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bombardeo y masacre imagenes, menorias, silsncios, an : nme de 1955, bombardeo y masacre: imégenes, memoria, silencios / Juan Besse; Marfa Graciela Rodriguez; coordinado por Juan Besse; Maria Graciela Rodriguez. - 1a. ed. - Ciudad Auténoma de Buenos Aires: Biblos, 2016. 184 pp.; 23 x 16 cm, (Historia) ISBN 978-987-691-465-9 1. Historia Argentina. I. Besse, Juan, coord, II. Rodriguez, Maria Graciela, coord. III. Titulo. | CDD 982 Disefto de tapa: Luciano Tirabassi U. Imagen de tapa: Nicolés Arispe, Aeromodelismo modelo 55. En Mono Sacer. Gentileza Casa Nova Editores. Armado: Herndn Diaz © Los autores, 2016 © Editorial Biblos, 2016 Pasaje José M. Giuffra 318, C1064ADD Buenos Aires editorialbiblos@editorialbiblos.com / www.editorialbiblos.com Hecho el depésito que dispone la Ley 11.723 Impreso en la Argentina sii Nose permite la reproduccién parcial o total, el almacenamiento, el alquiles, ta ernico® © la transformacién de este libro, en cualquier forma o por cualquier medio, 8¢4 vio y ito mMecénico, mediante fotocopias, digitalizacién u otros métodos, sin el permiso Pre" del editor. Su infraccién esta penada por las leyes 11.723 y 25.446 Esta primera edicién fue impresa en Imprenta Dorrego, avenida Dorrego 1102, Buenos Aires, Republica Argentina, en enero de 2016. ‘fica: olvi ides ¥ Prensa By olvidos explici ae yelados del bombardeo de ine y . Baladrén y Lucrecia Gringauz Nunca preguntes a quién 0a quiénes mataron el 16 de junio de 1955 en la Plaza de Mayo [...] también te mataron a vos. Lo que pasa es que nunca sonaron por ellos ni por vos las campanas. Juan Sasturain La Real Academia Espanola establece que una efeméride es 0 bien un “gcontecimiento notable que se recuerda en cualquier aniversario de él”, 0 crams propia “eonmemoracion de dicho aniversario”. Las efemérides que referen a eventos sociales publicos, significativos o determinantes en el veyenir de una comunidad, suelen reunir el énfasis en el anclaje cronolégi- cocon el sefialamiento de la necesidad de recordar. Por supuesto que esta necesidad, como la eleccién del modo en que el recuerdo se materializa (en festejos, actos, monumentos 0 discursos, entre otras posibilidades) supone laexistencia de una voluntad manifiesta, que construye la efeméride. Y en tornodeesa construccién y sus impulsores se hacen identificables tensiones, conflictos, intereses, contradicciones, disputas. Las controversias por la interpretacién del pasado suelen iniciar con el mismo hecho conflictivo: un evento disruptivo, que de algin modo marca un mojén o una ruptura, que permitiré luego trazar distintas continuidades y disloques con otros sentidos, historias y narrativas previas. Se trata de un Proceso en constante devenir, acaso de imposible clausura. aon los perpetradores de un golpe militar presentan un sentido ael ala aa una vision de los hechos que, naturalmente, los a en . voliticas, est ares -En momentos posteriores, con otra’ ers le ee resignificads Pare forma de interpretar los hechos va sien lorevisady . En la medida en que emergen diferentes maneras de inter- 16 ‘ase Elizabeth Jelin, Los trabajos de la memoria, Madrid, Siglo XX, 2002 (103 Mariano Baladré: om ari adrén y Lucrecia Gringayy §, se evidencian las luchas politicas por la significacin q, ‘iculan nuevas identidades sociales: actores con visiones s, intervienen en el debate publica por pretar los evento: ese pasado y se ar renovadas, generaciones més jévene: la significacién de los hechos. ; _ En ese sentido, es posible afirmar que alrededor del quincuagésimy /aniversario de los bombardeos de 1955 sobre la Plaza de Mayo y el centro | Ge la ciudad de Buenos Aires se produjo, al decir de Elizabeth Jelin, una | “coyuntura de activacién de la memoria”, que urdié una novedosa trama discursiva, en la que se imbricaron textos diversos, provenientes tanto de actores politicos en sentido estricto, como del ambito del arte, de los medios de comunicacién y del campo académico. Senala la autora: Las fechas y los aniversarios son coyunturas de activacién de la memoria, La esfera publica es ocupada por la conmemoracién, con manifestaciones explicitas compartidas y con confrontaciones [...] son momentos en que el trabajo de la memoria es arduo para todos, para los distintos bandos, para viejos y jévenes [...] los hechos se reordenan, se desordenan esquemas existentes, aparecen las voces de nuevas y viejas generaciones que preguntan, relatan, crean espacios intersub- jetivos [...] Son hitos 0 marcas, ocasiones [...} cuando las memorias de diferentes actores sociales se actualizan y se vuelven “presente”? Ahora bien, si en toda “coyuntura de activacién de la memoria” inter- vienen necesariamente sectores con visiones diversas sobre los hechos, e particular en el caso de los bombardeos a la Plaza de Mayo, el Estado apa rece como un actor insoslayable. Fueron poderes del Estado Nacional los que protagonizaron los sucesos: las Fuerzas Armadas que bombardearo0, el Poder Bjecutivo en tanto que destinatario principal de las bombas y ¢! Ejército como bastién de defensa. Y fue una parte de la Nacién la que" sult6 inmediatamente afectada.* No nos referimos solamente a las pers0"* involucradas de modo directo en las acciones violentas del 16 de junio, sin? también a la ciudadania en su conjunto, desafiada en su voluntad politic® que se habia expresado en las unas. 2. Blizabeth Jelin, Los trabajos... p. 52 3. Citamos a Rita Segato en su diferenci el conjunto de instituciones controlada: “B] Estado Nacional" ores de® insta iri Um nicos y los componentes 6 ws acion entre Estado y naciéi sociedad nacional; la sociedad o papi de forma maso menos legal por algunos nacion, comoel espectro completo de los sectores adm por ese Estado y que, por el efecto d i Sen ae 1a historia y bajo las presiones del Estado, 44 105 Posteriori, enla configura- 7 7 ‘as cus “, ates prdatorias Sin embargo, he ales se desarrollarian dela ee al igs alusive’ ies de la crisis de 2001 cuando. recién en un clima de ne oti jg desPue an jas sefiales aciOn - acion de memorias militantes. En 2003 el presidente Néstor el activa — ay ‘urs 25 pardon en nombre del Estado por los crimenes cometidos en oreo '9005 hizo un mea culpa por las victimas del bombardeo. ps 0% giferentes razones, el bombardeo, como acontecimiento de la historia | por diene, parenia.no ser plausible de eapitaliaacién simbslca por politica jelosprincipales actores que configuraron la escena politica nacion: wingun? ie 1956 y durante el resto del siglo xx. En el momento inmediata. apartit terior a los hechos, durante los escasos tres meses que tuvo atin sent Pi astcalista, el presidente Pern apenas tuvo oportunidad de aigbiern ‘na posici6n politica, Sus dichos realizaron aquel llamativo giro oe ‘eade el pedido de concordia y conciliacién, en sus alocuciones de ot fe Meteriores a la masacre en la Plaza de Mayo, a la exaltacin de a Psyc vindietiva,enel tan reeordado como influyentediscursodel $1 de wmao de 1965, en el que convoes a contestar Ja violencia con una violencia ‘mucho mayor (y que quedaria resumido en la dramatica consigna del “cinco w no")® Pero en ningxin caso se traté de una reivindicacion particular de fas vietimas de las bombas. Tiuegn, en el contexto de la prolongada proscripcién, el peronismo no two una vor unificada y audible (aunque si una miriada de acciones y tonsignas en manos de la resistencia peronista). Durante su forzado exilio, allider justicialista hizo escasas menciones a las victimas.