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ENTRENAMIENTO DE FUERZA: ESTRATEGIA EFECTIVA EN INTERVENCIÓN

DE LA SARCOPENIA

PRÁCTICAS FORMATIVAS 1: ESCENARIO RECREATIVO-DEPORTIVO

ESTUDIANTES VI SEMESTRE DE FISIOTERAPIA

DOCENTE TUTOR:

FT. ESP. PATRICIA CUELLO

PROGRAMA DE FISIOTERAPIA

FACULTAD CIENCIAS DE LA SALUD

UNIVERSIDAD LIBRE: SECCIONAL BARRANQUILLA


2017

TABLA DE CONTENIDO

1. INTRODUCCIÓ N....................................................................................................................................................... 3

2. JUSTIFICACION........................................................................................................................................................ 6

3. OBJETIVOS................................................................................................................................................................. 8

3.1 OBJETIVO GENERAL....................................................................................................................................... 8

3.2 OBJETIVOS ESPECIFICOS............................................................................................................................. 8

4. MARCO TEORICO.................................................................................................................................................... 9

4.1 Definició n:.......................................................................................................................................................... 9

4.2 Mecanismos de la sarcopenia:.................................................................................................................... 9

4.3 Categorías y estadios de la sarcopenia:................................................................................................ 10

4.4 Sarcopenia y otros síndromes:................................................................................................................ 11

4.4.1 Caquexia................................................................................................................................................... 12

4.4.2 Fragilidad................................................................................................................................................. 12

4.4.3 Obesidad sarcopénica......................................................................................................................... 13

4.5 Identificació n de sarcopenia en la investigació n y la prá ctica clínica.................................14

4.5.1Técnicas de evaluació n:....................................................................................................................... 14

5. METODOLOGIA..................................................................................................................................................... 19

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1. INTRODUCCIÓN
El procedimiento del envejecimiento implica un conjunto de transformaciones a
nivel de los distintos sistemas del organismo que se interpreta en la perdida
gradual de distintas funciones (Masanes Toran, 2010).

Desde no hace mucho tiempo se viene poniendo particular fuerza en el estudio de


la cantidad de musculo que un individuo posee y su vinculación directa o indirecta
con distintas patologías. En esta posición exactamente, el desgaste natural de los
tejidos musculares ha iniciado a ser analizado desde otros aspectos debido a las
relaciones intrínsecas que determina con ciertas patologías, en las cuales los
músculos son de alguna manera controladores de la homeostasis para que estas
no surjan, o si se presentan, su influencia en el organismo sea mínima. Un
ejemplo de este desgaste se debe a la reducción de musculo en el viejo, lo que se
conoce como sarcopenia. Sin embargo, la fuerza muscular no solo es dependiente
de la masa muscular y la conexión entre fuerza y masa no es lineal (Goodpaster et
al. 2006; Janssen et al. 2004)

La masa corporal del individuo está constituida por masa grasa y masa magra,
siendo la masa magra el musculo, la piel, los huesos, los líquidos corporales y las
vísceras, y la masa grasa todo el tejido adiposo. Los porcentajes repartidos entre
estas dos, varían de acuerdo a múltiples factores, principalmente los genéticos y el
tipo de estilo de vida.

Ahora bien, sabemos que el sistema músculo-esquelético en el adulto constituye


un 50% del peso corporal y cumple funciones metabólicas, endocrinas,
termorreguladoras y es el principal efector del movimiento.

Cuando el ser humano llega a una etapa de envejecimiento, se evidencia una


pérdida significativa de las capacidades funcionales, de masa muscular
(sarcopenia) y de fuerza (dinapenia), esto se debe a los cambios fisiológicos
(musculares, endocrinos y neuronales) y a los estilos de vida (nutrición y actividad
física).

Lo que se busca implementar con el desarrollo del siguiente trabajo, son hábitos
y/o estilos de vida saludables, que mejoren la condición física, para cuando se

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llegue a la edad de adulto mayor, los cambios fisiológicos y anatómicos sean
mínimos, con el fin de ganar la mayor independencia y funcionabilidad posible en
los mismos.

