cn~ucntra esla ralaeion, y la de otros OUiOS de fé,
en un libro uo aun so coiiserva donde daban ssicnto 6 1-
estroctos d e l a s causas.
30 HISTORIA

que el reo salia con soga al cuello, era se-


nal de que su pena era de azotes, cuyo
nhmero no hemos visto bajar de ciento, aun
cuando se tratase de débiles mugeres, igno-
rando como podian resistir sus cuerpos se-
mejante castigo, especialrriente cuando se
elevaba la cifra S doscientos y trescientos
que era el tEcmino medio, qiie orclinaria-
mente se imponia.
Ante tan saludable rigor, ni aun era per-
mitido pensar involuntariamente sobre cual-
qiiier asunto religioso, pues la proposicion
masv . . .
:Esir:::frufite
P
podia ser tacha& de he-
retical. La conciencia, sugeta can gniesils
cg&fins, y ampngz& C ~ e!D rlmml v l n lin-
--o-- J --- ---
guera, marchaba rectameute por la senda
que se le trazaba. E1 libra emimeri no aso-
maba su odiosa cabeza, y la paz, la tran-
quilidad y elbienestar reinaban por doquie-
ra en el afortunado archipiélago.
IV.

PROCESOS F U E R A DE AUTO.

Para dar á conocer con más sxactitud eI


carhcter escepciorial de aquella época, pre-
ciso es interrumpir por un niomento la mnr-
cha cronolGgica de los autos de fé, y espo-
ner con brevedad nlgiiiios curiosos procesos,
que de ese período nos restan, salvados nii-
lagrosamente de una de~triice;~n completa.
Entre éstos es digno de figurar en pri-
mer t&rmin^,e! que sa frntd s~giiir a1
tklebre poeta D. Bsrtolomé Cairasco dc Fi-
peroa, porque en una de sus composiciones
dramiticas, escrita espresamente para ser
representada en la Catedral de Las Palmas
3r? HISTORIA
el dia del Córpus, y q u e llef$ e n efecto 4
ponerse en escena, se permitió decir, por bo-
c a de u110 de los persrmages, que aparecia
conlo portugues, ]a siguiente fanfarronada:
Deus m u n he lan ge11ti1h0nle conlo m.
Presentóse el poeta a l Tribunal, pidió
misericordia, confesó su ligereza, y se arre-
pintió de la blasfemia. (1) Ignoramos si le
fuC impuesta alguna pena.
El segundo proceso, digno tambien d e
llamar la atencion, fué el seguido 3. D." A n a
Cilro de Sobranis, respetable y virtuosa Se-
nora, que solo tenin el defecto, muy comun
en su tienipo, de creerse iliimiiiada por e1
Espíritu-Santo, de estar e n coniunicacion con
Dios y dotada del don d e hacer milagros. Es-
t a buena Senora, corno todas las que t,ienen
la desgracia de estar sujetas 3. esa clase d e
alucinuciones, bnscaba ardientemente los
medios de obtener su perfeccion, destruyen-
d o su salud corporal p a r a fortalecer Ia es-
piritual.
(11 Aaiconsta del pedimento firmado por el Oscal Cervau-
en 1638, y escriio al parerrr por c l mismo poeta cuyo p e
dmcnio posecmoe origiid, y uiilizar8mos con m d esren>ion
en l a segunda edicion que preparamos do l a s ''Biogralias d.
Cnarioa celebres."
DE LA INQUISICION. 33
Resulta de su proceso, que el 19 de Marzo
d e 1572 se presentó espontáneamente al In-
quisidor Fíinez, aconsejada tal vez pbr su
tio el presbítero D. Cristóbal de Sobranis, y
declard: que hacia tres anos habia encon-
trad? en Guía, donde vivía entonces w n
su ikrniana D.. Gerónima, á un fraile de 12
Orden de San Francisco, llamado Antonio del
Jesiis, yiiieii, conociendo su religiosidad, le
h b i a ofrecido unas ciientas benditas, y u n a
cruz negra, que tenian la facultad de sacar
alnias del purgatorio, cuyos objetos le rega-
10 a1 dia siguiente, en el acto de darle la sa-
gr;tdii coiiiuiiioii. Que yoaierioruie~iie sigui6
u11a larga correspo~~dencia con el fraile, y
ella le :.. ~ : - - i . --1 ..-1:-:
IIIUlb&&UUi 01 I G l l ~ l
.-,. -..-n:--
UUV, YUE
Y I V D

se le Iiabia aparecido y hablado, man-


d;iiidole, que le enviase algunas formas con-
sagradas, para que en un relicario las lle-
vase siempre consigo. Que no habiendo PO-
dido hacer el relicario, el fraile le remiti6
en una cajita de madera, nueve hostias, ad-
viitií.iidole, que allí iba encerrado el ni[f@
Jesiis; por lo cual, desde entoiices, cre-
~ u l d oen su sencillez uo cometer s a c r i l e ~ o
TOMO
11.-3.
34 HISTORIA

alguno, le acompafiaba la cajita, llevándola


siempre consigo, hasta en los instantes q u e
consagraba al sueno, y dirigiéndole carino-
sas paiabras.
Esta estraíía relacion, hija de un cerebro
enfermo, fué consignada en el libro de &ti-
&cacioites, (1) recogiendo el Santo oficio las
especies consagradas, y dejando olvidado e l
suceso, sin darle m b importancia.
Yero, algunos aKos despues, creciendo e n
santidad la fama de D.%na, cl Sr. Obispo,
que era entonces D. Cristóbal Vela, la es-
cudó con toda su autoridad, y se constitny 6
defensor y encomiador de sus virtudes.
Por este tiempo, esto es, eii 1576 y 1577,
el Sr. Obispo tuvo sérios encuentros con el
Inquisidor, porque se había permitido proce-
sar y encerrar eii una prision al Canónigo
Ahnm de Valdes, que ejercía el cargo d e
&otario de secretos del Santo oficio.
'í'anto el Inquisidor como el Obispo, pre-
tmdian corresponderle el conocimiento d e
1%causa, Y en este conflicto se acudió al
Consejo Supremo, de donde vino una ins-
(1) Lib. 1.' pag. 19i.
DE LA INQUISICION. 35
triiccion para proceder contra el Prelado,
que PUnez recihib con gran satisfaccion, y
de la que se di6 piíblica lectura en el Tri-
bunal, el 2 2 de Abril de 1577. (1)
No nos parece aventurndo suponer que
el 1-iacal, que lo era ya el IIacliiller José de
Armas, instigado por los Inquisidores, de-
seosos de mortificar al Sr. Obispo, le man-
daran, sacase rí sic procrso la testificacioii
anterior, y armado con esta declartlcion de
sacrilegio, presentase un escrito furibundo,
como en efecto lo hizo en Junio de 1580, en
el cual acusaba i l a pobre é ilusa Sra. de
fuutorn y recephdoro de hereges, y aprobadora
de hereglus.
No seguiremos la causa en toda su tra-
mitacion, porque ese trabajo lo dejaremos
para ocasion más oportuna, y solo diremos
ahora, que declararon en su favor las perso-
nas principales, que l a defendió el Doctor
Lercaro; que calificó el proceso el célebre
fr. Basilio de Penalosa; y que enviada á la
Suprema, recayó auto absolutorio el 17 de
Noviembre de 1580, que se comunicó y Ile-
(1) Poseeino~ uua copia de este curioso docurnenio.
36 HlSTOnlA
gó :i ~ : t sPaiiiiiis en Mayo d e 1581-
Preveníase en e¡ auto, que se 18 pllfiiese
iilrlie&&unieiite eii libertad, y se 1% i.estitu-
V P V en sii buena opinion y ftinis, de »)alle-
J - -
p e eL pueblo eti~ie~tda, que en ella no ido
culpa ni oirii rama poru ptenderla, y se a*a-
dia eii el oficio que ncoriip:iiinl)tr l a tlevolil-
cion del proceso, q u e se leyera ante las per-
sonas miis respetxbles de la C'iudaci.
Así tuvo lugar, en efecto, en los anloiies
de la Inquisicioii el 24 de Mayo, ti preseii-
cin del Tribunal, del Fiscal Arnias, y de 10s
eclesitísticos D. Pedro de Leoii Maestrescue-
la, D. CiistObal del C:tstillo Maldoiiado,
-
~rioi.,D. redro S:tivago, arcediano de Fuer-
teventiira, D. Hartolnnié Cairmco, D. Aiii-
brosio Lopez, Liceiiciírdo Castillo, y Aloiiso
de Taldes, caiiOiiigos, y de los veciiios Gas-
p. & AI:..----
v u r ui ..--., -.. E ~ ? r i i ~ r & i iIiiye-
it;&dvi, ú
rol, Bernardino García. y Lorenzo de Palen-
111~11

De este ruodo concluyó esta notable catr-


1% que la siipersticioii di4 origen, la
vengallza pibulo, y el cidio proporcioiies iiiu-
sitadas.
D.' A.i;c; qrie lloraba dia y noc,he en su
prision, salió con u n a aiireola d e santidad,
qiieel Fiscal Arnias no pudo y a ernpaííar. (1)
De otro gEiiero, pero tanibien de las que
figuyan fuera de uuto, eran las causas que
se segiriaii contra personas revestidas de ca-
r:icter ecleei&stic,o, y :i los cuales se repren-
&a y castig:~i)a, en geiierai, secretaniente.
Conio éstm versab:in, con poc:ls escep-
,.:-..no .-.,\l,",, " t - " + . . . l n "
CII\>&ICD, DtPLllG tlliCLILIIUUU
n,,,.t"n
bUIIIiI<L
n l .,.,,l,?., > y
Gl
IIIIUUI

abiiso en el ejercicio de sus tareas espiritua-


les, 110 nos es posible entrar en porii~eilo-
res, qne siti enil):trgo, podriin adivinar fa-
eilnieiite iiuest,ro.s lectorcs.
Mis, para que nada de lo que adelniita-
mos en esta obra piieda quedar sin conipro-
bacion, dirernos, con rdacion esta i.poca,
y :i esta clase de procesos, que uno d e los
n15s notables fiiE el que se siguió al padre
fray Pedro de Hinojosu, del convento de
uall jj'rnilcisUo Ye ~ a i p"r~«i;i.iifi~i~-
~ ~ ~ ~ ,
(1; IIemost<*iiido lu inaaperala fnrluna d e leer la c a w
nr!g!!!c!, d w & n 59 cnCci!n!rzn !?S !:*rtns di.! fraile escrilas u@
uo aaiilo niiarico-tonto incornrir<:cisible, y irdos l l a docnmon-
t o s do qiiv antes li6tnos Iieclio mi-ncion, c m otros no menos
curir,soo. do qur. liaromoi uso, cuando publiquemos la segunda
cdiciaii do las Biugrafiaa.
38 HISTORIA
,les en el coiifesoiiario.
ni6 p~illcipiola caiisn por deniiiicia d e
fiscal, v n fecii:~15 de 1)icienibre de 1579,
clucd;t~~do iecluso n l diit siguiente; Oy6ronse
a l g u l l atestigos,
~ 1iij;is de conf'esion del frai-
le, entre ]as cuales ias ii:hia soiieias, casii-
das y viiidns. En sus dec1aracioi:es no vaci-
lasoii to&s ei; dirigir e5tuprndas acusacio-
iies nl reo, qiie sienilire calificó SUS diclios
de odiosas caliimiiiíis de sus eneniigos.
Por las razones que antes Iienios e s p c s -
to, nos nl)steiidremos de iiisertnr aqiiellas
declaraciones, ni aun los versos que constnn
en la causa, y que les dirigia al (]:ir d al-
gunas le absolucion, concluyendo por decir,
q11e estuvo &mpi.e negativo, aunqiie 6 pe-
sar de ello firesa coiideiiado por el Santo ofi-
cio. :í que. eii presencia de los Preladnc, (1-
las órdeiies, de sus compüfieros y de los cu-
ras de 1%~:irroquia,se leyese su seiiteiicia.
En dsta se ninndnba, que fuese severamente
repreiidido, que abjtirase de levi, que se abs-
tuviese de confesar hombres y mujeres; que
estuviese recluso tres afios en u n convento,
privado dicho tiempo de voto activo y p s i -
DE LA INQUISICION. 39
vo; que fuese el ultimo del Coro y refecto-
rio, y por último que se le diese disciplina
011
L L.
e! C""Y'""
1 . . d t i ~ l nde ~finlrmt~,6 ni-ps~nria
1 - -7------
del Giiardian y de los frailes, sus hermaiios.
Consta de la causa que el 26 de Mayo
(le 1582 ciimplici su reclusion en el conven-
to de San Francisco de la Laguna (11, pero
lió que saliera eii ningun auto.

- --
(1) Lib. de relacion de causas y de autos
S E 6 1 0 l U T O DE FE.

Apesar de toda la influencia y autoridad


de que se l~allaba investido el Inquisidor
Funez, no le fué posible conseguir, que en el
auto anterior asistiera la Audiencia, por-
que &iü juzgó üuiliatorio & su represeiita-
cion y digiidad, acompaflar la procesioii eii
!%doiznyiJiUrds ociiiiu!js e! Ayii&ia-
miento.
Tal desaire no pas6 desapercibido para
el orgulloso Licenciado, y al poco tiempo
obtiivo una real cédula, expedida en Córdo-
va el 25 de Febrero de 1570, e u la que se
prescribis, que el Regente, Oidoies y Gober-
DE LA INQUISICION. íi
nador, en los dias en que se celebrara nuto-
de fé, guardasen el órden, que hasta en-
tonces se habia tenido, porque ansi coyvie-
.
=e, :!eviU e! pdy, %! EU~:T;~;=. & niasy nGe+
tro, y de lo contrario me ferné por deser-
vido- ( 4 )
Entre tanto le habia llegado de auxiliar
en siis tareas, uii nuevo colaborador, Ilatna-
do el Doctor Rravo de Zayns, que con e1
c a r k t e r de visitador apostdlico, enviaba l:r
Suprema, para averiguar sin duda, si s e
crirnpl ian bien sus órdrnrs.
Con este poderoso refuerzo Ins causns
prinripinron i traniitarse con nids rapidez, y
el espionage y las delacioiies ensancharon su
accion por todn 1ü f wvincia.
Nn n.,...-- .....," iina
r i ; c n l?n;nav L-. -.. rP~PCt&!P_
cnr ~sfisc-
cio se alejara de las Canarias, sin presen-
ciar uno 6 dos autos de fé: y aunqiie esm-
so era el coiitingente rciiiiido, despues ,de la
hornada que se habia despachado en 1569,
no por eso retrocedicí en su noble propósito,
y de acuerdo coi1 el visitador, anunció el
s a t o niito de fé, para el domingo tercero d e
11) Lib. de Reales CFdulms del Saoio Oficio.
42 HISTORIA

adviento, i 2 de Diciembre de 1574.


Aunque se estaba en la estacioa de in-
vierno, parece que aquel dia hubo mucho ca-
lor, como se deja entender de las palabras
con que principia la carta, en que se d6
cuenta al Consejo de todo lo sucedido en
aquel acto; y aflade el Senor Inquisidor,
bendqo sea Dios, se hizo con loda quielud y s e
lemnidnd y auloridad.
Por otra relacion que se conserva en 18s
actas del' Cabildo, sabe~nosademas: uque
despues de haber salido de las CBrceles de l a
.Inquisicion los penitentes, con el alguacil
mayor y otros familiares del Santo Oficio,
salieron los Inquisidores Bravo de Zayas y
Ortiz de Fúnez con el Sr. Tesorero Anzue-
ta, vicario capitulnr é inquisidor ordina-
rio, los cuales ibaii d la par, llevando d
Bravo de Zayas en el medio. Un poco más
abajo el fiscal José de Armas con el guion
del Smo. S~icrainento;y por ambos lados los
Cabildos eclesiástico y seglar. A la cabeza
dc! C&i!Uo ec!e&sticu y la &i.echa &d
guion el Seflor Dean D. Juan de Villalta y
los d e n h Senores Beneficiados en ringlera,
DE LA INQUISICION. 43
-1 lo mano izquierda, el Gobernador de la
Isla con los Regidores. Asi llegaron al Ca-
d:ilso, y acabado el auto; y absoluciones de
los presos, se restituyó la procesion adonde
habia salido. No asistieron los Ojdores con
lu. ciudad.^ (1)
Despues de estas palabras, que repro-
ducen fielmente aquel notable suceso, solo
iios resta enumerar las personas, que su-
frieron los rigores del Santo Oficio, para
que sus nombres puedrin unirse á los que
antes hemos publicado.
luan de Aday, morisco, veciiio de Lan-
znrote, relajndo en estatua por seguir la Sec-
tu de Malioma. (-2j
Reconciliados por el mismo delito.
Cosme, niulato, esclavo del Licenciado
Borrero, vecino de Canaria.
Agustin, negro, natural de Guinea, es-
clavo de D.' Catalina de las Cuevas, vecina
de la Orotava.
Alonso, negro, natural de Jalope, esclavo
de 3.' Aiia de Versara, veciuu de Teuerife.
(11 Estracto de actas Lib. l.' 1511.
(2) Lib. t . de quernwigs folio %S#.
Estéban, negro, de igual naturaleza, y
esclavo de la misma Senora.
kíanrtseo, morisco, esclavo de Bartolo-
mé de Ayda, vecino de la 1,ngriiia.
E n i r o de iiirunúo, ~ r i s i i r ~ iiuevo
io de mo-
ro, natural de Herbería, vecino de Imizarote.
P y s qiie iiuestroa lcctores compreiidnn
el acierto y equidad que preeidia siempre en
los procesos de estas escl:~vos, solo h:iremos
observar, que en nna de las muchas relncio-
nes en que se hace rnencion del tormento, al
hablar del qiie se ejecut5 en un negro, se
aiirde por los mismos Inquisidores, qiie
despues de hnberlo martirizado durante iiila
larga hora, se le dejó por ser nitry bozal.
1 en efecto era este un defecto de que
los reos no podian ser responsables. Arran-
",
,
',
e
wwuvc,
de en ru;n eii ~!eiiti~iiiliíiad,cüiidü-
-a--

cidos en niedio de u11 pueblo tan diferente


del suyo en costumbres, lengunje y religion,
condenados d perpetua servidumdre, y casti-
gados por creer en sus amuletos y fetiches,
cuando su inteligencia no podia alcanzar
más ideas religiosas, que los groseros ritos,
que desde su infancia habian visto practicar,
no es estriiiio que sus piadosos verdugos, en
iin monieiito de franca ingenuidad, hiciesen
ti,Iuclla c u i h * d e d ~ r a c h i .
Iiiiprobo trabajo era en verdad el de los
, nv-..a"-w..
pbreS frlileS lr1;onrinc. orrconoi. --rlm-
la---
trina cristiana y los iiiisterios de la fé, (í es-
tos iiidoctos iieciritos, cada vez que llegaba
un cnrgnmcnto de esclavos á Las Palmas.
¡Qué esfuerzos para hacerse comprender de
nqiiellns obtusas iiiteligericias, hablando los
dialectos de Guinea, y gesticulando como
inoiios!
1' si11 enibargo, luego que recibian e l
ngiia del bautismo, quedaban bajo la supre-
nix vigilaiicia de la Inquisicion, y desdicha-
J,. U-I
uv
,l..l ,"..--l..:,lnl...
t j u b "1 v LIL-V~
1-
1"
,...,.
1111~-1 c-..:t,. 1,.
G L SI a l a r
l...l.:-
UUULU

eiiseíklo, si es que habia conseguido ense-


nade a l g i pnrrliw ~ ~ i t n i i r ~nlli
r , estnha el

Tribunal para recordirselo, y para descar-


gar sobre su cabezn, todo el peso de su ter-
rible aiiatcma.
Xo hemos podido obtener mds noticias
referentes á los procesados en este auto
aunque es indudable que su número seria
ni& crecido, siipuesto que los condeuadoa (í
46 HISTORIA
menores penas, es decir, los penitenciados
con abjuracion de leví, no figuran en la lis-
t a anterior, & pesar de qiie eran siempre los
que más abundaban.
La circunstancia de haber solamente un
reo, entregado á la justicia ordinaria, y ser-
lo desgraciudamente en estátua, debió pro-
duciic en Zayas, secreta iiidignacion,
En cinco anos de penosas pesquisas, de E
continuas averiguaciones, de piadosas de-
nuncias, encontrarse con un solo proceso de
muerte, era un caso inaudito en las Inquisi-
ciones de Espana.
Estaba casi comprometido el honor de la E
institucion, y era preciso salvarlo.
E
Continiiose, pues, con nueva energía la
caza de herejes, y se activaron especial-
mente varios procesos pendientes, relativos
B las familias, que habiau huido desde Lan-
zarote á Berberia, prey$nndo todo esto una
prdxima funcion, que mantuviera viva l a
fé, y depurase las costumbres, tan f&ciles
de peivariir eii un puebio, abierto á todas
las comunicaciones extranjeras, y con cierta
d 6 i de curiosidbd 6 independencia.
VI.