* Posiblemente debido a los compromisos que Perén asumié en los meses que siguieron al smn me diforent Jos cabo en noviembre de 1951. Fue esa ocasién cuando las mujeres emitieron sus votos por primera vez, El peronismo gané por alrededor del 62% de los votos seguido por la formula de la UcR, integrada por Ricardo Balbin y Arturo Frondizi, que obtuvo el 32% de los sufragios. Perin asumié su segunda presidencia en junio de 1952. Ese mismo ato moririan Eva Perén Jeltecientemente consagrado vicepresidente, Hortensio Quijano. tipiacta! los dfas que van desde la masacre del 16 de junio hasta el golpe de Estado del a eae puede consultarse el trabajo de Julio Godio, La caida de Perdn. De junio yee re de 1956, Buenos Aires, Granica, 1973, en el que se analizan Jos hechos en ese dase, amines luego politico en su conjunto, las relaciones mutuas y contradictorias entre uray efos militares, Para este autor, “l golpe de Bstado de septiembre de 1955 Diva de anido de clase defnido: dar un nuevo curso al capitalismo dependionteargentin Oneenraed never SubordinaciOn al capital extranjero y para garantizar un proceso de Tate trae, ettalizacin en la economia argentina”, p. 11 : aspera Pete Una riqueza extra: su valioso apéndice documental ene ave #12 yen ‘cas y mensajes radiofénicos de aquel momento. Al re 1956, ee Puede verse La fuerza es el derecho de las bestias, libro escrito Por vendepatria, de 1957, > Perén en. 106 Mariano Baladrén y Lucrogig Gring uy bombardeo con los partidos de la oposicién, y a los acuerdos que 8ell6 co sector frondicista del radicalismo y con el balbinismo durante log ga! proseripedn, la masaere no fue condenada ni sus martres, recordaggen tiempos demoeréticos o durante los perfodos sin proseripcin, la vile desatada aquel dia en la plaza y los hechos posteriores de 1955 Tesultaron una ambigua herencia para el Partido Justicialista. " Elradicalismo, por su parte, se vio atrapado entre su ominosa actuncig de entonces y la reivindicacién de unas vietimas que con el paso de logan seiban volviendo, simbélicamente, cada vez mas peronistas."Deigual mad, al sector militar nila heroicidad del pueblo peronista (que se condenséen|, idea de “resistencia”, justamente a partir de ese afio de 1955), nila alianz, con el radicalismo, ni la muerte de civiles tan indefensos como inoventes parecian ofrecerle motivos significativos reivindicables.® Los diferentes “nosotros” que podian configurarse en torno de un episodio | tan dramético como inédito (nos referimos a la hasta entonces dessmaner, situacién de una Fuerza Aérea arrojando explosivos en pleno centro de la ciudad principal de su pais, sobre centenares de ciudadanos desarmados, enun contexto absolutamente distante de la confrontacién militar olarebe. lién civil) no parecian amoldarse con comodidad a ninguno de los colectivos | principales de los distintos excenceros politicos subsiguientes. En términos generales, al Estado le cabeun rol primordial en elestables- 7. Acaso los mismos acuerdos ha: yan perinitido soslayar la participacién de un sector del dicalismo (el de los unionistas, vinculado a Miguel Angel Zabala Ortiz) en la planificacién y ejecucién del ataque terrorista. Para ampliar, pueden consultarse Juan Besse xy Diego Raus, “El bombardeo de Plaza de Mayo: la (re)presentacién de los hechos (o una versién necesarit- mente interesada de la historia), en Juan Besse y Alejandro Kawabata (comps.), Grofias ! 56. Otros repartos, entre recuerdo y olvido Buenos Aires, Edunla, 2007, 8, Esta misma “peronizacién” de la: tos en el basural de José Leén Su versién de las vietimas en opri autor, una trayectoria que irfa desde la si 01 a los aviadores golpistas de 1955~ al com ismo de los 8 ror mo de Meese ee ee Promiso militante con el peronis! Gringauz, “Operaci: bro”, Question, N° 40, La Plata, 2013, 'gauz, “Operacisn Masacre, ese libro”, @ ai ‘ado y recordado stradores en 10s 8” fe Por sus propios perpetra ti siguientes. 2 fap al cumplirse el primer aniversario, por cjemplo, a través de we culo publi ‘sto Es. q 2 a Case Wisesas aisles es ape ato el ae so larea ct an rab que cavers rant? iva en el régimen bio y tirania We CO. es se ner apn 7 ee Se irde fue, no obstante, el inmediato prél jon Liber ie de septiembre... eitado por Gonzale Chaves [a ore infant, la Revalueios Te. i nzalo Chav 0, Buenos De la Campana, 2003, p. 67 haves, La masacre de Plaza de May®: prensa rac alvidos explicitos y recuerdos velado, ides 7 1s iol 107 jdentidades politicas (que son t, 0 0 incipal artculador de ls or nai 1 pstae® yroduccion de identificaciones ¢ Est cit, e 8 P jones serén “cn torno de categorias cu; 5 bee os interaccione 3 necesariamente histéricos y si ty 1yOs Sgnteades © alejandro Grimson, el éxito especiicn que leveah? sae. como G28": samentz, “en su capacidad para imponer las el ee Estado consist F y6gica en la que se desarrolla el conflicto eociopoliti | coitl®¥ Mago al que n08 referimos, més allé de las acciones especifi rs gado argentino emprendié (0 las que evité desplegar) frente a cada ese de los bombardeos, y junto a sus discursos y gestos ~aunque ast sabre y alrededor de ellos-, lo que nos interesa abordar es el modo ies recordatorios cobraron visibilidad publica y se fueron entraman- con otros significados. En las paginas que siguen, nos abocaremos dehovs a analizar como aparecié articulado el acontecimiento, a modo de eaprdatoro o efeméride, en los diarios, durante los afos siguientes, desde quecayeron las bombas hasta el momento actual, ya entrado el siglo x1, E] interés de este capitulo esta puesto en el modo en que la prensa contribuy6 ‘ construir la memoria sobre este hecho histérico, lo cual permite abordar cionamiento que los diarios han tenido sobre el bombardeo a la Plaza fe Mayo en los afios transcurridos hasta el presente. “Bn sintesis: el objetivo es analizar de qué modo los