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Prof. Edgardo Ortuño | Presidente de la Casa de la Cultura Afrouruguaya

Lic. Amanda Díaz | Asociación Cultural y Social Uruguay Negro |acsuncul@gmail.com

ndientes: Las Mujeres Afrodesce lectiva El Motor de la lucha co
En la revisión de nuestra historia como país es fundamental el reconocimiento de los aportes que los/as africanos/as y afrodescendientes hemos dado en la construcción de nuestra sociedad, y es en el marco del Bicentenario en donde nuestra identidad afro debe reivindicarse más allá de lo folklórico y de lo anecdóticamente pintoresco. En los festejos del Centenario de la Declaración de la Independencia, se divulgaba la idea de que los afrodescendientes prácticamente estábamos en peligro de extinción y cito: “Puebla el Uruguay la raza blanca, en su totalidad de origen europeo. La raza indígena que habitaba esta región de América cuando el descubrimiento y la conquista, ya no existe, siendo el único país del continente que no cuenta en toda la extensión de su territorio tribus de indios, ni en estado salvaje, ni en estado de domesticidad. […] La pequeña porción de raza etiópica introducida al país por los conquistadores españoles, procedente del continente africano, a fin de establecer la esclavitud en estas tierras, disminuye visiblemente hasta el punto de constituir un porcentaje insignificante en la totalidad de la población. Por otra parte, sus características, originales han sufrido, por el clima, circunstancias de medio ambiente, y por mezcla de la sangre europea, modificaciones fundamentales.”
El Libro del Centenario del Uruguay 1825-1925, Montevideo: Capurro y Cía., 1925, p. 43.

órico Inimputable mente hist
Los procesos de independencia en América Latina están ligados de forma indisoluble con la presencia y la historia de nuestros colectivos. Tengamos presente que cuando dichos procesos comenzaron, los afrodescendientes ya estaban en estas tierras y eran víctimas del racismo, la discriminación, y la intolerancia que reinaba por estas latitudes. Las principales víctimas fueron las niñas, niños, mujeres y jóvenes que sufrieron y soportaron la trata trasatlántica. Ésta fue utilizada como una herramienta para el desarrollo económico de grandes potencias mundiales, por más de 400 años. ¿Por qué afirmamos que las principales víctimas fueron niñas niños, mujeres y jóvenes? Porque el sistema esclavista fue ``inteligente”: buscó en la explotación de estos sectores el desarrollo de un sistema que perdurara en el tiempo. De ahí, por ejemplo encontramos la presencia de las grandes “madrazas” que existieron en varios puntos de Sudamérica, con ellas la intención expresa era retener por medio de la fuerza y la marginación a niñas y mujeres para la producción de hijos que llegarían a engrosar las filas de los esclavos, es decir productores de riqueza para las metrópolis. Éste es el punto de partida, de ahí en más y hasta el presente la situación de estos sectores va a permanecer inmersa en los peores índices de pobreza, exclusión, marginalidad y discriminación. En el Uruguay los jóvenes afrouruguayos somos parte de una historia basada en la ancestralidad. Cuando hablamos de ancestralidad hablamos de la esencia que dejaron nuestros antecesores, que lucharon y revalorizaron nuestra cultura, para hoy nosotros continuar con su obra en la misma dirección: darle visibilidad y recuperar para la sociedad en su conjunto el legado afro. El construir una historia basada en nuestros propios cánones culturales nos lleva a indagar en el pasado y a buscar la concreción de nuestros propios objetivos sin perder de vista de dónde venimos y hacia dónde vamos. Esto lo vemos en nuestros barrios de la capital y en el interior de nuestro país, donde los jóvenes afro desarrollamos herramientas culturales para la concreción de comparsas propias y generación de nuestros propios espacios de reflexión sobre el colectivo al que pertenecemos. Estos espacios son sin lugar a dudas instancias que nos posibilitan la revalorización de la cultura afro a través del arte, y su objetivo es el de aprender y compartir experiencias que contribuyan a la mayor participación de los miembros mas jóvenes de nuestro colectivo. Buscando precisamente una mayor participación entre los jóvenes, estamos realizando un proceso compartido con jóvenes de gran parte del país, integrándonos al debate, compartiendo y generando vínculos con diferentes actores de la sociedad para la erradicación del racismo y la discriminación racial. En el marco de estas actividades, generamos desde nuestra organización una instancia de encuentro** que buscó un c o n ta c to y u n d i á l o g o a b i e r to e n t re j ó ve n e s afrodescendientes del Mercosur para definir líneas de acción compartidas y a su vez generar vínculos con los Gobiernos Departamentales. En nuestra intención de incidir en los temas que como jóvenes nos afectan y atendiendo al debate planteado en estos días en nuestra sociedad sobre la baja de la edad de imputabilidad, es que buscamos tomar posición al respecto. Y nos preguntamos, de conseguirse dicho objetivo y bajarse la edad de imputabilidad: ¿Qué consecuencia puede tener para los jóvenes afro uruguayos? ¿Será que profundizará las menores posibilidades frente a procesos policiales que hoy tenemos por ser jóvenes afrodescendientes? La discusión está abierta… y la discriminación racial instaurada en nuestras sociedades nos deja en la puerta de pasar a ser acusados frente a dichos casos. Como jóvenes afrodescendientes debemos tomar posición frente a dichos

