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OBJETO: Formula denuncia, acompaña prueba, solicita medidas de

prueba.

SEÑOR JUEZ FEDERAL:

Dr. NICOLAS A. SUÁREZ COLMAN Mat. 3464


CAGR; Mat. Fed. T°120 F° 348, constituyendo domicilio electrónico en
20307511968, a V.S. me presento y respetuosamente digo:

I.- OBJETO

Que vengo por la presente a formular denuncia


contra la Doctora SILVIA CRISTINA VAZQUEZ, quien actuara en
representación del Ministerio de defensa de la Nación y/o del Estado
Mayor del Ejército Argentino, en orden a los delitos de incumplimiento
de los deberes de funcionario público y prevaricato contemplados en
los artículos 248 y 271 del Código Penal y/o los que pudieren surgir de
la investigación.

Ello sin perjuicio de que de las resultas de la


investigación pudieren surgir otros delitos y/u otros responsables de
los delitos que se investigan.

II.- HECHOS

En fecha 2 de febrero de 2022 la Juez


subrogante a cargo del Juzgado Federal de Bariloche, Dra. Silvina
Dominguez, dictó sentencia haciendo lugar a una acción de amparo
incoada por la comunidad mapuche Millalonco – Ranquehue, siendo
que en dicha resolución, dispuso: “…Ordenar al Poder Ejecutivo
Nacional a que en el término de 60 días – a partir de que quedara firme
-, transfiriera a título gratuito, al INAI, el dominio de las tierras cuya
mensura fue aprobada por Resolución N° 1174 del INAI, a los efectos
de su adjudicación —en forma inmediata—, en propiedad a la
Comunidad accionante.” Dicha medida fue notificada al Ministerio de
Defensa el día 2 de febrero a las 2022 a las 12.11hs.
El plazo de 48 hs dispuesto para interponer
y fundar el recurso de apelación, feneció en fecha 4 del mismo mes y
año y en igual horario, siendo que, en la misma fecha y
desconociéndose la hora, por medio del expediente NO-2022-
11199739-APN-DAJU#MD habría sido comunicada la resolución por
parte del Ministerio de Defensa al área correspondiente del Ejército
Argentino. En virtud de ello, éste, se presentó a apelar el día 6 de
febrero de 2022 a las 20:25 por intermedio de la apoderada del Estado
Nacional, Silvia Cristina Vazquez.

Cabe destacar que la Dra. Silvia Cristina


Vazquéz ya formaba parte de las actuaciones, pues había ingresado
como apoderada del Ejercito Argentino como parte apoderada del
Ministerio de Defensa el día 25 de marzo de 2021. Casi un año antes.

En la apelación adujo haber sido notificada


de la resolución judicial el día 4 de febrero de 2022, por parte del
Estado Mayor General del Ejército y no el día 2 de febrero de 2022
como apoderada litigante en autos en representación del Ejercito. Es
decir que Silvia Cristina Vazquez no podía desconocer la notificación
del día 2, ya que era parte del expediente en el que se produjo la
resolución.

En virtud de la presentación tardía del recurso


(el día 6 de febrero de 2022) la resolución de la Cámara Federal de
General Roca del 28 de abril del corriente, se lo consideró
extemporáneo y por ende, mal concedido el recurso.

Respecto al conocimiento y voluntad de


haber dejado vencer el plazo por parte de la mencionada funcionaria
es dable destacar que la mentada Dra. Silvia Cristina Vázquez ya había
sido tenida por parte en representación del Ministerio de Defensa –
Ejercito Argentino el 25 de Marzo del 2021 en el expediente FGR
8355/2020, y luego aparece mediante un escrito de apelación
extemporánea a pretender notificarse en dicho acto de la sentencia,
cuando ya había recibido la cédula el día 2 de Febrero, dejando vencer
el plazo de ley.

En efecto en el “Objeto” del escrito,


pretende mediante una maniobra ardidosa, hacer suponer una
representación distinta de la que ya detentaba por el Ministerio de
Defensa, ahora por el Estado Mayor General del Ejército como si los
intereses fueran distintos, e interponer el recurso de apelación tardío,
evidentemente a sabiendas de que estaba vencido pues sino no habría
tenido sentido la invocación de representación diferente que luego
pretendió ser “subsanada” mediante el acto administrativo que le
ratifica la representación, de fecha 25 de Febrero de 2021, emitido por
la Procuración del Tesoro. Todo parecería ser una puesta en escena
para intentar demostrar una diligencia que no se tuvo, quizás ex
profeso, pues lo que se pretendía era dejar pasar el plazo para otorgar
derechos de la forma en la que se lo hizo, debiendo agregar a ello que
la propia manifestación de estar notificada en el acto es altamente
indiciaria del dolo.