Hay factores que influyen en que el deterioro o disminución temprana de la masa


corporal, como lo son no implementar un óptimo desarrollo de la plenitud de la
vida; una de las complicaciones que son interesantes investigar, es la sarcopenia,
ya que resulta de diversas variables, las cuales hacen complejas su fisiología,
diagnostico, prevención y tratamiento.

Para tener claridad se definirá la sarcopenia, que según Cruz y Cols, es un


síndrome que se caracteriza por una pérdida gradual y generalizada de la masa
muscular esquelética y la fuerza con riesgo de provocar resultados adversos como
discapacidad física, calidad de vida deficiente y mortalidad.

Es entonces, donde lo participantes de esta investigación nos hacemos una


pregunta ¿es beneficioso el entrenamiento de la fuerza como tratamiento para la
sarcopenia?

La masa magra, formada fundamentalmente por los músculos esqueléticos,


representa aproximadamente el 45-55% de la masa corporal total y se reduce con
el paso de los anos. Dicha pérdida es ˜ uno de los elementos que intervienen en la
pérdida funcional que frecuentemente aparece con la edad. La sarcopenia fue
definida por primera vez por Irwing Rosenberg en 1989 para describir la pérdida
de masa muscular asociada al envejecimiento, matizando posteriormente que
dicha pérdida debe producirse de forma involuntaria. Más tarde, William Evans
confirmó dicha definición39. Esta pérdida puede no estar acompañada de una
pérdida significativa de peso, puesto que a la pérdida de masa muscular puede
asociarse un aumento de la masa grasa. Desde entonces se han sucedido
diferentes definiciones de acuerdo al progreso en el conocimiento sobre los
cambios de la composición corporal asociada al envejecimiento, en las técnicas de
medida y en el acceso a la información de los estudios epidemiológicos más

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importantes. Sin embargo, pronto se reconoció que la pérdida de masa muscular
no guardaba una relación lineal directa con la pérdida de fuerza muscular y se fue
incorporando a la definición de sarcopenia la pérdida de fuerza y función muscular.
Otro aspecto relevante es la confirmación de que con el envejecimiento también
se producen cambios en las características micro y macroscópicas del músculo. A
partir de los 50 años el lento declive de la masa y la fuerza muscular, que se
produce desde el pico alcanzado entre los 20 y 30 años, se acelera de forma muy
llamativa, especialmente en las personas sedentarias y en los varones más que
en las mujeres 40. A pesar de ello, los varones tienen mayor masa muscular que
las mujeres y una esperanza de vida más corta, por lo que la sarcopenia es,
potencialmente, un problema de salud pública mayor en las mujeres que en los
varones y podría explicar las diferencias entre géneros en la esperanza de vida
activa. La pérdida muscular sigue un patrón diferente en los varones y en las
mujeres. Mientras que en los primeros se produce de manera gradual, en las
segundas, se produce de manera más abrupta al llegar la menopausia.

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2. JUSTIFICACION

El desgaste fisiológico natural y la concurrencia de enfermedades minimizan


gradualmente la habilidad funcional del sujeto. Al seguir la fase normal del
envejecimiento, el individuo halla restricciones para realizar las labores de la vida
cotidiana, para a la final, llegar a la inhabilidad funcional, en la que ya no es
independiente para efectuar las labores fundamentales de la vida diaria, lo que lo
transforma en un individuo dependiente de otra persona (Chacón – Serna, Quino
Ávila, & Vallejo – Castillo, 2017 p.5)

La sarcopenia es un síntoma geriátrico permanente y progresivo que está


vinculado al envejecimiento normal del sujeto, distinguido por la carencia de masa,
fuerza y capacidad muscular. Acarrea al peligro de producir consecuencias como
la carencia de autonomía, elevado índice de mortalidad y conflictos psicológicos,
etc. Su etiología es multifactorial, un elemento desencadenante podría ser la
carencia de labor física, tropiezos, obesidad y largos ciclos de no movilidad
(Velázquez et al., 2014 p.2).

