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1.

FACULTAD DE HUMANIDADES ESCUELA DE PSICOLOGIA TEMA : SÍNDROME DE


TOURETTE. CURSO : COMPUTACIÓN I. DOCENTE : MARISOL LÓPEZ ALEGRE. ALUMNA :
LOZADA ECHAVARRÍA, GISSELY. Trujillo-Perú 2014
2. INTRODUCCIÓN Son varias las enfermedades que a lo largo del tiempo han ido apareciendo, unas
más conocidas que otras, algunas han existido a través de la historia pero nunca se les ha tomado como
una enfermedad importante o fundamental en la vida de las personas. Es el caso de la enfermedad de
George Gilles de la Tourette o el Síndrome de Tourette, un trastorno neurológico que a diferencia de
otros, solo maneja la parte involuntaria que en algunas personas solo llega alcanzar la magnitud de un
simple tic, algo tan sencillo como lo es un movimiento pequeño que en la lógica de la gran mayoría de
personas dura solo un instante. Lamentablemente no es así, va más allá de un simple movimiento es
una reacción incontrolable que se da una y otra vez. Una enfermedad que soporta una situación física e
involucra el aspecto familiar, social y cultural de las personas con este síndrome con el cual deben
convivir día tras día durante toda su vida. Ante esta variabilidad de causas, distintas ramas de la
ciencia estudian por encontrar una solución. Desde la medicina, psiquiatría hasta llegar a la psicología.
La Terapia Cognitivo-Conductual entrega, hasta hoy en día, las mejores herramientas y tratamientos
para los pacientes con tics y Síndrome de la Tourette. El presente trabajo tiene como objetivo entregar
una definición completa del trastorno del tics y del síndrome de la Tourette. i
3. Tabla de Contenido
INTRODUCCIÓN ....................................................................................................... i
Tabla de Contenido ............................................................................................ ii
Tabla de Ilustraciones ................................................................................................................... iii
Tablas .......................................................................................................... iii 1.
Definición ......................................................................................................... 1
1.1. TICS .................................................................................................................... 2
1.1.1. Definición ............................................................................................................ 3 1.1.2.
Etiología ............................................................................................................... 3
1.1.3. Generalidades..................................................................................................... 4
1.1.4. Clasificación ........................................................................................................ 5
1.1.4.1. Simples: ............................................................................................................ 6
1.1.4.2. Complejos ........................................................................................................ 6
2. Aspecto histórico de la enfermedad ............................................................8
2.1. León Daudet (1867-1942)................................................................................ 8
2.2. La Marquesa de Dampierre.............................................................................. 9
2.3. El caso de Mozart .............................................................................................. 9
2.4. Dra. Gloria I. Menéndez ................................................................................... 10
3. Síntomas ......................................................................................................... 11
4. Desarrollo del Síndrome de Tourette .............................................................. 12
5. Control de Tics en persona con Síndrome de Tourette ............................................ 12
6. Causa del Síndrome de Tourette ............................................................ 13
7. Trastornos asociados al Síndrome de Tourette .......................................................... 13
8. Aspecto Psicológico .................................................................................... 14
8.1. 8.2. 9. Premoniciones y conocimiento de tics repentinos ....................................... 17
Comorbilidad ................................................................................................... 19
Diagnóstico ............................................................................................................ 21
10. Tratamiento ......................................................................................................... 22
11. Factor Hereditario .................................................................................. 24
12. Pronóstico del Síndrome de Tourette ............................................................................. 25
13. Ambiente Educacional para los Niños con Síndrome de Tourette........................ 26
14. Investigaciones Realizadas ................................................................................................. 27 ii
4. 14.1. Los estudios genéticos ................................................................................. 29
14.2. Los estudios de neuro-imágenes ................................................................. 29
14.3. La neuro patología ....................................................................................... 29
14.4. Las pruebas clínicas ..................................................................................... 30
14.5. La epidemiología y las ciencias clínicas ..................................................... 30
Tabla de Ilustraciones Ilustración 1: Síndrome de Tourette ____ 1 Ilustración 2:
SmartArt________________________________________________________ 2 Ilustración 3: Tics
____________________________________________________________ 2 Ilustración 4:
Clasificación de Tics _______________________________________________ 5 Ilustración 5: Dr.
Georges Gilles de la Tourette ____________________________________ 8 Ilustración 6: Ubicación
del daño cerebral _______________________________________ 13 Ilustración 7: Implicación de la
Psicología _______________________________________ 14 Ilustración 8: Enfermedades asociadas
al S.T _____________________________________ 16 Ilustración 9: Tics
repentinos__________________________________________________ 17 Ilustración 10: Trastornos
asociados al S.T _______________________________________ 19 Ilustración 11: Tratamiento
___________________________________________________ 22 Ilustración 12: Aspecto Hereditario
____________________________________________ 24 Ilustración 13: Ambiente de formación para
personas con S.T _______________________ 26 Ilustración 14: Investigación sobre el S.T
________________________________________ 27 Tablas Tabla 1: Investigaciones sobre el S.T
________________________________________ 28 iii
5. Síndrome de Tourette Síndrome de Tourette Ilustración 1: Síndrome de Tourette 1. Definición El
síndrome de Tourette es un trastorno neurológico caracterizado por movimientos repetitivos,
estereotipados e involuntarios y la emisión de sonidos vocales llamados tics. El trastorno lleva el
nombre del doctor Georges Gilles de la Tourette, neurólogo pionero francés quien en 1885 diagnosticó
la enfermedad en una noble francesa de 86 años. Los primeros síntomas del síndrome de Tourette se
observan casi siempre a partir de la niñez, iniciándose generalmente entre los 7 y 10 años de edad. El
síndrome de Tourette afecta a personas de todos los grupos étnicos, aunque los varones se ven
afectados con una frecuencia entre tres o cuatro veces mayor que las mujeres. Se calcula que 200,000
norteamericanos padecen de la forma más severa del síndrome de Tourette mientras que una de cada
cien personas presenta síntomas más leves y menos complejos, tales como tics motores o vocales
crónicos o los tics pasajeros de la niñez. Aunque el síndrome de Tourette puede manifestarse como
condición crónica con síntomas que persisten durante toda la vida, la mayoría de las personas que
padecen del mal presentan los síntomas más severos durante los primeros años de adolescencia y van
mejorando al avanzar hacia la fase más tardía de la adolescencia y posteriormente en la madurez. 1
Lozada Echavarría, Gissely
6. Síndrome de Tourette A esta enfermedad también ha tenido diferentes nombres o sinónimos como:
Tics Crónicos Múltiples Gilles de la Tourette Síndrome de Espasmos Habituales Tic Motor Crónico
Paulitis. Ilustración 2: SmartArt Pero antes de definir y determinar las características de la
enfermedad, debemos precisar y explicar que es un tics. 1.1. TICS Ilustración 3: Tics 2 Lozada
Echavarría, Gissely
7. Síndrome de Tourette 1.1.1. Definición Una temprana definición de tics fue dada por Meige y
Feindel en 1907, quienes los definen de la siguiente forma: " Un tic es un acto intencionado
coordinado, provocado en primera instancia por alguna causa externa o por una idea; la repetición
conduce a que se convierta en habitual y finalmente a su reproducción involuntaria sin causa y sin
ningún propósito, al propio tiempo que resultan exageradas su forma, su intensidad y frecuencia; así
asume el carácter de un movimiento convulsivo, inoportuno y excesivo; su ejecución suele ir
precedida de un impulso irresistible, su supresión se asocia a malestar. El efecto de la distracción o de
un esfuerzo volitivo consiste en disminuir su actividad; desaparece durante el sueño. Ocurre en
individuos predispuestos, quienes usualmente cuentan con otras indicaciones de inestabilidad mental."
(Ollendick, 1993, p. 322). Un tic es un problema en donde una parte del cuerpo se mueve de forma
repetida, rápida, de repente y sin control. Es decir son movimientos o vocalizaciones involuntarias,
súbitas, rápidas, recurrentes, arrítmicas, y estereotipadas. Este trastorno se da más en niños que en
adultos y más en niños que en niñas, considerándose como criterio la aparición del tic antes de los 18
años (Ollendick, 1993; DSM-IV, 1995). 1.1.2. Etiología Para Azrin y Nunn (Bados, 1991, Ollendick,
1993), un tic comienza como una reacción normal ante un trauma psicológico o un daño físico, o como
una conducta normal aunque infrecuente. El movimiento se integra con los movimientos y actividades
normales de un modo tan gradual que escapa al conocimiento personal y social. Luego y por razones
no especificadas, el movimiento aumenta especialmente en frecuencia y se convierte en un fuerte
hábito que vuelve a escapar a la conciencia personal por su naturaleza automática. 3 Lozada
Echavarría, Gissely
8. Síndrome de Tourette En algunos casos especiales de tics, puede suceder que algunos músculos son
más requeridos, mientras que sus músculos antagonistas quedan sin uso, con lo que, por lo tanto, se
hace más difícil la inhibición del tics. La tolerancia de los tics por parte de otras personas, sobre todo
familiares y personas cercanas, e incluso el reforzamiento social de los mismos en forma de atención o
simpatía fortalece la ocurrencia de los tics. 1.1.3. Generalidades Los tics pueden ocurrir en cualquier
parte del cuerpo, tales como la cara, las manos o las piernas. Se pueden parar voluntariamente por
períodos breves. Los sonidos que se hacen involuntariamente se llaman tics vocales. El tic más común
que se ve en el niño, es el "desorden de tic transitorio", que puede afectar hasta un 10% (por ciento) de
los niños en los primeros años de la escuela. Los maestros y otros le notan el tic y piensan que debe de
sufrir de estrés o estar "nervioso." Estos tics transitorios se van con el tiempo por sí solos. La mayor
parte de los tics son leves y apenas se notan. Sin embargo, en algunos casos son muy frecuentes y
severos y pueden afectar muchas áreas de la vida del niño. Los niños que sufren de estos tics, el
suprimirlos les causan un esfuerzo muy similar al de suprimir un estornudo. Eventualmente, la tensión
al omitir un tics a corto plazo aumenta hasta que el tic escapa. Es decir que estos Tics pueden ser
suprimidos voluntariamente, durante minutos u horas, pero la mayoría los experimentan como
irresistible Los tics se empeoran bajo ciertas circunstancias como el estrés, las horas de tensión o
presión; y mejoran cuando la persona está relajada, concentrada o absorta sobre una actividad o trabajo
absorbente. En la mayoría de los casos los tics disminuyen notablemente mientras el niño se duerme.
Es muy característico que las personas con el estos Tics a menudo buscan un lugar retirado donde dar
rienda suelta a sus síntomas después de haberlos estado aguantando durante las horas escolares o de
trabajo. 4 Lozada Echavarría, Gissely
9. Síndrome de Tourette El tic puede aflorar en cualquier hora de día, aparentemente, sin relación a
cualquier otra cosa que usted este haciendo en ese mismo período. También los tics inesperadamente
después de meses o años de frustrado intento por "parar de hacerlos", sistemáticamente desaparecen y
son reemplazados por otros tics. Algunos tics no se van nunca, es decir que a los tics que duran por
más de un año se les llama "tics crónicos". Estos tics crónicos afectan menos de 1% (un por ciento) de
los niños y pueden estar relacionados con un tic especial y poco frecuente llamado el "desorden de
Tourette." Estos niños con el desorden de Tourette tienen tics corporales y vocales. Algunos suelen
desaparecen después de la adolescencia y otros continúan. Los niños con este desorden de Tourette
pueden tener problemas de concentración y con la atención, además pueden actuar con impulsividad, o
desarrollar obsesiones y compulsiones. 1.1.4. Clasificación Las dos categorías de tics del síndrome de
Gilles de la Tourette y algunos ejemplos comunes son: Ilustración 4: Clasificación de Tics 5 Lozada
Echavarría, Gissely
10. Síndrome de Tourette 1.1.4.1. Simples: Son breves movimientos repetitivos que involucran un
número limitado de grupos de músculos, estos ocurren de una manera singular o aislada y a menudo se
repiten. 1.1.4.1.1. Motores: Los tics motores simples son aquellos caracterizados por contracciones
repetitivas y rápidas de grupos musculares funcionalmente similares, por ejemplo: parpadeo contínuo
de los ojos, sacudidas de la cabeza, encogimiento de hombros, y muecas o gestos faciales. 1.1.4.1.2.
