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Autor: Santiago Rubiano Guarnizo

La inesperada Virtud de la ignorancia (un libro para ti mismo)

“Los restos de lo que he sido se ciernen sobre mí,


Me avergüenzan, me deprimen, me hacen sentir nostalgia.
La idea de quien seré me deprime, me da esperanzas,
me asusta y me avergüenza.
Y aquí estoy en esta encrucijada,
Siempre avergonzado, melancólico, deprimido, enojado, anhelante,
Mirando hacia atrás, mirando hacia adelante.”
-Charlie Kaufman

El bloqueo del escritor no es una página en blanco. El bloqueo del escritor es un


abismo. Está mucho más allá del papel y el escritorio, desciende en espiral como un
humo invertido hasta la herida más recóndita. Y de nuevo, la pregunta: ¿Cuál es tu
verdad? ¿Qué quieres decir? Si no puedes responder, has fracasado. El abismo te
ha devuelto la mirada.

1: Película de 1960 de Alfred Hitchcock

2: Cita a Charlie Kaufman en una de sus múltiples entrevistas.

3: Cita al personaje de Charlie Meadows de la película Barton Fink.


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Y estaba sentado aquel chico, un pseudointelectual existencialista, con un don
envidiable para la plática y un apetito voraz para la literatura realista; su gran pasión
por el realismo solo era comparable al aire idílico que desprendía cada vez que
alardeaba de sí mismo. Abstraído en la lectura de su libro mientras escuchaba
Chopin, el joven asimilaba con pretensión lo que leía, y al mismo tiempo miraba por
encima de las hojas con desdén a las personas que lo rodeaban. Esto, aunque no
hubiese nadie allí para darse cuenta de lo que hacía, solo podemos decir que quería
demostrarle a la nada su indiferencia a todo.
Él estaba leyendo “más allá del bien y del mal”, una lectura que podría parecer a
simple vista inusual en un joven de su edad, pero que no es más que una
declaración de intereses por su parte, hacia la nada, por supuesto, o tal vez solo
estaba desafiando a su reflejo, ¿o talvez solo estaba desafiando a Dios mientras
leía Nietzsche y se declaraba abiertamente nihilista a son de nadie o de todos? y la
verdad es que más allá de las palabras rimbombantes, el parafraseo Nietzscheano y
su melancolía existencial, este hombre comprende a la perfección “el arte de la
contradicción”. Y una vez más arrepintiéndome de rechazar los crescendos de la
vida: Dios, Goya o tal vez el mismo Nietzsche me cierran la boca, pues este joven
había menospreciado momentos antes al señor Schopenhauer, diciéndole a una
chica lo pretenciosa que lucía su obra y llamando a su literatura sencilla de leer. Una
vez más rechazando lo simple, lo sencillo y lo complejo, la ironía entra en mi mente
de una forma tan abrupta que no me da tiempo de pensar en una metáfora digna del
calibre de Zaratustra.
A partir de aquí lo irónico de la situación se convierte en lo absurdo de la
circunstancia, este choque de ideales no son más que “ideas” que se acercan a lo
que Festinger definiría como disonancia cognitiva, y eso considerando los síntomas
freudianos del joven y sus mecanismos de defensa que hacen que una vez más
dude de la “realidad” de lo sucedido y cese de intentar psicoanalizarlo y
“comprender” la situación.
De repente y para terminar con gracia el joven me abordo preguntándome: -
¿Quieres ser como yo? -
cómo es de esperarse pasé por alto el hecho de que soy el narrador e ignoré la
pregunta, el insistió preguntando - “Señor, que pasa si un autor está intentando
escribir una historia donde no ocurre nada, en la que la gente no cambia, no hay
epifanías, luchan y se frustran y nada se resuelve: un reflejo del mundo real”-
en ese momento quede perplejo y pregunte - ¿Quién eres?- (y la verdad no quería
añadir aquí giros argumentales forzados), así que el joven respondió: —yo soy una

1: Película de 1960 de Alfred Hitchcock

2: Cita a Charlie Kaufman en una de sus múltiples entrevistas.