principales medios arifios del pais construyeron discursivamente, en distintos momentos his- tiricos, las efemérides de los bombardeos de junio de 1955, sin desatender la compleja -y determinante— interrelacién entre las lineas editoriales de cada diario y sus diferentes posicionamientos politicos, en funcién de la coyuntura de cada momento. Tomaremos para este andlisis las ediciones impresas y digitales de los diarios Clarin, La Nacion y Pagina 12 de las iltimas décadas, a las que sumamos algunas ediciones especiales de esos medios. Focalizaremos en lo publicado por esos matutinos durante las dé- cadas de 1980, 1990 y 2000, prestando particular atencién a las fechas de conmemoracién de los sucesos. Ademis, para dar cuenta delas continuidades ylas rupturas de las lineas editoriales de los diarios de mayor antigiedad, incorporaremos Un siglo en sus columnas e Imagenes de 138 afios, que son ls ediciones aniversario que publicara La Nacién en 1970 con motivo de Primeros cien afos y en 2008, respectivamente; y los ejemplares de la storia visual dela Argentina contempordnea, publicados por Clarin en 2000. tumimos, junto con Mirta Amati, que la productividad performativa bien social les y culturales), ™as nacionales de alteridad,"® en qui doeny elo 10. Véanse Ri / “orton én y sus -Formaciones de alteridad: cnet SL Nacion yas Otros, y Claudia Briones, “Form argenting, , Procesos nacionales y provinciales”, en Claudia Briones (ed.), Cartografias #, Buenos Aires, Antropofagia, 2005. Tales ; “andro Grimson, Los limites de la cultura, Buenos Aires, Sigho xX, 2011p. 179 a te Marino Baladron y Lucrecin g ee ngay, de los rituales civico-politicos no puede abordarse sin tener en cuent, insercion en una secuencin temporal, ni sin considerar el hechy de, “tanto la relacién entre el Estado y la sociedad como las significacign su produccion oficial 0 social, no son unfvocas”." Nuestra presuncigy , relacién con las efemérides publicas de los bombardeos de 19; : endeterminados momentos existié un “contexto favorecedor”,! que una multiplicidad de discursos pudiera emerger. EI recorrido por lo publicado en distintos exponentes de la prens, grafica respecto de los recordatorios en un lapso de varias décadas vue}, especialmente notoria la existencia de una linea editorial propia en cad, medio; lo cual no supone -necesariamente- ni una rotunda diferenciacié entre los diarios, ni una absoluta coherencia y continuidad interna, per, si establece fronteras, limites de lo visible y de lo decible por cada uno de ellos y en cada tiempo hist6rico. Ala postura editorial de cada diario (en algunos casos mas determinante que en otros) se le sobreimprime, de modo inevitable, la coyuntura: es decir. las situaciones y los t6picos junto a los significados que hegeménicamente les son atribuidos desde el sentido comtin en cada perfodo—que conforman el contexto de la publicacién y que a su vez cada medio contribuye a construiz Entre la linea editorial y la coyuntura, cabria considerar el posiciona- miento que cada diario asume respecto de otras instancias de poder y sobre todo, en el caso que nos ocupa, frente al peronismo. Del mismo mode, la relacién entre los diarios y el gobierno a cargo del Estado en cada momento. se vuelve un dato necesario para comprender los sentidos esbozados, prv- puestos, confrontados, respecto de las efemérides de este acontecimiento tan intrinsecamente politico, como dificil de asir y clausurar. _Las paginas que siguen se proponen, entonces, recuperar algunos de los principales discursos mediaticos que articularon los recordatorios de losbom™ bardeos, que dieron lugar a las voces de sus participes (delimitando, en ¢! mismo movimiento, quiénes fueron los protagonistas y qué rol asumier™™!- y a la vez desnaturalizar las cadenas significativas en las que se ubicat" los acontecimientos, sin desconocer el propio rol de la prensa como #0" social, econémico y politico, au que 1955 6 gus Ue permits, Ye pice itos. Demoeracia y nacién en la Argentins 42.) 's, Segunda época, N° 18, Buenos Aires, 2010, P- 13. Véase el capitulo de Fernando Bulggiani en este libro. 12, Mirta Amati, “Lo que nos dicen los r nario”, Revista de Ciencias Sociale fica: olvidos explicitos y recuerdos vel, gy prensa velados 109 nturas en el 50° aniversario: piso0e politico-institucional cate rimera. hipétesis es que 2005 representa un nuestra Phodo en que las efemérides de los bombardeos irian a creche o dele sentidos hasta entonces opacos o ausentes en la superhurc con “urante ese aio los discursos sobre la masacre de 195% tuvic, pedidtca Tergencia. A primera vista podria pensarse que la clave fue la sanciert yn aniversario “redondo”, es decir, que se cumplieran cineuenta ssi embargo, aniversarios similares en décadas previas no suscitaron sins Sin ja de visibilidad de los sucesos, ni supusieron un quiebre con los unt sere _0 [os silencios— hegeménicos hasta ese momento. En cambio, en sscar conjuncién entre los cincuenta afios del aniversario y la vocacién jp pensar el proyecto nacional luego de la crisis econémica y social de 9001," junto con otros ingredientes (que mencionaremos a continuacién) jelacoyuntura sociopolitica, hicieron que ciertos eventos del pasado fuesen revisados y reconfigurados. En esa linea de visibilizacién generalizada de los sucesos se enmarcan los escritos de Gonzalo Lenidas Chaves y de Daniel Cichero.”° El libro de| Chaves, La masacre de Plaza de Mayo, fue el segundo dedicado enteramente albombardeo y su investigacién pudo reconstruir las listas de los difuntos de ese dia, de los pilotos y de los militares dados de baja de la fuerza. E] trabajo de Cichero, titulado Bombas sobre Buenos Aires. Gestacién y desa- rrollodel bombardeo aéreo sobre Plaza de Mayo, reconstruyé acabadamente “dos procesos decisorios simulténeos (el de los sublevados y el del gobierno), asi como Jas legitimidades que esgrimieron los actores en pugna”.'