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Oportunidad Para Alabar

Van a haber días cuando simplemente no nos sentiremos agradecidos -


despertaremos y no nos sentiremos capaces de alabar. Sabemos que
debemos “Regocijaos en el Señor siempre” (Filipenses 4:4); estamos
intentando aprender el secreto de “vivir en todas y cada una de las
circunstancias” (Filipenses 4:12); y queremos creer que “Dios dispone
todas las cosas para el bien de quienes lo aman” (Romanos 8:28), pero a
veces es simplemente difícil.
Hay muchas razones (o excusas) para días como estos. De vez en cuando
perdemos la perspectiva eterna de nuestra vida y de nuestro alrededor.
Podríamos quitar nuestros ojos de Jesús y comenzar a ver la tormenta
formandose (Mateo 14:30). Podríamos llegar a ser enredados en la mala
hierba y ahogados por “las preocupaciones de esta vida y el engaño de
las riquezas” (Mateo 13:22). O simplemente podríamos cansarnos.
Se debe esperar días como estos. Jesús dijo, “En este mundo afrontarán
aflicciones” (Juan 14:33) - y que nuestras dificultades a veces
tensionarán nuestra relación con Dios. Pero aún en medio de nuestras
dificultades, estamos siendo “transformados a su semejanza” (2
Corintios 3:18). Cuando ponemos nuestra vida en Sus manos, El
comienza el proceso de transformación - un proceso que
CONTINUARÁ; “El que comenzó tan buena obra en ustedes la irá
perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús” (Filipenses 1:6). Aún que
luchamos de vez en cuando y nos encontramos en un desierto seco,
todavía estamos progresando de lo que eramos hacia lo que vamos a
llegar a ser. Dios utilizará estas estaciones difíciles para moldear nuestro
corazón si simplemente continuaremos confiando, amando, y alabando.
NUNCA debemos olvidar que Jesús también dijo con respecto a
nuestras dificultades; “pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo” (Juan
16:33). Debemos continuar creciendo en nuestra relación con Dios hasta
que El esté tan cerca que podemos verdaderamente ver como El ha
vencido y alabarle todo el día y cada día. El desea nuestra alabanza, y
merece, sin duda, nuestra alabanza!
Salmos 113:3
“Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el nombre del
Señor.”
El escritor del Salmo está declarando un simple hecho: el Señor ES para
alabar! Jesús también hizo claro que El recibirá alabanza con o sin
nuestra participación. Cuando Jesús estaba entrando a Jerusalén montado
en un burro, las multitudes comenzaron a alabarle a El. Algunos de los
líderes religiosos en la multitud le dijeron a Jesús que les hiciera parar,
pero Jesús respondió; “Les aseguro que si ellos se callan, gritarán las
piedras” (Lucas 19:40). O le ofrecemos nuestra alabanza al Creador del
Universo, o las piedras comenzarán a cantar!
Sin importar nuestra situación ahora, recordemos que El es digno de
nuestra alabanza! El nos ha levantado, nos ha limpiado, y nos ha
adoptado en Su familia. Es triste y una terrible vergüenza, pero
frecuentemente olvidamos de cuantas razones tenemos para ser
agradecidos. Levantemos y usemos este y cada momento del día para
regocijarnos con agradecimiento en nuestro corazón - no perdamos otra
oportunidad para alabar. Texto: Lucas 2:8-20:
: Lucas 2:8-20:

«En esa misma región había unos pastores que pasaban la noche en el
campo, turnándose para cuidar sus rebaños.9 Sucedió que un ángel
del Señor se les apareció. La gloria del Señor los envolvió en su luz, y
se llenaron de temor.10 Pero el ángel les dijo: «No tengan miedo.
Miren que les traigo buenas *noticias que serán motivo de mucha
alegría para todo el pueblo.11 Hoy les ha nacido en la ciudad de
David un Salvador, que es *Cristo el Señor.12 Esto les servirá de
señal: Encontrarán a un niño envuelto en pañales y acostado en un
pesebre.»

13 De repente apareció una multitud de ángeles del cielo, que


alababan a Dios y decían:

14 «Gloria a Dios en las alturas,

y en la tierra paz a los que gozan de su buena voluntad.»


15 Cuando los ángeles se fueron al cielo, los pastores se dijeron unos
a otros: «Vamos a Belén, a ver esto que ha pasado y que el Señor nos
ha dado a conocer.»