Está en la página 1de 2

El Compromiso Ético del estudiante y la Educación Virtual frente al

panorama actual
Yusleny Trejo
Cédula: 19920345
La educación virtual se concibe como un sistema abierto y permanente
fundamentado en un nuevo enfoque pedagógico que favorece el estudio autónomo
e independiente del estudiante; todo esto con ayuda de tutores profesionales, la
autogestión formativa y el trabajo en equipo en el ciberespacio. Este enfoque ha
sido adoptado con mayor fuerza en todo el mundo este último año debido a la
pandemia, sin embargo, existen pautas importantes a tomar en cuenta cuando se
habla de educación virtual una de ellas es el compromiso ético del estudiante.
De acuerdo a lo planteado anteriormente, la educación virtual dispone del
aprendizaje autónomo que ayuda al estudiante a que éste sea protagonista de su
propio proceso de formación, que lo transforma de sujeto pasivo a sujeto activo y
capaz de autodeterminación para cumplir metas cognitivas y personales.
La suspensión de clases presenciales ante la pandemia del COVID-19, ha
llevado a los docentes y estudiantes a enfrentar nuevos desafíos. La situación actual
los ha convertido en personas vulnerables frente a un sinnúmero de situaciones. El
docente debe hacer frente a estos escenarios no solo con las capacitaciones e
innovaciones en la enseñanza virtual, se requiere ser más asertivo y empático.

Es conocido que el ser humano aprende mediante sus emociones y


adecuando el uso de herramientas de videoconferencia se logra un acercamiento
en el frío entorno virtual, procurando evitar el abandono de las clases por parte de
los estudiantes, trasmitiendo los contenidos con calidez, motivación y afectividad
para dar continuidad al proceso educativo. Es importante agregar que la educación
online no consiste únicamente en cargar y descargar archivos de una plataforma
virtual, radica en la búsqueda de estrategias didácticas, las cuales deben ser de fácil
comprensión y de este modo los estudiantes afiancen los contenidos.

Desde el punto de vista del estudiante, se conocen algunas características


de su rol virtual que le permiten la generación del conocimiento, lo cual está
directamente relacionado con la capacidad de autogestión, expresada en la
autodisciplina, el autoaprendizaje, el análisis crítico y reflexivo, así como en el
trabajo colaborativo, fundamental para contribuir a su desarrollo en la interacción y
aporte para otros desde una mirada ética que le permite tomar conciencia de las
consecuencias que pueden generar sus acciones.
Esto indica que, para el estudiante virtual, el compromiso ético es un factor
potenciador del verdadero intercambio de conocimiento, enriquecido con las
experiencias del otro, para fortalecer los aprendizajes individuales y el desarrollo de
habilidades comunicativas, así como para el desarrollo de destrezas que le permiten
ser más recursivo, autónomo y proactivos para la toma de decisiones. El estudiante
percibe el compromiso ético como aporte al desarrollo personal, respetando la
diferencia y siendo tolerante, pero estableciendo lineamientos definidos con metas
comunes. De igual forma, este compromiso le permite exponer su punto de vista a
través de posiciones críticas que serán fortalecidas por sus pares y facilitadores,
con el fin de buscar intercambio de conocimiento que se pueda poner a disposición
de sí mismo y de los demás.

Para reforzar el compromiso ético de los estudiantes debe existir una constante
comunicación estudiante-tutor que permita lograr una efectiva planificación de las
actividades sin que se presenten interferencias no deseadas. Asimismo, es
recomendable que los docentes se familiaricen con las mejores estrategias y
herramientas para usarlas como canales de socialización de información mediante
el uso de herramientas tecnológicas, y de esta forma, garantizar la continuidad de
las actividades.
Es por esto que, para alcanzar los objetivos de aprendizaje, la alianza entre
docentes y estudiantes es la clave. El acompañamiento pedagógico es fundamental,
pero siempre estableciendo reglas oportunas de convivencia en el espacio virtual.
Finalmente, se destaca que las actividades de acompañamiento virtual
no solamente clarifican el entendimiento de los contenidos, sino también que
aportan un desarrollo afectivo respecto a los importantes contenidos actitudinales,
los cuales son la base de la formación en valores. Éstos conjuntamente
crean un ambiente motivador, de interés y compromiso ético.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
• Universidad Técnica Nacional. (s.f). La Educación Virtual en el siglo XXI.
Obtenido de:
http://ftp.campusvirtual.utn.ac.cr/elearning/La%20educaci%C3%B3n%20virt
ual%20en%20el%20siglo%20XXI.pdf
• Cooperberg, A. F. (2005). El proceso de enseñanza-aprendizaje en los
entornos de educación a distancia. Obtenido de:
https://www.um.es/ead/red/3/cooperberg1.pdf
• Martínez, L., & Ávila, Y. (2014). Papel del docente en los entornos virtuales
de aprendizaje. Órbita Pedagógica, 2(2 (2016)), 50-52. Obtenido de:
https://refcale.uleam.edu.ec/index.php/enrevista/index

También podría gustarte