Por este tiempo se pensó girar una es-..


crupulosa visita al Archipiélago, precepto
que, aunque cumplido por el Inquisidor Pa-
dilla? fué luego olvidado, y se venia sil-
pliendo imperfectamente con la vigilancia,
no siempre eficaz, de los comisarios.
Si en Espafia esas visitas eran un ele-
mento poderose, que contribuia B sostener
y perpetuar la influencia de la Inquisicion,
y hacer que su accion se dejará sentir, has-
ta ias Úirimas estremiciades dei cuerpo so-
cial, en las Canarias, provincia fracciona-
da por d mar, y condenada muchas veces
h largas incomunicacioiies entre sí y con la
iiletrópoli, el remedio e r i niUs imperioso y
necesario.
Yor todas estas razones, que para ser
concluyentes no exigian el apoyo de la Ins-
truccion, el Inquisidor Fíiiiez resolvió que
Bravo de Zayas recorriese las Islas, acompa-
fin& del secretario Juan de Vega.
Feliameiitc se conservan 16s cuadernos
que sirvieron para estrr prinicra visita, com-
yre~idiendodos la d e Tenerife, de los cuales
el primero contiene cuarenta y tres hechos,
dichos, 6 proposicioiies; y el segundo, cin-
cuenta y uno, calificados todos por el padre
frtiy Doniingo Murtiiiez del Órdeii de Predi-
cadores.
La visita principió, purs, por la Isla de
Teneiife, en Agosto de 15'71, y se coiitiriuó
por las de la Gomers, Hierro y Palma, cu-
yos cuadernos respectivos contienen tam-
bien un número crecido de hechos censura-
bles y pecaminosos.
En :ir iuipusi'uiiiiai de darlos fi conocer
todos, aunque encierran una provechosa en-
sefianza, tanto porque la materia de muchos
es escabrosa, cuanto porque nos apartaria-
nios de las dimensiones y plan, que nos he-
mng n L -
n i i ~ ~ tsne g ~ i rgn oste ehrs, VUECV Q
r gL-----
ofrecer algunas muestras, que probarún,
más que todos nuestros xrgiimeritos p rn-
nientarios, la ciencia y recóndita sabiduría
del Santo Tribuiial.
T8n11se pues, algnnos de estos hechos,
con sus correspondientes calificaciones.
El ninyordomo de un IIuspital se presen-
t 6 :i iiii liilrador Ilainado Juno Lopez Bar-
roso, que estaba recogiendo trigo en un8
era, y le pidió una liniosna para el estnbld
cimiento; y el l:tl)rndoi, respoidi6:- usi que-
rcis palos os dar&, porque aquí no se d$
ntva -ns2 p- Dios.'
Ca1ificacion.-«Es blasfemia con meuos-
precio de Dios y de In reverencia que A m
santo nombre se debe, especialmente cuun-
do en nombre suyo se pide.>,
Una mujer entr6 llorando en casa {e s u
vecina, y preguntándola ésta porque l.,iabs,
le contest6:- q N o quereis que llore, que
Ana la pescadora me ha dicho, que es rae-
jor estar bien amancebada, que mal casada
TOMO11.-4.
50 HISTORIA

como ella esth?,


Ca1ificacion.-«Esta proposicion es h e r ó
tica, y merece ser muy bien castigada por el
Santc Oficio.a
Otra mujer renía con un hombre porque
18, habia seducido y no queria ampararla, y
en el calor de la disputa, le dijo, que Dios
estaba en ei Cieio, y se lo habia de pagar:
á lo que contestó el mozo.
«Si para allí me lo giiardsis, mia es le
burra en este mundo, no me veais mal pa-
car, qrie ea el otro nü me vereis mal pe-
nar.D
Ca1ificacion.-«Esta proposicion es u n a
grave heregía, pues niega que hay plirgato-
rio y infierno.2
Una negra, esclava, distraia sus penas
refiriendo ciertas avecturns de su país, y co-
mo manifestase a l p n desconsuelo de hallar-
se lejos de él, díjole uno de sns oyentes.-
-«Mejor estás acá, que eres cristiana y es-
tás bautizada y recibido agua de bautismr
tú y tus hijos, que si estuvieras en t u tiel
ra, te fueras al infierno, porque sin ser ba
t i d o s no os podeis salvar.
DE LA INQUISICION. 5f
A lo que contestó la esc1nva.-«Como
no haga mal, no porque no reciba agiia de
bautismo se van al infierno.,,
Ca1ificacioii.- ((Esta proposicion es he-
r4tica y deberia ser bicn exaniinndq 110 sea
alguna errada opinion eiitre gciites que qiiie-
rnn infnniar nuestro Evangelio, con lo que se
dice del Alcoraii, que cualquiera se puede
salvar en la ley que tri~jere.))
Una morisca, liablaiido coi1 viirins nmi-
gas dijo: Que Dios y Mahoma eran Ley-/
manos.
C'a1ificacion.-«Es.pve Iieregia y grave
blasfemia, é indicacion vehemente de mora,
y lo debe ser. »
Diciendo un cristiano á iiii morisco,
umauténgaos Dios,» respondió éste-man-
tengaos á vos, que yo hombre soy para
mantenerme. n
Ca1ificncioc.-aEs proposition blasfema
con menosprecio de Dios y de su gobierno
y provideiicia, y por ser morisco el que Ia
dijo, se agrava y le indica de sospechoso en
la fé.
Estando en conversacion algunas perso-
Rependiendo A uiia mujer, porque ari-
d:ihs en n i d vivir con un hombre, dijo ella.
-Todo es u11 tizoiiazo ni& en el iiifierno.
Ca1ificucion.-Es respuesta escandalosa
y nialsoii¿~nte, si bien pierde en gravedad,
p o q n e confiesa que hay infieriio y castigo
de Dios.
l'idieiido una niujer á. otni una caldera
pest:ida, contest6 ésta, que no l a dnria
nuiique Dios se lo niandase.
Ca1ificacion.- Es blasfemia, j- ofensiva
á los oyentes.
Aiidnba Antonio Gonzalez ri caza de co-
nejos, y despues de estar todo el dia con la
l ~ a l l e s t sen l a muiio, logr6 niatnr uno, y di-
jo.-Gracias doy al Diablo y pocas :i Dios.
Ca1ificncion.-Es u n a grilve blnsfeinia
con menosprecio y niengua de Dios, tí quien
debenios hoiirsr y servir, y con loa y agrn-
deciniiento al demonio, A quien debemos
abominar.
U n a noche vino Beatriz Alvares, como
bruja, y quiso apoderarse de uii nino, dan-
dole & l a madre u n bofeton; y esotra noche
andaba por l a orilla del mar con candelitas.
Putliérarnos prolongar esta lista, sino
creyéramos que con lo dicho es bastante pa-
ra juzgar de los crímenes perseguidos, y
del efecto moral de la visita.
IGstanos decir, que casi todas las lestifi-
caciones dieron lugar d procesos, m i s 6 me-
nos graves, y que los reos sufrieron dife-
rentes penas, saliendo algunos d autos pú-
blicos de f6 con coroza, sogn y vela.
Tal vez estemos equivocados, pero nos
parece qiie hubiera sido más humanitario y
eficaz, haber eilcargttdo á los p;írrocos de ca-
da feligresia, que adoctrinnsen, con buenas
y sant:~spalabras :i los que así, m i s por ig-
norancia que por perversidad, se esplicaban,
y les enseirasen l a moral del Evangelio, y el
progreso que trajo al mundo se doctrina, pro-
curando hacer l u z en sus rudas é incultas
inteligencias.
Estamos, sin embargo, intimamente per-
suadidos, de que ésta nuestra huuilde opi-
nion hubiera sido entonces calificada de he-
réticn y blasfematoria.
L a consignamos, pues, con la debida
protesta, y la sujetamos á calificacion.
VII.

S E T I M O AUTO D E ~ 6 .

Torlnvín estalm el Doctor Brrtro de ZR.


vas e11 Las Palni as, ciiniido el ? i de Jiiiiiw
de 1576, se celcbrcí e1 sdtiiiio aiito, coi1 1%
niisnin soleniriidatl que lieinos visto en los
precrdentcs.
Tr:~t:ib:~sede qiiemar diez y seis ests-
tiias, represeiitniido igual iitímero de reos,
ausciites en Argel y Marruecos, y no se po-
día dilatar por mRs tiempo esta ceremonia,
porque las causas estaban fenecidas, y l a
pena Iinbia de ser de mucho provecho para
ios que, vacilantes eii sii nueva, cr-eeiicis,,
tratasen de iniitarles.
A n t e t a n poderosa considerncion se a l l a -
naron todas las diticultades, y el dia d e S a n
J u a n Raiitists, santo tan popular en todos
los paises, se dirigiti l a procesioii :i l a pla-
za mayor, y se dió lectura i los procesos e n
l a forma d e costunibre.
L a primera esttítna representaba á, Aw-
dres d c Vegn, hijo de Cristóbal de S:m Cle-
mente, escribano y vecino de Caiiaria. Se-
g u n coiista de su c:lusa, pnsO á, Berheria coi1
e l fin de rescatar cuiitivos, y aficionado ;i
aquellas costumbres, proloiig6 SU residencia
allí, tomando casa y serrallo. A1 fin se t o r n ó
moro, ctrn~bibde nombre y religion, y se ol-
vidti complctnn~ente de su p i t r i a y familia.
Recibida informncio~isobre estos particula-
res :i instancia del Fiscal, y llamado por
edictos y pregones, que se leyeron en todas
l a s Iglesias, no se presentó: citado segunda
vez, por el tdrminci denomiiinilo de benigni-
dad, fué denunciado ydeclarado como incur-
so en escomunion mayor; y seguidamente pi-
dió e l Fiscal fuese condenado como hereje,
y relajado e n estatua al brazo seglar. Sus.
bienes fueron confiscados; y el reo se guar-
38 HISTORIA

& muy bien de venir á reclamarlos. (,I)


La seru;ldu r s t & t ~ aera l a de Juan de
O/ivarrs, morisco, mercader ambulante que
sn!in reidir a11 Canaria; y que, observando
los rigores con que acostumbraba castigar el
Santo Oficio d los tibios y sospechosos, de-
terniiud fijarse en Berberín, olvidar su niie-
va fe, y tornar ii 1%antigiia. Justificados es-
tos estremos, y seguidos los trdmites de ofi-
cio, se le confiscnron sus bienes, y se fulmi-
ní, sentencia. (2j
La tercera estitua era l a de un portu-
gu6s converso de judío, llamado Juan l'cincu,
quien, recordando tal vez las hogueras de
ios anos anteriores, y no estando muy firuie
en su fé, resolvií, huir de un país, donde s u
L-ue,gU sei-vir-de combUstib!e. (3)
La estátua cuarta representaba i Luis
de Padilla, moro que se habia convertido al
cristianismo, mieiitras estuvo en Canaria, y
que luego a1 volver á Berbería, tornd á sus
antiguas creencias. Declarado por hereje, se
le confiscaron sus bienes y se quemó su im6-
(11 Lib. P.' de Cpmados fdl. 9.96.
rP! Lib. 2.. de quemados 161.4%.
$1 Lib. P.' de quemados MI. 311.
DE LA INQUISICION. 59
gen. (1)
Era de L u i ~de Cabwjos, la quinta está-
tua, quien, lo niismo que el anterior, rhien-
tras estuvo en Canariri, ahandonó la secta
nialionietaiis, para estar U cubierto de las
penas de la Iiiquisicion, pero luego que pi-
SO 1:is costas de Africa, abjuró, y recobran-
do su antiguo nombre m m , se prometi6 6
si niismo n o volver ií esponerse i seyquema-
do vivo. (2)
La sesta estdtua representaba 6 l a mo-
risca :Valía Marfel, que con el pretesto de
rescatar tambien cautivos, pasó ;í Berbería,
y alli se qued0, cambiaiido de nombre y to-
niaiiclo esposo moro. (3)
Con el mismo pretesto se liabia escspa-
do de Teneiife el morisco converso Herrian-
do de ,ilagader, de quien era la sétima esti.
tu^, y aunque se le llamó por edictos, y se
aiiuncib que sería tratado con benignidad,
el moro les hizo el agravio de no creerlos, y
confiando más en la distancia, que en la cle-
mencia de sus Jueces, dejó que continuara
(11 Lib. 2.. de quemadas lbl. 385.
1% Lib. 9.' de quemad*,s f61.43i.
131 Lib. '2.' de quemados f61. 321.
60 HISTORIA
interponiéiidose el mar entre el Santo Oficia
p su persoiia. (1;
La octava estátua perteneci:~ al ausente
jfjeiC;t~r&tunz~rro, 1i i..~ j o ut:
, . ,ln c0.r;-
2 - nn,l..:?..n
~ w u13"
i LL- .ib.~-

Ila, vecinoque habia sido de Canaria. Acre-


ditdse que se habin refugiado en Argel, y
que allí hacia vida piiblicn de moro, reile-
rr-nrin (10
k..""' "' l--*- -
a f 6 rritrilicn,
'" "" <le$11 lionrbre y de SU
patria; y fué declni.;~dopor hereje pertin:iz,
re1aj:do en estktiia, y siis bienes confiscci-
dos. ( 2 )
A estas ocho estituas, seguian otras
ocho, formando grupo, perteiiecieiites :i unos
esclavos, que liabia comprado eri Tenerife
Dona Catalina de las Cuevas, cuyos nom-
bres eran, Alejandro, Aiidris, Fraiicisco,
Francisco de la Rambla, Felipe Viaje, J u a n
Fulo, Lorenzo y Pascual; de éstos, los siete
eran negros, y el Úisimo morisco.
Resulta de su proceso, que habiendo si-
do bautizados, trabajaban conio esclavos eu
un Iiigenio de aquella senorn; pero, descon-
tentos de SIL ~ e ~ v j ,& ", A~D I ~~ P nh ~ ~~ n
v -V.UU P~,,P
r--u Y-"
~ ~

!l. Lib. I" da quemados 161. 351.


(t4 Libro 2.' de quemados 161 408.
DE L 4 INQUISICION. 6f
s e les imponia, se fueron al Puerto de la
Orotava, tomaron por fuerza una barca, y
!lnciEndorP 6 !a ve!a, &rigieri!l e! r u r & ~6
13s costas de Marruecos, adonde llegaron
clespiies de penosos esfuerzos. Seguros ya
eii el Contiimite, reiiegsroii de su fé, y vol-
rieron B ser moros, y á soíinr con el paraiso
de R1:diomn. 1)eclarados herejes, fueron sus
estituas entregadas al brazo seglar, quien las
redujo ií ceiiizns, con gran coiitento del pue-
blo, que corriO B presenciar el espectdculo
y ;i d:u con sus aplausosel parabien ti los
Inquisitlores.
De observar es, que el contingente e n
estos autos era sieiiipre suniiiiistrado por
I:is clases más pobres 6 igiiorantes de la po-
blacion, y entre ést:~s,por aqiiellas pcrso-
iiaj qne iiieiwim i i i h iíidiilgencia y iGse-
ricordia. Esclavos, libertos, humildes jor-
naleros, sencillos lugarenos, para quienes
toda religion, que no se tradujese en actos
de si'pwsticioi~6 irlnlatrirt, era incomprensi-
ble; mujeres que creian en brujas, en male-
ficios y sortilegios; que disponiaii de la vo-
luntad agena por medio de una oracion, 6
62 HISTORIA
L
U=
,:A,+,.
,,lC;I La., t > U I < I U . U W
pOP el USO;
o n n c rrrndns
~
n n l n h ~ o a "".---p-----

g p t e s para quienes el diablo Varecia siem-


pre q &pderoso ~ que Dios; tales eran l a s
masas donde hacia sus presas el Santo Ofi-
cio. Si d esto ;p-zgan~os10s falsos Conver-
sos, y 10s que solo el miedo conducia al bau-
tisnio, que eran todos mercaderes, niarine-
ros 6 artesanos, telidrenios el grupo princi-
pal, que morijeraba la Inquisicion con e l
auxilio de los azotes, de Ias galeras y del
tormento.
La persuasion, la mansedumbre, l a ca-
ridad, eran palabras descoilocidas, ó c u y a
prdctica no &a',- 72 uso. Fieles 6 SE
divisa, los Inquisidores querian estirpar el
error, nó con la voz, sino con el fuego. I n -
vocaban :i Dios y le decian, Exurge don3 ine,
judica causan1 tuan~, y estas palabras, g r a -
vadas con letras de oro en l a puerta de su
palacio, eran el símbolo de su doctrina, y e l
lema i e su bandera. ¿Cómo no obedecerIes
de rodillas? ¿Cómo protestar de sus actos?
n c L.. - 1 O .
v l e i h m tti ualiio Tri'uunai, era enton-
ces ofender 6 Dios, y hubiera perdido l a vi-
d a entre espantosos suplicios, solo e l que
DE LA INQUISICION. 63
hubiese atrevido á afirmar, que habia de
llegar un dia, en que los verdaderos cat6li-
cos apartarian l a vista con espanto de tales
horrores, y se avergonzarian de contar en-
tre sus hermanos d semejantes monstruos.
Esto probará de nuevo que el progreso
es condicion inherente de la Humanidad,
y que su perfeccion creciente, es una ley liis-
t h i c a y providencial.
Tendamos la vista d lo pasado, pero que
sea solo para precipitar nuestra marcha, y
alejarnos con más rapidez de esos tiempos,
en que tan mal se servia á Dios, y cqn tan-
t a ceguedad s e comprendian su misericordia
y su justicia.
LIBRO' V

APOGEO INQUISITORIAL.

Nuevos 1nquisidoics.-Octavo auto d e f6.-N0-


vcno auto dc fC.-Procesos entre auto.-DEcinio au-
to de fé.-Progresos d e la Colonia.-Und6ciiuo au-
to d c fC.-Invasioncs.

N U E V O S INQUISIDORES.

Cumplida su misioii reorganizadora, D.


Diego Ortiz de Fúnez y el doctor Bravo de
Zayas, se volvieron d la Peniiisula, satisfe-
chos del resultado de su breve, pero fructuo-
sa campana, contra los enemigos de la Igle-
~ia.
El edificio tenia base, pero base t a n fir-
Toxo 11.-5.
66 HISTOR'A
me y sólida, como los principios de in-
transigeilcia que sustentaba; no podia, pues,
á tierra, sino subir y liermosearse has-
t a una altura, que desafiara, con orgullo
10s embates de la impiedad y de la ciencia
libre.
Los sucesores de, aquellos dignos eclesiás-
ticos debian realizar esa Iialagüeiia esperan-
za, y poner la última piedra á esa obra ma-
ravillosa, que nos envidiaban y& tudas li~s
Naciones extranjeras.
De los datos que poseemos, resulta, que
en reemplazo de los Inqiiisiclores liúnez y
Bravo, vinieron Diego Osorio de Seijas y
Juan Lorenzo, los cuales funcionaban ya
en 2581, cuando se dispuso y ejecutí, el oc-
tavo auto de fé.
Ausilidbales en sus tareas, como ordina-
rio, el Prior de la Catedral, D. Cristóbal
del Castillo híaldoiiado; continuando siem-
pre de Fiscal el mismo D. José de Armas,
que h a b h acusado á la inocente D." Ana
Cibo, con tanta virulencia como falsedad.
El poder de la Inquisicion, aunque ha-
bia sido constantemente acatado y recon*
DE LA INQUISICION. 67
&lo por todas las Auturidades del Arcliipie-
lago, iio liabia 1leg:ido aún al grado de res-
petubi[;dUd jr omnipctei,Uia, sc diupG-
nia ti conquistar en el iíltinio tercio de aquel
siglo.
Todo le favorecía para alcanzarlo: una
ignorsncia cada dia niis densa y estelidida;
una surnision, más abyecta y servil; un pti-
nico, más general y profundo. Desde las
clases inferiores se 1i:ibia eoruunicado el
terror las niiis elevadas, y las inteligen-
cias, conlo lieridas de idiotismo, contempla-
11aii estiipidamente aquellas fiin,ebres proce-
siones, que desfilaban de .la inquisicion a l a
P1:iza niayor, de la Plaza mayor a l Coii-
rento domínico, y del Coiiveilto dominico
al Qucinadero.
Nadie se fitrerir.6 pregrulltzi.:¿ser&&t2
la voluntad de Dios? ¿Recibirá con agrado
estos sac.riti-ios & sangre hiimaii:~?~ S e r des-
t a l a senda que nos senalo desde el Calvario?
¿FnC ésta la ensefianza que nos dejó en su
ernngelio? El verdugo seguia impasible su
obra de esterminio, y la tranquilidad mhs
conipleta se cernía sobre todos los domi-
68 HISTORIA

nios espanoles.
Presidin, desde lo alto de su trono, este
niovimietito siieiicioso y met6dico de su re-
bailo, e1 gran Felipe 11, monarca menioral)le,
encariiacioii del poder absoluto, y fusion
del despotisiuo civil y religioso en u n a sola
persona.
Totlavia, liasta aquella época, no habi a
visto la civilizacioii cristiana, u n a deifica-
cioii mis conipleta del hombre. En medio de
tantos millones de cerebros, solo el suyo te-
uia derecho S pensar; en medio dc tantos
milloiies de voluntades, solo la suya t e n i s
derecho S manifestarse.
Colocado en el trono por designacion es-
presa de Dios, y engendrado, nacido y edu-
cado para gobernar l a mitad del género hu-
mano, S nadie en la tierra tenia obligacioii
de dar cuenta de sus actos, ni a u n podia
exigírsele IOgicaxnente, que sus acciones s e
conformasen con la ley moral, que venia ri-
giendo al mundo.
Sus pasiones debian ser, por lo tanto,
inr-iolables y sagradas; sus fallos illapela-
b k y su justicia inflexible, como todo 10
DE LA INQUISICION. 69
que participa d e la eterna infalibilidad d e
Dios.
Doblcgada l a Espafla y sus inmensos Co-
ioni;ts, b:~jo el peso de aqiiel cetro de hierro,
l a ciencia avergonzada enmiideci6, el pro-
greso se detuvo en las 1iel;iclas c u n ~ b r e sde
los Pirineos, y 1:i libert,ad, perseguida lias-
ta en el Ultimo pliegue de lir conciencia,
biiccó asilo en iiiedio de otras razas y de
otros paises, B donde llevó en cambio el bien-
estar, 1:is riquezas y la luz.
Este despotisn~oera, eii tanto, iin ejein-
plo seductor, que alentaba necesariamente 3
otros monarcas; y, si bien no todos poseiaii
el civilizr~dorariete de la Inquisicion, se va-
lian de otros medios, no menos eficaces, pa-
r a obtener el mismo resultado.
Abundando sin duda el Rey Cárlos I X d e
Francia en las religiosas ideas del gran Fe-
lipe, preparó y llevd A feliz térmirio l a oia-
tanzn de los Huguenotes, triunfo glorioso,
que hizo palidecer de envidia :i su rival. Sin
embargo, esto no impidió, que al saberlo el
Rey d e Espaíia, m m d a s e cantar u n Tedeiini
en todas sus catedrales, para d a r gracias 6
70 HISTOnIA
Dios por tan niaravilIosa iilspiracioll.
I ) i p o es de consermise, y de qile sea
de t ~ 1 0coiincido
s el nciierdo el1 que se con@-
116 ese curioso hecho en el Cabildo de ln
(,'atedral de Las l'diiiiis, porque es niiis elo-
i.;ente, q ~ cu:k!qLlie?a
c ~ t l . 8rcfle~ioii.
Dice :M'.-10 de Octubre de 15112.-se
vieroii dos cCdiilas yeales, escritas al Cabil-
do, por las cuales iii:~iitl:~b:~ el Rey Felipe 11,
se Iiiciescii proccsioiies y plegarias por el au-
nieiito de la C!i.istinnd,zd, y prósperos siicesos
de 1%S:iiita Liga de Francia. Por la otra cé-
dula, mandaba se dieseu gracias Nuestro
Seilor, por la gran iiierceil, que hizo al Rei-
iio de Franci:~,y :i toda la. Cristiandad, en
ser servido, que el Rey Cristiaiiísiiiio pasose n'
citrlii'i'lo la iiiayoi. pai.te de los liereges, que
iiabiaii eii :iqiiel Reiiio. (1)
Bajo este criterio se goberiiaba entonces
6 10s piie!)los, y se afirmaba y esteiidin una
religion, que linbia venido al mundo 6 traer-
nos el perdon de las injurias y l a fi.ateriii-
dad universal.