La sarcopenia es una enfermedad presente principalmente en el adulto mayor que


se caracteriza por la pérdida de masa muscular y que con lleva a una disminución
de la fuerza muscular y la tolerancia al ejercicio. La importancia de esto radica en
la incorporación de conductas sanas como método de prevención y para estos
pacientes que ya tiene edades avanzadas se busca contribuir en el mantenimiento
y recuperación de su autonomía; el ejercicio como componente de salud , pasa a
ser una verdadera herramienta de terapia para la prevención o para el
mejoramiento de la sarcopenia

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No incluye solamente la pérdida de masa muscular, sino que considera también la
pérdida de fuerza muscular y los cambios cualitativos del tejido muscular. A pesar
del reconocimiento de su importancia, no hay un consenso único para la definición
operativa de la sarcopenia que facilite su utilización en la práctica clínica, aunque
recientemente se están alcanzando consensos. Un primer problema consiste en
definir la forma de medir la masa muscular con las distintas técnicas disponibles y
los puntos de corte. Así, la definición más clásica se basa en una fórmula que
utiliza la suma de la masa muscular de las cuatro extremidades (masa muscular
esquelética apendicular [ASM]), medida con DXA, y que define el índice de masa
muscular esquelética (SMI) como ASM/altura.

Es asociada también con una pérdida funcional y discapacidad y, como


consecuencia, a una mala calidad de vida y finalmente a una mayor mortalidad. El
mecanismo por el que aparecen estas consecuencias sigue un orden lógico en el
que la disminución de la masa muscular se asocia a una disminución de fuerza
muscular que, a su vez, disminuye el rendimiento físico, dificultando la realización
de actividades habituales de la vida diaria, discapacidad y dependencia

Los beneficios que proporciona la labor física para la condición de salud y calidad
de vida (Marcos y Galiano, 2004), siendo estos aun más visibles en la tercera
edad, y los peligros que acarrean los estilos de vida de poca movilidad, particular
sobre todo de los individuos de la tercera edad, han sido probados en forma
significativa en numerosas investigaciones epistemológicas (Guayar et al. 2004).
Al contrario, pese al aumento ocasionado en el ultimo tiempo en el numero de
individuos viejos que efectúan la labor física, este sigue siendo insuficiente.

Por medio del ejercicio físico se logra la optimización de las oportunidades de


salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida
que las personas envejecen. La participación periódica en actividades físicas

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moderadas puede retrasar el declive funcional y reducir el riesgo de padecer
enfermedades tanto en los ancianos sanos como en aquellos que las sufren. El
hecho de mantenerse activo puede ayudar a las personas mayores a conservar la
mayor independencia posible durante un mayor período, además de reducir el
riesgo de caídas.

Por esto en el siglo XXI, el reposo o poca movilidad de nuestra comunidad


simboliza un peligro y una advertencia continua para la salud pública (Varo et al.
2003), lo que esta llevando a los expertos a acoger medidas para el fomento de la
labor física de la comunidad en general y los individuos de la tercera edad en
particular.

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3. OBJETIVOS

3.1 OBJETIVO GENERAL


 Reconocer la efectividad del entrenamiento de fuerza en la sarcopenia

3.2 OBJETIVOS ESPECIFICOS


 Conocer los estadios de la sarcopenia
 Clasificar los factores de riesgo que se pueden presentar para la temprana
aparición de la sarcopenia
 Identificar los tratamientos que se pueden implementar en las personas que
padecen de sarcopenia
 Determinar los beneficios que tiene el entrenamiento de fuerza para
minimizar la sarcopenia
 Conocer con que parámetros del entrenamiento de fuerza se inicia una
rutina de ejercicios físicos en una persona con sarcopenia