Vocales: Los tics vocales simples incluyen toser, carraspear, gruñir, ruidos similares a ladridos,
inspirar fuertemente aire por la nariz, soplar, olfatear, chasquear con la lengua, entre otras. 1.1.4.2.
Complejos Son movimientos coordinados sucesivos involucrando varios grupos musculares. 1.1.4.2.1.
Motores: Saltos, tocar a las demás personas o cosas, olfatear, dar giros, ecopraxia, coproparxia y rara
vez actos de auto lastimarse, incluido el golpearse o morderse. 1.1.4.2.2. Vocales: La expresión de
vocabulario o frases fuera de contexto, coprolalia, (el empleo de palabras obscenas en público),
palilalia y ecolalia. 6 Lozada Echavarría, Gissely
11.  La clasificación realizada por Shapiro en su estudio contempla otros dos tipos de tics que Bados
(1995) también hace mención. Los tics sensoriales que son sensaciones involuntarias recurrentes en las
articulaciones, huesos, músculos u otras partes del cuerpo; entre estas sensaciones pueden citarse la
pesantez, ligereza, vacío, cosquilleo, frío, calor y extrañeza. Se dan al menos en el 10% de los
pacientes con ST. Por otra parte, también se señalan los tics cognitivos que son definidos como
pensamientos repetitivos con contenido agresivo que no provocan miedo o acciones neutralizadoras.
Según datos preliminares, pueden darse en el 66% de pacientes con ST. 7 Lozada Echavarría,
Gissely Bados (1995), en su libro "Los tics y sus trastornos" presenta una tabla con ejemplos de
distintas clases de tics y su porcentaje de frecuencia (ver tabla).  Brincos en el ojo; comer uñas; toser;
silbar; zumbar; tartamudear; súbitos cambio del tono de la voz, velocidad o volumen. La variedad de
tics o síntomas parecidos a los tics que se pueden encontrar en el Síndrome de Gilles de la Tourette es
enorme. La complejidad de algunos síntomas a menudo confunde a los miembros de la familia,
amigos, maestros, y empresarios, quienes pueden encontrar difícil de creer que las acciones o las
palabras emitidas sean involuntarias. Se percibe que el decir malas palabras, a menudo suele ser el
aspecto más penoso y dramático del Síndrome de Gilles de la Tourette esto ha recibido el término
médico de coprolalia. (latín: labios de heces). Según la clasificación de los Tics que propone el DSM -
IV: Síndrome de Tourette Algunos otros son:
12. Síndrome de Tourette 2. Aspecto histórico de la enfermedad El trastorno lleva el nombre del
médico Dr. Georges Gilles de la Tourette, quien fue uno de los alumnos favoritos de Charcot, trabajo
en Salpêtrière en los estudios de nuevas técnicas terapéuticas tales como suspensión, vibración y
hipnoterapia. Los logros más substanciales de Gilles de la Tourette estaban en el estudio de la histeria
y de las ramificaciones medicolegales del hipnotismo. Era un hombre Ilustración 5: Dr. Georges Gilles
de la Tourette dinámico, apasionado abierto, reflejó sus propias obligaciones, así como los intereses de
sus jefes queridos Brouardel y Charcot. 2.1. León Daudet (1867-1942) Georges Gilles de la Tourette
paradójicamente por su comportamiento perturbado en 1902 hizo necesario su retiro del ámbito
profesional, y su internación, muriendo en un hospital mental en Lausanne en junio de 1904. Este
neurólogo pionero francés quien describió en la Literatura Médica, y en los anales de la psiquiatría, el
Primer caso en el año 1875 en este describe a una mujer de la nobleza francesa de 86 años de edad
llamada, La Marquesa de Dampierre (conocida por sus exquisitos modales), cuyos síntomas incluían
los tics involuntarios en muchas partes de su cuerpo y varias vocalizaciones incluyendo coprolalia y
ecolalia; ".... cambiaba bruscamente su comportamiento cívico; Delante de los invitados y la
servidumbre comenzaba a ladrar como un perro, a maullar, a insultar a sus contertulios o decir
obscenidades. La noble dama parecía poseída por el diablo....". 8 Lozada Echavarría, Gissely
13.  coprolalia. Consciente o no, lo concreto es que personajes tan célebres como Napoleón, Moliere,
Pedro el Grande, Samuel Johnson, Mozart (quien, además de sus tics motores, escribía garabatos, lo
que se conoce como coprografia) y el escritor francés André Malraux tuvieron que convivir con sus
tics. 2.3. El caso de Mozart En la publicación Neurologics Clinics of North América, aparecida en
mayo de 1997 y dedicada íntegramente al síndrome de Tourette, se menciona que figuras históricas,
como el doctor Samuel Johnson, Napoleón y Mozart sufrieron trastornos neurológicos caracterizados
por la presencia de tics. A partir de la revisión cuidadosa, llevada a cabo por el doctor Benjamin
Simkin, de las cartas escritas por Mozart a familiares y amigos, obtuvo datos que indican que el
músico padeció el síndrome de Gilles de la Tourette. En su artículo "Mozart ´s scatological disorder",
publicado en British Medical Journal, en 1992, Simkin señala que 39 de las 371 cartas escritas por
Mozart presentan referencias escatológicas. Muchas de estas cartas son peculiares por sus 9 Lozada
Echavarría, Gissely Ecolalia (repetición de palabras o frases de otros).  Múltiples tics Síndrome
de Tourette 2.2. La Marquesa de Dampierre Solo vivió hasta los 86 años de edad, y aún se conservan
los escritos del Dr. G. Gilles donde habla de su paciente: " ...a la edad de 7 años estuvo afligida por
movimientos convulsivos de las manos y los brazos... Sintió que estaba sufriendo de sobreexcitación y
travesuras, y... era objeto de reprimendas y castigos. Pronto se aclaró que éstos movimientos eran
verdaderamente involuntarios... involucraba los hombros, el cuello, y la cara, y resultaba en
contorsiones y muecas extraordinarias." Sesenta años después, este neurólogo francés y discípulo de
Charcot, revisó este caso y agregó el de otros pacientes más. En su original descripción del síndrome,
destaca la tríada que incluye:
14. Síndrome de Tourette obvios juegos de palabras, por la repetición de palabras oídas o escritas por
algún otro (ecolalia) y por la repetición de sus propias palabras (palilalia). La evidencia de tics surge
del material que aportan sus más tempranos biógrafos. Entre ellos, Schlichtegroll escribe sobre
Mozart: "Su cuerpo presentaba un perpetuo meneo; jugaba incesantemente con sus manos, o golpeaba
continuamente el piso con el pie." Una cita directa es la de una persona que mantenía un contacto
diario con él: su cuñada, Sophie Haibel, quien lo describe de la siguiente manera: "Hasta cuando se
lavaba las manos a la mañana, caminaba de un lado al otro del cuarto…nunca permanecía quieto… A
menudo hacía raras muecas con su boca…Siempre estaba jugando con algo, con su sombrero, sus
bolsillos, con la mesa o las sillas, como si fuesen un teclado." Joseph Lange, un famoso actor, recordó
en sus memorias: "En muchas ocasiones, Mozart no sólo hablaba confusamente, sino que a menudo
hacía gestos que uno no esperaba de él y siempre, deliberadamente, desatendía su comportamiento.
Eran grandes los contrastes entre las divinas ideas de su música y sus repentinos estallidos de vulgares
trivialidades." Según Simkin, la acumulación de evidencias que reúne en su artículo, apoya la idea de
que el fenomenal compositor cumplía con los criterios generales del síndrome de Tourette. Pero
sostiene, en el caso de Mozart y muchos otros, que el hecho de mayor interés está establecer la
relación existente entre la genialidad y semejantes desordenes. 2.4. Dra. Gloria I. Menéndez En las
primeras décadas de éste siglo, los psicoanalistas enfocaron los síntomas, como una agresión oculta y
sus análogos. Desde 1980 y hasta nuestros días, ha habido un marcado incremento en la investigación
del TS y de nuevo se reconoce que el Síndrome de Tourette no es un trastorno psicológico o neurosis,
pero que tiene bases, tanto biológicas como neurológicas. 10 Lozada Echavarría, Gissely
15. Síndrome de Tourette 3. Síntomas Los tics se clasifican como simples o complejos. Los tics
simples son movimientos repentinos, breves y repetitivos en los cuales están involucrados un número
limitado de grupos musculares. Algunos de los tics simples más comunes incluyen el parpadeo y otros
gestos visuales poco comunes, muecas faciales, encogimiento de hombros y sacudir la cabeza o los
hombros. Las vocalizaciones sencillas pueden incluir el aclarar la garganta repetidamente, olfatear o
hacer gruñidos. Los tics complejos son patrones de movimientos específicos que abarcan varios
grupos musculares. Los tics motores complejos pueden incluir muecas faciales combinadas con
torcedura de la cabeza y encogimiento de hombros. Otros tics motores complejos pueden parecer
deliberados, incluyendo el olfateo o manoseo de objetos, saltar, brincar, agacharse o retorcer o doblar
el cuerpo. Los tics vocales simples pueden incluir el aclarar la garganta, el olfateo/resoplido, gruñidos
o ladridos. Los tics vocales aún más complejos incluyen el emitir palabras o frases. Quizás los tics más
dramáticos y que producen mayor discapacidad incluyen los movimientos motores automutilantes,
tales como golpearse la cara o tics que incluyen la coprolalia (el decir obscenidades) o ecolalia (repetir
palabras o frases de otras personas). Algunos tics son precedidos por un impulso irrefrenable o
sensación en el grupo muscular afectado, lo que se llama un impulso premonitorio. Algunas personas
con el síndrome de Tourette describen su necesidad de completar un tic de cierta manera o cierto
número de veces con el fin de aliviar la necesidad o disminuir la sensación. Los tics a menudo
empeoran cuando la persona está excitada o padece de ansiedad y se atenúan durante la realización de
actividades calmadas o que requieren de concentración. Algunas experiencias físicas pueden provocar
los tics o aumentarlos. Por ejemplo, el usar ropa que apriete el cuello puede provocar tics en el cuello o
el escuchar a otra persona olfatear o aclarar la garganta puede llevar a que el afectado emita sonidos
similares. Los tics no desaparecen durante el sueño pero generalmente disminuyen notablemente. 11
Lozada Echavarría, Gissely
16. Síndrome de Tourette 4. Desarrollo del Síndrome de Tourette Los tics van y vienen con el
transcurso del tiempo y varían en el tipo, frecuencia, sitio y severidad del tic. Los primeros síntomas
generalmente aparecen en la cabeza y el cuello y pueden progresar hasta incluir los músculos del
tronco y las extremidades. Los tics motores generalmente preceden el desarrollo de los tics vocales y
los tics simples a menudo preceden los más complejos. La mayoría de los pacientes presentan la
máxima severidad de los tics durante los primeros años de adolescencia y van mejorando al avanzar
hacia la fase más tardía de la adolescencia o al comienzo de la edad adulta. Aproximadamente el 10
por ciento de los afectados presenta un cuadro progresivo o incapacitante que persiste hasta la mayoría
de edad. 5. Control de Tics en persona con Síndrome de Tourette Aunque los síntomas del síndrome
de Tourette son involuntarios, algunas personas a veces pueden reprimir, encubrir o manejar sus tics
de distintas maneras con el fin de minimizar el impacto que producen sobre sus actividades. Sin
embargo, algunas personas con el síndrome de Tourette indican que sufren un notable aumento de
tensión al reprimir sus tics, hasta el punto que sienten que el tic debe expresarse. Los tics provocados
por una causa ambiental pueden parecer voluntarios o deliberados pero no lo son. 12 Lozada
Echavarría, Gissely
17. Síndrome de Tourette 6. Causa del Síndrome de Tourette Aunque la causa del síndrome de
Tourette es desconocida, las investigaciones actuales revelan la existencia de anormalidades en ciertas
regiones del cerebro (incluyendo los ganglios basales, lóbulos frontales y corteza cerebral), los
circuitos que hacen interconexión entre esas regiones y los neurotransmisores (dopamina, serotonina y
norepinefrina) que llevan a cabo la comunicación entre las células nerviosas. Ilustración 6: Ubicación
del daño cerebral 7. Trastornos asociados al Síndrome de Tourette Muchas personas con el síndrome
de Tourette experimentan problemas adicionales de neuro-comportamiento, incluyendo la falta de
atención, hiperactividad e impulsividad (déficit de atención con hiperactividad) y dificultades
relacionadas con la lectura, escritura y aritmética, además de síntomas obsesivo-compulsivos tales
como pensamientos intrometidos, preocupaciones y comportamientos repetitivos. Por ejemplo, la
preocupación por la suciedad y los gérmenes puede asociarse con el lavado repetido de las manos, y la
preocupación por la posibilidad de que ocurran cosas negativas puede asociarse con comportamientos
ritualistas como contar, repetir, ordenar y acomodar. Las personas que padecen del síndrome de
Tourette también padecen de problemas de depresión, trastornos de ansiedad y otras dificultades para
llevar adelante sus vidas, las que pueden estar o no relacionadas directamente con el síndrome de
Tourette. Si se considera la gran cantidad de posibles complicaciones, las personas con el síndrome de
Tourette pueden vivir mejor si reciben tratamientos médicos que incluyan una amplia gama de
modalidades terapéuticas. 13 Lozada Echavarría, Gissely
18.  La Angustia: Este es un Trastornos de la conducta, consecutivos a una situación existencial
dramática. La angustia es producida por un suceso traumatizante que sumerge del individuo, el cual,
incapaz de afrontarlo, reacciona, según su temperamento, con gritos o sollozos, con el Ilustración 7:
Implicación de la Psicología desgaste o el suicidio. Toda situación vital penosa puede ser sentida como
particularmente frustrante ("tan frustrante como el intentar parar los Tics y el no poder hacerlo") y
provocar anomalías del comportamiento, neurosis como la histeria o la fobia y también trastornos
Psicosomáticos como asma, ulceras gástricas, etc.), si el acontecimiento traumático actual viene a
realizar virtualidades psicológicas inscritas en la historia personal del individuo. Aunque el individuo
trata de parar los Tics estos lo suprimir temporalmente, pero estos al estar fuera del control voluntario;
El individuo experimenta un aumento de la tensión interna que sólo es aliviada cuando se ejecuta un
nuevo tic. Esta acción lleva al individuo a una clara frustración de intentar y no poder parar esos tics,
llevándolo a la angustia y llevándolo con el tiempo a un claro trastorno de la conducta. Como dato se
han descrito síntomas prodrómicos comportamentales como: irritabilidad, dificultades en la atención y
pobre tolerancia a la frustración, que aparecen antes o coinciden con la aparición de los tics. Se han