(1) E m c i o de actas. -Libro 1.' Archivo del Cabildo.


OCTAVO AUTO DE FÉ.

Los nuevos Inquisidores Osorio y Loren-


zo anunciaron el 2 de Marzo d e 1551, por
las pliizas y calles de Las Palmas, que el 12
del mimo nies, se celebraría auto de fé en
l a plaza mayor de Santa Ana, con la solem-
nidad de co&rnbre. (1)
Estenso era el desfile de las estdtuas, que
se habian fabricado en esta ocasion, y que
(1) No quurcmo* pasar en silencio una do las ci*renionias
q u e se observaban eri la publicscion de ostos edictos, y que
coiista d e los libros del Santo OOcio, dice asi:
Modo y forma de iocar las chii imids en la publicacion de
~ I C ~ O J .
Las chirimias se han de iocar B la ventana d e las casas d e
esta Iiiqui~icion,cuando salen losminisrros por el porlal a ha-
.cer el pregon, y han de volver '& tocarlas acabado el pre-
72 HISTORlA
llevadas cada una entre dos f a n l i l i a r e ~y $01-
dados de la fé, iban á ocupar u11 asiento en
el taldado destinado B ios reos.
Ficil es recordar, que c u a n d o nos ocii-
pamos del proceso del morisco Felipe, rico
negociante de Lanzlirote, aitadimos, que s e
t u t i a fugndo e:? u!! I q n e c m 311 familia y
otras personas, huyendo del a u t o de prisioil
!nnzndo contra 81, su niujer y s u s hijos, y
que dcspues de instalarse en Berberia, niii-
guno volrió i las Canarias.
Estas estituas, en número d e treinta y
una, eran las efigies de las personas, que ha-
bían acampando a1 morisco fugitivo, y crr-
yo proceso, seguido desde aquella fecha, aca-
baba de fallarse en rebeldia, condendndolas
i ser quemados, por haber npostatado de
nuestra Santa fé católica, y no a c u d i r u1 be.
ton. Hevhb esto, han de ir los ministriles 4 l a ventana d e 1st
Lqntadurla, y ante* del pregon volverin b t c c a r las cliiri-
=id?; y acahado, las volvetxin a tocar hasta q o a se van l o s
o i o w r e s . De dicha ventana iran B la saciisiin m a y o r , y alli es-
perarán i que Ilruurn loa ministros, y anfes d e l pregon t o a -
$0. acabado el dicho pregon, rolveran & t o c a r . Acabado
ras ministriles B las casas doCabildo, y e n Ilcgandn los
miniarw volveran B tocar antes y despues del plrgon. Y
esto me vuelven B las dichas ueniaoas d e r a t a lnquisi-
-0% Y locan las chirimias. hasta que los m i n i s i r o s cniran co
el pattu.
DE LA TNQUISICION. 73
nQvolo Ilamamielito del Santo Oficio.
Publicarénios sus nombres, tales como
han llegado hasta nosotros.
Rufilla Marlinez, mujer de Sebastian de
Cubas.
Isabel, negra, esclava de Juan Felipe.
-
Sebastian, negro, esclavo, hijo de la an
tcrior.
Angélica, negra, esclava de D.@Sanclia
de IIerrera.
l ~ é sfiod~*igue;,mujer de uii sastre.
Cntalina, negra, esc:lava de Juan Gu-
tierrez.
Jrrunn, negra, esclava, hija de la ante-
rior.
Diego, y .Varí(i, Iiijos de Juan Felipe.
Isabel Ayala, hermaiia del mismo.
Aiia, criada de 1s anterior.
IJedro, hijo de Diego Felipe.
Murtin, morisco, esclavo de Juan F e -
lipe.
Rortrigo, esclavo de Hernando Felipe.
Hernando, negro, esclavo de Juan Verde,
Sancha de Hetlerrera, mujer de Fraiicisco
Adalid.
1,
1t HISTORIA

Lliria, Cainlino, Rancisca y Pedro hijos


de S a n h a de Herrera.
Srbastinn iitrnamieú, portugués, natural
de 13 Madera.
P(,dTo, negro, esc!üio, & E i e p Melian-
Amaro, negro, esclavo de Jiian de Sa-
m,iriii~s,

ihwlolonié, negro, esclavo de J u a n Verde.


llíaleo p Bullazar, esclavos del Marqués
d e Lanzarote.
Sebaslian, negro, esclavo de Diego Fe-
lipe.
Pcdi-o, morisco, esclavo de J u a n Por-
t11gu&.
Frnt~cisco,morisco, esclavo de Luis BU-
c q y ~ ! n ? ~ g m ide
! a C u b ~ s , mujer de Juan
Felipe.
Ln sentencia se pronunció el 26 de Di-
cienlbre de 1580, y decia testualrnente así:
-((Que senn sacadas sus estatuas al auto
publico de fe, segrtn estilo de este Santo
Oficio, con las iiisigaias ordinarias, y sean
entregadas tÍ la justicia y brazo seglar, y
ellos condenados y declarados por herepes,
apbstatas de niiest.rt.r^ Santa f4 c!rt6!ir.ai y
DE LA INQUISICION. 75
sris bienes confiscados i. l a cjmnra y h o
d e S. M.)) (1)
Las personas, que como reos adqrna-
ban el estrado, y acompaíiabaii las estatuas
eran:
Marcos Hernandez y Juan Aleman, peni-
tenciados coi1 abjuracion de levi.
Luisa Freile, mulata, cien azotes por bi-
gnma.
ílertmndo de Soriu, penitenciado, con ab-
juracion de vehementi.
d n n Perdomo, con sambenito y coroza.
IJc.drode Irego, hijo que dijo ser del CR-
i i h i g o Prior D. Juan de Vega, secretario
del Santo Oficio.
l~eróninoHertxmdec, Frnncisco Gimeneo
y S ~ b u s t i a nRodrigirez, reconciliados, y con-
fiscados sus bienes.
Catalitrn h'toicz, peuitencinda con al+-
racion de vehementi.
Juan Pkrccres, sacado por las calles á l a
vergüenza pública, y azotado.
Sinion Aharez, portugués, pajarero, con-
denado á que abjure de levi.
(11 Libro 9.' de quemados fol. 166.
".
ID
HISTORIA

pFdro Lopca, morisco, veciiio de T e m - i -


fe, doscieiitos azotes.
jNIS ijO~,.iYiLcI,
. . qu:: abju-
pei~itenc:udo,
re do lcvi y pngiie seis ~ u c ¿ ~ ~ o s .
y L ) ~ p ! r /:onralez;
~y lanero, que abjiire
de levi, y se le den doscientos azotes.
Sripoiic.n~osque 1:i Iiiqiiisicion teiidria
niuclius verdugos, porque eiitre tormentos
nzcttcs, se habia de c:ins:w pronto el brazo
w;is ro!itisto.
TJ fui. el octavo acto de fe, en nada di-
ferente ;i los niiteriores. Lo que nosmaravilla
es que hubiese todavia quien dudara de unos
principios religiosos, que bajo esa forma s e
p r o p ~ p b a n ,y que se encontmen liotnbres
has,.tniitesestiipidos,que dieran ocasion ii ser
psorc~dos.Verdad es, que si observamos le
c l w *i que los reos pertenecian, nos conven-
ceremos de que las mis elevadas estaban
excn:Js de esos errores y blasfemias, qiie
cm~?ituianen general el fondo de todos los
d e h s . Preciso era descender B las iiltimes
C x p S sociales, para desciibrir entre el fan-
Fa lamisería, del embruteeiiniento y de 1%
emkiriaguez, dgunas frases, usos 6 costum-
DE L A INQUISICION. 77
bres, que sirvieran de base :iun proceso.
Adenxis de los autos pílblicos, solia ce-
lebrarse alguno ó algrinos en l a c a p i l l ~par-
ticiilar de la Iiiquisicion, en la Iglesia del
Convento doniínico ó en la Catedral, siem-
p r e que el Tribunal nsi lo disponia.
Tal fué el que tuvo lugar el 23 de Se-
tiembre de 158 1, respecto del reo Srbaslinn
Curdoso, cuya sentencia en su parte dispo-
sitiva, vamos á transcribir, porque es cu-
riosa.
((Y atento, dice, Q que no hay auto d e
próximo, ni se espera que lo habrh tan pron-
t o , y que éslc es pobre, y come á cctentu del
Fisco, que salga á la Iglesia Catedral de es-
t a Ciudad, en dia Domingo 6 fiesta de guar-
d a r , en forma de penitente, con soga, coroza
y vela, y que se le den cien azotes, y que
abjure de levi; y que ateuto ii que no hay
comodidad por ahora para que pueda ir á
galeras, sea desterrado perpetuamente de es-
t a Isla de Canaria, el cual destierro salga
5 cumplir dentro de veinte dias, y no lo
quebrante, sopena que será castigado con
mucho rigor. »
76 HISTOAI 4
I)e modo que, porque éste era pobre, y
cuniin :i cuenta del I h r i o , tuvo l a suerte de
clue despachasen pronto su causa, azotándo-
ie eri aeguitix, y eiiiiAiido:üpir~siempre fuc-
re de la Isla.
L:.u y!e er.3 ricos, r'i teninii al menos
alpunos recursos, se les daba de coiiier con
el producto de sus I>ielies, que desde luego se
e i i i b a p b a n y eran adnhiistr:idos por el
receptor del Santo Oficio, cargo de nmclia
i~iip~rcancin,porque venia á ser el 'lesore-
ro 6 ministro de Hacienda de aquel Estado,
que riria dentro del Estado, y que era m;ís
poderoso que el mismo Estado.
NOVENO A U T O DE t.

Bajo el gobierno de los mismos Incpisi-


dores Osorio y Lorenzo, se oi.ganiz8 para el
22 de Julio de 1587, el noveno auto de fe,
sobre el cual poseemos i~buiidantes datos, que
vamos á utilizar, porque se conserva el es-
tracto de las causas, que fueron leidas e c
aquella funcion.
Cuatro fueron los reos quemados; tres
en estátua, y uno en persona.
Los que lo fueron en estdtua, eran res-
tos todavia de los rnoriscos fugados de Lan:
zarote y Fuerteventura, y se llamaban:
fiaría, hija de Juan Gutierrez;
SU HISTORIA
Fl'l~nciscoI)a!o»inr, negro, esciavo de D-
Diego Snrniiento;
1 (;,ti;d~ Espino, morisco, vecino de
Fueisteventura.
,\p;~tntas, y viviendo piiblicamente en
;ínrr iieios, c..---..
iucivii u L~u~i"uV ,. ,u d ~here&
,IO ~ y re-
lapsm, saliendo sus estatuas al auto.
El relajado eii persona, ofreciü u n a no-
vedad, digna de llamar ciertaniente Ia aten-
cien del país.
Sustituiren~osnuestrahumilde prosa, con
la elocuente y gr:ifica del Secretario del Se-
creto, que 110sdejó consignados lus hechos
en el libro de relnciones de causas, conser-
vado eri parte, milagrosamente, despues d e
tantas vicisitudes y anos. Dice testualmeute
as1:
d o r q e Gaspar, inglés, natural d e la Ciu-
dad de Liliidres, sastre, de edad de veinte y
cuatro afios. Fué testificado por suficiente
número de testigos, que estando preso e h
ia circei real de la isia de Tenerife, se pn-
S o 6 rezar una noche, vueltas las espaldas 5
i~iiigende un crucifijo, puestas las ma-
nos, J' mirando íí la luna; y preguntSndoIe
ti la ninTi:ma los testigos, porque rezaba de
aquella niaiiera, respondid; que las imtige-
iies iio valiaii nada, ni se Iiabin de rezar á
e l l m , porque eran lieclias por pecadoies, y
qiie solo ;i Dios se liabia de hacer oracion.
Iteni dijo, qiie no se debe de rezar por cuen-
t a s de rosarios, porque eran lieclias por ma-
nos cle pecadores, y que estaban ciegos, los
q u e rczabaii así. Iteni, dijo, que l a iiiaiiera
d e coiiiiilgar, era con pan y vino, en remem-
br:iiizn del ciierpo y dc l n sangre de Jesu-
cristo, y que nosotros aiidibniiios ciegos, 6
i1):~iiiosciegos !i misa. Iteni, qiie los Santos
1i:il)i:iii sido pecailoi-es, ciiniido a1id:iban por
cl ri~iiiido,y algiiiios, m;is pecadores q u e
los niisliios qlie le rcznbnii, y que por coilsi-
giiieiite no potlinii hacer niilngros, ni Dios
por si ruego Iin1)ia de perdoii~ir;i los peca-
dores. Iteiii, qiie si cl confesor er:i pecador,
nirjor e r a confesarse con u n a piedra q u e
con 61.1)
«1h6 preso con secuestro de bieiies, y cn
Ins niidiencias confesí>, qiie desde que t e n i a
liso de razon, seguia l a iiiievn religiori q u e
nliorn se eriseiia eii Inglaterra, y qlle c o n d -
TOMO11.-6.
e? HISTORIA

pj cii:itro wccs, y se confesab~ Dios e n


su COr:lZOR, y :i i'lsolo; y que :i61 le rezaba,
sin iiiterceeion de Saiitos; y que creia que-
aquel% era la biie:;~rdiginn, y la que esta-
ba m;is conforrne coi1 lo que Jesucristo en-
; en ella coritinuaria, hasta que-
s c ~ ~ ! x ~q1ir
muriese, pues en ella crcia salvar su alma...
i confesion y p~lblicacionde testi-
~ E i la
gos, siempre manifest0 lo mismo que fenía.
confesado. Fiid votado :i relajar iL Irt justi-
cia ylirazo seglar, y se le termili; s u caüse.:
«La noclie antes del auto, habiendo el
Secretario ido ti notificarle, que habia de
ser relajado i la jisticia ordinaria y b~sm
seglar, puso 5 Dios por testigo de l a injusti-
cia que con C1 se hacia, y que Dios los ha-
bía de custigar. Se puso con d l u n confesor
teólogo, porque lo instruyese de siis errores,
y esturo con 41 algtincrs horas instruyéndole,
sin que 61 qiiisiese convencerse; y que tsm-
bien entendi6 de él tener otros niuclios erro-
res, como era decir: qve ,nqzte!!n n~ncirteno lo
merería por siis pecados, sino que Dios o~dena-
da que niuriese. De todos los cuales le satis-
fizo, y procuró apartarle de ellos; y así no
DE LA INQUISICION. 83
coiifesd sacramentalniente. De allí 9, un ra-
to, dijo al confesor, que le dejaseun poco, que
queria reposar; y así se apartó; cuando vol-
~ i 6 hallble
, ilesmnyado, y revolchndose en el
suelo; y volviendo cn sí, dijo: que tenia u n
ciicliillo en el cuerpo; y fué así, que acaso en
la cárcel habia liullado un cuchillo de estu-
che, y traíale en la faltriquera; y metidsele
por la boca del e s t h i p o , hasta que no se
parecía. »
((!'icé l j i o s seruido, que entró por parte
qne pudo vivir h:ista cerca de la noche,
que se acabó el auto, y se ejeczdó su senleii-
cili: y 61 se volvid A confesar; y de allí ade-
Innte mostrO grandes senales de contricion
y arrepeiitiniieiito, y despues que oyó las
cosas conteiiidas en su sentencia, dijo, que
el liabia hecho y dicho todo aquello que allí
se le habia leido, y mucho más; y que niere-
cia muy bien aquella muerte, porque hahia
sido hierano Iiasta aquella hora, y dicen, que
n~uriócotnocalólico.)) (4)
Aquí tenemos u n hombre, cuyos Únicos
11) Libro de relacion de causas.- Archivo de la Inqui:
cioo.-Libro %.'de quemados, tul. 576.
tr:~b:~,jodc ntai.1 e :tl poste, se apresiiran á
1:tnznrlc niín vivo en el b.nsero, teniiendo
quc cl f i i e p devore soio iin c lil1tiver.
'
Este? licrejc tciiin ciitoiices 24 ailos.
Ci.eeiiios prilido todo comeiitario, jiitito :i
l a desiiiitl:~icaliilarl de los liec,iios.
Jilzgiieii iiiicstros lectoi-c.=,y conipnieii
la eiioi.niitl:id tlcl crínieii con l a bciiigiiicld
de Ir1 p e ~ a .
LA club cleteiicriios en reflexiones iníitilcs?
('oiitiiiiienios piws iiiicstrn i.el:icioii, y si-
g a n S"elatniic10
~ ~ los sucesos sin conienta~io
alguno.
Frieron peiiitcncicidos y recoiicilindos en
el misino auto.
iIl(irM tic Lugo, v i u d : ~de Scbnstiaii Per-.
cionio, por seguir l a ley de M:~lionia.
A t i o Cerezo, morisca, de 45 anos, hija de
la :uiterior, condenndn por reve'lar su dicho.
Itionn A l u c i ~ ~ z Iicrniann
, de 13 prece-
dente, por igual delito.
Dityo de Afiiiigt~z'í~,marido de l a Aiin Ce-
rezo, vecino d e Fuertevent,ura por revela-
cion de secreto.
Nnrhi de Riverol, de 50 anos de edad,
8G HISTORIA

vecina de Fuerteventura, hilandera, traida


de Berbería y bautizada. Habiéndosele acii-
sado por cinco testigos de haber dicho, que
prefleria casar sus hijas con moriscos, por-
que los cristianos estnb:~ii llenos de vicios,
y dc haber rezado en leiigiia mora, fiié con-
de~xicla,:i pesar de sil ncgativ:t, h que abju-
rase (le lcvi en auto piiblico, y pagase veinte
doblas para gastos.
R d l f l t n r ,Vnivin, lanero, vecino de 18
L a g ~ n adc , 30 anos de edad, y suinujcr Jua-
na Diaz, por revelacion de su dicho, salie-
ron en forma de penitentes, y á la vergiien
za por las calles.
Ines de Vega, morisca, viuda de Jorge
Ilamirez, herrero, fué condenada ii un ano
de iecliision y ii 10 diicados de multa, por
haber hecho ciertas ceremonias, cuando pas6
á Berbería 6 rescatar un cautivo.
Gaspar D e l p l o , morisco, empleado en
un iiigenio de iiziicar. Fué acusado de que,
trabajando un dia, dijo.-((Reniego de Dios;
no habrá aquí un crietiaiio que me saque,
pese W San Juan Bautista, y á quien me pa-
rió.»-Su sentencia fid: que salga al auto
DE LA JNQUISICION. 87
público de fé, en forma de penitente, con
u n a n~ordazaen la boca, y sea desterrado de
esta Isla por tres anos.
r'-:",2L,.l
U1 L3LVVLlC
U-..-"-.,l"-
l l C l Ii«fLUCu,
-1: ---- :- 2 - 2 - -
U i L l U U b C l J UCIUUU, ZUi-
patero, de 40 anos, y vecino de la Laguna.
- - - rnnrlerindo
Piib .....
.- . pnrqiie i l n dir! de clarerma,
y la hora de vísperas, dijo; que el Demo-
nio habia pedido B Dios las animas de los
que niuriesen desde Ia hora que tocaban h
alzar, hasta la de vísperas, y que el Seiior
le respoiidici, iio te daré yo ese gozo.
Marcos Il~rnandez vecino de la Gomera,
y d e 30 anos; f u i acusado por su mujer de
haber dicho, que Dios no habia padecido
por .los pecadores. Negó el reo ob-hada-
mente, pero fué condenado á abjurar de le-
vi, d ayunar tres dias, y rezar tres veces el
rosario en cada dia.
Rorlrigo de Silva, mozo trabajador de 23
anos, vecino de la Orotava; fué acusado de
haber dicho, que quebrantar el sesto man-
damiento con mujer soltera no era pecado.
Fué condenado S abjurar de levi, y á salir
desterrado por tres anos.
Sebasiian García, vecino de Canaria, y
DE LA INQUIPICION. 89
bignnio; se Iiiiyó de la clírcel, y preso de
iiuevo, se le coiidend :i recibir 100 azotes,
y 6 galeras por seis anos.
J i m l d d R i u , inorisco, esclavo del Lnl~i-

tan Tonins de Cnng'ls, Goberiindor de Ca-


naria, de 25 anos de edad. Se le procesó
por f:tlt:~de obedieiicin tí los preceptos tlcl
Saiito Oficio, y fue coiideiiado 6 recil~ir100
azotes, y á cinco niios de debtierro.
Hariolonré Ilodngzuz, alias Diez, traba-
j:ldor, vecino de la Palinn, y de 28 nflos.
Cristigndo por bignnio. Di6ioiisele doscieiitos
azotes, y se le envió ú gnleixs.
I'cdm llrrn«ntlez, vcciiio de Buenavista,
y de 3 1 anos. Condenado por testigo falso Ií
recibir cien azotes, y tí tres anos de ga!erns.
llirgo liod~igucz de , I y o l ( ~ ,piocuradnr,
veciiio de l a Lagun:!, y de 50 anos. Fné pro-
cesailo por haber dicho, tratando de discul-
par :i Jorge Gaspar; q i i e lo niismoern ado-
r a r la, iniigen del Crucifijo, que áDios, que
est:i en el cielo.))
Fué desterrado perpétiiamente, y á u n a
multa de diez ducados, despues de abjurar
de levi.
90 HISTORIL