® Estos is vinieron a dar presencia a los muertos que los trabajos historiogra- : wed os afios 60 y 70 dejaron de lado.” También puede pensarse cierta datre anion exacerbada a partir de diferentes manifestaciones artisticas, stulada tye ee destacaron la intervencién urbana en la Plaza de Mayo Fernando Mint 208® la realizacién de los documentales Maten Pern de Sin embar ante, y Bombas sobre Buenos Aires, de Marcelo Goyeneche. Un ofcialge parece Plausible postular que fueron en buena medida ®, incluso propiamente gubernamentales, los que traccionaron momento de quiebre ase Juan Besse y Ale) | Conatyey MY Aleinndro Kawabata (comps), Grafias del 55 gl inawucrede Plaza de Mayo; Daniel Cichoro, Hombassvbre Buenos Ans del leo aéreo nabre Plaza de Mayo, Bucwos Nites, Vergatst 2005 | Ciehy ; 10, Bom 0 Bom Buenos Aires, p. 13 lL bombare has sobre Les los bombardeos se hicioron visibles on algunos eee aru “breves historias” argentinas que se volverian amon divulgucién”), vénse ol capitulo de Juan Besse en este libro fa Mariano Baladrén y Lucreig¢ Cia Grin a Ja ubicacién de los bombardeos como suceso destacable encl centro de la escena medisitica. Kn ese sentido, el afio 2005 a0 en un momento crucial en virtud de que se enlazaron diversog ¢. pasaron a coneatenarse de modo novedoso con el aniversariy on En el marco de una notoria y creciente reivindicacion la dictadura iniciada en 1976, que tuvo como correla tablecimiento de la ilegalidad de los indultos y, de Tos juicios a los militares acusados por delitos de lesa humanidad muertos y herids del hasta entonces lejano 1955 parecieron emparentare Y acercarse mas que nunea a esos otros, tanto mds recientes. Precisamente en el acto recordatorio del 16 de junio de 2005, ls darne Fecogfan las declaraciones del entonces presidente Néstor Kirchner, quics habia afirmado, en un mismo y unico discurso conmemorativo, de modo llamativamente explicito, lo siguiente: del pasado reciente Convirtig entos au, Cuestign, de las victimas 4. to institucional »| ... Por ende, la continuag, Las leyes de obediencia debida y punto final, que deshonraban la institucionalidad y democracia en la Argentina, fueron declaradas inconstitucionales por una Corte independiente, con la que a veces uno coincide y otras no. Pero los argentinos estamos tranquilos porque empiezaa funcionarla ‘institucionalidad L..] tenfala: obligacién politica | y moral de colocar en la memoria lo que ocurrié en los bombardeos de 1955 [...] Nos han ensenado a justificar las cosas en nombre de la | unidad nacional. Yo les pi uedo asegurar que no tengo ni odios ni ren- cores, tengo convicciones, acertadas o equivocadas, pero las tengo." Como publicaba Clarin sobre ese mismo acto, los dichos del presidente habian enfatizado la necesidad de reivindicar a las victimas de los bombar- deos, tanto como de acabar con las antinomiae partidarias: “No hablo com Néstor Kirchner, sino como jefe del Estado, Les quiero pedir perdén @ les vietimas y los familiares”, dijo, Consideré en ese acto que cualquiera de s"* nas ut el teniente general Roberto Bendini: Be rehner descolgara el retrato de Jorge Videla d° aria ding of Todos los medios aqui analizados reeuPe"® 9 se Gini (en las que el repudio al aparato represi¥® 6 © 1955), que se repetiian al atte siguiente, e” 20 tiempo después de que Néstor Ki de Suboficiales, el 24 de marzo d sus paginas las disculpas de Ben articulaba con los bombardeos d ad gfica: o'vidos explicitos y recue, ca gréfica: 0 dos velados A js asi no fuera peronista”,debié haber reali st ae ‘antinomias las crean los intereses 18 joa BIC ore ti it ‘yon 108 propios ora fl , Tepl i entantes de las maximas insti- si f Estado Y responsal les por la articulacién de los principales mes de memorativos de los bombardeos durante su quincuagésima 1808 COM nes pusieron en linea los sucesos de 1955 con los de dos ipnetide, Parde, Bn ese gesto, se legitimaba un relato de acuerdo con eed pombardeos, lejos de ser considerados un hecho aislado y ajeno, sll seupar la funcién de piedra fundamental o puntapié inicial sabi & falidad de violencia estatal indiscriminada e ilegal contra la jen que alcanzaria su maximo despliegue con la dictadura de patio Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramén Agosti, En | Vi ing et sos, integrantes del Partido Justicialista, gobernante en 2005, amt fan como victimas. sreonotemes, la idea de ligar los bombardeos con la detadura de 1976- 1983 no era inédita (ni en la prensa, ni en los discursos de algunas figuras sientes de la politica), pero si lo era el hecho de que fuera en los propios expavios institucionales del Estado desde donde se postulara la legitimidad deesa continuidad histérica. Clarin, que ese mismo aiio publicé -en varias entregas- un profuso informe especial sobre el tema, afirmaba, entre otras cosas, que “aquel bumbardeo fue una de las tragedias mas grandes de la Argentina. Y el eludio desgraciado de otras matanzas”.”” Otra nota del mismo matutino ydel mismo dfa, titulada “El bombardco a Plaza de Mayo. Los secretos del dia més sangriento del siglo Xx”, conclufa diciendo que “el bombardeo a Plza de Mayo, ahora lo sabemos, inauguré las décadas mas violentas de la historia argentina”, Dias antes, en una nota de opinién firmada por Alicia oa defensora del pueblo de la ciudad de Buenos Aires, se establecian pas lao extra los sucesos del 1955 y los del golpe de 1976: el enotro casa ae eae de algunas personas tanto ne come ‘ehabfa animad gic a la historia nacional y la comunién de objet hii, dent ‘© ambos hechos. Basdndose en el expediente de la causa ‘wed plande 8 (el contralmirante Samuel] Toranzo Calderén explicé hier: pe era «formar una junta de militares [...] Luego formar is, Lo og © Para encauzar el pais y después ir a un gobierno demo- Sibien Clarin veinte arios mds tarde”.2* "rTejos estaba de reivindicar explicitamente los bombardeos zado este homenaje. de las minorias que Way ade i. Junio, en a ea ae Sctos yhomenajes", Clarin, 17 de junio de 2005. i Matanzas”, Clarin, 16 de junio de 2005. ae junio de 1985", Clarin, 9 dejunio de 2005 (subrayadoenel origins). ~ sus primeros aiios. Los aiios 90 parecen surcados pv si absoluta invisibilizacién de los bombardeos desde el ambito politico. Una de las pocas excepciones es el emplazamiento de una placa en las paredes del Ministerio de Economia donde todavia se vislumbran marcas de balas de aquella jornada (en la placaselee “Las heridas del marmol fueron fruto del desencuentro y la intolerancia registro de las huellas en la memoria ayudaré a que la Nacidn encuentres" futuro de grandeza. 1955 - 16 de junio - 1994”). Otra es e] emplazamient de un monolito en honor a las victimas de las bombas de 1955 en el s de la Casa Rosada. El recordatorio fue colocado por el entonces president” Carlos Menem. La placa de bronce se ofrecia en “memoria de los tres : Guiles muertos en el bombardeo de Plaza de Mayo el 16 de junio de de todos los argentinos vietimas de la violencia politica vivide ee alos pene gl ae a que nunca mas la intolerancia divida y en! art vidual” - No habia en ninguna de esas manifestaciones ni indi a} 81. “Se evocs el levantamiento del 16 de junio de 1955", La Nacisn, 17 de junio a 29% 52. “Un homenaje al almirante Gargiulo", Clarin, 16 de junio de 1988. — | olvidos explicitos y recuerdos velados ut fallecidos ni sefialamiento alguno sobre los vietimarios. Por vilegiaba el énfasis en la reconciliacion.