descrito también episodios de ira frecuentes, y los han denominado "ira episódica", que ocurren en el
30% de los pacientes. En el caso de los niños con el desorden de Tourette sueltan malas palabras,
insultan a otros o hacen gestos y movimientos obscenos. A estos niños o adultos se les hace imposible
controlar estos sonidos y movimientos, algunos se encuentran en ambiente 14 Lozada Echavarría,
GisselySíndrome de Tourette 8. Aspecto Psicológico Dentro de los aspectos psicológicos a tener en
cuenta son:
19. Síndrome de Tourette donde estas conductas son malentendidas como en la escuela y en la casa, y
son fuertemente reprimidas con castigos. El castigo de los padres, las burlas de los amigos y los
regaños de los maestros no ayudan al niño a controlar los tics, en algunos casos esos niños buscaran el
aislamiento para poner riendas sueltas a su sintomatología, y acabar con la angustia que le ocasiona
tratar de reprimir sus Tics, ya que en caso contrario esta facilidad de regañar a esos niños por su
peculiar conducta implicaría herir su amor propio o su autoestima, en algunos casos es inevitable que
ello suceda. Por ello podríamos decir que una de las características o bien una de las consecuencias
casi inevitable de este trastorno es el autoaislamiento del niño. Este aislamiento, a la larga, se traducirá
en el futuro como un trastorno neuropsiquiátrico grave, como lo es: la depresión, los ataques de
pánico, las alteraciones de ánimo, y las conductas antisociales. Se han descrito casos de suicidios, ante
la desesperación causada por el efecto destructor de la enfermedad en la vida social y laboral. Además
debido a su naturaleza neurológica, el Síndrome de Tourette probablemente tiene un gran y duradero
impacto en su personalidad asimismo, un modo diferente de percibir el mundo, como el sufrir de
albinismo o artritis. También, si uno no entiende los aspectos touréticos de su personalidad, creo que
uno puede se Y los frecuentes problemas que interfieren significativamente con el logro académico y
la adaptación social. 15 Lozada Echavarría, Gissely Los trastornos obsesivo-compulsivos.  Los
trastornos déficit de la atención. (ADD)  Los problemas de aprendizaje. r más propenso a dilemas
de naturaleza más "existenciales" que "médicos". Otros de los problemas neuropsiquiátricos que estos
niños enfrentan son:
20.  Los exámenes administrados sin presión de tiempo reducen el estrés a los estudiantes con ST. 16
Lozada Echavarría, Gissely Pruebas orales cuando los síntomas del niño interfieren con su capacidad
de escribir.  Pruebas fuera de la clase regular.  Áreas de estudio privado. Síndrome de Tourette
Prevalencia de detarminados diagnósticos en personas entre 6-17 años de edad con Síndrome de
Trourette 70% Porcentajes 60% 50% 40% 30% 20% 10% 0% Trastorno por déficit de Problemas
Problemas de ansiedad atención o Trastorno comportamentales o por déficit de atención conductuales
con hiperactividad Depresión Ilustración 8: Enfermedades asociadas al S.T Es por eso que estos
pacientes sobre todo los estudiantes deben ser ubicados en un ambiente escolar que satisfaga las
necesidades individuales. Los estudiantes con (ST) pueden requerir tutorías, clases especiales o más
pequeñas y en algunos casos escuelas especiales. Todos los estudiantes con ST necesitan un ambiente
tolerante y compasivo que los anime a trabajar a su potencial máximo y que a la vez sea lo suficiente
flexible para acomodar las necesidades especiales de ellos. Este ambiente puede incluir:
21. Síndrome de Tourette El Síndrome de Tourette se refiere a un "transtorno impulsivo" o un
"transtorno deshinibitorio". Uno puede por lo tanto decir que, por un lado, el TS significa estar
constantemente invadido por múltiples y extraños impulsos y por el otro, ser incapaz o menos hábil
suprimirlos. Muchos investigadores creen que son totalmente casualidad y sin sentido "el nervio tira
bruscamente", mientras muchas personas quienes realmente padecen del TS, informan que parece
haber algún patrón o significado escondido, que no pueden entender de ellos. Una manera de verificar
si una acción es un tic o no, es el de aplicar la prueba de "tratar de suprimirlo" . Si lo suprime y lo lleva
a una agitación, eventualmente hace el acto u otra acción similar, o un sentimiento de "porqué debo
suprimirlo yá - quiero hacerlo de todos modos," lo más probable es que sea un tic. 8.1. Premoniciones
y conocimiento de tics repentinos Ilustración 9: Tics repentinos Algunos touréticos informan que están
conscientes del impulso del tic antes de realizarlo. En ese caso, el impulso puede expresarse como un
recuerdo fugaz que usted tiene este tic y quiere hacerlo, una idea súbita o imagen de frustración que
parece querer expresar en el tic, o como la idea de que los tics aumentan en usted como lo hace un
estornudo. 17 Lozada Echavarría, Gissely
22. Síndrome de Tourette Algunas personas con (TS) están conscientes que el tic es un conjunto de
sensaciones físicas y emocionales desagradables, que buscan salir "al mundo" y caen en el dilemas
existencial donde piensan, por un lado, que tienen una debilidad, o una perturbada personalidad, o
caen en el pensamiento de que tienen una condición neurológica ingobernable, y bien , que están aún
más enfermo porque no puede dominar este deseo "perturbante" de pretender deliberadamente que uno
tiene impulsos incontrolables. Estos tics parecen no tener ningún propósito a diferencia de los
impulsos normales tales como "rascarse una picazón" o toser, estos si tienen un propósito, los tics
exteriormente no parecen tener ninguno. Por ejemplo la diferencia entre el decir malas palabras de
manera natural y la coprolalia, es que un paciente con (TS) a menudo ni siquiera se enoja o agita en lo
absoluto cuando el insulta y a menudo esta acción se emerge totalmente fuera de un contexto. Para
resumir: en acciones normales, "usted decide hacer algo, como levantarse y salir". Después de la
decisión y sólo si se desea hacerla, "usted realmente la ejecuta". Con los tics es casi lo contrario: no
hay premeditación (pensar) en hacerlos y sólo si "usted decide suprimir el tic (y es capaz de hacerlo)",
"usted acaba por no experimentar la acción - durante algún tiempo". Para imaginarse como actúan los
tics: uno puede imaginarse que está consciente del estímulo de estornudar sin ninguna sensación física
en su nariz antes de hacerlo. Uno puede reemplazar el "estornudar" con cualquier otra acción repentina
y así uno podrá imaginarse como actuara un Tics. Otro ejemplo es el imaginar la acción de cerrar sus
ojos porque una mosca vuela directamente hacia ellos, pero sin que haya realmente ninguna mosca.
Ahora podrá imaginarse que cuando se resiste al impulso de cerrar sus ojos, la mosca "imaginaria" se
congela delante de sus ojos para siempre, desesperantemente buscando entre ellos hasta que
eventualmente usted tiene que cerrar sus ojos o dar una sacudida para alejarla de su cara. Quizás un
aspecto positivo de este síndrome es que al parecer la hiperactividad neurológica en el Síndrome de
Tourette no sólo emerge como tics y compulsiones, también como ideas, chispas creadoras, impulsos y
sus análogos. 18 Lozada Echavarría, Gissely
23.  Síntomas obsesivo-compulsivos, se han encontrado en el 60% de los pacientes con trastorno de
Gilles de la Tourette, y en el 7 al 10% se puede hacer el diagnóstico de un trastorno obsesivo
compulsivo (TOC). Los síntomas obsesivos se hacen clínicamente evidentes 5 a 10 años después de la
aparición de los tics simples .Cuando se han comparado las manifeSíndrome de Tourette 8.2.
Comorbilidad Se denomina comorbilidad de una enfermedad a coexistencia de dos o más patología
médicas o procesos patológicos no relacionado. Podríamos llamar a la comorbilidad a procesos o
Problemas adicionales. Se ha descrito la coexistencia frecuente del trastorno de Gilles de Tourette con
Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC), con el Trastorno por Déficit de Atención/Hiperactividad
(TDAH) y con los trastornos de aprendizaje. Aunque los resultados de los estudios son contradictorios,
también se ha sugerido que coexista con los trastornos depresivos y ansiosos. Ilustración 10:
Trastornos asociados al S.T Como datos podemos mencionar: staciones clínicas del TOC entre
pacientes que tienen tics con pacientes que no tienen, se ha encontrado que los pacientes con tics
tienen un TOC con las siguientes peculiaridades: aparición más temprana; más 19 Lozada Echavarría,
Gissely
24.  Las Obsesiones que consisten en repeticiones indeseadas de pensamientos molestos, y las
Compulsiones y Conducta Ritualista, por lo que las personas sienten que deben hacer algo una y otra
vez o hacerlo de una cierta forma. Ejemplos incluyen tocar un objeto con una mano después de
haberlo tocado con la otra, sólo para "equilibrar las cosas" o revisar repetidamente si el fuego de la
cocina está apagado. Los niños a veces les ruegan a sus padres que repitan una frase muchas veces
hasta que "suene bien". 20 Lozada Echavarría, Gissely Además de la frecuente comorbilidad del
trastorno de Gilles de la Tourette con TOC, se sabe que el 79% de los pacientes tienen por lo menos un
miembro de la familia con tics o con TOC, y al revés, la tasa de tics en familiares de primer grado de
pacientes con TOC es alta. Esto ha hecho pensar en una relación genética entre estos trastornos. En el
estudio familiar de Yale, se encontró que los varones familiares de pacientes con trastorno de Gilles de
la Tourette padecían trastornos por tics crónico Tourette y en cambio las mujeres sufrían de TOC sin
tics. Como no todos los pacientes con TOC tienen tics, parece que el TOC acompañado de tics es
etiológicamente distinto que el TOC sin tics.  Las características de las compulsiones que se
presentan típicamente en los pacientes con tics, han hecho pensar a algunos investigadores que en
realidad no son compulsiones sino tics simples o complejos a los que el paciente subsecuentemente les
dio significado y las obsesiones podrían ser construidas o inventados para explicar compulsiones.
Síndrome de Tourette probabilidad de padecer compulsiones de tocar, golpear, arreglar, chequear,
frotar y cerrar los ojos, y menos de limpiar ,; y sobre todo con una menor respuesta terapéutica a los
inhibidores específicos de la receptación de serotonina.
25. Síndrome de Tourette 9. Diagnóstico Los médicos diagnostican el síndrome de Tourette luego de
asegurarse que el paciente ha padecido de tics vocales o motores durante por lo menos un año. La
existencia de otras condiciones neurológicas o siquiátricas también puede ayudar a los médicos a hacer
el diagnóstico. Los tics más comunes rara vez son mal diagnosticados por médicos competentes. Sin
embargo, la presencia de síntomas atípicos o la presentación atípica de síntomas (por ejemplo, la
aparición de síntomas en la edad adulta), podrían requerir de la ayuda de especialistas para lograr un
diagnóstico. El diagnóstico generalmente no requiere de exámenes de sangre o de laboratorio sino de
estudios utilizando técnicas de diagnóstico por imagen, tales como la resonancia nuclear magnética, la
tomografía computarizada y el electroencefalograma, además de ciertos exámenes de sangre que
pueden utilizarse para descartar la existencia de otras condiciones médicas que podrían confundirse
con el síndrome de Tourette. No es infrecuente que los pacientes sean diagnosticados oficialmente con
el síndrome de Tourette sólo después de haber presentado síntomas durante mucho tiempo. Esto
obedece a muchas razones. Para los familiares y los médicos que no conocen bien el síndrome de
Tourette, los síntomas como los tics leves e incluso los moderados pueden considerarse como
irrelevantes, como parte de una fase de crecimiento o como resultado de alguna otra condición médica.
Por ejemplo, algunos padres pueden pensar que el parpadeo de ojos está relacionado con problemas de
la vista o que el olfateo es producido por alergias en ciertas estaciones del año. Algunos pacientes
logran auto-diagnosticarse después de que ellos, sus padres, sus parientes o sus amigos leen o
escuchan información sobre el síndrome de Tourette. Estos incluyen trastornos de movimientos
involuntarios que se inician en la niñez, tales como la distonia, o trastornos siquiátricas caracterizados
por comportamientos o movimientos repetitivos (por ejemplo, el comportamiento estereotipado del
autismo y el comportamiento compulsivo del trastorno obsesivo-compulsivo). 21 Lozada Echavarría,
Gissely
26. Síndrome de Tourette 10. Tratamiento Ilustración 11: Tratamiento Debido a que los síntomas del
tic no siempre producen discapacidad, la mayoría de las personas con el síndrome de Tourette no
requiere de medicamentos para controlar los tics. Sin embargo, existen medicamentos efectivos para
aquellas personas cuyos síntomas interfieren con su funcionamiento diario. Los medicamentos que han
demostrado ser más útiles de manera consistente para controlar los tics son los neurolépticos. Existen
varios pero algunos son más efectivos que otros (por ejemplo, el haloperidol y el pimozide).
Desgraciadamente no existe un solo medicamento que sea efectivo para todas las personas con el
síndrome de Tourette, ni tampoco uno que elimine completamente los síntomas. Además, todos los
medicamentos producen efectos secundarios. La mayoría de los efectos secundarios de los
neurolépticos pueden manejarse iniciando el tratamiento gradualmente y reduciendo las dosis cuando
se producen efectos secundarios. Los efectos secundarios más comunes de los neurolépticos incluyen
la somnolencia, el aumento de peso y el embotamiento cognitivo. Algunos efectos secundarios
neurológicos tales como estremecimientos, reacciones distónicas (movimientos o posturas retorcidas),
síntomas parecidos a la enfermedad de Parkinson y otros movimientos disquinéticos (involuntarios)
son 22 Lozada Echavarría, Gissely
27. Síndrome de Tourette menos comunes y se manejan fácilmente reduciendo las dosis. Después de
usar los neurolépticos durante largo tiempo, al suprimirlos se debe hacerlo lentamente para evitar
aumentos de rebote en los tics y disquinecia por disminución de la dosis. Una forma de disquinesia,
producida por la disminución de la dosis de la medicina, llamada disquinesia tardía, es un trastorno de
movimiento distinto al síndrome de Tourette y que puede ser consecuencia del uso crónico de
neurolépticos. Es posible reducir el riesgo de este efecto secundario usando dosis más bajas de