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4. MARCO TEORICO

4.1 DEFINICIÓN:
La sarcopenia es un síndrome que se caracteriza por una pérdida gradual y
generalizada de la masa muscular esquelética y la fuerza con riesgo de presentar
resultados adversos como discapacidad física, calidad de vida deficiente y
mortalidad. El EWGSOP (Grupo Europeo de Trabajo sobre la Sarcopenia en
Personas de Edad Avanzada ) recomienda utilizar la presencia de una masa
muscular baja y una función muscular deficiente (fuerza o rendimiento) para
diagnosticar la sarcopenia. Así pues, el diagnóstico requiere la confirmación del
criterio 1 (masa muscular baja), así como la del criterio 2 (menor fuerza muscular)
o el criterio 3 (menor rendimiento físico). La justificación del uso de dos criterios es
la siguiente: la fuerza muscular no depende exclusivamente de la masa muscular y
la relación entre fuerza y masa no es lineal. Por tanto, la definición exclusiva de
sarcopenia en relación con la masa muscular es demasiado estrecha y podría
tener una utilidad clínica limitada. Algunos autores sostienen que el término
dinapenia resulta más idóneo para describir la pérdida de fuerza y función
muscular asociada a la edad. Sin embargo, sarcopenia ya es un término
ampliamente reconocido, por lo que su sustitución podría generar más confusión.

4.2 MECANISMOS DE LA SARCOPENIA:


Hay varios mecanismos que podrían intervenir en el inicio y la progresión de la
sarcopenia. Estos mecanismos tienen que ver, entre otros, con la síntesis proteica,
proteólisis, integridad neuromuscular y contenido de grasa muscular. En una
persona con sarcopenia pueden participar varios mecanismos y las contribuciones
relativas pueden variar con el tiempo. Cabe esperar que la identificación de estos

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mecanismos y sus causas subyacentes facilite el diseño de ensayos de
intervención en los que se actúe sobre uno o más de los mecanismos
subyacentes.

4.3 CATEGORÍAS Y ESTADIOS DE LA SARCOPENIA:


La sarcopenia es una enfermedad con muchas causas y resulta- dos variables.
Aunque se observa principalmente en personas de edad avanzada, también
puede aparecer en adultos más jóvenes, al igual que ocurre con la demencia y la
osteoporosis. En algunas personas puede identificarse una causa clara y única de
sarcopenia. En otros casos no se puede aislar una causa evidente. Por tanto, las
categorías de sarcopenia primaria y secundaria pueden ser útiles en la práctica
clínica. La sarcopenia se considera ‘primaria’ (o relacionada con la edad) cuando

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no hay ninguna otra causa evidente salvo el envejecimiento, mientras que se
considera ‘secundaria’ cuando hay una o varias otras causas evidentes. En
muchas personas de edad avanzada, la etiología de la sarcopenia es multifactorial
por lo que quizá no sea posible identificar cada caso como afectado por una
enfermedad primaria o secundaria. Esta situación está en consonancia con el
reconocimiento de la sarcopenia como un síndrome geriátrico polifacético. La
estadificación de la sarcopenia, como reflejo de su gravedad, es un concepto que
puede ayudar a orientar su tratamiento clínico. El EWGSOP propone una
estadificación conceptual en ‘presarcopenia’, ‘sarcopenia’ y ‘sarcopenia grave’. El
estadio de ‘presarcopenia’ se caracteriza por una masa muscular baja sin efectos
sobre la fuerza muscular ni el rendimiento físico. Este estadio sólo puede
identificarse mediante técnicas que miden la masa muscular con exactitud y en
comparación con poblaciones normalizadas. El estadio de ‘sarcopenia’ se
caracteriza por una masa muscular baja, junto con una fuerza muscular baja o un
rendimiento físico deficiente. ‘Sarcopenia grave’ es el estadio que se identifica
cuando se cumplen los tres criterios de la definición (masa muscular baja, menor
fuerza muscular y menor rendimiento físico). Es posible que la identificación de los
estadios de la sarcopenia ayude a seleccionar tratamientos y a establecer
objetivos de recuperación adecuados. La estadificación también puede respaldar
el diseño de estudios de investigación que se centren en un estadio concreto o en
cambios de estadios a lo largo del tiempo.

4.4 SARCOPENIA Y OTROS SÍNDROMES:


La sarcopenia aparece en otros síndromes asociados a una atrofia muscular
importante. El motivo principal para diferenciarlos radica en promover la
investigación de los mecanismos relacionados con la edad de la sarcopenia y en
orientar un tratamiento dirigido y adecuado para cada uno.