® adécada, enlas paginas de los diarios analizados, las cuestiones porate ment? sefialadas tuvieron que ver con los reclamos judiciales storage los fallecidos, que demandaban su inclusién como victimas geramiion” 9 de Bstado, de acuerdo con la legislacién vigente (principal- gel term dian a las leyes nacionales 24.043 y 24.411, de reconocimiento y ,aluciira victimas de diferentes actos de violencia estatal).* = / on para Vit entre las notas con firma, s6lo una mencionaba los ‘Mariano Grondona (quien fuera parte de los autodeno- : Jes” que ese 16 de junio de 1955 constituyeron la dia” de los pilotos). Desde las paginas de La Nacién y en el marco spareflexion sobre “El dia del apogeo del antiperonismo”, el editorialista ae "bre los hechos, sobre la base de su propia experiencia y en mnaba s¢ tedancia “on la linea editorial hist6rica del diario. Relataba: rdeos: la de Mart “comandos civ! Cuando sali en libertad estallé Ja revolucién del 16 de junio, Bsa mniama noche enardecidos por los bombardeos aéreos en Plaza de Mayo istas que nos habian amenazado y encerrado quiza los mismos activis en Ja Catedral cinco dfas antes quemaron las iglesias. Fue en esos dias cuando la Argentina del odio entre peronistas y antiperonistas conoci6 su apogeo.,® En la edicién del 16 de junio de 1995 de Clarin, bajo el titulo “Aquel Fun ampliarsebolas implicancias de estas dos placas conmemorativas, puede consultarse ae Besse y Cecilia Varela, “Ciudad de Buenos Aires, el 16 de junio de 1955 en dos placas: lugs silenciose inseripeiones’, GBOUSP. Espacoe tempo, N° 33, S80 Paulo, 2013, pp. 254-270 nae fue sandocade en noviembre de 1991 y promulgada en enero de 1992. Esta- Mettnetsn pare ns visimes puesta a dipossin del Poder Bjecutivo Nacional, o para fener lo fee ‘en caso de fallecimiento sus causahabientes. La ley 24.411 benefcios a las paaeeard de 1994 y publicada en el Boletin Oficial en enero de 1995. Otorga cree lis times de dsaparicion oranda y quienes suieon privain della libertad Cauuhabientes La ley 28 de detencién. En caso de fallecidos, tienen derecho al beneficio sus nites. La ey 26.564, sanionada en noviembre de 2009 y promulgada en diciembre ‘nulgaday con ae las vietimas del bombardeo en los beneficios establecidos en las leyes Clare anterioridad. En su artieulo 2° dee “Incdyase en los beneficios indicados Init eta a8 vietimas del aesionar dels rebeldese» Tos acontecimientos de ran ela 28 8 unio de 195 y del 16 de septiembre de 1965, 504 a Jos actos ‘ paramiaree cnrantos de laa Fuerzas Armadns, de eguridad o policiales, 0 pot aye a aes isles incorporados de hecho a alguna de ls fuerzas", Y el articulo hbienoconstitucional en actividad que por no acoptar ineonporars Ja rebelién contra as jueron victimas de difamacién, mai ‘y/o baja de la fuerza" ‘Maria ‘e200 Grondona, “El ai ado nucatygy He del apogeo del antiperonismo”, La Nacién, 10 de julio de 1996 ——— Mariano Baladrén y Lu 118 eretia Cringay, 16 de junio del 65”, se recordabn los hechos a los que lejos de consi revoluicionarios~ se denominaba como “tragedia’, “fallide golpe mit@ “operacidn golpista”, y se afirmaba que “la orden era asesinar a Porén' f) articulo también enfatizaba el hecho de que la idea de un golpe de Bats “sobrevolaba en el clima politico desde hacfa tiempo” y de que Peng, 2” habiendo sido advertido de los bombardeos, no habia alertado “a lagen.” alos colectivos” que ese mediodfa circulaban por la plaza. Asimismo,cusn4, en 2000 Clarin publieé su Historia visual de la Argentina contemporénen w, faseiculos, el tomo 26 estaba referido a “La caida de Perén”.” Alli, la que ma de las iglesias y el bombardeo ocuparon un espacio y un protagonism, similar, aunque ni uno ni otro era sujeto de ningun tipo de reivindicacién El ciclo que se abre en 2001-2002 representa un momento relevante para pensar las cadenas de sentidos que se enlazan o desanudan frente a la emergencia de nuevas coyunturas. De hecho, el domingo 20 de enero de 2002, cuando se cumplia un mes del ilegitimo estado de sitio que culminaria con una inmensa movilizacién, mds de treinta muertos y la renuncia del entonces presidente de la nacién, Fernando de la Ria, Clarin puso en linea esos acontecimientos por entonces recientes —que decidié anclar exclusiva- mente en la plaza— con las bombas de casi medio siglo antes. En la nota titulada “El dia que la Plaza se volvié a cubrir de sangre” mencionaba ‘la masacre de Plaza de Mayo, que ensangrents la ciudad con una violencia y una sinrazén que reconoce como tinico antecedente el terrible bombardeo de Ja aviacién naval de junio de 1955, tres meses antes del derrocamiento | de Juan Perén”. Ese mismo aiio, los bombardeos fueron aludidos -también al margen de toda efeméride— en la edicién del 30 de octubre de Pagina 12, en la cr6nica de un acto convocado por la Casa de la Militancia, dela Juventud del ARI, con las consignas “Por la paz, por la identidad y por ua nueva Argentina”. De acuerdo con el matutino, alli, con Elisa Carrié como anfitriona, Estela de Carlotto (presidenta de la Asociacion Abuelas de Plaza de Mayo) habja ligado de modo directo las acciones de 1955 con el golpe 4@ 1976, al afirmar que “nuestra sociedad no tiene cultura democratica L. ‘Yo también, como persona, como generacién, me hago responsable por es°° golpes de Estado, como el de 1955, donde hubo muertos por bombardeos Y tanta gente fusilada [...] Si hubiéramos reaccionado como sociedad frent® 36. Resulta interesante destacar que, como parte de una “estrategia sin estratega” de invis lizacion de los crimenes y las victimas (véase Juan Besse, “Politieas de la memoria", &° a Besse y Alejandro Kawabata, 2 avid?» . comps., Grafias del 55. Otros repartos entre recuerd? Y Lands, Edunla 2007, p71) en muchos de los relatos sobre 1958 1 golpe militar de septet) e es nombrado como “la caida de Perén” y entre I Je hablarse * fe jas causas de] kombardeo suele pos eee are Por oe Peron, que lo llevé a caer. Del mismo modo, €” s periodisticos si usarse “caida” o “ n stint eens Nele usarse “caida” o “derrocamiento” de manera indist si gréfica: olvidos explicitos y recuerdos velados ng ancia, frente a 6508 BolpeS, no hubiera habido ee vient? 1955-1976 seria profundizado en la escena publica poco ont? la’ [ tarde —como hemos visto en las paginas anteriores-, hi arta més SO", idea ampliamente difundida y aceptada, ‘avert om ore, en 2003, mas alld de una serie de cartas de lectores en fo ft prensa grafica s6lo hizo foco en los bombardeos en relacin con yaNocie amos llamar eventos culturales (entre otros: el lanzamiento de jg Pog engua del malén, de Guillermo Saccomanno; la aparicion de sanovelt media educativo que inclufa el tema; el estreno de una obra de and 7a que se combinaban los bombardeos con lo ceurrido en la aM wate programa de Canal 7, “Visionario”, que ponta al aire fragmentos - sucesos Argentinos). : fe 904, los bombardeos no ocuparon lineas en los diarios aqui analiza- joa nisiquiera durante junio. Apenas aparecia mencionado en un articulo | asprin de mayo, en ei que Miguel Bonasso se referia al bombardeo a la| tiaza de Mayo del 16 junio de 1955 como “esa gran masacre olvidada’.