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Marco Casella 

 Nanotecnologías - Los desafios del futuro

Indice

Introducción a las nanotecnologías


Las nanotecnologías en el medio ambiente
Las nanotecnologías en la energía
Las nanotecnologías en el sector agroalimentario
Las tecnologías en la electricidad
Las nanotecnologías en la electrónica
Las nanotecnologías en el deporte
Introducción a las nanotecnologías
Las nanotecnologías (del griego nanos, nano)son el ramo de la ciencia aplicada y

de la tecnología que se ocupa del control, del planeamiento y de la realización de

dispositivos y materiales a escala dimensional inferior al micrómetro, compren-

dido normalmente entre un y ciento nanómetros (un nanómetro es igual a un

millonésimo de milímetro o un billonésimo de metro).

Para comprender mejor estas dimensiones, se puede hacer referencia a algunos

ejemplos. En práctica, la relación entre un nanómetro y un metro corresponde

aproximadamente a la relación de dimensión que existe entre el diámetro de una

pelota de tenis y el de la Tierra.

Sin embargo, el mundo de las nanotecnologías no ofrece solo las ventajas de la

reducción de las dimensiones, sino permite de obtener verdaderas mutaciones de

las propiedas físicas, químicas, structurales, etc., intrínsecas en el pasaje de mate-

riales en sus forma natural a la nanométrica (un aspecto fundamental del mundo

nanotecnologico).

Por consiguiente, el comportamiento de los tipos de materia a nivel nanométrico

puede ser muy distinto, y no siempre previsible, al del material en su dimensiones

originales.

Por ejemplo, el or tiene el clásico color amarillo en su forma masiva, mientras

cambia de color cuándo es sintetizado en forma de agregados de nanoparticulas y

puesto en solución según sus dimensión y forma. Para hacer un otro ejemplo con

dimensiones macroscópicas, la temperatura de fusión del hielo no cambia: un ice-

berg y un cubo de hielo funden a la misma temperatura. La situación es muy dife-

rente en condiciones nanoscópicas: los nanocristales de selenio de cadmio funden

a 700 grados Kelvin mientras los cristales macroscópicos a 1678 grados Kelvin.

La teoría de las nanopartículas puede ayudar a comprender estos fenómenos,

donde un parámetro fundamental es la relación entre la área de las superficies y


sus volumen. En los objectos macroscópicos (con una pequeña relación área/

volumen), las propiedas físicas y químicas son determinadas esencialmente por la

estryctura del sólido, mientras en los objectos más pequeños (con una elevada

relación área/volumen) las características de la superficie son determinantes y

influyen en las propiedas físicas y químicas.

Con las nanotecnologías, por tanto, cambia la relación entre las particulas inter-

nas y de superficie y, por consiguiente, se modifican las propiedas y características

fundamentales del material. En igualdad de composición química, el sólido nanos-

tructurado tiene mejores propiedades del solido con una estructura normal: los

metales mejoran sus propiedades mecánicas, los materiales cerámicos sus tena-

cidad, los polímeros sus propiedades eléctricas, etc. La síntesis y el control de los

materiales permiten de mejorar las propiedas structurales y funcionales.

Con las nanotecnologías, por tanto, nace una nueva serie de materiales y de

dispositivos con propiedades insospechadas a nivel masivo que abre nuevas vías

interesantes y considerables sustancialmente en todos los sectores de aplicación

de la química, de los edificios, de la medicina, de la electrónica, etc.

La línea más interesante en el desarrollo de las NTs es quizás sus impacto

potential en la industria manufacturera con la introducción de un nuevo concepto

de montaje según el cual los productos se fabrican desde abajo, de los átomos y

de las moléculas, creando objetos de toda forma y volumen. Si esta es todavia una

inovación de un futuro lejano, también es cierto que no existe actualmente ninguna

ley física que demuestre su imposibilidad. Los procesos biológicos cellulares

representan un modelo guía a tal efecto.

Hoy, se pueden considerar las nanotecnologías una realidad desde diferentes

puntos de vista y la ciencia es capaz de producir nanomateriales de maneras dife-

rentes. La técnica más difundida es el « downsizing » que consiste en realizar un

nanomaterial según un enfoque « top down » (de arriba abajo, por ejemplo gra-

bando un microchip de silicio).

Al contrario, un ejemplo de enfoque « bottom up » (de abajo arriba) es repre-


sentado por la síntesis de nanotubos de carbono por medio de técnicas como el

depósito químico mediante vapor (CVD), utilizado por todos los fabricantes de

chips. Las nanoparticulas pueden ser manipuladas singularmente mediante instru-

mentos speciales, como el microscopio de efecto túnel (STM) y de fuerza atómica

(AFM) y sus versiones más recientes. Un otro método consiste en explotar la ener-

gía del DNA para crear un nanotransitor ensemblado, el fundamento de la elec-

trónica.

De toda manera, construir materiales desplazando singulos átomos no conviene

a la producción en serie porque requiere un proceso lento y complejo. Por tanto,

algunos investigadores del sector bajo la dirección de Drexler, han sostenido el

concepto de nanotecnologías moleculares (MNTs) como verdaderas nanotec-

nologías. En este caso, los objectos son construidos por pequeños nanorobots,

también capaces de construir sí mismos, propio como los organismos cellulares

en el mundo orgánico.

Las MNTs podrían conducir a una mutación radical de los modelos industriales,

permitiendo a la humanidad de construir qualquier producto de alta calidad en

qualquiera cantitad, en economía y en el respecto del medio ambiente. Sin em-

bargo, estos nanoensembladores autorreplicantes todavía tienen que ser inven-

tados. Además, científicos como el Premio Nobel han questionado sus viabilidad

en referencia a los principios fundamentales de la física.

Actualmente, parece más plausible un modelo diferente de “montaje conver-

gente” tridimensional según el cual el producto se crearía siguiendo un enfoque

“de abajo” a diferentes niveles de la línea de montaje. Eso significa que los ele-

mentos más pequeños serían inicialmente montados en partes más grandes y

esas, a su vez, montadas en otras todavía más grandes hasta la realización del pro-

ducto terminado. El montaje de los diferentes elementos sería efectuado por ro-

bots de dimensiones diferentes según el nivel en la línea de montaje.

Son diferentes los paises y las empresas que invisten mucho en la búsqueda en

el campo de las nanotecnologías. Las estimas de la Lux Research, consultoría


americana en el sector de las nanotecnologías han indicado en más de 8,6 billones

de dolares en 2002 el gasto mundial en búsqueda y desarrollo en el sector de las

nanotecnologías.

Entre 1997 y 2004, las inversiones del gobierno americano en este ámbito han

aumentado de seis veces, y en 2005 el programa federal para las nanotecnologías,

la National Nanotechnology Initiative (NNI), ha recibido financiaciones con fun-

dos federales y superando en gran medida el proyecto para el genoma humano. El

Japon también ha investido más o menos un mil millones de dolares, seguido de

algunos paises en desarrollo como India, Cina, Sudáfrica y Brasil.

Si hasta ahora las financiaciones han sido superiores a las privadas, las estimas

de la Lux han indicado que la situación es destinada a invertirse en el futuro.

Actualmente, la aplicación de las nanotecnologías es limitada en gran parte a la

producción de chips para ordenadores, de productos químicos y de precisión. Pro-

tectores solares y cosméticos mejores, raquetas de tenis más resistentes, vidrios

autolimpiantes, additivos para combustibles, productos ópticos más sensibles y

ordenadores más potentes son algunos ejemplos de las posibles aplicaciones

prácticas cada vez más numerosas de las nanotecnologías.

Muchos científicos son convencidos que el uso de las nanotecnologías va a

aumentar notablemente en los próximos veinte o treinta anós para difundirse en

todas partes. Según las estimas de la British Royal Society y de la Royal Academy of

Engineering, las nanotecnologías van a producir mejoras notables en una amplia

gama de productos en los próximos años. Sin embargo, además de estas implica-

ciones revolucionarias para la industria manufacturera, las nanotecnologías pue-

den llevar a mutaciones notables en otros campos, como medicina, informática,

industria militar y energética.

Si los partidarios de las nanotecnologías las consideran capaces de resolver los

problemas más graves de la humanidad, como contaminación, carestías y enfer-

medades mortales, otros temen que sus uso impropio o efectos secundarios pue-
den causar desastres enormes. Dado el gran potencial de las nanotecnologías, los efectos de las
inovaciones que podrían derivar de sus aplicacion deberían ser examinados cuidadamente por

la sociedad civil y política.

Las nanotecnologías en el medio ambiente


Las nanotecnologías “verdes”

Los cambios climáticos, la dependencia de las fuentes fósiles para la producción

de energía, la explotación excesiva de recursos naturales y el impacto del consu-

mismo excesivo praticado por las economías occidentales son los principales pro-

blemas medioambientales del siglo XXI. Hay el grave riesgo de una devastación

ecológica global que va a contribuir con un efecto en cadena a aumentar cons-

tantemente la pobreza y las guerras para la explotación de los recursos cada vez

más escasos.

Las consequencias de los cambios climáticos en los equilibrios del planeta ya

existen, sobre todo en el mundo en desarrollo que sufre daños desproporcionados

a causa de fenómenos como sequía, desertificación y inondaciones que se veri-

fican cada vez con más frecuencia y con mayor intensidad. Por tanto, son propio

las zonas más desfavorecidas del planeta que pagan el precío más alto del derreti-

miento del casquete polar y de la pérdida de biodiversidad a escala mundial, con-

tribuyendo además, en medida más limitada, a la devastación de los recursos natu-

rales y obteniendo un escaso beneficio económico por la producción de energía y

de productos alimenticios (como riz y grano).


Las nanotecnologías van a cambiar la sociedad no solo impulsando la revo-

lución industrial del futuro, sino también ofrecendo potencialmente soluciones

tecnológicas a muchos de estos problemas. Según muchas industrias y muchos

paises partidarios de esta nueva frontera innovadora, las aplicaciones basadas

sobre procesos a escala nanométrica seron capaces de:

• abastecer de agua potable a mil millones de personas a través de nuevas y

mejores técnicas de depuración de fuentes contaminadas;

• resolver los problemas de eficiencia energética aportando una contribución

fundamental a la difusión global de las energías renovables (sobre todo por

el fotovoltaico);

• reducir la contaminación y mejorar la gestión de los residuos;

• realizar materiales más eficientes empleando una menor cantitad de recur-

sos necesarios para producirlos, la garantía de características mejores en

cuanto a resistencia y peso y una producción y un consumo más sostenibles.

En el pasado, la inovación tecnológica ha sido presentada muy a menudo solo

con acepciones positivas. Algunos materiales (como el amianto) y substancias

químicas (como el DDT) considerados miraculosos han resultados ser muy tóxi-

cos y nocivos, provocando un verdadero desastre medioambiental con miles de


muertos y heridos. El medio ambiente natural sigue sufriendo la contaminación

provocada por la comercialización de estas substancias tóxicas sin las protec-

ciones adecuadas para la salud humana.

Por tanto, las inovaciones de las nanotecnologías deberán ser comparadas con

el contexto cultural de referencia y con la sociedad civil. Es necesario probar la sos-

tenibilidad de estas tecnologías durante la fase de planeamiento y experi-

mentación, identificando los riesgos potenciales procedentes de cada fase del ciclo

de vida de los materiales y actuando una comparación de las performances con

respecto a los procesos y productos existentes. De este modo, la producción y la

distribución sucesiva en el mercado serán verdaderamente seguras para la salud

de los trabajadores y consumidores y puedrón realmente contribuir a mejorar la

sociedad. Además de verificar la seguridad y la eficacia de los nanomateriales, es

muy importante hacer frente otras cuestiones sensibles como la ética y la satis-

facción del público, sobre todo en cuanto a productos destinados al consumo.

Las tecnologías y la química verdes se basan en la aplicación de una serie de principios para la
producción y el diseño de productos orientados a una reducción

progresiva del uso de ingredientes tóxicos, procesos de producción con bajas

temperaturas y ahorro de energía, además del recurso a fuentes renovables y, en

fin, la introducción de la análisis del ciclo de vida del producto.

De manera similar, las nanotecnologías tentan de adoptar estos principios con el

fin de encontrar soluciones para resolver los problemas medioambientales y rea-

lizar nanomateriales y productos que no comporten otros impactos en el medio

ambiente y la salud humana. Por tanto, hay que centrarse en la correcta aplicación

de estos principios para que las nanotecnologías pueden desempeñar un papel

clave en el Green New Deal y sentar las bases para el desarrollo sostenible de la

sociedad.
Como hacer frente a la crisis del agua

Casi dos mil millones de personas viven en zonas del mundo con grandes pro-

blemas de suministro de agua. La contaminación, los cambios climáticos y la pre-

sión demográfica contribuyen a dificultar aún más el acceso al agua potable según

normas aceptables desde el punto de vista sanitario.