DuorteFtaiicisco, inglés, de 24 anos, y pes-


cador. Se Ie encontrb herido y abandonado en
uii L,,rranco de la:: costas de Tenerife. Acii-
sado de luterano, y puesto en e1 tormento,
se declaró ferviente católico, y que solo por
temor & su Reina profesabais nueva refigioii.
Fue condenado, sin embargo, A recibir dos-
cieiiins azuiss, y á seriir a! Eey cot6!icc seis
afios en gnlerns.
.km! h i t h , ingKr, marinero del navio
Priniu Rosa, de 30 anos de edad. Fué acusa-
do por un sacerdote de haberle oido decir,
que en s u tierra los frailes se casaban, y pre-
guntado porqiie lo hacian, contestó:-upor-
que es mejor, que tonlar la u n a mujer y la
0tra.o-Fegd siempre, votúse sí tormento, y
antes de ejecutarse, murió.))
Su estlitua salió en el auto con insignias
de recoiiciliado.
Ton& J i n ~ n e z ,flamenco, marjnero del
mismo buque, de diez y nueve anos dc edad.
Fué acusado de luterano, y de haber dicho
que la Rcirin de InyIaterra e r a mejor cris-
tiana que la Reiua de Espana. Negó todo y
se votó 6 tormento. Dice l a relacion de su
DE LA INQUISICION. 9f
causa:-«y despues, en dicho tormento (no
se olvide que el i.eo tenia diez y nueve arios)
y puesto en el polvo, á las dos vueltaz, eou-
fcsó lo mismo que los testigos habian dicho,
y que habia observado l a nueva religion de
Inglaterra, y que habia ca1la;to todo hasta
aquel momento, de miedo delo que le podian
liacer, y que todo le pesaba, y pedia conmise-
rncion; suspendidse el tormento, y ratific6se.a
-Fu& condenado i i recibir cien azotes, y á
cinco anos de galeras.
Jiiatz Ziuer., inglés, marinero, del mismo
buque, de 17 anos de edad. Fué acusado
tariibien deser luterano, y de haber entrado
en la iglesia si11 hacer reverencia, y contes-
tó.-((que no hizo reverencia, porque no sn-
bia si era bueno 6 inalo; que iio se le habia
eiiseííado nada dc la religion cathlica; que d e
todo pedia perdon á Dios, porque todo lo
habia he& ignorante de si era mulo Ó
bueno. a
La misma pena que el anterior.
Pedro Junsen, inglés, marinero del mis-
mo tuque, de 19 anos de edad.
Acusado de los mismos delitos, abjuró y
92 HISTORIA
pron,etici vivir eii adelante coi110 1)iicii cató-
lico. Si11 eiiil)argo, se le dieron cien azotes
coin'> cec!iierdo, y se le envi6 por ciiico niios
j pler:is ri al~reiiderallí siii dittl:i 1:i ver-
6ader:i doctrina.
B r h c i i ~ ~ l oEsci~'er1, iiigl&s, nitiiiiicro ( I d
mis:iio ii:tvio, y de 2 1 a h s cle edad. Al).jiii.i>
del 1iiter:iiiisnici. y fiiC ~~oiideii:itloá tres
anos de ga1er:is.
J I ~ O ICol!l,
I i1ig16s taiiil~ieii, y tripii1:mte
d e 1:i m i m a iinr7e; puesto :i torriiciito, rcco-
noció siis crrorrs, y se convirticí :il c:ttolii:is-
mo. Se le impusieron tres :~liosde g:iler:is.
C d l , r m l'aqver, Jlascos I'oliilm, Ricrtr-
do S n n c h ~ illigirrl
, Tl~eoinr,Cidlei~n~oIiogcr
y CrislOlial fii.daii, mariiieros todos del niis-
mo buque, 6 ingleses, a1)juraroii t:mibieii de.
sus errores, y fue~oii reconcilinilos con pri-
sion y galeras.
Juon Rcnm, inglCs, de 29 anos, mari-
nero del navío Fnlcoii. No supo sigiiarsc i i i
santigiirtrse, y solo dijo el padre riiicstro y
el credo. En ciianto d los maiidnniientos los
recit0 adicionados, notdndose qiie principió
con estas palabras:-«Dios dijo, yo soy tu
DE LA INQUISICION. 83
Dios y Selior, iio teiidrds otro Dios qpe yó,
no Ii:xís iiiiQeiies alguiias. »
1)iOsele :í eiiteiider qiie no podia qalvar-
s e sino e n nuestra Sniitii fC cathlica, y ha-
bi<iidolo eiiteiidido, pidió penitencia de sus
errores.
Y continiin así l a re1acion.-((Salió de
1:is chcelcs sccret:ls por no tener de que le
siiateiitar, lmsta que fui! llevado A l a chrccl
l"iblic;~ d r 1 : ~Ciiid:id; y estalido allí, le diti
liceiicia el Go1wii:idor pasa s d i r fuera, y
eiitid e n casa de unas dos miijeres, m a ~ o r e s
d e vciiite y cinco :ilios, ias cuales le testifi-
c:ii.oii q u d i : i l ) i : ~dicho, que r\'iiestro Yelior
Jcsiicristo Ii:lbi,i iiiiiertci, y dc.jiido el cuerpo
cii I:L tierra, y coi1 s o h el :iniiiin Iiabi:~su-
bitlo A los cielos; y :~lvirtiSiiclolee l l ~ s ,qiie
lial~insubido en ciierpo y cii :iiiiiiia, les rcs-
poiidió, que 110 lo eiitendi:iii, y luego ecli6
los ojos :i unas iiii:íjeiies, que tenia11 en l a s
pnrcdes, las cuales eran de u n Cristo y de
Nuestra Sefiora, y dijo, para que quereis es-
t a s iinhjeiies; y l a uiin le respoiidió, que
e r a l a semejanza de Dios; y el dijo, qiiebien
sabia que 1i:~biaDios, pero y uc aquellas im6-
94 HISTORIA
gelles no eran de Dios, porque nadie sabia
conlo era Dios; y que ellas ie habían reI)ren-
&dv, so .i,yo
J »
A toda esta relacion estuvo negativo, y
rppekdo el tormento, dijo-((que habis sido
siempre luterano, hasta qne vino esta Isla,
y que estando en Inglaterra le pareció bien
iodo cuanto allá. hizo.))-Y mandando los
Iiiquisidores tirar de la garnicha, se desma-
yi,J' se suspendio el tormento.))
Abjurci con senales de contricion, y pidió
misericor6ia. Futl: reconcilia&; se !e Uierm
doscientos azotes, y se le envió á. galeras por
diez 1iiíos.
J t i a n , morisco, escIavo de Marcial Cabre-
ra, de ?U anos de edad.
T Pedro Herrera, esclavo del Marqués
de Lanznrote, procesados arnbgs por haber
tenido trato con los moros, fueron condena-
dos L galeras.
&l.wel Canaeros, natural de Nedinn del
Campo, se deniinció espontaneamente por
haber renegado en Argel, siendo cautivo.
Fue reconciliado con la pena de cincuenta
azotes y cuatro anos de galeras.
DE L A INQUISICION. 95
Isabel Gonralez, viuda de Alfonso San-
cliez, vecina de la Laguna. Fué acusada por
dos jóvenes de 17 y 19 anos, de haberlelen-
seirado A rezar una oracion á Santa Marta,
por medio de la cual podian obtener el cari-
no de cualquier hombre. Fué condenada &
recibir doscientos azotes, y á cünfiscacion d e
bieiies.
Tal fué este famoso auto, en el que se vióel
espect:iculo, ya nuevo en el país, de un reo,
relajado en persona, y de un número tan
coiisiderüble de procesados por delitos tan
horribles, como los que dejamos espuestos-
Sin embargo, uos consuela ver, cuan po-
cos eran los canarios que arrostraban l a s
iras del Santo Oficio. Todos, Ó casi todos, eran
ingleses, flamencos, nioriscos y judíos, na-
cidos fuera de nuestro suelo afortunado, 6
quienes su buena suerte conducia á estas
playas. Creemos que en las galeras de S. M.
completctrian su educacion religiosa, Bajo el
Iútigo del cómitre, y bendecirian á cada ins-
tante l a misericordia de un Tribunal, que así
se desvelaba por la salvacion de sus almas-
IV.

PROCESOS E N T R E A U T O .

Sieiido inf~itignlile1% activiílacl del San-


t o Oficio, y iio 1i:lbieiido disiiiiiiiiido por :que1
tienipo el niiiiiern dc los sosl)echosos y lie-
rcges, 6 pesar de los repetidos cwcigos qiie
se les iiiipoiiia, y de las c-nritativc~sewrta-
cioiics de los Jucces y coiiiis:ii.ioi, se hizo iii-
dispwsable clesp,wli:ir l~rocesosciitre auto,
esto es, sin espei,a i qiie los reos salieran
e n aquellas pí'blicas funcioiics, tanto poi-
que las estreclias clirceles del Tribiinnl no
podiaii conteiierlos, cuanto porque no era
conveniente, que la pena se Iiiciera esperar
despies del fallo, y se perdiese así una par-
DE LA INQUISICION. 97
t e de su saludable efecto.
Corista, pues, que entre el auto cele-
brado en 1587, y el que tuvo lugar en 1591,
se despacharon los procesos siguientes: 41)
Busiian Hodriguez, panche, descendieu-
t e de gentiles, natural del pueblo de 1s Can-
delaria, en la Isla de Tenerife, de 32 anos.
FuB preso en las circeles secretas, porque
estando un dia con otros, segando un cam-
po de trigo, dijo: que foltar al sesto mon-
datiiienlo con una coniadre, no era pecado:Tu-
vo la suerte de que sus dos acusadores es-
tuvieron dircordes en sus : declaraciones, y
despiies de muchos meses de prision, fué
absuelto de la instancia.
Pascuai Machin, jornalero, natural de la
Palma, de 3 1 anos de edad; fui! acusado de
perjuro; pero él neg8 obstinadamente, y no
habieudo medios de probiirselo, hubo que
absolverle tambien de la instancia.
Pedro Pinfo, iiatiiral de la Madera, jor-
nalero, y de 30 anos; fué llevado A l a s cir-
celes secretas, porque afirmaba que el era
San Pedro y Dios al mismo tiempo, y que
(1) Rol~cioousde ciuuds.-Archivo de la ~nquisicion.
TOMO
11.-7.
98 HISTORIA
había de quemar d un regidor d e la Orots-
va, porqiie volaba por los aires, y era judio-
1<1i la infurniacion se ucreditd, que por tem-
poradas perdiu el juicio, y tambien fué ab-
suelto.
Fray $nimio Pacheco Sanipayo, de la Or-
den de Stin Francisco, natural de la Rlade-
rn, vecino de Tenerife, y de 40 anos de
edad. Fue testificado por una niujer, dicien-
do,* que en la cuaresma de 1585 fue ii con-
fesar con él, en el convento de la Ciudad d e
l a Laguna: y al manifestarle ciertos peca-
dos carnales, la interrumpí6 con estas pa-
labras. A eso venisle ac4, á poblar la tierra.
T continiiando ella l a relncion de sus
flaquezas, el fraile volvi6 á interrumpirla
h a c i h l o l e proposiciones, que alarmaron su
pudor.
Otras testigos declararon, que les habia
dirigido en el confesionario palabras desho-
nestas, y propuesto tratos vergonzosos; ma-
nifestando una, que te& u n hijo habido
con 61. En el término de prueba negó estos
hechos, y procuró cohonestar siis palabras,
dtíndoles otra sigaificacion; pero el Tribu-
DE L A TNQUISICION. 99
nal no se dió por convencido, y Ie condeiió,
al fin, á cuatro anos de reclusion eil uii coii-
vento; proliibicion de confesar, y 50 azotes
i presencia de su Comuiiidad. La seliteiicia
y el castigo no se hicieron publicos.
Agrtslltin de l'ctrqa,, viuda, veciiiu de In
L a p i a y de 40 anos; fué procesada i)or
hechicera y bruja.
Acushonla de que invocaba R los demo-
nios, arrojando sal t ~ fuego,
l con ciertas yer-
bas; y dc que echaba suertes coi1 unas ha-
bas, que derriiiriaba por el suelo sobre una
cruz, diciendo la oracion de la Estrella y Ia
de Santa Marta.
La testigo Isabel Gonzalez aseguraba,
que habi8iiclole pedido que viniese iiii hom-
bre, con quien ella s t a b n en relaciones, al
poco rato &te apareci6.
Las hijas . del Licenciado Llarena, que
le suplicaron torciera la voluntsd de su
padre, inclinado ii encerrarlas eii un con-
vento, declararon, que les pidió doce doblas
por cumplir su deseo.
Otra testigo afirmú, que la reo le hiibia
dicho, que cuando queria hablar con las
100 HISTORIA
ánimas las IInmaba, veiiiaii, y le concedian
lo que se le nntojaba.
Cn!ific.íronse estas proposiciones y con-
juros de heréticos; votóse á prisiori, y &si?-
do la reo negativa, se le hizo abjurar de
ieri.
Leonor, morisca, esclava de Gtibriel Mas,
& 27 afins, y vecinn d r la L a p i n a , fué acu-
snda de teiier pacto con el Diablo, de d a r
bebedizos ír los hombres, para que quisieran
B ciertas mujeres, y de recitar varias oracio-
nes en sus conjuros. Confesó sil delito, y dijo
que lo hacia por ganar dinero. FUEpeni-
tenciadn en la Capilla del Tribunal.
ísaaei riforquez, mulata, iiiüzii ~olterr;,de
22 anos, y vecina de la Laguna. A ésta la
acnsuron tumhie:: de hrchims, encnntamien-
tos y brujerías; pero ello es que fué absuelta
de la instancia. Tal vez influyera en algo
su edad.
Domiilgo de Sea, portiigués, patron de
una caravela. Se leprocesd por haber admi-
tido SU bordo algunos marineros ingIeses,
que deseaban escapar de iin pais, dc>n& se
enipleaba tan eficaces medios de persiiacion
DE. LA INQCISICION. 101
para cnteqnizar los neófitos.
Alegó y probó que los ii~glesesse liabian
embarcado sin su consentimiento, y que al
saber que no llevaban licencia de la ~ n q u i -
sicioti, quiso deseinbarcarlos: sin embargo,
votúse: Que fuese reprendido en el Tribu-
nal, y que oyese una misa rezada eii la Ca-
pilla del Santo Oficio en fornia de peniten-
te, con una vela de cera en la mano, y una
multa de 21 doblas para gastos.
Giues de Cubrera, Beneficiado y vicario
de la Isla de Fuerteventiira, se vi6 envuelto
en un proceso, porque, creyendo qiie no le
habian retirado el título de Comisario, ha-
bia sostenido una competencia con la justi-
cia ordinaria. Yero, como era eclesiástico,
se salv6 con un pequeiío sacrificio de 4 do-
blas.
El Bachiller Gago de la Ceroera, herma-
no del Inquisidor Juan Lorenzo, se le proce-
só, porque se permitió decir ciertas palabras
contra el ejecutor de embargos, que tenia
6rden de cobrar cierta suma á sii hermano.
Toda la cuestion estuvo, en que el Secretario
quiso incluir en la diligencia unos calzones
i i)i! HISTORIA

v unas calzas de terciopelo, que pretendia


el Bachiller pei.tenecei.le. Tal pretension le
costcí ser penitenciado, y 2 4 doblas de inulta.
S h d o ,/e Ilm w r n I m n , morisco bautiza-
do, con mujer é hijos en Lanzarote. Parece
que en la invasioii de Morrito Arraez cay6
prisii,iici.o con su familia, y estuvo algun
tieiiipo en IZerberia; pero luego conietió l a
toypeza de volver á 1:ls 1~1:~s; y aiinqiie ase-
guró que lo 1inbi:ilieclio, por no querer aban-
donar su nueva fe, el Santo Oficio dud6 d e
su palabra, y f116 sentenciado ú a b j u r a r d e
levi, ti destierro perpetuo de Lai~zarotey
Fiierteventura, sopenn de azotes y galeras,
y ú uii:i. multa de 40 doblas.
dridiés de Oi.kggcr, clCrigo, presbítero, ca-
pdlluii de 1:i parroquin. de San Juaii de Tel-
de, de 2 i anos, fué testificado por varias hi-
jas de confesion, de liaberlas solicitado den-
tro y fuera de la Iglesia. Son curiosas las
declaraciones prestadas, en cuyos pormeno-
res no entramos, porque no lo permite l:r
naturaleza del asunto. Fué votado por con-
sultores no casados, & que se l e l e a su sen-
tencia en la Sala de acuerdos á presen-
cia de confesores y de religiosos, sea gra-
vemente reprendido, abjure de levi, pague
20 ducados para gastos del Santo Oficio, y
no vuelva á confesar iiiiyeres.
Niguel Ponce de Leon, cura de San Juan
de la Rambla en Tenerife, fué procesado,
porque el J u h e s Santo de 1587, despues de
las tiniebliis, hizo detener al pueblo, y le di-
rigió la siguiente a1ocucion.-«El Padre
Xedina dijo la saliitacion de Xuestra Seno-
ra en el sernion, y dijo el ave msri a, y mnn-
dJ que todos la dijesen, y no suyo lo que
dijo, porque no se habia de decir, 'ni el ave
maria ni la salve regina, porque tal noche
como ésta, Nuestra Seiiora no puede favo-
recer ti su hijo, y tanto puede como yo. Por
eso no se lia de rezar niis de solamente el
paternoster y el credo, despiies que el San-
tisinio Sacramento esté encerrado, y no se
ha de rezar 6 los Santos, ni en los altares
porque esttin cubiertos, aiiio á Dios padre,
el paternoster y el Cred0.n- Vot6se.-Que
en el Tribunal se lea su sentencia, que en él
sea reprendido, ábjure de levi, se retracte
delante de sus parroquianos, pague 20 do-
101 HISTORIA

blac, y sea privada del Ciirato.