neurolépticos durante períodos más cortos. Existen otros medicamentos que también podrían ser útiles
para reducir la severidad de los tics pero la mayoría no ha sido estudiada en forma tan extensa ni ha
demostrado tener una eficacia tan consistente como los neurolépticos. Otros medicamentos con
demostrada eficacia incluyen los agonistas alfa-adrenérgicos tales como la clonidina y la guanfacina.
Estos medicamentos se utilizan principalmente para la hipertensión pero también se usan en el
tratamiento de los tics. El efecto secundario más común de estos medicamentos y que impide su uso es
su acción sedante. También existen medicamentos efectivos para tratar algunos de los trastornos de
neuro-comportamiento que pueden producirse en pacientes con el síndrome de Tourette.
Investigaciones recientes demuestran que medicamentos estimulantes tales como el metilfenidate y la
dextroamfetamina pueden disminuir los síntomas de déficit de atención con hiperactividad en personas
que padecen de tics relacionados con el síndrome de Tourette, sin que estos tics se tornen más severos.
Sin embargo, las etiquetas de producto de los estimulantes actualmente contraindican su uso en niños
con tics relacionados con el síndrome de Tourette y en personas con el síndrome o con historia
familiar de tics. Los científicos abrigan la esperanza de que investigaciones futuras incluyan un debate
exhaustivo sobre los riesgos y beneficios de los estimulantes en personas con historia familiar del
síndrome de Tourette para lograr que el asunto se esclarezca. Para tratar síntomas obsesivo-
compulsivos que alteran el funcionamiento normal diario de las personas, los inhibidores de la
recaptación de la serotonina, la clomipramina, fluoxetina, fluvoxamina, paroxetina y sertralina, han
demostrado ser efectivos en algunos pacientes. 23 Lozada Echavarría, Gissely
28. Síndrome de Tourette La psicoterapia también puede ser útil. A pesar de que el síndrome de
Tourette no es causado por problemas sicológicos, la enfermedad sí puede producirlos. La psicoterapia
puede ayudar a las personas con el síndrome de Tourette a adaptarse mejor a su trastorno y a manejar
los problemas sociales y emocionales secundarios que a veces ocurren. Recientemente, tratamientos
específicos para modificar el comportamiento, incluyendo la capacitación para ayudar al paciente a
tomar conciencia del problema y capacitación en la cual se le presenta al paciente otras alternativas,
como por ejemplo enseñar al paciente a moverse en forma voluntaria respondiendo a un impulso
premonitorio, han dado buenos resultados en pequeños estudios controlados. Los Institutos Nacionales
de la Salud actualmente financian investigaciones a mayor escala con la esperanza de que se puedan
obtener resultados más concretos. 11. Factor Hereditario Los resultados de pruebas con gemelos y
entre familias sugieren que el síndrome de Tourette es un trastorno hereditario. Aunque los estudios
iniciales entre familias indican una forma de herencia autosómica investigaciones dominante, más
recientes indican que el patrón de herencia es mucho más complejo. Aunque Ilustración 12: Aspecto
Hereditario haya sólo unos pocos genes con efectos sustanciales, también es posible que muchos genes
con efectos menores, además de factores ambientales, puedan jugar un papel en el desarrollo del
síndrome de Tourette. Las investigaciones genéticas también indican que algunos tipos de déficit de
atención con hiperactividad y del trastorno obsesivo compulsivo podrían estar ligados genéticamente
al síndrome de Tourette, pero hay menos evidencia de que 24 Lozada Echavarría, Gissely
29. Síndrome de Tourette exista una relación genética entre el síndrome de Tourette y otros problemas
de neurocomportamiento que ocurren comúnmente junto con esta enfermedad. Es importante que las
familias comprendan que una predisposición genética no necesariamente conlleva a la manifestación
plena del síndrome de Tourette. En cambio, puede que se exprese sólo como un trastorno leve de tic o
en un comportamiento obsesivocompulsivo. También es posible que los hijos portadores del gen no
desarrollen ningún síntoma del síndrome de Tourette. El género de la persona también juega un papel
importante en la expresión del gen del síndrome de Tourette. Los varones en riesgo tienen mayores
probabilidades de mostrar tics, mientras que las mujeres tienen mayores probabilidades de mostrar
síntomas obsesivo-compulsivos. Es posible que las personas con el síndrome de Tourette corran mayor
riesgo de padecer de otros trastornos de neurocomportamiento, tales como la depresión o adicción a
las drogas. Los consejos genéticos para individuos con el síndrome de Tourette deberían incluir un
escrutinio completo de todas las condiciones potencialmente hereditarias de la familia. El trastorno
autosómico dominante es uno en que sólo se necesita una copia del gen defectuoso, heredado de uno
solo de los padres, para expresar la enfermedad. 12. Pronóstico del Síndrome de Tourette Aunque no
existe una manera de curar el síndrome de Tourette, la enfermedad mejora en muchas personas en la
etapa más tardía de la adolescencia y después de los 20 años. Por lo tanto, algunos individuos pueden
llegar a estar libres de síntomas y poder prescindir de medicamentos para atenuar los tics. Aunque el
trastorno generalmente dura toda la vida y es crónico, no es una enfermedad degenerativa. Las
personas con el síndrome de Tourette tienen expectativas normales de vida. El síndrome de Tourette
no disminuye la inteligencia. A pesar de que los síntomas del tic tienden a disminuir con la edad,
existe la posibilidad de que otros trastornos de neuro-comportamiento, como la depresión, ataques de
pánico, fluctuaciones del estado de ánimo y comportamiento anti-social, puedan persistir y causar
problemas en la vida adulta. 25 Lozada Echavarría, Gissely
30. Síndrome de Tourette 13. Ambiente Educacional para los Niños con Síndrome de Tourette
Ilustración 13: Ambiente de formación para personas con S.T Aunque los niños con el síndrome de
Tourette a menudo se desempeñan bien en una sala de clases normal, algunos problemas con el
aprendizaje, el déficit de atención con hiperactividad, síntomas obsesivo-compulsivos y frecuentes tics
tienden a interferir gravemente con su rendimiento académico o integración social. Luego de ser
sometidos a un examen exhaustivo, los estudiantes deberían ser colocados en un entorno educacional
que satisfaga sus necesidades individuales. Los estudiantes pueden necesitar profesores particulares,
clases especiales o muy pequeñas y en algunos casos, escuelas especializadas. Todo estudiante con el
síndrome de Tourette necesita un ambiente tolerante y compasivo que lo anime a trabajar al máximo
de su potencial y que sea lo suficientemente flexible para adaptarse a sus necesidades individuales.
Este ambiente puede incluir un área privada para el estudio, rendir exámenes fuera de la sala de clase
normal e incluso exámenes orales en aquellos casos en que los síntomas del niño interfieren con su
habilidad para escribir. Los exámenes sin límites de tiempo reducen el estrés para los estudiantes que
padecen del síndrome de Tourette. 26 Lozada Echavarría, Gissely
31. Síndrome de Tourette 14. Investigaciones Realizadas Dentro del gobierno federal, la institución
que presta el mayor apoyo a la investigación del síndrome de Tourette y otros trastornos neurológicos
es el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS). Esta
organización forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) y es la responsable de apoyar
y llevar a cabo investigaciones sobre el cerebro y el sistema nervioso central. NINDS financia
investigaciones sobre el síndrome de Tourette en sus propios laboratorios dentro de los Institutos
Nacionales de la Salud y por subvenciones a medio de importantes instituciones médicas en todo el
país. El Instituto Nacional de Ilustración 14: Investigación sobre el S.T Salud Mental, el Centro
Nacional de Recursos para la Investigación, el Instituto Nacional de Salud de los Niños y Desarrollo
Humano, el Instituto Nacional de Uso de Drogas y el Instituto Nacional de Sordera y Otros Trastornos
de la Comunicación, también apoyan investigaciones relevantes al síndrome de Tourette. Otra entidad
del Departamento de Salud y Servicios Humanos, los Centros para el Control y Prevención de
Enfermedades, proporcionan fondos para programas de educación profesional al mismo tiempo que
para investigaciones sobre el síndrome de Tourette. Los conocimientos que existen acerca del
síndrome de Tourette se agrupan por medio de investigaciones que incluyen toda una gama de
disciplinas médicas y científicas, incluyendo la genética, las neuro-imágenes, la neuro-patología, las
pruebas clínicas (médicas y no médicas), la epidemiología, la neuro-fisiología, la neuro-inmunología y
las ciencias clínicas descriptivas y diagnósticas. 27 Lozada Echavarría, Gissely
32. Síndrome de Tourette Tabla 1: Investigaciones sobre el S.T Investigaciones Descripción El
descubrimiento de uno o más genes del Estudios Genéticos síndrome de Tourette sería un gran avance
hacia la comprensión de los riesgos del factor genético. Se ha llegado a un uso mayor de novedosas y
poderosas técnicas para identificar las Estudios de neuro – imágenes regiones del cerebro, sus circuitos
y los factores neuro-químicos de importancia en el síndrome de Tourette. Ha habido un aumento en el
número y calidad de cerebros con el síndrome de La neuro patología Tourette, cerebros de pacientes
que después de morir, se han donado y se encuentran disponibles para la investigación.
Investigaciones sobre el tratamiento con Las pruebas clínicas estimulantes del déficit de atención con
hiperactividad asociado al síndrome de Tourette. Cuidadosos estudios de epidemiología hacen La
epidemiologia y las ciencias clínicas pensar que actualmente la incidencia del síndrome de Tourette es
bastante mayor de lo que se estimaba anteriormente, con una gama más amplia de severidad clínica.
28 Lozada Echavarría, Gissely
33. Síndrome de Tourette 14.1. Los estudios genéticos En la actualidad, investigadores patrocinados
por los Institutos Nacionales de la Salud están llevando a cabo una variedad de investigaciones
genéticas a gran escala. Los rápidos avances en la tecnología de identificación de los genes permitirán
que se utilicen enfoques amplios en la revisión íntegra del genoma. El descubrimiento de uno o más
genes del síndrome de Tourette sería un gran avance hacia la comprensión de los riesgos del factor
genético. Además, el comprender la genética del síndrome de Tourette hará que sean más eficaces los
diagnósticos clínicos, mejorará los consejos genéticos, llevará a aclarar la pato-fisiología e indicará
nuevas pistas para lograr terapias más efectivas. 14.2. Los estudios de neuro-imágenes Con los
avances de los últimos cinco años en la tecnología de imágenes y el número creciente de
investigadores capacitados, se ha llegado a un uso mayor de novedosas y poderosas técnicas para
identificar las regiones del cerebro, sus circuitos y los factores neuro-químicos de importancia en el
síndrome de Tourette y otros trastornos relacionados. 14.3. La neuro patología En los últimos cinco
años ha habido un aumento en el número y calidad de cerebros con el síndrome de Tourette, cerebros
de pacientes que después de morir, se han donado y se encuentran disponibles para la investigación.
Este aumento agregado a los avances en técnicas neuro-patológicas ha resultado en descubrimientos
iniciales significativos para los estudios de la neuro-imagen y de modelos animales del síndrome de
Tourette. 29 Lozada Echavarría, Gissely
34. Síndrome de Tourette 14.4. Las pruebas clínicas Recientemente se han completado o se llevan a
cabo en la actualidad una gran cantidad de pruebas clínicas sobre el síndrome de Tourette. Estas
incluyen investigaciones sobre el tratamiento con estimulantes del déficit de atención con
hiperactividad asociado al síndrome de Tourette, así como tratamientos para modificar el
comportamiento con el fin de reducir la severidad de los tics en niños y adultos. Pequeños estudios con
novedosos enfoques sobre tratamientos, tales como los que emplean medicamentos como los agonistas
dopaminérgicos y GABAérgicos también parecen ser promisorias. 14.5. La epidemiología y las
ciencias clínicas Cuidadosos estudios de epidemiología hacen pensar que actualmente la incidencia del
síndrome de Tourette es bastante mayor de lo que se estimaba anteriormente, con una gama más
amplia de severidad clínica. Además, las investigaciones clínicas están dando nuevos resultados con
respecto al síndrome de Tourette y las enfermedades que coexisten con éste. Estas incluyen estudios
sobre subtipos del síndrome de Tourette y el trastorno obsesivo compulsivo, exámenes del vínculo
entre el déficit de atención con problemas de aprendizaje en niños con el síndrome de Tourette, una
nueva evaluación de los tics sensoriales y el papel de los trastornos coexistentes en ataques de ira. Una
de las áreas más importantes y controvertidas de la ciencia relacionada con el síndrome de Tourette
estudia la relación entre esta enfermedad y la lesión autoinmune del cerebro asociada con la infección
por estreptococo beta-hemolítico grupo A, u otros agentes infecciosos. Actualmente se realizan un
gran número de investigaciones epidemiológicas y clínicas sobre este tema tan interesante. 30 Lozada
Echavarría, Gissely
35.  Dursun, S., Reveley, M., Pájaro, R.,Síndrome de Tourette Bibliografía & Taringa. (2011).
Obtenido de http://www.taringa.net/posts/apuntes-ymonografias/7413018/Elsindrome-de-
Tourette.html 31 Lozada Echavarría, Gissely Síndrome de Tourette. (2009). Obtenido de
http://www.taringa.net/posts/info/1124997/Sindromede-tourette.html  Garcin, N. (s.f.). El Síndrome
de Gilles de la Tourette a la Infancia: Una guía para los profesionales en el medio escolar. Montereal.
 Ferreyra, F. (2002). Psicologia Online. Obtenido de http://www.psicologia
online.com/colaboradores/ferreyra/tourette2.shtml Stirton, F. (1994). Mejora duradera del Síndrome
de Tourette con la nicotina de Transderman.
36. Síndrome de Tourette ÍNDICE A Angustia ............... 14 C P problemas ..........26 psicológico….3
psicoterapia .........24 cerebro ........... 27 T G genéticas ............ 29 tics ..............1
Tourette...........................1 trastorno ................................1 O Obsesiones .................................. 20 32
Lozada Echavarría, Gissely
Tratamiento del síndrome de los Tics

