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PARTE B

TYPOS – MYSTERIUM – SACRAMENTUM

LA FUNDAMENTACIÓN SACRAMENTAL DE LA EXISTENCIA CRISTIANA

1. Presupuesto: La crisis de la idea de sacramento en la conciencia moderna.

Paradoja de la vida espiritual actual: por un lado, el movimiento litúrgico – con Odo Casel – hizo un redescubrimiento de
la antigua liturgia cristiana y el descubrimiento del principio sacramental. Por otro lado, existe una crisis de lo
sacramental, debido a que, el hombre contemporáneo – inclusive el de la Iglesia – se encuentra habituado a ver solo lo
material de las cosas. “No hay transparencia simbólica de la realidad a lo eterno sobre la que descansa el principio
fundamental”. “La idea de sacramento presupone una comprensión simbólica del mundo, pero la comprensión actual
del mundo es funcional, ve las cosas solo como cosas, en función del trabajo y del rendimiento humano”. Este hombre
no encuentra útil entrar en materia de sacramentos. La vida no se puede decidir en un solo rito (bautismo, orden,
matrimonio, etc.), la vida se desarrolla en las elecciones (¿qué lectura o cómo procesa el hombre actual la vivencia del
sacramento?) Se observa una comprensión puramente material de lo sensible del sacramento (ej. eucaristía), así como
el peligro de una lectura mágica – mítica del acontecimiento (¿esto es posible?) Dios está más allá del rito, el hombre se
puede conectar con él sin necesidad de espacios o ritos particulares. Aunque se acepta que se puede vivir con personas
que lo crean así (pensamiento primitivo, medieval o pasado). Existen niveles de conocimiento. ¿La existencia humana se
encuentra vinculada a la noción de sacramento?

2. La idea de sacramento en la historia de la humanidad: ¿Qué es un sacramento?

Historia de la humanidad: surgen por una especie de necesidad interior, emergen en donde los hombres viven juntos.
Sacramentos creacionales: se originan en puntos nodales de la existencia humana, permitiendo reconocer una imagen
de la esencia del hombre y su relación con Dios (nacimiento, muerte, comida, unión sexual, etc.). Nacen del aspecto
biológico del hombre, con los que se encuentra continuamente y otros que lo limitan y le brindan apertura a lo Otro
(nacimiento, muerte). Sin embargo, estas actividades – en el hombre – superan lo biológico, adquiriendo otra
dimensión, “ranuras por las que lo eterno se asoma a la uniformidad de lo cotidianidad humana”. Asimismo, por ser
biológicos el hombre experimenta sometimiento a estas fuerzas que no puede dominar, sino que lo preceden. Lo
biológico adquiere en el hombre un nuevo significado, ej.: el comer se transforma en banquete, degustando los dones
de la tierra en compañía de otros hombres, “la comida crea comunidad”. Importante: el hombre al comer percibe que
recibe un don, viviendo en acto de recibir. Asimismo, parece que la realidad que le brinda los dones también se
encuentra a la espera del hombre. Percibe que su vida se fundamenta en un doble con: comunión con las cosas y con el
hombre. La comunión del cuerpo con el espíritu introduce al hombre en el torrente cósmico de la vida, en el cual se
encuentra vinculado con los otros hombres que conforman la comunidad: un único Adán. Vinculación por el bios, pero
separación profunda por el espíritu. El hombre en el banquete experimenta una compenetración espiritual profunda
con los otros hombres, es biológica porque parte de una comida, pero va más allá de lo puramente biológico: se lleva a
cabo lo biológico de un modo espiritual. Experimenta que el banquete es signo, cuyo significado va más allá de lo
sensible. Las cosas le dan más de lo que tienen y son, convirtiéndose en signo de lo divino y lo eterno. Lo divino para
salir a su encuentro se vale de la comunidad humana y de su corporeidad. Dios encuentra al hombre en su humanidad y
al modo de lo humano: tercera dimensión: la inhabitación de lo divino en lo humano. La crisis sacramental responder a
una fragmentación antropológica. Existe también otra forma sacramental presente en la historia: la culpa. Esta se ha
buscado expiar por diversas formas a lo largo de la cultura, aunque absurdas se puede observar que existe cierta
conciencia de volver a la cercanía con Dios, una purificación espiritual a través de un rito corporal. Otra forma es la
función de los reyes y sacerdotes que no cumplen solo roles sociales, sino que expresan la transparencia de lo humano a
lo divino y, además que la comunidad humana está anclada en cuanto depende de algo mayor que sí misma. Grupos: 1°
relación biológico – espiritual (nacimiento, muerte, comida, etc.), 2° elementos específicamente humanos, propios de su
historia individual y colectiva (culpa, gobierno). Dentro de este se podría haber tomado a la historia como mediación de
lo divino, pero no se ha encontrado una referencia de esto en las religiones no cristianas.