III.- CALIFICACIÓN LEGAL

Los hechos hasta aquí relatados permiten


“prima facie” ser encuadrados en el delito previsto y reprimido por el
art. 271 del C.P. que castiga con pena de multa e inhabilitación al
“…abogado o mandatario judicial que defendiere o representare partes
contrarias en el mismo juicio, simultánea o sucesivamente o que de
cualquier otro modo, perjudicare deliberadamente la causa que le
estuviere confiada…”.

La acción típica, como bien lo indica la


norma, consiste en defender o representar partes contrarias en un
mismo juicio y perjudicar de cualquier modo la causa confiada, más la
variante que aquí interesa poner de relieve es aquella que considera
que una de las formas de configurar el delito consiste en perjudicar de
cualquier modo la causa.

El perjuicio puede ser producido de


diferentes maneras, ya sea mediante una conducta activa u omisiva, y
en detrimento de la parte que el autor representa o defiende, aunque
también haya perjudicado los intereses de las demás partes del juicio.

Se trata de un delito que requiere un sujeto


especial -abogado o mandatario judicial-, y requiere dolo en su actuar
-conciencia y voluntad de querer causa un perjuicio a aquel a quien se
defiende o representa en juicio-. También se requiere la producción de
un perjuicio para el perfeccionamiento del delito. Es decir, deberán
presentarse en forma conjunta el elemento intencional y el perjuicio.

Tiene dicho la Procuración del Tesoro en


varios dictámenes que “…quien se desempeñe en la función pública,
sea como funcionario de carrera o como funcionario político, debe
encaminar su obrar siguiendo estándar de comportamientos adecuados
a la regla moral y a la finalidad ética que sustenta el Estado…” (v.
Dictámenes 264:62). De aquí se deduce sin dificultad que con el
accionar descripto se han violado de manera intencional los intereses
confiados por el Estado a quien debía cuidar en juicio los intereses y
patrimonio del Estado Nacional.

No debe perderse de vista que según el


relato de los hechos, surge la posible participación en el evento de
funcionarios de las más altas esferas del Ministerio de Defensa, quienes
habrían impartido las órdenes para concretar el envío tardío del
expediente administrativo correspondiente y, por ende, la presentación
tardía del escrito de apelación pertinente.

En mérito a ello, deberían ser evaluados por


V.S. a la luz de lo previsto y reprimido por el art. 248 del CP, que
castiga con pena de prisión al “…el funcionario público que dictare
resoluciones u órdenes contrarias a las constituciones o leyes
nacionales o provinciales o ejecutare las órdenes o resoluciones de esta
clase existentes o no ejecutare las leyes cuyo cumplimiento le
incumbiere…”.

Se trata de un delito doloso, que requiere


la conciencia de la ilegitimidad o la arbitrariedad del acto y la voluntad
de llevarlo a cabo y el sujeto activo debe ser un funcionario público en
ejercicio de sus funciones. Es decir, este delito castiga el uso abusivo
de la propia autoridad al funcionario público que actúe dictando
cualquier tipo de medida -órdenes o resoluciones- que infrinjan
disposiciones legales o que las ejecute.

Debe señalarse que el concepto de


funcionario público lo encontramos en el Código Penal, cuando en su
art. 77 indica de forma expresa que “…por los términos “funcionario
público” y “empleado público”, usados en este código, se designa a
todo el que participa accidental o permanentemente del ejercicio de
funciones públicas sea por elección popular o por nombramiento de
autoridad competente...”. También lo podemos encontrar en la Ley Nº
25.188 (Ética en el Ejercicio de la Función Pública) “…Se entiende por
función pública, toda actividad temporal o permanente, remunerada u
honoraria, realizada por una persona en nombre del Estado o al servicio
del Estado o de sus entidades, en cualquiera de sus niveles
jerárquicos…”.-

El Estado Argentino ha ratificado la


Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción (Ley N°
26.097) y la Convención Interamericana contra la Corrupción (Ley Nº
24.759). En función de lo preceptuado por el artículo 75 inciso 22 de
la Constitución Nacional. Dichas convenciones tienen jerarquía
normativa superior a las leyes del derecho interno, conformando
derecho positivo vigente, siendo por ello, política del Estado Argentino
Nacional la lucha y el compromiso ante la comunidad internacional de
prevenir, investigar, enjuiciar y sancionar a las personas encontradas
culpables de estos delitos, con el objeto de erradicar los actos de
corrupción en el ejercicio de las funciones públicas y los vinculados con
tal ejercicio (arts. 2º y 3º inc. 9 de la Convención Interamericana
contra la Corrupción y art. 1º de la Convención de las Naciones Unidas
contra la Corrupción).