INTRODUCCIÓN

En 1825 el primer caso de ST fue inscrito en la literatura médica con la descripción de la Marquesa de


Dampierre, una mujer de la nobleza, cuyos síntomas incluían los tics involuntarios en muchas partes
de su cuerpo y varias vocalizaciones incluyendo ecolalia y coprolalia. Ella vivió hasta los 86 años y en
1885, el médico Goerges Gilles de la Tourette, neurólogo francés, describe en Achives of
Neurology un desorden neuropsiquiátrico caracterizado por crónico tics motor y vocal que se iniciaban
cuando niños (Knowlton, 1996).

Durante el presente siglo, muchos estudios se han emprendido, en busca de una explicación y de una
solución, que afecta a aproximadamente al 1% de la población general (Wood et al, 1995).

Las causas de este desorden pueden ser orgánicas, hereditarias o psicológicas. Se ha sugerido como
causa orgánica, un exceso de dopamina o una sensibilidad aumentada de los receptores
dopaminérgicos; aunque pueden existir otras perturbaciones bioquímicas no demostradas como por
ejemplo, el funcionamiento defectuoso de los ganglios basales (Bados y Vilert, 1991; Mink, 1998) y
disfunciones en la transmisión nerviosa que afecta-rían a distintos neurotransmisores (Bados, 1995).
También se ha propuesto la influencia de la testosterona para explicar la predominancia en los
varones. Existe, por otra parte, una correlación hereditaria, entre gemelos monocigotos si uno de ellos
tiene tics, existe un 90% de que el otro hermano padezca tics; si es un gemelo dicigoto todavía existe
un 30% en tenerlo (Chandler, 1997). Como causa psicológica la podríamos atribuir al producto de
factores ambientales y aprendizaje, sobre todo dentro de la familia; también se relaciona con retraso
mental, hiperactividad y otros trastornos del desarrollo.

Ante esta variabilidad de causas, distintas ramas de la ciencia estudian por encontrar una solución.
Desde la medicina, psiquiatría hasta llegar a la psicología.

La Terapia Cognitivo-Conductual entrega, hasta hoy en día, las mejores herramien-tas y tratamientos
para los pacientes con tics y Síndrome de la Tourette.

El presente trabajo tiene como objetivo entregar una definición completa del trastorno del tics y del
síndrome de la Tourette, vale decir, dar a conocer las definiciones científicas y más específicamente
las de la Terapia Cognitivo Conductual; además pretende dar a conocer las técnicas y estrategias más
efectivas utilizadas por esta Terapia.

MARCO TEÓRICO

Definición del trastorno de tics y el síndrome de Tourette

Como lo entienden algunos autores (Micheli y Fernández, 1992; Ollendick, 1993; Evers & van de
Wetwring, 1994) los "tics" son movimientos involuntarios, de corta dura-ción, no rítmicos, bruscos,
repetitivos, en donde su reproducción es irresistible; aunque si es posible suspenderlo, a través de la
voluntad, por un limitado tiempo; demandando un gran costo de energía psíquica por parte del
paciente.

Suelen agravarse bajo condiciones de estrés, ansiedad, enfado y fatiga, pero también cuando se
anticipa algo agradable; suelen aumentar en presencia de familiares y amigos íntimos y cuando uno
está solo, pueden ser inducidos por la presencia de ciertos estímulos como por ejemplo la tos o los
gestos de otra persona. También pueden aumentar en la tarde debido a la fatiga o al sólo hecho de
encontrarse en casa con personas que ya cono-cen el problema. A su vez su presencia se reduce ante
extraños y durante otras actividades que sean absorbentes, pero que paralelamente no produzcan
ansiedad, por ejemplo tocar un instrumento o hacer alguna reparación.