3. Los sacramentos cristianos

En la antigüedad, no existía – obviamente – la definición que hoy se posee de sacramento. Sacramento eran
acontecimientos, pasajes de la Biblia e incluso realidades de la liturgia cristiana que transparentaban la presencia de lo
eterno en medio de lo temporal, la presencia de la realidad fundante. Ej.: el Diluvio (destrucción a través del agua, la
cruz destruye y la resurrección salva), las bodas de Canaán (el nuevo vino de Cristo en las tinajas de la humanidad).
Presupuestos: 1° se observa la presencia de los sacramentos creacionales. 2° también se observa la presencia del Dios
cristiano, lo peculiar de los sacramentos, un Dios cercano. Ahora bien, esta comprensión expandida de la noción de
sacramento indica que la mirada del cristianismo antiguo sobre el mundo, el hombre y Dios encerraba la presencia de lo
eterno como signo. Las cosas no son solo cosas, sino que indican, señalan algo distinto y más grande. “La idea de
sacramento de la Iglesia antigua es expresión de una comprensión simbólica del mundo que no pone en duda en
absoluto la realidad terrena de las cosas, sino que reconoce a la vez un contenido que permanece oculto”. La existencia
del hombre la marca el ser llamado por Dios, el ser capaz de Dios (conocer y amar), en este sentido, también es válida e
importante la transparencia del mundo a lo eterno (base del principio sacramental), esto pertenece a la
fundamentación de la existencia humana, el fundamento del hombre se da en base a esta comunicación con lo eterno.
Los sacramentos cristianos no solo brindan una apertura al reconocimiento de la transparencia del mundo a lo eterno,
sino que introducen a la historia de Cristo (dimensión histórica), dándole su exigencia concreta y su carácter vinculante,
no es solo vínculo con el misterio sino con el Señor y Creador. La realidad histórica del hombre y su naturaleza está
íntimamente implicadas. El lenguaje es una actividad compartida. El lenguaje es expresión de la continuidad del espíritu
humano en el desarrollo histórico de su naturaleza. La realización del hombre pasa a través de la historia y no puede
estar ajena a ella. Sentido del sacramento cristiano: introducir al hombre en el contexto histórico de Cristo. Es la
apertura a un contexto histórico que le permite entablar una vida verdadera de unión con Dios (futuro definitivo). El
sacramento y la existencia cristiana: vertical (remiten a la llamada de Dios que hace verdaderamente hombre al
hombre) y horizontal (se inserta en la historia de Cristo, el hombre está históricamente mediado, los sacramento
conduce e introducen en el contexto histórico de Cristo que brinda amor y libera). “La cadena de horizontalidad, que ata
al hombre, se ha hecho en Cristo cable conductor de salvación, que nos arrastra hacia el puerto de la eternidad de
Dios”. Instituidos por Cristo – signo visible – gracia invisible: “Las cosas visibles, que ya por su misma naturaleza creada
manifiesta una clara permeabilidad al Dios creador, adquiere ahora un nuevo significado decisivo para la existencia, son
introducidas en el contexto de la historia de Cristo y son transformadas en instrumentos para la mediación de este
nuevo contexto histórico”.