Brr!\rni, turco, esclavo de Baltazar Her-
narides Perera, vecino de l a Palma, de 22
anos. Estando presos unos ingleses par:$ ser
conducidos conio herejes B la Iiiquisicion,
ies -.iitiÚ & fugiise, y ;ür,tos esrtipuron
11113 harca; pero escadaiidoles el agua, se
:',et!:~iercn en !% íhniers, y allí fueron he-
clios prisioaeros. Se le condenó ú 50 azotes,
que se le dieron atado al poste del patio de
l a C'irrel.
dntoni'o Lopeo P ~ r e r n , natural de las 1s-
las tercerw, de 4 2 afios, mozo d e Cániara
del Rey de Portugal. Persiguieron 4 éste,
porque dijo en Garachico una &mella,
que m i s valía estar amancebada con u n
hombre de bien, que c:isad;t con u n bellaco.
Le cost6 la broma algunos meses de cárcel,
reprensim, y 30 ducados para gastos.
El D.' D. Aloruo Pacheco, regidor de Ca-
naria, p Teniente de Gobernador de Teneri.
fe. Rabia escomulgado á este caballero el
Sr- Obispo, por no querer abandonar cierta
amistad ilícita con mujer casada. La inqui-
sicion llamó así el proceso, y despues de
DE LA INQUISICION. 105
muchas competencias, y de citar & interpre-
t a r por ambas partes el capitulo 8." de la
sesion 24 del Concilio Tridentino, la nuer-
te concluyó l a causa, llev4udobe al mal
aconsejado doctor.
Gmpar Mingok, marinero, natural de
Málaga, de 30 anos. Hallhdose Este en con-
versacion con varios amigos en el Puerto de
la Palma, dijo, aunque con otras palabras,
que el que fuera casto en este mundo, l o
habia de fastidiar el Diablo en el otro. Es-
t a atrevida suposicion le valió el susto d e
est:ir en las cArceles del Santo Oficio algu-
nos meses, y la penitencia cons~uiente.
I'edro Alvowz, negro, natural de Gui-
nea, de cien anos de edad, fué procesado
porque aseguró, que Dios mandaba que to-
dos los hombres fuescn circuncidados.
Tal error en un negro, y á la edad d e
cien anos, hubiera sido digno de una pena
ejemplar, si no se huhiera muerto durante
el proceso, y se hubiera sustraido así tí un
castigo, que tenia bien merecido por su igno-
rancia.
Huns Avcnlrot, natural de Colonia, mer-
1 06 HISTORIA

c:rder, secino de l a Palma, y d e 30 anos. Fué


acusado por su hijastro, de que comia car-
ne los viernes, y de haber contestado, cuan-
do se le reprendía, que la carne no dejaba
sena1 en el alnin.
Tambien se le acusaba del grave delito
de IiaLlar en flamenco, y de no ayunar en l a
cuaresnia. Fué nilindado prender con em-
bargo de bienes, y esnniinndo por l a doctri-
ns cristiana, no supo sigrinrse ni santiguar-
se, diciendo los mandamientos en lati n, co-
mo estzín en el capítulo del Exodo. Siendo
rico y persona de respeto, se le reprendi6,
y se le hizo pagar la considerable suma de
200 ducados para gastos. Compárese esta
sentencia con la de nzotes, coroza y mordaza,
que se imponia por frases menos escandalo-
sas, tí los que no tenian con que pagar esas
multas, y se ver6 cuan singular e r a l a equi-
d a d del Santo Oncio.
flárbara Poncc, cristiana nueva d e niora,
de 50 nnos; se atrevió tí decir u n d i a en q u e
le notificaban, que habia de aprender los ar-
tículos de la fé.-clEstos cristianos cudn dia
salen con una cosa nueva; ahora nos man-
DE LA INQUISICION. 107
daii rezar los cer~iicalos, (artículos) y nos-
otros apenas sabemos hablar: pésame de ser
cristiana, que nunca fué coi] mi consenti-
miento. »
Tuvo 1s suerte de que los testigos eran
personas de mal vivir, y los tachó, escapan-
do con algunos meses de circel.
Sebaaiian ltodripez, vecino y natural de
Telcle, I:ibrndor, de 31 anos. Fué procesado
porque dijo d unos chicos, que le estaban
~lestrozmdou n parral.-Voto Dios, que si
:ilgurio me entra en el parral, le Iie de des-
pernar aunque sea el hijo de la Vírgen Ma-
ría. »
Calificóse la frase de blasfemia heretical,
y constituido en prision, se escusó y pidió
misericordia; con lo que se salvó, mediante
una reprimenda y 4 ducados de multa.
Remos hecho esta larga enumeracion,
respecto de los procesos seguidos entre auto,
para que, al trazar el cuadro de la historia
de la Inquisicion en estas Islas, nada falta-
se que contribuyera á presentarlo bajo todos
sus aspectos.
Omitiremos en lo sucesivo estos inciden-
108 HISTOnIA

tes, aunque se repetian con frecuencia, por-


que con lo dicho se podR juzgar de su forma
y pfectos.
Doremos principio 6 la re1:icion de este
auto, con la copia de una carta que al dia
siguiente de haberse verificado, escribieron
los Inquisidores al Consejo, dándoles cuenta
del resultado de la funcion.
La cartti, copiada del libro de correspoii-
dencias, principia así:
((Ayer miércoles, primero dia de Mayo
(153 1) se celebró en este Santo Oficio auto
pí~blicode fé, b el cual fueron cuarenta y
una causas, las diez y nueve de moriscos e n
l a isla de Lanzarote, fugitivos á Berberia,
donde se han vueIto moros, y fueron relaja-
fio HISTOBIA
dos en estitun, y tambien lo fueron otros
cuatro ingleses, que haii estcido presos por
este Santo Oficio, la Ciudad ])or clircel, y
despues de haber confesado l a secta de Cal-
rina, y la nuera religion de Inglaterra, se
riiisentaron de esta Ciudad. A todcs los re-
conciliados en persona, por Iiaber dado la
obediencia, adoracioii y reverencia. n l De-
monio, creyendo que les podia absolver y
dar la gloria y haber renegado de Dios; los
diclios diez y siete salieron por diversos de-
litos, qiie los mis fueron blasfemos, y los
dos casados dos veces.... . en el primer na-
vio que se ofreciere enviaremos d S. A. la
rehcion de todtls estas causas y las demis
de este afio. Convidiroiise para el auto,
conforme d la instruccioii i el Obispo, el
Cabildo eclesiistico y seglar, y Audiencia
real. El Obispo respondió qiie vendría, pe-
ro no vino....»-(1;
Continúa la carta, manifestando las di-
f. - qüe sr. ~ s ¿ i : x o n , resi;c&.o 6 !u
icrencias
colocacion de asientos en los tablados, que
mit timos por no ser de importancia: y va-
(1) Libro 2.' de correspondencia.
DE LA INQUISICION. ilf
mos áL enumerar las eausas y los nombres de
los reos, salvando asi del olvido estas nue-
vas víctimas de l a justicia iiiquisitorial.,
dluaro Diuz, portugués, vecino de Acen-
tejo en Tenerife, zapatero, de 27 anos. Sa-
1% al auto con vela y coroza, y fuí: sacado lue-
go 6 la vergiienza por testigo falso.
Francisco Rodriguez, carpintero, vecino
de 1s Laguna, de 26 anos. Salió por el niis-
mo delito con coroza blanca, destierro por
tres afios y cien azotes.
Pedro de l'orres, soldado, de 25 anos, na-
tiiral de la Villa de Martos; fué procesado,
porque al ir á la Carnicería, se encontró con
un criado del Inquisidor D. Francisco Mag-
daleiio, y ambos quisieron llevarse el cuarto
de una res; y como el sirviente del Inquisi-
dor aleglise preferencia, díjole el soldado-
aunque sea para los santos lo he de llevar,
que lo mismo sirvo al Rey que el Inquisidor.»
Por esta inaudita blasfemia fué preso, y
condenado á salir en el auto, y luego á In
vergüenza, con destierro de estas islas por
tres anos.
Pedro de Eerrera, cristiano nuevo de
112 HISTORIA
moro, esclavo del Marqii6s de Luiizarote,
de 21 anos, condenado en 1587 cinco anos
de galeras. Antes de ser embarcado huyó
con unos iiigleses, y luego f ~ preso.
é Salió
al auto con Sambenito, se le dieron cien
azotes, y se le aumentó un ano de galeras.
Gasi'ar Lopez, platero, portllgués, resi-
dente en Tenerife y de 27 anos. El crimen
de &e f&, que estando u n a noche de guar-
dia con otros paisanos en el puerto de San-
t a Cruz de Teiierife, prii~cipió por juego
á dar tajos y reveses con la partesana que
tenia en las mtinos, y acertó 4 dar sobre
una cruz de madera, que estaba en aquel si-
tio. Arrepentido de su culpa, fué peiiiten-
ciado y sacado tí la vengüenza.
Anlnro üonzalez, portugués, marinero,
y de 40 anos, fué acusado de que, vinien-
do á bordo de un buque, dijo en broma,
hablando con otros amigos; «que el que e n
este mundo no pecaba contra el sesto man-
damiento, el diablo se encargaria de hacerlo
pecar en el 0tro.n CaliGcada de her&tica
esta proposicion, fué preso, y en l a primer&
udiencia confesó su delito, y pidió &eri-
DE LA ~ Q ~ I S I G I O N . 113
cordia. El Santo oficio, dispuesto siempre B
la iiidulgencia, le impuso la pena de salir
eii el auto, y de que abjurara de levi. .
J u m Diaz Romo, nrttural de Madrigale-
jos en la Irlancha, labrador y soldado, de 26
anos, fue acusado de que en Junio de 1590,
j ligando el reo, y habiendo perdido el diiie-
ro que llevaba, dijo en un momento de có-
lera: «Por vida de Dios, que estoy por no
creer en él en quince dias, sino que tengo
de creer en los diablos, porque una vez lo
hice así, y eché unas pajas en el aire, y di-
je, plegue á Dios, que así como se . llevan
esas pajas, me lleven á mi, y me llevaron á
unos montes, donde estuve ocho dias, sin
saber donde estaba, hasta que despues lle-
gué tí poblado, y jugué y gané, porque l e
dije 6 los diablos, venid, llevadme.,
Esta estupenda declaracion, le valió sa-
lir con vela y mortlaza, y un destierro d e
tres anos.
Juan Rodtiguez, soldado, natural de An-
diijar y de 19 anos, incurrió en l a misma
pena por haber dicho.-«Que no creería cn
DLOS, hasta que no ganase al juego, y que
TOMO11.43.
114 HISTORIA
hasta ese dia no habia de i r h misa.))
Juan I:ernandez, soldado tanibien, natu-
r a l de Galicia y de 26 aiíos, fué delatado p o r
que dijo, «que el diti que no jugaba, no creia
e n Dios, m:i~que en u n caballo.))
Pidió perdon de su blasfemia, y se le
impuso la misma pena que A los aiiteriores.
iUckhoi lfelxandez, sastre, vecino y na-
tural de Lanmrote, de 26 anos de edad; fué
procesado, porque riirendo un dia con sil mu-
jer, dijo enojado: ((Reniego de Dios y de SUS
Santos, que si los moros viene11 me he d e
ir con ellos.>
Probósele ademhs, que tenia en su c a s a
dos Cristos atados y con una soga al cuello,
castigo que parece imponia á las efigies,
hasta que le proporcionaban dinero, á imi-
tacioii sin duda de uquellos, que arrojaban
sus imágenes al rio, porque no les enviaban
lluvias. Pué peiiitericiado con mordaza, ab-
juracion de levi, y destierro de las Islas por
tres anos.
Ffancisco Niríes, soldado, natural d e Avi-
1% y de 26 anos, fué acusado de que, ju-
gando l o ~bolos, y vieildo que perdis, hi-
DE LA INQUISICION. ilj
zo con la espada u n a cruz en el suelo, y
principió d pasearse enciiiia, diciendo, «Plé-
giiete á Dios con el liombre que cree e n
Dios; voto á Dios, que mientras nias el liom-
bre cree en Dios, nienos le ayudii. n
Fui! peniteiicido con al)jiir:rcio!i tlc levi,
mordaza, cien azotes y destierro perpi!tuo.
Luisa de Cabi era, esclava, de 18 unos, y
natural de Lanzarote. Consta de su causa,
que la. azotaba u n dia su iiiaritlo, tanibieri
esclavo, con unas varas de meiiibrillo, ayu-
ddiidole e n esta interesante ocupacion su
ama; y e n medio del dolor que t a l castigo
le produci:~, esclamú, uneniego 'de Dios y
de todos sus Santos.)) Coiifesó su culpa,
pidid perdon, y fué condenada á abjurar d e
lcvi, coi1 niordaza, y á ser espuesta i l a
vergiienza.
R o d r i p , negro, esclavo de Catalina San-
chez, d e 32 anos. Resulta de su relacion,
que estando a l servicio d e u n Regidor d e
Tenerife, y habiéndose escapado, le ató éste
:'r un poste, y desnudhdole, quiso oimelarle
y dejarle asi un ralo, y vieudo esto el reo,
esclamd que le soltaseii, y no le Iiicieran re-
116 HISTORIA

ne,aar; J I O que contestó el amo, reniega del


Diablo, pero no de Dios; y el esclavo exns-
p eriido, replicó:-Beniego (le Dios.-Eiitoii-
ces e! Sefior regidor de Teuerife, lo azotó
bien y coiicieiizudaniciite, nó por l a huida,
sino por el reniego. Acusado, y preso por el
Salito Oficio, se le hizo abjurar ale levi, sa-
lió el auto coi1 mordaza, y llevó por apéiidi-
ce 10 0 azotes.
Juait Senero, soldado, barbero, iiatural
d e Jaeii, de 22 anos. Fué testificado por las
siguientes blnsfeiiiias. -Castigando un d i a
á una burra, le dijo cierta persona. ((Tenga
paciencia, que es de buenos cristianos.»-
y el reo coiitestó:-«Voto .í, Dios iio tengo
d e ser cristiano por diez anos.»-Otro d í a
juró por el hijo de Dios. E n otra ocasion,
hablando de los artículos de la fé, que en-
tonces liabia mandado el Sr. Obispo apren-
diesen todos, Orden que t a n difícil fué de
cumplir á los negros y moriscos, dijo:-
aQue bien sabia él que eran catorce, los pri-
meros de la diviiiidnd con vino, y los otros
siete con buen biscoclio.» Por ultiniose atre-
vió blasfemar del Pepa. Probados estos de 1i-
DE LA IHQUISICION. f i

tos, salió a l auto con vela, soga y mordaza,


se le aplicaron cien azotes, y se le desterró
perpetuamente.
Dicgo Marlin Satlliago, ii atural de Cas-
tilblanco, d e 60 anos de edad.
Acusaclo de bigamia, y confesado su de-
lito, fiié condenado :i que saliese en el auto,
con coroza de casado dos veces, soga a l cue-
llo, doscientos :izotes y destierro perpetiio,
y no se le mandó ú galei:is, dice l a senten-
cia, porque era viejo y manco.
Bár borii Rohigucz, niulata, natural de
l a Madera, de 30 arios, procesada por el
niismo delito de bignmin; salid con vela y
coroza dc casada dos veces, y soga nl cue-
llo, recibiO doscientos, azotes y fué dester-
rada perpetuamente.
Ilcniando de Velnsco, sevillano, capitan
de la Galera Patrono, fué ncusado da varios
palabras heréticns, mientras dirigia l a ~ 0 1 : ~ -
truccion de unos buques en Teiierife. Este
hombre parece que era u n desalniado. U n
dia dijo á los trabajadores:- «Por vida de
Dios que no tetigo de creer en Dios en estos
treinta anos, sino me -rengo de estos pica-
118 HISTORIA
ros.»-Otra vez dijo:-«Que Dios Nuestrl
Senos 110 tenia poder en los cuerpos de 10s
honibi.es ni en Ins niiijeres, ni e n SUS hijos
n i Iiacieiidns, sino solaniente en las almas,
porque todo lo d e i n h esa del Rey.))-En
otra ocasioii se atrevid Ií decir d unos frailes,
que le pedinii In. libertad de unos presos.-
((Qiié si todos cuantos S:intos y postestades
hay eiielGielo viiiicraii y se liiiicasen de ro-
dillas fi pcdirlo, no lo 1iaria.n-Otra vez
dijo A 1111 carpintero:-uvoto i Dios, que si
como sois carpintero, fuérais hijo d e San Pe-
dro os uliorcari:~.»
Todas estas frases, y otras que omiti-
mos, fueron calificadas de blasfemias here-
ticnlee, iiirpíns y gr;ivísiuias, y se le encerró
en las c:írceles del S:iiito Oficio, en donde se
le conden6 tí salir al auto con mordaza, des-
tierro perpetiib, ciiico anos de galeras y cien
ducados parn gnstos.
.Jlelchor tic Saiitirrgo, natural de l a Made-
ra, de 21 anos, y carpintero. Este reo tenia
pacto con el Diablo, y hscia cosas t a n estu-
pendas con su auxilio, que no queremos pri-
var á nuestros lectores del placer de oirlas.
Resulta, pues, desu causa, que hal1:indo-
s e en Lanzarote un din con varias personas,
pescando en la ribera, y queriendo probar-
les su poder diabólico, tornó un alfiler, se
apartó un poco, le arrojd en el fuego, y
poniendo la mano encima, dijo tí los que
allí estaban, que mirasen al Cielo; y ha-
biendo mirado, vieron un s i n resplandor,
y tantos relámpagos, que casi les cegaban,
repitiéndose esta, maravilla tres 6 cuatro v e
ces, y siempre que él llevaba la mano al
fuego.
En aquella ocasion dijo tnmbien i u n a
mujer, que si no tuviese refajo colorado, le
adivinaría el pensamíento.
Asegurábase en Lanzarote, y 1-51 no Io
negaba, que con la cabeza de un alfiler, lia-
bia lanzado un buque al agua.
En cierto din, yendo cod algunos ami-
gos, se salió del camino y se arrojó por ris-
cos y precipicios; y preguntSndole la causa,
contestó; que él no tenia temor alguno, y
que si querian los llevaría á ver unas bru-
jas en figura de patos, que liabia en la Isla
y él conocia; y despues de esta conversa-
120 HISTORIA

cion, habiéndose quedado un poco atrás, le


eyeron d a r tres gritos, y acudiendo los con-
paneros, le hallrrron phlido y pensativo, y
contestó á sus preguntas, diciendo: que ha-
bía visto dos bestias bajando del risco, que
e r a n los Demonios con quieries estnbs en co-
miiiiicacion, y le habian aconsejado se ar-
rojase a l mar, si qiieria morir de buena
muerte. Anadíó, que en In Naders se le ha-
bia aparecido el espiiitu nialigiio en figiira
de penitente, vestido de luto, y le liabia pe-
dido u n miembro de su cuerpo, y de cada
nueve dias, uno, y que asi se lo prometió.
Cuando qneria niortiíicar J algun ami-
go, le anunciaba que aquella noche Iiabria
ruido en su case, y por m& que cerrasen l a s
puertas, el ruido se oia, sin poder adivinar
la causa.
Hallindose u n a temporada en u n cor-
tijo,tuvo muclias apariciones, pues el DiahIo
ya tomaba l a figura de gallo, y a Ia d e ca-
bra para atornieiitarle; y uiia noche, oyeron
una voz lejana que decia, Mclclror, y él ase-
g1rO qtie era el espíritu que le llamaba, pro-
duciéndole esto gran temblor y frío.
DE LA INQUIBICION. 12f
Tales maravillas condujeron al endemo-
niado á las cárceles de la Inquisicion; y aun-
que al principio trató de negar, confesó a l
fin sus tratos con el enemigo, tratos que an-
tes habian probado u11 gran riiimero de
testigos, ratificándose con acuerdo de su le-
trado defensor, y del cur:rdor nombrado.
Votóse Ú reconciliiicion, con hlbito y
c:írcel por tres arios, y á, doscientos azotes,
de los cuales creemos que no le libr6 el De-
monio.
Tal es l a relacion verídica, que resulta
de su proceso, y la cual proba& á todos,
lo poco que se puede fiar en proniesas de es-
píritiij, mientras no se averigiie su proceden-
cia. Sin embargo, nos coiisuela ver, como la
Iiiquisicion venci6 el Demonio en esta hor-
rible lucha, y qued6 triunfante, lanzándole
con ayuda de los 200 azotes, del cuerpo del
infeliz poseido. Ignoramos si su triunfo fué
definitivo ó transitorio.
])espues de esta larga procesion de con-
denados, adornados todos con sambenitos y
corozas d e diferentes tamanos y colores, se.;
guian cuatro estátuas, representando á Ri-
1-2 HISTORIA
c;lrtlo Sieiiniail, Eduardo Estevanes, E h r -
du ~ t í~í i i ~~i ,i i i udi + a ~ r ingleses,
~ y Juan ~s
que Ilnl>iali hiiido, sin esperar 6Ser reconci-
ii3dos, !,i 5 a b j ~ r a rde u n Prrores, por CU-
ya fiiga, y"no pudiendo ser quemadosen.
y,,,
n ,..,
n r,
cinn
Q i h a n 6 ser en efigie.
el mismo caso se encontraban, pero
por segilii. lti. secta d e Maliornn, Sebastian y
,inton, negros, esclavos de Luis d e Leon;
Bartoloni6 p Jorge, que lo erar, d e Gnspar
de Betancor; X a r í a Sancliez, viiida de J u a n
liday; Bernardina, hija de Blas Rodriguez;
Sinlon Rodrigiiez, zapatero; Maria, mulata
de Cines de Cabrera; Manuel, hijo d e Anton
Itutlrigiiez, Pedro, M:rrgaritn, Tomás, Blns
o Coiistanza de Liign; J u a n y Francisco d e
Escalona; X a r í a de Castro; Juana, esclava
del JIarques de Lanzarote, y Juan, esclavo de
Alvaro Jaizme, vecinos todos de Lanzarote, y
fugados d Berberís para renegar de nuestra
fé, seguir ulli los ritos niahometanos.
Relajudas en estátua, ardieron con 10s
ciiatro ingIeses, entanto que l a poblficion con-
t m p l a b a satisfecha t a n edificante cuadro,
desde las afturas de los Reyes g San ~ 0 ~ 6 ,
VI.

PROGRESOS DE LA COLONIA.