La crisis mundial de agua ya existe y las dimensions parecen ser devastadoras,

como demostran estos datos:

• dos quintos de la populación mundial no está en condiciones de acceder al

agua potable garantizada por normas sanitarias adecuadas;

• el agua contaminada es responsable del 80% de los desastres sanitarios

ambientales y mundiales;

• el 50% de las plazas hospitalarias mundiales es ocupado por personas

curables simplemente mejorando la calidad de agua en la red doméstica de

agua.

El acceso al agua potable es una prioridad también para algúnas zonas de la Eu-

ropa. En Bélgica, la industria pesada sigue contaminando sus cuencas hidro-

gráficas a causa del vertido incontrolado de substancias tóxicas; la Europa meri-

dional tiene que hacer frente al ciclo de periodes cada vez más frecuentes de se-

quía, mientras en Inglaterra permanece una situación de irregularidad en la

prestación del servicio de agua. Muchos acuíferos europeos, que alimentan el 65%

de toda la red de agua y sirven más del 60% de la ciudad, registran un nivel de

contaminación en constante aumento con fuertes riesgos para la salubridad de las

humedales en proximidad de las zonas urbanas y para el equilibrio de todo el ecosistema.

Un otro grave fenómeno en el viejo continente es el deshielo de los glaciares,

que se son reducidos del 90% en las últimas décadas; en los Alpes suizos, en

particular (donde alimentan rios como Rin, Rodano y Po) se están derritiendo a un

ritmo mucho más rapido que en todas los otras zonas del planeta. Los glaciares
alimentan las cuencas hidrográficas que abastacen agua potable a al menos la

mitad de la populación mundial y sus dishielo, consecuencia directa del calenta-

miento del planeta, es uno de los problemas mayores para el abastecimiento de

agua potable. Los líderes europeos son llamados a no infravalorar la gravedad de

la situación y a responder con políticas serias y concretas de gestión de los recur-

sos de agua, buscando las soluciones mejores, por ejemplo por la eliminación de

los contaminantes.

Las nanotecnologías son consideradas como una de las soluciones tecnológicas

más prometedoras en el campo del tratamiento de las aguas y podrían contribuir a

realizar uno de los objetivos del milenio identificados por las Naciones Unidas, o

reducir el número de personas que no pueden acceder al agua potable.

Las nanotecnologías presentan potenciales para la eliminación de los contami-

nantes de los cuerpos de agua, ofreciendo mejores prestaciones en cuanto a efi-

ciencia y resistencia. Las fáses donde son más aplicadas son la depuración, con

los filtros finos y membranas para la eliminación de los contaminantes y la desa-

lación de aguas marinas y el seguimiento con sensores que mesuran la quantitad y

calidad de las aguas y individuan las substancias tóxicas.

Los sistemas actuales de filtratión y contaminación de agua


Las tecnologías convencionales para el tratamiento de las aguas son difundidas

y utilizadas a nivel doméstico desde hace siglos y han permitido de alcanzar un

buen servicio de suministro de agua potable también en las comunidades relativamente pobres.

Estas tecnologías incluyen: filtros (en cerámica, a carbones activos, fibres y teji-

dos), tratamientos químicos y radiactivos y desalación (osmosis inversa, desti-

lación, filtros absorbentes) y sistemas para la eliminación del arsénico. Los exper-

tos del sector no critican las ventajas sino los costes debidos a la dependencia de

los Estados Unidos para la localización de los componentes a sustituir y al apoyo

de los ecologistas y operadores sociales para difundir el desarrollo de estas tecno-

logías en la sociedad.
Las industrias y los partidarios de las tecnologías para el tratamiento de las

aguas a base “nano” prometen una mayor rentabilidad, duración y eficiencia res-

pecto a las metodologías convencionales. Actualmente en el mercado los nanoma-

teriales son aplicados en membranas, redes, filtros, cerámicas, arcillas y absor-

bentes, zeolitas y catalizadores.

Las membranas compuestas de nanotubos de carbono son un ejemplo práctico

de tecnología para el filtrado de contaminantes. Gracias a una ancha área super-

ficial, una permeabilidad elevada y una buena stabilidad mecánica y térmica, son

capaces de eliminar un número de contaminantes de agua en sedimentación,

como bacterias, virus y substancias orgánicas y podrían ser utilizados en las téc-

nicas de desalación dentro de cinco o diez años. Una performance comparable

con las membranas a osmosis, aunque ellas requieren un mantenimento menos

frecuente y, al momento, una mayor convenencia económica (el 75%).

Recientemente, algúnas búsquedas plantean un perfil toxicológico sobre los

nanotubos de carbono que suscita algúnas preocupaciones en cuanto a riesgos

para la salud. En efecto, se ha constatado que algúnas particulares formas de

nanotubo se comportan en el medio ambiente como las fibras de amianto.

Además de los casos sobre los nanotubos de carbono, hay aspectos impor-

tantes que deben aún ser aclarados en cuanto a la aplicación de nanotecnologías

en el tratamiento de las aguas. Para su producción se requiere procedimientos y


materiales sofisticados actualmente disponibles sólo en estructuras especializadas

localizadas en los países desarrollados.

Para la fáse de uso, no se han efectuado todavía pruebas para comprender como

las nanopartículas en los filtros por el agua son acogidas en el medio ambiente y

en los organismos. Por tanto, se debe proceder a una cuidada valuación de la

viabilidad tecnológica, de los reales impactos económicos, medioambientales y

sobre la salud antes de poder considerar estas aplicaciones seguras y sostenibles.

Comparando las diferentes soluciones, parece que actualmente las nanoapli-

caciones comportan costes mayores, materias primas dificilmente disponibles y

tratables localmente, desatendendo las promisas de los operadores del sector.

Para resolver la crisis de agua, la mejor tecnología disponible no basta sin prever

un plan para el uso y la gestión de materiales y mano de obra al nivel local. A este

respecto, una experiencia interesante ha sido activada en Bangladesh para reducir

el número de bacterias del cólera contenidas en las fuentes locales de agua. El pro-

yecto piloto se ha basado en la restauración de usos y costumbres, como el tradi-

cional vestido Sari, y ha permitido de eliminar el 99% de las bacterias del cólera de

agua; ha sido adoptado también por 45.000 personas, vista la adaptación en el

especifico ámbito territorial y cultural local. Los responsables del proyecto están

verificando la posibilidad de pretratar el Sari con nanomateriales para filtrar sales y

substancias organicas y inorganicas solubles y garantizar el control completo por

las populaciones locales. Estos vestidos son producidos localmente por las muje-

res que cultivan los gusanos de seda y trabajan y los tejidos. Los modelos y mate-

riales más antiguos, entre otros, resultan más eficaces que los más modernos a

neutralizas las bacterias, y por tanto permiten de recuperar los métodos tradicional

de trabajo y de reutilizar tejidos que se pensaba ya no ser utiles.

La cuestión del acceso al agua limpiada no puede ser limitada a una cuestión

tecnológica, pero presenta profundas implicaciones políticas y económicas que

producen un impacto importante en la sociedad. El segundo informe de las Nacio-

nes Unidas sobre la distribución de agua potable demostra como los factores prin-
cipales que obstaculizan el acceso al agua potable en el mundo son la mala ges-

tión de los servicios de prestación, la corrupción en contratos públicos, carencia

de instituciones responsables y infrastructuras, burocracia y falta de inversiones en

favor del empleo en el sector. Los reglamentos y la propiedad de los derechos de

explotación de los recursos hídricos van a desempeñar un papel cada vez mayor y

van a influir enormemente en las industrias y los inversores en el ámbito de los

sistemas de tratamiento para mejorar la calidad de agua disponible.

Las tecnologías para la desalación y purificación ya son integradas en la indus-

tria global, y las nanotecnologías también van a inserirse en este circuito. Muchos

proyectos sobre las nanoaplicaciones en este sector son iniciados en departa-

mentos universitarios financiados por los gobiernos para buscar soluciones en

favor de las populaciones más pobres, pero la mayoria de estos descubrimientos

termina siendo comercializada con el objetivo principal de aumentar los beneficios

de las industrias privadas.

Las compañias que administran las tecnologías de purificación de las aguas, ya

se trate de pequeñas o grandes entitades públicas o privadas, son controladas

generalmente por multinacionales o grandes holdings que generan un volumen de

negocios de mil millones de dolares. Por ejemplo, la actividad comercial de Gene-

ral Electric para los tratamientos de las aguas, tenía en 2007 un patrimonio igual a

1,5 billones de dolares. La sociedad de la Dow Chemicals, que se ocupa de

desalación y depuración, ha hecho registrar en 2006 el mayor crecimiento en el

grupo, obteniendo un beneficio de 500 mil millones de dolares. La Siemens, una

compañia alemana conocida, ha invertido en el sector adquiriendo una compañia

americana que produce filtros para las aguas por un billón de dolares, convir-

tiendose en un actor importante en el sector. Muchas de estas empresas reservan

anualmente fondos considerables para la investigación en nanotecnologías y sis-

temas de filtración de agua.

No obstante las potenciales de las nanotecnologías para mejorar los negocios

para la purificación y el tratamiento de las aguas, el tema de la gestión de los recur-


sos hídricos es mucho más complejo y requiere más acciones y recursos que una

singula inovación tecnológica es capaz de ofrecer. Debe también haber un cambio

de la manera de explotar nuestros recursos hídricos para una reducción del despil-

farro y un mejor sistema de gestión de las cuencas fluviales. Sólo abordando todos

estos aspectos de manera integrada se podrá asegurar el acceso a agua limpiada y

salubre y satisfacer las necesidades humanas, sin comprometer los escasos recur-

sos disponibles.

La contaminación y la gestión de los residuos


Las nanotecnologías ofrecen buenas perspectivas en la restauración del medio

ambiente y en la gestión de los residuos. Naturalmente, también dotándose de las

mejores tecnologías en estos ámbitos, es necesario intervenir antes de la situación

de contaminación, activando campañas de prevención a fin de evitar o al menos

reducir la entitad de los daños provocados. Las técnicas de restauración medioam-

biental, por ejemplo, no son capaces de resolver totalmente problemas como la

potabilización de agua, la eliminación de contaminantes de origen aérea, sitios

contaminados por actividades industriales. Por ejemplo, la contaminación del

suelo es resuelta en gran parte retirando y descargando capas potencialmente culti-

vables de terreno. Con este método, el problema es transferido de un sitio a un

otro.

Hay una serie de técnicas para la eliminación de la contaminación y la restau-

ración medioambiental basadas en el uso de nanotecnologías.

La fotocatálisis, empleando nanopartículas de dióxido de titanio, es capaz de

eliminar contaminantes como nitratos y compuestos orgánicos volatiles y es muy

aplicada en el sector de la química. Por ejemplo, las pinturas a base de esta subs-

tancia están sustituyendo los productos tradicionales a base orgánica utilizados

para mantener limpiadas las superficies de los edificios. En el futuro, gracias a sus

propiedades fotocatalíticas, se podrían reducir los contaminantes presentes en el aire.

Los componentes orgánicos en las soluciones tradicionales son muy tóxicos,


mientrás el dióxido de titanio es considerado seguro en su dimensión normal. En

realidad, también esta substancia podría mezclarse con agua de lluvia y terminar

en cursos de agua provocando posibiles problemas toxicológicos a los orga-

nismos acuáticos si es utilizada en forma “nano” durante la limpieza de las super-

ficies. Por estas razones, las nanopartículas de titanio están siendo de objeto de

muchas búsquedas epidemiólogicas por varios centros de investigación. Propio re-

cientemente se ha observado efectos intergeneracionales: una búsqueda ha desta-

cado en algúnos especímenes de ratones embarazados la transmisión de estas

moléculas de a sus hijos, con relativos daños al sistema nervioso y al aparato

reproductor en los especímenes machos. En Australia, la aplicación de filtros sola-

res a base de titanio sobre nuevos tejados en acero ha provocado una reacción

imprevista más fuerte y rapida de ciento vueltas del previsto.

La recuperación de los suelos, especialmente en sitios industriales y militares

abandonados, es una exigencia cada vez mayor en los paises industrializados. El

uso de materiales ferrosos nanostructurados y óxidos de hierro es considerado el

único verdadero remedio capaz de mejorar seriamente el rendimiento de las opera-

ciones de recuperación, aunque actualmente los costes son claramente más ele-

vados que los de los productos actualmente en uso. Mientras en algúnas áreas de

la Europa y de los Estados Unidos la aplicación de estos productos está mos-

trando resultados muy significativos, no hay suficiente información sobre la distri-

bución de nanopartículas en los ecosistemas y a los posibles riesgos para la bios-

fera, aquíferos, etc.