Por su parte, la Convención de las Naciones


Unidas contra la Corrupción, ha señalado en su Preámbulo la
preocupación “por la gravedad de los problemas y las amenazas que
plantea la corrupción para la estabilidad y seguridad de las sociedades
al socavar las instituciones y los valores de la democracia, la ética y la
justicia y al comprometer el desarrollo sostenible y el imperio de la
ley”, y resaltó “los principios de debida gestión de los asuntos y los
bienes públicos, equidad, responsabilidad e igualdad ante la ley, así
como la necesidad de salvaguardar la integridad y fomentar una cultura
de rechazo de la corrupción”. A su vez, establece que cada Estado Parte
velará por que se ejerzan cualesquiera facultades legales discrecionales
de que disponga conforme a su derecho interno en relación con el
enjuiciamiento de personas por los delitos tipificados con arreglo a la
presente Convención a fin de dar máxima eficacia a las medidas
adoptadas para hacer cumplir la ley respecto de esos delitos, teniendo
debidamente en cuenta la necesidad de prevenirlos (art. 30, inc. 3°).

Asimismo, el Preámbulo de la Convención


Interamericana contra la Corrupción sostiene que “…la corrupción
socava la legitimidad de las instituciones públicas, atenta contra la
sociedad, el orden moral y la justicia, así como contra el desarrollo
integral de los pueblos…”; que “…la democracia representativa,
condición indispensable para la estabilidad, la paz y el desarrollo de la
región, por su naturaleza, exige combatir toda forma de corrupción en
el ejercicio de las funciones públicas, así como los actos de corrupción
específicamente vinculados con tal ejercicio…”; que el combate de
hechos enmarcados dentro del concepto de “corrupción” “…fortalece
las instituciones democráticas, evita distorsiones de la economía, vicios
en la gestión pública y el deterioro de la moral social…”; y se ha puesto
énfasis en la “importancia de generar conciencia entre la población de
los países de la región sobre la existencia y gravedad de este problema,
así como de la necesidad de fortalecer la participación de la sociedad
civil en la prevención y lucha contra la corrupción”, y que para combatir
la corrupción, y todo lo que ella trae aparejada, “es responsabilidad de
los Estados la erradicación de la impunidad”.

Además dispone, dentro de sus propósitos el


de “promover y fortalecer el desarrollo, (...) de los mecanismos
necesarios para prevenir, detectar, sancionar y erradicar la corrupción”
(cfr. Art. II, punto 1), y enuncia en el Artículo III algunas medidas
preventivas, con el objeto de cumplimentar los propósitos de la
Convención, entre la que se destaca desarrollar mecanismos modernos
para prevenir, detectar, sancionar y erradicar las prácticas corrupta.”
En resumen, en dichos instrumentos ha sido plasmada la importancia
de que sucesos que fueren de corrupción sean investigados ya que
estarían en juego bienes que involucran a la sociedad, y donde se
encontraría comprometida la responsabilidad internacional en la
materia. Por ende, la lucha contra la corrupción exige a los tres poderes
del Estado maximizar los esfuerzos desde la esfera de su competencia.

IV.- PRUEBA

1. Se requiera del Ministerio de Defensa las


actuaciones NO-2022-11199739-APN-DAJU#MD.

2. Artículos periodísticos de los matutinos


Clarín titulado: “Obligan al Ejército a entregar tierras en Bariloche…” ;
de fecha 4 del corriente mes y año; del diario La Nación titulado : Tras
el error del ejército y la pérdida de tierras en Bariloche…. del día 6 de
mayo de este año.
3. Se requiera al Juzgado Federal de Bariloche
copia de las actuaciones referenciadas como: Expte N°
FGR8355/2020/CA1, del Juzgado Federal de Bariloche, “Comunidad
Mapuche Millalonco – Ranquehue c/ Poder Ejecutivo Nacional –
Ministerio de Defensa y otros s/ Amparo Ley 18.986”. La que deberá
incluir las actuaciones ante la Cámara Federal de Apelaciones de
General Roca.

V.- PETITORIO

Por todo ello, a VS solicito:

1. Tenga por presentada la denuncia y por


constituido el domicilio.

2. Se dé inmediata intervención al
representante del Ministerio Público Fiscal (artículo 180 del CPPN).

PROVEER DE CONFORMIDAD

SERÁ JUSTICIA.

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