Se distinguen generalmente tres clases de trastornos por tics: transitorios, motores o verbales crónicos
y el Síndrome de Tourette (ST), que es el más grave (Bados, 1995; Micheli y col., 1992). A su vez, el
DSM-IV (1995), clasifica trastornos de tics motores o vocales crónicos, trastorno de tics transitorios,
trastorno de la Tourette y trastorno de tics no especificado.

Bados (1995), en su libro "Los tics y sus trastornos" presenta una tabla con ejemplos de distintas clases
de tics y su porcentaje de frecuencia (ver tabla 1)

Tics motores simples:     Tics motores complejos:  


Parpadeo o guiño de los ojos
80%   Golpearse a sí mismo 22%
Sacudidas verticales
69%   Saltar 20%
Sacudidas horizontales de la
cabeza 47%   Copropaxia 15%
Encogimiento de hombros
55%   Tocarse a sí mismo 13%
Tic de todo el brazo
44%   Tocar a otros 11%
Muecas faciales
36%   Olerse las manos 12%
Abrir la boca
34%   Olfatear objetos 11%
Tic de la mano
34%   Ecopraxia o ecocinesis 8%
Tic de toda la pierna
26%      
Tic de todo el torso
24%   Tics fónicos simples:    
Tic del abdomen
19%   Aclararse la garganta 57%  
Tic del brazo
19%   Gruñir 46%  
Tic del antebrazo
16%   Sorber por la nariz 33%  
Tic de los labios
16%   Chillar 33%  
Sacar la lengua
16%   Toser 25%  
Contracción de la nariz
15%   Gritar 21%  
Tic del pie
14%   Bufar 20%  
Contracción de la frente
13%   Ladrar 19%  
Tic del tórax
10%   Zumbar 18%  
Tic del muslo
10%   Escupir 18%  

      Silbar o sisear 15%  

Tics fónicos complejos:     Chasquear 14%  

Coprolalia 32%   Acentuar palabras 11%  

Ecolalia 18%        

Palilalia 17%        

Tabla N° 1: Los porcentajes se refieren a un estudio realizado con 666 pacientes con síndrome de
Tourette en un estudio de Shapiro y colaboradores realizado en 1988.

La clasificación realizada por Shapiro en su estudio contempla otros dos tipos de tics que Bados
(1995) también hace mención. Los tics sensoriales que son sensaciones involuntarias recurrentes en
las articulaciones, huesos, músculos u otras partes del cuerpo; entre estas sensaciones pueden citarse la
pesantez, ligereza, vacío, cosquilleo, frío, calor y extrañeza. Se dan al menos en el 10% de los
pacientes con ST. Por otra parte, también se señalan los tics cognitivos que son definidos como
pensamientos repetitivos con contenido agresivo que no provocan miedo o acciones neutralizadoras.
Según datos preliminares, pueden darse en el 66% de pacientes con ST.

Los tics y el ST pueden estar asociados a muchos otros problemas como son: Trastornos Obsesivos-
Compulsivos, Desorden de Déficit Atencional con o sin Hiperactividad, problemas de Lenguaje,
dificultades en el control de los impulsos y Desórdenes del Sueño (Knowlton, 1996). La comorbilidad
entre desórdenes y/o trastornos con los tics y ST queda ejemplificado en un estudio realizado con 16
pacientes con ST que fueron comparados con 16 pacientes con trastorno obsesivo compulsivo (TOC).
De los pacientes con ST, 10 tenían TOC y, a su vez, dentro de los 16 pacientes con TOC, 5 tenían tics
y uno tenía ST (Roger et al., 1987)

Una temprana definición de tics fue dada por Meige y Feindel en 1907, quienes los definen de la
siguiente forma:

Un tic es un acto intencionado coordinado, provocado en primera instancia por alguna causa externa o
por una idea; la repetición conduce a que se convierta en habitual y finalmente a su reproducción
involuntaria sin causa y sin ningún propósi-to, al propio tiempo que resultan exageradas su forma, su
intensidad y frecuencia; así asume el carácter de un movimiento convulsivo, inoportuno y excesivo; su
ejecu-ción suele ir precedida de un impulso irresistible, su supresión se asocia a malestar. El efecto de
la distracción o de un esfuerzo volitivo consiste en disminuir su activi-dad; desaparece durante el
sueño. Ocurre en individuos predispuestos, quienes usualmente cuentan con otras indicaciones de
inestabilidad mental. (Ollendick, 1993, p. 322).

Este trastorno se da más en niños que en adultos y más en niños que en niñas, considerándose como
criterio la aparición del tic antes de los 18 años (Ollendick, 1993; DSM-IV, 1995).
Según Gomberoff y Olivos (1986), las raíces históricas de la psicoterapia conductual parten
del pensamiento filosófico ocupado del problema cuerpo-mente, pasan por los hallazgos iniciales de
la fisiología a fines del siglo pasado, llegando a adquirir un status definitivo con la implementación de
una rigurosa metodología científica para el estudio de los determinantes de
la conducta en animales delaboratorio. El postulado sobre el cual se hicieron los más importantes
avances afirma que "las conductas alteradas o desadaptativas son aprendidas" del mismo modo en que
aprendemos las conductas normales (Gomberoff y col., 1986, p. 114).

En los últimos años, este cuerpo teórico se ha ido expandiendo. De este modo se ha trasladado
el interés inicial en el modelo Estímulo-Respuesta, con la correspondiente preocupación por los
antecedentes y consecuencias de la conducta (variables ambientales), hacia la manera en que
tales eventos son percibidos y procesados por el individuo. De esto se ha preocupado el enfoque
cognitivo-conductual, incorporando los pensamientos, ideas, fantasías, etc. (procesos cognitivos),
como variables mediacionales, esenciales en la génesis y mantención de los desajustes psicológicos
(Gomberoff y col, 1986).

Considerando como base lo dicho anteriormente Yates (Bados, 1991; Ollendick, 1993), en el año
1970, concibe al tic como una respuesta de evitación condicionada reductora de la tensión e inducida
por una situación altamente traumática de la que es imposible escapar directamente. El tic (un
movimiento truncado de retiro o agresión) se ve reforzado si coincide con la terminación del estímulo
inductor de miedo o de tensión. Posteriormente, se generaliza a otras situaciones y llega a convertirse
en un fuerte hábito (Bados y col., 1991; Bados, 1995). Yates en 1958 señala:

En tal situación, se activa un miedo intenso y se lleva a cabo un movimiento de alejamiento o de


agresión. Si el movimiento produce el cese del estímulo que induce miedo o coincide con él, adquiere
fuerzas mediante el reforzamiento. En sucesivas ocasiones, el miedo ("ansiedad") condicionado puede
activarse a través de una generalización del estímulo (incluyendo la simbolización interna), miedo que
es entonces reducido gracias a la ejecución del movimiento. De este modo el tic llega a ser suscitado
por una gran variedad de estímulos y eventualmente alcanza el estatus de hábito poderoso...
(Ollendick, 1993, p. 329).

Más adelante Yates agrega:

Según la teoría del aprendizaje de Hullian, el potencial de reacción de un tic en un momento dado


puede concebirse como una función multiplicativa de la fuerza del hábito del tic (determinada
principalmente por el número de veces que ha sido previamente suscitado) y de la fuerza del impulso
momentáneo de ansiedad, que fluctúa de vez en vez. Puesto que la fuerza del hábito aumenta como
una función de crecimiento positiva simple negativamente acelerada y eventualmente alcanza una
asíntota, ulteriores ejecuciones del tic no pueden incrementar su fuerza de hábito más allá de un punto
dado (Ollendick, 1993, p. 329).

Podríamos decir que según esta teoría, un tic es un hábito aprendido que ha alcanza-do la máxima
fuerza del hábito; por lo tanto, sería posible extinguir el hábito estableciendo un hábito negativo o
incompatible, consistente en la no-realización del tic.

Los procedimientos terapéuticos basados en esta teoría son, generalmente eficaces en la eliminación


de tics transitorios y crónicos.

El segundo modelo operante señalado por Ollendick se refiere al relacionado con la orientación basada
en el aprendizaje, asevera que los tics son respuestas aprendidas que se mantienen mediante
reforzadores contingentes, y que mantienen y fortalecen la conducta.

Dentro de la "tradición operante", se ha señalado que los tics son mantenidos, al menos, en parte por
sus consecuencias positivas, por ejemplo: atención, simpatía; además puede suceder que muchas
personas no reaccionen negativamente ante los tics, sino que adopten una actitud de comprensión
y tolerancia (Bados, 1991).

Para Azrin y Nunn (Bados, 1991, Ollendick, 1993), un tic comienza como una reac-ción normal ante
un trauma psicológico o un daño físico, o como una conducta normal aunque infrecuente. El
movimiento se integra con los movimientos y actividades norma-les de un modo tan gradual que
escapa al conocimiento personal y social. Luego y por razones no especificadas, el movimiento
aumenta especialmente en frecuencia y se convierte en un fuerte hábito que vuelve a escapar a
la conciencia personal por su natura-leza automática. En algunos casos especiales de tics, puede
suceder que algunos músculos son más requeridos, mientras que sus músculos antagonistas quedan sin
uso, con lo que, por lo tanto, se hace más difícil la inhibición del tics. La tolerancia de los tics por
parte de otras personas, sobre todo familiares y personas cercanas, e incluso el reforzamiento social de
los mismos en forma de atención o simpatía fortalece la ocurrencia de los tics.

En un estudio norteamericano (Cohen y col., 1985; Pearce, 1996) se afirma que es evidente que
algunos estimulantes pueden provocar tics en niños con un historial familiar con tics. Por otra parte
Shapiro y sus colaboradores (Shapiro et al., 1989) realizó un estu-dio controlado del uso de
Haloperidol, Pimocida y Placebo en el tratamiento del Síndrome de Tourette. El resultado de este
estudio del tratamiento de 57 pacientes con ST, sugirie-ron que ambos, haloperidol y pimocida, fueron
más efectivos que el placebo, pero el haloperidol fue ligeramente más efectivo que el pimocida. A su
vez, efectos adversos ocurren más frecuentemente con haloperidol v/s placebo que con pimocida v/s
placebo, y a su vez, el haloperidol ayuda a la mejoría del ST en seis semanas. Con este estudio y lo
afirmado por Bados (1995), son los fármacos los más utilizados en el ST específicamente. Por estos
resultados y los resultados de otros estudios y los efectos que los psicofármacos producen (Bados,
1995), es necesario buscar soluciones en otros campos, por ejemplo en el enfoque conductual se han
desarrollado distintas intervenciones más o menos eficaces para los tics.

Objetivos

Los objetivos del tratamiento farmacológico son exclusivamente sintomáticos, es decir, tratar el


síntoma pero no la causa.

El objetivo del haloperidol, y de los otros neurolépticos nombrados durante este trabajo, es disminuir
la frecuencia de los tics, para ello disminuyen la actividad de dopamina en el cerebro (Bados, 1995;
Mink, 1998).

Por otra parte, la clonidina, es un agente antihipertensor, inhibidor de la liberación de noradrenalina;


por lo tanto, su objetivo es evitar la tensión de los músculos.

La Psicología ha entrado, entregando una nueva forma de ver la enfermedad en este campo, los
medicamentos no son muy recomendados, por el efecto de adicción, dependencia y por ser paliativos;
el enfoque conductual entrega las herramientas necesarias tanto como para tratar los síntomas de la
enfermedad, en distintas situaciones de la vida del sujeto, como buscar la causa de ésta, y este será su
objetivo central.