Desde la mítica Soledad Cruz, (de quien poco se sabe), pero en ella se ven representadas las mujeres afro lanceras, que no sólo acompañaron, sino que se han sido verdaderas combatientes de la Gesta Artiguista, pasando por todas las mujeres que desde sus hogares han sido las transmisoras de los valores espirituales y materiales ancestrales, que hoy en día están cotidianamente incorporados, pero poco reconocidos. Sin dejar de nombrar aquellas que emprendieron luchas laborales desde diferentes sectores o las incontables militantes barriales, referentes locales, activistas antirracistas y hasta las actoras políticas actuales, todas y cada una de nosotras hemos puesto nuestro “jarrón de arena” para ser reconocidas como sujetas de derechos. En la esencia transmisora de las mujeres afrodescendientes esta la multiplicación de que seamos más, desde una estrategia colectiva de pensarse y transformarse. Hemos sido grandes impulsoras y el motor en la construcción de una sociedad más justa y equitativa. El ser mujeres afro nos ha marcado en sabiduría y conciencia solidaria y hemos enfrentado grandes adversidades transformándolas de manera positiva en un accionar que ha desafiado los modelos individualistas de la lucha por el poder. El Racismo y el machismo patriarcal son los grandes mecanismos de opresión que hemos combatido a lo largo de la historia, ambos se han manifestado y han mutado de acuerdo al contexto temporal. Y los desafíos que nos quedan por delante están relacionados con nuestra autonomía de pensamiento y actuación, en como proyectarse políticamente como mujeres afrodescendientes, incansables luchadoras de un fin colectivo, pero sin perder de vista nuestras propias realidades. La realidad actual nos sitúa en un año estratégico; a nivel internacional: 2011 Año de los/as afrodescendientes; en lo local: Celebraciones del Bicentenario con un énfasis en las contribuciones de la comunidad afro en la identidad nacional, y en lo regional: la II Asamblea Gral. de la Red de Mujeres Afrolatinas, Afrocaribeñas y de la Diáspora a realizarse en Montevideo- Uruguay a finales de año. Me atrevo a decir que se viene el tiempo de la “africanización”, en donde una vez más las mujeres afrodescendientes somos las embanderadas del proceso de transformación social que elimine las desigualdades.

Evidentemente la imagen que se pretendía dar como país nada tenia que ver con la realidad y el contexto, si quiera regional. Es decir que cuanta más descendencia, (“sangre”) europea blanca tengamos, más desarrollados y civilizados éramos, des-construyendo así la idea de que Uruguay era tan salvaje como el resto del continente: éramos (y aun creemos ser), la Suiza de América. Hoy la Suiza de América cuenta con un 10, 5 % de afrodescendientes, y aquella extinción de la cual se hablaba hace casi 100 años parece no haberse cumplido. Nuestra arma ha sido la Resistencia, cultural, social, económica y política, que ha construido nuestra identidad uruguaya en general, y nuestro ser afrouruguayos/as en particular. Y he aquí la reivindicación y el reconocimiento de las mujeres africanas y afrodescendientes en ser las protectoras y transmisoras de nuestros valores, aquellos valores que trascienden “lo romántico colonial” y que aún hoy en pleno S. XXI seguimos resistiendo. Ya se ha hablado de los aportes en la forma de vida y estilo matrilineal de nuestra comunidad afro, de la herencia lingüística, gastronómica y artística, pero que hay de lo político?, ¿Como las mujeres afrodescendientes hemos aportado en la construcción política de nuestro país?, que hay de las liderezas afro que ha lo largo de nuestra historia de vida han contribuido con sus ideas, ingenio, trabajo y acciones? Desde la trata trasatlántica “las hijas de África” hemos tenido que resistir y defendernos de ser raptadas, violadas, violentadas, y cosificadas y pese a todo ello hemos lideramos y protagonizado las grandes epopeyas nacionales.

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La experiencia afro en

las TICs

procesos que se está llevando a cabo en el país. No podemos pasar por alto este tipo de acciones, debemos debatir sobre estas iniciativas, de los pro y los contra en que pueden derivar dichas acciones para los jóvenes en general y en particular para los afrodescendientes y dar nuestra opinión. Apoyar esta ley ¿no significará aceptar el retroceso de la democracia? Y para nosotros jóvenes negros en particular ¿no será la preafirmación del carácter estructural del racismo? Iría contra todo el significado que tiene en particular el Año Internacional de los Afrodescendientes y del Bicentenario de la República. Una vez más los jóvenes afro ¿no seríamos los más afectados si esta ley se promueve?

Asistencia a establecimientos de enseñanza según tramo de edad en población joven afro y no afro. (%)
POBLACIÓN

TRAMOS DE EDAD 13 a 17 años 18 a 24 años

AFRO 77.4 25.2

NO AFRO 82.7 40.8

Fuente: Sistema de Información de Género de Inmujeres en base a Encuesta Continua de Hogares del I.N.E. 2008. (Cuadro 7)

Si observamos los datos sobre el Nivel Educativo alcanzado por la población joven de 13 a 24 años, podemos apreciar que los niveles de asistencia a centros educativos de este grupo es mucho menor para los jóvenes afro que para los no afro, principalmente en el tramo de los mayores de 18 años, éstos asisten a centros de enseñanza solo la cuarta parte (25.2%), en tanto que entre los jóvenes no afro la asistencia es de más del 40%. Con estos promedios, ¿no es válido preguntarse quién va ser el más afectado de los jóvenes si sale la ley de imputabilidad? Al comenzar este artículo hablamos de la revalorización de lo ancestral en nuestras comunidades juveniles, y brindar a nuestras sociedades el aporte del legado afro. Estos objetivos forman parte de algunas de las propuestas volcadas por la colectividad afrodescendiente hacia la sociedad, pero más que nada nos importa por los jóvenes afro, por el aporte que podemos dar y contribuir con nuestras herramientas culturales y ancestrales a la construcción cultural de nuestro país. En el marco del Bicentenario debemos continuar con la lucha que nos legaron nuestros ancestros y que nosotros con orgullo continuaremos hasta el fin de nuestros días generando acciones que favorezcan a los jóvenes pero específicamente a nuestras sociedades. Porque la lucha por la erradicación de la discriminación y el racismo contribuirá en la construcción de democracias con mayor justicia y equidad.