4. El sentido de los sacramentos hoy

La antropología contemporánea se encuentra marcada por dos errores: primero, por la idea de Fichte, es decir, la idea
que observa al hombre como espíritu autónomo, el cual se desarrolla totalmente a partir de sus propias elecciones y es
totalmente el producto de sus propias decisiones. Confunde a Dios con el hombre y los nivela. Bultmann: el espíritu no
puede ser alimentado por cosas materiales parte del principio que el espíritu es autónomo. Cuando se avanza en la
comprensión de la corporeidad del hombre, se levantan hombres que intentan negar tal vinculación con el espíritu. Si la
relación de Dios es solo con el espíritu individual del sujeto, entonces para qué instituir los sacramentos, habría habido
otras formas de llegar al espíritu humano. “Entonces su relación con Dios, siempre que pretenda ser una relación
humana con Dios, debe darse según el ser que el hombre ya tiene, es decir, en forma corporal, comunitaria, histórica.
Error del idealismo: presentar al hombre como espíritu puro. Marxismo: la reducción del hombre a homo faber, que no
tiene relación con las cosas en sí mismas, sino que las considera solo en función de un trabajo del que él mismo se ha
convertido en funcionario. Cae la perspectiva del simbolismo. Los signos sensibles de los sacramentos no son porque
Dios necesite de ellos, sino porque el hombre requiere de encontrarse – al modo humano – con Dios: “en la forma de la
comunidad humana, de la corporeidad, de la historicidad”. El hombre es receptor. Dios determina él mismo la forma de
su presencia. Es necesario: la purificación de una concepción superficial de los sacramentos. Ej.: la adoración eucarística
o la visita a la Iglesia no puede pensarse como que Dios vive localmente circunscrito en ese lugar, “pensamiento local de
Dios”. Dios en su omnipotencia no puede estar solo presente en el templo (pensar que sí es ingenuo). La adoración está
referida al misterio de que Dios a través de su encarnación y pasión histórica se entrega a nosotros. Está referida a: 1° El
misterio de Jesucristo, por el cual Dios alcanza a los hombres en los sacramentos. 2° El misterio de la Iglesia, a la historia
de Dios con los hombres, está referida al cuerpo de Cristo, a la comunidad de creyentes, pues a través de ella Dios viene
a nuestro encuentro. “Orar en la iglesia y en la cercanía del sacramento eucarístico es insertar nuestra relación con Dios
en el misterio de la Iglesia como lugar concreto en el que Dios sale a nuestro encuentro”. En los sacramentos me inserto
en la historia de Dios con los hombres, espacio que me abre al amor eterno de Dios. Los sacramentos son “garantía de la
respuesta divina en la que la pregunta abierta de la existencia humana alcanza su meta y cumplimiento”.
II

SOBRE EL CONCEPTO DE SACRAMENTO

El concepto de sacramento en el mundo técnico actual ha quedado relegado a un aspecto mágico o mítico de la
humanidad. Este concepto es importante para la conciencia cristiana, pero no para la vida cotidiana (ruptura de la
existencia cristiana). Ante esto, ¿qué presupuestos humanos comunes de comprensión contiene el concepto de
sacramento para alcanzar desde allí lo específicamente cristiano?

Dos ideas: la primera es la de símbolo, esta noción es fundamental en el entendimiento y comunicación humana. En qué
medida esta noción puede crear comunidad y puede ser acceso a la realidad. ¿Cuál es el ambiente vital de los símbolos?
La comunidad, la fiesta. “La fiesta como acontecimiento de índole especial es el espacio que sostiene y vivifica el
símbolo”. Sacramento como acontecimiento – símbolo: “el proceso comunitario de la fiesta es el punto de referencia
sobre el cual se basa el sacramento”. Para K. Barth, el inferir lo divino a partir de lo humano desaparece lo propiamente
cristiano.

Jüngel realiza una crítica desde la exégesis a la dogmática, “es al mismo tiempo la crítica de la Reforma, que piensa
desde la Escritura, a la Iglesia católica, que se apropia de la Escritura en la tradición”. La exactitud del concepto de
sacramento se logra haciendo un seguimiento en el NT del término mysterion. Él descubre que allí donde se encuentra
el término no se hace referencia a la cuestión cultual ni litúrgica ni a los cultos mistéricos no cristianos, sino se emplea
en referencia a cuestiones cristológicas y escatológicas. Odo Casel explicaba que estos cultos mistéricos eran el camino
preparatorio por la Providencia para los sacramentos, los cuales no tienen referente en el AT. Para Jüngel hay una
apostasía en esta teoría, la helenización del culto cristiano. Dice que cuando en el NT se hace referencia a los
sacramentos o acciones cultuales no se hace uso de esta palabra y cuando se hace uso no tiene referencia a los
sacramentos o acciones cultuales. La Iglesia antigua con la noción de sacramento entró en competencia con los
misterios paganos usándolos como base: “aun cuando él no quiere eliminar el concepto de sacramento en cuanto tal, ve
sin embargo tan cuestionable la comprensión católica de sacramento, desarrollada en la Iglesia antigua, que le parece
ineludible una reinterpretación radical (como la que él reconoce en Lutero)”.

Con esta idea se pone en duda la relación entre lo humano y lo cristiano, es decir, la universalidad cristiana en general.

En el AT, el término mysterion está presente en los libros tardíos: Apocalípticos (Dn), Sapiencial (Sb y Eclo) y en la
novelística religiosa edificante (Tb, Jt, 2 M). En ninguna hay referencia al culto, solo en Dn es algo velado por medio de
símbolos. En la teología rabínica, de los tiempos de Jesús, aunque ahora se tienen registros más recientes se habla de los
“misterios de la Torah”. Esta es el ropaje de los misterios de la creación. Las palabras de la Torah tienen un centro
misterioso que es, en primer lugar, desvelamiento de la realidad.

Mc 4, 11: detrás de las palabras de Jesús (parábolas) se encuentra un fundamento oculto que conduce a la hondura de
la realidad misma. Es una realidad que no se puede enunciar, solo se puede traslucir a través de un discurso.

En el NT, en las cartas de Pablo (1 Co, Ef, Col) solo se usa este término en diálogo con interlocutores concretos, esto
quiere decir que todavía se encuentra en un proceso abierto de desarrollo. Para él, la pregunta de los rabís ahora tiene
respuesta. El mysterion se hace visible en Cristo crucificado. “En él se pone de manifiesto la proveniencia, la razón y el
destino de la creación y del hombre”, “Dios se ha interpretado a sí mismo y ha dado la interpretación auténtica de la
Escritura, el acceso auténtico a ella”.

El concepto mysterion se debe entender en clave hermenéutica, pertenece a la recta interpretación de la Escritura.
Busca dar respuesta a los cultos mistéricos de Corinto. Al cristianismo elitista se contrapone un cristianismo sencillo, del
escándalo de Cristo. No hay secreto más oculto que el sencillo anuncio kerigmático de Cristo Crucificado.

Este mysterion es oculto, oculto a la sabiduría de los sabios y se anuncia, se les revela a los necios. Este mysterion
promete y cumple lo que los cultos mistéricos prometen: entrar en la intimidad con Dios, pero de forma sencilla, a los
espíritus sencillos. Pablo usa términos de las religiones mistéricas, pero las usa en sentido contrario. Los iniciados para el
mundo son los que se hunden en lo “psíquico”, los que se alejan de la divinidad, son verdaderamente carnales, faltos de
sabiduría.

La visión y mirada que supera la estrechez se encuentra ya presente en el enfoque paulino, una teología de la creación.
En los Efesios, es Jesús quien – por ser plenitud de la Revelación – salva a los judíos y a los paganos. Una auténtica
interpretación de la Biblia judía apunta a una salvación universal.
Ef 5, 32: "Gran misterio es éste, lo digo respecto a Cristo y la Iglesia." No es solo una aplicación a un término del
principio que Jesús es la clave hermenéutica de la Biblia, sino ahora se habla de una realidad: el matrimonio. Con esto,
ya no es solo el sentido de una palabra, sino de un acontecimiento, uno presente desde la hondura de la creación,
“habita en el conocimiento que llega hasta la hondura del centro de la creación y hasta la altura del más íntimo y
definitivo querer de Dios”. Doble realidad de la noción de sacramento:

1. Para Pablo, detrás de cada palabra de la Torá (cada misterio pequeño) se encuentra Cristo. No solo entonces las
palabras son misterios, sino las realidades transmitidas como signos refieren a Cristo (realidades tanto desde la
creación como de la misma historia de Israel). La Escritura entonces está llena de sacramentos, en el sentido de
las palabras o de los acontecimientos. Clasificación: sacramentos de palabras, de acontecimientos y de creación.
Con esto ya se reconoce la noción de sacramento en la Iglesia antigua.
2. Las palabras se convierten “en typoi tou mellontos” (tipos de aquel que ha de venir). En el lenguaje de los
Padres, la palabra typos adquiere el mismo uso de mysterion o sacramentum (interpretar tipológicamente =
interpretar cristológicamente). El concepto cristiano de sacramentum en la iglesia antigua desde Pablo en el NT
se basa en la fusión de mysterion y de typos. La noción de sacramentum es producto puro del pensamiento
neotestamentario. La interpretación de este término está referida a Cristo, quien rechaza esto no comprenderá
el sentido que otorga el NT, este no quiere ser una nueva escritura, sino dar una correcta interpretación al AT,
se podrá leer el AT, pero rechazando de raíz el NT y la comprensión que tiene del AT.

Problema del catolicismo en la Edad Moderna. Esta “rechaza una interpretación de los textos orientada hacia aquello
que proviene de ellos, del futuro que está interpretado en ellos, y cree poder interpretar correctamente un texto si solo
lo sitúa de nuevo en su pasado, si lo fija en ese pasado y lo deletrea según la forma más antigua”. La hipótesis de Jüngel
cae por la fusión de mysterium y typos en el NT. “La oposición al vínculo del sacramento con lo humano universal y lo
creacional desaparece, porque el sacramento de la palabra es siempre un sacramento de la creación – por supuesto, de
una creación purificada y restaurada en la palabra –.

¿Cómo es que, un día en el siglo XII o XIII, se distinguió, dentro de este campo tan amplio y sencillo, entre sacramentos
en sentido estricto y lo que se designó, a partir de entonces, como sacramentales? Los sacramentos ya no son solo
representaciones de lo que ha de venir (como se observa en el AT), sino del presente. Con la vida, pasión, muerte y
resurrección de Cristo el sacramento ya es algo dado, lo sucedido. Ex opere operato Christi los sacramentos operan
desde lo ya acontecido, no se anda a tientas, sino hacia lo ya dado. Con la fractura del concepto de sacramento (entre lo
que ha de acontecer y lo acontecido) se vinculó el motivo de liberación, que significa simplificación, purificación y
profundización. Liberación de la opresión del culto a lo oculto, a lo que todavía no era conocido. Con este paso se da
camino al conocimiento, rationabilia, abiertos a la razón como decían los Padres. Con la revelación del mysterion la ley
ha sido reemplazada por el conocimiento y la libertad. A mayor conocimiento, mayor concreción, se van acortando los
diversos sacramentos del AT para pasar a los pocos del NT. Esto es preparativo para la delimitación medieval de
sacramento. El número de 7 es tipológico, apunta a un a priori teológico más que por recuento a posteriori. *Se pasó de
la multiplicidad veterotestamentaria a la simplicidad neotestamentaria. La sistematización se da en el medievo.

Si el concepto de sacramento está inseparablemente unido a una interpretación de la Escritura hacia adelante, hacia la
interpretación cristológica o tipológica de la Escritura, ¿no ha perdido tal concepto su fundamento en una era
determinada por lo histórico, en la era de la interpretación estrictamente literal? Con Lutero se da una distinción entre
Iglesia como institución e Iglesia como magnitud teológica, espiritual. El culto de la primera con esto ya no garantiza la
historia de la salvación, ya no asegura ser vehículo de todo a partir de Jesucristo. El sacramento ya no encuentra su
origen en la institución de la Iglesia, sino en la historia. A la interpretación tipológica de la escritura realizada por la
Iglesia se enfrente la interpretación del texto histórico puro (sin historia vital previa). Liberación: de la fe y el culto con
respecto a la ley, para entender el AT a la luz de Cristo sin incurrir en interpretaciones literales, ahora es liberación de la
fe y el culto recurriendo a la interpretación histórica – literal de la escritura. ¿Cómo entender entonces ahora el AT si en
el NT está el culmen? ¿Para qué el AT entonces? Los Padres de la Iglesia decían que puedo poseer todo el AT sin estar
atado a la letra porque ya se tiene el culmen, el cual le hace dar una mirada liberadora y completiva del AT. Sin la
interpretación tipológica – sacramental se vuelve a un estado de atadura a la letra. La lectura de los textos sobre la
creación (contradicción con las CCNN al interpretarse literalmente) no incurría en contradicción mientras estaba claro
que todo debía ser leído en Cristo, más allá de la letra, libertad frente a la letra. ¿Qué pasa con el AT después de la
pérdida de lo eclesial – sacramental, es decir, de la exégesis “tipológica”? Dos posibilidades: 1° seguir considerándolo
como Biblia y atenerse al pie de la letra o 2° quitarlo del canon. Nexo: Marción y el dios enemigo del AT. Solución de
Lutero: dialéctica entre ley y evangelio: el evangelio como poder de salvación, la ley como acusación y condena.
Lutero no podía sostener la pura literalidad de lo histórico como la última palabra, necesitaba algo que lo trascienda,
algo que lo haga presente. “Quien quiera, a partir de la Escritura, recibir el presente, es decir, la fe, no puede
permanecer en la mera historia, que solo constata cosas del pasado. La fe es una comprensión, y la comprensión
trasciende siempre la pura facticidad”. El método histórico requiere de una clave hermenéutica, lo exige. No se puede
interpretar la Escritura desde la sola scriptura. La palabra remite a la noción de sacramento, esta es una dimensión
propia de la palabra.

Resumen:

1. La comprensión de la noción de sacramentos requiere una mirada y lectura del origen, pero apuntando hacia el
futuro, hacia su totalidad y unidad (promesa – cumplimiento). Importante: aquí se decide si puede haber una
teología católica basada en la unidad de la escritura (¿analogía de la fe?)
2. La comprensión de sacramento presupone un constante actuar de Dios en una comunidad viva (que es el
sacramento en los sacramentos). No se limita a ser palabra, sino a poseer un sujeto vivo (contexto de vida).
3. La Iglesia brinda al hombre algo más de lo que ella misma puede dar, lo hace ser partícipe de la vida divina en el
pasado (a las raíces de la historia de la humanidad como memoria), presente (dar un presente de salvación) y
futuro (un futuro que se abre más allá de la muerte).
4. Los sacramentos son novedad cristiana y primigenio de la humano, ambos no se contradicen. En Jesucristo la
creación ha sido asumida y purificada y con esto ha demostrado ser la respuesta para el hombre. Los símbolos
de la creación son referencia a Cristo y Él es cumplimiento de la historia y de la creación. En él, el Misterio de
Dios llega a su unidad.

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