® / golpe en 1976”. E] Un nuevo entramado de voces, visibilidades y sentidos Elcasi absoluto silencio periodistico y politico durante 2004 vuelve mas lamativa la visibilizacién de los recordatorios de los bombardeos durante el| aio siguiente. En 2005 parece haber ya poco espacio para la reivindicacion| piblica de las bombas (con las contadas excepciones que hemos mencio- nado en p4ginas anteriores). En la misma linea de clausura de sentidos consolidada (aunque siempre de modo provisorio), opera la concatenacién delos bombardeos y la masacre con la dictadura de los 70, estructurada en torno del discurso de los derechos humanos. Es decir que, para mediados ele década de 2000, unas y otras victimas empiezan a compartir terrenos ae tanto como espacios politicos. Unos y otros aparecen cada vez inésestructurados alrededor de sus militancias; militancias que, @ 50 vez, ctecientemente reivindicadas. responeept eres y con la reapertura de las causas judiciales contra los tive de nbles¥siecutores del terrorismo de Estado de los afos 7%, elimpera- la represin racién contribuye a emparentar a unas y otras vietimas clas le ‘on de la ultima dictadura y las de los bombarderos~ ¥ & tejer una ama : : ee de sentidos superpuestosy compatibles. Victimas-peronistas-militan- ay, In nue ; 8. Sucesou area! de ciudadanta”, Pagina 12, 30 de octubre de 2002 ledeniet Affentnas fue un nticiorocinematogrfco que tuvo continuidad desde fines Se la de 39,9) a ‘hasta comienzos de la de 1970. “08 principios”, Clarin, 22 de mayo de 2004. <_< | Mariano Baladré; 120 T6n y Lucrecia 8 Cringau, tes-resistencia encadenan sus significados de unas maneras ha poco utilizadas para articular gestos recordatorios de los muer Hurante los sucesos de 1955. El hecho de que entre los acusad de lesa humanidad haya algunos nombres propios que remit los asesinatos de 1955 no hace mas que reforzar la cadena de asociacig Ademas, antes de las celebraciones del Bicentenario dela patria, en mn de 2010 hubo ain otro suceso, posterior ala gran visibilizacién de 2999 2” sobreimprimié a los bombardeos un sentido de actualidad que no heh, adquirido hasta entonces (y que ademAs los volvié nuevamente noticiables, Fue en un discurso de junio de 2008, cuyo eje era justamente el rear, datorio de las vietimas de las bombas de 1955, cuando la presidenta de |, Nacién anuncié el envio del proyecto de las retenciones moviles al ambit, legislativo.*’Al terminar ese discurso, en varios barrios de la Capital y en diversas ciudades del resto del pais se escuché un estruendoso cacerolaz, que La Nacién calificé como “uno de los cacerolazos nacionales més reso. nantes contra el poder politico desde el retorno a la democracia, en 1983". Si la caracterizacién de la magnitud de la protesta resultaba un tanto desmesurada, esta exageracién puede entenderse como un gesto editorial bastante coherente del matutino. Ligado a sectores agroexportadores desde sus origenes, La Nacién no hacia mas que contribuir a ubicar los intereses de cierta dirigencia agraria en el lugar del bien comin. A esa Iinea sin duda sesumaba el clima controversial sobre el que se desarrollaban las relaciones entre el gobierno y la prensa gréfica hegeménica por aquellos afios, que cobraria su pico de visibilidad en torno del debate y la promulgacién de la Ley de Servicios de Comunicacién Audiovisual, en octubre de 2009. De cualquier manera, el principal emergente del enfrentamiento iba a ser ¢l Grupo Clarin, que se homologarfa desde entonces a la condicién de opositor, 0 incluso enemigo, del gobierno. *? Sta entonces 08 y heridos 08 por delito, en también 4 40. Se trataba de un proyecto de ley relativo a un impuesto sumamente controvertido, acer de las cargas impositivas (retenciones) para las exportaciones agricolas, que primero se habe decidido por resolucién ministerial (1a tan mentada resol:cién 125 del Ministerio de Beonor™ y que, luego de casi cien dias de conflicto con las entidades del agro, se reconvertia e = legislativo. La medida, que culminaria con el voto “no positivo” del vicepresidente, actu parteaguas dentro del gobierno y como linea divisoria para determinar la condicion de # © adversario respecto del resto de las fuerzas politicas. Hra el fin de la transversalidad 41. “El Gobierno envié el proyecto de las retenciones méviles al Congreso”, La Naciot™ junio de 2008. 42. Los complejos motivos de la ruptura entre el principal multimedios nacional ¥ ¢! Kt nerismo no pueden, sin embargo, reducirse a la disputa por la Ley de Medios ni 87 on sélo en funcién del latiguillo adoptado por el ex presidente Néstor Kirchner par © Ja escena publica su posicionamiento desafiante y belicoso (“Qué te pasa, Clarim, °°" vioso?)”. Entre otros factores politicos y econémicos, intervinieron en la disput® !6 1, is judiciales por la presunta apropiacién ilegal de los hijos de Ernestina Herrera itde al ca: olvidos explicitos y recuerdos velados prensa era 1 Cristina Fernandez de Kirchner se tr: ‘iti side ein publies en 54 eaieiseas aceite ve ayer sirvi6 para que la Casa Rosada expusiera gl acto a6 AF pict con el campo fue, en rigor un homenaie nueva yertos gel bombardeo en la Plaza de Mayo que tuvo otra ora- clos muerte la presdenta, Fue Liliana Bacaja hija de uno de os daa a8 cl tragico episodio, la que hablé en representacin de sues Sl las Wctimas, La mujer comenz6 su discurse con a i fam da por la emocin, Levant la foto de su padre, que levaba wepaigo, ¥ eomenz6 a hablar.” lgar discursivamente os asesinatos de medio siglo atrés con la renuen- cia de las organizaciones del campo a aceptar el nuevo esquema tributario propuesto, elgesto gubernamental contribuia a articular un frente enemigo wer que, junto a los aviadores asesinos del pueblo, se contorneaban is) figuras de los maximos representantes de la dirigencia campestre. Enel mismo diario La Nacién, el periodista Carlos Pagni se adelantaba ainterpretar los sentidos que el gobierno pretenderia imprimir al evento: Elanuncio estuvo envuelto en un contexto que reforzaba ese mon- taje:la defensa de las retenciones quedé identificada con la defensa dela democracia y, en el extremo, la disconformidad con la medida se asocié con los bombardeos a Plaza de Mayo de 1955. Alrespeeto, afirmaba Pagina 12, en la pluma de Horacio Verbitsky (con cubital sarcasmo), que “el martes 17, la jefa de Estado tuvo el mal gus- eee cl aniversario del bombardeo de 1955 sobre la Plaza de ae 86 ese episodio fundante dela institucionalidad argentina moderna aaa por cadena nacional que enviaria al Congreso las retenciones a Scie, los reintegros por tamatio de la explotacion y distancia mayo T0s, yl aplicacidn a un programa de redistribucion social de los Tampinetesos obtenidos”.