Ahora bien, dentro de cada técnica psicológica existen distintos objetivos. Para
el procedimiento de inversión de hábito, tratamiento principal para los trastornos de tics, su objetivo es
enseñar un hábito deseable, y que dadas las condiciones de este trastorno, deje de "provocar un notable
malestar o deterioro significativo, social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del
individuo" (DSM-IV, 1995, p. 109).

El objetivo principal del biofeedback, es dar a conocer al paciente acerca de los procesos fisiológicos
de los que ordinariamente no es consciente, haciendo posible que de este modo sea capaz de
controlarlos o modificarlos (Bados, 1995; Carrobles, 1987).
El objetivo del autorregistro es poder obtener datos sobre los tics del paciente en el momento que
ocurren.

Cabe señalar que estas técnicas perfectamente pueden ser ejecutadas por separado, pero demuestran
una gran efectividad cuando se mezclan (ver Bados, 1995).

Campo de Intervención

En los años sesenta empezó a emplearse con buenos resultados en el tratamiento de los tics,
especialmente del ST, el haloperidol. A partir de entonces, éste y otros fármacos han sido investigados
y la farmacoterapia se ha constituido en una intervención habitual.

Es muy común, al revisar la bibliografía pertinente, encontrar como tratamiento sugerido los


bloqueantes dopaminérgicos como el haloperidol, la pimozida y los antagonistas cálcicos (flunarizina)
(Micheli et al., 1992)

Shapiro y Shapiro (1981, Bados et al, 1991) calculan que el 80% de los sujetos que toman haloperidol
reducen sus tics en un 80% por término medio, mientras que Golden (1982, Bados et al, 1991), el
haloperidol fue eficaz en el 75% de 61 niños con ST.

Un resumen de los fármacos más utilizados se presenta en la siguiente tabla.

Fármaco Tipo de fármaco Dosis Dosis diaria Amplitud dosis Eficacia


inicial habitual (ml) habitual (ml) terapéutica

Haloperidol Neuroléptico 0.25 5.0 1.5-10.0 Alta

Pimocida Neuroléptico 0.5-1.0 7.5 1.5-30.0 Alta

Penfluridol Neuroléptico 10.0 40.0 20-140 Quizá alta

Flufenacina Neuroléptico 0.25-0.5 7.0 2-15 Quizá alta

Clonacepam Benzodiacepina 0.5 5.0 2-15 No demostrada

Clonidina Antihipertensor 0.05 0.25 0.1-0.4 Incierta

Tabla N° 2:Elaborada por Bados en 1995

Lo común de estos tratamientos es que si se abandonan, lo más probable es que se produzca una
recaída.

Los antagonistas de la dopamina son aquellos fármacos que neutralizan o reducen la acción de este
neurotransmisor. El haloperidol es un neuroléptico que se ha demostrado superior al placebo y se cree
que es un fármaco especialmente eficaz. Según Shapiro y colaboradores (Shapiro et al, 1989), el 25%
de los pacientes reducen sus tics en un 70% o más a dosis bajas y sin efectos secundarios adversos
significativos. Un 50% de pacientes presentan efectos secundarios, pero éstos pueden ser manejados
con tiempo. El 25% restante no responde al tratamiento debido a los efectos secundarios. Éstos tienden
a aumentar con la dosis y son el Talón de Aquiles del haloperidol.
Los efectos secundarios del haloperidol incluyen los siguientes: motivación disminuida, interferencia
cognitiva (problemas de atención y memoria), interferencia con el funcionamiento escolar o laboral,
acinesia, acatisia, distonía aguda, discinesia tardía, efectos anticolinérgicos (boca seca, pupilas
dilatadas, visión cercana borrosa, estreñimiento, retención urinaria), efectos endocrinológicos
(aumento de apetito con la consiguiente ganancia de peso, aumento excesivo de las mamas o secreción
láctea, irregularidades menstruales, disminución del deseo sexual), malestar emocional, irritabilidad,
humor deprimido, ansiedad o fobias y problemas de pronunciación (Bados y col, 1991; Bados, 1995).

Las fenotiacinas flufenacina y trifluoperacina, también pertenecen al grupo de los neuropépticos, han


sido superiores al placebo en un estudio e igual de eficaces que el haloperidol, aunque la primera tuvo
menos efectos sedantes y extrapiramidales. Esto, junto con diversos trabajos de tipo clínico a llevado a
pensar que algunas fenotiacinas como la flufenacina, son útiles en el tratamiento de los tics y que sus
efectos secundarios, aunque similares a los del haloperidol, son tolerados mejor por algunos pacientes.

El tiapride y el sulpiride han dado buenos resultados tanto en algunos estudios no controlados como en
comparación al placebo. Se piensa que estos fármacos son útiles y que tienen menos efectos
secundarios que otros neurolépticos, aunque se requiere una mayor investigación.

El clonazepam es una benzodiacepina, un tranquilizante menor. Se ha mostrado relativamente eficaz


en estudios no controlados, aunque inferior al haloperidol.

El tratamiento farmacológico es simplemente paliativo y tiene muchas veces importantes efectos


secundarios que pueden llegar a ser graves. Por ello, sólo se recomienda cuando los tics interfieren
notablemente en el funcionamiento familiar, social, académico, laboral o personal del niño.

Como se señaló anteriormente, los tratamientos farmacológicos no son el único camino para combatir
este trastorno. La Psicología ha realizado una gran labor en la búsqueda de algún tratamiento que sea
lo suficientemente efectivo para enfrentar este mal. De hecho, se han desarrollado distintas
intervenciones más o menos eficaces para los tics. Sin embargo, conviene tener en cuenta que el
tratamiento concreto a seguir con un niño en particular no consiste en la aplicación de una técnica
estándar, sino que depende de los datos obtenidos en la evaluación previa realizada.

Técnicas como el Biofeedback (Carrobles y col,1987), son utilizadas en distintas áreas tanto somáticas
como psicológicas; es así como puede tratar problemas neuromusculares como la hemiplejia, parálisis
cerebral, diskinesias, tics faciales, distonías, etc.; Así como problemas mentales como la ansiedad,
fobias, obsesiones, histerias, depresión, etc.

Otra forma de tratamiento para esta alteración es el método de relajación, ya que la tensión y el
nerviosismo inducen o agravan los tics, por lo que es conveniente aprender a relajarse cuando se está
nervioso. También esta técnica está indicada cuando el grado de ansiedad ante situaciones específicas
es tan elevado que el sujeto no puede enfrentarse a ellas, evitando dichas situaciones aunque eso le
reporte graves consecuencias. Estos problemas son los llamados clínicamente miedos o fobias.

Otra área donde la relajación se ha utilizado ampliamente es en los llamados problemas


psicosomáticos. Así la relajación se ha aplicado con éxito en problemas de
insomnio; hipertensión y asma y cefaleas, entre otros, además de los referentes procedimientos
quirúrgicos y hospitalarios (Vera, 1995).

J. Wolpe desarrolló la técnica de desensibilización sistemática como un método para reducir las
reacciones de ansiedad. Esta técnica ha sido utilizada y muy eficaz para los trastornos fóbicos (en
niños y adultos), la ansiedad ante los exámenes, los miedos generales, el asma, las cefaleas debidas a
contracciones musculares, las migrañas, diferentes tipos de disfunciones sexuales y es útil en el
tratamiento del alcoholismo y del síndrome de Gilles de la Tourette (Turner, 1995).
Los métodos de autocontrol son los que tienen el campo más amplio de intervención, son aplicables y
muy útiles en general, en la orientación ante los problemas, y también como ayuda a otras
perspectivas, en donde su objetivo es enseñar a la persona estrategias para controlar o modificar su
propia conducta a través de distintas situaciones, con el propósito de alcanzar metas a largo plazo,
añadiendo consideraciones sobre la generalización y el mantenimiento de cambio de conducta.

Fundamentación Teórica

Cada una de las técnicas señaladas en el apartado anterior, tienen una fundamenta-ción teórica
diferente. Es así como la desensibilización sistemática se fundamenta en los principios del
condicionamiento clásico de Iván Pavlov (Turner, 1995).

Aquí, se induce en el paciente un estado fisiológico inhibidor de la respuesta de ansiedad por medio de


la relajación muscular, y luego es expuesto a un débil estímulo excitador de la respuesta de ansiedad
durante unos segundos. Si

la exposición se repite varias veces, el estímulo pierde progresivamente su capacidad de provocar


respuestas de ansiedad (Wolpe, 1990).

La posición de Wolpe (Turner, 1995) ha sido que la inhibición recíproca subyace a la DS, de modo
que si una conducta aumenta su potencial, entonces otras conductas, en compensación, tienen que
disminuir la suya (Ver fig. 1). Si un estímulo provocador de ansiedad, por ejemplo, con
poca potencia se presenta cuando el paciente se encuentra relajado, tendrá lugar el
contracondicionamiento.

La relajación tiene como fundamentación el condicionamiento clásico de Pavlov, ya que ante un


estímulo que produce una gran ansiedad y tensión física, se le asocia a un EI(+), la que produce el
estadode relajación en el organismo, posteriormente.

Sin explayarme mucho, quiero indicar que a mi modo de ver la técnica de inversión de hábito no
puede ser encasillada en un solo principio, ya que algunos de sus procesos pertenecen a principios
distintos. Pero, no deja de ser relevante que este procedimiento se preocupe de hacer consciente, el
sujeto, su propia conducta. En este sentido podría ser considerado un automodelaje, en el sentido que
es el propio sujeto, a través de sus observaciones quien va corrigiendo y controlando su conducta.
También podemos recalcar que existe una comprensión, por parte del sujeto, de sus sentidos, es decir,
al momento de tomar conciencia de su trastorno y tiene la posibilidad de observar su conducta (a
través del autorregirtro, por ejemplo), se trastoca la noción de esa conducta, este impacto se da por el
insight.

Con todo lo dicho anteriormente, se puede que el proceso de inversión de hábito es una técnica
cognitiva.

DESCRIPCIÓN DE TÉCNICAS

Como se ha señalado en el apartado precedente, el trastorno del tics y el Síndrome de Tourette tiene
múltiples tratamientos, de distintos campos de ciencia que van desde la Medicina con tratamiento con
psicofármacos, hasta la Psicología, dentro de la cual, el enfoque conductual ha desarrollado distintas
intervenciones.

Una de las intervenciones más importantes desarrolladas por el este enfoque es el "Procedimiento de
inversión de hábito" propuesto por Azrin (Woods et al., 1995; Bados, 1995; Wagaman et al, 1995). En
un tiempo de 2 a 4 meses se han obtenido porcentajes de reducción de los tics del 80% a 90%
utilizando este procedimiento. El 70-80% de los sujetos se ha liberado total o casi totalmente de los
mismos y la mejora se ha mantenido en los seguimientos realizados hasta un año más tarde. En
relación al ST, los resultados son inferiores en cuanto al porcentaje de sujetos que se ven libres o casi
libres de los tics (50%), la duración es más larga llegando entre los 8 u 11 meses y no se dispone de
datos de mantenimiento a largo plazo.

