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Queridos compas

Hace unas semana estuvimos analizando en una reunión la decisión que he tomado de dar
un paso al costado de la actividad partidaria. Quedamos en seguir discutiendo esto pero
pasado este tiempo he pensado escribir estas líneas para dejar bien clara mi posición.

Estoy en la política desde que nací, prácticamente, consecuencia de las circunstancias


familiares como ustedes saben muy bien. Me crié visitando los cuarteles, viendo al viejo en
algún encuentro clandestino, siendo testigo de los allanamientos de las fuerzas armadas en
casa y ayudando a sostener la olla cuando a mi vieja la despidieron de todos sus trabajos
por ser la mujer de Sendic.

Después vino el exilio allá en los 80, los estudios en Cuba, la campaña internacional por la
liberación de los rehenes tupamaros y la integración al 26 de Marzo que participaba de la
reorganización del FA en el exterior.
El regreso al Uruguay en los días en que conquistamos la democracia y a partir de allí la
militancia que me llevó a estar cerca de Tabaré, de Pepe, de Licandro y de muchos otros
compañeros que han sido referenciales para mi.

Fui diputado opositor en el gobierno de Batlle y participé activamente en las campañas


pueblo a pueblo que nos llevaron a ganar el gobierno en el 2005. A partir de allí y a
propuesta de Tabaré fui a ANCAP a cumplir un plan que estaba preestablecido en el
Programa de gobierno. No inventamos nada, todo estaba escrito. 1200 millones de dólares
de inversión para rescatar una empresa que estaba hundida y que habían querido regalarla
a los españoles. Biocombustibles, ALUR, refinería, plantas de cal y de portland, exploración
petrolera entre otras inversiones que la empresa desarrolló y amortizó ayudada por una
capitalización de 600 millones que se realizó en el 2015. Fui ministro de Industria y Energía,
armamos con varios compañeros aquel centro de estudios estratégicos el Uruguay 2030
que nos ayudó a integrar una mirada multisectorial a los problemas y desafíos que el país
tenía y tiene todavía por delante.
Creamos con valiosos compañeros un nuevo sector político dentro del FA que creció en
forma explosiva en poco tiempo y se convirtió en unos de los que más aportes hizo al FA, la
Lista 711.

Luego tuve el inmenso honor de integrar con Tabaré la fórmula presidencial y ganar las
elecciones a la derecha para instalar un tercer periodo de gobierno del FA. Un enorme
honor.

Luego se desataron todos los demonios…, los de adentro y los de afuera y en el 2017,
cansado de tanto manoseo y procurando no perjudicar el transcurso del gobierno renuncié a
la Vice, nunca estuve atado a ningún sillón.

Aguanté una virulenta campaña que se desató desde la política y desde la prensa. Desde
adentro y desde afuera…. Cuantas veces escuché a dirigentes del FA decir “si yo fuera
Sendic haría tal o cual cosa…” y banqué eso sin responder, cómo no respondí muchos
agravios de todo tipo que lanzaron desde distintos lugares. Ninguno puede ser Sendic
porque cada uno de nosotros es hijo dé las circunstancias que le tocaron vivir y muchos de
los que hablaron no vivieron buena parte de las cosas que me tocaron vivir. He mantenido
un silencio respetuoso, no solo por los dirigentes sino por los miles de frenteamplistas que a
lo largo y ancho del país han mantenido la bandera en alto.

A todos ellos les he pedido disculpas por los errores que puedo haber cometido sabiendo
que la campaña fue feroz y no era fácil la batalla.Pero también les digo que tengo una
enorme tranquilidad de conciencia, estuve en lugares muy importantes y tengo el orgullo de
haberme ido sin un peso, más allá de las estupideces que algunos repiten por maldad o
ignorancia sobre los 800 millones, las estancias o las estaciones de servicio de Sendic.
El agravio de algunos o de muchos no nos puede arrastrar a todos al mismo barro. Cada
uno en su sitio.

