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Evelio Matuz Martínez Grupo 1012 Informática 01/Junio/2011

Verónika decide morir.

En este libro se narra la experiencia de una joven, Verónika, nacida en


Eslovenia, una joven que no tiene problemas, pero considera que no es feliz,
que ha vivido todo que se puede vivir y, en una mañana “decide morir”. Ella
decide acabar con su vida tomando una sobredosis de calmantes. Su intento
de suicidio no tiene el fin que ella esperaba y, después de unos días, se
despierta en un lugar muy extraño, que es el manicomio Villete,
un hospital mental, y una enfermera le explica donde se encuentra.
Después de varios días, Verónika toma conciencia de que está viva, habla con
su médico y éste le informa que tiene unos problemas graves de salud, porque
con su intento de suicidio ha ocasionado daños irreversibles e irreparables a
su corazón. También el doctor le informa que va a vivir solo unos días y que
podría morir en cualquier momento. 
En el hospital, Verónika conoció a otras enfermas, a Zedka y a Mari. Estas se
convirtieron en las amigas de Verónika y cada una le cuenta porque se
encuentran en este lugar y de que enfermedades sufren.
Todo el tiempo Verónika piensa de nuevo como suicidarse porque no quiere
esperar la muerte.
En una habitación Verónika encuentra un piano y se acostumbra a tocarlo
todas las noches para Edward, un joven que tenía esquizofrenia y cual
despierta en ella unos sentimientos extraños.
El doctor decidió tratar a Verónika con vitriolo, una sustancia que mata de una
forma muy lenta a cualquiera, porque él creía que ella empezaría luchar por su
vida y en final conseguir salvarse.
Verónika empezó sentirse cada día más débil, sabía que la muerte era muy
cerca y le pidió al doctor Igor un favor, quería salir del manicomio, para
aprovechar y hacer todo lo que nunca había hecho.
La última noche, Verónika y Edward salieron de Villete, comieron en un
restaurante, caminaron por las calles, subieron a una colina y se quedaron
dormidos. 

Cuando su realidad termina por agobiarla, esta joven, de nombre Verónika,


toma la decisión de ponerle un fin a la vida que lleva. Su camino hacia la
muerte comienza una mañana de noviembre pero, a partir de entonces, su
destino cambia: Verónika descubre nuevos placeres y halla, de este modo, las
bases que le dan sentido a su existencia. Aunque el ser humano siempre tiene
la posibilidad de optar entre salir adelante o abandonar la lucha, en el caso de
Verónika quizás ya sea demasiado tarde para arrepentirse.
Según trascendió, el autor Coelho creó este apasionante relato inspirado en un
recuerdo personal vinculado al periodo en el que estuvo internado, por voluntad
de su padre, en un hospital psiquiátrico con el propósito de solucionar a través
de choques eléctricos su supuesta tendencia a la esquizofrenia.
Bibliografía: COELHO, Paulo. Verónica decide morir. Editorial Planeta, 1998.

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