La técnica de inversión de hábito incluye varios componentes que otros autores tratan por separado
(Evers et al, 1994; Ladouceur, 1994). Estos son:

 Autorregistro de los tics


 Revisión en detalle de los inconvenientes de los tics
 Descripción y detección de los tics
 Identificación de las sensaciones asociadas con los tics
 Identificación de las situaciones que afectan a la ocurrencia de los tics
 Aprender a relajarse
 Aprender y practicar las reacciones incompatibles con los tics
 Ensayo del control de los tics
 Apoyo social
 Exhibición de la mejora

Otras técnicas derivadas del enfoque conductual, aplicadas en tics y ST son:

 Práctica masiva: consiste en que el paciente reproduzca deliberadamente el tic con una
frecuencia elevada durante un cierto tiempo (30 a 120 minutos) que incluye varios períodos de
ejercicios separados por pequeños descansos. Se espera que de esta manera se genere
cansancio y un impulso inhibidor contrario a la ejecución de los tics, y que la no ocurrencia de
estos se vea reforzada por la reducción de la fatiga (Bados, 1995)
 Práctica negativa contingente: surgió como una modificación a la práctica masiva. Consiste en
que el niño repita el tic tan exactamente como pueda durante 30 segundos después de cada
ocurrencia del tic. De este modo, se busca reducir la ocurrencia del tic haciendo que la práctica
deliberada del tic sea contingente a la misma. Esta práctica es un procedimiento aversivo
(Bados, 1995).
 Biorretroalimentación: técnica en la que por medio de aparatos se da información inmediata y
precisa al paciente acerca de los procesos fisiológicos de los que ordinariamente no es
consciente, haciendo posible que controle o modifique dichos procesos. Para el tratamiento del
tics, se utiliza esta técnica sobre el nivel de tensión muscular en la zona del tic (Carrobles et al,
1987; Bados et al, 1991, 1995).

Existen muchas otras técnicas, pero que por espacio no se pueden señalar.

TRATAMIENTO

La técnica de inversión de hábito creada por Azrin y Nunn (Bados, 1995; Bados y col, 1991;
Ladouceur, 1994; Ollendick, 1993; Woods, 1995) incluye varios componentes que otros autores tratan
por separado (Evers et al, 1994; Ladouceur, 1994). Estos son:

 Autorregistro de los tics: Antes de iniciar el entrenamiento y durante una o dos semanas, se ha
de obtener un autorregistro diario de la frecuencia y, quizá, de la intensidad de cada uno de los
tics en varios momentos y actividades a lo largo del día. Es conveniente registrar, además las
circunstancias de ocurrencia de los tics o las situaciones o eventos que lo agravan o reducen. El
autorregistro permite ser más consciente de los tics cada vez que se producen, lo cual es un
paso muy importante para controlarlos. Además, permite juzgar más objetivamente hasta qué
punto los tics están influyendo en la propia vida. El autorregistro debe continuar durante el
tratamiento, ya que permite ir viendo los progresos.
 Revisión en detalle de los inconvenientes de los tics: Se trata de revisar en detalle con el sujeto
todas las molestias e inconvenientes que causan los tics, así como las ventajas y aspectos
positivos de reducirlos o eliminarlos.
 Descripción y detección de los tics: Estos dos componentes tienen como objetivo que el sujeto
sé de cuenta de cómo lleva a cabo sus tics y de la ocurrencia de todos ellos. Para esto, se pide a
la persona que describa en detalle el tic mientras lo realiza deliberadamente. Si no puede ver
directamente el tic, puede emplearse un espejo o una grabación de video. Para enseñar al
paciente a detectar sus tics, el terapeuta en la consulta le avisa en una primera fase cada vez
que un tic ocurre, y en la segunda fase cada vez que ocurre sin que el sujeto lo haya señalado
dentro de un margen de tiempo de unos dos segundos (Bados, 1995).
 Identificación de las sensaciones asociadas con los tics: Se enumeran y se identifican todas
aquellas sensaciones que preceden de inmediato a cada tic. La toma de conciencia y la pronta
detección de estas sensaciones permiten eliminar más fácilmente los tics. Por ejemplo una
ligera tensión en el cuello será el origen del estiramiento del mismo (Ladouceur, 1994)
 Identificación de las situaciones que afectan a la ocurrencia de los tics: Se trata de identificar y
enumerar las situaciones, actividades y personas que favorecen o dificultan la ocurrencia de los
tics, ya que éstos no suelen aparecer por igual en todas las situaciones. De este modo, cuando
el sujeto esté a punto de entrar en las situaciones facilitadoras de los tics o acabe de hacerlo,
puede practicar las reacciones incompatibles adecuadas, esto ayuda a prevenir la ocurrencia del
tic.
 Aprender a relajarse: Como se dijo anteriormente, la tensión puede agravar los tics. Existen
varios métodos de relajación. El aprendizaje de la relajación requiere práctica diaria y
continuada.
 Aprender y practicar las reacciones incompatibles con los tics: Con el fin de frenar la emisión
del tic, el paciente aprende y desarrolla un movimiento incompatible con su presentación. Este
nuevo comportamiento no deberá interferir con las actividades habituales y podrá emitirse
fácilmente durante varios minutos seguidos. Esta respuesta incompatible permitirá al paciente
darse cuenta de la ausencia del tic. Este es considerado el componente central de la inversión
de hábito. La reacción incompatible debe realizarse durante 2-3 minutos aproximadamente,
pero sin usar reloj, ya que esto distraería otras actividades. Si el tic ocurre durante el período de
2-3 minutos, se extiende la duración otros 2-3 minutos, hay que proseguir hasta que
desaparezca. Es importante que el paciente juegue un papel activo en la identificación
incompatible para cada tic. También debe ser entrenado en cómo encontrar nuevas reacciones a
nuevos tics cuando éstos surjan, ya que el cambio de tics es algo muy frecuente, especialmente
en el ST.
 Ensayo del control de los tics: Antes de poner en práctica los procedimientos para eliminar los
tics, el sujeto debe ensayar intensamente a solas hasta adquirir la seguridad de que podrá
realizarlos en las situaciones en la vida real. Para ello tiene que considerar la lista de
situaciones facilitadoras de los tics previamente elaborada, seleccionar una de ellas e
imaginarse mentalmente esa situación, imaginando también que siente el impulso a realizar el
tic. A continuación, mientras continúa imaginando la situación, el sujeto debe decirse a sí
mismo en voz alta lo que hará para controlar el tic (reacción incompatible, relajación) y hacerlo
realmente durante algunos segundos, no durante los tres minutos (Bados, 1995; Ladouceur,
1994)
 Apoyo social: Los padres y los amigos del paciente podrán incrementar
su motivación comentando los períodos de ausencia del tic y reforzar de ese modo sus
esfuerzos. Ellos le recordarán la importancia de practicar la respuesta incompatible. Una de las
razones por las que pueden haber persistido los tics es que los demás lo han aceptado como
algo que no se puede controlar y, en consecuencia, evitan que la persona afectada repare en su
problema.
 Exhibición de la mejora: Una vez que el niño ha aprendido a controlar sus tics, debe exhibir la
mejora conseguida; para ello tiene que buscar deliberada y frecuentemente aquellas
situaciones, actividades y personas que ha evitado previamente debido a los tics. Para lo cual se
necesitará hacer una lista de dichas situaciones, actividades y personas y planificar con
antelación cuándo, dónde y cómo se buscarán.

Con todo lo señalado uno se puede dar cuenta de que esta técnica es muy compleja e incluye un gran
número de componentes o cosas a hacer. Por otro lado, la técnica también exige una gran fuerza de
voluntad, siendo dudoso que muchas personas, especialmente niños, sean capaces de perseverar en
ella.

Antes de dar inicio al tratamiento es necesario, como en todo problema clínico y sobre todo cuando se
recibe al paciente por primera vez, realizar una evaluación para obtener los datos y la información
necesaria que guiará la elaboración del tratamiento inicial aplicar.

Lo normal y deseable es que el especialista comience la exploración del problema con


una entrevista al niño y a sus padres, tutores u otras personas significativas. Se deben obtener de ella
los siguientes aspectos.

 Datos personales y familiares.


 Características de los tics: descripción específica de cada tic, número, frecuencia, intensidad y
complejidad de los tics, el grado en que pueden ser suprimidos, presencia de sensaciones
preliminares, posible existencia de tics sensoriales y cognitivos.
 Factores influyentes: variables asociadas a la mejora o empeoramiento de los tics, ya sea estrés,
fatiga, fármacos, drogas, etc.
 Repercusiones del problema: impacto en las relaciones con distintas personas, en la escuela o
en el trabajo, en el área emocional y la autoestima, en la experiencia del dolor y en el riesgo de
daño físico.
 Historia del problema: edad de comienzo, circunstancias asociadas con el inicio, mejoras y
empeoramientos habidos y posibles factores responsables de ambos, identificación de los
distintos tics tenidos y duración de éstos hasta su desaparición o sustitución por otro tic.
 Tratamientos previos y actuales: especialistas visitados, tratamientos recibidos, duración,
resultados y efectos secundarios de los mismos, grado en que se cumplió con la prescripción
del tratamiento, etc.
 Motivación, objetivos y expectativas: de quién ha sido la iniciativa de buscar tratamiento,
medida en que los padres y el niño están interesados en solucionar el problema y dispuestos a
participar activamente en el tratamiento, qué se quiere conseguir, qué tipo de tratamiento se
desea recibir.
 Recursos y limitaciones: quiénes están dispuestos a ayudar y d qué modo, quiénes pueden
interferir, aspectos positivos y negativos del niño que pueden trabajar a favor o en contra de la
solución del problema.
 Exploración de posible problemas asociados:

a. Inatención, impulsividad, hiperactividad.


b. Síntomas obsesivos-compulsivos
c. Impulsiones
d. Dificultades de aprendizaje
e. Inestabilidad emocional
f. Irritabilidad, agresión
g. Ansiedad elevada, fobias, ansiedad por separación
h. Depresión

Cuando estos problemas sean más perturbadores que los propios tics, deberán tener prioridad en el
tratamiento.

 Antecedentes familiares: presencia de tics y de otros posibles problemas asociados en los


familiares de primer y segundo grado.
 Historia evolutiva, médica y psiquiátrica: acontecimientos prenatales y perinatales adversos,
dificultades en el parte, retrasos en el desarrollo, toma de medicaciones para el
SNC, enfermedades, operaciones y accidentes previos y actuales, problemas y trastornos
psicológicos o psiquiátricos previos.
 Situación familiar, social y escolar (o laboral): relación con la familia y compañeros, logros y
dificultades escolares y, en su caso, laborales.
La entrevista aporta una información cualitativa del problema, sin embargo, existen escalas y
cuestionarios que entregan una evaluación más precisa, sistemática y cuantificada de ciertos aspecto
del trastorno y de los resultados de la intervención puede lograrse con el empleo de escalas y
cuestionarios.

CONCLUSIÓN

El presente trabajo ha tenido como intención entregar una definición, lo más completa posible, de lo
que se entiende hoy en día por los trastornos de tics y por el síndrome de Tourette.

Las técnicas médicas entregan soluciones paliativas ha este tipo de trastorno, pudiendo traer como
consecuencia efectos secundarios adversos para el paciente.

Las terapias conductuales entregan una nueva forma de afrontar este trastorno. A través del
procedimiento de inversión de hábito se busca reestructurar los hábitos o conductas no deseables por
otros acordes a la vida y actividad del sujeto.

Con todos los datos desarrollados durante el presente trabajo, se concluye que dentro de las terapias
conductuales, la inversión de hábito es la terapia más efectiva y eficiente para el paciente y para otras
personas significativas.

Cabe señalar que durante la investigación y la recolección de información de este trabajo, llamó la
atención la gran cantidad de material sobre el tratamiento médico del trastorno, y por el contrario, un
gran desmedro hacia tratamientos psicológicos científicamente probados, hecho que lleva a pensar que
el primer tratamiento nombrado ha sido por consiguiente más estudiado. Esto habla de una
"confiabilidad aparente" en el manejo de esa alternativa atentando a una mayor confianza por métodos
netamente psicológicos. Pienso que se debe tener muy en cuenta que los medicamentos ofrecen una
"cura" eficaz y a corto plazo, (por lo tanto "deben" ser vistos como mejores), pero se deja de lado una
alternativa que sin ser tan rápida, otorga alternativas a largo plazo pero sin efectos secundarios.

REFERENCIAS

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Autor:

Pamela Salas

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