La derecha hace su juego y a la izquierda le cuesta entenderlo y pararse frente a estas


campañas que un día a uno y otro día a otro, van tirando y ensuciando personas,
compañeros, padres o madres, hijos, seres humanos, sin reparar en los daños que eso
puede hacer al individuo, a la familia y a la propia política y a la sociedad.

En oportunidades la política usa a la Justicia, lamentablemente y cada tanto un cordero es


ofrecido a los dioses para limpiar las culpas como ocurría en las viejas sociedades. Eso es
así y va a seguir ocurriendo.

Pero bueno, después de esta reseña que ustedes conocen bien, porque ustedes son los
que estuvieron firmes acompañándome en este proceso. Otros no, otros se apuraron a
tirarse al agua y poner distancia porque no estuvieron de acuerdo o para poder mantener su
sillón (hay de todo) pero ustedes han mantenido en alto la bandera de la 711, han tenido la
convicción que este sector es necesario en el FA y han trabajado y militado con toda la
fuerza.

El último gobierno del FA dejó muchas cosas pendientes, hemos hablado de eso. Hay
mucho por hacer y no hay otro lugar donde hacerlo que no sea el FA. Lo digo porque hemos
conversado mucho este punto: más allá de las críticas o discrepancias no hay otro espacio
político en el país que sea capaz de hacer avanzar hacia la justicia e igualdad que no sea el
FA.

Personalmente creo que el FA ha tenido cambios que requieren de una convicción mayor.
Se necesita mucha voluntad unitaria frente al deterioro de las relaciones internas o al ego
creciente de algunos dirigentes. Se necesita mucho apego a los más pobres para poner
sobre la mesa sus necesidades en un Frente que está muy preocupado por ganar el centro
político y no da la importancia suficiente a estos sectores vulnerables. La base social ancha
que se necesita para ganar un próximo gobierno y para gobernar efectivamente solo se
puede construir desde los más humildes. Solo desde ahí se puede levantar la bandera
emancipadora y artiguista que lleve justicia a toda la sociedad.

Se necesita una mirada de largo plazo para poner los temas estratégicos del país: la tierra,
la educación, el medioambiente, la igualdad, la ciencia y el conocimiento, el género y la
infancia y no dejarnos devorar por los repartos de cargos y batallas de candidatos. Se
necesita mucha formación política y fortaleza ideológica para pelear por un cambio de
sistema y no seguir adecuándonos a un sistema que privilegia siempre al más fuerte. Habrá
que recorrer el país mil veces para estar cerca de la gente y lejos de los sillones de manera
de conocer e interpretar los sueños y necesidades de nuestros compatriotas.

El FA es la única herramienta capaz de enfrentar este sistema concentrado de riqueza y


generador de injusticia que representan los partidos de la coalición que nos gobierna.

Deseo que este grupo de compañeros preserve su unidad que ha sido puesta a prueba
tantas veces. Personalmente voy a seguir de cerca estos temas que son los que me
convencen. No voy a estar orgánicamente con ustedes porque entiendo que debemos
apostar a un recambio que garantice la continuidad del proyecto. Ustedes decidirán qué
hacen, obviamente les sobra capacidad, compromiso y espíritu unitario para definir el rumbo
futuro. Yo estaré cerca, acompañándolos con todo el corazón pero tengo muchas cosas
además para resolver y siento que no debo ser yo, sino otros compañeros/as que puedan
encabezar este proceso de reconstrucción y crecimiento que permita aportar al FA lo que el
FA necesita.

Doy este paso convencido y espero que lo sepan entender, los tendré siempre en la mente
y el corazón porque son parte de mi vida, de lo mejor de mi vida. Ya habrá tiempo para
reencontrarnos pero mientras tanto seguiremos soñando juntos con el mejor amanecer para
nuestros compatriotas.

Un abrazo enorme y hasta la victoria!


Siempre!

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