Las aplicaciones de las nanotecnologías para las técnicas de recuperación y res-

tauración medioambiental han sido probadas en los laboratorios y algúnas han

sido lanzadas en el mercado, pero son mucho menos las que presentan normas

sobre la seguridad y la eficiencia. Muchas soluciones presentadas son aún en fase

experimental o pertenecen a proyectos pilotos spécificos.

Hay diferentes cuestiones fundamentales de resolver: ¿como es posible asegurar

que la tecnología utilizada sea verdaderamente eficaz o no sea más dañosa que los
mismos contaminantes eliminados? Los nanomateriales utilizados para filtrar los

contaminantes podrían terminar en la cadena alimentaria, causar enfermedades

crónicas y/o degradar el terreno y el ecosistema? ¿Cuál es la real carga medioam-

biental que el uso de estos nanomateriales comporta?

En fin, cada nueva solución debe ser comparada con las existentes para demos-

trar una mejoría en eficiencia y vialibidad económica y un impacto medioambiental

y social.

La meyor estrategía que puede ser actuada en haras de la sostenibilidad perma-

nece de reducir la contaminación y la producción de residuos al inicio del ciclo de

producción.

Para una producción y un uso sostenibles


Una de las mayores expectativas de las nanotecnologías verdes es alcanzar una

producción de mercancias más sostenible, ahorrando energía y recursos (materias

primas, agua) y empleando materiales menos tóxicos.

De todo modo, es muy dificil comparar procesos productivos tradicionales con

los más innovativos donde se inscriben las nanotecnologías. Se ha iniciado pocas

análisis del ciclo de vida del producto, para comparar la sostenibilidad de los

materiales realizados con y sin manipulaciones al nivel nanométrico. En cualquier

caso, una investigación actual mostra como las ventajas medioambientales obte-

nidas gracias a las nuevas aplicaciones parecen inferiores que los impactos me-

dioambientales negativos causados por sus producción y uso.

Los nanoproductos son propuestos a menudo como validas alternativas a subs-

tancias químicas dañosas como metales pesados y agentes químicos muy tóxicos.

No cabe duda de que esta es una brillante perspectiva que puede ser aplicada

sobre todo en el campo de los revestimientos y adhesivos. Por ejemplo, las actua-

les pinturas autolimpiantes necesitan agentes químicos muy fuertes y tóxicos para

poder ser eficaces.

Los nanomateriales permiten de sustituir el efecto del reactivo químico con uno
de tipo estructural, reduciendo la tendencia de adhesión a las pinturas por los

organismos. Las nanopartículas de dióxido de titanio y de silicio y de óxido de

magnesio o zinc pueden sustituir las substancias químicas ignífugas consideradas

muy tóxicas. Lamentablemente, en algúnos de estos casos, no es claro si la susti-

tución va a verificarse de modo completamente seguro. Las nanotecnologías tie-

nen grandes potenciales para reducir el uso de substancias dañosas pero, en defi-

nitiva, la mayoría de las ventajas no puede aún ser cuidadamente cuantificada.

Los nanomateriales son etiquetados a menudo como “ecoeficientes” en que son

más ligeros y resistentes que los materiales que sustituyen. Con los nanotubos de

carbono, por ejemplo, se pueden obtener componentes industriales que funcionan

con menos energía. Estos cilindros minúsculos de carbonio son las fibras más

fuertes y resistentes inventadas hasta ahora y tienen propiedades eléctricas únicas.

Ya son disponibles en el mercado en muchos campos, sobre todo en los compo-

nentes de coches y aviones, plásticos de alta eficiencia, filtros para carburantes,

instrumentos eléctricos y pilas de litio en carbonio. Podrían ser capaces de garan-

tizar una iluminación elevada y menos combustible para coches y aviones, redu-

ciendo notablemente el coste medioambiental del viaje.

De cualquier caso, hay versiones muy discordantes sobre las perspectivas de

desarollo de los nanotubos de carbono. La producción de estos nanomateriales

podría también tener inesperados y mayores impactos medioambientales. De la

necesidad de trabajar en lugares especializados a un uso elevado de energía y

agua; de una creciente producción de residuos especiales a las emisiones de gases

de efecto envernadero, y, en fin, al uso de agentes químicos tóxicos y desolventes

como el benceno.

El ciclo de vida de las nanofibras de carbono es uno de los primeros casos sobre

los que se ha aplicado el método ECV (evaluación del ciclo de vida). Algúnos in-

vestigadores afirman que pueden influir en fenómenos como los cambios climá-

ticos y el agujero de la capa de ozono y que pueden ser ciento vueltas más daño-

sos, por unitad de peso, para el hombre y el medioambiente respecto a materiales


tradicionales como aluminio, acero y polipropileno. Por tanto, perece muy pro-

bable que cada ventaja del producto terminado en terminos medioambientales es

compensada por elevados costes medioambientales de producción.

Hasta que no haya investigaciones especificas que pueden abastecer una evalua-

ción compartida y completa del riesgo, va a permenecer la incertidumbre en cuan-

to a las reales potenciales y a los impactos de las nanotecnologías en el medioam-

biente y la salud de los trabajadores y consumidores.

El grande y verdadero desafío propuesto con el desarrollo de las nanotec-

nologías verdes es de transferir la eficiencia obtenida gracias a estas innovaciones

tecnológicas a todo el ciclo de producción y consumo haciéndolo sostenible.

Desgraciadamente, la eficiencia productiva se obtiene estimulando un consumo

a gran escala en vez de consiguiendo un ahorro medioambiental. Sin embargo, la

innovación tecnológica por si sola no es nunca suficiente para garantizar resul-

tados positivos en términos medioambientales y sociales.


Las nanotecnologías en la energía
Los consumos planetarios de energía han aumentado enormemente desde la se-

gunda mitad del siglo XIX con el desarrollo industrial de los países occidentales y

están creciendo todavía por la afirmación de las economías de las nuevas empre-

sas asiáticas, sobre todo China e India). La demanda actual de energía es de 15

teravatios al año obtenidos principalmente de recursos energéticos tradicionales,

como petróleo, carbón, energía hidroeléctrica, gaz natural y energía nuclear. El im-

pacto del uso de estos recursos en el medioambiente es enorme, sobre todo en

cuanto a emisiones de gases de efecto invernadero con el aumento consiguiente

de la temperatura media del planeta.

Las demandas de energía se estiman en mayor crecimiento en los próximos

decenios. El mundo en desarrollo tiene consumos mayores de energía que los paí-

ses con economías consolidadas, esencialmente por que estos países ya han

aprehendido como optimisar el gasto de energía y realizado inversiones para la

reducción de los derroches y, por tanto, de los costes asociados.

En un escenario como esto, la posibilidad de mejorar el uso de los recursos

tradicionales de energía y utilizar eficazmente los recursos alternativos, sobre todo

las energías renovelables, recuperando la energía del medioambiente

convirtiendola en energía eléctrica, reviste una importancia capital para hacer el


progreso humano más sostenible para el planeta.

Propio las nanotecnologías son la clave para permitir este cambio. Sobre todo

en el sector de las energías alternativas, la contribución de las nanotecnologías ya

está representando un cambio fundamental, abriendo el camino a verdaderas re-

voluciones del modo de concebir e idear los dispositivos. En efecto, el uso de las

nanotecnologías en el diseño de los sistemas para la conversion de la energía ha

introducido nuevos enfoques técnicos más innovativos que los tradicionales. Es

efectivamente posible aplicar las dos filosofías de diseño « top-down » (de arriba

abajo) y « bottom-up » (de abajo arriba) típicas de las nanotecnologías también al

campo de la energía.

Utilizando un enfoque « top-down », se inicia con materiales de dimensiones

macroscópicas y se reduce sus dimensiones con diferentes tecnologías capaces de

quitar el material de modo muy controlado para adaptar su dimensiones a las

necesarias para el dispositivo a diseñar. Una vía más elegante se define como

enfoque « bottom-up », que consiste en ensamblar los materiales de átomos y

moléculas, construyendo así el dispositivo final ensamblando los materiales a es-

cala nanométrica. Este segundo enfoque ha tenido un gran impulso gracias a la in-

tensa actividad científica efectuada durante el último decenio en el ámbito de la

síntesis de nanomateriales con técnicas físicas y químicas de síntesis.

Esto se acompaña de la adquisición de competencias crecientes en la caracte-

risación y manipulación de objetos nanométricos. De este modo, hoy es posible

imaginar un dispositivo en el que el material nace a escala nanométrica, está con-

trolado a esta escala y muestra propiedades optimales definidas “documentales”

para aquella aplicación específica.

Por tanto, el marco mundial que va apareciendo en los próximos decenios es

muy interesante, lleno de novedades por explorar y se espera que sea capaz de

propiciar cambios reales y significativos de nuestro modo de concebir y utilizar la

energía que puede convertirse más o bien de una forma a una otra pero nunca

crearse desde la nada.


Cuando se consideran las energías alternativas, en particular la recuperación de

la energía del medioambiente (por ejemplo, la energía solar y del vento), en efecto,

resulta evidente que la producción de energía consiste, en realidad, en un juntos

de procesos físicos y químicos que permiten una conversión de la energía inicial

(respectivamente energía luminosa y cinética) en energía eléctrica. Durante los

procesos de almacenamiento de la energía en dispositivos como, por ejemplo, las

baterías, la energía eléctrica se convierte en energía potencial acumulada en los

enlaces químicos que se forman entre los materiales de la batería durante el pro-

ceso de carga y que se libera espontáneamente como energía eléctrica cuando la

batería se conecta al objeto por alimentar. Por tanto, se puede hablar más general-

mente de dispositivos para la conversión de la energía que incluyen los sistemas

bien para la generación bien para el almacenamiento.

El impacto de las nanotecnologías en la producción de energía tradicional


La urgencia de individuar métodos y tecnologías nuevas para mejorar la efi-

ciencia y la sostenibilidad de los procesos actualmente más difundidos para la pro-

ducción de la energía es enorme. Una solución para iniciar este cambio es la intro-

ducción de las nanotecnologías, trabajando con materiales a nanoescala que ofren

propiedades nuevas.

Un ejemplo interesante está representado por las investigaciones actuales en el

ámbito de los materiales nanoestructurados que pueden ser utilizados como ca-

talizadores para los procesos de producción y refinado de los combustibles fósi-

les. Un otro enfoque que puede resultar ganador para mejorar la eficiencia ener-

gética es el diseño de las instalaciones de producción y sobre todo de los compo-

nente que se pueden utilizar para el desarrollo de los diferentes procesos. Ejem-

plos interesantes en esta dirección son el empleo de nanomateriales con propie-

dades de resistencia al calor y a las altas presiones optimizadas para poder operar

en centrales para la combustión del carbón. Un otro campo interesante es la

industria de distribución de la energía eléctrica. La posibilidad de desarrollar nue-


vos materiales con propiedades de transporte de la corriente eléctrica muy ele-

vadas permitiría una mayor reducción de las pérdidas de transferencia de la energía.

Un ejemplo interesante de material nanoestructurado con propiedades de

conductividad eléctrica optimal está representado por los nanotubos de carbono,

que muestran también propiedas mecánicas mucho mejores que los materiales

tradicionales, como el acero, y son también más ligeras que el aluminio.

Una otra vía para poder mejorar la gestión de la energía es la reducción de los

consumos. Eso no significa sólo optar voluntariamente por utilizar menos equipos

que requieren energía, sino también diseñar estos aparatos de manera diferente

que sean más eficientes, consumiendo menos de ellos para cumplir las mismas

funciones. En esta dirección, las nanotecnologías tienen una importancia enorme.

Un ejemplo interesante es la integración de las nanotecnologías en nuestras vivien-

das. La realización de ventanas con vidrios inteligentes capaces de cambiar sus

propiedad de reflexión de la luz según las condiciones de iluminación exterior y

interior es uno de los ejemplos capaz de revolucionar la gestión de la energía.

Sin embargo, el concepto más innovativo del nuevo modo de pensar a la energia

en esta época nanotecnológica está representado por las nuevas redes de distri-

bucción de la energía.