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4.4.1 Caquexia

La ‘caquexia’ (del griego ‘cac’ o mala + ‘hexis’ o condición) se reconoce


ampliamente en las personas de edad avanzada como una consunción grave que
acompaña a enfermedades tales como cáncer, miocardiopatía congestiva o
nefropatía terminal. La caquexia se ha definido recientemente como un síndrome
metabólico complejo asociado a una enfermedad subyacente y que se caracteriza
por pérdida muscular con o sin pérdida de masa grasa. La caquexia se asocia a
menudo a inflamación, resistencia a la insulina, anorexia y una mayor degradación
de las proteínas musculares. Por tanto, la mayoría de los pacientes caquécticos
también tienen sarcopenia, mientras que a la mayoría de las personas con
sarcopenia no se las considera caquécticas. La sarcopenia es uno de los
elementos de la definición pro- puesta de caquexia. Hace muy poco, la ESPEN,
una de las sociedades que forman parte del EWGSOP, ha publicado un
documento de consenso que amplía esta definición de caquexia e identifica
aspectos relevantes para diferenciar caquexia y sarcopenia.

4.4.2 FRAGILIDAD
La fragilidad es un síndrome geriátrico que aparece como consecuencia de
deterioros acumulativos, relacionados con la edad, de varios sistemas fisiológicos,
con alteración de la reserva homeostática y disminución de la capacidad del
organismo de soportar el estrés, lo que incrementa la vulnerabilidad a resultados
de salud adversos como caídas, hospitalización, institucionalización y mortalidad.
Fried y cols elaboraron una definición fenotípica de la fragilidad basada en
aspectos físicos fácilmente identificables; tres o más de las características

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siguientes respaldan un diagnóstico de fragilidad: pérdida de peso involuntaria,
agotamiento, debilidad, velocidad lenta de la marcha y baja actividad física. La
fragilidad y la sarcopenia se superponen; la mayoría de las personas de edad
avanzada frágiles presentan sarcopenia y algunas personas de edad avanzada
con sarcopenia también son frágiles. El concepto general de fragilidad, sin
embargo, va más allá de los factores físicos, de modo que también abarca
dimensiones psicológicas y sociales, como estado cognitivo, apoyo social y otros
factores ambientales.

4.4.3 OBESIDAD SARCOPÉNICA

En situaciones tales como neoplasias malignas, artritis reumatoide y edad


avanzada se pierde masa corporal magra al tiempo que puede conservarse e
incluso aumentar la masa grasa. Esta situación se denomina obesidad
sarcopénica, de modo que la relación entre la reducción relacionada con la edad
de la masa y la fuerza musculares suele ser independiente de la masa corporal.
Durante mucho tiempo se ha pensado que la pérdida de peso relacionada con la
edad, junto con la pérdida de masa muscular, era en gran parte responsable de la
debilidad muscular en las personas de edad avanzada. Sin embargo, ahora está
claro que los cambios en la composición muscular también son importantes, por
ejemplo, la ‘marmolización’, o infiltración grasa del músculo, reduce la calidad
muscular y el rendimiento laboral. En tanto que los cambios de peso varían mucho
entre las personas, se han observado determinados patrones de variación de la
composición corporal relacionada con la edad. En los varones que van
envejeciendo aumenta inicialmente el porcentaje de masa grasa y disminuye
posteriormente. Este cambio se ha atribuido a una disminución acelerada de la
masa magra, junto con un aumento inicial y una disminución posterior de la masa
grasa. En general, las mujeres presentan un patrón semejante: aumento de la
grasa intramuscular y visceral con el envejecimiento al tiempo que disminuye la
grasa subcutánea.

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4.5 IDENTIFICACIÓN DE SARCOPENIA EN LA INVESTIGACIÓN Y LA PRÁCTICA CLÍNICA

Los parámetros de la sarcopenia son la cantidad de músculo y su función. Las


variables cuantificables son masa, fuerza y rendimiento físico. El reto consiste en
determinar cuál es la mejor manera de medirlos con exactitud. También es
importante reconocer sus variaciones repitiendo las mismas mediciones a lo largo
del tiempo en las mismas personas. En las secciones siguientes se repasan
brevemente las técnicas de medición que pueden utilizarse y se comenta su
idoneidad para los contextos de investigación y práctica clínica.