Entretanto, 12s Is!as iban lentamente


progresando, sin6 en su parte intelectual y
moral, al menos, en aquella que se relacio-
naba con los intereses materiales de su cxis-
tencia.
Buscar, en efecto, prGgreso intelectual
bajo l a presion terrible y abrumadora de l a
Iiiquisicion, seria desconocer la marchn de
la inteligencia, y las condiciones normnles
de la Sociedad.
Por el rápido exámeii que de los proee-
sos del Santo Oficio hemos hecho, se puede
juzgar, hasta donde se estendia su minucie-
124 H18TOnlA
so espionnge, p la redinvisible de SUS dela-
ciones.
La introdiiccion de uri libro cualquiera,
ann la de aqucllos que trataban de asun-
tos niisticos, era vigiliida con escrupulosa
atencion; la lectiira, pues, era un lujo que
pocos se permiti:~~~, pudiciido nsegiirarse, que
la vida d e los S i d o s , y alguna novena
manuscrita, ~r~iistitiiiaii la biblioteca de la.
parte iiins iiusii.;da. de la r"otlnc;üii.
Los sermones, que eran entonces al pue-
blo, lo que hoy son las conferencias, tanipo-
co contribuian á. instruir :i las niilltitudes.
Confiados, eii general, .? personas de escasa
ciencia, y circiinsci.ito su objeto al panegíri-
co de algun Santo, ci esplicacioii de alguii
misterio, pocas veces se elevaban B coiiside-
raciones filosóficas, dignas de la moral o&-
tiaiia, arrastrindose comunmente por la rii-
tini~riasendaabierta por sus antecesores, sin
vaior ni conociniientos para hacer 4ei piiipiio
l a cátedra de la pnra doctrina evangélica, y
d e los preceptos sublimes de Jesucristo.
Servíales, sin embargo, de disculpa ri
esos tímidos predicadores; los procesos que
DE LA INQUISICION. 125
aun se conservan contra aquellos cclesiásti-
cos que, sin intencion anada, sin dotes de
iniiovadores, lanzabaii alguna proposioion,
que estuviese en desacuerdo con la manera
de pensar de los Inquisidores.
Ante esa. espada, sin cesar suspendida
sohe el peiisamiento, se enibrutecia el más
docto, y se callaba el más intrépido. Ademh,
ncostumbrados á respirar aqiiella atmbsfera
viciada, llegaban A persuadirse que la con-
ciencia hum:ina no tenia otro molde, que
aquel en que se la arrojaba hacía tantos si-
glos, ni las ideas otro carril, que el abierto
por la teocracia, en el largo y oscuro trns-
curso de los siglos medios.
Por este tiempo, un hijo de Las Palmas
que ya hemos citado, honor y gloria de es-
tas liumildei rocas, despues de haber via-
jado por el estranjero, y detenidose en
Italia, que ya poseia el Dante, el Petrarca,
el Ariosto y el Tasso, trajo á su patria un
eco de aquellos inspirados cantos, y bajo
las copas de sus magníficos árboles, nos le-
gí, una epopeya, reflejo de la época en que
vivia.
126 HISTOnlA
Pero, el esfuerzo titdnico de D. Bartolo-
mé Cairasco de Figueroa, iiabia de quedar
imitadores. Su musa muriú con él, y na-
die se atreviú á recojer la lira, que hnbia
dejado abandonada en el bosque sin rival de
Doramas.
Hemos dicho, y volveremos ú repetir,
que los progresos de la colonia en su parte,
por decirlo así, material, eran muy lentos.
El Municipio, Único cuerpo con autori-
dad bastante para impulsar las reformas,
no pensaba mis que en obtener concesio-
nes para fundar mayorazgos, patronatos y
Capellanias, destinados aquellos á perpetuar
l a nobleza en las edades futuras, y éstas á
salvar sus almas en el otro mundo, por me-
dio de cfrendas piadosas, que inclinasen el
animo de Dios á perdonar sus
Sus actas contenian largas relaciones
sobre las competencias sostenidas con las a7i-
toridades ec1esi:isticas y jiidiciales, respec-
t o al sitio que debian ocupar en las proce-
siones é Iglesias; sobre el tratamiento que
debian dar y exigir en sus comu~iicaciones
oficinles; sobre fundaciones de conventos y
DE L A INQUIGICION. 127
cofradías; y sobre armamento y defensa de
la Isla; pero jamas se trataba de fundar es-
cuelas, de contener el estancamiento de l a
propiedad, de fomentar ei comercio, de pro-
teger la industria, de esplotar aguas, d e
repai=iir baldius, de favorecet apicu!rn-
ra, de remover en fin los mil y mil obstá-
c'u!es v e B 12 prnspridrd !oca! se oponinn.
La instruccion de los regidores perpetuos
era, en verd:id. niuy limitada. Sin haber sa-
lido del país, salvo cortas escepciones, sin
coriociniientos practicas rii tebricos sobre l a
ciencia de gobernar, creyendo que el mundo
se limitaba a l horizonte que abarcaba su vis-
ta, y persuadidos que las clases trabajadoras
habian nacido esclusivamente para servir-
ies en esta vida, no podiaii coliiprrerid e!
adelanto social, ni siquiera prepararlo con
irii&Lntiva, !imikindoue 5 \~ro&ar
P es e!
medio donde l a Providencia los linbia colo-
c d ~ ,zceptan?.~!o presentej ignorando lo
pasado, y creyendo que el porvenir seria in-
definidamente l a repeticlon de los actos de
s u monótona 6 inútil existencia.
La poblacion, entretanto, s e p i a mejoran-
128 HISTORIA
& por 18 fiierza misius de las cimiinstm-
~ a s y, algunos de sus Gobernadores reaIiza-
ban por vanidad obras Útiles y necesarias.
Entre éstos, D. Martin de Benuvides se
hizo célebre por el puecte con que unió las
ori!!gr de! Gni!!igaatl:i, y en el cual se
atrevib á inscribir su nombre, atentado que
le valió u n ruidoso proceso, del que al fin
salió victorioso, no sin sufrir antes mil dis-
gustos, qiie hubieran podido costarle el ho-
uor y la vida.
En este intérvalo se habia levantado en
ios Arenales de Sriaria, y eri el sitio q ü ~ m -
paba la ermita de la Concepcion, un con-
vento de moiljas, bi~jola advocacion de San
Bernardo, que el amigo de Ctiirasco, el frdi-
le Fr. Rasilio de Peiinlos.z, calificador del
Santo Oficio, y sugeto niiiy respetado por su
ciencia y virtudes, l~übia conseguido fun-
dar, despues de reclutar su rebano entre Ias
doncellas más nobles y ricas de la poblacion.
Ocupó el área de este conveiito una esten-
sa llanura coti huertas, estanques, caserío
dividido en barrios, iglesia, y vastas d e
pendencias, que hacian de1 piadoso estabIe-
DE LA INQUISICION. 129
cimieiito una Ciudad, dentro d e la misma
Ciudad.
Hubo, sin embargo, contradicciones res-
pecto de iit colivenieilciti de 3ü ~ E S ~ Y ! B C ~ E ,
y consta, que al tratar e s t e a s u n t o el1 el Ca-
t i i d o eüles;&ico, c g p cinrentimiento pa-
rece que era necesario, se opuso abierta-
rnen.te e! Arc~cliannD. Juan S a l v ~ g o ,ha-
ciendo valer, entre otras, la razon de que
este país era ocioso y amigo de comunica-
ciones, que podian t r a e r perjudiciales cos-
tumbres para 1s j u v e n t u d de fuera y dentro
d e l convento.
Prevaleció, empero, la opiiiion de C'lii-
rasco, que se declaró caxnpeon de las mon-
jas, rebatiendo con calor t o d o s los argumen-
t o s de su adversario, y o b t e n i e n d o In niayo-
ría en la votacion. (1)
L n s fortificriciones de la Ciiidad hubian
mejorado considerablemente, con relacion 6.
los medios de defensa e n t o n c e s conocidos.
Concluido el torreon d e l a Isleta, prime-
r a fortaleza del litord de Las Pulmas, se
- -

(t, ~ r t a s e l Cabildo.-Sesionor del 19 y 19 de Dicicm-


b m de 1573.
Toxo 11.-'J.
130 HISTORIA
levantó, sobre un arrecife al norte de l a Ciu-
dad, otro torreon llamado d e Santa Ana, y
un reducto ó casamata al pié de l a montan8
de San Francisco, unidos ambos con una
muralla, foso y enip alizad a, cuyas obras di-
rigió el ingeniero Próspero Cazorla, acre-
ditado profesor qiie envió con ese objeto F e
lipe TI, y qiie se avecindó en Canaria, He-
gando á ser uno de sus regidores pcrpétuos.
P o r el sur de la Ciudad se construyó
tanibien otro lienzo de niiiralla, que par-
tiendo desde el reducto de Santa Isi~bel,su-
bia hasta el lomo de Saii Juan, dejando
abiertas dos puertas, que llamaron de los
Reyes y San Josk. La primera de estas puer-
t a s conducia d la plazoleta del Quemadero,
donde se representaba siempre el último ac-
to de los autos de fé.
L a Catedral habia cerrado los techos de
SU nave central, hxsta el sitio donde hoy se
encuentran los púlpitos, y la. víspera del
Córpus del ano 1570 se priiicipid 4 cele-
brar en ella los divinos oficios. E l paIacio
e~iscopal, bajo otra forma de l a que hoy
tiene, se fabricó en el último tercio del mis-
DE LA J N Q U I ~ I C ~ O N . 131
mo siglo; y l a poblncion, con estas mejoras,
preseiitó iin aspecto ruecos inisernble, y au-
uieiit0 e l número d e sus vecinos.
Continuaba siendo el C a l d d o eclesiásti-
co, iinico depositario de la poca ilustracion
que el país posciü.
Ya se estaba lejos de aquellos tienipos en
que el Cabildo acordaba, que-«por cuanto
en las personas del Canónigo F~~aiicisco Es-
pino y del Canónigo J u a n Carrillo, y del
1l:lcionero Marcos Espino, por su poca edad,
y ejercicio q u e en el estudio han tenido, Iiay
el defecto d e no saber leer; para cumplir
con aquello í i que estin obligados al servi-
cio de l a Iglesia, para que más dignamente
lleven l a r e n t a d e .sus prebendas, se mend6
que fuesen o bligndos A aprender gramdtica,
leer y cantar, d e manertt que deseiivueltn-
nieilte p u e d a n hacerlo en el coro y e n el al-
tar, sopens d e que entretanto no ganen m i s
(le l a m i t a d d e las distribuciones.»
Asimismo se mandó, ((que mientras no
sepan lo ya espresado, no pueda11 jugar dados
ni naipes e n sus casas, sino fuere los dias d e
las Pascuas, y e n tales dias no jueguen con
132 HISTORIA

seglares, sopena por In primera vez de ocho


dias de su gruesa, y de u n mes si reincidie-
rm.n (1;
Sin embargo, todavia en esa época y en
otrns posteriores, las correcciones y prescrip-
ciones de Iioi~estidady buen vivir, abundan
en sus actas.
Allí se eticuentra la estraiía prohibicion
de que los Senores c:ipitiilares, no salgan de
noche d cantar y taíier viliuelns por las ca-
lles; otra al Sr. Chantre D. Luis del Corral
para que vista honestamente, no trayendo
calzas de trama de aguja, jiibon de tafetan
colorado iii sonlbrelo de pespunte. (9)
Y otra para que el dia de Inocentes no
se hagau burlas en el coro, atindose ciertos
olijetos, que el decoro 110 permite nombrar.
Pero, lo repetimos, fuera de aquel centro,
donde se agrupaban los que iban en su jii-
veritud á estudiar 3 Salamanca, Alcalá ó
Granada, l a ignorancia más completa in-
vaditi todas las clases. ¿,Qué podía esperarse
de iin pueblo, que en política creía haber ve-
(1i Estracio du actas. libro 1.; sesion del 11 J d Junio de
iaro.
121 S < . S ~ dO ~I 26 de Agoeio de 1552.
DE LA INQUISICION. 133
nido al miiiido á servir los caprichos de otro
hombre, y en religion ií huuiillarse ante u n
Ser, quc solo parecía estar contento, cuando le
ofreciaii saiigricntos holocaiistos de carne
Iiiiniana? ¿Qué esperanza podia abrigarse de
que el nivel moral de ese piieblo se elevara?
zT)e quí: le servi:~iilos preceptos, del que ha-
bía venido i i derribar los ídolos del Paganis-
mo, destruir la seiisuslidarl y l a cr;ipula, y
tr:ieriios l a caridad y el amor al pi.<iginio, si
a u n teniamos ídolos, corrupcion, iiitransi-
gencia y odio i muerte a l que no pensara
cmio nosotros?
El que entonces hubiera conteinplado ese
pueblo en sil miserin y abyecciou, y no pew-
sara, qiie p a r a l a Iiiimanidad son nlinutos los
siglos, dudado liabiera de su porvenir.
Despert6, al fin; mis, para espiar entre 1:i
g i m a s y humillaciones un pasado, qiie qui-
siera borrar para siempre de su historia, y
que ser5 por mucho tiempo la rémora cons-
tante de su adelanto.
VII.

U N D ~ C I M OAUTO DE FÉ.

Al llegar al último auto, que se celebró


por este Santo Oficio en el siglo diez y seis,
t.eiiernos la satisfaccioii de ofrecer á nuestros
lectores una drscripcion exacta, conservada
en sus libros, de la cual resulta con toda cla-
ridad, lo que en aquel niemorsble dia pasó
en Las paIiiias,p ~ & por ~ uiiU!ogia
~ d ~ dedy=
cir, lo que en 10s anteriores debió induda-
I!-n?ente s u ~ ~ d e r ;
Esta descripcion tiene .por título: uRela-
cion de la forma y órdeii que se tuvo y guar-
dó en la celebracion del auto de la fé, que se
hizo en esta Inquisicion de Canaria, domingo
DE LA INQUISICION. 135
d i n de Santo Toniás, á 21 de Diciembre de,
1597 anos, siendo Inqiiisidores el seiior D.
Cliudio de la Cuevu y Licenciado Pedro de
Camino.)>
De ella resulta, que diez y seis ó veinte
d i a s antes de la celebracion del auto, se hizo
saber por medio de atento recado á todus las
Autoridades, escepto al Obispo, que estaba
ausente en Espana, el dia senalado para la
funcion, siendo encargado de llevnrlo á la
Audiencia, el Fiscal Josd de Armas, al Ca-
bildo eclesiiístico el Secretario Juan Marti-
n e z de la Vega, y al Municipio, el notariode
Secretos, Alonso de San Juan, aconlprtflado
c a d a uno de varios familiares y oficides me-
mores.
Recibido los recados, se ordenó la proce-
s i o n para publicar ó anunciar el auto, salien-
d o á caballo el dicho secretario con el al-
g u a c i l inayor, que lo era entonces D. Diego
Sarmiento, el receptor, alcaide y familiares,
llevando delante dos atnmbores y un prego-
n e r o . El primer pregon se dió en la Plaza
m a y o r , junto t i las casas del Cabildo, y aca-
b a d o , tocaron los músicos las chirimias des-
136 HISTORIA

d e la puerta principal de Ia C a t e h l . El se-


gundo pregon se di6 en la plaza de los Aln-
mos-hoy plazoleta de las Gradas-frentc á
l a puerta de la Iglesia vieja, donde los nlú-
sicos repitieron su tocata: y los denilis, e n
diversos puntos de la poblacion, con la mis-
ma solemnjdad.
En el intérvalo que Iiabin detranscurrir
entre la piiblicacion y celebracion del auto,.
se levant6 el cadalso, se despacliaron lassen-
tencias, se dispusieron los samhenitos, las
velas, las sogas, y las varas de alguacil, que
habian de llevar los familiares para ciisto-
diarlos reos, i fin de que nada faltase, cuan-
do llegara el di8 de tan soleninc acto.
Elevóse el tablado, donde liabian de co-
locarse los Inqiiisidores, en la P l a m Mayor,
junto B la puerta principal de la Iglesia,
corriendo Q lo largo de la pared, lo que pa-
reció necesario, y subíase á él por dos esca-
leras, una hácia las casas Obispales, desti-
nada esclusivaniente para subir y bajar los
senores del Tribuncil, Cabildo y autoridades,
y otra al lado opuesto, hácia las casas de.
Pedro Ceron para los demás invitados.
DE LA INQUISICION. 137
Ocupando l a parte mis elevada y cen-
tral del tablado, que en forma de gradería
se elevaba desde el suelo, se colocó un do-
sel, y debajo uii banco, doride tomaron
asiento los Inquisidores, teniendo ú su lado
B los Senores de la Audiencia y al Municipio.
Hullübase el piso cubierto de alfombras, y
soLre ellas muchas y olorosas flores.
Dcl primer plano del tablado corria e n
direccion 6 l a plaza, ocupando el ce~itro,1111
pasadizo con sus barandas, en cuyo fondo s e
levnntaba una tarima, sobre la cual se Iia-
bia de colocar 6 los penitentes, mientras se
leyeran sus sentencias. Este pasadizo, que
tentlria d e ancho treinta palmos, conducia
rectamente al tablado de los reos, que ocu-
paba un área de d.ez vara3 de largo y o r
diez de ancho, rudeaclo de su correepondien-
te barandilla. De frente, y mirarido al tall!n-
do del Tribunal, habia unas gradas altas
donde habinn de seiitarse los reos, y hácia el
pa1:icio del Obispo una escalerilla con su
puerta para uso de los mismos.
A l a altura del tablado principal, y uni-
do a1 dicho palacio, corria otro tablado, q u e
138 HISTORIA

itabia construido el cabildo eclesiástico, pa-


r a ver la funcion con entera independencia,
y sin que le molestara la colocacion de asien-
tos, que asi podian arreglar sin interven-
cion del Santo Oficio.
Maiidóse que nadie levantlíra tablados
particulares, escepto uno que se le permitió
hacer á la familia clcl Regente, y otro d las
Seaoras de los oficiales y empleados de la
Inquisicion, cuyos tablados estaban junto d
las casas de Pedro Ortiz de Maiiiel, descu-
biertos y rasos.
La víspera del auto, por la tarde, se anur-
ció á voz de pregonero, que ninguna perso-
na de cualquier clase, estudo y condicion
que fuese llevara armas, desde las seis de
aquel dia hasta las seis del siguiente, sope-
na de perderlas y de 20.000 maravedis pa-
r a gnstos del Santo Oficio.
Pusiéronse aquella noche guardias de fa-
miliares en las escaleras de los tablados, pa-
ra impedir que los invadiese el pueblo, y
otras en los pntios y puertas del Tribunal
para vigilar los presos.
Amanecid por fin el tan deseado dia 21
DE L.4. INQUI8ICION. 139
d e Diciembre; y los curras de la parroquia
vinieron desde por la maííana para exortar
li 10s penitentes, llegando poco despues los
-Cabildos eclesiistico y seglar, que debian
por obligacion acompairar el estandarte d e
In fé.
Las campanas, entretanto, principiaron
:i doblar, continuando así, hasta que la pro-
cesion llegó al tablado.
Los penitentes iban de dos en dos con
sus respectivas insignias, ,guardados por los
faniilinres y algunos voluiitarios, soldados
.de la fé. Así ordenados, subieron la calle d e
1n Inquisicion, que hoy se llama del Cole-
gio, y entraron en la plaza por la plazole-
ta del Espíritu-Santo, hasta llegar á sus ta-
blados, donde subieron y se colocaron en
la forma que de anteniano estaba preienido.
Luego que los reos estuvieron en su si-
tio, salió el Tribunal de las casas inquisisto-
rinles, llevando A su derecha al Cabildo ecle-
siistico, á l a izquierda el Municipio, y en
medio de ambos el estandarte de l a fé, que
eondiicia el fiscal José de Armas.
En esta forma siguieron el mismo cami-
150 HISTOIIIA
no que 10s penitentes, bajando l a pltiza
por l a in(lica,la ,plazoleta, y coicicdriciuse en
sus respectivos tablados, con la gruvedacl p
composturu propia de lii svlefiii;idn:! :!e!
acto.
í;uni,Go 1% i,ioci.siu:: !!egi n! t:i!il:ido
principal, estal>:tn yn o c i i ~ : ~ i i SUS
t l ~ :i~ieiltos
e: !>Legriitr. 1). :!!!tv!iio Arizs, y el oidor 1).
José Grrdiiinio dc I Í L Xlilla, qiiieiics se lc-
yz!>taro!~,Iinsta que cada iiiio ucitpd sil ies-
pectivo 11ig:~r.
Delante de los Inquisitlorts, y en la iil-
tim:r grada, se sentó el fiscd, y ti sil lado,
los que llevahan las boi.l:is del est:~iitlnrtc,
que estaba fijo en sitio pitparado :ii efecto.
Ordenado todo en esta furiiiil, 1:~1)l:im
ofiecia uii espect:icuio imponeui-e, qrié de-
bid IIenar de satisf¿iccioii L los Iiiqiiisidoies.
liesti~bieciiioe1 siieiiciü eii !os t:~!:!ad:;s y
plaza, que estaba llena de tina apin:ld:~niu-
ohediimbi-e, SUVI& e! -1-e.1i-qdor n! púlpito:
I". "'"-
situado á la izquierda, junto a l plano priii-
cipu! de! tah!ido, y predi1:6 iiii seririoii :~Iii-
sivo al acto, En seguida, el secretario, reci-
t6 l a fdrmula del juramento, y prestado 6,s-
te por todos los asistentes, se dió principio
i Ia lectiira de las sentencias, subiendo á Ia
tarima cnda penitenciado, y abjurando y
reconciliándose ante el Dr. D.Claudio de l a
C'uevn, estando presentes los cantores y
niiisicos de l a Capilla, que riyudtrlian y res-
p o i t d i u ~ ~con
, lo que se concliiyb el auto ya
de noche, volviendo los reos U sus cárceles,
y el estandarte con su noble acornyníianiien-
to a la Inquisicion. (1)
lt6stanos ahora, para completar In des-
cripcioii anterior, reseiiar los nombres de
los 5 1 condenados que se exibieron aqueI
diii, siguiendo para ello las escasas noticias,
que de sus causas nos restan.
Por la primera vez, despiies de muchos
níios, no hubo queniados en efigie ni en per-
sona; los reos eran todos reconciliados y
penitenciados.
Los recoiiciliados con sanibenito fueron:
N u r í u l'eraza, morisca, mujer de Sebas-
tian Saavedra, vecina de esta Ciudad. Córcel
por tres aiios, y confiscacion de bienes.
:1) Esta curiuaa rvlacion existe en un libro cuyas hojas
so estan caycnd? oadazoa. Hemm copiado lo que 110sha ;>a-
e d o nias esencial.
142 HISTORIA