A lo largo de estos 200 años, la comunidad afro ha desarrollado diferentes modos de comunicación, tanto a la interna de la comunidad como hacia el resto de la población. Un ejemplo de esto y que tuvo una evolución (o involución según la mirada del observador) han sido las llamadas, las que comienzan como una forma de relacionamiento entre grupos de diversa procedencia, hasta llegar al espectáculo que conocemos hoy en día. En la actualidad podemos ver como el uso de las tecnologías de la información y comunicación (en adelante TICs) se han convertido en una nueva posibilidad de comunicación para la población afro. Algunas de ellas no escapan a las características generales de la población, como por ejemplo el uso de celulares (es necesario aclarar que dichos celulares son parte del fenómeno de consumo, acceso y producción de deseo por parte de la población de más escasos recursos económicos, generando una cadena en donde estos se proponen como bienes indispensables para la integración social, por lo que, el individuo agota sus recursos en conseguirlos para sentirse integrado). Pero fuera de este aspecto negativo, se consolidan como una red lo suficientemente solida como para posibilitar diferentes modalidades de integración. Si a nivel mundial podemos contemplar la turbulenta realidad y sus cambios permanentes, a través de las TICs, a nivel local y en especial en torno a la comunidad afro, las TICs permiten la salida de la invisibilización de diferentes actores antes ocultos por la inaccesibilidad de otros canales de comunicación. Retomando el ejemplo de las llamadas, es a través de estas tecnologías que recibimos el llamado de diferentes voces, somos convocados por discursividades diferentes y nos permiten tanto compararlas como reconocernos en algunas de ellas. El caso de los blogs, sitios web y redes sociales, puede servirnos como modelo de lo antes dicho. Si observamos la relacion con el candombe, las comparsas y las discursividades1 en torno a este, tanto a través de sus sitios, como de la no existencia de estos, podemos llegar a notar algunas características interesantes de señalar. La aparición de comparsas y discursos que aportan: -nuevas formas de organización: entendiendo con esto cooperativas, u otras formas de distribución horizontal de la responsabilidad entre sus integrantes, diferentes al tradicional modelo de dueño y elenco. - otros fines: la comparsa como herramienta mediadora para otras experiencias, ya sean de tipo cultura, terapéutico, o de contención social. - corte de género: la aparición y aceptación de grupos que instalan la discusión de género y roles dentro de la comparsa, proponiendo una revisión del formato clasico. - interacción con el Estado: ya no desde la simple participación en el concurso de llamadas, sino desde asociaciones para reivindicar derechos, proponer e interactuar. -presentación de proyectos: la sistematización de la experiencia acumulada en diferentes campos y la posibilidad de transferirla a otros ámbitos o ampliarla llegado el caso. -difusión de información: utilización de estas tecnologías como canal alternativo para la información y difusión. -interacción con el exterior: a través de las TICs se generan vínculos con el exterior antes impensado que da la oportunidad a grupos de pequeña infraestructura visitar diferentes países abiertos a establecer relaciones. -modelos de interacción y cooperación: se da tanto para la realización de eventos como para la solidaridad entre miembros de las organizaciones. Se trasciende el modelo de equipo competidor para pasar a la colaboración entre pares. También es posible a partir de estas tecnologías detectar algunas características negativas que se dan en torno a estas comparsas: -dificultad para el sostenimiento de la propuesta: el abandono de las páginas suele ser indicador de la desaparición de propuestas surgidas en impulsos de corto aliento -la no democratización del sitio: se evidencia la autoría única en la página sin participación o decisión del colectivo representado -desinterés sobre lo colectivo: la utilización de las TICs solo para situaciones propias del grupo como avisos, citas, saludos. También es posible encontrar sitios no relacionados directamente con el candombe, pero que aportan a la difusión de las diferentes voces del colectivo negro. Dentro de estas 1. Los autores consideran podemos encontrar un espectro amplio de modelos e intenciones, desde las organizaciones la posibilidad de leer un discurso, pro derechos que utilizan estas herramientas como espacio de difusión y lucha, pasando por en tanto la comparsa se instala revistas de actualidades con enfoque afro, sitios de difusión cultural también con este en el mundo como organización enfoque, hasta sitios de temas variados los que evidencian su condición afro atraves de humana. Este no necesariamente banners o imágenes alusivas. tiene relación con una enunciación Por lo antes dicho es clara la apropiación en pos del empoderamiento que se hace a través de formal y si con un análisis detenido de su accionar. las TICs por parte de la comunidad afrouruguaya y es probable augurar un fértil desarrollo.
Julio Pereyra y Claudio Orique | Comparsa Nigeria - Martín Rodriguez 3760 casi Propios. Días: Sábados 18:30hs.
www.nigeria-purotambor.blogspot.com nigeria-purotambor@hotmail.com

Ernesto Rodríguez | Coordinador del Movimiento Juvenil Afro - Organizaciones Mundo Afro
mundoafro@chasque.net