4.5.1 TÉCNICAS DE EVALUACIÓN :

4.5.1.1 Masa muscular


Para evaluar la masa muscular puede utilizarse una amplia gama de técnicas. El
coste, la disponibilidad y la facilidad de uso determinan si estas técnicas están
mejor adaptadas para la práctica clínica o resultan más útiles para la investigación.
En la siguiente tabla se recogen las recomendaciones del EWGSOP respecto al
uso de estas técnicas con fines de investigación y en la práctica clínica habitual.
Técnicas de imagen corporal. Se han utilizado tres técnicas de imagen para
calcular la masa muscular o la masa magra: tomografía computarizada (TC),
resonancia magnética (RM) y absorciometría radiológica de doble energía (DEXA).

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Se considera que TC y RM son sistemas de diagnóstico por imagen muy precisos
que puedan separar la grasa de otros tejidos blandos del organismo, lo que hace
que sean métodos de referencia para calcular la masa muscular en el contexto de
investigación. Su coste elevado, el acceso limitado a los equipos en algunos
centros y las preocupaciones acerca del límite de exposición a la radiación limitan
el uso de estos métodos de imagen de cuerpo entero en la práctica clínica
habitual. La DEXA es un método alternativo atractivo con fines de investigación y
uso clínico para diferenciar los tejidos adiposo, mineral óseo y magro. Este estudio
de cuerpo entero expone al paciente a una cantidad mínima de radiación. El

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principal inconveniente es que el equipo no es portátil, lo que puede descartar su
uso en estudios epidemiológicos a gran escala.

> TC y RM son las pruebas de referencia para calcular la masa muscular en


contextos de investigación. La DEXA es el método alternativo de elección con
fines de investigación y uso clínico. Análisis de bioimpedancia. El análisis de
bioimpedancia (ABI) calcula el volumen de masa corporal magra y grasa.

Esta prueba es barata, fácil de usar, fácilmente reproducible y adecuada en


pacientes ambulatorios y encamados. Las técnicas de medición del ABI, utilizadas
en condiciones normalizadas, se han estudiado durante más de 10 años y se ha
observado que los resultados del ABI en condiciones normalizadas se
correlacionan bien con las predicciones por RM. Se han validado ecuaciones de
predicción para adultos de distintas razas y se han definido valores de referencia
para varones y mujeres adultos de raza blanca, incluidas personas de edad
avanzada. Por tanto, el ABI podría ser una buena alternativa portátil a la DEXA.

> El ABI puede considerarse una alternativa portátil a la DEXA. Cantidad total o
parcial de potasio por tejido blando sin grasa. Dado que el músculo esquelético
contiene más del 50% de la reserva de potasio corporal total (PCT), el PCT es el
método clásico de estimación del músculo esquelético. Más recientemente, se ha
propuesto el potasio corporal parcial (PCP) del brazo como una alternativa más
sencilla. El PCP del brazo es seguro y económico.

> El PCT es el método clásico de estimación del músculo esquelético, aunque


este método no es de uso habitual. Medidas antropométricas. Se han utilizado
cálculos basa- dos en la circunferencia del brazo y los pliegues cutáneos para
calcular la masa muscular en entornos ambulatorios. La circunferencia de la
pantorrilla se correlaciona positivamente con la masa muscular; una circunferencia
de la pantorrilla < 31 cm se ha asociado a discapacidad. Sin embargo, los cambios
relacionados con la edad de los depósitos adiposos y la pérdida de elasticidad
cutánea contribuyen a errores de estimación en las personas de edad avanzada.

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Hay relativamente pocos estudios en los que se hayan validado medidas
antropométricas en personas de edad avanzada y obesas; estos y otros factores
de confusión hacen que las medidas antropométricas sean vulnerables al error y
cuestionables para uso individual.

> Las medidas antropométricas son vulnerables al error y no se recomiendan para


uso habitual en el diagnóstico de la sarcopenia.