Bar!olamt?Coello, por luterano; o c h nflos


d e cárcel, y prohibicion absoluta d e volvcir
á navegar.
Guillermo Roger, inglés, por seguir ln
religion reform:ldu, confiscacion de bieurs,
y que no vuelva á su país ni á otro de be-
rejes.
Juntt h'onifiicio, in@, p<lr luterano, seis
anos de reclusion en Sevilla.
Juan i ir al do,' flamenco, por herege; otros
seis anos de circei, y coiifiscacion de bienes.
Francisco Luis, de Bristol, por luterano,
cuatro anos de c:árcel.
Ricardo Illansen, (1; contramaestre del
buque l a Rosa, holandes, por hereje; dos
anos de reclusion y confiscacion de bienes.
Roque Corinsen, deFIesinga, por apijstnta;
cuatro anos de clírcel.
Pedro Sebasíian, mercader del navio la
Rosn, de Flesinga, por hereje, dos anos de
reclusion.
Nicolús Gorinsen, ñamenco, por iiiternno,
dos anos tambien dc reclusion.
- $1 Pedimos perdon B nuestros lectores de los disparalen
q u e respcclo Q apellidos nos obliga cl c:iracio de donde CD.
piamos estos datos.
DE LA INQUISICION. 143
Jácome Ru~~iers, maestre del navio San
Pedro, de Malinas, por hereje, dos anos de
cárcel.
Jaco[, S n lomini, flamenco, maestre del na-
vio 1 : ~Posta, por hereje, tres anos de circel.
Lorenzo Ai-nau, maestre del navio San
Lorenzo, por luterano, tres anos tambien de
cúrcel:
Cornelio Roquis, flamenco, por herege,
dos anos de cnrcel.
José Vnnhofrn, de Brujas, pasajero del
navio el Leon Colorado, por luterano, tres
anos de reclusioil.
Agrcsiin Cousline, de Iprés, marinero del
nnvio San Lorenzo, dos anos de cürcel
Francisco l'anderbrock, secretario del na-
vio Leon Colorado, tres anos de cárcel.
Jacob, maestre del navio Margarita, des-
tierro perpetuo, y prohibicion a1)soluta de ir
d tierra de hereges.
A estos diez y ocho reconciliados, ademas
de las condenas espresadas, se le confiscaron
sus bienes, y se colocó su sambenito en la Ca-
tedral, con la caritativa idea de perpetuar
au infamia.
144 HISTORIA

Los penitentes fueron:


Liicas Ramirez, negro, criado d e Pedro
d e Medina. Desterrado por tres aflos y dos-
cientos azotes.
Maniiel Ilernandeu Roposn, trabajador,
iiaturaI de l a Modera, vecino d e Teiierife,
desterrado por tres anos, mordaza y cien
azotes.
Lucns Gonzalez, fraile lego de San
Agustiu, cuatro anos de galeras.
Naiius Xifré, inglés, dos anos d e reclu-
sion en u n convento de Sevilla.
Rodrigo Pedro, sueco, l a misma pena.
Coiistanlii~o C o l i ~ yt Roberto Eslreig, ingle-
ses, igual reclusion.
I/icrcrtlo Serzi, iiiglés, tres aííos d e cárcel.
Gaspar A'icolás Cluism, u n ano dc prision.
Jztan Citsin, marinero del navio San Ye-
dro, flameiico, dos anos de encierro.
Jegrevinn, carpintero del misino navio,
u n ano de ch-cel.
Pedro Jonsen, mozo de cdmara d e l a pro-
pia nave, dos niios de prision.
Juan Heni-iquez, rmrinero, igual pena.
Adrian A ntonio, marino, el mismo castigo.
DE LA INQUISICION. 145
Guillernao Rider, inglés, dos anos de re-
clusion.
Tomús Ilantes, contramaestre del nnvio
María Fortuna, dos anos en u n convento.
Juau Japiilon, ingles, igual pena.
Leonardo Barme, artillero del navio San
Pedro, abjuracion de vehementi, tormento,
y tres anos de encierro.
Guillernlo Sebaslian, inglés, dos anos d e
prision.
Rnrlolnmé Stenau, harinero del nnvio San
Pedro, tormento, abjuracion de levi y dos
anos de encierro.
Juati rldriansen, marinero del mismo bu-
que, tormento, y dos anos de cárcel.
Rodrigo Fredericli Jansen, nikdico cb la
diclin nao, cuatro aiios en u n convento.
I'edro Loitsen, flamenco, guardia deLna-
vio Leon Colorado, dos anos de encierro.
Juan Pedronius, flamenco, marinero d e l
mismo buque, dos niros de cdrcel.
Juan Jamse~nBerlin, deDuiikerque, de la
misma tripulacion, igual pena.
Jaques Bawjveresnle, flamenco, marinero
dc la misma nao, idéntico castigo.
TOMO
11.-10.
146 HISTORIA

tiabriel Silis, aleman, tripulario del pro-


pio buque, los mismos dos anos de circel.
Enrique G u t w , marinero, abjuracion d e
vehemeiiti, y prision perpetua en Espana.
Giralda fhgo, flamenco, tripulnrio del
navio San Lorenzo, dos anos de cárcel.
L~?rtnzoA'icolh, flamenco, contramaestre
del propio buque, igual pena.
Jíicob Jetrww, de Duiikerqiie, tripula-
rio del Leon Colorado, la misnia pena.
Eli~iqtleGtrlur, de Flesinga, marinero d e
la misma nao, tres aiios de encierro.
Leoizar Iiernc~nilez, natural y vecina de
Canaria, por bigania, destierro por cuatro
anos, con insignias y coroza propias de su
delito.
Resulta de 4sta rApida eiiunieracion, qiie
los reos fiierun ciilcueiita y uno, prestan-
do con sus vistosos sambenitos y elegaiites
corozas, un aspecto verdaderkinente curioso
8 imponeiite ti la fiest:~.
Conviene observar, que el mayor contin-
gente lo proporcionaron las tripulaciones
lieréticas de los buques Leon Colorado, .San
Pedro, la Rosa, San Lorenzo, llargarita y
DE LA IFQUISICION. 147
Jlaria F o r t ~ n a que
, por su buena suerte lia-
bian apórtado tí estas Islas con diversas mer-
cancías.
Curioso debi:i ser el interrogatorio d e
estos reos, cuando respondian eii inglés, fla-
menco, alenian (í siieco, y se estiidiaban sus
respuestas, para c:~lcul:vpor ellas, si su iii-
tcncion era aceptar la fé catblica, O si e l
grado d e inteiisidnd de siis errores, estaba d
l a altnra de u n a abjuracioii de levi O de
vehenienti.
Estas dificiiltndes no obstaban para que,
l a mayor parte d e esos misnins reos, proba-
sen las dulzuras del torniento, d:indose rol.
convencidos, ante la irresistible y contun-
deiitc lOgica de ese poderoso argurneiito.
Con estos procesos estaba el conlercio de
eiiliorabucna, pucs habia l a segiiridad de
que en lo sucesivo, a1 tripular las embarca-
ciones, se cuidaría de escoger fieles y catbli
cos niariiios, que aceptaran nuestras creen-
cias, dejara11 ofrendas á los santos, y oyeran
misa e n nuestros puertos.
L a s Naciones extranjeras, no miraban
con el mismo placer estos procedimientos
l't8 HlSTOnIA
inquisitoriales, y juraban tomar venganza,
c u a ~ d ose les presentara u n a ocasion.
Los Inglese3 no tardaron en encontrarla
en Cádiz, los Frniiceses en la Palma y l a Go-
mera, los Holandeses en Canaria. y los Moros
en Lanznrote.
Nos ocuparemos brevemente de estas y
otras invasiones, en cuanto se rcfiercn a l
Archipiélago, justas represalias d e iiuestros
autos de fé.
Pero, antes de coiicluir l a relacion d e
éste, y para que iiuestros lectores tengan
u n a idea completa de la manera de proce-
der contra las tripulscioncsde los buques cx-
tranjeros, vamos á transcribir el extracto d e
una de sus causas, t a l cual se llalla en e l
libro, de doride liemos tomado los datos an-
teriores.
Sirva de ejemplo l a del marinero Jaqiies
Banqiieresme, cuyo extracto, copiado lite-
ralmente con sus mismos disparates geog-6-
ficos, dice asi:-Japm Bwgueresn~e, mnri-
nero del dicho navio Leon Colorado, natu-
r a l del lugar de Cai~feren l a Isla de Islan-
din,morndor en l a Ciudad de Frelii~gnsd e la
DE LA INQUISICION. 149
misma Isla, de edad de 21 anos; tiene siete
testigos, los seis sus cómplices, qiie testifi-
can contestes todas Ins cosas coritenidas e n
el primero, y en particular coutestaii dos d e
los dichos testigos, de que le vieron algu-
nas veces eii Frelingas, en 1%Iglesia d e los
Calviiiistas, asistir con los de aqiielh secta
al servicio, preces y predicaciones; y cuatro
testigos dicen, que le tieiien por de la mesnia
sectn, y dos de cllos dicen, Iiaber sido d e
los de las comunicaciones en las cárceles, el
ario de noventa y cutitro, y que por mucho
tiempo le vieron salir de su cárcel, y :i otras
de los demtis, y conuuicar con los presos de
ellas. Estando el dicho reo preso, en las au-
diencias qiie con él se tuvieron, confesó l a
testificncion, y confes6 asi mesmo, q u e sus
padres y él, y los demás d e su linaje, ha-
bian sido y eran de l a sectn d e Calvino, y
que en ella l e hnbiaii criado y ensenado dcs-
de nino, y qiie Iiabia oido decir de la Reli-
gion Católica de Espana, que era contraria
á la suya, y 1:r condenaba por mala, porque
no habia sido ensenado e n ella n i en ningu-
na de sus cosas, n i la sabia,y que en 1s di-
150 HISTORIA
cha. creencia habis durado sienipre, hasta
aquel punto, yendo á la Iglesia, y haciendo
las demis obras, que los de ella Iiacen. Amo-
nest;rtlo, que le coiiveiiia reducirse para s d -
var su alma, respoiitli'ó; que I Z O qtierin, por.
que f i o sabia tritigicira costr de la fe' cnlólica;
que ecónto 11d ?a de o c e r lo que no stibiu, y
yre l o eimCnsrn, ciclc c ~ ~ l o n r e ssi
, le pnrcciere
bie,~, l u segilil io. lfaiiclúse qiic le instruye-
sen los caliiicadores de esta Iiiquisicion, en
un api#sentode ella, para sacnrle de los er-
rores en que estaba, y satisf;icerle d las du-
dos que propiisiesc y tiiviese; y habiendo
confesado estar convencido y satisfecho, se
redujo en fornia ú nuestra Sant;i Fé Cutóli-
ca. A 1 t i acus:tcioii y piiblicacion, se remiticí
8 lo qiie teiiia dicho; y estando la causa
coiiclusa defi~iitivnriieute,vista en consulta,
se votó: que e1 dicho reo saliese al auto,
eii forma de peiiitente, y abjurase de levi, y
fuese enviado 4 Espaila i un convento,
doiide estuviese tiempo de dos anos, instru-
yéndose bien en las cosas de nuestra Santa
fé catbiica, y se ie prohibiese ir yerpetüa-
mente á tierra de herejes, y acercarse & la
DE LA INQUISICION. 15í
lengua. del agua del mar en diez leguas; y
así se ejecutó. 1) (2)
jFeliz jurisprudencia; y mis felices aque-
llos, sobre los cuales recaian sus.benévolos
y equitativos fallos!

(1) El libro donde conserva el estracio de todas la* can-


sas, epeiias r i m e hov 180 pigina* da dincil laciure; pero
a n s i a del inilico cchcado al principio, que dicho libro con-
tania mas de 300 Iojas h,tbiendo desaparecido al parecer l a r
reslanies. Sin embarg;> con el auxilio d e la lisla d e Sambb
nitos, do los libros de ;dos, de iusiificicionos y correspon-
dencia, hemos podido compleiar lo que en aquellos esiracio,
IdUL
VIII.

INVASIONES.

No vamos ú ocuparnos, ni cumple á


nuestro propósito, de todos los ataques que
se dirigieron en el siglo diez y seis á las Is-
las Canarias, por los numerosos eneniigos
que tenia Espafla en aquel tiempo; pero nos
parece que sería incoinpleto el ci~adroque
vamos hosquejnildo, si omitiéramos indicar
sumnriamente, las consecuencias de l a polí-
tica seguida por siis gobernantes, y las re-
presalias á que dió lugar.
Espafla estuvo en guerra en ese siglo
con todas las nacioncs europeas. La am-
bicion de Carlos primero; su tenaz empeiim
de establecer un imperio universal; y la tor-
tuosa y crimiiial conducta de SU sucesor, e n
casi todas las relacioiies esteriores, que sos-
tuvo durante su lapgo reinado, dió lugar á
un estado crónico de alarma, que se mani-
festaba continuamente por medio de ataques
B sus colonias, y de crneles y sangrientos
combates, que consuniian los tesoros de la
Espaila, y la sangre de sus mejores hijos.
Ko por la importancia del arcliipiélago,
n i por las riquezns de su suelo, eran objeto
las Islas de las visitas de nuestros adver-
sarios, sino que, siendo por la altura en que
estin situadas, el punto de recalada de to-
dos los buques, que cruz:ibnn el Atlántico,
constituian por decirlo así, un lugar segur@
para apresar los ritos galeones de America,
y las naves, que por los empleados y parti-
culares se espedian desde ambas Indias.
Cuando los espedicionarios no encontrn-
ban estas codiciadas presas, recordaban en-
tonces los motivos de odio, que existian en-
tre ellos y el Gobierno Espanol, y tanto pa-
r a siciar su sed de venganza, cuanto para
proporcionarse víveres y aguada, caian so-
154 HISTOAIA
bre lns nial defmdidau poblaciones, y las
saqneaban i su antojo con rabioso encoao.
Los moros, iiombre genérico con que eran
conocidos en el país, los argelinos, tiircos,
rifenos y marroquies, como m k prrjximos a l
grupo isleíio oriental, y más perseguidos y
castigados por los priniitivos conquistado-
res, fueron los prinieros qiie organizaron
respetables escuadras, y llevaron d efecto
atrevidos desembarcas en Laijzarote y Fuer-
teventura.
Entre estas espediciones fué l a m & no-
table, l a que dirigió el corsario argelino Mo-
rato 6 Amurath, 6 fines de Jiilio de 1586,
con siete galeras, 800 hombres de armas y
400 turcos.
No encontrando formal resistencia en
las nial disciplinadas milicias del país, aso-
ló los campos, quemó diez ó doce mil fane-
gas de trigo y cebada, incendió l a Villa de
Teguise, y su Castillo, y logrci cautivar á
l a Marquesa, D."nés Beiiitez de las Cue-
vas, p Ií D.' Crrrjtanza, hija n a t u r a l del
Marqués, llevándose además dosoientos is-
lenos cautivos.
DE LA INQUISICION. 155
IIabiendo eiiarbolado poco despues ban-
dera de rescate, D. Agustin de Herrera, que
tisí se llamaba el Marqiiés, pudo salvar h
su esposa C. hijo, pero sin que por eso sus
den& silbditos dejaran de ir á maldecir ti
Argcl su mala suerte, y espiar en los barios
y mazmorras los crímenes de la odiada In-
quisicion.
Antes de esta catistrofe; habia saquee-
do tambien la Isla de Lnnznrote en 1569
un corsario niarroqui; y en 137 1, otro de
Argel, Ileviindose gran núinero de prisio-
iieros.
En Agosto de 1553, la Pulma fue vícti-
m a t~siniismode una invasioii francesa, que
dirigió con notable brío y fortuna un atre-
vido corsario, llamado pié de pnlo, saquean-
do la naciente poblacion, quernaudo sus
principales edificios y archivos, y Ilevándo-
se todo lo que escitó su codicia.
En 1 570, criizando otro corsario hugue-
note, por las costas de la Gomera, se apode-
ró de una nave, donde iban cuarenta mi-
sioneros jesuitas con destino al Brasil, y
los pasó á todos cuchillo, haci6udoles ga-
156 HISTORIA

nar impensadamente la anhelada palma del


martirio.
El mismo pirata, que era un bravo na-
mando calvinista, apareció luego sobre Snn
Sebastian, y dejó en ella los demás prisio-
neros; no habiendo, al parecer, despertad@
su furor, sino lo negra sotana de los hijos
de Loyolu.
Al siguiente ano, otro corsario francés,
Ilaniado Juan de Cupdeville, ~ t a c óla misma
Villa de San Sebastian, y cometió en ells
mil excesos, asesinando ú sus indefensos ha-
bitantes, y especialmente á los que vestian
el traje sacerdotal.
La Ciudad de Las Palmas, capital en-
tonces del archipiélago, y asiento del abor-
recido Santo Oficio, era eiitre tanto el blau-
co de los deseos de todos los corsarios y pi-
ratas, que cruzaban estos mares; pero 13. es-
casez de fuerzas con que en general conta-
ban, no les permitia realizar tan atrevido
deseo, aun cuando mucho lo ambicionasen.
Fué necesari:, que el famoso almirirnte in.
glés, Francis Drake, en una de sus memo-
rables escursiones por el OcBano, acordán-
DE LA INQUISICION. 157
dose de los desnianes de la inquisicion, se
decidiese á acercarse 4 la Gran-Canaria, con
animo de castigar ti su capital y sus odio-
sos Tribunales, para que aquel deseo pu-
diera al fin encontrar satisfaccion.
En efecto, el viernes 6 de Octubre de
1595, al amanecer, fondeó en el puerto de
las Isletas l a escuadra inglesa, compuesta
de veinte y ocho navíos de alto bordo, y
cuatro mil hombres de desembarco.
Gobernaba entonces la Gran-Canaria el
Capitan Alonso de Alvarado, aguerrido gefe
formado en las guerras de Italia y Flaiides,
y le secundabs en prudencia y arrojo s u te-
niente Antonio Pamochamoso. Los medios
de defensa consistian en las dos torres de
laLuz y Santa Ana, y un reducto 6 6aW-
mita, al pié de la monttiiia de San Eran-
cisco, seis pequeitus piezas de campana, ti-
radas por bueyes, y algunas companias d e
paisanos, armados con picas, alabardas y
arcabuces.
Los ingleses distribuyeron su escuadra
en tres divisiones; una, de dos buques ata-
có el torreon de las Isletas; otra de once,
158 HISTORIA

canoneó el de Santa Ana, y las trincheras


d e San Telmo; y otra de quince, cubrió con
sus fuegos el desembarco de quinientos hom-
bres, que se lanzaron á lns playas de Santa
Catalina, donde entonces no habia castillo
alguno. Defendia aquella parte del litoral
el Gobernador Alvarado, con las compefiias
d e Francisco. de Cabrej as y Armas, al abri-
go de algiinas improvisadas trincheras, for-
madas con sacos de arena.
Por tres veces los ingleses intentaron pi-
sar la playa, y hacer retroceder á los Cana
rios; y por tres veces, fiieron rechazados, y
obligados precipitadamente 6 reembarcnrse.
Viendo esto el almirante, y observando al
mismo tiempo, que por momentos llegaba
del interior el paisanaje armado; que dos de
sus mejores buques se habian ido A pique,
con los acertndos disparos de las fortalezas
islenas; y que el arrojo de los canarios cre-
cia con la resistencia, se resolvió d abandonar
el ataque, y mandando levar anclas, se
alejó aquella noche de l a rada, dirigiendo
su rumbo á las Antillas, donde fué luego
m á s afortunado.
DE LA w~uismro~. 159
Cinco anos despues, en Junio de 1599,
una escuadra holandesa al mando del almi-
rante Pedro Wander Woez apareci6 sobre
la misma rada, con 63 buques de guerra, y
ocho 6 diez mil hombres de tropa, enviados
expresanielite por los Estados, con la inten-
cion manifiesta de vengar los agravios de
la cruda guerra, que en los Paises Bajos les
habia hecho el Duque de Alba.
NO fueron entonces tan felices los Ca-
narios, como en el ataque anterior, pues si
bien se defendieron con tenacidad en las
mismas playas de Santa Catalina, el mayor
número de enemigos, y la perdida de su
valiente Gobernador, que cayú herido en las
trincheras, obligó á los nuestros & refu-
giarse al abrigo de las murallas d e la Ciu-
dad, que fueron por tres dias batidas en
brecha, y asaltadas por un grueso de tro-
pas, superior en número, armas y disciplina.
tí las milicias de l a Isla.
Agotadas las municiones, Q inutilizadas
las piezas de campafia, los Canarios, des-
pues de poner en salvo sus familias, cauda-
les, papeles é intereses, se retiraron al lugar
160 HISTORIA

de la Vega, jurando defenderse hasta el d-


kimo estremo.
El almirante: diieno de la Ciudad, envid
dos prisioueros, proponiendo la evacuacion
de la isla, mediante una contribucion de
400.000 ducados, y la entrega de todos los
presos que estt~bandetenidos por la Inquisi-
ciori; yero los.Islenou llenos de patriotismo,
y coufiando en su denuedo, resolvieron, no
admitir proposicion alguna, llevando tan
atrevida respuesta á Wander Woee el emi-
nente patricio Don Bartolomé Cairasco de
Eigiieroa, en cuya casa se hospedaba aquel.
Para vencer esta inesperada resistencia,
se organizd por el enemigo una coliimiia es-
pedicionaria, que se internase en l a Isla, y
atacára & los Canarios en su campamento de
Ia Vega, dando el mando de las fuerzas al
Comandante Darcal, segundo jefe de la es-
cuadra.
Esta columna, fuerte de tres mil hom-
bres, se avanzó el sábado 3 de Julio hasta el
monte lentiscal, en cuyas espesuras, los sol-
dados, hostigados por la sed, principiaron á
desbandarse, para beber en las charcas ce-
iagosas que encontraban en el camino, has-
-
a que, saliendo de improviso las tropas isle
las, que estaban en emboscada, y cayendo
on furia sobre los diseminados pelotones,
ss arrollaron, y persiguiéndoles sin tregua
ii descanso, entraron con ellos en la ciudad,
lifundiendo el pánico entre los que allí les
aguardaban, que no podian creer tan ines-
perado desenlace.
El almirante que se disponía á almorzar,
abandonh precipitadamente las mesas, pre-
parad as en el palacio episcopal, y seguído
de todos sus soldados, se embarc6 al momen-
to por el pucrto de las Isletas, hostilizado
siempre de cerca por los Isleflos.
Antes de abandonar la poblaciou, y
durante los diits qne la ocuparon, habian
embarcado los holandeses algunas piezas de
artillería, las campanas de la Catedral, cien-
to cincuenta pipas de vino, veinte cajas de
uucar, y los archivos de la parroquia, del
Municipio, y de las notarías públicas. Ade-
más, habian incendiado el retablo, altares,
imhgenes y coro de la Catedral, y profana-
do el templo y sus púlpitos, predicando des-
TOMO
11.-11 .
162 HISTORIA

d e éstos la religion reformada. (1)


A1 dejar definitivamerite la Ciudad, PU-
sieron fuego tambien al palacio del Obispo,
casas de la Inquisicion, priiicipales edificios,
co~ventosde Santo Domingo, San Francisco
y San Bernardo, 15 iglesias particulares.
Los isleflos acudieron it tiempo, y salvs-
ron algunos de estos edificios de una des-
truccion completa; pero las pérdidas fueron
incalculables, y el recuerdo de los holande-
ses dej6 hondas huellas en Las Palmas.

FIN DEL TOMO SEGUNDO.

IIi h t n s niilnitos Iiwnin nitemados nar el Cabildo aclrr-


si&ico con '&n ceremuiiia y' rempldza'dos por uiros que a l
a h c b se conitruyeren.-domero. Apuntes genca1dgicoe.-
dlb-
SOBRE E L XUXIERO DE FAhlILIAI\ES.
-.

El Rey: Venerable Inquisidor contra l n hei.6-


tica prwedad y apostasía. En l e s nuestras Islas
de Canaria y su Partido, porque ya hemos sido
inforniados, que per ofrecerse a l presente en ese
Santo Olicio, negocios importantes 81 servicio de
Dios, nuestro Señor, y dcfensa de nuestra San-
ta f<i católica, y religion cristia~ia,para el buen
ejercicio y administracion de la justicia, teneis
necesidiid de ministros y familiares, que asistan
con vos, por ser cabeza de Inquisicion, tenemos
166 ACLARACIONES Y DOCUMENTOS.
por bien de daros licencia, corno por la presen-
t e os la darnos, para que podais nombrar g norn-
breis cu la Ciudud de Canaria, hasta veinte fa-
miliares. y no miis: y en las demlls Islas, Ciu-
dades, Villas y -Lugares, y Puertos de mar dese
distrito, los que fueren necesarios, conforine B
nuestra prcvision de concordiu, que cerca desto
esta dado, las ~ u a l c s seón personus quietas y
pacificas, y er! quien c o n c u m n las calidades que
s e requieren; y cuando iicaeciere haber conipe-
tencia de jiiiisdiccion entre vos. y las justicias
seglares, os juntareis vos y el Regente de la
nuestra Audiendia desa dichn Ciudad, y vereis
los procesos, y si vistos no os concertaredes, os
juntai3eis entrambos con el Reverendisirno in
cristo padre, Obispo desa dirlia Ciudad dc Cana-
ria, que es 6 por tiempo fueie, y ejecutarse h a
lo que A lii rnnxor parte pareciere. Y es nues-
tra v~luntiid,que los dichos familiares, que norn-
britredes asi, en esa dicha Ciudad de Canaria,
ccmo en todas las otras Islas, Ciudades, Villas y
Lugares, gocen de las exencioues y libertades,
que gozan los otros familiares, que hay en las
Inquisiciones de nuestros Reinos y Señorios, lo
cual haced y cumplid, segun y c6ino en esta
nuestra carta se contiene. Dada en la Villa de
Madrid ti 10 dias del mes de Octubre de 1567
ACLARACIONEG Y DOCUMENTOS. 167
años.-Yo el Rey.-Por mandado de S. M.-
Pedro del Hoyo.
(Libro de fltales cidulnr, que se custodia tn el
Uunicipni, de Las Palmas.)

INSTRUCCION
Covo SE PROCEDE CONTRA UN OBISPO.
-
El drden que el Liceneiiido Ortiz de Fúnez,
Inquisidor de las Islas da Cannria, ha de guardar
para que el Obispo de Canaria suelte de la pri-
sion al Candnigo Alonso de Valdes, Notario del
secreto de aquel Santo Oficio, es al siguiente.
Lo primero, luego que recibiere el despacho
que s e le envia, ira visitar al dicho Seíior Obis-
po, llevando consigo alguna persona grave, e n
cuya presencia, con todo buen respeto y corte-
sia, le significari% el mucho dufio y perjuicio, que
a l Santo Oficio se ha seguido y sigue, de ha-
ber prendido y tener preso tantos dios al di-
cho Can6nig0, y haberse dejado por esta razoo,
de proseguir lns causas y negocios, que estHn
168 ACLARACIONES T DOCUMENTOS.
pendientes en aquella Inquisicon, que tanto con-
vienen se despachen al servicio de Dios nues-
tro Señor, y al de S. M. y al b k n público de
nuestra Rzligion Cristiana, sin que en ello se
ponga estorbo ni impedimento alguno; pidiéndo-
Ir?, que pues la calidad del negocio lo permite,
sea scrvido soltar de la dicha prision al dicho
Canonigo, remiti6ndolo con el proceso de suscul-
Das al S:tnto Oficio, á donde e s costumbre co-
noccise de los excesos y dclitcs de los Oficiales
y Ministros del; y en 61 se procederA contra el
Canónigo, de manera que S. S . quede satisfecho
de su punicioii y castigo, el que se le dará c o n
s u iritervencion y parecer, diciéndole, que ha-
biendo dado cuenta dcl suceso del dicho nego-
cio al Illmo. Sr. Inquisidor Geceial y Conscjo,
le mandan que de su parte pida A S. S. lo man-
de hacer asi.
Y si aun dandole el recado~susodiclio,el di-
cho Sr. Obispo no se allanase, le direis que el
Illmo. SI.. Inquisidor General le escribe en ra-
zon de aquel negocio, y con esto le dar& la
carta que se le envia, cuyo traslado va con esta,
para que entienda lo que contiene.
Y si halii6ndole entregad(, al dicho Obispo la
dicha carta, no s e allanase, ni quisiese hacer lo
q u e se le pide, ni soltar u1 dicho Cari6nig.0, n i
ACLARACIONES T DODUMENTOS. 160
remitirle al Santo Oficio, oida si1 respuesta, se le
dira con el mismo comedimiento, que el Santo
Oficio se holgar& mucho, que no fuera necesario
usar de otros remedios, pero que pues S. S.
obliga B ello, que no podrti dejar de proceder
conforme ti derecho, hasta que S. S. suelte y
remita al dicho Can6nig0, guardando el 6rden
que en razon de esto se le envin.
Y si todavin el dicho Obispo perteverare e o
no soltar ni remitir r i l dicho Cnn6nig0, como es-
ta dicho, el Fiscal del Santo Oficio hara el pedi-
mento en forma, ante el dicho Inquisidor, en
que diga, que siendo, como son, los Oficiales y
Ministros del Santo Oficio sugstos, ti. su jurisdi-
cion por privilegios Apost6licos, uso y costum-
bre inmeniorial, el dicho Obi-po ha prendido y
tiene preso al dicho :\¡unso de Valdes, Notnvicr
del Secreto de ese Siiiito Olicio, J. por le haber
prendido y tener presx) tantos dias, en tan esire-
cha prision, se ha iriipcdido 6 impide el dicho
Santo Oficio, y el ejercici, del, sin poderse des-
pachar las cnustis y negocios de la fit, que estiin
pendientes; y que, aunque muchits y diversas ve-
ces, se le ha pedido suelte y remita el dicho Ca-
nhnigc- al dicho Santo Oficio, como es oblighdo,
no lo ha querido ni quiere hacer, de que tanto es-
chnditlo y perjuicio se siguo al dicho S a n t o
170 ACLARACIONES Y DOCUMENTOS.
Oficio, y al servicio de Dios Nuestro Señor, y
nuestra Santa fe C~tólica y religion cristiana, y
al de S. M., como cs notorio, y esta pronto de
d a r de ello informacion que pide; y suplica s e
proceda por todo remedio y rigor d e derecho.
contra el dicho Obispo y sus Oficiales y sus Mi-
nistros y otras cualesquier personas, que en
razon de esto parecieren estBn culpados, man-
daridoles s6 graves penas y censuras, que no ;ni-
pidan, inquieteu ni perturben al dicho Sants Ofi-
cio, en su libre ejercicio y ministerio. y que suel-
ten y hagao soltar a dicho Canónigo Valdes, No-
tario del Secreto de 61, para que con s u asisten-
cia y por ante 61, s e puedan despnt:hur y prose-
guir las causas y negocios de la fe, que en el di-
c h o Santo Oficio estdn pendientes, para lo cual
y en lo necesario etc.
La cual peticion s e presentará en forma, por
ante Notario 6 escribano público y testigos, y el
dicho Inquisidor prcweerá, que dando la infor-
macion, hara y proveera justicia.
Y luego, el dicho Fiscal dirh, que hace pre-
scntacion para lo susodicho d e tal, y tal testigo,
que serzin las personas, que mejor noticia tengan
d e ello, los cuales, el dicho Inqciisidor examinará
en forma con juramento, por ante el dicho Es-
cribano o notario, y declararti la posesion y cos-
ACLARACIONEI Y DOCUMENTOS. 171
tumbre, que el Santo Oficio tiene de punir y casti-
g a r a su3 Ministros.
Y hacha dicha inlormacion, el dicho Inquisi-
dor mandara dar su mmdamieoto en forma, con
particular relacion del dicho negocio, y de lo pe-
dido por dicho Fiscal, y escribiendo lo primero ti
;la letra s u peticion contra el Provisor, Oficiales,
Carceleros y Ministros del Obispo, si pareciere
que basta esto, amonestiindolos, y si necesario
6s mand8ndoles por autoridad apost6iica, de que
e n esta parte quiere usar y usa, que dentro d e
.tres dias primeros siguientes, despues de la no-
tiíicacion, suelten y remitan el dicho Alonso d e
Iraldes, de las cárceles en que esta, al dicho San-
t o Oficio, para que en 61 sca punido, y castiqado,
y pueda ejercer y ejerza su oficio de Notario del
Secreto, y se puedan despachar y despachen an-
te él, como tal Notario, las causas y negocios d e
Ja fe, que en el diclio Santo Oficio estzin pen-
dientes, siu le impedir ni perturbar en coca blgu-
na, como sc~nobligados, lo cual hagan y ciimplan,
dentro del t8rmin0, s6 pena de escomunion ma-
yor, y d e docientos ducados, aplicados para los
gastos estraorclinarios del Santo OGcio, apercibt-
dolos, que lo contrario tiaciendo, acusadas sus re-
beldias, proceder& contra ellos, y cualquier de
da ellos d ejecucion d e las dichas penas y cznsu-
172 ACLARACIONES T DOCLTNENTOS.
ras, sin los mas citar ni llamar, citdndolos por 1.)
presente para ello, y par;: se ver condenar en las
dichas penas.
Y en caso que p n w c a que no hasta, y que
e s de poca iiiiportancia proceder coritra el dicho
Provisoi y Oficiales, sino q u e es necesario pre-
cisa y forzos;imente, proceder contra el mismo
Obispo, paraconseguir el cfwto que se pretende,
y por haber 61 solo procedido y proceder en el
negocio, podidsa dar el dicho rniindnniientcl, con-
tra el dicho obispo, tiatiiodole en él con todo res-
peto y c o ~ t e s i s , diciendo al principio de él de
Muy Illrno. y Iievmo. Sr., y adelante vn el pio-
ceso y decision, diciendo que pide por nlerced A
S u Siia. Re\.ma. desa parte, y quedela del Santo
Oficio por la dicha autoridad Apost6lica, segun que
e s t i dicho, le exorta y requiere, y si necesario Cs,
le manda so pena de privacion del ingreso de la
Tglesin,suelta y remita al dichosanto Oficio, aldi-
cho canbnigo Valdes, apercibiéndole, que hacien-
do lo contrario etc., segun que arriba esti de-
clarado.
Y porque d dicho Obispo no tenga ocasion
de quejarse, para habérsele de notificar el dicho
mandamiento, ser&acertado que el dicho lnqu,iSidor
vaya per.:onalmenteá ello, llevando consigo una 6
dos personas graves, parapereuadirlc y rogarle
ACLARACIONES T DOCUMENTOS. 173
toJavia, qui: se allane a hacer lo que le está pedi-
do, y sohary remitir al dicho canbnigo, y no inpe-
dir al dicho Santo Oficio, ni dar lugar A que en el
oea"Lio proceda udc!2i.te, y .,-U n ~ n n c .u --u.
n & > ~ ~ c a ~

de otros remedios de pesadumbre; y en caso que


todüuia no lo quiera hacer, mandará que entre
el Escribano, que para hacer la notificacion ha
d e llevar consigo, que notifique el dicho Manda-
miento, y asiente 1i1 notificacion de el, el cual lo
liará asi, y asentar8 lo que el dicho Obispo res-
pendiese por a n t e t ~ d y o s y, asimismo asentara
todos los actos de urbanidad y buena crianza, y
10s ,judiciales que se hicieren, para que consto
eo el proceso de la mucha justificacior con q u e
sc hubiere procedido.
Y en caso que el dicho Provisor y Oficiales
del dicho Obispo respective, quien el dicho
Mandaniiento se hubiere noiiticado, no le cum-
plan deritri, del dicho termino, acusadas tres re-
beldins en tiempo, mandará dar el dicho Inquisi-
dor sus cartas m&s agravadas, declarando al di-
cho Provisor y Oficiules por piiblicos excomulga-
dos; J e" C C J ~ " " h a ~ nnti6mrlo
a a l di-
cho Obispo, y no le haya cumplido, prohibiéndole
el' ingreso d e la Iglesia, amonestándole y mao-
d ~ n d o l eque le de el cumpla al dicho Uandamien-
to dentro del termino dicho, sb pena de suspen-
174 ACLARACIONES Y D O C U ~ N T O S .

sion de sus 6rdenes, y alguna pena pecuniaria,


que pareciere, ~percibiBndolo, que pasado el di-
cho tdrmino y acusada SU rebeldia, se procederh
contra 61, declarandole haber incurrido en las
dichas peuas, sin citarle para ello, segun que
arriba est dicliu; el que dicho Mandamiento le
notificurtt, usando de todo buen termino y cor-
tesia.
Y si todavin el dicho Obispo perseverare I:D
s u contumacia y rebeldia, habiendosele acusa-
do e n tiempo tres rebeldias, se daran contra dl
cartns más agravadas, declarando haber incurri-
do en las dichas penns,y amunestándole por la di-
cha Autoridad Apostt~lica,que todavia cumpla di-
cho Mandamiento, dentro de otros tres dias, sb
pena de excomunion mayor, y alguna mayor pena
pecuniaria, apercihi6ndolo que lo contrario ha-
ciendo, acusadas sus rebeldias, se declarara ha-
ber incurrido en las dichas penas y censuras, sin
le más citar, cit¿ndola desde luego para ello, se-
g u n que arriba estd dicho; el que dicho Manda-
miento se notificara nsimisnio, e n forma con to-
d a urbanidad.
Y si todavia el dicho Obispo perseverare en
su contumacia y rebeldia, habidndosele acusado
e n tiempo, se dartín contra 61 cartas mAs agro-
badas, declar8ndole por piiblico excon~ulgado,y
ACLARACIONES Y DOCUYENTOS. 175
haber incurrido en la dicha pena pecuniaria, 6
cuya ejeciicion, si necesario fuere, s e podra pro-
ceder, aunque no es de creer que el dicho Obis-
p, no dará lugar á que el negocio llegue á ss-
te tPrmino.
En todo lo que s e procederá con mucha jus-
tificacion y comedimiento, sin qiie haya ocasion
dn quejarse; sentai~dosetodos los autos, que e n
razon de ello se hicieren t n forma.
Y hace de advertir, que en todo lo susodicho
en los dichos Mandamientos, no se ha de proce-
der á inhibir al dicho Obispo del conocimiento
de la dicha causa, sino solamente de que no ini-
pida ni perturbe al Santo Oficio, ni su libre ejer-
cicio y ministerio, y que remita al dicho cand-
nigo Valdes, Notario, para que ante el se pue-
dan despachary despa~benlascausasynegocios
de fe, qiie en el dicho Santo Oficio estan pen-
dientes.
Y porque es muy posible, que el dicho Obis-
po se quisiese valer de le Audiencia Real, y lle-
var 6 ella por via de fuerza el dicho negocio, re-
tielando de los Mandamientos que contra 61 die-
reo, se ha de tener aviso, que en caso que la di-
cha Audiencia se qiiiera entrometer en ello, s e
le ngtifique la CBdula Real, que en razon de es-
to hay, para que por via de fuerza, ni en otra
176 ACLARACIONES Y DOCUMENTOS.

manera alguna, no se entrometa en las Causas


del Santo Oficio, en lo cual asimismo se guarda-
1.8 todo buen termino, previniendo al Regente J
oidores que pareciere que conviene.
Y en caso que el dicho Obispcr remita al Sao-
t o Oficio al dicho Can6nigo Valdes, con su pro-
ceso, procedereis en 61 segun corresponde, dan-
dole por cbrcel la casa cn que se ejerza el oficio,
notificbndi~seal Notario, cuyii e s la nccion, salga,
si quisiere salir, b la causa, y sino, que salga el
Fiscal, y sr. prosiga hasta concluirla y terminarla
c o n el Ordinario y consultores, lo menos ins-
tando la parte, nlivi&ndole la Carceleria, de rna-
riera que e n todo se haga justic:ia.-Pablo Gar-
cia.
Recebida y leida ante el Si.. Inquisidor el Liceo-
cindo Ortiz de Fúnez, en esta Inquisiciciti de Ca-
naria, en once dias del m e s d e Abril de mil 6 qui-
nientos y setenta y siete a i ~ o s , por presencia de
mi Alonso de Valdes.
Concuerda en cuanto se pudo, con el origi-
nal, que estd en este libro, B los foliov veinte y
tres y veinte y cuatro, y se ha sacado este trasla-
do, por s i s e acaba de comer la letra de dicho ori-
ginal, B que me remito.-D. Melchor de Castro-
viejo.
(Arcbiuo de la lnpuisicion de Cai~aria.)
INDICE

LIBRO IV FUNEZ . Pág .


I . Reorganización del Santo Oficio en Canarias 5
II . LiegadadeFúnez . . . 13
1 1 1. Quinto auto de fe . . . . . . 23
I V. Proceso fuera de auto . . . . 31
V . Sexto auto de fe . . . . . 40
Vi . Visitas . . . . . . . . 47
VI1. Séptimo auto de fe . . . . . 56

L I B R O V . APOGEO INQUlSlTORIAL
I. Nuevos inquisiaores . . . . . . 6 5
II. Octavo auto de fe . . . . . . 7 1
III. Noveno auto de fe . . . . . . 7 9
i V. Proceso entre auto . . . . . .96
V. Décimo auto de fe . . . . . .109
Vi. Proceso de la Colonia . . . . .123
VI1. Undécimo auto de fe . . . . . .134
VIII . lnvaciones . . . . . . . .152

ACLARACIONES Y DOCUMENTOS
1 . Real cédula sobre el número de familiares . 165
iI. .
Instrucciones Cómo se procede contra un obispo