Yo soy Ansina
Yo soy Ansina. Tú eres Ansina. El es Ansina. Nosotros somos Ansina. Vosotros negáis a Ansina. Ellos sabrán de Ansina. Como toda persona que camino en este mundo con certeza en el hacer, por haber superado miles de obstáculos en la vida, se ha convertido en leyenda. A pesar de los pesares de una historia contada por vencedores de mirada europea, en nuestra sangre de afrodecendientes, ésta la sabiduría necesaria para comprender lo que quedo fuera de los libros, esto es, la inmensidad del ejemplo de uno de los lideres de la gesta emancipadora de nuestro país. No importa para muchos y para muchos es importante. Se dice que escribió poesía, se dice que no escribió poesía. Se dice que lo que escribió esta en Francia, canuto en un archivo inaccesible. Se dice que existe un buche de avestruz curtido con los escritos de él. La cosa es que se dice más de lo que se escribe masivamente de Ansina y quienes dicen, quienes sustenta la memoria son la comuna afro del país desde su universidad multidiversitaria que es la palabra y el timpanotiempo de escuchar. Quien lee de Historia, mal o bien, tiene la panza llena o media llena y ya creció, pertenece a una generación que no es la mas joven de todas y tampoco es niño, porque mayoritariamente, el niño afrodescendiente es muy pobre, pocos leen, porque la lucha por la sobrevivencia ocupa mucho tiempo vivencial. “Quien rompe paga”, decía un cartel en una cristalería. Quien suprime la Memoria por ser parte de la Vida no tiene interés en emprender acciones reparatorias, basta con mirar la trascendencia del Año Internacional de la Química por sobre el Año Internacional de las Personas Afrodecendientes en Uruguay. En este momento, donde todo es falto de sentido común, en donde la espiritualidad se transforma en frivolidad, en donde las fuerzas de la Naturaleza nos muestran cuan efímera es la tecnología, en donde la Sabiduría se confunde con palabras lánguidas sobre papeles que nadie lee y menos respeta, en donde estar organizado pasa por estar institucionalizado y participar implica encuadrarse en metodologías en donde lo que menos importa son las devoluciones de los que participan, accionar sobre la Historia Afrodescendiente no solo es escribir sobre ella, es también activar la observación sobre la evolución de metodologías de exterminio sobre las culturas testimonios como la afrodescendiente, aprendiendo del pasado. Y así como poco se educa, como poco se conduce hacia la interpretación histórica de la participación afrodescendiente, así .silenciosamente vamos camino a que dentro de algunas décadas la cultura afrodescendiente esta destinada a desaparecer, porque las nuevas generaciones afrodecendientes están muriendo producto de ser la punta de lanza de todas las cosas jodidas de nuestra sociedad. Desapareció de la Historia la participación de los esclavizados en la lucha por la liberación de las servidumbres personales en primer término, y en segundo termino, se borro su participación intelectual en la lucha por la independencia de un modelo colonial…..Se estableció la división entre el afrodescendiente de campaña, el de la capital, quien acciona organizado tutelado, quien es independiente, quien vive en el sur ,quien vive en los cordones de la ciudad, quien logra zombificarse y es blanqueado y tiene un lugar en la sociedad blanca, quien denuncia la violencia racial con fe, quien denuncia la violencia racial con mala fe, quien respira y enseña a respirar con el síndrome de negación por intereses personales. Y en las conciencias, allá en el fondo está eso de ese Hombre que en su época primeriaba como cebador -que no cualquiera lo hacia-, porque cebar era comenzar una rueda de comunicación directa, reflexión e intercambio, tal y como lo es hoy día en ciertos lugares de nuestro suelo Oriental. Un afro que su alias “ansina” semioticamente hasta hoy llega su significado traspasando todas las censuras epocales, que es “certero” ,“verdadero”, “ejemplo correcto”, “enseñanza válida”. “Yo soy Ansina”, dijo un afrodescendiente en el homenaje al Natalicio de Ansina, monto en su bicicleta llena de cajitas de inciensos y partió dejando un clavel, una sonrisa alegre, una enseñanza en mi mente y una certeza valedera para mi colectivo afrodescendiente, todos sin exclusiones por sobre los defectos y virtudes, los afrodecendientes uruguayos somos un ejemplo de resilencia y empoderamiento de nosotros mismos, proclamando con firmeza nuestras dudas o convicciones, porque somos la potencia máxima que hoy camina en esta tierra que nuestros ancestros liberaron y enriquecieron para vivir sobreviviendo, expulsados de sus tierras, extenuados en los campos de batalla y de cosecha, en las orillas de los ríos, lavando, curando, pariendo o amamantando a los propios y a los ajenos. Que orgullo y dignidad llevan las personas afrodecendientes, que altura moral tiene mi cultura, que a pesar de haber levantado con su trabajo esclavo la riqueza de este país, avanza en la calle como un caracter vivo de lo escrito por la mano de nuestro Líder Historico ,Ansina. Cuando nos juntemos todos en la rueda, las poesías-enseñanzas de ese griot, estará terminada, por ahora queda emprender la nueva campaña de esta época, la de evitar el exterminio, dejar de lado los ombligos y mirar a las niñas y los niños que están desapareciendo antes de llegar a adultos. Ni te pregunto porque sé que cuento contigo.

po Afrodescendientes y Ca

eira en Uruguay

Probablemente la gran mayoría hayan escuchado hablar sobre la Capoeira como danza, lucha y/o manifestación afroamericana. Todo ello es verdad, pero en la actualidad, con la globalización y la mercantilización al tope, la Capoeira es también (para muchos) una moda. Su historia es larga, comienza hace más de 500 años, su evolución es entorpecida, censurada, prohibida, reprimida, pero también glorificada y hasta ultra dimensionada. La Capoeira original, tradicional, o madre, es la vadiación de los negros de Angola; ella es creada en Brasil por los negros que fueron arrancados de África. Ya en América, y junto con la necesidad de comunicarse los unos con los otros, como símbolo de resistencia, de mantenimiento de una cultura ancestral, y como forma de liberación del sistema operante y de liberación psicológica del propio individuo a las adversidades que estaban sufriendo, se crea la capoeira: vadiación de los negros de Angola. A mi entender, como afrodescendiente y fiel practicante de Capoeira Angola, me es imposible disociarla de mi vida toda. Vivo en Uruguay, país que se vincula más con Occidente que con Oriente, soy occidental, doctor en odontología, pero también soy capoeirista, angolero y jamás hubiera llegado a ser dentista sin antes conocer de dónde venía; la capoeira me dio fuerza y un autoconocimiento de mi persona, pero también de mi gente, víctima de obstáculos que históricamente le impidieron acceder a la Universidad y a otros ámbitos de poder. Es por eso, que al tomar conciencia de ello, me propuse demostrarme a mí mismo (y a los míos) que trascender las barreras sociales es posible, y que a eso tenemos que llegar. La Capoeira es ancestralidad, ritual, mandinga, expresión corporal, teatro, espontaneidad, equilibrio, destreza, fuerza; todos ellos argumentos más que suficientes para conocerse como ser humano, saber cuando avanzar y saber cuando retroceder, cuando atacar y cuando defenderse, tal cual la vida misma, pues la roda de Capoeira “es un mundo pequeño que se prepara para un mundo más grande”. Lo que se conoce bajo el nombre de Capoeira, ha pasado por distintos períodos históricopolíticos que incluyen la época colonial y la estatal-nacional, y dentro de esta última, viviendo y sobreviviendo a períodos democráticos y dictatoriales. En un principio, la capoeira era una sola, la tradicional; el mundo moderno, como en todos los aspectos de la vida, conllevo a su diversificación y la consecuente creación de distintos estilos que la subdividen hoy en capoeira regional, contemporánea, da rua y de angola, siendo esta última la que conserva su carácter tradicional como ritual africano, aunque, habiendo pasado por un proceso de transformación-negociación que la adapta a la actualidad. Sin dudas es una tarea difícil hablar de Capoeira, pues solo su nombre acarrea muchos sentimientos que son casi imposibles de ser trasladarlos al papel; de ello también depende la permanencia de esta arte en la que la oralidad (a través del canto) es una de las principales herramientas, y la expresión de los cuerpos al son de los birimbaos es fiel reflejo de que en la capoeira nada está escrito. Todo queda dentro de la roda, las sonrisas de un momento oportuno para tirar al otro, el mínimo enojo de caer o ser desestabilizado, las canciones de amor, del mar, de navíos, el sonido del gunga (birimbao más grave), todo queda dentro de la roda, el apretón de manos y los abrazos del final del juego, todo queda dentro de la roda, pero todo es una preparación para la salida al mundo, a nuestra cotidianeidad. La diáspora africana vive hoy en el mundo entero un auge sin antecedentes que se hacen explícitos en el 2011 al ser declarado el año internacional de los afrodescendientes. Es en este contexto que la cultura afrouruguaya (sumado al bicentenario de la nación) vivencia: la visibilización de su legado y contribución a la conformación de la identidad nacional, así como la recuperación de la autoestima del colectivo afro, que entre otras cosas ha desembocado en una sociedad afro-civil organizada y en acciones que se han tomado desde el Estado como lo es la puesta en marcha del Plan Nacional Contra el Racismo y la Discriminación. Es así que cobra importancia la cultura afro que comienza a ser valorizada y reconocida. Esto es positivo, pero también está siendo utilizado por el mercado de consumo, siendo folclorizado y hasta ridiculizado, perdiéndose en muchos casos la esencia original. Ser afro es moda, fetiche y más en el imaginario popular. Por ello, es que espero que todo este apogeo y reivindicación, desemboquen en un oleaje que le garantice a las nuevas generaciones tener la posibilidad de acceder a un legado afro auténtico, con contenidos no manipulados; así como yo pude hacerlo a través de la Capoeira angola con la que fui capaz de conectarme con mi ancestralidad.

La Bozal | Ruda y Chocolate - Medio de Difusión Afrodescendiente
rudaychocolate@adinet.com

Dr. Juan Andrés Morales Uriarte | UAFRO Universitarios y técnicos afrodescendientes
uafro@adinet.com.uy

tos de Afrodescendientes: suje

conocimiento

fri entre las luces de Sudá

ario: Paradojas del bicentenlo afro
ca y la negación de

La presencia de personas africanas en el Uruguay data de la llegada misma de los colonizadores europeos, con la fundación de Colonia del Sacramento en 1680 y de Montevideo en 1726. Podemos decir entonces que en 1811, fecha que se toma para la conmemoración del Bicentenario, las personas africanas esclavizadas eran parte de lo que hoy es nuestra nación. Pero que es lo las personas afrodescendientes debemos tener presente en el marco de esta conmemoración. Debemos saber que al alcanzar la independencia los distintos Estado-Nación americanos, quienes negaron la liberación de las personas africanas esclavizadas, plasmaron de esta forma el contrato racial que estructuraría nuestras sociedades americanas y signaría un acuerdo de exclusión y/o subalternización de las personas afrodescendientes hasta la actualidad. Este contrato torna la blanquitud como sistema político -no nombrado- del cual todas las personas blancas son beneficiarias, aunque no todas sean signatarias. (Carneriro, 2005). La forma de hacer efectiva este contrato racial fue con la opresión económica y sobre todo ideológica de las personas afrodescendientes, de tal forma que “uno de los aspectos fundamentales de la ideología racista es la dimensión ontológica de sus efectos sobre las personas esclavizadas, en especial los efectos psicológicos del colonialismo en las personas colonizadas, de modo que las personas esclavizadas y colonizadas no sean excluidas sólo desde el punto de vista de los derechos y privilegios (bienes, servicios y oportunidades) sino también desde el punto de vista de sus valores e ideas. En éste sentido, es necesario comprender que la dominación política y la explotación económica llevada a cabo por el emprendimiento colonial fueron procesos acompañados por una sustracción de la condición de ser humano-sujeto de vida, cultura e historia. Colocando a las personas africanas y sus descendientes en una posición de subalteridad.” Las personas esclavizadas y la figura del esclavo estaba asocidada con un ser carente de derechos, quien había sido obligados a “olvidar” su cultura (o mejor dicho culturas, ya que los dominadores también impusieron una homogeneidad que no era preexistente en África) y cuyas únicas habilidades reconocidas se referían a la fuerza y al trabajo físico. En este proceso de estructuración de las desigualdades sociales resaltamos la Función estratégica que cumplió y sigue cumpliendo el epistemicidio3. Siguiendo a Sueli Carneiro, en el caso de las personas afrodescendientes el epistemicidio actúa obstaculizando la trayectoria del sujeto negro como sujeto de conocimiento. Sobre todo a partir de procesos que afirman que nosotros somos, por naturaleza, seres no muy humanos, y por tanto no suficientemente dotados de racionalidad, incapaces de producir conocimiento y, sobre todo, ciencia. Imposibilitando ese papel, se traba un proceso social de emancipación del sujeto y de su grupo.4 Debemos subrayar que, las personas afrodescendientes desde la colonización, brindamos múltiples contribuciones intelectuales a la conformación de nuestra nación y seguímos haciéndolo desde diversos espacios. Ignorar esas contribuciones y nuestras trayectorias de vida, sigue siendo uno de los mecanismos más perversos del Racismo.

En el marco del bicentenario, pretendemos a partir de este texto provocar e interpelar al sistema educativo en su conjunto para promover la garantía del derecho a la educación y promover acciones afirmativas que permitan superar las disparidades históricas que existen para el acceso y la permanencia de las personas afrodecendientes. "Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de cacería seguirán glorificando al cazador" Proverbio africano

Uruguay al igual que muchos países en el globo fue influenciado por el Reino Unido a nivel económico y político, como también por la cultura del football. En el 2010 la selección mayor de football alcanzo el cuarto puesto en el Mundial celebrado en Sudafrica. Los reportes de los periodistas uruguayos desde Kimberly (Cabo del Norte, Sudafrica) de forma muy forzada mencionaban entre líneas al continente africano, el lugar que dio nacimiento a la humanidad. En la transmisión del partido inaugural un niño que abre un álbum viejo de fotografía nos enseña un futbolista olvidado por la historia quien maravillo al mundo, haciendo que ese fuera su apodo por el cual se lo conoció en el mundo del deporte a José Leandro Andrade. El deporte trasciende a los conocedores e iniciados en el comentario espontaneo, como ejemplo de ello tenemos la cantidad de personas que se aglomeraron para ver en pantalla gigante el partido de por el tercer puesto del mundial mencionado anteriormente. Siempre nos acordamos de lo más negativo, del pase errado o el casi gol que pudo haber sido. Al decir de las última corriente migratoria de africanos que al igual que europeos que llegaron a nuestras tierras a comienzos del siglo XX escapando del hambre y las guerras fratricidas, “el negro está en boca de todos”. Negro, esto, negro lo otro, se olvidan de sus nombre de pila e incluso de sus atributos como jugadores. Alvaro Pereyra “Palito” si se destaca se constituye en un ser transparente siempre y cuando no se equivoque, con suerte si en su carrera alcanza el logró máximo en el deporte se le podrá un espacio verde alrededor del estadio, ese fue el pago que obtuvo Obdulio Jacinto Varela por paralizar docientas mil almas en el estadio de Maracana dentro de la memoria uruguaya. Copas Américas, gestas mundiales, copas libertadores no son suficientes para dejar de ser invisibles. Las Debora´s Rodrigues o los Andre´s Silva son los hijos adoptados por el viento que se enfrentan en el siglo XXI contra ese silencio y dejaron la invisibilidad de Gradin. Los destellos de los flashes hacen que nos olvidemos de ellos y se mantienen vivos en esta memoria que seguimos construyendo. Hasta este momento hemos comentado simples anécdotas del mundo visible que se ocupa de invisibilizar y negar a los héroes de gestas deportivas, pero nunca nos preguntamos cómo llegaron a ser estrellas y reconocidos mundialmente si en sus carreras de obstáculos arrancaron cientos de metros detrás de los demás. No vamos a cargar las tintas con cifras pero en este encabalgamiento de anécdotas llego a nuestra memoria Duilde Martins quien llego a alternar en campeonatos sudamericanos de atletismo gracias al apoyo de su tía, quien siendo empleada doméstica la acogió en su hogar en Montevideo luego de su llegada desde su Rivera natal. Las más invisibles de esta historia sin memoria, las mujeres, seres a quienes la mano invisible de Adam Smith o las políticas focalizadas desconoce, estamos llenos de diagnósticos y números que enseñan las características de las menos favorecidas. Nuestras menos agraciadas destacadas por una sociedad civil afrodescendiente fortalecida con capacidad de generar informes sombra se mantienen invisibilizadas desde el Cerro Ejido (Artigas) hasta el Cerro Norte de Montevideo. Tuvieron que pasar cinco generaciones de activistas formados en ACSUN para que una mujer negra nacida en el ceno del movimiento afro ocupe un cargo de toma de decisión a nivel nacional como es el organismo rector en las políticas públicas de género. Quizás fue un vaticinio los ojos llorosos de Amanda Rorra al escuchar “Bienvenidos a casa … los estamos esperando desde hace cinco siglos” de la boca de Winnie Mandela, en una de las carpas de la III Conferencia Mundial Contra el Racismo en Durban. El encuentro de miradas entre lideres históricas de una misma lucha al sur del mundo nos hacia soñar en los gestos políticos que se avecinaban. La memoria es un proceso de construcción colectiva, donde participamos diferentes actores de esta sociedad, la memoria de quienes fueron victimizados se constituye en un elemento de resistencia a la represión del mundo que pretende invisibilizarnos todos los días, por tanto es importante mantener vivo en nuestro disco duro de memoria negra, que se debate entre la desfragmentación por parte de la memoria blanca que pretende infiltrarse cual si fuera un virus. El derecho a la memoria es parte de un tesoro idestruible.

Noelia Maciel | UBUNTU: Formación para la Transformación Social Afrodescendiente

Lic. Javier Díaz | Asesor en Juventud Afrodescendiente Y Relaciones Internacionales
de Instituto Nacional de juventud

al Uruguay desnudo , del orfanato simbólico Bicentenario
Caminar por nuestras ciudades, es caminar por un mapa de símbolos y representaciones, caminar por los campos de nuestro país también lo es. Las alambradas nos recuerdan la propiedad privada, la arquitectura y sus estilos, las épocas de un país como los anillos de un árbol, así como los portones y las taperas nos recuerdan un tiempo donde alguna vez alguien habitó los campos y desarrolló allí su vida y su destino como mejor lo entendiese. La arquitectura, la nomenclatura de las calles, la disposición de las manzanas en el entramado uruguayo, nos hablan de 200 años de historia mirando a occidente. Mirando y emulando a aquellos que a través del saqueo de otros pueblos y otros territorios, se constituyeron en regentes del “éxito”, éxito de estados modelos, éxito de sociedades modelos, éxito de individuos modelos. En y a través de la expropiación de la reserva emocional, económica, moral, social y espiritual de otros seres humanos lograron constituirse en modelos a seguir, incluso, para los expropiados. Se constituyeron en puntos obligados de las recetas para ser una mujer u hombre exitoso. Para ser una sociedad exitosa, para ser una comunidad exitosa o un colectivo exitoso. Y todo signo, símbolo o representación en nuestro territorio nacional dice que esta tierra esta exenta de pueblos originarios, de indígenas y africanos, incluso de su descendencia. Porque ha sido requisito fundamental en estas recetas, no tener atisbos de negritud o de indigenismo genuino. No tener apego a la tierra, a los cuerpos o a las voces que en su canto cierran el círculo con los ancestros. Enfrentarse así, con nuestros cuerpos desnudos, abrasados por el calor del sol semántico uruguayo, solo es de valientes. Enfrentarse durante 200 años de historia del Uruguay contra las calles y los edificios, contra los manuales de historia, contra los anuncios publicitarios, contra la retórica europeísta de la opinión pública, contra la pretendida neutralidad del libre pensador medio uruguayo que ve en su sistema político una representación de su “tolerancia” y convivencia, mientras que no es capaz de sentarse al lado de un “negro” todas las mañanas de camino al trabajo. Eso, no solamente es de valientes, sino que es de aquellos, que aún a sabiendas de que la única extensión de su negritud es su cuerpo y su pensamiento; eligen serlo todos los días. Y no solamente porque no le queda otra, sino porque la expropiación, y la deforestación de la reserva espiritual, social, política y emocional de aquellos pueblos originales nunca pudo acabar con algo que no comprendía. Hay elementos, hay cualidades en los seres humanos y en las formas que se dan cuando están unidos, que nunca mueren, que no se invisibilizan, que no se cubren bajo un manto semántico de imaginarios sociales o nacionales. Cuando camino por las calles soy un descendiente de africanos, un portador de un legado a pesar de mi desnudez simbólica. Soy la voz y el cuerpo de muchas y muchos que saben que existo muy a pesar de que los síntomas de la población africana y afrodescendiente han sido los mismos durante 200 años de historia nacional; exclusión social, exclusión política, exclusión económica y exclusión cultural. Doscientos años de historia durante los cuales existió una mujer llamada Soledad Cruz, una guerrera, una lancera una mujer que rompió los moldes de su propia matriz al nacer esclava y mujer; donde existió un Joaquín Lenzina, pensador estratégico al servicio de la libertad ,misterioso ser cuya grandeza es igualmente proporcional a su invisibilización histórica, donde existió Iris Cabral cofundadora del Partido Autóctono Negro al igual que Salvador Betervide pensadores que empujaron la negritud mas allá de su entendimiento porque su desnudez simbólica no les impidió pensarse diferentes pero con una voz única y válida para si mismo y su colectividad; mas allá de la platea hipócrita de los “exitosos” eurocentristas. Donde existió un Encarnación Benítez, “Protector de Siete Pueblos”, fiel servidor de sus ideas y del sentir implícito de los oprimidos, quien se atrevió a ser “el destructor de Encarnación y los forajidos que le acompañan” al decir del Cabildo de Montevideo , para llevar hasta lo último la reforma agraria que contemplaba a los más desfavorecidos. Aún si esto implicaba enfrentar a Artigas a la inconveniencia de no seguir hasta el final con una reforma que desataría una contrarrevolución, si no se llevaba cabalmente a cargo. Y las calles no los nombran, los edificios y las plazas no llevan sus nombres, los anuncios no los reflejan y en los actos patrios nadie imagina que este territorio tiene las huellas de la africanidad impregnadas en las palabras. Esta tierra, descansa sobre una fina película de cosmovisiones aprehendidas e idearios construidos, sobre el cadáver de muchos seres humanos que honraron a este país con su sangre y su pensamiento; no es muy difícil rascar el asfalto o remover un terrón de tierra sin encontrar rasgos de nuestra cultura misturada con la falsa percepción de ser “uruguayo”. Ser “uruguayo”, es ser africano, indígena y europeo, ser uruguayo es tener la “madre patria” en tres o mas continentes, es ser pueblo cautivo, maniatado y oprimido; ser “uruguayo” es ser hombres y mujeres cosificados en la reducción histórica de los estereotipos que sirvieron de argumento para la esclavización de seres humanos. No es fácil ser “uruguayo”; aquellos que por su color de piel pretenden serlo con la sola anuencia del aporte europeo, están muy equivocados. No basta con ello; para ser “uruguayo” hay que pasar por un territorio atestado de 200 años de símbolos y representaciones exitistas occidentales, pero pasar desnudo, con tu piel negra o cobriza al aire, con la sospecha de que tu origen esta enterrado en algún lugar de la tierra o en el fondo de algún tambor de febrero. Mientras el resto de la intemperie te dice que es mejor ser un “suizo de américa” y mientras “Ansina” le ceba mate a Artigas. Y a pesar de todo elegir serlo, elegir ser “uruguayo” y descendiente de africanos. Y cuando haya que construir un nuevo Uruguay, un Uruguay inclusivo, un Uruguay diverso y maduro, estar aquí. Con toda una vida de orfandad semántica para aportar el relato adulto de un colectivo crecido y germinado en la búsqueda sin tutores de una representación verdadera y desnuda. Una representación de un Uruguay revitalizado en el cauce vivo del aporte africano. Del aporte olvidado.

Martín Nierez Arfil | Orimuz

Comunicación social www.orimuz.com

Un país sin negros ntinos Sarmiento y los afroarge
La intención de esta nota no es la defensa del pensamiento de Sarmiento, ni la justificación de lo que hoy entedemos como racismo. Si no, más bien la de comprender a través de su figura un momento histórico que le daba sustento a ciertas formas ideológicas. Y poder observar cuales fueron los discursos y las ideas que gravitan en nuestro imaginario colectivo, para poder re pensarlas y re pensarnos en relación a la historia y la identidad de un país que sí tuvo y tiene afrodescendientes. La figura de Sarmiento es y seguirá siendo polémica. Su pensamiento fue complejo y contradictorio a lo largo de su vida. Su acción política, en el Estado y en la educación, marcó el devenir de la historia y la conformación del ser nacional. Atravezado por una ideología centrada en la evolución y el progreso -propia de su época-, Sarmiento perseguía un ideal de país blanco y europeo, buscando aniquilar todo aquello que fuera extraño a su proyecto. Sin embargo, decir solo que Sarmiento fue un racista supone una simplificación excesiva a un pensamiento cuya complejidad debe ser comprendida en su contexto histórico. Siendo allí el lugar donde encontrar algunos indicios que permitan explicar el proceso de invisibilización de la población afroargentina. Es interesante rescatar que en algunos pasajes del Facundo se ve a la población afrodescendiente como un colectivo que podría acceder a la civilización: “La raza negra, casi extinta ya -excepto en Buenos Aires-, ha dejado sus zambos y mulatos, habitantes de las ciudades, eslabón que liga al hombre civilizado con el palurdo, raza inclinada a la civilización, dotada de talento y de los más bellos instintos del progreso...”. Cabe destacar que esta obra es la que coloca en el imaginario colectivo la dicotomía civilización/barbarie y donde los afrodescendientes ocuparían un lugar intermedio, en la medida que “bien 'dirigidos', negros y mulatos parecían permeables a la civilización”afirma Lea Geler en su artículo ¡Pobres negros!. No como en el caso de los pueblos originarios que no tenían ninguna chance de ser parte del proyecto nacional. El pensamiento de Sarmiento fue cambiando con el tiempo, si bien considerados por él inferiores, los negros podrían evolucionar, y es más, al final de su obra “valoraba más positivamente a los africanos y sus descendientes, dándoles la posibilidad de redimirse después de haber pasado por las milicias, constituyéndose en verdaderos argentinos, aunque desaparecidos o en vías de estarlo” concluye Geler. En este sentido, es importante destacar el papel de la población afroargentina en las guerras territoriales, en las que tuvieron una destacada participación y reconocimiento (incluso por el mismo Sarmiento) y en donde también se construye un justificativo para su desaparición como grupo. En ¡Pobres negros! se explica que “el 'pasaje' de la población afrodescendiente a la argentinidad fue asegurado también por su plasmación en una heroica historia lejana, desaparecida, pero con marcas altamente positivas en su valoración, haciéndolos participantes de una construcción de pueblo-nación que estaba en pleno desarrollo”. Es decir que aquello que los afirma como parte
Dinah Schonhaut es periodista, documentalista y productora. Dirije la revista digital de arte y cultura afro Quilombo!
www.revistaquilombo.com.ar,

A los lectores
Es un placer para nosotros hacerles llegar este material que va dedicado en esta ocasión a uno de los hombres más nobles de la cultura Afrouruguaya, el Sr. Robert “Bolita” González, Gramillero, artista en general, militante y excelente ser humano que siempre se manifestó a favor de el amor y la lucha contra el Racismo. Agradecemos a todos aquellos que han hecho posible el presente material. Esperamos que disfruten un material que pretende hacernos reflexionar y posicionarnos como Jóvenes y afrodescendientes pensantes y activadores de cultura y resistencia con aquello que no consideramos justo. Los Jóvenes siempre han hecho en favor de su comunidad esto es una muestra más, de que sí se puede y que la diversidad que celebramos esta en lo diverso pero con igualdad de oportunidades. Este es el Año Internacional de los y las Afrodescendientes, solicitamos a nuestra cultura y a nuestros jefes de gobierno que la hagan visible ya que la mayoría de la población no solo no sabe sino que desconoce el concepto afrodescendiente. Nuestra fuerza espiritual, nuestra oralidad y ancestralidad llegaron mucho antes a nuestra cultura que la esclavitud, pero lo que ha construido nuestro acervo actual está dirigido lamentablemente por el racismo y la discriminación, sabemos que los desafíos son múltiples y complejos pero no tenemos miedo porque a pesar de todos estamos en el camino del Amor y la Justicia.
Leticia Rodríguez Taborda | Mayo 2011 - Bicentenario Afrouruguayo Generando un Nuevo Pensamiento Temáticas Históricas desde la perspectiva Afrodescendiente.
Infórmate: bicentenarioafrouruguayo@gmail.com y visita el blog en www.perspectivaafrodescendiente.wordpress.com

de la historia nacional es lo mismo que instala su desaparición en el imaginario colectivo, cuya invisibilización se apoya además en la utilización de las estadísticas oficiales y la educación pública. Finalmente, las comunidades negras invisibilizadas, que se veían y eran vistas como trabajadoras y pobres, se integraron a una masa proletaria en las que conformaron la identidad de una clase obrera constituída por varios grupos, entre ellos los afroporteños. En el texto de Geler se sugiere que “el mismo término “negro” fue separado de su concurrente imagen de ascendencia africana para denotar otros sentidos relacionados con la clase social, notable especialmente en el llamado 'cabecita negra'”. De este modo, vemos como se cuela la presencia afrodescendiente en las masas trabajadoras de los suburbios bonaerenses y nos permite identificarla en la actualidad. El pensamiento de Sarmiento no dejó de ver como inferiores a los afroargentinos, aunque sí con mayores posibilidades de integración al proyecto nacional que los pueblos originarios. Las guerras sirvieron de bisagra para consagrarlos e invisibilizarlos. Los afroargentinos encontraron en la clase obrera el lugar de pertenencia e identidad, quedando asimilados a la masa informe del pueblo, a la negrada, a los cabecita negra, a un país sin negros.

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es la productora artística de los Fetivales Argentina Negra y realizó varios cortos documentales sobre cultura afro.

Ruda y ch

ocolate

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