4.5.1.2 Fuerza muscular

Hay menos técnicas bien validadas para medir la fuerza mus- cular. Aunque las
extremidades inferiores son más importantes que las superiores para la marcha y
la función física, la fuerza de prensión se ha utilizado mucho y se correlaciona bien
con los resultados más relevantes. De nuevo, el coste, la disponibilidad y la
facilidad de uso determinan si las técnicas están mejor adaptadas para la práctica
clínica o resultan útiles con fines de investigación. Hay que recordar que factores
no relacionados con el músculo, por ejemplo, motivación y cognición, pueden
dificultar la evaluación correcta de la fuerza muscular. Fuerza de prensión. La
fuerza de prensión manual isométrica guarda una estrecha relación con la fuerza
muscular de las extremidades inferiores, el momento de extensión de la rodilla y el
área muscular transversal en la pantorrilla. Una fuerza de prensión baja es un
marcador clínico de una movilidad escasa y un mejor factor predictivo de
resultados clínicos que una masa muscular baja. En la práctica, también hay una
relación lineal entre la fuerza de prensión basal y la aparición de discapacidad en
relación con las actividades cotidianas (AC). Las mediciones de la fuerza muscular
de diferentes compartimentos corporales están relacionadas, por lo que, cuando
es viable, la fuerza de prensión medida en condiciones normalizadas con un
modelo bien estudiado de dinamómetro manual, con poblaciones de referencia,
puede ser un marcador indirecto fiable de medidas más complicadas de la fuerza
muscular en los antebrazos o las piernas.

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> La fuerza de prensión es una medida sencilla y buena de la fuerza muscular y se
correlaciona con la fuerza de las piernas. Flexoextensión de la rodilla. La fuerza es
aproximadamente la magnitud de la generación de fuerza, mientras que la
potencia es aproximadamente la velocidad de trabajo (trabajo realizado por unidad
de tiempo). En las personas de edad avanza- da sanas, la potencia se pierde más
rápidamente que la fuerza. Ambas son importantes, pero la potencia es un mejor
factor predictivo de determinadas actividades funcionales. La capacidad del
músculo de generar fuerza puede medirse de varias formas. La potencia
extensora de las piernas puede medirse con un equipo de potencia
comercializado. La fuerza puede medirse de manera isométrica o isocinética,
siendo esta última un reflejo más fiel de la función muscular en las actividades
cotidianas. La fuerza isométrica de contracciones voluntarias máximas puede
medirse con un equipo a medida relativamente sencillo. Suele medirse como la
fuerza aplicada en el tobillo, con el sujeto sentado en una silla de respaldo recto
ajustable, la pierna sin apoyar y la rodilla flexionada 90°. Los dinamómetros
isocinéticos comerciales modernos permiten realizar mediciones isométricas e
isocinéticas de la fuerza como el momento concéntrico a distintas velocidades
angulares. Esta medición es viable en personas de edad avanzada frágiles.
Existen algunos datos relativos a poblaciones ancianas, pero se necesitan más
datos procedentes de una gama más amplia de edades y razas. Estas técnicas
son apropiadas para estudios de investigación, pero su uso en la práctica clínica
se ve limitado por la necesidad de un equipo especial y de formación.

> Las técnicas de flexión de la rodilla son apropiadas para estudios de


investigación, pero su uso en la práctica clínica se ve limitado por la necesidad de
un equipo especial y de formación. Flujo espiratorio máximo. En las personas sin
trastornos pulmonares, el flujo espiratorio máximo (PEF) depende de la fuerza de
los músculos respiratorios. El PEF es una técnica barata, sencilla y muy accesible
que tiene valor pronóstico. Sin embargo, la investigación sobre el uso del PEF

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como medida de la sarcopenia es limitada, por lo que, en este momento, no puede
recomendarse como medición aislada de la fuerza muscular.

> El PEF mide la fuerza de los músculos respiratorios, pero no puede


recomendarse como medición aislada.

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5. METODOLOGIA

Para la realización de este trabajo se utilizó una metodología de tipo revisión


sistemática, en la cual se buscó información relevante sobre las intervenciones
realizadas en sarcopenia y definiciones especificas con respecto a esta publicadas
en las diferentes bases de datos existentes. Los criterios de inclusión para la
búsqueda de estos artículos fueron: artículos escritos en español o inglés y
artículos que tuvieran un buen nivel de evidencia. Se encontraron un total de 18
artículos de los cuales solo 7 fueron escogidos para la realización de este
documento por ser los más completos.

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