* a Tlegae ene? 2008, a instancias de lo que oeurria en Jos ambitos udiciales 2 lgunas noticias ponian el acento en la tipificacion delictiva y dir etora del t mi P nas causa stutito) y por la participacion de Clarin en la empress mixta Papel Prensa oy duraaee na ligadas a la impronta gubernamental de reparacion de los crimenes tag le las ae Ultima dictadura militar), la relacién comercial del multimedios con tn magron eae a baja en los indices de aceptasion del gobierno (que Se El dia que Kirch ‘ultados de las elecciones legislativas de 2009), etecter® Carlos Pagni, sy, mer Volvié a la Casa Rosada", La Nacién, 18 de junio de 2008 "“Una salida para el laberinto”, La Nacién, 17 de junio de 2008 Oracio Ver bitsky, “Soberbi Sky, “Soberbia”, Pagina 12, 22 de agosto de 2008. bp ee Me Bal: . arinno Baladron y Lucca, Baz «el resarcimiento que los bombardeos podian implicar. En febrerg, foderal Claudio Bonadio habia establecido que el evento no podta tise delito de lesa humanidad. En octubre, un proyecto de ley (similar ce habia aprobado en 2007 para la provineia de Buenos Airey 47! que seguia sin ser reglamentado por el gobernador Daniel Scioli) propon, aay aleance nacional a la reparacién que podrian recibir los deudos de |,, vietimas de 1955 en adelante." En 2008, ademés, se inauguraba una obra de la artista plastica Nop, Patrich que, de acuerdo con Pagina 12 (el tinico medio que daba somera cuenta del acto que seria encabezado por la presidenta), se trataba de un “monumento en recordacién a las victimas [que] consta de seis troncos de palma de entre seis y siete metros, coronados con figuras de hombres, mujeres ynifios y mascaras de bronce que expresarén el horror del bombardeo contra civiles indefensos y cuyo objetivo era asesinar a Juan Domingo Perén’,* Durante 2009, sélo Pagina 12 aludié a los bombardeos, a modo de re- cordatorio de la efeméride, en dos notas, del 16 y 17 de junio, tituladas respectivamente “La sangre en la plaza” y “E] hilo que une el 55 con el 76. Esta tiltima refiere casi integramente a una investigacién emprendida por la Secretaria de Derechos Humanos de la Nacién, a cargo en ese entonces de Eduardo Luis Duhalde.*® En 2010, los sucesos de 1955 volvian a ocupar espacio en los discursos oficiales, tanto en el Ambito piblico como en las paginas de la prensa gréfica Los festejos del Bicentenario, como todo ritual de este tipo, conformaron un momento particularmente rico para la emergencia y la articulacién de sentidos vinculados con la configuracién de identidades y la construcciéa de unos hitos compartidos y anudados selectivamente a una tradiciia » el jue COnside. que y 46. Véase la nota al pie 34. 47."La presidenta inauguraré un monumento 6 Pagina 12 (ede $7 La presidenta nwagura enrecordacién de los caidos”, Pag! 48, | ‘8. El documento, que constituye la primera investigacién oficial acerea de | Publicado al aho siguiente por el Archivo Nacional de la Memoria, bajo el tito Bombaris ee ae a fie da versin online puede verse en ttp:/ /www.derhumanussore" -Bombardeo pdf). Resulta de especial interés desde el punto #* "" de las politicas de memoria acerea de la masai Plaza de Mayo dado que hast , hast ; jasacre de la Plaza ty “yor oficial) : e sstuvo claro y fue objeto de controversias. La través dela Secretaria de Derechos Humanos, determina 308 fallecidos como conser | los hechos, fue sa eréfica: olvidos explicitos y recuerdos velados ry re cesala Mirta Amati, el ritual relativo a la conmemoracién 0 it sefiea, en nuestro pais, un émbito en el que “se presenta cif ge mayo ME Tunidad de pertenencia nacional y democratica que a entl one oon la produccisn estatal y social sino también en las y ene! ene ee ones historicas de experiencias comunes y reciprocas”.®° En ese jmentacion’ mbardeos se imbricaron en la trama de los doscientos afios contents es iz Nacién. Numerosas manifestaciones —artisticas, politicas, ria de la Netiyeron a los bombardeos en un espacio saliente, entre vas, ete TET ativos de esas dos centurias de historia patria." pitas mds Siar sucess de 1955 fueron incluso susceptibles de ser na a cntommera persona. El 18 de junio, en Clarén, aparecia una car de lectores que decia: Pasaron 55 afios. Todos estos afios vivo recordando con dolor el bombardeo de la revolucién libertadora del 16 de junio de 1955, donde fui alcanzado por una bomba y quedé lisiado. ,Habra sido el destino? {0 mi profesién de cameraman de Sucesos Argentinos? Cuando fui a cumplir mi tarea no cref que tiempo después estaria conla pierna destrozada y con esquirlas en mi cuerpo. Ya tirado en la vereda de Paseo Colén (frente a la Casa de Gobierno), me di cuenta porel dolor y por las bombas que cafan que realmente era cierto: una de ellas me habia alcanzado. En el Hospital Espanol, gracias a los esfuerzos de cirujanos, médicos y enfermeros, después de infinitas ete lograron volverme a la vida, con una pierna ortopé- des y tratomientos permanentes. Asi y todo, a mis setenta y siete patric fare eee y més en esta fecha, e6mo puede ser que mi Tos hermen oy ov2ds a una guerra fratricida. Decia Martin Fierro: “Si errr pelean, Jos devoran los de afuera”. Con poco hilo en ate por fn se 14 Sigo esperanzado de lograr ver la realidad de ley 26.564 Sp aeanieae las victimas de esa nefasta fecha, con la Pendiente, Seftores ler | aio pasado y cuya reglamentacién atin esta dilaciones. Carlo. legisladores, esta situacién no creo que amerite s de la Fuente.