El enfoque tradicional para garantizar el suministro de energía a las comuni-

dades humanas en el último siglo ha consistito en producir grandes cantidades de

energía, hasta los gigavatios (un billón de vatios) en pocos sitios de producción

(normalmente definidos centrales energéticas) situados en algunos puntos selec-

cionados en el territorio y, después, en transferir la energía hasta los usuarios a tra-

vés de redes de distribución. Este enfoque ha siempre comportado considerables

pérdidas energéticas durante las fases de distribución. Las fuentes de energía

administradas de este modo son las tradicionales, de la hidroeléctrica a la nuclear,

incluidos el gaz natural y el petróleo.


Se espera que las nanotecnologías puedan aumentar significativamente la efi-

ciencia de los dispositivos para la producción de energía de fuentes alternativas,

permitiendo el nacimiento de un método más responsable y sostenible para la ges-

tión de la energía. En efecto, se espera que la producción centralizada de la energía

será dejada de lado en el próximo futuro en favor de una producción y gestión

local propio explotando los dispositivos basados en las nanotecnologías y las

energías renovelables. Por tanto, la energía será producida muy cercana al punto

de uso de modo que las eficiencias de conversión aún ne serán el parámetro rígido

para definir la buena calidad de un dispositivo, sino otros factores, como la flexi-

bilidad, la integrabilidad y también la estética van a adquerir mayor importancia.

Las nanotecnologías para la conversión de las energías alternativas


Se ha puesto de manifiesto que las energías renovelables son destinadas a tomar

los grandes beneficios del empleo de las nanotecnologías.

En el último decenio, la Unión Europea ha mostrado un profundo interés en

financiar las actividades de investigación en esta dirección. Se ha conseguido un

particular impulso al desarrollo en el sector del fotovoltaico, de las pilas de

combustible y al desarrollo de sistemas de almacenamiento como las baterías de


litio para promover la investigación de nuevos materiales para garantizar mayores

eficiencias y minores impactos en el medioambiente.

Aunque la energía solar es muy abundante, las tecnologías fotovoltaicas cubren

sólo el 0,04% de la producción energética a nivel mundial. Los problemas princi-

pales están relacionados con los costes, no obstante en los últimos veinte años

los progresos en este campo han permitido de realizar dispositivos capaces de

producir energía con costes mucho más bajos. Sin embargo, todavía hay que hacer

esfuerzos para tener un efectivo crecimiento de los volúmenes de energía que

puede producirse a gran escala. En 1980, la energía producida por vía fotovoltaica

costaba dos dolaros por KWH. Este coste ha bajado a 0,2-0,3 en 2003 y se espera

que pueda bajar aún más en 2020 hasta 0,06 dolaros por KWH gracias a los pro-

gresos científicos y a la introducción de materiales más eficientes.

Una pila solar es capaz de producir energía eléctrica gracias al efecto fotoe-

léctrico. La luz solar (los fotones que la componen) puede ser absorbida por el

material que forma la pila y emitir electrones después de la absorción. La tecno-

logía más difundida para convertir la luz en electricidad se basa en el uso de silicio

cristalino con un espesor de aproximadamente 150-300 nanométros como material

activo. Esta tecnología es conocida como fotovoltaico de primera generación, es muy

costosa pero cubre el 86% del mercado.

La segunda generación del fotovoltaico está representada por las pilas de capa

fina que permiten una reducción de los costes en comparación con las tecnologías

tradicionales e introducen la flexibilidad mecánica. Se espera que domina en el

mercado del solar para usos en las viviendas con buenos compromisos entre cos-

tes y eficiencia.

La actividad de investigación está incluida en la tercera generación del fotovol-

taico. Este grupo incluye las pilas solares capaces de utilizar las nanotecnologías

para la producción de electricidad del sol. Entre estas hay las pilas solares sensibi-

lizadas corante, inventadas por O’Regan y Gratzel en 1991. Son capaces de explotar

nanopartículas de óxido de titanio sobre las que se anclan moléculas de corante.


Estas moléculas absorben los fotones en la luz y generan los electrones que son

transportados a traves de las nanopartículas de titano. Las moléculas de corante

pueden recuperar el electrón fotogenerado a través de una solución electrolítica,

normalmente a base de yodo, en la pila. Se puede utilizar la electricidad generada

para alimentar dispositivos.

Uno de los factores clave para el buen funcionamiento del dispositivo es propio

la presencia de la capa de nanopartículas de óxido de titanio que, teniendo una

superficie específica muy elevada, es capaz de exponer una cantitad enorme de

moléculas de corante a la luz y al electrolíta. Actualmente hay una intensa fase de

estudio para comprender a fondo las propiedades de las nanostructuras de los

óxidos que se pueden utilizar en las pilas y se están valuando diferentes estruc-

turas de las moléculas de corante. Por el momento, estas célules permiten de obte-

ner aproximadamente el 10% de las eficiencias, más o menos la mitad de las obte-

nidas con las pilas realizadas en silicio. Sus otra optimización a nivel de investi-

gación es interesante para poder desarrollar pilas muy fáciles de realizar, con bajos

costes e impactos medioambientales que pueden considerablemente reducirse.

Una pila de combustible es una pila electroquímica capaz de convertir direc-

tamente la energía química en electricidad con costes reducidos utilizando come


combustibles pequeñas moléculas, como hidrógeno o etanol y produciendo agua

como desecho. Estas pilas son compuestas por un anodo (donde hay el combus-

tible) y un cátodo (que contiene oxígeno) separados entre ellos por un electrolíta.

La introducción de las nanotecnologías ha impulsado la actividad de investi-

gación en este ámbito, sobre todo porque con la introducción de nanomateriales y

nanoestructuras es posible aumentar la fiabilidad y, en mismo tiempo, reducir los

costes. En efecto, con las nanotecnologías es posible realizar materiales con

superficies elevadas y formas optimizadas que pueden permitir aumentos de den-

sidad de potencia y energía y facilitar la reducción de las dimensiones de los dispo-

sitivos. Estos aspectos son cruciales para la alimentación de objetos cotidianos

como los dispositivos electrónicos portátiles.

Además, los nanomateriales son fundamentales para la producción, la purifi-

cación y el almacenamiento del hidrógeno. Uno de los problemas principales en

este sector es propio la falta de tecnologías adecuadas a almacenar el hidrógeno

que sirve para alimentar las pilas de combustible para después liberarlo con velo-

cidad suficiente y un gasto energético reducido para poder alimentar correc-

tamente la pila. Entre los materiales que se han propuesto con este fin, los na-

nomateriales son los más prometedores, y entre estos hay seguramente que citar

los nanotubos de carbono, los hidruros de metales ligeros y el grafeno.

Hay diferentes tipos de pilas de combustible caraterizadas por distintos tipo de

electrolitos: pilas de combustible de membrana de intercambio protónico (MPE),

pilas de combustible de óxidos sólidos (SOFC) y pilas de combustible de carbo-

natos fundidos (MCFC). Entre estas pilas, las más ampliamente difundidas son las

primeras.

Las nanotecnologías son muy importantes para el desarrollo de pilas de alto

rendimiento y pueden contribuir considerablemente sobre todo al desarrollo de ca-

talizadores nanoestructurados a los electrodos y a la optimización de las mem-

branas de intercambio protónico. Propio la membrana representa uno de los ele-

mentos críticos en este sector. Por el momento, el material más difundido y dispo-
nible en comercio (Nafion®) es muy costoso y la implantación de nuevos mate-

riales alternativos es muy importante.

Las baterías de iones de litio son un dispositivo electroquímico capaz de alma-

cenar energía eléctrica (carga) internamente y de liberarla (descarga) en cualquier

momento posterior a la carga. Las baterías son compuestas por un electrodo nega-

tivo (generalmente de grafito) y positivo (óxidos de litio metálico) capaces de inter-

calar reversiblemente iones de litio metálico. Durante la descarga, los iones de Li+

transportan la corriente del electrodo negativo al positivo, mientras durante la

carga una fuente de potencia externa aplica un potencial mayor que el producido

por la batería forzando la corriente a pasar en la dirección opuesta. Los iones de

litio emigran del electrodo positivo al negativo donde penetran en los poros del

material del electrodo según un proceso conocido como intercalación.

La generación actual de las baterías de iones de litio es muy interesante por la

elevada densidad de energía y son ampliamente difundidas a nivel comercial, pero

mejoras son posibles sobre todo tratando de aumentar las densidades de potencia

y la seguridad y reduciendo los costes y los impactos medioambientales. Sin em-

bargo, mejoras son dificiles si se consideran los materiales tradicionales cuyas

propiedades se han explotado de manera optimal.

El cambio para nuevos aumentos de rendimientos está representado por las

nanotecnologías y los materiales nanoestructurados con una superficie muy ele-

vada. En los materiales nanoestructurados, los cambios estructurales provocados

en los materiales de los electrodos por el proceso de intercalación de los iones de

litio pueden ser dramáticamente diferentes, pudiendo mejorar la ciclabilidad de los

mismos materiales, y, por tanto, aumentando la vida de la batería.

Hay muchos ejemplos de materiales nanoestructurados que se pueden utilizar

en estos sistemas. Entre estos, el silicio nanoestructurado ha suscitado un gran

interés. El silicio es capaz de almacenar iones de litio interiormente diez veces

mejor que el grafito, permitiendo de desarrollar ánodos de elevadísima densidad

de energía y reduciendo los pesos de la batería. Sin embargo, el problema del uso
efectivo de este material está relacionado al daño destructivo del mismo material

durante la intercalación de los iones de litio a causa de los cambios dimensionales

(y por tanto de la tensión mecánica) que el proceso comporta. La nanoestruc-

turación del silicio es la clave para poder superar este problema. La estructura de

los nanofilos de silicio no es destruido por la intercalación permitiendo el empleo

efectivo del material y obteniendo altos rendimientos.


Las nanotecnologías en el sector agroalimentario
Las nanociencias y las nanotecnologías están recibiendo una atención creciente

bien en los países más desarrollados bien en los en rápido crecimiento como la

China y en los otros en desarrollo. Aunque la biomedicina, la energía y las tecno-

logías de la información y la comunicación (TIC) son más financiadas, las poten-

ciales aplicaciones de las nanotecnologías en el sector agroindustrial y agroali-

mentario no son inferiores a las de los otros sectores de aplicación en lo que res-

pecta a las perspectivas de innovación y de impacto económico.

Hay soluciones en la dirección de un conocimiento y una transformación cre-

cientes de biosistemas, diagnóstico y tratamiento en agricultura, preparación y

conservación de los alimentos, bioprocesos, ecc. En este contexto, también la agri-

cultura en ambiente controlado, derivada de las técnicas de cultivos hidropónicos,

podrá aprovechar la introducción de las nanotecnologías.

Algunos investigadores prevén incluso una intervención directa de las nanotec-

nologías en el diseño de alimentos, manipulando moléculas y átomos consti-

tuyentes, mientras la convergencia de nanotecnologías, biotecnologías y infotec-

nologías hace prever un impacto realmente importante en el sector agroindustrial.


Las principales aplicaciones de interés en los varios sectores de la agroindustria

y del agroalimentare afectan esquemáticamente a:

• administración con sistemas innovadores de pesticidas, medicamentos y

fertilizantes a los varios cultivos;

• control y localización a distancia de los cultivos;

• control precoz de patógenos o sustancias químicas contaminantes;

• rilievo del grado de pureza de los productos con alto grado de sensibilidad;

• innovaciones de producto y de proceso en la industria alimentaria;

• métodos innovadores para diagnósticos y terapias en ganadería;

• empaque inteligente;

• sistemas innovadores de proceso/producto en combinación con la tecno-

logía de los fluidos supercríticos.

Una base de datos on-line que enumera aproximádamente 160 aplicaciones de

las nanotecnologías en el agroalimentar, evidencia toda una serie de proyectos que

van desde los bioprocesos al control de los patógenos y contaminaciones a sis-

temas inteligentes de tratamiento de los productos.

Sistemas innovadores de administración de fertilizantes,


pesticidas o medicamentos
El desarrollo de nuevas tecnologías basadas en aplicaciones a nanoescala y afec-

tadas a los varios sectores de la agroindustria resulta de diversos proyectos en

curso: desde la propuesta de investigadores de la Universidad de Kyoto que están

experimentando el uso de C60 (nanopartículas de carbono formadas por sesenta

átomos, fullerenos) para la producción de amoníaco a la de la Academia de las

Ciencias rusa que prevé la dispersión de nanopartículas de hierro en los campos


que han demonstrado sus capacidad de estimular la germinación de semillas de

tomate a la de investigadores coreanos que utilizan nanopartículas de óxido de tita-

nio para aumentar la fotosíntesis y estimular el crecimiento del riz.

También el sector de la purificación de las aguas de superficie, de emplear para

producción (agricultura y acuicultura) recibe atención en diversas iniciativas.

Según la Argonide, una empresa americana, el empleo de nanofibras de óxido de

aluminio de dos nanómetros de diámetro ha resultado ser útil en la ultrafiltración

de bacterias y virus. Un gran compromiso en la purificación de las aguas se regis-

tra también por Basf, Dow y varias empresas en Francia, India y Sudáfrica.

En mismo tiempo, además, se estudian sistemas en que nanopartículas cata-

lizan la oxidación y la degradación de contaminantes recalcitrantes, facilitando sus

eliminación de sitios contaminados y aguas de superficie. Iniciativas para eliminar

lo fosfatos y combatir el crecimiento de algas de acuíferos empleando nanopar-

tículas de óxido de titanio, que han sido desarrolladas por algunas empresas, po-

drían resultar útiles también en instalaciones de acuicultura.

Pesticidas en nanoformulación (partículas entre diez y varios cientos de nanó-

metros de dimensiones) ya existan en el mercado y presentan ventajas para una

mejor capacidad de disolución en agua, una mayor stabilidad en el tiempo y la pre-

vención del bloqueo de los filtros de las máquinas de administración.

Las nanocápsulas que contienen los pesticidas presentan la posibilidad de libe-

rar el componente activo por varias modalidades que dependen de las caracte-

rísticas de construcción: por reacción química, variación de humedad, tempe-

ratura, pH, acción de ultrasonidos, de campo magnético, ecc. Por ejemplo, un

insecticida nanoencapsulado de Syngenta se activa en el sistema digestivo de los

insectos objectivo a causa del pH alcalino presente.

Además, estas técnicas de liberación controlada se utilizan en nanocápsulas

diseñadas para ser empleadas en animales para diagnósticos y/o terapias. A este

respecto, cabe señalar que son numerosas las investigaciones afectadas al empleo

en humanos. Por tanto, va a existir una gran posibilidad de aplicación también en


el sector veterinario de nanocápsulas y nanosistemas capaces de entregar medica-

mentos a los tejidos o las células enfermas de forma selectiva y rápida.

Nanoencapsulación para alimentos funcionales

Las nanotecnologías también se introducen en la preparación y formulación de

los alimentos. Por ejemplo, en el desarrollo de sistemas nanófiltrantes (mem-

branas con nano-porosidad uniforme) de emplear en varias fases de la preparación

de algunos alimentos para mejorar sus características organolépticas o utilizando

nanoemulsiones para aumentar el uso de algunos principios activos por el orga-

nismo.

Según algunas iniciativas en curso, el futuro de la alimentación parece residir

también en los alimentos interactivos: atractivos, sanos y adaptables a las necesi-

dades del consumidor. La impresión de que en el futuro se pueda escoger como

consumidor de cambiar el color, el gusto o las componentes nutricionales de un

alimento puede parecer excitante sino también dejar surprendidos algunos gastró-

nomos.

Empresas como Nestlé, Kraft y Nanotek trabajan a proyectos que emplean nano-

tecnologías para producir alimentos que libererían diversos sabores o colores en

función de las necesidades del consumidor o que serían capaces de responder a


sus exigencias nutricionales, mientras una empresa japonesa quisiera nada menos

producir alimentos capaces de liberar esencias perfumadas a la rosa o la vainilla a

través de la piel.

Le Project on Emerging Nanotechnologies es una iniciativa activada en 2005 por el

Woodrow Wilson International Center de Washington con el fin de informar el pú-

blico sobre los posibles riesgos y beneficios de las aplicaciones nanotecnológicas

para los consumidores.

Veinte y tres de los aproximadamente 280 productos enumerados se refieran al

sector alimentario: integradores en nanoformulación para eliminar más eficazmente los radicales
libres, formulaciones para reducir la tensión superficial

de alimentos e integradores para una mejor absorción, ecc.

Entre las iniciativas destinadas a la innovación en la preparación y la elaboración

de los alimentos, hay que recordar las de algunas empresas (Unilever, Nestlé) que

estudian el empleo de nanopartículas en alimentos como chocolate, margarina,

helados, mantequilla y mayonesa para facilitar sus fabricación, prolongar sus con-

servación y la stabilidad y mejorar sus gusto, mientras la Basf comercializa carotí-

nidos (incluido el licopeno) a nanoescala a emplear como aditivos.

El licopeno es objeto de atención también por su empleo en cosmética y empre-

sas activas en el sector alimentar y cosmético (Nestlé, L’Oréal) trabajan conjun-

tamente para desarrollar productos de ingerir que tendrían efectos cosméticos por

la acumulación de los principios activos en la piel. Eso representaría un ejemplo

de las múltiples intersecciones permitidas por las nanotecnologías: un puente

entre industria alimentaria, cosmética y medicina.

Las nanoemulsiones representan los puntos fuertes de algunas iniciativas intere-

santes destinadas a mejorar la calidad de los alimentos o a hacer más stabiles

algunos componentes de productos alimenticios.

Como es sabido, las emulsiones son mezclas de líquidos no miscibles (disper-

siones coloidales) y representan un sistema termodinámicamente inestable. Para

aportar una mayor estabilidad a estos sistemas, se añaden generalmente emulsi-


ficantes en que estas sustancias, actuando en la tensión superficial, tienden a for-

mar membranas protectivas alrededor de las gotas de líquido suspendido o a

aumentar la repulsión entre las mismas gotas. Investigaciones en curso tienden a

producir emulsiones de principios activos en forma de partículas de dimensiones

nanométricas y, por tanto, más stables.

Los aromas son una componente esencial de los alimentos y la industria alimen-

taria recurre a los naturales y artificiales en la preparación de muchos productos.

Todos los alimentos presentan generalmente sus aroma característico, pero esto

está vinculado a menudo a varios compuestos volatiles que tienden a evaporar o a

ser oxidados en presencia de calor, luz o humedad.

Se observó que si los aromas empleados en las preparaciones de los alimentos

se utilizan en forma de nanoemulsiones, son mucho más stabiles. Lo mismo

ocurre con los polifenoles, y entre ellos los flavonoides, compuestos muy útiles

presentes en los alimentos pero que resultan poco solubles en agua y de difícil

absorción en el intestino.

En definitiva, hay naturalmente muchos componentes en los alimentos, pre-

sentes a menudo en pequeñas cantidades, que tienen una acción beneficiosa sobre

nuestro organismo, como todos sabemos.

Las innovaciones en la tecnología alimentaria se esfuerzan desde hace tiempo de


aumentar la biodisponibilidad de estos nutrientes. Por el procedimiento de la na-

noencapsulación es posible introducir estas sustancias en nanocápsulas que se

pueden transportar en el intestino y allí liberar sus contenido. De este modo, sus-

tancias hidrofóbicas se pueden hacer solubles en agua. Viceversa, sustancias hi-

drofílicas pueden ser solubles en las grasas.

Aquanova, una empresa alemana activa en el sector, tiene diversos productos en

forma de solubles; entre los productos, la empresa tiene vitaminas, coenzima Q10,

ácido sórbico, caroteno, luteína y ácidos omega 3. Los productos resultan stabiles

en varias condiciones bioquímicas, de pH y de temperatura y son a alta biodispo-

nibilidad, resultando solubles en sistemas bien acuosos bien lipídicos. Uno de los

aspectos evidenciados por estas aplicaciones es la posibilidad de hacer entregar el

nutriente directamente en los tejidos de absorción: en el caso de pan con nanocáp-

sulas de aceite de pescado rico de omega 3, por ejemplo, el consumidor no ad-

vierte el gusto de pescado y puede asumir el aceite liberado en el sistema digestivo.

Empaque inteligente

El llamado empaque inteligente prevé que el envasado de los productos alimen-

ticios responda no sólo a la necesidad de conservar sus higiene y frescura sino

pueda también facilitar informaciones más o menos complejas al productor o al

consumidor sobre el efectivo estado de conservación del producto, actuar para

prolongar la duración de la confección, dar la posibilidad de controlar su disponi-

bilidad de existencias, la trazabilidad en los desplazamientos, ecc. Las actividades

de desarrollo en este sector están en continua evolución: hay que registrar, por

ejemplo, las relacionadas a envasados capaces de “hablar” al consumidor con

sonidos o voces para afirmar una calidad o alertar para una correcta conservación

del producto.
Los primeros requisitos necesarios son probablemente la trazabilidad y el regis-

tro de la temperatura de algunos productos (congelados). A este respecto, se

puede mencionar el desarrollo de los sensores a chip capaces en transmitir en

radiofrecuencia (RFID) que se pueden incorporar en el embalaje y, en algunos

casos, en el mismo producto.

Ya se han introducido en algunas confecciones por varias empresas, como el co-

loso WalMart, Home Depot, Metro y Tesco. Con algunas modificaciones a la

RFID, el consumidor podría “seguir” los productos no sólo en las tiendas (con sis-

tema antirrobo) sino también después de la compra, y eso ha planteado más cues-

tiones por los aspectos relacionados con la intimidad.

Recientemente, también en Italia un consorcio de producción del Grana Padano

ha introducido el empleo de sensores RFID en cada forma del producto para pre-

servar su identidad de producción. Se están estudiando evolucciones de sensores

RFID que permiten la adquisición de otros datos, como humedad, contenido de

oxígeno o dióxido de carbono.

Por tanto, el embalaje de productos alimenticios que pueda incorporar sensores

capaces de facilitar muchas informaciones sobre la correcta conservación de los

alimentos representa una grande innovación en el sector, respondiendo también a

una demanda de transparencia por los consumidores. A este respecto, ya existen

iniciativas para desarrollar especiales películas protectivas que recurren a las nano-

tecnologías.

La Bayer, por ejemplo, ha desarrollado una película de poliamida (Durethan) que


incorpora nanopartículas de arcilla y inhibe la transición de gases como oxígeno o

dióxido de carbono. El polímero es también más resistente y ligero que los común-

mente utilizados. Sílice amorfa y óxidos de titanio a nanoescala se proponen tam-

bién como componente inorgánica de revestimientos muy finos (0,5-20 nano-

métros) para preparaciones alimentarias con el fin de prevenir el contacto con el

oxígeno o la humedad.

La Mars, grande empresa multinacional alimentaria, ha obtenido una patente

para este tipo di revestimientos. La película inorgánica muy fina revestiría direc-

tamente los dulces evitando la absorción de humedad atmosférica y el contacto

con el aire y preservando de este modo la consistencia original del producto. La

empresa se ha orientada hacia estas componentes de origen inorgánica porque

consideradas seguras por la agencía americana FDA, al menos en sus estado ma-

crodimensional.

La Nanocor está trabajando, entre otros, al estudio de botellas de plástico de

material nanocompuesto capaz de contener la cerveza de manera satisfactoria. Por

incorporación de nanopartículas de arcilla (montmorillonita, un silicato hidrato de

aluminio y magnesio) se obtiene un plástico en que las nanopartículas homogé-

neamente difundidas crean recorridos muy tortuosos para la transición de las

moléculas gaseosas.

De ello deriva también aquí la impenetrabilidad al oxígeno y la capacidad del di-

óxido de carbono. Kraft, que en 2000 ha realizado el consorcio internacional

Nanotek con otras empresas y universidades y que parece muy interesada a los ali-

mentos interactivos, se ha orientada, en materia de empaque inteligente, al desa-

rrollo de capas con sensores incorporados para el posible control de patógenes en

los alimentos. En caso de presencia de estos huéspedes indeseados se obtendría

una variación de color, mientras están también en curso investigaciones para desa-

rrollar películas capaces de producir conservantes, en caso de inicio de un proceso

de alteración en los alimentos envasados.


Por tanto, sensores avanzados de incorporar en la confección del alimento con

función de “nariz” y “lengua” electrónicas explotarían sus alta y específica sensi-

bilidad para facilitar rápidas informaciones sobre la calidad del alimento. La Uni-

versidad del Connecticut (asociada al consorcio Nanotek) trabaja, entre otros, para

desarrollar sensores de emplear en el envasado de la carne y que facilitarían in-

formaciones sobre los primeros signales de alteración del producto por una varia-

ción del color de la confección.

También se está pensando a envases activos, por ejemplo a sistemas capaces de

eliminar el oxígeno presente o que contienen sustancias antimicrobianas de las

nanopartículas de plata que interfieren con el RNA de las bacterías y con el creci-

miento de hongos en las confecciones de los alimentos.

En el caso de los alimentos refrigerados y frescos, se sabe que uno de los princi-

pales elementos que deben ser controlados es la presión parcial de oxígeno en la

confección. Por tanto, es necesario intervenir la entrada de oxígeno o para eliminar

el presente.

Entre las películas desarrolladas recientemente, cabe recordar la película multi-

capa de la Cryovac, que consiste en un polímero oxidable, un fotoiniciador y un ca-

talizador. En práctica, el sistema es ideado de tal manera que el polímero reactivo

contenido en la película sea activo gracias a la exposición a los rayos ultravioletas

generados por un especial sistema de iluminación en el sistema de fabricación.

Una empresa californiana, productora, entre otros, de confecciones de pechuga

de pavo, garantiza de este modo la conservación del producto refrigerado hasta

cincuenta y cinco.

La Nanoplex (California) trabaja para desarrollar nanopartículas con código de

barras. Se trata de elementos metálicos (oro, plata, paladio, platino) en forma de

barritas muy pequeñas en que diferentes longitudes de los varios metales forman

propio un código de barras, a lectúra óptica, de numerosas combinaciones. En

práctica, este sistema representa la versión molecular del código de barras y puede

ser capaz de detectar también la presencia de patógenos en los alimentos por na-
noelementos oportunamente funcionalidos.

Como se puede observar, existe una serie de iniciativas destinadas a desarrollar

la idea del envasado que ya no representa sólo una simple separación física entre

el producto y el entorno, sino un sistema complejo capaz de controlar el estado y

la colocación del producto y facilitar muchas informaciones. Por tanto, una eti-

queta y una confección pueden efectuar un diagnóstico sobre las características

del producto, controlando varios parámetros indicadores.

La evolución de estas etiquetas inteligentes está orientada a evitare bases de

dados y lectores, permitiendo a la etiqueta de mostrar directamente la información

requerida por las nuevas tecnologías de impresión de los circuitos integrados. En

efeto, se calcula que, en pocos años, estarán disponibles etiquetas con circuitos

electrónicos directamente impresos en los sustratos a unos cuantos euros.

En este ámbito, cabe recordar también que existan tecnologías que utilizan

pantallas electrocrómicas y que parecen tener un gran potencial de aplicación. En

ellas se utilizan polímeros conductores capaces de cambiar de color a la transición

de una pequeña corriente que puede ser suministrada por baterías también incor-

poradas en el sustrato.

Los polímeros más utilizados son el polietilendioxitiofeno (ácido sulfónico del

poliestireno), la polianilina y el polipirrol. Gracias a sus extraordinarias capaci-

dades conductoras y semiconductoras y a sus versatilidad física y química, los

polímeros pueden ser empleados como tinta para la impresión de varios compo-

nentes electrónicos.

Con estas tecnologías, por tanto, es posible impresar pantallas electrocrómicas

numéricas y alfanuméricas, integradas con microprocesadores, baterías y RFID,

sobre hojas finas y flexibles (mitad del espesor de una tarjeta de crédito. La Aveso,

un spin-off de Dow Chemical, la Siemens, la Acreo (empresa que colabora con la

sueca Linkoping Universitet) y algunas otras son activas en el desarrollo de sis-

temas inteligentes de empaque que utilizan estas tecnologías.


Las tecnologías en la electricidad
Las características dieléctricas de los polímeros nano-compuestos
El estudio de los polímeros nanocompuestos en la aplicación dieléctrica y de

aislamiento eléctrico fue el objetivo principal del grupo de trabajo de CIGRE fon-

dado en 2002. Varios estudios han demonstrado como la adición de nanopar-

tículas en una matriz polimérica pueda aumentar algunas características utiles para

muchas aplicaciones en el sector de la electrotécnica.

La adición de nanopartículas de silicato laminar (SL), alúmina (Al2O3), óxido de

silicio (SiO2), de zinc (ZnO) y de titanio (TiO2) en materiales como polietileno

(PE), polipropileno (PP), etilenvinilacetato (EVA), poliimida (PI), poliamida (PA),

resina epoxídica y silicona lleva a la modificación de características como:

• permitividad;

• conductividad dielétrica a bajo campo eléctrico y factor de pérdida (tan δ);

• envejecimiento y tensión de descarga;

• carga espacial y conductividad térmica;

• resistencia a las descargas spaciales.

Un primero efecto de la nanoestructuración de una matriz polimérica es la

reducción de la permitividad. La adición de relleno inorgánico de dimensiones mi-

crométricas del orden de algunas decenas de % lleva a un aumento del valor de

permitividad. Al contrario, la adición de nanopartículas evidencia una tendencia in-

versa. Se cree que esto efecto debe atribuirse a las características particulares de la

zona de interacción que se forma entre la nanopartícula y la matriz polimérica. Los

posibles fenómenos que se producen en esta zona son la reducción del movi-

miento de las cadenas poliméricas debido a la presencia de nanopartículas y el au-

mento del volumen libre (reducción de la densidad).

Se ha demonstrado que la nanoestructuración comporta un aumento de la con-


ductividad en tensión continua con bajo campo eléctrico en el polipropileno y eti-

lenvinilacetato, mientras disminuye en la resina epoxídica. Se supone que las

nanopartículas desempeñan un papel tal que se convierte en fuente de iones,

aumentando, por consiguiente, la conductividad. Estos iones se pueden eliminar

con un proceso químico de purificación.

En caso de nanoestructuración con nanopartículas de silicato laminado, la re-

sina epoxídica evidencia una disminución del factor de pérdida (tanδ) sobre todo

a altas temperaturas. Un comportamiento similar se obtiene cuando el relleno está

a base de nanopartículas de titanio y silicio: en este caso, la reducción es función

de la frecuencia y resulta evidente ya por valores muy bajos. Algunos estudios lle-

van a suponer que este comportamiento está relacionado a procesos de “rela-

jación” lígados a transiciones vitreas.

Los experimentos realizados han llevado a afirmar que la nanoestructuración

comporta una efectiva prolongación de la vida del material (pruebas de arbores-

cencia), mientras en lo que respecta a las pruebas de corta duración los efectos

positivos son mucho más limitados. Las pruebas de arborescencia sobre la resina

epoxídica han demonstrado que, en presencia de un campo eléctrico de 100

kV/mm, la duración de vida del material nanoestructurado con TiO2 es aproxima-

damente 10.000 veces de la que se puede obtener en caso de microestructuración.

La reducción de la carga espacial es un otro efecto que se puede obtener con la

nanoestructuración de polímeros como:

• résina epoxídica con TiO2, alúmina y ZnO;

• polipropileno y etilenvinilacetato con nanopartículas de silicato laminado;

• polietileno a baja densidad con TiO2.

Con la nanoestructuración, la carga espacial se reduce en presencia de campos

eléctricos elevados, mientras aumenta en caso de campo eléctrico bajo. Por consi-

guiente, el umbral de acumulación de carga espacial se reduce en presencia de


nanopartículas. La nanoestructuración con partículas de silicio de la poliimida au-

menta su conductividad térmica.

Se han efectuado algunas pruebas para verificar si la nanoestructuración de

materiales poliméricos como la poliamida y la résina epoxídica lleva a un aumento

de la resistencia a las descargas parciales. Para valuar eso, muestras de polímero

con varios tipos de nanoestructuración en base bien en el tipo de nanopartícula

(silicato laminado, alúmina, SiO2 y TiO2) bien en sus dimensiones, han sido

sumetidos a pruebas de descarga.

En base al análisis de las erosiones superficiales obtenidas, se ha podido de-

monstrar que la adición de nanopartículas comporta una mejora significativa de la

resistencia a las descargas parciales; en particular, el material nanocompuesto ré-

sina epoxídica + SiO2 en partículas de doze nanométros es la solución con mayor

rendimiento y con un grado de erosión inversamente proporcional al porcentaje de

nanorelleno utilizado.

Por el momento, es necesario un conocimiento aprofundido de los fenómenos

físicos y químicos que se producen en la zona de interfaz entre la nanopartícula y

la matriz polimérica en que se basa la meyoría de ciertas características del mate-

rial nanoestructurado.

A este respecto, algunos investigadores han propuesto el modelo multi-core que

considera la existencia de tres estratos (niveles) más uno de “solapamiento”.

Catalizadores
El titanio es el material metálico con el mejor rendimiento entre los indus-

trialmente utilizados actualmente, teniendo en mismo tiempo una alta resistencia

mecánica, una resistencia excelente a la corrosión y una biocompatibilidad opti-mal.

De todas estas propiedades sus aplicaciones en el sector aeronáutico, aeros-

pacial, deportivo, de la bioingeniería, joyería, ecc.

El titanio debe su resistencia a la corrosión y su biocompatibilidad a la forma-

ción de una capa muy fina de óxido de titanio (aproximadamente dos nanó-
metros); el espesor de este óxido se puede aumentar para técnicas de oxidación de

ánodo (anodización) hasta varias cientos de nanómetros, mejorando ulteriormente

de este modo estas propiedades.

A consecuencia de fenómenos de interferencia óptica, el titanio tratado presenta

varias tonalidades brillantes, homogéneas y con propiedas estéticas optimales que

dependen del espesor de la capa de óxido que a su vez depende del valor del

potencial aplicado. Esto ya ha llevado a aplicaciones de protótipos en el diseño.

Sin embargo, las propiedas del titanio y de sus óxidos no se paran aquí. El óxido

de titanio que se forma durante la anodización es generalmente amorfo, pero ope-

rando en condiciones de anodización muy particulares es posible obtener óxido

cristalino que puede revestir distintas microestructuras que van del rutilo, al ana-

tase a la brookita.

La más interesante es seguramente la del anatase, un óxido fotocatalítico y con

propiedades antibacterianas.

Las propiedades fotocatalíticas del óxido de titanio se pueden resumir. El óxido

de titanio es un semiconductor con energía de la distancia de banda de Ea = 3,2 eV;

si es excitado con fotones con energía >3,2 eV (por ejemplo luz ultravioleta UV), la

distancia de banda es superada y un electrón es transferido de la banda de valencia

a la banda de conducción.

Por consiguiente, el proceso primario es la generación de una laguna h+. En

condiciones apropiadas y también con la formación de un radical hidróxilo alta-

mente reactivo, el electrón fotoinducido se puede transferir a partículas absorbidas

que de este modo son oxidadas, mientras el electrón producido es consumido en

un proceso de reducción que se produce a menudo a expensas de oxígeno absorbido.

A consecuencia de estas propiedas fotocatalíticas, el óxido de titanio con mi-

croestructura a anatase es capaz de determinar la oxidación de muchos contami-

nantes medioambientales como CO, NOx, fenoles, benceno, tricloroetileno, acetal-

dehído, tolueno y formaldehído en presencia de radiación UV de origen bien solar

bien artificial, permitiendo de este modo un efecto de descontaminación me-


dioambiental de seguro interés aplicativo.

Superficies autolimpiantes
Nanosurfaces y Pilkington han patentado tipos particulares de revestimiento (el

primero para diversos tipos de superficie, el segundo y el tercero para aplicación

especifica sobre vidrio) capaces de hacer autolimpiante la superficie sobre la cual

son aplicados. Estas aplicaciones podrían ser utiles en los aisladores de línea y de

estación.

TiClean™ es un tratamiento patentado por Nanosurfaces. Este tratamento super-

ficial es una solución acuosa que contiene partículas nanocristalinas de anatasa

(se explota la tecnología sol-gel por pulverización, recubrimiento o inmersión.

El producto se desarrolló por primera vez para el revestimiento de superficies

metálicas, poliméricas, cerámicas y de tejidos: el es capaz de dotar de propiedades

fotocatalíticas, antibacterianas y superhidrofílicas. Después de la evaporación del

disolvente, son suficientes algunos días (cinco-siete) a temperatura ambiente o

pocas horas a temperaturas medias para obtener una capa nanoestructurada trans-

parente muy adherente a la superficie. La superficie tratada reacciona de dos for-

mas:

• proceso fotocatalítico: el revestimiento reacciona a la radiación ultravioleta

de la luz solar decomponendo y disolvendo el sucio orgánico (hay también

una acción bactericida);

• hidrofilicidad: cuando la lluvia (o en general un chorro de agua) golpea la

superficie, el agua se extende uniformemente sobre la superficie en vez de

formar gotas y se suelta llevando el sucio.

Se ha descrito siempre el vidrio autolimpiante como un sueño inalcanzable.

Después de un intenso programa de investigación y de desarrollo, ahora Pilkington

es el líder mundial en la producción de vidrios autolimpiantes gracias a Pilkington


Activ™. La dobla acción explota los elementos naturales para mantener el vidrio

libre de sucio orgánico garantizando la ventaja práctica de deberlo limpiar menos

frecuentemente.

Pilkington Activ™ es un revestimiento especial que asegura una doble acción. Si

se expone el revestimiento a la luz solar, el reacciona químicamente de dos for-

mas: decompone el sucio orgánico y permite al agua de lluvia de fluir sobre el vi-

drio eliminando el sucio disuelto. En cuanto al aspecto exterior, si se observa el vi-

drio tratato con este revestimiento de un cierto ángulo, muestra un mayor efecto

“reflectante” que los vidrios comunes, con un ligero matiz azul.

El revestimiento es muy adherente al vidrio y se puede dañar sólo si se arruina

también la superficie del mismo vidrio, por ejemplo con objetos puntiagudos,

detergentes abrasivos o escamas de acero. Los tests han demonstrado que ni se

exfolia ni se destiñe. La duración temporal es igual a la del vidrio. Por tanto, el pro-

ceso de Pilkington Activ™ es análogo al descrito para el producto TiClean™.

Contrariamente a lo que sucede con los vidrios tradicionales, el agua se seca muy

rápidamente y no deja manchas.

Las nanotecnologías en la electrónica


Las propiedades de las nanoestructuras son descritas por la física cuántica, un

sector de la ciencia moderna nacido a principios del siglo 20 propio en un intento

de explicar las primeras observaciones experimentales sobre la estructura atómica

de la materia y del comportamiento de la naturaleza a escala nanométrica; un com-

portamiento que demostró ser tan sorprendente que no pudo ser reconducido en

modo alguno a las leyes de la física clasica válida para los objetos macroscópicos.

En la física cuántica, los electrones no son descritos como pequeñas esferas con

una carga eléctrica y sus comportamiento se asimila al de ondas que se propagan

en el espacio y en el tiempo, quebrandose contra obstáculos y superandolos, anu-

landose y sumandose para formar ondas más grandes e intensas, un poco como

ocurre con las ondas del mar.

Cuando pero un electrón está confinado en un átomo, su comportamiento se

hace aún más extraño: su energía es cuantizada, es decir que puede asumir sólo

valores discretos y bien definidos y el electrón puede, como máximo, pasar de un

valor energético al otro.

Si los átomos se organizan en estructuras más complejas, por ejemplo for-

mando una red cristallina, la energía de los electrones ya no es discreta, sino

puede variar de forma continua en bandas. Sin embargo, si los electrones en estas

estructuras están confinados en regiones de dimensiones nanométricas, sus com-

portamiento cambia, las bandas se estrechan y los electrones tienden a compor-

tarse de nuevo como los electrones de los átomos.

Por ejemplo, en una fina capa de silicio de pocos nanométros los electrones

están obligados a permanecer en la capa de silicio y pueden desplazarse sólo a lo

largo del plano de la misma capa por qué no tienen energía suficiente para pasar a

un nivel energético más alto fuera de esta región. La capa de silicio se denomina

pozo cuántico por qué se comporta como un verdadero pozo de energía para los

electrones que lo pueblan.

Del mismo modo, en los hilos cuánticos, los electrones están confinados en una

región filiforme y pueden fluir sólo en la dirección de su eje. Si se reducen aún más
los grados de libertad de los electrones y se confinan en una región de

dimensiones nanométricas en todas las direcciones, se ha realizado una otra es-

tructura: el punto cuántico. En todos estos dispositivos, los electrones tienen nive-

les energéticos cuantizados, como ocurre a los electrones de los átomos y de las

moléculas. Naturalmente, los niveles energéticos de los electrones de un punto

cuántico son diferentes de los átomicos, por tanto los puntos cuánticos se deno-

minan también átomos artificiales.

Las nanoestructuras que se pueden crear artificialmente son cada vez más

numerosas. Por tanto, es importante predecir sus propriedades eléctricas y ópti-

cas, con la esperanza de poder explotarlas para las aplicaciones tecnológicas más

interesantes.

A través de la modelización de las nanoestructuras es posible prever algunas pro-

piedades como, por ejemplo, la corriente que fluye en un nanotransistor. Como

último recurso, estos estudios permiten de optimizar sus características, y, por

tanto, permiten de orientar el enfoque de fabricación en las direcciones más

prometedoras desde el punto de vista tecnológico.

Las técnicas de fabricación de las nanoestructuras son varias: los puntos cuánti-

cos se pueden reproducir con la litografía o con técnicas de autoensamblaje elec-

troquímico; un pozo cuántico se realiza con deposiciones sucesivas de capas ató-

micas de materiales diversos, mientras los hilos cuánticos como los nanotubos se

pueden producir con deposición química de vapor.

También los materiales magnéticos se pueden utilizar en el diseño de deposi-

ciones nanoestructuradas ampliando considerablemente el campo de las posibles

aplicaciones tecnológicas; baste pensar en la demanda creciente de memorias

magnéticas a alta densidad y velocidad de acceso.

Esta demanda ha llevado a imaginar dispositivos cada vez más pequeños capa-

ces de explotar una de las propiedades cuántisticas de los electrones, sus mo-

mento magnético intrínseco (llamado spin) que puede asumir sólo dos valores: +

1/2 o -1/2.
Integrando nanoeléctrodos magnéticos en la tecnología de los semiconductores

será posible escribir sobre estas nanoestructuras magnéticas variando la dirección

de la magnetisación y el siño de lo spin de la mayoría de sus electrónes.

Las propiedas intrínsecas de las nanoestructuras se explotan en muchos campos. Un sector donde
la miniaturización de los dispositivos procede con éxito

ya desde hace varias décadas es la industria de los semiconductores cuyo extraor-

dinario desarrollo llevó en los años ochenta a acuñar el término microelectrónica

para indicar las dimensiones típicas de los componentes productos (el micro-

métro).

La mayoría de los dispositivos electrónicos hoy en producción ya se structura a

escala submétrica. Entre estos, uno en particular, el transistor Mosé, es tan impor-

tante y difundido que se puede considerar como el primero objetivo y banco de

pruebas para cada otra miniaturización.

Al comienzo de la electrónica, las tecnologías planares permitían de fabricar

pocos especímenes de transistor, cada uno de algunos micrométros de dimen-

siones; hoy, gracias al progreso de los procesos fotolitográficos, podemos fabricar

con bajos costes millones de transistors sobre cada chip.

Lo que es más importante, un cuidado diseño guiado por reglas de escala, o sea

de similitud geométrica y electrostática y el uso de nuevos materiales, han permi-

tido de mejorar el rendimiento del transistor en términos de velocidad y corriente

reduciendo, en mismo tiempo, sus dimensiones.

Los transistores MOS hoy en producción tienen dimensiones de pocas decenas

de nanométros, mientras prototípos de nanotransistores de menos de 10 nm de

longitud de canal ya se han realizado en varios laboratorios de investigación. Hoy,

algunas partes de estos transistores ya tienen aproximádamente un nanométro de

dimensiones equivalentes a una secuencia de apenas una decena de átomos y pue-

den ser fabricadas simultáneamente en mil millones de especímenes.

A escala nanométrica se alcanza un nivel de miniaturización tal que las propie-

dades electrónicas de los átomos que componen el dispositivo influyen también


sobre el comportamiento del mismo dispositivo.

Muchas de las soluciones halladas para reducir aún más las dimensiones de los

transistores se basan su conceptos derivados del estudio sobre las nanotec-

nologías. Conjuntamente con un mejor y más eficiente diseño de los circuitos,

estas soluciones permitirán en los próximos años la integración a gran escala de

mil millones de nanotransistor, una situación que justificará cada vez más el uso

del término nanoelectrónica en lugar del de microelectrónica.

En cualquier caso, en los próximos años los circuitos integrados modernos que

se construyen sobre la superficie de una sola oblea de silicio monocristalino y uti-

lizan sólo una capa muy fina de silicio aumentarán progresivamente el número de

las capas algunos miles.

Como ha afirmado en una famosa entrevista Federico Faggin, el inventor del

microprocesor. « Es como si hoy supiéramos hacer sólo manufacturados a un

plan. Cuando los manufacturados se hacen demasiado extensos hay que aprender

a construirlos a más de un plan. Al final, aprenderemos a hacer los rascacielos. »

Aplicando estas nuevas técnicas, los chips más complejos que vamos a realizar

dentro de algunos años utilizarán 100 000 millones de transistores de dimen-

siones iguales a las de un circuito integrado actual. Hoy, la producción de chips se

basa todavía en el silicio y en el enfoque top down (de abajo arriba) a la fabri-

cación; empleando la fotolitografía, este enfoque permite de obtener simultá-

neamente muchos especímenes funcionales del mismo circuito con características

reproducibles y una considerable función del coste de cada especímen.

La técnica de la litografía de luz ultravioleta extrema puede teóricamente alcanzar

de 13 nm y dimensiones aún más pequeñas se pueden obtener a través de méto-

dos de eliminación dematerial de modo selectivo. Vistos los límites de la fotoli-

tografía de luz ultravioleta y los costes todavía excesivos de la litografía de rayos X,

se estudian nuevas tecnologías de fabricación que se basan en el enfoque bottom

up (de arriba abajo).

Un sector de la electrónica rico en innovaciones nanotecnológicas es el de las


memoria no volátiles, o sea de las memorias que retienen los datos también en

absencia de tensión de alimentación. Por ejemplo, se está trabajando a la implan-

tación de memorias en las que la información binaria está formada por la pre-

sencia o absencia de muy pocos electrones, como máximo uno sólo, en pequeños

cristales de pocos nanométros di diámetro sumergidos en una capa aislante.

Dada la exigüidad de la carga representada por la información, estas memorias

se podrían leer y escribir con un consumo mínimo de energía; además, la inte-

gración en las tecnologías del silicio de nuevos materiales de cambio de fase, fe-

rroeléctricos y ferromagnéticos permitirá de multiplicar considerablemente la den-

sidad de la información almacenada.

Entre los dispositivos eléctricos más interesante que se podrían utilizar mediate

nuevos procesos nanotecnológicos, hay los basados en los nanotubos de carbono

y sus propiedades. El empleo natural, vista sus elevada conductibilidad y capa-

cidad de conducir elevadas densidades de corriente sin fundir, parece el de utili-

zarlos como nanohielos para conectar dispositivos realizados mediate técnicas

más convencionales.

Propio recientemente se ha demostrada la posibilidad de inducir el crecimiento

controlado de nanotubos de carbono en puntos específicos de una oblea de sili-

cio. Además, los nanotubos, como los otros fullerenos y otros polímeros, oportu-

namente dopados como con los semiconductores, se pueden utilizar como parte

integrante de transistores o circuitos.

Un objetivo aún más ambicioso es de desarrollar la electrónica molecular. Ya

desde hace varios años es sabido que algunas moléculas pueden cumplir las fun-

ciones básicas de la electrónica, como la rectificación de un signal, el almace-

namiento de datos y simples funciones de lógica binaria.

Por tanto, se trata de realizar dispositivos moleculares capaces de sustituir los

transistores de efecto de campo (FET) y las memorias actualmente utilizadas en la

electrónica al silicio. En efecto, este objetivo parece hoy demasiado ambicioso,


también por qué demasiados problemas pendientes separan las tentativas de la-

boratorio del desarrollo de una verdadera tecnología competitiva con la del silicio;

sin embargo, no puede excluirse que en un plazo razonablemente corto específicas

moléculas se utilicen para realizar las memorias o como partes de biosensores

electrónicos.

Dado que con la electrónica molecular hemos llegado hasta los limites de la

ciencia ficción, todavía podemos dar un paso más y mencionar el que parece hoy

la última revolución posible: el cálculo cuántico. En este caso, se trata de esplotar

las leyes de la mecánica cuántica en dispositivos nanoestructurados que ya no

operan en lógica binaria sino una lógica basada en el solapamiento de las fun-

ciones de ondas electrónicas del dispositivo.

El ordenador cuántico, en lugar de operar sobre los bits de información – uno y

cero y si y no del ordenador clásico – opera sobre qubits, bits de información que

son simultáneamente bien uno bien cero, bien si bien no: una paradoja en la lógica

tradicional. La posibilidad teórica de crear un ordenador cuántico ya se ha demos-

trada experimentalmente, al menos para algunas operaciones básicas. Durante las

operaciones de cálculo del ordenador, no es posible saber nada de lo que ocurre

en el ordenador, sólo que los qubits son bits convencionales cuando es lista la res-

puesta final.

La investigación para esta tecnología ya se ha iniciado y también podría dar una

vía alternativa para sustituir la tecnología al silicio cuando esta llegará al final de su

evolución.

Los transistores no son los únicos componentes nanoelectrones modernos.

Otros dispositivos, como el láser de semiconductor, contienen partes de pocas

decenas de nanométros de dimensiones y funcionan sólo por qué estas partes son

así pequeñas.

Una dirección muy prometedora, en la que las nanotecnologías podrán contri-

buir a hacer otros progresos en el uso industrial de los semiconductores, parece la

que lleva a la integración de los circuitos basados en los chips de silicio con nue-
vos tipos di dispositivos optoelectrónicos que utilizan haces de luz para el trans-

porte de datos en lugar de cargas eléctricas. Esta idea no había tenido mucho éxito

en el pasado por qué debía ser implementada sobre semiconductores compuestos

como el fosfuro de indio o el arseniuro de galio que están poco utilizados en la

electrónica de consumo.

Recientemente, a través del dopaje de las tierras raras se ha logrado infundir pro-

piedades ópticas similares a las de los semiconductores del transistor MOS, ha-

ciendo posible la integración de las funciones ópticas sobre el circuito integrado.

La vía óptica es conveniente para el transporte de la información de larga dis-

tancia por qué una de sus características principales es de transportar el señal sin

dispersión para tramos largos. Las aplicaciones de la fotónica van de los laseres y

de los diodos emisores de luz (LED) al cable de fibra óptica con de los sistemas

de comunicación a red fija. En particular, la fibra óptica ha revolucionado la tecno-

logía de las comunicaciones gracias a la alta velocidad de transmisión del señal

que hoy es de 10 gigabits al segundo para canal; explotando la posibilidad de

transmitir la luz a diversas longitudes de onda (luz de colores diversos) con las

actuales normas se pueden transmitir simultáneamente hasta 200 señales sobre la

misma fibra (multiplexación).

Uno de los límites de la fibra óptica es que la luz recorre trayectorias rectilíneas

entre una reflexión y la otra y permanece en la fibra óptica (donde viaja por refle-

xión sobre las paredes interiores) sólo si el hace afecta a las paredes interiores de

la fibra con ángulos pequeños; este aspecto obliga a curvaturas muy amplias y a

una inmediata conversión del señal óptico en señal eléctrico al final de la fibra. El

ideal sería de poder tener una función óptica que permita a la luz que viaja en el de

hacer vueltas (reflexiones) en ángulo recto sin ser absorbida; tales dispositivos se

están estudiando y se denominan cristales fotónicos.

En el sector del almacenamiento y de la conversión de la energía los materiales

nanoestructurados permitirán un aumento del rendimiento con reducciones

sig-nificativas de coste.
En lo que respecta a las baterías de litio, hoy las más eficaces, se están utili-

zando materiales nanoporosos que presentan una superficie mayor donde alma-

cenar el litio y donde sea posible desarrollar la reacción química de forma más efi-

ciente. El esfuerzo de la investigación se dirige también a individuar materiales que

puedan moderar y reducir la pasivación de los eléctrodos y al desarrollo de mate-

riales más seguros para el medioambiente.

En lo que respecta a la explotación de la energía solar con conversión directa en

electricidad, los estudios para formas de conversiones más eficientes realizados

utilizando materiales nanoestructurados, orgánicos y inorgánicos, han llevado a la

realización de pilas solares en algunos casos más baratas pero por ahora todavía

menos eficientes del silicio cristalino.

Sin embargo, los investigadores consideran que la dirección es la correcta y que

con estas nuevas técnicas se podrán obtenir resultados mejores que los actuales a

costes mucho más bajos en una decena de años.

Las nanotecnologías en el deporte


El grado de competitivad en el deporte se vio considerablemente afectado por

las nanotecnologías como cualquier otra idea innovadora en el campo de la ciencia

de los materiales. En el nicho de las instalaciones deportivas, las nanotecnologías

ofrecen una serie de ventajas y un enorme potencial en mejorar las instalaciones

deportivas aumentando la seguridad, la comodidad y la agilidad de los atletas.

Las innovaciones en el campo de las nanotecnologías llevan a una serie de difi-

cultades en el deporte, pero aumentan el nivel de rendimiento de un atleta y redu-

cen las posibilidades de lesiones, haciendo el deporte más agradable para los

espectadores y los mismos atletas. El mundo del deporte de competición está fuer-

temente influenciado también por los pequeños cambio en las instalaciones

deportivas que podrían llevar a una victoria o una derrota.

Recientemente, la industria de las instalaciones deportivas se ha desarrollado

como una sofisticada industria de alta tecnología donde los progresos han revolu-

cionado el deporte. Además, los varios campeonatos de nivel mundial como los

Juegos Olímpicos y los Campeonatos Mundiales de varias disciplinas han hecho

popular la industria de las instalaciones deportivas, haciendola una oportunidad

de negocios rentables bien para el público bien para los capitalistas de riesgo pri-vados.

Mates de béisbol, raquetas de tenis y de badminton, palos de hockey, bicicletas

de carreras, bolas y palos de golf, esquíes, cañas de pescar, flechas de tiro con

arco, trajes de baño, ecc., son algunas de las instalaciones deportivas cuyos rendi-

miento y duración están mejorando con la ayuda de las nanotecnologías.

Los nanomateriales como los nanotubos de carbono, nanopartículas de sílice,

nanoarcillas, fullerenos, ecc., son incorporados en varias instalaciones deportivas

para mejorar el rendimiento de los atletas. Cada uno de estos nanomateriales es

responsable de una ventaja adicional, como alta resistencia y rigidez, duración,

menor peso, resistencia a la abrasión, ecc. Varias empresas en el sector de las ins-

talaciones deportivas ya están comercializando productos con tecnologías innova-

doras.

A lo largo de los años, con la evolución de los materiales en las instalaciones


deportivas, se ha producida una reducción del peso de los instrumentos acom-

pañada de la considerable meyoría de sus resistencia. Los nanotubos de carbono

del material utilizado más frecuentemente en las instalaciones deportivas tienen

una resistencia específica más alta y una mayor rigidez específica que los mate-

riales convencionales. Son ciento veces más resistentes que el acero, pero seis

veces más ligeros y duros como el diamante, que los hace un componente ideal

para realizar instalaciones deportivas donde la ligereza y la resistencia elevada son

de primera importancia. Además, diversos nanocompuestos que incorporan nano-

tubos de carbono son muy superiores en cuanto a resistencia y duración que otros

materiales convencionales utilizados en instalaciones deportivas.

Los nanotubos de carbono son utilizados para crear manubrios súper-

resistentes de bicicletas de montaña, raquetas de tenis duraderas y cuadros de

bicicletas ultraligeros. Muchos ciclistas campeones de carreras en carretera han

ganado diversos trofeos utilizando estas bicicletas con un peso de sólo 1.055 gra-

mos pero con una resistencia tubular cuatro ciento mayor que el acero inoxidable.

Es posible comprar raquetas de tenis que integran fibras en nanoscala muy resis-

tentes y fuertes. Estas fibras en nanoscala son mezcladas en el material común que

constituye los cohetes y los priva de parte de sus extrema resistencia sin modificar

las otras características de los materiales. Estos compuestos de nanofibra son

similares a los en fibras de carbono que han sido disponibles durante algunos

años pero diseñados en particular para ser más ligeros y fuertes que las raquetas

en fibras de carbono.

El famoso jugador de tenis Roger Federer ha ganado muchos torneos (como

Wimbledon) utilizando raquetas reforzadas con nanopartículas de sílice. Estas

raquetas son más estables y fuertes y dan el 22% de potencia más sobre la pelota

golpeada que en las otras raquetas. Las nanopartículas de sílice también dan el

control de la flexibilidad en el esquí.


Dispositivos como balones de fútbol y pelotas de tenis con forro en nanoarcilla

como material barrera suportan la presión durante un largo período de juego. La

incorporación de nanomateriales (por ejemplo el fullereno) aligera los palos de

golf bajando sus centro de gravedad y aumentando sus potencia y presión durante

el juego. Óxido de grafeno y hojas de nanotubos de carbono son incorporados en

cascos de carreras y en los mástiles de las velas para aumentar el planeo, también

haciéndolos más fuertes y mucho mas ligeros.

En el patinaje sobre hielo, compuestos de nanocerámica ultraduros hacen las

cuchillas de los patines mucho resistentes, mientras nanopartículas biónicas au-

toensamblables (productos que hacen las superficies faciles de limpiar, autolim-

piantes y resistentes a las abrasiones de las superficies) se utilizan en los vehí-

culos para los records de velocidad para mejorar bien el ahorro de carburante bien

la velocidad uziliando el 50% en menos de nitrometano en la mezcla de carbu-rante.


En Fórmula 1, donde la competición depende del peso del motor y del tipo de

neumáticos, el menor peso y la mejor adherencia se obtienen en gran parte utili-

zando productos nanocompuestos. Las nanopartículas de ZrO2, ZnO, CuO, ecc.

se utilizan en los lubrificantes para reducir el desgaste y la fricción mientras nano-

fibras de carbono se integran ahora en los frenos y pinturas a base de nanocom-

puestos se utilizan para la resistencia térmica y la reducción de la resistencia aero-

dinámica. Además, las baterías de iones de litio nanofosfato se utilizan en los sis-

temas de recuperación de energía cinética (KERS) haciendolos más ligeros y con

una mejor capacidad y eficiencia de carga-descarga.

Los revestimientos nanotecnólogicos hacen las planchas de surf más ligeras,

potentes y duraderas al impacto. Hoy, gracias a las nanotecnologías, las nanopar-

tículas de plata se pueden nasconder de forma invisible en muchos materiales,

cuando es útil un efecto antibacteriano. El uso de nanopartículas de plata en los

calcetines elimina las bacterias que causan mal olor de los pies y infecciones fún-gicas.

Uno de los primeros ejemplos de nanotecnologías que hacen la diferencia en el

mundo del deporte fueron los Juegos Olímpicos de 2008, cuando los productores

introdujeron un nuevo traje de baño que podrían rechazar el agua y aumentar el

optimismo. Los trajes han llevado aproximadamente a dos ciento records en el


mundo con un reconocimiento especial para quienes lo llevan. Hay una razón por

la cual desde 2010 los nadadores no pueden utilizar ropa en poliuretano y neo-

preno a nivel mundial. La ropa deportiva de puro algodón caracterizada por nano-

plata dan un efecto antibacteriano y ayudan a evitar la formación de desagradables

olores de sudor.

Otros tejidos innovadores tienen fibras realizadas en particular con nanoma-

teriales que hacen el tejido repulsivo al sucio: si se vierte un poco de café sobre

estas camisetas, no se manchan.

En 2011, el mercado mundial de las instalaciones deportivas fue aproxima-

damente de 64,9 billones de dolares y se espera que va a aumentar del 12,2% para

alcanzar un valor de 72,8 billones de dolares dentro del 2016. La cuota mayor de

este mercado es el segmento de las instalaciones deportivas “pelota” que tiene el

23,7% del valor total del mercado. Japón, Francia, Reino Unido de Gran Bretaña y

Estados Unidos son los mercados principales de instalaciones deportivas. Los

Estados Unidos son los primeros con el 40,6% de la cuota del mercado. Entre los

varios nanomateriales, los nanotubos de carbono son el nanomaterial más impor-

tante utilizado en instalaciones deportivas como palos de golf, raquetas, desquís,

surf sobre nieve, ecc.

Las instalaciones deportivas son uno de los sectores principales del mercado de

los nanotubos de carbono y constituyen aproximadamente el 14% de la cuota del

consumo anual total que corre el riesgo de ser transformada en una cifra más sig-

nificativa en el próximo futuro. Las instalaciones deportivas, que han ameliorado

del 10-20% en cuanto a rendimiento y duración, son vendidas mejor en el mercado

y los nanomateriales quizás puede mejorar las instalaciones deportivas.

Sin embargo, no obstante las diversas ventajas propuestas, no hay una multitud

de instalaciones deportivas en el mercado, ya que la tecnología es muy costosa y

difícil de afrontar. El precio de los nanotubos de carbono es aproximadamente de

80-120 dolares por kilo en el mercado y es más bien costoso. Además, los produc-

tores deberían comprar nuevas máquinas para la producción de artículos depor-


tivos nanotecnológicos. El personal del sector deportivo aún está tratando de com-

prender la efectiva demanda de estos productos y como comercializarlos adecua-

damente.

La mayoría de los productos deportivos enriquecidos con las nanotecnologías

son vendidos a precios elevados, que los hace ampliamente inaccessibles por

cualquier deportista. Sin embargo, se espera que, a más largo plazo, estos pro-

ductos serán menos costosos de modo que cada deportista pueda permitírselos.

El uso global de nanofibras resistentes a arrugas y manchas en términos de costes

y eficacia en las líneas de ropa deportiva en el mercado masivo es un excelente

ejemplo de las perspectivas futuras de las nanotecnologías en el sector de las ins-

talaciones deportivas.

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