3: Cita al personaje de Charlie Meadows de la película Barton Fink.


versión distorsionada de ti, creada por tu persona para satisfacer una trama
pretenciosa que se burla de lo pretencioso, que parece la combinación de frases,
nombres y parafraseo técnico que pocas personas comprenderían, son solo datos
para despuntar sin estructura alguna utilizados en un contexto satírico para
pretender realizar una crítica sobre la ignorancia; te burlas de ti mismo porque
rechazas la realidad, te gusta el realismo, pero no puedes vivir sin las tramas
románticas; idolatras a Nietzsche, pero eres católico; dices ser existencialista, pero
no eres más que un nihilista que irónicamente quiere cambiar el mundo, no intentes
explicar el nihilismo pues aún no comprendes el ser de Heidegger; sabes que lo que
más te duele es que te llamen pseudointelectual, aparentas ser una persona mayor
pues detestas que te relacionen con tus congéneres, Rechazas lo simple, pero
tomas el camino fácil, sabes que todo esto se pudo haber condensado en un
aforismo al estilo de Zaratustra, pero aun así no lo hiciste pues conoces la diferencia
entre lo sencillo y lo simple, te sientes mal pues pudiste dejar todo este párrafo en el
imaginativo de la gente, pero preferiste explicar el final del mismo modo que
Hitchcock lo hizo con “Psicosis”.
Ahora lo comprendes, sabes que solo has hecho esto como una forma de
autoterapia para liberarte de cuestiones complejas, has hablado con la verdad lo
has arriesgado todo. No todo en la vida termina con un crescendo, ahora atrévete a
morir y renace, Para alcanzar la divina ignorancia tienes que mirar al abismo y
caminar por el sendero del eterno retorno. “Bienaventurados sean los que olvidan
pues a ellos les pertenece el reino de los cielos”.
“Nuestra labor es la del escultor: darnos forma a través de muchos elementos” y
muchas veces estos elementos carecen de sentido aparente, son un vivo reflejo de
la mente. A veces la mejor forma de contar tu verdad es aplicando “la filosofía del
martillo” y destruir los pilares de lo establecido.
No ocultes tu verdad a través de la palabra, pues una idea se asemeja más a la
realidad que las mismas palabras, esto porque a diferencia de las palabras las ideas
no se pueden fingir. En el arte no se acepta mentir, rechaza siempre la formula y la
respuesta fácil, vierte en el papel las tripas de lo real no intentes endulzarlo con
convenciones narrativas seleccionadoras, porque al final escribir desde el corazón
es atreverte a explorar tu herida, es un trabajo de espeleología interna en el que
tienes que enfrentarte a ti mismo, eso no se puede enseñar, no es una estructura de
tres actos, no es un arco argumental con desarrollo de personajes, no termina
cuando la pantalla funde a negro y comienzan a trepar los créditos.
Thomas Mann decía que un escritor es alguien al cual la tarea de escribir le es
especialmente difícil, así que no pienses que has hecho mal al transitar este camino.
“Has de atreverte a contar tu verdad sin miedo a arriesgar, sino arriesgas estarás
repitiendo el trabajo de otro, obedeciendo las reglas de otro” . Si llegaste aquí

1: Película de 1960 de Alfred Hitchcock

2: Cita a Charlie Kaufman en una de sus múltiples entrevistas.

3: Cita al personaje de Charlie Meadows de la película Barton Fink.


creyendo que ibas a lograr contar una historia al estilo de Cortázar y Borges estas
muy equivocado, pues hoy “te voy a mostrar la vida de la mente” .

¿Y, aun así, después de todo, intentas cambiar algo?

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“¿Y conseguiste todo lo que querías para esta vida?


Lo Hice...
¿Y qué era lo que querías?
Sentirme amado yo mismo, Sentirme
yo mismo amado en la tierra”

-Raymond Carver

1: Película de 1960 de Alfred Hitchcock

2: Cita a Charlie Kaufman en una de sus múltiples entrevistas.

3: Cita al personaje de Charlie Meadows de la película Barton Fink.

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