® WV6 Cake Ray 5, mond Will Mi i 4 Amati “1g epee y literatura, Barcelona, Peninsula-Biblos, 1988. ty ote lca ‘08 dicen los ritos”, p, 1 requ, *Pltulo de Maria Graci, p. 180. TeeOnozean raciela Rodri x de laley 9 are 8 las victims iguez y Cecilia Vazquez en este libro. a8 del 65", Clarin, 18 de junio de 2010. Yéase nota al pie 34 7 wok =r0t02.043 de 2009, la presidenta dela Comision Tesistentes § Daniel “ lel 16 de junio de 1965, la abogada —nieta de una de Lang 1965-19 ps arino, deelaré en el mareo de las Jornada "No me olvides cheat? He 108 famitigren ede el 13 de septiembre de 2011 en lo Universidad MOdela reparacign ss JS Véctimas cuentan con el marco jurfdico necesario ‘ony que en 2011, cuando fue consultada, algunos de ellos o Vig Promulgs de Victimas det peaeeer el de om Mariano Baladrén y Lucrogg TN Bay, Las victimas, que en aquel primer monolito a modo de Tecordatorio of, Oficia) ni siquiera tenian nombre, pasaban a tener voz. Y las paginas de los graficos se ofreefan como tuno de los espacios para la toma de Ia pats La prensa de los afios siguientes, si bien no tendré a los bombs cn a sus efemérides como sucesos noticiables destacados, no dejang fe” cionarlos, aunque lo hard especialmente frente a diversas expresig, tisticas 0 politieas que seguirdn recuperando esos hechos. Entre eli * historietas que se publican en la revista Fierro, una muestra de pintany autoria de Fernando Goin, el estreno de la obra de teatro Picnic 19555, colocacién de una placa a los “heroicos granaderos de la promocién 3770 fue descubierta en el Museo del Bicentenario durante 2011, Ese mismo afio, el 23 de marzo, en Pagina 12 los bombardeos eran sujet auna vinculacién seméntica novedosa, en calidad de evento hasta entonces inédito en la historia de la humanidad. En una nota titulada “Paré, chabén” acerca de las bombas lanzadas por las fuerzas de Muamar el Gadafi sobre el pueblo libio, Santiago O'Donnell afirmaba: 4” que No conozco muchos antecedentes de un tirano que bombardee a su pueblo. Lo primero que viene a la cabeza es el bombardeo de Plaza de Mayo, pero esto fue peor. Porque en 1955 murieron civiles inocentes en la plaza, pero el blanco era la Casa Rosada, una persona, Perén. Anclajes provisorios Respecto de casi cualquier acontecimiento podria afirmarse que los sig- nificados que evoca, las imagenes que convoca y los sentidos que desplieg® no son univocos, menos atin inmutables o eternos. Pero, ademés, existen sucesos de una polisemia desbordante. Aquellos anudados a la vida publica, ala escena politica de una nacion, resultan particularmente prolificos e”'SY capacidad de connotar. ¥, por lo mismo, asombrosamente sinuos0s, 4 05, conflctivos, tensos. Casi todos los eventos relevantes que invalier ar, al peronismo parecen portar esa potencialidad, aunque, vale recorda! masacre de 1955 no puede ser asimilada a ningun otro suceso de 1a ¢P° ni a otros anteriores o subsiguientes. De la primicia a la efeméride, pasando por la crénica 0 él tes. fotografico, la prensa escrita ha narrado los bombardeos de muy difere, maneras, con cadencias, impetus y angulos sumamente divers v°| A, testimoni? a . ys : ‘ aund! algtin momento el acento casi undnime (en los medios graficos io no solamente) estuvo puesto en la quema de las iglesias, lueg® &8° * oo habian iniciado los tramites ante la Secretaria de Derechos Humanos de 1a Naci6® $ encontraban pendientes de resolucién, a, —_—_ gréfica: olidos explicitos y recuerdos velados 125 5 vid VU) F oii a eal de esos actores (autores de la quema) con los atributos pose” on excl ci s , matizarse hasta volverse indecible. Poco a poco cola’ ‘a comenzo eee © 188 ent eo ingrediente simbélico (y también real) de la arena iin lenis oe ible, hasta hacerse completamente legitima en los Ivica 8° rn isticos y en la arena publica en general. Fqurs08 Pe hubo durante algunas décadas una notoria ausencia as tanto, Pe de los periddicos, durante los primeros atios de gel tema en 148 mbién durante el apogeo del peronismo neoliberal de los i tal we . . - inert» tg de doscompasiciones y rearticulaciones bruscas de los jos 90; momentos j aioe Tminantes en ta sociedad. / a : se domi en2008,en coineidenciacon el quincuagésimo aniversario ae . seennetos del 16 de junio, se desplegé una coyuntura de activacién de la ins smtbre la que luego se combinaron e intersectaron significaciones | diversas, relativas al contexto mas general de la sociedad. Los medios de | ane amersos en ese contexto y en esas significaciones, paulatinamente pense Myon’ sus discursos en torno de la efeméride, también en funcién | de sus premisas y estrategias empresariales y periodisticas. > Hoy lalectura dominante de los hechos supone una condena ala violencia oreneima de cualquier coyuntura, lo cual acota el espacio y contribuye a andar (siempre provisoriamente) los bombardeos entre la extensa serie de} hechos denostables, yen modo alguno reivindicables, que surcaron el siglo XX Lae nacional. El énfasis condenatorio despliega su hegemonia | aludian a aes ne dea margen, ni siquiera, para quienes hace no mucho igien les bombardeos revolucionarios o ubieab el suceso ome ws ‘tama multidimensi le er gubernamental de entonces. Mas aun, la detaans aaimensional que vincula a esas vietimas con las del itime golpe sre unos go78¥ a¥e, en el mismo movimiento, refuerzala coneordancis ts de sus gars PerPetradores (cuando no de las individualidades, al me- “emporaneatios ¥ PrOPSsitos), parece habitar casi todas las menciones _ inn tts 10s bombardeos, *turicescambjperciemPle» cuando Clarin (de posicionamientos y linens “i lanza en Boece? largo de las sltimas seis dévadas, como hemos , ra de sus recopilaciones fotograficas, en la promo- JInerable, hasta hacerse insostenible. De hecho, la | *“nticipaba bareteg 8? Ia hi . vont? Contra la Phas haelonal —Ins eonsecuoneins dol eft bom € ingyen ™&™MENtO on que Mayo y sus alvodedores ol 16 de junio de & Nunca maa ernest Sabato Jo entroyt a Raul Alfonstn re las violaciones a los derechos humanos Fimog, con, tietad 8 cotighe dura, por jem, + COti » Por @j . dianos que ron deMPlO~ y también pequetos sucesos &o- ulti + . ‘An un testimonio de usos y costumbres de Un han fh Corrido ‘an fo visual que conti b ja que contiene los grandes hechos y figuras que C01 Mariano Baladrén y Lucrecia ¢ ia ao los argentinos. Estin unos novios de antafioen el zaguén de punta en blanco para In salida del domingo, entre of YUNA famitig ras e8cenag & Después de décadas de silencios, elipsia y titubeos, In Configurng,, reciente del bombardeo ~aunque coyuntural y en proceso- enn eeracin conjunto de eventos condenables de la vida politica argentina dap sigh, aparece fuera de discusién, Aunque promovida mas que nada por gos impronta estatal, Ia prensa gréfica contemporénea contribuye Telos ese anclaje, una de cuyas dimensiones inéditas es la consideracign, de | siniestra masacre que fue el bombardeo de 1955 como uno de lox hechye salientes de la historia nacional. Ello permite concebir las bombas y jos bombarderos —més alld y mas aca del grado de presunta Peronizacién de | Sus vietimas— como una afrenta al “nosotros” que se articula, todo el tiempo \\y cada vez, en torno de la argentinidad. icin 58. Clarin, 18 de junio de 2010 (subr aniversario con motivo de los doscie! periodismo argentino [...] Son 16 [il anuneiaba el propio diario. fe una ei ‘ayado nuestro), Se trataba, en este caso, 2 iustres ¢ -ntos aos de la patria: “Una obra con ee ibros, con unas 500 imagenes organizada: